ACTA Nº 1.506

 

En Montevideo, a los doce días del mes de agosto de dos mil diez, siendo las catorce horas y ocho minutos, celebró SESIÓN EXTRAORDINARIA en régimen de COMISIÓN GENERAL, la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, bajo la Presidencia de:

 

DOÑA CECILIA CAIRO, Presidente

 

 Secretaría de los señores: Carlos Otero, Secretario General  y

Marcelo Visconti, Secretario General Adjunto.

 

Con la asistencia de los señores Ediles:

 

 

TITULARES

 

BENÍTEZ, GLORIA                              MARTÍNEZ, DANIEL

BURIANI, JORGE                                 CASULO, EDISON

ARBULO, DANIEL                              DI RUOCCO, MIGUEL 

VELÁZQUEZ, MIGUEL                       BALCARCEL, ADRIANA

PAREDES, ROSSANA                       AREZO, ENRIQUE

LÓPEZ, MAITE                                    VIVIANO, ÁLVARO

MERONI, JORGE                                CURBELO, JUAN

PLACERES, DANIEL                          TARTAGLIA, TULIO

FRANCO, MARÍA                                BUENO, MARTÍN

PRIETO, LAURA                                 PESCE, VIVIANA

LUCAS, EDUARDO                             LARROSA, CARLOS

VILLAR, GRACIELA                            BELTRÁN, FLAVIO

CURUTCHET, ÓSCAR                        BARBATO, MARIO

MENDIONDO, DARI                            FERRARI, ALDO

GONZÁLEZ, PABLO                                                            

SUPLENTES

 

AGRIEL, SILVIA                                  GRENO, DIEGO

BELMÚDEZ, LUIS                               MATTO, LILIÁN

REBOLEDO, MARCELO                     PEÑA, OSCAR

MONTELONGO, CARLOS                  BENZANO, FERNANDO

SOCA, MIRYAN                                   BRUM, BALTASAR

CORREA, ADRIANA                            OJEDA, ANDRÉS

PALLEIRO, JULIO                               PÉREZ, CONSUELO

VISILLAC, CLAUDIO                           FIGUEIRA, MARÍA

Asiste el Director del Departamento de Salud de la Intendencia Municipal de Montevideo Licenciado Pablo Anzalone.-

 

 

RECIBIR AL DIRECTOR DE DIVISIÓN SALUD DE LA INTENDENCIA MUNICIPAL DE MONTEVIDEO, LIC. PABLO ANZALONE, A EFECTOS DE INFORMAR SOBRE LOS HECHOS DE NOTORIEDAD ACAECIDOS EN LA POLICLÍNICA DEL BARRIO DE PEÑAROL Y SOBRE LA SITUACIÓN DE LA POLÍTICA SANITARIA QUE PIENSA DESARROLLAR ESTA ADMINISTRACIÓN.

(EXP. 2010-0918).

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Habiendo número en Sala, damos comienzo a esta sesión extraordinaria en régimen de Comisión General.

 

(Es la hora 14:08)

 

______Recibimos al señor Director de la División Salud de la Intendencia de Montevideo, licenciado Pablo Anzalone, quien informará sobre los hechos de notoriedad acaecidos en la policlínica del barrio Peñarol y sobre la política sanitaria que piensa desarrollar esta Administración.

 

                Para comenzar, tiene la palabra el señor Edil convocante, Juan Curbelo.

 

SEÑOR CURBELO (Juan).- Muchas gracias, señora Presidenta.

 

                Estamos aquí reunidos pues la Junta Departamental de Montevideo, a través de sus 31 miembros, ha convocado al Director de Salud de la Intendencia de Montevideo, señor Pablo Anzalone, para compartir algunas preocupaciones y algunas dudas que nos generan ciertas modificaciones a la política sanitaria que hoy lleva adelante la Intendencia. Además, queremos plantearle nuestros reparos respecto a algunas conductas políticas que se vienen dando. No estoy hablando solamente en mi nombre, ni en nombre de la bancada del Partido Nacional, sino que voy a intentar hablar en nombre de la Junta Departamental y de sus 31 miembros, porque creo que la preocupación la tenemos todos; preocupación que tiene que ver con dos problemas, con dos situaciones distintas.

 

                La primera tiene que ver con la situación general de la política sanitaria que va a desarrollar esta nueva Administración. Esto surge a partir de declaraciones del señor Director y de la señora Intendenta Ana Olivera en cuanto a que no se van a seguir desarrollando los contratos en la manera de donación modal; donaciones modales que se hacen con organizaciones sociales, ONG o Comisiones de barrio y que han sido, hasta ahora, la modalidad ‑valga la redundancia‑ de la participación en estas policlínicas comunales. En ese sentido se nos generan ciertos reparos en cuanto a cuál había sido la situación anterior y cuál va a ser la nueva política a desarrollar. Acá quiero dejar planteada la primera pregunta que nos gustaría que el señor Director nos conteste: queremos saber cuáles son los inconvenientes de este procedimiento de donación modal que la Administración actual desaconseja para el funcionamiento de las policlínicas, es decir, para que no se prosiga por este camino.

 

                Nosotros aquí tenemos dudas y tenemos nuestra visión de este tipo de contratos. Creemos que este tipo de contratos a la Intendencia le generan muchas responsabilidades o, mejor dicho, todas las responsabilidades y pocos derechos. Por lo tanto, el perjuicio legal, el perjuicio judicial que esto puede ocasionar es grande y creemos que la situación de la Intendencia es vulnerable. Esa es nuestra opinión; queremos escuchar cuál es la posición del Director con respecto a esto.

 

Queremos conocer cuándo son los vencimientos de los distintos contratos de donaciones modales que existen en todas las policlínicas de Montevideo.

 

También nos gustaría conocer cuál es la perspectiva o la posibilidad de una asociación o de una conjunción de intereses entre la Intendencia y ASSE. Si esto es así, me gustaría dejarle al señor Director algunas interrogantes, algunas preguntas concretas. La primera es la siguiente: si las policlínicas de la Intendencia se integran al Sistema de Salud, ¿la Intendencia recibiría como forma de pago las cápitas o las cuotas de salud que cobran las mutualistas y los hospitales por cada beneficiario? Nos gustaría saber si eso se ha tenido en cuenta, si eso se ha hablado o si se tiene intención de hacerlo.

 

                También nos gustaría saber si, en el caso de que se acuerde una política conjunta con ASSE, la Intendencia se va a obligar a atender pacientes pertenecientes a la red de ASSE. Si es así, ¿se ha evaluado cuál es el costo que esto puede llegar a ocasionar?

 

Del mismo modo, nos gustaría preguntar cómo se vincularía la red de las policlínicas departamentales con todo el organigrama del servicio que pertenece a ASSE. Esto con respecto a lo que se desprende de las declaraciones que ha hecho el señor Director en varios medios, en función de lo cual uno asume que ya deben existir algunas negociaciones que van en ese sentido.

 

En esto está implícita parte de la preocupación que nosotros tenemos. El artículo 275, numeral 9º, de la Constitución de la República establece que uno de los cometidos que tiene el Intendente es “Velar por la salud pública…”.

En lo que tiene que ver con esta decisión que va a tomar ‑según palabras del Director Anzalone‑ la Administración al modificar el procedimiento de los contratos en donación modal, a nosotros nos preocupa cómo se va a instrumentar esta posibilidad de atención sanitaria ‑servicio que está bien conceptuado por parte de los vecinos, que, en definitiva, son quienes utilizan estos servicios de salud‑ en ese interregno, en ese lapso. Esta atención sanitaria ubicada en distintas zonas de Montevideo la utiliza la ciudadanía o parte de la ciudadanía que cuenta con menos recursos; realmente no pueden utilizar este tipo de prestación de servicios por otro medio. Creo que este es un elemento importante, un elemento que debemos tener en cuenta, un elemento que nos genera dudas y reparos en cuanto al mientras tanto.

 

                Al leer las actas del período anterior de la Comisión de Salud y Medio Ambiente vimos que distintos Ediles de todos los partidos mencionaban esta preocupación. Como no podía ser de otra manera, se ponían ejemplos y se hablaba de un bypass, de un bypass entre lo que sucedía y lo que iba a suceder. ¿Por qué? Porque la preocupación existe y es real.     

 

                En cuanto al tema particular de la policlínica Zully Sánchez ‑la policlínica del barrio Peñarol‑, nos gustaría saber cuál ha sido la diferencia entre la Comisión que la ha administrado y el resto. Queremos saber cuáles son los requisitos legales que deben cumplir las distintas organizaciones o las distintas Comisiones; cuáles los han cumplido, y si en la actualidad todas las Comisiones u organizaciones han cumplido con todos los requisitos y si están al día con ellos. 

 

                Por otro lado, se ha mencionado que han existido irregularidades. Nos gustaría saber si esas irregularidades son de corte administrativo o si han sido por un motivo más grave. Porque cuando se mencionan irregularidades podemos interpretar que se trata desde desviación de poder hasta desviación de fondos y no de un simple tema administrativo contable. A su vez, queremos saber desde cuándo ocurrían estas irregularidades.

 

                Hay otra preocupación que creo tenemos todos los Ediles de esta Junta Departamental. Me refiero al cierre de esta policlínica y su ocupación, no sólo por parte de los funcionarios, sino también por parte de vecinos y miembros de la Comisión que la administra. Lo dijimos ahí y se lo decimos ahora al Director de Salud: queremos y solicitamos la reapertura inmediata de esa policlínica, pues consideramos que brinda en la zona un servicio de salud que no brindan otras policlínicas que están en sus cercanías. El marco de referencia que tienen los vecinos de Peñarol en cuanto a la salud es la policlínica Zully Sánchez. Acá aparece un tema que creo que es un capital importante a tener en cuenta, y es que por parte de los usuarios, por parte de los vecinos, está muy bien conceptuada; no han existido reparos sobre el funcionamiento sanitario y sobre los servicios que se brindaban.

Creo yo, señor Director, que siempre es importante velar por los más humildes y, en este caso, debemos tener en cuenta, no perder de vista que el cierre de esta policlínica afecta a miles de personas que hoy en día carecen de atención médica.

 

 Pienso que en determinado momento hay que asumir las responsabilidades y generar espacios de reflexión y de participación. Estamos convencidos de que se debería abrir un espacio para lograr, entre todas las partes, una salida para este problema que, reitero, afecta a miles de usuarios.

 

                Aquí están planteadas, entonces, las dos situaciones: la general, que nos ocupa y preocupa, es decir, ¿hacia dónde vamos? ‑tenemos claro que no vamos a seguir con este funcionamiento, pero no tenemos claro cuál va a ser el futuro‑; y, por otro lado, el convencimiento de que es posible una solución al cierre y ocupación de la policlínica del barrio Peñarol, siempre pensando, reitero, en que miles de ciudadanos hoy no tienen la atención que ellos quieren.

 

                Por ahora, me quedo por acá.

 

SEÑOR VIVIANO (Álvaro).- Pido la palabra.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Álvaro Viviano.

 

SEÑOR VIVIANO (Álvaro).- Gracias, señora Presidenta.

 

                Es, simplemente, para plantear una cuestión de orden vinculada al mecanismo de funcionamiento, pues omitimos poner a consideración el mecanismo de funcionamiento de la sesión de hoy. En virtud de que no hay un procedimiento marco en sesiones de estas características, sean comisiones generales o llamados a Sala, debemos votarlo.

 

                Tengo entendido que se acordaron las intervenciones del miembro convocante, del Director, de los Ediles en régimen de discusión general, incluido el miembro convocante, y tiempo libre para el Director. Nosotros no hacemos cuestión en eso, pues, de alguna manera, es espejo del último que se usó. Por lo tanto, pongo a consideración ese criterio, si estamos todos de acuerdo.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- A consideración la moción del señor Edil.

                Si no hay observaciones, se va a votar.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 27 votos.

 

                Habiendo finalizado el señor Edil Juan Curbelo, tiene la palabra el señor Director de la División Salud, Pablo Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- Buenas tardes, señora Presidenta, señores Ediles.

 

                Agradecemos la convocatoria para poder informar tanto con respecto a la situación puntual que hace al barrio Peñarol como al conjunto de las políticas de salud de la Intendencia de Montevideo.

 

                En primer lugar, quiero hacer entrega formalmente y por escrito de la respuesta al pedido de informes que nos fuera realizado por el señor Edil Flavio Beltrán, que refiere también a estos asuntos.

 

                Con respecto a las interrogantes planteadas por el señor Edil Curbelo, queremos señalar, comenzando por la situación puntual del barrio Peñarol y luego yendo a las políticas generales, que la Intendencia resolvió no renovar la donación modal sobre la base de que es un diseño de prestación de servicio de salud que ha tenido un proceso de desgaste a lo largo del tiempo.

 

Es opinión de este Director que en la década del ’90 esa modalidad cumplió una función muy positiva en una cantidad de barrios y significó el compromiso del Gobierno Departamental con relación a las políticas de salud en el territorio en momentos de crisis y de graves carencias, y tuvo en cuenta, a su vez, una gran debilidad de la respuesta pública nacional en el territorio de Montevideo, por lo menos.

 

En ese sentido es que se fueron generando este tipo de convenios, que tuvieron tres grandes puntos críticos. Uno hace al tipo de participación comunitaria que genera. La participación comunitaria es una parte fundamental de nuestro modelo de atención a la salud, y es un elemento diferencial a través del cual la Intendencia ha hecho punta en el sistema de salud nacional, desarrollando una práctica muy innovadora en los programas preventivos, de promoción, en las políticas de articulación de las policlínicas junto con el barrio, con el Centro Comunal y con el sistema educativo.

 

A lo largo de muchos años ha existido esa concepción. Sin embargo, esta modalidad por la cual los vecinos, honorariamente, además de su propia jornada laboral y de todas las otras actividades a las cuales tienen derecho se hacen cargo de recursos económicos, de pagar salarios, de controlar horarios, de trabajar con los responsables del funcionamiento operativo y administrativo de policlínicas a lo largo de los años, ha ido generando un proceso de desgaste de estas personas y una dificultad, muchas veces, para que otras se integren a estas comisiones y asuman estas responsabilidades. Eso mismo, además, tampoco permite el desarrollo de actividades de promoción de salud en la comunidad, para lo cual los vecinos son un componente fundamental e insustituible.

 

                En el caso de Peñarol es muy claro esto que estamos diciendo, porque la propia Comisión que sustentó históricamente esta policlínica ‑con un enorme esfuerzo de un conjunto de señoras y señores, de vecinos del barrio‑ fue generando, a lo largo del tiempo, un conjunto de dificultades, por su edad, por rispideces con el personal y con los empleados, así como también dificultades por lo que significa el tipo de responsabilidad institucional que esta modalidad deposita sobre los vecinos.

 

                Por otro lado, esta modalidad tiene otro punto de debilidad claro que hace al vínculo laboral de los técnicos que trabajan en estas condiciones. Este vínculo laboral a través de estas Comisiones barriales está supeditado al conjunto de controles existentes en relación con las rendiciones de cuentas y con la existencia de la personería jurídica de estas Comisiones. Eso tiene un proceso en la Administración, ya que pasa por la Contaduría General de la Intendencia, por la Auditoría General de la Intendencia, por la División Salud, por la División Ejecución Presupuestal, etcétera; tiene una supervisión permanente del Tribunal de Cuentas. Por ende, cada vez que se produce un error en la presentación de rendiciones de cuentas por parte de los vecinos ‑que se entiende como lógico, porque no tienen una capacitación específica en el tema y lo hacen en base a un esfuerzo voluntario y de solidaridad barrial y humana‑ se generan atrasos en los pagos de los salarios, dificultades para liberar las partidas, etcétera. Todo eso da como resultado un vínculo laboral lleno de dificultades que a lo largo del tiempo se han ido agravando.

 

                El tercer punto crítico que tiene este diseño son los controles técnicos. En este aspecto, está muy claro que la situación actual no es la misma que la de la década del ‘90, porque cada uno de los prestadores de salud tiene ahora la responsabilidad de cumplir con un conjunto de normativas que hacen al Sistema Nacional Integrado. Por eso el Ministerio de Salud Pública ha jerarquizado la labor inspectiva y de contralor sobre los servicios de salud, ha fortalecido mucho sus cuerpos inspectivos, y también ha fortalecido mucho las normativas en cuanto a la habilitación de los locales, de los criterios que tiene que cumplir cada uno de los locales en ese sentido. A su vez, ha establecido un conjunto de metas prestacionales, que hacen a la forma como los prestadores de salud se comprometen a llevar adelante y a cumplir determinados objetivos referidos a la salud de la población. Desde ese punto de vista, podemos decir que las policlínicas de la Intendencia de Montevideo tienen una fortaleza relevante en este plano, o sea, tienen un componente de eficacia y de eficiencia en la gestión y tienen un componente de control técnico importante. Son recursos de la Intendencia los que participaron junto con el Ministerio de Salud Pública en la elaboración de estos programas desde el 2005 en adelante; por lo tanto, los programas que se están llevando adelante tienen la impronta y la experiencia de la labor departamental. Pero así como podemos decir eso, también decimos que, en relación con el diseño de las donaciones modales, las posibilidades de control técnico son mucho menores. No quiere decir que no existan, ya que ha habido una preocupación por parte del Servicio de Atención de la Salud y de la División Salud en cuanto a tener referentes técnicos para cada una de ellas, y generalmente se le asignó al mismo coordinador de la policlínica más cercana la función de referente técnico para las policlínicas comunitarias. Pero hay que señalar que la coordinación de las policlínicas es una función y no un cargo, por lo que es una tarea que se realiza a tiempo parcial, es decir, los licenciados en enfermería, los pediatras, los reumatólogos, cada uno de los técnicos que ocupa ese lugar además realiza atención directa a los usuarios. Por lo tanto, estos controles técnicos sobre equipos de trabajo que tienen otro vínculo laboral, que tienen otra planta física, que tienen además un conjunto de carencias muy importantes en su infraestructura, son más complejos de realizar en este tipo de diseño. La policlínica Zully Sánchez es un buen ejemplo en ese sentido, porque nunca sería habilitable por Salud Pública por su propia estructura física, por los materiales que tiene, por las condiciones edilicias, además de no ser un local de la Intendencia ‑es un local de AFE en comodato‑; o sea, tiene un conjunto de dificultades importantes en ese sentido. 

 

                Estas reflexiones nos motivan a procurar un nuevo diseño en las prestaciones de salud que se realizan desde la Intendencia de Montevideo. ¿Apuntando a qué? A buscar un acuerdo con ASSE ‑Administración de Servicios de Salud del Estado‑ y con el Ministerio de Salud Pública para brindar conjuntamente respuestas sanitarias a la población.

 

                En lo que refiere a la policlínica Zully Sánchez ‑luego volveré sobre las políticas generales‑, la no renovación de la donación modal se basa en una primera gran conclusión, y es que nos proponemos dar un servicio de mejor calidad. Estamos en condiciones de dar a los vecinos un servicio de mejor calidad que el que dábamos a través de los recursos que transferíamos a la policlínica Zully Sánchez. Como ese es el fin y el principal motivo de toda esta donación modal y del esfuerzo que hace la Intendencia en ese sentido, se entendió que en un breve plazo era posible tener en Peñarol una nueva policlínica de la Intendencia de Montevideo con condiciones edilicias adecuadas, habilitable por el Ministerio de Salud Pública, y en condiciones de desarrollar una labor más integral y de mejor calidad que la que teníamos en la policlínica Zully Sánchez. Para ello, la propia comunidad decidió aprobar ‑a través del Presupuesto Participativo‑ un conjunto de recursos para remodelar el mercadito municipal que está situado en Aparicio Saravia y Coronel Raíz. Esa obra generó una licitación, que fue abierta el pasado 23 de julio y que está en vías de ejecución. La licitación tiene un plazo de ejecución de 80 días hábiles a partir de su adjudicación. Quiere decir que, aunque haya algún retraso en la ejecución, estamos hablando de plazos razonables, relativamente breves, para tener instalada una nueva policlínica de la Intendencia en condiciones mucho más dignas y más adecuadas.

 

Ese es el principal elemento que nos lleva a no reiterar el sistema de donación modal en el caso de la policlínica Zully Sánchez, y sí procurar una solución que se inserte más en una política de mediano y largo plazo para dar a los montevideanos una atención de salud en mejores condiciones.

 

Queremos señalar que entendemos la preocupación que plantea el señor Edil convocante sobre el mientras tanto, sobre estos procesos de interregno que puede haber entre una solución más fuerte, más estable, más definitiva, y una situación que venimos arrastrando desde hace tiempo. También es verdad ‑en nuestra opinión‑ que ese componente tiene un elemento de relativización, porque la policlínica Zully Sánchez está ocupada desde el 12 de marzo; es decir que, en realidad, por la acción de los empleados no se ha brindado ningún tipo de servicios a la comunidad desde esa fecha. De todas maneras, como decía, entendemos la preocupación, y en tal sentido hemos realizado un conjunto de coordinaciones con ASSE a los efectos de fortalecer las respuestas sanitarias en la zona mientras se constituye la nueva policlínica. Para ello la Intendencia ha implementado un respaldo inmediato a la comunidad en esta zona, que se traduce en un médico general, que empezó a atender ya; una pediatra, que comienza la semana que viene, y una médica general, que va a trabajar en otro local del barrio.

 

En cuanto a dónde brindar estos servicios médicos, se hizo un análisis de la infraestructura disponible en el barrio, y se hicieron contactos para permitir la instalación de estos servicios en forma inmediata. En ese sentido, tenemos que informar que Salud Pública abrió las puertas de una policlínica que funciona en el Club Uruguay‑Peñarol, en la calle Hudson, en la que ya hay una médica de familia de ASSE. Allí se va a instalar la doctora Maquieira, del Servicio de Atención a la Salud.

 

Por otro lado, también se tomó contacto con la cooperativa de viviendas Mesa 2, situada en Casavalle y Coronel Raíz, a dos o tres cuadras de donde se encuentra actualmente la policlínica Zully Sánchez. Ese es un lugar más próximo a las zonas más carenciadas del barrio. Esta cooperativa y la comisión de la policlínica estuvieron contestes en brindar su infraestructura y apoyo para que a partir de ahora estos recursos médicos estén funcionando en respuesta a la comunidad. Tenemos que decir que la infraestructura de la policlínica de Mesa 2 es decorosa, sustantivamente mejor que la de Zully Sánchez. En ese sentido, entendemos que la atención que se va a brindar a los vecinos va a ser de mejor calidad.

 

Por lo tanto, compartimos esta preocupación, y por eso tenemos una respuesta inmediata para estas necesidades del barrio, que se va a sumar a la asignación de nuevos recursos para la zona por parte de ASSE en el área de pediatría y medicina familiar y comunitaria.

 

También queremos señalar que en esa zona hay una red de policlínicas. Es decir, no es un barrio carente de servicios de salud. Nosotros adjuntamos al pedido de informes del señor Edil Beltrán un informe que nos hizo la Dirección Regional de ASSE, en el que se detalla cuáles son las policlínicas que hay en la zona.

 

Está claro que el Centro de Salud Sayago es un centro potente, remodelado a nuevo recientemente y que tiene una capacidad importante. La policlínica Lavalleja de la Intendencia también tiene una infraestructura relativamente nueva y con una capacidad de acción en el barrio. Y existe esta policlínica de Mesa 2, que, además de los recursos de la Intendencia, tiene recursos propios de Fucvam, y está abierta a la comunidad, es decir, no se circunscribe sólo a los integrantes de esta cooperativa. Hay un médico de área en la policlínica Uruguay-Peñarol, y está la policlínica de Jardines de Peñarol, a unas cuadras más allá, que es también comunitaria, aunque no está en convenio con la Intendencia. Por lo tanto, el diagnóstico que tenemos de la zona es que se trata de un lugar poblado, con necesidades importantes en materia de salud, pero con una red fuerte que se puede apuntalar con una nueva policlínica departamental. Dicha policlínica, entonces, no va a actuar sola sino en conjunto con las otras que están en la zona. Incluso, mientras tanto, podemos tener una respuesta coordinada con distintos efectores de la zona para que se resienta lo menos posible el servicio y se mejore la atención sanitaria a los vecinos.

 

En cuanto a las políticas más globales, la Intendencia ha desarrollado un conjunto de contactos con las nuevas autoridades de ASSE y del Ministerio de Salud Pública, continuando con los que se hicieron en el período pasado. Pero desde el punto de vista de la Intendencia, esta nueva etapa tiene que permitirnos un cambio de calidad en lo que es el vínculo con los servicios de salud del Estado. En ese sentido, el planteo que hemos hecho como División Salud, y que también ha hecho la Intendenta de Montevideo en una reunión con el Presidente del Directorio de ASSE, y en una reunión posterior con el Ministro de Salud Pública y las autoridades de la Junta Nacional de Salud, apuntó a reafirmar la responsabilidad de la Intendencia de Montevideo en las políticas de salud hacia los montevideanos: el capital acumulado en términos de este modelo de atención, con énfasis en la promoción y en la prevención, y al mismo tiempo la necesidad de completar la integración de la Intendencia al Sistema Nacional Integrado de Salud. ¿Qué significa? Reformular el convenio que ya existe entre la Intendencia y el Ministerio de Salud Pública desde al año 2005. Se pretende incluir ‑los contactos y las negociaciones que se han llevado adelante muestran una muy buena disposición de las autoridades nacionales a este respecto‑ la transferencia de recursos desde las cápitas que están asignadas por el Sistema Nacional Integrado de Salud para atender a los usuarios de ASSE a la Intendencia de Montevideo en la cuota parte que corresponda a las prestaciones que se dan desde las policlínicas.

 

                Estamos hablando de prestaciones en el primer nivel de atención; no son prestaciones de internación, ni de acciones más especializadas ni de intervenciones de nivel de mayor complejidad. Está muy claro también que las políticas de salud del país apuntan a priorizar el primer nivel de atención, porque es en este nivel donde se puede resolver la enorme mayoría de los problemas de salud, y es en este nivel donde se pueden enfocar y atacar las causas determinantes de esos problemas de salud, que muchas veces tienen que ver con las condiciones sociales, con las condiciones ambientales, con los hábitos, con la manera como se organiza la vida en la comunidad. Ese componente es el que pretende abarcar el primer nivel de atención, y para ello la Intendencia tiene un aporte específico y propio para hacer, no reiterando lo mismo que hace Salud Pública, y teniendo a su vez el respaldo económico y político-sanitario de los organismos del Estado.

 

                Para ello se está trabajando sobre un convenio que tiene varios ejes. Uno de ellos es la territorialidad de la atención ‑es decir, el fortalecimiento de la red territorial‑ sobre las bases de las áreas de salud, las zonas de salud, y necesariamente ‑en nuestra opinión‑ incorporando a los Municipios en la nueva disposición de organización de los servicios de salud. Este tercer nivel de gobierno llegó para quedarse en Montevideo y, por lo tanto, progresivamente ‑está claro que estamos en los comienzos de ese proceso de implantación‑, va a tender a ordenar el conjunto de la vida ciudadana. Las políticas de salud no pueden estar disociadas de eso porque ello generaría graves dificultades para coordinar. Es muy difícil coordinar si no se trabaja sobre áreas territoriales comunes.

 

                Ese mismo criterio implica también fortalecer la red y asignar un rol específico a los distintos efectores. Eso requiere de un conjunto de articulaciones; la Intendencia y la red de ASSE han venido desarrollando experiencias, pero se plantea fortalecerlas y seguir adelante.

 

                Otro aspecto importante, el segundo gran eje, es el desarrollo de programas comunes. Los programas de salud son una forma de organizar la acción de los equipos de salud; con ellos se puede planificar e incorporar de manera más organizada la promoción y la prevención y no reducir la atención de la salud a la asistencia. Para ello se ha trabajado en torno a los programas prioritarios. El Ministerio de Salud Pública tiene una responsabilidad rectora sobre esas políticas, pero los Servicios que damos prestaciones de salud tenemos una responsabilidad en la implementación. El Ministerio de Salud Pública no implementa los programas, sí los elabora y controla su ejecución. Quienes tienen que implementar en el territorio los programas son los efectores de salud: las policlínicas, los centros de salud, cada uno de los efectores tanto públicos como privados.

 

                El acuerdo público-público es para nosotros un eje desde el cual coordinar la acción en el territorio, pero no se excluye ni se limita a esto. Por el contrario, ya hemos hecho diversas experiencias de convocatoria al conjunto de los efectores público‑privados, con respuestas heterogéneas, pero no con respuestas negativas por parte del sistema mutual. En ese sentido, ha habido instancias en las cuales el sistema mutual ha respondido a la necesidad de asumir una responsabilidad con respecto a la atención de los programas de salud en el territorio. Por eso nos parece importante la idea de los programas prioritarios. Hay que tener en cuenta que la Intendencia prevé, ya en este año, estar en condiciones de cumplir las metas prestacionales que el Ministerio de Salud Pública establece para el conjunto de las IAMC.

 

En lo que refiere al primer nivel, en varios casos esas metas forman parte de lo que ha sido una práctica histórica de la Intendencia de Montevideo. Es el caso del Programa Aduana, un programa que tiene más de 40 años y que ha sido un elemento sustancial de las políticas de atención a las madres y recién nacidos usuarios de las áreas públicas. Los números de atención del Programa Aduana ‑que tiene un nivel de organización y seguimiento‑ son muy buenos en nuestras policlínicas, y eso significa que tenemos mucho para aportar en el cumplimiento de las metas prestacionales desde el área pública y, en particular, desde los efectores de la Intendencia de Montevideo.

 

                En tercer lugar tenemos el fortalecimiento de la capacidad de resolución de los efectores de salud, lo cual hace a dotar a las policlínicas de mejor infraestructura y de los recursos humanos que sean necesarios. Están en marcha seis concursos para el ingreso de personal en este plano. Quiero agregar que estos concursos han tenido como característica la de no hacer jugar topes de edad para los técnicos que tengan experiencia en policlínicas comunitarias, de forma tal que todos puedan participar sin límites de edad. Por otro lado, también se ha valorado como mérito importante, para la participación en estos concursos, la labor en la comunidad. Los concursos están en marcha y nos van a permitir reforzar nuestras policlínicas.

 

                Ustedes saben que en distintas zonas el Presupuesto Participativo ha recogido la voluntad mayoritaria de los vecinos para que haya nuevos locales de policlínicas. Eso nos ha permitido tener locales de atención muy dignos y muy modernos en términos de diseño.

 

                Quiero agregar un elemento sobre la capacidad de resolución. La capacidad de resolución de las policlínicas tiene mucho que ver, además, con aspectos clave como los medicamentos, la paraclínica, las derivaciones, la referencia y la contrarreferencia a especialistas o a los niveles de internación. En este sentido, se ha avanzado en cuanto a los recursos que la RAP, que ASSE pone a disposición, pero es necesario seguir avanzando, porque la coordinación interinstitucional siempre tiene complejidades. Nosotros necesitamos mejorar la calidad de la respuesta a los vecinos sobre la base de coordinaciones más fluidas, que permitan que la obtención de estos recursos sea más fácil para todos.

 

                En cuarto lugar, quiero señalar que la participación comunitaria es un eje general de la política de salud de la Intendencia; es un componente que hace a la concepción de la salud y también a la concepción de la descentralización. Para ello se han desarrollado en algunas policlínicas comisiones de participación ‑que en este período se van a ampliar al resto‑, y se han generado vínculos ‑que siempre han sido muy fecundos‑ con las comisiones de salud de los Concejos Vecinales y con las organizaciones de usuarios que se han ido construyendo en el territorio de Montevideo. La Intendencia de Montevideo ha respaldado la organización de los usuarios de la salud desde su comienzo, desde el año 2005, lo que ha sido un factor de contribución a estas formas de organización de la comunidad a los efectos de desarrollar promoción de salud y a los efectos de desarrollar acciones sobre lo determinante. Estamos convencidos de que este también va a ser uno de los ejes de nuestras políticas, y para ello se está en conversaciones para desarrollar cabildos de salud dentro de cada uno de los Municipios, de forma tal que todo lo que haya de participación comunitaria pueda reunirse, se puedan colectivizar experiencias, se pueda sumar, potenciar la acción, así como proyectarse hacia el logro de determinadas metas sobre la base de problemas identificados en discusión con la comunidad, es decir, que no estén definidos solamente por criterios técnicos, sino también sobre la base de las percepciones, de cómo los vecinos sienten el tema de la salud, y de los compromisos que la participación comunitaria requiere, cuya acción para estos problemas de salud es imprescindible. Esos compromisos son de la comunidad, pero también son de las instituciones de salud, educativas, culturales, deportivas o sociales que existan en el territorio.

 

                Por último, el otro gran eje de las políticas de salud de la Intendencia es la intersectorialidad de dichas políticas. Está muy claro para nosotros que la salud no puede resolverse aisladamente de la educación, de la vivienda, de los temas de medio ambiente ni de lo que hace a toda la trama urbana, la trama social. Por lo tanto, generar políticas de salud requiere interactuar con las políticas sociales que se están desarrollando desde la Intendencia, desde el Gobierno Nacional, o desde organizaciones privadas o sociales. Para eso, desde hace años vienen funcionando mesas interinstitucionales que han mantenido instancias de coordinación en cada una de las tres Regiones de Montevideo, de forma tal de ir sumando fuerzas para enfrentar los problemas que tiene la población. En ese sentido, creemos que es posible dar nuevos pasos, mejorar estas coordinaciones y generar, en torno a estos temas, formas más eficaces de coordinación y también de participación comunitaria en relación con la intersectorialidad. La propia situación del país, que marca una mejora económica, que tiene indicadores de pobreza menores, que tiene indicadores de indigencia menores, que tiene indicadores de desempleo menores que en otros períodos, hace posible que se den nuevos pasos en lo que tiene que ver con la salud de la población, pero eso no es automático, requiere de una acción organizada, de una acción consciente, de una acción planificada por parte de los distintos efectores.

 

                Estos son los ejes que hemos definido como líneas generales de acción de la Intendencia, y para esto vamos a fortalecer la red de policlínicas municipales, de policlínicas departamentales, y procuraremos una reformulación de las policlínicas en convenio, de forma tal que los vecinos tengan mejores prestaciones y logremos un diseño distinto, mejor, más fuerte para las mismas. ¿Cuál va a ser ese diseño? Dependerá de cada una de las situaciones. En este caso, en el caso de Peñarol, la respuesta es una policlínica de la Intendencia, en un local adecuado, aprobado por los vecinos; en otros barrios las soluciones pueden ser otras, pero lo que sí tenemos claro es que el sistema tal como ha funcionado hasta ahora no es satisfactorio para los vecinos ni para los esfuerzos que desde el Gobierno Nacional y desde el Gobierno Departamental se están haciendo en materia de políticas de salud.

 

En relación a las preguntas planteadas por el señor Edil, creo haberlas respondido todas.

 

Con respecto a las irregularidades que se mencionan, lo que ha habido son dificultades en los procesos que ya mencionamos y que surgen del diseño de la donación modal, lo cual muchas veces ha generado, en la medida en que existe un sistema de controles muy importante, marchas atrás en los procesos de los expedientes, con los consiguientes perjuicios para los empleados y para la comunidad.

 

En cuanto a antecedentes de dolo o de robo, hay algunos episodios a lo largo de los años, pero son muy puntuales, como seguramente los hay en cualquier actividad privada o social. No es un elemento que nosotros hayamos detectado como un problema serio, más allá de que ha habido episodios. En el caso particular de Zully Sánchez, una de las señoras de la Comisión fue asaltada, robada, rapiñada, con los consiguientes perjuicios para su salud y para la comunidad, pero esa es una realidad que escapa a lo que es la responsabilidad, por supuesto, de las organizaciones barriales. En todo caso, lo que se tiene en cuenta como debilidad de diseño es esta modalidad, que implica tener que transferir dinero a los vecinos y que ellos lo gestionen. Entonces, ese componente, en todo caso, es lo que sacamos como experiencia de este tipo de situaciones.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra la señora Edila Graciela Villar.

 

SEÑORA VILLAR (Graciela).- Gracias, señora Presidenta.

 

Como muchos acá saben, hay algunos Ediles que desde el período anterior hemos seguido muy de cerca este proceso; creo que la mayoría ha leído las versiones taquigráficas. Nosotros hemos insistido, como lo planteaba hoy el Director, en la necesidad de un rediseño urgente de todo lo que tiene que ver con la prestación de salud a la población montevideana por parte de la Intendencia de Montevideo.

 

 Básicamente, tomando las preguntas realizadas por el Edil preopinante, a mí me gustaría, a los efectos de que constara en la versión taquigráfica ‑porque me parece que eso mejora la retrasmisión posterior‑, que se aclararan algunos aspectos específicos con respecto a Zully Sánchez. Nosotros trabajamos con un cierto nivel de expectativa, sobre principios de año, en la posibilidad de un bypass. Personalmente, planteé la sustitución de la organización civil que estaba por otra, en virtud de ese deterioro en el relacionamiento que ya habíamos detectado, cosa que no logramos concretar, A nosotros nos parecía que era una buena solución para desactivar de alguna forma la situación planteada en la zona y lograr así una posterior revaloración en conjunto acerca de la viabilidad de este convenio. Todos los integrantes de la Comisión de Salud éramos contestes en cuanto a que en cualquier caso de renovación de convenio ésta iba a ser por un plazo perentorio. Fue parte de la discusión que dábamos, porque, sin lugar a dudas, el cambio en las autoridades a nivel departamental iba a exigir un cambio o una valoración de todo el criterio de donación modal.

 

Me gustaría que el Director aclarara desde qué período la Intendencia incorporó como requisito para las organizaciones civiles la existencia de una rendición de cuentas con contador o contadora, porque no era un requisito previo en el proceso histórico, sino que fue posteriormente incorporado.

 

En segundo lugar, en el caso particular de las empleadas de Zully Sánchez, a mí lo que me preocupa es saber cuál es la posibilidad de inserción en la propuesta que hace la Intendencia con relación a la posibilidad de los concursos.

 

Y el tercer elemento es cómo se va a hacer frente a los créditos laborales presentados en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social por algunas empleadas, que afectan a organizaciones sociales y, en particular, a personas que prestaron solidariamente sus bienes para sostener las políticas sociales que en su momento sustituyeron al Estado como efector de salud, porque me parece que desde el punto de vista ético hay que darles respuestas a los trabajadores involucrados, que en muchos casos tienen 10 y 15 años allí, así como también a las personas que a través de su vinculación con organizaciones sociales pusieron bienes personales para sostener una política de salud en ese sentido.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Director Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- Con relación a las preguntas que planteaba la señora Edila Villar, queremos decir que, efectivamente, hubo un esfuerzo muy reconocible para buscar en ese sentido una solución intermedia que permitiera salir del paso de la situación más conflictiva. La dificultad para lograr eso en plazos breves también nos muestra las características que tiene este diseño, porque establece un conjunto de requisitos en términos de personería jurídica, de capacidad de gestión, que no siempre las organizaciones barriales están en condiciones de cumplir. Asimismo, algunas veces pasa que quienes cumplen con dichos requisitos tienen otras dificultades para asumir esa responsabilidad. O sea que no fue fácil.

 

Sí estaba muy claro, como decía la Edila, que en todo caso iba a ser algo transitorio, por determinado período, en aras de una reformulación general. Se entendió que, en la medida en que estaban dadas las condiciones para generar una respuesta más permanente, más estable, era conveniente apuntar a dicha respuesta y generar de otra manera esa transitoriedad, esa respuesta inmediata al período intermedio.

 

                En cuanto a la exigencia de que haya un contador, tenemos entendido ‑esto se hizo en la Administración anterior‑ que fue planteada hace relativamente poco tiempo, durante el período en el que estuvo el Director Gerardo Lorbeer. Dicho requisito reposa, precisamente, en uno de los puntos críticos de este diseño: muchas veces, las dificultades para la obtención de los recursos radicaba en que las rendiciones de cuentas se presentaban mal, por lo que el Tribunal de Cuentas, la Contaduría o la Auditoría Interna de la Intendencia las rechazaban, y tenían que volver para atrás, tenían que volver a hacerse. Se trata de situaciones complejas. Los controles funcionan de manera acorde con lo que es una estructura institucional pesada como la del Gobierno Departamental, y eso significa una afectación al pago de los salarios y a las prestaciones que se dan en ese sentido. Entonces, una medida que en su momento se entendió podía contribuir fue financiar a través de la donación modal la contratación de recursos contables para brindar ese tipo de prestaciones.

                En cuanto a la reinserción de las empleadas que trabajaban en la Zully Sánchez, nosotros entendemos que se ha brindado esa posibilidad en los concursos que están en marcha, pero también creemos que es necesario hacer nuevos llamados a concurso. Hasta ahora no ha habido concursos para cubrir vacantes de auxiliar de enfermería o en el área de medicina general, y yo creo que institucionalmente necesitamos ese tipo de recursos. Hay una necesidad institucional, y yo creo que tanto estas empleadas como el resto del personal que cuenta con experiencia de trabajo con la comunidad pueden ingresar al Gobierno Departamental a través de concursos abiertos.

 

                Con respecto a las demandas laborales que han llevado adelante estas empleadas contra las vecinas de la Comisión barrial de Peñarol, la Intendencia entiende que debe respaldar a esas vecinas que durante tantos años llevaron adelante esta policlínica y mantuvieron su gestión en el barrio. Realmente, nos parece que sería muy injusto que se vieran afectadas por estas demandas laborales. Las vecinas tienen una asesoría jurídica que ha mantenido conversaciones en los distintos ámbitos de la Justicia y, sobre todo, del Ministerio de Trabajo. En la medida en que se llegue a acuerdos laborales, la Intendencia va a brindar su respaldo a la Comisión barrial a efectos de que sus bienes no se vean afectados por esta situación.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Fernando Benzano.

 

SEÑOR BENZANO (Fernando).- Gracias, señora Presidenta.

 

                Antes de ingresar en el tema quisiera, señora Presidenta ‑por ser esta la primera vez que entro a Sala en este período‑ saludarla, felicitarla y desearle ‑como a todos los Ediles y al señor Director‑ la mayor de las suertes. Ojalá que esta Junta ilumine la concordia nacional que hoy está viviendo el Uruguay, para que los temas de los montevideanos, que no tienen color político, logren el acuerdo y el consenso en este ámbito.

 

                Con respecto al tema específico, nosotros hemos escuchado la propuesta, el mensaje y las consultas de nuestro compañero Curbelo, y también hemos escuchado las posteriores respuestas del Director, que han sido, diría yo, políticamente correctas. Creo que con muchísima altura se ha consultado al Director acerca de cuál es el camino a tomar, y el Director ha marcado algunas líneas que entendemos son políticamente correctas.

 

                Ahora bien, a aquellos Ediles que hemos tenido este tema desde la Administración pasada nos queda a veces la sensación de que en este tipo de jornadas ‑que podríamos aprovechar para trabajar más profundamente‑ algunas respuestas impiden que podamos llevarnos algunas cosas más lavadas. Es así que quisiera ahondar en algunos aspectos específicos de Zully Sánchez.

 

                Para algunos Ediles, la historia de este tema en la Junta Departamental es larga, tiene meses. Este tema llega por el mes de setiembre, con el planteo o reclamo de las empleadas de que no cobraban sus sueldos; la organización Zully Sánchez no los abonaba, argumentando que no cobraba las donaciones modales. Después, el Director Lorbeer confirma en Comisión que tales donaciones modales no se efectuaban porque la ONG no tenía regularizada su Personería Jurídica. Lo único que esa ONG había hecho era el trámite inicial, con el cual la Intendencia empezó ese convenio en forma de donación modal. Después la misma Intendencia trata de intimar a la ONG para que regularice su situación; por lo tanto, genera un atraso; por lo tanto, los empleados no cobran. De ahí, entonces, la situación planteada.

 

                ¿Qué pasó? A través de la Junta Departamental invitamos a Lorbeer a la Comisión de Salud y rápidamente se destraba el tema: se habilitan las donaciones modales, los empleados cobran y siguen trabajando.

 

                Nosotros adelantamos que iba a pasar lo que pasó después; nosotros dijimos que el convenio no se iba a renovar. Y fue eso lo que pasó. Es más: 15 días antes de terminar la donación modal y el convenio, la ONG decide informar a los empleados que ese día, a las 17:00, se debían retirar. Quiero hacer hincapié en este tema porque creo que es sumamente importante. A veces, cuando tratamos temas laborales decimos: “vamos a hacerlo con liviandad, puesto que tienen otras posibilidades...”; en realidad, estamos hablando de empleados que hace 14 años entraron por concurso a trabajar en esa policlínica.

 

Las empleadas debieron tomar una decisión en horas; debieron decidir qué hacían: si levantaban todas sus cosas, se iban a sus casas y esperaban a que algún día Zully Sánchez abriera ‑cosa que presumían no iba a suceder‑, o bien podía pasar también que hubiera alguna suerte de negociación con la Intendencia. Lo que también hay que entender es que ellos propusieron medidas por su fuente laboral, pero también debemos entender que esta policlínica ‑y algo de esto mencionaba el Director‑ tiene una forma de relacionamiento con los vecinos absolutamente profunda, de lazos. Yo doy fe de que los vecinos deben haber presionado para que la situación se diera así; de hecho, posteriormente, en poco tiempo, se da la ocupación de la policlínica.

 

Yo creo que esto es fundamental, porque si los vecinos informan, si los vecinos presionan, si los vecinos lo votan en un Participativo ‑lo dice el Director sobre la Nueva y el Mercadito‑… ¿Por qué es votado por lo vecinos? Porque hubo una gran campaña también desde Zully Sánchez para que eso se hiciera, para su mejoría. Entonces, creo que esas son cosas a valorar. No se trata de decir: “Bueno, ahora vamos a ver si replanteamos la situación…”. Es esencial lo que los vecinos, en definitiva, votaron.

 

                También debemos destacar cuál es la responsabilidad de la Intendencia en esto. Está bien, podemos pasar la página y empezar ahora a ver. Pero nosotros debemos entender ‑todo esto nos llevó a interiorizarnos de algunas cosas‑ que esta policlínica Zully Sánchez surge a partir de esa génesis de policlínicas de vecinos que realmente tenían el espíritu de generarlas. Y trabajaron muy bien; por diez años trabajaron muy bien.

 

                No obstante, el hecho es que  algún conflicto interno ‑como tienen las organizaciones‑ llevó a que la Intendencia, en el año 2007, apoyara a una nueva organización, la cual estaba integrada por dos miembros de la anterior. El resultado es que ambas trabajan en conjunto y administran la policlínica a través de las donaciones modales durante dos años. Por dos años esta policlínica trabaja, pero lo hace con algunos problemas frente a los empleados.

 

                Debemos entender, también, que la donación modal implica que la Intendencia genera un convenio para el funcionamiento y cubre el total de la responsabilidad con sus empleados y algún gasto más de estructura. O sea que no tendrían mucho margen para errar; yo he visto convenios en los que están calculados hasta los aguinaldos a los seis meses. Pero bueno, el mal relacionamiento y la mala administración llevaron a que existieran estos problemas laborales por los cuales los funcionarios demandaron. Realmente creo que ese es el centro de todo esto ‑algo dijo al respecto la Edila Villar‑: la demanda laboral que hace que la situación empiece a desgastarse.

 

Ahora, yo planteo una cosa: cuando tenemos una empresa y la abrimos y cerramos sin las debidas responsabilidades y sin hacerse las liquidaciones como se tienen que hacer; si volvemos a abrirla y a cerrarla, una y otra vez, para la Justicia es un grupo económico y, en definitiva, el último debe responder por el primero y después se establecerán las responsabilidades. Yo pregunto: ¿de quién es la responsabilidad de las ONG en este caso, que hay dos personas que están incluidas en ambas? ¿Ellas no tienen ninguna responsabilidad por abrir y cerrar, y abrir y cerrar una ONG? La Intendencia frente a eso dice: “Bueno, nosotros vamos a pagar”. A la pobre Presidenta, como mencionaba el Director, le robaron la plata en la puerta de la policlínica, y la Intendencia debió pagar. Creo que es bueno saber estas cosas desde el punto de vista del funcionamiento, en función de lo cual el Director entiende que esto debe mejorarse, y nosotros también. Pero entramos en algunos temas un poco más complicados.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el orador.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 27.

 

                Puede continuar el señor Edil Benzano.

 

SEÑOR BENZANO (Fernando).- Gracias, señora Presidenta.

 

                Lo que nos preocupa ahora es que frente a esa demanda laboral la Intendencia tomó distintas acciones. La primera fue de parte de la licenciada Pilar Varela, asesora del Director Lorbeer, que en una reunión mantenida con los empleados les dijo que para se renovara el convenio debían renunciar a su demanda laboral. Posteriormente, el Director Lorbeer, a través de las ONG y luego de la reunión que mantuvieron, dijo que para que el nuevo convenio se llevara a cabo había que hacer que un trabajador renunciara a su demanda laboral, que puede ser o no muy justa, pero no es lo que corresponde. Creo que en la última reunión que mantuvo el Director Anzalone con las empleadas manifestó que ese era el camino adecuado.

 

                Esto nos preocupa, así como nos preocupa el relacionamiento que hay entre la Intendencia ‑la fuerza política que maneja la Intendencia‑ y las ONG. En Zully Sánchez pasó algo que nos inquieta, y lo queremos plantear. ¿Cómo será el nivel de organización y de administración que tiene la Intendencia sobre las ONG que el recibo de luz de la policlínica Zully Sánchez está a nombre de Pereyra De Lima, Antonio, Secretario de la Junta Local anterior? ¿Cuál es el relacionamiento a nivel administrativo? ¿Le corresponde a la Intendencia recibir facturas del que debería controlar?

 

                Había una gran expectativa en que el Director llegara, y no acá, sino a la Administración; esto lo dicen los propios vecinos y las diferentes personas que están en distintas policlínicas, porque en períodos anteriores, usted, Director, se caracterizó por tener diálogo, cosa que Lorbeer no tenía. Nuestra expectativa era que se volviera al diálogo, porque Lorbeer le venía diciendo a la Junta: “La semana que viene se arregla”. Y así llegó usted, Anzalone, y en cuanto a la expectativa que teníamos nosotros, apareció aquella motosierra que tanto se utilizó en la campaña electoral. Así se terminó la expectativa que teníamos sobre el relacionamiento que podía haber en este tema y sobre lo que es un plan estrictamente social.

 

                Me pregunto por qué el Director entró tan profundamente en este tema y tomó una decisión que no pasaba por el diálogo. En tal sentido, nos encontramos con que el Director se desvincula totalmente de la castigada donación modal, mientras que en el proceso anterior trabajó mucho en pro de esas donaciones modales. Y no sólo trabajó en pro de esas donaciones modales, sino que también incursionó con los funcionarios en una suerte de convenio entre Adeom, la Intendencia, él, que era el Director de Salud, y la policlínica Zully Sánchez, y propuso un reglamento de funcionamiento de las policlínicas comunitarias. Uno de sus puntos dice: “De los técnicos, profesionales y personas de apoyo en relación de dependencia de la Comisión Administradora del convenio”, o sea que los médicos que antes facturaban por su actuación, pasaron a ser dependientes de la ONG. Por eso hoy tenemos estos problemas, por eso hoy Zully Sánchez esconde lo que pueden ser los graves problemas de una cascada de demandas laborales que hay respecto al relacionamiento de las policlínicas con la Intendencia. Y digo esto porque sólo un Estudio de Montevideo tiene cuatro demandas laborales contra distintas ONG, y no son la Zully Sánchez.

 

Entonces, esas cosas, Director, creo que son las que no debemos tapar; de ellas debemos hablar claro.

 

Creo, Director, que usted les dijo a las empleadas ‑porque así lo han expresado públicamente‑ que se consideraran despedidas. Entonces, ¿cuál es el rol de la Intendencia? ¿Debe hacer cumplir a la ONG, o debe asumir la responsabilidad del despido? Usted admite que la Intendencia va a pagar; lo acaba de decir. Entonces, la responsabilidad es de la Intendencia; por lo tanto, los médicos son de la Intendencia. Y a todo esto, ¿qué dice Adeom? ¿Tiene que estar del otro lado y defender a los doctores, o tiene que defender a los otros, que son funcionarios de la Intendencia?

 

El Director sale a buscar policlínicas cercanas y encuentra a Mesa 2, y le solicita una reunión. La Comisión de Mesa 2 está integrada por dos funcionarias, que son las que vienen  históricamente; son casualidades o causalidades.

 

Otra de las cosas que usted dijo, Director, fue que la policlínica Zully Sánchez no estaba habilitada por el Ministerio de Salud Pública, o que no tenía la capacidad para estar habilitada. En mi mesa de trabajo tengo un informe que me acaban de pasar del Ministerio de Salud Pública en el que se afirma que no hay ninguna policlínica de la Intendencia habilitada por dicho Ministerio.

 

Entonces, creo que eso hace al manejo de esta situación, lo que provoca que los vecinos no tengan atención desde hace seis meses; me refiero a aquellos que no tienen para el boleto, a aquellos que tienen que salir a caminar, que son los que están sintiendo esta situación generada por la inacción política de la Intendencia. Por eso creo que a este tema hay que entrarle hasta el hueso.

 

De alguna manera, Director, usted debe llevarnos hacia una auditoría interna en este tema. Eso nos complacería a todos; sería el mejor mensaje.

 

Gracias, Director.

 

SEÑOR BARBATO (Mario).- Pido la palabra para una cuestión de orden.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Mario Barbato.

 

SEÑOR BARBATO (Mario).- Gracias, señora Presidenta.

 

                En función de la hora y de la altura del debate, solicito la suspensión de la Media Hora Previa de la sesión ordinaria del día de hoy.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se suspende la Media Hora Previa.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 27 votos.

 

                Le damos la palabra al Director de la División Salud, señor Pablo Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- En primer lugar, me congratulo por los elementos de acuerdo que se están expresando; me refiero a que hay coincidencia en la necesidad de impulsar un cambio de fondo en este tipo de prestaciones, en la necesidad de que la Intendencia mantenga y desarrolle ese compromiso con las políticas de salud, aun en esta nueva situación.

 

A su vez, me alegro de que no haya ‑por lo menos yo no escuché‑ ninguna objeción de fondo a la solución más importante que estamos planteando, que es la instalación de la policlínica; me parece saludable. Creo que, en ese sentido, les hace bien a las políticas de la Intendencia que busquemos y tengamos ese tipo de acuerdos.

 

En cuanto a los procesos que se han dado, admito que todos siempre son complejos y que cada actor tiene su propia visión. No solamente hablo de los actores políticos, sino también de los sociales, ya que tampoco son unánimes en estas cuestiones; en cada Comisión las cosas son de distinta manera. A su vez, otra cosa son los empleados, porque tampoco constituyen un bloque unido ni homogéneo, por lo que es natural que existan diferencias y también cuestionamientos. Estamos hablando de una situación que tiene años, con un diseño que no es bueno.

 

                Entonces, tener un diseño que no es bueno muchas veces genera rispideces por parte del conjunto de los actores. Tal como dije al comienzo, no estoy adjudicando intencionalidades ni calificando a cada uno de los actores; eso no nos corresponde como institución. Creemos que en el comienzo de este período de gobierno lo que sí tenemos que hacer es tomar las medidas necesarias para corregir esto, para buscar la manera de que no se vuelvan a dar este tipo de situaciones desgastantes para todos los actores y, en primer lugar, para los vecinos.

 

                Quiero señalar que muchas veces el mal relacionamiento tiene que ver con esas versiones de controles de horarios, por ejemplo, cuestiones que son normales en cualquier institución, ya que tiene que haber control de horarios, y los técnicos tienen que responder y cumplir con la cantidad de números que se dan; es decir, son cosas que en cualquier prestación de salud están en la tapa del libro y que tienen que ver con una mayor o menor eficiencia. En las policlínicas de la Intendencia la eficiencia es buena, aunque podemos mejorar; sin embargo, descargar sobre los vecinos esa responsabilidad hace que muchas veces se generen esos conflictos que no son deseables para los empleados ni para los propios vecinos.

 

                Desde el punto de vista de algunas de las imágenes que usó el señor Edil, no queremos entrar en un debate que vuelva sobre la campaña electoral; realmente no queremos hacerlo, y nuestro planteo ha estado centrado en que vamos a dar una respuesta mejor. O sea que no estamos retirando servicios. Vamos a dar una respuesta mejor en los tres aspectos que nos parecía importante tener en cuenta: en términos de participación comunitaria, en términos de vínculo laboral, y en términos de controles técnicos y prestaciones para los vecinos de esta zona.

 

                El hecho de que vecinos de la zona ‑como Antonio Pereyra, que es un vecino de larga data en el lugar‑ hayan terminado haciéndose cargo de eso también muestra cómo la comunidad buscó la forma de llevar adelante estos emprendimientos en condiciones que no son las mejores.

 

                Respecto a las referencias que se hacen sobre mi intervención en esto, queremos decir que en el año 2005, cuando asumimos esta responsabilidad, ya estaba claro que este diseño no funcionaba. En consecuencia, no nos quisimos dejar llevar por ninguna presunción ni opinión e hicimos un diagnóstico convenio por convenio. Lo hicimos en forma participativa, o sea, nos reunimos con todos los actores involucrados en cada uno de los convenios y registramos por escrito cada una de las opiniones de las Comisiones de gestión de cada una de las policlínicas, del Centro Comunal de la zona y de los empleados de cada una de ellas, y llegamos a la conclusión de que había que cambiar el diseño.

 

                Fue así como iniciamos un proceso, porque también teníamos claro que iba a ser complejo hacerlo. Ese proceso tenía distintas partes. Una de ellas consistía en unificar un reglamento de funcionamiento con las Comisiones sin sustituirlas ni asumir roles que no nos correspondían como institución que llevaba adelante un mecanismo a través de la donación modal. Sin embargo, sí optamos por dialogar con los vecinos para procurar que no hubiera una enorme disparidad en los mecanismos de funcionamiento y los derechos y obligaciones de cada uno de los empleados de estas Comisiones barriales. Entonces, discutimos con las Comisiones de vecinos y con los empleados y ambas partes acordaron ese nuevo reglamento. Adeom no tuvo ninguna participación en esto porque no se trata de funcionarios municipales y, por lo tanto, no tenía ninguna competencia. Pero sí se hizo un esfuerzo ‑como hoy mencionábamos en cuanto al apoyo contable‑ para ordenar ese relacionamiento que veíamos conflictivo y desgastante entre las Comisiones barriales y los empleados que trabajaban en las policlínicas. Ese reglamento, que fue consensuado, aprobado por todos los actores, permitió ‑en nuestra opinión‑ paliar un aspecto, no dar una solución de fondo; pero, bueno, eso también forma parte de los procesos. O sea, nadie piensa que un proceso de estos que llevan muchos años se pueda resolver sin alguna medida paliativa.

 

                En relación con las soluciones de fondo, también empezamos a avanzar en una propuesta de concursos para generar un tipo de vínculo laboral diferente en un tema complejo, porque el Gobierno Departamental tenía un conjunto de definiciones sobre cómo iba a ser su plantilla funcional a lo largo del período. En el curso de los últimos tres años tuve que lidiar con esas definiciones y tratar de hacerlas operativas a través de procesos de renovación de la plantilla funcional. Además, hay un aspecto nuevo en la realidad, y es que no se puede pensar una solución para estos problemas como si estuviéramos en la década de los ‘90. Las condiciones han variado y lo han hecho en algunos aspectos que hacen al rol de los efectores. La red pública en los barrios ha crecido; o sea, hay muchas más policlínicas, hay muchos más médicos de familia, hay otras condiciones. No estamos en el mayor período de desguarnecimiento de la población en ese sentido. Por lo tanto, rediscutir el rol, la necesidad real de cada uno de estos efectores formaba parte de una discusión en cuanto a encontrar una solución. Nosotros fuimos trasladados luego a otras responsabilidades, por lo que no pudimos culminar este proceso de transformación más de fondo. Por lo tanto, ahora que asumimos esta responsabilidad el tema no nos es nuevo y conocemos a los protagonistas, pues hemos estado en muchas reuniones con ellos. Creo que eso nos va a ayudar a generar, de la mejor manera posible, soluciones para esto.

 

Quiero aclarar que los términos en los cuales se ha trasmitido a la prensa algunos de estos diálogos no son correctos. Nosotros no teníamos agendada una reunión con la empleada, que se presenta a entregar la llave de la policlínica y lo que le trasmitimos nosotros fue la decisión de la Intendencia de ir a alguna reformulación y de dejar el sistema de convenio por donación modal. Nosotros estábamos al tanto de que la asesoría jurídica de la Comisión Barrial estaba en contacto con ellos y estaban procurando llegar a un acuerdo económico. Eso fue lo que les trasmitimos; no les dijimos que estaban despedidas, porque eso no nos corresponde. Lo que les dijimos fue de qué manera queríamos resolver el tema desde la Intendencia. Las empleadas interpretaron eso, generaron ese efecto en la prensa; pero quiero hacer la aclaración para que no se deformen nuestras expresiones en ese plano. No nos correspondía a nosotros hacer esa afirmación, pero sí  trasmitirles ‑con total franqueza y lealtad a empleadas con las que habíamos tenido muchas instancias de diálogo‑ cuáles eran las modalidades que nosotros estábamos viendo para solucionar el tema.

 

                Por otro lado, en relación con la habilitación de las policlínicas, yo dije que la policlínica Zully Sánchez nunca llegaría a ser habilitable. Esa es la diferenciación con respecto a lo que señaló el señor Edil, que tiene razón: efectivamente, las policlínicas de la Intendencia no están habilitadas y por eso mismo están en un proceso de habilitación. Por tal motivo, hemos tenido contactos con el Ministerio de Salud Pública y tenemos un área de arquitectura de la División y del Departamento que están trabajando para generar los pedidos que correspondan a fin de cumplir con todos los requisitos e ir habilitando todas las policlínicas de la Intendencia. Esa es una meta fuerte, importante, para la integración al Sistema Nacional. Por lo tanto, un local completamente precario, que no tiene condiciones, que no tiene ninguna remodelación, que no tiene ninguna mejora que lo haga habilitable, para nosotros es un componente que cuestionaba la posibilidad de utilizarlo. Sabíamos que había una adhesión histórica, y es por eso que en su momento apoyamos la idea de que se procurara un local en mejores condiciones a dos cuadras de allí, como la policlínica que se va a instalar en el Mercadito.

 

                Queremos destacar que la policlínica de Mesa 2 también tiene mejores condiciones edilicias, de infraestructura, que hacen a la dignidad del paciente y del trabajador que está allí, así como al tipo de atención que se brinda.

 

                Nos proponemos avanzar hacia la habilitación de todos los efectores que tenemos en el territorio y que son financiados con recursos de la Intendencia. Pero el local en el que estaba funcionando la policlínica Zully Sánchez no nos parecía adecuado, ni siquiera lo considerábamos una base para una solución permanente, definitiva.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Martín Bueno.

 

SEÑOR BUENO (Martín).- Me acabo de dar cuenta de que las policlínicas de la Intendencia no son de la Intendencia. Justamente, esto tiene que ver con una de las preguntas que quiero hacer. Quisiera saber cuántas están bajo este sistema, y si hay otro sistema quisiera saber cuántas están bajo ese otro sistema. Obviamente que mi intervención va a demostrar mucha ignorancia sobre el tema.

 

                Cuando se pregunta por el cierre, se responde básicamente que hay una comisión de vecinos que está desgastada, se habla de la edad de los vecinos, de la falta de existencia de personería jurídica y de requisitos de contabilidad. En realidad estamos hablando de elementos muy básicos, que deben venir de un proceso anterior, como se explicó.

 

                Me cuesta entender cómo puede ser que la Intendencia, con la estructura que tiene, no pudo proveer un funcionario municipal para realizar el gerenciamiento o el control constante de estas policlínicas que funcionan bajo la órbita privada, en realidad, porque funcionan bajo el Derecho Privado, sin perjuicio de recibir un subsidio del Estado.

 

                Lo que quiero saber concretamente es: cuántas policlínicas funcionan bajo este sistema; si hay otro sistema, cuántas funcionan bajo el otro, y si ya está previsto cuál va a ser el nuevo sistema de funcionamiento. ¿Por qué? Porque me gustaría que cuando tengamos problemas con una policlínica haya un funcionario o un jerarca municipal responsable, para no tener que hablar de comisiones de vecinos, que harán su aporte, pero que no son responsables ante nosotros y que están utilizando dineros públicos.

                Para finalizar, quiero hacer dos reflexiones. Conozco algunas ONG que funcionan de manera brillante, que están bien organizadas, que realmente son responsables, y hay otras que no. Pero el sistema de relacionamiento con las ONG, en líneas generales, es bueno. Por supuesto que hay que seguirlas, tutorarlas y hacer un montón de cosas con ellas.

 

                Vivimos en un sistema que nos obliga a pagar para vivir. No creamos que un montón de ciudadanos van a ponerse al hombro la gestión de una policlínica, controlar horarios y hacer un montón de tareas honorariamente. Me imagino lo que debe significar administrar un servicio de salud, debe de ser muy complejo. Es algo muy complejo que se dé en la práctica, y cuando sucede terminamos teniendo muchos problemas, como veo en este caso.

 

                Muchas gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar el señor Director Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- La red de policlínicas de la Intendencia de Montevideo está conformada por 21 policlínicas, completamente departamentales, para adecuarlo a la nomenclatura actual. Es decir que funcionan con funcionarios de la Intendencia, con un coordinador o coordinadora que es el responsable del funcionamiento, y están informatizadas en su gran mayoría; se está culminando la informatización. Esa informatización nos ha permitido usar el mismo programa que usa el Ministerio de Salud Pública, ya que es una conexión en web, y por lo tanto registrar todas las prestaciones que realizamos a todos los vecinos.

 

                Tienen todos los insumos permanentes de medicamentos, insumos para la parte de enfermería, y además tienen casi todas ellas salones multiuso en los que se hacen actividades de promoción de salud. Tienen grupos de obesos, diabéticos e hipertensos, y tienen grupos de vecinos que se reúnen en las policlínicas para hacer promoción de salud. O sea: tienen una estructura edilicia y una estructura de funcionamiento importante. Funcionan como equipos; se reúnen todos los meses. Interrumpen la atención dos horas una vez al mes para discutir en el equipo cómo están trabajando el odontólogo, el psicólogo, el médico general, el pediatra o el ginecólogo, qué problemas tienen, etcétera. Generan una articulación en la labor, que es una fortaleza.

 

                Yo conozco ‑seguramente haya otros que conocen también‑ las prestaciones del sistema mutual y les puedo decir que esa labor en equipo no existe; es extremadamente dificultosa en el sistema mutual. Sin embargo, es una de las claves para dar una atención que no sea parcializada por especialidad, o que no sea sólo la relación médico-paciente.

                Estas policlínicas no están bajo el régimen de donación modal y no son de las que estamos hablando. Esta red de policlínicas es del Servicio Atención a la Salud. Esa es una fortaleza de la Intendencia de Montevideo. Lo que nosotros estamos planteando para Peñarol es la incorporación de una nueva, con esa modalidad y con esas características.

 

                Con respecto a las policlínicas que están bajo el sistema de donación modal, son alrededor de 14. Digo “alrededor” porque, en realidad, una cosa son los convenios y otra es la cantidad de policlínicas. Básicamente, para sintetizarlo diríamos que tenemos dos grandes efectores odontológicos que están en esta modalidad ‑uno en el Cerro y otro en Euskal Erría 71‑; tenemos tres policlínicas móviles que están en esta modalidad ‑una en el Zonal 18, otra en el Zonal 17 y otra en el Zonal 12‑, y tenemos una policlínica territorial ‑en su momento fue un móvil y luego pasó a ser territorial‑ en la zona llamada Quinta de Batlle, pasando el Hipódromo. Ese es el grueso de las donaciones modales que tenemos planteadas.

 

                En la zona de La Teja ‑no sé si lo mencioné‑, que es un área importante, un convenio financia o sustenta una cantidad de pequeñas policlínicas que tienen una distribución en el territorio muy cercana una de la otra. Hacen a una realidad muy particular, a la historia de ese barrio, que derivó no en un criterio de racionalidad y de planificación en la atención a la salud, sino en cómo se fueron gestando históricamente estos procesos.

 

                Esas son las policlínicas que están bajo donación modal. Nosotros dejamos en la respuesta al pedido de informes una lista detallada de cuáles son los convenios, cuáles son las policlínicas en convenio por donación modal y cuáles son las departamentales en este período.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra la señora Edila Adriana Balcarcel.

 

SEÑORA BALCARCEL (Adriana).- Muchas gracias, señora Presidenta.

 

                Estoy de acuerdo con el señor Director de Salud en que hay muchas irregularidades en cuanto a las donaciones modales.

 

                Estuve siguiendo atentamente todas las explicaciones. Tengo a la vista el Expediente Nº 327 del 2010 ‑que leí para interiorizarme un poco en el tema‑ y llegué a una foja en la que se precisa que el Director Lorbeer en aquel momento había habilitado la transferencia de pagos al señor Mario Sánchez, habiendo éste renunciado a la Comisión y estando a la vista las renuncias tanto en BPS como en la Intendencia. Me pregunto ‑quizá por ignorancia‑ si la Intendencia, si el Director tomó conocimiento de esta irregularidad, por lo que dice acá en el expediente. Se manejan dineros que son de todos los ciudadanos, y yo pregunto qué se va a hacer, si hay alguna respuesta a esto. La verdad, me sorprendió.

 

                Sí estoy de acuerdo con que las donaciones modales no son el camino en este caso. Quizá lo que planteaba el Director sea otro camino.

 

                También está el tema de los problemas laborales. Por lo que sigo leyendo, aquí aparece que no se les pagó a los empleados, con la consiguiente ocupación y demás.

 

                Le transmito la preocupación.

 

                Gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Oscar Curutchet.

 

SEÑOR CURUTCHET (Oscar).- Es por una cuestión de orden al amparo del artículo 44 numeral 2 del Reglamento. La moción de pasar a cuarto intermedio admite discusión. De todas formas, hemos coordinado con el Partido Nacional y el Partido Colorado pasar a cuarto intermedio a los efectos de posibilitar el comienzo de la sesión ordinaria tal cual lo preceptúa el Reglamento de la Junta Departamental de Montevideo. Solicitaríamos un cuarto intermedio solamente a esos efectos, y luego retomaríamos el llamado en régimen de Comisión General. 

 

                Solicitamos, entonces, un cuarto intermedio de 20 minutos.

 

SEÑORA PRESIDENTA  (Cecilia Cairo).- A consideración la solicitud del señor Edil.

 

                Si no hay observaciones, se va a votar.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 30 votos.

 

                Pasamos a cuarto intermedio por 20 minutos.

 

(Es la hora 15:52)

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Habiendo número en Sala, se reanuda la sesión.

 

(Es la hora 16:11)

 

______Tiene la palabra el señor Director Pablo Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- La preocupación que planteaba la Edila Balcarcel también la tenemos nosotros, por eso nos parece necesario buscar una salida, una solución distinta en ese plano. Más allá de los episodios puntuales que hacen a la realidad de La Teja y de lo que es el vínculo con la Comisión Tres Ombúes ‑ese episodio tuvo su proceso administrativo‑, se generaron soluciones que permitieran la continuidad de las prestaciones. No obstante, está muy claro que también allí este modelo no da más. Ha generado una división entre los vecinos, un enfrentamiento entre una Comisión y otra, y ese no es el objetivo de ninguna política social; por el contrario, es un elemento negativo desde el punto de vista del desarrollo de las políticas de salud y de cualquier proceso de integración. Entonces, más allá de la situación de la Comisión Tres Ombúes, de las otras policlínicas y de las demás Comisiones barriales ‑en las que hay gente muy valiosa, que con gran esfuerzo hizo mucho por la salud en La Teja‑, no se puede terminar en un modelo en el que cada uno tiene su pequeña policlínica y en el que hay una enorme cantidad de cuestiones en las que no se puede dar una buena respuesta a la comunidad, porque eso termina generando este tipo de enfrentamientos. Entonces, compartimos esa preocupación.

 

Si bien ese expediente es previo a que asumiéramos funciones en esta área, fuimos informados de la situación y de cómo se procuraron soluciones institucionalmente válidas y jurídicamente sustentables. Lo que ocurre es que todas demoran; cada vez que hay que buscar una regularización, eso significa atraso de salarios, atrasos en las prestaciones y, por lo tanto, un vínculo laboral que no es bueno.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Mario Barbato.

 

SEÑOR BARBATO (Mario).- Gracias, señora Presidenta.

 

                Realmente es un tema difícil para quienes tomamos contacto con él por primera vez. En aras de concurrir a un debate con el jerarca del Departamento, hemos tratado de reunir la mayor cantidad posible de información al respecto.

 

Luego de escuchar las intervenciones que se han hecho en Sala puedo decir que estoy seguro de que todos tienen como figura principal de todo este debate al usuario del servicio, a la persona que debe recibir asistencia médica en esos puestos de atención primaria de salud. Sé claramente, doctor, que eso es parte de su principal cometido, a pesar de que no se haya nombrado explícitamente. Pero tengo la sensación de que si no lo decimos estamos en una especie de ida y vuelta, que nos concentramos en una ONG o en una policlínica y perdemos de vista al usuario, que es sobre quien tenemos que velar tanto el Ejecutivo Comunal como los Legisladores.

 

En consecuencia, de allí mi apoyo pleno a las medidas hacia adelante que usted ha propuesto en el sentido de que estas policlínicas deben ser la boca de entrada a todo un sistema, para que los pacientes tengan acceso allí a lo que en Cuba se denominan las APS, Atenciones Primarias de Salud. He visto muchas coincidencias en este esquema que la Intendencia propone con el sistema cubano. No es pecado copiar y adaptar a la medida de cada comunidad las cosas que están bien. Creo que es buena cosa que la Intendencia esté pensando que sus policlínicas integren el Sistema Nacional Integrado de Salud y que allí no se produzcan duplicaciones de servicios, para aumentar la eficiencia y que sí se tengan servicios complementarios, como los que usted acaba de nombrar. Me consta que esas 21 policlínicas departamentales tienen un nivel de estructura y funcionamiento acorde con lo que la población necesita.

 

                Pasando a enfocarnos al tema de la población que asiste a estas 14 policlínicas ‑entre las fijas y las móviles que usted nombraba‑, también me congratulo por que la señora Intendenta haya dado un ucase a este tipo de convenios. De alguna forma, públicamente, el 20 de junio, en el diario “El País”, anunció que la donación modal no la convencía y que con este sistema la Intendencia financia el funcionamiento de varias policlínicas y servicios de limpieza, entre otros, que son administrados por ONG. Coincido con la Edila preopinante en que claramente este sistema ‑usted lo ha repetido‑ está agotado.

 

                La duda que me queda a mí ‑y que le quería trasladar para entender un poco más el tema‑ es cómo es que llegamos a esta situación en el 2010 cuando en el 2005, antes de tomar posesión del cargo, con respecto al tema de las policlínicas departamentales se mencionaba que era bien interesante. El doctor Ehrlich en la campaña, antes de asumir, decía que en el período anterior ‑que culminaba en ese entonces‑ se había desarrollado un trabajo notable de las tres Administraciones progresistas. Estamos hablando del ’90 en adelante. Decía:

 

“El tema de Salud Municipal es de particular atención, no solo aumentó el número de las policlínicas que llegan a 20 con algunos servicios móviles, servicios complementarios, odontológicos y ha aumentado la calidad, la capacidad y la atención que se está dando”.

 

Aquí se está refiriendo a las 20 fijas pero, por la temática que menciona, está englobando todo el sistema de salud de la Intendencia, en el que ya estaban estos servicios con ONG, con estas donaciones modales en curso, y sobre cuya eficacia, en un primer diagnóstico, usted mismo comentaba ‑si me equivoco, por favor corríjame‑ que tenía ciertas dudas.

 

                En declaraciones recientes, también al diario “El País”, sobre esta policlínica que nos convoca hoy, el doctor Anzalone decía que para dilucidar la situación se iba a discutir la problemática de cada centro, uno por uno, para buscar otras alternativas.

 

“Estamos analizando que Salud Pública se haga cargo de algunas policlínicas de la zona o la IMM pero con otra modalidad”, ya que ésta, aseveró, "es complicada".

 

Refrenda lo que usted decía hace cinco años, es decir, que tenía un primer diagnóstico un poco pesimista respecto a ese funcionamiento.

 

                Más recientemente, el 31 de julio, usted mismo aclaraba que existía la intención de las nuevas autoridades de plantear un nuevo modelo, más fuerte ‑supongo que todo lo que hemos referido a la integración de Ministerio de Salud, Fonasa y ASSE, que me parece correcto‑, para las actuales policlínicas departamentales que funcionan bajo la modalidad de contrato de donación. Hablaba de las 14 que usted comentaba, entre fijas y móviles, bajo nueve contratos, y es acá donde uno se empieza a sorprender, porque usted maneja una cifra de $ 15:000.000 anuales. Usted mismo, como jerarca de la Intendencia, dice con respecto a esto que es mucho el dinero invertido y que sería bueno hacerlo de otra manera. Eso está dando a razón de unos $ 750.000 por año para cada una de estas ONG. Y si usted aclara que sería bueno hacerlo de otra manera, estoy seguro de que apunta a que no hay satisfacción con el servicio que se brinda a la comunidad. El tema es desde cuándo está ocurriendo esto.

 

Creemos que es importante que tanto las autoridades de la Intendencia como el Legislativo tengan la suficiente capacidad de autocrítica en este caso. Cuando uno ingresa a la página web de la Intendencia se encuentra en la parte de Salud con el detalle ‑allí podemos ver a un niño recién nacido que está siendo asistido‑ de dónde están las policlínicas, de los objetivos ‑que compartimos todos‑ primarios de las policlínicas de atención de salud; están las 21 policlínicas departamentales. Allí no consta exactamente cuál es la condición en la que se da esa prestación de salud a toda esa población que se sirve de estas policlínicas bajo la modalidad que hoy estamos discutiendo.

 

                Usted mismo también aseveraba que este diseño genera mucho dolor de cabeza, ya que por los propios controles que deben realizar los vecinos se generan muchas dificultades. Este es un tema que me preocupa: estamos como en una especie de inversión de la carga de la prueba, y que me perdonen los abogados, que de esto saben mucho más que yo; estamos poniendo en el centro a los vecinos como inoperantes para administrar algo, cuando es la propia Intendencia la que tiene que asumir ese rol de proveedor del servicio. No podemos criticar a los vecinos y decir que operan mal algo que nosotros les hemos trasladado. Tiene que ser la propia Intendencia la que haga el mea culpa de que en esto hayamos fracasado, de que aquí hemos metido la pata, de que ha sido una experiencia ‑como las tantas exitosas o no tan exitosas‑ sobre la cual se ha transitado y que es tiempo de corregir. Lo que sí está claro es que desde el 2005 hacia adelante tenemos un diagnóstico de este tipo, y cinco años es demasiado tiempo; la población no puede esperar cinco años a que se corrija una cosa que se sabe que es ineficiente. Es por eso que ‑paso raya y miro hacia delante‑ justamente me interesaría conocer el siguiente aspecto, que quizás en este momento no esté en situación de aclarar. Tenemos los anuncios recientes, del día de ayer, mediante los cuales sabemos que la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Salud están acordando trabajos en conjunto para profundizar la participación de la red de policlínicas departamentales y comunitarias; o sea que todo esto es un tema muy fresco. Precisaríamos tener cuanto antes información sobre los plazos para que esas policlínicas queden habilitadas, sobre el personal técnico que se va a hacer cargo, sobre qué Departamento va a estar a cargo de la auditoría técnica en convenio con Salud Pública, sobre las estadísticas del personal atendido, sobre cuáles son los programas concretos que vamos a llevar adelante para no superponernos con el Sistema Nacional Integrado de Salud, sobre qué pasó y sobre si está funcionando bien el convenio que se firmó en el 2008 entre la Intendencia de Montevideo y la Facultad de Medicina para la provisión de médicos en las policlínicas ‑creo que allí hay una buena cartera de técnicos para ocupar cargos en estas policlínicas‑; quiero saber de qué costos estamos hablando. Es decir, quiero saber cuál es el plan que estamos llevando adelante en conjunto con los demás servicios del Estado y las Secretarías que están a cargo de los sistemas de salud, especialmente fijando un plazo para que esta modalidad que está tan cuestionada finalmente se revierta y termine dando un servicio, que es lo que los usuarios, los contribuyentes, están necesitando.

                Para terminar ‑y espero que esto sirva para esclarecer algo más‑, tomé una publicación tan confiable como cualquier otra que circula en los medios de prensa nacional, que justamente habla del episodio…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Barbato.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 26.

 

                Puede continuar, señor Edil.

 

SEÑOR BARBATO (Mario).- Gracias, señores Ediles.

 

No voy a leer el título de la publicación porque me parece agraviante y estamos realizando esta intervención con todo respeto. Ahí dice:

 

“Eficiencia, eficacia, participación de la sociedad, descentralización… fundamentan una política en materia de salud de la Intendencia de Montevideo que lo único que ha generado es despilfarro, mal manejo de fondos sociales, copamiento por grupos particulares de servicios esenciales que debe dar el Estado, adeudo de salarios a los trabajadores, etc.”

 

Estas son algunas de las reflexiones que hicieron los Ediles preopinantes.

 

Más adelante se comenta que el tema no se refiere únicamente a esta ONG, que fue ocupada por los vecinos y generó este debate, sino que también se menciona en este párrafo de la nota del diario “La Juventud”, del domingo 6 de junio de 2010, que toda la situación de estas ONG generó inquietud en varias bancadas, también en la bancada del Frente Amplio. Allí se anunciaba que si aportaba al hecho, no habría inconveniente en propiciar una investigadora para esclarecer estos temas de manejo de fondos. Si esta es una herramienta que puede colaborar con esto, ponerle punto final y pasar a un escenario distinto, modificado y mejor, que es lo que todos queremos, nosotros como bancada estamos dispuestos a llevar esto adelante y a colaborar en todo lo que sea necesario.

 

                Muchas gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias a usted, señor Edil.        

 

                Tiene la palabra el Director Pablo Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- Con relación a los planteos del señor Edil preopinante, queremos señalar que estamos hablando de procesos sociales largos y complejos en situaciones en las que no es el Gobierno Departamental el único actor, sino que se han producido cambios a nivel nacional que han determinado modificaciones en la prestación de salud.

 

                En la década del ‘90 empezaron a surgir estas policlínicas. Yo destaqué varias veces que en mi opinión cumplieron una labor importante por varias razones: por un lado, significaron una respuesta asistencial a necesidades concretas de una población carenciada; por otro lado, significaron compromisos de la comunidad para buscar soluciones. Hubo un esfuerzo de parte de muchos ciudadanos para hacerse cargo de cosas complejas con la mentalidad solidaria de dar a sus vecinos una atención de salud. Esto nos genera mucho respeto. No tenemos una opinión que se podría calificar de tecnocrática o vista desde un escritorio, por el contrario, hemos tenido reuniones en estos barrios y hemos visto a algunas personas emocionadas, hablando de lo que había sido la historia de cada una de esas policlínicas, y de cómo y en qué momento habían logrado atender a determinada cantidad de niños. Reitero que este tema nos merece un respeto total por el esfuerzo que se hizo en ese período. Lo que señalamos es que luego, en el proceso histórico, hubo factores que fueron debilitando ese componente de participación social, y las debilidades que tenía el diseño inicial, que estaban englobadas por otras fortalezas, empezaron a pesar cada vez más. A su vez, en materia de políticas sociales, uno no puede actuar como si estuviera moviendo piezas de ajedrez: estamos hablando de gente que tiene grandes necesidades.

 

                Cuando pensamos en soluciones, tenemos que tomar en cuenta cuáles son las alternativas; y las alternativas cambiaron de 2005 a la fecha. Las alternativas de atención ahora son mejores, lo cual no quiere decir que no haya problemas, que no haya necesidad de fijarnos metas en materia de salud que nos comprometan a todos y que busquemos entre todos mejorar la calidad de vida de la gente.

 

                El doctor Ehrlich, por un lado decía y reivindicaba la gran fortaleza que tienen las policlínicas departamentales, cosa que comparto. Por otro lado destacaba el esfuerzo que se estaba haciendo a nivel de las donaciones modales. No estaba haciendo un diagnóstico concluyente: estaba reivindicando un aspecto de lo que era el compromiso de la Intendencia y de la comunidad en torno a este tema.

 

                Por eso a nosotros nos llevó un año y medio hacer un diagnóstico sobre esto. No se trataba sólo de hacer un diagnóstico: en cada caso había que requerir la opinión de todos los actores y generar los ámbitos de diálogo para proyectar un cambio. Nosotros dedicamos muchas horas a ese diagnóstico y a esa discusión con todos los protagonistas. ¿Por qué no se corrigió antes? Creo que muchas veces a las instituciones les cuesta hacer un cambio estructural en este sentido. Esto hay que reconocerlo, porque, por un lado, hay procesos en el ámbito nacional que recién se fueron dando en estos últimos dos o tres años, como es la constitución a través de mecanismos legales del Sistema Nacional Integrado de Salud; por otro lado, la ampliación de las redes públicas de primer nivel fue evolucionando en este período; y, por otra parte, esta modalidad se desgastó más. La situación que hoy yo encuentro es peor desde ese punto de vista que la que teníamos en el 2005. En el 2005 veíamos que el diseño no era bueno. Lo discutimos y empezamos a tratar de corregirlo; el reglamento al que hoy se hizo mención fue un esfuerzo en ese sentido. Cabe destacar que también trabajamos con el fin de buscar una solución de fondo, aunque no lo conseguimos.

 

                Entonces, me parece que asumiendo esta situación sería un error de nuestra parte dejar que esto siguiera subsistiendo durante todo este período de gobierno. Creo que nosotros tenemos que tomar el toro por las guampas y tratar de buscar una solución. Sabemos que  cada caso implicará conversar con todos los actores, pero esos diálogos tenemos que llevarlos a cabo sobre la base de un compromiso institucional junto con Salud Pública, porque son usuarios de Salud Pública los que estamos atendiendo; son personas con grandes necesidades en una cantidad de aspectos. Sabemos que tenemos que lograr un cambio de fondo en el diseño y, a partir de ahí, debemos dialogar con todos y tratar de que la sociedad sienta que gana una salud mejor y no que pierde recursos; que entienda que el resultado va a ser una mejor calidad en la prestación de servicios.

 

                Con respecto a la Facultad de Medicina, debo decir que tenemos un convenio con dicha Facultad, que fue discutido y mejorado. Hace dos años abrimos el área de las residencias médicas, que está dando buen resultado, pero tenemos otras áreas en las cuales queremos mejorar. Estamos seguros de que vamos a lograr una mejor articulación porque ya hemos tenido contactos con el nuevo Decano de la Facultad de Medicina, el doctor Fernando Tomasina, que conoce el primer nivel y el trabajo en la comunidad.

 

Ayer estuve en una reunión con los vecinos del Barrio Municipal por el proyecto Sacude ‑Salud, Cultura y Deportes‑, y les puedo decir que la labor de la Facultad de Medicina y de la de Enfermería en la Policlínica Los Ángeles es realmente extraordinaria. Hay allí una interacción ejemplar desde el punto de vista de la formación de los recursos humanos y de la prestación de las mejores respuestas a la comunidad. Para nosotros eso es una fortaleza, al igual que el hecho de que la Comisión de Residencias haya aceptado que la Intendencia es una Unidad Docente Asociada, un estatus que habilita a que residentes puedan trabajar en las policlínicas departamentales. Esto se ha logrado gracias al valor que tienen las policlínicas de la Intendencia en el territorio, y también es un reconocimiento de la Facultad a lo que significa este tipo de labor para la formación de los recursos humanos.

 

                Por último, quería decir que los temas de participación comunitaria nos parecen un componente muy importante. Eso tiene que ver con un aspecto que es de puertas adentro de los centros de salud: los usuarios tienen que poder controlar cómo se dan las prestaciones; tienen que tener ámbitos en los que plantear sus problemas, sus dificultades, sus críticas, en los que ser escuchados, en los que tener diálogo con los funcionarios, porque el diseño de las Comisiones de Participación es tripartito: están las Direcciones de las Coordinadoras de las policlínicas, los representantes de los funcionarios y los representantes de los usuarios. Pero, sobre todo, además de estas Comisiones de Participación también tienen que generarse otras comisiones por Centro de Salud. Estas Comisiones también existen en todos los Centros de Salud del Ministerio de Salud Pública, porque esta iniciativa fue coordinada en el año 2006 entre la Intendencia y Salud Pública.

 

Además, debo señalar que en materia de participación comunitaria la organización con base territorial es para nosotros fundamental. Más allá de mirar para adentro de los centros de salud y de las policlínicas, es importante que los vecinos miren para afuera ‑a sus pares, sus vecinos‑ y que puedan desarrollar un conjunto de acciones con los técnicos de los equipos de salud. O sea, no es posible pensar en cambiar los hábitos, en captar a las embarazadas y a los gurises para que se hagan los controles de salud o para desarrollar hábitos de salud bucal o para atender los temas de droga, si no logramos que la gente se apropie de esos procesos y tenga en eso un rol, que es de difusión y de promoción de salud. Para ello, nosotros creemos que es necesario apoyarlos en todas las iniciativas que haya en lo local y procurar una interacción fuerte con las escuelas y con los liceos. Realmente, tenemos muchas experiencias muy interesantes de vínculos muy fecundos que se dieron a través de la formación de promotores de salud y de promotores escolares que trabajaron en el tema del dengue, de la vivienda saludable; o sea, son aspectos que involucran a los estudiantes en este proceso de salud. La Intendencia tiene un curso de promotor juvenil que ya tiene tres años; hace poco se abrió la tercera generación.

 

                Por otro lado, es necesario que esa articulación en el territorio habilite la generación de  estos cabildos que decíamos, que habilite también la generación de reuniones por barrio, en las que se discutan y prioricen los temas. Voy a poner un ejemplo ‑realmente, el tema me apasiona y no quisiera extenderme demasiado‑: la experiencia en “Mi Cerro sin Drogas” ‑movilización comunitaria sobre el tema de las drogas que recorrió escuelas y liceos, y generó que los vecinos fueran a la terminal de ómnibus, hicieran campeonatos de fútbol y recorridas educativas respecto al tema de las drogas‑ surgió de asambleas de usuarios de la salud que resolvieron, de una forma participativa, cuál era la prioridad. La prioridad no la definimos los técnicos ni quienes veníamos desde las instituciones: la definió la gente, y con ellos se armó el plan de intervención. Entonces, para nosotros ese modelo tiene mucha fortaleza, porque los problemas de salud no se resuelven sólo con atención a la salud, sino con acciones que involucren a la comunidad, y para ello es necesario gestar los espacios.

 

                Gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Pablo González.

 

SEÑOR GONZÁLEZ (Pablo).- Gracias, señora Presidenta.

 

Me solicita una interrupción la señora Edila Graciela Villar, y con gusto se la concedo.

 

SEÑORA VILLAR (Graciela).- Gracias, señor Edil.

 

                Creo que el hecho de haber votado unánimemente este llamado a Comisión General supone también hacernos cargo, como Gobierno Departamental y como mayoría, de los beneficios y los defectos que trajo la implementación de este mecanismo. Este sistema, que durante décadas supuso la posibilidad de acercar la atención primaria en salud a los vecinos más vulnerables, en las zonas más vulnerables, es un mérito que, producto del desgaste en el relacionamiento, hoy amerita esta reflexión colectiva.

 

Con el Edil Benzano hemos discutido mucho acerca de que cuando los temas abarcan a la totalidad de la gente y tienen que ver con derechos fundamentales, las banderías políticas suelen bastardear esos procesos. Nos parecía una cuestión de principios el buscar salidas que apuntaran a dos soluciones que a mí me parecen esenciales: en primer lugar, garantizar la asistencia a los ciudadanos, porque ‑a diferencia de Varela con la educación‑ a veces el tema de la salud ‑y quienes venimos de la salud sabemos que es así‑ no se ve como un derecho fundamental. Nosotros entendemos que sí lo es, y que nos encontramos en una etapa en la que debemos dar un salto en calidad. Nos parece esencial reconocer los errores que hemos cometido en el mantenimiento de un sistema que nos ha traído más dolores de cabeza que beneficios, pero cuyo nivel de arraigo y de pertenencia en la zona fueron justificando su existencia. Porque es así: la justificación del arraigo en la zona, el nivel de pertenencia, la vinculación personal que se establece entre los usuarios y los técnicos genera ciertos cotos que es necesario empezar a profesionalizar. Porque ya no se trata de que si somos pobres damos salud para pobres: se trata de que todos somos iguales a la hora de percibir un derecho que para nosotros tiene que ser siempre de primera calidad. Entonces, estamos en condiciones de asumir incluso el costo político que esto significa. Porque esto significa asumir un costo político frente a un núcleo importante de ciudadanas y ciudadanos que trabajaron, que fueron apoyados por nosotros para la conformación de esas organizaciones civiles e impulsados para sostener eso que nosotros definíamos como atención primaria en salud. Pero lo que estamos proponiendo hoy no es un corte y me doy vuelta y acá no existe: acá estamos asumiendo la responsabilidad política que supuso haber mantenido durante veinte años este sistema. Ello también supone la respuesta a la población garantizando su derecho de asistencia, elevando el nivel y la calidad, que es lo que corresponde.

 

                Entonces, nosotros no nos hacemos los tontos ni mucho menos. Hemos puesto la cara, hemos discutido ferozmente sobre este tema, pero siempre sobre la base de que la propuesta fuera una solución mejor que esa respuesta a medias tintas que veníamos dando. De hecho, Zully Sánchez y Tres Ombúes no han renovado contrato hasta setiembre, como sí lo hicieron las demás. Son dos convenios modales que, al no haberse firmado, caen; las otras tienen plazo hasta setiembre. Esto supone una interpelación también desde el punto de vista de la Dirección de Salud de la Intendencia de Montevideo y de la propia Comisión de Medio Ambiente, que ha tomado este tema; supone el compromiso de abordar el seguimiento de lo que se procese. Porque acá no se trata de tirar la bañera con el niño y el agua sucia dentro. Hay convenios modales ‑como hoy decía un señor Edil‑ que son exitosos, que han dado muestra de eficacia y de eficiencia en el servicio que brindan. También se verá qué tipo de controles y monitoreos tiene que asumir la Intendencia para el cumplimiento de los objetivos que hoy se trazan. En los que esto no sea posible, creo que hay algo que el Sistema Integrado de Salud no puede obviar, que es la atención primaria en salud. La única lógica de prevención y educación está en la atención primaria en salud, y la Intendencia de Montevideo, a través de sus propias policlínicas ‑sus 21‑, más algunos de estos convenios ‑que analizaremos en cada lugar de acuerdo con la red asistencial que tengan y el tipo de población que aborden‑, deberá abocarse a eso. Además, deberá incorporar temas como el paquete de seguimiento a la maternidad infantil y el paquete de las adicciones, cuestiones que pegan mucho en las zonas de menores recursos.

Por lo tanto, creo que efectivamente asumimos responsabilidades. Tenemos una parte de la historia que reivindica y justifica en todos los planos la existencia de este tipo de convenios modales, y entendemos que hoy debemos pararnos y decir cuáles no sirven, cuáles sirven y cuál es la propuesta.

 

El rediseño que nosotros, como bancada oficialista, le exigíamos al Gobierno Departamental antes de las elecciones, se lo vamos a exigir ahora, y comprometemos nuestra participación para que ese rediseño se adecue a las necesidades que la población está reclamando en cada lugar.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar el señor Edil Pablo González.

 

SEÑOR GONZÁLEZ (Pablo).- Me solicita una interrupción la señora Edila Adriana Balcarcel, y con mucho gusto se la concedo.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede interrumpir la señora Edila Adriana Balcarcel.

 

SEÑORA BALCARCEL (Adriana).- Voy a hacer una reflexión.

 

                Creo que la realidad no está agotada, que se puede hacer hincapié en la forma de contralor de la Intendencia, y que en el nuevo sistema que se adopte debería tenerse en cuenta la experiencia que hemos tenido en este sentido. Espero que toda esta vasta experiencia no se traslade al Sistema Nacional de Salud y, sobre todo, que no se pierda el eje de la discusión, que es el usuario. Como bien decía la compañera Edila Villar, uno de los derechos fundamentales es la salud; es, precisamente, el que más me preocupa.

 

                Espero, entonces, que reflexionemos y que podamos controlar perfectamente en el nuevo sistema.

 

                Muchas gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar el señor Edil Pablo González.

 

SEÑOR GONZÁLEZ (Pablo).- He finalizado, señora Presidenta.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Daniel Arbulo.

 

SEÑOR ARBULO (Daniel).- Señora Presidenta: antes que nada, quiero saludar al señor Director y felicitarlo. Con el señor Edil González concurrimos al lanzamiento del IV Curso de Promotores Juveniles en Salud. Nos parece que esa es una de las políticas más interesantes que uno puede difundir, y es un excelente ejemplo para el resto de las Intendencias, pero también en el marco de una nueva política de salud.

 

                Voy a referirme a algunas cuestiones previas que se dijeron. Particularmente, hubo algunas expresiones bastante alarmistas en cuanto a las inhabilitaciones en que incurren nuestras policlínicas, por ejemplo. A este respecto, debo decir que el informe sobre la habilitación de la Policlínica Zully Sánchez hace referencia a que no se cumple con los requisitos mínimos aceptables en lo higiénico, edilicio, gestión de farmacia, archivo de historias clínicas, y en lo correspondiente al manejo de los recursos en salud. Está más que claro que en ese edificio la población no se podía seguir asistiendo. Esto tiene que ver también con algún planteo que hizo la población en el presupuesto participativo: resolvió y convocó a seguir siendo atendidos a 250 metros, a la misma distancia que serán atendidos ahora, en Mesa 2.

 

Es así que cuando en algunos conceptos alarmistas se hace referencia a la ausencia de respaldo de los vecinos, o se generaliza utilizando los términos “vecinos” o “usuarios”, se olvida que esos mismos vecinos y usuarios han expresado: “Queremos seguir siendo atendidos a unos metros de ahí, no en este lugar, porque ahí no corresponde que nos atiendan”.

 

Yo leí algunos documentos internacionales y nacionales como, por ejemplo, aquella Declaración de Alma-Ata a fines de los ‘70, en la que se prioriza la atención primaria de salud y el primer nivel como la base y la puerta de entrada  a la atención de las personas.

 

Entonces, cuando aparecen estas expresiones alarmistas, casi de miedo y de generar cuco, nos olvidamos de todo eso. Efectivamente, lo que nosotros tenemos que ver es qué condiciones tenemos para desarrollar una serie de herramientas y elementos que permitan a la Intendencia contribuir con una nueva puerta de entrada; una puerta de entrada al sistema de salud es una puerta de calidad.

 

Ha habido expresiones que me han asombrado; por ejemplo, se ha hablado casi de perpetuidad del contrato del personal. Me parece que lo que hace la Intendencia es afirmar que su prioridad es brindar una asistencia de calidad a los usuarios. El personal ‑como ha dicho el Director‑ podrá presentarse a cualquiera de los llamados, tanto de la Intendencia como de otros organismos que sean efectores de salud.

 

Uno podría incluso tomar algunos de los argumentos que se plantean por la negativa. Podríamos tomar esos argumentos que homogenizan la posición de los vecinos por la contraria y decir: “Bueno, señores, ha habido denuncias y quejas con respecto al trato del personal”. No sería sano afirmar lo contrario y decir que todos los vecinos y todos los usuarios se quejan y critican la forma en que son atendidos.

 

Por último, quiero saludar la solución y la nueva estrategia que ha planteado la Intendencia. Me parece que es una estrategia en términos de coordinación territorial, que toma en cuenta el territorio como un sistema local de salud, con complementariedades, con fortalezas, y que pretende vincularse con la Administración del Servicio de Salud del Estado pensando en una planificación, asumiendo ‑por  ejemplo‑ que ASSE ha reconstruido y reformado el Centro de Salud de Sayago, sabiendo que ahí hay nuevos profesionales y que, además, han surgido las unidades docente‑asistenciales de que hablaba el Director; eso es algo que permite otra vinculación con los usuarios.

 

De manera que yo saludo esta nueva estrategia y este nuevo lineamiento que se ha planteado la Intendencia.

 

Saludo, además, la buena voluntad de varios ediles preopinantes que se han expresado en términos de abrir una carta al diálogo, ya que, evidentemente, ha cambiado la realidad y debe cambiar la estrategia.

 

Muchas gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias a usted, señor Edil.

 

                Tiene la palabra el señor Edil Edison Casulo.

 

SEÑOR CASULO (Edison).- Muchas gracias, señora Presidenta.

 

                Señor Director: buenas tardes; gracias por estar aquí.

 

                En una de sus manifestaciones usted saludaba las coincidencias que se habían dado en este recinto por parte de algunos Ediles. Yo creo que la coincidencia que encontramos es que esta modalidad por la cual se transfieren rubros a la institución Zully Sánchez no sirve. No tenemos coincidencia ‑por lo que aquí se ha expresado; no se ha marcado nada en contrario‑ en que había sido preavisado en el proceso anterior de gestión que esta modalidad iba a traer estas complicaciones que hoy tenemos aquí. Y no tenemos coincidencia en la nueva modalidad que se va a dar para solucionar este problema, porque no se ha expresado, no la conocemos.

 

                Entonces, la coincidencia está en la problemática.

 

                Es verdad que el Director no puede calificar actores. Es cierto; no parecería prudente. Es bueno que la bancada oficialista asuma y manifieste que está dispuesta a llevar los costos políticos de esta situación, pero los costos políticos son del partido político. Lo que no hemos escuchado aquí ‑y me gustaría invitar al Director a que lo dijera, si le parece bien‑ es cuáles son los costos institucionales. La Intendencia es una organización de Gobierno Departamental; los partidos políticos que están en su gobierno son transitorios, pero la institución queda. Aquí hay también algunas responsabilidades institucionales que me gustaría que el Director, ubicándose como actor propio, pudiera expresar.

 

                No voy a hacer una intervención muy extensa. Tengo muchas inquietudes con respecto a este tema, pero voy a preguntar algunas cosas muy específicas.

 

                Hay muchas organizaciones que tienen personería jurídica, cuya policía la realiza el Ministerio de Educación y Cultura ‑no haciendo distinción entre ellas‑, que funcionan muy bien. Hay federaciones deportivas a las cuales el Ministerio de Deporte y Turismo les transfiere rubros; hay organizaciones vinculadas a diferentes Ministerios que para la prestación de sus acciones a la comunidad también reciben rubros, y todas están sujetas a mecanismos de control por parte de la Administración. Este tipo de cosas que hemos ido mencionando aquí, en las rendiciones de cuentas, sobre las dificultades, no parece ser una cuestión desarrollada en el Estado: parecería ser una cosa circunscrita a la gestión de control de la Intendencia de Montevideo. En definitiva, como es el tema que nos ocupa, me gustaría que el Director, si fuera tan gentil, abriera la prestación en números ‑por cuotas, porque no es mensual, según lo que dice el convenio‑ que recibe la policlínica Zully Sánchez y explicar cómo se distribuía.

 

                En el convenio firmado con Zully Sánchez estaban claramente definidas cuáles eran las obligaciones de la personería jurídica y cuáles eran las obligaciones de la Intendencia. La Intendencia debería haber ponderado ‑me parece a mí; si no, le pido al señor Director que me corrija‑ la capacidad de esa asociación, que tiene además una personería jurídica otorgada por el Ministerio. ¿No ponderó la Intendencia que no era posible que llevaran adelante el cometido asignado? Entonces habríamos sujetado a una serie de vecinos que se asociaron en el marco legal vigente a una serie de exigencias que no iban a poder cumplir, y terminamos en esto.

 

                Ubicado el plano de responsabilidad institucional, me gustaría también ubicar que hemos dejado ‑si no, que se me corrija‑ en un estado de indefensión a esos ciudadanos, que son vecinos que de buena fe intentaron hacer algo por su comunidad, poner su trabajo, poner su energía, poner sus mejores intereses en favor de otros vecinos y que han quedado en un plano de indefensión. Aquí se ha manifestado ‑y estaba bien manifestado‑ que hay personas que adquirieron una responsabilidad por la que tal vez puedan ser llamadas a rendir cuentas con sus propiedades y sus bienes frente a estas personas que las están demandando. O sea, la Intendencia hace una arquitectura para transferir fondos para que un grupo de personas de buena fe ayuden a sus vecinos, y esas personas terminan quedando en estado de indefensión. Acá el “yo no fui” no puede ser, no puede estar. Aquí se habla de solidaridad; solidario puedo ser yo como ciudadano, pero la institución Intendencia responde más allá de la sensibilidad y la solidaridad de los jerarcas, que yo reconozco, avalo y destaco. ¿Cómo va a responder la institución solidariamente, como se ha manifestado aquí? Este es un primer punto.

 

                El segundo punto ‑que me parece que no se abrió‑ tiene relación con los créditos laborales emergentes. Sobre eso no se hizo ningún comentario, quedó ahí. Me parecería bueno tratar de echar algún tipo de luz en esa dirección.

 

                También acá se ha hablado de los concursos. Yo presté bastante atención, porque me parecía un tema muy interesante cómo recomponer la situación laboral de estas personas. El concurso se adjetivó como abierto. Me gustaría que se clarificara este aspecto, porque previamente se había señalado como disposición especial que no iba a tener límite de edad, pero también se dijo que se tomaban en consideración los años, la antigüedad o la experiencia que las personas tuvieran de participación en la comunidad. Si es así, no es un concurso abierto, porque es excluyente para algunas personas. Entonces, yo pediría que se delimitara esto, o se retirara que es un concurso abierto. Engloba un universo y excluye otro; entonces, no es abierto, me parece a mí.

 

                Como reflexión final, yo creo que debería tomarse muy en cuenta el peso que tiene la institución Intendencia en la vida de los vecinos. La Intendencia generó esta arquitectura y sujetó a los actores de buena fe a una circunstancia que se está volviendo penosa para ellos. Yo no comparto que aquí hay desgaste; yo no comparto que aquí hay gente que es “de edad”; yo no comparto que hay gente que se vio llevada por las circunstancias: acá hay muchos vecinos. Tengo aquí una carta ‑que figura en el Expediente Nº 717 del 2010, que está en este Cuerpo‑ en la cual la Asociación Pro Fomento de Vecinos de Villa Peñarol, fundada en 1961 ‑¡vaya si tiene tradición!‑, dice: “Hoy estamos con otro hierro caliente, que es la policlínica Zully Sánchez. Se han realizado todos los trámites requeridos para que nuestra Asociación administre lo antes posible dicha policlínica, necesaria para la atención en salud de los vecinos más necesitados”. Yo no sé si es así. Simplemente lo traigo porque acá hay organizaciones sociales que quieren hacerse cargo, que quieren estar. Yo creo que el defecto de esta construcción se basa en que se institucionaliza a los vecinos de determinada forma, se los incluye en un diseño institucional departamental de gobierno que no les permite realizar determinadas acciones, quedan encasillados. Las viejas asociaciones de fomento de barrio que tantas cosas hicieron llevando líneas de ómnibus, construyendo calles y cordón cuneta, pidiendo la regularización de los territorios, tenían una energía liberadora que permitía una retroalimentación y una gran construcción en muchos de los barrios. Eso fue el Cerro. ¿O en el Cerro, cuando aquellos grandes movimientos sociales de diferentes vertientes, el Estado institucionalizaba, desde el Gobierno Central o desde el Gobierno Municipal, la energía de los vecinos? No. Las liberaba, las ayudaba, las dejaba crecer, ir en su propia dirección. La excesiva institucionalización y sujeción de las personas en un organigrama es lo que está haciendo fracasar estos proyectos y haciendo que muchos vecinos se sientan desalentados a participar en sus comunidades. Yo pido un ámbito de reflexión en este sentido.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Casulo.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 26.

 

                Puede continuar el señor Edil.

 

SEÑOR CASULO (Edison).- Muchas gracias, señores Ediles.

 

Yo pido un ámbito de reflexión sobre este tema; que la nueva arquitectura que se construya, de la cual estamos dispuestos a participar ‑porque lo más importante son los usuarios, son los vecinos‑, cumpla con las normativas que tiene que cumplir, pero además busque una forma en la que los vecinos puedan transitar, recomponer, reincorporarse, que no se cierren.

 

Que el trabajo en conjunto genera familiaridades, es cierto; que en el régimen de dependencia con las personas que han sido contratadas hay familiaridades, es cierto; que hay rispideces, también es cierto, y con los usuarios también, pero el Estado tiene una obligación superior: tiene que tutelar, y tiene que hacerlo más allá del Gobierno. Yo pido el concepto liberador, que no sujete a los vecinos, que no los deje en un estado de indefensión, porque estas personas pueden ser llamadas a responder con sus bienes personales, con sus dineros, que son de ellos, que son producto de su trabajo y que deben estar dedicados fundamentalmente a la familia. Ellos a la comunidad le dan lo mejor que tienen y que no se puede cuantificar: su tiempo; entonces, esa gente no puede quedar más en la indefensión. Me parece que esa es la clave de esto, y liberar energías, que me parece que es lo más positivo.

 

                Muchas gracias, señora Presidenta.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- Con relación a las opiniones vertidas por el Edil preopinante, queremos decir que sabemos que se puede debatir mucho sobre este tema, que puede haber polémicas y que no necesariamente debe haber coincidencias totales. Lo que destacamos fue lo que nos pareció una coincidencia en la solución que estábamos planteando, que, a diferencia de lo que señala el señor Edil ‑de cualquier forma, lo reiteramos‑, es, en el caso de Peñarol, la instalación de una policlínica departamental en el mercadito que está en Aparicio Saravia y Coronel Raíz. Quisimos ser muy claros al comienzo, pero nos parece bien aclarar ahora que esa es la solución que nos parece adecuada para mantener la atención a los vecinos. Nosotros entendíamos que esa solución no había recibido cuestionamientos, que no había habido opiniones contrarias a ella. Por eso nos parecía que era importante destacarlo.              

 

                En el mismo sentido de la preocupación que planteó inicialmente el Edil Curbelo con respecto a qué pasa mientras tanto, como solución inmediata y transitoria detallamos una serie de recursos de la Intendencia y de ASSE que se van a volcar a policlínicas de la zona mientras se instala esta nueva policlínica en un local remodelado y adecuado para eso.

 

                Con respecto a los costos institucionales, para nosotros está claro que las políticas sociales no son gastos: son inversiones que hacemos para lograr una mejor sociedad, un vínculo de los vecinos, y en ese tema quiero compartir la priorización que varios Ediles han hecho con relación a los usuarios. En realidad, esa es nuestra principal preocupación. El trabajo de los técnicos es una herramienta para lograr ese objetivo; no puede ser nunca presentado como el objetivo de la labor, sino que son formas que tenemos para dar atención de salud, una mejor respuesta a la comunidad en ese plano. Por tanto, nos parece que tenemos que buscar un diseño que optimice esas respuestas a los vecinos; este diseño no lo está haciendo y por eso nos parece necesario modificarlo.

 

                Sobre cómo se paga o qué se paga en Zully Sánchez, podemos enviar un informe detallado sobre cuáles eran las prestaciones, sobre cómo era el convenio. Ese convenio superaba los $ 100.000 ‑que se entregaban a la policlínica‑, y eso estaba asignado al pago de salarios y de gastos comunes; es decir, al pago de los gastos que tiene cualquier policlínica. Los insumos necesarios para la prestación de salud siempre fueron brindados por la Intendencia y no salían de ese dinero, pero sí el pago de salarios, tarifas públicas, etcétera.

 

Con respecto a la ponderación que se hizo sobre que esta Comisión barrial no podía cumplir con todas las condiciones, debo decir que esta Comisión sostuvo el convenio por más de diez años. En realidad, durante un largo período estuvo en condiciones de cumplirlo, y lo cumplió. Pero también es cierto lo que ellos mismos nos dicen, como seguramente se lo deben de haber dicho los señores Ediles que han tenido contacto en la zona: que la situación era extremadamente pesada y desgastante para los vecinos. Más allá de las expresiones utilizadas, que pueden ser opinables, lo digo como una manera de mostrarles la sensación de estas vecinas, que habían sostenido esto con esfuerzo, para quienes esta no era la mejor manera de mantener la atención en la zona. Y me consta que sigue siendo una preocupación de todos los vecinos seguir contando con la atención y los servicios de salud para la población de la zona.

 

                Sobre el estado de indefensión en que estas vecinas puedan quedar, intenté ser claro en mi primera intervención, pero lo reitero: me interesa mucho dejar muy bien establecido que la Intendencia va a respaldar plenamente a las vecinas en todas las circunstancias que surjan de  eventuales demandas laborales o de la relación laboral con estos empleados. Está muy claro que la donación modal significa que la responsabilidad de la contratación es de los vecinos, pero también está muy claro que la Intendencia es la que hace la donación modal y ha apoyado estos servicios a lo largo de muchos años y, por lo tanto, en este caso estos vecinos van a tener todo el respaldo de la Intendencia de manera tal de que no se vean afectados, ya sea porque logren un acuerdo en lo económico, o por decisión de la justicia laboral. Cualquiera de esas eventualidades están planteadas. Probablemente algunos empleados lleguen a un acuerdo económico, y otros tal vez no, pero en cualquiera de esos casos los vecinos no se van a ver perjudicados por esta situación.

 

                Con relación al tema de los concursos, cuando hablamos de concursos abiertos nos referimos a que no son internos de la Intendencia ni internos en el sentido de restringidos sólo a trabajadores de determinada policlínica, determinada donación modal o determinado tipo de vínculo. Todo concurso abierto, cualquier concurso, establece requisitos indispensables. Si uno hace un concurso para contratar arquitectos, un requisito indispensable es el título, pero hay otros requisitos básicos. Nosotros lo que estamos enfatizando es que los concursos van a ser abiertos porque no van a estar limitados a ninguna instancia ni a ningún elemento circunscrito a la policlínica Zully Sánchez ni a ninguna otra en particular. Pero también dejamos claro que estamos haciendo concursos para un trabajo en la comunidad, y la labor que se hace en la comunidad es un mérito curricular que importa reconocer. Cualquier concurso de oposición y méritos tiene un componente de pruebas y otro de méritos. El mérito de haber trabajado en la comunidad es reconocible, valorable y tiene que tener su puntuación dentro de cualquier concurso. Lo mismo ocurre con relación al tope de edad, en el sentido de que en casi todos los concursos existen normalmente topes de edad porque la institución tiene como uno de sus propósitos bajar la edad promedio de sus funcionarios, o sea, rejuvenecer su plantilla funcional. Ese ha sido un objetivo institucional y se ha logrado. En este caso, nos parece que contribuye a buscar una solución a toda esta problemática el no computar los topes de edad en los casos en que haya funcionarios que tengan experiencia en policlínicas comunitarias, no solamente las que están en convenio con la Intendencia, sino todas las policlínicas comunitarias. Ustedes deben de saber que hay policlínicas comunitarias que no sólo se sustentan con apoyo de la Intendencia, mientras que hay otras que se sustentan sólo con el aporte de los vecinos. Por ejemplo, Fucvam tiene una red de policlínicas en ese sentido, y en el propio barrio Peñarol la Policlínica Jardines tiene esas características. O sea que existen también en esta zona otras modalidades de policlínicas comunitarias, y a nosotros nos parece bien que en ese caso la Intendencia lo tome en cuenta esto para los distintos concursos que se vayan a llevar adelante.

 

                En cuanto a que el diseño institucional encasilla el rol de los vecinos, compartimos plenamente esa afirmación; justamente, ese es el elemento que nos motiva a buscar otro tipo de diseño institucional. Entendemos que en la sociedad hay un conjunto de energías que permiten desarrollar acciones sobre las políticas de salud; tratamos de simplificarlo, pero compartimos plenamente eso. Nos parece que este diseño, que les impone la responsabilidad de gestionar los recursos humanos y el funcionamiento de la policlínica, efectivamente los encasilla y no permite el desarrollo de formas más amplias. En ese sentido, compartimos que la nueva arquitectura deberá tener en cuenta esos componentes.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Luis Belmudes.

 

SEÑOR BELMUDES (Luis).- Señora Presidenta: pido disculpas si cometo algún error, pero es la primera vez que hablo en este recinto, ya que soy suplente de Edil.

 

                Escuché con mucha atención el planteo de los distintos Ediles. Aquí se hacen críticas al sistema modal. Nosotros aceptamos que este sistema es muy difícil de llevar adelante ‑lo ha planteado el Director Anzalone y sabemos que es así‑, pero tampoco podemos decir que ha sido un fracaso completo. Yo creo que durante años cumplió su objetivo. Hoy mismo el Edil Pablo González aceptaba que la policlínica Peñarol cumplió una buena gestión durante diez años bajo este sistema, y sabemos que hay otras policlínicas barriales que siguen adelante bajo el régimen de donación modal. Entonces, si durante diez años la policlínica hizo una buena gestión, no podemos decir, como han dicho algunos Ediles, que fue un fracaso completo, que deberíamos haberlo visto antes, que se debería haber corregido antes. Yo creo que las cosas hay que corregirlas cuando es necesario, cuando ya no son eficaces, cuando son ineficaces. En el caso concreto de Peñarol, se vio a esta altura que el sistema no funciona. ¿Qué pasó? Durante diez años hubo una Dirección de la policlínica conformada por vecinos. Después cambió el sistema: hubo una especie de cogestión, y surgieron diferencias; en todos los grupos humanos a veces hay diferencias. El grupo de vecinos que dirigía la cooperativa renunció, y lógicamente fue muy difícil para la Intendencia ‑en la medida en que no había personería jurídica‑ pagar los salarios mediante el sistema existente. Entonces, lógicamente, vivimos la situación que vivimos. Varios Ediles han demostrado tener una gran sensibilidad ante el problema de los vecinos y de los empleados. Creo que también sería importante tener en cuenta el problema de la Comisión que dirigió hasta hace poco la policlínica, que hoy se encuentra con que se le hace un juicio que, a mi criterio, es injusto. Se trata de un grupo de ciudadanos que llevaron adelante la labor eficazmente; después no se pudo seguir adelante, pero no creo que eso dé ‑entiendo que algunos empleados se han equivocado‑ para hacerles juicio a esas personas, que son ciudadanos de pocos recursos; no son ciudadanos que puedan pagar ningún juicio que se les haga. Pero eso está dentro de las reglas de juego; si lo quieren llevar adelante, que lo hagan.

 

                Hoy hablaba del clima de sensibilidad que existía con relación a los vecinos de Peñarol. Yo soy vecino de Peñarol, de Mesa 2. En este momento tienen una gran cantidad de policlínicas cercanas para atenderse, y por distintas vías se ha accedido a ellas.

 

No tenemos que olvidarnos de que en este país durante muchos años no existió un gran interés de parte de los Gobiernos de la época por el tema de las policlínicas y la atención de los ciudadanos. En ese sentido, se fueron creando distintos tipos de policlínicas con diferentes modalidades, que en términos generales han sido exitosas; y hoy se trata de coordinar con el Sistema Integrado de Salud, cosa que me parece muy buena. Hoy la Intendencia está planteando dos propuestas, y una de ellas es la que integra a algunos médicos a la policlínica Mesa 2 y otro médico a la policlínica del Uruguay‑Peñarol para atender a estos vecinos, quienes momentáneamente ‑y no creo que por responsabilidad de la Intendencia- quedaron sin atención. Por otra parte, hay varias policlínicas; la Zully Sánchez no es la única. Esta solución inmediata que se ha planteado por parte del Director nos parece buena y la solución de fondo, por supuesto que también, que es establecer una policlínica a cien metros de la Zully Sánchez. Antiguamente ahí había un mercadito de la Intendencia, y en un plazo breve se va a tratar de mejorar el lugar para que se pueda cumplir con esta labor; creo que es un local adecuado.

 

                También escuché una crítica a las ONG, que también me pareció injusta. Si bien entiendo que el tema de las ONG debe ser encarado y que hay que legislar en ese aspecto, no puedo dejar de reconocer que la enorme mayoría de ellas, en todos los planos, incluso en el de la salud, han actuado con criterio, han aportado soluciones, han integrado a sectores que de otra manera no se podían integrar. Creo que habría que reconocer esa labor de las ONG y no criticarlas diciendo que su aporte no ha sido positivo, sino negativo.

 

                Nada más.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias, señor Edil.

 

                Tiene la palabra el señor Edil Baltasar Brum.

 

SEÑOR BRUM (Baltasar).-  Señora Presidenta: antes me gustaría decirle al Edil que no tiene que disculparse por nada. Es difícil hablar por primera vez; además, lo hizo bien.

 

                La realidad es que cuando me hablan de concursos en la Intendencia de Montevideo ‑creo que no soy el único en esta Sala-, yo me broto. Seguramente, lo que le va a suceder, señor Director, es que cuando llame a concurso para todas las áreas ‑cuando pida médicos, enfermeras, etcétera‑ le va a llegar una lista con un porcentaje de personas que no van a ser ni médicos ni enfermeras, y además va a haber algún primo, tío o abuela de algún funcionario. Eso es lo que pasó en esta Intendencia de Montevideo con respecto a los concursos. Por lo tanto, primero ‑y este es un debe que tiene la Junta Departamental de Montevideo del período anterior‑ tenemos que meter el dedo en el tema de los concursos. Además, compartimos la visión del señor Presidente de la República en cuanto a que hablar de concursos puede parecer políticamente correcto, pero al final, cuando uno pasa la línea, quizá tenga que comerse muchos sapos.

 

La verdad es que no estoy muy contento con lo que está pasando. Se habla mucho de que las Administraciones anteriores, las de los partidos tradicionales ‑no andemos con vueltas para decir las cosas que hay que decir‑, no se preocupaban por el tema sanitario. Yo digo con la mayor tranquilidad de espíritu que las policlínicas departamentales las inventaron las anteriores Administraciones; por lo tanto, había una preocupación. Y se contrapuso un sistema a las policlínicas departamentales, que fue este sistema de autogestión, de ONG, sistema que no funcionó y que es la crónica de una muerte anunciada. Hay que ver lo que fueron los debates aquí, en los que se decía que no era el sistema. No es que nos parezca mal que los ciudadanos contribuyan y opinen, pero en la gestión tienen que estar involucrados especialistas. No es un tema solamente vocacional; uno puede tener mucha vocación para algo, pero eso no es suficiente. Yo puedo tener una gran vocación para ser cardiólogo, pero no tengo la idoneidad técnica ni el talento para hacerlo. En estas cosas se necesita idoneidad técnica y talento, y no los tuvieron; esa es la realidad.

 

                Me preocupa que se hable del cierre de un convenio y que no se esté previendo todo lo anterior. Cuando uno va a cerrar una empresa tiene que cerrarla bien; si no, se genera una ola que se va incrementando. Si uno está de acuerdo con que va a cerrar un convenio que implica contratación de personas para que realicen ciertas tareas, eso tiene que estar previsto en el cierre ipso facto; no es una cosa que haya que dejar para atrás. Tienen que estar previstos todos los rubros para no tener que ir a un juicio laboral por créditos laborales; miren que en un juicio de créditos laborales uno sabe que ingresa, pero no sabe dónde termina. Es como un taxi: todos los días van cayendo las fichas. Esto es así, en el cierre hay que prever eso.

 

                Tampoco me gusta mucho este modelo de debate que hemos arreglado, en el cual cada vez que un Edil habla el Director contesta y después el pobre Edil no puede contestar. La verdad es que no me gusta mucho este sistema de debate, pero lo acepto porque ha sido el que ha arreglado la mayoría. Esto es como una especie de ping‑pong en el que uno no puede responder; uno puede hacer alguna pregunta, dar alguna opinión política sobre el tema ‑de hecho, es lo que estamos haciendo‑, pero nada más.

 

En este sistema se vuelve a lo que son las policlínicas departamentales, que tienen una tradición muy entrañable en la Intendencia de Montevideo; Barbato tuvo mucho que ver con la creación de este sistema.

 

Lo que también se necesita es una evaluación real. Además, se necesita saber si efectivamente se está consustanciado con el problema, ya que las policlínicas departamentales son uno de los pilares importantes en la prevención. Además, en función de los líos administrativos, hay que hacer una evaluación de cómo están funcionando los servicios y, sobre todo, una auditoría. En este gran lío, señor Director, personalmente creo ‑asimismo se lo dije a Ehrlich cuando entró hace cinco años‑ que es conveniente hacer una auditoría. Hay que pasar línea y decir que hasta aquí va lo que nos encontramos, y andar paralelamente. La auditoría lleva varios meses y asumo que eso no se tomó en cuenta. Creo que tiene que haber una auditoría interna hecha por la Auditoría General de la Nación, que ingrese allí, vea todos los números y nos dé un  panorama general acerca de en qué se gastaron los rubros de los montevideanos. En estos temas lo importante es la efectividad, no el porcentaje presupuestal que uno está poniendo para eso; si bien tiene cierta relación, a veces uno se sorprende de lo que sucede con los dineros públicos. A veces uno logra sorprenderse de los vericuetos que hace el dinero, que nunca llega estrictamente a la línea a la que uno apunta, y esa auditoría es sustantiva si vamos a cerrar un período.

 

Miren que se hizo hincapié en esto de la autogestión, de la contribución. Nosotros siempre tuvimos el mismo discurso; créanme que los compañeros que están acá y que me conocen desde hace cinco años saben que es exactamente el mismo discurso. Acá lo que importa es la eficiencia del gasto público, porque en la sensibilidad vamos a estar de acuerdo, en la situación del problema vamos a estar de acuerdo; lo que queremos es que el gasto público sea eficiente, y en este reingreso que el señor Director está haciendo a la Administración Pública es sensato hacer una auditoría. Queremos que se haga una auditoría para que usted nos diga los números, cuánto se gastó; que en situaciones similares, en policlínicas así administradas, se tuvo éxito. Porque también estamos hablando de los problemas que se van suscitando y no de una cosa efectivamente evaluada por parte de la propia Administración. Tiene que haber un sistema de evaluación.

 

                Eso no tiene nada que ver con el hecho de que esto funcionó bien en otras Administraciones, lo cual ha trasuntado acá. Se dijo que no había interés por parte de las anteriores Administraciones, que fueron las que inventaron las policlínicas que van a subsistir. Por el contrario, había mucho interés. Esto lo reconoció el propio Ministro de Salud Pública en el proceso de transformación de ASSE. Hay algunas cosas que se pueden hacer porque existen cosas previas: existe un Ministerio de Salud Pública, existe el Hospital Pereira Rossell; no se trata de decir que ASSE va a empezar a hacer los hospitales; eso existía.

 

                A veces uno, tirándoles los problemas a otros, afecta su propia gestión. Puede ser que se diga que algo no funcionó, lo cual no significa que se haya cambiado; no funcionó y punto. Se van a trazar líneas nuevas y me alegro de que estas vayan por este camino.

 

                Creo que el Director habló algo de Limpieza; creo que cuando se refería a que el sistema de donaciones modales cambiaba en la parte de Salud, también dijo que cambiaba en la parte de Limpieza. Él me acota que no fue así y pido disculpas. Pero hay y ha habido problemas con las donaciones modales no sólo en la parte de salud.

                A mí me quedan dudas. No voy a cometer el agravio de decir que son insuficientes, porque me da la impresión de que hay un tema que hay que estudiarlo. Por lo menos a mí, como Edil, me falta desglosarlo en algún ámbito como puede ser una Comisión, que para mí es el mejor lugar, porque es donde nos enriquecemos y donde más podemos aportar.

 

                Me quedo con la sensación de que faltan cosas, que es un sistema que está cambiando, volviendo a un sistema anterior, y que es necesario presionar un poco.

 

                Hay algo que me quedó en la cabeza y que realmente me preocupa. Aquí se habló de irregularidades y se puso el ejemplo…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el orador.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 26.

 

                Puede continuar el señor Edil Brum.

 

SEÑOR BRUM (Baltasar).- Decía, señora Presidenta, que se hablaba de irregularidades; esto lo leí en la prensa y lo dijeron algunos Ediles. En realidad, se dijo que a una señora la robaron; eso no es una irregularidad, es una gran desgracia. Probablemente, si se hace una investigación administrativa del manejo de fondos tipo almacenero, es decir, trasladando los fondos que le pagan a determinado lado, se vea que no es el adecuado para esto. Yo no sé de cuánto fue el robo, pero no es una irregularidad, es una desgracia que podría haber sido evitada o no; no tengo elementos sustantivos para decir eso.

 

                Si la irregularidad de la que se habla es administrativa, hay que corregirla ya. Ahora, si hay irregularidades por falta de fondos o porque hay algo que no se sabe, por las rendiciones de cuentas o porque la Intendencia está correteando para que le lleguen las rendiciones de cuentas de este tipo de organizaciones, es algo que sí me preocupa, porque es una de las falencias importantes y no sólo por el contralor. Lo referente a la irregularidad sí quiero que me lo explique porque me deja bastante preocupado. No se sabe si faltaron fondos, qué fue lo que pasó. Pero el robo a esa señora no tiene que ver con la pregunta.

 

                En este sentido, espero que el Director me diga qué irregularidades él entiende que hubo. O, si no hubo irregularidades, que diga estrictamente: “No hubo irregularidades; lo que hay es una problemática vinculada al sistema propio de gestión que estamos cambiando, pero no hay una irregularidad”. Irregularidad es, por ejemplo, cuando no se sigue con lo que establecen los decretos, el TOCAF o las Rendiciones de Cuentas, o cuando efectivamente faltan fondos; esas, para mí, son irregularidades.

 

Si hay irregularidades, eso eleva altamente la gravedad de la situación. Porque para nosotros, como Ediles ‑seamos del partido que seamos‑, es fundamental saber estrictamente qué pasó con los fondos públicos y si hubo irregularidades.

 

Insisto, como lo hice con el ex Intendente, con la auditoría. Usted tiene que pararse y hacer una auditoría con la Auditoría General de la Nación, que vea todo lo que pasa allí dentro; trazar una línea y empezar de nuevo. Mire que Ehrlich no me dio bolilla y después tuvimos el lío de los casinos; los Ediles que estuvieron en el anterior período saben que es así. El buen administrador por lo menos traza líneas en esas circunstancias. Yo no se lo puedo exigir, porque mi función no tiene esas potestades. Tampoco soy de recomendar, porque no me siento con esa estatura, pero creo que es de buen administrador hacer una auditoría y comenzar de nuevo.

 

Muchas gracias, señora Presidenta; gracias, señor Director.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Adelante, señor Director.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- Queremos aclarar que los procesos normales de funcionamiento de las donaciones modales pasan por la Contaduría General de la Intendencia, por la Auditoría General de la Intendencia, que ha intervenido en todos estos casos y ha analizado, a pedido de la División Salud, la situación de los convenios de las donaciones modales; o sea que existe una intervención de la Auditoría de la Intendencia a este respecto. También pasa por la División Salud, por las áreas de Liquidación de Acreedores del Departamento de Recursos Financieros, por la División Ejecución Presupuestal, y tienen una supervisión permanente del Tribunal de Cuentas. Esa supervisión del Tribunal de Cuentas en algunos casos ha motivado observaciones, que se han aclarado, y eso forma parte también de las dificultades que el diseño tiene.

 

                Con relación al tema irregularidades, cuando fue planteado por otros Ediles nosotros dijimos que no constatamos irregularidades, sino debilidades del diseño. Cuando mencionamos el episodio del robo que hubo decíamos que, más allá de que efectivamente es un episodio de seguridad pública que podría pasarle a cualquiera, también expresa una debilidad del diseño, porque el diseño incluía la posibilidad de que una vecina tuviera que tener esos fondos, tuviera que llevar el dinero. En realidad, había un aspecto de diseño que nos parecía cuestionable, pero no porque encontráramos en eso una irregularidad.

 

                Los procesos administrativos tienen sus mecanismos de contralor. El hecho de que tenga tantos contralores es lo que hace que muchas veces se detengan estos expedientes, que tengan que ir para atrás porque se les pide, por ejemplo, el certificado del BPS, la personaría jurídica, o se rechace la forma de presentar la rendición de cuentas, porque el Tribunal de Cuentas no acepta determinadas formas de presentarla. Eso implica que los vecinos tengan que volver para atrás, rehacer los documentos y volver a presentarlos. Cada vez que hay una renovación de convenio es un drama.

 

                Nosotros no estamos generalizando ‑quisimos ser muy precisos‑ ni para el sistema de donación modal ni para los sistemas de trabajo en convenio. Como han dicho varios Ediles, hay muchos ejemplos en los cuales esto funciona y bien. Lo que estamos diciendo es que en el área de la salud esto no ha sido así, en particular, tal vez por la complejidad que significa gestionar un servicio de salud o por las características que se han ido gestando en ese sentido, pero nos parece que el diagnóstico que queremos señalar está circunscrito a esta realidad de las policlínicas comunitarias en convenio.

 

                En relación al tema de las policlínicas departamentales, compartimos plenamente la reivindicación que se hace de su historia. Justamente, ayer tuve una reunión con uno de los equipos de una de las policlínicas que quiero destacar, como es la Aquiles Lanza, que se denomina así en relación con quien la promovió en su momento. Se trata de uno de los equipos que tienen un compromiso con la labor en Nuevo París, que es muy destacable en ese sentido. La labor en los asentamientos y en Comisiones para con gente que tiene muchas carencias es destacable. Incluso, el equipo ha suplido muchísimas necesidades sobre la base del esfuerzo.

 

                También es cierto que la situación de la salud pública y, en particular, de la red pública, tenía enormes carencias y, en realidad, la labor departamental se destacó también porque ofrecía un tipo de respuesta que las personas no encontraban en lo que era la salud pública. Dado que estamos discutiendo el problema de Peñarol, cualquiera que conozca la zona y vea lo que es el Centro de Salud Sayago hoy y haya conocido lo que era antes, observará que se trata del día y la noche. O sea que ha habido un cambio en calidad, en lo que es la inversión en salud pública, que me parece indiscutible. Muchas cosas son opinables y para ello tenemos los regímenes democráticos, para tener opiniones distintas entre nosotros. Ahora bien, la manera en que se ha ido fortaleciendo la red de primer nivel es un hecho inobjetable e indiscutible en Montevideo, y eso nos deja la opción de cambiar nosotros para adecuarnos y para procurar, entonces, un acuerdo en el que la prestación no tenga los niveles de precariedad que tuvo históricamente en base a los locales, al vínculo laboral y a las características.

 

                En relación al tema de los concursos, quiero decir que puede haber muchas modalidades de ingreso de personal. La Intendencia ha definido los concursos, están en la página web y cumplen con todo; aunque también son perfectibles y hay una serie de cosas que hemos visto que tenemos que mejorar. Pero, en mi opinión, hay muy pocos organismos que tengan el nivel de funcionamiento institucional tan estructurado y ordenado en materia de concursos, y creemos que eso es lo que da mayores garantías.

 

                En este caso, estamos hablando de una serie de concursos ‑algunos de los cuales ya están en marcha‑ que hacen a recursos para la salud, para las policlínicas departamentales. Se ha presentado personal que trabaja en las policlínicas que están dentro del convenio, por lo que, si logra salvar el concurso y estar dentro de los niveles de prelación que correspondan, aspiramos a que tengan una solución en materia de fuente de trabajo. En los casos de los concursos que faltan, decimos que no se trata sólo de necesidades que surjan de los perfiles de las policlínicas comunitarias, sino que son necesidades de las policlínicas de la Intendencia. O sea, necesitamos auxiliares de enfermería y doctores en medicina general también en las policlínicas departamentales. Por suerte, la Intendencia también tiene dos servicios odontológicos muy importantes, y también está en marcha un concurso para odontólogo, que tal vez haya que complementar con concursos para asistente dental, para higienista dental o para el resto del equipo, pero este es un elemento que nos va a ayudar a resolver de mejor manera nuestras prestaciones.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra la señora Edila María Franco.

 

SEÑORA FRANCO (María).- Me solicita una interrupción el señor Edil Baltasar Brum, y con gusto se la concedo.

 

SEÑOR BRUM (Baltasar).- Gracias, señora Edila.

                No es a los efectos de utilizar el sistema de interrupción como un elemento de debate que la solicito.

 

                Cuando yo hablaba de una auditoría hablaba de la que hace la Auditoría General de la Nación, que es un órgano independiente que ingresa a la Intendencia. Por supuesto que la Intendencia tiene contralores realizados por el Tribunal mediante sus observaciones, pero eso normalmente tiene que ver con los gastos y con la ejecución.   La Auditoría General de la Nación es más profunda; también hace un análisis sobre el cumplimiento de objetivos.

 

                Nada más. Gracias, señora Edila.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar la señora Edila María Franco.

 

SEÑORA FRANCO (María).- Creo que aquí han sido extensas tanto las preguntas sobre lo que se quiere saber como las respuestas dadas por parte del señor Director.

 

                En estos largos años hemos participado en una construcción colectiva, en un empoderamiento de la sociedad misma para solucionar aquellas cuestiones en las que se sentía insatisfecha, aquellas cuestiones a las que no tenía acceso de la forma que necesitaba. Dentro de éstas, estaba la salud. Desde la misma sociedad se construye un largo camino de soluciones para esas carencias. ¡Claro!, la sociedad asume un espacio que es del Estado, pero también se construye ciudadanía, y en Montevideo tiene el respaldo desde la institucionalidad, desde el Gobierno de Montevideo, porque uno de sus lineamientos fundamentales es la participación ciudadana.

 

                El señor Director hacía referencia a algunas experiencias de desarrollo en zonas que son bastante complicadas, donde se han desarrollado verdaderas gestiones por parte de la ciudadanía. Recién mencionaba como ejemplo lo que se ha desarrollado en la zona de la Gruta de Lourdes, en el Barrio Municipal, con ese complejo que están realizando todos los vecinos y que tiene que ver con la salud, la cultura y el deporte. Esa gestión de la asistencia de la salud por parte de la comunidad tiene como base la atención primaria de la salud. Eso ha sido una de las cosas más importantes en las policlínicas comunitarias.

 

                Yo no creo que hayamos fracasado en esta prestación de servicios a través de convenios con la sociedad  civil. Lo que creo es que ha transcurrido un tiempo que ha dejado una experiencia que deberemos tener bien presente, y estamos en un escenario diferente al que existía al comienzo de este camino que citaba anteriormente. En este escenario tenemos un planteo diferente desde el Ministerio de Salud Pública y, bueno, es tiempo de ir adecuándonos.

 

                Los temas que hemos venido tratando desde la legislatura anterior ‑como, por ejemplo, la policlínica Zully Sánchez; toda la complejidad de lo que tiene que ver con ese Plenario de Salud del Zonal 14; los consultorios odontológicos‑ están insertos en estas soluciones que se están presentado hoy; están insertos también en ese proceso de encontrar y adecuar esta experiencia de vida a los nuevos tiempos, al nuevo diseño de salud a nivel nacional y también a nivel departamental.

 

                Yo me quedo muy satisfecha con todo lo que se ha vertido acá, con las expresiones de los señores Ediles que han solicitado esta Comisión General, así como con las respuestas.

 

                Me solicita una interrupción el señor Edil Benzano, que le concedo.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede interrumpir el señor Edil Benzano.

 

SEÑOR BENZANO (Fernando).- Gracias, señora Edila y señora Presidenta.

 

                Quiero hacer dos preguntas muy puntales que pensé que se podían dar en el desarrollo de la charla. A lo mejor se realizaron y no las escuché.

 

                Me gustaría que el Director nos especificara cuánto se gasta en términos generales en el tema de la salud y cuánto se gasta específicamente en las donaciones modales que cubren todas las policlínicas comunitarias. También quisiera saber bajo qué rubro se imputan en el Presupuesto. La verdad es que no logro entenderlo.

 

                El otro tema es sobre la Policlínica Tres Ombúes. Hace seis meses que terminó el convenio con la Policlínica Tres Ombúes; creo que terminó junto con Zully Sánchez, y no se renovó. Ese convenio, si no estoy mal informado, tiene un valor mensual de $ 530.000. La información que tenemos al día de hoy es que el funcionamiento de las policlínicas, así como el salario de los médicos y técnicos, se están pagando al día hasta este mes. Sé que el Director se ha reunido justamente con la gente del PAZ y de las policlínicas y quisiera saber si está al tanto de bajo qué presupuesto se está bancando. A mí me cuesta creer que una Policlínica como Tres Ombúes tenga en sus arcas $ 3:000.000.

                Quisiera saber si el Director tiene algún otro dato más para aportar sobre ese funcionamiento y qué es lo que puede pasar si esta Policlínica o esta administración de nuestro amigo Sánchez dejan de pagar los sueldos.

 

                Quiero hacer un comentario. Creo que hay algo muy importante sobre lo que hemos hablado hoy, y es sobre la participación ciudadana. Me parece que vamos encontrando un camino de algo muy importante; lo ha manejado el Director y también otros ediles. El Director ha señalado como forma de ejemplo reiteradas veces las policlínicas de Fucvam. Yo las conozco muy bien; soy cooperativista. Pero también están basadas en la solidaridad y en la independencia de los cooperativistas.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la señora Edila Franco.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 22 en 23.

 

                Puede continuar el señor Edil Benzano.

 

SEÑOR BENZANO (Fernando).- Gracias.

 

                En ese tema nos vamos muy conformes. Pero creo que hay un debe muy importante. Hemos escuchado hablar de asumir responsabilidades.

 

                La Intendencia lo ha dicho permanentemente; la fuerza política que maneja y administra la Intendencia lo dice hoy claramente. Está bien, pero no juguemos para la tribuna. No juguemos a decir que sí tengo las responsabilidades y no entremos hasta el hueso a través de los métodos de que podamos disponer, acá en la Junta Departamental o en la Intendencia, para saber realmente cuánto ha sido el costo de esta mala administración o de este error que todos estamos asumiendo.

                Yo no puedo entender cómo podemos construir el futuro pasando la página y sin entrar en los costos que esto realmente ha tenido para la Intendencia y para los propios vecinos contribuyentes.

 

                Creo que desde acá debemos empujar; desde nuestra fuerza política lo vamos a hacer a través del camino que sea. Insistentemente varios Ediles le han planteado al Director: “¿Qué camino usted va a seguir de investigación?”.

Estas son las sensaciones que esto nos ha dejado. Si bien un plan estratégico nos parece adecuado ‑era absolutamente necesario‑, no podemos construir nada si no llegamos hasta el hueso y si no entendemos cuánto nos ha costado a los montevideanos esta mala experiencia.

 

                Gracias, señora Edila Franco. Gracias, Presidenta.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede continuar en uso de la palabra la señora Edila María Franco.

 

SEÑORA FRANCO (María).- He finalizado mi intervención.

 

                Muchas gracias, señora Presidenta.

 

SEÑOR CURUTCHET (Oscar).- Pido la palabra para una cuestión de orden.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Oscar Curutchet.

 

SEÑOR CURUTCHET (Oscar).- Gracias, señora Presidenta.

 

                A los efectos de retomar la sesión ordinaria del día de la fecha, solicitamos un cuarto intermedio de cinco minutos.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- A consideración.

 

                Si no hay observaciones, se va a votar.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.

 

                Pasamos a cuarto intermedio en esta sesión extraordinaria en régimen de Comisión General.

 

(Es la hora 17:52)

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se levanta el cuarto intermedio.

 

(Es la hora 17:53)

 

______Tiene la palabra el señor Edil Jorge Buriani.

 

SEÑOR BURIANI (Jorge).- Gracias, señora Presidenta.

 

                Vamos a hacer referencia a lo que el Director Anzalone vino a definir como dos grandes ejes de trabajo.

 

                Uno es la política referida a la policlínica Zully Sánchez en lo inmediato. Él ya ha definido claramente dentro de los objetivos el fortalecimiento de toda la red comunitaria y zonal que allí existe, en acuerdo con otras organizaciones. Nos parece que es lo más adecuado.

 

                El Director ha dejado claramente establecido cuál es el objetivo estratégico de la División con respecto a los procesos de donación modal en lo que hace a las policlínicas comunitarias. Saludo al Director porque me parece que las dos medidas son un acierto. Creemos que este tema se enmarca dentro de los objetivos definidos por nuestra fuerza política que tienen un fuerte componente territorial para la población ‑particularmente, los usuarios‑, lo que sin lugar a dudas es uno de los mayores compromisos que tenemos con la sociedad. 

 

                Ahora bien, se han vertido aquí una serie de consideraciones. Algunas tienen que ver con diferencias desde el punto de vista político, algo que los Ediles debemos analizar. Seguramente, en algunos casos tenemos coincidencias y en otros no las tenemos.

 

                Con respecto al trabajo de las policlínicas comunitarias quiero decir que yo recuerdo ‑quizás el Director podrá ampliar más la información‑ que había muchas redes comunitarias funcionado mucho antes del año ’90, y digo esto para dejar claras las cosas: se venía trabajando con la comunidad en redes sociales, particularmente en el área de la salud, desde mucho antes del ’90. Había una Comisión de Salud que creo que nació a fines de la dictadura, quizás antes. Si hablamos de trabajo comunitario en el área de la salud me parece que debemos señalar que hay una historia, una trayectoria de muchísima gente comprometida a nivel social. Yo puedo decir ‑porque los conocía‑ que había integrantes de todos los sectores políticos, porque la preocupación mayor no era hacer política partidaria sino trabajar con la comunidad en esa área tan sensible. Entonces, creo que todo el trabajo que se desarrolló después con las policlínicas comunitarias, cuando se instala el convenio en el año ’90 ó ’91, fue parte de un proceso de participación y consolidación de un espacio que se había ido construyendo durante muchos años, no a partir del ’90. Me parece que sería ilegítimo si dejáramos establecido que esto se inició a partir de la instalación del Gobierno del Frente Amplio o que fuimos los precursores de este proceso, porque estaríamos desconociendo el trabajo de una sociedad que ya venía desarrollando políticas a nivel social.

 

                Hay un segundo elemento que me parece fundamental. Yo creo que el sistema ‑como lo planteó claramente el Director‑ necesita cambios en su estructura. Eso es lo que estamos planteando, y eso es lo que se ha planteado acá.

 

                De ninguna manera puedo entender ‑y no comparto las expresiones que se han dicho en ese sentido‑ que se ha fracasado. Digo esto porque cuando uno analiza este tema entiende que fue la creación de esos espacios comunitarios, que fue la gente organizada ‑de todos los ámbitos‑ la que realmente, en los peores momentos que pasó el país, sostuvo la sociedad. Porque parece que las cosas pasaran cada cinco años y la verdad es que creo firmemente que todo esto se lo debemos a un montón de vecinos organizados que participaron en diferentes áreas de la vida social, entre ellas las policlínicas comunitarias. Por lo menos yo, que he estado vinculado a zonas como La Teja, conozco muchísima gente que ha participado, gente que no tenía nada que ver con mi fuerza política y participaba activamente en las cuestiones de la salud, gente que creo que hasta ahora sigue participando en áreas fundamentales de la vida social de Montevideo. A esos vecinos les digo que no han fracasado, que el interés de nuestra fuerza política es seguir trabajando con toda la comunidad, en todas las áreas; por ejemplo, en los merenderos. Por suerte hoy ya no existe, pero recordemos la situación social que vivió el país y cómo, a partir de la generación y acumulación de organización, muchos vecinos de un sector de la población que estaba muy castigado ‑otros no estaban para nada castigados‑ fueron los que sostuvieron un día y otro día, sin ningún interés, ni económico ni político ni sectorial, una sociedad que se caía, que se cayó.

 

                Creo que el sistema ha ido cambiando y que hay que transformarlo porque hoy tenemos una nueva realidad, que implica reconocer que una salud pública que estaba en decadencia, cada vez con menos recursos, era prácticamente la salud de los pobres. Me parece que eso tiene que estar en el análisis político; tenemos que ver hasta dónde nosotros, en estos cinco años, hemos ido transitando y mejorando las coordinaciones a nivel nacional y departamental. Eso es lo que nos permitirá reconocer el esfuerzo de mucha gente y de muchos vecinos vinculados al trabajo comunitario en estas áreas y que, por suerte, van a seguir estándolo por mucho tiempo más. De acuerdo con lo que dijo el Director y con las palabras de la señora Intendenta, hoy estamos en condiciones de decir que hemos venido avanzando en las coordinaciones y estamos hablando de transferencia de recursos presupuestales para apoyar al sistema del primer nivel que hoy tiene el Gobierno Departamental. Me parece que eso es clave y no podemos desconocerlo.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Buriani.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 24 en 25.

 

                Puede continuar el señor Edil Buriani.

 

SEÑOR BURIANI (Jorge).- Gracias, señores Ediles; gracias, señora Presidenta.

 

                Uno se siente tentado a decir algunas cosas más, sobre todo porque me parece que en el fondo lo que estamos discutiendo acá es la actividad comunitaria y el rol que juega en la gestión, qué rol queremos que juegue la sociedad en la gestión pública. Una opción es que sea un mero observador. De ser así, seguramente los técnicos definirán políticas y caminará lo que el técnico entienda que es lo mejor para la gente. Nosotros, en particular, no creemos en eso. Creemos que la gestión se mejora con la participación de la gente. Por más que venga un grado V en Medicina y asuma cualquier policlínica, la gente debe involucrarse, reconociendo las dificultades existentes y sus posibles soluciones. Por eso nuestro Frente Amplio en el plan de gobierno dice claramente, para todos los ámbitos ‑a nivel nacional, a nivel departamental y a nivel municipal‑, que la construcción de ciudadanía pasa por la participación de la gente en la gestión pública, y eso lo podemos ver. A nivel nacional se han creado ámbitos de participación en casi todos los Ministerios. Hoy el Director de Salud, Pablo Anzalone, decía que hay una definición clara en los gobiernos municipales de trabajar en cabildos abiertos por el tema salud. Saludamos esa iniciativa y la vamos a apoyar claramente, porque me parece que son de las cosas innovadoras que realmente van a transformar la participación comunitaria.

 

                Me quedan algunos minutos. Quiero hacer referencia a tres o cuatro cosas más porque se han mencionado acá; si no, no lo haría. Lo digo sinceramente.

 

                Sobre el tema de los concursos, el Director Anzalone aclaró bien cuál era la situación que se venía planteando y cuál es el mecanismo que se va a aplicar para los llamados a concurso en esta área particularmente; por suerte, está definido claramente en el llamado a concurso. Recién decía el Director que hay que mejorar cosas, y es claro que todos tenemos que aportar para mejorar. Pero no tengo la menor duda de que hace más de 20 años, a partir de la instalación del Gobierno Departamental del año ‘90 las cosas han cambiado. Yo he visto estadios de fútbol llenos de gente por un sorteo público; nunca pasó en la historia, que yo recuerde. Cada vez que se hacía un llamado para ingresar a algún lado, sobre todo en un organismo público, se tenía que ir recomendado. Entonces, me parece que son de los elementos a tener en cuenta, porque parece que ingresa gente por la ventana. No se puede poner en tela de juicio la realización de los concursos. Claramente hay que decir, entonces, quiénes son, dónde están. Estas dudas tienen que desaparecer, si existen; y si no, hay intencionalidad política de juzgar mal. Como yo no voy a juzgar mal, lo que digo, señora Presidenta, es que el mecanismo de ingreso actual en la Administración es por concurso, por oposición y méritos o por sorteo.

 

                Lo otro que quería decir es que acá también se habló del tema de los fondos que transfiere la Administración. Creo que generar una duda sobre la transferencia de recursos es una cosa que tampoco ayuda en esta instancia. El análisis de las transferencias lo podremos hacer en el estudio del Presupuesto. Seguramente tengamos oportunidad más adelante para hablar de este tema. Pero destierro toda posibilidad de que haya existido una irregularidad, debido a los controles que el Director de la División Salud mencionaba hoy: Tribunal de Cuentas, auditorías internas, etcétera. Quienes hemos actuado en la Administración ‑para aquellos que no me conocen, yo estuve como Director de División en el período pasado‑ tenemos clarísimo que hay cuestiones que tienen que ver con el control. La Administración tiene establecidos como regla y norma los mecanismos de control público, y muchas veces los procesos se enlentecen porque, por suerte, los controles existen.

 

                Por último, no puedo dejar pasar una frase que se dijo acá. Los frenteamplistas no jugamos para la tribuna, señora Presidenta. ¡De ninguna manera! Nos comprometemos con las cosas que tenemos que hacer. Cuando nos equivocamos, asumimos los errores, pero jamás jugamos para la tribuna. Lo que hacemos es trabajar con el programa de gobierno y con la gente. Puede ser que nos equivoquemos, sí. Pero, sin lugar a dudas, jamás vamos a plantear jugar para la tribuna.

 

                Le concedo una interrupción al señor Edil Edison Casulo.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Puede interrumpir el señor Edil Edison Casulo.

 

SEÑOR CASULO (Edison).- Muchísimas gracias.

 

                Un comentario que se hizo en Sala me obliga a señalar lo siguiente. No me parece bueno que en ámbitos de este grado se adjetive la conducta de un trabajador si él piensa que está defendiendo sus derechos. Eso pertenece al ámbito de la Justicia Laboral; considero que no corresponde cuestionar o adjetivar la conducta de un trabajador.

 

                El señor Director sabe muy bien que cuando mencioné el tema de las coincidencias no me refería solamente al hecho de que el sistema no anduvo, cuestión en la que estamos todos de acuerdo. Voy a ser muy rápido en esto; no voy a profundizar. La solución que nos ofrece la Administración la conocemos en titulares. Cuando veamos el diseño, la forma de la transferencia, cómo se acuerda, cómo se va a llevar adelante, y la podamos estudiar, podremos decir si coincidimos. 

 

Aquí se ha hablado de controles. Se ha hablado del Tribunal de Cuentas, se ha hablado de los controles administrativos que tiene la Intendencia, y se le ha adjudicado a alguna serie de controles el colapso del sistema, que tranca, que demora, que tiene mucha rigidez y mucha lupa sobre lo que se hace, para controlar los fondos de los ciudadanos. Yo comparto lo actuado porque creo que así debe ser. Sin embargo, la Edila Balcarcel planteó el caso de un señor que renunció en Tres Ombúes en el mes de diciembre y a quien, según se termina constatando, se le seguía haciendo una transferencia de fondos. Eso se comunica el 23 de marzo; es el expediente que estamos manejando aquí. Entonces, yo me pregunto: ¿de qué grado de control hablamos? Se le transferían fondos a una persona que había renunciado a la Comisión que integraba. Estamos hablando de temas de controles. Yo creo que tal vez sería sano para todos despejar algunas dudas que han quedado planteadas; tal vez sería muy interesante, si el Director tiene la disposición y quiere compartirla con este Cuerpo, realizar una auditoría interna. Ya que hay tantas puntas abiertas y se han generado  algunas suspicacias, quizá sería bueno blanquear la situación, fundamentalmente cuando la Administración resuelve pegar un corte y empezar de nuevo de una forma mucho más efectiva y de mejor calidad, que todos compartimos. Tal vez sería interesante hacerlo, para no tentar a la oposición o invitarla a una circunstancia superior.

 

                Gracias, señora Presidenta.

 

SEÑOR MARTÍNEZ (Daniel).- Pido la palabra para una moción de orden.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Tiene la palabra el señor Edil Daniel Martínez.

 

SEÑOR MARTÍNEZ (Daniel).- Señora Presidenta: solicito un cuarto intermedio de cinco minutos.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- A consideración.

 

                Si no hay observaciones, se va a votar.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 26.

 

                La Junta pasa a cuarto intermedio.

 

(Es la hora 18:13)

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Habiendo número en Sala, se reanuda la sesión.

 

(Es la hora 18:21)

(Murmullos)

 

______¡Señores Ediles, por favor!

 

                Tiene la palabra el señor Edil Juan Curbelo.

 

SEÑOR CURBELO (Juan).- Muchas gracias, señora Presidenta.

 

                Antes de entrar al punto en cuestión, me gustaría ‑sin ánimo de generar discusión‑ hacer un comentario sobre lo que acabo de escuchar en cuanto al tema de los concursos.

 

                Me gustaría saber en qué estadio se realizó el concurso para el ingreso, en este período, del Asesor en Comunicaciones de Antel; la verdad, no sé dónde se hizo; yo no lo vi.

 

(Murmullos)

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Señor Edil: quizá fue tentador, se lo acepto; pero nosotros somos el Gobierno Departamental. Le solicito que exponga sobre el tema que estamos discutiendo.

 

SEÑOR CURBELO (Juan).- Comienzo, señora Presidenta.

 

                En primer lugar, le quiero agradecer la presencia al señor Director de Salud, Pablo Anzalone. Los comentarios que ha realizado han sido de total buena fe y me parece que es el momento de hacer el reconocimiento, cosa que me satisface.

 

                Con respecto a uno de los temas que se ha discutido largamente, el de la donación modal, el señor Anzalone nos decía que se trata de un sistema que quizá ya no es más útil, que está perimido, que ha generado algunas dificultades. Hablaba también de la participación comunitaria, señalando que en estos tiempos es difícil la participación de la gente. El modernismo ha llevado a que los ciudadanos tengan dificultades de acercamiento, a que tengan innumerables problemas y destinen poco tiempo a las actividades colectivas, comunitarias. Eso muchas veces puede llevar a que personalidades individuales con características de fortaleza asuman un rol protagónico y puedan desvirtuar el sentido de la participación general o la participación comunitaria.

 

                Por otro lado, el Director hablaba del vínculo laboral, refiriéndose a problemas administrativos ‑coincido en ello‑ y serios problemas jurídicos que aquí se han planteado, y con total razón. La Administración está en una situación de debilidad en lo que respecta a la vinculación laboral entre los prestadores de servicios, las Comisiones de Fomento y la Intendencia de Montevideo.

 

                El señor Director hablaba también de los controles técnicos, refiriéndose a la prestación de la salud, y al delineamiento de ciertos objetivos. Al no ser un servicio que presta directamente la Intendencia, es difícil establecer logros con respecto a algo sobre lo cual no se tiene la total posibilidad o potestad de conducir.

 

                Entonces, el señor Anzalone hizo una enumeración de hechos por los cuales entiende que el tipo de convenio de donación modal no va a funcionar más. Se dijo también que en setiembre se estarían venciendo los últimos contratos y que no se van a renovar. Creo que acá hay un punto importante: estamos hablando del instrumento convenio de donación modal, y la Intendencia de Montevideo ha tomado la determinación y la resolución de no continuar con él. A partir de lo expresado hoy por el Director, creo que eso ha quedado claro.

 

                ¿Por qué quería hacer esta introducción? Porque me parece sustantivo el hecho de no ceñirnos estrictamente a lo sucedido en la policlínica Zully Sánchez, ya que podríamos caer en la arbitrariedad de establecer que este convenio continúa, que este otro no continúa. Creo que sería un riesgo importante establecer una dualidad de criterios. Me parece que ese no es el espíritu. Creo que debe quedar claro que no se va a proseguir con los convenios de donación modal, fueren cuales fueren, en su totalidad, no sólo el de la policlínica Zully Sánchez o el de alguna otra. Me parece que eso es lo que ha surgido en la prensa con respecto a la decisión política de la Intendencia de Montevideo. Reitero: nosotros no vamos a tolerar la existencia de criterios dispares frente a la misma situación. Si la donación modal no sirve porque no hay participación comunitaria, porque no hay preferencia en el vínculo laboral o porque los contralores técnicos no son los más adecuados, no sirve en una ni en otra policlínica; no sirve en ninguna.

 

                Aquí se ha hablado, señora Presidenta, de situaciones anómalas, de irregularidades; las ha mencionado directamente el Director de Salud, el señor Pablo Anzalone. En “Últimas Noticias” del día de hoy se señala que la Intendencia cerró la policlínica Zully Sánchez por irregularidades. Entonces, aquí sí se habló de la existencia de irregularidades. En este punto quiero ser enfático, quiero ser lo más concreto y preciso posible. Nosotros queremos ir al fondo del asunto en lo que respecta a la posible existencia de irregularidades en todo el proceso de las policlínicas que fueron objeto de este tipo de donaciones modales. Es así que, confiando en la Intendencia de Montevideo y en la persona del señor Pablo Anzalone, vamos a solicitar que en los próximos 15 días el señor Anzalone proponga una auditoría ‑no necesariamente de la Auditoría Interna de la Nación, sino de la propia Intendencia de Montevideo‑ para que se determine si existieron irregularidades en la administración y el funcionamiento de estas policlínicas sobre las cuales la Intendencia no tenía el debido control. Lo pedimos con una actitud positiva, porque creemos que este es el comienzo de un camino, no su final.

 

                Pensamos que al intentar establecer una nueva política sanitaria la Intendencia no puede dejar en penumbras una situación que los propios funcionarios municipales han tildado de irregular. Queremos saber hasta dónde ha ido esa irregularidad. Queremos conocer el fondo del asunto, no solamente en lo que hace a la policlínica Zully Sánchez, sino a todas las policlínicas que han sido objeto de convenios de donación modal. Reiteramos: confiamos en la Administración; confiamos en usted, Director Anzalone, y por eso es que le solicitamos esto, para deslindar responsabilidades y para comenzar a construir una nueva política con cimientos fuertes. Queremos conocer la verdad de este proceso que ustedes están enterrando, que ustedes han tomado la decisión política de no continuar

 

También creo que es importante saber hacia dónde vamos, qué política sanitaria queremos construir. Aquí creo que todos coincidimos en que lo importante es el usuario, el vecino; lo importante es tratar de lograr el mejor servicio para todos los montevideanos, sobre todo para los de menores recursos, que son los que asisten a las policlínicas departamentales.

 

                Obviamente, estamos de acuerdo con dar un salto de calidad; pero ¡ojo!, que no sea un salto al vacío. Si queremos un salto de calidad…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el orador.

 

                Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 28 en 29.

 

                Puede continuar el señor Edil Curbelo.

 

SEÑOR CURBELO (Julio).-  Muchas gracias, señora Presidenta.

 

                Un salto de calidad nos va a encontrar a los 31 Ediles, de todos los partidos políticos, dando nuestro respaldo, porque creemos que esta es una gestión de gobierno, es una gestión del Estado, es una política de Estado y no una política sectorial.

 

Hoy nos vamos con un sabor amargo al no poder entender a cabalidad cuál es el proyecto de la Intendencia de Montevideo en materia de política sanitaria. Podemos entender las buenas intenciones; creemos en ellas. Pero, por eso mismo, señor Director, lo vamos a citar nuevamente a concurrir a este Pleno en un plazo de 90 días, para así poder debatir en profundidad, con responsabilidad y con criterio político, acerca de cuáles son las políticas que esta Administración quiere desarrollar.

 

Para finalizar, señora Presidenta, queremos señalar dos cosas.

 

En primer lugar, creemos que es importante no dejar sombras o mantos de duda en cuanto a lo sucedido años anteriores con los convenios de donación modal. Por eso es que le pedimos al Director Anzalone que inmediatamente formalice una auditoria al respecto.

 

                Por otro lado, lo vamos a volver a convocar para tratar de entender e interpretar hacia dónde va la Administración en cuanto a las políticas sanitarias, que creo que deben ser políticas de Estado ‑lo reitero porque creo que es un concepto importante‑ y no de un determinado Gobierno, sea cual fuere ese partido político.

 

                Aquí va a encontrar a 31 Ediles, con distintas posturas y matices, pero sepa usted que siempre actuando de buena fe y siempre pensando en lo más importante de todo: en los usuarios, los vecinos, los contribuyentes de Montevideo.

 

                Muchas gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Gracias a usted, señor Edil.

 

                Para finalizar, tiene la palabra el Director de la División Salud, Licenciado Pablo Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE (Pablo).- Esta División agradece a la Junta Departamental esta instancia de debate. Estamos a su disposición y agradeceremos nuevamente si se nos convoca para discutir las políticas de salud. Creemos que son temas realmente sustantivos, que importan a la población, al Gobierno de Montevideo, a la Intendenta, pero, sobre todo, a todos los montevideanos y montevideanas. Por lo tanto, nos parece saludable que podamos conversar sobre estas cosas, debatir en los casos en los que no estemos de acuerdo y coincidir en los otros temas.

 

                Además, queremos señalar que, efectivamente, compartimos la diferenciación, porque las policlínicas en convenio son una parte menor de lo que son las políticas de salud de la Intendencia; lo han sido históricamente y aún hoy lo son. Son un aspecto de lo que ha sido un esfuerzo histórico de los Gobiernos Departamentales para desarrollar políticas de salud; en todos los casos coexistieron con las policlínicas departamentales y en todos los casos tuvieron una interacción con las políticas departamentales.

 

Así que esta reflexión que nosotros hemos trasmitido ‑y que entendemos se ha enriquecido en el debate‑ con respecto a cómo ese modelo, a través del cual se gestaron las policlínicas en convenio, debe ser superado hacia el futuro, no significa, desde nuestro punto de vista, que se deje de lado todo lo que ellas construyeron en el territorio. Seguramente ustedes van a escuchar a muchos vecinos, en todos estos lugares, reivindicar y reconocer la labor de estas policlínicas; en Peñarol, sin duda, y también en todos los demás lugares. Porque, efectivamente, han trabajado en áreas en las que las necesidades son muy fuertes y los vecinos se han comprometido con estas policlínicas para desarrollar una labor en función de sus pares, en función de los demás vecinos y vecinas que viven en esos barrios. Eso tiene un valor en sí mismo que destacamos profundamente.

 

La verdad es que esa idea nos parece plenamente reivindicable y, además, que tiene un reconocimiento social en el territorio, porque se gestó en base a este proceso. Compartimos también el hecho de que en muchos casos fueron no ya una decisión institucional, sino la manera como una trama social de gente que ya estaba organizada y vinculada amplió sus posibilidades de acción en el barrio, incorporando los temas de salud, porque eran temas muy sentidos.

Hoy percibimos que este diseño no funciona, que genera dificultades para los tres puntos críticos que señalamos, que hacen necesario ir a un diseño mayor, distinto, más fuerte. Además, podemos analizar que la realidad nacional no es la misma que en la década del ’90 ‑ni siquiera la misma que en 2005‑, que hoy tenemos otras condiciones y un Sistema Nacional Integrado que, en primer lugar, nos ofrece un campo de posibilidades para la labor que el Gobierno Departamental está desarrollando en ese sentido.

 

Queremos señalar, además, que es una decisión política de la Intendenta de Montevideo y del programa de gobierno la integración plena al Sistema Nacional Integrado. La respuesta que hemos obtenido de las autoridades nacionales es también positiva, o sea que vamos en un camino en el cual podemos ir sumando para construir una respuesta superior en términos de calidad de atención, reivindicando la historia y el modelo de atención con prevención de salud, con prevención de la enfermedad y con articulación comunitaria que ha desarrollado el conjunto de los esfuerzos del Gobierno Departamental, no solamente las policlínicas de la Intendencia, sino también las del convenio. Ese modelo de vínculo con la sociedad, de cercanía con el vecino y de escuchar es el que seguimos pensando que es necesario para articular un proyecto de un Sistema Nacional de Salud basado en una estrategia de atención primaria en salud, como ha sido reiteradas veces señalado en Sala.

 

                Entonces, pensamos que el resultado, en términos de la población, va a ser una atención en salud en mejores condiciones y de mayor calidad. Eso va a pasar en Peñarol con la solución que hemos planteado. Se trata de una policlínica de la Intendencia, y quiero aclarar que no estamos hablando de transferencia de recursos para ninguna ONG. En Peñarol estamos hablando de instalar una policlínica de la Intendencia. Para eso la gente priorizó y votó, a través del Presupuesto Participativo, la remodelación de un local de la Intendencia que va a tener las condiciones como para generar una infraestructura digna y decorosa. También reafirmamos que, en el mientras tanto, estamos ya poniendo recursos humanos de la Intendencia para la labor en la comunidad, de manera tal que los vecinos de Peñarol tengan una mejor respuesta mientras tanto, mientras se construye la solución definitiva, que tampoco es a largo plazo sino en plazos relativamente razonables, pensando en pocos meses. Nosotros sabemos que esa respuesta va a ser, en términos de calidad para los vecinos, un salto, un paso adelante. También sabemos que ninguna de estas cosas resuelve el conjunto de los problemas de la salud, que requiere una intervención mucho más amplia, intersectorial, interdisciplinaria, de forma tal que los problemas determinantes puedan ser abordados a través de compromisos en los cuales la comunidad participe y en los cuales todos los organismos, tanto sociales como estatales, puedan tener su participación.

 

                A su vez, queremos señalar que esta visión del cambio de modelo en cuanto a las policlínicas en convenio ‑que significa hacer un cambio estructural‑ no implica que demos soluciones, recetas comunes para todos los casos. No estamos en esa lógica. Así como le hemos planteado al Ministerio de Salud Pública y a la Administración de Servicios de Salud del Estado que asuman una responsabilidad junto con nosotros en una respuesta a la población, también tenemos claro que las modalidades de solución para cada una de las otras situaciones van a ser, seguramente, diferentes. En algunos casos serán policlínicas departamentales; en otros casos serán policlínicas de ASSE, y en otros serán las alternativas que encontremos en ese sentido.

 

                Además, también queremos dejar claro que como enfoque, como manera de pararnos como institución que tiene una historia de vínculo y de diálogo con la población en ese sentido, vamos a utilizar las herramientas de diálogo, vamos a escuchar a los distintos actores en cada una de las instancias, y vamos a buscar soluciones consensuadas ‑o, por lo menos, lo más consensuadas posible‑ en cada uno de los barrios. Sabemos que hay que tomar decisiones institucionales y estamos dispuestos a tomarlas. Sabemos que este proceso va a significar también dificultades, pero entendemos que el resultado va a ser, claramente, una mejora para la población. Aspiramos a desarrollarlo a través del mecanismo del diálogo, a través del mecanismo de participación social y comunitario.

 

                No hemos utilizado la expresión "irregularidades" en ninguna de nuestras intervenciones, ni en la prensa ni en esta Sala. Entonces, las intervenciones en ese sentido corren por cuenta de quienes las hayan formulado, pero no es nuestra esa expresión. ¿Está claro? En ese sentido, queremos decir que hemos dicho reiteradamente que encontramos debilidades en el diseño, debilidades que han generado un conjunto de dificultades en el funcionamiento de este tipo de prestaciones y de donaciones.

 

                Por el contrario, sí hemos enfatizado que en todo el proceso de las donaciones modales existen múltiples controles de la propia Intendencia de Montevideo y del Tribunal de Cuentas de la República que, como todos sabemos, tiene una integración que a lo largo de todo este período ha sido políticamente determinada. Por lo tanto, estos contralores a nosotros nos dan garantías completas en ese sentido. Vamos a analizar la propuesta que hacen los Ediles en el mismo sentido, con la misma preocupación y con la misma lealtad y buena voluntad con las cuales fue formulada. Vamos a analizar y daremos una respuesta al planteo que se nos hizo en cuanto a la intervención de auditoría. Nosotros informamos que la auditoría forma parte del proceso de controles permanentes que esto tiene; pero analizaremos la propuesta y daremos una respuesta en ese sentido.

 

Queremos dejar claro que nuestra expresión no parte de la base de que este diseño no funciona porque haya habido irregularidades. No es eso. Hemos hablado de dificultades y de debilidades. Hemos reconocido el esfuerzo de los vecinos y compartimos las expresiones de algunos Ediles que nos han dicho: “Acá no se trata de culpar a los vecinos”. Compartimos plenamente eso. Eso lo hemos dicho desde el comienzo y hemos reconocido el esfuerzo de estos vecinos que a lo largo de muchos años han dado de sí para que la comunidad tenga una mejor atención en salud. Sabemos bien que las policlínicas comunitarias son un fenómeno mucho más amplio que estas donaciones modales que tiene la Intendencia y que responden a ese esfuerzo de la comunidad; seguramente, en un proceso de construcción del Sistema Nacional Integrado se buscará cómo insertarse dentro de ellas.

 

Nos parece que el sistema que hemos implementado de donaciones modales llegó a un techo y que es necesario buscar otra alternativa. Eso no fue un diagnóstico caprichoso; fue un diagnóstico participativo que hicimos durante un período relativamente largo. También tenemos claro que no podemos continuar con esto durante otro período relativamente largo, sino que tenemos que buscar una solución que tome en cuenta los plazos de los convenios, pero no en un sentido formal o rígido. Estamos hablando de que si nosotros encontramos que la solución es de cambio, de un nuevo diseño y necesitamos algún mes más, no hay problema; el problema es que no podemos continuar permanentemente en un sistema así, no podemos prorrogar este sistema en términos de mediano plazo.

 

                Por lo tanto, vamos a buscarle una solución a esto. Estamos muy abiertos a este diálogo y a esta interacción sobre cómo y de qué manera desarrollar las políticas de salud. Para nosotros, esto no es un tema de ahorrar dinero. La Intendencia no está hablando de ahorrar, sino de generar una mayor fortaleza en su intervención en términos de la salud.

 

También reafirmamos que estamos en una situación en la que la Intendencia no puede asumir por sí sola la responsabilidad de atención a la población; tiene que contribuir, junto con ASSE y con todos los prestadores de salud, a dar un sistema distinto a los montevideanos. Por lo tanto, el convenio que se está discutiendo con ASSE incluye la transferencia de recursos desde el Gobierno Nacional a la Intendencia para poder mantener las fortalezas y mejorar nuestra labor.

 

Además, queremos señalar que esa historia que tienen las policlínicas departamentales, esa historia que tiene la Intendencia de interacción en el territorio con todas las formas sociales de cada barrio, es un componente que ayuda al Gobierno Nacional a resolver de forma más eficaz el tema de la salud de la población. Porque la salud de la población es mucho más que la atención médica, es mucho más que la atención de la salud, y requiere equipos interdisciplinarios, equipos fuertes, equipos insertos en el territorio, equipos motivados por la necesidad de la gente. Y nosotros percibimos en nuestras policlínicas esas fortalezas y nos interesa mucho poder desarrollarlas con más capacidad y con mayor calidad en el próximo período. Estamos de acuerdo en procurar, en todo lo que sea posible, que sea una política de Estado, y en lo que no lo sea, existe el debate democrático, que para eso está. Para eso están todos los organismos contralor y de debate político e institucional, que enriquecen la consideración de estos temas y permiten escucharnos. Creemos que cuando esto se da con respeto ‑como ha sucedido hoy aquí‑ y con aporte de opiniones, todos salimos fortalecidos.

 

                Muchas gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Cecilia Cairo).- Agradecemos la presencia del señor Pablo Anzalone,  Director de la División Salud de la Intendencia de Montevideo.

 

                Damos por finalizada la Comisión General.

 

(Es la hora 18:49)