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ACTO DE HOMENAJE A COMUNICADORAS DE
MONTEVIDEO |
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Celebrado el 22 de julio de 2009 |
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Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos |
SEÑOR PRESIDENTE (Gastón Silva).- Buenas tardes a todos y a todas
las presentes en la sala de sesiones de
Damos comienzo a la sesión extraordinaria en homenaje a las comunicadoras de Montevideo.
(Es la hora 17:14)
______Queremos saludar, en primer término, a las invitadas del día
de hoy; a los Ediles y Edilas presentes; a
En primera instancia, vamos a proceder muy brevemente a la presentación del libro “Mujer... entre lo conquistado y lo necesario”, editado por esta Junta Departamental.
Este libro es el fruto del esfuerzo de las Comisiones de esta Junta Departamental de Montevideo que consideran el tema del género, cada una desde su perspectiva. Este libro representa la memoria escrita, como todos los libros.
El libro, que sólo requiere saber leer; el libro, que ocupa poco espacio físico, pero mucho en los sentimientos, en la razón y en las ideas; el libro, que se presta, se reproduce; el diálogo de a dos, o el diálogo de miles, o el diálogo de millones; el libro, como memoria institucional, representativa y democrática.
Antes de entregarlo, vamos a leer la introducción, que nos parece refleja de alguna manera el contenido de sus páginas.
Dice así: “
“¿Dónde está una de las fortalezas de los órganos democráticos de Gobierno? En el acierto de sus resultados, cuando estos interpretan el sentir de sus representados.
“Y
“Las grandes transformaciones económicas, sociales,
culturales en definitiva, de la humanidad no conocen de líneas rectas, sino que
se gestan también desde la derrota, la equivocación y el error, el andar y
desandar caminos, la gesta por
Este es el prefacio del libro que vamos a entregar a todas y cada una de las aquí presentes para que se lo lleven como primer recuerdo de esta Junta Departamental de Montevideo, agradeciéndoles que tengan la deferencia de leerlo, de trasmitirlo, de reproducirlo, y que lo tomen como un gesto casi heroico de un organismo legislativo por situar el tema de la equidad y el género en la consideración pública
Muchísimas gracias
(Aplausos)
______Mientras se procede a la distribución del libro, vamos a dar
inicio a este homenaje a las comunicadoras, que nace de una inquietud de
Dicen en Montevideo que
Decía también que este reconocimiento que estamos brindando, este mimo, este agradecimiento, tiene sobrados méritos para ser llevado adelante. Decimos también que las trabajadoras de la comunicación, las que dicen, las que escriben, las que investigan, las que preguntan, las que contestan y las que escuchan son parte insustituible de nuestra vida. Decimos también que los ciudadanos representados por nosotros dan a todas y a cada una un abrazo que quedará como un recuerdo en sus vidas y que tendrá un lugar en el colectivo imaginario de nuestra ciudad.
El paisaje no
sería igual sin ustedes; sería diferente. Por lo tanto, hoy les queremos dar
las gracias por el esfuerzo, la responsabilidad y el compromiso diario que
tienen con la tarea. En nombre de
(Aplausos)
______Ahora van a hablar representantes de los tres partidos políticos que integran esta Junta. No quiero decir que van a ser breves porque cuando uno se adelanta, generalmente se equivoca.
Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.
SEÑORA RONDÁN.- Gracias, Presidente.
En primer lugar,
quiero agradecer al Presidente de
También quiero
agradecerles a todas ustedes por estar hoy. Si ustedes no estuvieran acá, esto
no habría sido posible. También quiero agradecer a los Ediles y a las Edilas
que no siendo integrantes de
Como ustedes verán, estos son los compañeros y las
compañeras con las que contamos día a día para hablar, para discutir sobre los
temas de género. A veces se dice que se está de acuerdo con los temas de
género, pero luego no contamos con la presencia de quienes lo manifestaron. Por
eso es bueno que agradezca a mis compañeros y compañeras que hoy están aquí. Va
de suyo mi agradecimiento a mi querido compañero de discusiones y de abrazos,
Tutzó, y a mi entrañable amiga Silvia Aguiar, que tienen que ver con el libro. También
quiero agradecer a los funcionarios de
Quiero hacer una aclaración previa. Aquí no están todas las que deberían estar porque es prácticamente imposible. Quiero decir que nosotras, el Presidente y quienes estamos en esta Sala, esta Junta Departamental, en ustedes reconoce al resto de las mujeres comunicadoras que hoy no están acá porque, como ustedes verán, habría sido materialmente imposible que así fuera. Cada una de ustedes hoy está aquí porque representa algo muy importante, pero creo que lo más importante que están representando hoy es a las otras, exactamente como dice Marcela Serrano: nosotras y las otras. Eso somos siempre las mujeres: nosotras y las otras.
En estos últimos días estuve pensando en qué decirles. Para mí es muy fácil hablar en un acto político, pararme en un aula frente a los alumnos y dar una clase de literatura o discutir aquí desde el punto de vista parlamentario con mis compañeros y mis compañeras, pero hoy tengo que hablar delante de mujeres cuyo instrumento de trabajo es la comunicación, es el lenguaje, lo que no es nada sencillo para una profesora de Literatura que quiere hacer las cosas bien. Algunas de las cosas en que pensé van muy de la mano con lo que dijo nuestro Presidente al hablar de lo que ustedes representaban.
Si nosotros pensáramos el universo macro en micro, ustedes serían estrellitas, pero no digo estrellitas en el sentido de pequeñitas, sino porque me gusta el término; serían estrellitas porque las estrellas son las que tienen luz propia. Ustedes tienen esa luz propia y tienen otra particularidad que tiene esa estrella enorme que nos da vida, el sol: tienen la particularidad de dar la luz. ¿Por qué dar la luz? Porque ustedes tienen algo además de sus dones personales. Todas ustedes son únicas e irrepetibles, ninguna es igual a la otra; cada una es excelente en lo que hace y no se las puede comparar, porque, por suerte, los hombres y las mujeres somos todos distintos, en nuestras luces, en nuestras sombras, en nuestros aciertos y en nuestros errores. Ustedes tienen la capacidad de comunicar, y quien comunica ‑es el caso de la mayoría de las que están acá, aunque quizá no de todas‑ tiene la información; y quien tiene la información tiene el poder. Quizás ustedes no se den cuenta de cuánto poder tienen. Una breve demanda de mi parte hoy es que usen ese poder de tener la información. ¿Cómo? De manera que llegue a todos y a todas, a todas y a todos. Si todas tuviéramos la información ‑y ahora hablo específicamente de las mujeres políticas‑, muchas más tendríamos el poder. Esa es mi apelación: todas queremos tener la información para que el poder se divida entre todas y todos.
Mi amiga
Margarita Percovich una vez dijo ‑y es una frase que yo utilizo siempre‑
que nosotras las legisladoras éramos la voz de las que no tienen voz. Dijo la
verdad, porque cuando uno habla desde su banca aquí en
Voy terminando, mi querido Presidente.
He pensado y he sentido desde hace mucho tiempo que ustedes y nosotras, las mujeres políticas, tenemos muchas cosas en común, pero tenemos una que yo diría que nos hace hermanas de la vida. A ustedes les cuesta llegar; y si les preguntara a cada una, todas me contestarían: “Sí, Glenda, nos costó muchísimo llegar”. Créanme hermanas de la vida que a nosotras también nos cuesta mucho llegar. Pero hay una cosa que a ustedes y a nosotras nos cuesta más: permanecer. Ustedes, como yo y como otras que andan por aquí ‑y esto dicho con cariño y con respeto‑, son sobrevivientes. A veces se puede llegar, el asunto es permanecer. No es fácil en este país permanecer largos años en medios de comunicación, y menos aún ser reconocidas, como todas las que están aquí lo son, por todos los medios de comunicación, no solamente por aquellos en los que se desempeñan. Es más: a veces están en un medio y en otras ocasiones están en otro.
No voy a nombrar a ninguna de ustedes, pero voy a mencionar a una jovencita que está en Washington y que el año pasado ganó un premio por una investigación que hizo sobre el semanario “Búsqueda”; su nombre es Leticia Linn. Hoy quiero recordarla, porque si la tuviéramos entre nosotras sin duda estaría sentada aquí. Es una gran y jovencísima periodista.
Una periodista española hace unos cuantos años le preguntó a François Miterrand cómo sería el hombre del siglo XXI. Miterrand contestó: “El hombre del siglo XXI será mujer”. Sin duda no estaba haciendo alusión a una opción sexual, sino que simplemente creo que quiso decir que en el siglo XXI seremos más parecidos, más capaces de compartir, y habrá más mujeres en los lugares en los que hay tan pocas.
Voy a terminar mencionado una frase de otra amiga, de una socióloga uruguaya, porque, ¿por qué buscar por ahí, no? Me refiero a Moriana Hernández.
Cuando gracias al
Fondo de Población las mujeres políticas tuvimos la oportunidad de hacer una
tarea por todo el país para prepararnos para la elección ‑después veremos
los resultados y sabremos finalmente cuántas mujeres fuimos convencionales
nacionales; les pasaremos los datos para que los divulguen‑, cada vez que
terminábamos una reunión, en la que habíamos trabajado juntas las mujeres del
Frente Amplio, del Partido Nacional, del Partido Independiente y del Partido
Colorado, acordando documentos, Moriana decía: “Tenemos la mitad de
Muchísimas gracias, queridísimas hermanas de la vida.
Gracias, señor Presidente.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Me indican que está presente en
Le damos la palabra al Secretario General para que lea algunos de los mensajes de saludo que hemos recibido.
SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Alejandro Sánchez).- El primer saludo
dice: “Sr. Presidente de
“De mi consideración:
“Insoslayables razones personales me impiden estar presente en este merecido reconocimiento a la participación y trayectoria de valiosas mujeres en los medios de comunicación.
“Sensibilidad, esfuerzo, inteligencia y mucha perseverancia han sido componentes esenciales que han permitido a tantas mujeres incursionar en una tarea de dedicación y exigencia permanentes.
“Pero todas han sido, más allá del medio elegido y de la tarea asignada, sabias transmisoras de valores, principios e ideales que nos identifican como sociedad.
“A todas las hoy presentes y en ellas a las que representan mi caluroso aplauso por tan justa y apropiada distinción.
“Afectuosamente,
“
(Aplausos)
______El siguiente saludo dice: “Sr. Presidente de
“De mi mayor consideración,
“Por la presente me dirijo a usted para comunicarle que por compromisos asumidos con anterioridad, me es imposible asistir al homenaje ‘Mujeres que trabajan el área de la comunicación en Montevideo’.
“Es de vital importancia la labor que estas mujeres día a día realizan, mirando las cosas desde otra óptica, y poniendo el corazón en la labor que desempeñan. Me gustaría, dadas las circunstancias, felicitar a todas las mujeres del Uruguay que trabajan en la comunicación, que estas palabras sirvan de aliento y que sigan trabajando con fuerza y convicción hacia una sociedad más igualitaria.
“Sin otro particular, saluda atentamente,
“Dr. Dardo Sánchez Cal. Representante Nacional”.
(Aplausos)
______Otro saludo dice: “Sr. Presidente de
“De mi mayor consideración:
“Al no poder concurrir personalmente a la sesión de esta Junta del día de hoy, adhiero con este mensaje al merecido homenaje que el órgano que Ud. preside realiza a las mujeres que trabajan en el área de la comunicación en el departamento de Montevideo.
“Todos sabemos de la importancia que tienen las comunicaciones en una sociedad democrática, por eso mi saludo afectuoso a todas las mujeres que trabajan en ese sector y mis felicitaciones a esa Junta Departamental por la iniciativa de homenajearlas.
“Mis atentos saludos,
“Senador Danilo Astori”.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Le damos la palabra a
SEÑORA VILLAR.- Buenas tardes a todos y a todas. En particular, buenas tardes, mujeres. Muchas gracias por haber aceptado esta invitación en esta tarde tan poco halagüeña para salir de las casas.
En primer lugar, es fundamental reconocer la función esencial que cumple la comunicación cuando pensamos en el desarrollo y en la transformación del concepto de ciudadanía, cuando apuntamos, fundamentalmente, a profundizar y a desarrollar la democracia participando a todos, desde lo verbal, desde las señas ‑como allá arriba lo están haciendo‑, desde el tacto, pensando en que el derecho a la información y la posibilidad de la comunicación debe ser una herramienta que contribuya, en forma determinante, a mejorar la calidad de vida de las sociedades en general.
No somos ingenuos y sabemos que también esta calidad de comunicación tiene signos positivos y negativos.
Hoy reconocemos, en esta Junta Departamental, a un grupo de mujeres que representan en sí mismas a otras mujeres, que representan una trayectoria en los medios de comunicación, desde las pioneras ‑como Cristina Morán, por ejemplo‑ hasta una joven notera de Tevé Ciudad que viene diariamente ‑debe tener 17 ó 18 años‑, que decía: “No sé qué estoy haciendo”.
Para esta convocatoria no definimos jerarquías o visibilidades; quisimos trascender las caras públicas para poder ‑reconociendo las caras públicas‑ saber que hay otro montón de mujeres que cotidianamente hacen de la información, de la investigación, de la crítica, del deporte, su medio de vida; un medio de vida que han ganado en forma esforzada: hay que pensar que en los medios masivos de comunicación pasamos de ser un adorno que vendía como ícono femenino de trascendencia a ocupar otros lugares, a partir de un desarrollo, de una tenacidad y de una impronta que supimos demostrar las mujeres en esos medios en torno a la inteligencia, a la responsabilidad y al compromiso.
Como comunicadoras somos capaces de describir a través de la radio ‑con una voz que conocemos todos y una cara que nunca vimos‑ cosas maravillosas de nuestra ciudad y las noticias más atroces de nuestra sociedad; podemos investigar los claroscuros, los silencios, las cosas que se tapan y descubrir que en nuestro país hay tantas cosas oscuras como la trata de blancas, tantas cosas oscuras como la violencia doméstica.
En nuestras manos está el trasmitir esa información
como elemento de denuncia para que
No es menor que sean mujeres. ¿Por qué? Porque las mujeres ‑aun desde una postura no feminista‑ aportamos una visión distinta de la sociedad, y no necesariamente como militantes feministas: simplemente como mujeres. Tenemos tal vínculo con la vida cotidiana que es tan natural pintarnos y salir en televisión como fritar las milanesas o tomarle la fiebre al nene antes de salir a trabajar. Nos podemos desdoblar: podemos saber lo que hay en la heladera simplemente abriéndola, o podemos ir echándonos perfume mientras entramos al “Disco” a ver qué es lo que nos falta, y todas lo hacemos. No somos “Superman”: somos mujeres. Estamos acostumbradas a desdoblarnos, a cumplir roles distintos y, también, cuando analizamos y vemos la sociedad, a saber en qué sentido y en qué dirección queremos aportar.
Este homenaje de hoy no tiene solamente un corte de
género; este homenaje de hoy tiene fundamentalmente un objetivo: hacerlas
visibles, que cada una de ustedes tenga una cara reconocible, que cada una de
ustedes sea una persona con la cual tenemos un contacto, porque la
invisibilidad es lo que a veces redunda en la anulación de ese espacio de quien
trabaja todos los días. Cuando ponemos arriba de la mesa los problemas parece
que existieran por primera vez; cuando vemos por primera vez a una persona
podemos decir: “No me imaginaba” ‑como me pasó con Rosario‑ “que tu
cara fuera así”; sin embargo, descubrís a Rosario a través de otras sensaciones
y de otras cuestiones. Las señas que hacen arriba, en
Gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Vamos a saludar la presencia del periodista Álvaro Casal, del Diario “El País”.
Tiene la palabra el señor Secretario General.
SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Alejandro Sánchez).- “Señor Presidente
de
“Gastón Silva.
“Presente.
“Recibe mi más caluroso saludo y satisfacción por el homenaje que en el día de hoy se le realizará por parte del Legislativo Comunal a comunicadoras de radio, televisión y prensa del departamento de Montevideo.
“Por motivos de tener agendada en forma previa otra actividad no podré acompañarlos, como hubiese sido mi deseo.
“Hago extensivo este saludo a cada una de las periodistas homenajeadas.”
Firma la nota Mónica Xavier, Senadora.
(Aplausos)
______“Agradezco muy especialmente la invitación recibida para
participar del Homenaje que se realizará a las Mujeres que trabajan en el Área
de
“Compromisos de agenda que ustedes comprenderá me impiden poder acompañarlos.
“Reciban un caluroso saludo y las felicitaciones a las homenajeadas y por dicha importante publicación.
“Cordialmente, María Simón, Ministra.”
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Para finalizar la parte oratoria, tiene la palabra la señora Edila María Luisa Decia, del Partido Nacional.
SEÑORA DECIA.- Buenas tardes a todas y a todos los que nos acompañan
en este homenaje cuya iniciativa, como dijo nuestra Presidenta de
También quiero
hacer un agradecimiento especial a esta Comisión, y nuevamente a
Yo siempre cuento algo que seguramente ustedes no habrán escuchado. Yo me inicié en esta Comisión en este nuevo Gobierno Departamental, en el año 2005. Casualmente, soy la única mujer que está actuando en el Partido Nacional. Les confieso que no ha sido fácil. Soy joven, pero no tanto, y me han ayudado mucho. Glenda ha sido un pilar, una guía, una compañera de ruta en esta nueva etapa en mi vida, que es todo un desafío. También quiero nombrar a alguien muy especial que lamentablemente ya no está, que es mi madre, que colaboró mucho para que yo estuviera acá.
Este es un camino de un aprendizaje bastante fuerte en un momento muy especial del Uruguay, en el que nos proyectamos para lograr tener poder pero en el buen sentido de la palabra, es decir, para que nos escuchen. La mujer tiene muchísimos temas en los que puede colaborar para mejorar la calidad de vida no sólo de las propias mujeres sino de toda la sociedad.
En todos los homenajes que hemos realizado en esta Comisión el objetivo ha sido reconocer la actuación y la trayectoria de todas las mujeres, en este caso, de todas las mujeres comunicadoras que a lo largo de estos años se han destacado en distintas áreas y han logrado ser representativas en todos los temas relacionados con la mujer.
En este siglo,
que es el siglo XXI, estamos en plena revolución de
En esta sociedad, hoy se cree que se ha conseguido una igualdad de género, pero aún nos queda mucho camino por recorrer porque tenemos una piedra muy grande, que es la discriminación de género, la cual permanece y se visualiza en todos los niveles de la sociedad.
Tengo la plena
convicción de que para lograr una adecuada participación es necesario que se
visualicen nuestros nuevos roles, tanto en la esfera privada como en la esfera
pública. Será así como podremos construir una visión integral de la mujer como
sujeto de comunicación y como ciudadanas plenas. Debemos trabajar para terminar
con estos estereotipos tradicionales impuestos por la sociedad en la que
vivimos. No es tarea fácil. Debemos proponernos eliminar la discriminación para
lograr, tanto los hombres como las mujeres, construir políticas de género que
hagan posible que tengamos una visión más amplia de la realidad social del país
para lograr una verdadera democracia construida como base de
Quiero terminar diciendo algo que me parece muy importante: debemos aprender del ayer y vivir el hoy para construir el mañana.
Muchas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Saludamos también la presencia de
(Aplausos)
______Vamos a proceder a la entrega de las medallas, algo que, como dije al principio, tal vez no sea lo más importante, pero simboliza las palabras que acaban de ser pronunciadas por todos y cada uno de nosotros.
El señor Secretario General Adjunto, José María Bidegain, las irá nombrando a efectos de que se les entregue el presente.
(Así se efectúa)
SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- ¿Alguna de ustedes desea hacer uso de la palabra?
(Las homenajeadas proponen a
SEÑORA MORÁN.- Muchas gracias a las compañeras y a los integrantes
de
Tomo un poco tus palabras, compañera Edila Villar, porque me gustó lo que dijiste ‑y lo comentábamos con Ana María Mizrahi‑ en cuanto a que las mujeres nos desdoblamos. Es cierto: nos vamos poniendo, de pronto, una fragancia de Versace y vamos pensando qué tenemos que comprar para el almuerzo. Muchas de ustedes más que yo, porque ahora solamente tengo que pensar en mi almuerzo y nada más, pero todo eso lo hice antes, así que estoy absolutamente compenetrada con lo que decís.
Me gustaron tus palabras porque demuestran esa forma tan cotidiana de sacar adelante todo; de cómo sacamos adelante a los hijos entre padre y madre, o cuando no tenemos al padre, solo la madre, y de cómo sabemos pelearle a la vida, enfrentarla, encararla; pararnos frente a ella y decir: “aquí estamos”. Y cuando digo pararnos frente a la vida digo pararnos frente a todos y a todas y defender nuestros lugares, nuestros espacios. Ninguna de nosotras, Edilas, comunicadoras, compañeras, periodistas; ninguna de nosotras, mujeres, estamos dispuestas a perder un solo espacio.
(Aplausos)
SEÑORA RONDÁN.- ¡Muy Bien!
SEÑORA MORÁN.- Yo tengo muchos años vividos, mucha carretera hecha y sigo luchando por mis espacios, por aquellos que me gané y por aquellos que me fui ganando con el devenir de los tiempos.
A mí me hace muy feliz reencontrarme contigo, Glenda; sos una fuera de serie. ¿Sabés qué te pasa a vos? Sos demasiado trasgresora.
(Hilaridad)
(Aplausos)
______Sos divinamente trasgresora, y te lo dice una trasgresora, así que te aplaudo. Pero, además, todo se te hace más difícil, mi amor, porque sos muy frontal, muy divina.
Gracias a ti,
Graciela, que no te conocía y hoy tuve el gusto de conocerte. Y gracias a esta
niña ‑te digo niña porque eres muy joven‑, María Luisa Decia. Ella
me trajo un recuerdo precioso de su mamá, de cuando viajé con ella, cuando aún
teníamos
(Aplausos)
______Me voy a poner a leer este libro pequeño, pero de contenido muy profundo. Les doy las gracias a quienes tuvieron la responsabilidad de hacerlo, y también por que hoy esté en nuestras manos. Ahora miro para arriba y para los costados porque esa es la costumbre que tengo en el teatro, y es maravilloso.
Muchas gracias a todos los que están aquí por haber venido a acompañarnos, y especialmente a los que están en las barras.
Gracias a ustedes y hasta pronto. Fueron muy amables.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Vamos a invitar a los presentes a
que pasen a
Nuevamente, muchísimas gracias por estar acá.
Se levanta el acto de homenaje.
(Es la hora 18:11)