3er Congreso de Deporte a Nivel de Juntas Departamentales

Celebrado los días 9 y 10 de mayo de 2009 en el Salón Azul de la Intendencia Municipal de Montevideo

Organizado por la Comisión Especial de Deporte de la Junta Departamental de Montevideo

Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos

 

(Se inicia el registro de la versión taquigráfica)

(Es la hora 9:52)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Carlos Pecoy).- Muy buenos días, señoras y señores.

            Damos comienzo al 3er Congreso Nacional de Deporte a Nivel de Juntas Departamentales.

            Saludamos la presencia del señor Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich; del señor Ministro de Turismo y Deporte, doctor Héctor Lescano; del señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Edil Gastón Silva, y del señor Presidente de la Comisión de Deporte de la Junta Departamental de Montevideo, Edil Jorge Meroni. Asimismo, queremos saludar la presencia del inspector mayor Luis Mendoza, del periodista y empresario señor Julio Sánchez Padilla, de los Ediles de los distintos departamentos de la República Oriental del Uruguay y del público en general.

            Comenzamos la actividad en este acto de apertura con la palabra al señor Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich.

 

SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DE MONTEVIDEO (Ricardo Ehrlich).- Buenos días; bienvenidos al 3er Congreso Nacional de Deporte a Nivel de Juntas Departamentales.

            Quiero saludar, en primer lugar, al señor Ministro de Turismo y Deporte, al Presidente de nuestra Junta Departamental de Montevideo, así como al Presidente de la Comisión de Deporte de nuestra Junta. También quiero dar una muy cálida bienvenida a todas las Edilas y Ediles que están presentes, a los responsables de Deporte de las distintas Intendencias, a las autoridades policiales, y a las personalidades y amigos del deporte que nos acompañan.

            Pensaba saludarlos y darles la bienvenida con palabras optimistas, reconociendo el trayecto que hemos recorrido en este período en los distintos rincones del país y también en Montevideo, poniendo énfasis en algunos aspectos que tienen que ver con todo lo que tenemos por delante con relación al deporte, pero, sin duda, como les debe de ocurrir a todos ustedes, mis sentimientos están mezclados entre la importancia de todo lo que tenemos por hacer, la alegría de encontrarnos, por lo que significa un evento de esta naturaleza, y los hechos que han ocurrido en la noche de ayer ‑más concretamente esta madrugada‑, que han enlutado nuevamente al deporte, y que nos preocupan enormemente a todos.

            El deporte es calidad de vida; es convivencia; es uno de los pilares de la construcción de una sociedad y, por lo tanto, para una ciudad, para un territorio, es uno de los elementos centrales. Es un elemento que juega un rol mayor en la organización del territorio, de la ciudad, y que, por definición, desarrolla la calidad de las personas y crea convivencia.

Entonces, cuando en la sociedad tenemos patologías como las que estamos enfrentando a distinto nivel, cuando tenemos que suturar heridas en la sociedad y crear cohesión social, el deporte es una de las herramientas centrales. Pero también en el deporte se nos manifiestan, a veces, esas patologías sociales. Estamos trabajando todos juntos en forma muy dura y no hay que bajar los brazos. Sin duda que sucesos como los que nos enlutan, nos sacuden y nos preocupan, nos hacen revisar el trabajo que realizamos pero, sobre todo, no tenemos que bajar los brazos.

Por lo que yo veo en las calles de Montevideo, y por lo que veo en las grandes actividades que convocan a decenas de miles de personas ‑como todas las que tuvieron lugar durante este verano‑, les puedo decir que todas ellas se han realizado en la mejor forma ‑y las autoridades policiales aquí presentes podrán dar su testimonio‑, y fueron realmente un ejemplo de convivencia. Eso quiere decir que vamos avanzando. Lo que estamos viendo es que nuestra gente, la sociedad, empieza a ocupar los espacios públicos, lo que refuerza la convivencia. Las actividades culturales y deportivas constituyen lugares de encuentro de la sociedad, y es así como vamos creando seguridad cuando nos encontramos, cuando estamos presentes, cuando nos apoderamos de esos espacios públicos. Al mismo tiempo, tenemos que tomar todas las medidas que aseguren que todo este proceso se pueda realizar de la mejor manera.

Realmente, me siento dolido por los sucesos acaecidos en la noche de ayer, pero de ninguna manera podemos bajar los brazos. Tenemos que seguir trabajando para que el deporte sea una herramienta de creación de convivencia, de construcción de sociedad, de la sociedad que queremos, con nuestros sesgos y nuestros matices respecto a lo que puedan ser los proyectos de futuro, pero que reposa, desde todos los ángulos, en una sociedad que tiene valores de convivencia muy fuertes.

Entonces, deporte y convivencia, y en ese orden, convivencia y seguridad, me parece que son los temas centrales. Pero también el deporte es un elemento central como construcción de ciudad, de organización de territorio, de infraestructura deportiva, porque facilita el acceso a las actividades deportivas. Las Juntas Departamentales y los Ejecutivos Comunales deben poner este tema encima de la mesa y considerarlo con mucha fuerza y en este momento.

Les quiero dar un ejemplo de lo que hemos visto en Montevideo en los últimos años. Puedo poner distintos ejemplos, pero creo que sólo uno ilustra lo que está pasando en nuestra sociedad. La herramienta del Presupuesto Participativo, que empezó en Montevideo desde hace varios años y que está siendo puesta en marcha en numerosos departamentos de nuestro país ‑con matices diversos, pero constituyéndose en una herramienta de participación ciudadana bien interesante‑ se manifiesta, al principio, a través de varios proyectos que tienen que ver con diversas obras en la ciudad, aunque muchas tienen que ver con intervenciones viales. Pero en nuevas ediciones del Presupuesto Participativo empezaron a aparecer proyectos más complejos, de naturaleza social, cultural, que motivaron que se agruparan vecinos e instituciones. En la última edición, la del año pasado, el 42% de los proyectos aprobados eran de naturaleza deportiva. En todos los barrios de Montevideo, sea cual sea su condición, su problemática, aun en los barrios más humildes, las iniciativas deportivas fueron las privilegiadas, lo que me parece que es una poderosísima señal. Me parece que eso nos alienta a redoblar nuestros esfuerzos, a no bajar los brazos y a seguir trabajando.

            Por lo tanto, tenemos que ver al deporte no sólo como una construcción individual, como un aliento a superarnos, a mejorar la calidad de nuestra gente, sino, también, como herramienta central de construcción de sociedad.

            Entiendo que este 3er Congreso es muy oportuno, y que los sucesos ocurridos esta madrugada -que seguramente estarán en el corazón de vuestros debates‑ harán redoblar los esfuerzos en cada uno de los departamentos de nuestro país para evitar que vuelvan a ocurrir.

            Muy estimados: espero que tengan unas jornadas muy fecundas. Estaremos muy atentos a las conclusiones a las que lleguen, que seguramente nos van a seguir empujando a trabajar en estas direcciones.

            Buenos días, y fecundas jornadas.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Pecoy).- A continuación hará uso de la palabra el Presidente de la Comisión de Deporte de la Junta Departamental de Montevideo, señor Edil Jorge Meroni.

 

SEÑOR MERONI.- Buenos días a todos y a todas.

            Quiero agradecer la presencia del señor Ministro de Turismo y Deporte, del señor Intendente y del Presidente de la Junta Departamental de Montevideo. También quiero agradecer la presencia del inspector mayor Luis Mendoza, del señor Julio César Sánchez Padilla, del señor Gonzalo Halty y la de algunos otros señores Directores ‑que creo están presentes‑ de las Divisiones de Deporte de las demás Intendencias.

Cuando el año pasado propusimos en el Congreso Nacional de Ediles realizar este encuentro en la ciudad de Montevideo, recibimos el respaldo tanto del Presidente de la Junta Departamental de Montevideo como del Intendente Municipal de Montevideo.

Pensábamos, realmente, que esta jornada iba a comenzar con los bríos necesarios, pero, lamentablemente, como decía el señor Intendente, los hechos luctuosos de la noche pasada ocurridos a la salida de un partido de básquetbol nos ponen con otro espíritu; pero, bueno, son cosas que pasan. Hay que redoblar los esfuerzos para que entre toda la sociedad podamos, de una vez por todas, erradicar la violencia en el deporte. Nosotros consideramos que el deporte debe ser una herramienta fundamental para eliminar la violencia, la droga y el alcohol. Los gurises más jóvenes, sobre todo, deberían estar haciendo deportes en vez de drogarse o beber en las esquinas, porque eso sigue fracturando nuestra sociedad.

No vamos a extendernos más, porque estamos un poco justos con el tiempo y todavía falta que hagan uso de la palabra el señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo y el señor Ministro de Turismo y Deporte.

Bienvenidos todos a la ciudad de Montevideo. Que sean muy buenas jornadas de trabajo la del día de hoy y la de mañana.

Gracias a todos por estar acá.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Pecoy).- Invitamos al señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Edil Gastón Silva, a hacer uso de la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO (G. Silva).- Buenos días a todos y a todas.

            El ser humano necesitas ciertas condiciones básicas para poder llevar adelante su función en el planeta Tierra: la educación, el trabajo, un lugar donde vivir, un rato para descansar y una salud bien atendida.

            El deporte es parte esencial del desarrollo de ese ser humano. La actividad deportiva debería ser concebida como el esfuerzo propio, con los demás y hacia los demás. Claro que estos son tiempos ‑y tiene colación con lo que pasó anoche en nuestra ciudad‑ en los que se privilegia el objeto y no el sujeto; son tiempos en los que se privilegia el resultado y no el esfuerzo; son tiempos en los que se privilegia la forma y el merchandising y no el contenido; son tiempos en los que se privilegia al que tiene éxito, y el que no lo tiene es un fracasado. En estos tiempos tan difíciles, tan rápidos, tan veloces, el deporte debería representar no sólo el mérito de la medalla, sino el mérito del solo hecho del esfuerzo.

            El deporte siempre tiene un resultado; siempre genera un resultado. Siempre va a haber alguien que sale primero, alguien que sale segundo y alguno que queda tercero; también va a haber alguien que alcanzó la meta y alguien que no la alcanzó. Pero ese resultado no debe ser solamente el premio del podio o de la medalla, sino que tiene que ser el premio al esfuerzo, a la contracción y al trabajo.

            Ante la celeridad de estos tiempos, ante los flashes, ante los peligros sociales como la droga y la violencia ‑que son patologías de verdad instaladas también en nuestra sociedad‑, el deporte debe ser un campo de contención, un campo de encuentro, un campo de charla, un campo de aliento, un lugar en el que admitir de la misma manera a aquel que gana y a aquel que pierde. El deporte es sólo un instrumento que debería permitirnos desarrollar mejores personas.

            Entonces, la Junta Departamental de Montevideo saluda este esfuerzo institucional y el esfuerzo de todos aquellos que han venido desde el Interior para participar en estos talleres. Y cuantos más hechos como el de ayer o más hechos de violencia se produzcan en nuestra sociedad; cuantos más datos nos indiquen que efectivamente estamos ante un problema serio en el que no nosotros sino ustedes tienen alguna cuota de responsabilidad o posibilidad de modificar, me parece que más que llamarnos a la tristeza debemos llamarnos a la reflexión y a la posibilidad de cambiar las cosas.

            Siempre hay que pensar, como el maratonista que sale en una carrera, que va a llegar a cubrir esos kilómetros que le quedan por delante. Y con seguridad que nuestra sociedad, con el esfuerzo de cada uno de nosotros, va a obtener no el mérito o el primer lugar en un podio, sino la satisfacción de transformarse para mejorar y hacer del deporte una herramienta insustituible de la vida del ser humano en nuestro país.

            Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Pecoy).- Cerrando el acto de apertura del 3er Congreso Nacional de Deporte a nivel de Juntas Departamentales, hará uso de la palabra el señor Ministro de Turismo y Deporte, doctor Héctor Lescano.

 

SEÑOR MINISTRO DE TURISMO Y DEPORTE (Héctor Lescano).- Muy buenos días para todas y para todos.

            Estimado Intendente Municipal; señor Presidente de la Junta Departamental; señor Presidente de la Comisión de Deporte de la Junta Departamental; distinguidos amigos que son además expositores en este Congreso, señor inspector mayor Luis Mendoza, estimado Julio Sánchez Padilla; señor Director de Deporte de la Intendencia Municipal de Montevideo, profesor Gonzalo Halty; señores Ediles y señoras Edilas, y todos aquellos que hacen un esfuerzo tantas veces anónimo, sin estridencia ninguna, desde todo el país, por colaborar, por empujar, por renovar los impulsos en lo que nos une a todos en este caso, que es el desarrollo de políticas deportivas en el país: en más de una ocasión hemos señalado que, por cierto, no habrá política nacional exitosa. Dicho sea de paso, cuando me preguntan “¿existe una política nacional de deporte como la de turismo o la de otros ámbitos de la vida del país?”, la respuesta es que no. Me parece que es muy grave, muy fuerte decir que existe ‑y mucho menos cerrada y completa, como dicen los técnicos en materia electoral‑ una política nacional, porque creo que ésta se construye permanentemente. Nos enfrentamos siempre a cosas nuevas, a cosas que merecen la atención inmediata. Hay, por cierto, ‑y que quede claro‑ grandes orientaciones, grandes líneas de valores, que son las que además me parece que compartimos en la gran mayoría de los casos todos aquellos que estamos de alguna manera integrados al hecho social, educativo, cultural y económico que es el deporte.

            Entonces, no habrá política nacional en construcción ‑como dice el filósofo, la verdad es sinfónica, no es de una nota sola, sino que la tenemos que buscar entre todos‑ si no se asienta en el desarrollo o en los desarrollos locales y regionales; en el esfuerzo de la comunidad, en el esfuerzo de una Intendencia por estar muy cerca de la gente, y también en el esfuerzo de los Ediles que desde las Comisiones de Deporte trabajan en los problemas cotidianos. En esto no hay cosas chicas; como decía Elías Regules: “...cosas chicas para el mundo, pero grandes para mí”.

Todos los temas deberán estar, entonces, sobre la mesa. Cuenten con la mejor disposición del Ministerio ‑y, estoy seguro, de todos‑ para trabajar en busca de soluciones.           Muy pocas horas atrás una delegación de cuatro o cinco Ediles nos hizo el honor de visitarnos en nuestro despacho para hablar acerca de cosas muy concretas que deberán estar presentes acá. Por ejemplo, el tema de la ficha médica en el Interior, que es un gran problema; el traslado de las delegaciones juveniles, muchas veces dentro del propio departamento, porque hay instituciones o federaciones de niños, de niñas, de jóvenes, que no cuentan con recursos para el traslado interno en casos de competencias intradepartamentales, y ni que hablar cuando éstas son de carácter nacional o regional; los cursos de nivelación de técnicos, que han costado y siguen costando mucho; el apoyo que desde los organismos públicos y privados pueda brindarse para la detección de talentos, así como el apoyo a jóvenes deportistas, que existen ‑y de primer nivel‑ en las primeras Divisiones de todo el país.

De manera que es necesario trabajar tanto en las “pequeñas” cosas ‑entre comillas‑ que hacen al quehacer cotidiano, como en los grandes proyectos nacionales; por ejemplo, la construcción en forma participativa ‑porque, de lo contrario, no tendría éxito‑ de una ley nacional de deporte. Está en el Orden del Día del Congreso, y le hemos pedido al Director Nacional, el profesor Fernando Cáceres, que les dé a ustedes la máxima información acerca del borrador que entregáramos la semana pasada a la Comisión de Deporte de nuestra Cámara de Representantes. Se trata de una ley puntual que ataca el tema de la transferencia de jugadores; yo recién hablaba de ello con el amigo Sánchez Padilla. Me parece que la gran mayoría de los actores comparten que es necesario, al menos, intentar iniciar un proceso de cambio de las reglas de juego en materia de contratación, de transferencia de jugadores profesionales ‑fundamentalmente, del fútbol y, en algunos casos, del básquetbol‑, ya que consideramos que las actuales reglas son injustas, no son equitativas. Aquellas cosas que están bien hay que mantenerlas, y aquellas que están mal hay que intentar cambiarlas; ese es no sólo el derecho, sino también la obligación de quienes momentáneamente estamos en la Administración. Creo que hay que fortalecer a las instituciones que lo merezcan, que tengan calidad de gestión, que tengan una gestión sana y auditada. Lo que podemos aportar nosotros desde el Poder Ejecutivo es una iniciativa legislativa para tratar de resolver uno de los grandes problemas del deporte y hacer sustentable financiera y económicamente la estructura del deporte profesional, porque hoy no lo es, salvo algunas excepciones.

Hay distintos programas en marcha, como el llevado adelante por la fundación “Deporte Uruguay” junto con el Comité Olímpico.

Me parece que la mirada del Interior del país y de los Gobiernos Locales debería también estar presente; lo digo en términos autocríticos, pero siempre se está a tiempo de corregir las cosas.

Queremos informar al señor Intendente ‑el otro día lo informábamos en el Parlamento con mucho orgullo, sobre todo porque no somos nosotros quienes estamos directamente en el tema‑ que de las mil escuelas urbanas que hay en todo el país, 902 ya cuentan con profesores de Educación Física. Esto representa el 92% del universo de nuestras escuelas públicas; aún faltan ‑seguramente muchos de ustedes estén relacionados con ellas‑ las 1.230 escuelas rurales. Ahí vamos por otro camino de apoyo. Realmente, este esfuerzo de la obligatoriedad de la educación física en todo el sistema público escolar ‑ojalá podamos trasladarlo a los otros estamentos, a los otros estadios de la enseñanza, a todos los niveles‑ ha sido ‑y lo digo sin ninguna estridencia y con mucha humildad‑ realmente un impulso histórico, y la iniciativa, como corresponde, fue votada por la unanimidad del Parlamento Nacional.

El Programa Escuela en Movimiento precisamente es un programa que, apoyado muy fuertemente desde la Presidencia de la República, apunta a facilitar aquellas cuestiones de la logística, la infraestructura, etcétera, a los efectos de poner en práctica este esfuerzo de la educación integral física y deportiva y de la interconexión con toda la red de instituciones públicas y privadas en lo que tiene que ver con la recreación y los beneficios fiscales para las empresas. En este momento nos tenemos que ayudar, ya que estamos lejos de estar en un nivel aceptable de coordinación para dar sinergia a lo que tenemos a favor del bien común, a favor de la comunidad, que es por la que nos comprometemos y la que nos interpela a todos. También se dan importantes beneficios en las tarifas públicas para aquellas entidades deportivas que colaboren con este programa, a los efectos de que se concrete la posibilidad de utilizar la infraestructura deportiva; es decir, han obtenido diversos apoyos del Estado desde hace mucho tiempo para que se pueda utilizar esa infraestructura ociosa en beneficio de esta actividad.

            Como ustedes saben, el Presidente de la República últimamente lanzó en el Teatro Solís el Programa Gol al Futuro, orientado a la educación y a la salud de los jóvenes de nuestras Divisiones inferiores de los clubes profesionales del fútbol. Ahora habría que buscar ‑porque siempre estuvo presente la idea‑ la forma de trasladarlo al fútbol del Interior, a las expresiones del deporte amateur, etcétera, para atender al ser humano que está en cada jugador, aunque muchos de los cuales ‑como recién se decía, la “inmensa mayoría”, entre comillas‑ no sean exitosos. El programa también se vincula a la realización de juegos. Con el Intendente Municipal de Montevideo y con el Intendente Municipal de Maldonado hemos hablado con respecto a los juegos de playa. Por ejemplo, este año se va a realizar el Primer Sudamericano de Juegos de Playa. Asimismo, creo que fue muy exitosa la realización del Campeonato Sudamericano de Fútbol de Playa para el Mundial, que se disputó hace unos meses en las playas de Montevideo. Todos estos acontecimientos ‑como los juegos escolares o liceales‑ deberían volver a realizarse con más fuerza como factor fundamental de integración nacional, así como también de integración internacional.

            Sé que ustedes tienen contacto con todos estos temas. Insisto en que no habrá una política nacional exitosa si no descansa en el trabajo y el desarrollo local, en el esfuerzo anónimo y la constitución de redes solidarias en todo el país en el marco de esa perspectiva nacional, que cada vez le debe asignar más importancia y más centralidad al deporte.

            Este año es de renovada fiesta democrática para el país. Yo creo que no sólo es necesario, sino que es saludable y posible en materia de políticas deportivas construir políticas de Estado, políticas que estén mucho más allá de una Administración; creo que esa es una idea-fuerza que sinceramente me parece compartida. Ustedes saben que el Gobierno que tengo el honor de integrar está trabajando fuerte para seguir, y la oposición está trabajando fuerte para regresar; esto es lo que pasa en la vida democrática; la situación será resuelta por el pueblo, que es soberano. Pero sea cual sea la resolución soberana en las urnas, ojalá que entre todos podamos dar a estas actividades un nuevo impulso en el marco de un fuerte y sano debate ‑porque eso también es vitalidad democrática‑ acerca de las grandes líneas, de la importancia del desarrollo deportivo. El año próximo en Mercedes ‑donde he estado‑, o en Trinidad, en Montevideo, en Artigas, en Florida, o en cualquier otro departamento del país, seguramente será otro Ministro ‑eso es absolutamente seguro, al margen de la decisión soberana‑ el que concurra, y espero que, además, sea sólo Ministro de Deporte, porque ese es un tema que tenemos que integrar también a nuestra agenda. El deporte en el Uruguay, su estructura, su realidad, lo que representa para el país, merece el máximo nivel institucional y la máxima energía de un jerarca con sus colaboradores puestos exclusivamente para trabajar en toda la acción deportiva. Ellos estarán en la inauguración de otro Congreso Nacional de Ediles sobre deporte, porque esta actividad sigue. Los Ministros estamos de paso, pero el objetivo ‑el bien común de la comunidad, el desarrollo integral de niños y niñas, de jóvenes y adultos‑ seguirá siendo obligación de todos, por encima de banderas políticas. Creo que en esto tiene que haber una gran coincidencia.

Quiero hacer mías las palabras del Intendente Ehrlich en el sentido de no bajar los brazos. Hemos coincidido hace unos minutos con el señor inspector mayor Mendoza y con el señor Intendente en solicitar al estimado doctor Delbono ‑Presidente de la Comisión creada especialmente por la ley‑ una convocatoria con carácter de grave y urgente para estas próximas horas ‑más concretamente, para el mediodía‑ a los efectos de que se reúna la Comisión Honoraria para la Prevención, Control y Erradicación de la Violencia en el Deporte.

Una vez más, el tema está en la agenda. Hay distintas opiniones sobre un tema muy complejo, que no admite cuestiones en blanco o negro, que hay que trabajarlo con una gran responsabilidad. Desde la mirada de las responsabilidades compartidas, seguramente, entre todos los actores seguiremos uniendo fuerzas a favor del interés común, para ganarle la batalla a esa minoría de la afición deportiva y de la sociedad uruguaya. Tenemos que ganar también esta batalla.

De manera que gracias por la invitación.

Me sumo a las expresiones de los compañeros de la Mesa en el sentido de desearles la mejor de las deliberaciones, la mejor estadía a tantos Ediles que han venido, en algunos casos, desde tan lejos.

Queremos renovar el compromiso y la disposición del Ministerio de Turismo y Deporte de estar a la orden. En aplicación de las responsabilidades intransferibles, debemos actuar en esa construcción colectiva y auténticamente participativa a favor de la gente, del bien común y de la calidad de vida de nuestros compatriotas.

Mucha suerte en el desarrollo de este Congreso.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Pecoy).- Los invitamos a una pausa para, posteriormente, volver a encontrarnos y abarcar, entonces, el tema específico de violencia en el deporte, a cargo de los expositores que están en el programa.

 

(Así se efectúa)

(Es la hora 10:23)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Pecoy).- Vamos a iniciar la segunda parte de este 3er Congreso Nacional de Deporte a nivel de Juntas Departamentales.

 

(Es la hora 10 y 55)

 

______El tema que se tratará a continuación es: “Violencia en el deporte”.

            Van a exponer el representante del Ministerio del Interior inspector mayor Luis Mendoza y el señor periodista Julio Sánchez Padilla. También está prevista la presencia del periodista y doctor Jorge Da Silveira, quien suponemos que por motivos laborales aún no ha arribado.

            Este panel tendrá un moderador, que será el señor Edil Miguel Paolillo, integrante de la Comisión de Deporte de la Junta Departamental de Montevideo. Por lo tanto, será él quien se encargue de comenzar explicando cómo va a ser el tratamiento de este tema tan importante, como es la violencia en el deporte.

 

SEÑOR MODERADOR (Miguel Paolillo).- En primer lugar, quiero agradecerles a todos su visita y saludarlos diciéndoles, en representación de la Junta Departamental de Montevideo, que nos sentimos muy contentos por vuestra presencia. Nos alegra que nos acompañen y que podamos participar en este 3er Congreso Nacional de Deporte a nivel de Juntas Departamentales.

            La mecánica prevista para este segmento va a ser la siguiente: comenzaremos con la exposición del  inspector mayor Luis Mendoza, quien ya nos acompaña. Al término de su participación daríamos paso a una serie de preguntas realizadas por quienes lo deseen, que serán respondidas desde la Mesa por el Inspector Mayor. Sucederá lo mismo con el señor Julio César Sánchez Padilla y, seguramente, también con el último panelista, que es el doctor Jorge Da Silveira.

            Supongo que todos estamos muy interesados en escuchar la palabra del Inspector, así que, sin más, le cedo la palabra agradeciéndole su presencia y diciéndole lo importante que es para nosotros que esté aquí.

 

SEÑOR MENDOZA.- Muchas gracias a todos los presentes.

            El tema del que vamos a hablar ahora es el de la violencia desde el punto de vista del Ministerio del Interior  y de la Jefatura de Policía.

            Vamos a ayudarnos con la tecnología mediante la exhibición de un PowerPoint. A propósito, después vamos a hablar de la importancia de la tecnología, no sólo en este medio, sino también aplicada a los encuentros deportivos.

 

(Se exhibe presentación multimedia)

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______Yo hice esta exposición en el día de ayer y nunca imaginé que tendría que reflexionar sobre lo que pasó ayer de noche. Yo estuve en el lugar porque, aparte del tema deportivo, que me compete, soy el Coordinador de Jefatura, por lo que todos los temas ejecutivos de Jefatura pasan por mis manos. Estuve a esa hora y vi cómo fue todo.

            Lo primero que les puedo decir es que este es un tema que nos preocupa, y mucho. Además, creo que todos tenemos responsabilidades en él, empezando por la autoridad y terminando por los padres.

            Aquí se habló someramente de lo que pasó; yo les voy a relatar lo que sucedió, pues es un tema importante. Ayer se jugó un partido de básquetbol en la cancha de Aguada entre 25 de Agosto y Nacional. Lo primero que sabemos es que los dos chiquilines fallecidos eran de Aguada. Uno se pregunta cómo si  juegan Nacional y 25 de Agosto hay problemas con Aguada; debemos reflexionar al respecto. Como ya lo señaló el Ministro Lescano, al mediodía tenemos una reunión, a la que también se citó al Presidente de la Liga de Básquetbol.

Los botijas no entraron, estaban fuera. Primero un chiquilín de 15 años tuvo problemas a una cuadra y media, dos cuadras, de la cancha, cerca del Canal 12; allí fue apuñalado. Lo llevaron al Canzani, después a Impasa, y allí falleció. En Agraciada y San Martín, cerca del Palacio Legislativo ‑saquen las cuentas‑, a otro botija de 17 años, amigo del anterior, le dispararon. Eso es lo que sabemos; el resto se está investigando. Hay detenidos. Bueno, lo demás es un problema judicial y policial; pero les quería contar esto en forma somera, porque vamos a tener que hablar del tema, de lo difícil que es.

Considero que la violencia no está en el deporte, sino que se manifiesta en él: la violencia está en cada una de nuestras actitudes. Por ejemplo, la vemos en los liceos. Recién estuve hablando del tema con un señor Edil que trabaja en el área educativa ‑es profesor­‑ y está todo el día con estudiantes. También lo vemos en el tránsito, porque por cualquier maniobra hay discusiones. Es decir que la violencia está en toda nuestra sociedad. Por supuesto, hablamos del deporte porque en él se manifiesta nuestra pasión. La prensa también le da difusión a esa parte: si hay un problema en el deporte, lo pasan muchas veces, y eso va quedando en la retina de los televidentes. Es la realidad.

            Debemos trabajar en este tema. Estamos muy preocupados porque la violencia se ve continuamente, no sólo en el deporte,  sino en las actitudes de los ciudadanos.

            Aparte de Coordinador Ejecutivo de la Jefatura de Policía de Montevideo, les voy a decir que soy Coordinador General en materia de seguridad de acuerdo con el Protocolo que se firmó hace poco con los diferentes Ministerios, la Intendencia y la AUF, e integrante de la Comisión Honoraria para la Prevención contra la Erradicación de la Violencia en el Deporte.

            En cuanto a mis antecedentes en los servicios de espectáculos deportivos, les cuento que provengo de la Guardia de Coraceros, y desde enero de 1978 he participado en diferentes escenarios de fútbol y básquetbol; o sea que hace más de 30 años que estoy en esto.  Lo que hoy les voy a trasmitir es la experiencia adquirida en todos estos años.

La mayoría de los Ediles presentes son del Interior del país. Tanto el fútbol como el básquetbol ‑gracias a Dios‑ han salido de Montevideo y se están jugando en distintas ciudades del Interior. Por lo tanto, creo que es bueno que conozcan cómo se está trabajando desde Montevideo, porque cuando los cuadros de Montevideo van al Interior llevan algunas de sus malas mañas. Hay que destacar lo de Tacuarembó, donde hace poco fue Peñarol a jugar. Allí se llevó adelante un buen operativo; fue bastante complicado, porque concurrieron unos cuantos hinchas de Peñarol. O sea que es importante que la gente del Interior sepa cómo se trabaja acá, porque el fútbol salió de la Capital.

            La Policía siempre fue a las diferentes canchas de fútbol o de básquetbol a lo largo del tiempo. En el fútbol uruguayo siempre hubo problemas económicos. Las canchas nunca estaban en condiciones y nosotros teníamos que cumplir muchas veces la tarea de seguridad, actuando de porteros o tapando los diferentes agujeros que tenían los tejidos y los muros, porque eran canchas que no estaban preparadas. Así que vengo de esa época en que la Policía hacía más tareas que la que le correspondía. Pero los valores del Uruguay de ese entonces eran diferentes: se tomaba alcohol, pero se tenía otra actitud.

            Antiguamente, no hace mucho, a la tribuna Amsterdam iban Nacional y Peñarol juntos. Pero eso fue cambiando, incluso, el proceso militar dejó sus huellas. Hoy vivimos algo distinto y tenemos que andar separando continuamente a algunos cuadros que se quieren ver lo menos posible, principalmente a Nacional y Peñarol, porque cuando se ven empieza la violencia. O sea que tenemos que tomar medidas preventivas con mucha anticipación para que no se junten las hinchadas. Esa es la realidad que vivimos hoy. Nosotros tenemos que pensar en cómo ir solucionando todos estos problemas.

            Cuando jugaba Uruguay siempre se dividían las hinchadas de Nacional y Peñarol ‑está el señor Romano, de CAFO, que lo sabe‑, pero en el partido de Uruguay y Paraguay nosotros hablamos con los dirigentes para no hacer eso ‑ojalá pudiéramos hacer una campaña más extensiva‑, porque muchas veces uno divide y parece que está incitando a la violencia. No hubo división de hinchadas, la mayoría fue con camisa celeste y nos salió bien. Esas son experiencias a repetir, para que cuando juegue la Selección sea más importante la camiseta celeste que la de los clubes, porque, si no, ¡qué señal le damos al mundo si cuando juega Uruguay tenemos que andar separando a Nacional por un lado y a Peñarol por otro! Es una realidad que estamos cambiando.

             Ustedes pueden apreciar en la pantalla una foto de un partido de Peñarol. Sobre los factores que influyen en la violencia, yo resalté la pérdida de valores en general. Eso es para mí lo fundamental. Hay otros factores, pero la pérdida de valores se da en todos lados. Ya no se da aquel respeto de antes, incluso pasa con nosotros. La Policía tiene problemas institucionales, porque la gente nos respeta poco; es un problema nuestro y tenemos que trabajar para ganar el respeto nuevamente. El gran problema que tenemos hoy ‑el señor Sánchez Padilla lo ha dicho en su programa‑ son las palabras que se dicen, los cánticos. Nos tiene nerviosos cómo hacer para que se pueda ir con la señora y los hijos a la cancha sin tener que escuchar esas malas palabras que gritan las hinchadas y no hacen a la cosa. Todo eso es parte de los valores, de la educación que siempre caracterizó a los uruguayos y que hoy hemos perdido. Pero esa pérdida de valores y esa violencia no se dan en una determinada clase social, porque el básquetbol y el fútbol con como una válvula de escape. Pelean con la señora o tienen problemas en el trabajo y llegan a la cancha de básquetbol o al estadio y se transforman. Esa es una realidad que yo veo. Eso le pasa a un doctor como a un asalariado. No vamos a decir que ese sea un problema de clases sociales, sino que es un problema de nuestra sociedad, que se está transformando. Después, cuando reaccionan, algunos nos vienen a pedir disculpas. Está presente el Presidente del Colegio de Árbitros y sabe que los árbitros son el blanco de las malas palabras. Esa es la realidad que vivimos.

            El otro factor es el consumo de alcohol y de diferentes drogas. La situación ha cambiado mucho desde que se empezó a consumir drogas con notoriedad. Es un gran problema, que nos excede. Hay que decir las cosas como son: la droga transforma a los chiquilines. Yo tengo trato desde hace muchos años con los referentes de las parcialidades, y ellos me dicen: “Por más que nosotros controlemos... Antiguamente, las cosas se manejaban de otra manera, había valores”. Ahora, con la drogas, no pueden con los menores, con los chiquilines más chicos. Hay chiquilines que llegan con algo de droga, y después en el Estadio se transforman. En los cacheos que se hacen a la entrada del Estadio siempre se saca droga. A veces la esconden y la entran, porque la revisación que se hace no es muy a fondo. La droga es algo que está presente continuamente.

            Por otro lado, tenemos la imitación de modalidades de otros países. Aparece un cántico argentino y a la semana ya lo están copiando acá. Es decir, copiamos las cosas malas de nuestros vecinos o de otros países.

            ¿Cuál es la misión de la Policía? ¿Qué hace la Policía en los espectáculos deportivos? Nosotros tenemos que mantener el orden público; esa es nuestra misión. La Policía va a efectos de preservar el orden y de que el partido se desarrolle con normalidad. ¿Qué función cumplimos? Hay funciones que la Policía debe cumplir y otras que no. ¿Por qué? Porque, siendo realistas, la Policía no está exclusivamente para el fútbol y el básquetbol. Nuestra misión, de acuerdo con lo que establece la Constitución, es brindar seguridad a la gente, a la población, a la ciudadanía. Cada vez que hay un espectáculo deportivo hay que desviar recursos, hay que sacar policías de las diferentes Seccionales para cubrir el Estadio. Cuando se hace un fuerte operativo policial, ¿de dónde se sacan los policías? Como dicen fuera, desvestimos un santo para vestir otro; esa es la realidad. Desde que existe el Protocolo de Seguridad estamos destinando nuestros recursos al mantenimiento del orden público, dejando de lado otras tareas superfluas que antes hacía la Policía, como la custodia de los vestuarios o la portería; eso ahora corresponde a los funcionarios. La Policía tiene que limitarse a eso para descuidar lo menos posible a la ciudadanía. Repito: es limitado el número de personal que tenemos, y la gente reclama cada vez más policías. Es decir que tenemos que armar una estrategia para cuidar el fútbol sin descuidar a nuestros conciudadanos.

            ¿Cuál es la estructura del servicio que brindamos? Nosotros apostamos a las tareas preventivas; la nueva modalidad, la nueva política del Ministerio del Interior es apostar a la prevención. ¿Cómo se apuesta a la prevención? Patrullando el exterior, las inmediaciones del escenario deportivo. Eso es importante. A veces vemos grupos de personas exaltadas, tomando, así que tenemos que tratar que esas personas no entren. O las detenemos o no las dejamos entrar, ya que, si entran, es muy posible que promuevan desórdenes. O sea que apostamos a prevenir, a actuar antes de que sucedan los problemas. Además, tenemos servicio apostado en las puertas de ingreso para la incautación de elementos no autorizados, lo que es muy importante. Cuando se los revisa siempre aparecen artefactos pirotécnicos u otro tipo de elementos. Por supuesto, la revisación se hace en forma somera ‑no es un aeropuerto‑, por lo que siempre pasan cosas; pero se trata de que ingrese la menor cantidad posible de elementos no autorizados.

También nos dio un gran resultado el uso del espirómetro, aparato que todavía no se había utilizado acá, en el Uruguay. La AUF sólo ha comprado ocho espirómetros porque salen muy caros; además, cada tanto hay que comprar boquillas porque cada persona utiliza una. Esto también es importante desde el punto de vista psicológico. Desde que se empezó a aplicar el espirómetro, no se ve que venga tanta gente exaltada ni tomando por la calle para ingresar. Esa persona sabe que le van a hacer el test y que si pasa la medida no entra y se la lleva detenida. Llevarla detenida es una nueva modalidad, porque al principio no se la dejaba entrar por una puerta y la persona intentaba entrar por otra. Por ejemplo, la Amsterdam tiene tres puertas y podía intentar entrar por alguna. Por eso, ahora se la saca de circulación, ya que esa persona alcoholizada va a ser un foco de desorden. El espirómetro sale caro, pero es una medida muy importante, y el resultado lo vale.

            También utilizamos los grupos de tareas. Antiguamente se ponía gente en las tribunas. La gente en las tribunas ‑hay gente que opina lo contrario‑ estratégicamente no es una buena medida. Si en la tribuna Amsterdan, una tribuna con 15.000 personas, usted pone un grupo de 20 policías, quedan perdidos, escondidos, no tienen movilidad, no pueden ver lo que pasa en el partido y también se pone en peligro su integridad física. Lo que estamos haciendo ahora es trabajar con grupos de tareas: son grupos formados a cargo de un oficial, que van a ir a diferentes lugares.

            Después tenemos la seguridad especial a determinada parcialidad. Esta es una nueva modalidad que estamos aplicando ahora. Todas estas modalidades van cambiando, porque aprendemos de nuestros errores; eso es lo que hacemos. Cuando nos equivocamos en algo, estudiamos en qué nos equivocamos para no repetir el error; tenemos que ser muy honestos en esto. El último problema que tuvimos fue en el partido entre Defensor y Peñarol. A la hinchada de Defensor no se le dio la seguridad debida; fue un error operativo. De ahí aprendimos que esa hinchada desde su ingreso, durante el partido y hasta su evacuación debe tener policías para que no haya desórdenes. Ese fue un error que cometimos con Defensor y aprendimos de eso.

            También está el tema del exhorto. Antes exhortábamos a la gente a que permaneciera 20 minutos dentro, pero la gente no le da importancia al exhorto, se va y después pasa lo que ha pasado: salen las dos hinchadas, se encuentran en la calle, en las inmediaciones del Estadio, y algún desubicado puede infligir algún daño a otra persona. Por eso ahora nosotros no exhortamos, sino que decimos que no deben salir: se ponen policías en las puertas, y en forma respetuosa y cordial les pedimos que no salgan y que permanezcan 20 minutos. Cuando vemos que fuera está todo tranquilo, que la otra hinchada se fue, los demás pueden salir tranquilos. Esta es una experiencia que tomamos y adaptamos.

Hace tres semanas fui con el señor Medina a la Argentina. Con la Policía Federal presenciamos un clásico entre Boca y River. Los argentinos son diferentes porque tienen otra modalidad, pero hay cosas que se pueden aprender. Siempre tenemos que tratar de adaptarnos y ver de qué manera podemos combatir este problema. Lo que nosotros hacemos ahora es lo siguiente: la hinchada que tiene menos integrantes es la que permanece en el Estadio, y cuando las patrullas que están en el exterior nos dicen que todo está tranquilo, recién ahí sale. ¿Por qué? Porque para nosotros es más fácil contener a un grupo de un cuadro denominado chico, que dejar dentro a todo un grupo de Nacional o de Peñarol; por razones obvias, siempre hacemos esa opción: si hay menos gente, es más fácil controlarlos.

            Luego tenemos la seguridad con misiones específicas. Nosotros tenemos que cuidar al field ‑que es el campo de juego‑, a los Jueces. Esto requiere de otra estructura, porque se tiene que tener policías en forma permanente, ya que somos garantes de la integridad física.

            Ahora pasaremos a hablar del Protocolo.

            Ustedes han escuchado últimamente en los distintos medios de prensa sobre el Protocolo de Acuerdo entre el Ministerio de Turismo y Deporte, Ministerio del Interior, AUF y la Intendencia Municipal de Montevideo. ¿Por qué se hizo ese acuerdo? Porque en un partido, ya terminando el campeonato anterior, en la cancha de Danubio hubo desórdenes entre la parcialidad de Danubio y la de Nacional. Eso fue real. No vamos a hablar del operativo policial, que también pudo haber sido de otra manera ‑vamos a decir las cosas como son‑, pero eso dejó demostrada la existencia de problemas. A partir de ahí la Policía pidió que se hiciera un Protocolo para saber cuáles son las responsabilidades de unos y de otros.

            La Policía es la responsable del servicio; nosotros somos responsables incluso ante el Juez. Pero ahora, ¿qué  misión le corresponde a la Policía?

Yo tuve la triste experiencia de ser el jefe del operativo Peñarol‑Cerro cuando asesinaron al señor Da Cunha frente al Hospital de Clínicas. Yo anduve en la vuelta para hacer un servicio lo más tranquilo posible, profesional, y a la salida del Estadio, frente al Clínicas ‑a un par de cuadras del Estadio‑ unos salvajes ‑no hay otra palabra‑ asesinan a un padre de familia. Desde esa época se habló del Protocolo y se hizo.

Hay que decir que nosotros somos mucho de hablar, de comprometernos, pero después, a las pocas semanas, nos olvidamos de Da Cunha y todo sigue como está; esa es la realidad. Por eso, cada vez que hacemos algo, tenemos que hacer un compromiso. A partir de la experiencia de Da Cunha, yo fui uno de los propulsores y asesor de la Ministra sobre el acuerdo, porque ya estábamos aburridos de promesas, de comprometerse ante la televisión, ante la prensa, y después no cumplir. Por eso teníamos que hacer algo firmado, un acuerdo en el que cada uno tuviera sus responsabilidades.

            Mi idea es que si la Policía es la responsable, nosotros tenemos que poder dar nuestra opinión. Si a mí el Juez me llevó cuatro veces a su despacho y me responsabilizó de algo, yo también quiero tener injerencia. Yo, como superior, cuando mando a los policías al estadio, a cualquier cancha, los tengo que mandar a un lugar digno, donde no peligre su vida ni la del público. Es por eso que después vamos a hablar de la famosa localía de las canchas, porque hay muchos cuadros que se están quejando de que la Policía no permite que se juegue en determinadas canchas.

El tema importante es que la Policía tiene su misión y los dirigentes tienen la suya; sabemos qué le corresponde a uno y qué le corresponde a otro. El Protocolo dice así: “La Asociación Uruguaya de Fútbol es la institución responsable de la organización de la actividad futbolística profesional. Las características propias que presenta esta actividad en nuestro país, su significación social y cultural, la participación masiva y emotiva que caracteriza la convocatoria en muchas de sus instancias, requiere la puesta en práctica de dispositivos especiales para el mantenimiento del orden y el desarrollo normal de los espectáculos.

            “La sucesión de hechos de violencia” ‑acuérdense de que esto fue a causa del partido Nacional‑Danubio, en el que a través de la televisión mostraron una batalla campal en el campo de juego, y fueron procesados dos hinchas de Danubio y uno de Nacional, que después recuperaron la libertad‑ “que motivó la suspensión del torneo en curso sólo podrá detenerse a partir de un claro compromiso público‑privado...”. Para que termine la violencia, todos tenemos que comprometernos. Este no es un problema exclusivo de la Policía o de los dirigentes, es de todos. Todos tenemos que dejarnos de dobles discursos y tratar de comprometernos seriamente para ver cómo solucionamos esto. Continúa: “… y la asunción de responsabilidades compartidas en el ámbito de sus respectivas competencias, para preservar el derecho de la población a participar, con seguridad, en los espectáculos deportivos”.

            Que vuelva la familia. Esto es un problema grande, porque ayer, a raíz de un partido de básquetbol, fallecieron dos chiquilines ‑dos niños‑ de otro cuadro que no estaba en la competencia. Es decir, es compleja la situación, y se soluciona dialogando, comprometiéndose y haciendo. No se trata de hablar y después de no hacer. Por eso es importante que todos nos comprometamos y tratemos de hacer las cosas a conciencia, y que dejemos los intereses particulares, personales, en beneficio del interés general.

            Acá dice que la Asociación Uruguaya de Fútbol y el Ministerio hacen este compromiso y que no distribuirán entradas gratuitas a particulares. Ese es un tema. El señor Sánchez Padilla lo ha dicho en sus programas, porque es verdad que se daban entradas y no sé si se siguen dando; estoy controlando eso, justamente. Pero la realidad es que esa práctica viene haciéndose desde hace mucho tiempo y esa gente era incontrolable. Es un tema difícil, y ustedes verán que lo es, pero hay gente que nos está ayudando y, de a poquito, se va logrando, pero es difícil porque, como dije, precisamos el compromiso y que no nos hagan un doble discurso desde la dirigencia.

            Ayer yo estuve en la cancha de Nacional, que es un cuadro que viene trabajando muy bien. Al Parque Central ayer le colocaron la primera parte de una serie de cámaras. Pusieron tres cámaras dentro y cuatro fuera. Nacional tiene un servicio interno de guardias propios que ayudan a la Policía. ahora vamos a hablar de la importancia que tiene que el club se comprometa y colabore con nosotros. Porque cuando yo iba al fútbol y trabajaba como Jefe de Servicio me sentía solo. Iba y nadie me respaldaba; los dirigentes miraban el partido y quedaba todo para la Policía. Esa es la realidad que viví, y ahora, que estoy en estas Comisiones, intento que esa experiencia me sirva.

            El otro punto dice: “Denunciarán a la Policía todos los hechos de violencia que obren en su conocimiento y a los protagonistas de los mismos”. Cuando murió Da Cunha salió un abogado de Peñarol diciendo que no podían hablar porque ellos tenían un código de silencio. Así no vamos a colaborar, y así fue que nadie habló. Entonces, como con el código de silencio famoso nadie habla, se hace muy difícil la tarea de la Policía a la hora de descubrir las cosas. Esa es una obligación que firmaron los clubes: ellos tienen que ayudar; saben quién es cada uno y tienen que colaborar con la Policía.

            Este Protocolo fue firmado por la Ministra, pero ella se asesoró con profesionales; en mi caso, por ejemplo, le trasmití toda la experiencia que tenía para empezar a trabajar en el tema. Sabemos que con esto no vamos a solucionar nada, pero sí vamos a establecer responsabilidades, y éste es un camino para empezar.

            “Aportarán a la Policía información para identificar a los responsables de actos o de instigación a la violencia”. Son pocas las veces que los clubes nos dan información a nosotros. Les digo que existe ese código de silencio y nadie se quiere comprometer.

            “Comunicarán a la fuerza policial y someterán a los Órganos Jurisdiccionales de la Asociación, a los dirigentes o deportistas que fomenten o apoyen a grupos violentos mediante contribuciones en dinero u otras, o los alienten a provocar desórdenes o expresar actitudes violentas”. Hemos visto a jugadores que se sacaron la camiseta y que incitaron a la violencia. Si un jugador incita a la violencia, muchos jóvenes que no están bien formados “entran” en esa. Esa es la realidad que hemos vivido. Por eso hemos hablado con el señor Saravia y con la gente de la Mutual para que nos ayuden. Pero si el Ministerio de Deporte entregó a los clubes camisetas con leyendas contra la violencia para que sus adeptos se las pusieran y resultó que los de un cuadro se las pusieron y los del otro, no, me pregunto: ¿qué señal le estamos dando al resto de la gente, como a la de la tribuna Amsterdam? Tenemos que comprometernos, pero efectivamente, no sólo de palabra.

            “Los clubes deberán designar un coordinador, que será el encargado de participar en la acción de seguridad en forma conjunta con el Coordinador General de la Asociación Uruguaya de Fútbol y la Policía. Tendrá un perfil adecuado...”. ¿Qué significa esto? Nosotros queremos que los clubes nos ayuden, y para ello tienen que nombrar un coordinador. Esto se firmó el año pasado; estamos en mayo y, sin embargo, las tres cuartas partes de los clubes no han nombrado coordinador todavía. Son pocos los que tienen coordinador, y es algo importante, porque el coordinador es el que ayuda, y esto se está usando en todos lados. Es una persona que coordina con nosotros. Ustedes saben que la intervención policial a veces produce más reacción. Si se están peleando dos personas y entra la Policía, seguramente se junten para pelear contra la Policía.

Lo que tratamos de hacer es que ese coordinador, que los conoce, que tiene cierta característica, que tiene un cierto “liderazgo” ‑entre comillas‑, actúe antes que la Policía. O sea, yo le puedo decir: “Fulano, hay lío; tiene unos segundos para tratar de tranquilizarlos”. Tenemos que medir las situaciones, porque, a veces, la actuación policial ha desatado más violencia. Por eso hay que analizar fría y profesionalmente cuándo y con qué se interviene. La Policía, a veces, alienta las llamas en vez de apagar el fuego. Yo reconozco los errores que hemos cometido. Por lo tanto, considero que es importante que exista el coordinador de los clubes. Hay equipos que lo tienen, y otros que no.

            Al coordinador ‑con quien vamos a estar continuamente hablando por teléfono‑ le vamos a decir cosas como: “Aguante; no salga ahora; espere; tranquilice al señor de camiseta verde que está nervioso”. O, por ejemplo, si Nacional, Peñarol, o cualquier otro cuadro llevan banderas como trofeo de guerra, les vamos a pedir que las saquen, ya que es un elemento de provocación. También ponían una gallina, lo que aumenta el clima de violencia, porque después salen del Estadio y eso se cobra. Por eso es importante apostar a la prevención. Los clubes nos tienen que ayudar. Ese coordinador está faltando. Yo le pedí hace más de un mes al Presidente de la AUF una reunión con todos los coordinadores y todavía la estoy esperando.

            Además, cada club, aparte del coordinador, debe tener un grupo de gente que lo ayude. Hay clubes que lo tienen, como Cerro, Nacional. Soy consciente de que ellos están ayudando. Eso es importante, porque colaboran con nosotros, porque si hay algún exaltado, ellos saben cómo manejarlo.

            También estamos obligados a hacer cursos de capacitación. Lo lógico sería que estos coordinadores hicieran cursos con psicólogos. Estamos apostando a hacer esto de manera más profesional, pero va muy lento.

            Otra medida es que la Jefatura de Policía va a categorizar los espectáculos deportivos de acuerdo con las normas de la FIFA. Hay tres categorías: normales, de riesgo y de alto riego. La cancha donde se vaya a jugar va a depender de esa categoría. Los escenarios donde se jueguen los partidos de índole profesional ‑esto es muy importante‑ deben estar debidamente habilitados por la Intendencia Municipal. Ahora, este Protocolo nos dice que la Jefatura de Policía también puede hacerlo. Esto es nuevo. El señor Intendente firmó un decreto municipal por el que a partir de ahora la Policía va a habilitar tanto escenarios de básquetbol como de fútbol; o sea que para poder jugar deben tener nuestra habilitación. Eso ha sido criticado. En los últimos días ha salido en la prensa que la Policía está coartando el derecho del locatario. La Policía no coarta  ningún derecho: lo único que pide es que los escenarios para jugar determinados partidos tengan las condiciones mínimas de seguridad. Si quieren llevar un cuadro llamado grande a su cancha, deben cumplir con varias medidas: el alambrado en condiciones, cámaras. Ustedes me pueden preguntar para qué las cámaras. La cámara de seguridad, aparte de que sirve para hacer un control efectivo, es importante, porque la ley de deporte, aprobada hace relativamente poco, expresa claramente que el Juez puede regirse por la prueba del video. Porque en cualquier cancha, en cualquier partido ‑como pasó ayer con estos muchachos que fallecieron‑, ¿de dónde se saca un testigo? Nadie va a decir quién mató a Da Cunha, por eso son importantes las cámaras en el interior y en el exterior, porque la filmación le va a servir como prueba al Juez. En un supermercado, por ejemplo, si a uno lo están filmando, no hace nada, aunque la mitad de las cámaras no sean verdaderas, porque no sabe cuál lo filma y cuál no. Es importante, reitero, la presencia de cámaras. Desde el punto de vista psicológico, la persona piensa una o dos veces antes de cometer un desorden. Nosotros estamos pidiendo que cuando un cuadro chico quiera llevar al grande a su cancha, la misma esté en condiciones. Ojalá todos los cuadros pudieran ir a los barrios, porque sería una gran fiesta; ojalá se pudiera ir al Cerro, a Belvedere, etcétera. Pedimos a los cuadros de barrio que tengan las mínimas condiciones.

            Nosotros estamos dispuestos a colaborar. Sabemos que hay problemas económicos y que el cuadro chico no puede llevar al grande a su cancha, porque no puede hacer estas obras; no puede poner alambrado nuevo, ni cámaras, pero hay que buscar la vuelta. Somos conscientes de que no somos estrictos con el tiempo para cumplir las medidas, porque si bien sabemos que hay que hacerlo, también conocemos la pobreza que hay. Lo pueden ir haciendo en etapas, pero tienen que demostrar que están ayudándonos.

            Por supuesto que con una cancha en condiciones no se evita todo; ustedes pueden decir que el Estadio está en condiciones y allí también han surgido problemas. Poner un estadio en condiciones, ya sean los tejidos o las cámaras, no significa que no vaya a haber lío, pero disminuye las posibilidades de que la gente haga desorden. Eso pasó con la cancha de Danubio. A Danubio le exigimos y puso una parte, lo cual dio más tranquilidad. Los tejidos son fuertes, aunque a veces se pueden romper, pero es una manera de ayudarnos. El Protocolo firmado dice que eso hay que cumplirlo.

            Acá dice: “La Policía, en representación y a solicitud de la institución organizadora, podrá ejercer el derecho de admisión impidiendo el ingreso”. Nosotros estamos trabajando en eso. Ustedes pueden apreciar las imágenes. Es importante el ingreso de las personas, y la espirometría se aplica en ese momento. Si la persona está alcoholizada, no entra, así que no hay que tomar para ir a la cancha.        

            En el tema del alcohol, la Comisión Honoraria para la Erradicación de la Violencia es la que fija los valores. En un principio, nosotros pusimos que el valor permitido de alcohol era de 0,50. Nosotros tenemos en cuenta que a veces la gente va al Estadio después de haber tomado vino con los ravioles, por eso ahora permitimos hasta 0,80 para entrar. Somos conscientes de que no le podemos exigir el valor cero, pero si el espirómetro marca más de 0,80 va detenido a la Comisaría.

            Para los partidos de alto riesgo ‑aquellos en que la Comisión del Ministerio del Interior, la AUF y la Policía fijan las condiciones‑, por ejemplo, cuando un cuadro grande va a una cancha chica, como ocurre con el partido de Danubio y Nacional de hoy, sobre todo por los antecedentes que hay, la cancha debe tener ciertas características. Por eso Nacional colocó las cámaras para poder jugar. Yo ayer estuve, las probé y fueron aprobadas por la Policía. Eso es importante cada vez que hay un partido de alto riesgo. Uno cataloga de alto riesgo a un espectáculo de acuerdo con ciertos parámetros y cierta experiencia, pero el uruguayo es muy impredecible. Hay partidos en los que uno piensa que no pasa nada y terminan en un lío. Sucedió con el partido de Tacuarembó y Juventud de las Piedras. Si me preguntaban a mí decía que era un partido normal en el que no iba a pasar nada, pero resulta que fuera hubo grandes líos. Por eso les digo que esta es una guía, porque muchas veces dependemos del factor humano, que es muy impredecible.

            El Protocolo habla de cámaras, de vallas de contención. La valla es muy importante, porque hace que las personas que no van a entrar a la cancha no estorben. También se usan los detectores de metales, cuya eficacia es relativa, porque para efectuar una revisación especial hay que hacer como en el aeropuerto: sacar llaves, cintos, etcétera. Se hace en forma somera, porque la persona tiene muchas cosas de metal en el cuerpo y no se tiene una cajita donde guardar todo, pero sirve como indicio. Aunque a ustedes les parezca mentira, hay mucha gente que ha entrado con armas al Estadio. El problema es que siempre que uno toma una medida, intentan eludirla. Pasamos revista en las puertas y sabemos que la hinchada entra cosas ‑estamos trabajando en eso‑ por medio de los vendedores, o dejan el arma escondida en un árbol frente al Estadio. Es decir, hecha la ley, hecha la trampa. Por eso tenemos que estar siempre informados ‑eso es importantísimo‑, y hay que estar cerca de la gente, porque cuando ven a un policía uniformado se portan bien, pero nos vamos y hacen las cosas mal.

            Pasemos a los tejidos perimetrales. En la foto vemos los tejidos que estaban en la cancha de Danubio. No se le permitió jugar aquel partido con Peñarol porque no es un tejido permitido. Si alguien acá sabe algo de construcción se dará cuenta de que eso se usa para hacer contrapisos, no para contener parciales un poco exaltados. Por eso les pedimos otro tipo de tejido.

A su vez, es importante la red de altoparlantes. A veces cometemos errores. En el partido Defensor‑Peñarol la Policía se equivocó y no se leyó esto, pero es importante ‑aunque muchos chiflen‑ comunicar a la gente lo que tiene que hacer.

            Los organizadores de los espectáculos deportivos dispondrán de espirómetros; ya hablamos al respecto. Somos conscientes de que eso es muy elástico. No podemos pedir espirómetros a los clubes; por eso la AUF los compra y nosotros los llevamos a la cancha.

            Estamos pidiendo el control de los accesos interiores secundarios, es decir, que la Policía se pueda mover también por dentro del Estadio. En la cancha de Danubio, donde se suscitó el problema, no había ninguna puerta interna. Para pasar de la tribuna al field había que entrar por el vestuario y pasar por un laberinto, lo cual complicaba las cosas. Todo esto nos deja una enseñanza. Hay problemas de violencia, y muchas veces la Policía también tiene un poco de culpa. Por eso digo que uno tiene que aprender de los errores para que no se vuelvan a repetir.

            Corresponderá a la Policía la determinación de las tribunas que ocuparán las parcialidades de los equipos. A veces la gente no entiende; los futboleros sí. Nacional ha colaborado. Acá tenemos el derecho de localía de la Amsterdam, pero si Nacional viene del  Parque Central conviene que ocupe la Colombes, porque va directo, y que Peñarol vaya del otro lado, así no se juntan. Ahora, si Nacional va a la Amsterdam y Peñarol a la Colombes, todo ese cruzamiento promueve desórdenes. Por eso muchas veces hablamos con los dirigentes, les explicamos, y ellos sacrifican el derecho de localía en beneficio de la seguridad.

            Habría mucho más para decir, pero ahora me gustaría escuchar alguna pregunta de ustedes.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Tal como habíamos previsto, iríamos recogiendo las preguntas o los comentarios que quienes nos visitan deseen formular al inspector mayor Mendoza.

            No cabe duda del esfuerzo mancomunado que tanto en Montevideo como en todas las ciudades del Interior están haciendo las autoridades departamentales, las autoridades del Ministerio del Interior y las autoridades deportivas de cada departamento. Realmente, es un insumo imprescindible para poder alejar el flagelo de la violencia del deporte.       

            Voy a tratar de resumir las preguntas. Por ejemplo, la primera pregunta que nos hacen es la siguiente: “¿usted cree que si imitamos al fútbol inglés ‑que era uno de los más violentos y en el que lograron erradicar a una barra brava‑ y aplicamos graves sanciones, se podría lograr el mismo resultado?”

            Segunda consulta: “¿qué opina usted sobre las culpas compartidas entre los malos arbitrajes, entre los dirigentes que reparten entradas a violentos, etcétera?”

 

SEÑOR MENDOZA.- Ya dijimos que respecto a las entradas el Protocolo dice que no se debe entregar entradas, pero los dobles discursos están a la orden del día. Si nosotros nos enteramos de que están dando entradas, si tengo elementos para pensar eso, soy el primero en denunciar el incumplimiento.

            Yo estuve en un curso en la Torre de las Comunicaciones de ANTEL al que vino el Jefe de Seguridad inglés a dar una charla. Recientemente vino una señora que habló del básquetbol, aunque es experta en fútbol. La idiosincrasia inglesa es difícil; los hooligans eran de lo peor que había. Se tomaron otras medidas; lo primero que hicieron fue invertir dinero, invirtieron en los estadios. Allá el fútbol no es un deporte popular como en Uruguay. Para ir al fútbol en Inglaterra se precisa tener tarjeta de crédito, y los precios son carísimos. Si hacemos como en Inglaterra, acá solamente irían los ricos al fútbol. ¿Saben cómo hacen ellos? Usted saca su entrada con su tarjeta de crédito y ellos saben que Luis Mendoza va a la fila 7, al asiento 48. Todos están sentados, no hay nadie parado. Saben que yo estoy en tal fila y me controlan. Además, las leyes son fuertes. Lo primero que hicieron fue hacer estadios de primera generación, con cámaras por todos lados, y ahí empezó el trámite.

            La señora inglesa decía que la Policía no está dentro, ustedes no ven policías; hay personas ‑no recuerdo cuál es el nombre en inglés de esas personas‑ que son contratadas y especialmente entrenadas para esos partidos. Los policías se ponen de la puerta para afuera. Esto sería ideal, pero somos uruguayos, tenemos otra idiosincrasia y tenemos que resolver esto copiando cosas, pero las cosas que se pueden adaptar a Uruguay. Esto sería ideal, pero tenemos que ser realistas. Los ingleses pusieron leyes fuertes, pero acá todavía no hemos llegado a eso por diferentes factores.

            Con respecto a los jueces ‑está el señor Mena, Presidente del Colegio de Árbitros‑, son como cualquier persona, como la Policía, como cualquier ciudadano, se pueden equivocar; pero se trata de una equivocación humana, no de una equivocación de voluntad.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Desde Soriano nos hacen la siguiente pregunta: “este Protocolo se supone que rige a nivel nacional, ¿qué información tiene respecto a las instituciones del Interior, tanto de instituciones deportivas como Intendencias y Jefaturas de Policía de los distintos departamentos?”

 

SEÑOR MENDOZA.- El Protocolo se refiere al fútbol profesional. Yo hablé de Tacuarembó, de Cerro Largo y de otros que están jugando en Primera División del fútbol profesional. Este Protocolo se tendría que ir profundizando para que también tengan responsabilidad los otros cuadros que no son profesionales, porque la violencia no elige entre profesionales o no. Este Protocolo se comenzó a aplicar entre los clubes que son profesionales. Cada Jefatura ‑por eso les puse algunos ejemplos del Interior‑ está trabajando en él. Ya que ustedes son legisladores locales, sería importante que pudieran contribuir en esto.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Resumo varias preguntas. Nos preguntan si la responsabilidad de los dirigentes y de los jugadores dentro del campo de juego es compartida.

            Otra pregunta que viene enrabada con esta es la siguiente: “¿la Mutual Uruguaya de Futbolers Profesionales fue invitada a participar en este Protocolo de Acuerdo?”

 

SEÑOR MENDOZA.- No, no lo fue, y el señor Saravia no hizo llegar sus quejas; es verdad, no se la consultó. Se habló de manera informal, pero no participó en este acuerdo, que fue firmado, como dije, por la AUF, por el Ministerio del Interior, por el Ministerio de Turismo y Deporte y por la Intendencia. Yo siempre estuve en contacto con el señor Saravia, que es el Presidente de la Mutual, y le pedí que los jugadores no inciten con su comportamiento, cosa que ustedes han visto por televisión o personalmente.

            Al deporte lo sacamos adelante todos, o no lo sacamos. Todos tenemos que cinchar para el mismo lado: jueces, Policía, dirigentes, jugadores. Si ponemos intereses económicos o de diferente índole en el medio, no va a andar. Tenemos que sacarnos la careta y trabajar en conjunto.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Nos preguntan: “¿Qué medidas se pueden tomar contra los clubes que no siguen las reglas?” Enrabado con ese tema, preguntan: “En cuanto a los disturbios en escenarios deportivos, en el baby fútbol, ¿es posible trasladar el Protocolo a los espectáculos deportivos en nuestros barrios, que son de carácter amateur?”.

 

SEÑOR MENDOZA.- Empezamos por el fútbol profesional y todavía no nos pusimos de acuerdo. Es decir, tenemos que ponernos de acuerdo con los clubes profesionales y después dar el ejemplo. Pero, en este momento, no estamos en condiciones de dar el ejemplo porque el Protocolo lo están cumpliendo muy pocos y de acuerdo con sus intereses.

            El tema de los niños en el fútbol es importantísimo. La Comisión en la que trabaja el Ministerio del Interior está haciendo trámites con la Mutual para trabajar con los niños, no sólo en el fútbol sino en todos los deportes, esa es mi posición. Es fundamental trabajar con las escuelas. Hay que trabajar con estos chiquitos que no están, diríamos, infectados, porque son el futuro. Es importantísimo ir con jugadores de referencia a hablar con ellos. Si no tratamos de cambiar a estos niños, no mejoramos, porque si van con ciertos padres, se van educando en un fútbol en el que dicen malas palabras, y la peor de las malas palabras queda como normal. Entonces, ¿en qué ambiente se forma ese nenito? Ya desde chico lo vamos torciendo. Si no podemos con los grandes, entonces, por lo menos, trabajemos con los chiquitos.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Últimas dos preguntas recibidas.

            “¿No se puede exigir a los padres o tutores que se hagan responsables de las conductas de los menores como lo marca la ley?”

 

SEÑOR MENDOZA.- Hay un caso en el departamento de Paysandú que salió en la prensa. Si el Juez de Paysandú pudo aplicar una sanción, es porque es legal. Sería cuestión de imitarlo, pero es un problema del Poder Judicial. Es una pregunta que nos hacemos todos.

            Yo trabajo en la Jefatura, vivo en Montevideo y sé lo que es; vivo amargado por los niños y jóvenes.

Hablamos de esta violencia reflejada en el fútbol, pero la violencia está en todos lados. Ustedes deben de haber visto el otro día cómo unos jóvenes en el Abitab le ponían un revólver en la cabeza a una señora. Ese joven después sale de la cárcel; pero ese es otro problema real. Tenemos que trabajar con esa juventud. En el fútbol hay violencia y se incita a la violencia, pero no es exclusiva del fútbol. Ustedes ven en la televisión que es un problema de la sociedad, y como tal debemos enfrentarlo.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Última pregunta, inspector.

            “¿Qué posibilidades hay de darle al Protocolo de Acuerdo la fuerza de ley o de decreto que responsabilice personalmente a los clubes que no lo cumplan?”

 

SEÑOR MENDOZA.- Eso no lo puedo contestar, porque la AUF es una sociedad independiente. Si bien hay que regirse por nuestras leyes, es en el seno de la AUF que se tienen que tratar de solucionar estos problemas. Son los clubes los que tienen que reunirse y ponerse de acuerdo, porque hay cuatro o cinco libritos. Ahora están hablando de no sacar puntos; cada uno tiene sus intereses. Yo no me meto en los temas internos de la AUF, pero les repito que para pelear contra la violencia, para que cada cuadro erradique a sus violentos, para que no les entreguen entradas a los violentos, para que no se hagan dobles discursos, para ayudar, para nosotros poder desarrollar un trabajo profesional, esto tiene que ser un trabajo en conjunto. Todos tenemos que cinchar para el mismo lado. Incluso la prensa también tiene que ayudarnos, todos los involucrados tenemos que juntarnos y poner su granito de arena; y cumplir, porque este Protocolo se puede cumplir o no. Nosotros vamos a hacer que se cumpla; yo soy garante de que se cumpla, voy a pelear hasta el último momento. Ahora murieron estos dos botijas y ustedes van a ver que se hacen 45 declaraciones, y que a partir de estos dos niñitos cada uno va a sacar partido; cada uno va a tirar para su rancho. Esa es la realidad. Por eso tenemos que dejar todas las banderías para tratar de solucionar un problema que está por encima de estas cosas. A todos nos duele, porque tenemos hijos y, algunos, nietos, y estos dos botijas podrían ser hijos nuestros.

            Yo estuve en el lugar y les puedo decir que es chocante. Me tocó estar en lo de Da Cunha, ahora en esto, pero cada vez que fallece uno, hablan, solucionan todo de boca, pero a la semana se olvidan de todo. Por eso tienen que comprometerse en serio.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- La última pregunta dice: “Mi sobrino tiene once años y sale para el Parque Central a ver Nacional-Danubio con su padre: ¿qué riesgo corre? ¿Es un potencial agredido?”.

 

SEÑOR MENDOZA.- No, tampoco podemos generalizar. Hay problemas, pero ustedes ven que hay mucha gente que va a los partidos y reconozco, especialmente en el Parque Central ‑donde estuve ayer‑, que el esfuerzo que está haciendo Nacional ‑ya sea económico como a través de las personas que están para cuidar‑ es importante, por lo que me atrevo a decir que las posibilidades son mínimas. Claro está que siempre existe la posibilidad, pero las condiciones y el trabajo profesional que se está haciendo allí garantizan no en un todo, pero sí en un porcentaje importante, que no pase nada. Sería bueno que ustedes vieran cómo se está trabajando.

            Si bien lo que pasó ayer fue una desgracia, también tenemos que reconocer que últimamente los partidos se vienen desarrollando de manera bastante tranquila. No escucharon el último problema que tuvimos, en el que también hubo culpa nuestra; fue en el encuentro Defensor-Peñarol. Aprendimos de ese error, e incluso Peñarol jugó con Bella Vista y no hubo ningún problema. Se tomaron todas las medidas. Si bien hay cosas que no podemos prever, estamos apostando a que vuelva la familia y puedan ir sus nietos o los hijos de todas las personas a la cancha, como ocurría antiguamente, que iba toda la familia. A eso tenemos que apostar.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Muchas gracias, inspector mayor Luis Mendoza, sobre todo porque sé que tiene que asistir a otra reunión.

            Ha sido un placer escucharlo.

           

(Aplausos)

 

______Como siempre, es un gusto ceder la palabra al señor Julio César Sánchez Padilla, a quien todos conocemos por su actividad periodística, su actividad empresarial, y muchos recordamos su pasaje por el arbitraje, pasión que compartimos.

            Desde ya, como dije anteriormente, es un placer cederle la palabra aunque, seguramente, tratemos temas que nos duelen a todos.

 

SEÑOR SÁNCHEZ PADILLA.- Muchas gracias, Miguel Paolillo.

            Yo voy a tratar de ser lo más breve posible, porque el tiempo ha pasado; empezamos tarde y ya es mediodía.

            Quiero agradecer la presencia de los Ediles de Soriano, Tacuarembó, Canelones, Paysandú, Río Negro, Durazno, Artigas, Florida, Colonia, Flores, Cerro Largo y de los dueños de casa, los de Montevideo. Faltaron algunos, pero creo que no vinieron porque no les interesaba el tema o porque, obviamente, no es fácil movilizarse en un fin de semana como éste, que se celebra el Día de la Madre.

            Lamento que el Inspector Mayor se haya tenido que ir a esa reunión, que no va a servir para un carajo. No va a servir de nada, porque vamos a ver, a investigar, a traer, a llevar, y siempre estamos en la misma: viendo lo que pasa. Hablaron el Intendente, el Ministro, los Ediles organizadores de este Congreso. Ustedes discúlpenme, pero yo voy a cambiar la fisonomía de todo esto, voy a cambiar la modalidad, porque entiendo que es muy grave lo que está pasando con la violencia en el deporte, ya que ahora al fútbol hay que agregarle el básquetbol.

            Quiero contarles una anécdota estrictamente personal. En 1950, cuando los muchachos de Canelones veníamos a ver un partido de fútbol ‑obviamente, queríamos ver el clásico‑, los de Nacional y Peñarol veníamos juntos en la camioneta de mi padre y nos sentábamos juntos en el Estadio. Claro, en aquel momento estaban Castro, Ciocca, Atilio García, Porta y Zapirain. Algunos de ustedes ni saben quiénes son, pero, ¡madre mía!, era una cosa maravillosa. Ghiggia, Hohberg, Míguez, Schiaffino y Vidal, ¡madre mía!, ¡qué barbaridad!

Lo único que les puedo decir es que aquello se perdió total y absolutamente. Estamos tratando de que las familias vuelvan al fútbol, y eso es imposible, porque ocurrió lo de anoche. ¿Qué hacían esos muchachos de Aguada en el partido? Les gustaría el básquetbol, tal vez. ¿Pero cuál es la razón por la que dos muchachitos de 15 años enfrentaran la muerte después de ir a ver un partido de básquetbol? Vamos a entendernos bien: hay delincuentes de 15, 14 y 13 que son unos fenómenos. La prueba de ello la tenemos en la reiteración de hechos delictivos que vemos todos los días en el informativo por televisión.

Hablamos mucho y hacemos poco. Lamento que se haya ido el inspector mayor Luis Mendoza, porque es injusto lo que está ocurriendo. Liverpool tiene derecho a jugar en su cancha porque no son los hinchas de Liverpool los difíciles: son los de los cuadros grandes los que van allí y hacen los relajos. Y los relajos se hacen igual en el Estadio Centenario, entendamos, ¡por favor!, y en el Estadio Centenario hay 14 cámaras. El día que se produjo el incidente famoso entre Danubio y Nacional ‑mejor dicho entre Nacional y Danubio, porque los que entraron a la cancha fueron los de Nacional‑ yo estaba en la cancha de Danubio y no podía creer lo que estaba pasando. Entraron uno, dos, tres, cinco, catorce, veintiocho, treinta y nueve, y llegaron hasta la línea del medio de la cancha y miraban sorprendidos que nadie los reprimía. Sé que la Policía, que estaba al lado del túnel para cuidar a los Jueces, ante el requerimiento de parte de dos funcionarios de Danubio, que decían: “Actúen, salgan, por favor”, respondió: “No, que se maten, no nos contrataron para el 222 en cantidad suficiente”. Esto lo sé de verdad. Entonces, ¿en qué estamos? Si intervenía un solo policía, no pasaba nada, no había Protocolo ni nada. Porque eso fue una batalla campal, fue algo espantoso. Pero ¿quién lo provocó? Nacional; no Danubio. ¿Cuándo entra la gente de Danubio? Cuando los de Nacional le arrebatan una bandera a los de Danubio. Yo estaba en la cancha, así que no me la cuenta nadie. Los policías estaban de brazos cruzados viendo qué pasaba. Y después, cuando los hacen salir por el agujero ese que había, que era una puerta ‑lamento que no esté el Inspector Mayor‑, la Policía les da palo. Lo vi y lo tengo grabado. Entonces, entendámonos: la acción policial pasiva que hemos tenido hasta ese momento ha traído como consecuencia esta situación que ahora se ha transformado en una endemia. Yo estoy muy preocupado. Esto no tiene arreglo, porque es violencia con violencia. Ahora, con esta decisión, estamos favoreciendo exclusivamente a Nacional y a Peñarol, o a Peñarol y a Nacional cuando se dice que hay que jugar en el Estadio Centenario. Esto no lo puedo aceptar como periodista, ni como ser humano al que le gusta el fútbol. Los demás equipos están de partenaires, porque es una gran ventaja jugar siempre en la misma cancha. ¿Por qué perdió Defensor en Cerro Largo? Porque es muy difícil jugar en Cerro Largo, pero Peñarol y Nacional no van.

            Entonces, ustedes pensarán “este está más loco que una yegua con cría”. Y tienen razón en pensarlo. ¿Por qué? Porque pareciera que yo estoy en este momento en un estado de violencia, incitando a la violencia, cuando debemos evitar la violencia. Pero ¿qué pasa acá? Hablamos mucho y hacemos poco, y el fútbol no se arregla con las cámaras de televisión.

            Recuerden el partido que mencionó el señor inspector Mayor Mendoza de Nacional y Danubio ‑y menciono primero a Nacional, porque fue el que comenzó el incidente‑ en el cual había cámaras y éstas indicaron que los culpables eran dos o tres tipos a quienes buscaron por todo Montevideo, los llevaron presos y resulta que no habían estado en el partido. ¿Se acuerdan? No habían ido al partido. Entonces, ¿para qué queremos las cámaras? ¿Para llevar presos a tipos que tal vez en alguna época iban a las canchas? Esto tiene una trama medio tortuosa. En la actualidad se vive un momento de violencia, de intolerancia, y esto ocurre en la calle ‑como dijo muy bien el señor Inspector General‑, en el tránsito, en un ascensor o en un trámite que uno deba cumplir frente a un empleado público o privado.

            Hace ya tiempo, casi cuatro años, estuvo en Montevideo a dar una charla espectacular, con una serie de imágenes que se proyectaron en el magnífico anfiteatro de ANTEL, Chris Wholley, un inglés de pura cepa. Digo esto no porque tuviera la bandera inglesa atrás, sino porque era inglés, inglés. Chris Wholley es el Director de Seguridad de Estadios de Inglaterra. Este evento fue el 26 de mayo de 2005, hace cuatro años. ¿Qué hicimos desde ese momento hasta ahora? Nada, o prácticamente nada. Porque cuando se habla, como dijo el señor Inspector General, de las condiciones económicas de nuestro país, que son paupérrimas para todas las instituciones, comparadas con las de Inglaterra son una risa. Allá cambiaron 26 estadios; construyeron cuatro o cinco nuevos. Eso fue lo que nos dijo Wholley cuando estuvo aquí en el año 2005. Mejoraron, lógicamente, las localidades, los lugares de instalación de hinchadas y sacaron el tejido olímpico. Si alguien pone una mano dentro de la cancha, va preso. Acá van 50, 60 u 80 presos cada vez que hay lío, y al rato salen todos. ¿Nadie los puede procesar? ¿Quiere decir que las leyes nuestras no sirven para reprimir la violencia de cualquier individuo en la cancha? No; o los Jueces son demasiado blandos… y no quiero decir influenciables, por las gestiones que cada uno de los dirigentes realiza. No olviden ustedes lo que ocurrió en el partido que suspende el árbitro Prudente porque entró tarde a la cancha, con las órdenes que le había dado el Colegio de Jueces de aquel momento. ¡El lío que se armó! ¡A lo que llegaron! ¡A la agresión desgraciada del colega Alberto Kesman! Entonces, ¿qué estamos haciendo? Si hubiera ocurrido al revés, si hubiese sido Villa Española el que llegaba tarde, estoy seguro de que perdía el partido. Fue un partido que se estuvo jugando durante cuatro meses. ¡No puede ser! Buscamos la solución individual o de nuestro equipo para salvar las situaciones del momento. Esto se arregla exclusivamente siendo muy severos. Estoy deseando que llegue el día en que saquen los alambrados olímpicos. Para eso habrá que tener una severidad brutal con aquel que vaya preso. Yo me pregunto para qué la Policía se mata tanto al término del partido, si después a todos los que llevan presos los largan en dos o tres horas. No hay nada que los pueda frenar.

Yo he escuchado aquí muchas cosas muy lindas relacionadas con el deporte en general dichas por el Intendente Ehrlich, por el Ministro Lescano, por el Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Gastón Silva, y por el Edil Jorge Meroni; he escuchado conceptos maravillosos desde el punto de vista deportivo general. Pero yo fui convocado para hablar sobre violencia en el deporte.

Fui juez durante 15 años. Les pido a las señoras que me disculpen, pero me importaba un carajo quién jugaba. Si era un partido por la bolita, yo no aceptaba: mis partidos eran todos por el campeonato o por el descenso. Y me jugaba el alma; para mí, cada partido era la final del campeonato del mundo. No me importaba quién jugaba, porque a cada jugador le decía por el número, no por el nombre. Tengo un montón de anécdotas; nos pasaríamos toda la tarde si las contara: algunas que cuentan por allí y que yo no las hice, y otras que son reales, que sí las hice. Lo único que puedo decirles es que aquello era otra cosa. Volver a lo mismo es imposible; nadie puede volver atrás. No tenemos un aparato que nos lleve a través del tiempo hacia atrás. Tampoco el básquetbol de hoy es el mismo de aquella época; el de ahora tiene otras virtudes y otros defectos que aquel no tenía.

La Policía debe ser muy severa luego de los incidentes que en algún momento determinado se producen en un partido. No podemos conformarnos con aquello de que: “Cometimos errores, y de esos errores vamos aprendiendo”. ¡Por favor, basta ya! Anoche murieron dos chiquilines luego de un partido por el ascenso al ascenso del ascenso; ¡una cosa que no tiene parangón! Dos muertos, que no pertenecían a las instituciones que participaban en el partido. ¡Peor aún! ¡Más complicado! ¡Qué problema que tienen! ¡Es muy grave!

Yo vengo a charlar con ustedes; no vengo a dar un discurso ni a presentar preceptos bíblicos ni tampoco altisonantes conceptos que podrán parecer muy bonitos, muy hermosos, pero que finalmente son carentes de toda acción inmediata, necesariamente inmediata.

Como periodista, no puedo aceptar que se haya eliminado el artículo 23 del Reglamento de la Asociación Uruguaya de Fútbol ‑estamos hablando de fútbol profesional‑, que tanto trabajo les costó a los cuadros de menor cuantía: se eliminó la quita de puntos para el equipo que comete atrocidades. ¿Y cuáles son? Nacional y Peñarol; Peñarol y Nacional, fundamentalmente, y antes, Cerro. Cerro ha hecho un trabajo espectacular; debo sacarme el sombrero ‑aunque hoy no lo tengo puesto‑ para saludar a sus dirigentes. Ahí está a un punto del primero en el Campeonato Clausura, con posibilidades de salir campeón ante cualquier traspié.

            Para finalizar digo que este tema, por el cual la Junta Departamental de Montevideo me ha puesto en el compromiso de estar hoy aquí, exclusivamente se arregla con severidad, porque si a mí me aplican una multa por parar en un lugar inadecuado y me llevan el auto, tengo que pagar $ 1.800. ¿Y saben una cosa? Tengo un cocodrilo en el bolsillo, quiero sacar la plata y me muerde, pero la tengo que sacar porque, si no, no me llevo el auto. La única manera de que la gente entienda es con sanciones duras, absolutamente duras, como que no puedan jugar. Porque lo que no dijo el Inspector es que los hooligans no pueden ir a ver a su equipo por tres años. En el año 2005 había 3.300 hooligans que tenían registrados sus pasaportes en todas las fronteras de Inglaterra, por lo que no podían salir del país cuando la selección jugaba fuera. ¿Me escucharon? De lo contrario, esto es una jauja.

Reconozco que en Inglaterra los clubes se responsabilizan por la seguridad interna de los partidos, pero acá todos están muertos de hambre, la plata de los clubes la tiene otro; hay que hacer una colecta para dar de comer a algunos jugadores en algunos equipos de Primera División. Entonces, no podemos exigirle a Fénix ‑que ahora subió‑ que a su cancha le ponga cuatro cámaras y siete no sé qué para que vayan a jugar Nacional y Peñarol. No; se necesitan sanciones, sanciones. Creo que la sanción de los puntos a los clubes es muy severa, sin duda alguna es muy severa, pero ¿qué otra cosa hacemos? ¿Una sanción económica? ¡Qué les importa si la pagan otros! No les interesa.

            Nuestro fútbol es maravilloso, inagotable. Estamos clasificados para otro Campeonato Mundial con los muchachos de la Sub 20. Hoy tal vez ‑así lo deseo‑ los de la Sub 17 clasifiquen para otro Mundial; ojalá así ocurra. Y miren que la Sub 20 tiene posibilidades notables; se los digo desde ahora. Nuestro fútbol es interminable, pero si no tomamos medidas, lo matamos, cada día lo ahogamos más con estas acciones que ocasionan terror a las familias para la concurrencia a los partidos. Yo debo confesar que no voy con mis nietos a los partidos; y si ellos van, que vayan por su cuenta, porque tienen su barra y su forma de movilizarse a efectos de no correr riesgos. Debo confesar que en algún momento hasta yo mismo he pensado en el riesgo que puedo correr ante mi irresponsabilidad de decir todo lo que pienso. Porque seguramente hoy no quedé bien con la Policía ni con el Poder Judicial; pero ¿saben una cosa? Me importa un carajo, porque yo quiero al fútbol como el que más lo quiere. Y este bendito país en el cual vivimos tiene derecho a seguir viviendo de ilusiones, porque los del ’24, los del ’28, los del ’30 y los del ’50 no salieron campeones por casualidad. Y más les digo: los del ’50, menos todavía.

Para venir hoy acá, a encontrarme con ustedes, señoras y señores Ediles ‑son la mayoría‑, hice un repaso de cosas y me encontré con uno de los artículos de los cuales yo he hecho acopio a través de mi vida, que refiere a declaraciones de Barbosa, el golero del Brasil del ’50. ¿Saben una cosa? Después de leerlo me daban ganas de llorar. ¿Saben qué dijo Barbosa?: “Perdimos contra un gran equipo, pero esa derrota sirvió como base para que Brasil hoy sea la potencia que es y sea cinco veces Campeón del Mundo”. Nosotros, con lo de Maracaná nos engrupimos de tal forma que creemos que somos los más grandes cracks del mundo, sin llegar a lograr, precisamente, ese nivel.

            Yo les agradezco muchísimo vuestra increíble atención a mis locuras. A las taquígrafas les agradezco especialmente que hayan registrado estas locuras, porque en algún momento a alguien le podrán servir.

            Quiero a mi país; adoro a este bendito país, a este pequeño gran país. Hay que tener en cuenta que Holanda cabe en Tacuarembó. Holanda, potencia del mundo, cabe en Tacuarembó. Si tendremos necesidad de tener mayor cantidad de habitantes en el país para ser realmente más pujantes, tener más ganas, más entusiasmo, más fe en nosotros mismos. Lo que tenemos que hacer aquí es ser severos para lograr el respeto que corresponde a aquellos que con su familia quieren disfrutar de algo muy hermoso ‑sin duda, muy hermoso‑ como es el fútbol. Porque el fútbol es uno de los pocos deportes en los que el más pequeño le puede hacer sombra y partido al más encumbrado; si no, recuerden ustedes historias de sus propios equipos, en cada uno de los rincones de nuestro país.

            Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Siguiendo con el procedimiento establecido, queremos saber si hay posibilidades de hacer llegar algunas preguntas al señor Sánchez Padilla ‑a quien, realmente, nos ha encantado escuchar, como de costumbre‑ para poder ir redondeando la actividad de esta mañana.

            Les recuerdo que a las 14 horas nos volveremos a encontrar para ver el tema Infraestructura Deportiva, en el cual van a participar el Coordinador Ejecutivo de la Secretaría de Deporte y Recreación de la Intendencia Municipal de Montevideo, profesor Gonzalo Halty; el Administrador General de CAFO, doctor Mario Romano, quien seguramente tendrá a bien contarnos la obra de CAFO y su actualidad, y el Gerente General del Cilindro Municipal, doctor Camilo Castro, para que nos venga a contar la gestión de infraestructura de la Ciudad Deportiva, Cilindro Municipal.

            Le preguntan, señor Sánchez Padilla: “¿No cree que hoy debería estar algún neutral de la Federación Uruguaya de Básquetbol para explicar lo sucedido?”

             “¿Usted echó al entrenador de Brasil, en el partido Brasil‑Estados Unidos, final del Panamericano del ’63, en San Pablo?”, nos pregunta el amigo Jorge “Negro” Campaña.

 

SEÑOR SÁNCHEZ PADILLA.- Campaña está equivocado: no fue en el Panamericano, fue en el Mundial de Brasil; y no fue contra Estados Unidos, sino contra Rusia. En el primer tiempo lo eché, sí; ¿y qué?

 

(Hilaridad)

 

_____Con respecto a la pregunta de si debería haber algún neutral de la Asociación, de repente, no invitaron a ninguno.

            ¿Ustedes los invitaron?

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Yo los invité personalmente.

 

SEÑOR SÁNCHEZ PADILLA.- Entonces, si no están acá, son un mamarracho.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- “Señor Sánchez Padilla: ¿no cree que la pobreza del fútbol se debe, en parte, a que muchos no nos animamos a ir y  llevar a nuestros hijos y nietos a los partidos por miedo a los violentos que no pagan entrada y al monopolio del cable que evita estos actos?” Esta pregunta la hace un Edil Local de Canelones.

 

SEÑOR SÁNCHEZ PADILLA.- Canario: la televisión se vendió; estamos en una época distinta. Quien quiere vivir el calor del partido tiene que ir a verlo. La pobreza del fútbol no se debe a la televisación, porque cuando juegan Peñarol o Nacional van 14 mil, 15 mil o 20 mil personas. El otro día cuando jugó Danubio con Defensor fueron 7 mil personas, y el partido se televisaba. Eso quiere decir que la gente se retrae frente a los actos violentos, a los insultos.

            Teóricamente, la Policía no actúa más en los estadios de acuerdo con el Protocolo; entonces, yo tendría que preguntar al Inspector: ¿actuamos o no actuamos? Porque los clubes tienen que tomar las medidas para que esto de la violencia se erradique definitivamente.

Yo les voy a recordar algo a ustedes. Yo concurrí a todos los Mundiales desde Munich hasta la fecha, y fui al segundo Mundial de Alemania también. El partido que asombró al mundo fue el de Alemania Oriental contra Alemania Federal, en el que el Juez era Ramón Barreto. Fue un honor para mí ver ese partido, en el que ganó Alemania Oriental 1 a 0. No pasó absolutamente nada al término del partido. ¿Por qué? Porque delante de las tribunas había una cantidad de muchachas y de muchachos uniformados con buzo rojo y pantalón negro mirando hacia la tribuna. Ellos no vieron el partido, aunque estaban en él. Eso sigue ocurriendo hoy. En el último Mundial se hizo exactamente lo mismo: miraron a la tribuna para ver quiénes eran los estúpidos que gritaban.

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Perdón, lo hacía la Policía en el Estadio. Aquí, hace unos años, tanto en el Estadio como en el Palacio Peñarol ‑para los partidos de básquetbol‑, la Policía estaba de espaldas a la cancha mirando la tribuna.

 

SEÑOR SÁNCHEZ PADILLA.- En este caso es porque los clubes no tienen forma de pagar y hacer un equipo de 500, 600 ó 700 personas, más allá de que a la Policía que cumple el 222 se le paga. Miren que a los 800 policías que van se les paga. Es una fortuna lo que se paga por partido, y ni que hablar lo que se paga en un clásico.

            Por lo tanto, vuelvo al principio. Con sangre entra; pero con sangre al revés, no con sangre de algún descuidado, como este chico de 15 años que falleció anoche. Hay que tratar de tomar las providencias y, durante el partido, terminar con el insulto. El Inspector Mayor hizo una mención hoy, y yo les digo que cuando juega Defensor con Nacional me repugna ver cómo los de Nacional gritan: “El que no salta es Peñarol; el que no salta es Peñarol”, y resulta que Peñarol no está jugando. Son unos estúpidos. También ocurre cuando juega Peñarol con Danubio y gritan: “El que no salta es Nacional; el que no salta es Nacional”. Yo pregunto: ¿juega Nacional ese partido? ¿Cómo creen ustedes que Cerro Largo gana los partidos en Cerro Largo? ¿Porque los matan a patadas? No sólo por eso...

 

(Hilaridad)

 

______... sino porque la hinchada grita a muerte; está con  Cerro Largo y grita: “Vamos, Cerro Largo”, y los jugadores se llenan de ese entusiasmo pueblerino para lograr victorias que parecen imposibles, como las que están logrando en este momento.

Por lo tanto, debemos tomar medidas de este tipo para evitar que copiemos a los estúpidos hinchas argentinos y para que nosotros nos transformarnos en los mansos y podamos ir a ver lo que amamos: el fútbol. Porque nuestro fútbol es espectacular, más allá de que no estoy de acuerdo, señor Presidente del Colegio de Árbitros, con la tolerancia absoluta que se tiene cuando hay un corner, porque no falta nada, falta que violen a alguno, nada más...

 

(Hilaridad)

 

______Lo único que falta es que violen a algún jugador dentro del área, porque después puede pasar cualquier cosa. El otro día vi el partido entre el Chelsea y Barcelona y no se tocaban dentro del área, salvo el penal, que el árbitro no cobró. Salí de la violencia para entrar en un aspecto de orden deportivo, porque me apasiona, y mucho más estando presente el Presidente del Colegio de Árbitros, que es un gran señor, y que está allí porque todos querían que estuviera.

            No tengo más nada que decir.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR MODERADOR (Paolillo).- Muchas gracias, señor Sánchez Padilla.

            Les recuerdo que nos encontramos nuevamente a las 14 horas para comenzar con el tema Infraestructura Deportiva.

 

(Es la hora 12:31)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Rodrigo Alvariza).- Buenas tardes.

            Damas y caballeros, señores y señoras Ediles: damos comienzo a la segunda parte de este primer día del 3er Congreso de Deporte a Nivel de Juntas Departamentales.

            El tema que nos convoca en esta segunda parte es la infraestructura deportiva. Para hablar de este tema contaremos con la presencia del profesor Gonzalo Halty, Coordinador Ejecutivo de la Secretaría de Deporte y Recreación de la Intendencia Municipal de Montevideo; del Administrador General de CAFO, doctor Mario Romano, y del Gerente General del Cilindro Municipal, doctor Camilo Castro. Como moderador tendremos al señor Edil Ruben Meneses, de la Junta Departamental.

 

SEÑOR MENESES.- Buenas tardes.

            Es un gusto tenerlos acá.

            Vamos a usar el mismo criterio que hoy de mañana. En primer lugar escucharemos a los panelistas y luego en forma escrita les volcaremos las preguntas para que ellos las contesten.

            Es un placer tratar este tema de infraestructura deportiva. Creo que la gran mayoría de la infraestructura deportiva que hay en todos los departamentos pertenece a las Intendencias locales. Por lo tanto, creo que es muy importante el trabajo que tenemos como Ediles. Hay gente que utiliza esa infraestructura para bien de la sociedad y hay gente que no tanto, como ocurre acá en Montevideo.

            Lo dejo con la palabra al Coordinador de Deporte de la Intendencia Municipal de Montevideo, señor Gonzalo Halty.

 

SEÑOR HALTY.- Buenas tardes a todas y a todos.

            Señor Meneses: muchas gracias por la invitación. En su nombre un saludo a todos los integrantes de la Comisión de Deporte de la Junta Departamental, con la que nos une una estrecha amistad y un relacionamiento muy fluido que creo que es bueno destacar.

            Sin duda que este tipo de eventos refuerza en nuestro concepto la jerarquización que tiene la actividad deportiva en el ámbito local, en la medida en que cada una de las incidencias o acciones del deporte en sus diferentes facetas inciden directamente en la comunidad. ¡Y vaya si la infraestructura o el equipamiento de una ciudad tienen que ver con ese todo que es la sociedad! En este caso, vamos a tratar de demostrarles un avance de algo que es sumamente complejo, que no es sencillo de realizar y que es imposible que hagamos nosotros solos como Intendencia. Me estoy refiriendo a un plan director de infraestructura deportiva en el ámbito de la ciudad de Montevideo.

 

(Se exhiben imágenes)

 

______Para dar comienzo a este análisis, podemos decir que Montevideo surge con estrategias urbanísticas que nos permiten visualizar algunos ejemplos concretos de lo que sucedió con la propia fundación de la ciudad, una de las pocas ciudades amuralladas que tenía la región, con una planificación en cuadrículas, al estilo español, y trazados que fueron definiendo ‑más allá del ejido de la ciudad‑ su crecimiento.

Entre distintos íconos que fueron surgiendo con el correr de los años empezamos a identificar realidades e imágenes concretas. El primero de esos íconos tal vez más representativos de la ciudad de Montevideo es el Palacio Salvo, grabado en nuestras retinas como una de las siluetas más clásicas y de reconocimiento de la ciudad. A principios del siglo pasado, es decir, del siglo XX, al igual que Montevideo, muchas ciudades y capitales de distintos puntos del país han grabado y marcado a fuego en su historia íconos como el Palacio Salvo. A principios del 900 también estuvo el movimiento deportivo como parte de esa construcción de ciudadanía o de ciudad, de ese desarrollo importantísimo que tuvo la sociedad uruguaya en aspectos económicos, sociales, culturales y de estrategias de largo plazo. Pensemos en algunos ejemplos, nada más, en el caso de Montevideo: este edificio, el Hotel Carrasco, la Rambla de Montevideo, la primera construcción de un complejo habitacional ‑con las transgresoras estrategias de don Francisco Piria‑, etcétera. Ustedes deben reconocer muchísimos edificios emblemáticos de Montevideo ‑como también de cada uno de sus lugares‑ que estuvieron en este despegue brutal que tuvo la sociedad uruguaya en los primeros albores del siglo pasado. Como habrán visto ustedes, en estos últimos años muchas instituciones han cumplido su centenario o están próximas a cumplirlo y todavía habitan en la casona vieja en la que se fundaron hace muchísimos años como instituciones deportivas, sociales y culturales, en muchos casos. Esas instituciones, sin duda, han marcado una lógica de construcción del propio deporte en nuestro país.

Pero, como decía, estamos en el siglo XXI. Entonces, ¿cuál es la imagen de ciudad que nosotros estamos proyectando, o por lo menos estamos pensando? ¿Queremos mantener la imagen del Palacio Salvo o, por poner un ejemplo más moderno, la del edificio de las Telecomunicaciones? Son dos imágenes; no significan más nada que eso, pero son dos imágenes de dos épocas totalmente distintas en cuanto a los años y a sus proyecciones. ¿Y qué pasa con los íconos del deporte o los espacios reconocidos en el deporte? El doctor Romano nos va a ilustrar detenidamente sobre el Estadio Centenario, pero si hay algo que nos identifica en el mundo entero en el deporte es el Estadio Centenario, único monumento al fútbol mundial. Realmente es algo fantástico, y también es de aquella época. Solamente en ocho meses se construyó ese maravilloso escenario que nos dejó marcados a fuego a nivel deportivo en el mundo entero. Hoy tenemos esa otra imagen que ven allí del Estadio Centenario. Realmente impacta. ¿Es distinta la imagen de este Estadio Centenario que la del año ’30? ¿Es distinto el Estadio? Prácticamente no; prácticamente es el mismo edificio con algunos arreglos que con el devenir del tiempo se han instalado en la modernización progresiva, pero la estructura es la misma. Estamos iniciando el siglo XXI, el año que viene el Estadio Centenario cumple 80 años. Así como poníamos al Palacio Salvo y a la Torre de las Telecomunicaciones, yo me pregunto qué le ponemos ahora al lado al Estadio Centenario para decir cuál es el equipamiento deportivo que queremos en la ciudad de aquí a 15 ó 20 años. Planteo esto porque no creo que el Estadio Centenario sea el Coliseo romano y dure miles de años; en algún momento habrá que actualizarlo, renovarlo, construir algo nuevo, refaccionarlo. Es decir, habrá que pensar la ciudad del siglo XXI.

En ese sentido, empezamos a analizar el tema en el tiempo. Esto no es un invento nuestro, sino que es un proceso. Tengamos en cuenta que históricamente, en el correr del tiempo, el equipamiento deportivo ha sido concedido por los diversos Gobiernos Municipales, que han construido la red de clubes tal vez más impresionante que tiene cualquier ciudad. Muchos extranjeros que nos visitan o a los que nosotros tenemos la suerte de visitar se sorprenden por la cantidad de espacio público que tenemos concedido al movimiento deportivo. Creo yo que, con mayor o menor planificación, con mayor o menor decisión estratégica, se instaló por la vía de los hechos una suerte de política de desarrollo deportivo en esto de conceder espacios públicos al movimiento deportivo, lo cual tejió la realidad que tenemos hoy, una realidad compleja, difícil, de difícil administración y absolutamente diversa. Pero reitero: estamos en el siglo XXI, muchos de estos casos de concesiones o de usufructo de determinados espacios ya tienen cien años o más.

Se dieron dos grandes hechos. Uno de ellos es que en el año 1996 la Intendencia ‑y obviamente la Junta Departamental‑, aprueba el Decreto Nº 26.208, que ordena una suerte de trabajo coordinado entre distintos estamentos de la Intendencia Municipal con Ediles de la Junta Departamentalla Comisión Mixta y los diversos caminos para llegar a las concesiones‑ y empieza un trabajo de decantación de todo lo complejo que es este fenómeno. A su vez, la Secretaría de Deportes realizó en el año 2003 una actualización y un relevamiento de la infraestructura deportiva, lo que decanta un montón de datos impresionantes en cuanto a la cantidad y calidad de la misma, información que estaba muy dispersa en algunos casos dentro de la propia Intendencia, y en otros casos ni siquiera la teníamos actualizada. A partir de allí se empieza realmente un trabajo de abordaje más detenido y profundo, al menos desde la perspectiva de la Secretaría, en coordinación con otras reparticiones del Municipio, que nos va dando una suerte de catarata de información que realmente por momentos nos abruma y nos sorprende por la cantidad de predios y espacios concedidos.

A modo de reflexión inicial, algunos elementos que ustedes están viendo destacan determinados problemas sintomáticos. Por ejemplo, que tenemos un estándar de construcción con muchísimos años de planificación o de utilización, por lo cual el estándar constructivo general es veterano ‑digámoslo así‑ y, por lo tanto, tiene sus problemáticas o no está actualizado tecnológicamente. Son pocas las infraestructuras realmente nuevas que tenemos en la ciudad. Además, hay un predominio de escenarios monodeportivos; por ejemplo, tenemos muchísimas canchas de básquetbol. En cambio, canchas de hándbol oficiales para competir tenemos tres, que son cerradas, y están una en el Cilindro Municipal y dos en colegios privados de Carrasco. En el oeste no tenemos canchas de hándbol cerradas. En cuanto a piscinas cerradas, la gran mayoría las tenemos en el sur de la ciudad; en el oeste tenemos Olimpia. Y podemos seguir poniendo ejemplos.

Como decíamos, tenemos una baja renovación de la tecnología constructiva y una débil y dispersa normativa legal. Después vamos a comentar algunas cosas que hemos venido conversando con los compañeros de la Junta. Hoy estamos imposibilitados de generar eventos en cuanto a categoría ODESUR. Por ejemplo, si quisiéramos organizar los juegos ODESUR no podríamos hacerlo por la calidad constructiva de la infraestructura que tenemos. Podemos tal vez hacerlo para un deporte como el básquetbol, el fútbol, los deportes de playa y algo de  natación, pero no mucho más. Además, obviamente, tenemos problemas en lo referente a la accesibilidad a los escenarios que hoy poseemos. Por ejemplo, son muy poquitas las instituciones con piscina que hoy tendrían alguna posibilidad real de absorber a personas con determinada dificultad motriz o con discapacidad. Es sorprendente, pero nos alcanzan las dos manos para contar las instituciones de este tipo que tenemos.

El problema no es la cantidad. Montevideo tiene muchísima infraestructura deportiva. El problema está en la calidad, en cómo la ciudad brinda los servicios. Además, está lo que  comentábamos recién: hay una tipología de construcción bastante simple. Si nos ponemos exquisitos en todo lo que tiene que ver con eficiencia energética, iluminación, climatización, higiene, servicios higiénicos, gabinetes, vestuarios, etcétera, obviamente estamos a años luz en cuanto a inversiones. A veces no siempre se trata de mayor cantidad de dinero sino de poder encontrar la tecnología adecuada en base a estándares constructivos más modernos. Hay un problema de dinero, obviamente, y es por eso que queremos iniciar un proceso de planificación: ver hasta cuándo vamos a seguir permitiendo construcciones, de qué manera, cuál es la tipología, cómo la hacemos, cuál es el objetivo de ciudad que perseguimos.

            Entonces, hoy tenemos escasísimos requerimientos específicos. Desde el punto de vista del deporte, esto prácticamente no incide en la toma de decisiones en cuanto al equipamiento deportivo que se habilita en las construcciones en la ciudad de Montevideo. Estamos trabajando en esto, pero hasta hoy se toman decisiones técnicas, arquitectónicas, de ingeniería, de Divisiones del propio Municipio que son muy válidas y hay que tenerlas en cuenta, pero desde el punto de vista de la tipología constructiva del deporte no hay ningún aporte.

            Hay una existencia de fichas técnicas o guías, como existen en muchas ciudades del mundo ‑no sólo del Primer Mundo‑ para saber qué tipología constructiva precisamos y hacia dónde debemos apuntar. Obviamente, también la sociedad cambió, la ciudad cambió. Hay un mapa, una foto que hoy no es la misma si la comparamos con la de cuando se hicieron todos los equipamientos e infraestructura que hoy tenemos en la ciudad. Hay una periferia enorme, que cambió desde el punto de vista socio‑económico y cultural. Ese mapa demográfico y sociológico requiere un rediseño de ciudad y mucha planificación de servicios. Además, temas actuales como la inseguridad, el vandalismo   y la depredación inciden directamente en cómo mantener el equipamiento que hoy tiene la ciudad.

            Por eso proponemos repensar y ampliar la visión tradicional de lo que hoy conocemos. ¿Por qué hablamos de repensar la visión tradicional? Porque ‑y seamos autocríticos‑ cualquier institución deportiva o cualquier directiva de una institución deportiva ha luchado por tener su propia infraestructura, su propio gimnasio, su salón, por lo cual el ladrillo es lo más importante. En pocos casos se ha pensado en el día después de tener los ladrillos puestos unos encima de otros.

            Hoy tenemos problemas crónicos de gestión y de administración. No es, como decíamos, cuestión de cantidad, sino de la calidad con la que hoy estamos gestionando y proyectando la ciudad. Hay serios problemas en la gestión de esos espacios hoy concedidos.

            A su vez ‑y ésta ha sido una lucha interna en la que creo que por ahora vamos bien‑, está el tema de incorporar en la lógica de un Plan de Ordenamiento Territorial de la propia ciudad un subtema como el deporte, como puede suceder con otras áreas. El Plan de Ordenamiento Territorial en su momento, si bien estaba en la foto, no incorporaba un análisis detenido de la infraestructura deportiva y de su incidencia en la trama urbana. A partir de toda esta movida que estamos haciendo ya existe un compromiso y un trabajo en conjunto con los compañeros del sector de Planificación y de Acondicionamiento Urbano para analizar la creación de un plan departamental de infraestructura deportiva a fin de incorporarlo en el Plan de Ordenamiento Territorial de la ciudad. Se trata de planes flexibles, renovables en la medida en que el tiempo va corriendo y hay diversos temas que se van ajustando. Por eso es que en este caso creemos que estamos en condiciones de planificar y de pensar una estrategia a mediano y a largo plazo con ese marco teórico.

            El siguiente mapa que vemos tiene varios puntitos. Todos ellos son infraestructura deportiva o equipamiento deportivo. No estamos mal en cantidad, como decíamos. Obviamente, no entramos en una discriminación espacial de los distintos equipamientos. Si entramos en eso, ahí si vamos a ver inequidades entre el Este y el Oeste y entre el Norte y el Sur. Pero en cantidad y en distribución, de acuerdo con la población que hay, no estamos mal. En lo que estamos fallando es en el día después.

            Por eso pensamos que un plan director de infraestructura necesariamente debe mejorar la red de equipamientos. Es decir, no solamente hay que pensar en el equipamiento en sí mismo, sino que hay que pensar en todo lo que significa su ubicación espacial y su vinculación con su entorno, con los otros equipamientos de la zona, con la accesibilidad de los medios de transporte, con los centros educativos, y en la optimización del uso del espacio. No podemos permitirnos más tener canchas vacías; no podemos permitir construir más cosas hasta tanto no tengamos las canchas llenas. Debemos definir infraestructura básica para esas unidades territoriales que hoy tenemos, tomando en cuenta ese análisis demográfico nuevo: cuál es el equipamiento que necesita la ciudad, dónde, para qué, quién lo va a usar y cómo se va a administrar el día después.

            Obviamente, debemos analizar la perspectiva de crecimiento con una perspectiva de equilibrio. Acá se transversalizan varias cosas: accesibilidad para las personas con discapacidad y adultos mayores; perspectiva de género y participación; socialización de los servicios; es decir, hay muchísimos elementos para aportar cuando hablamos de equilibrar las dotaciones de nuestros espacios deportivos en la ciudad.

También hay que establecer directrices de uso adecuado del medio natural. Estamos interviniendo en determinado lugar. Por más que respetemos el ámbito constructivo, estamos interviniendo en el ámbito natural. No tenemos demasiados parámetros desde la perspectiva técnica para hacer aportes a las instituciones, más allá de lo que ellas definan; después verán aspectos constructivos, pero no tenemos directrices claras.

            Asimismo, debemos definir directrices de normas para el diseño y la construcción. Es lo que se llama en otras partes del mundo las normas NIDE. Son normas que determinan la tipología de la construcción, y lo que se autoriza es eso, no otra cosa. Es como lo que decíamos hoy de las canchas de hándbol. Si una institución privada, con mucho dinero, quiere hacer en el Prado una cancha de básquetbol, lo ideal sería decirle que no y que por las normas NIDE que presenta la Intendencia Municipal le solicita que construya una cancha con estas medidas que son para realizar tales deportes, no solamente básquetbol, para poder ampliar el espectro de capacidad de incidencia. Hoy  nos faltan todas esas cuestiones; las tenemos en el debe.

            Por último, proponemos crear, justamente, nuevas formas de gestión. Esto no es inventar ni imponer nada. La idea es que analicemos en forma autocrítica y crítica la elaboración y el diseño de un plan director, nuevas formas de gestión, en virtud de que hoy tenemos un mapa crítico. Ese mapa que vemos allí, si lo montáramos con el de los distintos niveles de inversión en cuanto a calidad de equipamiento, veríamos varios puntitos en los que el farolillo rojo de la crisis total y absoluta sería un llamador. ¿Por qué? Porque hay instituciones que están al borde del colapso o que se han transformado en una suerte de gestión personalizada de una persona o, peor aún, de un cantinero. Esos temas hay que analizarlos y tomar decisiones. Ahora, no lo podemos hacer desde el criterio del Director de turno. Es hora de que trabajemos con perspectivas de crecimiento y de ciudad.   

            Las decisiones que tomemos hoy no van a resolver todos los problemas este año. Hay mucho trabajo y hay muchas cifras que les vamos a mostrar que requieren no sólo de muchas horas y días de trabajo, sino de mucha gente, de muchas definiciones estratégicas, de mucho movimiento en la interna municipal para la toma de decisiones. Eso requiere tiempo.

Es un tema sumamente complejo como para seguir trabajándolo de una manera desordenada, si me permiten el término. Si no, vean esta próxima foto. Tiene que ver con la incidencia en el medio urbanístico. Apenas se ve, pero la cancha del Parque Central tiene un círculo rojo. Si pensamos, precisamente, lo que significa la incidencia de una infraestructura deportiva en el espacio urbanístico, ahí tenemos los dos grandes ejemplos: el excepcional ejemplo del Parque Batlle, que es prácticamente un parque temático, y uno de los tantos ejemplos en los que tenemos insertado a fórceps, diría yo, escenarios que repercuten directamente en la vida urbana de la ciudad. Eso que estamos hablando tal vez de uno de los escenarios más prolijos y mejor trabajados en los últimos tiempos, como es el caso del Parque Central. Pero el impacto que tiene en la zona desde el punto de vista urbanístico es fenomenal.

            La foto que están viendo ahora ‑les pido que la mantengan en la retina porque vamos a hablar de esto más adelante‑ muestra lo que significa el eje de la ex Avenida Centenario, que sale desde el propio Parque Batlle ‑a la derecha de la imagen‑ y termina ‑lo ven en la parte superior‑ en el Cilindro Municipal. El doctor Romano va a hablar específicamente del Cilindro, pero yo quiero insertar esta imagen en algo que vamos a plantear a continuación.

            Dentro del plan director estamos trabajando con tres grandes líneas de acción: la primera es el análisis del equipamiento actual y su incidencia en la trama urbana y su proyección futura. Es lo que estábamos analizando.

La segunda es la línea de gestión para el equipamiento deportivo con orientación moderna y sustentable. Estos dos ejemplos no los pongo por casualidad ‑lo digo con mucho respeto‑: se trata de dos espacios municipales con dos gestiones absolutamente distantes: me refiero al Club de Golf y al Club Atlético Goes. Les pido disculpas a los goenses, pero hoy tenemos el gimnasio del Goes, una infraestructura brutal, fantástica, con muy poca actividad, además de los problemas que han tenido desde el punto de vista deportivo. Este es un ejemplo de los lujos que se da la ciudad de Montevideo: tenemos un escenario para prácticamente dos mil personas ‑uno de los escenarios de básquetbol más grandes de Montevideo‑ con muy poca actividad. En segundo término, tenemos al Club de Golf ‑en un lugar absolutamente privilegiado‑, que desde el punto de vista económico y financiero ha sido muy bien gestionado y que recién en los últimos años ‑si no recuerdo mal, en los últimos diez años‑ empezó a dar contrapartidas reales a la ciudad de Montevideo.

Estos son ejemplos emblemáticos, pero hay muchos más; por ejemplo, al Club de Golf del Cerro sin duda hay que hacerle ajustes, y hay muchísimas instalaciones que están más o menos en la misma situación.

La tercera línea es la de proyectar sobre la ciudad un espacio con las grandes instalaciones deportivas de alta competencia y el espectáculo. Aquí les pido que se acuerden de la imagen del eje Centenario. El Parque Batlle es un parque deportivo por excelencia. Prácticamente todas estas infraestructuras fueron creadas en las décadas del ’30 y del ’40 del siglo pasado; por lo tanto, ya tienen sus añitos y hay que trabajar permanentemente en su mantenimiento y en su actualización, lo cual representa mucho más dinero que si tuviéramos una infraestructura más nueva. Pero es lo que tenemos y es lo que podemos tener en el día hoy. Nuestra aspiración es analizar en el eje Centenario ‑a siete u ocho minutos del Cilindro‑ la posibilidad de tener este parque o el proyecto Ciudad Deportiva ‑tal vez lo comente el doctor Castro‑ y poder proyectar en el tiempo ‑porque somos conscientes de la realidad económica que vivimos y de las potencialidades y capacidades de inversión que hoy tenemos‑ la preparación de la ciudad para tener, en algún momento, un equipamiento de calidad que nos permita recibir eventos de alta envergadura en cuanto a cantidad de deportes. Los espacios los podemos llegar a tener; incluso en el entorno del Cilindro tenemos mucho espacio físico para crecer. Lo que no tenemos es un plan director que nos ordene o que nos lleve a planificar dónde y cómo, cómo lo financiamos y, fundamentalmente, cómo lo gestionamos después.

Es por eso que estas tres grandes líneas nos ordenan un escenario de trabajo muy profundo y muy grande. Pero lo que no nos permitimos fue ir a lo perfecto, o a tenerlo todo para empezar a trabajar en estas líneas de acción. En estos últimos años hemos venido trabajando sobre estos temas aunque todavía no tuviéramos cerrada la construcción del plan director, que con suerte tendremos terminado para el final de esta gestión, porque es mucho el trabajo que hay que hacer.

Hoy queríamos referirnos a algunas experiencias, porque me parece que una de las ideas de este encuentro era trasmitirles los distintos escenarios en los que estamos interviniendo desde la Secretaría de Deportes, ver cuáles son los actores con los que nos vinculamos en forma permanente y las acciones que estamos tomando.

            En cuanto a la Comisión Mixta, es un poco lo que manifestaba hoy respecto al Decreto Nº 26.208: se crea esta Comisión, que es la que analiza las concesiones; después se elevan los proyectos de resolución al propio Intendente o a la Junta Departamental. A partir del relevamiento del año 2003 se empezó a hacer un trabajo de seguimiento de las concesiones a nivel local. Nuestro programa barrial de actividades comunitarias tiene un docente en cada Centro Comunal Zonal, y en coordinación con la información que se le baja y las Comisiones de Tierras de cada Centro Comunal se trata de hacer un seguimiento desde el punto de vista técnico a los cientos de convenios que hay desparramados por la ciudad, con éxitos o con particularidades: en algunos casos muy bien, en otros más o menos, y en otros con mucho trabajo para hacer, ya que hay mucho para corregir.

También tenemos participación directa en las comisiones administradoras de los grandes escenarios de Montevideo, así como en algunos de los parques en los que se han empezado a instalar lógicas de uso del tiempo libre y recreación, como son los casos de Punta Espinillo y Punta Yeguas; pero sin duda lo más emblemático son los grandes escenarios, como el Velódromo, la Pista, el Estadio Centenario, el Charrúa, el Cilindro Municipal con su proyecto de ciudad deportiva, la pista de Manga ‑que es una pista más chica‑, el Mercado Victoria, la Pista de Regatas, etcétera, con diversidad en su realidad y en su nivel de ejecutividad.

Además, tenemos coordinaciones con la Comisión de la Junta Departamental, con la cual eventualmente nos juntamos e intercambiamos documentación, conversaciones, proyectos; soñamos en conjunto, hacemos cosas en conjunto.

            Intervención en los proyectos del PIAI. Eso es algo relativamente nuevo. Nos parece sumamente interesante haber podido participar junto con ellos en las intervenciones, que fundamentalmente son en zonas periféricas de la ciudad; en muchos casos se están iniciando proyectos de intervención con infraestructura deportiva.

También está todo lo que tiene que ver con los parques, la Rambla y la playa en cuanto al equipamiento de infraestructura deportiva para el uso libre de la población y su vínculo en todo lo que tiene que ver con la parte comercial y el marketing de las empresas.

Con relación al Presupuesto Participativo ‑hoy lo decía el Intendente‑, ha sido una gratísima sorpresa para todos nosotros que en esta nueva edición haya un número interesantísimo de proyectos aprobados para infraestructura deportiva.

Coordinaciones con las instituciones públicas: con el Ministerio de Turismo y Deporte, el Ministerio de Transporte, el MIDES y las demás Intendencias en el marco del Congreso Nacional de Intendentes ‑nos juntamos todas las Secretarías, compartimos información, experiencias, visitamos, vamos, venimos‑; fundamentalmente, en el análisis metropolitano, con Canelones y San José en cuanto a la incidencia de un plan director en la ciudad de Montevideo; y también, obviamente, con instituciones privadas ‑que a veces están en predios municipales y a veces, no‑, con las que tratamos de vincularnos en su desarrollo armónico para ver de qué manera inciden en la ciudad.

Participamos en otro tipo de intervenciones urbanas, como por ejemplo en los circuitos callejeros de ciclismo, de carreras, de automovilismo, de eventos, etcétera.

Como verán, no da para aburrirse. El tema infraestructura deportiva es un gran tema. Si no, vean estas cifras: hay más de 250 instituciones que están sobre suelo municipal, más de 650 padrones. En total, en Montevideo hay unas 1.500 instalaciones deportivas; ahí debemos sumar Primaria, Secundaria y las Fuerzas Armadas en general. Pero sólo a nivel municipal tenemos todo este paquetito para divertirnos.

Decía que actualizamos la información. Yo tengo como cifra 46, pero vamos a respetar al Intendente, que mencionó 42. Es una cifra enorme en cuanto a lo que se viene; o sea, además de todo esto, se vienen muchas cosas más.

Todos los equipos que pueden ver en la foto y que tienen estrellita, salvo Villa Española, que ahora desapareció de la Primera División ‑pero todavía vive‑, son equipos profesionales de fútbol de Primera División. Hoy, todos los que tienen estrellita están en suelo municipal o tienen una parte de gestión, como es el caso de Cerro, que tiene una mixtura; si bien el estadio es de ellos, todo el entorno es municipal.

            O sea que si sólo hablamos de fútbol profesional, tenemos unos líos bárbaros para ordenar toda la información, llegar a convenios, a acuerdos, a contrapartidas. En el básquetbol pasa más o menos lo mismo. Desde las canchas de baby fútbol hasta las canchas más encumbradas, como la de Defensor, están en suelo municipal.

            Acá pueden ver algunas imágenes de algunos servicios en los que hemos avanzado en el correr de estos últimos años en relación al uso del equipamiento deportivo más comunitario, como son los circuitos aeróbicos, las estaciones de gimnasia con el uso de espacios libres, como los parques, las ciclovías, lugares de caminatas. Salvo la foto del Parque Batlle, que es la de arriba a la derecha, las demás son de la Rambla. Pero quiero decir que también hay este tipo de ciclovías en Bulevar Artigas, en la Avenida Belloni. Seguramente este año vamos a abrir estaciones de gimnasia en el Parque Rivera y en el parque del Prado; también haremos algún circuito aeróbico más en la zona del Cilindro, en la Avenida José Pedro Varela y aledaños.

            Estamos en un plan de descentralización de la actividad física en forma libre y espontánea de la población en base a todos estos criterios, en base a cómo miramos la ciudad y equilibramos el mapa para que quien quiera hacer actividad física y no pueda pagar un club tenga algún servicio cercano. 

            Hay algunas acciones iniciadas y hemos trabajado sobre ellas en la interna de la Comisión Mixta. Una de ellas es la creación de un protocolo de presentación de  proyectos de gestión. Otra es la creación del cargo de Coordinador de Infraestructura Deportiva, que no existía y que se creó en la última Rendición de Cuentas; está a punto de hacerse su nombramiento. Esto nos va a permitir empezar a construir una estructura que antes no existía dentro de la Secretaría. En la interna de la Secretaría tenemos un grupo de docentes que ha trabajado fundamentalmente en la perspectiva de la gestión. La idea es ordenar y ayudar aun más a los docentes con un apuntalamiento administrativo que funcione de manera más eficiente.

También tenemos un trabajo coordinado con el PIAI, y tenemos un protocolo de habilitación de eventos de calle con el grupo de eventos que hay dentro de la Secretaría; o sea, si no cumplen determinadas pautas, no se habilita el circuito: me refiero a pautas de seguridad, de servicios médicos, de atención, de responsabilidad del circuito que se instala, de servicios al deportista, etcétera.

Intervención coordinada en las políticas de marketing en los espacios públicos. Hemos hecho un avance interesantísimo con Espacios Públicos. Como ejemplo se puede ver el Parque Rodó, que también tiene un circuito aeróbico. En este caso lo hicimos con Montevideo Refrescos, Coca Cola; la estación de gimnasia que veían en el Parque Batlle fue hecha con la empresa Salus. Son elementos que estamos manejando de manera de potenciar la inversión.

También es importantísimo incorporar a la Secretaría de Deportes en los trámites de habilitación de los gimnasios. Sobre esto hemos hablado con los compañeros de la Junta Departamental. Actualmente estamos en plena negociación en la interna municipal para ver cómo se incorpora la visión técnica en base a una suerte de categorización de los gimnasios. Aquí estamos hablando fundamentalmente de los gimnasios “de garaje”, como se los conoce; me refiero a aquellos de “tengo un garaje vacío; meto una máquina de pesas y que vengan”. Ahora, ¿cuáles son los planes y programas, quién los conduce, cuál es la responsabilidad, cómo se habilitan? En eso estamos también transitando para tratar de llegar rápidamente a alguna resolución este año.

            Profundizamos las coordinaciones con los distintos niveles municipales. Trabajamos en el análisis y el asesoramiento a nivel de iniciativas netamente vecinales en muchos casos. Tan es así que en algunos casos han surgido como proyectos para Presupuestos Participativos, como puede se dio, en iniciativas de comisiones vecinales que quieren mejorar una cancha de vóleibol, poner una cancha de bochas o una mesa de ajedrez para los muchachos, para los veteranos, etcétera. Ahí tenemos un nivel de asesoramiento directo y de transferencia de conocimientos; intervenciones en el Presupuesto Participativo; inversiones en el mejoramiento de infraestructura pública de distintas vertientes. El Estadio Centenario ha tenido una política de inversión continua por parte de CAFO. El Cilindro Municipal ha tenido una política de inversiones que ha tenido aportes de distintas vertientes: municipales, privadas y del Ministerio de Turismo y Deportes. En el Velódromo se han hecho inversiones muy importantes desde la Intendencia y desde la propia Comisión Administradora, como así también en los casos del Estadio y del Cilindro, desde el Ministerio de Turismo y Deportes y desde el Ministerio de Transporte. Y lo mismo en el caso de la Pista de Atletismo. Es decir, hemos iniciado un proceso de mejoramiento en sus condiciones de utilización, y en algunos casos ‑obviamente, porque los presupuestos no alcanzan‑, hemos dado apoyo directo a instituciones deportivas que han sido analizadas caso por caso. ¿Por qué se les dio? Por ejemplo, porque están instaladas en una zona de conflicto, socialmente hablando, e interesa que un escenario esté en condiciones para que replique luego en la calidad de vida de los vecinos o genere mejoras al entorno, etcétera. Hay distintos niveles de decisión y se analiza puntillosamente por parte de los técnicos de la Secretaría y de las Juntas Locales.

            Estamos tratando de instalar la discusión de avanzar en el concepto de eficiencia energética. Por ejemplo, tenemos el Proyecto Sacude, que se está haciendo con el PIAI en la zona de Gruta de Lourdes. Se están analizando proyectos de intervención en energía solar para la parte de calefaccionamiento térmico de vestuarios, no del propio escenario, ya que significaría una inversión muy grande, pero estamos instalando el tema de la eficiencia energética porque es parte de una lógica que se debe instalar en todo el país. También estamos instalando el tema del desarrollo sustentable y responsable de los recursos, por ejemplo, cómo optimizar el manejo del recurso del agua. Creo que todos hemos hecho eso de llegar al vestuario, abrir la canilla, ir a buscar la ropa mientras el agua sigue corriendo, ir a hablar con los compañeros, jorobar un poco, mientras el agua sigue corriendo, etcétera. De esa manera se da una ineficiencia en el uso de los recursos, lo que debemos cambiar en todos los aspectos.

            Otro punto es la transferencia de conocimiento a los vecinos involucrados. Hemos capacitado y generado cursos, talleres y seminarios, no sólo desde la Secretaría de Deportes sino en general desde la Intendencia.

            También estamos trabajando en la construcción de modelos nuevos de gestión  con proyectos participativos, por ejemplo, el Proyecto Sacude, que va en esa dirección.

            Creemos como Secretaría, porque esto lo hemos discutido y trabajado hace tiempo en la interna, que sin duda debemos mejorar la planificación, debemos apoyar la capacitación, debemos propender a proyectar responsablemente y de una vez por todas el equipamiento deportivo, sea de una institución privada o pública. Necesariamente debemos proyectar y saber para qué lo hacemos y cómo lo vamos a mantener. Debemos acostumbrarnos a presupuestar, a decir que si vamos a hacer esta sala y que la vamos a tener prendida tantas horas del día me sale tanto, si la puedo mantener el día después, y si la quiero mantener, qué política de gestión debo hacer para mantenerla. Otra cosa a analizar es de dónde va a salir el dinero. Como decía un español el otro día: alguien va a pagar. Es decir, de algún lado va a salir la plata. Pero si es política del Municipio, del Gobierno Nacional, de los vecinos, etcétera, de algún lado tiene que salir la plata para prender todas las luces. Tenemos que acostumbrarnos a planificar y a proyectar los presupuestos.

            Debemos ser más estrictos en la evaluación ‑autocrítica mediante‑ a nivel municipal; en esto debemos ser mucho más estrictos, y no temer a tomar decisiones drásticas si corresponde hacerlo. Hoy hemos iniciado nuevos procesos de desafectación de instituciones deportivas porque van por un pésimo camino de gestión. ¿Eso duele y genera ruido? Sí, sin duda. ¿Molesta a quienes están históricamente ligados a una institución? Claro que sí, sin duda. El análisis como responsabilidad dirigencial es que nosotros debemos velar, pensando en los vecinos y vecinas de la ciudad, por que los espacios concedidos estén utilizándose de manera responsable. Estamos iniciando un camino para procurar mejorar esa gestión.

            Agradezco nuevamente a la Junta por este espacio, y quedo a las órdenes para contestar preguntas.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR MODERADOR (Meneses).- Ha llegado Camilo Castro, a quien le damos la bienvenida.

Voy a presentar y a dar la palabra al doctor Mario Romano, integrante de CAFO.

 

SEÑOR ROMANO.- Señor Gerente General de CADEC, Cilindro Municipal, doctor Camilo Castro; señor Coordinador de Deporte de la Intendencia Municipal de Montevideo, profesor Gonzalo Halty; señor Ruben Meneses, integrante de la Comisión Especial de Deporte de la Junta Departamental de Montevideo; señores Ediles; autoridades municipales, amigos todos. Buenas tardes.

            En primer lugar, quiero agradecer esta invitación, que tomamos con mucho agrado y que reconocemos en nombre de CAFO, Comisión Administradora del Field Oficial.

            Como estamos un poco atrasados y al final de esta jornada ustedes tienen un tour deportivo ‑lo cual creo que es sumamente interesante y nos va a permitir mostrar y demostrar parte de lo que intentamos expresar‑ pensé cambiar un poco mi presentación, teniendo en cuenta además mi participación en este Congreso ‑el cual estoy disfrutando mucho‑ en el horario de la mañana. Como estamos verdaderamente en familia pensé que era mucho más importante generar instancias de gestión deportiva, instancias de esta gestión que estamos desarrollando al frente del Estadio Centenario primero, del Museo del Fútbol después, y del Estadio Charrúa en última instancia; es decir, generar distintos elementos, distintas pautas, y prefiero que algunas sean hasta polémicas para intentar generar un mejor aprovechamiento de este espacio, un intercambio que sea realmente valioso para todos. Por tal motivo, cambié la presentación que iba a hacer sobre toda la gestión deportiva, sobre toda la gestión administrativa que habíamos comenzado a hacer, de la planificación estratégica, de la planificación deportiva, vial y social de importancia en el Estadio Centenario, costos, contabilidad, recursos humanos, aspectos financieros, misión, visión, matriz, DAFO, FODA, etcétera, y me voy a concentrar en cuatro o cinco aspectos en virtud de ser breve y tratar de empezar a desarrollar elementos que luego nos sirvan para una puesta en común y que le permitan a CAFO mejorar y aprender en la gestión.

 

(Se exhiben imágenes)

 

______Decidí traer la Memoria de CAFO del primer año de gestión. Tomamos la gestión el 1º de noviembre del 2006, y como premisa básica nos establecimos la seriedad en el trabajo. Nos propusimos un slogan muy simple: “Hechos y no palabras”; que nuestros actos y nuestras obras hablaran por nosotros en lugar de nosotros salir a hablar permanentemente, tratando de mantener el perfil más bajo posible.

Voy a comenzar diciendo que se empieza a construir el Estadio Centenario en el año 1929, de la mano del arquitecto Scasso y todos quienes participaron con él, generando una gran obra. Ésta se terminó de construir en pocos meses. Se hizo un gran estadio de fútbol, que se agranda absolutamente no sólo por la denominación de FIFA ‑justificada y única hasta el momento‑ de Monumento al Fútbol Mundial, sino que además vemos lo grandioso de su construcción cuando lo comparamos con todos los estadios de fútbol de aquella época: si pensamos en Santa Beatriz, Colombes, 1924, y qué fue de ese estadio; que si bien en Ámsterdam el Stadium se mantiene desde el año ’28 éste fue remodelado en varias oportunidades; lo que significó Wembley, que se hizo absolutamente de nuevo; el estadio Maracaná, que tuvo que estar cerrado e inhabilitado en parte para luego ser remodelado y ya con otra característica, aunque siempre importante por cierto. En cambio, el Estadio Centenario se ha mantenido como lo que es: un venerable maestro de casi 80 años al cual, indudablemente, más allá de chequeos médicos permanentes, también hay que hacerle cirugía en forma permanente.

Ya en el año ’29, en el año ’30, se pensó cómo se iba a administrar el Estadio Centenario. Ahí voy a agregar un primer índice de gestión polémico para analizar, discutir, evaluar, que también sea verdaderamente oportuno en todas las áreas de trabajo, en cada uno de los departamentos que ustedes representan, para desarrollar distintas instalaciones deportivas. He tenido la fortuna, la obligación y el deber ‑porque así nos lo hemos impuesto‑ de empezar a recorrer toda la República con el fin de ver determinadas instalaciones deportivas y hacer verificaciones, de aportar nuestra experiencia y ver si el método de gestión que nosotros desarrollamos puede ser compartido, aprobado y, en el mejor de los casos, llevado a la práctica en la misma forma. Entonces, se desarrolla la idea de una Comisión Administradora mixta, y ahí viene una gran polémica: ¿Habría sido correcto que el Estadio sólo hubiese sido administrado por la Intendencia Municipal? ¿Habría sido correcto que el Estadio solamente hubiese sido administrado por la Asociación Uruguaya de Fútbol? Quizás el secreto de que el Estadio haya estado en muy buena forma durante estos casi 80 años sea, en mi opinión, que la Administración ha recaído en una Comisión con cierto grado de autonomía, lo que ha posibilitado el buen manejo de las dos instituciones, manteniendo como único fin estratégico, como verdadera misión, la administración, la conservación y la vigilancia de ese Estadio. El primer elemento, pues, es una administración por parte de un ente, de un organismo cuya naturaleza jurídica no viene al caso ‑podríamos discutirlo‑ pero que, indudablemente, es independiente de la Intendencia e independiente de la Asociación, aunque luego sí va a generar muchos lazos de conexión no sólo en la práctica, en el trabajo coordinado permanentemente, sino también en el desarrollo. A partir de un convenio entre la Intendencia Municipal de Montevideo y la Asociación Uruguaya de Fútbol se crea la Comisión Administradora del Field Oficial; Comisión por su integración, administradora por su naturaleza, field porque indudablemente traemos el término inglés que era tan usado en aquellas épocas ‑si ustedes leen los diarios y las revistas deportivas de la época van a decir que se enfrentaban dos instituciones en el field de tal cuadro‑, y oficial porque indudablemente es un estadio de todo el país, un estadio que nos representa, nos contiene, nos alberga a todos y es un orgullo de todos los uruguayos.

            Entonces, generan una Comisión Mixta integrada por cinco miembros. Aquí tenemos los nombres de los cinco miembros que comenzamos esta nueva gestión en el año 2006: el señor Enrique Baldrich como Presidente, el arquitecto Enrique Benech como Vicepresidente, y el contador Jaime Mordezki en la función de Contador Honorario. Los tres son representantes de la Asociación Uruguaya de Fútbol, a la cual  por convenio siempre le corresponden los cargos de Presidente, Vicepresidente y Contador Honorario. Los integrantes representantes de la Intendencia Municipal de Montevideo son el profesor Gabriel Martinol, como Secretario General, y el señor Jaime Reñé, lamentablemente fallecido hace unos meses, lo que fue una pérdida absolutamente tremenda para CAFO por lo que significó su trabajo, su hombría de bien, su persona y su aporte hacia la institución. Este hecho generó el reemplazo por el señor Raúl Recoba en las funciones de Secretario y de Tesorero, puestos, responsabilidades que siempre corresponden a la Intendencia.

            Es una gestión compartida en una Comisión con cierto grado de autonomía, cuyos integrantes representan a ambas instituciones, pero que funciona como CAFO. A partir de esta nueva gestión nos interesaba fortalecer una idea madre absolutamente clara, absolutamente simple, pero que en los hechos en los años anteriores no se había producido: se trataba de que todo lo que tenía relación con el Estadio Centenario pasara directamente por CAFO. Esa premisa clara, simple, que hoy parece casi imposible porque fue lograda con creces, en ese momento no tenía tanta claridad.

            Empezamos a desarrollar el modelo de gestión; un modelo de gestión técnico, profesional, que, sin apartarse un ápice de la continuidad histórica que nos habían legado más de 70 años de historia, le diera al Estadio Centenario presencia como instalación deportiva, como estadio, como parte deportiva, como parte social, como parte cultural, como una verdadera entraña en la comunidad que en ese momento, por razones externas, estaba perdiendo.

            Así pues comenzamos con algunas ideas madre y desarrollamos un hecho que fue absolutamente claro: la pintura del Estadio. ¿Por qué comenzamos por la pintura? Teníamos la necesidad de que hubiera una obra que trasladara la idea de gestión que tenía la Comisión. Entonces, decidimos pintar gran parte del Estadio Centenario. Comenzamos por todo su interior, pero lo hicimos a partir de un color celeste. Queríamos que el Estadio fuese pintado de ese color porque nos interesaba trasmitir la idea de identidad, la idea de apego a la historia del fútbol uruguayo; nos interesaba que todos los que entraran al Estadio Centenario, fundamentalmente los visitantes, recibieran la idea de que aquí estaba presente la celeste. De esta forma generamos la idea de desarrollar la pintura del Estadio. Luego pensamos cómo hacerlo y comenzamos a determinar distintos tipos de gestión. Empezamos a controlar el presupuesto, a pensar cómo se podía llegar a la obra, cuánto costaba, cuáles eran los caminos a seguir. No inventamos nada; simplemente empezamos a copiar las buenas obras que ya se habían hecho y que se estaban haciendo en otros lados. Entonces tuvimos la idea de pintar todo el Estadio Centenario con una empresa que colaborara con todos los materiales; parte se pagaba con dinero, parte con canje publicitario. Desarrollamos la idea de profundizar hasta donde los contratos que la Asociación Uruguaya de Fútbol había desarrollado en su gestión podían permitirnos, y nos dimos cuenta de que podíamos hacer todo el interior, pintar, generar una buena idea publicitaria que no fuera de gran costo para CAFO. Esa fue la primera idea madre y por eso esto estaba planteado en primer lugar.

            A partir de ahí, también tuvimos la necesidad de generar la estética del Estadio.
Entonces, contando con el apoyo de la Sociedad de Arquitectos complementamos ese color celeste con un color gris que potenciara el celeste. De allí en más comenzamos a hacer cosas en la parte interior de todo el Estadio Centenario. Luego seguimos con las tribunas, que no habían sido tocadas en la primera instancia. Llegamos a la Platea América, que era absolutamente emblemática. Le dimos un uso diferencial, y empezamos a ver qué posibilidad teníamos de avanzar dentro del Estadio en su modificación plena.

            En la foto se puede ver el color celeste de la Platea América; se ve absolutamente distinta a como se venía observando años anteriores.

Luego comenzamos con toda la parte interior, la parte que no se ve. La gran problemática que tiene el Estado en la realización de obras ‑a veces de mucha importancia, de mucha trascendencia‑ es que no se ven. Por ejemplo, las famosas juntas de dilatación, aquellos lugares por los que el Estadio, cuando se construyó, estaba unido y que luego, por el movimiento, se comienzan a abrir, generando grandes aberturas que pueden llegar ‑el Estadio no está en esas condiciones‑ a tener peligrosidad, como ha pasado en otros estadios; es el caso del estadio de Paraguay, por ejemplo, que el año pasado tuvo problemáticas de derrumbe.

            Desarrollamos una obra para ir cerrando todas las juntas de dilatación del Estadio. Fue un trabajo absolutamente difícil. Tanto es así que pusimos tres cuadrillas a trabajar exclusivamente en ello, con la idea de ir cerrando las 24 juntas de dilatación, y cuando íbamos avanzando notamos que de pronto estábamos por la quinta o por la sexta y volvíamos a tener problemas con la primera. No pudimos terminar las 24 sin repasar algunas varias veces. Todos los locales que están debajo de todas las tribunas del Estadio, absolutamente todos, tenían problemas de goteras, de filtraciones, a partir del no cerramiento de esas juntas de dilatación.

            Las primeras obras fueron, entonces, pintura del Estadio, arreglo interior, juntas de dilatación.

            Cuando fuimos a la zona de palcos, a la zona de la Tribuna América, empezamos a desarrollar la idea de palcos bien diferenciados: Palco Bajo, donde van todas las autoridades del fútbol, fundamentalmente de todos los clubes y organismos que corresponden a la Asociación Uruguaya de Fútbol ‑tribunales, Sala de Abogados, comisiones‑ y autoridades municipales, Espectáculos Públicos; y Palco Alto, donde están instaladas las cabinas. Cuando llegamos al Palco Alto nos dimos cuenta de que un techo que se había instalado hace muchos años estaba absolutamente deteriorado. Decidimos ver qué se podía hacer. La recomendación que nos dieron fue que pintáramos toda la parte del techo del Palco Alto. Primero había que repararlo y luego pintarlo. De esa manera lo podíamos recuperar. Increíblemente, en el trayecto, y optimizando la gestión, nos dimos cuenta de que la instalación de un techo nuevo era más barata que pintarlo y repararlo; una cosa increíble. Entonces, lo hicimos totalmente a nuevo. Para ello reparamos todas las cabinas de trasmisión; las agrandamos, les pusimos moqueta, les fuimos dando una mayor comodidad, y se reparó todo el Palco Alto, las mesadas de los periodistas. Es un lugar al que generalmente concurren ex futbolistas y directores técnicos. Es así que se generó un Palco Alto absolutamente remozado. Las fotos muestran bastante claramente el trabajo realizado.

            Comenzamos una mejor atención para un mejor desarrollo del trabajo del periodismo; sin mezclarnos, sin introducirnos en él y sin querer estar con la prensa, les brindamos más comodidades. Se mejoraron las cabinas y las condiciones técnicas; pusimos nuevas antenas, nuevos centros de terminales de ANTEL. En el día de hoy hemos incorporado al Estadio el famoso wi-fi que posibilita conexión de Internet en todo el Estadio. Fundamentalmente desarrollamos un trabajo tecnológico que tuvo un costo importante pero que representa una modernización importante: hoy el fotógrafo que está detrás del arco saca la foto e inmediatamente esa foto va a la terminal de su centro de prensa, sea nacional o internacional. Mejoramos la sala de fotografía, mejoramos la sala de prensa, y ahora estamos dotando a todos los palcos de la posibilidad de conectarse a Internet, porque es tan variada la presencia en los palcos que encontramos que mucha gente va a ver el partido, mucha gente va a socializar sus temas comerciales, otros van a ver programas de televisión que a veces son más entretenidos que el fútbol, y otros trabajan mientras sus familiares o amigos ven el partido.

            Con respecto al campo de juego, más allá de todo lo que yo pueda decir, en varias áreas la verdadera postal del trabajo de CAFO es el campo de juego. Nos hemos dado cuenta de que si el campo de juego está mal, gran parte de la gestión y gran parte del trabajo, sea importante, trascendente y hasta urgente, pasa a segundo plano. El campo de juego del Estadio Centenario nos ha generado muchos problemas en el 2006, lo tuvimos brillantemente dominado en el 2007, y lamentablemente recaímos en el 2008. Quiero que la idea de gestión del Estadio que ustedes se formen sea la misma que tenemos nosotros todos los días. Hacemos el mismo esfuerzo, generamos el mismo impulso, trabajamos ‑más allá del aspecto laboral‑ desde el amor al Estadio. Amamos al Estadio Centenario y lo decimos sin ningún tipo de vergüenza; lo amamos, trabajamos desde el cariño total por el Estadio. Sin embargo, en esta gestión tenemos altibajos, porque muchas veces, generando lo mismo, el resultado no es el correcto, fundamentalmente en el campo de juego; allí es el único lugar en el que a veces tenemos sorpresas negativas.

            Al Estadio Centenario se le tiene un gran respeto cuando se trata de decir que es el único monumento al fútbol mundial; se le tiene un gran respeto cuando la Comisión de Patrimonio ‑dicho esto en la forma más elevada posible‑ dice que la Torre no la podemos tocar porque es patrimonio histórico, que no se puede hacer ninguna reforma exterior sin consultar, etcétera ‑es patrimonio histórico cultural de la ciudad, lo cual nos da mucho orgullo‑, pero para el uso del Estadio no se toman los mismos recaudos. Entonces, a veces da la sensación de que jugar cinco partidos en una semana es normal. En el Estadio Centenario se han jugado 17 partidos en 21 días. Yo pongo un ejemplo que no es bueno, pero que me parece ilustrativo: es lo mismo que si yo les pidiera a ustedes que me prestaran el living de su casa para hacer 15 cumpleaños en 18 días, y al día 19 les dijera que tienen el living horrible. Eso nos ha pasado; nos ha pasado tener que discutir, pelear y enfrentarnos para que se le dé un uso racional, pero por distintas causas ‑podríamos profundizar en muchas: seguridad, que juegan los equipos denominados grandes, que juegan los equipos denominados chicos que no pueden jugar en sus canchas, suspensión de canchas, temas de recaudación económica, aspectos internacionales, etcétera‑ todo confluye en el Estadio, y a veces no tenemos posibilidad de resembrar. Desde que comenzó el 2009 estamos pidiendo 25 días para resembrar y no los hemos tenido. En enero no los pudimos conseguir porque había compromisos por torneos de verano con aspectos internacionales: la copa Ricard en su momento, Bimbo ahora, la Copa SUAT. Por otro lado, una actividad que se había suspendido en el 2008 hubo que terminarla en el 2009, y hubo que empezar la del 2009; luego vino el torneo nacional y el internacional, y cuando termine este torneo viene una liguilla, y seguimos sin resembrar. El campo de juego es un tema emblemático. A su vez, CAFO toma esto con mucha precaución porque nosotros vivimos, fundamentalmente, de la recaudación de los partidos. Eso nos obliga a un eje de juego muy particular: queremos que se juegue, preferimos que se cuide, queremos que se alterne… Es absolutamente así. Por lo menos para nosotros es muy complejo y muy difícil este tipo de gestión del campo de juego, aunque ha mejorado. Los principales actores se quejan poco. Hemos desarrollado un área de conexión muy importante con el cuerpo técnico de la selección que encabeza el maestro Tabárez para definir cómo presentar el campo de juego y ver cómo corresponde que el campo de juego esté para cada partido de Uruguay. Entonces, eso también nos obliga a determinar distintas técnicas y, por suerte, la conexión con la selección uruguaya, con la Asociación Uruguaya de Fútbol, con la Intendencia, nos ha permitido ir mejorando. El campo de juego nos genera un gasto económico muy importante, pero muchas veces, lamentablemente, no luce.

            Pasando a otro tema, digo que todos los años desarrollamos un plan de obras que por suerte ‑después, al finalizar, voy a hablar de la suerte‑ hemos podido cumplir. Generamos un desafío porque el plan de obras lo presentamos en enero; en diciembre lo repasamos, y hasta ahora hemos cumplido.

Fue una gran preocupación modificar totalmente los vestuarios. Los modificamos teniendo en cuenta, obviamente, las posibilidades económicas, los modestos recursos de que disponemos. Pero lo bueno es que generamos vestuarios que se podrán ver en alguna visita. Hoy, lamentablemente, el tour que podemos hacer se remite sólo al Museo del Fútbol porque, como ustedes saben, todo el Estadio está absolutamente ocupado por el recital de Los Olimareños, que hoy va a tener su segunda función a las 21 horas. Pero la visita podemos hacerla en cualquier momento, ya que estamos siempre a disposición, y eso la mayoría de ustedes lo sabe; los que no lo sepan, pónganlo en práctica porque es así. Entonces en cualquier momento desarrollamos la visita.

Los vestuarios fueron una obligación principal que tuvimos. Ya arreglamos toda la parte interna: toda la parte de duchas, azulejos, etcétera. Eso lo van a ver cuando vayan. Desarrollamos una visión moderna de vestuarios que nos posibilitó una mejora, fundamentalmente para los deportistas. Además, en el vestuario pusimos unos bancos de cedro negro ‑que ya no existe‑, que fueron los bancos del Mundial de 1930; obviamente que están reconstruidos. La idea es que cuando usen esos bancos los deportistas de hoy sientan una gran emoción al saber que están usando los bancos que se usaron en ese Mundial. Quiero que lo vean porque es absolutamente emblemático. Cuando recibimos visitas, fundamentalmente de los veedores de la FIFA y de la CONMEBOL, quedan absolutamente conmovidos con esa sensación. En la diapositiva se ve parte de la entrada y demás.

            Con relación a los baños del Estadio, nosotros tomamos absolutamente la continuidad de la obra. Nos tocó en el año 2006 ‑estamos absolutamente orgullosos de ello‑ y reconocemos el trabajo, la continuidad desde el ’29 hasta ahora, con matices, con bemoles, con discusiones que podamos dar. Los baños no se habían hecho; nosotros reconstruimos los baños de la Tribuna Colombes. Cuando fuimos a arreglarlos tuvimos que enfrentarnos a la loza de 1930; no se habían tocado desde 1930. Los hicimos todos a nuevo: a nuevo el piso, a nuevo las paredes, a nuevo las instalaciones, los gabinetes. Llevamos recuperados dos baños de la Tribuna Colombes, el baño grande y el de caballeros de la Tribuna Olímpica, todo el baño de damas; sólo nos queda recuperar un baño en esa tribuna. Vamos a seguir recuperando todos los servicios higiénicos absolutamente a nuevo, porque entendimos que la suerte nos había tocado a nosotros para realizar esta tarea que es sumamente costosa en material y sumamente costosa en mano de otra. El Estadio tiene actualmente 37 funcionarios; en la década del ’80 llegó a tener 102. Tengamos en cuenta de lo que estamos hablando. Creo que 102 funcionarios en la década del ’80 era una cantidad excesiva; cuando asumimos eran 34 y tuvimos la suerte de dar trabajo a tres personas nuevas. Ahora tenemos 37 personas porque no podemos tomar más personal en este momento ni lo vamos a hacer, aunque sabemos que esta cantidad para toda la estructura del Estadio es muy poca. Tenemos arquitectos, ingenieros agrónomos, cancheros, sanitarios, electricistas, herreros, administrativos, personal de limpieza, personal técnico en el Museo. La nueva gestión que estamos haciendo es para mejorar y tener nuevo personal sin que esto genere ningún gasto a la estructura.

            En cuanto al Palco Oficial, cuando asumimos el Estadio tenía 16 palcos vip; sólo cuatro estaban arrendados. Se arrendaban en forma absolutamente errática; algunos por un día, otros por un partido, otros por una semana. De los 16 palcos, hoy están arrendados todos. A veces trato de no manejar cifras por lo que dije primero: si empezamos a darlas se nos va mucho tiempo, pero siempre están para verlas. Cuando asumimos ‑ahora lo desarrollamos con mucha práctica, sin apartarnos de eso que nos ha dado muchas satisfacciones y muchos problemas, asumiendo todo con los mismos altibajos que mencioné al principio‑ generamos igualdad absolutamente para todos los que tratan con CAFO. Hoy los que tratan con CAFO tienen la seguridad de que todos son iguales. Al asumir fijamos un precio para los palcos; actualmente, el precio de los palcos vip ‑que son muy cómodos, seguros, modernos, con instalaciones para diez personas, que son absolutamente impersonales, es decir que pueden ir diez personas distintas a todos los partidos, que tienen su heladerita, sus sillas, su living, su mesa, sus muy buenos baños‑ es un buen ingreso para CAFO.  Hoy el arrendamiento anual de un palco vip asciende a $ 220.000. Todos los que están en el Estadio abonan la misma cantidad. Todos los que ya renovaron lo hicieron por esa cantidad, y todos los que siguen renovando también lo hacen por la misma cantidad. Hoy nadie nos pide rebaja; nadie nos pide financiación; nadie nos pide nada distinto. Esto se debe a que ya se ha hablado entre todos los palquistas y fueron viendo que todos reciben el mismo trato. En el acierto o en el error ‑todos los días vamos aprendiendo algo‑, comenzamos arrendando a $ 120.000; luego esta cantidad ascendió a $ 140.000, luego a $ 160.000, luego a $ 180.000, hasta llegar a $ 220.000. ¿Por qué esto? Porque aparte de tener los 16 palcos alquilados, tenemos siete empresas en lista de espera. Si bien no negociamos en posición de fuerza, porque tenemos la humildad de saber que tal vez hoy hay 16 palcos alquilados pero que quizá mañana, por cosas absolutamente independientes a nosotros, nos queden palcos vacíos y tengamos que desarrollar otra gestión, hoy todos saben que va a haber igualdad para todos. Se sabe que hay gente esperando; se sabe que esos palcos vip se cotizan de esa manera y significan un ingreso muy importante para CAFO.

            Además hemos desarrollado en todas las paredes de los palcos vip un eje temático; es algo que hemos hecho en todos los órdenes. En cada sector del Estadio tenemos un eje temático. En el Palco Vip el eje temático fue la construcción del Estadio. Quiere decir que a partir de la gigantografía de la colocación de la piedra fundamental en el año ’29, que recoge históricamente en forma perfecta la presencia de todos los ciudadanos de la época con sus trajes, con sus sombreros, con su estilo, 15 cuadros más van desarrollando cronológicamente cómo se construyó el Estadio, de qué manera, en qué lugar, con qué mano de obra, con qué máquinas. Como esas empresas ya no existen, también pusimos el nombre de las mismas sin que esto signifique una esponsorización. Hemos adquirido muchísima maquinaria para el Estadio: cortadoras, aireadoras,  sembradoras. Hemos adquirido también una hidrolavadora. El Estadio nunca había tenido una máquina hidrolavadora, que facilita un lavado absolutamente a fondo. Esta máquina tiene tanta fuerza que cuando la pasamos sobre las tribunas, sobre las butacas, no sólo saca la suciedad, sino también todo lo que se adhiere a ellas: piedritas, restos de cemento, etcétera. Fue una adquisición muy importante, pero necesitamos otra; todavía no hemos podido comprarla. Por eso siempre quiero generar la dicotomía entre lo bueno que hacemos y todo lo que nos falta, y siempre llegamos a la conclusión de que es mucho más lo que nos falta que lo que hemos hecho.

            Cuando asumimos, uno de los temas neurálgicos en CAFO era el Museo del Fútbol: que la AUF, quién lo administraba, qué convenio, etcétera. Era un tema dificilísimo, que se ha solucionado en gran forma.

            Nosotros hemos desarrollado una excelente relación con una Comisión de Amigos que muchos de acá conocen porque hemos recorrido sus ciudades con ella, y los que no la conocen ahora les vamos a explicar cómo lo queremos hacer y ojalá contemos con vuestra generosidad para que nos reciban. Esa Comisión de Amigos es una verdadera reserva ética de la historia del fútbol, de la historia de la ciudad. Si les digo que la preside don Dante Iocco y que la integran el señor Raúl Barbero, Camilo Pereira, Ferrero, etcétera, se darán cuenta de que son personajes absolutamente ligados no sólo a la historia del fútbol, sino a la verdadera historia del país. Sin embargo, no se había logrado amalgamar todo eso.

            En el Museo desarrollamos dos grandes instancias que si bien no eran independientes porque no podían serlo, en los hechos las fuimos manejando como tales. Nuestra gran misión en el Museo del Fútbol es conservar, defender y difundir la gloriosa historia del fútbol uruguayo. Construir un museo puede ser una tarea más o menos fácil o más o menos difícil de acuerdo a cómo se lo plantee cada uno, a lo que quiera llegar y a lo que pueda plantear. Pero para tener un Museo del Fútbol hay que tener historia, y esa historia es la que tiene el fútbol uruguayo.

            Toda esta Comisión fue un verdadero baluarte. Hoy funcionamos absolutamente como verdaderos amigos. Tengo reuniones permanentes en CAFO, como le pasará a cada uno de ustedes en cada una de las gestiones, pero créanme que la reunión que más disfruto todas las semanas es la que mantengo con estos muchachos cuyo promedio de edad oscila entre 70 y 91 años, como tiene Barbero. Esa es una de las cosas más lindas que me pasaron. Toda la parte histórica del Museo camina en ese orden, y lo hace muy bien.

            Tuvimos la inquietud de que nosotros representábamos la historia del fútbol uruguayo, no la historia del fútbol de Montevideo. Es por eso que comenzamos a recorrer la República a lo largo y a lo ancho, y a comunicarnos con todas las federaciones. Es así que buscamos algunas grandes, brillantes, respetables y reconocidas excusas, como que la Liga Departamental de Soriano iba a cumplir cien años. Por lo tanto, un año antes fuimos a Mercedes, nos presentamos y empezamos  a desarrollar esa conexión con todo Soriano, que tuvo un punto de inflexión hace muy poquito festejando ahí sí los cien años. Nos comunicamos con ese duelo deportivo tremendo de Soriano que es Río Negro. Entonces, concurrimos también a Fray Bentos a festejar y a enaltecer un hecho muy poco común: que tres equipos cumplieran cien años en el mismo año: Laureles, Anglo y Fray Bentos Fútbol Club.

Desarrollamos la idea de la exposición itinerante. Así fuimos a Artigas a hacer la exposición itinerante del Museo del Fútbol y a trasladar la historia del fútbol uruguayo para aprender de toda la historia de Artigas, de Soriano, de Río Negro. En agosto tenemos la presentación de la muestra itinerante en Tacuarembó, en julio la vamos a tener en Maldonado, y les estoy ofreciendo que nos den la posibilidad de concurrir a todos los demás departamentos para mostrar esta historia, pero fundamentalmente para aprender de la historia de ustedes.

            Al mismo tiempo que desarrollábamos todo esto, teníamos la necesidad de desarrollar la unidad de negocios del Museo del Fútbol. Una de las máximas de noviembre de 2006 fue “hechos y no palabras”. Después agregamos algo que creo que se puede aplicar a todos los estamentos, pero nosotros lo aplicamos a lo nuestro, que es lo que conocemos: “en el fútbol, todo se paga”. Porque  lo que es gratis alguien lo paga, alguien lo está pagando. En CAFO había infinidad de cosas gratuitas que, en realidad, pagaba CAFO. Entonces, para mantener ese Museo, para desarrollar la historia y para hacer toda la gestión que pretendemos hacer, debíamos desarrollar unidades de negocios dentro del Estadio. El Museo se convirtió en esa unidad de negocios, cobrando primero una entrada, algo que fue algo muy discutido; cobrando después distintos servicios dentro del Museo, y generando la tienda de merchandising para luego ir generando otras unidades de negocios en el Estadio. Cuando nosotros asumimos, el Estadio estaba lleno de instalaciones: Colegio de Árbitros, Asociación de Árbitros, Asociación de Técnicos, Liga Universitaria, Comisión de Deportes de la Intendencia Municipal de Montevideo, escuela pública, Policía de Tránsito, Seccional 9ª, SUAT, etcétera; la mayoría no pagaba nada, era gratis. ¿Qué significaba eso? Que alguien lo estaba pagando. Esa era la gestión que pagaba CAFO. Entonces, comenzamos a desarrollar una especie de censo, fuimos lugar por lugar preguntando absolutamente todo: qué contrato tenían, quién lo había hecho, cuándo, si tenían contador de UTE y de OSE, qué comodidades tenían, si tenían parrillero, etcétera. Después de ese relevamiento ‑esa sería la palabra exacta, quizá‑ fuimos desarrollando nicho por nicho, lugar por lugar, la manera de optimizar esa gestión en el Estadio. Obviamente, a la escuela pública jamás le vamos a cobrar, porque es un orgullo que CAFO desarrolle esa función social; que la Seccional 9ª tenga muchas ventajas, sí, pero también algunas obligaciones; que la Intendencia Municipal de Montevideo, como integrante de CAFO, tenga la posibilidad de estar instalada allí, sí, pero también debía cumplir con muchas obligaciones. Y así con todo: con los árbitros, los técnicos, las gremiales, etcétera. Por eso hemos recibido muchas críticas y hemos tenido muchos conflictos, pero hemos tenido la convicción, la seguridad de que se debía desarrollar así, porque CAFO está integrada por la AUF y por la Intendencia, y permanentemente rendimos cuentas a todas las instituciones sobre todo lo que hacemos. Debimos optimizar, a partir de la idea de unidad de negocios del Museo, la unidad de negocios en todo el Estadio. Porque a veces los uruguayos vamos a España, Italia o Brasil y vemos bárbaro pagar por visitar un estadio‑museo; sin embargo, acá no, acá lo criticamos. Vemos bárbaro que para entrar al Museo del Prado haya que pagar € 30; después de que entramos nos dicen que por esos € 30 llegamos hasta tal lugar, que para ver Goya tenemos que pagar € 20 más, y lo vemos bárbaro y pagamos contentos. Sin embargo, cuando acá empezamos a cobrar entrada tuvimos muchos conflictos. Por suerte hemos avanzado mucho. CAFO está muy agradecida a todos los estamentos ‑a la AUF, a la Intendencia‑, hemos desarrollado una gestión de perfil muy bajo ‑nos gustaría que fuera mucho más bajo todavía‑, pero hemos tenido mucha comprensión, mucha ayuda, y hemos tenido un desarrollo institucional y un apoyo de todo el relacionamiento nacional e internacional muy bueno que nos ha ayudado a mejorar.

            Vamos a pasar las imágenes bien rápidamente, porque creo que ya estoy hasta excedido para cumplir con lo anterior.

            CAFO fue desarrollando ese relacionamiento internacional de manera muy modesta. Voy a poner algunos ejemplos: entre otras cosas recibimos a la Comisión de Deporte de la Junta Departamental, y ya estamos extrañando su visita porque hace tiempo que no viene. A nosotros nos gusta mostrar las obras. Si ahora en este tour ustedes vienen al Museo, a mí me gustaría mostrarles la obra que hay allí, para que sean hechos y no palabras, porque hablar sigue siendo una tarea mucho más fácil que hacer. Yo siempre digo que si nos dan la posibilidad de destruir una obra, una pared por ejemplo, quizá demoremos mucho tiempo, pero la vamos a destruir; en cambio, si nos dan algo para construir, capaz que no lo hacemos nunca. Entonces, preferimos que hablen las obras, que hablen los hechos y no tanto las palabras.

Podríamos seguir hablando del Estadio durante horas. Yo podría hablar muchísimo más; quizá lograría aburrirlos, lograría que se cansaran. Pero quiero respetar los horarios, ya que estamos un poquito atrasados. Me faltan muchos más temas relevantes acerca del Estadio; quizá por la vía de las preguntas o de la Mesa Redonda podemos desarrollarlos. Pero tengan la absoluta seguridad, sin demagogia ninguna, de que queremos ir a todas las ciudades de ustedes. Hemos pretendido desarrollar el relacionamiento a través de los clubes, luego a través de las federaciones, y creemos que una forma absolutamente institucional y más amplificada sería hacerlo a partir de las Juntas Departamentales o de las propias Intendencias. Queremos trasladar el Museo del Fútbol porque consideramos que es nuestro deber, que es nuestra obligación desarrollar esa historia. Cada vez que vamos al Interior es mucho más lo que aprendemos y lo que nos traemos que lo que nosotros damos. Así que no generen muchas expectativas con la visita, pero sí tengan la seguridad de tener allí expresada en gran parte la historia del fútbol. Asimismo, ustedes nos pueden brindar toda la historia del departamento en todas sus connotaciones deportivas.

Obviamente que también desarrollamos una relación con todas nuestras Comisiones. En este caso está aquí presente, para hablar sobre el Cilindro, Camilo Castro, alguien a quien siempre lo estamos mirando para intentar copiarle todo lo bueno que hace.

Hemos ido agregando máximas dentro de la Comisión. Nosotros no inventamos nada. Quien habla no es ningún doctorado en Harvard ni cosa que se le parezca: soy doctorado en esta Universidad de la República del Uruguay, que tanto quiero y tanto defiendo. Realicé distintos cursos, pero lo más valioso es la idea del trabajo. Desarrollamos marketing, planificación, costos, contabilidad financiera, pero lo más importante es el trabajo que hacemos todos los días de la mejor manera posible, en el acierto o en el error, con la absoluta convicción de hacer lo mejor. No hablamos de honestidad porque eso es el presupuesto absolutamente mínimo que debemos tener; no es ningún mérito. Pero muchas veces no sólo tenemos que mostrar sino también demostrar, y asumimos que a veces la exposición pública que el Estadio Centenario nos brinda no es la que deseamos; preferimos que sean el Estadio y sus obras, y no los miembros ‑que hoy estamos de paso, como todos los miembros a lo largo de estos casi 80 años‑, los que hablen por nosotros. Nosotros copiamos; lo que intentamos es tener la virtud de copiar lo mejor posible, de copiar bien, y así hemos viajado modestamente a ver otros estadios.

Ahora voy a contar una pequeña anécdota. Cuando fuimos al estadio de River Plate de Buenos Aires nos atendió el Director del Estadio, el arquitecto Fernández, con quien ahora tenemos una relación permanente y por suerte integramos una Dirección de Estadios de Latinoamérica que ahora estamos intentando agrandar; siempre estamos buscando la solución a los problemas. Cuando fui me dijo: “¿Cuáles son sus principales problemas?”. Uno a veces siente vergüenza, o por lo menos yo la sentía. Yo le decía: “La parte de recursos…”. Y él me volvió a preguntar: “¿Pero cuáles son sus problemas?”. Hasta que tuve que decirle que el principal problema del Estadio Centenario eran las juntas de dilatación, y él me dijo: “Le quiero contar algo, y después le voy a explicar cómo solucionarlo: el Estadio de River, el Monumental de Núñez, se llueve por todos lados”. Eso nos permitió soltarnos y ver que las carencias de los estadios son muy parecidas en todos lados. Ahí aprendimos un método, que es el que usa el Estadio de River, para desarrollar la posibilidad de corregir las juntas de dilatación.

            Me queda hablar de toda la parte del tablero, que fue una novela en varios capítulos pero que hoy, por suerte, es una realidad. También nos queda toda la parte de marketing, pero sé que hace poquito tuvieron una reunión en la que estuvieron presentes varios de ustedes y que un integrante de la Comisión desarrolló en muy buena forma toda la parte de marketing, entradas, recursos. Así que quisiera terminar por aquí sabiendo que me falta, al igual que en la gestión, hacer y hablar mucho más de lo que hice y de lo que hablé.

            En una oportunidad, un periodista que recorría el Estadio Centenario me decía que cada vez que venía sentía una emoción muy grande. Es la misma emoción que sentimos todos los funcionarios todos los días ‑créanme‑ de trabajar en el Estadio.

            Un deportista de alto rendimiento fue consultado una vez acerca de cuánto influía la suerte en los resultados deportivos. Él contestó: “Cuanto más entreno, más suerte tengo”. Nosotros en CAFO, modestamente, trabajamos todos los días más para intentar tener mucha suerte.

            Vamos a estar siempre con ustedes y quedo a las órdenes para contestar todo tipo de preguntas ahora, durante y después de este Congreso.

            Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR MODERADOR (Meneses).- Tiene la palabra el doctor Camilo Castro, Gerente General del Cilindro Municipal.

 

SEÑOR CASTRO.- Gracias.

            Seré breve e intenso.

            A todos les digo que es un placer estar acá en la mesa. Recién decía el señor Halty que sería bueno seguir profundizando en estos tres temas, porque la idea final es que ustedes se vayan pensando que los tres hablamos de lo mismo; y justamente de eso se trata.

 

(Se exhiben imágenes)

 

______Van a ver que voy a repetir muchas cosas. El gran paraguas de esto es el tema que tocó el señor Halty al principio: el Plan Nacional Director de Infraestructura Deportiva de la Ciudad. Ese gran paraguas tiene a nuestro hermano mayor, el Estadio Centenario. Nosotros seguimos sus pasos.

            Lo que yo quiero que les quede grabado de todo esto, aparte de las particularidades de cada uno, es que hay una continuidad en la idea; de que no se está yendo para cualquier lado. Quiero que sepan que hay muchas dificultades. Hoy el señor Romano decía que la honestidad es un punto que no se debería destacar. Creo que hay muchas formas: está la honestidad, desde el punto de vista intelectual, de hablar de los problemas que tienen el Estadio, el Cilindro; la infraestructura deportiva de la ciudad en este caso tiene cosas muy buenas, pero también cosas muy malas, y estas cosas hay que saber ponerlas encima de la mesa; creo que eso es fundamental.

            El lunes y martes pasados se hizo un seminario referente a las instalaciones deportivas fundamentales. Hay siete diapositivas para que vayamos viendo.

Aquí les voy a mostrar el antes y el después del ’67, y voy a explicar por qué. Al costado de las fotos hay un montón de notas escritas al escuchar a los compañeros, porque para mí fueron muy enriquecedoras estas charlas.

            El Cilindro es un estadio construido en los años ’50 para una exposición rural. Tiene 300 metros de perímetro, 25 metros de altura, un techo colgante maravilloso de 6.000 metros cuadrados. Hasta aquí el antes del ’67. El año 1967 creo que marca nada más ni nada menos que la última organización importante a nivel internacional de Uruguay ‑no sé de otra‑: un mundial de básquetbol. A partir de ahí, el galpón que se ve pasa a ser un estadio deportivo. Esto no es menor, porque es cuando ya empiezan algunos problemas; desde la base misma. Esta no es una obra que ya haya sido pensada como estadio deportivo. Si el señor Romero estaba diciendo que el Estadio Centenario, construido para un fin específico, tiene o tuvo falta de previsión para algunas cosas, imagínense la falta de previsión de este, que fue hecho para otras cosas.

            Se ven los vestuarios, las tribunas, la cancha. Al final de esta historia vamos a hablar de lo que decíamos antes: del día después de estas construcciones.

Le faltaban muchas cosas y le siguen faltando. En esta gestión, que lleva 18 meses, hemos hecho una puerta de ingreso nueva. Parece muy simple hablar de una puerta de ingreso a un estadio, pero lo cierto es que antes entrábamos por una de esas puertas del galpón. Cuando uno entra a un estadio por una puerta chica, de galpón, se pierde un poco el respeto. Esto es algo muy simple, pero ha llamado mucho la atención en estas finales de la Liga de Básquetbol. La construcción de la puerta en sí no es lo importante, sino que va en una línea de gestión y de construcción, que es la que venimos desarrollando.

Tenemos la sala para pequeñas conferencias y la sala para los productores de los shows. Antes se juntaban en un vestuario o se los llevaba hasta uno de los ocho baños del estadio. Uno no puede pretender que un productor que viene a invertir una buena cantidad de dinero esté encerrado en ese tipo de lugares, que no son los adecuados para realizar su trabajo.

            Hemos instalado equipamiento de prensa. Yo escuchaba a Mario Romano referirse a lo mismo, a ese relacionamiento entre la prensa y el estadio, que debe ser fundamental. Ahí no van sólo deportistas, por lo tanto, hay que analizarlo desde el punto de vista del deportista pero también desde el del espectador, del que va a trabajar y del empleado que está todo el día ahí metido. Por lo tanto, hay que buscar las mejores comodidades para que todos puedan desarrollar mejor su trabajo.

            “Hechos y no palabras” es la frase de CAFO. Nosotros empezamos con “Frío, lejos e inseguro”. Así definimos al Cilindro. En mi caso y en el del equipo que está ahí esto es algo que hemos vivido desde chiquitos. Nosotros entrenamos todos los días en doble horario en ese estadio, y el frío es tremendo. Lo de lejos es por un concepto imaginario que tenemos todos, aunque ahora vamos a ver que no es tan así. Y está el tema de la inseguridad. Estamos actuando en base a esas tres palabritas que definen mucho de lo que sabe el montevideano, y también fuera de nuestro departamento. En todo el país tienen este concepto de ese estadio.

            En la siguiente diapositiva vemos el aspecto geográfico. Ahí van a ver algunas imágenes robadas a Halty, pero es parte de nuestro trabajo.

 

(Hilaridad)

 

______Arriba ven lo que Gonzalo Halty les explicaba hoy, lo que es el eje Centenario. El punto rojo que está más abajo es el Parque Batlle, donde está el Estadio Centenario. La flecha indica dónde está el Cilindro, y arriba termina en el Hipódromo. Todo eso lleva no más de diez minutos. Desde el Cilindro estamos a cinco minutos del Puerto, a cinco, seis o diez como máximo del Aeropuerto, cuando vienen del Interior se puede entrar por ese lado, etcétera. Entonces, aquello de que está lejos se empieza a quebrar; el Cilindro ya no está tan lejos. Hemos estado hablando principalmente con CUTCSA para que se brinden los servicios necesarios a fin de que la gente pueda llegar rápidamente a ese estadio.

La zona del Cilindro tiene 15 hectáreas en el entorno inmediato, pero puede ser mucho más porque los terrenos de alrededor son del Ministerio del Interior y en su gran mayoría de la Intendencia. Al lado está el Museo Aeronáutico. Es decir que hay un montón de terreno para crecer. El tema es para qué vamos a acceder a otros terrenos, tema al que después vamos a llegar.

            Lo que vemos en la siguiente diapositiva es lo que ha recibido este estadio en los últimos 50 años. Estamos hablando de actividades específicas de entrenamiento de futsal, de básquetbol, de hándbol, etcétera. Ahora se están desarrollando todos los partidos de futsal porque, como decía Gonzalo Halty, hay pocas canchas cerradas con las dimensiones que tiene este estadio, que además tiene un piso flotante sensacional de 40 metros por 20, lo que permite desarrollar este deporte, al igual que el hándbol, a nivel internacional. Hoy Soriano ya armó su cancha cerrada con piso flotante, pero apenas llega a los 40 por 20; al Cilindro le sigue sobrando espacio. A veces se comenta qué bien que se juega al básquetbol en el Cilindro y yo creo que es mucho por la mística del estadio y por el piso; el piso y los tableros, si hablamos de básquetbol, son muy buenos y eso favorece mucho al deporte.

            Estamos desarrollando las escuelas deportivas y los shows musicales y deportivos de gran impacto, como las finales de este año de la Liga de Básquetbol. El gran tema no es la cantidad, sino la calidad del servicio.

            Nuestro gran problema y desafío es que el estadio no esté vacío. Tener vacío este estadio, que tiene una capacidad para once mil espectadores cómodamente sentados con una visibilidad perfecta, con ocho puertas que permiten el acceso y el desalojo en forma muy rápida, al cual se le construyeron dos estacionamientos ‑uno vip o particular y otro general‑, que tiene camarines y sala vip, no tiene sentido. Entonces, estamos comenzando a trabajar sobre un aspecto nuevo de la gestión, que es cómo tener un calendario con un montón de actividades que no sólo se realicen en la cancha. Aquí pasamos, dentro de la propuesta, a lo que queremos del estadio en sí y cómo podríamos solventarlo.

            Por último, tenemos el tema de la mística, que tiene mucho que ver con lo del Estadio Centenario. En este estadio se han jugado Campeonatos Sudamericanos de Clubes y de selecciones, allí se ha jugado un campeonato mundial, ha sido cárcel, etcétera; o sea que es algo más que un estadio, es un recinto en el cual se juntan un montón de cosas y deja de ser un estadio municipal para transformarse en un estadio nacional. Es donde todos, en algún momento, confluimos para los grandes eventos, es el estadio cerrado más grande del país. Por lo tanto, no se trata de un estadio más, no es una cancha, no somos un club. Muchas veces prestamos algún servicio como si estuviéramos subvencionados o como si tuviéramos el deber de brindarlo; no digo que muchas veces no lo tengamos, pero debemos tener presente que el estadio no se mantiene solo, tenemos que salir a buscar recursos para sostener este tremendo estadio.

            Pasando a las propuestas, tenemos la Unidad de Negocios, posicionarse en el mercado como un gran estadio. Esto lo digo porque con todo lo que hemos hablado de la infraestructura deportiva de la ciudad desde el punto de vista público, sigue habiendo superproyectos de construcción de estadios privados; y no digo que eso esté mal, lo que digo es que nosotros, como Estado, también tenemos una cantidad de infraestructura deportiva pública que, primero, tenemos que saber utilizarla o darle la utilización que se entienda oportuna. Si mañana se entiende que el Cilindro tiene que dejar de ser un estadio deportivo para ser otra cosa, que pase a ser esa otra cosa, pero no lo podemos desperdiciar. Con esto voy al tema del problema y del desafío que tenemos, que es el de no tener este estadio vacío.

Entonces, en la propuesta establecemos: áreas culturales y deportivas; arrendamiento de espacios ociosos; alianzas estratégicas deportivas y culturales; flexibilización del modelo estructural y de gestión. Con esto último nos referimos a que antes el estadio esperaba a que viniera un productor o a que la Federación planteara hacer tal torneo o jugar tal final, pero hoy salimos a buscar, hoy tenemos herramientas para ofrecer este estadio porque vamos a ofrecer cada vez más y mejores comodidades. Todavía no hemos llegado al tema de los palcos, de las tribunas, de una serie de pequeñas cosas que el Estadio Centenario ya está haciendo y nosotros, que ‑como decía al principio‑ somos como los hermanos menores del Estadio Centenario, vamos detrás de él.

            La flexibilización del modelo tiene que ver con la asociación público‑privada. Hoy los estadios se gestionan no por lo que pasa dentro de las canchas, sino por lo que pasa en el entorno de las canchas, en el entorno de los estadios. Los estadios están llenos de cosas alrededor de la cancha, desde salas de conferencias hasta locales de alquiler o centros clínicos, como tiene hoy el Estadio Centenario. O sea que no necesariamente yo tengo que tener 104 partidos anuales de básquetbol o de futsal pagados; puedo tener otras cosas alrededor. Como les decía, el Estadio tiene 300 metros de perímetro, 110 metros de diámetro y 25 metros de altura; eso me permite fraccionarlo en muchas partes a efectos de desarrollar otro tipo de actividades.

Hay tres áreas a destacar cuando hablamos de ciudad deportiva: el deporte competitivo, el área de espectáculos y el deporte comunitario. Con este último tiene relación el Municipio. Creemos que lo privado tiene que subvencionar a lo público y desarrollar para la comunidad. Hemos escuchado cosas muy interesantes; un poco los gestores estamos para eso: para saber escuchar e interpretar lo que la gente dice. Hay gente que trabaja en el Centro, va a la zona del Cilindro, y para hacer actividad deportiva o cualquier tipo de ejercicio tiene que volver al Centro. Entonces, se pregunta: “¿Pero cómo? Si yo tengo un estadio acá, ¿por qué no tengo actividad?”. Y yo le tengo que contestar que hoy no tengo los recursos para generar actividades, que no tengo los espacios, por más que tenga once mil butacas libres. Las once mil butacas libres hay que llenarlas, pero no específicamente de gente, sino de cosas: de actividades, de propuestas que a mí me sirvan para solventar después un presupuesto anual. Los cambios que nosotros estamos tratando de hacer están todos alineados con este plan director de infraestructura deportiva de la ciudad.

En lo que se refiere a los cambios de modelo, yo me atrevo a decir algunas cosas con respecto a las comisiones administradoras.

Por lo pronto, comisiones administradoras voluntarias y honorarias, definitivamente, no tiene que haber, porque no dan como resultado una buena gestión. Esto es obvio porque a una persona que deja un rato libre para pasar por un estadio yo no le puedo exigir que gestione bien. Sin embargo, en la resolución municipal que crea la Comisión Administradora sí se permiten ‑increíblemente‑ algunos aspectos a los que hoy Mario hacía mención, como una especie de sociedad de economía mixta. Esto es algo que no estaba previsto, pero que en definitiva la Comisión Administradora lo logra: ser independiente de toda la estructura municipal. Imagínense cuando viene un espectáculo que dura dos o tres días. Si nosotros empezamos a hacer un expediente para que todo eso empiece a caminar, para ver qué es lo que pasa y que luego la Junta entera lo vote, cuando llega al Plenario, el productor ya se fue. Entonces, eso nos da dinamismo y agilidad. En algunos casos necesitamos acercarnos más al Municipio, mientras que en otros necesitamos independizarnos. Creo que hoy hay modelos como el fideicomiso, las sociedades anónimas deportivas y otras figuras ‑con Mario las estudiamos y las buscamos en todos estos años‑ que se ajustan a una moderna gestión de estadios. Este es el final porque nosotros pensamos en cambios estructurales y de gestión que tengan un sentido y un concepto claros, que no sean puntuales o como efectos de un evento, sino que estén preocupados por el día después.

            En cuanto a las estructuras administrativas, deben ser ágiles y dinámicas. A la izquierda vemos una imagen de lo que hoy tenemos: un anillo increíble, que es donde se sostienen todos los listones de ese estadio colgante, del techo colgante; la otra es una imagen de lo que podría llegar a ser el mismo estadio absolutamente modernizado. Pero yo nunca voy a aceptar hacer esto si no sé cómo lo voy a sostener después. Ahí es donde viene el tema de “el día después”. Tengo críticas para hacer sobre esto, y quiero hacerlas con absoluta honestidad. El Presupuesto Participativo, de alguna manera, hizo acrecentar la infraestructura de la zona del Cilindro con un anfiteatro. Pero detrás del Cilindro tenemos una cancha de pelota para dos mil personas que está prácticamente abandonada. Entonces, la pregunta que debemos hacernos es la que hacía el señor Halty: si queremos más infraestructura o mejor infraestructura. Creo que este es el gran tema.

El día después. Si no pensamos qué es lo que vamos a hacer cada vez que ponemos cuatro bombitas más, cómo eso lo vamos a sostener en el tiempo, lo que estamos haciendo es humo, y disculpen la expresión. Es muy fácil pintar cuatro paredes, sacarse una foto y hacer de esto una propaganda para un lado o para otro. Aquí se trata de poder avanzar y de modernizar estas estructuras que, como nunca en este país, tienen tanta cantidad de años.        

            Hoy Romero decía que otros estadios emblemáticos en el mundo ya se han modernizado o ya no existen más. Hoy el Cilindro es regionalmente reconocido, pero este tipo de estadios ya no existen. Hace unos días estaba la gente de Mar del Plata con el Polideportivo y se encontraban con el mismo tema. Se construyó un tremendo polideportivo en Mar del Plata para los Juegos Panamericanos del ’95. ¿Y después? Alguien se va a hacer cargo, pero no podemos esperar a que ese alguien empiece a hacerse cargo cuando ya las cosas se están cayendo.

            El pensamiento ahora tiene que ser llegar a tener un esquema claro de hacia dónde queremos ir en relación con la infraestructura, de qué tipo de nivel de infraestructura queremos, y a partir de ahí exigir.

            La foto muestra lo que podría llegar a ser. Pero si yo mañana juntara el dinero para hacer esto solamente, tampoco tendría sentido. A mí me gusta cuando muchos vienen y me dicen que capaz que nos pueden donar cien litros de pintura. ¿Qué hago con cien litros de pintura en el Cilindro, que es enorme?

            Entonces, a veces no se trata de qué cosas se necesitan, sino de cómo optimizar. Ahí es cuando se presenta el aspecto de nuestra gestión: ver cuáles son las prioridades y trabajar, pero no apuntando hacia cualquier lado; no para uso propio, sino para uso de la ciudad y en base a este plan.

            Fuera de eso, estemos o no nosotros, lo interesante es que el que venga tenga ya una visión marcada y un camino hecho, que pueda ajustarlo un poco más o un poco menos. Esta visión no puede escaparle a la ciudad ni al país, porque tanto el Estadio Centenario como el Cilindro son estadios nacionales, de alta identificación nacional. Es un emblema; es lo que sale en la televisión a nivel internacional. Por lo tanto, no podemos estar haciendo cualquier cosa con estos estadios.

            Estamos empezando a transitar un camino muy dificultoso. Hoy Romero decía que el Estadio nunca tuvo una hidrolavadora. Nosotros acabamos de comprar una cortadora de césped; maravilloso.

            Termino mi exposición aquí, sobre todo para que piensen cómo se arman estas cosas, que son muy complejas.

            Si entendemos hacia dónde queremos ir, esto va a ser mucho más fácil desde el punto de vista normativo, desde el punto de vista de la gestión, desde el punto de vista de todos los Ediles de todo el país, para que después estructuren en base a una idea. Porque de lo contrario va a pasar lo que pasó en el Uruguay: nosotros tuvimos la primera ley o normativa que ordena el deporte a nivel nacional en 1911; fue una de las primeras del mundo. Desde ese momento hasta ahora, casi cien años después, no tenemos una ley nacional de deporte establecida; quizá se presente próximamente. Las normativas vienen después de que nosotros tenemos claro qué es lo que queremos hacer, nunca antes. Sobre esto tenemos que empezar a definir la filosofía de lo que queremos desde el punto de vista de la infraestructura y de la gestión, y a partir de ahí tener normativas claras y empezar a ejecutar.

            Las Juntas Departamentales tienen esa misión: saber qué es lo que está pasando con esto y legislar en base a esas estructuras. No hay que empezar al revés o hacerlo para un evento, un torneo o un acontecimiento específico al que va a ir de repente el Presidente de la República.

            Entonces, se trata de que les quede esa idea lineal y de seguir entendiendo el tema de infraestructuras, respecto al cual no somos magos: creo que todos los días aprendemos un poco más. Quizás hoy, viéndolo, se nos haga mucho más fácil.

            Gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR MODERADOR (Meneses).- Vamos a continuar con la mesa redonda.

            Lo que intentamos hacer desde la Junta Departamental, como dijo el señor Castro, era mostrar el equipo de la Secretaría, porque todo se enlaza a nivel municipal. Fue una picardía nuestra mostrar cómo se está trabajando a nivel de infraestructura deportiva.

            Pasamos a la ronda de preguntas.

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Alvariza).- La primera pregunta dice: “Usted definió el Parque Batlle como un parque casi temático, monotemático, con tres canchas de fútbol. ¿Los predios de Miramar y de Central Español son municipales? ¿El Polígono de Tiro funciona como tal? ¿Con qué infraestructura cuentan el Velódromo y la Pista, más allá de lo específicamente deportivo? ¿Qué relación hay entre la administración del Velódromo y la Red Ciclista del Uruguay?”.

            Firman L. González y Sergio Pulero, de Colonia, y la pregunta es para Halty.

 

SEÑOR HALTY.- Trataré de ser bien concreto.

            Lo entendemos como parque temático en virtud de la potencialidad que tiene actualmente, como esa foto aérea que veíamos lo demuestra. Están el Estadio Centenario, la Pista de Atletismo, el Velódromo, el ISEF, las Canchas de Miramar y de Central, el Polígono de Tiro, se organizan pruebas ciclísticas, atléticas y demás en su interior. Reitero que es en ese contexto que lo entendemos como temático. También lo entendemos como monotemático porque tiene dos canchas de baby fútbol y tres de fútbol. Es una foto de la realidad que tiene el Uruguay respecto a su predisposición en cuanto a hacia qué deporte se orienta. Por eso también queremos trabajar sobre esa planificación.

            Todo lo que está ahí arriba es municipal: las Canchas de Miramar y de Central, el Polígono de Tiro también están en predios concedidos.

            En este análisis primario, sin tener todavía una opinión definitiva, se va a poner en tela de juicio la utilización de los parques con los estadios de instituciones deportivas, como es el caso del Parque Batlle y el Prado fundamentalmente. En el Prado estamos peor: tenemos tres estadios, además de la Rural. La ocupación del espacio público es gigantesca. No es que uno quiera ir en contra de tal o cual institución. En realidad, es un exceso del uso del espacio público vinculado a determinada cantidad de instituciones, sobre todo al uso en cuanto al público que llega a esas instalaciones. Hoy no hay una decisión tomada, porque estamos trabajando sobre la base teórica de por qué hay que tomar tal o cual dirección, pero sí es uno de los temas en los que vamos a trabajar. Una opción, por ejemplo, es que unifiquemos la Cancha de Central con la de Miramar en una sola, en un estadio moderno, planificado y ordenado, en el que la gestión de los partidos de sábados y domingos sea compartida. Obviamente, hay que solucionar algunos aspectos operativos de las propias instituciones, que en muchos casos no tienen dónde practicar; muchas veces practican en las mismas canchas. Como decía Camilo Castro, es un tema complejo.

También está aquello de defender el espacio de cada institución, tema que hay que manejar con mucho tacto, con mucha delicadeza y con soluciones a la vista, porque si los sacamos de ahí tenemos que darles una solución al menos de campos de entrenamiento en otro lado, y navegar por esa línea.

            Pensemos en un ejemplo emblemático como es el de la ciudad de La Plata, en Argentina. Ellos tenían a Estudiantes de la Plata y a Gimnasia y Esgrima en un mismo parque. Eliminaron los estadios ‑o están en vías de hacerlo‑ e hicieron el Estadio Único de La Plata, en el que ambos equipos comparten los partidos de local. Justamente, ahora estamos en proceso de análisis de esas ideas.

            En el caso del Club de Tiro ocurre lo mismo. Estamos analizando su posible traslado, pero no es sencillo encontrarle ubicación; estamos analizando las posibilidades. El convenio no está renovado; es un convenio precario y revocable, o sea que en cualquier momento la Intendencia puede mandar una notificación para que se retiren; esto es así con casi todas las instituciones que están sobre suelo municipal en el resto de la ciudad.

            La Pista de Atletismo, además de su pista, acaba de hacer un gimnasio, financiado íntegramente por el Ministerio de Turismo y Deporte, que le incorporó tecnología en cuanto a pesas, equipamiento de fortalecimiento; quedó muy bien. Desde lo municipal estamos tratando de solucionar la parte de saneamiento y de adecuación eléctrica.

            El Velódromo tiene concentración deportiva, tiene un espacio de ciclistas veteranos y, como ustedes saben, eventualmente se utiliza como gran recinto para recitales y espectáculos artísticos.

            Aquí quiero hacer un breve paréntesis para señalar, como dijeron los doctores Romano y Castro, que en estos lugares el gran porcentaje del ingreso económico no es a través del deporte: es a través de los espectáculos. Esto no es sólo acá: es en el mundo en general; desde el Luna Park hasta el Palau Sant Jordi de Barcelona pasa lo mismo.

            Con respecto a la pregunta sobre el ciclismo, la Comisión Administradora del Velódromo también tiene integración mixta, con la particularidad de que la mayoría es municipal y la Federación Ciclista Uruguaya tiene dos delegados, que hace aproximadamente cinco años que no van. Después de la obtención de la medalla de Wynants, en Sidney 2000, hubo una serie de intentos de eventos de pista, pero luego no hubo más. Obviamente, la organización de los torneos no es obligación de la Comisión Administradora. Es como que dijéramos que CAFO organiza los torneos del fútbol uruguayo. No: CAFO organiza y administra el Estadio, pero la organización de los torneos no es su responsabilidad. Lo mismo sucede con el Cilindro: el Cilindro no organiza los torneos de futsal, ni de hándbol, ni de básquetbol; simplemente administra el Cilindro. El Velódromo administra el Velódromo; la organización de los torneos de pista no es responsabilidad de la Comisión Administradora sino de la Federación Uruguaya, y desde esa época no ha habido torneos oficiales de pista, salvo los juegos panamericanos, que se hicieron el año pasado y que significaron una inversión, entre el Ministerio de Turismo y Deporte, la Comisión Administradora, el Ministerio de Transporte y la Intendencia, de aproximadamente U$S 260.000, con el compromiso de que la Federación después iba a hacer una planificación de acciones para la pista. Hasta hoy nunca llegó esa planificación; sí nos llegó una planificación de la Federación de Montevideo para hacer este año ‑en octubre o noviembre‑ ocho pruebas de pista. Con la Federación de Montevideo nos une una relación un poco más fluida. Esa es la realidad, no hay mucho más.

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Alvariza).- La siguiente pregunta es para el doctor Romano. “¿Bajo qué forma jurídica funciona CAFO? ¿Es una Comisión delegada del Intendente Municipal? ¿Cómo está establecido en la Constitución?”

 

SEÑOR ROMANO.- CAFO funciona como Comisión Administradora a partir de la firma del convenio entre la Asociación Uruguaya de Fútbol y la Intendencia Municipal. La forma jurídica no está absolutamente delimitada, es simplemente una Comisión Administradora que toma su fuerza a partir de ese convenio que cada 30 años se va actualizando. El último es del año ’84 y llega hasta el 2014. En el 2014 se va a replantear ese convenio; si bien existe la posibilidad de que se postergue por 30 años más, si alguna de las dos instituciones quisiera plantear una nueva forma ese sería un buen momento para hacerlo.

            No es una Comisión delegada del Intendente, en lo absoluto. La Constitución no dice nada al respecto excepto la fuerza que toman los convenios; como bien dice el artículo 1291, a nivel de convenios, de contratos, las partes se someten a él como a la ley misma. No sé si la respuesta ha quedado clara.

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Alvariza).- La última pregunta dice: “¿Los convenios Estado‑instituciones deportivas no deberían hacerse con el Ministerio de Turismo y Deporte, con el aval municipal, en lugar del Ministerio de Transporte y Obras Públicas?”. Esta pregunta es del Edil Edgardo Tajam, de Soriano.

 

SEÑOR HALTY.- Ahí tenemos el vacío que mencionaban Camilo Castro y Ruben Meneses: nos falta el marco jurídico general. Ese es el problema que hay en la definición de roles de cada una de las partes: que no está escrito, más allá de que por la vía de los hechos lo hemos asumido. El Ministerio de Transporte y Obras Públicas, a través de los convenios, ofrece ayuda económica para la terminación y construcción de equipamiento. En otros momentos, la decisión del Ministerio de Transporte era totalmente autónoma, por más que sigue habiendo un vínculo directo entre instituciones y el Ministerio de Transporte. Hoy día me consta ‑por más que no integro el Ministerio, pero lo hemos conversado oportunamente‑ que hay una articulación mucho más afinada entre el Ministerio de Turismo y Deporte y la División del Ministerio de Transporte correspondiente para, precisamente, equilibrar esa mirada y tener una visión técnica en cuanto a la definición de por qué sí o por qué no tal o cual institución. Hay una historia construida en base a eso. En realidad, se generaban determinadas contrapartidas que la institución debería dar a las escuelas públicas por determinado tiempo, según el aporte que le hicieran. A su vez, eventualmente era predio municipal, por lo cual a veces recibía beneficios de los Municipios; muchas instituciones cumplieron en tiempo y forma, mientras que otras recibieron los aportes pero nunca cumplieron con la contrapartida. Hoy hay una intencionalidad tanto del Ministerio como de la DINADE de establecer una coordinación con los grandes aportadores históricos del movimiento deportivo ‑como han sido el Ministerio de Transporte y ANCAP‑ a fin de tener una mirada ministerial. Pero recordemos esa otra pata, que significa el usufructo de espacios públicos municipales; ahí necesariamente es responsabilidad neta del Municipio establecer criterios claros para la concesión del establecimiento y las necesarias contrapartidas, que tienen que estar acordes con la medida de la institución a la que se le concede. Eso de “todo gratis” capaz que en otra época del país estaba bien, pero hoy no es que se ahorque a la institución para que cumpla con determinadas cosas absolutamente imposibles, sino que la negociación tiene que ser medida en base a las posibilidades reales de la institución. Pero, sin duda, tienen que dar algo en contrapartida a la comunidad de acuerdo con los criterios locales porque, si no, ¿después de qué manera exigimos que al menos mantenga el predio? ¿O cómo le decimos: “Si no cumpliste tal cosa te notifico; si no cumplís, te vas”? Si no hay parámetros de comparación para tomar esas decisiones es una cuestión muy difícil.

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Alvariza).- No hay más preguntas.

 

SEÑOR MODERADOR (Meneses).- No habiendo más preguntas, les agradecemos a los panelistas. A los tres les vamos a entregar un reconocimiento de parte de la Junta Departamental de Montevideo por habernos acompañado esta tarde. La verdad es que el aporte de ustedes fue muy valioso, lo suficiente como para que los compañeros del Interior se lo lleven a sus ciudades.

            Muchas gracias.

 

SEÑOR HALTY.- Muchísimas gracias a ustedes.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PAOLILLO.- Mientras el Edil Meneses se hace cargo de la entrega de los obsequios, quiero comentarles un poco cómo vamos a seguir con las actividades. Ahora nos espera un pequeño breake. Luego invitamos a todos a hacer el tour deportivo, que vamos a hacer en un ómnibus cedido por la compañía CUTCSA.

 

(Aplausos)

 

______Vamos a recorrer algunos de los escenarios deportivos que hemos visto hoy en las imágenes. Asimismo, invitamos a todos ‑panelistas, a quienes nos acompañan, a los funcionarios‑ a que concurran a las nueve de la noche al Club Banco Comercial, sito en Luis Alberto de Herrera y la Rambla, para compartir un rato ameno, una pequeña comida para satisfacer el estómago y un espectáculo artístico para satisfacer los otros sentidos.

Les agradezco mucho la visita, y mañana a las 10 horas vamos a estar acá comenzando la actividad.

Quiero agradecer especialmente a los funcionarios de la Junta Departamental de Montevideo y a los de la Intendencia Municipal de Montevideo que nos han dado un respaldo muy importante en esta jornada; esperamos verlos mañana. Agradecemos su esfuerzo, su sacrificio, y a todos ustedes por habernos visitado.

Muchas gracias.

 

(Es la hora 17:21)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS (Rodrigo Alvariza).- Muy buenos días, señores y señoras Edilas.

            Bienvenidos a este segundo día del 3er Congreso de Deporte a nivel de Juntas Departamentales que se está realizando acá, en la Intendencia Municipal de Montevideo.

 

(Es la hora 10:20)

 

______El tema que se tratará en el día de hoy es Ley Nacional de Deporte.

Contamos con la presencia del representante del Ministerio de Turismo y Deporte, profesor Fernando Cáceres, el Edil Jorge Meroni y el Edil Ruben Meneses.

Para dar inicio a la parte expositiva, hará uso de la palabra el Edil Jorge Meroni.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Jorge Meroni).- Buenos días, compañeras y compañeros.

            Iniciamos la jornada de hoy con un auditorio bastante menguado. Realmente, creemos que afectaron ‑hay que decirlo‑ la compaña electoral de las elecciones internas y el Día de la Madre; en virtud de lo segundo, queremos felicitar a las madres presentes.

            Deseamos agradecer la presencia del Director de Deporte del Ministerio de Turismo y Deporte, profesor Fernando Cáceres, a quien damos la palabra para que realice su exposición.

 

SEÑOR CÁCERES.- Muy buenos días a todos y todas. Me sumo a este día de celebración y felicito a las madres que nos acompañan hoy aquí.

Es un gusto estar entre ustedes. Siempre que podemos participamos en estos Congresos; por lo tanto, agradecemos la invitación cursada.

            A continuación vamos a hacer un repaso de cómo empiezan las gestiones para la elaboración de una Ley Nacional del Deporte.

            Apenas asumió este Gobierno, en el año 2005, tomamos la iniciativa de instalar en sus funciones al Instituto nacional de Derecho Deportivo, instituto que fuera creado a comienzos del año 2002. El Congreso Mundial de Derecho Deportivo que se realizara en nuestro país ese año propició la creación de dicho instituto. Pero el Instituto nacional de Derecho Deportivo, presidido en aquel momento por el doctor Jorge Zás, nunca se instaló efectivamente, nunca pudo funcionar.

            En el año 2005 procedimos a invitarlo a que iniciara sus trabajos, cosa que se hizo a partir de que su funcionamiento se inscribiera en el propio Colegio de Abogados, con el cometido de examinar las posibilidades de elaboración de una Ley Nacional del Deporte. Esto porque la legislación deportiva en nuestro país es arcaica, anacrónica, dispersa; es una legislación que adolece de vacíos muy importantes. Como el desarrollo deportivo en el mundo ha sido vertiginoso, en las últimas décadas la legislación nacional y la municipal deberían haberse adecuado a ese ritmo. El Uruguay ha quedado muy rezagado en la elaboración de normas para el deporte. Tenemos una gran dispersión y, como decía, anacronía en muchos temas. Por eso se le planteó el Instituto nacional de Derecho Deportivo que revisara la legislación existente, que la ordenara y que propusiera un régimen de trabajo para considerar la posibilidad de elaborar una Ley Nacional del Deporte.

Desde aquel entonces ‑desde el año 2005 hasta la fecha‑ se ha trabajado incansablemente. La composición del Instituto es plural; se trata de profesionales muy reconocidos en el ámbito del deporte, procedentes de las más diversas matrices políticas y escuelas de Derecho. El trabajo desarrollado ha sido muy intenso y regular hasta el día de hoy.

            A la vez que se fue considerando la posibilidad de una Ley Nacional del Deporte se fueron encomendando al Instituto algunos productos jurídicos concretos ‑normas, leyes concretas‑ en virtud de la urgencia de solución o la particularidad de algunas temáticas. Recordarán ustedes ‑sé que ayer se tocó el tema de la violencia en los espectáculos deportivos‑ que se elaboró un proyecto de ley ‑que luego fue sancionado en el Parlamento‑ de prevención de la violencia en los espectáculos deportivos. Eso se hizo a partir del Instituto nacional de Derecho Deportivo, simultáneamente, como les decía, a la consideración de la ley nacional. Ese proyecto se aprobó; está sujeto a modificaciones y a reglamentación. Hay allí propuestas que está considerando la Asesoría Jurídica de la Comisión, e incluso están siendo consideradas en el propio Parlamento Nacional.

            También hubo otros proyectos de ley. Uno de ellos fue el Artículo Único que presentara el señor Presidente de la República declarando obligatoria la enseñanza de la Educación Física en el sistema escolar. Otro proyecto de ley presentado que está a consideración de la Comisión Especial para el Deporte de la Cámara de Representantes reglamenta la profesión del profesor de Educación Física. Esto, por citar algunos ejemplos de leyes concretas que se han ido presentando ‑y que se integrarán a la Ley Nacional del Deporte cuando se presente al Parlamento‑ en virtud de la urgencia o particularidad de algunos temas planteados.

            Sobre mediados del año pasado consideramos un articulado general posible para esta Ley Nacional y abrimos un debate acerca de la conveniencia de integrar en ese articulado general una temática muy concreta, polémica y compleja: transferencia de deportistas profesionales al extranjero. Entendimos que si a la consideración de una ley nacional que abarca normas que regulan a todo el deporte organizado ‑por lo tanto, a las 52 federaciones reconocidas por el Ministerio de Turismo y Deporte y a las no reconocidas también; a las distintas dimensiones del deporte‑ se incorporaba un capítulo específico sobre la transferencia de deportistas profesionales al extranjero, ello podía complicar la discusión a nivel parlamentario, por lo que tal vez fuera conveniente separar esta temática en un proyecto particular ‑como lo habíamos hecho con otras‑ y postergar la presentación del proyecto general. Entonces, empezamos a trabajar en otro proyecto específico para esta temática.

            El día martes de la semana pasada nos reunimos con la Comisión Especial para el Deporte de la Cámara de Representantes a fin de hablar concretamente acerca de las sociedades anónimas deportivas. Aprovechamos esa circunstancia para entregar extraoficialmente un borrador de esta Ley, cuyo texto definitivo será presentado en los próximos diez días al Presidente de la República para que lo remita, como iniciativa del Poder Ejecutivo, al Parlamento Nacional.

            Me gustaría detenerme unos minutos en la consideración de este proyecto de ley, porque me parece que es, tal vez, uno de los acontecimientos más fuertes en materia de derecho deportivo en esta Administración.

            Primero quiero decirles que como equipo de gobierno que trabaja en el área del deporte entendimos que era imprescindible pronunciarnos respecto a este tema antes de que finalizara esta Administración de gobierno. Nos parece que se trata de un desafío en el área de los conceptos de fondo, de los principios y, por supuesto, era una máxima programática que teníamos que cumplir.

            Como todos ustedes saben, hay una ley que fue aprobada en el tramo final de la dictadura cívico-militar en nuestro país ‑conocida vulgarmente como Ley Ottati, aunque en su elaboración participaron otras personalidades, entre ellas, según se nos ha dicho, la doctora Adela Retaque establecía la prohibición de venta de los derechos de cesión de los deportistas entre particulares. Prohibía la adquisición de estos derechos por parte de individuos o personas; sólo la reconocía a partir de las instituciones deportivas. Esa ley tiene la virtud de haber sido sensible a un problema que en aquel momento era muy embrionario, incipiente; evidenció una agudeza en la interpretación del fenómeno deportivo, previendo algo que se iba a desarrollar luego de manera muy intensa. Además, creo que tiene un tercer acierto: el de reconocer a las instituciones deportivas como depositarias y titulares de los derechos de transferencia.

            Sin embargo, esa ley nunca se pudo cumplir; yo creo que es imposible de cumplir. No lo pudo hacer la dictadura; tampoco pudieron hacerlo los sucesivos gobiernos democráticos que vinieron, incluido éste. Es una ley que no tiene reglamentación, que no identifica a un organismo de contralor y fiscalización que obligue al cumplimiento de los extremos que enuncia. Es una ley que no da cuenta de la integralidad del tema. Reconoce el problema y ‑yo creo que con un esfuerzo bien intencionado, pero excesivamente voluntarista‑ determina la prohibición; no obstante, al no concebir la integralidad, la complejidad del problema, está inhabilitada en su cumplimiento desde el momento mismo de su creación.

Sin embargo, esa ley es para nosotros un antecedente ineludible. En tal sentido, en la presentación de este proyecto de ley reconocemos esta ley sancionada en la dictadura como un antecedente directo porque, de hecho, nos apoyamos en la misma concepción. Esta ley, que regula la transferencia de los deportistas profesionales al extranjero, tiene una serie de puntos, el primero de los cuales coincide con la ley aprobada en la dictadura, puesto que reconoce a las instituciones deportivas como las únicas titulares de estos derechos. Por lo tanto, se establece como claramente prohibida la transacción entre particulares o la intervención de particulares en la transacción. Este es un punto central, ya que clarifica el tema y propende, además, al fortalecimiento de las instituciones deportivas; asimismo, incide ‑lo veremos sobre el final‑ directamente en las economías de las instituciones deportivas.

Entonces, el primer punto de esta ley es la identificación clara de que la titularidad de los derechos en materia de transferencia de deportistas profesionales pertenece a las instituciones deportivas.

            Un segundo punto es que reconoce la figura del intermediario. Hoy en nuestro país no hay ninguna reglamentación que dé cuenta del fenómeno de la intervención de particulares, grupos o empresas en la transacción y cesión de derechos de deportistas. Sí lo hace la FIFA: la FIFA reconoce al intermediario o agente, pero nuestra legislación no. Nosotros reconocemos la figura del intermediario y la reglamentamos. Entendemos por intermediario o agente deportivo a aquella persona que acerca a dos instituciones deportivas con el objeto de viabilizar una eventual transacción. Como todo intermediario, participa de la ecuación económica con un porcentaje.

            Por lo tanto, el primer punto es la titularidad de los derechos en manos de las instituciones. El segundo punto es el reconocimiento de la figura del intermediario.

El tercer punto es el registro de intermediarios o agentes deportivos. Nos parece que para dar transparencia y claridad a un tema complejo, que debe necesariamente ser cristalino, tiene que quedar claro quiénes son los agentes intervinientes. Por lo tanto, este registro ‑como otros que están establecidos en esta ley‑, es doble: debe existir en la Asociación Uruguaya de Fútbol y también en la órbita del Ministerio de Turismo y Deporte, de tal manera de que quien intervenga esté claramente identificado y no pueda intervenir quien no figure en los registros correspondientes.

            En tercer lugar, como les decía, se establece una ecuación económica en la que participa el agente o intermediario deportivo y se establece, si bien no se habla de números ‑en la versión original establecimos porcentajes, pero en aras de que la negociación final acerca de esta ecuación económica se dirima en el Parlamento, optamos por no establecer porcentajes en el texto expreso de la Ley‑, un orden de beneficios. En primer lugar, establecemos que el principal beneficiario de la ecuación sea la institución deportiva; en segundo lugar, el deportista, y, en tercer lugar, el intermediario. En esto esta legislación que proponemos puede llegar a ser más benévola que la legislación que establece la propia FIFA, la cual reconoce solamente entre el 3% y el 5% de beneficio para el agente o intermediario deportivo. Ustedes sabrán ‑y no cometo ninguna grosería si lo digo‑ que en nuestro país hay intermediarios que obtienen el 100% de la transacción; en la mayoría de los casos, por supuesto, es el porcentaje más importante. En este caso, como les decía, la ecuación establece que el beneficio principal lo tiene la institución; nunca la institución puede recibir menos del 60% establecido. Esto es según la ecuación que nosotros establecemos.

            El estatuto firmando entre la Asociación Uruguaya de Fútbol y la Mutual de jugadores establece que el jugador tiene que recibir el 20% de la transacción. Esto, que ha sido cuestionado, no necesariamente se cumple en todos los casos; la ley establece algunas normas y límites que obligan al cumplimiento de este extremo. Por lo tanto, si bien la ley no lo dice a título expreso, nosotros pensamos que el jugador no puede recibir menos del 20%, que es la cifra establecida en los acuerdos firmados entre la gremial y la federación deportiva.

            En segundo lugar, el porcentaje del intermediario no puede superar lo que percibe el deportista. Por ese motivo, lo mínimo que recibirá la institución deportiva, si la ley se sanciona en los términos actuales, es un 60% del total de la transacción realizada. La ley no distingue la división entre derechos federativos y económicos. Se entiende que es una división imposible de establecer desde el Derecho, y que es una división que se realiza en la práctica a efectos de dar cuenta de un fenómeno que no está suficientemente reglamentado. Pero es indiscutible a nuestro juicio, y a juicio de los asesores jurídicos que nos ayudaron en la elaboración y redacción de esta ley, que son únicos, que son derechos federativos y económicos que pertenecen a las instituciones donde revistan los jugadores correspondientes. Por lo tanto, en este caso también se establece una ecuación y se induce a ciertos porcentajes que se terminarán de concretar en el Parlamento Nacional en su oportunidad. Además, la ley establece una serie de incompatibilidades para el ejercicio de la intermediación, que no están establecidas al día de hoy y que es muy importante llevar a la práctica para la transparencia de este fenómeno complejo que es la transacción y la transferencia de deportistas al exterior. Estas incompatibilidades, entre otras -porque son unas cuantas‑, implican que aquel que figure registrado como intermediario o agente no podrá ser al mismo tiempo director técnico del equipo profesional, integrante de un cuerpo técnico, preparador físico, jugador profesional en actividad, periodista deportivo del sector, dirigente de cualquier nivel de responsabilidad en las instituciones deportivas profesionales.

            Ustedes saben que el deporte profesional en nuestro país es una mínima expresión del deporte en general. Se consideran como deporte profesional Primera y Segunda División de fútbol, y Primera, Segunda y Tercera División de básquetbol. Si nosotros hacemos un examen concreto de los términos de un contrato deportivo, seguramente hay otras expresiones no significativas en otros deportes. Por lo tanto, la ley afecta, en primer lugar, al fútbol y al básquetbol. Por eso hablo de deportistas en general y no me remito sólo al tema del fútbol, aunque la transferencia de deportistas al extranjero tiene una realidad dominante en el ámbito del fútbol. En el básquetbol se han realizado transferencias importantes, pero son menores desde el punto de vista cuantitativo. Así que estas son compatibilidades que pensamos que ayudan a ordenar un campo que ha sido muy complejo y muy confuso.

Algunas cosas de las que estoy diciendo acá seguramente son muy difíciles de probar, pero tenemos elementos suficientes ‑tal vez no evidencia, pero sí elementos suficientes‑ para pensar que estas cosas ocurren, porque algunos de ellos lo han dicho: hay Presidentes o integrantes de la Directiva de clubes deportivos que poseen parte o la totalidad de los derechos de cesión del deportista.

Existen figuras que no están comprendidas en ningún tipo de norma, como la del Gerenciamiento Deportivo, que implica concentrar en una misma persona la titularidad de derechos de algunos futbolistas, la calidad de inversor en las instituciones, y en muchos casos avasalla la soberanía propia de las instituciones. Aquí entramos en un tema realmente complejo a nivel de nuestro país. Existe una normativa específica para regular las asociaciones civiles sin fines de lucro y existe otra normativa que regula las empresas desde el punto de vista comercial. Cada una tiene sus características, pero desde hace muchos años la actividad comercial ha ingresado a la vida de las instituciones deportivas, y en muchos casos la domina amparándose en los beneficios que genera una norma dirigida a asociaciones civiles sin fines de lucro y no a empresas. En ese sentido, esta ley intenta aclarar y separar, volver a ubicar los temas donde deben ubicarse.

            La ley tiene otros puntos. Incluye la intervención preceptiva del Ministerio Público en el caso de transferencia de menores de dieciocho años. Es decir, futbolista o basquetbolista menor de dieciocho años que quiera ser transferido al exterior no solamente deberá contar con la aprobación expresa de sus padres o responsables, sino que también deberá contar con el pronunciamiento favorable del Juez de Menores, que deberá fundamentar su decisión.

            También la ley establece las garantías necesarias para que los jóvenes continúen estudiando mientras practican deporte. Precisamente, acabamos de presentar en el Teatro Solís una propuesta denominada “Gol al Futuro”, dirigida a Sextas y Séptimas Divisiones de fútbol, que está en consonancia con este aspecto de la ley, es decir, el derecho de los deportistas menores a continuar sus estudios de manera simultánea con la práctica deportiva.

            Estoy haciendo una enumeración de puntos de este proyecto de ley que me parecen importantes, puntos que marcan un antes y un después, que dan cuenta de la integralidad del problema, puntos que buscan ordenar.

Sabemos que esta temática es polémica, que habrá de generar una discusión muy fuerte, que roza, toca y por momentos invade áreas de intereses económicos profundos, pero entendimos imprescindible pronunciarnos al respecto antes de que culmine el ejercicio de la presente Administración.

            Hoy hablaba de que hay normas que regulan a las asociaciones civiles sin fines de lucro y otras que regulan la vida comercial, y que una vida comercial intensa ha invadido a las asociaciones civiles sin que se le haya puesto límites de ninguna característica. Sí hubo una iniciativa muy importante, cuando todavía existía el Ministerio de Deporte y Juventud, impulsada por el entonces Ministro de Deporte y Juventud, hoy Diputado Jaime Trobo, que creaba las sociedades anónimas deportivas. Las sociedades anónimas deportivas son un fenómeno extendido a nivel internacional. Pongo un ejemplo: en España la totalidad del fútbol profesional se desarrolla al amparo de una figura como la de la sociedad anónima deportiva, excepto en tres casos paradigmáticos: el del Barcelona, el del Real Madrid y creo que el del Osasuna.

 

(Interrupción)

 

______Me hacen notar que es el Bilbao. Seguro que el Barcelona y el Real Madrid no, pero el resto de los equipos profesionales de fútbol de España se han constituido en sociedades anónimas deportivas.

            La sociedad anónima deportiva permite una serie de licencias desde el formato de institución deportiva para dar entrada a cuestiones de carácter comercial, a posibilidades de inversión, a posibilidades de obtener ciertos beneficios en la actividad comercial general de los clubes, no sólo en la transacción y en la venta de derechos de futbolistas, sino en toda la actividad comercial.

            En Chile hace más o menos unos dos años se obligó a las instituciones de fútbol profesional a constituirse en sociedades anónimas deportivas. Esa fue una decisión tomada. Estos son temas opinables; nosotros en principio no nos cerramos a ninguna alternativa.

La dimensión profesional del deporte requiere respuestas específicas, pero en el Uruguay hay una larguísima y riquísima trayectoria de desarrollo deportivo a partir de las asociaciones civiles. Ustedes saben ‑tal vez sea muy simplista esto que voy a decir‑ que el deporte nacional se desarrolla a partir de comienzos del siglo pasado a través de dos matrices: la matriz del clubismo ‑de los clubes‑, y la matriz de las plazas de deportes. Una es de la órbita pública estatal, otra de la órbita privada de la sociedad civil organizada. La matriz clubista es la dominante; creo que es el modelo que ha aprobado la ciudadanía por la vía de los hechos; seguramente no se votó en ningún lado, en ninguna asamblea, nadie lo determinó, pero es lo que ha adoptado la sociedad como instrumento de desarrollo deportivo. En tal sentido, la propuesta de creación de sociedades anónimas deportivas contra esta tradición ‑no porque estén enfrentadas‑, situada ante una historia de desarrollo deportivo a través de los clubes, ha tenido muy poco éxito. Hoy por hoy, en la Dirección Nacional de Deporte del Ministerio de Turismo y Deporte sólo figuran seis sociedades anónimas deportivas registradas, reconocidas; no creemos que haya más, porque la sociedad anónima deportiva permite a quienes la integran una serie de beneficios económicos, pero para obtenerlos debe tener la aprobación del organismo correspondiente, que en este caso es la Dirección Nacional de Deporte. Por lo tanto, es difícil que haya una sociedad anónima deportiva que no haya pasado por el control de dicha Dirección, porque no podría obtener los beneficios para los que fue, entre otras cosas, creada la figura.

            Entonces, no hemos tenido en nuestro país la posibilidad de desarrollar otra alternativa que la del clubismo, la de los clubes, aunque es indiscutible que este formato que hace de la participación social organizada su esencia requiere de niveles de profesionalización de sus cuadros dirigentes que hoy no tenemos, pero que son imprescindibles.

            Este proyecto de ley habrá de ser presentado en los próximos días por el Presidente de la República ante el Parlamento Nacional, porque será iniciativa del Poder Ejecutivo. Hay un borrador que seguramente no sea el texto definitivo, pero prácticamente los temas que yo les acabo de plantear están en ese borrador que entregamos a la Comisión Especial para el Deporte de la Cámara de Representantes, cuya consideración iba a iniciar.

            Como habrán visto, también ha salido en la prensa algún anticipo de los contenidos de esta ley. Nosotros pretendemos abrir un debate, instalar este tema en la agenda pública y, si fuera posible, antes de finalizar el tiempo político correspondiente a este Gobierno obtener la aprobación de esta ley. Mientras tanto continúa la elaboración final del articulado general de la Ley Nacional del Deporte, que abarca todos los temas vinculados al sector: el reconocimiento de las distintas figuras ‑los clubes, las sociedades anónimas deportivas, las federaciones, las organizaciones de segundo orden‑, establece principios generales, avanza en consideraciones generales también sobre la legislación municipal para el deporte, etcétera. Abarca toda la temática que nosotros podemos imaginar en los contenidos de una Ley Nacional del Deporte. No obstante esto, va a ser difícil que se pueda aprobar esta Ley durante el actual período, y tal vez sea inconveniente que se haga. La verdad es que debemos reconocer que habríamos querido presentar la Ley Nacional hace ya un par de años. Nos parece que el deporte nacional necesita, exige, reclama a esta altura tener normas claras para su desarrollo. Sin embargo, la temática es tan compleja, el desorden normativo tan amplio, los vacíos tan significativos, que cada vez que pensamos que estamos dando por cerrado un articulado que agote la temática aparecen nuevos capítulos, o, como les decía, sacamos algún capítulo para su consideración específica.

            El Ministro anunció que en unos 30 días ‑yo creo que serán unos 30 o 40 días‑ presentaremos un articulado general con la intención de que el tema se agende y se empiece a considerar. La verdad es que un año tan particular como este, año electoral, de fin de período, no es el mejor tiempo para la aprobación de una ley que debe ser asumida por todo el sistema de partidos, con la legitimidad más amplia, con la más fuerte y sólida base de sustentación política; es mucho más razonable pensar que se pueda ubicar en los primeros tiempos del Gobierno que venga. En esto, como en otros tantos temas, no tenemos la pretensión de dejar el sello de nuestro pasaje ‑como todos, ocasional‑ por un Ministerio, sino el deseo de contribuir a que en algún momento el país apruebe una ley nacional del deporte que todos necesitamos; y sería deseable que tuviera la anuencia de todos los partidos políticos, porque en el deporte participamos todos: en el deporte no hay distinciones, separaciones ni exclusiones respecto de la procedencia ideológica, política, religiosa; por tanto, una ley nacional debe dar cuenta de la riqueza de ese fenómeno y sus valores.

Es así que, como les dije, en los próximos 30 o 40 días completaremos los dos hechos: la presentación de esta ley particular para la transferencia de deportistas profesionales al exterior, y la presentación del articulado general. La diferencia es que, en el primer caso, aspiramos a que la ley se apruebe durante el presente año, mientras que, en el segundo, pretendemos que, al menos, el tema se agende, se empiece a debatir, y ‑ojalá‑ pueda llegar a sancionarse en los plazos más breves posibles.

            Yo dejaría por acá esta presentación ‑la hice lo más sintéticamente que pude‑, de modo que podamos, si se estima conveniente, pasar a la formulación de preguntas o a la incursión en algunos otros temas que se desee.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Gracias, Fernando.

 

(Aplausos)

 

______Abrimos, entonces, la ronda de preguntas.

            Tiene la palabra el señor Carlos Pecoy.

 

SEÑOR PECOY.- En cuanto a la transferencia de jugadores, y específicamente en el caso de los menores de 18 años, en estos momentos está apareciendo en el ámbito internacional, en los clubes europeos, una nueva modalidad: chicos de 16 años ya están yendo a jugar a equipos europeos, pero no como un pase directo de institución a institución, sino a través de conseguirle un trabajo al padre para que éste se traslade con la familia.

            ¿Cómo se puede hacer para evitar que cada día sea mayor la sangría de jugadores jóvenes? Hay que tener en cuenta que se está quitando jugadores al deporte interno. ¿Cuál sería la fórmula para tratar de paliar este tipo de situaciones?

 

SEÑOR CÁCERES.- La norma ‑es bueno decirlo‑ no agota las posibilidades de control, yo creo que prácticamente en ningún ámbito de la vida. El ser humano aguza su ingenio y siempre sortea o intenta sortear ‑lamentablemente, en muchos casos con consecuencias muy graves‑ los límites que la norma impone. Por lo tanto, encontremos o no respuesta a este punto, somos conscientes de que este proyecto de ley va a ser prácticamente abierto. Podría compararlo con otros fenómenos de distinta naturaleza, pero cuya dinámica es muy parecida, porque hay intereses comerciales fuertes; la búsqueda de esquivar las normas y sortear los impedimentos es permanente; es gente que dedica las 24 horas del día a esto.

            Quiero hacer referencia al fenómeno del dopaje, flagelo que desgraciadamente se ha instalado y que crece en el mundo.

            El consumo de sustancias prohibidas se ha ido combatiendo a tal punto que los comités olímpicos y los Gobiernos del mundo crearon una agencia mundial. Dicha agencia es conocida como Agencia Mundial Antidopaje y está constituida por los comités olímpicos, los Gobiernos y los deportistas; les recuerdo que en Uruguay tenemos una oficina regional para América Latina, cuya sede está instalada aquí, en Montevideo, desde hace dos años. No obstante, la percepción general es que la agencia corre de atrás al fenómeno, con cinco o diez años de retraso. Por más que año a año se actualiza una lista de sustancias prohibidas que se van identificando, nunca es posible llegar a que los controles sobre el consumo de sustancias en los deportistas sean absolutos. Habrán visto que ahora están apareciendo los resultados de los análisis que se hicieron en los últimos juegos de Pekín y empiezan a aparecer casos; esto, además de los de decenas de deportistas que no pudieron llegar porque les realizaron controles sorpresivos en competencia o fuera de ella. Si bien hay normas ‑que se van a adaptando permanentemente‑ tendientes a combatir el consumo de sustancias prohibidas, es imposible eliminar los problemas, porque hay muchos intereses en juego. Hay momentos del deporte en que uno se acerca a un fenómeno que parece no ser deportivo. Este caso, que es muy fuerte, y del cual podríamos hablar por un tiempo bastante extenso, es parecido a lo que ocurre con el fenómeno de las transferencias; lo es por la dinámica, por el vértigo con que se buscan alternativas y se van sorteando los obstáculos.

            Yo creo que esta norma establece límites fuertes a la transacción de menores. Es muy difícil que haya niños que sean tan buenos y no tengan algún tipo de vinculación, algún tipo de fichaje, como para ser objeto de preocupación de algún club extranjero. La estructura del fútbol nacional que tenemos está compuesta por distintas instituciones. A nivel infantil tenemos la Organización Nacional de Fútbol Infantil, que incluye a AUFI, la Asociación Uruguaya de Fútbol Infantil. La diferencia es que una se somete a normas de la FIFA y la otra tiene normas propias, de la vieja Comisión Nacional de Baby Fútbol.

ONFI tiene al día de hoy aproximadamente 60 mil niños fichados: casi un tercio de los varones entre seis y trece años de nuestro país. Por supuesto que en nuestro país hay clubes de baby fútbol que no están inscritos en ONFI, pero son los menos. En ONFI los niños están fichados; en ONFI ‑como les decía, incluye a AUFI‑ están generadas las divisiones infantiles de los clubes de Primera y Segunda División, cuando los tienen.

Luego tenemos el fenómeno de la Liga Universitaria ‑con un funcionamiento propio, que todos conocemos y que tiene cien años de historia‑ y OFI, que es la Organización del Fútbol del Interior. A nuestro juicio, desde el punto de vista cuantitativo y social OFI es el fenómeno más importante del fútbol nacional, porque tiene centenares de clubes, hay una enorme cantidad de ligas. OFI, por supuesto, tiene sus contratos, sus fichajes. Y después tenemos el fútbol profesional. Hay ligas independientes de fútbol y otras que se nuclean en distintos organismos; éstas también expresan lo que es el fútbol nacional.

            Yo creo que es muy difícil encontrar niños excepcionalmente dotados que no tengan algún tipo de vinculación institucional, y lo que hace esta ley es salvaguardar esa relación institucional que se establece.

            De todas maneras, para no esquivar la pregunta realizada, voy a decir que pensamos que con esta ley arrinconamos el problema; no me animo a decir que lo resolvemos definitivamente por lo que manifestábamos al principio: es increíble cómo, cuando los intereses son tan fuertes, se aguza el ingenio para encontrar alternativas que permitan sortear lo que la norma impide.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Tiene la palabra el señor López.

 

SEÑOR LÓPEZ.- Muchas gracias.

Mi nombre es Jorge López Hatchondo y soy Consejero de OFI.

Retomando el tema, voy a discrepar con el señor representante del Ministerio de Turismo y Deporte: a mí me parece que con esta ley no se va a arrinconar a nadie.

Acá hay un problema: la regulación de FIFA, que permite lo que el compañero planteaba, pues a través de ofrecimientos laborales concretos los jugadores puedan viajar con sus padres. El gran problema que tenemos es que la ley que el Parlamento sancione va a tener una aplicación territorial: regirá pura y exclusivamente en nuestro país. Cuando a nivel internacional se plantee cualquier conflicto que involucre solicitudes de transferencias, va a ser resuelto por la FIFA, y, como ya ha pasado, tengo la certeza de que la FIFA va a dar la razón a esa transferencia y va a hacer caso omiso de los controles que haga el Gobierno uruguayo o el Estado uruguayo porque, repito, la aplicación de la norma tendrá validez pura y exclusivamente a nivel nacional.

Muchas gracias.

 

SEÑOR CÁCERES.- Si se me permite, voy a hacer nada más que un comentario.

            Yo creo que sí lo arrinconamos, pero es una opinión. Me gustaría que pudieran repasar el texto de la ley. En ese sentido, me comprometo a entregarlo porque, en la medida en que ya lo presentamos al Parlamento, pasó a ser de dominio público; es así que con mucho gusto podemos distribuirlo para que ustedes lo vayan examinando.

Yo creo que, efectivamente, hay normativas del deporte internacional que superan o trascienden los marcos nacionales; en muchos casos es así, lamentablemente. De todas maneras, yo creo que esta es una ley que establece ciertas limitantes o controles que serán muy difíciles de superar por la propia FIFA, como, por ejemplo, la participación del Ministerio Público, por más que la norma de la FIFA avale cierto nivel de transacción cuando el padre concurre a otro lugar por tener una oferta de trabajo. Pero, como digo, son temas muy dinámicos.

Me resisto a pensar que en Derecho hay dos bibliotecas, como suele decirse. Es decir, podrá haber dos, tres, cinco, pero siempre hay una que va a tener la razón o va a reunir mayores elementos de confiabilidad, de certeza. Me animaría a decir que con este proyecto de ley nosotros estamos poniendo límites importantes que van a contener el traslado de futbolistas menores de edad al extranjero, porque también esto se hace en la medida en que no está clara la relación con los que conocemos vulgarmente como contratistas. Por eso decía yo que la ley que está vigente al día de hoy ha sido imposible de cumplir. Nosotros pensamos que ésta se va a poder cumplir, aunque tendrá que probarlo la realidad. Lo que digo es que al ceñir esa figura a un ámbito de competencia preciso, al establecer que ese ámbito de competencia es incompatible con otros, y que en ese ejercicio no se puede cumplir con otras responsabilidades, estamos, como en otros casos que contempla la ley, dando una respuesta global, general, integral al tema que va a arrinconar el problema; estoy seguro de ello. Además, habiéndose conocido la eventualidad de la presentación de esta ley ya han empezado a conocerse opiniones negativas, pero no solamente por discrepar conceptualmente ‑porque es razonable, lógico y bueno que así sea‑, sino con un nivel de agitación y de preocupación que denota que hay intereses que están siendo tocados. Se siente que el texto de esta ley realmente está estableciendo límites.

Pienso que esta ley ‑lo determinará el Parlamento Nacional cuando le dé la versión final al texto‑ va a poder ser cumplida. Seguramente ‑como le decía a Pecoy‑ no podamos decir que liquida el problema ‑es muy probable que no lo haga‑, pero nos va a ayudar a comprender el fenómeno en toda su riqueza y complejidad, le va a dar transparencia y cristalinidad a las transacciones y nos va a dar mayores seguridades para que las instituciones deportivas puedan obtener la fuente principal de recursos que les va a dar sustentabilidad. En el deporte profesional uruguayo ‑sobre todo en el fútbol‑ no hay una posibilidad de autosustentación que no pase por obtener el beneficio directo de las transferencias de sus deportistas al extranjero. No es viable el fútbol profesional si no se reconoce esta situación y si no se permite que los fondos lleguen a quien deben llegar, que es la institución deportiva. Si esto no ocurre ‑por eso la urgencia de que esta ley se pueda considerar y aprobar‑ las instituciones se debilitan y, por lo tanto, el deporte profesional también deja de serlo, porque no hay economía que lo pueda sustentar.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Le damos la bienvenida al doctor Julio César Maglione, Presidente del Comité Olímpico Uruguayo, quien expondrá luego de que Fernando Cáceres responda las preguntas de los participantes.

            En primer lugar está anotado el Edil Sergio Pulero, de Colonia.

 

SEÑOR PULERO.- Muchas gracias.

            Coincido con el Consejero de OFI, pero también coincido con el profesor Cáceres. Se va a buscar la forma de acorralar, pero va a ser imposible llegar a controlar eso. Van a hacer hincapié en el futuro de la familia por la transacción laboral que hace el padre y no por la parte deportiva, que en definitiva es lo importante pero está en un segundo plano.

            Lo que me preocupa es el precontrato o contrato que hacen firmar gran cantidad de contratistas de Montevideo ‑abogados casi todos ellos‑ en el Interior. Quizá los futbolistas más habilidosos y de mejor nivel son los de familias humildes. Tengo presente que han ocurrido casos en los que se les hace firmar un precontrato por dos años; los traen una vez a Montevideo, los llevan, les regalan un par de zapatos y una camiseta y les dicen a los padres: “Su hijo anduvo como un fenómeno; fírmeme este precontrato que su hijo va a ir a Montevideo”. Después se olvidan de él, lo dejan, y cuando el chico quiere ir a practicar a otra institución ‑porque realmente tiene condiciones‑, les dicen: “¡Ah, no! Él pertenece a nuestra institución, no lo puede hacer”. Eso está ocurriendo y me parece que es muy grave, porque se está coartando a chicos menores de 18 años la posibilidad de demostrar sus habilidades en otra institución. Realmente, es un tema muy preocupante.

 

SEÑOR CÁCERES.- Yo comparto su opinión. Efectivamente, se dan esas situaciones y son muy difíciles de regular.

            Cada institución tiene su normativa respecto a las transferencias, a los fichajes y a las modalidades contractuales. Nosotros estamos proponiendo esta ley para atacar el fenómeno más complejo y más duro, que es el vinculado a la transferencia de deportistas profesionales y el reconocimiento de la actividad profesional, pero sí somos conscientes de toda esta otra problemática. Se están haciendo esfuerzos, y también van a requerir normas especiales. Yo creo que en algún momento tenemos que llegar a una legislación que establezca una matriz única de vinculación. Todavía estamos lejos, pero hay que avanzar por partes. Estamos en este primer punto, que creemos que es el más urgente.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Tiene la palabra el Edil Carlos Martínez, de Florida.

 

SEÑOR MARTÍNEZ (Carlos).- Muchas gracias.

            Yo voy a hablar en mi condición de docente, de maestro de Primaria, de dirigente del fútbol infantil, de dirigente del fútbol mayor, de persona que está ampliamente vinculada a varios sectores del deporte, entre ellos a la natación, a pesar de que no sé nadar. A pesar de que me preocupa mucho lo que venían conversando los estimados amigos y colegas, también me preocupa esto.

Tengo dos preguntas para hacer. Una es si a partir de esta ley se establece de qué manera el Ministerio de Turismo y Deporte ‑futuro Ministerio de Deporte‑ va a apoyar a las instituciones ‑tanto profesionales como amateur‑ en lo que a infraestructura deportiva se refiere.

La otra pregunta es la siguiente. Como lo dijo, hay una experiencia de un siglo en el desarrollo de dos vertientes de la actividad deportiva: el clubismo y las plazas de deportes. ¿El Ministerio de Turismo y Deporte ha avanzado en una nueva concepción de las plazas de deportes tomando lo mejor de estas experiencias?

 

SEÑOR CÁCERES.- Con respecto a la primera pregunta, yo creo que históricamente el Estado uruguayo ‑esto que voy a decir seguramente va a generar la misma polémica que generó siempre‑ ha sido generoso con las instituciones deportivas. No lo miremos en un momento determinado, sino miremos el proceso. Recordemos el Estado batllista; recordemos que la Comisión Nacional de Educación Física fue una iniciativa propia de don José Batlle y Ordóñez. Él fue el primer Presidente de la Comisión, allá por 1911; vamos rumbo a cumplir los cien años. Por lo tanto, esa Comisión nace con la filosofía, con el espíritu del batllismo, que fue muy generoso con el deporte desde su origen.

El Estado ha hecho transferencias a las instituciones deportivas a través de tres renglones o corredores. Uno es la cesión de bienes, la cesión de predios. Son muchas las instituciones deportivas del país cuyo predio pertenece a un organismo del Poder Ejecutivo o bien a las Intendencias.

Un segundo corredor tiene que ver con las exoneraciones tributarias o los beneficios económicos directos que reciben. Por una ampliación del sentido original del artículo 69 de la Constitución de la República, también se entendió que las instituciones deportivas deben estar exoneradas de todo tipo de tributación. Incluso, reciben beneficios económicos a través de programas que en algún momento podemos repasar.

            Después, hay una cantidad de servicios que se brindan a las instituciones deportivas en distintos casos, ya sea por parte del Gobierno Central, por parte de las Intendencias o en programas conjuntos. La línea de obras por convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas ha generado el desarrollo de múltiples instituciones deportivas del país. Nosotros tenemos un listado que es realmente generoso, amplio, de instituciones que han logrado expandir o adquirir instalaciones gracias a este tipo de acuerdos.

También hay acuerdos con otros organismos, como el Ministerio de Turismo y Deporte. Puede haber períodos en los que el aporte del Estado ‑por la circunstancia que sea‑ se achica y otros en los que se expande, pero si uno mira la historia desde el origen hasta la actualidad, el Estado uruguayo ha sido generoso. No hay registros de eso, pero si uno cuantificara lo que deja de percibir el Estado, lo que aporta en cesión de bienes o en servicios, nos daría una cifra realmente importante. Así y todo, el aporte del Estado siempre es insuficiente porque el deporte es dinámico, siempre requiere más, quiere desarrollarse más.

De todas maneras, nosotros pensamos ‑e insisto en el mismo concepto‑ que las instituciones deportivas deben hacerse ‑en el caso del fútbol y del básquetbol‑ de lo que les es propio, que es el resultado de una transferencia de un deportista al extranjero. Esto les va a permitir alcanzar economías adecuadas para el ejercicio de un deporte profesional.

            Con respecto a otras áreas del deporte, quienes participaron el otro día ‑y quienes no, probablemente, se enteraron a través de la prensa‑ escucharon que nosotros estamos ensayando un programa denominado Gol al Futuro, el cual se va a aplicar primero en las Divisionales Sexta y Séptima del fútbol nacional. Dicho programa, muy sintéticamente, consiste en un acuerdo voluntario entre los clubes y el Estado. En ese acuerdo los clubes se comprometen a hacer un uso responsable de los bienes y servicios que reciben, a rendir cuentas por su uso y a brindar toda la información que requiera el programa, pero sobre todo se comprometen ‑que es lo que más nos preocupa‑ a que los muchachos estudien, de manera que no haya ningún joven que juegue al fútbol en Sexta y Séptima durante el 2009 que no esté estudiando dentro o fuera del sistema educativo formal. Todo esto va a estar supervisado por el programa. A cambio de eso el Estado transfiere, a través de un convenio ‑que hoy es con nueve instituciones, pero me animo a decir que van a ser de unas cuantas más‑, una serie de beneficios, como la indumentaria, el equipamiento deportivo, el almuerzo y la merienda de los jóvenes, la subvención de los traslados de los planteles, un seguimiento en salud absolutamente superior al que se hace tradicionalmente con la ficha médica, fuertes contenidos educativos a través de la enseñanza del inglés y de cursos de informática importantes, etcétera. Esto, que empieza con el fútbol y con las divisionales de los jugadores más jóvenes, quiere expandirse hacia todo el deporte nacional. Empezamos a hacer esto en el fútbol porque es la expresión dominante. El diagnóstico que tenemos es que este juego profesional está lejos de serlo: por ejemplo, de 23 equipos que tienen Sexta y Séptima División hay nueve que no tienen médico. Según mi concepto de deporte profesional, no puede haber un club que no tenga equipos médicos suficientemente constituidos para sus divisiones formativas. Pongo el ejemplo de este programa, pero en el país ha habido desde siempre programas de desarrollo de infraestructuras deportivas, como las obras por convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, los acuerdos que realizan las instituciones con las Intendencias, etcétera. En esta Administración se han comenzado otros con la expectativa de que continúen, y si bien pueden estar en sus comienzos, se aspira a la expansión al resto de las disciplinas.

            Con respecto a las plazas, quiero decirles que son un orgullo nacional.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Tiene la palabra el Edil Carlos Martínez, de Florida.

 

SEÑOR MARTÍNEZ.- Estoy absolutamente de acuerdo con la importancia que ha tenido el Estado en la adjudicación de recursos de todo tipo a las instituciones; no es ese mi planteo. Mi planteo tiene que ver, por ejemplo, con aquella institución que quiere tener vestuarios, o que quiere pedir apoyo para tener instalaciones para ver el partido, etcétera. Necesariamente, ahora, en este momento, tiene que dar una vuelta para llegar ahí. Yo preguntaba si el Ministerio de Deporte se iba a hacer cargo de ser el garante o el interlocutor central para que esas solicitudes pasen por donde deben pasar, porque quizá mañana una institución que tiene poca posibilidad de crecer hace un pedido brutal al Ministerio de Transporte y Obras Públicas y relega así a otra institución que debería tener prioridad. Yo creo que quien debe decidir es el Ministerio de Deporte.

 

SEÑOR CÁCERES.- Tiene toda la razón del mundo: no había entendido a qué apuntaba.

            Históricamente ‑y aún hoy, dentro de este Gobierno, es así‑ nos ha sido muy difícil superar los límites de cada organismo del Estado. Puede dar cuenta de ello el propio doctor Maglione, que ha tenido la distinción de ser dos veces Presidente de la Comisión Nacional de Educación Física y, seguramente, habrá vivido las mismas circunstancias. En el esquema de gobierno que tiene nuestro Estado, no es fácil establecer la coordinación necesaria entre las distintas dependencias.

            Nosotros hemos hecho un acuerdo con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas por el cual su programa de obras por convenio se dirige esencialmente ‑no exclusivamente, pero sí esencialmente‑ a la órbita privada y nuestras obras se dirigen esencialmente hacia el ámbito público. Esto no quiere decir que en muchos casos no intervengamos conjuntamente. Por ejemplo, en Florida acabamos de inaugurar la primera fase de obras de la Plaza de Deportes, que cofinanciamos las tres partes: la Intendencia, el Ministerio de Transporte y el Ministerio de Turismo y Deporte. Es decir que al día de hoy las solicitudes de obras en infraestructura de las instituciones deportivas deben entrar por el Ministerio de Turismo y Deporte; deben hacerlo, pero esto nosotros lo coordinamos con el Ministerio de Transporte, que es el que hemos determinado tenga la prevalencia en la órbita privada, así como nosotros la tenemos en la órbita pública. Ese es el esquema de trabajo.

            Al día de hoy, aproximadamente cada 45 días el Ministerio de Transporte nos envía un listado de todos los convenios solicitados por los clubes y que el Ministerio está dispuesto a financiar. Nosotros lo revisamos y le damos nuestra aprobación o no; en términos generales tendemos a una coincidencia, pero ha habido casos en los que hemos dicho que no.

            Por último, para no extenderme demasiado en el tema de las Plazas de Deportes, quiero decir que son un orgullo nacional. El de estas Plazas es un formato que uno no reconoce en otras partes del mundo. Se originaron a principios del siglo pasado como consecuencia de la interacción entre la Comisión Nacional de Educación Física y la Asociación Cristiana de Jóvenes; así fue como surgieron, y fueron desde siempre espacios de integración social, de convivencia comunitaria, de desarrollo deportivo local, espacios de celebración urbana. Grandes fiestas de la comunidad se han realizado en las Plazas de Deportes, y muchas de ellas, sobre todo en el Interior, son una centralidad increíble. La de Florida es un claro ejemplo de ello, lo que llevó a que el propio Gobierno la estableciera como la segunda inversión en importancia para el departamento. Estas Plazas fueron concebidas con una tipología que no se modifica, con una tipología que ha permanecido casi inalterable en el tiempo. Uno recorre las plazas de todo el país y ve que pueden tener dimensiones mayores o menores, pueden tener una, dos o tres canchas de básquetbol, pueden tener piscina, o no, pueden tener pabellones, o no, pero, en general, están concebidas con una misma filosofía, tienen una misma distribución y una misma propuesta de gestión.

            La enorme mayoría de las plazas son propiedades no pertenecientes al Ministerio de Turismo y Deporte; en general, pertenecen a organismos del Estado o a las Intendencias Municipales, pero por convenio las gestiona el Ministerio de Turismo y Deporte.

Nosotros entendimos que era bueno revisar estas plazas, que permanecieron casi inalteradas durante el tiempo, revisarlas tanto desde el punto de vista de su formulación edilicia, arquitectónica, como también desde el punto de vista de la gestión.

En la medida en que este año 2009 se cumplen cien años de la creación de la Asociación Cristiana de Jóvenes en nuestro país, entendimos del caso invitarlos a hacer lo que se hizo a principios del siglo pasado: sentar al organismo rector del deporte nacional a nivel del Estado y a la ACJ ‑como dije, animadora principal en el diseño de las plazas de deportes‑ y constituir un equipo para repensar la tipología de dichas plazas. Se trabajó durante seis meses con un equipo constituido por ambas instituciones y se elaboró un modelo que denominamos “modelo plaza siglo XXI”, que no hemos presentado públicamente todavía; lo haremos probablemente a fines de este mes o principios del mes que viene. Se trata de una tipología que intenta dar cuenta de las nuevas pautas de comportamiento de nuestra sociedad, de los nuevos fenómenos culturales, de los nuevos gustos deportivos. Hay muchos deportes que hoy practican nuestros jóvenes y que no están contemplados en las plazas de deportes, y uno reconoce que merecen su instalación al menos en algunos lugares del país.

Las condiciones de inseguridad pública en que vivimos hoy ya no permiten aquella propuesta de plaza abierta, casi sin controles, defendida por los propios vecinos. Hoy tenemos problemas severos de inseguridad; por lo tanto, hay que pensar en la tipología de plaza de deportes incorporando también esta dimensión de la seguridad pública; sobre todo, incorporando la perspectiva de la cooperación público-privada. Entendemos que ahí hay un cambio interesante a proponer, que es la coexistencia en las plazas de deportes ‑en algunas, pocas, ya se da‑ de servicios públicos y privados, la interacción de emprendimientos del Gobierno, en su expresión municipal o nacional, y de la sociedad civil organizada.

Básicamente, la plaza está concebida con una propuesta central deportiva que incluye gimnasio, piscina, cancha abierta polifuncional, como también cancha de bochas, playón de atletismo y olla de skate. Son instalaciones que buscan versatilidad: una vez que no se estén utilizando para una actividad se pueden utilizar para otra que no necesariamente debe ser deportiva, puede ser de otra naturaleza. Entonces, se concibe la creación de un pequeño anfiteatro que, así como puede ser un lugar de realización de actividades artísticas y culturales, en momentos en que no se utilice para dichas actividades pueda utilizarse, por ejemplo, para escaladas, porque las instalaciones lo permiten. Además, el equipamiento para escalada no se vandaliza, como no se vandaliza una olla de skate; son estructuras de tal configuración que evitan el vandalismo más frecuente.

A la vez, cuando uno se va apartando hacia el perímetro de la plaza de deportes va encontrando la coexistencia de servicios públicos y privados. Puede convivir un centro MEC pegado a un cibercafé con una red de pagos, y, a su lado, una policlínica o una oficina del Instituto de la Juventud. Se trata, entonces, de una concepción integral que trasciende el ámbito deportivo y vincula la cooperación público-privada en un modelo que no desarrollamos acá ‑les pido disculpas; ya estamos muy avanzados en la hora‑, pero con mucho gusto, si ustedes no tienen inconveniente, lo podemos presentar inmediatamente después de hacerlo públicamente. Además, están invitados a la presentación pública.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Gracias.

            Primero que nada queremos invitar a la Mesa a la Presidenta del Congreso Nacional de Ediles, maestra Silvia Cabrera, a quien damos la bienvenida.

            Solicitamos a los participantes anotados para hacer uso de la palabra que sean concretos en sus preguntas.

            Tiene la palabra el Edil Edgardo Tajam.

 

SEÑOR TAJAM.- Yo soy Edil por el departamento de Soriano.

            Tenía tres preguntas para hacer al profesor Cáceres, pero me voy a remitir a una sola, la que considero más importante.

            La ley que está para proponerse refiere a la transferencia de los deportistas profesionales, y entiendo que ampara a las divisiones Primera y Segunda del fútbol profesional ‑el de la AUF‑, y a las divisiones Primera, Segunda y Tercera de la Liga Uruguaya de Básquetbol.

            Ahora bien, la mayor cantidad de futbolistas están en OFI. ¿Con esta normativa no se está desamparando a las instituciones deportivas que integran OFI?

            Gracias.

 

SEÑOR CÁCERES.- Para nosotros, OFI es una organización que ha demostrado madurez y consistencia institucional, a tal punto que se autosustenta y lo hace bien. Obviamente, tiene sus dificultades, sus problemas, pero nosotros reconocemos en OFI a una institución vigorosa, con un nivel de sustentabilidad muy significativo para una institución deportiva de nuestro país.

            Pensamos que la aplicación de esta ley ‑si se aprobara en los términos actuales‑ también abarca a OFI, le llega a esta institución, tiene efectos sobre ella, por lo pronto, porque empezamos a reconocer a los actores, a saber quiénes son, dónde están; empezamos a dividirles sus competencias, a limitar su acción. No obstante eso, OFI ha planteado sistemáticamente problemas de invasión de contratistas, de falta de reglas, incluso de falta de cumplimiento de algunos artículos por parte de la propia Asociación Uruguaya de Fútbol. Nosotros, en general, tratamos de no invadir el territorio de las instituciones deportivas; esa ha sido la filosofía de este Gobierno ‑creo que es la entonación del país en estos temas‑: respeto a la soberanía de las instituciones deportivas. Por lo tanto, no hemos avanzado a fondo, pero reconocemos que ahí hay un problema. Hemos hablado con la Asociación Uruguaya de Fútbol, no con la actual Administración, sino con la anterior, con la cual tuvimos reuniones conjuntas. Tenemos la expectativa de que también podamos legislar para que se cumpla con el respeto que debe haber entre los distintos estamentos del fútbol.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Le vamos a dar la palabra al señor Vanrell, de “Knock Out a las Drogas”.

 

SEÑOR VANRELL.- Buenos días y muchas gracias.

            Al profesor Cáceres y al Gobierno, sinceramente, felicitaciones por este proyecto; lo estábamos necesitando desde hace mucho tiempo.

            Usted habló del doctor Ottati; creo que incluso hubo algo antes. Espero y anhelo sinceramente que este Gobierno pueda llegar a concretar una ley, más allá de las banderías políticas, porque esto se trata de todo el país.

Mi planteo concreto es el siguiente.

Yo le veo una pata floja a esta cuestión, que es el tema FIFA, porque esta institución se mueve por el Derecho Internacional Privado y bajo unas líneas de dictadura total: es lo que FIFA propone o no hay otra cosa. El Uruguay lo sufrió: a un cuadro de acá se le llevaron dos jugadores; el club apeló, pero no pasó nada.

Quisiera saber cómo va a ser la relación ‑sé que este aspecto no es fácil‑ entre esta nueva ley y la FIFA. Por lo que yo veo, la FIFA reconoce solamente a los que compran y venden jugadores; lo que opinan los países lo desconoce absolutamente; tal es así que si un club plantea una denuncia ante el Estado, la FIFA automáticamente lo desafilia.

            Muchas gracias.

 

SEÑOR CÁCERES.- Yo creo que en este caso tenemos una realidad que, con diferencias, es parecida. El derecho de la FIFA es un derecho internacional en el cual muchas veces no ingresan las normativas nacionales. Esto mismo ocurre con el Comité Olímpico Internacional ‑que tiene sus tribunales para dirimir ciertos niveles de problemáticas deportivas‑, y nosotros respetamos eso. Se podrá coincidir o discrepar, pero las instituciones deportivas ‑como decía‑ gozan de su autonomía, de su soberanía.

También quiero decir que hay un diálogo con los Gobiernos, no se trata de una situación de enfrentamiento. Cuando en los Comités Olímpicos coliden las normas ‑esto podrá decirlo el doctor Maglione‑, negocian, dialogan y buscan soluciones con los Gobiernos de manera amigable, tratando de acercar las posiciones. La realidad es que hay normas que no coinciden con la normativa FIFA, pero quiero advertirles algo: la normativa FIFA es mucho más rigurosa en la defensa de los menores, en general, que la que estamos aplicando hoy en nuestro país.

Uruguay ha sido un caso insólito de desarrollo de herramientas comerciales dentro del deporte; esto no existe en otros países. Además, tenemos situaciones complejas. Al no establecerse los límites, la gente ocupa distintos lugares e interviene en el deporte, con lo cual, a través de una transacción comercial, tiene una incidencia directa en la vida de las instituciones deportivas. Eso es absolutamente inadmisible, pero la culpa no la tiene la FIFA, ni nadie; la culpa la tenemos nosotros, los uruguayos, que no nos hemos dado el marco adecuado para que las cosas se hagan con claridad, de manera que el que es contratista sea eso y no otra cosa, y el que es dirigente de un club, sea dirigente de un club; que la soberanía de la institución descanse en la asamblea de socios y que se respeten sus decisiones, y que un técnico deportivo no pueda tener una parte de un pase de un colega o de un jugador. Hay que terminar con esas cosas, y la verdad es que nada en la FIFA impide que lo hagamos.

            En esto yo no tengo mayores preocupaciones que las naturales, y si hay colisión entre normativas hay que buscar algún nivel de acercamiento y de cumplimiento. Pero tengo la esperanza de que nosotros, con una buena ley ‑sea ésta o la que el Parlamento determine‑, podamos ordenar la casa, planificar las relaciones e identificar y separar las competencias, de manera que cuando ocurran fenómenos de discrepancia con la normativa internacional podamos sentarnos para ver cuál es el mejor camino.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Tiene la palabra el señor Edil Aníbal Flores.

 

SEÑOR FLORES.- Muy buenos días.

            Mi nombre es Aníbal Flores y soy de la Junta Departamental de Canelones.

            En primer lugar quiero saludar a todas las madres en su día, y en segundo lugar tengo que decir que me quedó una duda. Quiero saber si este es el 3er Congreso Nacional de Fútbol, porque el único deporte que se ha tocado desde ayer hasta hoy ha sido el fútbol, los pases, la violencia, etcétera, aun cuando se ha hablado un poco del ciclismo, el boxeo y el básquetbol. Tenemos una cantidad de disciplinas alternativas, como por ejemplo el patín, y también tenemos el deporte como recreación. Hay una gama inmensa de deportes que no se han tocado.

            El insumo que cada uno se va a llevar hacia su Junta o hacia su Comisión va a ser que el fútbol es el deporte rey, que la violencia está instalada en todos los deportes y la droga también, y que no vamos a poder sacar adelante a toda la gurisada que está comenzando a practicar el deporte porque en la cabeza de los papás está, por ejemplo, un Maradona y los dólares que gana. Sin embargo, creo que no es así; yo creo que detrás de cada uno de esos gurises están los papás, las mamás, la alegría, la amistad, porque el fútbol es un deporte para jugar y no para competir a edades menores.

            La pregunta que quiero hacer está referida a las plazas de deportes, ya que hablamos de juegos que en algunos lados están destrozados. Yo quiero saber si la Comisión tiene en vista un plan para comenzar a arreglar eso.

 

SEÑOR CÁCERES.- Se comenzó a trabajar en algunos de estos programas en Montevideo y Canelones con la perspectiva de que este año y el que viene se abarque todo el territorio nacional.

            En inversiones hay un programa de asfaltado de las canchas existentes en las Plazas de Deportes ‑son más de 200 canchas‑, que se está desarrollando con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas; a fines de mayo completaremos las Plazas de Montevideo y continuaremos con el resto del territorio.

            También hay un programa de acondicionamiento de instalaciones generales ‑entiéndase por esto los pabellones, las áreas complementarias, los perímetros‑, que se está haciendo con organizaciones no gubernamentales.

Hay una tercera línea de inversión ‑que hemos conversado muchas veces con el doctor Maglione‑, que es para el cerramiento ‑y en algunos casos construcción y cerramiento‑ de piscinas en distintos puntos del territorio nacional. Tenemos piscinas públicas en nuestro país ‑no las suficientes, por supuesto, y son casi todas abiertas‑ que tienen un uso muy escaso, de unos 50, 55 días al año, y vamos a hacer un esfuerzo muy importante de inversión para cerrarlas. Tenemos una presupuestación genérica ‑puede variar en algunos casos‑ que indica que el cerramiento y climatización de una piscina cuesta U$S 300.000, y estamos haciendo un esfuerzo para cerrar de diez a quince piscinas en todo el país. En algunos departamentos ya hemos celebrado convenios; en otros incluso se están haciendo llamados a licitación. En algunos casos la obra la financiamos íntegramente nosotros, y en otros se financia en conjunto con las Intendencias.

Voy a poner algunos ejemplos dispersos en el país para que nos entendamos. La Intendencia de Treinta y Tres va a cofinanciar con nosotros el cerramiento de la piscina de la Plaza de Deportes de la capital departamental; en Durazno también vamos a cofinanciar en acuerdo con la Intendencia. En cambio, en Paysandú vamos a hacer una piscina íntegramente con fondos del Ministerio de Turismo y Deporte, al igual que en San José, en la ciudad de Libertad. Vamos a construir la piscina de calentamiento del Campus de Maldonado para que podamos postular a nuestro país en eventos internacionales. Esta es una primera fase que luego reclamará un cerramiento definitivo, pero ya está transferido el dinero a la Intendencia de Maldonado. Hay unas cuantas piscinas más que se van a cerrar. También se van a construir algunos gimnasios importantes en el Interior del país, y vamos a hacer una inversión grande en tratar de llevar a la práctica el modelo de Plaza del Siglo XXI. Vamos a tratar de empezar a trabajar en esta Administración en lo que hoy se conoce como la Plaza de Deportes Nº 7, de Paso Molino, debajo del viaducto. Vamos a transformar esa Plaza acercándola al modelo que estamos presentando en estos días.

También vamos a hacer intervenciones en la Plaza Nº 5, de la Unión, y en la Nº 11, del Cerro, también en la dirección de este nuevo formato de Plaza de Deportes. A la vez, estamos viendo la posibilidad de instalar una en el Interior del país, aunque no quisiera darlo como un hecho porque estamos negociando con el Ministerio de Economía; sí estaría en un lugar central del territorio nacional.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Tiene la palabra el Edil Pulero.

 

SEÑOR PULERO.- Quería hacer una pregunta sobre las Plazas de Deportes.

En el 2º Congreso Nacional del Deporte se informó que paulatinamente las Plazas de Deportes podrían pasar a dominio de las Intendencias Municipales. ¿En qué está ese tema? ¿Se ha avanzado, o quedó relegado?

 

SEÑOR CÁCERES.- Agradezco la pregunta.

            Con respecto a este tema quiero reconocer que no hemos podido avanzar lo que habríamos deseado. Vamos a dejar como recomendación para el próximo Gobierno que este sea un punto central de realización, desde la siguiente perspectiva. Desde el punto de vista programático, este Gobierno entiende que todo lo que tiene que ver con el deporte comunitario, en la medida en que hay un proceso de descentralización creciente en el país, debe pasar a la órbita municipal. Las Plazas de Deportes, como expresión privilegiada del deporte comunitario, deben pasar definitivamente a la órbita municipal, pero esto no es sencillo, ya que muchas Plazas no están en condiciones para que haya un traspaso normal sin que eso signifique un problema, una erogación para las arcas municipales, que en general tienen los mismos problemas que tenemos a nivel nacional. Además, debemos discutir si los funcionarios que están trabajando en las plazas pasan a las dependencias municipales o no. En caso de que pasen, muchas veces los escalafones no coinciden, los salarios tampoco, y algunas profesiones ni siquiera están reconocidas. Miro a los profesores de educación física presentes en Sala y sé que hay Intendencias que no tienen dentro de su escalafón una figura de docente de educación física. Entonces, nos hemos enfrentado a un problema muy serio, lo hemos trabajado con la OPP y hemos entendido que los tiempos no dan para poder avanzar en el marco de esta Administración.

            De todas maneras, vamos a plantear como recomendación a quien venga del partido que gane que el pasaje de gestión de las plazas se inicie inmediatamente después de que asuma la próxima Legislatura.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Gracias.

            Compañeros, compañeras: venimos bien con el horario. Teníamos planificado que el doctor Maglione empezara su exposición a las 12. Le pedimos permiso al doctor Maglione para que, antes, la Presidenta del Congreso Nacional de Ediles nos deje un saludo, porque a las 12 tiene que tomar el ómnibus para San José.

            Con el permiso del doctor Maglione, le damos la palabra a la señora Silvia Cabrera.

 

SEÑORA CABRERA.- Buenos días para todas y para todos.

            Felicitaciones por estar aquí trabajando en un tema tan valioso, tan importante. A mí me gusta muchísimo este tema; yo integro también la Comisión de Turismo y Deporte en la Junta Departamental de San José, que es mi Junta de origen.

            Lamentablemente, estos son tiempos muy atareados. Hay un desborde de actividades en estos días, y no voy a poder acompañarlos como era mi deseo.

            Veo que ha sido muy calificado todo lo que se ha hecho aquí. Percibo perfectamente que todos están muy involucrados con la temática.

Me llevo la alegría de que estén los taquígrafos trabajando porque así podremos juntarnos con ese material, que seguramente habrá que leer detenidamente para sacar propuestas y ver qué conocimientos tenemos que aggiornar.

Para mí siempre ha sido muy bueno tener la ocasión de escuchar a personas como Maglione o como Fernando Cáceres. Veo a Ana Ackermann ‑que supongo habrá hecho sus buenos aportes también‑ y a muchos Ediles que sé que quieren muy especialmente a este tema.

Lo único que me resta es decirles gracias por el trabajo que han realizado; gracias por dedicar tiempo a este tema que es tan valioso y que a veces dejamos un poquito al costado. Mi compromiso con relación al tema existe aunque a ustedes les resulte difícil de creer por el poco margen de atención que he podido darle.

Pienso que hay que seguir teniendo estas instancias, son enriquecedoras. Realmente, el deporte está vinculado con una cantidad de cosas que son trascendentes para la vida de los uruguayos: la salud, la recreación, la vida sana. Creo que hay que seguir por esta vía.

Quería expresarles esto, nada más, y el compromiso de difundir al máximo lo que ustedes han trabajado.

A nadie escapa que es un año muy difícil para asistir a estos eventos ‑aunque sean de tanta importancia‑, porque hay un desborde de actividades que complica la situación.

A las madres les deseo un feliz día. Mis hijos casi me matan cuando supieron que venía para acá ‑mi nieto también‑, así que comprendo a las madres que están aquí regalando un poquito de su tiempo cuando las están tironeando para que vayan a sus casas. Un saludo a las suegras, a las mamás y a las otras mujeres a quienes también nos están pidiendo tiempo.

Estoy encantada de haber estado aquí con ustedes.

Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Antes de que se retire la Presidenta, le vamos a hacer entrega de un obsequio.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______Compañeros, compañeras: vamos a agradecer con un aplauso al profesor Fernando Cáceres, a quien también haremos entrega de un obsequio.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

SEÑOR CÁCERES.- Nuevamente, les agradezco mucho la invitación. Lamento no poder quedarme. Con toda franqueza, también los fines de semana tenemos actividades y, además, hoy hay que saludar a las madres.

            Realmente, muchas gracias. Me pongo a vuestra disposición. Me he comprometido a entregarles algunos materiales; si no lo toman a mal, lo coordinaremos con la señora Presidenta y el Edil Jorge Meroni.

            Le pido disculpas al doctor Maglione por no quedarme; siempre es un gusto compartir con él las mesas y poder escuchar su opinión respecto de este tema. Julio, no voy a poder estar, pero muchísimas gracias y hasta pronto.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).-             A continuación, hará uso de la palabra el doctor Maglione, a quien agradecemos doblemente su presencia, ya que estaba en Europa y lo hicimos venir antes: le pedimos que cambiara su vuelo a fin de que pudiera estar aquí y nosotros escuchar su exposición en el día de hoy.

           

SEÑOR MAGLIONE.- Buenos días para todos.

            Realmente, es un gusto estar acá. No podía fallarles a los compañeros de la primera Comisión de Deporte de la Junta Departamental de Montevideo. La verdad es que hice lo indecible para estar acá. Perdí las valijas, pero pienso que se van a recuperar; para mí lo importante era estar aquí con ustedes.

            Me imagino que deben de estar cansados; son dos días de trabajo. Yo estoy muy a gusto, porque estoy acá con amigas y amigos.

El hecho es que, por suerte, a la ley del deporte se le sacó la ley de transferencias deportivas ‑una cantidad de capítulos referían, justamente, a las transferencias deportivas‑, porque eso genera y generará polémica toda la vida. Hay muchos intereses de por medio, hay muchas maneras de pensar.

Yo creo que lo que hoy nadie puede discutir es la necesidad de que exista una ley del deporte, y creo que hay que aprobar la ley que haya. Fíjense que yo fracasé en dos períodos. Dejé una ley preparada, en la que trabajaron también los profesores de educación física y muchos otros. Era el año ’85; se había acabado la dictadura militar y empezaba el gobierno democrático. Antes de marzo trabajamos en la CONAPRO para llegar a acuerdos concretos y luego, basados en lo que ésta había establecido, planteamos una nueva ley, pero no pasó de Diputados.

En el otro período elaboramos una nueva ley. La hicimos con los profesores de educación física, las federaciones deportivas, la Asociación Uruguaya de Fútbol, el Comité Olímpico Uruguayo, las dos gremiales de docentes ‑en aquella época había dos gremiales‑; la hicimos en coordinación con la Asociación de Periodistas Deportivos, en coordinación con los médicos deportólogos, en coordinación con la Asociación de Deportes de Discapacitados. Se consultó a todo el mundo, pero la ley no caminó.

Después dijimos: “Bueno, vamos a hacerla con todos los sectores políticos”. Entonces, juntamos a todos y hablamos con todos los líderes políticos. Si yo les leo los nombres de quienes hicieron esa nueva ley, todos los que trabajaron, ustedes se van a preguntar por qué no salió la ley. Por ejemplo, del Frente Amplio y el Encuentro Progresista trabajó el ingeniero Pablo Bonomo, la señora Matilde Reich ‑era Directora de Deporte de la Intendencia de Montevideo, el otro había terminado el período; o al revés, no lo recuerdo, pero trabajé mucho con ellos‑ y el doctor Héctor Olmos; del Partido Colorado, Julio Aguiar, Daniel García Pintos y Daniel Ordóñez; del Partido Nacional, el contador Ricardo Alcorta ‑que ahora está en el Frente Amplio‑, el doctor Javier García, el señor Carlos Lescano; del Nuevo Espacio, el Secretario de aquella época del Senador Michelini, el señor Ernesto Mateo; del grupo del ex Vicepresidente, doctor Batalla ‑que en ese momento era un sector independiente‑, el señor Héctor Mera. Se consultó a todo el mundo: gremios docentes, Confederación Uruguaya de Deportes, Asociación de Médicos Deportólogos ‑de nuevo‑, dirigentes no docentes de la Comisión Nacional de Educación Física, Círculo de Periodistas Deportivos, Asociación Uruguaya de Deportes Paralímpicos, OFI y Cámara de Instituciones Deportivas, que no sé si todavía existe. Pero tampoco salió: la aprobó Diputados, después se empezó a discutir en el Senado, pero no se terminó de aprobar, y ustedes saben que cuando en un período legislativo no se termina de aprobar una ley, después hay que empezar todo de nuevo.

            Luego vino el Gobierno del Frente Amplio y nos reunimos acá. Tuvimos dos o tres reuniones en las que llegamos a acuerdos totales, con la participación de todo el mundo. Entonces, ¿va a pasar el período y no va a aparecer la nueva Ley del Deporte? Estamos con la ley de 1911, presentada en 1906 por Don José Batlle y Ordóñez. Esa es la ley que está vigente hoy, junto con otras pequeñas leyes que, en algún aspecto, diría yo que entreveran un poco la comprensión de las cosas. En la ley de 1911 se habla de baños públicos, de centros civiles de tiro ‑veníamos de las grandes revoluciones y las grandes guerras; todavía se estaba en esa situación‑, y se anuncia el programa de educación física en todas las escuelas, programa que ahora ha sido mejorado.

            En definitiva, estamos sin una ley, sin un proyecto y sin un programa de deporte nacional; seguimos en las mismas condiciones. Yo creo que todos somos culpables; nadie se escapa. Porque si los partidos políticos están de acuerdo, si los Senadores y Diputados están de acuerdo, si los Ediles están de acuerdo, si todos los involucrados en el deporte están de acuerdo ‑porque siempre se llega al acuerdo, como pasa en esta nueva ley, que espero haya tiempo aunque sea para presentarla, porque es muy interesante‑, ¿por qué después no sale? Porque pasa eso: después no sale. ¿Qué habría pasado en este país si no hubiera habido nuevas leyes sociales, nuevas leyes médicas, nuevas leyes en una cantidad de cosas que son las que han hecho el desarrollo del país? En el deporte es lo mismo. En el deporte, no sé por qué razón, todas las leyes en cuya elaboración yo participé ‑incluso ésta‑ adolecen siempre del mismo error: no tienen financiación. Entonces, hacer una ley que no tenga financiación es algo espantoso, porque es generar ilusiones en todos nosotros para después no poder concretarlas en la medida en que deseamos y aspiramos. Eso es lo que está sucediendo, porque alguien decía: “Un peso más en las bebidas refrescantes...”, “Cinco pesos más en las bebidas alcohólicas...”, “Un impuesto en los juegos de azar...”, pero cuando  llega el momento, nada de eso se vuelca al deporte. Entonces, tenemos un deporte que cada día está más atrasado, y no digo sólo en comparación con Europa y Estados Unidos, ni con lo que es Asia actualmente, donde a un nadador le pagan U$S 5.000 o U$S 10.000 por mes y le hacen contratos millonarios en dólares. Un atleta como el jamaiquino Bolt, que ganó los cien y los doscientos metros llanos, ahora está cobrando U$S 200.000 por correr en determinadas competencias especiales que se hacen en distintos lugares del mundo.

            Todo el sistema ha cambiado; no tiene nada que ver lo que gana hoy un deportista de cualquier deporte con lo que ganaba antes, pues los Gobiernos aportan, los sponsors aportan, y las federaciones internacionales aportan.

            Nosotros nos estamos quedando. Yo diría que el deporte uruguayo es un milagro porque no estamos tan lejos nunca. Pero, para darles un ejemplo, Argentina invierte entre U$S 24:000.000 y U$S 30:000.000 todos los años. Brasil tiene una población mucho más importante que nosotros, pero el Comité Olímpico tiene U$S 400:000.000 por año; el Ministerio de Deporte tiene entre U$S 500:000.000 y U$S 700:000.000 por año para el desarrollo del deporte en general; y hay un Ministro del Deporte de Alto Rendimiento que tiene en su bolsillo otros U$S 120:000.000 para repartir en el desarrollo del deporte en todo Brasil. Se dice que hoy Venezuela está invirtiendo en el deporte ‑mi comentario no tiene ningún tipo de connotación política; ustedes saben cuál es mi posición política, y el deporte está al margen de concepciones filosóficas, políticas, religiosas y de todo tipo‑ la misma plata que están invirtiendo China y Alemania, países que, en teoría, son los que invierten más dinero en el mundo del deporte. En Colombia se invierten millones de dólares, en Chile, también. Nosotros, lamentablemente, nos estamos quedando.

            Les voy a leer algo para que vean lo quietos que estamos y los pocos cambios que ha habido. Vamos a entendernos: yo tengo la misma responsabilidad que todos por no haber podido conseguir lo que todos queremos, que es dar sueños, ilusiones y mejor vida a la juventud de nuestro país; y a la no juventud también, porque el deporte tiene que ser para todos: niños, jóvenes y mayores, por los valores que tiene y lo que significa para el bienestar de la gente.

            En el año 1985, al asumir como Presidente de Educación Física, yo decía: “Señoras, señores, entrañables y queridos amigos que hoy nos acompañan; estudiantes y docentes que vienen en procura de reivindicaciones y reclamos que creen justos:…” Se venía del Gobierno militar y entonces había un aluvión de reclamos de todos lados, del costado, de arriba; todo lo que ustedes se puedan imaginar surgía ahí.

            “En nombre del Sr. José Pedro Besozzi, del Profesor José Esperón” ‑éramos tres los miembros de la Comisión de Educación Física‑ “queremos expresar nuestro agradecimiento al Poder Ejecutivo por la confianza que han depositado en nosotros para tan delicada y trascendente tarea” ‑leo medio rápido porque, como verán, decía lo mismo de siempre‑ “en la que esperamos no defraudar las necesidades y cambios que en forma silenciosa reclama nuestro pueblo en el sector de la educación física, la recreación y el deporte. Esperamos, encuadrados dentro de líneas establecidas por el Gobierno, poder concretar en hechos lo que todos anhelamos.

            La Comisión Nacional de Educación Física fue creada por una ley de julio de 1911, elevada por el Poder Ejecutivo al Parlamento en 1906. Este organismo se creaba para realizar juegos atléticos deportivos anuales, en los que participarían todos los habitantes del país no profesionales. Después de un largo estudio parlamentario a través de la Comisión de Fomento se estableció, además, un Plan Nacional de Educación Física en las escuelas, naciendo así con la amalgama de estos conceptos la ley 3.789, del 7 de julio de 1911, la cual no ha sido sustancialmente modificada a pesar de los años transcurridos, simplemente, se le han incorporado pequeñas leyes y decretos que en algún aspecto hacen complicada su global interpretación.

            “No obstante ello, la existencia de los habitantes de la República fue gradualmente mejorada en el transcurso de los años por una avanzada legislación social y normas legales inspiradas en mejorar las condiciones humanas. Además, los conceptos de educación física, recreación y deportes han variado profundamente”. Ahora, en este momento, han variado muchísimo más de lo que habían variado hace 25 años. “La importancia y la trascendencia en el desarrollo de los pueblos ya no se discute, sean éstos de diferentes orientaciones políticas o filosóficas, sean países industrializados, en vías de desarrollo o luchando por querer ser algo. Tampoco se discute hoy que lo que la carrera armamentista, guerras y poderosos ejércitos no han podido hacer, el deporte lo ha hecho. Ha convocado juventudes en distintos puntos del mundo y allí han ido, allí han competido y se han querido y allí, sin palabras, han reclamado la paz del mundo. Y allí también, han hecho fracasar los intentos de potencias mundiales cuando han pretendido utilizarlos” ‑a los deportes‑ “con fines políticos.

            “Por estas razones y muchas más, hemos venido a trabajar y proponer al Gobierno un nuevo marco legal para la puesta en marcha de estructuras acordes con la situación del estado actual de las cosas. Por eso, en el marco de los conceptos aprobados en la CONAPRO por la Comisión de Cultura, solicitaremos y propugnaremos el funcionamiento de mecanismos que permitan el estudio y la aprobación de una ley que procure una profunda reestructura de la educación física, la recreación y el deporte, previendo la creación de un nuevo organismo que, entre otros aspectos de no menor importancia, planifique, promocione y ejecute una política nacional de educación física, la recreación y el deporte y controle su cumplimiento a través de un nuevo organismo mixto y participativo, cuya naturaleza jurídica e integración aseguren la participación de todos los sectores involucrados en el tema.

            La Educación Física, el deporte nacional y la recreación, enfrentan dificultades a todos los niveles, falta coordinación y planificación con objetivos precisos, yendo en detrimento del logro de los máximos y mejores niveles para lo que está capacitada la juventud uruguaya. Ello constituye un menoscabo a la salud física y mental de la población.

            “La educación física como actividad formativa del hombre es un aspecto sustantivo inseparable de la educación integral, cuyo fin específico es la formación total y armónica del individuo. No se puede, no puede permitirse que quienes tienen condiciones para superarse en estos órdenes se vean impedidos de hacerlo por causas que no son superables.

            “Todos estos hechos nos dicen que estas actividades, regidas por un nuevo organismo, deben incorporarse indisolublemente a la vida del país.

            “Propugnaremos una amplia labor comunal y comunitaria en aquellos lugares donde muy pocas cosas llegan, donde muy pocas cosas se dan y donde los hombres quedan un poco dejados a la mano de Dios. Ya muchas Intendencias departamentales lo han planteado, el Ministerio de Salud Pública también lo ha anunciado en sus programas; junto a centros educativos y culturales deberán estar los profesores de Educación Física y los dirigentes deportivos trabajando en un haz de voluntades y con el único propósito de mejorar las condiciones de nuestro pueblo.

            “En el orden docente profesional, propugnaremos la dignificación que se merecen, el mejoramiento de los mismos y que se les reconozca y vea en ellos” ‑me estoy refiriendo a los profesores de Educación Física‑ “lo que son, elementos trascendentes y fundamentales en el desarrollo de la Nación. A eso hemos venido aquí fundamentalmente. En lo relacionado a las actuales estructuras existentes en el organismo que hoy empezamos a trabajar, actuaremos dentro de las sugerencias establecidas por la CONAPRO para este sector.

            “Ordenaremos las cosas en un marco de amplia y total apertura, pedimos la colaboración de todos (...)”.

Lo que quiero decir es que todos decimos lo mismo; esto lo dije yo hace 25 años y lo sigo diciendo ahora, y no ha cambiado nada. La ley no ha venido y los medios económicos, en la medida en que tienen que ser dados… Esperemos que el Gobierno que venga deje un espacio de dinero importante para el desarrollo del deporte, por todas estas cosas que nosotros decimos acerca del deporte y que dicen todos. Cuando algún político habla, justamente dice esto. La estructura puede ser un Ministerio, una Dirección Nacional de Deporte; no importa. En aquel momento propusimos que fuera un cuerpo colegiado en el que estuvieran los profesores de educación física, el Comité Olímpico Uruguayo, la Confederación de Deportes, y que estuviera el Gobierno o quien estableciera o designara el Gobierno. Esa es una posibilidad. En aquel momento se consideró que esto era lo más adecuado, y se le daba al Gobierno la potestad de que de tres candidatos de cada uno ‑llámese Comité Olímpico, llámese profesores educación física‑ eligiera al que le parecía el mejor. Pero siempre se tenía la posibilidad de la coparticipación de todos los sectores.

Entonces, uno se encuentra con que tiene que haber una ley del deporte.

Yo personalmente creo que la ley del deporte que se ha elaborado ahora es buena. Ojalá que dé el tiempo para que se apruebe. Sé que ha trabajado mucho mucha gente. Un grupo de abogados especialistas en el deporte terminaron de elaborar su redacción con la base de lo que se acordó acá.

Como dije, hay que tener en cuenta que el deporte ocupa un espacio fundamental dentro de la sociedad. Cuando dicen: ¿Cómo podemos luchar contra las drogas? Con el deporte. ¿El uso adecuado del tiempo libre? El deporte. ¿Los valores y los principios de la ética, del juego limpio y demás? El deporte. ¿Cuando uno quiere que un joven se concentre en el estudio y tenga el sentimiento de progreso y desarrollo? El deporte. ¿La salud y el estilo de vida adecuado? El deporte. Entonces, cuando empezamos a trabajar, todos decimos lo mismo, pero no nos dan bolilla. Esa es la verdad.

Yo pienso ‑y no quiero cansarlos, porque es un poco tarde y todos queremos ir a nuestros hogares para celebrar el Día de la Madre u homenajear a nuestras esposas a través de los hijos‑ que tenemos que buscar una fórmula, porque todos pensamos lo mismo. Si hay algo que esté a mi alcance, lo que pueda hacer por que se apruebe este nuevo proyecto de ley del deporte, lo voy a hacer. Creo que ningún partido político puede estar al margen de esto y todos debemos buscar la manera de contribuir para que se concrete.

            Yo termino por aquí; pueden preguntarme lo que quieran.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Gracias, doctor Maglione.

            Se abre la ronda de preguntas.

            Tiene la palabra el Edil por el departamento de Florida Carlos Martínez Latorraca.

 

SEÑOR LATORRACA.- Doctor Maglione: es un gusto tenerlo acá con nosotros.

            Yo soy maestro, además de Edil por el departamento de Florida.

            Anteriormente le había dicho que una de mis preocupaciones es la natación, lo ha sido permanentemente desde mi tarea de Director de una escuela pública de Florida y, además, dando una mano a un grupo de padres y abuelos de nadadores en la piscina de Florida. Sin la ley ‑que es un proceso a transitar que de repente se puede dar o no en este período‑, hay algunas acciones que se pueden llevar adelante. Yo pienso sobre lo que pasa, por ejemplo, en mi ciudad. Florida invierte alrededor de medio millón de dólares en el mantenimiento de su piscina. De alguna manera, invierte lo equivalente a dos presupuestos de iluminación pública, que es una cantidad muy grande, y a veces tiene para el desarrollo de la natación de modo general. Pero le falta invertir en ese grupo selecto de nadadores que se perfilan como deportistas en ese rubro.

            ¿Es posible en esta estructura que tenemos conseguir algún apoyo para que los nadadores de Florida ‑me refiero a los nadadores de Florida porque son los que me corresponden a mí‑ tengan la posibilidad de mejorar su condición de nadadores, su performance, sus posibilidades de competir a nivel nacional o internacional?

 

SEÑOR MAGLIONE.- Ese es el tema.

            La piscina de Florida se hizo en la época en que yo estaba en Educación Física. Ahí contribuimos con una cantidad de elementos, como por ejemplo para limpieza.

            En un momento dado les dije que el tema es que, en la medida en que una ley del deporte no se ponga algo que permita un aporte de dinero a nivel gubernamental, no va a haber solución.

            Cuando yo hice la ley, a mí se me dijo: “No, no, no hay que poner ningún recurso. El recurso se lo damos después”. Es decir, los recursos vendrán, y ahí estamos.

            Yo les di las cifras: U$S 30:000.000, que es dinero, más todo el dinero que invierten las Intendencias. Argentina es diez veces más grande que nosotros. Si la Dirección Nacional de Deporte tuviera U$S 3:000.000 para apoyar al deporte, haría un festival. Las federaciones deportivas reciben por año U$S 10.000, U$S 15.000, porque en la Dirección Nacional de Deporte, incluso cuando estuve yo, no se recibe más de U$S 400.000 por año para apoyar al deporte. La realidad del fútbol es distinta, como muy bien lo decía Fernando Cáceres, y de repente ‑no me quiero meter en el tema‑ hay contratistas con mucho dinero y clubes muy pobres, y se busca arreglar esto. Esto tampoco es un tema de la ley del deporte, pero si en la ley del deporte se establece un programa nacional y ese programa se financia, se van a desarrollar nuestros deportistas. De esa manera, cada vez va a haber más deportistas.

            ¿Qué puede hacer, por ejemplo, el Comité Olímpico Uruguayo? Dicho comité recibe del Gobierno Nacional U$S 30.000 por año, y Cáceres y el Ministro tuvieron que trabajar para rescatar los U$S 35.000 que no se nos daban desde hace tres años. El dinero lo conseguimos del extranjero, y entre una cosa y otra recibiremos U$S 400.000 anuales, que no alcanzan para nada. Por ejemplo, tenemos becados a los seis mejores deportistas del país con U$S 1.200 por año. Pero Uruguay tendría que tener becados a 20, 30, 40 deportistas, después de un estudio sobre a quiénes se les tienen que dar estas becas. Tendríamos que estar ayudando a jóvenes talentos y tendríamos que estar ayudando en una cantidad de cosas. A eso me refiero cuando hablo del deporte de alto rendimiento.

Las plazas de deportes son un ejemplo en el país, como decía Cáceres; yo pienso absolutamente lo mismo. Cuando uno va al interior de la República y ve alguna plaza de deportes se emociona, porque no son solamente centros deportivos: son centros culturales, centros adonde van las familias, centros para que la gente conviva de una manera sana, que fue con el espíritu que fueron hechas. Ahora, es carísimo mantenerlas.

En el período en que estuve, a través de los famosos convenios deportivos con el Ministerio de Transporte y Obras públicas hicimos 35 piscinas, 100 gimnasios… Y este Gobierno debe haber hecho algo por el estilo. Pero aunque les parezca mentira, es insuficiente. Y, después, el problema es el mantenimiento de todas esas obras: es más caro y más difícil mantener todas estas cosas en clubes porque ‑y esto se viene diciendo desde hace 25 años‑ una persona a veces tiene que optar entre pagar el club deportivo y pagar la sociedad médica.

Es decir, paulatinamente hay un desarrollo y se vienen mejorando las condiciones, pero en lo que tiene que ver con el deporte yo estoy convencido de que es importante que la ley tenga un financiamiento, porque si no siempre vamos a estar en las mismas condiciones. Ese es mi punto de vista.

            La ley además es importante porque fija las coordinaciones más claramente y fija otra serie de cosas que hoy están en el aire y que al final muchas veces no se pueden concretar.

 

SEÑOR MARTÍNEZ.- Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Tiene la palabra el profesor Padilla.

 

SEÑOR PADILLA.- Voy a hacer una reflexión y, si fuera posible, me gustaría escuchar algún comentario al respecto.

            El doctor Maglione dijo que en tres períodos se presentaron proyectos de ley, pero que no se pudo aprobar ninguno.

            A mí me parece ‑y quisiera ponerlo sobre la mesa para su discusión‑ que hay dos cuestiones por las cuales no se llega a un acuerdo parlamentario. Una es que cuando hablamos de deporte no siempre hablamos de lo mismo. Yo escuchaba su exposición y usted mencionaba la educación física, el deporte y la recreación. Pero después terminamos hablando del deporte de élite, de alto rendimiento. Entonces, uno piensa en deporte y dice: “Ah, sí, el deporte, muy bien, bárbaro”, pero terminamos hablando de fútbol. ¿Ese es el deporte espectador que queremos, o estamos hablando de otro deporte al momento de escribir una ley? Menciono esto para que, si les parece, conversemos sobre el punto y, si le parece oportuno al doctor Maglione, haga algún comentario al respecto.

            Lo otro es que me parece que hay una diferencia importante que tampoco se está poniendo sobre la mesa al momento de pensar en un Ministerio del Deporte, y es que hoy las instituciones trabajan en redes. Las instituciones estatales también trabajan en redes. Creo que no está cuantificado el aporte que el Estado uruguayo hace al deporte desde todos los ámbitos: Gobierno Nacional, Intendencias, Consejos de Educación Primaria y Secundaria, el propio Ministerio de Turismo y Deporte. No está cuantificado cuánto se está invirtiendo, y capaz que la financiación ya está para lo que se necesite. Hoy por hoy el Ministerio de Desarrollo Social también está invirtiendo en algo que involucra deporte ‑por eso digo que no siempre hablamos de lo mismo cuando decimos deporte‑: inclusión social. El Intendente abría este Congreso con esa expresión dado el lamentable incidente que hubo en el básquetbol. O sea que cuando se habla de deporte también se habla de inclusión social.

En resumen, me parece que no está clarificado de qué hablamos cuando hablamos de deporte. Me parece que hoy hay una fortaleza muy interesante: cuando pensamos en un instituto, en un Ministerio ‑lo cual está bien, alguien puede pensar en eso‑ debemos pensarlo en red. Ahora, ¿es necesario un Ministerio? ¿O capaz que con lo que hay, con la financiación que ya hay, integrando esas ideas clave, se puede llegar a una organización que funcione de una manera distinta?

Muchas gracias.

 

SEÑOR MAGLIONE.- Yo pienso que lo que usted dice es cierto; es decir, hay dinero por todos lados, pero no hay dinero coordinado, no hay programas que den una línea de trabajo y que fijen responsabilidades.

            Hoy este Gobierno está orientando ‑ojalá lo logre‑ la Educación Física en todas las escuelas. A esa Educación Física en todas las escuelas hay que orientarla con programas idénticos, que tengan objetivos claros. Muchas veces uno ve que es todo distinto: lo que hace Primaria es con una orientación distinta de lo que podía hacer antes la Comisión Nacional de Educación Física.

            Hay inversiones a nivel de las Intendencias que a veces no son suficientes. Cuando se habla de algún evento deportivo importante no hay apoyos en la medida que uno espera se puedan dar. De alguna manera tiene que haber un organismo rector, un organismo coordinador. Eso es lo que falta ahora. Creo que está muy bien que en algún momento se cuantifique y se establezca: “Por el deporte se está aportando tal cantidad de dinero”.

            También coincido con usted en que el deporte no termina en el fútbol. El deporte empieza en un deporte para todos, en un deporte que llegue a los sectores que más lo necesitan. Después, como consecuencia, se irá formando esa pirámide en la que todos tengan la posibilidad de practicar deporte y lo hagan en forma voluntaria, no en forma obligatoria. Hay gente que dice: “Yo nunca voy a hacer deporte”; “A mí me gusta otra cosa, no me interesa el deporte”. Eso es totalmente respetable; si le gusta la música, si le gusta tocar un instrumento, lo que sea, respetémoslo. Pero cuando decimos: “Hacé deporte”, lo hacemos porque sabemos todos los beneficios que brinda.

            Reitero que estoy de acuerdo con lo que usted dice en cuanto a que se invierte dinero. Yo creo que se invierte mal, porque se invierte todo desperdigado; de repente llegamos a cantidades importantes que podrían ser orientadas de otra manera. Hay horas de gimnasio sin utilizar; hay piscinas que durante horas y horas no se utilizan.

En esta nueva ley que está planteada ahora se cobraría a los clubes la mitad de la energía eléctrica y la mitad del combustible; la ley tiene cosas muy interesantes en ese sentido. Pero, entonces, si se le da todo eso a la institución deportiva, ¿por qué no le damos entrada a todos los muchachos de ese mismo barrio, que tienen una cantidad de carencias? ¿Por qué no, en esas horas en que no va nadie? De repente el Estado hace un aporte mayor. Hay toda una serie de cosas por hacer; habría que buscar la manera.

Todo el mundo no es igual. La dedicación que pone un médico, la que pone un maestro, la que pone un profesor de Educación Física no son iguales. Hay quienes tal vez no trabajan en la medida en que deben hacerlo, mientras que otros por vocación trabajan el doble o el triple y con más deseos de ver superarse a toda la gente.

Yo estoy de acuerdo con usted, pero tiene que haber una ley. ¿Sabe por qué? Porque acá tiene que haber un orden, tiene que haber alguien que centralice y coordine. Hay que buscar las formas de que la infraestructura deportiva ya existente en el Uruguay se aproveche mejor, como también la infraestructura deportiva que se haga: que en el momento en que se haga ya se sepan los objetivos que tiene, la gente que hará uso de ella, y que ya en ese momento se genere la obligación de dar acceso a los sectores más necesitados. Hay clubes en los que entre las dos y seis de la tarde no hay nadie; esas horas hay que utilizarlas, tienen que ser utilizadas.

            Estoy totalmente de acuerdo con lo usted ha dicho.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Ahora le damos la palabra a la profesora Ackerman.

 

SEÑORA ACKERMAN.- Soy la responsable del área de actividades deportivas en la Intendencia de Montevideo, la Secretaría de Deporte, a nivel barrial Región Centro, e integro la Comisión de Equidad y Género de la Intendencia Municipal de Montevideo.

Deseo transmitirle a usted, doctor Maglione, la inquietud en cuanto a la aprobación de varias normativas a nivel internacional en lo que respecta al apoyo a la mujer, la niña y el adolescente en el área del campo deportivo y recreativo, y de los clubes que también forman a estas niñas.

Mi pregunta es qué medidas de apoyo logra el Comité Olímpico para que se lleve adelante la aceptación de varios documentos. El último fue en el seminario de Cartagena, en Colombia; el anterior, en Bolivia, marca específicamente cuál es el espacio deportivo que debemos brindar hoy a la mujer para que no quede relegada a un segundo plano.

 

SEÑOR MAGLIONE.- Hoy a nivel olímpico el 42% de los deportistas son mujeres. Asimismo, se ha establecido que las federaciones deportivas deben tener un 20% de mujeres en sus directivas. En las federaciones internacionales también se han establecido las mismas normas, al igual que en el Comité Olímpico Internacional.

            La mujer debe tener los mismos derechos que el hombre.

            En algunos aspectos, hay que tener en cuenta que no por ser hombre o ser mujer se le deben dar posibilidades; es decir, hay que ganarse esas posibilidades; hay que tener condiciones sobresalientes. Porque hay mujeres que son excepcionales, como también hombres, pero no siempre es así. Entonces, no por el género ‑ser hombre o mujer‑ se tiene que ocupar un lugar.

            En el mundo, aunque parezca mentira, todavía hay países que no permiten practicar deporte a la mujer. Esa es una gran lucha que se tiene a nivel internacional. En algunos países del mundo árabe uno ve que hay mujeres que hacen deporte, con sus vestimentas, con sus túnicas; igual se mueven y buscan hacer ejercicio.

            Son distintas las sociedades, son distintos los sentimientos. Pero en lo que tiene que ver con Uruguay, creo que día a día nuestro país se está abriendo cada vez más al respeto, la importancia y la ubicación que debe tener la mujer en todos los espacios de desarrollo del país.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Le damos la palabra al Edil David Helguera.

 

SEÑOR HELGUERA.- Soy Edil por el departamento de Paysandú.

            Más que una pregunta, quería hacer un comentario. Me alegra mucho haber venido a este Congreso, y me alegra que se produzcan este tipo de congresos. Tengo la impresión de que debemos ser más los participantes y también ser más responsables, porque creo que este tipo de debates pueden acelerar la aparición de la ley que estamos reclamando. Pero más que nada les quiero contar lo que veo en Paysandú y las cosas en que tengo que intervenir yo.

            Como Secretario de la Comisión de Deporte de la Junta Departamental nunca pudimos hacer nada porque nunca tuvimos plata; la respuesta a todo lo que pedimos siempre fue la misma.

            Les quiero contar una anécdota para que todos podamos ver cómo con este tipo de debates podemos empezar a trabajar en las ideas que hacen falta, como decía el doctor Maglione. No sé si tendrá que ser un impuesto, si tendrá que ser un peso del vino, de la leche o del tabaco; la verdad es que no sé cuál sería el mecanismo, pero a mí, como Secretario de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Junta Departamental, me tocó analizar el Presupuesto Quinquenal de gastos, y de U$S 150:000.000 ‑que es el presupuesto de la Intendencia de Paysandú‑ se dispuso una partida para comprar 500 medallas, cada una de un costo aproximado a los $ 40, para apoyar al deporte en el departamento.

            El ciclista Milton Wynants, de quien tengo la suerte de ser amigo, nos ha contado ‑y nosotros lo hemos planteado por estos días en Paysandú‑ que ha tenido que pagar al hombre que le corta el pasto en su casa para que fuera a barrer el velódromo y así poder entrenar. Estamos hablando del deportista de más alto rendimiento que el Uruguay ha tenido en los últimos tiempos, o por lo menos que consiguió una medalla, cosa que todos festejamos. En Paysandú anunciamos la creación de un centro de alto rendimiento, y hoy tenemos el velódromo partido y no hay presupuesto para arreglarlo, y es municipal. Esperemos que la ley, si es que tenemos la suerte de conseguir que se apruebe, resuelva este problema y le dé una visión única al deporte nacional.

Wynants tiene que pagar a su empleado para que le barra el Velódromo a fin de poder entrenar. Cuando fue a la última olimpíada no recibió ninguna llamada de despedida de ninguna autoridad de Paysandú, ya no digo para preguntarle si precisaba algo, sino para despedirlo y desearle suerte.

            Antes de que se fuera el Director Nacional de Deporte quería hacerle una pregunta. Esto se lo comenté al pasar, y se comprometió a encontrarnos en Paysandú en estos días.

            Yo soy de la ciudad de Guichón, que tiene una linda plaza de deportes. La última vez que se le hizo algún arreglo fue en el primer período de gestión del doctor Maglione, o sea que hace años que no se le hace nada. Guichón tiene un liceo, una UTU y cuatro o cinco escuelas primarias, y el único lugar para hacer deportes es esa plaza. El liceo tiene 800 alumnos y la UTU tiene más o menos esa misma cantidad, o sea que mil y tantos adolescentes tienen solamente ese lugar para hacer deporte. Esa plaza está con los tejidos rotos, no tiene luz... La cancha no se barre por decadencia de los propios empleados, que son cinco y están allí por redistribución de otros organismos públicos. Entonces, me parece que además de la ley se necesita espíritu de cuerpo y compromiso, que es lo que decía ayer el inspector Mendoza. Por eso me alegra haber venido a este Congreso.

Realmente, tenemos que dejar de hablar y empezar a hacer. Me parece que el estado decadente de algunas cosas parte también de nuestra propia decadencia. Hace pocos días fuimos a visitar la Plaza de Deportes de Guichón ‑porque invité a la Comisión para que pudiera comprobar lo que estoy diciendo‑, y ni siquiera estaba el empleado para recibirnos; estaba en la casa. Mire la decadencia que tenemos: estaba en la casa. Después, desde luego, yo hice una declaración pública y se lo hice saber, porque todos tenemos que asumir nuestras responsabilidades. Entonces, más que una pregunta, quería hacer este comentario para aliviar mi conciencia.

            En Paysandú hay cosas que se hacen bien en cuanto al deporte. La Intendencia ha promovido ‑pero tímidamente, porque no es enseñando a nadar en las cañadas que eso se logra‑ un programa que se llama Nadar en el Arroyo. Está muy bien, pero eso no es deporte de alto rendimiento, no es deporte de competencia; de todas maneras sí es deporte, es bueno y lo reconozco. Yo soy un Edil de la oposición en el Gobierno de Paysandú, pero nadie podrá decir ‑en Sala hay compañeros de Paysandú‑ que nosotros hayamos puesto palos en la rueda. No lo vamos a hacer jamás, y en todo lo que podamos ayudar, vamos a ayudar. Pero hay cosas que hay que empezar a debatir en congresos como éste, en encuentros de esta misma naturaleza ‑a lo mejor más seguido‑, pero invitando ‑no sé si lo hicieron en este caso‑ a quienes también deben opinar, que son los propios deportistas.

            Yo hablo con Wynants y le pregunto respecto a la Federación Sanducera de Ciclismo, a cuyos integrantes conozco.  Algunos de ellos no son ciclistas y no conocen la problemática real del deporte. Wynants, para correr la última vuelta ciclista del Uruguay ‑no soy ciclista y no sé cómo se llama esa competencia‑, se entrenaba en unas carreteras rotosas que tenemos, y tuvo un fuerte accidente tres días antes de salir a la competencia: un camión cargado de madera lo tiró afuera de la carretera, se cayó y se le reventó el tubo. Ese es el tipo de deporte artesanal que tenemos nosotros. Yo hago otro tipo de deporte, pero el ciclismo me gusta y estoy consustanciado con el tema. Entonces, si seguimos hablando y no tenemos la virtud de poner precio a las cosas y llamarlas por su nombre, no vamos a poder salir adelante.

Estoy de acuerdo con lo que usted dice, doctor Maglione, y lamento que haga tantos años que viene insistiendo sobre lo mismo, pero si no hay plata, no hay resultados. De un presupuesto de U$S 150:000.000 nosotros ponemos $ 40.000 para comprar medallas para un período de cinco años… De entrada, nomás, usted sabe que tiene un deporte fracasado; de entrada sabe que no puede ir a pedir una pelota de básquetbol, ni de vóleibol, ni redes… Paysandú tiene 54 poblaciones en el Interior. Para esos pueblos no hay una pelota de vóleibol, no hay una red, no hay un aro. No es un problema del Intendente, desde luego, es un problema de falta de virtudes de nosotros, de todos nosotros. Nosotros le hemos hecho pedidos y el pobre Intendente ha conseguido algunas cosas, pero no es el responsable, en esencia, de resolver estos problemas. Tenemos que conseguir una ley con virtudes, y entre esas virtudes tiene que estar la plata.

            Quería decir nada más que esto.

Aprovecho para felicitar nuevamente a los organizadores y para agradecerles la invitación. Está el compromiso de seguir trabajando. Nosotros vivimos gritando por estas cosas, pero a veces estamos demasiado solos.

Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Gracias a usted, Edil.

            No sé si el doctor Maglione desea hacer algún comentario.

 

SEÑOR MAGLIONE.- Simplemente, quiero decir que es necesario coordinar todos los esfuerzos porque no lo están, y una ley va a hacerlo. Tampoco están cuantificados los gastos que hace el Estado, ni está establecido para qué ni cómo los hace.

            El otro tema es que hay que fijar dentro del presupuesto del país una cantidad para el desarrollo del deporte, y eso se tiene que hacer al principio de un período de gobierno. Si no se logra en esa instancia, después la plata no aparece por ningún lado. Tal como está establecido en esta ley, quienes reciban dinero tienen que ser responsables, tienen que rendir cuentas claras, porque nada de esto sirve si no hay detrás del sistema una gran honestidad de procedimiento, una gran convicción y un gran deseo de hacer las cosas bien.

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Le agradecemos al doctor Maglione que nos haya acompañado.

 

(Aplausos)

 

______El Edil Meneses le va a hacer entrega de un obsequio.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______Agradecemos al Ministerio de Turismo y Deporte, a la Intendencia Municipal de Montevideo, a UTE, al Congreso Nacional de Ediles, al Comité Olímpico Uruguayo y a la Asociación Española Primera de Socorros Mutuos, como así también a los funcionarios de nuestra Junta Departamental, que realmente nos han ayudado mucho a llevar adelante este encuentro. Lamentablemente, no contó con la participación que nosotros pensábamos porque, como decíamos, estamos en campaña electoral y hoy es el Día de la Madre. Pero sirve para redoblar esfuerzos.

            Vamos a dar la palabra al Edil Paolillo y al Edil Meneses para que se despidan de ustedes.

            De nuestra parte, muchas gracias por haber participado.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PAOLILLO.- A todos los participantes, a los que pudieron estar y a los que no, en el correr de la próxima semana va a llegar a cada Comisión de Deporte de cada Junta Departamental, a través de la Secretaría, un CD que contiene toda la información, los comentarios y las exposiciones gráficas que hicieron los panelistas invitados en el día de ayer con respecto a infraestructura deportiva. De esta manera todos dispondrán de esa información. Este será el primer paso; después está previsto algún otro tipo de publicación, pero eso va a demorar un poco más.

            Quiero agradecerles a todos, especialmente a quienes compartieron la jornada de hoy con nosotros.

A los funcionarios, nuestro más profundo respeto y nuestra alegría por su solidaridad al compartir con nosotros un fin de semana tan especial.

            A todos les deseo un buen retorno. Saben que estamos a las órdenes. Fue un placer compartir esta jornada con ustedes.

            Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Antes de dar la palabra al Edil Meneses se la vamos a dar al compañero Edil de Flores, que la está solicitando.

 

SEÑOR TEJERA.- Soy integrante de la Comisión de Deporte y Juventud de la Junta Departamental de Flores.

            Quería agradecerles profundamente esta instancia, este 3er Congreso que se ha realizado, que considero muy importante.

            La semilla que se ha plantado está marchando, y esperamos que el 4º Congreso sea muy pronto. No interesa si a veces vienen pocos participantes: lo importante es estar. Planteamos nuestras inquietudes, y cada uno se lleva a su departamento, a su Junta, lo que sirve para mejorar el deporte.

Importa trabajar para la juventud en este momento tan difícil. A veces se dice que hay pocos deportistas, pero a esos deportistas los estamos salvando de todo lo malo que hay, de la droga, de andar por la calle y esas cosas. Por eso pienso que siempre tenemos que seguir adelante con estos Congresos. Esperamos verlos en el próximo.

Quiero agradecer a la Junta Departamental de Montevideo, a los compañeros con quienes nos conocemos desde hace muchos años. Vamos a seguir luchando y encontrándonos.

En la Comisión de Deporte de la Junta de Flores hacemos jornadas de talleres, con participación de profesionales, para estar siempre en contacto y para que la sociedad sepa que se está trabajando. Siempre invitamos a todas las Juntas; lógicamente, a veces no se puede ir.

En la próxima jornada, en el mes de junio, estará el doctor Veloso, que es nutricionista. Hemos hecho varias charlas. También los esperamos a ustedes.

Vamos todos a seguir luchando, no hay que bajar los brazos.

Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Le agradecemos.

            Tiene la palabra el Edil Martín Pitetta.

 

SEÑOR PITETTA.- Yo soy Edil por el departamento de Paysandú.

            Nosotros veníamos ayer para el Congreso con muchísima alegría y nos encontramos con la desgraciada noticia de los dos adolescentes fallecidos después de un partido de básquetbol. Nosotros reflexionamos mucho a nivel personal, todo el fin de semana, sobre esto, y acá se habló muchísimo al respecto, principalmente en la jornada de ayer. Creo que es de orden ‑desearía que la Mesa lo evaluara‑ que este Congreso envíe un saludo a los familiares de los fallecidos y al Club Aguada. Uno de los muchachos ‑no recuerdo cuál de ellos; quizá la Mesa lo sabe‑ era jugador de las inferiores de Aguada; creo que era capitán; lo leí en la prensa esta mañana. Era un deportista potencial, con futuro, tal vez; lo importante es que era un deportista.
Creo que nosotros, como integrantes de Comisiones de Deporte de las Juntas, debemos enviar un respetuoso saludo a la dirigencia del Club Aguada y a la familia de este chiquilín.

            En segundo lugar, queremos agradecer a la Junta de Montevideo, a los Ediles y funcionarios por cómo nos hicieron sentir; estuvimos muy cómodos aquí.

Día a día, en cada congreso que pasa, nosotros seguimos aprendiendo. Como integrantes de la Comisión de Deporte del Congreso Nacional de Ediles ‑este año me toca presidirla‑ estamos muy contentos de que estos congresos sigan adelante, más allá de la poca concurrencia; hay que tener en cuenta que este es un año electoral, por lo que es dificilísimo juntar a los Ediles. Pero creo que esto tiene que seguir adelante, porque en cada congreso se aprende, aprendemos todos: expositores y Ediles.

            Reitero mi solicitud de que la Mesa evalúe si es de orden que el Congreso como tal envíe un respetuoso saludo a la familia de los chicos fallecidos y al Club Aguada.

            Nada más, señor Presidente.

            Muchísimas gracias a todos.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Edil Pitetta: la Mesa entiende que sí es de orden, por lo que haremos llegar la nota correspondiente al club Aguada y a la familia de los jóvenes fallecidos.

            Le damos la palabra al Edil Meneses.

 

SEÑOR MENESES.- Creo que se ha dicho todo, de modo que voy a ser muy breve.

Hoy hemos tenido aquí presente a quien fuera el primer Presidente de la Comisión Especial de Deporte de la Junta Departamental de Montevideo: el doctor Julio Maglione, lo que nos llena de satisfacción.

Doy las gracias a todos los funcionarios de la Junta que nos estuvieron apoyando; estamos en año electoral y tuvimos que sacar esto en los últimos 15 días a pulmón. La idea es que esto nos enseñe a seguir trabajando y a seguir intercambiando posiciones. La Comisión Especial de Deporte va a llevar este material a la Comisión del Congreso; una vez que lo tengamos pronto vamos a llevárselo, señor Pitetta, a la Mesa para que los compañeros de todo el país lo tengan.

Asimismo, aunque estemos en año electoral los tres partidos políticos debemos asumir el compromiso de poner fecha para el año que viene, porque esta fue una semilla que se plantó en Flores y creo que no hay que dejarla morir. Además, esta es la manera que tenemos de trabajar. Los Ediles somos el primer escalón político, los que estamos todos los días con la gente en la calle, en los distintos departamentos, y creo que es bueno que nuestro aporte se escuche y se haga sentir en otros ámbitos.

            Muchas gracias por haber estado aquí.

            Seguiremos trabajando.

 

SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE DEPORTE DE LA JDM (Meroni).- Aclaramos que la fecha del 4° Congreso será fijada en la Comisión de Deporte del Congreso Nacional de Ediles.

Muchas gracias y buen retorno para todos.

 

(Es la hora 12:54)