Homenaje del Presidente de la JDM al general Víctor Licandro

Celebrado el 20 de octubre de 2009

Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos

 

SEÑOR PRESIDENTE (Dari Mendiondo).- Buenos días.

 

(Es la hora 11:07)

 

______Vamos a dar inicio a este acto protocolar sin la presencia del invitado, el general Víctor Licandro, por motivos de salud. El general Licandro, como todos sabemos, tiene 91 años y no ha podido trasladarse hasta la Junta Departamental. Sin embargo, tomamos la decisión de que su secretario y amigo personal Miguel Aguirre Bayley, periodista, escritor, hombre vinculado al mundo de la cultura, del periodismo y de la política ‑con cuyo padre, el doctor Aguirre González, hemos compartido muchos años importantísimos de vida política en Uruguay‑ asuma su representación para que en la mañana de hoy nosotros podamos culminar la iniciativa que tuvimos de considerar la personalidad del general Víctor Licandro como una de las más trascendentes de la vida política y de la historia nacional de los últimos años. Desde ese punto de vista, este es un reconocimiento de la Junta Departamental de Montevideo, a través de su Presidente, para perpetuar la firma del general Víctor Licandro en el libro de personalidades que visitan esta Junta y, a su vez, para homenajearlo por su larga trayectoria como compatriota, como militar, como hombre de ideas y como ex preso político.

            Para finalizar esta introducción, le cedemos la palabra a Miguel Aguirre Bayley.

 

SEÑOR AGUIRRE.- En primer lugar, mis palabras son de profundo reconocimiento. Quiero agradecer a la Junta Departamental de Montevideo, y en particular a su Presidente, el amigo Dari Mendiondo, la atención que han tenido al recordar en vida la figura y la trayectoria del entrañable general Víctor Manuel Licandro, uno de los tres generales que por ser artiguistas y defensores de la Constitución y la ley sufrieron la persecución de la dictadura cívico‑militar: fue encarcelado junto a Seregni casi diez años. El otro general, Arturo Baliñas, pasó por lo peor que puede pasar una persona: la desaparición de su hijo en plena dictadura.

            Licandro ha sido una figura excepcional, y sus compatriotas siempre lo hemos tomado como un referente ético y deontológico ineludible. Su inquebrantable conducta, su actitud solidaria y su ejemplo de vida, no sólo con sus camaradas de armas sino también con la civilidad y la constitucionalidad de un país como la República Oriental del Uruguay, lo han hecho una figura gigantesca del siglo XX y de los albores del siglo XXI.

            Quedan muy pocas palabras más para decir. Podemos contar anecdóticamente que cuando el domingo por la mañana hablamos con el general Licandro se mostró sumamente contento por esta situación, por poder concurrir a la Junta Departamental de Montevideo accediendo a la atención que había tenido particularmente su Presidente, el amigo Dari Mendiondo. Pero todos sabemos que él no sólo tiene 91 años, sino que es un hombre que tiene importantes quebrantos de salud: está en tratamiento de radioterapia y quimioterapia, y ayer, luego de las sesiones, quedó un poco mal herido, como decimos nosotros. Así me lo trasladó él, y hoy a la mañana temprano me llamó a mi casa y me dijo que le era imposible venir, que no se sentía en condiciones de concurrir, pero que de todas maneras hicieran de cuenta que él estaba presente junto a nosotros y que quería, de alguna manera, retribuir este gesto que ha tenido la Junta Departamental y, como dije, el amigo Dari Mendiondo, de recordarle como debe ser, de carne y hueso, en vida, ya que se trata de un hombre que no sólo es un referente ético desde todo punto de vista, sino que es una de las grandes figuras del siglo XX y de los albores del siglo XXI que algún día recogerá la historia como corresponde, sin tergiversaciones.

            En nombre ‑me queda muy grande porque es una figura gigantesca‑ de mi querido compañero y amigo el entrañable general Licandro, muchísimas gracias, Dari, por este recuerdo para una figura que nosotros tanto queremos.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Mendiondo).- Tiene la palabra el señor Edil Marcelo Carrasco.

 

SEÑOR CARRASCO.- Muchas gracias, Presidente.

            La verdad es que estoy contento de estar acá aunque el general no esté físicamente. Para todos los frenteamplistas él es un referente, es un pedazo de la historia, y no importa que no esté hoy acá porque él siempre está con nosotros en todos lados; él y el general Seregni. Para nosotros es un pedazo viviente de la formación del Frente Amplio, es un ejemplo de conducta como persona y como guía para todos los que iniciamos la carrera política en un partido con una ética marcada por personas como Seregni y como Licandro.

            Un saludo para el general. Realmente, nos pareció sumamente importante estar en este momento con un pedazo de la historia no solamente del Frente Amplio, sino del país. Nuestros hijos y nuestros nietos se van a encargar de conocer la verdadera historia de los tres generales que encabezaron esta fuerza política, que sufrieron tanto y que nos dieron tanto, quedándose en el país en los peores momentos, comandando un barco desde donde estaban.

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Mendiondo).- Quiere la vida que siempre se den los imponderables de la casualidad, que enriquecen cualquier instante de nuestra existencia.

            Se acaba de retirar de Sala la taquígrafa Mónica Petrides, nieta de otro general que murió siendo coronel y que fue compañero de prisión del general Víctor Licandro: su entrañable camarada de armas ‑ambos de Caballería‑ el coronel Óscar Petrides, alias el “Griego” para los amigos, o “Belisario”, comentarista de política internacional en el diario “Acción” y periodista de “Marcha”, íntimo amigo de Luis Batlle Berres ‑quien conocía bien el pensamiento político de Óscar Petrides‑ y amigo personal de don Carlos Quijano. Es decir que aquí ha estado presente también, además del general Óscar Baliñas, del general Líber Seregni y del general Víctor Licandro ‑aún en vida‑, el coronel Óscar Petrides.

            Debe decirle al general Víctor Licandro, amigo Miguel, que lo visitaremos en su casa, el día y a la hora que él indique, y le llevaremos el libro de personalidades que visitan la Junta Departamental para que él lo firme. Estamos siempre dispuestos a culminar este acto, que es el reconocimiento, como se ha reafirmado aquí, a esta inmensa personalidad, ejemplo de vida para los uruguayos y auténtico discípulo del Prócer, que así quería a nuestros militares: como Víctor Licandro.

            Ahora le haremos entrega de unos obsequios para que el general Licandro los reciba en su casa. Se trata de una matera; un libro sobre “Peloduro” que imprimió la Junta Departamental de Montevideo, con una dedicatoria mía; y unos souvenirs de la Junta.

 

(Se hace entrega de los obsequios)

 

SEÑOR AGUIRRE.- El general Licandro lo va a valorar muchísimo. Es un hombre sumamente sencillo, pero de gran corazón.

            Muchísimas gracias en nombre de Víctor Licandro.

 

(Se suspende el registro de la versión taquigráfica)

(Es la hora 11:19)