Acto de Firma de Protocolo de Cooperación con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Celebrado el 26 de octubre de 2009

Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos

 

(Se inicia el registro de la versión taquigráfica)

(Es la hora 16:30)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO (Dari Mendiondo).- Buenas tardes a todos.

            Es con gran satisfacción y, por qué no, cargados de emoción que recibimos a los hermanos argentinos en esta casa emblemática de la ciudad de Montevideo, donde naciera el Uruguay como país, cuando en Buenos Aires el Gobernador Don Bruno Mauricio de Zabala recibe la orden de sacar a los portugueses de la bahía de Montevideo e instalarse aquí con las menguadas familias heroicas de aquel entonces, que colocaron la piedra fundamental para fundar la ciudad de Montevideo en el año 1724. El primer Cabildo se instaló en el año 1729 en una casa de comercio conocida como la Pulpería de Gronardo.

Así se forjaron nuestras identidades, nuestras historias; somos dos pueblos hermanados por un río, por un idioma, por costumbres, por hábitos, por música en común ‑particularmente, el tango‑ e incluso por el fútbol, traído por los ingleses; si bien éste generó rivalidad entre los uruguayos y los argentinos, lo cierto es que siempre terminamos hermanados en la búsqueda de que nuestros países sean más prósperos y mejores.

            Ha surgido la iniciativa de conformar un Protocolo entre la Legislatura de la Provincia Autónoma de Buenos Aires y la Junta Departamental de Montevideo, integrada por los Diputados departamentales o provinciales, como ustedes quieran decirles, a quienes la ley denomina Ediles. Mantenemos la histórica tradición de la antigua Roma, donde el Edil era el hombre que ejercía la administración política de la ciudad y el encargado de la proveeduría, del contralor de la salud, del ambiente; mantenemos esa tradición histórica. Aquí estamos los Ediles y a 200 metros está el Cabildo de Montevideo, que ya tiene más de 200 años, emblema del primer Gobierno de Montevideo, establecido por Bruno Mauricio de Zabala. Nosotros nos consideramos continuadores de ese Cabildo, que eran los vecinos agrupados y reunidos para determinar la administración de la ciudad, sus servicios, su política interior y todo lo que significaba la administración en la vida ciudadana.

            Con Buenos Aires nos unen muchos años de buena historia. También en algún momento ha habido particulares desenfoques sobre tal o cual cuestión puntual, pero en esencia nos consideramos una única familia rioplatense. Lucharemos por ella; nos desvelaremos por que la unidad entre argentinos y uruguayos se fortalezca aún más con el paso del tiempo; lucharemos todos por la patria grande, la patria que nos hermana, que nos une. También nos hermanan el idioma, las costumbres, los hábitos, la cultura, la música, el arte, los sentimientos. De ahí que para nosotros la firma de este protocolo es un paso fundamental para seguir uniendo a argentinos y uruguayos.

            Quisiera resaltar la presencia aquí de los Ediles Fitzgerald Cantero ‑flamante Diputado nacional, electo en el día de ayer‑ y Jar Sánchez, del Partido Colorado; de Daniel Graffigna, del Partido Nacional; de Marcelo Carrasco, del Frente Amplio; de la autoridad administrativa de la Junta, el señor Secretario General, Alejandro Sánchez, así como de la contadora Cristina González y el doctor Marcelo Schelotto.

            Como expresión grata de este encuentro quiero ofrendar al Presidente de la Legislatura Autónoma de Buenos Aires, señor Santilli, un obsequio que haga pervivir la vigencia de nuestras relaciones, de las relaciones entre dos organismos, entre dos ciudades y entre dos pueblos que se quieren.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

SEÑOR SANTILLI.- Antes que nada, quiero agradecer personalmente a Marcelo Carrasco, que siempre es muy gentil con nosotros y siempre está al pie del cañón ‑como diríamos nosotros‑ tratando de entrelazarnos y de reflotar ese espíritu uruguayo‑argentino, argentino‑uruguayo que es tan importante entre nuestras sociedades; con su relación con Luis Galvalisi y con todos nosotros, ha hecho posible esto. Obviamente, quiero agradecer tu hospitalidad, Dari, que es fantástica. Una persona con la vivencia que tú tienes, con tu don de ser humano y de ciudadano uruguayo importante…; la verdad es que me quedé muy conmovido con la charla que mantuvimos durante el almuerzo.

            Hoy está aquí el Vicepresidente Segundo de la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires, señor Juan Manuel Olmos ‑casi vendría a ser el Vicepresidente Primero, porque yo quedé a cargo de la Presidencia y él, casi en mi lugar‑, quien, además, es Presidente del Partido Justicialista. Nos acompaña, asimismo, el Diputado Rabinovich, que también es Presidente de su bloque; no es del oficialismo, y lo comentamos para que se vea cómo funcionamos nosotros en la ciudad de Buenos Aires y en las Legislaturas Autónomas. También están presentes el Diputado Raúl Fernández, Presidente de su bloque y de su partido, al que representa, y el Diputado electo Bruno Screnci ‑asumirá el 10 de diciembre‑, hoy Secretario Administrativo de la Cámara. La Diputada Saya no pudo venir, pero también estuvo entre nosotros.

            Ayer vivimos una jornada muy intensa, muy sana y muy próspera para la democracia, sobre todo para la democracia de Uruguay. Vimos el nivel de civilidad con que se llevaron a cabo los comicios, el nivel de civilidad que tiene la sociedad con respecto a cómo llevar adelante una elección. Vimos el respeto que hay hacia los partidos políticos, el sufragio, las festividades y las voluntades de los ciudadanos. Esto es muy importante. Todo se desenvolvió con normalidad, con naturalidad, con alegría; todo se dio como debe ser en una verdadera fiesta popular de la democracia. Todos pudieron emitir su voto, pudieron estar en contacto con sus candidatos, pudieron definir que Uruguay va a tener un futuro cierto.

            Más allá de los colores que cada uno de nosotros representa en su política, o tiene en sus pensamientos, en sus ideologías, ver un acto de civilidad tan importante como el de ayer a mí me lleva a pensar que todos sabemos que en la política hay adversarios a los cuales vencer con las ideas, no enemigos. Me parece que el recibimiento que tú, Dari, le has hecho al futuro Diputado nacional que no es de tu partido habla a las claras del nivel de civilidad, de democracia y de participación que tenemos. Lo mismo siento yo, en la Legislatura que me toca presidir, con respecto a los diferentes bloques de importancia que allí están representados; todos han querido venir, han querido estar. Y han querido hacerlo no sólo por los comicios de ayer, sino también para estar hoy participando en esta ceremonia, en este protocolo que estamos firmando, porque nos sentimos verdaderamente hermanados. Queremos a vuestro país, a Montevideo, a Colonia, a todo lo que representa Uruguay; ustedes deben de sentir lo mismo por Buenos Aires cada vez que la visitan. ¡Cómo será la magnitud de este evento que tenemos hasta un Ministro representante de nuestro país, de nuestra embajada en Uruguay participando con nosotros!

            La verdad es que esto habla de los vínculos entre nuestros países, que a veces están tirantes pero que debemos recobrar y recuperar para volver a construir esa Sudamérica grande, fuerte y con un futuro inmenso.

            Hoy, después del almuerzo, me fui a caminar por donde está el monumento a Artigas; me fui bajo el sol a hacer una recorrida y vi la alegría con la que los uruguayos retomaron sus actividades al día siguiente de la elección; algunos estaban comiendo en la plaza, otros estaban recorriendo la ciudad; el sistema de transporte estaba funcionando y la gente volvía a retomar la senda de la normalidad. Ante esto, uno se da cuenta del nivel de civilidad que tienen esta ciudadanía y este país.

            Hemos avanzado en muchos temas con la Organización de Estados Americanos, OEA; hemos avanzado en tener protocolos de transparencia, de administración, de informatización de nuestros registros, de nuestro funcionamiento, del voto electrónico y hasta del quórum, cosa que estamos terminando de perfeccionar.

Me parece que esas experiencias conjuntas son ‑lo hablamos en su momento con Marcelo Carrasco‑ las que se pueden llevar a cabo entre dos ciudades hermanas, dos ciudades que se quieren mucho, que tienen costumbres parecidas. Hoy somos un país hermanado que ha luchado por tener al tango como patrimonio de la humanidad, cosa que hemos hecho en conjunto: Uruguay‑Argentina, Montevideo‑Buenos Aires. Esto es lo que tenemos que seguir reflotando y seguir construyendo. Nunca debemos perder de vista, más allá de los acontecimientos cortos que tengamos en la vida, que nuestra historia es rica, fuerte, y que nunca más nos tiene que encontrar a los uruguayos y a los argentinos enfrentados, y sí nos tiene que encontrar unidos para sacar a esta Latinoamérica, a esta Sudamérica de los niveles de exclusión que tienen nuestras sociedades, nuestros habitantes.

Así que muchas gracias, Dari. Quiero que sepa cada uno de ustedes, en el nombre del Presidente, en el nombre de Marcelo y de todos que Buenos Aires es su casa. Cada vez que allí quieran estar, sepan que tienen un lugar donde parar, un refugio donde tomar un café, un lugar donde encontrar a algún Diputado, no importa de qué partido político sea. La idea es que encuentren en nosotros a un vecino más, a un ciudadano más, a un amigo más.

Muchas gracias por esta acogida, que ha sido fantástica, fraternal. De todo corazón digo que me llevo mucho aprendizaje después de la charla que tuvimos en el día de hoy, y de la visita y de la recorrida que hicimos en el día de ayer.

Somos pares de ustedes. A ustedes los denominan Ediles, y a nosotros, legisladores, Diputados. Fue muy bueno el trato que nos dispensaron en medio de una elección presidencial. Había que ver una elección presidencial y llegar hasta donde llegamos, estar con quienes estuvimos. Más allá de los pensamientos ideológicos de cada uno, nos sentimos verdaderamente hermanados, nos sentimos verdaderamente hermanos.

Muchas gracias por el esfuerzo y el sacrificio que hacen. Sepan que Buenos Aires es su ciudad; sepan que los que estamos aquí somos sus hermanos. Las veces que lo requieran estaremos con ustedes. Y sigamos firmando este tipo de protocolos, que nos hacen crecer y dar mucha más institucionalidad a nuestras instituciones.

 Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO (Dari Mendiondo).- Ahora vamos a firmar el Protocolo.

 

(Así se efectúa)

 

SEÑOR CARRASCO.- ¿Me permite, señor Presidente?

            Primero quiero saludar también al compañero Gloodtdofsky, Diputado nacional electo por el Partido Colorado, que acaba de ingresar.

 

(Aplausos)

 

______Es un orgullo para la Junta tener a dos Ediles que dan el paso hacia el Parlamento nacional.

No voy a resaltar la importancia de este Protocolo, pero sí me parece justo agradecer a todos los legisladores argentinos, a todos quienes ayer y hoy vinieron a visitarnos desde Buenos Aires para participar en estos dos acontecimientos ‑el de ayer y el de hoy‑, que son de suma importancia para nosotros. Venimos trabajando en esto desde hace mucho tiempo con compañeros como Fitzgerald Cantero, Jar Sánchez, Daniel Graffigna y Fernando Ripoll. Con idas y venidas, este convenio ha llevado mucho tiempo de trabajo, al igual que las cosas que estamos resaltando. Nos quedan muchos desafíos por delante; creo que tenemos que empezar a trabajar.

            También quiero agradecer a todos los funcionarios de la Junta Departamental, porque es un día muy difícil para nosotros, ya que es el día siguiente a la elección. La verdad es que nos encontramos muy contentos por recibirlos. Como dijo Diego Santilli, también acá, sin banderías políticas, tienen un amigo y un lugar donde tomarse un café; esta es la casa de ustedes.

            Gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Mendiondo).- Finalizada la parte protocolar, sólo cabe despedirlos con el calor más fuerte que brota de nuestros corazones.

 

(Aplausos)

(Es la hora 16:51)