|
Presentación proyecto Edificio Sustentable |
|
Celebrada el 13 de marzo de 2009 |
|
Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos |
SEÑOR PRESIDENTE DE
(Es la hora 16:14)
______El encuentro de trabajo que vamos a tener en la tarde de
hoy, que no va a ser muy extenso, se inscribe dentro de una política de
A partir de esta definición política, y a través de un
trabajo que hace quien acompaña a
Entonces, esta va a ser la primera etapa de este
trabajo de parte de la institución Junta Departamental de Montevideo. Sabemos
que en este momento en el Parlamento hay algún interés o algunas iniciativas en
el sentido de cómo hacer que las instituciones que representan a los ciudadanos
sean buenas instituciones, no solamente desde el punto de vista político sino también desde el punto de vista de cómo funcionan, cómo gastan, cómo utilizan lo
que tienen y cuán capaces son de modernizarse y ponerse a tono con los tiempos
actuales y con los que vienen.
Sin
más preámbulo, agradeciendo la presencia a todos, y especialmente al arquitecto
Rea, que es quien llevó adelante el trabajo, le damos la palabra a él para que
nos haga la presentación del mismo.
Gracias.
SEÑOR REA.- Buenas tardes a todos.
Quería
comenzar manifestando mi agrado, porque cuando uno trabaja en los sistemas de
gestión, en este caso de calidad ambiental, generalmente necesita el
involucramiento de lo que habitualmente se llama la alta dirección. A partir de
este involucramiento que ha tenido
(Se realiza presentación multimedia)
______Pasando al proyecto de
edificio sustentable, los objetivos de la presentación se enmarcaban en tres
aspectos. Uno es un marco general acerca del concepto de desarrollo sustentable;
un segundo aspecto trata de un marco general para el abordaje de un proyecto
sustentable, que puede ser un edificio arquitectónico o, en su defecto, un
proyecto urbanístico; y el tercer aspecto es el desarrollo del proyecto de
edificio sustentable, concretamente, de
Sobre los puntos 1 y 2 no vamos a extendernos en virtud del tiempo que tenemos para realizar la presentación, pero les digo que sí fueron objeto de la entrega del trabajo encomendado. Lo que vamos a desarrollar es el punto 3, el proyecto de edificio, el concepto de edificio sustentable. A medida que lo definamos vamos a enmarcarlo en los puntos 1 y 2, porque es necesario comenzar a definir en forma más amplia el concepto de desarrollo sustentable.
En ese sentido, comenzaríamos con la definición de desarrollo sustentable dada por las Naciones Unidas en 1987, que paso a leer: “Cubrir las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. Lo que uno, en general, puede rescatar de esto es el concepto más amplio de gestión ambiental. Acá no se está nombrando específica o únicamente el control de emisiones atmosféricas ni el control de la eficiencia energética; acá estamos hablando de la optimización ‑en su forma más amplia‑ de los recursos no renovables en toda la cadena de abastecimiento, es decir, desde la extracción de los insumos hasta los procesos productivos y la disposición final de los productos obtenidos. En cualquiera de esas tres etapas existen consumos energéticos, existen desperdicios, y es necesario actuar en ese sentido. No hay que olvidar que estos conceptos abarcan en particular a los edificios, y en general a las expresiones urbanísticas.
En lo que tiene que ver con el proyecto, comenzamos a definir el trabajo en dos etapas. La primera fue una clasificación de los usos y los consumos energéticos que tenía este edificio: clasificación de los usos de agua, caracterización de los efluentes ‑estamos hablando de aguas producidas por la cantina, por los baños, por las limpiezas, por el propio mantenimiento del edificio‑ y clasificación de emisiones atmosféricas.
Las emisiones atmosféricas en un edificio de estas
características podrían clasificarse en dos grandes grupos. Por un lado, las
directas, es decir, las que genera este propio edificio a través del consumo de
la calefacción central, que utiliza combustibles fósiles ‑fueloil o
gasoil‑ y, por otro, las emisiones que UTE genera como consecuencia,
por ejemplo, de
El otro punto sería la clasificación de residuos. Este edificio ‑como todos‑ es generador de residuos, por ejemplo, por el consumo de papel; nombro el papel porque es un caso que después lo desarrollamos particularmente. Podemos hablar de clasificación de residuos sólidos urbanos; de residuos peligrosos producto de algún plan de mantenimiento que pueda tener el edificio; de residuos peligros como los tubos fluorescentes, los restos de tóner, los restos de cartuchos de tinta. Y, evidentemente, hay un tema que nos ha preocupado: la disposición que hace un edificio de estas características ‑es decir, administrativo‑ de los elementos de computación.
En la segunda etapa se desarrollan las oportunidades de mejora y se trata de abordar la selección y el desarrollo de los proyectos. Nosotros estamos en la etapa de diagnóstico, no en la de implementación. Estamos viendo qué oportunidades ‑las cuales pueden ser de determinadas características‑ pueden tener la factibilidad de abordaje en un proyecto determinado. Hay algunos proyectos que van a quedar de lado en virtud de algunos criterios que vamos a ver después.
A esta planilla que estamos viendo habría que prestarle bastante atención porque condensa y contiene todos los conceptos de sustentabilidad. Por un lado, en celeste, y marcando las filas, tenemos lo que nosotros llamamos la gestión ambiental, sobre tres aspectos, que son los que definen los proyectos. Estamos hablando de proyectos energéticos, de proyectos de consumo de agua, de proyectos de residuos, del aspecto territorial ‑en este caso estamos desarrollando un proyecto en la planta física de la propia Junta‑, y de aspectos que son de confort hacia el usuario del edificio. Estos aspectos son importantes.
Nosotros debemos tener en cuenta que cuando hablamos de gestión ambiental hablamos sobre dos temas fundamentales, que son las vedettes de la gestión ambiental: la eficiencia energética y la gestión de residuos. Generalmente, los aspectos referidos a la utilización del recurso agua no son muy desarrollados, no porque no tengan impacto ecológico o social, sino porque no tienen impacto económico; el agua en Uruguay es un bien de poca inversión.
En cuanto al aspecto territorial es fundamental hacer
hincapié en que esto está tratando de generar no solamente un marco para
desarrollar proyectos sobre la planta de
Desde otro punto de vista, también tenemos que mencionar que cuando uno habla sobre la gestión ambiental, el territorio no tiene límites. ¿Cuál es el límite sobre una gestión ambiental? ¿Es el límite departamental, metropolitano, nacional, regional? En particular, en las ciudades hay un tema muy importante, y es que generalmente se proveen y son consumidoras de ecosistemas lejanos. Esto quiere decir que cuando la ciudad de Montevideo se provee de insumos para la construcción generalmente utiliza canteras que no están en Montevideo. Tenemos que recordar que, por ejemplo, hay muchos ladrillos ‑los famosos ladrillos de San Carlos‑ que se traen del departamento de Maldonado. Ni hablar si esto lo trasladamos a ciudades de mayores dimensiones, como pueden ser Buenos Aires, Nueva York, etcétera.
Entonces, es fundamental tener en cuenta estos aspectos y no solamente el aspecto energético o de gestión de residuos.
Sobre las columnas se define “desarrollo sustentable”, que básicamente es la definición que habíamos visto anteriormente. Esta definición tiene que abarcar los análisis de aspectos ecológicos, sociales y económicos, que pueden ser de inversión y amortización. En este sentido, no podemos abordar un trabajo de análisis sobre este edificio si no vemos qué impacto puede tener en la ecología o qué ponderación podemos hacer sobre los aspectos vinculados a la ecología. Lo mismo sucede con lo social. ¿Qué impacto social tiene cualquier desarrollo sustentable? Y el aspecto económico es un tema a tener en cuenta en la medida en que cualquier desarrollo sustentable, cualquier mejora ambiental, generalmente va en contra del modelo de desarrollo económico que predomina en el mundo. Es muy difícil que las cuentas nos den; por ejemplo, cualquier inversión que se pretenda hacer en Uruguay vinculada a la gestión de agua no nos va a dar, porque por el modelo de desarrollo económico, el costo, la incidencia que tiene el agua es menor; quiere decir que cualquier inversión va a ser mucho mayor que la amortización que se pueda dar. O sea que es necesario tener en cuenta estos tres aspectos para analizar las oportunidades en las que vamos a mejorar y el impacto que se va a generar.
Otro punto en la columna sería la cadena de valor. Acá hay otros aspectos, entre ellos, el ciclo de vida de los productos, que ya había mencionado anteriormente. Hay que analizar lo que en la jerga ambiental se llama de la cuna a la tumba. Todos los materiales van desde la extracción, pasan por el proceso productivo y llegan a la disposición final. Hoy hay muchas soluciones técnicas arquitectónicas que dan respuesta a estos temas. Les pongo un ejemplo; no voy a hablar en pro ni en contra, simplemente señalo que es una variable importante. La membrana asfáltica que conoce todo el mundo está producida con una carga energética importante, porque básicamente es producida con petróleo, el proceso de colocación insume gas, y el proceso de disposición final es con alto riesgo de biodegradación. Quiere decir que cuando uno analiza un sistema constructivo no puede perder de vista que el confort y la solución económica son importantes, pero se deben tener en cuenta estos aspectos vinculados al ciclo de vida del producto y su carga energética. Hay muchos edificios que pueden ser energéticamente viables, porque se autoabastecen energéticamente, se abastecen a través de colectores solares o de paneles fotovoltaicos. El hecho es que hay que analizar qué carga energética tienen consigo a la hora de edificar esos edificios puestos en el lugar en el que se ejecutan, y, además, cuál es el costo de mantenimiento y de disposición final que pueden tener muchos de esos productos. Estamos hablando de estos conceptos porque es con los que se analizan las oportunidades de mejora de este edificio, y es necesario tener en cuenta estos aspectos porque hay que legislar a partir de estos encuentros.
Todos estos temas de los que uno está hablando se miden a nivel internacional y se ponderan integralmente a la hora de analizar edificios, planes urbanísticos y urbanizaciones; se ponderan los aspectos ambientales y se tienen en cuenta.
Todo el mundo lo conoce el cambio climático que estamos sufriendo, pero quería mencionar que es necesario introducir el elemento cambio climático para abordarlo desde dos puntos de vista: el de la mitigación, en la medida en que sea posible, y el de la adaptación. En este caso, la mitigación podría consistir en tratar de evitar las emisiones atmosféricas, también en evitar la utilización de recursos no renovables. Con respecto a la adaptación, decíamos que afrontamos un cambio climático pero, por más que se intente apagar la luz y decir “no consumimos más”, los técnicos que han estudiado el tema estiman que por lo menos vamos a tener repercusiones de aquí a cincuenta años. Quiere decir que hay que adaptarse. Debido al cambio climático, en la región en que estamos habrá aumento del nivel del agua, aumento de precipitaciones, aumento de temperatura, aumento de vientos. Todos estos son aspectos sumamente importantes, particularmente sobre la franja costera, a la hora de analizar los edificios que ya están y, sobre todo, los que se van a insertar.
El esfuerzo en el caso de este edificio también estuvo en evaluar qué se podía mitigar y cómo podía adaptarse a determinadas condiciones relacionadas con el cambio climático.
Otro aspecto que nosotros analizamos para evaluar los proyectos fue el tiempo que llevaría implementarlos.
Lo que está en las casillas celestes son los proyectos asociados a cada uno de los canales de actuación, que son energía, agua, residuos, territorio y confort, y están cruzados para evaluar cuáles son de impacto ecológico, cuáles son energéticamente de impacto ecológico, cuáles son de impacto social, cuáles son de impacto económico porque implican una inversión pero tienen una amortización. Vamos a un ejemplo, porque después se van a desarrollar con mayor claridad. Pueden ver ahí que al Proyecto 1 lo llamamos “Claraboya”. El edificio tiene una claraboya que genera lo que los técnicos llamamos asimetrías térmicas. El proyecto apunta a reducir el consumo energético. El Proyecto 2 podría ser colocar equipos inteligentes, interruptores volumétricos, para que el encendido de determinados locales se haga a medida que los funcionarios ingresan a ellos. El Proyecto 3 son los colectores solares y el Proyecto 4 son los paneles fotovoltaicos. Los colectores solares están relacionados con el calentamiento de agua, fundamentalmente para los calefones. Por eso, en este caso este proyecto no tiene impacto, como sí lo tendría, y sería alto, si estuviéramos hablando de un club social y deportivo. Los paneles fotovoltaicos son los que generan iluminación o energía eléctrica.
El impacto social es uno de los cuatro puntos. Hay que invertir en todos ellos para que se puedan llevar a cabo, pero solamente hay amortización en los dos primeros. Después analizamos el aspecto logístico y el aspecto referente a la mitigación y a los impactos.
Sobre esa evaluación de cada uno de los proyectos, que después vamos a detallar con mayor claridad, pasamos a otras planillas. Ahí evaluamos sobre qué proyectos vamos a trabajar, porque sería imposible abordar en una instancia de seis meses, un año, 50 ó 60 proyectos. Habría que ver cómo seleccionar esos proyectos.
En primera instancia, tenemos los impactos que nos interesaría manejar sobre eficiencia económica, eficiencia social, eficiencia ambiental, imagen corporativa. Hay muchos que podrían no tener un resultado económico importante, pero como institución legislativa pueden permitir una imagen hacia afuera ejemplar, a los efectos de comenzar a trabajar en la ciudad sobre estos criterios.
En cuanto a la capacidad en la autogestión ambiental, como se mencionó anteriormente, tiene que ver con la gestión de los residuos y con el impacto que pueda tener este trabajo sobre el edificio, sobre lo departamental, sobre lo metropolitano, sobre lo nacional, regional y mundial. Ustedes se preguntarán: ¿mundial? Por ejemplo, la reducción de emisiones de carbono es algo que repercute mundialmente. Estos son los temas que uno tiene que tratar desde el punto de vista ambiental.
Por otro lado hay que analizar si hay un esfuerzo económico, si hay un esfuerzo de tiempo. Hay aspectos culturales en una organización que a veces son difíciles de modificar. También hay algunos aspectos legales.
Este es el esquema que hemos analizado. Por un lado, energía. Sobre las columnas están los aspectos relacionados con los esfuerzos, y sobre las filas, los vinculados a los impactos. Lo que se ve en gris más claro son los programas y proyectos que se van a llevar a cabo sobre la base de esa ponderación que antes habíamos mencionado.
En cuanto a los proyectos de energía, por ejemplo, vemos que es de gran impacto contar con paneles fotovoltaicos, pero también es un esfuerzo enorme porque económicamente hay que hacer una inversión. A su vez, probablemente no se tenga una amortización en el tiempo estimado.
El aspecto llamado “claraboya” está más relacionado con la arquitectura pasiva, la arquitectura ambiental, la utilización de los recursos naturales de ventilación natural y de iluminación natural. La idea es no permitir la incidencia solar en la época calurosa y tener radiación solar en los períodos fríos. Obviamente que hay que hacer una inversión.
Con respecto a los equipos inteligentes, nos referimos a lo que decíamos hoy: el encendido automático con la detección automática de personas en determinados lugares.
En cuanto al agua hay dos proyectos posibles. Uno es la gestión según los usos. Esto representa un bajo impacto y una alta incidencia económica. Lo que sí podría significar un impacto medio y un bajo esfuerzo económico es la colocación de canillas inteligentes, que se cerraran una vez que dejaran de utilizarse.
Con respecto a los residuos, también tenemos dos proyectos ‑a pesar de que estaba la posibilidad de analizar muchos‑: gestión de papel y gestión de residuos en general.
Con respecto al aspecto territorial, en esta instancia no vemos importante el análisis; puede ser abordado posteriormente.
Desde el punto de vista del confort ‑proyecto 2‑, se analizó
cómo los funcionarios se sienten, no en el ambiente laboral ‑no se
analizó ese aspecto‑, sino desde el punto de vista climatológico, ya sea por frío o calor, o por
la iluminación. Se trata de ver qué dependencia tiene la utilización de
iluminación natural y de ventilación natural. Ahí analizamos tres aspectos. Estamos
hablando de cuatro edificios que se unen para una misma función, en los cuales
hay algunos problemas en cuanto a la accesibilidad. Sería bueno abordar algunos
proyectos con respecto a eso.
Acá se introduce un
tema, que a nivel normativo internacional se ha llamado “edificio enfermo”. El
edificio enfermo está referido a edificios que generalmente pueden tener únicamente
ventilación artificial ‑no tener una adecuada renovación de aire natural‑,
o en los que se utilicen pinturas o insumos que pueden producir enfermedades en
las personas que trabajan en él. Entonces, podría hacerse un plan de
mantenimiento teniendo en cuenta algunos aspectos que existen en la normativa
internacional con respecto a eso.
En definitiva, los
proyectos quedarían en la posibilidad de analizar la utilización de paneles
fotovoltaicos en
El otro aspecto que ya habíamos mencionado es el análisis que se hizo en la arquitectura pasiva, que está referida a los pisos 3 y 4 del edificio sede, donde hay un patio central con una suerte de claraboya, en la cual hay posibilidades de intervenir con un concepto de arquitectura bioclimática y con lo que se llama arquitectura pasiva. Allí hicimos un relevamiento: evaluamos que durante el día y en la época de verano está encendido el aire acondicionado casi permanentemente. Estas ventanas tienen una orientación hacia el oeste, lo que genera que se tengan que cerrar, poner cortinas, para evitar la incidencia de la luz. Esto implica que todas las luces estén encendidas durante el día, además del aire acondicionado.
La intervención que se puede realizar acá es tratar de generar, a través de un mejor diseño arquitectónico, ventilación natural, diferenciada para el verano y para el invierno; o sea, generar la posibilidad de optimizar el uso de energía a través del aire acondicionado o de la iluminación.
Evaluar la posibilidad de colectores solares no está dentro de los proyectos, pero no lo queríamos descartar a los efectos de aquel aspecto cultural o de aquel aspecto de imagen corporativa de que sea un edificio en el que puedan generarse mediciones y evaluar ‑para un edificio de estas características‑ cuáles son las incidencias, tomando como batería de trabajo algunos de estos aspectos.
Con respecto al agua, ya lo mencionamos: tenemos las canillas inteligentes. El otro tema sería evaluar el consumo de agua no potable. Nosotros hicimos un relevamiento, por ejemplo, de los usos. Uno podría imaginarse un gran contenedor de agua a nivel de azotea que recibiera agua de lluvia y que dicha agua fuera utilizada para los inodoros y mingitorios. Incluso se puede usar esa agua para otros fines, como podría ser alguna limpieza. La función que tiene este edificio y el uso del agua que se hace en él hacen que sea muy poca al agua que se necesita para el consumo; no necesariamente tendría que ser agua potable. Obviamente, este es un tema ‑podría pecarse de romanticismo‑ interesante a comenzar a analizar en muchos edificios; es decir, tener en cuenta el análisis del consumo del agua por uso. En algunos casos nos podría llegar a dar resultados bastante asombrosos. Fundamentalmente, no es un tema económico, sino cultural. Siempre hay que ponderar los tres aspectos que ya habíamos visto ‑lo cultural, lo ecológico y lo económico‑ para que puedan desarrollarse trabajos sobre la base de la sustentabilidad.
En cuanto a los
proyectos, hay dos destinados a residuos. Uno es el generado por consumo de
papel, que lo vamos a evaluar porque es un residuo que nos ha dado resultados
económicos. El otro es la gestión integral de residuos a través de la
posibilidad de minimizar, luego reutilizar, reciclar, y la disposición final.
Sobre la disposición final es necesario generar planes de segregación: separar
los residuos peligrosos, residuos sanitarios, residuos sólidos urbanos o
residuos producidos por obras civiles. En este momento
Sobre el aspecto territorial o planta física, en este momento no se van a desarrollar proyectos. Y los proyectos de confort ‑para terminar‑ serían los proyectos arquitectónicos atendiendo la satisfacción del usuario. La posibilidad de intervenir sobre algunas áreas con respecto a proyectos de arquitectura podría hacer factible la utilización de algunos conceptos. En la recorrida he visto que en muchas de las oficinas se comienza a generar la posibilidad de poner macetas con plantas. Eso, por ejemplo, es una forma de evidenciar que el usuario necesita determinados elementos. Esto, en una zona particular de Montevideo donde no hay una relación con el verde muy grande, es una necesidad. Entonces, podría ser factible tener en cuenta estos proyectos.
Ya hablamos del concepto de edificio enfermo.
En cuanto a la accesibilidad, para mí este es un tema que está en la tapa del libro. Hay partes del edificio en las que el tema de la accesibilidad está muy bien resuelto. La cuestión es llegar a todos los puntos de los cuatro edificios. Por lo tanto, esto también sería algo a tener en cuenta.
En todo esto hay aspectos basados en lo cultural, en lo social, si se quiere, y también hay otros relacionados con lo ambiental. Y hay una asociación con respecto a ver cuáles son viablemente económicos.
En cuanto a la gestión del papel, en esta gráfica podemos ver los picos en los que se compra el papel; ello aparece indicado en azul. Vemos que se anda rondando las 1:800.000 hojas. Es decir que hay que gestionar, por ejemplo, un depósito para 1:800.000 hojas. Asimismo, vemos que el otro pico de suministro es en agosto de 2008. Quiere decir que hay que dimensionar un depósito de 1:800.000 hojas, pero, además, hay que gestionarlo con determinadas condiciones ambientales para que esas hojas aguanten durante un año.
Aquí podemos ver
los picos de consumo. Si nosotros analizamos esto desde el punto de vista
logístico, vemos que el pico más alto es de 350.000 hojas, lo que implicaría
poder hacer un análisis y reducir la cantidad de hojas, haciendo un suministro,
por ejemplo, seis veces al año. Obviamente, ahí hay un aspecto cultural a tener
en cuenta; se trata, fundamentalmente, de la forma en que
Nosotros ya
planteamos el análisis de una estrategia de reducción de papel. Proveeduría
consume el 62% del papel que utiliza toda
Con respecto a la
eficiencia energética, analizamos ‑como habíamos dicho‑ un mismo
proyecto en dos alternativas: el proyecto de los paneles fotovoltaicos ‑es
el 2‑ y el de la arquitectura bioclimática o pasiva a través del análisis
de los pisos 3 y 4 del edificio sede. En esos tres locales habría un consumo de
aire acondicionado de cerca del 46% del edificio sede. Tenemos también el
consumo por computación y el consumo dado por las lámparas fluorescentes. Hoy
por hoy casi todas las lámparas en
El trabajo consiste en analizar programas sobre ventilación e iluminación natural, control de la radiación solar incidente en las épocas de verano y en las frías, y uso eficiente de los sistemas artificiales. No se descarta la utilización de ventiladores ni de luz artificial; estamos hablando de no perder calidad de vida y de no perder calidad de trabajo. No se trata de que el resultado sea que el desarrollo sustentable no sirve para nada. Se trata de reducir la cantidad de horas en que se prende la luz; hoy el uso diario es de casi tantas horas como las que están funcionando estas áreas.
El otro proyecto sería el de los paneles fotovoltaicos.
En definitiva, durante el día el consumo por concepto de luz y de energía por los sistemas de aire acondicionado quedaría en porcentajes mínimos. La incidencia pasaría, por ejemplo, al consumo por uso de computadoras, y el resultado sería que para todo el edificio sede habría una reducción del 34% del consumo energético. Solamente analizando los pisos 3 y 4, y la parte del edificio donde funciona el plenario, la incidencia sería de un 55%.
Aquí figura lo que habíamos mencionado antes, es decir, las estrategias y las acciones a tomar.
Otro aspecto fundamental que no ha resultado incidente pero que no hay que pasar por alto es el análisis de la propia factura. La factura se compone de tres aspectos que a veces no se tienen en cuenta: potencia contratada, consumo, y potencia reactiva dada por las lámparas de bajo consumo. Cualquiera de esos tres aspectos factura y cualquiera tiene la posibilidad de ser analizado conceptualmente según el consumo.
En el caso de las facturas por potencia, hemos analizado que en este edificio lo que se consume por potencia es lo que se paga; no hay una contratación por determinada potencia y se da un consumo menor, en cuyo caso se estaría pagando un precio distinto. En esta gráfica vemos en celeste el consumo inicial; lo otro es el propuesto a través de los paneles fotovoltaicos o la arquitectura pasiva. El análisis de la factura reactiva se debe hacer porque generalmente existen sistemas, como los condensadores, que pueden generar la posibilidad de analizar esto. Este es un canal de trabajo en el cual no soy especialista; sería interesante que con el Departamento de Mantenimiento pudiéramos hacer un análisis al respecto a fin de ver si existen posibilidades de optimización.
En esta imagen vemos lo que se acaba de decir acerca de las estrategias a realizar.
Acá aparece el relevamiento sobre los conceptos de confort. La pregunta era si existía confort en verano y en invierno; esto estaba planteado desde el punto de vista de la utilización de los recursos naturales; obviamente, si no intervienen los recursos artificiales hay alguna insatisfacción.
Aquí se manifiesta a través de qué viene el confort: es a través de los aspectos artificiales.
Sobre el concepto de iluminación artificial y natural sucede lo mismo. Hay un déficit con respecto a eso y ello genera parte de lo que podrían llegar a ser aspectos del edificio enfermo. El edificio enfermo se manifiesta no solamente a través de enfermedades laborales, sino también con síndromes. Yo no soy médico, pero a veces no se detecta una enfermedad y, sin embargo, existe un síndrome, porque todo el mundo pide licencia médica. A veces es manifestado, por ejemplo, por la utilización de moquete: con el tiempo, en la moquete quedan determinadas partículas que pueden generar alergias. Estamos manejando esos conceptos sumados a los de iluminación natural. El confort está dado, entonces, por hacer hincapié en esos aspectos.
La conclusión final es que abordar un proyecto sustentable sería factible, económicamente viable, eficaz y de alto impacto.
Creo que el abordaje de estos proyectos de los que estuvimos hablando podría hacerse entre los seis meses y un año, con la posibilidad de dejarlos implementados y evaluarlos. Puede ser que en algunos casos la ejecución o la inversión lleven un poco más de tiempo, ya que todo esto implica cambios culturales y cambios en la organización que hay que desarrollar.
En definitiva, y para resumir el tema, sería importante que esta institución abordara trabajos y programas de esta índole, generando una imagen corporativa hacia afuera como ejemplo, y también la posibilidad de comenzar a trabajar sobre la normativa en lo que respecta a edificios existentes, edificios a construir y planes urbanísticos de Montevideo.
Muchísimas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE DE
Creo que todos aquellos que sabían y aquellos que no sabíamos nada salimos de esta jornada pensando un poco más en cómo mejorar esta institución, que es representativa de los montevideanos, y en cómo podemos acercar las cuestiones que tienen que ver con la física, con el medio ambiente, con el aire y con la luz a la ciudad de Montevideo.
Muchísimas gracias a todos nuevamente.
(Queda finalizado el evento)
(Es la hora 17:10)