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Acto de homenaje por el 60 aniversario de |
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Celebrado el 8 de diciembre de 2008 en el Cabildo de Montevideo |
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Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos |
(Se inicia el registro de la versión taquigráfica)
(Es la hora 16:10)
MAESTRO DE CEREMONIA (Juan Maldonado).- Buenas tardes a todas, a todos.
Les damos la
bienvenida a esta convocatoria titulada: “Un Compromiso de Valor Superior por
los Derechos Humanos” que se realiza en el marco del 60º aniversario de
Damos la
bienvenida y saludamos la presencia del señor Intendente Municipal de
Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich; del señor Presidente de
Para dar comienzo a la parte oratoria, invitamos a hacer uso de la palabra al Defensor del Vecino de Montevideo, psicólogo Fernando Rodríguez.
SEÑOR DEFENSOR DEL VECINO DE MONTEVIDEO (Fernando Rodríguez).- Muy buenas y cálidas tardes. Gracias por estar acompañando esta instancia, que es de suma importancia para las tres instituciones que en este momento los convocamos.
Agradezco al
señor Intendente de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich, y al señor Presidente
de
Quiero agradecer
también la presencia de todos ustedes, integrantes del Concejo Consultivo de
Muy brevemente
quiero expresar nuestra más profunda satisfacción por este momento. A dos años
de gestión de
Como decíamos, estas tres instituciones del sistema democrático montevideano, en el marco de la independencia de sus competencias, procuran permanentemente construir en forma complementaria, tomando como eje de esa construcción los derechos humanos de los montevideanos y de las montevideanas.
En esta
oportunidad quiero saludar el esfuerzo multisectorial de la sociedad civil, del
sistema político uruguayo y del Estado por el momento especial que estamos
viviendo al haberse aprobado el 19 de noviembre por parte del Senado de
¿Por qué
Los derechos humanos constituyen un indicador por excelencia a la hora de medir si nuestras estructuras institucionales están en la senda democrática que la ciudadanía espera de ellas.
También convocamos a este encuentro y adherimos a él porque estamos comprometidos con la promoción integral de las personas, aportando un análisis integral y objetivo de aquellos aspectos de la vida cotidiana de las personas a los que las políticas públicas no dan la respuesta necesaria y oportuna para la mejor satisfacción de la población. Pretendemos aportar tal vez no más que un granito de arena proponiendo hacer una reflexión en la cual toda la comunidad participe, con el objetivo de avanzar en el diseño y en el desarrollo de una política que supere la separación entre políticas sociales, políticas laborales, políticas económicas, políticas de infancia, políticas de género, políticas de empleo, para construir una sola política: una política humana.
Gracias.
(Aplausos)
MAESTRO DE CEREMONIA (Maldonado).- Antes de continuar con la parte
oratoria, quiero decir que han llegado innumerables adhesiones a esta
actividad. Vamos a dar los nombres de quienes las envían: Asociación Civil
Gurises Unidos; Consejo Directivo Central de
Creo que con el fuerte aplauso de todos los presentes tenemos que agradecer estas adhesiones que se suman a esta actividad del día de hoy.
(Aplausos)
______Vamos a invitar a hacer uso de la palabra al señor
Presidente de
SEÑOR PRESIDENTE DE
En nombre de
Propiciamos y saludamos esta iniciativa, que se
inscribe en el marco de la actuación política institucional del Parlamento de
Es así como, a 60 años de
En tiempos de velocidad, de consumo, de desdén hacia conductas personales y colectivas que construyen ciudades y ciudadanos; en tiempos en que vale más la propiedad del hombre que la palabra del hombre; en tiempos en que la mercancía sustituye a las ideas y el beneficio personal es un altar mayor que la felicidad colectiva; en tiempos en que vale más la vida de una mascota que el hambre de una niña; en tiempos en que el cálculo y la fugacidad atropellan los sueños; en estos tiempos en que la tecnología es un culto y el aire y el sol casi enemigos del hombre, reivindicamos tozudos una y otra vez que el centro de la vida tiene que ser el respeto a la persona, el buen comportamiento entre nosotros, el cuidado de la ciudad ‑que es la casa grande de todos y de todas‑ y la tolerancia con el diferente.
Nuestro compromiso es cumplir y hacer cumplir, a través de las herramientas legislativas, todo aquello que se oriente en el sentido del más irrestricto respeto a los derechos humanos y al bienestar ciudadano, hacia una ciudad integrada para el pleno desarrollo de todos y cada uno de nosotros.
Por esas razones,
Muchas gracias.
(Aplausos)
MAESTRO DE CEREMONIA (Maldonado).- Finalizando la parte oratoria, invitamos a hacer uso de la palabra al señor Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich.
SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DE MONTEVIDEO (Ricardo Ehrlich).-
Buenas tardes estimado Presidente de
En primer lugar, como lo manifestaran tanto el
Presidente de
En esta ocasión quería compartir con ustedes algunas reflexiones, más allá de lo que acaban de señalar nuestros compañeros de mesa, referidas a algo que es de nuestra estricta responsabilidad y que tiene que ver con los derechos humanos, y que en estos días se expresa bajo la forma de los derechos en la ciudad, los derechos a la ciudad. Esta es una forma de lectura de los derechos humanos difusa, compleja y que hace, sin duda, a las responsabilidades de los tres integrantes de este panel ante quienes representamos. Los derechos a la ciudad hacen al derecho a tener un proyecto de vida a realizar en el lugar que uno elige. Esto que parece tan sencillo de expresar y tan evidente, que plasma y conjuga el conjunto de los derechos humanos, a veces es muy complejo de concretar en el plano de los elementos concretos y en la vida cotidiana.
Los derechos a la ciudad implican, en primer lugar, poder desarrollar ese sentimiento de pertenencia, de sentir que pertenecemos a un lugar y que el lugar nos pertenece. Es el lugar que elegimos para desarrollar nuestro proyecto de vida. A ese sentimiento de pertenencia ‑que es de muy difícil creación‑ es muy difícil darle vida cuando la propia sociedad y la propia ciudad no crean las condiciones como para que nazca, se desarrolle y se fortalezca. Junto con ese sentimiento de pertenencia está el sentido y el sentimiento de autoestima, lo que termina creando lo que entendemos es responsabilidad mayor en el espacio de la ciudad, que es la creación de ciudadanía.
Hablar de pertenencia y de derechos del ciudadano implica reconocer, en primer lugar, que una ciudad, una sociedad, se tiene que abrir a la mayor diversidad posible de proyectos de vida, considerando que los habitantes de ese espacio, de ese territorio, pueden recorrer caminos muy diferentes, y que se tiene que asegurar, para unos y para otros, la concreción de su proyecto. Eso implica generar un mecanismo de desarrollo de las potencialidades, capacidades y sensibilidades de cada uno, y crear espacios compartidos que permitan conjugar esas diferencias, que permitan sumar, coexistir, complementar sensibilidades y definiciones personales.
Nuestra propia historia nos enseña un camino. Somos una comunidad, una sociedad que se ha ido formando por la confluencia de comunidades y de pueblos muy diversos, y que podrían haber sufrido esos procesos complejos que sufren los encuentros de culturas, los procesos de aculturación que terminan generando híbridos, por los cuales el individuo no termina por estar en un lado ni en el otro; los procesos de asimilación, que tienen resultados a veces muy positivos para el conjunto de la sociedad, pero que hacen desaparecer el aporte de una cultura, de una sensibilidad. Entonces, saber conjugar y crear espacios que permitan desarrollar unos y otros factores entendemos que es uno de los elementos centrales para crear, para construir una sociedad, y eso forma parte de ese derecho a la ciudad. Pero el derecho a la ciudad también se hace a partir del derecho a tener una calidad de vida acorde con el desarrollo del espacio donde se vive. También tiene que ver con tener derecho al desarrollo de capacidades en función de los talentos y los méritos de cada uno, y más aún ‑y primero que desarrollar capacidades‑, a poder descubrir capacidades y tener un contexto en el cual cada ciudadano, cada ciudadana, cada niño que nace, puede tener oportunidades de encontrarse y saber cuáles son sus capacidades, cuánto vale y para qué vale.
Entiendo que el conjunto de esos elementos se inscribe totalmente en lo que son los derechos humanos esenciales y configuran esta expresión de derecho a la ciudad.
Hay un último elemento que tiene que ver con los valores de convivencia. Los espacios sociales, los espacios urbanos, se crean, se constituyen en torno a compromisos, pactos, referentes, que aseguran la convivencia, el respeto a la diversidad y a los derechos de cada uno. Construir, definir y hacer respetar normas de convivencia son elementos centrales en ese espacio que definimos como ciudad. Esos referentes tienen que ser socialmente compartidos, no alcanza con que estén escritos, con que sean letras de bronce en alguna pared; la propia sociedad y sus actores tienen que darles vida permanentemente.
A lo largo de la historia, en el espacio de las ciudades, dar vida a los valores ha seguido caminos distintos. Distintas instituciones y distintas institucionalidades han permitido que culturas y pueblos den relieve a uno u otro valor. Hoy, en nuestro medio, a eso le llamamos creación de ciudadanía. Ese es uno de los caminos que tenemos que seguir para poder reforzar esos valores de convivencia que sustentan los espacios en los que se desarrollan plenamente los derechos de cada persona.
Es por esto que le asignamos tanta significación a este encuentro y a la firma de este documento, que implica seguir levantando banderas y seguir subrayando la importancia de recorrer un camino que permita construir y mantener vivos estos valores esenciales.
Quiero saludar, entonces, en la persona del Presidente
de
Muchas gracias.
(Aplausos)
MAESTRO DE CEREMONIA (Maldonado).- Seguidamente, daremos lectura a la declaración conjunta.
“60 Aniversario
de
“
“Declaramos que:
“1.- Reconocemos
que
“2.- Desde el 10
de diciembre de 1948 la comunidad internacional estableció
“3.- Que el Estado, en los distintos niveles de gobierno, el ordenamiento democrático y sus prácticas institucionales, emanados de la soberanía popular, son las principales garantías al servicio de los ciudadanos y en este marco son exigibles.
“4.- Que el mejor
escenario para el desarrollo pleno de los Derechos Humanos ‑entendidos
como todo lo necesario para el desarrollo digno, solidario y con justicia
social de las personas y las comunidades‑ se construye desde una relación
democrática entre el Estado y
“5.- Que la articulación entre la participación ciudadana, la actuación democrática de la sociedad civil, y la gestión de la estructura del gobierno departamental de Montevideo, constituye la mejor apuesta para garantizar el cumplimiento de los derechos ciudadanos en nuestro Departamento.
“Asumimos:
“1.- El desafío de incorporar todo lo que hemos declarado, como ‘Compromiso de valor superior’ el que se traducirá en nuestras prácticas institucionales cotidianas y en el logro de un Departamento más inclusivo, participativo y democrático, que contribuya con la ‘pública felicidad’ de sus habitantes.
“2.- El compromiso de promover conjuntamente las Buenas Prácticas Vecinales, entendidas como toda acción enmarcada por valores humanos de solidaridad, dignidad, respeto por el medio ambiente, cuidado por el otro, inclusión y justicia.
“3.- El compromiso de promover individual y colectivamente el cuidado de la ciudad y el Departamento, como el ámbito que nos pertenece a todos y a todas, en donde se construyen las relaciones comunitarias y donde fluye la vida cotidiana de sus habitantes, para fortalecer la convivencia democrática.
“4.- El compromiso de cumplir y hacer cumplir desde las herramientas legislativas, ejecutivas y de promoción, todas aquellas acciones que reflejen el mayor compromiso con las buenas prácticas de promoción de dichos valores humanos y de respeto al medio ambiente en el Departamento.
“Convocamos:
“1- A todas las vecinas y vecinos de Montevideo: a sumarse al desarrollo de buenas prácticas vecinales a la hora de relacionarnos con nuestros vecinos/as, en el marco de los espacios de interacción comunitaria y de la convivencia cotidiana.
“2- A las instituciones de la educación y académicas: a incorporar en sus prácticas educativas, de investigación y de extensión, actividades que expliciten el valor de las actitudes y acciones ciudadanas responsables con la promoción de relaciones humanas basadas en la solidaridad, la justicia y la autonomía.
“3- A las empresas y a las organizaciones empresariales: a desarrollar buenas prácticas, respetuosas del medio ambiente, de las condiciones de trabajo de sus empleados, y de la buena convivencia con sus vecinos, con responsabilidad y cuidado por los espacios públicos y los entornos comunitarios.
“4- A las organizaciones religiosas: a profundizar el compromiso con el desarrollo de prácticas que motiven a sus miembros y a la comunidad toda, desde los valores que impulsan, a ser fieles con prácticas inclusivas y de respeto por la diversidad cultural, en las cuales se expresen los valores de una comunidad cuidadosa de sus integrantes.
“5- A las organizaciones sociales: a fortalecer su rol de interacción entre los distintos colectivos promoviendo sinergias que profundicen y fortalezcan a la sociedad civil en general, en su rol de estimular la participación ciudadana, de atender a las necesidades e intereses de los sectores más excluidos y precarizados, y promoviendo acciones solidarias en la comunidad.
“6- A las organizaciones político-partidarias: a esforzarse para recoger las necesidades genuinas de la población y transformarlas en acciones de gobierno.
“7- A todas y todos: ciudadanos y ciudadanas de Montevideo, les convocamos a fortalecer un compromiso de valor superior con los derechos humanos de todas las personas y comunidades de nuestro territorio junto con el respeto y cuidado de otras formas de vida y del medio ambiente, para hacer del ámbito comunitario un espacio de desarrollo pleno, digno y confiable, del cual nos sintamos protagonistas y responsables, constructores de lo que nos pertenece a nosotros, a nuestros hijos, y a las generaciones futuras: una comunidad de buenas prácticas vecinales e institucionales.
“A los ocho días del mes de diciembre de 2008.
“Intendente Municipal de Montevideo - Ricardo Ehrlich
“Presidente Junta Departamental de Montevideo ‑ Edil Gastón Silva
“Defensor del Vecino ‑ Fernando Rodríguez.”
(Aplausos)
_____Firman a continuación el señor Intendente Municipal de
Montevideo, Ricardo Ehrlich; el señor Presidente de
(Así se efectúa)
Con un fuerte aplauso de todas y todos ustedes, los invitamos a partir de este momento a adherirse a esta declaración estampando su firma en las hojas que están sobre la mesa.
Gracias.
(Aplausos)
(Es la hora 16:40)