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Recepción de
Homenaje del Presidente de la JDM al Prof. Mario Dotta |
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15 de junio de
2010 |
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Área Legislativa
- Departamento de Taquígrafos |
SEÑOR PRESIDENTE (Dari Mendiondo).- Damos comienzo a esta ceremonia.
(Es la hora 17:06)
______La idea es entregarle al profesor Mario Dotta unos obsequios
de parte de
Consideramos que el profesor Mario Dotta es un eminente intelectual compatriota, alguien preocupado por nuestras raíces nacionales, que ha dedicado un gran esfuerzo intelectual para que se interpretase el pensamiento de Artigas, particularmente en un hecho histórico relevante para la historia nacional como fue el Reglamento de Tierras de 1815.
Ya verás, Mario, cuando te invite a mi despacho, un
cuadro ‑sin nombre de autor‑ que expresa un detalle olvidado en los
escudos actuales, un detalle de cuando Fernando Otorgués ocupó en 1815 el
Cabildo de
Pero tu vocación de escritor, de profesor, de intelectual universitario trasciende el arte para enlazar con la universalidad de las ideas. Tus ideas no quedan dentro de los límites de la frontera nacional: has sabido interpretar la universalidad de las ideas, trayendo lo mejor del pensamiento europeo a nuestra tierra, la tierra oriental, tratando de engarzarlas con el pensamiento nacional autóctono. De ahí que tu trabajo sobre las ideas masónicas en el Uruguay haya sido tan importante y haya constituido un aporte sustancial para entender la evolución del pensamiento nacional.
Se sabe que Esteban Echeverría fue el primer literato argentino, pero también fue el primer hombre en generar la idea del socialismo en la Argentina junto con un grupo de jóvenes de su época entre los cuales se encontraban Faustino Sarmiento, Juan María Gutiérrez y otros. Y fue un 23 de junio de 1837 cuando Esteban Echeverría y un grupo de jóvenes establecen un punto de partida en las ideas nacionales, rioplatenses. Este hombre estuvo luego en el Sitio de Montevideo. Fue un puntal en la educación, en la formación de jóvenes montevideanos, y un resistente en la nueva Troya. Junto con Garibaldi fue, en aquella época, una expresión de la lucha del pensamiento avanzado, luminoso, contra el oscurantismo, ya no sólo el de Rosas sino también el oscurantismo clerical.
Cuando celebramos
los 200 años de las guerras napoleónicas en el Río de
Quiere decir que la historia de nuestra nación, la de
la nación argentina, la del Río de
Bienvenido a la Junta Departamental. Te cedo la palabra.
SEÑOR DOTTA.- Señor Presidente de
Nosotros tendríamos que preguntarnos, en primer lugar, por qué somos el país más laico de América Latina y posiblemente del mundo; miren lo que estoy diciendo: posiblemente del mundo. No conozco país más laico que Uruguay, y eso es lo que no tenemos que perder, porque costó mucho hacerlo. ¿Por qué razones? Por muchas.
Nosotros somos un puerto de mar; por el puerto entraron todas las ideas, entraron los católicos, los masones, los protestantes, y eso con el tiempo, fue creando instancias de tolerancia desde la época del coloniaje. Para empezar, Viana, el primer Gobernador de Montevideo, era masón; provenía de las primeras logias de España. La primera Gran Logia Española tuvo 96 logias dispersas por todo el territorio. En aquella época era la lucha del liberalismo frente al absolutismo, y esa era la expresión de lo más liberal que había, y acá, con los años, se desarrolló mucho la vida masónica, aunque tuvo oposición clerical y por momentos una vida muy convulsionada por los enfrentamientos políticos; varias veces las logias debieron cerrar sus puertas, por los levantamientos de blancos y colorados, ya que había masones que adherían a una u otra parcialidad política.
La gente dice lo
que cree; y cree que la masonería es una fuente de contubernios para hacerse
del poder; sin embargo, yo pude comprobar que todas las veces que la masonería
cerró las puertas fue por problemas y revoluciones externas a ese poder, en las
que blancos y colorados se degollaban unos a otros, masones colorados y masones
blancos. En
Naturalmente que al no ser una Institución dogmática, recibió de todo un poco. No todos los masones fueron buenos; hubo masones malos. La Masonería, internamente, no está al margen de la sociedad; es también la representación de la sociedad, es un corte de ella en cada momento de la historia.
Con el correr de los años, alguno de los objetivos señeros de la masonería, el desarrollo de la tolerancia, le dio al Uruguay una preeminencia, desde ese punto de vista, que todavía creo que tiene y que no debemos perder.
A raíz del Bicentenario argentino fui invitado a un
seminario que se realizará el 25 de junio en
En
El Uruguay fue un territorio clave entre los cuatro
países del Mercosur. Después le sigue Brasil, en donde la religión católica
tuvo que conformarse, como dice el escritor brasileño Jorge Amado, con esa
“misigenación” ‑no sólo racial, sino también en el ámbito religioso‑
con todas las sectas africanas, lo que le dio a la Iglesia brasileña un
colorido muy grande y también un cariz muy diferente a la de
La iglesia brasileña dio hombres como Leonardo Boff y Helder Câmara, por ejemplo, quienes en su momento fueron claves en la interpretación católica para Brasil y aún para la humanidad, durante la vigencia, en épocas del Papa Juan XXIII, de la teología de la liberación.
En la Argentina hay varias características que marcan
la diferencia con nuestro país desde un ciclo largo. Existe, en el eje fluvial
del Paraná y la Mesopotamia, una zona
que constituye una Argentina diferente; del otro lado, hacia el oeste,
está la contraparte de
La libertad civil y religiosa es una de las esencias más caras de la laicidad.
Con respecto a
las Instrucciones del Año XIII, nosotros tenemos tres versiones de las mismas.
Una de ellas, cuyo texto auténtico está en
Esa política artiguista era muy profunda e inteligente, y estaba imbuida de las corrientes de pensamiento político de su época.
En el año 12,
cuando estaba en el Ayuí pasando miseria junto a su pueblo, Artigas le pide al
Gobierno de Buenos Aires que se expropien las rentas del clero, porque si
ellos, los clérigos, eran patriotas, también tenían que contribuir a la
emancipación. Ahí vemos una política de Artigas que sólo se puede relacionar
con
También es de destacar que cuando el Provisor de Buenos Aires envía curas antiartiguistas para llenar las vacantes en las parroquias de San José, Canelones, Minas y Montevideo ‑que venían no sólo a predicar la doctrina católica, sino también en contra de la revolución oriental y la Liga Federal‑, Artigas le ordena al Cabildo:
“Que se manden mudar inmediatamente a Buenos Aires. V.S. proponga
algunos Sacerdotes Patricios, si los hay, para llenar esos Ministerios, y si no
los hay esperaremos que vengan, y si no vienen acaso sin ellos seremos
doblemente felices”.
Esto que ordena Artigas, está en la correspondencia del Cabildo de Montevideo. Por lo tanto, yo considero que Artigas fue el que dio el paso inicial en el largo camino que llevó a la implantación de la laicidad en nuestro país.
Después, entre el año 20 ‑que marca el fracaso de Artigas‑ y el año 40, la población de Montevideo se hace acentuadamente cosmopolita ya que se recibe una gran inmigración que duplica la población de Montevideo; aparecen las graserías accionadas a vapor, y diversas aplicaciones que la revolución industrial, enviaba al mundo periférico; todo un proceso que hace que la sociedad uruguaya, vaya adquiriendo comportamientos culturales muy universales; y eso también favoreció las tendencias laicas, porque muchos de los que venían habían sido expulsados de Europa, venían buscando un refugio político, y con ellos venían sus ideologías. Es el caso de Garibaldi en Río Grande y Montevideo; y el de Mazzini, en Marsella, donde funda la “Giovine Italia”; luego en Suiza y por último en Inglaterra. Acá, en Montevideo, residía Juan Bautista Cúneo ‑que era agente de Mazzini‑, que junto con Lamas y Cané organizaron “El Iniciador”, un periódico de la época. Mazzini había sido expulsado a Londres, y tenía agencias en la mayoría de los puertos, entre ellos Montevideo. En el mapa se pueden ver todas las agencias de la “Giovine Italia”, “La joven Italia”.
Esta universalidad muestra la necesidad de superar las “historias patrias” para abordar la de la gran comarca rioplatense, en la que podremos apreciar los diversos enfrentamientos como los de unitarios y federales, o de monárquicos y republicanos, y en donde podremos apreciar la integración de una inmigración italiana militante del Risorgimento, accionando primero en la revolución republicana Farroupilha, y luego, con Garibaldi, en Montevideo, también; como la inmigración española, liberal y ultramontana que ayudó a poblar tanto el atiborrado recinto de la Defensa de Montevideo como el campo sitiador del Cerrito y Villa Restauración.
Tampoco debe
olvidarse lo que significó como símbolo, en medio de
Creo que el miedo
de Brasil y de Argentina era, en el fondo, hacia las tendencias republicanas.
En
Tanto el Buenos Aires del mitrismo, como el Río de Janeiro Imperial, se determinaron a la implantación definitiva de las asimetrías regionales, en medio de las cuales Uruguay y Paraguay van a quedar atrapados entre los dos subimperios.
Ese fue el pacto
del Imperio con Buenos Aires Mitre. La idea de Mitre era lograr
Estos análisis me sirvieron, y posiblemente a principios del año que viene pueda editar un libro que se va a llamar “Oligarquías Militares y Masones” y cuyo subtítulo va a ser “La consolidación de las asimetrías regionales (1865-1870)”.
Nosotros vivimos
en el Uruguay, estamos en el Mercosur, y recién ahora, con mi asistente en
Ciencias de
El libro que edite va a consistir en eso. Tenemos que superar la historia nacional si estamos en un Mercosur. Yo les pregunto a mis alumnos si estarían asociados con alguien que no conocen. ¿Se casarían con alguien que no conocen? Nosotros estamos casados sin conocernos; me refiero a la ciudadanía, porque no conocemos nada de Brasil, nada de Argentina, nada de Paraguay y, sin embargo, estamos embarcados en el Mercosur.
La historia de Brasil es apasionante. Cuando uno ve que de este continente de dieciséis millones y medio de kilómetros cuadrados, ocho y pocos millones constituyen el territorio del Brasil ‑más de la mitad‑, uno se pregunta qué explicación tiene esto. Porque esto tiene una explicación. Debemos entender a quién tenemos al lado.
Se dice que estamos pasando por una crisis en la enseñanza de la historia a nivel de Primaria, Secundaria, etcétera. Mi opinión personal es que a los chicos no se les enseñan muchas de las cosas que se les tendría que enseñar para vivir en la región, para tener una conciencia regional, no sólo del Uruguay; tiene que existir, además de la conciencia nacional, una conciencia regional.
Hay temas muy
complejos, y hoy en día los muchachos no leen. Un comentarista muy cómico, que
fue asistente mío, referido a la declaración de un “sowhman” de la televisión,
me dijo, y luego lo vertió en la clase: “Fíjense que este señor se jactaba de
que nunca había leído un libro”. La verdad es que hay gente en esta situación,
incluso que se ha recibido en
Además, yo creo que hay que dar a la gente, a los muchachos, una filosofía de vida. Mi especialidad es la historia contemporánea, lo que a mí me permite ver la historia del Uruguay y la región no como un especialista en historia del Uruguay. Yo les digo a los muchachos que la única historia que existe es la universal, y que dentro de ella están todas las demás. El que cree que puede saber del Uruguay desconociendo la historia universal se equivoca. Y les pongo como ejemplo al querido compañero de Facultad José Pedro Barrán, que por desgracia se nos fue, perdiéndose a un gran historiador. Él siempre fue un lector de la historia contemporánea, porque necesitaba saberla para interpretar los fenómenos de un país que estaba sujeto al mercado universal. Entonces, creo que estamos viviendo un momento en el cual tenemos que aportar estas cosas, y yo con el libro trato de hacer ese aporte; espero que la vida me deje terminarlo, y después veremos.
NI mis colegas argentinos y brasileños, ni los uruguayos, trataron el tema regional con verdadera integración; sí hay algún ejemplo de historia comparada entre Argentina y Brasil, en la que no se han integrado debidamente la de los territorios que los separan ‑precisamente Uruguay y Paraguay-, como la que han hecho, en coautoría, el argentino Fernando Devoto y el brasileño Boris Fausto.
Falta trabajar integralmente la gran comarca
mercosuriana, ese espacio de asociación que se llama Mercosur. Yo no conozco
libros de historia que den una interpretación global. Y hay una cosa más: la
historia se maneja con grandes ciclos, o sea que es fundamental conocerlos para
interpretar hechos de hoy, como por ejemplo el contento y la aquiescencia del
Presidente Lula cuando el Presidente Mujica va a Brasil y le dice: “Vamos a
hacer el gran puerto de aguas profundas en La Paloma”. ¿Qué dice Lula? Dice:
“¡Sí, vamos, adelante!”. Hay que tener en cuenta que esa fue siempre la idea
del Brasil. La conquista portuguesa y brasileña era buscar las fronteras
naturales. La producción de Mato Grosso salía por los ríos, o sea que la
política del Río de
El gran complejo argentino, que posiblemente disimula
un arrepentimiento, subyace en la entrega graciosa que realizaron de la
Provincia Oriental al Imperio Portugués; a nosotros nos regalaron porque no
podían vencer a Artigas y no podían sacarse la presencia programática de
Después de que lo tenían agarrado ¡andá a soltarlo! Y cuando los argentinos vencen en Ituzaingó, Inglaterra, que está detrás de los dos y les había dado poco oxígeno, hace que se caigan de cansados después de la batalla. Entonces Inglaterra expresó su voluntad: “Uruguay tiene que ser independiente”. Fíjense: en 1830, el mismo año en el cual Bélgica se independiza y es reconocida inmediatamente por Inglaterra; se desprende de Holanda y se hace un país independiente. ¿Por qué? Porque está cerca de las bocas del Rin, que es un río navegable y controla el comercio europeo. Y acá en el Uruguay, ¿qué pasa? Tenemos un territorio que vela las bocas del Paraná y del Uruguay, en que desemboca toda la cuenca fluvial, hasta el Alto Paraguay que se interna en el Mato Grosso.
Ese fue nuestro destino; por eso, que me disculpen los argentinos cuando hacen los cortes en los puentes y demás. A veces Brasil es para nosotros un socio molesto, y a veces somos molestos para él; incluso no se olviden de lo que dijo una vez el Presidente Fernando Cardoso, que salió por el micrófono: “Ese enano molesto”. Estaba refiriéndose al Uruguay. En ese momento creo que el Canciller era el Dr. Sergio Abreu, quien tenía una política clara en el Mercosur.
Es hora de terminar. Les quise transmitir en qué estoy trabajando; perdonen el tiempo que tomé. Les agradezco el honor que me han hecho.
Yo era conocido del doctor Gross Espiell, quien me dio interesantes elementos; tuvimos algunas conversaciones sobre todos estos temas. Este libro se lo voy a dedicar a él, porque creo que lo merece como Canciller y como profesor de Derecho Internacional, catedrático importantísimo de nuestra Facultad de Derecho, en la época en que los cargos se ganaban ante jurados tangibles y reales y no intangibles y en las tinieblas. Pensáramos o no como ellos, teniendo diferentes enfoques, eran hombres con los que se podía hacer un “potaje” que todos podíamos disfrutar.
Muchas gracias, señor Presidente.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Mendiondo).- Debo saludar también a la esposa del profesor Mario Dotta, Mary Muela, ex presa política, quien está acompañada también de dos ex presas políticas: la señora Jaluff y la señora Teresita Cuadrado. También saludamos a Silvia Velázquez, que no es ex presa política sino alguien perteneciente a las nuevas generaciones.
Agradezco a los taquígrafos y a Carlos Pecoy, a quien tenemos con nosotros.
Pasamos ahora a entregarle un regalo al profesor Mario Dotta.
(Así se efectúa)
(Se suspende el registro de la versión taquigráfica)
(Es la hora 17:36)