ACTA
Nº 1.506
En
Montevideo, a los doce días del mes de agosto de dos mil diez, siendo las catorce
horas y ocho minutos, celebró SESIÓN EXTRAORDINARIA en régimen de COMISIÓN GENERAL,
la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, bajo la Presidencia de:
DOÑA CECILIA
CAIRO, Presidente
Secretaría de los señores: Carlos Otero, Secretario
General y
Marcelo
Visconti, Secretario General Adjunto.
Con la asistencia de
los señores Ediles:
TITULARES
BENÍTEZ, GLORIA MARTÍNEZ, DANIEL
BURIANI, JORGE CASULO, EDISON
ARBULO, DANIEL DI RUOCCO, MIGUEL
VELÁZQUEZ,
MIGUEL BALCARCEL,
ADRIANA
PAREDES, ROSSANA AREZO, ENRIQUE
LÓPEZ, MAITE VIVIANO, ÁLVARO
MERONI, JORGE CURBELO, JUAN
PLACERES, DANIEL TARTAGLIA, TULIO
FRANCO, MARÍA BUENO, MARTÍN
PRIETO, LAURA PESCE, VIVIANA
LUCAS, EDUARDO LARROSA, CARLOS
VILLAR, GRACIELA BELTRÁN, FLAVIO
CURUTCHET, ÓSCAR BARBATO, MARIO
MENDIONDO, DARI FERRARI, ALDO
GONZÁLEZ, PABLO
SUPLENTES
AGRIEL, SILVIA GRENO, DIEGO
BELMÚDEZ, LUIS MATTO, LILIÁN
REBOLEDO,
MARCELO PEÑA, OSCAR
MONTELONGO,
CARLOS BENZANO, FERNANDO
SOCA, MIRYAN BRUM,
BALTASAR
CORREA, ADRIANA OJEDA, ANDRÉS
PALLEIRO, JULIO PÉREZ, CONSUELO
VISILLAC,
CLAUDIO
FIGUEIRA, MARÍA
Asiste
el Director del Departamento de Salud de la Intendencia Municipal de Montevideo
Licenciado Pablo Anzalone.-
RECIBIR
AL DIRECTOR DE DIVISIÓN SALUD DE LA INTENDENCIA MUNICIPAL DE MONTEVIDEO, LIC.
PABLO ANZALONE, A EFECTOS DE INFORMAR SOBRE LOS HECHOS DE NOTORIEDAD ACAECIDOS
EN LA POLICLÍNICA DEL BARRIO DE PEÑAROL Y SOBRE LA SITUACIÓN DE LA POLÍTICA
SANITARIA QUE PIENSA DESARROLLAR ESTA ADMINISTRACIÓN.
(EXP.
2010-0918).
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Habiendo número en Sala, damos comienzo a esta
sesión extraordinaria en régimen de Comisión General.
(Es
la hora 14:08)
______Recibimos
al señor Director de la División Salud de la Intendencia de Montevideo,
licenciado Pablo Anzalone, quien informará sobre los hechos de notoriedad
acaecidos en la policlínica del barrio Peñarol y sobre la política sanitaria
que piensa desarrollar esta Administración.
Para comenzar, tiene la palabra
el señor Edil convocante, Juan Curbelo.
SEÑOR
CURBELO (Juan).- Muchas gracias, señora Presidenta.
Estamos aquí reunidos pues la
Junta Departamental de Montevideo, a través de sus 31 miembros, ha convocado al
Director de Salud de la Intendencia de Montevideo, señor Pablo Anzalone, para
compartir algunas preocupaciones y algunas dudas que nos generan ciertas
modificaciones a la política sanitaria que hoy lleva adelante la Intendencia.
Además, queremos plantearle nuestros reparos respecto a algunas conductas
políticas que se vienen dando. No estoy hablando solamente en mi nombre, ni en
nombre de la bancada del Partido Nacional, sino que voy a intentar hablar en
nombre de la Junta Departamental y de sus 31 miembros, porque creo que la
preocupación la tenemos todos; preocupación que tiene que ver con dos
problemas, con dos situaciones distintas.
La primera tiene que ver con la
situación general de la política sanitaria que va a desarrollar esta nueva
Administración. Esto surge a partir de declaraciones del señor Director y de la
señora Intendenta Ana Olivera en cuanto a que no se van a seguir desarrollando
los contratos en la manera de donación modal; donaciones modales que se hacen
con organizaciones sociales, ONG o Comisiones de barrio y que han sido, hasta
ahora, la modalidad ‑valga la redundancia‑ de la participación en
estas policlínicas comunales. En ese sentido se nos generan ciertos reparos en
cuanto a cuál había sido la situación anterior y cuál va a ser la nueva
política a desarrollar. Acá quiero dejar planteada la primera pregunta que nos
gustaría que el señor Director nos conteste: queremos saber cuáles son los
inconvenientes de este procedimiento de donación modal que la Administración
actual desaconseja para el funcionamiento de las policlínicas, es decir, para
que no se prosiga por este camino.
Nosotros aquí tenemos dudas y
tenemos nuestra visión de este tipo de contratos. Creemos que este tipo de
contratos a la Intendencia le generan muchas responsabilidades o, mejor dicho,
todas las responsabilidades y pocos derechos. Por lo tanto, el perjuicio legal,
el perjuicio judicial que esto puede ocasionar es grande y creemos que la
situación de la Intendencia es vulnerable. Esa es nuestra opinión; queremos
escuchar cuál es la posición del Director con respecto a esto.
Queremos conocer cuándo son los vencimientos de los distintos
contratos de donaciones modales que existen en todas las policlínicas de
Montevideo.
También nos gustaría conocer cuál es la perspectiva o la posibilidad
de una asociación o de una conjunción de intereses entre la Intendencia y ASSE.
Si esto es así, me gustaría dejarle al señor Director algunas interrogantes,
algunas preguntas concretas. La primera es la siguiente: si las policlínicas de
la Intendencia se integran al Sistema de Salud, ¿la Intendencia recibiría como
forma de pago las cápitas o las cuotas de salud que cobran las mutualistas y
los hospitales por cada beneficiario? Nos gustaría saber si eso se ha tenido en
cuenta, si eso se ha hablado o si se tiene intención de hacerlo.
También nos gustaría saber si,
en el caso de que se acuerde una política conjunta con ASSE, la Intendencia se
va a obligar a atender pacientes pertenecientes a la red de ASSE. Si es así,
¿se ha evaluado cuál es el costo que esto puede llegar a ocasionar?
Del mismo modo, nos gustaría preguntar cómo se vincularía la red de
las policlínicas departamentales con todo el organigrama del servicio que
pertenece a ASSE. Esto con respecto a lo que se desprende de las declaraciones
que ha hecho el señor Director en varios medios, en función de lo cual uno
asume que ya deben existir algunas negociaciones que van en ese sentido.
En esto está implícita parte de la preocupación que nosotros
tenemos. El artículo 275, numeral 9º, de la Constitución de la República establece
que uno de los cometidos que tiene el Intendente es “Velar por la salud
pública…”.
En lo que tiene que ver con esta decisión que va a tomar ‑según
palabras del Director Anzalone‑ la Administración al modificar el
procedimiento de los contratos en donación modal, a nosotros nos preocupa cómo
se va a instrumentar esta posibilidad de atención sanitaria ‑servicio que
está bien conceptuado por parte de los vecinos, que, en definitiva, son quienes
utilizan estos servicios de salud‑ en ese interregno, en ese lapso. Esta
atención sanitaria ubicada en distintas zonas de Montevideo la utiliza la
ciudadanía o parte de la ciudadanía que cuenta con menos recursos; realmente no
pueden utilizar este tipo de prestación de servicios por otro medio. Creo que
este es un elemento importante, un elemento que debemos tener en cuenta, un
elemento que nos genera dudas y reparos en cuanto al mientras tanto.
Al leer las actas del período
anterior de la Comisión de Salud y Medio Ambiente vimos que distintos Ediles de
todos los partidos mencionaban esta preocupación. Como no podía ser de otra
manera, se ponían ejemplos y se hablaba de un bypass, de un bypass
entre lo que sucedía y lo que iba a suceder. ¿Por qué? Porque la preocupación
existe y es real.
En cuanto al tema particular de
la policlínica Zully Sánchez ‑la policlínica del barrio Peñarol‑,
nos gustaría saber cuál ha sido la diferencia entre la Comisión que la ha administrado
y el resto. Queremos saber cuáles son los requisitos legales que deben cumplir
las distintas organizaciones o las distintas Comisiones; cuáles los han
cumplido, y si en la actualidad todas las Comisiones u organizaciones han
cumplido con todos los requisitos y si están al día con ellos.
Por otro lado, se ha mencionado
que han existido irregularidades. Nos gustaría saber si esas irregularidades
son de corte administrativo o si han sido por un motivo más grave. Porque
cuando se mencionan irregularidades podemos interpretar que se trata desde
desviación de poder hasta desviación de fondos y no de un simple tema
administrativo contable. A su vez, queremos saber desde cuándo ocurrían estas
irregularidades.
Hay otra preocupación que creo
tenemos todos los Ediles de esta Junta Departamental. Me refiero al cierre de
esta policlínica y su ocupación, no sólo por parte de los funcionarios, sino
también por parte de vecinos y miembros de la Comisión que la administra. Lo
dijimos ahí y se lo decimos ahora al Director de Salud: queremos y solicitamos
la reapertura inmediata de esa policlínica, pues consideramos que brinda en la
zona un servicio de salud que no brindan otras policlínicas que están en sus
cercanías. El marco de referencia que tienen los vecinos de Peñarol en cuanto a
la salud es la policlínica Zully Sánchez. Acá aparece un tema que creo que es
un capital importante a tener en cuenta, y es que por parte de los usuarios,
por parte de los vecinos, está muy bien conceptuada; no han existido reparos
sobre el funcionamiento sanitario y sobre los servicios que se brindaban.
Creo yo, señor Director, que siempre es importante velar por los más
humildes y, en este caso, debemos tener en cuenta, no perder de vista que el
cierre de esta policlínica afecta a miles de personas que hoy en día carecen de
atención médica.
Pienso que en determinado
momento hay que asumir las responsabilidades y generar espacios de reflexión y
de participación. Estamos convencidos de que se debería abrir un espacio para
lograr, entre todas las partes, una salida para este problema que, reitero,
afecta a miles de usuarios.
Aquí están planteadas, entonces,
las dos situaciones: la general, que nos ocupa y preocupa, es decir, ¿hacia
dónde vamos? ‑tenemos claro que no vamos a seguir con este
funcionamiento, pero no tenemos claro cuál va a ser el futuro‑; y, por
otro lado, el convencimiento de que es posible una solución al cierre y
ocupación de la policlínica del barrio Peñarol, siempre pensando, reitero, en
que miles de ciudadanos hoy no tienen la atención que ellos quieren.
Por ahora, me quedo por acá.
SEÑOR
VIVIANO (Álvaro).- Pido la palabra.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Álvaro Viviano.
SEÑOR
VIVIANO (Álvaro).- Gracias, señora Presidenta.
Es, simplemente, para plantear
una cuestión de orden vinculada al mecanismo de funcionamiento, pues omitimos
poner a consideración el mecanismo de funcionamiento de la sesión de hoy. En
virtud de que no hay un procedimiento marco en sesiones de estas
características, sean comisiones generales o llamados a Sala, debemos votarlo.
Tengo entendido que se acordaron
las intervenciones del miembro convocante, del Director, de los Ediles en
régimen de discusión general, incluido el miembro convocante, y tiempo libre
para el Director. Nosotros no hacemos cuestión en eso, pues, de alguna manera,
es espejo del último que se usó. Por lo tanto, pongo a consideración ese
criterio, si estamos todos de acuerdo.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- A consideración la moción del señor Edil.
Si no hay observaciones, se va a
votar.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA,
UNANIMIDAD: 27 votos.
Habiendo finalizado el señor
Edil Juan Curbelo, tiene la palabra el señor Director de la División Salud,
Pablo Anzalone.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- Buenas tardes, señora Presidenta, señores Ediles.
Agradecemos la convocatoria para
poder informar tanto con respecto a la situación puntual que hace al barrio
Peñarol como al conjunto de las políticas de salud de la Intendencia de
Montevideo.
En primer lugar, quiero hacer
entrega formalmente y por escrito de la respuesta al pedido de informes que nos
fuera realizado por el señor Edil Flavio Beltrán, que refiere también a estos
asuntos.
Con respecto a las interrogantes
planteadas por el señor Edil Curbelo, queremos señalar, comenzando por la
situación puntual del barrio Peñarol y luego yendo a las políticas generales,
que la Intendencia resolvió no renovar la donación modal sobre la base de que
es un diseño de prestación de servicio de salud que ha tenido un proceso de
desgaste a lo largo del tiempo.
Es opinión de este Director que en la década del ’90 esa modalidad
cumplió una función muy positiva en una cantidad de barrios y significó el
compromiso del Gobierno Departamental con relación a las políticas de salud en
el territorio en momentos de crisis y de graves carencias, y tuvo en cuenta, a
su vez, una gran debilidad de la respuesta pública nacional en el territorio de
Montevideo, por lo menos.
En ese sentido es que se fueron generando este tipo de convenios,
que tuvieron tres grandes puntos críticos. Uno hace al tipo de participación
comunitaria que genera. La participación comunitaria es una parte fundamental
de nuestro modelo de atención a la salud, y es un elemento diferencial a través
del cual la Intendencia ha hecho punta en el sistema de salud nacional,
desarrollando una práctica muy innovadora en los programas preventivos, de
promoción, en las políticas de articulación de las policlínicas junto con el
barrio, con el Centro Comunal y con el sistema educativo.
A lo largo de muchos años ha existido esa concepción. Sin embargo,
esta modalidad por la cual los vecinos, honorariamente, además de su propia
jornada laboral y de todas las otras actividades a las cuales tienen derecho se
hacen cargo de recursos económicos, de pagar salarios, de controlar horarios,
de trabajar con los responsables del funcionamiento operativo y administrativo
de policlínicas a lo largo de los años, ha ido generando un proceso de desgaste
de estas personas y una dificultad, muchas veces, para que otras se integren a
estas comisiones y asuman estas responsabilidades. Eso mismo, además, tampoco
permite el desarrollo de actividades de promoción de salud en la comunidad,
para lo cual los vecinos son un componente fundamental e insustituible.
En el caso de Peñarol es muy
claro esto que estamos diciendo, porque la propia Comisión que sustentó
históricamente esta policlínica ‑con un enorme esfuerzo de un conjunto de
señoras y señores, de vecinos del barrio‑ fue generando, a lo largo del
tiempo, un conjunto de dificultades, por su edad, por rispideces con el
personal y con los empleados, así como también dificultades por lo que
significa el tipo de responsabilidad institucional que esta modalidad deposita
sobre los vecinos.
Por otro lado, esta modalidad
tiene otro punto de debilidad claro que hace al vínculo laboral de los técnicos
que trabajan en estas condiciones. Este vínculo laboral a través de estas
Comisiones barriales está supeditado al conjunto de controles existentes en
relación con las rendiciones de cuentas y con la existencia de la personería
jurídica de estas Comisiones. Eso tiene un proceso en la Administración, ya que
pasa por la Contaduría General de la Intendencia, por la Auditoría General de
la Intendencia, por la División Salud, por la División Ejecución Presupuestal,
etcétera; tiene una supervisión permanente del Tribunal de Cuentas. Por ende,
cada vez que se produce un error en la presentación de rendiciones de cuentas
por parte de los vecinos ‑que se entiende como lógico, porque no tienen
una capacitación específica en el tema y lo hacen en base a un esfuerzo
voluntario y de solidaridad barrial y humana‑ se generan atrasos en los
pagos de los salarios, dificultades para liberar las partidas, etcétera. Todo
eso da como resultado un vínculo laboral lleno de dificultades que a lo largo
del tiempo se han ido agravando.
El tercer punto crítico que
tiene este diseño son los controles técnicos. En este aspecto, está muy claro
que la situación actual no es la misma que la de la década del ‘90, porque cada
uno de los prestadores de salud tiene ahora la responsabilidad de cumplir con
un conjunto de normativas que hacen al Sistema Nacional Integrado. Por eso el
Ministerio de Salud Pública ha jerarquizado la labor inspectiva y de contralor
sobre los servicios de salud, ha fortalecido mucho sus cuerpos inspectivos, y
también ha fortalecido mucho las normativas en cuanto a la habilitación de los
locales, de los criterios que tiene que cumplir cada uno de los locales en ese
sentido. A su vez, ha establecido un conjunto de metas prestacionales, que
hacen a la forma como los prestadores de salud se comprometen a llevar adelante
y a cumplir determinados objetivos referidos a la salud de la población. Desde
ese punto de vista, podemos decir que las policlínicas de la Intendencia de
Montevideo tienen una fortaleza relevante en este plano, o sea, tienen un
componente de eficacia y de eficiencia en la gestión y tienen un componente de
control técnico importante. Son recursos de la Intendencia los que participaron
junto con el Ministerio de Salud Pública en la elaboración de estos programas
desde el 2005 en adelante; por lo tanto, los programas que se están llevando
adelante tienen la impronta y la experiencia de la labor departamental. Pero
así como podemos decir eso, también decimos que, en relación con el diseño de
las donaciones modales, las posibilidades de control técnico son mucho menores.
No quiere decir que no existan, ya que ha habido una preocupación por parte del
Servicio de Atención de la Salud y de la División Salud en cuanto a tener
referentes técnicos para cada una de ellas, y generalmente se le asignó al
mismo coordinador de la policlínica más cercana la función de referente técnico
para las policlínicas comunitarias. Pero hay que señalar que la coordinación de
las policlínicas es una función y no un cargo, por lo que es una tarea que se
realiza a tiempo parcial, es decir, los licenciados en enfermería, los
pediatras, los reumatólogos, cada uno de los técnicos que ocupa ese lugar
además realiza atención directa a los usuarios. Por lo tanto, estos controles
técnicos sobre equipos de trabajo que tienen otro vínculo laboral, que tienen
otra planta física, que tienen además un conjunto de carencias muy importantes
en su infraestructura, son más complejos de realizar en este tipo de diseño. La
policlínica Zully Sánchez es un buen ejemplo en ese sentido, porque nunca sería
habilitable por Salud Pública por su propia estructura física, por los
materiales que tiene, por las condiciones edilicias, además de no ser un local de
la Intendencia ‑es un local de AFE en comodato‑; o sea, tiene un
conjunto de dificultades importantes en ese sentido.
Estas reflexiones nos motivan a
procurar un nuevo diseño en las prestaciones de salud que se realizan desde la
Intendencia de Montevideo. ¿Apuntando a qué? A buscar un acuerdo con ASSE ‑Administración
de Servicios de Salud del Estado‑ y con el Ministerio de Salud Pública
para brindar conjuntamente respuestas sanitarias a la población.
En lo que refiere a la policlínica
Zully Sánchez ‑luego volveré sobre las políticas generales‑, la no
renovación de la donación modal se basa en una primera gran conclusión, y es
que nos proponemos dar un servicio de mejor calidad. Estamos en condiciones de
dar a los vecinos un servicio de mejor calidad que el que dábamos a través de
los recursos que transferíamos a la policlínica Zully Sánchez. Como ese es el
fin y el principal motivo de toda esta donación modal y del esfuerzo que hace
la Intendencia en ese sentido, se entendió que en un breve plazo era posible
tener en Peñarol una nueva policlínica de la Intendencia de Montevideo con
condiciones edilicias adecuadas, habilitable por el Ministerio de Salud
Pública, y en condiciones de desarrollar una labor más integral y de mejor
calidad que la que teníamos en la policlínica Zully Sánchez. Para ello, la
propia comunidad decidió aprobar ‑a través del Presupuesto Participativo‑
un conjunto de recursos para remodelar el mercadito municipal que está situado
en Aparicio Saravia y Coronel Raíz. Esa obra generó una licitación, que fue
abierta el pasado 23 de julio y que está en vías de ejecución. La licitación
tiene un plazo de ejecución de 80 días hábiles a partir de su adjudicación.
Quiere decir que, aunque haya algún retraso en la ejecución, estamos hablando
de plazos razonables, relativamente breves, para tener instalada una nueva
policlínica de la Intendencia en condiciones mucho más dignas y más adecuadas.
Ese es el principal elemento que nos lleva a no reiterar el sistema
de donación modal en el caso de la policlínica Zully Sánchez, y sí procurar una
solución que se inserte más en una política de mediano y largo plazo para dar a
los montevideanos una atención de salud en mejores condiciones.
Queremos señalar que entendemos la preocupación que plantea el señor
Edil convocante sobre el mientras tanto, sobre estos procesos de interregno que
puede haber entre una solución más fuerte, más estable, más definitiva, y una
situación que venimos arrastrando desde hace tiempo. También es verdad ‑en
nuestra opinión‑ que ese componente tiene un elemento de relativización,
porque la policlínica Zully Sánchez está ocupada desde el 12 de marzo; es decir
que, en realidad, por la acción de los empleados no se ha brindado ningún tipo
de servicios a la comunidad desde esa fecha. De todas maneras, como decía,
entendemos la preocupación, y en tal sentido hemos realizado un conjunto de
coordinaciones con ASSE a los efectos de fortalecer las respuestas sanitarias
en la zona mientras se constituye la nueva policlínica. Para ello la
Intendencia ha implementado un respaldo inmediato a la comunidad en esta zona,
que se traduce en un médico general, que empezó a atender ya; una pediatra, que
comienza la semana que viene, y una médica general, que va a trabajar en otro local
del barrio.
En cuanto a dónde brindar estos servicios médicos, se hizo un
análisis de la infraestructura disponible en el barrio, y se hicieron contactos
para permitir la instalación de estos servicios en forma inmediata. En ese
sentido, tenemos que informar que Salud Pública abrió las puertas de una
policlínica que funciona en el Club Uruguay‑Peñarol, en la calle Hudson,
en la que ya hay una médica de familia de ASSE. Allí se va a instalar la
doctora Maquieira, del Servicio de Atención a la Salud.
Por otro lado, también se tomó contacto con la cooperativa de
viviendas Mesa 2, situada en Casavalle y Coronel Raíz, a dos o tres cuadras de
donde se encuentra actualmente la policlínica Zully Sánchez. Ese es un lugar
más próximo a las zonas más carenciadas del barrio. Esta cooperativa y la
comisión de la policlínica estuvieron contestes en brindar su infraestructura y
apoyo para que a partir de ahora estos recursos médicos estén funcionando en
respuesta a la comunidad. Tenemos que decir que la infraestructura de la
policlínica de Mesa 2 es decorosa, sustantivamente mejor que la de Zully
Sánchez. En ese sentido, entendemos que la atención que se va a brindar a los
vecinos va a ser de mejor calidad.
Por lo tanto, compartimos esta preocupación, y por eso tenemos una
respuesta inmediata para estas necesidades del barrio, que se va a sumar a la
asignación de nuevos recursos para la zona por parte de ASSE en el área de
pediatría y medicina familiar y comunitaria.
También queremos señalar que en esa zona hay una red de
policlínicas. Es decir, no es un barrio carente de servicios de salud. Nosotros
adjuntamos al pedido de informes del señor Edil Beltrán un informe que nos hizo
la Dirección Regional de ASSE, en el que se detalla cuáles son las policlínicas
que hay en la zona.
Está claro que el Centro de Salud Sayago es un centro potente,
remodelado a nuevo recientemente y que tiene una capacidad importante. La
policlínica Lavalleja de la Intendencia también tiene una infraestructura
relativamente nueva y con una capacidad de acción en el barrio. Y existe esta
policlínica de Mesa 2, que, además de los recursos de la Intendencia, tiene
recursos propios de Fucvam, y está abierta a la comunidad, es decir, no se
circunscribe sólo a los integrantes de esta cooperativa. Hay un médico de área
en la policlínica Uruguay-Peñarol, y está la policlínica de Jardines de
Peñarol, a unas cuadras más allá, que es también comunitaria, aunque no está en
convenio con la Intendencia. Por lo tanto, el diagnóstico que tenemos de la
zona es que se trata de un lugar poblado, con necesidades importantes en
materia de salud, pero con una red fuerte que se puede apuntalar con una nueva
policlínica departamental. Dicha policlínica, entonces, no va a actuar sola
sino en conjunto con las otras que están en la zona. Incluso, mientras tanto,
podemos tener una respuesta coordinada con distintos efectores de la zona para que
se resienta lo menos posible el servicio y se mejore la atención sanitaria a
los vecinos.
En cuanto a las políticas más globales, la Intendencia ha
desarrollado un conjunto de contactos con las nuevas autoridades de ASSE y del
Ministerio de Salud Pública, continuando con los que se hicieron en el período
pasado. Pero desde el punto de vista de la Intendencia, esta nueva etapa tiene
que permitirnos un cambio de calidad en lo que es el vínculo con los servicios
de salud del Estado. En ese sentido, el planteo que hemos hecho como División
Salud, y que también ha hecho la Intendenta de Montevideo en una reunión con el
Presidente del Directorio de ASSE, y en una reunión posterior con el Ministro
de Salud Pública y las autoridades de la Junta Nacional de Salud, apuntó a
reafirmar la responsabilidad de la Intendencia de Montevideo en las políticas de
salud hacia los montevideanos: el capital acumulado en términos de este modelo
de atención, con énfasis en la promoción y en la prevención, y al mismo tiempo
la necesidad de completar la integración de la Intendencia al Sistema Nacional
Integrado de Salud. ¿Qué significa? Reformular el convenio que ya existe entre
la Intendencia y el Ministerio de Salud Pública desde al año 2005. Se pretende
incluir ‑los contactos y las negociaciones que se han llevado adelante
muestran una muy buena disposición de las autoridades nacionales a este
respecto‑ la transferencia de recursos desde las cápitas que están
asignadas por el Sistema Nacional Integrado de Salud para atender a los
usuarios de ASSE a la Intendencia de Montevideo en la cuota parte que
corresponda a las prestaciones que se dan desde las policlínicas.
Estamos hablando de prestaciones
en el primer nivel de atención; no son prestaciones de internación, ni de
acciones más especializadas ni de intervenciones de nivel de mayor complejidad.
Está muy claro también que las políticas de salud del país apuntan a priorizar
el primer nivel de atención, porque es en este nivel donde se puede resolver la
enorme mayoría de los problemas de salud, y es en este nivel donde se pueden
enfocar y atacar las causas determinantes de esos problemas de salud, que
muchas veces tienen que ver con las condiciones sociales, con las condiciones
ambientales, con los hábitos, con la manera como se organiza la vida en la
comunidad. Ese componente es el que pretende abarcar el primer nivel de
atención, y para ello la Intendencia tiene un aporte específico y propio para
hacer, no reiterando lo mismo que hace Salud Pública, y teniendo a su vez el
respaldo económico y político-sanitario de los organismos del Estado.
Para ello se está trabajando
sobre un convenio que tiene varios ejes. Uno de ellos es la territorialidad de
la atención ‑es decir, el fortalecimiento de la red territorial‑
sobre las bases de las áreas de salud, las zonas de salud, y necesariamente ‑en
nuestra opinión‑ incorporando a los Municipios en la nueva disposición de
organización de los servicios de salud. Este tercer nivel de gobierno llegó
para quedarse en Montevideo y, por lo tanto, progresivamente ‑está claro
que estamos en los comienzos de ese proceso de implantación‑, va a tender
a ordenar el conjunto de la vida ciudadana. Las políticas de salud no pueden
estar disociadas de eso porque ello generaría graves dificultades para
coordinar. Es muy difícil coordinar si no se trabaja sobre áreas territoriales
comunes.
Ese mismo criterio implica
también fortalecer la red y asignar un rol específico a los distintos
efectores. Eso requiere de un conjunto de articulaciones; la Intendencia y la
red de ASSE han venido desarrollando experiencias, pero se plantea fortalecerlas
y seguir adelante.
Otro aspecto importante, el
segundo gran eje, es el desarrollo de programas comunes. Los programas de salud
son una forma de organizar la acción de los equipos de salud; con ellos se
puede planificar e incorporar de manera más organizada la promoción y la
prevención y no reducir la atención de la salud a la asistencia. Para ello se
ha trabajado en torno a los programas prioritarios. El Ministerio de Salud
Pública tiene una responsabilidad rectora sobre esas políticas, pero los
Servicios que damos prestaciones de salud tenemos una responsabilidad en la
implementación. El Ministerio de Salud Pública no implementa los programas, sí
los elabora y controla su ejecución. Quienes tienen que implementar en el
territorio los programas son los efectores de salud: las policlínicas, los
centros de salud, cada uno de los efectores tanto públicos como privados.
El acuerdo público-público es
para nosotros un eje desde el cual coordinar la acción en el territorio, pero
no se excluye ni se limita a esto. Por el contrario, ya hemos hecho diversas
experiencias de convocatoria al conjunto de los efectores público‑privados,
con respuestas heterogéneas, pero no con respuestas negativas por parte del
sistema mutual. En ese sentido, ha habido instancias en las cuales el sistema
mutual ha respondido a la necesidad de asumir una responsabilidad con respecto
a la atención de los programas de salud en el territorio. Por eso nos parece
importante la idea de los programas prioritarios. Hay que tener en cuenta que
la Intendencia prevé, ya en este año, estar en condiciones de cumplir las metas
prestacionales que el Ministerio de Salud Pública establece para el conjunto de
las IAMC.
En lo que refiere al primer nivel, en varios casos esas metas forman
parte de lo que ha sido una práctica histórica de la Intendencia de Montevideo.
Es el caso del Programa Aduana, un programa que tiene más de 40 años y que ha
sido un elemento sustancial de las políticas de atención a las madres y recién
nacidos usuarios de las áreas públicas. Los números de atención del Programa
Aduana ‑que tiene un nivel de organización y seguimiento‑ son muy
buenos en nuestras policlínicas, y eso significa que tenemos mucho para aportar
en el cumplimiento de las metas prestacionales desde el área pública y, en
particular, desde los efectores de la Intendencia de Montevideo.
En tercer lugar tenemos el
fortalecimiento de la capacidad de resolución de los efectores de salud, lo
cual hace a dotar a las policlínicas de mejor infraestructura y de los recursos
humanos que sean necesarios. Están en marcha seis concursos para el ingreso de
personal en este plano. Quiero agregar que estos concursos han tenido como
característica la de no hacer jugar topes de edad para los técnicos que tengan
experiencia en policlínicas comunitarias, de forma tal que todos puedan
participar sin límites de edad. Por otro lado, también se ha valorado como
mérito importante, para la participación en estos concursos, la labor en la
comunidad. Los concursos están en marcha y nos van a permitir reforzar nuestras
policlínicas.
Ustedes saben que en distintas
zonas el Presupuesto Participativo ha recogido la voluntad mayoritaria de los
vecinos para que haya nuevos locales de policlínicas. Eso nos ha permitido
tener locales de atención muy dignos y muy modernos en términos de diseño.
Quiero agregar un elemento sobre
la capacidad de resolución. La capacidad de resolución de las policlínicas
tiene mucho que ver, además, con aspectos clave como los medicamentos, la
paraclínica, las derivaciones, la referencia y la contrarreferencia a
especialistas o a los niveles de internación. En este sentido, se ha avanzado
en cuanto a los recursos que la RAP, que ASSE pone a disposición, pero es
necesario seguir avanzando, porque la coordinación interinstitucional siempre
tiene complejidades. Nosotros necesitamos mejorar la calidad de la respuesta a
los vecinos sobre la base de coordinaciones más fluidas, que permitan que la
obtención de estos recursos sea más fácil para todos.
En cuarto lugar, quiero señalar
que la participación comunitaria es un eje general de la política de salud de
la Intendencia; es un componente que hace a la concepción de la salud y también
a la concepción de la descentralización. Para ello se han desarrollado en
algunas policlínicas comisiones de participación ‑que en este período se
van a ampliar al resto‑, y se han generado vínculos ‑que siempre
han sido muy fecundos‑ con las comisiones de salud de los Concejos
Vecinales y con las organizaciones de usuarios que se han ido construyendo en
el territorio de Montevideo. La Intendencia de Montevideo ha respaldado la
organización de los usuarios de la salud desde su comienzo, desde el año 2005,
lo que ha sido un factor de contribución a estas formas de organización de la
comunidad a los efectos de desarrollar promoción de salud y a los efectos de
desarrollar acciones sobre lo determinante. Estamos convencidos de que este
también va a ser uno de los ejes de nuestras políticas, y para ello se está en
conversaciones para desarrollar cabildos de salud dentro de cada uno de los
Municipios, de forma tal que todo lo que haya de participación comunitaria
pueda reunirse, se puedan colectivizar experiencias, se pueda sumar, potenciar
la acción, así como proyectarse hacia el logro de determinadas metas sobre la
base de problemas identificados en discusión con la comunidad, es decir, que no
estén definidos solamente por criterios técnicos, sino también sobre la base de
las percepciones, de cómo los vecinos sienten el tema de la salud, y de los
compromisos que la participación comunitaria requiere, cuya acción para estos
problemas de salud es imprescindible. Esos compromisos son de la comunidad,
pero también son de las instituciones de salud, educativas, culturales,
deportivas o sociales que existan en el territorio.
Por último, el otro gran eje de
las políticas de salud de la Intendencia es la intersectorialidad de dichas
políticas. Está muy claro para nosotros que la salud no puede resolverse
aisladamente de la educación, de la vivienda, de los temas de medio ambiente ni
de lo que hace a toda la trama urbana, la trama social. Por lo tanto, generar
políticas de salud requiere interactuar con las políticas sociales que se están
desarrollando desde la Intendencia, desde el Gobierno Nacional, o desde organizaciones
privadas o sociales. Para eso, desde hace años vienen funcionando mesas
interinstitucionales que han mantenido instancias de coordinación en cada una
de las tres Regiones de Montevideo, de forma tal de ir sumando fuerzas para
enfrentar los problemas que tiene la población. En ese sentido, creemos que es
posible dar nuevos pasos, mejorar estas coordinaciones y generar, en torno a
estos temas, formas más eficaces de coordinación y también de participación
comunitaria en relación con la intersectorialidad. La propia situación del
país, que marca una mejora económica, que tiene indicadores de pobreza menores,
que tiene indicadores de indigencia menores, que tiene indicadores de desempleo
menores que en otros períodos, hace posible que se den nuevos pasos en lo que
tiene que ver con la salud de la población, pero eso no es automático, requiere
de una acción organizada, de una acción consciente, de una acción planificada
por parte de los distintos efectores.
Estos son los ejes que hemos
definido como líneas generales de acción de la Intendencia, y para esto vamos a
fortalecer la red de policlínicas municipales, de policlínicas departamentales,
y procuraremos una reformulación de las policlínicas en convenio, de forma tal
que los vecinos tengan mejores prestaciones y logremos un diseño distinto,
mejor, más fuerte para las mismas. ¿Cuál va a ser ese diseño? Dependerá de cada
una de las situaciones. En este caso, en el caso de Peñarol, la respuesta es
una policlínica de la Intendencia, en un local adecuado, aprobado por los
vecinos; en otros barrios las soluciones pueden ser otras, pero lo que sí
tenemos claro es que el sistema tal como ha funcionado hasta ahora no es
satisfactorio para los vecinos ni para los esfuerzos que desde el Gobierno
Nacional y desde el Gobierno Departamental se están haciendo en materia de
políticas de salud.
En relación a las preguntas planteadas por el señor Edil, creo
haberlas respondido todas.
Con respecto a las irregularidades que se mencionan, lo que ha
habido son dificultades en los procesos que ya mencionamos y que surgen del
diseño de la donación modal, lo cual muchas veces ha generado, en la medida en
que existe un sistema de controles muy importante, marchas atrás en los
procesos de los expedientes, con los consiguientes perjuicios para los empleados
y para la comunidad.
En cuanto a antecedentes de dolo o de robo, hay algunos episodios a
lo largo de los años, pero son muy puntuales, como seguramente los hay en
cualquier actividad privada o social. No es un elemento que nosotros hayamos
detectado como un problema serio, más allá de que ha habido episodios. En el
caso particular de Zully Sánchez, una de las señoras de la Comisión fue
asaltada, robada, rapiñada, con los consiguientes perjuicios para su salud y
para la comunidad, pero esa es una realidad que escapa a lo que es la
responsabilidad, por supuesto, de las organizaciones barriales. En todo caso,
lo que se tiene en cuenta como debilidad de diseño es esta modalidad, que
implica tener que transferir dinero a los vecinos y que ellos lo gestionen.
Entonces, ese componente, en todo caso, es lo que sacamos como experiencia de
este tipo de situaciones.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra la señora Edila Graciela Villar.
SEÑORA
VILLAR (Graciela).- Gracias, señora Presidenta.
Como muchos acá saben, hay algunos Ediles que desde el período
anterior hemos seguido muy de cerca este proceso; creo que la mayoría ha leído
las versiones taquigráficas. Nosotros hemos insistido, como lo planteaba hoy el
Director, en la necesidad de un rediseño urgente de todo lo que tiene que ver
con la prestación de salud a la población montevideana por parte de la
Intendencia de Montevideo.
Básicamente, tomando las
preguntas realizadas por el Edil preopinante, a mí me gustaría, a los efectos de que constara
en la versión taquigráfica ‑porque me parece que eso mejora la
retrasmisión posterior‑, que se aclararan algunos aspectos específicos
con respecto a Zully Sánchez. Nosotros trabajamos con un cierto nivel de
expectativa, sobre principios de año, en la posibilidad de un bypass.
Personalmente, planteé la sustitución de la organización civil que estaba por
otra, en virtud de ese deterioro en el relacionamiento que ya habíamos
detectado, cosa que no logramos concretar, A nosotros nos parecía que era una
buena solución para desactivar de alguna forma la situación planteada en la
zona y lograr así una posterior revaloración en conjunto acerca de la
viabilidad de este convenio. Todos los integrantes de la Comisión de Salud
éramos contestes en cuanto a que en cualquier caso de renovación de convenio
ésta iba a ser por un plazo perentorio. Fue parte de la discusión que dábamos,
porque, sin lugar a dudas, el cambio en las autoridades a nivel departamental
iba a exigir un cambio o una valoración de todo el criterio de donación modal.
Me gustaría que el Director aclarara desde qué período la
Intendencia incorporó como requisito para las organizaciones civiles la
existencia de una rendición de cuentas con contador o contadora, porque no era
un requisito previo en el proceso histórico, sino que fue posteriormente
incorporado.
En segundo lugar, en el caso particular de las empleadas de Zully
Sánchez, a mí lo que me preocupa es saber cuál es la posibilidad de inserción
en la propuesta que hace la Intendencia con relación a la posibilidad de los
concursos.
Y el tercer elemento es cómo se va a hacer frente a los créditos
laborales presentados en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social por algunas empleadas, que
afectan a organizaciones sociales y, en particular, a personas que prestaron
solidariamente sus bienes para sostener las políticas sociales que en su
momento sustituyeron al Estado como efector de salud, porque me parece que
desde el punto de vista ético hay que darles respuestas a los trabajadores
involucrados, que en muchos casos tienen 10 y 15 años allí, así como también a
las personas que a través de su vinculación con organizaciones sociales
pusieron bienes personales para sostener una política de salud en ese sentido.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Director Anzalone.
SEÑOR ANZALONE (Pablo).- Con
relación a las preguntas que planteaba la señora Edila Villar, queremos decir
que, efectivamente, hubo un esfuerzo muy reconocible para buscar en ese sentido
una solución intermedia que permitiera salir del paso de la situación más
conflictiva. La dificultad para lograr eso en plazos breves también nos muestra
las características que tiene este diseño, porque establece un conjunto de
requisitos en términos de personería jurídica, de capacidad de gestión, que no
siempre las organizaciones barriales están en condiciones de cumplir.
Asimismo, algunas veces pasa que quienes cumplen con dichos requisitos tienen
otras dificultades para asumir esa responsabilidad. O sea que no fue fácil.
Sí estaba muy claro, como decía la Edila, que en todo caso iba a ser
algo transitorio, por determinado período, en aras de una reformulación
general. Se entendió que, en la medida en que estaban dadas las condiciones
para generar una respuesta más permanente, más estable, era conveniente apuntar
a dicha respuesta y generar de otra manera esa transitoriedad, esa respuesta
inmediata al período intermedio.
En cuanto a la exigencia de que
haya un contador, tenemos entendido ‑esto se hizo en la Administración
anterior‑ que fue planteada hace relativamente poco tiempo, durante el
período en el que estuvo el Director Gerardo Lorbeer. Dicho requisito reposa,
precisamente, en uno de los puntos críticos de este diseño: muchas veces, las
dificultades para la obtención de los recursos radicaba en que las rendiciones
de cuentas se presentaban mal, por lo que el Tribunal de Cuentas, la Contaduría
o la Auditoría Interna de la Intendencia las rechazaban, y tenían que volver
para atrás, tenían que volver a hacerse. Se trata de situaciones complejas. Los
controles funcionan de manera acorde con lo que es una estructura institucional
pesada como la del Gobierno Departamental, y eso significa una afectación al
pago de los salarios y a las prestaciones que se dan en ese sentido. Entonces,
una medida que en su momento se entendió podía contribuir fue financiar a
través de la donación modal la contratación de recursos contables para brindar ese
tipo de prestaciones.
En cuanto a la reinserción de
las empleadas que trabajaban en la Zully Sánchez, nosotros entendemos que se ha
brindado esa posibilidad en los concursos que están en marcha, pero también
creemos que es necesario hacer nuevos llamados a concurso. Hasta ahora no ha
habido concursos para cubrir vacantes de auxiliar de enfermería o en el área de
medicina general, y yo creo que institucionalmente necesitamos ese tipo de
recursos. Hay una necesidad institucional, y yo creo que tanto estas empleadas
como el resto del personal que cuenta con experiencia de trabajo con la
comunidad pueden ingresar al Gobierno Departamental a través de concursos
abiertos.
Con respecto a las demandas
laborales que han llevado adelante estas empleadas contra las vecinas de la
Comisión barrial de Peñarol, la Intendencia entiende que debe respaldar a esas
vecinas que durante tantos años llevaron adelante esta policlínica y
mantuvieron su gestión en el barrio. Realmente, nos parece que sería muy
injusto que se vieran afectadas por estas demandas laborales. Las vecinas
tienen una asesoría jurídica que ha mantenido conversaciones en los distintos
ámbitos de la Justicia y, sobre todo, del Ministerio de Trabajo. En la medida
en que se llegue a acuerdos laborales, la Intendencia va a brindar su respaldo
a la Comisión barrial a efectos de que sus bienes no se vean afectados por esta
situación.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Fernando Benzano.
SEÑOR
BENZANO (Fernando).- Gracias, señora Presidenta.
Antes de ingresar en el tema
quisiera, señora Presidenta ‑por ser esta la primera vez que entro a Sala
en este período‑ saludarla, felicitarla y desearle ‑como a todos
los Ediles y al señor Director‑ la mayor de las suertes. Ojalá que esta
Junta ilumine la concordia nacional que hoy está viviendo el Uruguay, para que
los temas de los montevideanos, que no tienen color político, logren el acuerdo
y el consenso en este ámbito.
Con respecto al tema específico,
nosotros hemos escuchado la propuesta, el mensaje y las consultas de nuestro
compañero Curbelo, y también hemos escuchado las posteriores respuestas del
Director, que han sido, diría yo, políticamente correctas. Creo que con
muchísima altura se ha consultado al Director acerca de cuál es el camino a
tomar, y el Director ha marcado algunas líneas que entendemos son políticamente
correctas.
Ahora bien, a aquellos Ediles
que hemos tenido este tema desde la Administración pasada nos queda a veces la
sensación de que en este tipo de jornadas ‑que podríamos aprovechar para
trabajar más profundamente‑ algunas respuestas impiden que podamos
llevarnos algunas cosas más lavadas. Es así que quisiera ahondar en algunos
aspectos específicos de Zully Sánchez.
Para algunos Ediles, la historia
de este tema en la Junta Departamental es larga, tiene meses. Este tema llega
por el mes de setiembre, con el planteo o reclamo de las empleadas de que no
cobraban sus sueldos; la organización Zully Sánchez no los abonaba,
argumentando que no cobraba las donaciones modales. Después, el Director
Lorbeer confirma en Comisión que tales donaciones modales no se efectuaban
porque la ONG no tenía regularizada su Personería Jurídica. Lo único que esa
ONG había hecho era el trámite inicial, con el cual la Intendencia empezó ese
convenio en forma de donación modal. Después la misma Intendencia trata de
intimar a la ONG para que regularice su situación; por lo tanto, genera un
atraso; por lo tanto, los empleados no cobran. De ahí, entonces, la situación
planteada.
¿Qué pasó? A través de la Junta
Departamental invitamos a Lorbeer a la Comisión de Salud y rápidamente se
destraba el tema: se habilitan las donaciones modales, los empleados cobran y
siguen trabajando.
Nosotros adelantamos que iba a
pasar lo que pasó después; nosotros dijimos que el convenio no se iba a
renovar. Y fue eso lo que pasó. Es más: 15 días antes de terminar la donación
modal y el convenio, la ONG decide informar a los empleados que ese día, a las
17:00, se debían retirar. Quiero hacer hincapié en este tema porque creo que es
sumamente importante. A veces, cuando tratamos temas laborales decimos: “vamos
a hacerlo con liviandad, puesto que tienen otras posibilidades...”; en
realidad, estamos hablando de empleados que hace 14 años entraron por concurso
a trabajar en esa policlínica.
Las empleadas debieron tomar una decisión en horas; debieron decidir
qué hacían: si levantaban todas sus cosas, se iban a sus casas y esperaban a
que algún día Zully Sánchez abriera ‑cosa que presumían no iba a suceder‑,
o bien podía pasar también que hubiera alguna suerte de negociación con la
Intendencia. Lo que también hay que entender es que ellos propusieron medidas
por su fuente laboral, pero también debemos entender que esta policlínica ‑y
algo de esto mencionaba el Director‑ tiene una forma de relacionamiento
con los vecinos absolutamente profunda, de lazos. Yo doy fe de que los vecinos
deben haber presionado para que la situación se diera así; de hecho,
posteriormente, en poco tiempo, se da la ocupación de la policlínica.
Yo creo que esto es fundamental, porque si los vecinos informan, si
los vecinos presionan, si los vecinos lo votan en un Participativo ‑lo
dice el Director sobre la Nueva y el Mercadito‑… ¿Por qué es votado por
lo vecinos? Porque hubo una gran campaña también desde Zully Sánchez para que
eso se hiciera, para su mejoría. Entonces, creo que esas son cosas a valorar.
No se trata de decir: “Bueno, ahora vamos a ver si replanteamos la situación…”.
Es esencial lo que los vecinos, en definitiva, votaron.
También debemos destacar cuál es
la responsabilidad de la Intendencia en esto. Está bien, podemos pasar la
página y empezar ahora a ver. Pero nosotros debemos entender ‑todo esto
nos llevó a interiorizarnos de algunas cosas‑ que esta policlínica Zully
Sánchez surge a partir de esa génesis de policlínicas de vecinos que realmente
tenían el espíritu de generarlas. Y trabajaron muy bien; por diez años
trabajaron muy bien.
No obstante, el hecho es
que algún conflicto interno ‑como
tienen las organizaciones‑ llevó a que la Intendencia, en el año 2007,
apoyara a una nueva organización, la cual estaba integrada por dos miembros de
la anterior. El resultado es que ambas trabajan en conjunto y administran la
policlínica a través de las donaciones modales durante dos años. Por dos años
esta policlínica trabaja, pero lo hace con algunos problemas frente a los empleados.
Debemos entender, también, que
la donación modal implica que la Intendencia genera un convenio para el
funcionamiento y cubre el total de la responsabilidad con sus empleados y algún
gasto más de estructura. O sea que no tendrían mucho margen para errar; yo he
visto convenios en los que están calculados hasta los aguinaldos a los seis
meses. Pero bueno, el mal relacionamiento y la mala administración llevaron a
que existieran estos problemas laborales por los cuales los funcionarios
demandaron. Realmente creo que ese es el centro de todo esto ‑algo dijo
al respecto la Edila Villar‑: la demanda laboral que hace que la
situación empiece a desgastarse.
Ahora, yo planteo una cosa: cuando tenemos una empresa y la abrimos
y cerramos sin las debidas responsabilidades y sin hacerse las liquidaciones
como se tienen que hacer; si volvemos a abrirla y a cerrarla, una y otra vez,
para la Justicia es un grupo económico y, en definitiva, el último debe responder
por el primero y después se establecerán las responsabilidades. Yo pregunto:
¿de quién es la responsabilidad de las ONG en este caso, que hay dos personas
que están incluidas en ambas? ¿Ellas no tienen ninguna responsabilidad por
abrir y cerrar, y abrir y cerrar una ONG? La Intendencia frente a eso dice:
“Bueno, nosotros vamos a pagar”. A la pobre Presidenta, como mencionaba el
Director, le robaron la plata en la puerta de la policlínica, y la Intendencia
debió pagar. Creo que es bueno saber estas cosas desde el punto de vista del
funcionamiento, en función de lo cual el Director entiende que esto debe
mejorarse, y nosotros también. Pero entramos en algunos temas un poco más
complicados.
(Timbre
indicador de tiempo)
VARIOS
SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que
dispone el orador.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA:
25 en 27.
Puede continuar el señor Edil
Benzano.
SEÑOR
BENZANO (Fernando).- Gracias, señora Presidenta.
Lo que nos preocupa ahora es que
frente a esa demanda laboral la Intendencia tomó distintas acciones. La primera
fue de parte de la licenciada Pilar Varela, asesora del Director Lorbeer, que
en una reunión mantenida con los empleados les dijo que para se renovara el
convenio debían renunciar a su demanda laboral. Posteriormente, el Director
Lorbeer, a través de las ONG y luego de la reunión que mantuvieron, dijo que
para que el nuevo convenio se llevara a cabo había que hacer que un trabajador
renunciara a su demanda laboral, que puede ser o no muy justa, pero no es lo
que corresponde. Creo que en la última reunión que mantuvo el Director Anzalone
con las empleadas manifestó que ese era el camino adecuado.
Esto nos preocupa, así como nos
preocupa el relacionamiento que hay entre la Intendencia ‑la fuerza
política que maneja la Intendencia‑ y las ONG. En Zully Sánchez pasó algo
que nos inquieta, y lo queremos plantear. ¿Cómo será el nivel de organización y
de administración que tiene la Intendencia sobre las ONG que el recibo de luz
de la policlínica Zully Sánchez está a nombre de Pereyra De Lima, Antonio,
Secretario de la Junta Local anterior? ¿Cuál es el relacionamiento a nivel
administrativo? ¿Le corresponde a la Intendencia recibir facturas del que
debería controlar?
Había una gran expectativa en
que el Director llegara, y no acá, sino a la Administración; esto lo dicen los
propios vecinos y las diferentes personas que están en distintas policlínicas,
porque en períodos anteriores, usted, Director, se caracterizó por tener
diálogo, cosa que Lorbeer no tenía. Nuestra expectativa era que se volviera al
diálogo, porque Lorbeer le venía diciendo a la Junta: “La semana que viene se
arregla”. Y así llegó usted, Anzalone, y en cuanto a la expectativa que
teníamos nosotros, apareció aquella motosierra que tanto se utilizó en la
campaña electoral. Así se terminó la expectativa que teníamos sobre el
relacionamiento que podía haber en este tema y sobre lo que es un plan
estrictamente social.
Me pregunto por qué el Director
entró tan profundamente en este tema y tomó una decisión que no pasaba por el
diálogo. En tal sentido, nos encontramos con que el Director se desvincula
totalmente de la castigada donación modal, mientras que en el proceso anterior
trabajó mucho en pro de esas donaciones modales. Y no sólo trabajó en pro de
esas donaciones modales, sino que también incursionó con los funcionarios en
una suerte de convenio entre Adeom, la Intendencia, él, que era el Director de
Salud, y la policlínica Zully Sánchez, y propuso un reglamento de
funcionamiento de las policlínicas comunitarias. Uno de sus puntos dice: “De
los técnicos, profesionales y personas de apoyo en relación de dependencia de
la Comisión Administradora del convenio”, o sea que los médicos que antes
facturaban por su actuación, pasaron a ser dependientes de la ONG. Por eso hoy
tenemos estos problemas, por eso hoy Zully Sánchez esconde lo que pueden ser
los graves problemas de una cascada de demandas laborales que hay respecto al
relacionamiento de las policlínicas con la Intendencia. Y digo esto porque sólo
un Estudio de Montevideo tiene cuatro demandas laborales contra distintas ONG,
y no son la Zully Sánchez.
Entonces, esas cosas, Director, creo que son las que no debemos
tapar; de ellas debemos hablar claro.
Creo, Director, que usted les dijo a las empleadas ‑porque así
lo han expresado públicamente‑ que se consideraran despedidas. Entonces,
¿cuál es el rol de la Intendencia? ¿Debe hacer cumplir a la ONG, o debe asumir
la responsabilidad del despido? Usted admite que la Intendencia va a pagar; lo
acaba de decir. Entonces, la responsabilidad es de la Intendencia; por lo
tanto, los médicos son de la Intendencia. Y a todo esto, ¿qué dice Adeom? ¿Tiene
que estar del otro lado y defender a los doctores, o tiene que defender a los
otros, que son funcionarios de la Intendencia?
El Director sale a buscar policlínicas cercanas y encuentra a Mesa
2, y le solicita una reunión. La Comisión de Mesa 2 está integrada por dos
funcionarias, que son las que vienen
históricamente; son casualidades o causalidades.
Otra de las cosas que usted dijo, Director, fue que la policlínica
Zully Sánchez no estaba habilitada por el Ministerio de Salud Pública, o que no
tenía la capacidad para estar habilitada. En mi mesa de trabajo tengo un
informe que me acaban de pasar del Ministerio de Salud Pública en el que se
afirma que no hay ninguna policlínica de la Intendencia habilitada por dicho
Ministerio.
Entonces, creo que eso hace al manejo de esta situación, lo que
provoca que los vecinos no tengan atención desde hace seis meses; me refiero a
aquellos que no tienen para el boleto, a aquellos que tienen que salir a
caminar, que son los que están sintiendo esta situación generada por la
inacción política de la Intendencia. Por eso creo que a este tema hay que
entrarle hasta el hueso.
De alguna manera, Director, usted debe llevarnos hacia una auditoría
interna en este tema. Eso nos complacería a todos; sería el mejor mensaje.
Gracias, Director.
SEÑOR
BARBATO (Mario).- Pido la palabra para una cuestión de orden.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Mario Barbato.
SEÑOR
BARBATO (Mario).- Gracias, señora Presidenta.
En función de la hora y de la
altura del debate, solicito la suspensión de la Media Hora Previa de la sesión
ordinaria del día de hoy.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se suspende la Media Hora Previa.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA,
UNANIMIDAD: 27 votos.
Le damos la palabra al Director
de la División Salud, señor Pablo Anzalone.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- En primer lugar, me congratulo por los elementos de acuerdo
que se están expresando; me refiero a que hay coincidencia en la necesidad de
impulsar un cambio de fondo en este tipo de prestaciones, en la necesidad de
que la Intendencia mantenga y desarrolle ese compromiso con las políticas de
salud, aun en esta nueva situación.
A su vez, me alegro de que no haya ‑por lo menos yo no escuché‑
ninguna objeción de fondo a la solución más importante que estamos planteando,
que es la instalación de la policlínica; me parece saludable. Creo que, en ese
sentido, les hace bien a las políticas de la Intendencia que busquemos y
tengamos ese tipo de acuerdos.
En cuanto a los procesos que se han dado, admito que todos siempre
son complejos y que cada actor tiene su propia visión. No solamente hablo de
los actores políticos, sino también de los sociales, ya que tampoco son
unánimes en estas cuestiones; en cada Comisión las cosas son de distinta
manera. A su vez, otra cosa son los empleados, porque tampoco constituyen un
bloque unido ni homogéneo, por lo que es natural que existan diferencias y
también cuestionamientos. Estamos hablando de una situación que tiene años, con
un diseño que no es bueno.
Entonces, tener un diseño que no
es bueno muchas veces genera rispideces por parte del conjunto de los actores.
Tal como dije al comienzo, no estoy adjudicando intencionalidades ni
calificando a cada uno de los actores; eso no nos corresponde como institución.
Creemos que en el comienzo de este período de gobierno lo que sí tenemos que
hacer es tomar las medidas necesarias para corregir esto, para buscar la manera
de que no se vuelvan a dar este tipo de situaciones desgastantes para todos los
actores y, en primer lugar, para los vecinos.
Quiero señalar que muchas veces
el mal relacionamiento tiene que ver con esas versiones de controles de
horarios, por ejemplo, cuestiones que son normales en cualquier institución, ya
que tiene que haber control de horarios, y los técnicos tienen que responder y
cumplir con la cantidad de números que se dan; es decir, son cosas que en
cualquier prestación de salud están en la tapa del libro y que tienen que ver
con una mayor o menor eficiencia. En las policlínicas de la Intendencia la
eficiencia es buena, aunque podemos mejorar; sin embargo, descargar sobre los
vecinos esa responsabilidad hace que muchas veces se generen esos conflictos
que no son deseables para los empleados ni para los propios vecinos.
Desde el punto de vista de
algunas de las imágenes que usó el señor Edil, no queremos entrar en un debate
que vuelva sobre la campaña electoral; realmente no queremos hacerlo, y nuestro
planteo ha estado centrado en que vamos a dar una respuesta mejor. O sea que no
estamos retirando servicios. Vamos a dar una respuesta mejor en los tres
aspectos que nos parecía importante tener en cuenta: en términos de
participación comunitaria, en términos de vínculo laboral, y en términos de
controles técnicos y prestaciones para los vecinos de esta zona.
El hecho de que vecinos de la zona
‑como Antonio Pereyra, que es un vecino de larga data en el lugar‑
hayan terminado haciéndose cargo de eso también muestra cómo la comunidad buscó
la forma de llevar adelante estos emprendimientos en condiciones que no son las
mejores.
Respecto a las referencias que
se hacen sobre mi intervención en esto, queremos decir que en el año 2005,
cuando asumimos esta responsabilidad, ya estaba claro que este diseño no
funcionaba. En consecuencia, no nos quisimos dejar llevar por ninguna
presunción ni opinión e hicimos un diagnóstico convenio por convenio. Lo
hicimos en forma participativa, o sea, nos reunimos con todos los actores
involucrados en cada uno de los convenios y registramos por escrito cada una de
las opiniones de las Comisiones de gestión de cada una de las policlínicas, del
Centro Comunal de la zona y de los empleados de cada una de ellas, y llegamos a
la conclusión de que había que cambiar el diseño.
Fue así como iniciamos un
proceso, porque también teníamos claro que iba a ser complejo hacerlo. Ese
proceso tenía distintas partes. Una de ellas consistía en unificar un
reglamento de funcionamiento con las Comisiones sin sustituirlas ni asumir
roles que no nos correspondían como institución que llevaba adelante un
mecanismo a través de la donación modal. Sin embargo, sí optamos por dialogar
con los vecinos para procurar que no hubiera una enorme disparidad en los
mecanismos de funcionamiento y los derechos y obligaciones de cada uno de los empleados
de estas Comisiones barriales. Entonces, discutimos con las Comisiones de
vecinos y con los empleados y ambas partes acordaron ese nuevo reglamento.
Adeom no tuvo ninguna participación en esto porque no se trata de funcionarios
municipales y, por lo tanto, no tenía ninguna competencia. Pero sí se hizo un
esfuerzo ‑como hoy mencionábamos en cuanto al apoyo contable‑ para
ordenar ese relacionamiento que veíamos conflictivo y desgastante entre las
Comisiones barriales y los empleados que trabajaban en las policlínicas. Ese
reglamento, que fue consensuado, aprobado por todos los actores, permitió ‑en
nuestra opinión‑ paliar un aspecto, no dar una solución de fondo; pero,
bueno, eso también forma parte de los procesos. O sea, nadie piensa que un
proceso de estos que llevan muchos años se pueda resolver sin alguna medida
paliativa.
En relación con las soluciones
de fondo, también empezamos a avanzar en una propuesta de concursos para
generar un tipo de vínculo laboral diferente en un tema complejo, porque el
Gobierno Departamental tenía un conjunto de definiciones sobre cómo iba a ser
su plantilla funcional a lo largo del período. En el curso de los últimos tres
años tuve que lidiar con esas definiciones y tratar de hacerlas operativas a
través de procesos de renovación de la plantilla funcional. Además, hay un
aspecto nuevo en la realidad, y es que no se puede pensar una solución para
estos problemas como si estuviéramos en la década de los ‘90. Las condiciones
han variado y lo han hecho en algunos aspectos que hacen al rol de los
efectores. La red pública en los barrios ha crecido; o sea, hay muchas más
policlínicas, hay muchos más médicos de familia, hay otras condiciones. No
estamos en el mayor período de desguarnecimiento de la población en ese
sentido. Por lo tanto, rediscutir el rol, la necesidad real de cada uno de
estos efectores formaba parte de una discusión en cuanto a encontrar una
solución. Nosotros fuimos trasladados luego a otras responsabilidades, por lo
que no pudimos culminar este proceso de transformación más de fondo. Por lo
tanto, ahora que asumimos esta responsabilidad el tema no nos es nuevo y
conocemos a los protagonistas, pues hemos estado en muchas reuniones con ellos.
Creo que eso nos va a ayudar a generar, de la mejor manera posible, soluciones
para esto.
Quiero aclarar que los términos en los cuales se ha trasmitido a la
prensa algunos de estos diálogos no son correctos. Nosotros no teníamos
agendada una reunión con la empleada, que se presenta a entregar la llave de la
policlínica y lo que le trasmitimos nosotros fue la decisión de la Intendencia
de ir a alguna reformulación y de dejar el sistema de convenio por donación
modal. Nosotros estábamos al tanto de que la asesoría jurídica de la Comisión
Barrial estaba en contacto con ellos y estaban procurando llegar a un acuerdo
económico. Eso fue lo que les trasmitimos; no les dijimos que estaban
despedidas, porque eso no nos corresponde. Lo que les dijimos fue de qué manera
queríamos resolver el tema desde la Intendencia. Las empleadas interpretaron
eso, generaron ese efecto en la prensa; pero quiero hacer la aclaración para
que no se deformen nuestras expresiones en ese plano. No nos correspondía a
nosotros hacer esa afirmación, pero sí
trasmitirles ‑con total franqueza y lealtad a empleadas con las
que habíamos tenido muchas instancias de diálogo‑ cuáles eran las
modalidades que nosotros estábamos viendo para solucionar el tema.
Por otro lado, en relación con
la habilitación de las policlínicas, yo dije que la policlínica Zully Sánchez
nunca llegaría a ser habilitable. Esa es la diferenciación con respecto a lo
que señaló el señor Edil, que tiene razón: efectivamente, las policlínicas de
la Intendencia no están habilitadas y por eso mismo están en un proceso de
habilitación. Por tal motivo, hemos tenido contactos con el Ministerio de Salud
Pública y tenemos un área de arquitectura de la División y del Departamento que
están trabajando para generar los pedidos que correspondan a fin de cumplir con
todos los requisitos e ir habilitando todas las policlínicas de la Intendencia.
Esa es una meta fuerte, importante, para la integración al Sistema Nacional.
Por lo tanto, un local completamente precario, que no tiene condiciones, que no
tiene ninguna remodelación, que no tiene ninguna mejora que lo haga
habilitable, para nosotros es un componente que cuestionaba la posibilidad de
utilizarlo. Sabíamos que había una adhesión histórica, y es por eso que en su
momento apoyamos la idea de que se procurara un local en mejores condiciones a
dos cuadras de allí, como la policlínica que se va a instalar en el Mercadito.
Queremos destacar que la
policlínica de Mesa 2 también tiene mejores condiciones edilicias, de
infraestructura, que hacen a la dignidad del paciente y del trabajador que está
allí, así como al tipo de atención que se brinda.
Nos proponemos avanzar hacia la
habilitación de todos los efectores que tenemos en el territorio y que son
financiados con recursos de la Intendencia. Pero el local en el que estaba
funcionando la policlínica Zully Sánchez no nos parecía adecuado, ni siquiera
lo considerábamos una base para una solución permanente, definitiva.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Martín Bueno.
SEÑOR
BUENO (Martín).- Me acabo de dar cuenta de que las policlínicas de la
Intendencia no son de la Intendencia. Justamente, esto tiene que ver con una de
las preguntas que quiero hacer. Quisiera saber cuántas están bajo este sistema,
y si hay otro sistema quisiera saber cuántas están bajo ese otro sistema.
Obviamente que mi intervención va a demostrar mucha ignorancia sobre el tema.
Cuando se pregunta por el
cierre, se responde básicamente que hay una comisión de vecinos que está
desgastada, se habla de la edad de los vecinos, de la falta de existencia de
personería jurídica y de requisitos de contabilidad. En realidad estamos
hablando de elementos muy básicos, que deben venir de un proceso anterior, como
se explicó.
Me cuesta entender cómo puede
ser que la Intendencia, con la estructura que tiene, no pudo proveer un
funcionario municipal para realizar el gerenciamiento o el control constante de
estas policlínicas que funcionan bajo la órbita privada, en realidad, porque
funcionan bajo el Derecho Privado, sin perjuicio de recibir un subsidio del
Estado.
Lo que quiero saber
concretamente es: cuántas policlínicas funcionan bajo este sistema; si hay otro
sistema, cuántas funcionan bajo el otro, y si ya está previsto cuál va a ser el
nuevo sistema de funcionamiento. ¿Por qué? Porque me gustaría que cuando
tengamos problemas con una policlínica haya un funcionario o un jerarca
municipal responsable, para no tener que hablar de comisiones de vecinos, que
harán su aporte, pero que no son responsables ante nosotros y que están
utilizando dineros públicos.
Para finalizar, quiero hacer dos
reflexiones. Conozco algunas ONG que funcionan de manera brillante, que están
bien organizadas, que realmente son responsables, y hay otras que no. Pero el
sistema de relacionamiento con las ONG, en líneas generales, es bueno. Por
supuesto que hay que seguirlas, tutorarlas y hacer un montón de cosas con
ellas.
Vivimos en un sistema que nos
obliga a pagar para vivir. No creamos que un montón de ciudadanos van a ponerse
al hombro la gestión de una policlínica, controlar horarios y hacer un montón
de tareas honorariamente. Me imagino lo que debe significar administrar un
servicio de salud, debe de ser muy complejo. Es algo muy complejo que se dé en
la práctica, y cuando sucede terminamos teniendo muchos problemas, como veo en
este caso.
Muchas gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar el señor Director Anzalone.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- La red de policlínicas de la Intendencia de Montevideo está
conformada por 21 policlínicas, completamente departamentales, para adecuarlo a
la nomenclatura actual. Es decir que funcionan con funcionarios de la
Intendencia, con un coordinador o coordinadora que es el responsable del
funcionamiento, y están informatizadas en su gran mayoría; se está culminando
la informatización. Esa informatización nos ha permitido usar el mismo programa
que usa el Ministerio de Salud Pública, ya que es una conexión en web, y por lo
tanto registrar todas las prestaciones que realizamos a todos los vecinos.
Tienen todos los insumos
permanentes de medicamentos, insumos para la parte de enfermería, y además
tienen casi todas ellas salones multiuso en los que se hacen actividades de
promoción de salud. Tienen grupos de obesos, diabéticos e hipertensos, y tienen
grupos de vecinos que se reúnen en las policlínicas para hacer promoción de
salud. O sea: tienen una estructura edilicia y una estructura de funcionamiento
importante. Funcionan como equipos; se reúnen todos los meses. Interrumpen la
atención dos horas una vez al mes para discutir en el equipo cómo están
trabajando el odontólogo, el psicólogo, el médico general, el pediatra o el
ginecólogo, qué problemas tienen, etcétera. Generan una articulación en la
labor, que es una fortaleza.
Yo conozco ‑seguramente
haya otros que conocen también‑ las prestaciones del sistema mutual y les
puedo decir que esa labor en equipo no existe; es extremadamente dificultosa en
el sistema mutual. Sin embargo, es una de las claves para dar una atención que
no sea parcializada por especialidad, o que no sea sólo la relación
médico-paciente.
Estas policlínicas no están bajo
el régimen de donación modal y no son de las que estamos hablando. Esta red de
policlínicas es del Servicio Atención a la Salud. Esa es una fortaleza de la
Intendencia de Montevideo. Lo que nosotros estamos planteando para Peñarol es
la incorporación de una nueva, con esa modalidad y con esas características.
Con respecto a las policlínicas
que están bajo el sistema de donación modal, son alrededor de 14. Digo
“alrededor” porque, en realidad, una cosa son los convenios y otra es la
cantidad de policlínicas. Básicamente, para sintetizarlo diríamos que tenemos
dos grandes efectores odontológicos que están en esta modalidad ‑uno en
el Cerro y otro en Euskal Erría 71‑; tenemos tres policlínicas
móviles que están en esta modalidad ‑una en el Zonal 18, otra en el Zonal
17 y otra en el Zonal 12‑, y tenemos una policlínica territorial ‑en
su momento fue un móvil y luego pasó a ser territorial‑ en la zona llamada
Quinta de Batlle, pasando el Hipódromo. Ese es el grueso de las donaciones
modales que tenemos planteadas.
En la zona de La Teja ‑no
sé si lo mencioné‑, que es un área importante, un convenio financia o
sustenta una cantidad de pequeñas policlínicas que tienen una distribución en
el territorio muy cercana una de la otra. Hacen a una realidad muy particular,
a la historia de ese barrio, que derivó no en un criterio de racionalidad y de
planificación en la atención a la salud, sino en cómo se fueron gestando
históricamente estos procesos.
Esas son las policlínicas que
están bajo donación modal. Nosotros dejamos en la respuesta al pedido de
informes una lista detallada de cuáles son los convenios, cuáles son las
policlínicas en convenio por donación modal y cuáles son las departamentales en
este período.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra la señora Edila Adriana
Balcarcel.
SEÑORA
BALCARCEL (Adriana).- Muchas gracias, señora Presidenta.
Estoy de acuerdo con el señor Director
de Salud en que hay muchas irregularidades en cuanto a las donaciones modales.
Estuve siguiendo atentamente
todas las explicaciones. Tengo a la vista el Expediente Nº 327 del 2010 ‑que
leí para interiorizarme un poco en el tema‑ y llegué a una foja en la que
se precisa que el Director Lorbeer en aquel momento había habilitado la
transferencia de pagos al señor Mario Sánchez, habiendo éste renunciado a la
Comisión y estando a la vista las renuncias tanto en BPS como en la
Intendencia. Me pregunto ‑quizá por ignorancia‑ si la Intendencia,
si el Director tomó conocimiento de esta irregularidad, por lo que dice acá en
el expediente. Se manejan dineros que son de todos los ciudadanos, y yo
pregunto qué se va a hacer, si hay alguna respuesta a esto. La verdad, me
sorprendió.
Sí estoy de acuerdo con que las
donaciones modales no son el camino en este caso. Quizá lo que planteaba el
Director sea otro camino.
También está el tema de los
problemas laborales. Por lo que sigo leyendo, aquí aparece que no se les pagó a
los empleados, con la consiguiente ocupación y demás.
Le transmito la preocupación.
Gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Oscar Curutchet.
SEÑOR
CURUTCHET (Oscar).- Es por una cuestión de orden al amparo del artículo 44
numeral 2 del Reglamento. La moción de pasar a cuarto intermedio admite
discusión. De todas formas, hemos coordinado con el Partido Nacional y el
Partido Colorado pasar a cuarto intermedio a los efectos de posibilitar el
comienzo de la sesión ordinaria tal cual lo preceptúa el Reglamento de la Junta
Departamental de Montevideo. Solicitaríamos un cuarto intermedio solamente a
esos efectos, y luego retomaríamos el llamado en régimen de Comisión General.
Solicitamos, entonces, un cuarto
intermedio de 20 minutos.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- A
consideración la solicitud del señor Edil.
Si no hay observaciones, se va a
votar.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA,
UNANIMIDAD: 30 votos.
Pasamos a cuarto intermedio por
20 minutos.
(Es
la hora 15:52)
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Habiendo número en Sala, se reanuda la sesión.
(Es
la hora 16:11)
______Tiene
la palabra el señor Director Pablo Anzalone.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- La preocupación que planteaba la Edila Balcarcel también la
tenemos nosotros, por eso nos parece necesario buscar una salida, una solución
distinta en ese plano. Más allá de los episodios puntuales que hacen a la
realidad de La Teja y de lo que es el vínculo con la Comisión Tres Ombúes ‑ese
episodio tuvo su proceso administrativo‑, se generaron soluciones que
permitieran la continuidad de las prestaciones. No obstante, está muy claro que
también allí este modelo no da más. Ha generado una división entre los vecinos,
un enfrentamiento entre una Comisión y otra, y ese no es el objetivo de ninguna
política social; por el contrario, es un elemento negativo desde el punto de
vista del desarrollo de las políticas de salud y de cualquier proceso de
integración. Entonces, más allá de la situación de la Comisión Tres Ombúes, de
las otras policlínicas y de las demás Comisiones barriales ‑en las que
hay gente muy valiosa, que con gran esfuerzo hizo mucho por la salud en La Teja‑,
no se puede terminar en un modelo en el que cada uno tiene su pequeña
policlínica y en el que hay una enorme cantidad de cuestiones en las que no se
puede dar una buena respuesta a la comunidad, porque eso termina generando este
tipo de enfrentamientos. Entonces, compartimos esa preocupación.
Si bien ese expediente es previo a que asumiéramos funciones en esta
área, fuimos informados de la situación y de cómo se procuraron soluciones
institucionalmente válidas y jurídicamente sustentables. Lo que ocurre es que
todas demoran; cada vez que hay que buscar una regularización, eso significa
atraso de salarios, atrasos en las prestaciones y, por lo tanto, un vínculo
laboral que no es bueno.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Mario Barbato.
SEÑOR
BARBATO (Mario).- Gracias, señora Presidenta.
Realmente es un tema difícil
para quienes tomamos contacto con él por primera vez. En aras de concurrir a un
debate con el jerarca del Departamento, hemos tratado de reunir la mayor
cantidad posible de información al respecto.
Luego de escuchar las intervenciones que se han hecho en Sala puedo
decir que estoy seguro de que todos tienen como figura principal de todo este debate
al usuario del servicio, a la persona que debe recibir asistencia médica en
esos puestos de atención primaria de salud. Sé claramente, doctor, que eso es
parte de su principal cometido, a pesar de que no se haya nombrado
explícitamente. Pero tengo la sensación de que si no lo decimos estamos en una
especie de ida y vuelta, que nos concentramos en una ONG o en una policlínica y
perdemos de vista al usuario, que es sobre quien tenemos que velar tanto el
Ejecutivo Comunal como los Legisladores.
En consecuencia, de allí mi apoyo pleno a las medidas hacia adelante
que usted ha propuesto en el sentido de que estas policlínicas deben ser la
boca de entrada a todo un sistema, para que los pacientes tengan acceso allí a
lo que en Cuba se denominan las APS, Atenciones Primarias de Salud. He visto
muchas coincidencias en este esquema que la Intendencia propone con el sistema
cubano. No es pecado copiar y adaptar a la medida de cada comunidad las cosas
que están bien. Creo que es buena cosa que la Intendencia esté pensando que sus
policlínicas integren el Sistema Nacional Integrado de Salud y que allí no se
produzcan duplicaciones de servicios, para aumentar la eficiencia y que sí se
tengan servicios complementarios, como los que usted acaba de nombrar. Me
consta que esas 21 policlínicas departamentales tienen un nivel de estructura y
funcionamiento acorde con lo que la población necesita.
Pasando a enfocarnos al tema de
la población que asiste a estas 14 policlínicas ‑entre las fijas y las
móviles que usted nombraba‑, también me congratulo por que la señora
Intendenta haya dado un ucase a este tipo de convenios. De alguna forma,
públicamente, el 20 de junio, en el diario “El País”, anunció que la donación
modal no la convencía y que con este sistema la Intendencia financia el
funcionamiento de varias policlínicas y servicios de limpieza, entre otros, que
son administrados por ONG. Coincido con la Edila preopinante en que claramente
este sistema ‑usted lo ha repetido‑ está agotado.
La duda que me queda a mí ‑y
que le quería trasladar para entender un poco más el tema‑ es cómo es que
llegamos a esta situación en el 2010 cuando en el 2005, antes de tomar posesión
del cargo, con respecto al tema de las policlínicas departamentales se
mencionaba que era bien interesante. El doctor Ehrlich en la campaña, antes de
asumir, decía que en el período anterior ‑que culminaba en ese entonces‑
se había desarrollado un trabajo notable de las tres Administraciones
progresistas. Estamos hablando del ’90 en adelante. Decía:
“El tema de Salud Municipal
es de particular atención, no solo aumentó el número de las policlínicas que
llegan a 20 con algunos servicios móviles, servicios complementarios,
odontológicos y ha aumentado la calidad, la capacidad y la atención que se está
dando”.
Aquí se está refiriendo a las 20 fijas pero, por la temática que
menciona, está englobando todo el sistema de salud de la Intendencia, en el que
ya estaban estos servicios con ONG, con estas donaciones modales en curso, y
sobre cuya eficacia, en un primer diagnóstico, usted mismo comentaba ‑si
me equivoco, por favor corríjame‑ que tenía ciertas dudas.
En declaraciones recientes,
también al diario “El País”, sobre esta policlínica que nos convoca hoy, el
doctor Anzalone decía que para dilucidar la situación se iba a discutir la
problemática de cada centro, uno por uno, para buscar otras alternativas.
“Estamos analizando que
Salud Pública se haga cargo de algunas policlínicas de la zona o la IMM pero
con otra modalidad”, ya que ésta, aseveró, "es complicada".
Refrenda lo que usted decía hace cinco años, es decir, que tenía un
primer diagnóstico un poco pesimista respecto a ese funcionamiento.
Más recientemente, el 31 de
julio, usted mismo aclaraba que existía la intención de las nuevas autoridades
de plantear un nuevo modelo, más fuerte ‑supongo que todo lo que hemos
referido a la integración de Ministerio de Salud, Fonasa y ASSE, que me parece
correcto‑, para las actuales policlínicas departamentales que funcionan bajo
la modalidad de contrato de donación. Hablaba de las 14 que usted comentaba,
entre fijas y móviles, bajo nueve contratos, y es acá donde uno se empieza a
sorprender, porque usted maneja una cifra de $ 15:000.000 anuales. Usted
mismo, como jerarca de la Intendencia, dice con respecto a esto que es mucho el
dinero invertido y que sería bueno hacerlo de otra manera. Eso está dando a
razón de unos $ 750.000 por año para cada una de estas ONG. Y si usted
aclara que sería bueno hacerlo de otra manera, estoy seguro de que apunta a que
no hay satisfacción con el servicio que se brinda a la comunidad. El tema es
desde cuándo está ocurriendo esto.
Creemos que es importante que tanto las autoridades de la
Intendencia como el Legislativo tengan la suficiente capacidad de autocrítica
en este caso. Cuando uno ingresa a la página web de la Intendencia se encuentra
en la parte de Salud con el detalle ‑allí podemos ver a un niño recién
nacido que está siendo asistido‑ de dónde están las policlínicas, de los
objetivos ‑que compartimos todos‑ primarios de las policlínicas de
atención de salud; están las 21 policlínicas departamentales. Allí no consta
exactamente cuál es la condición en la que se da esa prestación de salud a toda
esa población que se sirve de estas policlínicas bajo la modalidad que hoy
estamos discutiendo.
Usted mismo también aseveraba
que este diseño genera mucho dolor de cabeza, ya que por los propios controles
que deben realizar los vecinos se generan muchas dificultades. Este es un tema
que me preocupa: estamos como en una especie de inversión de la carga de la
prueba, y que me perdonen los abogados, que de esto saben mucho más que yo;
estamos poniendo en el centro a los vecinos como inoperantes para administrar
algo, cuando es la propia Intendencia la que tiene que asumir ese rol de
proveedor del servicio. No podemos criticar a los vecinos y decir que operan
mal algo que nosotros les hemos trasladado. Tiene que ser la propia Intendencia
la que haga el mea culpa de que en esto hayamos fracasado, de que aquí hemos
metido la pata, de que ha sido una experiencia ‑como las tantas exitosas
o no tan exitosas‑ sobre la cual se ha transitado y que es tiempo de
corregir. Lo que sí está claro es que desde el 2005 hacia adelante tenemos un
diagnóstico de este tipo, y cinco años es demasiado tiempo; la población no
puede esperar cinco años a que se corrija una cosa que se sabe que es
ineficiente. Es por eso que ‑paso raya y miro hacia delante‑
justamente me interesaría conocer el siguiente aspecto, que quizás en este
momento no esté en situación de aclarar. Tenemos los anuncios recientes, del
día de ayer, mediante los cuales sabemos que la Intendencia de Montevideo y el
Ministerio de Salud están acordando trabajos en conjunto para profundizar la
participación de la red de policlínicas departamentales y comunitarias; o sea
que todo esto es un tema muy fresco. Precisaríamos tener cuanto antes
información sobre los plazos para que esas policlínicas queden habilitadas,
sobre el personal técnico que se va a hacer cargo, sobre qué Departamento va a
estar a cargo de la auditoría técnica en convenio con Salud Pública, sobre las
estadísticas del personal atendido, sobre cuáles son los programas concretos
que vamos a llevar adelante para no superponernos con el Sistema Nacional Integrado
de Salud, sobre qué pasó y sobre si está funcionando bien el convenio que se
firmó en el 2008 entre la Intendencia de Montevideo y la Facultad de Medicina
para la provisión de médicos en las policlínicas ‑creo que allí hay una
buena cartera de técnicos para ocupar cargos en estas policlínicas‑;
quiero saber de qué costos estamos hablando. Es decir, quiero saber cuál es el
plan que estamos llevando adelante en conjunto con los demás servicios del
Estado y las Secretarías que están a cargo de los sistemas de salud,
especialmente fijando un plazo para que esta modalidad que está tan cuestionada
finalmente se revierta y termine dando un servicio, que es lo que los usuarios,
los contribuyentes, están necesitando.
Para terminar ‑y espero
que esto sirva para esclarecer algo más‑, tomé una publicación tan
confiable como cualquier otra que circula en los medios de prensa nacional, que
justamente habla del episodio…
(Timbre
indicador de tiempo)
VARIOS
SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que
dispone el señor Edil Barbato.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA:
25 en 26.
Puede continuar, señor Edil.
SEÑOR
BARBATO (Mario).- Gracias, señores Ediles.
No voy a leer el título de la publicación porque me parece
agraviante y estamos realizando esta intervención con todo respeto. Ahí dice:
“Eficiencia,
eficacia, participación de la sociedad, descentralización… fundamentan una
política en materia de salud de la Intendencia de Montevideo que lo único que
ha generado es despilfarro, mal manejo de fondos sociales, copamiento por
grupos particulares de servicios esenciales que debe dar el Estado, adeudo de
salarios a los trabajadores, etc.”
Estas son algunas de las reflexiones que hicieron los Ediles
preopinantes.
Más adelante se comenta que el tema no se refiere únicamente a esta
ONG, que fue ocupada por los vecinos y generó este debate, sino que también se
menciona en este párrafo de la nota del diario “La Juventud”, del domingo 6 de
junio de 2010, que toda la situación de estas ONG generó inquietud en varias
bancadas, también en la bancada del Frente Amplio. Allí se anunciaba que si
aportaba al hecho, no habría inconveniente en propiciar una investigadora para
esclarecer estos temas de manejo de fondos. Si esta es una herramienta que
puede colaborar con esto, ponerle punto final y pasar a un escenario distinto,
modificado y mejor, que es lo que todos queremos, nosotros como bancada estamos
dispuestos a llevar esto adelante y a colaborar en todo lo que sea necesario.
Muchas gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el Director
Pablo Anzalone.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- Con relación a los planteos del señor Edil preopinante,
queremos señalar que estamos hablando de procesos sociales largos y complejos
en situaciones en las que no es el Gobierno Departamental el único actor, sino
que se han producido cambios a nivel nacional que han determinado
modificaciones en la prestación de salud.
En la década del ‘90 empezaron a
surgir estas policlínicas. Yo destaqué varias veces que en mi opinión
cumplieron una labor importante por varias razones: por un lado, significaron
una respuesta asistencial a necesidades concretas de una población carenciada;
por otro lado, significaron compromisos de la comunidad para buscar soluciones.
Hubo un esfuerzo de parte de muchos ciudadanos para hacerse cargo de cosas
complejas con la mentalidad solidaria de dar a sus vecinos una atención de
salud. Esto nos genera mucho respeto. No tenemos una opinión que se podría
calificar de tecnocrática o vista desde un escritorio, por el contrario, hemos
tenido reuniones en estos barrios y hemos visto a algunas personas emocionadas,
hablando de lo que había sido la historia de cada una de esas policlínicas, y
de cómo y en qué momento habían logrado atender a determinada cantidad de
niños. Reitero que este tema nos merece un respeto total por el esfuerzo que se
hizo en ese período. Lo que señalamos es que luego, en el proceso histórico,
hubo factores que fueron debilitando ese componente de participación social, y
las debilidades que tenía el diseño inicial, que estaban englobadas por otras
fortalezas, empezaron a pesar cada vez más. A su vez, en materia de políticas
sociales, uno no puede actuar como si estuviera moviendo piezas de ajedrez: estamos
hablando de gente que tiene grandes necesidades.
Cuando pensamos en soluciones,
tenemos que tomar en cuenta cuáles son las alternativas; y las alternativas
cambiaron de 2005 a la fecha. Las alternativas de atención ahora son mejores,
lo cual no quiere decir que no haya problemas, que no haya necesidad de
fijarnos metas en materia de salud que nos comprometan a todos y que busquemos
entre todos mejorar la calidad de vida de la gente.
El doctor Ehrlich, por un lado
decía y reivindicaba la gran fortaleza que tienen las policlínicas departamentales,
cosa que comparto. Por otro lado destacaba el esfuerzo que se estaba haciendo a
nivel de las donaciones modales. No estaba haciendo un diagnóstico concluyente:
estaba reivindicando un aspecto de lo que era el compromiso de la Intendencia y
de la comunidad en torno a este tema.
Por eso a nosotros nos llevó un
año y medio hacer un diagnóstico sobre esto. No se trataba sólo de hacer un
diagnóstico: en cada caso había que requerir la opinión de todos los actores y
generar los ámbitos de diálogo para proyectar un cambio. Nosotros dedicamos
muchas horas a ese diagnóstico y a esa discusión con todos los protagonistas.
¿Por qué no se corrigió antes? Creo que muchas veces a las instituciones les
cuesta hacer un cambio estructural en este sentido. Esto hay que reconocerlo,
porque, por un lado, hay procesos en el ámbito nacional que recién se fueron
dando en estos últimos dos o tres años, como es la constitución a través de
mecanismos legales del Sistema Nacional Integrado de Salud; por otro lado, la
ampliación de las redes públicas de primer nivel fue evolucionando en este
período; y, por otra parte, esta modalidad se desgastó más. La situación que
hoy yo encuentro es peor desde ese punto de vista que la que teníamos en el
2005. En el 2005 veíamos que el diseño no era bueno. Lo discutimos y empezamos
a tratar de corregirlo; el reglamento al que hoy se hizo mención fue un
esfuerzo en ese sentido. Cabe destacar que también trabajamos con el fin de
buscar una solución de fondo, aunque no lo conseguimos.
Entonces, me parece que
asumiendo esta situación sería un error de nuestra parte dejar que esto
siguiera subsistiendo durante todo este período de gobierno. Creo que nosotros
tenemos que tomar el toro por las guampas y tratar de buscar una solución.
Sabemos que cada caso implicará
conversar con todos los actores, pero esos diálogos tenemos que llevarlos a
cabo sobre la base de un compromiso institucional junto con Salud Pública,
porque son usuarios de Salud Pública los que estamos atendiendo; son personas
con grandes necesidades en una cantidad de aspectos. Sabemos que tenemos que
lograr un cambio de fondo en el diseño y, a partir de ahí, debemos dialogar con
todos y tratar de que la sociedad sienta que gana una salud mejor y no que
pierde recursos; que entienda que el resultado va a ser una mejor calidad en la
prestación de servicios.
Con respecto a la Facultad de
Medicina, debo decir que tenemos un convenio con dicha Facultad, que fue discutido
y mejorado. Hace dos años abrimos el área de las residencias médicas, que está
dando buen resultado, pero tenemos otras áreas en las cuales queremos mejorar.
Estamos seguros de que vamos a lograr una mejor articulación porque ya hemos
tenido contactos con el nuevo Decano de la Facultad de Medicina, el doctor
Fernando Tomasina, que conoce el primer nivel y el trabajo en la comunidad.
Ayer estuve en una reunión con los vecinos del Barrio Municipal por
el proyecto Sacude ‑Salud, Cultura y Deportes‑, y les puedo decir
que la labor de la Facultad de Medicina y de la de Enfermería en la Policlínica
Los Ángeles es realmente extraordinaria. Hay allí una interacción ejemplar desde el punto de vista de la
formación de los recursos humanos y de la prestación de las mejores respuestas
a la comunidad. Para nosotros eso es una fortaleza, al igual que el hecho de
que la Comisión de Residencias haya aceptado que la Intendencia es una Unidad
Docente Asociada, un estatus que habilita a que residentes puedan trabajar en
las policlínicas departamentales. Esto se ha logrado gracias al valor que
tienen las policlínicas de la Intendencia en el territorio, y también es un
reconocimiento de la Facultad a lo que significa este tipo de labor para la
formación de los recursos humanos.
Por último, quería decir que los
temas de participación comunitaria nos parecen un componente muy importante.
Eso tiene que ver con un aspecto que es de puertas adentro de los centros de
salud: los usuarios tienen que poder controlar cómo se dan las prestaciones;
tienen que tener ámbitos en los que plantear sus problemas, sus dificultades,
sus críticas, en los que ser escuchados, en los que tener diálogo con los
funcionarios, porque el diseño de las Comisiones de Participación es
tripartito: están las Direcciones de las Coordinadoras de las policlínicas, los
representantes de los funcionarios y los representantes de los usuarios. Pero,
sobre todo, además de estas Comisiones de Participación también tienen que
generarse otras comisiones por Centro de Salud. Estas Comisiones también
existen en todos los Centros de Salud del Ministerio de Salud Pública, porque
esta iniciativa fue coordinada en el año 2006 entre la Intendencia y Salud
Pública.
Además, debo señalar que en materia de participación comunitaria la
organización con base territorial es para nosotros fundamental. Más allá de
mirar para adentro de los centros de salud y de las policlínicas, es importante
que los vecinos miren para afuera ‑a sus pares, sus vecinos‑ y que
puedan desarrollar un conjunto de acciones con los técnicos de los equipos de
salud. O sea, no es posible pensar en cambiar los hábitos, en captar a las
embarazadas y a los gurises para que se hagan los controles de salud o para
desarrollar hábitos de salud bucal o para atender los temas de droga, si no
logramos que la gente se apropie de esos procesos y tenga en eso un rol, que es
de difusión y de promoción de salud. Para ello, nosotros creemos que es
necesario apoyarlos en todas las iniciativas que haya en lo local y procurar
una interacción fuerte con las escuelas y con los liceos. Realmente, tenemos
muchas experiencias muy interesantes de vínculos muy fecundos que se dieron a
través de la formación de promotores de salud y de promotores escolares que
trabajaron en el tema del dengue, de la vivienda saludable; o sea, son aspectos
que involucran a los estudiantes en este proceso de salud. La Intendencia tiene
un curso de promotor juvenil que ya tiene tres años; hace poco se abrió la
tercera generación.
Por otro lado, es necesario que
esa articulación en el territorio habilite la generación de estos cabildos que decíamos, que habilite
también la generación de reuniones por barrio, en las que se discutan y
prioricen los temas. Voy a poner un ejemplo ‑realmente, el tema me
apasiona y no quisiera extenderme demasiado‑: la experiencia en “Mi Cerro
sin Drogas” ‑movilización comunitaria sobre el tema de las drogas que
recorrió escuelas y liceos, y generó que los vecinos fueran a la terminal de
ómnibus, hicieran campeonatos de fútbol y recorridas educativas respecto al
tema de las drogas‑ surgió de asambleas de usuarios de la salud que
resolvieron, de una forma participativa, cuál era la prioridad. La prioridad no
la definimos los técnicos ni quienes veníamos desde las instituciones: la
definió la gente, y con ellos se armó el plan de intervención. Entonces, para
nosotros ese modelo tiene mucha fortaleza, porque los problemas de salud no se
resuelven sólo con atención a la salud, sino con acciones que involucren a la
comunidad, y para ello es necesario gestar los espacios.
Gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Pablo González.
SEÑOR
GONZÁLEZ (Pablo).- Gracias, señora Presidenta.
Me solicita una interrupción la señora Edila Graciela Villar, y con
gusto se la concedo.
SEÑORA
VILLAR (Graciela).- Gracias, señor Edil.
Creo que el hecho de haber
votado unánimemente este llamado a Comisión General supone también hacernos
cargo, como Gobierno Departamental y como mayoría, de los beneficios y los
defectos que trajo la implementación de este mecanismo. Este sistema, que
durante décadas supuso la posibilidad de acercar la atención primaria en salud a
los vecinos más vulnerables, en las zonas más vulnerables, es un mérito que,
producto del desgaste en el relacionamiento, hoy amerita esta reflexión
colectiva.
Con el Edil Benzano hemos discutido mucho acerca de que cuando los
temas abarcan a la totalidad de la gente y tienen que ver con derechos
fundamentales, las banderías políticas suelen bastardear esos procesos. Nos
parecía una cuestión de principios el buscar salidas que apuntaran a dos
soluciones que a mí me parecen esenciales: en primer lugar, garantizar la
asistencia a los ciudadanos, porque ‑a diferencia de Varela con la
educación‑ a veces el tema de la salud ‑y quienes venimos de la
salud sabemos que es así‑ no se ve como un derecho fundamental. Nosotros
entendemos que sí lo es, y que nos encontramos en una etapa en la que debemos
dar un salto en calidad. Nos parece esencial reconocer los errores que hemos
cometido en el mantenimiento de un sistema que nos ha traído más dolores de
cabeza que beneficios, pero cuyo nivel de arraigo y de pertenencia en la zona
fueron justificando su existencia. Porque es así: la justificación del arraigo
en la zona, el nivel de pertenencia, la vinculación personal que se establece
entre los usuarios y los técnicos genera ciertos cotos que es necesario empezar
a profesionalizar. Porque ya no se trata de que si somos pobres damos salud
para pobres: se trata de que todos somos iguales a la hora de percibir un
derecho que para nosotros tiene que ser siempre de primera calidad. Entonces,
estamos en condiciones de asumir incluso el costo político que esto significa.
Porque esto significa asumir un costo político frente a un núcleo importante de
ciudadanas y ciudadanos que trabajaron, que fueron apoyados por nosotros para
la conformación de esas organizaciones civiles e impulsados para sostener eso
que nosotros definíamos como atención primaria en salud. Pero lo que estamos
proponiendo hoy no es un corte y me doy vuelta y acá no existe: acá estamos
asumiendo la responsabilidad política que supuso haber mantenido durante veinte
años este sistema. Ello también supone la respuesta a la población garantizando
su derecho de asistencia, elevando el nivel y la calidad, que es lo que
corresponde.
Entonces, nosotros no nos
hacemos los tontos ni mucho menos. Hemos puesto la cara, hemos discutido
ferozmente sobre este tema, pero siempre sobre la base de que la propuesta
fuera una solución mejor que esa respuesta a medias tintas que veníamos dando.
De hecho, Zully Sánchez y Tres Ombúes no han renovado contrato hasta setiembre,
como sí lo hicieron las demás. Son dos convenios modales que, al no haberse
firmado, caen; las otras tienen plazo hasta setiembre. Esto supone una
interpelación también desde el punto de vista de la Dirección de Salud de la
Intendencia de Montevideo y de la propia Comisión de Medio Ambiente, que ha
tomado este tema; supone el compromiso de abordar el seguimiento de lo que se
procese. Porque acá no se trata de tirar la bañera con el niño y el agua sucia dentro.
Hay convenios modales ‑como hoy decía un señor Edil‑ que son
exitosos, que han dado muestra de eficacia y de eficiencia en el servicio que
brindan. También se verá qué tipo de controles y monitoreos tiene que asumir la
Intendencia para el cumplimiento de los objetivos que hoy se trazan. En los que
esto no sea posible, creo que hay algo que el Sistema Integrado de Salud no
puede obviar, que es la atención primaria en salud. La única lógica de
prevención y educación está en la atención primaria en salud, y la Intendencia
de Montevideo, a través de sus propias policlínicas ‑sus 21‑, más
algunos de estos convenios ‑que analizaremos en cada lugar de acuerdo con
la red asistencial que tengan y el tipo de población que aborden‑, deberá
abocarse a eso. Además, deberá incorporar temas como el paquete de seguimiento
a la maternidad infantil y el paquete de las adicciones, cuestiones que pegan
mucho en las zonas de menores recursos.
Por lo tanto, creo que efectivamente asumimos responsabilidades.
Tenemos una parte de la historia que reivindica y justifica en todos los planos
la existencia de este tipo de convenios modales, y entendemos que hoy debemos
pararnos y decir cuáles no sirven, cuáles sirven y cuál es la propuesta.
El rediseño que nosotros, como bancada oficialista, le exigíamos al
Gobierno Departamental antes de las elecciones, se lo vamos a exigir ahora, y
comprometemos nuestra participación para que ese rediseño se adecue a las
necesidades que la población está reclamando en cada lugar.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar el señor Edil Pablo González.
SEÑOR
GONZÁLEZ (Pablo).- Me solicita una interrupción la señora Edila Adriana
Balcarcel, y con mucho gusto se la concedo.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede interrumpir la señora Edila Adriana
Balcarcel.
SEÑORA
BALCARCEL (Adriana).- Voy a hacer una reflexión.
Creo que la realidad no está
agotada, que se puede hacer hincapié en la forma de contralor de la
Intendencia, y que en el nuevo sistema que se adopte debería tenerse en cuenta
la experiencia que hemos tenido en este sentido. Espero que toda esta vasta
experiencia no se traslade al Sistema Nacional de Salud y, sobre todo, que no
se pierda el eje de la discusión, que es el usuario. Como bien decía la
compañera Edila Villar, uno de los derechos fundamentales es la salud; es,
precisamente, el que más me preocupa.
Espero, entonces, que
reflexionemos y que podamos controlar perfectamente en el nuevo sistema.
Muchas gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar el señor Edil Pablo González.
SEÑOR
GONZÁLEZ (Pablo).- He finalizado, señora Presidenta.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Daniel Arbulo.
SEÑOR
ARBULO (Daniel).- Señora Presidenta: antes que nada, quiero saludar al señor
Director y felicitarlo. Con el señor Edil González concurrimos al lanzamiento
del IV Curso de Promotores Juveniles en Salud. Nos parece que esa es una de las
políticas más interesantes que uno puede difundir, y es un excelente ejemplo
para el resto de las Intendencias, pero también en el marco de una nueva
política de salud.
Voy a referirme a algunas
cuestiones previas que se dijeron. Particularmente, hubo algunas expresiones
bastante alarmistas en cuanto a las inhabilitaciones en que incurren nuestras
policlínicas, por ejemplo. A este respecto, debo decir que el informe sobre la
habilitación de la Policlínica Zully Sánchez hace referencia a que no se cumple
con los requisitos mínimos aceptables en lo higiénico, edilicio, gestión de
farmacia, archivo de historias clínicas, y en lo correspondiente al manejo de
los recursos en salud. Está más que claro que en ese edificio la población no
se podía seguir asistiendo. Esto tiene que ver también con algún planteo que
hizo la población en el presupuesto participativo: resolvió y convocó a seguir
siendo atendidos a 250 metros, a la misma distancia que serán atendidos ahora,
en Mesa 2.
Es así que cuando en algunos conceptos alarmistas se hace referencia
a la ausencia de respaldo de los vecinos, o se generaliza utilizando los
términos “vecinos” o “usuarios”, se olvida que esos mismos vecinos y usuarios
han expresado: “Queremos seguir siendo atendidos a unos metros de ahí, no en
este lugar, porque ahí no corresponde que nos atiendan”.
Yo leí algunos documentos internacionales y nacionales como, por
ejemplo, aquella Declaración de Alma-Ata a fines de los ‘70, en la que se
prioriza la atención primaria de salud y el primer nivel como la base y la
puerta de entrada a la atención de las
personas.
Entonces, cuando aparecen estas expresiones alarmistas, casi de
miedo y de generar cuco, nos olvidamos de todo eso. Efectivamente, lo que
nosotros tenemos que ver es qué condiciones tenemos para desarrollar una serie
de herramientas y elementos que permitan a la Intendencia contribuir con una
nueva puerta de entrada; una puerta de entrada al sistema de salud es una
puerta de calidad.
Ha habido expresiones que me han asombrado; por ejemplo, se ha hablado
casi de perpetuidad del contrato del personal. Me parece que lo que hace la
Intendencia es afirmar que su prioridad es brindar una asistencia de calidad a
los usuarios. El personal ‑como ha dicho el Director‑ podrá
presentarse a cualquiera de los llamados, tanto de la Intendencia como de otros
organismos que sean efectores de salud.
Uno podría incluso tomar algunos de los argumentos que se plantean
por la negativa. Podríamos tomar esos argumentos que homogenizan la posición de
los vecinos por la contraria y decir: “Bueno, señores, ha habido denuncias y
quejas con respecto al trato del personal”. No sería sano afirmar lo contrario
y decir que todos los vecinos y todos los usuarios se quejan y critican la
forma en que son atendidos.
Por último, quiero saludar la solución y la nueva estrategia que ha
planteado la Intendencia. Me parece que es una estrategia en términos de
coordinación territorial, que toma en cuenta el territorio como un sistema
local de salud, con complementariedades, con fortalezas, y que pretende
vincularse con la Administración del Servicio de Salud del Estado pensando en
una planificación, asumiendo ‑por
ejemplo‑ que ASSE ha reconstruido y reformado el Centro de Salud
de Sayago, sabiendo que ahí hay nuevos profesionales y que, además, han surgido
las unidades docente‑asistenciales de que hablaba el Director; eso es
algo que permite otra vinculación con los usuarios.
De manera que yo saludo esta nueva estrategia y este nuevo
lineamiento que se ha planteado la Intendencia.
Saludo, además, la buena voluntad de varios ediles preopinantes que
se han expresado en términos de abrir una carta al diálogo, ya que,
evidentemente, ha cambiado la realidad y debe cambiar la estrategia.
Muchas gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil
Edison Casulo.
SEÑOR
CASULO (Edison).- Muchas gracias, señora Presidenta.
Señor Director: buenas tardes;
gracias por estar aquí.
En una de sus manifestaciones
usted saludaba las coincidencias que se habían dado en este recinto por parte
de algunos Ediles. Yo creo que la coincidencia que encontramos es que esta
modalidad por la cual se transfieren rubros a la institución Zully Sánchez no
sirve. No tenemos coincidencia ‑por lo que aquí se ha expresado; no se ha
marcado nada en contrario‑ en que había sido preavisado en el proceso
anterior de gestión que esta modalidad iba a traer estas complicaciones que hoy
tenemos aquí. Y no tenemos coincidencia en la nueva modalidad que se va a dar
para solucionar este problema, porque no se ha expresado, no la conocemos.
Entonces, la coincidencia está
en la problemática.
Es verdad que el Director no
puede calificar actores. Es cierto; no parecería prudente. Es bueno que la
bancada oficialista asuma y manifieste que está dispuesta a llevar los costos
políticos de esta situación, pero los costos políticos son del partido
político. Lo que no hemos escuchado aquí ‑y me gustaría invitar al
Director a que lo dijera, si le parece bien‑ es cuáles son los costos
institucionales. La Intendencia es una organización de Gobierno Departamental;
los partidos políticos que están en su gobierno son transitorios, pero la
institución queda. Aquí hay también algunas responsabilidades institucionales
que me gustaría que el Director, ubicándose como actor propio, pudiera
expresar.
No voy a hacer una intervención
muy extensa. Tengo muchas inquietudes con respecto a este tema, pero voy a
preguntar algunas cosas muy específicas.
Hay muchas organizaciones que
tienen personería jurídica, cuya policía la realiza el Ministerio de Educación
y Cultura ‑no haciendo distinción entre ellas‑, que funcionan muy
bien. Hay federaciones deportivas a las cuales el Ministerio de Deporte y
Turismo les transfiere rubros; hay organizaciones vinculadas a diferentes
Ministerios que para la prestación de sus acciones a la comunidad también
reciben rubros, y todas están sujetas a mecanismos de control por parte de la
Administración. Este tipo de cosas que hemos ido mencionando aquí, en las
rendiciones de cuentas, sobre las dificultades, no parece ser una cuestión
desarrollada en el Estado: parecería ser una cosa circunscrita a la gestión de
control de la Intendencia de Montevideo. En definitiva, como es el tema que nos
ocupa, me gustaría que el Director, si fuera tan gentil, abriera la prestación
en números ‑por cuotas, porque no es mensual, según lo que dice el
convenio‑ que recibe la policlínica Zully Sánchez y explicar cómo se
distribuía.
En el convenio firmado con Zully
Sánchez estaban claramente definidas cuáles eran las obligaciones de la
personería jurídica y cuáles eran las obligaciones de la Intendencia. La
Intendencia debería haber ponderado ‑me parece a mí; si no, le pido al
señor Director que me corrija‑ la capacidad de esa asociación, que tiene
además una personería jurídica otorgada por el Ministerio. ¿No ponderó la
Intendencia que no era posible que llevaran adelante el cometido asignado?
Entonces habríamos sujetado a una serie de vecinos que se asociaron en el marco
legal vigente a una serie de exigencias que no iban a poder cumplir, y
terminamos en esto.
Ubicado el plano de
responsabilidad institucional, me gustaría también ubicar que hemos dejado ‑si
no, que se me corrija‑ en un estado de indefensión a esos ciudadanos, que
son vecinos que de buena fe intentaron hacer algo por su comunidad, poner su
trabajo, poner su energía, poner sus mejores intereses en favor de otros
vecinos y que han quedado en un plano de indefensión. Aquí se ha manifestado ‑y
estaba bien manifestado‑ que hay personas que adquirieron una
responsabilidad por la que tal vez puedan ser llamadas a rendir cuentas con sus
propiedades y sus bienes frente a estas personas que las están demandando. O
sea, la Intendencia hace una arquitectura para transferir fondos para que un
grupo de personas de buena fe ayuden a sus vecinos, y esas personas terminan
quedando en estado de indefensión. Acá el “yo no fui” no puede ser, no puede
estar. Aquí se habla de solidaridad; solidario puedo ser yo como ciudadano,
pero la institución Intendencia responde más allá de la sensibilidad y la
solidaridad de los jerarcas, que yo reconozco, avalo y destaco. ¿Cómo va a
responder la institución solidariamente, como se ha manifestado aquí? Este es
un primer punto.
El segundo punto ‑que me
parece que no se abrió‑ tiene relación con los créditos laborales
emergentes. Sobre eso no se hizo ningún comentario, quedó ahí. Me parecería
bueno tratar de echar algún tipo de luz en esa dirección.
También acá se ha hablado de los
concursos. Yo presté bastante atención, porque me parecía un tema muy
interesante cómo recomponer la situación laboral de estas personas. El concurso
se adjetivó como abierto. Me gustaría que se clarificara este aspecto, porque
previamente se había señalado como disposición especial que no iba a tener
límite de edad, pero también se dijo que se tomaban en consideración los años,
la antigüedad o la experiencia que las personas tuvieran de participación en la
comunidad. Si es así, no es un concurso abierto, porque es excluyente para
algunas personas. Entonces, yo pediría que se delimitara esto, o se retirara
que es un concurso abierto. Engloba un universo y excluye otro; entonces, no es
abierto, me parece a mí.
Como reflexión final, yo creo
que debería tomarse muy en cuenta el peso que tiene la institución Intendencia
en la vida de los vecinos. La Intendencia generó esta arquitectura y sujetó a
los actores de buena fe a una circunstancia que se está volviendo penosa para
ellos. Yo no comparto que aquí hay desgaste; yo no comparto que aquí hay gente
que es “de edad”; yo no comparto que hay gente que se vio llevada por las
circunstancias: acá hay muchos vecinos. Tengo aquí una carta ‑que figura
en el Expediente Nº 717 del 2010, que está en este Cuerpo‑ en la
cual la Asociación Pro Fomento de Vecinos de Villa Peñarol, fundada en 1961 ‑¡vaya
si tiene tradición!‑, dice: “Hoy estamos con otro hierro caliente, que es
la policlínica Zully Sánchez. Se han realizado todos los trámites requeridos
para que nuestra Asociación administre lo antes posible dicha policlínica,
necesaria para la atención en salud de los vecinos más necesitados”. Yo no sé
si es así. Simplemente lo traigo porque acá hay organizaciones sociales que
quieren hacerse cargo, que quieren estar. Yo creo que el defecto de esta
construcción se basa en que se institucionaliza a los vecinos de determinada
forma, se los incluye en un diseño institucional departamental de gobierno que
no les permite realizar determinadas acciones, quedan encasillados. Las viejas
asociaciones de fomento de barrio que tantas cosas hicieron llevando líneas de
ómnibus, construyendo calles y cordón cuneta, pidiendo la regularización de los
territorios, tenían una energía liberadora que permitía una retroalimentación y
una gran construcción en muchos de los barrios. Eso fue el Cerro. ¿O en el
Cerro, cuando aquellos grandes movimientos sociales de diferentes vertientes,
el Estado institucionalizaba, desde el Gobierno Central o desde el Gobierno
Municipal, la energía de los vecinos? No. Las liberaba, las ayudaba, las dejaba
crecer, ir en su propia dirección. La excesiva institucionalización y sujeción
de las personas en un organigrama es lo que está haciendo fracasar estos
proyectos y haciendo que muchos vecinos se sientan desalentados a participar en
sus comunidades. Yo pido un ámbito de reflexión en este sentido.
(Timbre
indicador de tiempo)
VARIOS
SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑOR
PRESIDENTE (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que
dispone el señor Edil Casulo.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA:
25 en 26.
Puede continuar el señor Edil.
SEÑOR
CASULO (Edison).- Muchas gracias, señores Ediles.
Yo pido un ámbito de reflexión sobre este tema; que la nueva
arquitectura que se construya, de la cual estamos dispuestos a participar ‑porque
lo más importante son los usuarios, son los vecinos‑, cumpla con las
normativas que tiene que cumplir, pero además busque una forma en la que los
vecinos puedan transitar, recomponer, reincorporarse, que no se cierren.
Que el trabajo en conjunto genera familiaridades, es cierto; que en
el régimen de dependencia con las personas que han sido contratadas hay
familiaridades, es cierto; que hay rispideces, también es cierto, y con los
usuarios también, pero el Estado tiene una obligación superior: tiene que
tutelar, y tiene que hacerlo más allá del Gobierno. Yo pido el concepto
liberador, que no sujete a los vecinos, que no los deje en un estado de
indefensión, porque estas personas pueden ser llamadas a responder con sus
bienes personales, con sus dineros, que son de ellos, que son producto de su
trabajo y que deben estar dedicados fundamentalmente a la familia. Ellos a la
comunidad le dan lo mejor que tienen y que no se puede cuantificar: su tiempo;
entonces, esa gente no puede quedar más en la indefensión. Me parece que esa es
la clave de esto, y liberar energías, que me parece que es lo más positivo.
Muchas gracias, señora Presidenta.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Anzalone.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- Con relación a las opiniones vertidas por el Edil
preopinante, queremos decir que sabemos que se puede debatir mucho sobre este
tema, que puede haber polémicas y que no necesariamente debe haber
coincidencias totales. Lo que destacamos fue lo que nos pareció una coincidencia
en la solución que estábamos planteando, que, a diferencia de lo que señala el
señor Edil ‑de cualquier forma, lo reiteramos‑, es, en el caso de
Peñarol, la instalación de una policlínica departamental en el mercadito que
está en Aparicio Saravia y Coronel Raíz. Quisimos ser muy claros al comienzo,
pero nos parece bien aclarar ahora que esa es la solución que nos parece
adecuada para mantener la atención a los vecinos. Nosotros entendíamos que esa
solución no había recibido cuestionamientos, que no había habido opiniones
contrarias a ella. Por eso nos parecía que era importante destacarlo.
En el mismo sentido de la
preocupación que planteó inicialmente el Edil Curbelo con respecto a qué pasa
mientras tanto, como solución inmediata y transitoria detallamos una serie de
recursos de la Intendencia y de ASSE que se van a volcar a policlínicas de la
zona mientras se instala esta nueva policlínica en un local remodelado y
adecuado para eso.
Con respecto a los costos
institucionales, para nosotros está claro que las políticas sociales no son
gastos: son inversiones que hacemos para lograr una mejor sociedad, un vínculo
de los vecinos, y en ese tema quiero compartir la priorización que varios
Ediles han hecho con relación a los usuarios. En realidad, esa es nuestra
principal preocupación. El trabajo de los técnicos es una herramienta para
lograr ese objetivo; no puede ser nunca presentado como el objetivo de la
labor, sino que son formas que tenemos para dar atención de salud, una mejor
respuesta a la comunidad en ese plano. Por tanto, nos parece que tenemos que
buscar un diseño que optimice esas respuestas a los vecinos; este diseño no lo
está haciendo y por eso nos parece necesario modificarlo.
Sobre cómo se paga o qué se paga
en Zully Sánchez, podemos enviar un informe detallado sobre cuáles eran las
prestaciones, sobre cómo era el convenio. Ese convenio superaba los
$ 100.000 ‑que se entregaban a la policlínica‑, y eso estaba
asignado al pago de salarios y de gastos comunes; es decir, al pago de los
gastos que tiene cualquier policlínica. Los insumos necesarios para la
prestación de salud siempre fueron brindados por la Intendencia y no salían de
ese dinero, pero sí el pago de salarios, tarifas públicas, etcétera.
Con respecto a la ponderación que se hizo sobre que esta Comisión
barrial no podía cumplir con todas las condiciones, debo decir que esta
Comisión sostuvo el convenio por más de diez años. En realidad, durante un
largo período estuvo en condiciones de cumplirlo, y lo cumplió. Pero también es
cierto lo que ellos mismos nos dicen, como seguramente se lo deben de haber
dicho los señores Ediles que han tenido contacto en la zona: que la situación
era extremadamente pesada y desgastante para los vecinos. Más allá de las
expresiones utilizadas, que pueden ser opinables, lo digo como una manera de
mostrarles la sensación de estas vecinas, que habían sostenido esto con
esfuerzo, para quienes esta no era la mejor manera de mantener la atención en
la zona. Y me consta que sigue siendo una preocupación de todos los vecinos
seguir contando con la atención y los servicios de salud para la población de
la zona.
Sobre el estado de indefensión
en que estas vecinas puedan quedar, intenté ser claro en mi primera
intervención, pero lo reitero: me interesa mucho dejar muy bien establecido que
la Intendencia va a respaldar plenamente a las vecinas en todas las
circunstancias que surjan de eventuales
demandas laborales o de la relación laboral con estos empleados. Está muy claro
que la donación modal significa que la responsabilidad de la contratación es de
los vecinos, pero también está muy claro que la Intendencia es la que hace la
donación modal y ha apoyado estos servicios a lo largo de muchos años y, por lo
tanto, en este caso estos vecinos van a tener todo el respaldo de la
Intendencia de manera tal de que no se vean afectados, ya sea porque logren un
acuerdo en lo económico, o por decisión de la justicia laboral. Cualquiera de
esas eventualidades están planteadas. Probablemente algunos empleados lleguen a
un acuerdo económico, y otros tal vez no, pero en cualquiera de esos casos los
vecinos no se van a ver perjudicados por esta situación.
Con relación al tema de los
concursos, cuando hablamos de concursos abiertos nos referimos a que no son
internos de la Intendencia ni internos en el sentido de restringidos sólo a trabajadores
de determinada policlínica, determinada donación modal o determinado tipo de
vínculo. Todo concurso abierto, cualquier concurso, establece requisitos
indispensables. Si uno hace un concurso para contratar arquitectos, un
requisito indispensable es el título, pero hay otros requisitos básicos. Nosotros
lo que estamos enfatizando es que los concursos van a ser abiertos porque no
van a estar limitados a ninguna instancia ni a ningún elemento circunscrito a
la policlínica Zully Sánchez ni a ninguna otra en particular. Pero también
dejamos claro que estamos haciendo concursos para un trabajo en la comunidad, y
la labor que se hace en la comunidad es un mérito curricular que importa reconocer.
Cualquier concurso de
oposición y méritos tiene un componente de pruebas y otro de méritos. El mérito
de haber trabajado en la comunidad es reconocible, valorable y tiene que tener
su puntuación dentro de cualquier concurso. Lo mismo ocurre con relación al
tope de edad, en el sentido de que en casi todos los concursos existen
normalmente topes de edad porque la institución tiene como uno de sus
propósitos bajar la edad promedio de sus funcionarios, o sea, rejuvenecer su
plantilla funcional. Ese ha sido un objetivo institucional y se ha logrado. En
este caso, nos parece que contribuye a buscar una solución a toda esta
problemática el no computar los topes de edad en los casos en que haya
funcionarios que tengan experiencia en policlínicas comunitarias, no solamente
las que están en convenio con la Intendencia, sino todas las policlínicas
comunitarias. Ustedes deben de saber que hay policlínicas comunitarias que no
sólo se sustentan con apoyo de la Intendencia, mientras que hay otras que se
sustentan sólo con el aporte de los vecinos. Por ejemplo, Fucvam tiene una red
de policlínicas en ese sentido, y en el propio barrio Peñarol la Policlínica
Jardines tiene esas características. O sea que existen también en esta zona
otras modalidades de policlínicas comunitarias, y a nosotros nos parece bien
que en ese caso la Intendencia lo tome en cuenta esto para los distintos concursos que se
vayan a llevar adelante.
En cuanto a que el diseño
institucional encasilla el rol de los vecinos, compartimos plenamente esa afirmación;
justamente, ese es el elemento que nos motiva a buscar otro tipo de diseño
institucional. Entendemos que en la sociedad hay un conjunto de energías que
permiten desarrollar acciones sobre las políticas de salud; tratamos de
simplificarlo, pero compartimos plenamente eso. Nos parece que este diseño, que
les impone la responsabilidad de gestionar los recursos humanos y el
funcionamiento de la policlínica, efectivamente los encasilla y no permite el
desarrollo de formas más amplias. En ese sentido, compartimos que la nueva
arquitectura deberá tener en cuenta esos componentes.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Luis Belmudes.
SEÑOR BELMUDES
(Luis).- Señora Presidenta: pido disculpas si cometo algún error, pero es la
primera vez que hablo en este recinto, ya que soy suplente de Edil.
Escuché con mucha atención el
planteo de los distintos Ediles. Aquí se hacen críticas al sistema modal.
Nosotros aceptamos que este sistema es muy difícil de llevar adelante ‑lo
ha planteado el Director Anzalone y sabemos que es así‑, pero tampoco
podemos decir que ha sido un fracaso completo. Yo creo que durante años cumplió
su objetivo. Hoy mismo el Edil Pablo González aceptaba que la policlínica
Peñarol cumplió una buena gestión durante diez años bajo este sistema, y
sabemos que hay otras policlínicas barriales que siguen adelante bajo el
régimen de donación modal. Entonces, si durante diez años la policlínica hizo
una buena gestión, no podemos decir, como han dicho algunos Ediles, que fue un
fracaso completo, que deberíamos haberlo visto antes, que se debería haber
corregido antes. Yo creo que las cosas hay que corregirlas cuando es necesario,
cuando ya no son eficaces, cuando son ineficaces. En el caso concreto de
Peñarol, se vio a esta altura que el sistema no funciona. ¿Qué pasó? Durante
diez años hubo una Dirección de la policlínica conformada por vecinos. Después
cambió el sistema: hubo una especie de cogestión, y surgieron diferencias; en
todos los grupos humanos a veces hay diferencias. El grupo de vecinos que
dirigía la cooperativa renunció, y lógicamente fue muy difícil para la
Intendencia ‑en la medida en que no había personería jurídica‑
pagar los salarios mediante el sistema existente. Entonces, lógicamente,
vivimos la situación que vivimos. Varios Ediles han demostrado tener una gran
sensibilidad ante el problema de los vecinos y de los empleados. Creo que
también sería importante tener en cuenta el problema de la Comisión que dirigió
hasta hace poco la policlínica, que hoy se encuentra con que se le hace un
juicio que, a mi criterio, es injusto. Se trata de un grupo de ciudadanos que
llevaron adelante la labor eficazmente; después no se pudo seguir adelante,
pero no creo que eso dé ‑entiendo que algunos empleados se han equivocado‑
para hacerles juicio a esas personas, que son ciudadanos de pocos recursos; no
son ciudadanos que puedan pagar ningún juicio que se les haga. Pero eso está
dentro de las reglas de juego; si lo quieren llevar adelante, que lo hagan.
Hoy hablaba del clima de
sensibilidad que existía con relación a los vecinos de Peñarol. Yo soy vecino
de Peñarol, de Mesa 2. En este momento tienen una gran cantidad de policlínicas
cercanas para atenderse, y por distintas vías se ha accedido a ellas.
No tenemos que olvidarnos de que en este país durante muchos años no
existió un gran interés de parte de los Gobiernos de la época por el tema de
las policlínicas y la atención de los ciudadanos. En ese sentido, se fueron
creando distintos tipos de policlínicas con diferentes modalidades, que en
términos generales han sido exitosas; y hoy se trata de coordinar con el
Sistema Integrado de Salud, cosa que me parece muy buena. Hoy la Intendencia
está planteando dos propuestas, y una de ellas es la que integra a algunos
médicos a la policlínica Mesa 2 y otro médico a la policlínica del Uruguay‑Peñarol
para atender a estos vecinos, quienes momentáneamente ‑y no creo que por
responsabilidad de la Intendencia- quedaron sin atención. Por otra parte, hay
varias policlínicas; la Zully Sánchez no es la única. Esta solución inmediata
que se ha planteado por parte del Director nos parece buena y la solución de
fondo, por supuesto que también, que es establecer una policlínica a cien
metros de la Zully Sánchez. Antiguamente ahí había un mercadito de la
Intendencia, y en un plazo breve se va a tratar de mejorar el lugar para que se
pueda cumplir con esta labor; creo que es un local adecuado.
También escuché una crítica a
las ONG, que también me pareció injusta. Si bien entiendo que el tema de las
ONG debe ser encarado y que hay que legislar en ese aspecto, no puedo dejar de
reconocer que la enorme mayoría de ellas, en todos los planos, incluso en el de
la salud, han actuado con criterio, han aportado soluciones, han integrado a
sectores que de otra manera no se podían integrar. Creo que habría que
reconocer esa labor de las ONG y no criticarlas diciendo que su aporte no ha
sido positivo, sino negativo.
Nada más.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil
Baltasar Brum.
SEÑOR BRUM
(Baltasar).- Señora Presidenta: antes me
gustaría decirle al Edil que no tiene que disculparse por nada. Es difícil
hablar por primera vez; además, lo hizo bien.
La realidad es que cuando me
hablan de concursos en la Intendencia de Montevideo ‑creo que no soy el
único en esta Sala-, yo me broto. Seguramente, lo que le va a suceder, señor
Director, es que cuando llame a concurso para todas las áreas ‑cuando
pida médicos, enfermeras, etcétera‑ le va a llegar una lista con un
porcentaje de personas que no van a ser ni médicos ni enfermeras, y además va a
haber algún primo, tío o abuela de algún funcionario. Eso es lo que pasó en
esta Intendencia de Montevideo con respecto a los concursos. Por lo tanto,
primero ‑y este es un debe que tiene la Junta Departamental de Montevideo
del período anterior‑ tenemos que meter el dedo en el tema de los
concursos. Además, compartimos la visión del señor Presidente de la República
en cuanto a que hablar de concursos puede parecer políticamente correcto, pero
al final, cuando uno pasa la línea, quizá tenga que comerse muchos sapos.
La verdad es que no estoy muy contento con lo que está pasando. Se
habla mucho de que las Administraciones anteriores, las de los partidos
tradicionales ‑no andemos con vueltas para decir las cosas que hay que
decir‑, no se preocupaban por el tema sanitario. Yo digo con la mayor
tranquilidad de espíritu que las policlínicas departamentales las inventaron
las anteriores Administraciones; por lo tanto, había una preocupación. Y se
contrapuso un sistema a las policlínicas departamentales, que fue este sistema
de autogestión, de ONG, sistema que no funcionó y que es la crónica de una
muerte anunciada. Hay que ver lo que fueron los debates aquí, en los que se
decía que no era el sistema. No es que nos parezca mal que los ciudadanos
contribuyan y opinen, pero en la gestión tienen que estar involucrados
especialistas. No es un tema solamente vocacional; uno puede tener mucha
vocación para algo, pero eso no es suficiente. Yo puedo tener una gran vocación
para ser cardiólogo, pero no tengo la idoneidad técnica ni el talento para
hacerlo. En estas cosas se necesita idoneidad técnica y talento, y no los
tuvieron; esa es la realidad.
Me preocupa que se hable del
cierre de un convenio y que no se esté previendo todo lo anterior. Cuando uno
va a cerrar una empresa tiene que cerrarla bien; si no, se genera una ola que
se va incrementando. Si uno está de acuerdo con que va a cerrar un convenio que
implica contratación de personas para que realicen ciertas tareas, eso tiene
que estar previsto en el cierre ipso facto; no es una cosa que haya que dejar
para atrás. Tienen que estar previstos todos los rubros para no tener que ir a
un juicio laboral por créditos laborales; miren que en un juicio de créditos
laborales uno sabe que ingresa, pero no sabe dónde termina. Es como un taxi:
todos los días van cayendo las fichas. Esto es así, en el cierre hay que prever
eso.
Tampoco me gusta mucho este
modelo de debate que hemos arreglado, en el cual cada vez que un Edil habla el
Director contesta y después el pobre Edil no puede contestar. La verdad es que
no me gusta mucho este sistema de debate, pero lo acepto porque ha sido el que
ha arreglado la mayoría. Esto es como una especie de ping‑pong en el que
uno no puede responder; uno puede hacer alguna pregunta, dar alguna opinión
política sobre el tema ‑de hecho, es lo que estamos haciendo‑, pero
nada más.
En este sistema se vuelve a lo que son las policlínicas departamentales,
que tienen una tradición muy entrañable en la Intendencia de Montevideo;
Barbato tuvo mucho que ver con la creación de este sistema.
Lo que también se necesita es una evaluación real. Además, se
necesita saber si efectivamente se está consustanciado con el problema, ya que
las policlínicas departamentales son uno de los pilares importantes en la
prevención. Además, en función de los líos administrativos, hay que hacer una
evaluación de cómo están funcionando los servicios y, sobre todo, una auditoría.
En este gran lío, señor Director, personalmente creo ‑asimismo se lo dije
a Ehrlich cuando entró hace cinco años‑ que es conveniente hacer una
auditoría. Hay que pasar línea y decir que hasta aquí va lo que nos
encontramos, y andar paralelamente. La auditoría lleva varios meses y asumo que
eso no se tomó en cuenta. Creo que tiene que haber una auditoría interna hecha
por la Auditoría General de la Nación, que ingrese allí, vea todos los números
y nos dé un panorama general acerca de
en qué se gastaron los rubros de los montevideanos. En estos temas lo
importante es la efectividad, no el porcentaje presupuestal que uno está
poniendo para eso; si bien tiene cierta relación, a veces uno se sorprende de
lo que sucede con los dineros públicos. A veces uno logra sorprenderse de los
vericuetos que hace el dinero, que nunca llega estrictamente a la línea a la
que uno apunta, y esa auditoría es sustantiva si vamos a cerrar un período.
Miren que se hizo hincapié en esto de la autogestión, de la
contribución. Nosotros siempre tuvimos el mismo discurso; créanme que los
compañeros que están acá y que me conocen desde hace cinco años saben que es
exactamente el mismo discurso. Acá lo que importa es la eficiencia del gasto
público, porque en la sensibilidad vamos a estar de acuerdo, en la situación
del problema vamos a estar de acuerdo; lo que queremos es que el gasto público
sea eficiente, y en este reingreso que el señor Director está haciendo a la
Administración Pública es sensato hacer una auditoría. Queremos que se haga una
auditoría para que usted nos diga los números, cuánto se gastó; que en
situaciones similares, en policlínicas así administradas, se tuvo éxito. Porque
también estamos hablando de los problemas que se van suscitando y no de una
cosa efectivamente evaluada por parte de la propia Administración. Tiene que
haber un sistema de evaluación.
Eso no tiene nada que ver con el
hecho de que esto funcionó bien en otras Administraciones, lo cual ha trasuntado
acá. Se dijo que no había interés por parte de las anteriores Administraciones,
que fueron las que inventaron las policlínicas que van a subsistir. Por el
contrario, había mucho interés. Esto lo reconoció el propio Ministro de Salud
Pública en el proceso de transformación de ASSE. Hay algunas cosas que se
pueden hacer porque existen cosas previas: existe un Ministerio de Salud
Pública, existe el Hospital Pereira Rossell; no se trata de decir que ASSE va a
empezar a hacer los hospitales; eso existía.
A veces uno, tirándoles los
problemas a otros, afecta su propia gestión. Puede ser que se diga que algo no
funcionó, lo cual no significa que se haya cambiado; no funcionó y punto. Se
van a trazar líneas nuevas y me alegro de que estas vayan por este camino.
Creo que el Director habló algo
de Limpieza; creo que cuando se refería a que el sistema de donaciones modales
cambiaba en la parte de Salud, también dijo que cambiaba en la parte de
Limpieza. Él me acota que no fue así y pido disculpas. Pero hay y ha habido
problemas con las donaciones modales no sólo en la parte de salud.
A mí me quedan dudas. No voy a
cometer el agravio de decir que son insuficientes, porque me da la impresión de
que hay un tema que hay que estudiarlo. Por lo menos a mí, como Edil, me falta
desglosarlo en algún ámbito como puede ser una Comisión, que para mí es el
mejor lugar, porque es donde nos enriquecemos y donde más podemos aportar.
Me quedo con la sensación de que
faltan cosas, que es un sistema que está cambiando, volviendo a un sistema
anterior, y que es necesario presionar un poco.
Hay algo que me quedó en la
cabeza y que realmente me preocupa. Aquí se habló de irregularidades y se puso
el ejemplo…
(Timbre
indicador de tiempo)
VARIOS SEÑORES EDILES.- Que
se le prorrogue la hora.
SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia
Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el orador.
Los señores Ediles que estén por la afirmativa,
sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA:
25 en 26.
Puede continuar el señor Edil
Brum.
SEÑOR BRUM
(Baltasar).- Decía, señora Presidenta, que se hablaba de irregularidades; esto
lo leí en la prensa y lo dijeron algunos Ediles. En realidad, se dijo que a una
señora la robaron; eso no es una irregularidad, es una gran desgracia.
Probablemente, si se hace una investigación administrativa del manejo de fondos
tipo almacenero, es decir, trasladando los fondos que le pagan a determinado
lado, se vea que no es el adecuado para esto. Yo no sé de cuánto fue el robo,
pero no es una irregularidad, es una desgracia que podría haber sido evitada o
no; no tengo elementos sustantivos para decir eso.
Si la irregularidad de la que se
habla es administrativa, hay que corregirla ya. Ahora, si hay irregularidades
por falta de fondos o porque hay algo que no se sabe, por las rendiciones de
cuentas o porque la Intendencia está correteando para que le lleguen las
rendiciones de cuentas de este tipo de organizaciones, es algo que sí me
preocupa, porque es una de las falencias importantes y no sólo por el
contralor. Lo referente a la irregularidad sí quiero que me lo explique porque
me deja bastante preocupado. No se sabe si faltaron fondos, qué fue lo que
pasó. Pero el robo a esa señora no tiene que ver con la pregunta.
En este sentido, espero que el
Director me diga qué irregularidades él entiende que hubo. O, si no hubo
irregularidades, que diga estrictamente: “No hubo irregularidades; lo que hay
es una problemática vinculada al sistema propio de gestión que estamos
cambiando, pero no hay una irregularidad”. Irregularidad es, por ejemplo, cuando
no se sigue con lo que establecen los decretos, el TOCAF o las Rendiciones de
Cuentas, o cuando efectivamente faltan fondos; esas, para mí, son
irregularidades.
Si hay irregularidades, eso eleva altamente la gravedad de la
situación. Porque para nosotros, como Ediles ‑seamos del partido que
seamos‑, es fundamental saber estrictamente qué pasó con los fondos
públicos y si hubo irregularidades.
Insisto, como lo hice con el ex Intendente, con la auditoría. Usted
tiene que pararse y hacer una auditoría con la Auditoría General de la Nación,
que vea todo lo que pasa allí dentro; trazar una línea y empezar de nuevo. Mire
que Ehrlich no me dio bolilla y después tuvimos el lío de los casinos; los
Ediles que estuvieron en el anterior período saben que es así. El buen
administrador por lo menos traza líneas en esas circunstancias. Yo no se lo
puedo exigir, porque mi función no tiene esas potestades. Tampoco soy de
recomendar, porque no me siento con esa estatura, pero creo que es de buen
administrador hacer una auditoría y comenzar de nuevo.
Muchas gracias, señora Presidenta; gracias, señor Director.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Adelante, señor Director.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- Queremos aclarar que los procesos normales de funcionamiento
de las donaciones modales pasan por la Contaduría General de la Intendencia,
por la Auditoría General de la Intendencia, que ha intervenido en todos estos
casos y ha analizado, a pedido de la División Salud, la situación de los
convenios de las donaciones modales; o sea que existe una intervención de la
Auditoría de la Intendencia a este respecto. También pasa por la División
Salud, por las áreas de Liquidación de Acreedores del Departamento de Recursos
Financieros, por la División Ejecución Presupuestal, y tienen una supervisión
permanente del Tribunal de Cuentas. Esa supervisión del Tribunal de Cuentas en
algunos casos ha motivado observaciones, que se han aclarado, y eso forma parte
también de las dificultades que el diseño tiene.
Con relación al tema
irregularidades, cuando fue planteado por otros Ediles nosotros dijimos que no
constatamos irregularidades, sino debilidades del diseño. Cuando mencionamos el
episodio del robo que hubo decíamos que, más allá de que efectivamente es un
episodio de seguridad pública que podría pasarle a cualquiera, también expresa
una debilidad del diseño, porque el diseño incluía la posibilidad de que una
vecina tuviera que tener esos fondos, tuviera que llevar el dinero. En
realidad, había un aspecto de diseño que nos parecía cuestionable, pero no
porque encontráramos en eso una irregularidad.
Los procesos administrativos
tienen sus mecanismos de contralor. El hecho de que tenga tantos contralores es
lo que hace que muchas veces se detengan estos expedientes, que tengan que ir
para atrás porque se les pide, por ejemplo, el certificado del BPS, la
personaría jurídica, o se rechace la forma de presentar la rendición de
cuentas, porque el Tribunal de Cuentas no acepta determinadas formas de
presentarla. Eso implica que los vecinos tengan que volver para atrás, rehacer
los documentos y volver a presentarlos. Cada vez que hay una renovación de
convenio es un drama.
Nosotros no estamos
generalizando ‑quisimos ser muy precisos‑ ni para el sistema de
donación modal ni para los sistemas de trabajo en convenio. Como han dicho
varios Ediles, hay muchos ejemplos en los cuales esto funciona y bien. Lo que
estamos diciendo es que en el área de la salud esto no ha sido así, en
particular, tal vez por la complejidad que significa gestionar un servicio de
salud o por las características que se han ido gestando en ese sentido, pero
nos parece que el diagnóstico que queremos señalar está circunscrito a esta
realidad de las policlínicas comunitarias en convenio.
En relación al tema de las
policlínicas departamentales, compartimos plenamente la reivindicación que se
hace de su historia. Justamente, ayer tuve una reunión con uno de los equipos
de una de las policlínicas que quiero destacar, como es la Aquiles Lanza, que
se denomina así en relación con quien la promovió en su momento. Se trata de
uno de los equipos que tienen un compromiso con la labor en Nuevo París, que es
muy destacable en ese sentido. La labor en los asentamientos y en Comisiones
para con gente que tiene muchas carencias es destacable. Incluso, el equipo ha
suplido muchísimas necesidades sobre la base del esfuerzo.
También es cierto que la
situación de la salud pública y, en particular, de la red pública, tenía
enormes carencias y, en realidad, la labor departamental se destacó también
porque ofrecía un tipo de respuesta que las personas no encontraban en lo que
era la salud pública. Dado que estamos discutiendo el problema de Peñarol,
cualquiera que conozca la zona y vea lo que es el Centro de Salud Sayago hoy y
haya conocido lo que era antes, observará que se trata del día y la noche. O
sea que ha habido un cambio en calidad, en lo que es la inversión en salud
pública, que me parece indiscutible. Muchas cosas son opinables y para ello
tenemos los regímenes democráticos, para tener opiniones distintas entre
nosotros. Ahora bien, la manera en que se ha ido fortaleciendo la red de primer
nivel es un hecho inobjetable e indiscutible en Montevideo, y eso nos deja la
opción de cambiar nosotros para adecuarnos y para procurar, entonces, un
acuerdo en el que la prestación no tenga los niveles de precariedad que tuvo
históricamente en base a los locales, al vínculo laboral y a las
características.
En relación al tema de los
concursos, quiero decir que puede haber muchas modalidades de ingreso de
personal. La Intendencia ha definido los concursos, están en la página web y
cumplen con todo; aunque también son perfectibles y hay una serie de cosas que
hemos visto que tenemos que mejorar. Pero, en mi opinión, hay muy pocos
organismos que tengan el nivel de funcionamiento institucional tan estructurado
y ordenado en materia de concursos, y creemos que eso es lo que da mayores
garantías.
En este caso, estamos hablando
de una serie de concursos ‑algunos de los cuales ya están en marcha‑
que hacen a recursos para la salud, para las policlínicas departamentales. Se
ha presentado personal que trabaja en las policlínicas que están dentro del
convenio, por lo que, si logra salvar el concurso y estar dentro de los niveles
de prelación que correspondan, aspiramos a que tengan una solución en materia
de fuente de trabajo. En los casos de los concursos que faltan, decimos que no
se trata sólo de necesidades que surjan de los perfiles de las policlínicas
comunitarias, sino que son necesidades de las policlínicas de la Intendencia. O
sea, necesitamos auxiliares de enfermería y doctores en medicina general
también en las policlínicas departamentales. Por suerte, la Intendencia también
tiene dos servicios odontológicos muy importantes, y también está en marcha un
concurso para odontólogo, que tal vez haya que complementar con concursos para
asistente dental, para higienista dental o para el resto del equipo, pero este
es un elemento que nos va a ayudar a resolver de mejor manera nuestras
prestaciones.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra la señora Edila María Franco.
SEÑORA
FRANCO (María).- Me solicita una interrupción el señor Edil Baltasar Brum, y
con gusto se la concedo.
SEÑOR BRUM
(Baltasar).- Gracias, señora Edila.
No es a los efectos de utilizar
el sistema de interrupción como un elemento de debate que la solicito.
Cuando yo hablaba de una
auditoría hablaba de la que hace la Auditoría General de la Nación, que es un
órgano independiente que ingresa a la Intendencia. Por supuesto que la
Intendencia tiene contralores realizados por el Tribunal mediante sus
observaciones, pero eso normalmente tiene que ver con los gastos y con la
ejecución. La Auditoría General de la
Nación es más profunda; también hace un análisis sobre el cumplimiento de
objetivos.
Nada más. Gracias, señora Edila.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar la señora Edila María Franco.
SEÑORA
FRANCO (María).- Creo que aquí han sido extensas tanto las preguntas sobre lo
que se quiere saber como las respuestas dadas por parte del señor Director.
En estos largos años hemos
participado en una construcción colectiva, en un empoderamiento de la sociedad
misma para solucionar aquellas cuestiones en las que se sentía insatisfecha,
aquellas cuestiones a las que no tenía acceso de la forma que necesitaba.
Dentro de éstas, estaba la salud. Desde la misma sociedad se construye un largo
camino de soluciones para esas carencias. ¡Claro!, la sociedad asume un espacio
que es del Estado, pero también se construye ciudadanía, y en Montevideo tiene
el respaldo desde la institucionalidad, desde el Gobierno de Montevideo, porque
uno de sus lineamientos fundamentales es la participación ciudadana.
El señor Director hacía
referencia a algunas experiencias de desarrollo en zonas que son bastante
complicadas, donde se han desarrollado verdaderas gestiones por parte de la ciudadanía.
Recién mencionaba como ejemplo lo que se ha desarrollado en la zona de la Gruta
de Lourdes, en el Barrio Municipal, con ese complejo que están realizando todos
los vecinos y que tiene que ver con la salud, la cultura y el deporte. Esa
gestión de la asistencia de la salud por parte de la comunidad tiene como base
la atención primaria de la salud. Eso ha sido una de las cosas más importantes
en las policlínicas comunitarias.
Yo no creo que hayamos fracasado
en esta prestación de servicios a través de convenios con la sociedad civil. Lo que creo es que ha transcurrido un
tiempo que ha dejado una experiencia que deberemos tener bien presente, y
estamos en un escenario diferente al que existía al comienzo de este camino que
citaba anteriormente. En este escenario tenemos un planteo diferente desde el
Ministerio de Salud Pública y, bueno, es tiempo de ir adecuándonos.
Los temas que hemos venido
tratando desde la legislatura anterior ‑como, por ejemplo, la policlínica
Zully Sánchez; toda la complejidad de lo que tiene que ver con ese Plenario de
Salud del Zonal 14; los consultorios odontológicos‑ están insertos en
estas soluciones que se están presentado hoy; están insertos también en ese
proceso de encontrar y adecuar esta experiencia de vida a los nuevos tiempos,
al nuevo diseño de salud a nivel nacional y también a nivel departamental.
Yo me quedo muy satisfecha con
todo lo que se ha vertido acá, con las expresiones de los señores Ediles que
han solicitado esta Comisión General, así como con las respuestas.
Me solicita una interrupción el
señor Edil Benzano, que le concedo.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede interrumpir el señor Edil Benzano.
SEÑOR
BENZANO (Fernando).- Gracias, señora Edila y señora Presidenta.
Quiero hacer dos preguntas muy
puntales que pensé que se podían dar en el desarrollo de la charla. A lo mejor
se realizaron y no las escuché.
Me gustaría que el Director nos
especificara cuánto se gasta en términos generales en el tema de la salud y cuánto
se gasta específicamente en las donaciones modales que cubren todas las
policlínicas comunitarias. También quisiera saber bajo qué rubro se imputan en
el Presupuesto. La verdad es que no logro entenderlo.
El otro tema es sobre la
Policlínica Tres Ombúes. Hace seis meses que terminó el convenio con la
Policlínica Tres Ombúes; creo que terminó junto con Zully Sánchez, y no se
renovó. Ese convenio, si no estoy mal informado, tiene un valor mensual de
$ 530.000. La información que tenemos al día de hoy es que el
funcionamiento de las policlínicas, así como el salario de los médicos y
técnicos, se están pagando al día hasta este mes. Sé que el Director se ha
reunido justamente con la gente del PAZ y de las policlínicas y quisiera saber
si está al tanto de bajo qué presupuesto se está bancando. A mí me cuesta creer
que una Policlínica como Tres Ombúes tenga en sus arcas $ 3:000.000.
Quisiera saber si el Director
tiene algún otro dato más para aportar sobre ese funcionamiento y qué es lo que
puede pasar si esta Policlínica o esta administración de nuestro amigo Sánchez
dejan de pagar los sueldos.
Quiero hacer un comentario. Creo
que hay algo muy importante sobre lo que hemos hablado hoy, y es sobre la
participación ciudadana. Me parece que vamos encontrando un camino de algo muy
importante; lo ha manejado el Director y también otros ediles. El Director ha
señalado como forma de ejemplo reiteradas veces las policlínicas de Fucvam. Yo
las conozco muy bien; soy cooperativista. Pero también están basadas en la
solidaridad y en la independencia de los cooperativistas.
(Timbre
indicador de tiempo)
VARIOS
SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑOR
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que
dispone la señora Edila Franco.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA:
22 en 23.
Puede continuar el señor Edil
Benzano.
SEÑOR
BENZANO (Fernando).- Gracias.
En ese tema nos vamos muy
conformes. Pero creo que hay un debe muy importante. Hemos escuchado hablar de
asumir responsabilidades.
La Intendencia lo ha dicho
permanentemente; la fuerza política que maneja y administra la Intendencia lo
dice hoy claramente. Está bien, pero no juguemos para la tribuna. No juguemos a
decir que sí tengo las responsabilidades y no entremos hasta el hueso a través
de los métodos de que podamos disponer, acá en la Junta Departamental o en la
Intendencia, para saber realmente cuánto ha sido el costo de esta mala
administración o de este error que todos estamos asumiendo.
Yo no puedo entender cómo
podemos construir el futuro pasando la página y sin entrar en los costos que
esto realmente ha tenido para la Intendencia y para los propios vecinos
contribuyentes.
Creo que desde acá debemos empujar;
desde nuestra fuerza política lo vamos a hacer a través del camino que sea.
Insistentemente varios Ediles le han planteado al Director: “¿Qué camino usted
va a seguir de investigación?”.
Estas son las sensaciones que esto nos ha dejado. Si bien un plan
estratégico nos parece adecuado ‑era absolutamente necesario‑, no
podemos construir nada si no llegamos hasta el hueso y si no entendemos cuánto
nos ha costado a los montevideanos esta mala experiencia.
Gracias, señora Edila Franco. Gracias,
Presidenta.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar en uso de la palabra la señora
Edila María Franco.
SEÑORA
FRANCO (María).- He finalizado mi intervención.
Muchas gracias, señora
Presidenta.
SEÑOR
CURUTCHET (Oscar).- Pido la palabra para una cuestión de orden.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Oscar Curutchet.
SEÑOR
CURUTCHET (Oscar).- Gracias, señora Presidenta.
A los efectos de retomar la
sesión ordinaria del día de la fecha, solicitamos un cuarto intermedio de cinco
minutos.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- A consideración.
Si no hay observaciones, se va a
votar.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA,
UNANIMIDAD: 24 votos.
Pasamos a cuarto intermedio en
esta sesión extraordinaria en régimen de Comisión General.
(Es
la hora 17:52)
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se levanta el cuarto intermedio.
(Es
la hora 17:53)
______Tiene
la palabra el señor Edil Jorge Buriani.
SEÑOR
BURIANI (Jorge).- Gracias, señora Presidenta.
Vamos a hacer referencia a lo
que el Director Anzalone vino a definir como dos grandes ejes de trabajo.
Uno es la política referida a la
policlínica Zully Sánchez en lo inmediato. Él ya ha definido claramente dentro
de los objetivos el fortalecimiento de toda la red comunitaria y zonal que allí
existe, en acuerdo con otras organizaciones. Nos parece que es lo más adecuado.
El Director ha dejado claramente
establecido cuál es el objetivo estratégico de la División con respecto a los
procesos de donación modal en lo que hace a las policlínicas comunitarias.
Saludo al Director porque me parece que las dos medidas son un acierto. Creemos
que este tema se enmarca dentro de los objetivos definidos por nuestra fuerza
política que tienen un fuerte componente territorial para la población ‑particularmente,
los usuarios‑, lo que sin lugar a dudas es uno de los mayores compromisos
que tenemos con la sociedad.
Ahora bien, se han vertido aquí
una serie de consideraciones. Algunas tienen que ver con diferencias desde el
punto de vista político, algo que los Ediles debemos analizar. Seguramente, en
algunos casos tenemos coincidencias y en otros no las tenemos.
Con respecto al trabajo de las
policlínicas comunitarias quiero decir que yo recuerdo ‑quizás el
Director podrá ampliar más la información‑ que había muchas redes
comunitarias funcionado mucho antes del año ’90, y digo esto para dejar claras
las cosas: se venía trabajando con la comunidad en redes sociales,
particularmente en el área de la salud, desde mucho antes del ’90. Había una
Comisión de Salud que creo que nació a fines de la dictadura, quizás antes. Si
hablamos de trabajo comunitario en el área de la salud me parece que debemos
señalar que hay una historia, una trayectoria de muchísima gente comprometida a
nivel social. Yo puedo decir ‑porque los conocía‑ que había
integrantes de todos los sectores políticos, porque la preocupación mayor no
era hacer política partidaria sino trabajar con la comunidad en esa área tan
sensible. Entonces, creo que todo el trabajo que se desarrolló después con las
policlínicas comunitarias, cuando se instala el convenio en el año ’90 ó ’91,
fue parte de un proceso de participación y consolidación de un espacio que se
había ido construyendo durante muchos años, no a partir del ’90. Me parece que
sería ilegítimo si dejáramos establecido que esto se inició a partir de la
instalación del Gobierno del Frente Amplio o que fuimos los precursores de este
proceso, porque estaríamos desconociendo el trabajo de una sociedad que ya
venía desarrollando políticas a nivel social.
Hay un segundo elemento que me
parece fundamental. Yo creo que el sistema ‑como lo planteó claramente el
Director‑ necesita cambios en su estructura. Eso es lo que estamos
planteando, y eso es lo que se ha planteado acá.
De ninguna manera puedo entender
‑y no comparto las expresiones que se han dicho en ese sentido‑ que
se ha fracasado. Digo esto porque cuando uno analiza este tema entiende que fue
la creación de esos espacios comunitarios, que fue la gente organizada ‑de
todos los ámbitos‑ la que realmente, en los peores momentos que pasó el
país, sostuvo la sociedad. Porque parece que las cosas pasaran cada cinco años
y la verdad es que creo firmemente que todo esto se lo debemos a un montón de
vecinos organizados que participaron en diferentes áreas de la vida social,
entre ellas las policlínicas comunitarias. Por lo menos yo, que he estado
vinculado a zonas como La Teja, conozco muchísima gente que ha participado,
gente que no tenía nada que ver con mi fuerza política y participaba
activamente en las cuestiones de la salud, gente que creo que hasta ahora sigue
participando en áreas fundamentales de la vida social de Montevideo. A esos
vecinos les digo que no han fracasado, que el interés de nuestra fuerza
política es seguir trabajando con toda la comunidad, en todas las áreas; por
ejemplo, en los merenderos. Por suerte hoy ya no existe, pero recordemos la
situación social que vivió el país y cómo, a partir de la generación y
acumulación de organización, muchos vecinos de un sector de la población que
estaba muy castigado ‑otros no estaban para nada castigados‑ fueron
los que sostuvieron un día y otro día, sin ningún interés, ni económico ni
político ni sectorial, una sociedad que se caía, que se cayó.
Creo que el sistema ha ido
cambiando y que hay que transformarlo porque hoy tenemos una nueva realidad,
que implica reconocer que una salud pública que estaba en decadencia, cada vez
con menos recursos, era prácticamente la salud de los pobres. Me parece que eso
tiene que estar en el análisis político; tenemos que ver hasta dónde nosotros,
en estos cinco años, hemos ido transitando y mejorando las coordinaciones a
nivel nacional y departamental. Eso es lo que nos permitirá reconocer el
esfuerzo de mucha gente y de muchos vecinos vinculados al trabajo comunitario
en estas áreas y que, por suerte, van a seguir estándolo por mucho tiempo más.
De acuerdo con lo que dijo el Director y con las palabras de la señora
Intendenta, hoy estamos en condiciones de decir que hemos venido avanzando en
las coordinaciones y estamos hablando de transferencia de recursos
presupuestales para apoyar al sistema del primer nivel que hoy tiene el
Gobierno Departamental. Me parece que eso es clave y no podemos desconocerlo.
(Timbre
indicador de tiempo)
VARIOS
SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que
dispone el señor Edil Buriani.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA:
24 en 25.
Puede continuar el señor Edil
Buriani.
SEÑOR
BURIANI (Jorge).- Gracias, señores Ediles; gracias, señora Presidenta.
Uno se siente tentado a decir
algunas cosas más, sobre todo porque me parece que en el fondo lo que estamos
discutiendo acá es la actividad comunitaria y el rol que juega en la gestión,
qué rol queremos que juegue la sociedad en la gestión pública. Una opción es
que sea un mero observador. De ser así, seguramente los técnicos definirán
políticas y caminará lo que el técnico entienda que es lo mejor para la gente.
Nosotros, en particular, no creemos en eso. Creemos que la gestión se mejora
con la participación de la gente. Por más que venga un grado V en Medicina y
asuma cualquier policlínica, la gente debe involucrarse, reconociendo las
dificultades existentes y sus posibles soluciones. Por eso nuestro Frente Amplio
en el plan de gobierno dice claramente, para todos los ámbitos ‑a nivel
nacional, a nivel departamental y a nivel municipal‑, que la construcción
de ciudadanía pasa por la participación de la gente en la gestión pública, y
eso lo podemos ver. A nivel nacional se han creado ámbitos de participación en
casi todos los Ministerios. Hoy el Director de Salud, Pablo Anzalone, decía que
hay una definición clara en los gobiernos municipales de trabajar en cabildos
abiertos por el tema salud. Saludamos esa iniciativa y la vamos a apoyar
claramente, porque me parece que son de las cosas innovadoras que realmente van
a transformar la participación comunitaria.
Me quedan algunos minutos.
Quiero hacer referencia a tres o cuatro cosas más porque se han mencionado acá;
si no, no lo haría. Lo digo sinceramente.
Sobre el tema de los concursos,
el Director Anzalone aclaró bien cuál era la situación que se venía planteando
y cuál es el mecanismo que se va a aplicar para los llamados a concurso en esta
área particularmente; por suerte, está definido claramente en el llamado a
concurso. Recién decía el Director que hay que mejorar cosas, y es claro que
todos tenemos que aportar para mejorar. Pero no tengo la menor duda de que hace
más de 20 años, a partir de la instalación del Gobierno Departamental del año
‘90 las cosas han cambiado. Yo he visto estadios de fútbol llenos de gente por
un sorteo público; nunca pasó en la historia, que yo recuerde. Cada vez que se
hacía un llamado para ingresar a algún lado, sobre todo en un organismo
público, se tenía que ir recomendado. Entonces, me parece que son de los
elementos a tener en cuenta, porque parece que ingresa gente por la ventana. No
se puede poner en tela de juicio la realización de los concursos. Claramente
hay que decir, entonces, quiénes son, dónde están. Estas dudas tienen que
desaparecer, si existen; y si no, hay intencionalidad política de juzgar mal. Como
yo no voy a juzgar mal, lo que digo, señora Presidenta, es que el mecanismo de
ingreso actual en la Administración es por concurso, por oposición y méritos o
por sorteo.
Lo otro que quería decir es que
acá también se habló del tema de los fondos que transfiere la Administración.
Creo que generar una duda sobre la transferencia de recursos es una cosa que
tampoco ayuda en esta instancia. El análisis de las transferencias lo podremos
hacer en el estudio del Presupuesto. Seguramente tengamos oportunidad más
adelante para hablar de este tema. Pero destierro toda posibilidad de que haya
existido una irregularidad, debido a los controles que el Director de la
División Salud mencionaba hoy: Tribunal de Cuentas, auditorías internas,
etcétera. Quienes hemos actuado en la Administración ‑para aquellos que
no me conocen, yo estuve como Director de División en el período pasado‑
tenemos clarísimo que hay cuestiones que tienen que ver con el control. La Administración tiene establecidos
como regla y norma los mecanismos de control público, y muchas veces los procesos se
enlentecen porque, por suerte, los controles existen.
Por
último, no puedo dejar pasar una frase que se dijo acá. Los
frenteamplistas no jugamos para la tribuna, señora Presidenta. ¡De ninguna
manera! Nos comprometemos con las cosas que tenemos que hacer. Cuando nos
equivocamos, asumimos los errores, pero jamás jugamos para la tribuna. Lo que
hacemos es trabajar con el programa de gobierno y con la gente. Puede ser que
nos equivoquemos, sí. Pero, sin lugar a dudas, jamás vamos a plantear jugar
para la tribuna.
Le concedo una interrupción al
señor Edil Edison Casulo.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede interrumpir el señor Edil Edison Casulo.
SEÑOR
CASULO (Edison).- Muchísimas gracias.
Un comentario que se hizo en
Sala me obliga a señalar lo siguiente. No me parece bueno que en ámbitos de
este grado se adjetive la conducta de un trabajador si él piensa que está
defendiendo sus derechos. Eso pertenece al ámbito de la Justicia Laboral;
considero que no corresponde cuestionar o adjetivar la conducta de un
trabajador.
El señor Director sabe muy bien
que cuando mencioné el tema de las coincidencias no me refería solamente al
hecho de que el sistema no anduvo, cuestión en la que estamos todos de acuerdo.
Voy a ser muy rápido en esto; no voy a profundizar. La solución que nos ofrece
la Administración la conocemos en titulares. Cuando veamos el diseño, la forma
de la transferencia, cómo se acuerda, cómo se va a llevar adelante, y la
podamos estudiar, podremos decir si coincidimos.
Aquí se ha hablado de controles. Se ha hablado del Tribunal de
Cuentas, se ha hablado de los controles administrativos que tiene la
Intendencia, y se le ha adjudicado a alguna serie de controles el colapso del
sistema, que tranca, que demora, que tiene mucha rigidez y mucha lupa sobre lo
que se hace, para controlar los fondos de los ciudadanos. Yo comparto lo
actuado porque creo que así debe ser. Sin embargo, la Edila Balcarcel planteó
el caso de un señor que renunció en Tres Ombúes en el mes de diciembre y a quien,
según se termina constatando, se le seguía haciendo una transferencia de
fondos. Eso se comunica el 23 de marzo; es el expediente que estamos manejando
aquí. Entonces, yo me pregunto: ¿de qué grado de control hablamos? Se le
transferían fondos a una persona que había renunciado a la Comisión que
integraba. Estamos hablando de temas de controles. Yo creo que tal vez sería
sano para todos despejar algunas dudas que han quedado planteadas; tal vez
sería muy interesante, si el Director tiene la disposición y quiere compartirla
con este Cuerpo, realizar una auditoría interna. Ya que hay tantas puntas
abiertas y se han generado algunas
suspicacias, quizá sería bueno blanquear la situación, fundamentalmente cuando
la Administración resuelve pegar un corte y empezar de nuevo de una forma mucho
más efectiva y de mejor calidad, que todos compartimos. Tal vez sería
interesante hacerlo, para no tentar a la oposición o invitarla a una
circunstancia superior.
Gracias, señora Presidenta.
SEÑOR
MARTÍNEZ (Daniel).- Pido la palabra para una moción de orden.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Daniel Martínez.
SEÑOR
MARTÍNEZ (Daniel).- Señora Presidenta: solicito un cuarto intermedio de cinco
minutos.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- A consideración.
Si no hay observaciones, se va a
votar.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA: 25 en 26.
La
Junta pasa a cuarto intermedio.
(Es la hora 18:13)
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Habiendo número en Sala, se reanuda la sesión.
(Es
la hora 18:21)
(Murmullos)
______¡Señores
Ediles, por favor!
Tiene la palabra el señor Edil
Juan Curbelo.
SEÑOR
CURBELO (Juan).- Muchas gracias, señora Presidenta.
Antes de entrar al punto en
cuestión, me gustaría ‑sin ánimo de generar discusión‑ hacer un
comentario sobre lo que acabo de escuchar en cuanto al tema de los concursos.
Me gustaría saber en qué estadio
se realizó el concurso para el ingreso, en este período, del Asesor en
Comunicaciones de Antel; la verdad, no sé dónde se hizo; yo no lo vi.
(Murmullos)
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Señor Edil: quizá fue tentador, se lo acepto; pero
nosotros somos el Gobierno Departamental. Le solicito que exponga sobre el tema
que estamos discutiendo.
SEÑOR
CURBELO (Juan).- Comienzo, señora Presidenta.
En primer lugar, le quiero
agradecer la presencia al señor Director de Salud, Pablo Anzalone. Los
comentarios que ha realizado han sido de total buena fe y me parece que es el
momento de hacer el reconocimiento, cosa que me satisface.
Con respecto a uno de los temas
que se ha discutido largamente, el de la donación modal, el señor Anzalone nos
decía que se trata de un sistema que quizá ya no es más útil, que está
perimido, que ha generado algunas dificultades. Hablaba también de la
participación comunitaria, señalando que en estos tiempos es difícil la
participación de la gente. El modernismo ha llevado a que los ciudadanos tengan
dificultades de acercamiento, a que tengan innumerables problemas y destinen
poco tiempo a las actividades colectivas, comunitarias. Eso muchas veces puede
llevar a que personalidades individuales con características de fortaleza
asuman un rol protagónico y puedan desvirtuar el sentido de la participación
general o la participación comunitaria.
Por otro lado, el Director
hablaba del vínculo laboral, refiriéndose a problemas administrativos ‑coincido
en ello‑ y serios problemas jurídicos que aquí se han planteado, y con
total razón. La Administración está en una situación de debilidad en lo que
respecta a la vinculación laboral entre los prestadores de servicios, las
Comisiones de Fomento y la Intendencia de Montevideo.
El señor Director hablaba
también de los controles técnicos, refiriéndose a la prestación de la salud, y
al delineamiento de ciertos objetivos. Al no ser un servicio que presta
directamente la Intendencia, es difícil establecer logros con respecto a algo
sobre lo cual no se tiene la total posibilidad o potestad de conducir.
Entonces, el señor Anzalone hizo
una enumeración de hechos por los cuales entiende que el tipo de convenio de
donación modal no va a funcionar más. Se dijo también que en setiembre se
estarían venciendo los últimos contratos y que no se van a renovar. Creo que
acá hay un punto importante: estamos hablando del instrumento convenio de
donación modal, y la Intendencia de Montevideo ha tomado la determinación y la
resolución de no continuar con él. A partir de lo expresado hoy por el Director,
creo que eso ha quedado claro.
¿Por qué quería hacer esta
introducción? Porque me parece sustantivo el hecho de no ceñirnos estrictamente
a lo sucedido en la policlínica Zully Sánchez, ya que podríamos caer en la
arbitrariedad de establecer que este convenio continúa, que este otro no
continúa. Creo que sería un riesgo importante establecer una dualidad de
criterios. Me parece que ese no es el espíritu. Creo que debe quedar claro que
no se va a proseguir con los convenios de donación modal, fueren cuales fueren,
en su totalidad, no sólo el de la policlínica Zully Sánchez o el de alguna
otra. Me parece que eso es lo que ha surgido en la prensa con respecto a la
decisión política de la Intendencia de Montevideo. Reitero: nosotros no vamos a
tolerar la existencia de criterios dispares frente a la misma situación. Si la
donación modal no sirve porque no hay participación comunitaria, porque no hay
preferencia en el vínculo laboral o porque los contralores técnicos no son los
más adecuados, no sirve en una ni en otra policlínica; no sirve en ninguna.
Aquí se ha hablado, señora
Presidenta, de situaciones anómalas, de irregularidades; las ha mencionado
directamente el Director de Salud, el señor Pablo Anzalone. En “Últimas
Noticias” del día de hoy se señala que la Intendencia cerró la policlínica
Zully Sánchez por irregularidades. Entonces, aquí sí se habló de la existencia
de irregularidades. En este punto quiero ser enfático, quiero ser lo más
concreto y preciso posible. Nosotros queremos ir al fondo del asunto en lo que
respecta a la posible existencia de irregularidades en todo el proceso de las
policlínicas que fueron objeto de este tipo de donaciones modales. Es así que,
confiando en la Intendencia de Montevideo y en la persona del señor Pablo
Anzalone, vamos a solicitar que en los próximos 15 días el señor Anzalone
proponga una auditoría ‑no necesariamente de la Auditoría Interna de la
Nación, sino de la propia Intendencia de Montevideo‑ para que se
determine si existieron irregularidades en la administración y el
funcionamiento de estas policlínicas sobre las cuales la Intendencia no tenía
el debido control. Lo pedimos con una actitud positiva, porque creemos que este
es el comienzo de un camino, no su final.
Pensamos que al intentar
establecer una nueva política sanitaria la Intendencia no puede dejar en
penumbras una situación que los propios funcionarios municipales han tildado de
irregular. Queremos saber hasta dónde ha ido esa irregularidad. Queremos
conocer el fondo del asunto, no solamente en lo que hace a la policlínica Zully
Sánchez, sino a todas las policlínicas que han sido objeto de convenios de
donación modal. Reiteramos: confiamos en la Administración; confiamos en usted,
Director Anzalone, y por eso es que le solicitamos esto, para deslindar
responsabilidades y para comenzar a construir una nueva política con cimientos
fuertes. Queremos conocer la verdad de este proceso que ustedes están
enterrando, que ustedes han tomado la decisión política de no continuar
También creo que es importante saber hacia dónde vamos, qué política
sanitaria queremos construir. Aquí creo que todos coincidimos en que lo
importante es el usuario, el vecino; lo importante es tratar de lograr el mejor
servicio para todos los montevideanos, sobre todo para los de menores recursos,
que son los que asisten a las policlínicas departamentales.
Obviamente, estamos de acuerdo
con dar un salto de calidad; pero ¡ojo!, que no sea un salto al vacío. Si
queremos un salto de calidad…
(Timbre
indicador de tiempo)
VARIOS
SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que
dispone el orador.
Los señores Ediles que estén por
la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se
vota)
______AFIRMATIVA:
28 en 29.
Puede continuar el señor Edil
Curbelo.
SEÑOR
CURBELO (Julio).- Muchas gracias, señora
Presidenta.
Un salto de calidad nos va a
encontrar a los 31 Ediles, de todos los partidos políticos, dando nuestro
respaldo, porque creemos que esta es una gestión de gobierno, es una gestión
del Estado, es una política de Estado y no una política sectorial.
Hoy nos vamos con un sabor amargo al no poder entender a cabalidad
cuál es el proyecto de la Intendencia de Montevideo en materia de política
sanitaria. Podemos entender las buenas intenciones; creemos en ellas. Pero, por
eso mismo, señor Director, lo vamos a citar nuevamente a concurrir a este Pleno
en un plazo de 90 días, para así poder debatir en profundidad, con
responsabilidad y con criterio político, acerca de cuáles son las políticas que
esta Administración quiere desarrollar.
Para finalizar, señora Presidenta, queremos señalar dos cosas.
En primer lugar, creemos que es importante no dejar sombras o mantos
de duda en cuanto a lo sucedido años anteriores con los convenios de donación
modal. Por eso es que le pedimos al Director Anzalone que inmediatamente formalice
una auditoria al respecto.
Por otro lado, lo vamos a volver
a convocar para tratar de entender e interpretar hacia dónde va la
Administración en cuanto a las políticas sanitarias, que creo que deben ser
políticas de Estado ‑lo reitero porque creo que es un concepto importante‑
y no de un determinado Gobierno, sea cual fuere ese partido político.
Aquí va a encontrar a 31 Ediles,
con distintas posturas y matices, pero sepa usted que siempre actuando de buena
fe y siempre pensando en lo más importante de todo: en los usuarios, los
vecinos, los contribuyentes de Montevideo.
Muchas gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias a usted, señor Edil.
Para finalizar, tiene la palabra
el Director de la División Salud, Licenciado Pablo Anzalone.
SEÑOR
ANZALONE (Pablo).- Esta División agradece a la Junta Departamental esta
instancia de debate. Estamos a su disposición y agradeceremos nuevamente si se
nos convoca para discutir las políticas de salud. Creemos que son temas
realmente sustantivos, que importan a la población, al Gobierno de Montevideo,
a la Intendenta, pero, sobre todo, a todos los montevideanos y montevideanas.
Por lo tanto, nos parece saludable que podamos conversar sobre estas cosas,
debatir en los casos en los que no estemos de acuerdo y coincidir en los otros
temas.
Además, queremos señalar que,
efectivamente, compartimos la diferenciación, porque las policlínicas en
convenio son una parte menor de lo que son las políticas de salud de la
Intendencia; lo han sido históricamente y aún hoy lo son. Son un aspecto de lo
que ha sido un esfuerzo histórico de los Gobiernos Departamentales para
desarrollar políticas de salud; en todos los casos coexistieron con las
policlínicas departamentales y en todos los casos tuvieron una interacción con
las políticas departamentales.
Así que esta reflexión que nosotros hemos trasmitido ‑y que
entendemos se ha enriquecido en el debate‑ con respecto a cómo ese
modelo, a través del cual se gestaron las policlínicas en convenio, debe ser
superado hacia el futuro, no significa, desde nuestro punto de vista, que se
deje de lado todo lo que ellas construyeron en el territorio. Seguramente
ustedes van a escuchar a muchos vecinos, en todos estos lugares, reivindicar y
reconocer la labor de estas policlínicas; en Peñarol, sin duda, y también en
todos los demás lugares. Porque, efectivamente, han trabajado en áreas en las
que las necesidades son muy fuertes y los vecinos se han comprometido con estas
policlínicas para desarrollar una labor en función de sus pares, en función de
los demás vecinos y vecinas que viven en esos barrios. Eso tiene un valor en sí
mismo que destacamos profundamente.
La verdad es que esa idea nos parece plenamente reivindicable y,
además, que tiene un reconocimiento social en el territorio, porque se gestó en
base a este proceso. Compartimos también el hecho de que en muchos casos fueron
no ya una decisión institucional, sino la manera como una trama social de gente
que ya estaba organizada y vinculada amplió sus posibilidades de acción en el
barrio, incorporando los temas de salud, porque eran temas muy sentidos.
Hoy percibimos que este diseño no funciona, que genera dificultades
para los tres puntos críticos que señalamos, que hacen necesario ir a un diseño
mayor, distinto, más fuerte. Además, podemos analizar que la realidad nacional
no es la misma que en la década del ’90 ‑ni siquiera la misma que en 2005‑,
que hoy tenemos otras condiciones y un Sistema Nacional Integrado que, en
primer lugar, nos ofrece un campo de posibilidades para la labor que el
Gobierno Departamental está desarrollando en ese sentido.
Queremos señalar, además, que es una decisión política de la
Intendenta de Montevideo y del programa de gobierno la integración plena al Sistema
Nacional Integrado. La respuesta que hemos obtenido de las autoridades
nacionales es también positiva, o sea que vamos en un camino en el cual podemos
ir sumando para construir una respuesta superior en términos de calidad de
atención, reivindicando la historia y el modelo de atención con prevención de
salud, con prevención de la enfermedad y con articulación comunitaria que ha
desarrollado el conjunto de los esfuerzos del Gobierno Departamental, no
solamente las policlínicas de la Intendencia, sino también las del convenio.
Ese modelo de vínculo con la sociedad, de cercanía con el vecino y de escuchar
es el que seguimos pensando que es necesario para articular un proyecto de un
Sistema Nacional de Salud basado en una estrategia de atención primaria en
salud, como ha sido reiteradas veces señalado en Sala.
Entonces, pensamos que el
resultado, en términos de la población, va a ser una atención en salud en
mejores condiciones y de mayor calidad. Eso va a pasar en Peñarol con la
solución que hemos planteado. Se trata de una policlínica de la Intendencia, y
quiero aclarar que no estamos hablando de transferencia de recursos para
ninguna ONG. En Peñarol estamos hablando de instalar una policlínica de la
Intendencia. Para eso la gente priorizó y votó, a través del Presupuesto
Participativo, la remodelación de un local de la Intendencia que va a tener las
condiciones como para generar una infraestructura digna y decorosa. También
reafirmamos que, en el mientras tanto, estamos ya poniendo recursos humanos de
la Intendencia para la labor en la comunidad, de manera tal que los vecinos de
Peñarol tengan una mejor respuesta mientras tanto, mientras se construye la
solución definitiva, que tampoco es a largo plazo sino en plazos relativamente
razonables, pensando en pocos meses. Nosotros sabemos que esa respuesta va a
ser, en términos de calidad para los vecinos, un salto, un paso adelante.
También sabemos que ninguna de estas cosas resuelve el conjunto de los
problemas de la salud, que requiere una intervención mucho más amplia,
intersectorial, interdisciplinaria, de forma tal que los problemas
determinantes puedan ser abordados a través de compromisos en los cuales la
comunidad participe y en los cuales todos los organismos, tanto sociales como
estatales, puedan tener su participación.
A su vez, queremos señalar que
esta visión del cambio de modelo en cuanto a las policlínicas en convenio ‑que
significa hacer un cambio estructural‑ no implica que demos soluciones,
recetas comunes para todos los casos. No estamos en esa lógica. Así como le
hemos planteado al Ministerio de Salud Pública y a la Administración de
Servicios de Salud del Estado que asuman una responsabilidad junto con nosotros
en una respuesta a la población, también tenemos claro que las modalidades de
solución para cada una de las otras situaciones van a ser, seguramente,
diferentes. En algunos casos serán policlínicas departamentales; en otros casos
serán policlínicas de ASSE, y en otros serán las alternativas que encontremos
en ese sentido.
Además, también queremos dejar
claro que como enfoque, como manera de pararnos como institución que tiene una
historia de vínculo y de diálogo con la población en ese sentido, vamos a
utilizar las herramientas de diálogo, vamos a escuchar a los distintos actores
en cada una de las instancias, y vamos a buscar soluciones consensuadas ‑o,
por lo menos, lo más consensuadas posible‑ en cada uno de los barrios.
Sabemos que hay que tomar decisiones institucionales y estamos dispuestos a
tomarlas. Sabemos que este proceso va a significar también dificultades, pero
entendemos que el resultado va a ser, claramente, una mejora para la población.
Aspiramos a desarrollarlo a través del mecanismo del diálogo, a través del
mecanismo de participación social y comunitario.
No hemos utilizado la expresión
"irregularidades" en ninguna de nuestras intervenciones, ni en la
prensa ni en esta Sala. Entonces, las intervenciones en ese sentido corren por
cuenta de quienes las hayan formulado, pero no es nuestra esa expresión. ¿Está claro?
En ese sentido, queremos decir que hemos dicho reiteradamente que encontramos
debilidades en el diseño, debilidades que han generado un conjunto de
dificultades en el funcionamiento de este tipo de prestaciones y de donaciones.
Por el contrario, sí hemos
enfatizado que en todo el proceso de las donaciones modales existen múltiples
controles de la propia Intendencia de Montevideo y del Tribunal de Cuentas de
la República que, como todos sabemos, tiene una integración que a lo largo de
todo este período ha sido políticamente determinada. Por lo tanto, estos
contralores a nosotros nos dan garantías completas en ese sentido. Vamos a
analizar la propuesta que hacen los Ediles en el mismo sentido, con la misma
preocupación y con la misma lealtad y buena voluntad con las cuales fue
formulada. Vamos a analizar y daremos una respuesta al planteo que se nos hizo
en cuanto a la intervención de auditoría. Nosotros informamos que la auditoría
forma parte del proceso de controles permanentes que esto tiene; pero analizaremos
la propuesta y daremos una respuesta en ese sentido.
Queremos dejar claro que nuestra expresión no parte de la base de
que este diseño no funciona porque haya habido irregularidades. No es eso.
Hemos hablado de dificultades y de debilidades. Hemos reconocido el esfuerzo de
los vecinos y compartimos las expresiones de algunos Ediles que nos han dicho:
“Acá no se trata de culpar a los vecinos”. Compartimos plenamente eso. Eso lo
hemos dicho desde el comienzo y hemos reconocido el esfuerzo de estos vecinos
que a lo largo de muchos años han dado de sí para que la comunidad tenga una
mejor atención en salud. Sabemos bien que las policlínicas comunitarias son un
fenómeno mucho más amplio que estas donaciones modales que tiene la Intendencia
y que responden a ese esfuerzo de la comunidad; seguramente, en un proceso de
construcción del Sistema Nacional Integrado se buscará cómo insertarse dentro
de ellas.
Nos parece que el sistema que hemos implementado de donaciones
modales llegó a un techo y que es necesario buscar otra alternativa. Eso no fue
un diagnóstico caprichoso; fue un diagnóstico participativo que hicimos durante
un período relativamente largo. También tenemos claro que no podemos continuar
con esto durante otro período relativamente largo, sino que tenemos que buscar
una solución que tome en cuenta los plazos de los convenios, pero no en un
sentido formal o rígido. Estamos hablando de que si nosotros encontramos que la
solución es de cambio, de un nuevo diseño y necesitamos algún mes más, no hay
problema; el problema es que no podemos continuar permanentemente en un sistema
así, no podemos prorrogar este sistema en términos de mediano plazo.
Por lo tanto, vamos a buscarle
una solución a esto. Estamos muy abiertos a este diálogo y a esta interacción
sobre cómo y de qué manera desarrollar las políticas de salud. Para nosotros,
esto no es un tema de ahorrar dinero. La Intendencia no está hablando de
ahorrar, sino de generar una mayor fortaleza en su intervención en términos de
la salud.
También reafirmamos que estamos en una situación en la que la
Intendencia no puede asumir por sí sola la responsabilidad de atención a la
población; tiene que contribuir, junto con ASSE y con todos los prestadores de
salud, a dar un sistema distinto a los montevideanos. Por lo tanto, el convenio
que se está discutiendo con ASSE incluye la transferencia de recursos desde el
Gobierno Nacional a la Intendencia para poder mantener las fortalezas y mejorar
nuestra labor.
Además, queremos señalar que esa historia que tienen las
policlínicas departamentales, esa historia que tiene la Intendencia de
interacción en el territorio con todas las formas sociales de cada barrio, es
un componente que ayuda al Gobierno Nacional a resolver de forma más eficaz el
tema de la salud de la población. Porque la salud de la población es mucho más
que la atención médica, es mucho más que la atención de la salud, y requiere
equipos interdisciplinarios, equipos fuertes, equipos insertos en el
territorio, equipos motivados por la necesidad de la gente. Y nosotros
percibimos en nuestras policlínicas esas fortalezas y nos interesa mucho poder
desarrollarlas con más capacidad y con mayor calidad en el próximo período.
Estamos de acuerdo en procurar, en todo lo que sea posible, que sea una
política de Estado, y en lo que no lo sea, existe el debate democrático, que
para eso está. Para eso están todos los organismos contralor y de debate
político e institucional, que enriquecen la consideración de estos temas y
permiten escucharnos. Creemos que cuando esto se da con respeto ‑como ha
sucedido hoy aquí‑ y con aporte de opiniones, todos salimos fortalecidos.
Muchas gracias.
SEÑORA
PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Agradecemos la presencia del señor Pablo
Anzalone, Director de la División Salud
de la Intendencia de Montevideo.
Damos por finalizada la Comisión
General.
(Es
la hora 18:49)