ACTO DE HOMENAJE A LA SRA. MABEL SIMOIS CON MOTIVO DE ENTREGÁRSELE EL PREMIO “DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER-JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO (MONTEVIDEANAS)”

Celebrado el 27 de marzo de 2009

Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gastón Silva).- Buenas tardes a todas y a todos los presentes.

 

(Es la hora 19:21)

 

______Esta actividad auspiciada por la Comisión de Equidad y Género de la Junta Departamental de Montevideo tiene como cometido homenajear, distinguir y reconocer la actuación y la trayectoria de la psicóloga social Mabel Simois.

            Es para la Junta Departamental de Montevideo, por supuesto, uno de esos honores que nos caben de tanto en tanto, que es el poder homenajear a alguien que vive en nuestra ciudad y que ha hecho tanto por ella, y no solamente por las mujeres, sino más allá de las mujeres, porque ha actuado por la construcción de todos nosotros.

            Queremos agradecer la presencia de la escribana Hyara Rodríguez, en representación del Intendente de Montevideo; de la Senadora Margarita Percovich; de la Diputada Gloria Benítez, y de todas y todos aquellos que están aquí en la Junta Departamental de Montevideo.

            Recibimos una serie de notas excusándose por no poder estar entre nosotros por diversos motivos; por ejemplo, de la Ministra María Simón, del Diputado Jorge Romero Cabrera, del Diputado Federico Casaretto, de la profesora María Sara Ribero, de la profesora Elena Ponte ‑Coordinadora Ejecutiva de la Secretaría de la Mujer de la Intendencia Municipal de Montevideo‑, del Comité Ejecutivo de la Federación de Mujeres Rurales del Uruguay, y de Malena Muyala, que estaba convocada para cerrar esta actividad. Lamentablemente, por razones físicas ‑estuvo hasta hace un rato en consulta médica en un sanatorio‑, no va a poder estar entre nosotros, por tanto, la actividad va a culminar con la actuación de un grupo de flamenco en la Biblioteca, una vez finalizado el acto en la Sala de la Junta Departamental. Estos son los saludos que hemos recibido.

            Nos quedaría darles la palabra a las Edilas que van a hablar en nombre de los tres partidos políticos que componemos esta Junta.

            Yo tuve la suerte, hace escasos 20 minutos, de estar hablando con Mabel en la Presidencia. Hablamos un poco de estos tiempos, de los tiempos que tienen que ver con lo electoral, de los tiempos de la gente, de la importancia de las cosas.  Yo le decía que para la Junta Departamental de Montevideo ‑en este caso, a través de una Comisión que se dedica específicamente al tema del género y la equidad‑ era importante decirle: ¡Qué bien que has hecho la tarea!. Cuando uno mira su currículum ve que es extensísimo, vasto en materia de cursos, de seminarios, en Brasil, Suiza, Argentina, Perú, en la OEA, en diversas organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional; que ha hablado en el Foro Nacional sobre la Mujer y las Drogas, de tanta cosa, tan variada, y siempre en defensa de los mismos objetivos: el cuidado del ser humano. Yo le decía que cuando veía esto entendía que se debía reconocer la labor; pero para ella, con seguridad, es tan importante este reconocimiento como el reconocimiento que recibe todos los días de las personas que conviven y aprenden de ella. Es ese el sentido de esta reunión entre nosotros.

            Queremos agradecer también a un ex Edila, actual Directora de la Intendencia Municipal de Montevideo, Graciela Garín, que hasta no hace mucho se sentaba ahí y discutía, y ahora ocupa un cargo en la Comuna.

            Sin más, vamos a darle la palabra a la Edila Verónica Batalla.

 

SEÑORA BATALLA.- Gracias, señor Presidente.

            Buenas tardes a todos.

            Es difícil hablar delante de gente tan importante y tan distinguida, así que voy a leer con mucha calma lo que preparé.

            “Muy buenas tardes señora Intendenta (interina) de Montevideo, Esc. Hyara Rodríguez; señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Gastón Silva; señora Presidenta de la Comisión de Equidad y Género, Edila Glenda Rondán; señoras Edilas; señores Ediles; mujeres de la Casa de la Mujer de la Unión; mujeres de la Comuna Mujer; autoridades y representantes presentes, amigas y amigos. o vecinas y vecinos, como dicen en algunos lares.

            “Es un honor para mí hacer uso de la palabra en representación del Frente Amplio en la 3era. Edición de la entrega del Premio ‘Montevideanas’, reconocimiento que se otorga anualmente a mujeres cuya labor y esfuerzo están dedicados a la reivindicación de los derechos de la mujer, a su inserción plena en la comunidad, a integrarla en la tarea de construir una sociedad más justa y solidaria, con pleno conocimiento de su valor como ciudadana y factor primordial de cambio.

            “Derechos de la mujer que se cumplan y se ejerzan todos los días, en todos los ámbitos, pues quién si no la mujer, en sus diversos roles ‑de madre, trabajadora o profesional‑, suele encontrarse con limitaciones que la sociedad le impone y que sólo con la lucha organizada pueden terminar.

            “Inserción plena en un sociedad que respete y valore sus capacidades, para que su trabajo sea apreciado y que su valor no sea inferior al de los hombres.

            “Igualdad de oportunidades para que la mujer no deba optar por una sola de sus metas de vida, sino que tenga las garantías necesarias para realizarse en todas las facetas de su existencia.

            “Ciudadanas que tengan pleno apoyo en sus decisiones, por más difíciles que estas sean, porque antes de que la sociedad o el Estado expresen su opinión, las mujeres tenemos, como individuos que conocen y comprenden sus derechos y obligaciones, la fortaleza necesaria para afrontar nuestras propias decisiones.

            “Este año, la Comisión de Equidad y Género de la Junta Departamental de Montevideo decidió, por unanimidad, entregar el premio ‘Montevideanas’ a una mujer perteneciente a una de las ONG que trabaja incansablemente desde 1987 para que palabras como trabajo y salud no sean sólo palabras, para que la violencia doméstica y sexual tenga respuestas efectivas y no meras intenciones de revertir su dura realidad y que estas respuestas se conviertan en herramientas palpables, que lleguen, contengan y apoyen a la mujer a través de programas y proyectos puestos en práctica.

            “Mujeres de bajo nivel socioeconómico o con carencia de servicios sociales de todos los barrios de Montevideo y el Interior del país encuentran aquí las respuestas y el apoyo necesarios para revertir situaciones negativas y entender que hay un futuro mejor para ellas.

            “Por convertir los sueños en realidad, la realidad en hechos y los hechos en derechos que se ejercen plenamente, el premio ‘Montevideanas’ 2009 es para la licenciada Mabel Simois, Coordinadora General del Área de Violencia Contra la Mujer de la Casa de la Mujer de la Unión, Coordinadora General del CLADEM, mujer pionera en abordar los temas de violencia, en construir las herramientas necesarias para apoyar a las víctimas, generando espacios para la reflexión de estos temas y construir consenso social.

“El compromiso de esta Comisión es trabajar este año sobre este tema, como se hizo el año pasado con el tema de las mujeres afrodescendientes, entregándole el premio a la doctora Alicia Esquivel. Todo esto es un aporte más del Parlamento de la Ciudad para abordar los temas que a las mujeres nos convocan. Por eso estamos hoy aquí, para entregarle el premio a Mabel.”

Muchas gracias, Mabel, por estar.

            Buenas tardes.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Tiene la palabra la señora Edila María Luisa Decia, del Partido Nacional.

 

SEÑORA DECIA.- Buenas tardes a todos y a todas.

            Quiero agradecer al señor Presidente de la Junta Departamental y a la señora Intendenta interina Hyara Rodríguez, quien realmente me resulta muy representativa. Como anécdota nada más, quiero comentarles que en el 2005, cuando inauguramos esta Comisión, la escribana Hyara Rodríguez estaba también al frente de la Intendencia, y fue algo muy gráfico, muy representativo. Yo tengo la aspiración de que en un futuro no muy lejano tengamos a una Intendenta mujer.

 

(Aplausos)

 

______También quiero agradecer a las legisladoras, a las compañeras de la Comisión y a todos los presentes.

            La verdad es que la Edila Verónica Batalla me dejó sin oratoria.

            Esta Comisión nació en el 2005, con este Gobierno Departamental. Yo soy suplenta de Edil, y ha sido mi primera experiencia en este Parlamento. La señora Edila Glenda Rondán fue la Presidenta, y junto con la compañera Graciela Garín han sido dos grandes referentes para los nuevos integrantes femeninos de esta Comisión.

            Quiero decir que siempre tuvimos consenso en nuestras decisiones; no ha habido lugar a discusión. También tenemos compañeros varones, porque esta Comisión no es sólo de mujeres. Muchos la conciben de esa forma, pero no es así. Acá se ha realizado un trabajo de equipo. Hemos trabajado a la par en todas las resoluciones que hemos tomado.

            Es cierto que el objetivo de este premio “Montevideanas”, implementado en el 2005, es reconocer y rendir homenaje a todas aquellas mujeres que con su trabajo, perseverancia y, por sobre todas las cosas, con su trayectoria han colaborado para mejorar la condición de la mujer, defendiendo nuestros derechos. Este año, como bien dijo la Edila Verónica Batalla, el tema es la violencia doméstica.

            Yo tuve la oportunidad de conocer a Mabel por un caso muy puntual de alguien que conocía, de una mujer joven, que me hizo interiorizar muchísimo más en este tema. Soy consciente de que Mabel es pionera en temas de violencia doméstica y de género.

            Cuando leímos tu currículum nos resultó impresionante. Todo lo que has hecho es brutal. No tengo palabras para definirlo.

            Un punto cardinal en tu vida, y que ha sido un gran desafío, ha sido la creación de la Casa de la Mujer de la Unión, cuya misión ha sido y es impulsar, crear actividades y programas para ayudar a la mujer joven y mayor. Precisamente, la mujer de la tercera edad necesita muchísimo apoyo, y esto es algo de lo que nunca se habla. Ese es un tema pendiente que me parece muy importante, porque ellas sufren muchísimo de violencia en sus hogares.

            Otra cosa que reconozco y me parece muy importante es brindar contención a las mujeres que recurren a la Casa de la Mujer de la Unión, no solamente psicológica sino también jurídica. Hay mucha ignorancia en el tema. Es cierto que nuestro país tiene leyes que abordan el tema de la violencia doméstica y específicamente hay leyes sobre violencia doméstica, pero notamos que es necesario brindar muchísima más contención y asesoramiento, y acompañar, es decir, hacer un seguimiento.

            Este año tenemos el compromiso de trabajar con ustedes, con todos los que quieran participar en este tema. Tengo que decir que nuestra obligación como legisladores es ejecutar acciones de impacto social para sensibilizar a las personas, prevenir y erradicar la violencia doméstica. Es un desafío muy grande, quizá sea a largo plazo y nos falte mucho por recorrer, pero tampoco podemos negar que en pocos años se hizo bastante, estamos haciendo y ponemos todo lo que podemos de nosotros para ayudar a todas las personas que padecen de violencia física, violencia sexual y violencia verbal, también, que hoy en día se está viendo muchísimo.

            Estamos recorriendo un camino de aprendizaje y de conocimiento llevado a cabo por muchas mujeres de distintas áreas cuya trayectoria ha dejado huellas en el colectivo de la sociedad. Tú, Mabel, sos un referente de todas nosotras.

            Gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Queremos agradecer la presencia del Presidente de la Unión Cívica, arquitecto Aldo Lamorte; no lo tengo a la vista pero me dijeron que está presente aquí en Sala.

            Para finalizar las intervenciones de los partidos políticos, tiene la palabra la Edila Glenda Rondán, del Partido Colorado, Presidenta de la Comisión de Equidad y Género.

 

SEÑORA RONDÁN.- Buenas tardes a todas y a todos.

            Hoy es un día muy especial para nosotras. Lo digo porque, como cada vez que hacemos uso de las facultades que nos dio la ciudadanía al conferirnos su voto para que fuéramos representantes en el Parlamento de Montevideo, tomamos con entera libertad la decisión de a qué mujer premiar con la distinción de “Montevideana”. Sin duda quedan muchísimas mujeres por premiar, pero quedan muchísimos años para gente como Verónica, por ejemplo ‑reciente mamá de un bebé chiquitito, preciosito‑, o como María Luisa, o como otra gente joven que sin duda comenzará a ingresar a esta Junta Departamental y a todos los ámbitos del quehacer político desde todos los partidos políticos.

            En esta ocasión elegimos a Mabel por lo que ella representa para todas nosotras, más allá de la condición política de cada una, como símbolo de determinadas cosas.

            Ustedes habrán notado que yo no reconocí la presencia de nadie; eso lo voy a hacer al final, porque el Presidente me dijo: “Glenda, tenés cinco minutos; te corto el micrófono”. Y sepan que el Presidente lo hace.

            Es un símbolo porque Mabel es una mujer que ha entregado quizás una de las cosas más preciadas que tenemos los seres humanos, hombres y mujeres: su tiempo. Cuando hablamos del tiempo hablamos del tiempo que no estamos con nuestros hijos, hablamos del tiempo que no estamos con nuestra pareja, hablamos del tiempo que no tenemos para nuestro propio ocio, para poder leer. Por ejemplo, el otro día escuchaba decir a Margarita  ‑enojada, yo‑ que no iba a ser más candidata. Dijo: “No voy a ser más candidata porque quiero hacer cosas que yo quiera hacer”. Cuando uno tiene hijos a veces los hijos con razón reclaman el tiempo que no hemos estado con ellos; las cosas que nos hemos perdido. Yo no vi los primeros pasos de mis dos últimos hijos, porque una  nació en el ’80 y otro en el ’82. Y obviamente, ese tiempo que Mabel sin duda le ha restado a su hija, y que hoy le sigue restando a su preciosísima nieta lo dedicó a los demás, a todos los demás, a todos y a todas; y digo “todos” porque no quiero que nadie vaya a pensar que en la Casa de la Mujer de la Unión se atiende solamente a mujeres. Tampoco vamos a creer que las violentadas somos solamente nosotras: aunque sea una mínima parte, también hay hombres violentados, porque también hay mujeres violentas; y también hay niños y niñas, y ancianos y ancianas violentados.

            En la Casa de la Mujer de la Unión se hacen muchas cosas, pero si yo tuviera que definir a Mabel la definiría como una constructora de nuevas vidas, porque allí la gente llega como un ser que ya no espera nada, que no tiene nada y que no quiere nada, y sale de la Casa de la Mujer de la Unión con su vida reconstruida, con una nueva vida, con esperanza. Si hay algo que nunca debemos perder lo seres humanos es la esperanza; por peor que nos vaya, aunque nos pasen las cosas más desgraciadas, aunque tengamos contratiempos, nunca debemos perder la esperanza. Y Mabel nunca deja que nadie la pierda. Es una constructora de esperanza, porque cuando ahí llega una mujer golpeada, una mujer con hijos que no tiene donde ir, que no tiene trabajo, luego que reconstruyó su vida se queda para ayudar a las otras que llegan en iguales o peores condiciones que ella. Es una especie de colmena en la que todas trabajan en igualdad de condiciones, Mabel trabaja a la par del resto de sus compañeras; lo mismo hace en el CLADEM, donde es Coordinadora.

            Yo he tenido la suerte de trabajar con Mabel en múltiples ocasiones, pero no quiero terminar sin contar la experiencia que vivimos con ella en el Taller de Naciones Unidas para Mujeres de todos los partidos políticos. Realmente, fue una experiencia muy enriquecedora para todas nosotras; las mujeres del Interior nos preguntan, a las que seguimos haciendo política y seguimos trillando el país, por Mabel, por Margarita, por Beatriz, por Moriana, porque hemos logrado algo muy importante, algo que también ha logrado esta Comisión de Género ‑como decía María Luisa‑, que es que las mujeres no dejamos de lado nuestros principios ‑porque los principios siempre están, y si tenemos que discutir duramente en esta Sala lo hacemos‑, pero dejamos de lado todo cuando se trata de construir para quien realmente lo necesita, para tener una mejor calidad de vida, para que las mujeres puedan crecer.

            Para terminar, Mabel, tengo que pasarte un mensaje: en mi voz está la voz de todas las mujeres que hicimos “Monólogos de la Vagina”. Todas ellas hoy te mandan un enorme abrazo. Si realmente las políticas, las escritoras, todas aquellas mujeres diferentes que trabajamos en esa experiencia hicimos algo bien, entonces nos sentimos satisfechas por el destino que eso tenía. No habrá salido muy bien desde el punto de vista artístico, pero sí sentimos la enorme satisfacción de haber podido contribuir con esa Casa con la cual todas las mujeres, más allá de que hayamos ido o no, tenemos una vinculación, porque a alguien hemos mandado o porque nos gusta ir ya que es una especie de hogar.

            Además, Mabel, tú eres un elemento multiplicador, un ejemplo para mucha gente. Hay mucha gente que por ti hoy está haciendo trabajo social. Eres, además, una mujer especialmente humilde. Siempre estás un poco “a la sombra de”, y hoy nosotros no queremos que estés “a la sombra de”.

Yo quiero terminar con el título de un libro de una amiga mía, Mónica Botero: “Diosas y Brujas. ¿Saben por qué? Porque eso somos nosotras: diosas y brujas. Nunca me voy a olvidar de un pensamiento de Moriana Hernández. Ella decía que tenemos la mitad de la tierra, porque somos el 52%; tenemos la mitad del cielo, porque nos ganamos el cielo y tres nubes por todo lo que hacemos. Sólo nos falta la mitad del poder. Por eso somos diosas. Y somos brujas porque somos sabias y tenemos la capacidad de negociación y de consenso que muchos quisieran tener.

            Muchísimas gracias por estar aquí, a todos y a todas; y muchísimas gracias a algunas personas en especial, personas a las que no voy a nombrar. Muchas gracias por el esfuerzo de toda la gente que hizo que este acto fuera posible. Gracias a nuestro Presidente. Hay algo que él no dijo: él fue quien pensó en el tema violencia doméstica. Y no lo dijo. Fue una idea de nuestro Presidente. Y es bueno reconocer cuando se tiene, tenemos un Presidente socialista­, con cuota, etcétera. Si acá hay algún colorado o colorada, quiero que sepa que nosotros ya tuvimos cuota. Y hoy ‑digo esto para finalizar; en serio, Presidente‑, festejemos lo que las mujeres parlamentarias lograron: la cuotificación.

 

(Aplausos)

 

______Por lo menos ya no voy a estar sola en el Comité Ejecutivo del Partido Colorado; por lo menos, en tres, ya no podrá haber tres de un mismo sexo.

Muchísimas gracias a todos y un beso muy grande a quien yo sigo llamando “mi Presidenta”: a Graciela Garín.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Antes de los reconocimientos materiales, le vamos a dar la palabra a la escribana Hyara Rodríguez, Viceintendenta de Montevideo.

 

SEÑORA RODRÍGUEZ (Hyara).- Buenas noches a todas y a todos.

            Para mí es realmente un gusto participar de actos como estas. Yo creo que a veces nos olvidamos de que estas cosas no pasaban hace apenas unos años. Además, es realmente bueno que un premio que se llama “Montevideanas”, un premio que otorga el Parlamento de Montevideo, sea otorgado a alguien por su tarea social. Eso también es excepcional. Entonces, también deberíamos festejarlo por eso, más allá de que sea mujer, que era la excepción primera a que me refería.

Pero también tiene algo más de bueno. Yo vengo de la inauguración de la Comuna Mujer del Centro Comunal Nº 13, de Sayago, y me vine cuando estaban empezando la actividad porque tenía que estar acá. Entonces, esto de que hayamos dejado de festejar el Día Internacional de la Mujer y hayamos pasado a tener el Mes de la Mujer tampoco es poca cosa. Una se enloquece, porque no sabe bien dónde estar, adónde ir y a qué hora llegar a cada una de las actividades. Y hay muchísimas actividades de diversa índole. O sea que vamos avanzando hacia el Año de la Mujer; algún día vamos a llegar. Nosotros bromeábamos con Glenda porque mirábamos esta Sala y son pocos los Ediles varones que están sentados en sus bancas. Hay Edilas y también invitadas que se sentaron en bancas de Edilas. Pero mirar esta Junta y ver este mujererío, si me permiten la expresión, es una cosa que levanta el ánimo, sin querer exagerar. Y como lo decíamos con Glenda, no es que queramos que un día esta Junta se parezca a lo que se parecían las Juntas de hace 15 años, sólo que cambiando el sexo. En realidad, estaría bueno lograr que este Legislativo representara de verdad lo que es la sociedad, es decir que fuera mitad hombres y mitad mujeres. Son cosas que vamos logrando paso a paso. Y un reconocimiento como el de hoy es, en realidad, un reconocimiento a esos pasos. Estamos reconociendo a alguien que trabaja en estos temas desde hace muchísimo tiempo, cuando muy pocos y muy pocas hablaban acerca de ellos, y eso le da mucha más fuerza a este premio.

            Yo creo, honestamente, que el premio “Montevideanas” en Mabel representa a un sinfín de mujeres; tal vez no sería fácil lograr eso con alguien que no fuera ella. Eso me provoca la necesidad de agradecer a la Comisión de Género de la Junta Departamental el haber pensado en ella y, por supuesto, el haberla votado por unanimidad, cosa que no es tan rara en la Comisión de Género, pero que, de todas formas, destaca cómo se tiene desde el Legislativo una visión adecuada de este problema, que ayuda a visibilizarlo. Todas las mujeres que están acá ‑y supongo que también los varones‑ saben los esfuerzos que se hacen desde los distintos ámbitos para que se haga visible el problema de la violencia doméstica, pero también para que se haga visible el hecho de que las mujeres somos iguales que los hombres, tenemos los mismos derechos que los hombres ‑también las mismas obligaciones‑ y que, aunque nos cuesta mucho, lo estamos logrando.

Creo que el premio de hoy, el premio “Montevideanas” de la Junta Departamental, colabora en ese camino. Felicito a la Junta, y nos felicito también a nosotros como sociedad montevideana, porque hemos sido capaces de llegar a este punto.

            Gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- El protocolo dice que el Presidente de la Junta Departamental debería entregar la distinción “Montevideanas” a Mabel. Pero vamos a salirnos del protocolo, porque está entre nosotros Alicia Esquivel, que fue premiada con el “Montevideanas” del año 2008. Por tanto, le vamos a pedir a Alicia que recoja el premio y se lo entregue a Mabel.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______Las flores las entregará la Intendenta interina, Hyara Rodríguez.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______Le damos la palabra a Mabel.

 

SEÑORA SIMOIS.- Buenas noches a todas y a todos.

            Estoy muy emocionada, muy nerviosa ‑estas cosas no pasan todos los días‑, pero intentaré ponerme a la altura de las circunstancias.

            Primero que nada, quiero agradecer a la Comisión de Equidad y Género de la Junta Departamental, a todas estas caras amigas que están hoy acá, al Presidente de la Junta, a toda esta Casa, a todas las mujeres que vinieron hoy a acompañarme y a las que conozco mucho de la vida; a esas compañeras de la vida: muchas gracias.

            Además de agradecer, quiero compartir este premio. Yo sola no sería nada; yo soy porque estoy donde estoy, porque tengo a Luján y a María Teresa junto a mí en la dirección de la Casa de la Mujer, porque tengo al equipo de violencia ‑que trabaja muy duramente‑ y porque tengo a una cantidad de gente de otros equipos de trabajo que colabora. Siempre estamos trabajando en equipo, por eso sin ellos ni la Casa sería la Casa ni yo sería yo. Por lo tanto, lo quiero compartir con todos. Este premio no es mío, es de todas nosotras.

            También lo comparto con mi familia, porque ellos son mi inspiración. Sin ellos creo que no lo hubiera podido hacer.

            Por último, se lo quiero dedicar a alguien muy especial para mí: a mi nieta Alfonsina.

 

(Aplausos)

 

______Y no se lo dedico a Alfonsina porque sea especial para mí por ser mi nieta, sino porque Alfonsina es y representa a la nueva generación de niñas y mujeres por las cuales yo me comprometo a seguir trabajando duramente para que vivan una vida sin violencia.

            Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Tiene la palabra la señora Moriana Hernández.

 

SEÑORA HERNÁNDEZ.- Le quiero hacer entrega a Mabel de un presente en nombre de las integrantes del CLADEM.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (G. Silva).- Con razón Neruda dijo dos veces en su vida que eran lo mejor de la tierra y la sal del mundo. Lo dijo en el último discurso en el Estadio Nacional de Santiago, dirigido a los obreros de Chile, y también lo dijo en uno de sus poemas a las mujeres: “Lo mejor de la tierra y la sal del mundo”.

            Los queremos invitar ahora a la Sala de Exposiciones, porque va a actuar un conjunto de flamenco y va a haber un pequeño brindis, muy sencillo y muy modesto, como finalización de la jornada.

            Muchísimas gracias a todas.

 

(Se da por finalizado el acto)

(Es la hora 19:58)