ACTA N° 1.397

 

En Montevideo, a los veinticinco días del mes de junio de dos mil ocho, siendo la hora catorce horas y cinco minutos, celebró Sesión Extraordinaria la Junta Departamental de Montevideo, bajo la Presidencia de:

 

DON GABRIEL WEISS, Presidente y

DONA GRACIELA GARIN, 2do. Vicepresidente.

 

Secretaría de los señores: Alejandro Sánchez, Secretario General, José María Bidegain, Secretario General Adjunto.

 

Con la asistencia de los señores Ediles:

 

TITULARES

 

AGUIAR, SILVIA

AYESTARÁN, TERESITA

CAIRO, CECILIA

CALANDRA, MARIO

CANTERO, FITZGERALD

CARRASCO, MARCELO

CURUTCHET, OSCAR

ESTAVILLO, EDMUNDO

FACCHINETTI, ANGEL

FACELLO, GUILLERMO

FERRER, PABLO

FERRO, CRISTINA

GLOODTDOFSKY, ANIBAL

GRAFFIGNA, DANIEL

LUJAN, LUIS

MARTÍNEZ, LUIS

MERONI, JORGE

OSTA, GUSTAVO

PLACERES, DANIEL

RIPOLL, FERNANDO

RONDÁN, GLENDA

SÁNCHEZ, JAR

SCHIAVONE, JULIO

SILVA, GASTÓN

TUTZÓ, CARLOS

VILLAMARIN, FABIAN

VIVIANO, ALVARO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SUPLENTES

 

ABELLA, VENANCIO

BENZANO, FERNANDO

BRUSCO, RAÚL

DECIA, MARÍA

FRANCO, MARIA

GONZÁLEZ, MIGUEL

MACHADO, EDGARDO

MENESES, RUBEN

MORANDEIRA, JORGE

NIEVES, DANTE

NÚÑEZ, GERARDO

PÉREZ, CONSUELO

RISSOTTO, PEDRO

RODRÍGUEZ, CARLOS

SPERA, RICARDO

VIERA, JESÚS

VIERA, LEONEL

VILLAR, GRACIELA

En uso de licencia los señores Ediles: Susana Pereyra y Ruben Prieto.

 

 

 

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gabriel Weiss).- Habiendo número en Sala, damos inicio a la sesión extraordinaria del día miércoles 25 de junio de 2008.

 

(Es la hora 14:08)

 

RECIBIR AL SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL, DR. RICARDO EHRLICH, A LOS EFECTOS DE QUE INFORME SOBRE:

I)                   FRACASO DE LA POLÍTICA DE RECURSOS HUMNOS Y DETERIORO DE LA GESTIÓN MUNICIPAL. CONFLICTO CON ADEOM. CAUSAS, RESPONSABILIDADES, INCAPACIDAD DE LA INTENDENCIA MUNICIPAL DE MONTEVIDEO PARA RESOLVER EL MISMO EN TIEMPO RAZONABLE.

II)                 NEGOCIACIÓN IMM – ADEOM. INCONSISTENCIA DE LAS AUTORIDADES DE LA IMM EN LA NEGOCIACIÓN.FUNDAMENTOS DE LAS PROPUESTAS DE LA IMM A ADEOM, EN PARTICULAR LA PRESENTADA EN EL MES DE DICIEMBRE.RETIRO DE LA PROPUESTA Y CAMBIO DE POSICIÓN.INCIDENCIA DE LA ERRÓNEA GESTIÓN DEL MUNICIPIO EN LA EXTENSIÓN Y AGRAVAMIENTO DEL CONFLICTO.

III)             FUNDAMENTOS DE LA POSICIÓN DE POLITIZACIÓN DE LAS RELACIONES LABORALES ADOPTADAS POR LA IMM QUE, LEJOS DE SOLUCIONAR LA CRISIS, LE HAN DADO A LA MISMA UN CLARO CARÁCTER DE CONFRONTACIÓN. CONSECUENCIAS SOBRE LA GESTIÓN.

(EXP. 2008-0931).

 

______El único punto del Orden del Día dice así:

“Recibir al señor Intendente Municipal, Dr. Ricardo Ehrlich, a los efectos de que informe sobre:

 

“I) Fracaso de la política de recursos humanos y deterioro de la gestión municipal. Conflicto con ADEOM. Causas. Responsabilidades. Incapacidad de la Intendencia Municipal de Montevideo para resolver el mismo en tiempo razonable.

 

“II) Negociación IMM‑ADEOM. Inconsistencias de las autoridades de la IMM en la negociación. Fundamentos de las propuestas de la IMM a ADEOM, en particular la presentada en el mes de diciembre. Retiro de la propuesta y cambio de posición. Incidencia de la errónea gestión del Municipio en la extensión y agravamiento del conflicto.

 

“III) Fundamentos de la posición de politización de las relaciones laborales adoptadas por la IMM que, lejos de solucionar la crisis, le han dado a la misma un claro carácter de confrontación. Consecuencias sobre la gestión”.

 

Le voy a pedir al señor Secretario General, Alejandro Sánchez, que dé lectura a una nota enviada por el señor Intendente.

 

SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Alejandro Sánchez).- Dice así:

 

            “Montevideo, 24 de junio de 2008.

 

            “Señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Edil Profesor Weiss.  

“Presente.

 

            “De mi mayor consideración:

 

            “Comunico a Ud. que en relación al Llamado a Sala que por Resolución N° 10.217, se me convoca para informar sobre temas relativos a distintos aspectos del relacionamiento de la Administración con ADEOM, designo para representarme a tales efectos al Director General del Departamento de Recursos Humanos y Materiales, Lic. Pablo Anzalone, quien asistirá acompañado por el Pro Secretario General Dr. Jorge Rodríguez, de acuerdo a lo dispuesto en el Artículo 285, Inciso 2° de la Constitución de la República.

 

            “Sin otro particular, aprovecho la oportunidad para saludarle con la consideración más distinguida”.

 

            Firma la nota el Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- El régimen de funcionamiento consistirá en una intervención sin límite de tiempo del Edil convocante; responderá sin límite de tiempo la Intendencia Municipal; se abrirá luego el régimen de debate de diez minutos y diez minutos para todos los Ediles; luego volverá a intervenir el Edil convocante sin límite de tiempo; y terminará la Intendencia en una intervención sin límite de tiempo, no habiendo lugar a interrupciones durante las intervenciones primeras y finales del Edil convocante y de la Intendencia.

 

            Ponemos a consideración del Cuerpo este régimen de trabajo.

 

            Si no hay observaciones,  va a votar.

 

            Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 22 votos.

 

            Tiene la palabra el Edil convocante, señor Gustavo Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Por una cuestión previa al inicio de la intervención, quiero saber a quiénes designa la carta que envía el señor Intendente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- El señor Intendente designa para representarlo al señor Director General del Departamento de Recursos Humanos y Materiales, licenciado Pablo Anzalone. Éste, señala, asistirá acompañado por el Prosecretario General.

 

            El representante designado por el Intendente, según dice la nota, es el señor Pablo Anzalone.

 

SEÑOR OSTA.- Señor Presidente: a los efectos formales y para habilitar la permanencia de la tercera integrante de la delegación, correspondería primero que se identificara, y luego, que el Cuerpo se expidiera.

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- Buenas tardes a todas las señoras Edilas y señores Ediles.

 

            El señor Intendente designa, de acuerdo con la Constitución, al funcionario de mayor jerarquía de la repartición que tiene que ver con el tema, que es Pablo Anzalone, como Director General de Recursos Humanos. Tanto la Directora de la División Personal, Ana María Vignoli ‑que es quien nos acompaña‑ como yo estamos acompañando a quien el Intendente designa formalmente, de acuerdo con la Constitución, reitero, que es el licenciado Pablo Anzalone.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Está aclarado el punto.

 

SEÑOR OSTA.- El normal desapego a los aspectos reglamentarios hace que se incurra en este tipo de confusiones, señor Presidente.

 

            El señor Intendente Municipal refiere en su carta al señor Director Anzalone y al señor Prosecretario. Lo que yo pedí, a los efectos de corregir un aspecto reglamentario, es que la tercera integrante que hoy acompaña a los Directores tenga a bien identificarse, y que luego su permanencia en Sala sea avalada por el Pleno, porque no está mencionada en la carta.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Así lo vamos a hacer, pero procedimos primero a aclarar.

 

Ahora lo ponemos a consideración del Cuerpo.

 

            Si no hay observaciones, se va a votar.

 

            Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 26 votos.

 

            Tiene la palabra el Edil Gustavo Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Gracias, señor Presidente.

 

            Sinceramente, vemos con un poco de tristeza y con preocupación institucional el hecho de que el señor Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrilch, no esté en Sala.

Vemos con preocupación institucional ‑lo reitero, señor Presidente‑ que el señor Intendente Municipal entienda que hoy dentro de los asuntos que hacen a la problemática municipal hay otros aspectos, otros temas, otros compromisos ‑seguramente de mayor importancia para su escala de valores, porque el tiempo uno lo administra en función de prioridades‑ que requieren su participación, pero no el tratamiento de este tema en la Junta Departamental de Montevideo. Creo que el doctor Ehrlich está haciendo un daño sin darse cuenta; quiero pensar que es así, señor Presidente.

 

            El tratamiento de esta situación, que es grave, de esta crisis que ya lleva varios años ‑es un verdadero récord, como bien se ha dicho, y creo que hay consenso en ello‑, hace que esta discusión que se desarrolló en el espacio público a través de los medios de comunicación ‑lo cual es lógico y válido‑ no haya tenido hasta el momento una consideración como la que estamos planteando hoy en la Junta Departamental de Montevideo. Pensamos que, justamente, este ámbito institucional debe ser uno de los más importantes para discutir este tema, que hace a un asunto de vital importancia para el funcionamiento del Municipio. Entonces, no está bien, señor Presidente, que se genere este daño; porque esto genera daño. Es un desplante lo que se le hace a la Junta Departamental de Montevideo; en los hechos, es decir: “Yo tengo cosas más importantes que hacer que ir a discutir este tema”. Aparentemente, este tema no forma parte de la agenda del Gobierno, o por lo menos no de sus primeros puntos.

 

            En el día de ayer, señor Presidente, recibimos vía mail algunas invitaciones de la División de Comunicación. Allí se daba cuenta de la agenda del Intendente y se nos invitaba a acompañarlo en algunos de los actos. Uno es el cierre de un proyecto: “Las mujeres transformamos las ciudades”. Seguramente es un tema importante. Ahí sí puede ir el Intendente y prestigiar con su presencia ese acto que, reitero, es importante, aunque no sé si de tanta importancia, hoy, por la situación de crisis y de conflicto que hay en el Municipio, como para que el Intendente no estuviera acá.

 

            El señor Intendente también encontró razones casi académicas, vinculadas a un seminario llamado “Transformación democrática del Estado. Uruguay Avanza en el Cambio”. Fíjense qué importante esta temática, justamente cuando su organización, la que él tiene la responsabilidad de presidir, está en un caos. Y me parece bien que se asista a este tipo de seminarios a los efectos de darle importancia. Pero luego, cuando se está tratando un tema que realmente hace al funcionamiento del Estado y que pone en tela de juicio el proyecto municipal ‑que en última instancia tuvo como uno de sus ejes el cambio que acá se cita‑ no se viene a la Junta Departamental.

 

            Hace un rato hicimos, en la Casa del Partido Colorado, un homenaje al ex Vicepresidente Sapelli, quien actuó de acuerdo con los principios democráticos que rigen nuestra colectividad y no apoyó el golpe de Estado. Los más veteranos sabrán que él nunca renunció a su cargo de Vicepresidente durante la dictadura. El último día que le tocaba ejercer ese cargo fue a la Casa del Partido Colorado ‑en el año ’76‑ y allí renunció. Y durante todo ese período se hacía convocar públicamente como el señor Vicepresidente de la República, porque no reconocía otra autoridad en esa posición, por el solo hecho de haber sido nombrado y votado por la ciudadanía. También estaba el Almirante Zorrilla; los más veteranos saben de quién estamos hablando. Un hombre que defendió con las armas el sistema, que no abdicó a la pretensión golpista.

 

Entonces, quizá por haber tenido la oportunidad personal de rememorar estos hechos es que digo que hoy se está haciendo un daño importante cuando no se prestigia a un Parlamento en detrimento de otras actividades; es un dato objetivo. El Intendente ha entendido que es más importante estar en otro lado que estar acá conversando y discutiendo con nosotros; recibiendo objeciones ‑porque el Gobierno es así‑ y planteando sus posiciones, dejando en claro cuál es su posición, porque acá no solamente están los Ediles, sino que a través del funcionamiento de la Junta está presente la población, estén o no los medios de prensa.

 

Fíjese, Presidente, que estos días el Intendente ha hablado por la prensa y ha dicho: “La gente se pregunta qué es lo que está pasando”; razón de más para dar la cara, venir y explicar. Acá está pasando de todo; acá hay una crisis de seis años en recursos humanos, en personas, en lo que hace que las instituciones funcionen; no es una crisis del sector informático, no es un problema con la flota de recolección de residuos: es un tema con la gente, con las personas. Entonces, me parece que no estar aquí, por lo menos para dar su versión de qué está pasando, es realmente no entender o no focalizar lo que está pasando y generar un daño innecesario y gratuito, un desplante, un cachetazo más a esta Junta Departamental.

 

Además, hay un error de enfoque en todo este tema. No son las mismas responsabilidades las que tiene políticamente el Intendente ante una situación de éstas que la que pueden tener ‑y digo esto con mucho respeto‑ los señores Directores, porque son dos áreas de acción absolutamente diferentes, por naturaleza y por definición política. Pero acá estamos hablando de un aspecto central de la gestión, señor Presidente. Acá no estamos hablando de algunos aspectos vinculados solamente a Recursos Humanos; estamos hablando de algo que vincula a Recursos Humanos, a las personas, al sindicato, y que ha puesto en jaque el funcionamiento del Municipio, que lo ha paralizado por días; se ha generado incertidumbre. Pero el señor Intendente cree que no es el momento adecuado para estar en este lugar.

 

Entonces, con mucha tranquilidad, con mucha preocupación, con serenidad, no queremos dejar de hacer hincapié en lo importante de que no esté acá. No es que uno esté menospreciando otros aspectos de la gestión que de repente no son tan urgentes, sino que éste es un tema importante y urgente, y cuando los temas son importantes y son urgentes, cuando logran tener esas dos condiciones, requieren la máxima atención de la más alta jerarquía política, porque, si no, quizá se esté intentando minimizar, mediante la acción, un tema que es muy importante. Cuando a veces se quieren negar o ningunear estos aspectos, lo único que se hace también es acrecentar este tipo de situaciones.

 

Si tuviera que graficar hoy esta situación ‑yo no uso los PowerPoint porque me parece que están pasados de moda; además, nunca los supe usar‑, lo haría con un avestruz con la cabeza debajo de la tierra. No por gracioso, sino porque creo que es lo que grafica con más claridad lo que está haciendo el Intendente Municipal de Montevideo hoy frente a este tema. Esto le hace daño a la institución, pero además le hace daño a él mismo; quizá sea consecuencia de ese berenjenal en el que lo pusieron ‑según dijo el Senador Mujica‑, porque él es un hombre de la ciencia. Aparentemente, el señor Intendente tiene mucho de ciencia y poco de Intendencia.

 

Nosotros queríamos conversar con el señor Intendente Municipal de Montevideo, que nuevamente no ha venido, que no nos ha prestigiado con su presencia, que ha vuelto a no poner la cara; él formalmente, no simbólicamente. No estoy diciendo que esté actuando fuera de la Constitución, porque hay una normativa que lo ampara, pero él no ha venido personalmente. Ayer escuchamos la versión de que, en definitiva, quienes venían no representaban al Intendente, sino que aparentemente eran la materialización del Intendente en otra contextura física; yo entendí que se trataba del Intendente con otra contextura física y no la representación del Intendente. Entonces, aclaremos las cosas: lo que yo digo es que ojalá hoy hubiera estado el Intendente para hacerse cargo de estas cosas. Lo hemos tenido presente en algunos temas, en algunos homenajes. En estos días vino por un tema que a él le importaba políticamente, la descentralización, tema en el cual también hay una situación de crisis. Pero no se paraliza el Municipio por eso porque es algo que no funciona, que no existe. Sin embargo, cuando sí se paraliza ADEOM y se paralizan los servicios, no viene. Entonces, no viene en los temas graves, ni en los temas importantes, ni en los temas urgentes, pero sí viene en los temas pequeños. Se ve que alguien lo convenció de que él está mostrando algunos aspectos de la gestión: le ponen un casco y lo llevan al Teatro Solís, y lo llevan a darles la mano a los guardaplazas. Digo esto porque miren que los Directores de Comunicación son peligrosísimos, y en dos minutos se puede pasar de lo sublime a lo ridículo. A veces hay que cuidar los asesores que tenemos. Se está incendiando el Municipio y al Intendente le ponen un casco y lo llevan al Teatro Solís. La gente ve esas cosas, no solamente nosotros; se está incendiando el rancho y estamos viendo si vamos a ir a comer afuera. Creo que es importante que tengamos en cuenta lo que está pasando.

 

Hacemos esta introducción un poco extensa no por un ejercicio natural frente a los desplantes a los que nos somete el Intendente normalmente, sino porque creemos que estamos ante un tema urgente e importante; lo que está pasando no es menor. Yo fui suplente de Edil cuando el Intendente era Arana. Arana venía; venía y se iba, pero venía. Creo que tenía mejores asesores, que le decían: “Andá, decí lo que quieras y borrate”. Menciono esto porque normalmente Arana se lleva todos los palos, pero en estas cosas resultó ser el rey del marketing; lo cierto es que detrás de toda una gran exhibición mediática y de un desastre, en términos de marketing era bueno.

 

            Señor Presidente: vamos a entrar a los puntos que queremos tratar hoy y que hacen a toda esta situación que está acuciando a la Intendencia y a la ciudad de Montevideo desde hace seis años. Los puntos, tal cual están expresados en la convocatoria, refieren al fracaso en términos de políticas de recursos humanos; en negro sobre blanco lo hemos puesto así. Refieren al concepto general de lo que significa la política de recursos humanos. En oportunidad de la Modificación Presupuestal tuvimos ocasión de ver algunos aspectos particulares de algunas políticas que se implementaron o se intenta implementar ‑a nuestro entender con poco éxito‑ en el Departamento en sí. Pero fundamentalmente refieren a la gestión de las personas dentro de una organización en la cual las personas son un recurso muy importante. No estamos hablando de una industria tecnológica, en la que quizá los recursos tecnológicos ‑valga la redundancia‑ deben tener un peso más importante; acá estamos hablando del Municipio, de personas, de 8.000 funcionarios, más otros 4.000 a través de ONG, que también forman parte de la organización, que hacen cosas para la organización, pero que no están regulados ni dirigidos por la jerarquía funcional ni política. Eso se nos dijo en su momento.

 

            También hablamos de cómo esta situación indefectiblemente afecta el funcionamiento de la gestión; a nuestro juicio, cómo afecta el fracaso. Yo calculo que nadie podrá sostener en este recinto que luego de seis años de conflicto no podamos estar hablando de fracaso en la política de gestión de las personas, del relacionamiento con las personas en una organización. Y hablamos de cómo eso incide en el deterioro de la gestión. Partimos de una premisa muy clara: las personas, cuando no están conformes ni están a gusto donde trabajan, no pueden ofrecer lo mejor de sí para llevar adelante una buena gestión. Y hablamos de cómo toda esta errática situación de manejo de la alta dirección política del Municipio ha afectado el funcionamiento con el deterioro general de los servicios, sobre lo que ya existe una especie de consenso generalizado, o por lo menos de sentimiento, de sensación o de opinión mayoritaria, no solamente en la opinión pública; eso está medido en una caída importantísima del nivel de apoyo a la gestión municipal a través de encuestas, o de la opinión pública, que se visualiza de una manera más sencilla: a través de lo que habla la gente en la calle. A la opinión pública no hay que medirla mucho, hay que dar una vuelta y escuchar la opinión pública, lo que conversa la gente en la casa, en la calle; claramente se muestra un deterioro, una caída importante en la aprobación. A la oposición quizá se nos pueda decir: “Bueno, ustedes son la oposición y siempre están en esa actitud”, pero tenemos muy pocas cosas, señor Presidente, para subrayar como hechas de una manera razonablemente buena por esta gestión. Quizá se me escapen algunos aspectos. Me estoy refiriendo a los puntos gruesos de la gestión, a los aspectos más importantes de la gestión; quizás alguno de esos eventos sociales que se organizan se haya hecho bien. Acá a veces se habla de la Comuna Mujer ‑Glenda Rondán la defiende‑, y puede ser que haya algo bien por allí.

 

            También se han preocupado, y hemos hecho mención a eso cuando se discutió la Modificación Presupuestal, los propios Ediles de la bancada de Gobierno. Yo tengo aquí las actas y recuerdo haber leído ‑voy a buscarlo y lo voy a hacer nuevamente‑ que públicamente trasciende por los medios de prensa ‑no desmentidos‑ la preocupación lógica ‑porque no se puede tapar el sol con un dedo‑ de los Ediles de la bancada oficialista por el deterioro en obras, servicios, transporte, limpieza, vialidad, alumbrado, etcétera. Están preocupados por eso. Imagínese, señor Presidente, que hay una preocupación por todo lo que significan los aspectos centrales de la gestión, y en todas estas áreas hay gente trabajando. En todas estas áreas, además de las responsabilidades técnicas que vinculan especialmente a cada una de ellas, hay también un aspecto de no buenos resultados con las personas.

 

            También, por ejemplo, ha habido voces desde otro poder del Estado; nosotros hacíamos mención en esa oportunidad a que sin quererlo había habido en esos momentos una sentencia judicial. Hubo un señor Juez que en una sentencia sobre un triste caso en el que se condena al Municipio ‑no vamos a volver sobre la sustancia del tema para que no se crea que uno quiere explotar esa situación‑ decía que “el Municipio” ‑imagínense esto en una situación desgraciada‑ “demostró desidia y negligencia en el cumplimiento de los roles más elementales asignados al Gobierno Departamental”. Esto es lo que dice un Juez en una sentencia. También manifiesta que el lugar donde se había producido el accidente no había sido limpiado desde el año ’91.

 

Entonces, no es solamente la oposición: es la mirada crítica de buena parte de la bancada del Gobierno; es la opinión pública, que se traduce en encuestas, en lo que uno escucha todos los días en la calle; son sentencias judiciales; son ex gobernantes.

 

Al señor Nopitsch, en una entrevista que le hacen en “Crónicas”, le preguntan si ve paralizada la Administración Ehrlich, y el individuo dice, de una manera muy elíptica, un poquito diplomática: “A mí me gustaría que, después de 18 años de Gobierno en Montevideo, hiciéramos transformaciones más profundas. Creo que la capital tiene que tener algunos cambios profundos, de lo contrario, corre el riesgo de caer en un deterioro importante”. Así nomás el señor Nopitsch aclara un aspecto que es central en todo esto y que hace a la actitud política que han tenido este Municipio y el partido político que gobierna. Dice Nopitsch: “Si siempre le echamos la culpa a ‘terceros’ no estamos siendo sinceros con las equivocaciones que hemos tenido nosotros”. Esto hace a la cosa, porque también me gustaría escuchar las responsabilidades que asume el Gobierno en todo esto. Luego manifiesta: “La izquierda tiene que sentarse a pensar en qué se equivocó para llegar a la situación en la que hoy se encuentra con el gremio municipal”. Nopitsch dice que tienen que sentarse; todavía no se sentaron. Son frases complicadas de parte de jerarcas que tuvieron responsabilidades en la gestión y que hoy por lo menos admiten que toda la situación general responde a responsabilidades propias, aunque generalmente se echa la culpa a terceros. Esto es importante, porque siempre hay un enemigo, siempre está la construcción del enemigo. O es la derecha o es la otra izquierda; y los medios de comunicación, sin duda.  A propósito de eso, el señor Director Anzalone tuvo un cruce muy importante con un medio, no solamente con “Búsqueda”. El Director de Recursos Humanos y Materiales envía una larga carta a la prensa, y lo hace en un tono duro. No son los únicos con quienes ha tenido lío el señor Anzalone.

 

También, y en la misma línea en que veníamos, está el señor Platero. Dice Platero ‑que no sé en qué categoría entra; después me lo van a decir‑, contestando al señor Director: “Por otra parte director, ¡no amuele!” ‑me gusta el tono‑ “que los paritos que les está haciendo ADEOM no agregan mucho a una ciudad ya de por sí sucia y caóticamente atendida por una administración municipal desarticulada y sin rumbo”. Entonces, más allá de los aspectos vinculados al conflicto y a la relación, surge también de esta voz una visión muy crítica de la gestión.

 

Es decir que se van sumando sindicalistas, ex sindicalistas, ex gobernantes, la bancada de Gobierno, la oposición, la opinión pública y hasta algún Juez. Señor Presidente: esto, en términos de análisis mínimo, es un consenso generalizado a nivel de la sociedad acerca de que la gestión municipal es mala. A nuestro entender, constituye de por sí la parte final de un proyecto político agotado.

 

 Además, señor Presidente, cuando uno visualiza en general la situación ve que en todos estos años la Administración ha tenido a favor una situación económica importante. Entonces, si en la mejor situación económica o en el mejor contexto no se logran arreglar las dificultades o los asuntos internos, estamos muy cerca del final, de la caída de un modelo. Es en ese contexto, señor Presidente, que nosotros decimos que el fracaso que ha habido en la dirección de personas y en la conceptualización que tiene el Municipio de lo que es y debe ser el trabajo de sus funcionarios es un aspecto clave en el deterioro general de la gestión.

 

Como decía el Intendente hoy, la gente se pregunta qué está pasando, cómo arrancó todo esto, cómo llegamos hasta acá, qué pasó en todo este tiempo, cuáles fueron las causas de todo esto, qué es lo que pasó para que un partido político que a lo largo de la historia se identificó ideológicamente con un sindicato dé, luego de seis años ‑y esto sí es una cachetada fuerte a su propia gente, a su historia; esto sí es traicionar su historia‑, un ejemplo tan patético: el área en la que hay un fracaso tan importante es, justamente, la relación con las personas. A nuestro entender, señor Presidente, esto empieza ‑así lo demuestran los datos, la información, el más elemental análisis histórico‑ con el inicio mismo de la gestión municipal del Frente Amplio en Montevideo. Según han dicho algunos expertos en este tema ‑no solamente a nivel político, sino hombres de análisis de la realidad social‑, se comete un primer error, que es haber llegado con esa idea de que el nuevo modelo de gestión iba a ser una cosa nueva, con un profundo contenido ideológico, con grandes diferencias respecto a los demás. A través de él se mostraría cómo sería un futuro gobierno nacional para los trabajadores: se tomarían una serie de medidas, como bajar la extensión horaria y dar una especie de aumento salarial, sin ningún tipo de contrapartida. Eso es hoy criticado también por ex gobernantes. El señor Bottinelli hizo un análisis interesante en los medios ‑y no van a decir que es de derecha‑ diciendo que justamente ese fue un error gravísimo.

 

Se va generando una cultura en torno a la forma de dar los mensajes y se hace hincapié en los aspectos materiales. En más de una oportunidad nosotros hemos dicho que se adopta un criterio medio demagógico, pero también económico: “Si yo te pago más, vos tenés que andar bien”. Se toman decisiones en función de incentivos materiales, que no son solamente los que mueven a las personas. Quizá sea una visión ‑lo hemos dicho en la prensa y lo repetimos acá‑ mercantilista, de acuerdo con la acepción que le daba, por ejemplo, John Hales para que no crean que es un insulto tirado al aire. Él explicaba la naturaleza económica de las relaciones humanas y decía que lo económico estaba antes que lo político y lo religioso. Todo podía ir por un carril salarial. Tal vez el origen esté en el error conceptual ‑después vamos a ahondar en este aspecto‑ a partir del cual se empieza a edificar esta nueva forma de relacionamiento y se desatienden otros aspectos de las personas; aspectos que hacen a la motivación y que están vinculados con lo personal y con otras cosas que tienen que ver con generar compromiso, lealtad y confianza. Entonces, no se trata solamente de dar incentivos de carácter material, y como en este caso no ha habido otro tipo de incentivos, luego de muchos años se han generado estos problemas.

 

            No se generó en el funcionario una identidad, una situación de compromiso profundo para que el trabajo se viera de otra manera. Si se hubiera hecho, no tendríamos un resultado de este tipo. Quizás una visión más humanista hubiera ayudado a esto. Cuando uno ve quiénes han estado a cargo de la dirección de este tipo de asuntos, sinceramente se da cuenta de que no ha habido, señor Presidente, responsables con el sustento técnico necesario para poder visualizar estos problemas y generar soluciones y políticas. Por lo que tengo entendido, Bengoa pasó por ahí.

 

La opinión pública también ve estos aspectos en el momento de generar responsabilidades, y dice que quizás haya habido una mala política desde el inicio; también ve responsabilidades en ADEOM, porque no se trata de decir que la culpa es solamente de la Intendencia. No, son responsabilidades compartidas. Pero lo que es claro y rompe los ojos es la incapacidad del Gobierno Municipal para resolver este tema en un tiempo más o menos razonable. Porque el conflicto está latente en cualquier estructura de relacionamiento humano, en cualquier estructura de dependencia; está latente y se manifiesta. Ahora, seis años... Da la sensación de que no fue lo mejor.

 

Nopitsch ‑y lo vuelvo a nombrar‑ también habla de admitir las equivocaciones, y le preguntan cuáles son. Nopitsch contesta: “Darle una cantidad de reivindicaciones al sindicato que no las pedía porque no las sentía y que nosotros las dimos de antemano”. “¿Por ejemplo?”, le preguntan, y dice Nopitsch: “Bajar las horas de trabajo, la recuperación salarial”. Esto lo dicen los gobernantes, la oposición y también los técnicos, los que entienden. Entonces, también en esta área se empiezan a generar consensos a nivel social respecto a que ahí se hizo algo mal. Pero como bien se dice acá, y como lo muestra la experiencia, la culpa siempre es de otro. Y como bien se dice acá y lo muestra la experiencia, siempre la culpa es de otro, siempre hay un responsable afuera; nunca se asumen las responsabilidades. Ahí es cuando, claramente, el Municipio va perdiendo el rumbo de la gestión.

 

Se admite que ni siquiera se han sentado a ver cuál es la situación, pero se anda por allí, por las calles, armando reuniones en las plazas ‑con muy poca asistencia, desde luego‑ para tratar de reivindicar algo que, como bien dijimos hoy, es de lo que habla la gente en la calle. Eso no se levanta a retórica, eso se levanta con hechos. Entonces se arman asambleas, pocas; se ve que no hacen más porque también llevaron a los asesores de comunicación. Lo paran en la plaza como el otro día a Mujica, que se debe de haber muerto de frío; a los únicos que encontró fue a los de las tortas fritas, que le fueron a decir por qué no los dejaba estar ahí. “Basta de represión, basta de abuso”, decían los vendedores de tortas fritas. Se ve que esto no se repitió más. 

 

            Señor Presidente: cuando nosotros planteamos esta convocatoria hablamos del fracaso de la gestión de Recursos Humanos, de las personas que inciden en la gestión municipal. No hacemos más que traer a Sala el planteamiento de un tema sobre el cual hay un consenso generalizado en la sociedad.

 

Luego, señor Presidente, como todos saben ‑y esto sí lo saben todos‑ el Municipio de Montevideo, cuando más o menos todo el mundo ya veía que la crisis se venía para el Uruguay ‑me refiero a la época del Intendente Arana‑, firmó un convenio a sabiendas de que no se iba a poder cumplir. Esto, señor Presidente, es un claro error de gestión. Claro, desde el punto de vista político había que seguir en la misma línea, había que demostrar que se tenía otra actitud con el tema laboral y salarial, había que ganar la próxima elección, Montevideo era una chacra en el Uruguay. Acá, pasara lo que pasara, los sueldos subían, y bueno, pasó lo que pasó. En esto también hay un consenso más o menos generalizado.

 

En aquel momento Platero decía que el acuerdo se había firmado a fines de diciembre, cuando la Argentina ya se había caído. Desde luego, nosotros, así como también ex sindicalistas, personas que saben de este tema y Ediles ‑que tuvieron que defender otra posición, está bien‑ en lo más profundo de su ser sabían que esto era así. Son cosas de las que quienes estuvieron en ese momento en esta Junta saben más que yo; yo lo vi desde afuera, pero es la información que tenemos. En aquel momento el doctor Vázquez decía que los acuerdos se cumplían, y esa, señor Presidente, era la máxima autoridad política, era el Presidente el Frente Amplio. No hablaba el Director de Recursos Humanos, hablaba el Presidente del Frente Amplio. El líder de la oposición decía: “Los convenios se cumplen”, y pasó lo que pasó. Y eso no es culpa de ADEOM, no es culpa del sindicato; esto es exclusiva responsabilidad del Gobierno Municipal del Frente Amplio, liderado por el señor Arana con el aval político de todo el Frente Amplio y del doctor Vázquez; es clarísimo. Así, el tema se pateó para adelante.

 

            Entonces, señor Presidente, podríamos decir que al principio se quiso comprar un gremio. El doctor Vázquez quiso comprar un gremio, dar sin exigir, y ya se vio que eso no sirve porque los gremios no están en el comercio de los hombres; no se compran aunque se les den cosas que no piden. Después se firmó cualquier cosa y se otorgó cualquier cosa, y eso se llama irresponsabilidad. Después no se cumplió con lo que se había prometido, y eso es inmoralidad. Y cuando se desata este conflicto y se extiende, se entra en un proceso de politización de la relación laboral, se empieza con las acusaciones, se empieza con que esto es contra el Frente Amplio. “Te quise comprar y no pude; te prometí cualquier cosa porque soy un irresponsable, y además, después no cumplí. Pero si me decís algo es porque vos estás contra el proyecto político del Frente Amplio”. Eso es una cachetada a la tradición del relacionamiento que tiene el país con los sindicatos.

 

Hoy hablábamos del señor Sapelli, que fue Ministro de Trabajo en una época complicadísima en la que los problemas sociales no se resolvían discutiendo por los medios, en la que había un estado de confrontación y de explosión, de violencia, en la calle. El señor Sapelli, en aquel momento Ministro de Trabajo del señor Pacheco, era garantía para trabajadores y para empresarios: sabían que era un gran negociador.

 

Hoy hacían un cuento muy divertido, muy interesante; un lindo cuento. Un hombre que no venía del ambiente político ingresa en un Ministerio y le dicen: “Vamos a ir a hablar con la dirección de tal sindicato”. “Vamos”. Y alguien le dijo: “Pero mirá que son comunistas”. “¿Y? Es la dirección del sindicato; yo tengo que ir a hablar”. Eso lo contó Pasquet hoy. Y hoy vemos, señor Presidente, que desde un Gobierno de izquierda, que se define como de izquierda, se está calificando y diciendo quién dirige o no dirige un sindicato, y se está viendo cómo le van a copar una asamblea para ver si voltean la dirección. Complicado; por eso es una cachetada, y da vergüenza ajena. Tratar de meterse en la interna de un sindicato para voltearlo, para que sea amarillo, para que sea pro oficialista, que el Frente Amplio vaya a votar dentro de un sindicato para voltear la dirección, es antitodo.

 

También es una de las cosas que dice acá el señor Platero, en un tono bastante... Por eso a veces es bueno escuchar a los veteranos. Dice Platero en la columna “Victoria pírrica”, también en el debate público con el señor Anzalone: “¿Y dónde creen mis compañeros frenteamplistas que se puede llegar? No quisiera creer que hay alguien que considera bueno derrotar y quebrantar un sindicato y seguirse considerando progresista”. Luego dice el señor Platero: “Me parece inaceptable que se ponga a los frenteamplistas municipales en la disyuntiva de obedecer a la fuerza política en contra del sindicato,” ‑esto se llamaba carnerear‑ “que se nos pida carnerear para sostener al Frente. ¿Nadie recuerda lo que le costó al Partido Comunista la famosa huelga de la carne de los años ’40?”

 

Estas son las cosas que están pasando. Hemos visto en estos días, además de todas estas cosas, que se ha entrado en una situación de guerra, de insultos, con bolsas de basura que caen en un lugar, solicitadas en los medios de comunicación... Todo esto, además ‑creo que es importante‑, pone de manifiesto otra cosa. Uno de los aspectos que se cuestionan en todo esto son las cláusulas de paz sindical. Eso es según la “versión Municipio”. La “versión sindicato” dice que son cláusulas de reglamentación ‑sobre lo cual se ha escrito mucho, han corrido ríos de tinta‑, como limitantes de la acción sindical. Mientras se sostiene eso ‑tal vez se haya hecho a propósito, no lo sé‑, vemos que a nivel nacional los que piden las cláusulas de paz son los negociadores de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios.

 

Estamos ante una situación esquizofrénica, señor Presidente; una situación esquizofrénica de una izquierda en la que cuando el patrón es un privado la Intendencia siempre está a favor de los sindicatos. Reivindiquen lo que reivindiquen, cuando el patrón es un privado está a favor de los sindicatos, pero cuando le toca a esa misma izquierda, a ese mismo Frente Amplio ser patrón en la Intendencia Municipal de Montevideo, ahí se piden las cláusulas de paz, ahí se califica de derecha, de ultra no sé qué, de antidemocrático y de antigobierno a quien se le ponga enfrente.

 

Esto es terrible, es otro cachetazo. Esta es la realidad que rompe los ojos. Todo está en la misma página que tengo acá, señor Presidente, mírela. Es la misma página en que la Intendencia paga esto que está acá, que está escrito... Es terrible lo mal escrita que está y la soberbia que sale de acá dentro. Si no se le ponía firma al pie podrían haber puesto “Bush”, de acuerdo con la imaginación que tiene usted, Presidente, no de acuerdo con la mía. En la misma página donde se dice que las cláusulas de paz son condición sine qua non para todo el paquete, arriba aparecen los empresarios quejándose de que el Gobierno no les da cláusulas de paz. ¡Pónganse de acuerdo muchachos! Esta la causa por la que se dice que se rechazó todo esto. “¡Ah no! Si no llevan las cláusulas de paz, entonces no.” Como me decía el otro día un funcionario municipal que no forma parte de la Directiva de ADEOM: “Yo te lo sintetizo de esta manera: entramos en una discusión de cuánta plata me deben. Vos me debés plata y me decís: ‘¿Cómo te la pago, en cinco veces?’, y yo te digo que no; ‘¿En diez veces?’; no. ‘Ah, entonces, no te pago nada. O te pago si me firmás y te portás bien’”. Es una cosa demencial. Esos son los términos en los que se negoció todo esto. Después se trata de armar una conceptualización y se dice que, en realidad, no hubo acuerdo ni compromiso, sino una propuesta para una negociación. “Te dije que te iba a pagar, que tenía la plata...”. Esos son errores de negociación clarísimos, gigantescos.

 

            En cualquier lugar razonable donde uno haga una macana como esta lo echan: “No, hermano, me dejaste regalado, me dejaste mal, porque no podés decir que tenés y, después, que no tenés”. No se puede hacer eso. En el momento en que se plantea, es una propuesta. Generalmente, cuando se propone algo a alguien y éste lo acepta, se genera un contrato; así lo dice el Código Civil. Esas son las cosas que han pasado en todo este tiempo.

 

            Llegamos a la situación que se planteó en noviembre, diciembre, cuando empiezan a aparecer las inconsistencias, señor Presidente; la que mencionamos recién es una de ellas. Hago una propuesta, por escrito ‑por escrito, además, señor Presidente‑ y después se dice que en realidad eso no fue muy en serio. Como bien decía el señor Platero ‑para que no quede que yo soy de la oposición‑: “A esto se agrega algo particular de la administración Ehrlich, su vacilación, sus idas y venidas, su poca claridad y su inoportunidad” ‑yo le llamo inconsistencia‑ “¡Nunca se puede estar seguro de que, cuando dice ‘no’, es no! Tampoco de si cuando dice ‘sí’ es sí. Lo que da lugar a una situación ambigua de carácter permanente (...)”.

 

Así no se negocia; y así no se genera certidumbre; y así no se genera credibilidad. Porque para sentarse a una mesa a negociar, primero hay que tener credibilidad, confianza en que uno se está sentando con personas que van a poder sostener lo que proponen. Confianza en que cuando se hacen las propuestas son en serio, que no son en broma, que no es un juguete, que no es un tema de ir un día sí y otro día no. Porque uno queda, en términos de negociación, anclado en una propuesta inicial. En un manual de negociación elemental está el anclaje de una propuesta inicial: si yo te digo diez, es porque estoy dispuesto a darte diez. No para decir: “¿Diez? Ah, no, era mentira”. Estas son las cosas que han pasado.

 

También empiezan las inconsistencias políticas, señor Presidente, y la exposición del señor Intendente en su peor momento. ¿Por qué? Porque empieza a no tener todo el acuerdo de su bancada: hay sectores que lo apoyan en esta propuesta y otros que no. Acá dice: “Asamblea Uruguay, Vertiente Artiguista, Partido Socialista y un sector del MPP criticaron aspectos de la propuesta que realizó el Intendente Ricardo Ehrlich (...)”; en diciembre.

 

Lo que se está poniendo en juego, sin más, es otra cantidad importante de dinero que los montevideanos tendrán que pagar, y luego ‑por las inconsistencias y por las ambigüedades en las que incurre el Municipio, que es responsable por una mala gestión de la negociación‑ se genera una extensión mayor del conflicto. Se profundiza y se extiende, porque a nadie le gusta que le tomen el pelo y porque para negociar hay que negociar con gente seria o con propuestas serias ‑digámoslo de esta manera, porque no es un tema personal‑, cosa que acá no ha pasado. En estas instancias de negociación hay una clara incidencia de acciones del Gobierno que hacen que el conflicto se extienda, con los costos que eso trae aparejado, y se va a una situación de politización del conflicto. Claramente se entran a incorporar en la discusión aspectos políticos, partidarios e ideológicos. Se genera una incapacidad importante para resolver el conflicto. Esto se quiere vender como un ataque al Frente. ¿Por qué? Porque se intenta simplificar este concepto y porque, además, esa situación de politización ayuda a ordenar la barra detrás, cosa que se logra. Eso es verdad, se logra. Se genera una situación de conflicto, se instala un tema, se lo enmarca, se genera al enemigo: “Ahora son estos los que están contra nosotros, vamos contra ellos; y vamos con la Mesa del Frente...”. Empiezan a intervenir las más altas jerarquías políticas del Frente Amplio. El Partido Comunista un día dice que está con los municipales y al otro día dice que no; el Senador Mujica dice que hay que ir hasta el final; el Presidente del Frente Amplio, el señor Brovetto, también insiste con esa situación. Está claro, acá hay que partir a ADEOM a la mitad, este ya no es un tema laboral, este es un tema político.

 

            Mire hasta dónde llega la esquizofrenia de esta situación, señor Presidente. Aparentemente, los intereses que se persiguen, repito, son políticos, en cuanto a desgastar al Frente Amplio. Escuchen lo que dice un Diputado del Frente Amplio: “Sin dudas, esta nueva dilatoria de una parte de la dirigencia de ADEOM muestra a las claras que estamos frente a un conflicto político y no de reivindicaciones gremiales”. No, no; esto es político. Ojo, hay conflictos políticos, pero en esta circunstancia da la sensación de que se están reivindicando aspectos salariales; hay aspectos adicionales, pero básicamente es un tema salarial. Y continúa: “Una vez más debemos llamar la atención que de la misma manera que los camioneros chilenos en el ’73 quisieron voltear a Allende y los burócratas de Pdvsa quisieron voltear a Chávez en el 2000, ahora estamos frente a una dirigencia que vaya a saber por qué intereses quiere defenestrar al intendente de todos los montevideanos”. Escucharon bien: esta situación dio para que desde el Gobierno se recordara la caída de Allende. El sindicato de ADEOM fue criminalizado ‑creo que el término está bien utilizado‑, porque se le puso en la misma situación que la de los golpistas chilenos. Estos son los Diputados del Gobierno, señor Presidente.

 

            Después ya viene el delirio, y otro Diputado dice: “La mayoría de la dirección de ADEOM tiene una clara postura de derecha conservadora”. Esto es parecido a lo que está pasando en la Argentina: cada vez que se quiere gestionar en función de un conflicto se encuentra a un enemigo y al rato se dice que es por los derechos humanos o por un golpe de Estado. Eso lo tengo acá porque lo encontré en un discurso de la Presidenta argentina, y es muy similar. En este conflicto que ha tenido con los ruralistas, y no con gremiales, en la mitad del discurso un día dijo que le hacían acordar al 24 de marzo de 1976, o sea, cuando dieron el golpe de Estado. Entonces, mire el nivel de esquizofrenia en el que se está gestionando este conflicto, señor Presidente. Porque hay alguien que seguramente ‑hay una prensa que lo dio‑ convenció al Intendente de que el conflicto te hace crecer. Acá está: “Una imagen en ascenso por ADEOM”. Está clavado: “seguimos que crecemos”. Así creció Kirchner, en el conflicto, es verdad; a la señora le fue peor, pero el conflicto es una herramienta. Acá las encuestas dicen que no, pero se ve que hay alguien que ha convencido al Intendente de esto.

 

            Desde luego que cuando estamos en una situación de estas es muy difícil negociar, porque yo ya no me siento a negociar contigo, te reconozco y te respeto; ya no te respeto. Me siento contigo y te estoy diciendo que me voy a meter en tu asamblea para ver si te puedo voltear. Y además te digo que no venís a plantearme temas salariales; te digo que venís con un tema político. Entonces, todo indica, señor Presidente, que el Gobierno no quiere solucionar este conflicto, que la decisión política del Municipio es no arreglar el conflicto. Además, durante el proceso se ha visto ‑y lo discutimos el otro día en Comisión con el señor Director‑ que se han cortado las negociaciones en algunos momentos por alguna manifestación de ADEOM en cuanto a que no iban a trabajar en el Presupuesto Participativo, lo que generó un desborde emocional del señor Intendente ‑así lo calificamos en ese momento‑ que dijo: “Yo no negocio más”. Se van sumando cosas.

 

            “El FA decidido a quebrar a los radicales de ADEOM”.

 

            En todo esto, además, le han dicho al señor Intendente que tiene que ser firme, que la imagen es de firmeza. Entonces, el individuo anda repitiendo por cuanto medio hay: “Yo soy firme”, “yo soy firme”, “yo soy firme”. Le han metido una corbata, lo peinan; “yo soy firme”, “yo soy firme”, “yo soy firme”.

 

            Señor Presidente: esas cosas no son retóricas, son acciones, porque la gente no ve palabras, ve acciones. Cuando lo que uno hace es distinto a lo que dice, y cuando uno ve que es un flan, no puede vender que es firme. Porque existe una falta de autoridad notoria, señor Presidente; notoria falta de autoridad. 

 

            Reitero: ojo con los asesores de comunicación. A veces se cree que la gestión es comunicación, y fue uno de los motivos por los cuales se sacó al anterior Director. Había cometido algún error y ahora tienen uno mejor. A veces es muy difícil comunicar lo que no existe. Y la culpa siempre es de otros.

 

            ¿Qué ha pasado con la población? Hay incertidumbre, se ha perdido la confianza en un Gobierno que va y viene, hay una percepción generalizada de incapacidad para resolver el conflicto, los ciudadanos están a la deriva en este tema, están en manos de una dirigencia sindical.

 

            En un momento se negó la crisis. El año pasado el señor Anzalone dijo: “No, acá no hay crisis”. A veces eso hace que las cosas se amplifiquen, que aparezcan, que se profundicen. Se negó, además, la responsabilidad en la crisis, y ésta se extendió. Se preguntó sobre esto hace un año y se dijo que no había crisis. Y hay momentos en los que se ha pasado de la crisis a la confrontación directa, a insultos, como ya hemos visto que pasó y de lo que vamos a hablar ahora.

 

            Ante toda esta situación, Ehrlich dijo: “La gente no entiende lo que está pasando”. El otro día dijo: “Hay campanitas”. Sinceramente, yo no sé quién es el que le dice... Cuiden más al Intendente, que es un hombre serio; cuídenlo más, porque el desgaste es institucional. Ya que lo metieron en el berenjenal, como dice Mujica, cuídenlo, porque se ve que el tipo, el hombre, el señor, de estas cosas no sabe. Hay una imagen de un Intendente que está ausente, que pone una línea de negociación que no le es eficaz, que pone agentes de comunicación que dicen cosas. El Intendente no aparece, y cuando aparece lo hace con un casco o hablando de campanitas, o lo sacan diciendo: “La gente se pregunta qué pasa”. ¿Y por qué no le dice él lo que pasa, que es el Intendente? No hay uno que le diga: “Ricardo…”, porque repito que es un hombre serio, es un hombre de bien, es un gran científico, pero si lo metieron en el berenjenal, defiéndanlo; y no se defiende al Intendente de esta manera. No es cinismo, sino cuidar lo institucional; nosotros hacemos hincapié en esas cosas. A nosotros no nos gusta ridiculizar en afiches; lo podríamos hacer, pero no nos interesa. Me parece que la figura del Intendente hay que preservarla, desde luego que diciendo las cosas que tenemos que decir.

 

            Entonces hoy, señor Presidente, la Intendencia del doctor Ehrlich, que es la responsable de solucionar este tema, ¿qué es lo que nos dice? Que estamos dependiendo de una asamblea de ADEOM, porque en todo esto ADEOM, como un sindicato, defiende a sus afiliados, defiende sus intereses, y el señor Intendente, que tiene que defender los intereses de los montevideanos, no lo hace: dice que esto se soluciona dentro de ADEOM. Entonces, está prescindiendo de su responsabilidad como gobernante, y por eso le vamos a preguntar al señor Director y a quienes están hoy aquí: ¿qué pasa si ADEOM dice que sigue con el conflicto? Esa pregunta ya anótenla, porque es la central de todo esto.

 

Entonces, la gente ve claramente que el Intendente no está, no aparece; dice cosas que a veces no se entienden mucho; por ejemplo, que la decisión la tiene un sindicato, que se negoció muy mal. Se habla de cosas que no existen; yo lo decía ayer: sigan haciendo publicidad de lo que quieran; si igual no existen. Lamento que se gaste tanto dinero, nada más; son cosas que la gente no percibe, y es tirar la plata. Se quieren dar buenas noticias de cosas laterales de la gestión. Seguramente, hoy se va a mostrar al Intendente con la señora y mañana con el casco, pero los aspectos centrales de la gestión no se resuelven. Éste es uno. No se tiene ni idea de cómo solucionar este conflicto, no se sabe cómo se va a hacer.

 

“El Frente inicia ofensiva para forzar acuerdo con ADEOM”. “Hasta el final”, dice Mujica. Ehrlich también quiere ir hasta el final. Todos quieren ir hasta el final, porque dicen que la izquierda aspira a aislar al gremio. “Aislar al gremio”; “ir hasta el final”. Yo que sé. Acá dice que Ehrlich le dijo al Frente que no va a ceder ante ADEOM; ese es un tema político. Y miren que hago mención a temas de prensa porque acá es donde ha instalado el tema el Gobierno, que es el que tiene la capacidad de hacerlo, más que nosotros. El Gobierno instala, genera agenda y lo ha instalado en los espacios públicos, en los medios, porque acá no viene. El Frente no votó este llamado a Sala y el Intendente no da la cara. A nivel institucional el Frente no discute esto, hace guerrilla mediática. Por eso insisto en ver la prensa, porque tampoco fue desmentida.

 

            Se pone en tela de juicio, señor Presidente, el interés de negociar del Municipio, de ver cómo salir de esto, con lo que ha sido una serie de insultos. Todos lo vimos, señor Presidente; una cosa vergonzosa. ¿Cuándo apareció el Intendente? En una conferencia de prensa que fue una vergüenza: paró a todo el establishment, a los cargos políticos detrás de sí para criminalizar ‑como bien dice ADEOM‑, y fue un papelón histórico. Y salió el Secretario General del Municipio, su jefe, a decir que el móvil pudo ser político, y su verdadero jefe, el Vicepresidente de la República...

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Señor Edil: diríjase al Presidente, por favor.

 

SEÑOR OSTA.- Le estoy hablando a usted, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Entonces, diga que es mi jefe.

 

SEÑOR OSTA.- Yo le dije “su jefe”.

 

(Dialogados)

 

______El señor Zavala, Secretario General del Municipio, dijo que todo el lío que se armó con nuestro colega Pereyra fue por móviles políticos.

 

Se ha generado una guerra increíble. Por un lado está la Intendencia mostrando los sueldos; por otro lado, ADEOM dice que hay 200 cargos políticos. ¿Y alguien se acuerda de la gente cuando ve esta situación? Lo digo porque lo primero que surge frente a esto es preguntarse: ¿quién pagó esos sueldos a esta gente? Esto también hay que planteárselo al encargado de la comunicación. Cuando el Frente y el Gobierno dicen lo que ganan tales personas, la pregunta es quién pagó esos sueldos. Y cuando el sindicato dice que hay 200 cargos políticos, nadie le contesta. Esto no ayuda a una negociación, da la sensación de que no se está generando el ámbito como para ir a una instancia de negociación.

 

Ya vimos que hubo suspensiones unilaterales de reuniones en forma intempestiva producto de desbordes emocionales; hubo posiciones de tómalo o déjalo, todo o nada, mi voluntad o nada, lo cual es una clara situación de no negociación. Se podrá imaginar, señor Presidente, que nosotros no tenemos ningún tipo de identidad ideológica ni política con ADEOM; es más: nunca promovimos este tipo de métodos, a veces violentos, que han aplicado en el pasado; no es la forma en la que nosotros visualizamos cómo se tienen que resolver las situaciones de conflicto. Me refiero a actos de prepotencia que hubo; no es la forma en la que nosotros pensamos que se tienen que hacer las cosas, pero respetamos. Así pasó todo esto, señor Presidente. Se intentó generar una mise en scène.La Policía descartó hipótesis de atentado a jerarca Comunal”; esta debe ser una de las páginas más vergonzosas y oscuras de esta gestión, y miren que estas cosas quedan en la retina de la gente. Cuando se hace una conferencia de prensa para insinuar, para soslayar, para tirar ‑el mensaje de los símbolos es ese‑, la gente se acuerda, se acuerda de que fue todo un verso, una escena, y estas cosas también dejan mal parado al Intendente. Seguramente, quien asesora al Intendente ‑capaz que es él mismo, pero yo quiero pensar que es otro el que lo asesora mal‑ le dijo: “Ahora sí, ahora meté la cara; a la Junta no sé si vamos a ir, pero ahora meté la cara”. Complicado, señor Presidente.

 

El análisis general de toda esta situación muestra errores de conceptualización. También se dijo que se iba a fortalecer la seguridad, el Frente Amplio también ofreció seguridad personal, una policía privada. Todo esto pasó en estos días y la población de Montevideo lo sabe, señor Presidente. Se denuncian atentados. El Vicepresidente de la República habló de este tema; de tarde dijo que no y al ratito dijo que sí; es rarísimo. Esto es muy divertido. Hay una publicación de lo que Nin dice de tarde: “Nin Novoa dijo que, por los datos que se tienen, se trata de un delito común, y que no hay elementos para pensar que haya sido con un móvil político”. Al rato, cuando le dijeron que había conferencia de prensa, cambió totalmente la posición, y en “La República” del mismo día se publica: “El vicepresidente de la República (...) denunció la existencia de un móvil político detrás del incidente a Eduardo Pereyra…”.

 

            Miren la forma en que se está gestionando el conflicto, señores Ediles, señor Presidente; visualicen esto. Traten de salir un momento de la situación política que todos tenemos ‑y es natural‑ y analicen la forma en que el Gobierno está gestionando este conflicto: insultos, tirar información a la prensa, conferencias de prensa sin saber de qué se trata, dar pasos en falso, y el Intendente Municipal en el medio de todo esto.

 

Entonces, señor Presidente, estamos en una situación de incertidumbre. Hay una situación en la que hay una preocupación importante por parte de la ciudadanía por ver que el Gobierno que votó solucione este tema, porque esto es responsabilidad del Gobierno. Hasta el momento, hay una clara incapacidad para resolverlo, y además hay una preocupación sobre todo por las consecuencias de este tipo de cosas. ¿O alguien cree que al otro día de esta situación estamos en las mejores condiciones para seguir gestionando un Municipio? ¿Los trabajadores van a estar en el mejor momento anímico para encarar la labor? ¿Alguien cree que esto se va a cerrar si mañana una mayoría ‑como dicen: circunstancial, pero mayoría al fin‑ vota? ¡No! Eso va a ser un cierre operativo, pero en sí no va a haber un cierre político a esta crisis, señor Presidente.

 

Los daños que se generaron, que son muchos ‑y quisiera saber si se han cuantificado‑, y los que se van a generar como consecuencia del mal manejo de esta situación, son enormes. Pero no solamente enormes en términos de dinero: son enormes en términos de gestión, de prestigio institucional. Acá puede haber un cierre operativo parcial, quizá, no sé, pero no va a haber un cierre político a esta crisis. Esto va a seguir; hay juicios en camino.

 

Entonces, por todas estas cosas, para saber hacia adónde vamos, quisiera saber cuál es el plan alternativo que tiene el Municipio. Esa va a ser la pregunta central de todo esto porque creo que es la más importante. ¿Qué va a hacer el Municipio si luego de haber abdicado de sus responsabilidades en una asamblea gremial el conflicto continúa? ¿Qué esperan los ciudadanos? ¿Qué va a pasar?

 

Por ahora es esto, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias, señor Edil.

 

            Tiene la palabra el señor Director Pablo Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE.- Muchas gracias, señor Presidente.

 

            Agradecemos la posibilidad de intercambiar ideas sobre este tema en este ámbito.

 

            Habríamos querido, sin duda, que las argumentaciones, las preguntas, tuvieran otro nivel, que no hubieran recurrido a las repeticiones, a los agravios, a los insultos...

 

SEÑOR OSTA.- Pido la palabra por una cuestión de orden.

 

SEÑOR ANZALONE.- Estoy en el uso de la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Orden, señor Edil.

 

            Cuando el señor Edil convocante hizo su exposición se lo escuchó en absoluto silencio y con todo respeto, como debe ser. Ahora le toca intervenir al señor representante de la Intendencia, quien va a hacer sus valoraciones. Posteriormente se abrirá el intercambio de diez y diez, y allí podremos evaluar y juzgar lo que se diga, como se ha hecho en otras oportunidades, y también ‑como también se ha hecho en otras oportunidades‑ lo que no se diga, porque así sucede en este recinto.

 

            Por lo tanto, voy a solicitar que se escuche al señor Director con el mismo respeto con que se escuchó al Edil y se escuchará a todos los que hablen en esta Sala de Sesiones, porque así es como debe ser.

 

Ahora harán uso de la palabra los representantes de la Intendencia y luego, naturalmente, los Ediles tendrán posibilidad de explayarse sobre los contenidos de la intervención. En realidad, la Presidencia ha aplicado ‑y esto lo saben todos los que están aquí‑ la más absoluta libertad para que todos se expresen sin cotos de ningún tipo a los efectos de que se puedan dilucidar los planteos y las ideas. Aun cuando algunos Ediles en Sala han entendido que algunas intervenciones eran hirientes o lo que fuera, el Presidente ha dejado que las exposiciones se hicieran con total libertad, porque me parece que es lo que corresponde. Naturalmente, cuando quien habla o quienes hablan hacen una alusión, después quedan sujetos al intercambio, a las valoraciones, que también se deben escuchar con total respeto, porque, si no, me parece que no hay manera de desarrollar esto.

 

La Intendencia va a dar explicaciones y su opinión.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Señor Presidente: yo le voy a solicitar a usted que discipline al señor Director, que le explique, que lo ponga en conocimiento de cómo debe comportarse en Sala. Ya de paso digo que durante un tramo importante de mi intervención estuvo sonriéndose con el señor Rodríguez; no me sentí motivado a preguntarle por qué, pero creo que no es la forma correcta de estar en Sala, y menos entrar a hablar de insultos, porque al Director nadie lo insultó; mejor dicho, señor Presidente: acá nadie insultó a nadie. Lo que ha venido a hacer aquí el señor Director, ya que el Intendente no vino, es a dar explicaciones. Las versiones políticas las deberán hacer los representantes del Gobierno en la Junta, que tienen otra legitimidad que el señor Director no tiene.

 

            Gracias, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Primero, el señor Presidente va a decir que no vio sonreír a nadie, porque nadie en ningún momento hizo notar que hubiera alguna actitud que pudiera ser considerada de menoscabo para ningún Edil en Sala, y uno no puede adivinar. En primer lugar, quiero aclarar eso.

 

            En segundo término, voy a pedir un cuarto intermedio de 15 minutos.

 

            A consideración.

 

            Si no hay observaciones, se va a votar.

 

            Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 20 votos.

 

            Pasamos a cuarto intermedio por 15 minutos.

 

(Es la hora 15:38)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gabriel Weiss).- Habiendo número en Sala, se reanuda la sesión.

 

(Es la hora 16:00)

 

______Tiene la palabra el señor Director Pablo Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE.- En el llamado a Sala se hace mención a un fracaso en las políticas de recursos humanos de la Intendencia.

 

En las exposiciones y preguntas se desarrollaron algunos aspectos referidos a la negociación y al conflicto que actualmente está planteado entre la Intendencia y ADEOM.

 

En primer lugar, antes de entrar a dar las aclaraciones que correspondan en relación con los planteos referidos a este proceso de negociación y a la situación actual, nos interesa trasmitir al conjunto de los señores Ediles y al señor Presidente en qué consisten las políticas de recursos humanos. Pensamos que reducir el conjunto de políticas de recursos humanos a la situación conflictiva y a la negociación que se ha estado procesando en torno a los temas salariales con el sindicato de ADEOM es una simplificación que no nos permite analizar los hechos que se están procesando en este período en la Intendencia Municipal. Nuestra visión es que la Intendencia en estos tres años ha venido desarrollando un cambio sustantivo en sus recursos humanos.

 

Se trata de un proceso que tiene grandes ejes de transformación institucional y que está dejando hacia el futuro una estructura funcional y un conjunto de políticas laborales que pensamos van a significar un cambio importante en lo que hace a la calidad. En primer lugar, porque tenemos una renovación generacional muy fuerte. Estamos en un proceso de retiro ‑tanto por jubilaciones como retiros incentivados‑ de una parte importante de lo que son los cuadros funcionales de la Intendencia. Reiteradas veces se ha manifestado en este ámbito y en otros que, de acuerdo con las estimaciones, se va a llegar a las 1.500 personas en el total del período, pero ya se han superado los 1.000 funcionarios. Eso, para cualquier institución, es un elemento de impacto, un elemento importante. Es una oportunidad de cambio, una oportunidad de transformación, y para poder efectivizarla se ha desarrollado un conjunto de políticas: en primer lugar, concursos abiertos externos para ingreso de personal mediante mecanismos transparentes, mecanismos que le den al conjunto de la ciudadanía las garantías en cuanto a poder ingresar, participar y concursar en pie de igualdad, y también a la Administración, reafirmando una metodología que históricamente no siempre ha sido aplicada y que para el Frente Amplio es un componente esencial de su política institucional. En ese mismo sentido, debemos decir que el ingreso de cerca de 500 obreros, más de 200 administrativos y más de 40 profesionales es para cualquier institución un impacto, una política sustancial de cambio, de renovación, de fortalecimiento. Esto ha sido desarrollado a partir de concursos, en los cuales se tomaron en cuenta elementos sociales pero también ‑en muchos casos‑ pruebas y méritos, y es como para que ingrese una generación entera de municipales, que es lo que está pasando. Tenemos una nueva generación de municipales que se está integrando al desarrollo de la institución. Estamos siguiendo atentamente este proceso. Se han institucionalizado los cursos de inducción, una semana de cursos previos para orientar a los funcionarios que ingresan. Se están desarrollando mecanismos de evaluación de los funcionarios que ingresan, que tienen dos instancias: una a los tres meses y otra a los seis meses; su confirmación en el cargo también depende de esta instancia.

 

Ha habido y hay un seguimiento de estas políticas por parte del Departamento de Recursos Humanos. Además, en este período, en estos meses, con la generación de obreros que ingresaron en el 2007, se están desarrollando nuevos talleres para discutir con ellos su proceso de inserción institucional y de qué manera, de qué forma pueden desarrollar al máximo su potencial como trabajadores municipales. Nos parece que esto no es un elemento menor, que no debe minimizarse y que no debe dejarse de tomar en cuenta a la hora de analizar las políticas de recursos humanos.

 

Tampoco nos parece que sean obviables, que se puedan dejar de lado los concursos internos, el desarrollo de más de cien concursos internos. Este es un elemento de fortalecimiento de la estructura. No se trata solamente de la posibilidad de ascenso que puedan tener los funcionarios municipales para el desarrollo de su carrera funcional, sino que es un componente que hace a ir creando los mecanismos de una estructura más sólida, más fuerte, en la cual se potencian el saber y la capacidad de los distintos funcionarios, reintegrando, integrando o creando nuevos equipos de trabajo.

 

En el mismo sentido, tenemos que decir que ha habido un conjunto de líneas desarrolladas en torno al tema de la carrera funcional que tampoco creemos que se puedan dejar de lado. Analizar las políticas de recursos humanos sin analizar todas las modificaciones que ha habido en términos de la carrera funcional me parece que nos quitaría una visión de conjunto. Cualquier trabajador municipal sabe que esto es un componente no solamente de motivación, sino también de organización de la historia funcional de cada uno. En ese plano ha habido una revisión del sistema integrado de carreras y remuneraciones que ha permitido, a través de procesos de negociación pero también de estudios técnicos y de análisis que se vinculan con procesos de potenciación, de fortalecimiento de determinadas áreas, lo siguiente. Por ejemplo, se han generado modificaciones escalafonarias en los Inspectores de Tránsito, en la Brigada de Guardavida, en la Brigada de Desinfectadores del Servicio de Salubridad; se han analizado y se han desarrollado regímenes de trabajos especiales en Registro Civil, en Alumbrado, en Vialidad, en Saneamiento, y eso también ha sido fruto de un proceso de diálogo, de discusión con los trabajadores. Se ha ido acordando en casi todos estos casos. Además, funcionan Comisiones de Seguimiento que hacen, de manera bipartita, de manera conjunta, una evaluación del desarrollo de cada una de estas políticas. Entonces, estamos hablando de un proceso que es dialogado, negociado, discutido, pero a su vez basado en análisis técnico de lo que son las estructuras y el desarrollo de las funciones, y en un contexto de fortalecimiento de los servicios.

 

Cuando hablamos de los inspectores municipales estamos hablando de un curso de dos años de capacitación brindado por una escuela que está vinculada con eso, que está vinculada al Instituto de Estudios Municipales y que apunta a generar una carrera diferente, con nuevas responsabilidades hacia lo que es el plan de movilidad y hacia lo que es la sociedad y ciudad que queremos hacia el futuro.

 

Cuando hablamos del Servicio de Guardavidas estamos hablando de un servicio que comenzó a desarrollar ya este verano la Escuela de Mar; eso implica una labor que va mucho más allá de la vigilancia y del cuidado frente a accidentes para generar mecanismos de educación en términos de salud, de ejercicios y también de integración social. Trabajar con grupos de jóvenes en las playas ha sido y es un componente fundamental, que se ha prolongado en el invierno a través de una labor en todas las escuelas de Montevideo; planificadamente se ha desarrollado y se está desarrollando en este momento una labor extremadamente motivada. Hemos hecho talleres con los guardavidas para desarrollar y discutir cuál es la metodología pedagógica a promover en lo que es el contacto de estos funcionarios con los niños en las escuelas y de qué manera se puede gestar una cultura que en ese plano opera de una forma mucho más significativa, sin duda, que sólo los mecanismos de vigilancia.

 

Y pongo estos ejemplos para demostrar que el panorama no está limitado sólo a las instancias de negociación salarial, sino que hay y se han desarrollado elementos muy importantes en términos de cualquier política de recursos humanos de cualquier institución. Y para lo que es este proyecto de Intendencia y este proyecto de ciudad, estos componentes son un elemento esencial.

 

            Debemos decir que también ha habido un proceso de implantación regular de mecanismos de evaluación del desempeño. La institucionalización y el hecho de haber llevado a la práctica cada seis meses durante todos estos años evaluaciones de desempeño de todos los funcionarios, en función de mecanismos discutidos y acordados con el gremio, no es un elemento menor y no debería ser obviado en cualquier análisis de la política de recursos humanos. Eso nos ha permitido, además, que luego de todas estas instancias de evaluación del desempeño estemos realizando en el momento actual las nuevas calificaciones; las anteriores habían sido en el año 2003. La idea de mantener una regularidad, una sistematicidad y un proceso de avance, de elaboración y de profundización de los criterios en materia de evaluación tiene un componente fundamental, que es el reconocimiento del desempeño del trabajador y la valoración de ese reconocimiento como un elemento de incentivo para promover conductas de superación en cuanto a los servicios y a la labor institucional. Al mismo tiempo, le da a todo el mundo garantías de que los mecanismos y los criterios de evaluación están claros, de que el desarrollo se hace a través de mecanismos transparentes. Existen formas de recurrir, de apelar y de desarrollar en ese sentido todos los derechos de los funcionarios en lo individual y en lo colectivo.

 

Además, como todo proceso, esto lo tenemos planteado en términos de avance, porque, además de la evaluación individual, en este momento estamos trabajando y estudiando posibilidades de incorporar complementariamente evaluaciones de tipo colectivo, evaluaciones por planes de trabajo, evaluaciones por cumplimiento de objetivos, que nosotros creemos que son elementos fundamentales para desarrollar de una manera integrada junto con la evaluación individual. Pero que estemos en un proceso de avance en ese sentido no debe llevarnos a minimizar lo que se ha hecho, y lo que se ha hecho es sistematizar en toda la Intendencia, en los 8.000 funcionarios, mecanismos de evaluación semestral. Estos componentes no son menores a la hora de ir estructurando, en la relación con los funcionarios, mecanismos transparentes y de incentivo al desarrollo y a la superación de cada uno de ellos.

 

            Por otro lado, se han desarrollado mecanismos de capacitación y formación permanente de los funcionarios. Hemos tenido la posibilidad de desarrollar programas innovadores, como ha sido el referido a la educación primaria de los funcionarios municipales, que ha permitido que prácticamente el 100% de ellos culminara sus estudios de Primaria. Asimismo, hemos desarrollado un programa extremadamente innovador, tanto para Secundaria como para la Intendencia: me refiero al apoyo al plan de estudios de Secundaria de los funcionarios municipales, lo que se ha venido desarrollando con un éxito y un compromiso de parte de los funcionarios realmente muy significativo. Hay cientos de funcionarios que se han inscrito y que han podido terminar el ciclo básico, y que incluso han podido terminar el bachillerato. El rendimiento que han tenido estos funcionarios en el desempeño curricular ‑que según las valoraciones de Secundaria ha sido excelente‑ en este plano también nos muestra lo que es el desarrollo de una política de crecimiento institucional, de formación, de capacitación y de incentivo a lo que es una política de recursos humanos que toma muy en cuenta y desarrolla lo que es el ser humano que está en cada funcionario, en cada trabajador municipal; somos muy conscientes de que ellos son los principales forjadores de la acción municipal en cada una de las instancias en las que ésta se desarrolla. Para ello, su crecimiento, el hecho de que se capaciten, el hecho de que puedan avanzar en sus estudios creemos que es fundamental para la institución y, además, para cada uno de los trabajadores que está en esa situación.

 

            Por otro lado, ha habido un proceso de regularización, es decir, de adecuación de la situación laboral de los funcionarios en razón de las tareas que vienen desempeñando, en función del desarrollo práctico de la labor en los servicios, del aprendizaje que han tenido muchos funcionarios al desarrollar oficios y actividades en el marco de su labor funcional. Y la necesidad de que la institución contemple eso, lo promueva, lo fortalezca, de que profundice esa capacitación también ha sido un lineamiento importante. No estamos hablando de pocos funcionarios, sino de cerca de 400, los que se han regularizado en estos dos años. Estamos hablando de gente que ya tenía niveles de capacitación, cursos y diplomas, lo que ha permitido esa regularización de manera más sencilla, pero también estamos hablando de gente que tenía una sabiduría propia en función de su experiencia de vida, de su experiencia de trabajo. Eso también existe, y la institución no puede cerrar los ojos. No lo ha hecho, sino que ha gestado instancias de coordinación, de acuerdo, de convenio con el Centro de Formación Técnica de la UTU para desarrollar instancias de capacitación en el servicio e instancias de reconocimiento de saberes, de ampliación y de profundización de esos saberes. En alguna ocasión hemos tenido la oportunidad de informar esto en la Junta, y hoy queremos decir que estamos realmente muy contentos de haber podido hacerlo y de haber podido participar en instancias de finalización y de evaluación de la experiencia por parte de los mismos trabajadores. Hemos vivido muchos momentos emocionantes al ver cómo gente que sentía que había quedado postergada en su capacidad tomó esto como un incentivo fundamental para el desarrollo de su propia carrera y de su propia labor funcional.

 

A su vez, la UTU ha reconocido que esta es una experiencia interesante, importante, innovadora, que va en la línea que el Gobierno Nacional está comprometido a desarrollar en el plano educativo.

 

A nosotros esto nos parece realmente significativo, y creemos que hemos podido hacerlo en estos años, fruto de esa articulación, pero también de la coordinación que hemos tenido con el gremio, con los trabajadores y con el conjunto de los actores vinculados con este tema.

 

            Hay también otros aspectos, como los grupos de reconversión y de reinserción laboral que han podido formarse estos años. Forman parte de una política que reconoce la existencia de situaciones complejas que requieren un análisis interdisciplinario y que procura en cada caso desarrollar mecanismos de reinserción de los trabajadores para que puedan realizar su tarea de la mejor manera y puedan rescatarse como personas y como funcionarios municipales.

 

En el mismo sentido tenemos que referir los avances en políticas de salud ocupacional. Ha habido un desarrollo y una ampliación de los Comités de Seguridad, que han llevado a que haya un involucramiento bipartito de delegados de los trabajadores con delegados de la Administración, con un apoyo fuerte en lo técnico desde el Servicio de Salud Ocupacional, para generar y desarrollar políticas que apunten a la seguridad y a la salud de los trabajadores. Y esto se ha hecho con un criterio participativo, con un componente de discusión y de intercambio con el conjunto de los funcionarios. No resisto la tentación de mostrarles estas ocho cartillas que han salido en estos días. Se trata de buenas prácticas para el desempeño seguro de tareas y se están haciendo en forma participativa en cuatro sectores priorizados: Alumbrado, Vialidad, Saneamiento y Limpieza. Estas cartillas y esta política de seguridad han sido acordadas, promovidas y discutidas en todos sus detalles en las instancias bipartitas que tienen la Administración y el sindicato de ADEOM. Es más, la firma es conjunta: por ADEOM firman los delegados a la Comisión Bipartita y por la Administración quienes la representamos en esa instancia. Además, se ha trabajado en talleres y han surgido instancias de discusión con los trabajadores. Para nosotros estas son políticas sustantivas de recursos humanos. Probablemente no tengan gran difusión pública ni generen tantas preguntas de los periodistas, pero, en realidad, desde el punto de vista de lo que son políticas de recursos humanos, estos elementos son esenciales en cualquier estrategia a mediano y largo plazo. O sea, el desarrollo de  políticas de práctica segura, de práctica saludable y también el encare de esto con metodología participativa, con instancias bipartitas, con discusión con los trabajadores en cada uno de estos ámbitos, creemos que forman parte de una política de recursos humanos que, después de 20 año de gobierno, quiere superarse, quiere seguir transformándose, quiere seguir profundizando los cambios en su interna, así como el compromiso asumido con el conjunto de la sociedad, con todo Montevideo.

 

            Por otro lado, en esa misma línea, también queremos destacar la creación de grupos para encarar la temática de las adicciones. Estos elementos, que también han sido discutidos en instancias bipartitas, forman parte de lo que es una política que ahora se ha coordinado con la Junta Nacional de Drogras; también se ha coordinado en las instancias que ha habido con el PIT-CNT vinculadas a este tema. Hay muchos elementos nuevos que en este período se están pudiendo desarrollar. A su vez, hay una campaña de sensibilización sobre el tema del alcoholismo. Hay instancias de acuerdos para poder desarrollar estas políticas que, creemos, también son una parte esencial.

 

            También reivindicamos el hecho de que a nivel del PIT CNT este sea un componente sustantivo de políticas acordadas con los organismos del Estado, porque nos interesa profundizar a partir de estas temáticas, no con un encare disciplinario, sino con un encare integral, que apunte a apoyar, a rescatar el desarrollo de acciones en el marco de la política de salud ocupacional.

 

            Al mismo tiempo, hemos tomado otros temas, como el de la violencia doméstica, para desarrollar campañas de sensibilización. Estos son temas del conjunto de la sociedad, pero que también involucran a la Intendencia y a sus trabajadores. No estamos ajenos a eso, y todos tenemos muy presente episodios muy dolorosos que generaron la muerte de funcionarias por este tipo de situaciones. El Intendente de Montevideo y su equipo se han comprometido a luchar a fondo contra este tema.

 

            Por último, antes de ingresar al tema del conflicto, quiero destacar dos aspectos que se refieren a las políticas de comunicación interna como una instancia de fortalecimiento institucional en materia de recursos humanos. En torno a ellos hemos podido dar pasos importantes. Se generaron instancias como, por ejemplo, la revista “El Tambor” y Municiparte, en las que los funcionarios municipales ponen su esfuerzo voluntario y cuentan con el apoyo institucional para desarrollar expresiones artísticas que signifiquen mecanismos de comunicación entre sí y hacia fuera. Creemos que estas son políticas de recursos humanos; son políticas que están lejos de tener un saldo negativo o de estar en una situación crítica, por el contrario. El hecho de haberse dado por cuarto año consecutivo la instancia Municiparte muestra que ha habido una continuidad y un resultado excelente respecto a la respuesta y el compromiso de los funcionarios municipales en ese plano.

 

            A su vez, hay elementos de políticas de fortalecimiento institucional que han puesto el énfasis en  generar mecanismos de participación de los trabajadores en la gestión de los servicios. Para ello hemos desarrollado una línea programática, sobre la que hemos informado a la Junta en distintas instancias. Esa línea ha sido definida por el Intendente y se ha  denominado: “Comuna puesta a punto”. Consiste en la generación de talleres de discusión amplia, colectiva, con la presencia de todos los trabajadores de los distintos niveles salariales, de todas las especialidades, de todas las profesiones ‑obreros, administrativos, técnicos y profesionales‑, para discutir los planes de trabajo de cada Servicio; para discutir qué cosas hacer mejor, qué cosas están bien, qué cosas hay que proponer para incentivar y desarrollar la labor que se desarrolla en cada servicio.

 

            Esa línea de trabajo, lejos de tener una visión crítica ‑aun en este contexto y en el marco del conflicto‑ ha permitido el desarrollo de un conjunto de instancias que, a esta altura, superan los 50 talleres realizados…

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Disculpe, Director.

 

Vamos a solicitar a los señores Ediles que ocupen sus bancas y que hagan silencio.   

Continúa en el uso de la palabra el Director Anzalone.

 

SEÑOR ANZALONE.- El aspecto que mencionábamos respecto a la “Comuna puesta a punto” también es priorizado por esta Administración en lo que respecta a su política de recursos humanos. Para ello se ha formado un equipo interdisciplinario e intersectorial dentro de la Administración, y se han podido realizar estas instancias de discusión directa con los trabajadores. Como participantes directos, con Ana Vignoli ‑quien nos acompaña‑, hemos podido desarrollar este tipo de discusiones, de charlas, de intercambio, como mecanismo regular, permanente. La idea es que cada uno de los planes anuales sea desarrollado a través de este mecanismo, en el cual los trabajadores puedan aportar su saber, su conocimiento, para la mejora de los servicios y, al mismo tiempo, para que se comprometan con los planes, objetivos y metas que se desarrollan en cada una de estas instancias.

 

            Quiero decirles que nuestra valoración en ese plano está lejos de ser negativa o crítica. Creemos que estamos en el comienzo de un proceso de fortalecimiento de este tipo de metodología, con un resultado ‑en todas estas instancias y aun en todos los contextos de conflicto‑ sumamente positivo para los trabajadores y para los servicios.

 

            Los planes que se han ido conformando y discutiendo han permitido ya dar pasos adelante en cada uno de nuestros servicios. Precisamente de eso se trata: de continuar procesos de avance y no pensar en instancias puntuales que se agoten en sí mismas, sino en mecanismos de gestión que apunten a reivindicar el rol del trabajador y, al mismo tiempo, a reivindicar sus responsabilidades como servidores públicos hacia los vecinos, de los cuales, sin duda, forman parte.

 

            Por último, quiero referirme a las instancias de negociación en el tema salarial.

 

Como ya dije, en otros aspectos ha habido acuerdos firmados con el gremio a lo largo de este período en varias de estas instancias, lo que ha permitido un conjunto de avances. Sabemos que es en el tema salarial en el que ha habido más dificultades y en el que está planteado hoy el eje del conflicto.

 

            En ese sentido, nosotros tenemos que dejar claro, por un lado, que a los largo de estos tres años se ha hecho un esfuerzo muy importante por parte de la Administración para saldar un conjunto de elementos que provenían de etapas anteriores, en particular lo que fue la sentencia judicial referida al convenio salarial. Sin duda, ello obligó a desarrollar en esta área una política de amplitud, de incorporar al conjunto de los trabajadores, para dar cumplimiento a la sentencia judicial hasta el último centésimo.

 

Más allá de las instancias en las que se procuraron acordar los mecanismos con la dirección del sindicato, finalmente se logró un respaldo de 7.800 de los 8.000 funcionarios, quienes firmaron y acordaron cómo iban a recibir el pago de la sentencia judicial. También se cumplió con los 200 funcionarios que mantuvieron la instancia judicial, y sobre julio de 2007 se cerró ese capítulo que teníamos planteado como Administración, para poder efectivamente encarar de otra manera la problemática en el plano salarial.

 

            A su vez, en lo que refiere al tema salarial, ha habido un conjunto de elementos que fueron presentado a la Junta Departamental en el Plan Quinquenal, que tenían que ver con un proceso de incremento del salario real, de recuperación salarial, de hasta un 16,5% en el conjunto del período. Luego, fruto de este proceso de diálogo, de discusiones con el sindicato de ADEOM, se definió adelantar esa instancia de recuperación para el año 2008, que es lo que actualmente se está desarrollando. O sea, en el año 2007 se alcanzó hasta el 12% de recuperación de la masa salarial por encima del IPC.

 

Nosotros entendemos que eso no es menor para ningún área laboral del país. El hecho de que en ese proceso se haya recuperado el salario real y de que haya un compromiso de recuperación en esos términos significa para nosotros un parámetro muy importante de lo que es sanear y profundizar un aspecto como es el salario de los municipales.

 

            Por otro lado, durante el año 2007 se desarrolló un conjunto extenso y prolongado de negociaciones. Queremos reafirmar un poco esa vocación de negociación y de diálogo que ha caracterizado a nuestra fuerza política en la relación con los organismos de los trabajadores, que se ha producido en muchas instancias, unas veces con acuerdo y otras sin acuerdo; pero en este período se ha buscado y procurado desarrollar estas instancias de negociación. En el año 2007 eso llevó a que hubiera un conjunto de propuestas referidas a llegar a un acuerdo hasta el final del período, de manera de saldar el conflicto y llegar a una paz en materia salarial hasta el 2010. Esta propuesta, que para la Intendencia significó un elemento muy importante, un esfuerzo muy significativo, fue rechazada por ADEOM en diciembre del año pasado, y eso sin duda cambió el escenario en cuanto al proceso de discusión y de negociación en materia salarial.

 

            Queremos aclarar que la insistencia por parte de la Administración con respecto a las cláusulas de paz no forma parte de ningún elemento extraño a lo que son las prácticas habituales en materia de relacionamiento con los trabajadores. Los propios dirigentes del PIT‑CNT que han trabajado en estas instancias nos han dicho que de 220 grupos salariales laborales, 180 han firmado claúsulas de paz en términos parecidos o similares a los que nosotros presentamos y que, además, tomamos de allí. Por otro lado, en ningún momento transformamos eso en un obstáculo. Es más, abrimos instancias para que, desde el sindicato se pudieran proponer otras redacciones, otros textos y otras maneras de contemplar sus aspiraciones. Eso sí, teníamos que gestar un compromiso claro de tranquilidad en materia salarial; para eso se hacía el convenio y, por lo tanto, la paz formaba parte de la propuesta para llegar hasta el final del período con este convenio. Ese componente ha sido reafirmado en el 2008 por la Intendencia, y fue aceptado por ADEOM luego de haberlo rechazado en diciembre. Ahora, en este año, en el curso de las negociaciones ha manifestado que, de llegarse a un acuerdo, estaban dispuestos a considerar la firma de una cláusula de paz. Es decir que lejos estamos de cualquier tipo de reglamentación sindical. Por el contrario, nos parece que esto forma parte de lo que son políticas de un relacionamiento adecuado que, como digo, ha tenido distintas instancias: en algún momento fue rechazado ‑lo que para nosotros fue grave‑, y luego, en otras instancias, ha sido aceptado como una posibilidad abierta para el desarrollo de las políticas y del relacionamiento entre la institución y sus trabajadores.

 

            Por otro lado, tenemos que señalar que en torno a la plataforma presentada el 27 de marzo de este año se ha desarrollado un conjunto de instancias de negociación en las cuales ADEOM solicitó la participación del PIT-CNT, cosa que fue inmediatamente acordada por la Intendencia. Entendemos que la participación del PIT-CNT ha cumplido un rol positivo como un elemento de facilitación, de intercambio en el proceso de negociación. Hemos desarrollado diferentes mecanismos de negociación, porque, tal vez a diferencia de otros puntos de vista que piensan que una negociación es plantarse en una posición y más nada, nosotros estamos convencidos de que una negociación significa intercambio, posibilidad de dialogar, buscar salidas y alternativas, y así lo hemos hecho. Hemos buscado alternativas y salidas a esta situación de conflicto. En su momento y en este año marcamos en la mesa de negociaciones que estábamos dispuestos a discutir sobre salarios hacia adelante; hacia atrás no estamos dispuestos a discutir, ya que no nos va a ayudar a resolver esta situación pensar el tema de esa manera. Eso ha sido aceptado, y es así que se ha discutido a lo largo de estos meses con delegaciones del sindicato y del PIT-CNT. Por supuesto que son negociaciones complejas, porque las distancias entre las reivindicaciones y las posibilidades de la Intendencia son muy grandes, y nosotros tenemos una responsabilidad en el cumplimiento del programa de gobierno y el cumplimiento de las obras y servicios en Montevideo. Esos compromisos nos generan límites que fueron planteados con claridad en las negociaciones con el sindicato. Creemos que eso forma parte de lo que son buenas prácticas en el desarrollo de cualquier negociación; es saber establecer los límites por un lado, y también ser capaces de dialogar y de discutir para procurar alternativas en ese plano. En ese mismo sentido, hay que decir que de los 45 puntos de la plataforma que presentó ADEOM se acordó priorizar tres, y en torno a esos tres se discutieron las alternativas de salida. Esos tres puntos, que estaban referidos a cómo llegar al 16,5 y al proceso de recuperación hacia el 2009 y 2010, fueron discutidos y  negociados. En algunos casos, incluso, se llegó a aproximaciones importantes, por ejemplo, cómo llegar al 16,5. Lo mismo con respecto a lo de las cláusulas de paz. Este era el tercer tema, que también fue aceptado como una parte de estas instancias de negociación.

 

            Nosotros no compartimos la idea de hablar de esto como un proceso cerrado, porque está muy claro para todos que estamos en el medio de un proceso. En las próximas instancias, a partir de las decisiones que tome el sindicato, habrá nuevos elementos de juicio. No nos parece que eso sea resignar ninguna responsabilidad en torno al tema. Nosotros hemos procurado instancias de negociación y alternativas, y respetamos las instancias que se dan los trabajadores para resolver sobre estos temas.

 

            Quiero mencionar un aspecto importante de este proceso, que es la negociación que se generó a partir del 20 de mayo con el PIT-CNT, de la cual surgió la propuesta que hoy está sobre la mesa a consideración de los trabajadores. Es una propuesta, repito, que nace del intercambio con los dirigentes del PIT-CNT y que configura una salida digna, razonable, que creemos puede ser un elemento que nos permita superar esta situación. Es a eso a lo que estamos apostando: a que esto se desarrolle en esos términos.

 

Quiero destacar que el haber desarrollado este intercambio, luego con el PIT-CNT, el llegar a estas propuestas y el haber transmitido eso en las instancias gremiales, forma parte de un posicionamiento que para todos los actores ‑para la Intendencia, pero también para los trabajadores‑ genera mejores posibilidades a efectos de encontrar una salida, de encontrar una solución a este aspecto del relacionamiento con los trabajadores que es el tema salarial, el cual de ninguna manera configura el conjunto del relacionamiento con ellos ni de las políticas de recursos humanos. En ese plano, estas propuestas que estamos desarrollando pueden generar esa instancia.

 

            La pregunta formulada por el señor Edil Osta es qué pasa si ADEOM dice que sigue con el conflicto. Para nosotros la respuesta es muy clara: seguiremos dialogando y buscando soluciones, como lo hemos hecho hasta ahora; no hay ninguna duda en ese sentido. No tenemos ningún elemento que nos haga decir que esto significa un cataclismo, un terremoto o que se va a fundir alguien. Si hay una consideración diferente por parte de ADEOM, procuraremos seguir dialogando y buscando soluciones con los límites que hemos establecido, que están relacionados con los recursos y con las posibilidades que tiene la Intendencia para destinar a este aspecto. Porque también tenemos muy claro que los recursos son siempre finitos, y que los que se asignan a un área luego no están disponibles para desarrollar políticas en otras. Nosotros estamos fuertemente convencidos de que los años 2008, 2009 y 2010 son fundamentales para Montevideo, ya que en este período está en juego un conjunto de transformaciones de fondo de Montevideo. Por un lado, transformaciones en lo social, porque venimos arrastrando una situación social que agravia la dignidad de muchos ciudadanos, que genera procesos como la infantilización de la pobreza, aunque sabemos que en estos años se han dado grandes pasos para revertir la pobreza y la indigencia. Pero también tenemos claro que proseguir con esto significa mejorar la calidad de nuestra política en materia de salud, de guarderías, etcétera, y también de otras políticas sociales como el saneamiento, la vialidad y el alumbrado. Estas también son políticas sociales, ya que hacen a la calidad de vida de los vecinos. En ese sentido, estamos convencidos de que se debe dar una batalla que es fundamental para revertir los efectos de la crisis y los efectos de otras políticas que a nivel nacional  han desencadenado sobre el conjunto de la población efectos tan terribles como los que tenemos.

 

Al mismo tiempo, estamos desarrollando instancias de transformación estructural de Montevideo en el circuito perimetral a través del Plan de Movilidad, que tiene que ver con el tema cargas y transporte capitalino. Creemos que esto también hace a un cambio de fondo en este proceso de recuperación del país, que tiene que ver con el crecimiento económico, cosa que a su vez genera la necesidad de políticas que permitan que la ciudad crezca de una manera distinta pero no caótica.

 

 Debemos lograr que la ciudad crezca no sólo en función de las reglas del mercado, sino también revertir uno de los procesos más profundos que se dieron, es decir, la expulsión desde las áreas centrales hacia la periferia de más de 100.000 montevideanos. Me refiero al crecimiento de los asentamientos y a todo lo que sabemos que configura hoy el panorama urbano. Está también la responsabilidad en la recuperación y el realojo de los asentamientos, lo que desarrollamos desde la coordinación con el PIAI. Bastaría con mencionar algunos de los que se han desarrollado en estos años o que ahora están en curso, para tener clara conciencia de lo que esto significa para miles y miles de montevideanos. Eso, para nosotros, no es un tema menor; es un elemento fundamental de lo que se está desarrollando hoy en día en Montevideo.

 

También queremos dejar claro que esta gestión, este proceso de compromiso con los servicios y las transformaciones estructurales, tiene y tendrá otros actores. Tiene actores privados, tiene actores que surgen de las inversiones que distintos sectores están haciendo, tiene actores nacionales que están desarrollando políticas coordinadas y articuladas y tiene actores sociales que forman parte de esta situación. También tiene como actores fundamentales a los trabajadores municipales. Los trabajadores municipales son, desde nuestro punto de vista, un actor relevante, y por eso hemos estado discutiendo y desarrollando las charlas, las discusiones, los talleres y los cursos, de manera que realmente podamos compenetrarnos en el desarrollo de estas responsabilidades.

 

Ni que mencionar los esfuerzos que se han hecho en alumbrado, en vialidad, o el proceso de crecimiento que hemos tenido en estos años de los servicios vinculados con estas problemáticas, de lo cual hay muchísimas cifras. Pero también hubo un esfuerzo de los trabajadores para lograr este tipo de cosas, que para nosotros importa mucho desarrollar. Alcanza con ver la cantidad de toneladas de basura que se recogen hoy; alcanza con ver la cantidad de cuadras de pavimento que se han hecho, la cantidad de kilómetros de caminería rural; alcanza con ver el esfuerzo que se hace hoy en el Mercado Agrícola, el esfuerzo que se realiza en el traslado del Mercado Modelo, lo que se hace con la cuenca del arroyo Carrasco o el desarrollo del proyecto en la bahía de Capurro, para notar que estamos en un momento de la ciudad, del departamento y del país profundamente fermental. Es en torno a ello que se desarrollan nuestras políticas, incluidas las de recursos humanos.

 

Queremos redondear esta respuesta, estos elementos que hemos volcado, diciendo que estamos en una situación de conflicto en el tema salarial, y lo asumimos con claridad. Tenemos la convicción y la decisión de buscar salidas para este conflicto. Tenemos claro los límites, pero también queremos jerarquizar el desarrollo de políticas mucho más amplias que refieren al vínculo con los trabajadores municipales y al vínculo de estos con los vecinos de Montevideo, en función de la vocación y el compromiso como servidores públicos.

 

            Muchas gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Osta.

 

SEÑOR OSTA.- La pregunta que le efectué al señor Director Anzalone refería a cuál era la alternativa que tiene el Municipio en caso de que la asamblea de ADEOM diga que va a proseguir con el conflicto. Cuando hablo de alternativa me refiero a que debe existir lo que comúnmente se llama un plan B, me refiero a acciones concretas.

 

(Interrupciones - Dialogados)

 

_______Seguir dialogando es algo natural. Es difícil hacerlo, pero me parece bien que se diga que se va a seguir dialogando. Ahora, ¿cuáles son las acciones que tiene pensado implementar el Municipio vinculadas a los servicios, que es lo que a la gente le interesa? El señor Director ha dicho que no se cae el mundo, ha dado a entender que no pasa nada; está bien, es una valoración. Lo que yo planteo es que si continúa el conflicto se van a ver afectado los servicios, y mi pregunta es cuál es la alternativa que tiene el Municipio para garantizar el funcionamiento de los servicios, amén de que seguirá negociando. Y quisiera saber si en caso de seguir negociando la última propuesta que se hizo puede ser modificada. En ese sentido iba mi pregunta.

 

            Gracias, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted.

 

Tiene la palabra el señor Prosecretario, Jorge Rodríguez.

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- Aprovecho el planteo que hizo el señor Edil convocante para referirme a algún aspecto de las afirmaciones que hizo en su exposición inicial. Hay algo que el Edil leyó, creo, o afirmó sobre lo que podía ser la intención de esta Administración y, justamente, eso es lo que no vamos a hacer. Esta Administración no va a apostar nunca a quebrar un sindicato. Lo aclaro porque fue algo que se afirmó acá. Un gobierno de nuestra fuerza política tiene claro que los trabajadores no sólo tienen derecho, sino que es bueno que estén organizados sindicalmente, y que una democracia fuerte necesita sindicatos fuertes. Por lo tanto, jamás esta Administración va a plantearse como una alternativa una lucha hasta quebrar un sindicato. Esa no es nuestra línea política y no es lo que vamos a hacer. En ese sentido, la afirmación que hizo el Director Anzalone es muy clara.

 

Otra cosa que también dijo el Director Anzalone es que no hay omisión de la Administración. Esta Administración no dice que este es un problema del sindicato y que lo tiene que resolver en su asamblea; la Administración asume su responsabilidad y hace una propuesta, con el valor político, ético, moral, de que es una propuesta que acordamos con el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, lo cual por lo menos para nosotros es muy importante. Entonces, lejos de estar omisos, asumimos la responsabilidad y les hicimos una propuesta concreta a los funcionarios sindicalizados que la van a considerar, legítima y democráticamente, en el día de mañana. Nosotros estamos convencidos de que la salida del conflicto es esa: trabajar en base a esa propuesta. Si el sindicato legítimamente en su asamblea la rechaza, es muy claro que, como no estamos dispuestos a quebrar sindicatos, vamos a seguir conversando, vamos a seguir dialogando, y los servicios van a seguir funcionando. Que el sindicato puede hacer paros, huelgas, que pueden afectar algún servicio, es parte de la realidad. El derecho de huelga, por suerte, está protegido por la Constitución de la República y nosotros lo reconocemos y los respetamos; por lo tanto, es parte del juego democrático. Nuestra responsabilidad es que eso afecte mínimamente a la población de Montevideo. En eso estamos trabajando y vamos a seguir haciéndolo, pero siempre confiados en que a través del diálogo, de la negociación, vamos a encontrar una salida. Digo esto porque en la exposición inicial también se afirmó que era una posición política no arreglar el conflicto. Fue una afirmación que realizó el Edil convocante. Eso no es así; la Administración ha demostrado hasta el cansancio su voluntad de buscar salidas al conflicto. Tenemos la convicción de que el conflicto no le hace bien a nadie; no le hace bien a los funcionarios, no le hace bien al sindicato, no le hace bien a la Intendencia, no le hace bien a Montevideo. Creo que todos los montevideanos aspiramos a que se alcance un acuerdo razonable en beneficio de todos y que, por lo tanto, no se vean afectados los servicios y podamos trabajar para adelante.

 

            Creo que el Director Anzalone también se refería muy bien a la primera parte de la exposición del señor Edil Osta, que cuestionaba que el señor Intendente en medio de este conflicto, por ejemplo, haya asistido al Solís a ver el estado de las obras.

 

(Interrupción del señor Edil Osta)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- Entonces estamos de acuerdo en que sería un grave error del Intendente que por el conflicto planteado con el sindicato dejara de asistir o dejara de atender las responsabilidades que recién se describieron muy bien. Por eso mismo estuvo en el Solís, estuvo en Capurro el otro día anunciando los planes que se están haciendo, por suerte estuvo en Cerro Norte los otros días recorriendo lo que ha sido una obra monumental de esta Intendencia, un barrio estigmatizado por el conjunto de la sociedad que se ha recuperado para bien de todos los montevideanos; y por suerte se sigue trabajando en todas las cosas.

 

            Como bien decía el señor Edil Osta, estas cosas las valorará la población. Por suerte estamos en una sociedad democrática, pluralista. En mayo del 2010 la gente legítimamente valorará positiva o negativamente los esfuerzos que se han realizado.

 

            Yo valoro como algo muy importante del inicio de la intervención del señor Edil el homenaje al ex Vicepresidente Sapelli, que sin duda es uno de los orientales, de los uruguayos, que nos unen a todos en el respeto a la democracia y en la lucha por la defensa de la Constitución. En ese marco nosotros tenemos la conciencia tranquila de que, tal cual se describió hoy acá, se está trabajando para un Montevideo no sólo a corto plazo, sino a mediano y largo plazo, para el futuro de todos. Esperamos, como cada uno esperará desde su posición, que la población lo pueda valorar.

 

            Lo que sí creemos que sería un grave error es que por el conflicto que pueda estar planteado con el sindicato se dejen de hacer cosas o que el Intendente deje de concentrar su tarea en cuestiones que son para el futuro de todos los montevideanos.

 

            Era simplemente eso.

 

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.

 

(Interrupciones ‑ Dialogados)

 

SEÑORA RONDÁN.- Presidente, si usted me permite, le concedo una interrupción al Edil Gustavo Osta.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el Edil Osta por la vía de interrupción.

 

SEÑOR OSTA.- Debió haber sido por aclaración, pero para no entrar en la censura...

 

            Yo quiero preguntar lo siguiente. Como bien se nos ha dicho, está abierta la instancia de negociación; la pregunta es: ¿es mejorable esta oferta que se hizo en esa instancia de diálogo que ustedes plantean seguir?

 

(Murmullos)

 

______¿Se va a dialogar para cambiar esto? Lo digo porque está planteado en términos de última propuesta.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Lo que votamos fue que después de que terminaba la intervención de los señores Directores, venía la lista de intervenciones de todos los Ediles, con un tiempo de diez minutos con opción a prórroga por diez más; luego volvía a intervenir el Edil convocante y volvía a intervenir la Intendencia.

 

            Por supuesto, estamos preservando el uso de la palabra de la señora Edila cuando hacemos estas aclaraciones, obviamente.

 

            Queda el planteo del Edil hecho y sigue en uso de la palabra la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Muchas gracias, señor Presidente.

 

            Yo quiero pedir excusas en primera instancia al Edil Gustavo Osta, que es el miembro interpelante, por no haber estado en tiempo y forma. Acá la mayoría sabe cuáles son las razones, como así también el Edil Osta.

 

            Quiero excusarme también con los invitados: con el doctor Jorge Rodríguez, con el licenciado en Enfermería Anzalone...

 

SEÑOR ANZALONE.- No soy licenciado en Enfermería; soy licenciado en Ciencias de la Educación.

 

SEÑORA RONDÁN.- Ah, pero somos colegas; disculpe. Como usted estaba en el área de salud, yo pensé que era licenciado en Enfermería.

 

(Interrupción del señor Edil Aníbal Gloodtdofsky)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑORA RONDÁN.- Y saludo a la señora Directora del Departamento de Personal.

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- La señora es asistente social.

 

SEÑORA RONDÁN.- No lo sabía; muchas gracias. Yo no les voy a dar mis títulos porque acá soy Edila.

 

            Yo, en primer lugar, quiero decir que no soy abogada de ADEOM ni de la Intendencia; de ninguno de los dos. Yo soy “abogada” ‑entre comillas‑ de los vecinos de Montevideo; esa es mi obligación, esa es mi función.

 

            Voy a hacer algunas apreciaciones en cuanto a lo que yo creo con respecto al conflicto. En primer lugar, yo creo que los funcionarios, en cuanto a lo que reclaman, tienen derecho; tienen derecho a reclamar por una cosa que dicen que se falló que les tienen que pagar. Eso es una realidad.

 

Como yo no creo en los términos izquierda y derecha, sino que creo en progresistas y en conservadores ‑yo me siento progresista, absolutamente progresista‑ es en base a esa concepción mía de progresista que me voy a permitir hacer algunas preguntas y algunas consideraciones.

 

Esto, para nosotros, es como una especie de diálogo de sordos, dejando de lado la información de prensa. Escuchamos, por un lado, lo que plantea ADEOM, que dice que no hay ningún acuerdo, que no llegaron a ningún acuerdo, que el diálogo no ha servido para nada, que la participación del PIT‑CNT no sirvió para nada, etcétera. Por otro lado, escuchamos a los Directores, específicamente al Director Anzalone. Puedo estar o no de acuerdo con el Director en cuanto a las apreciaciones finales sobre las cosas que ha hecho la Intendencia, pero no creo que correspondan a esta circunstancia. Acá estamos hablando de otra cosa, no de lo que hizo la Intendencia ni de lo que va a hacer; acá estamos hablando del conflicto. Si el Director lo que quiso decir ‑que no lo dijo; por lo menos yo no lo entendí así‑ es que si se les pagara no se podrían hacer esas obras, bueno..., así no lo dijo. El Director enunció una serie de obras que se están haciendo, que desde mi humilde punto de vista están totalmente fuera del contexto del llamado.

 

Lo que también veo es que se ha hablado de esfuerzos. Yo no niego que se hayan hecho esfuerzos, porque permanentemente estamos viendo en la prensa que se reúnen, que no se reúnen, que salen los de ADEOM y dicen que no sirvió para nada, etcétera. Pero, evidentemente, esos esfuerzos, al día de hoy, no alcanzaron porque no estamos en una situación en la que digamos que el conflicto, si bien no se terminó, está en vías de, porque acá nadie sabe lo que va a pasar el viernes; bueno, a lo mejor algunos lo saben, y no me estoy refiriendo a los señores Ediles.

 

            También el señor Director habló mucho del 2007, pero estamos terminando la mitad del 2008. Bienvenidos sean todos los diálogos, bienvenido sea todo lo logrado; pero llegamos al 2008 con tamaño conflicto ‑y disculpen la expresión‑, porque hay que ser ciego para no ver lo que pasa en Montevideo. La obligación de todos los que estamos acá, y la de ustedes, es ver lo que pasa en Montevideo; y eso es lo que a mí también me preocupa.

 

Si el tema realmente fuera menor ‑porque se dijo que en los acuerdos hay cosas menores‑, pues no habría conflicto.

 

Lo que pasa es que también es bueno aclarar algo, al menos desde mi punto de vista. Creo que en el Uruguay la huelga ‑que es absolutamente legítima; yo la defiendo porque he usado de ella siendo trabajadora de la educación‑ a veces no se maneja bien. La huelga es la última instancia a la que hay que llegar después de agotado todo; esa es mi posición. Si ADEOM ‑gremio al que tengo que respetar porque se supone que es libre de tomar las decisiones que se le dé la gana, estemos o no de acuerdo‑ cree que hizo todo lo que tenía que hacer, sin duda que tiene todo el derecho del mundo a ir a la huelga, y nadie puede impedírselo.

 

A mí me preocupa mucho el hoy. Todo lo que acordaron y pagaron en 2007 ya está; como dicen los chiquilines: “ya fue”. A mí me preocupa el hoy, me preocupa cómo vamos a salir de esto. Y digo “cómo vamos a salir” no porque el Partido Colorado sea responsable; si hay una cosa de la que no somos responsables es de esto. En ese sentido, me atrevo a hablar en nombre de quienes eran Ediles cuando yo no era Edila, que no votaron el famoso convenio que se arrastra desde el gobierno del arquitecto Arana. ¿Y por qué no lo habrán votado? Yo infiero ‑si mis compañeros Jar Sánchez y Ricardo Spera me tienen que corregir, que lo hagan‑ que no fue porque no quisieran que ganaran más, sino porque eran conscientes de la realidad, de la crisis que vivía el país. Ustedes hoy siguen hablando de la crisis, a tres años y medio de gobierno. No sé hasta cuándo van a decir que por la crisis están con problemas. Llevan tres años y pico de gobierno. Me parece que con lo sabios que son, con la fuerte votación que tuvieron y con tanto respaldo popular, en alguna medida la crisis tendría que haberse ido. Además, a nivel municipal hace muchos años que son gobierno, por supuesto que por decisión de la mayoría de los vecinos y las vecinas de Montevideo, lo cual es absolutamente legítimo.

 

            El Director habla de 45 puntos y dice que priorizaron tres. Mi pregunta es quiénes priorizaron tres. ¿La Intendencia sola, o conjuntamente con ADEOM? Eso no es lo que nos dijo ADEOM a nosotros, pero yo quiero escucharlo del Director...

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Estimados Ediles: les pido que hagan silencio.

 

            Puede continuar la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Se piensa que se llegó a una aproximación y a un buen acuerdo, por llamarlo de alguna manera. Pero si había 45 puntos y sólo pudieron ponerse de acuerdo en tres, no me parece que haya sido así. Entiendo también que no es un proceso cerrado...

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la señora Edila Rondán.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 21 en 22.

 

            Puede continuar la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Gracias.

 

            Por supuesto que si el proceso de negociación entre una empresa ‑veamos a la Intendencia como tal‑ y sus trabajadores queda cerrado es porque uno de los dos está fallando. Yo escuché decir a la gente de ADEOM que la Intendencia no quería dialogar más. Yo lo escuché.

 

Ahora, hemos hablado de ADEOM, hemos hablado de la Intendencia. ¿Y los vecinos? Porque de última, a nosotros ‑no a los señores y a la señora que están sentados ahí‑ nos sentaron acá los vecinos, y esa debe ser, entre otras, nuestra primera preocupación. Entonces, a mí me preocupa que el Director no tenga un plan de contingencia. Si sigue la huelga…, bueno, de alguna manera se va a arreglar. Discúlpeme, señor Presidente, pero no es así. Me imagino que el señor Director saldrá a caminar por Montevideo, por eso le planteo dos problemas: uno de ellos es la basura. Usted sabe muy bien, por el lugar en que estuvo antes, que el tema no es sólo que la basura esté ahí, sino la contaminación que puede provocar, etcétera. Pero supóngase usted que hagan paro ‑también lo van a hacer‑ los de Alumbrado. Si hay dos robos en una noche, con la inseguridad que hay, va a haber diez. Entonces, la Intendencia, entre otras cosas, tiene que preocuparse por los vecinos de Montevideo.

 

            Me parece que tienen que planificar y tienen que venir a informarnos para que nosotros podamos explicar a los vecinos ‑porque a nosotros también nos golpean la puerta aunque seamos minoría‑ que si hay huelga, la Intendencia tiene establecido hacer esto, esto y esto. Y si no hay, mejor; todos contentos.

 

            Por último, quiero hacer alguna referencia a lo que dijo el Prosecretario de la Intendencia; un gobierno llamado progresista no va a aportar para quebrar una huelga. Yo le quiero decir que un gobierno batllista tampoco; se aplican distintas metodologías. Pero acá también hay un tema que tenemos que tener en cuenta: la mayoría de los sindicatos, no todos, son un brazo del Gobierno. Entonces, es mucho más fácil no quebrar huelgas, porque son un brazo del Gobierno. Estamos cansados de ver al señor Castillo saliendo a defender al Gobierno.  

 

            Mi padre, que fue un gran sindicalista ‑lo reconoce a veces el compañero Mendiondo, que lamento que no esté en Sala‑, era batllista, pero dentro del sindicato no tenía partido político, sería incapaz de salir a defender a un Gobierno, hecho que acá estamos todos cansados de ver. Pero eso va en la mochila del sindicalista; en la mía, no, por supuesto.

 

            No doy consejos, pero sí quiero reflexionar con ustedes. No creo que el Gobierno sea sólo el Ejecutivo; creo que el Ejecutivo y el Legislativo tienen que tratar, aun en el disenso, de actuar en armonía. Hay que tratar de cortar un rumor que se está corriendo no sólo en la Intendencia, sino también en Montevideo, en cuanto a que se está llamando a los funcionarios frenteamplistas de la Intendencia a ir a la asamblea a votar. Si eso fuera verdad ‑vean el verbo que estoy usando: si fuera verdad‑, eso sí que es romper una huelga. No estoy diciendo que sea verdad; si yo fuera Gobierno Municipal salgo inmediatamente a romper ese rumor que se está haciendo carne. Yo me enteré por ADEOM y por otras vías.

 

            El señor Director dijo que iban a seguir funcionando los servicios aun en el extremo de que hubiera huelga; ojalá que no haya. Ya no hablo de paros, sino que voy al extremo. Entonces, le pregunto cómo van a funcionar los servicios si no tiene paros escalonados. ¿Cómo van a funcionar si usted tiene huelga? En ese caso, la responsabilidad de mantener los servicios es pura y exclusivamente de la Intendencia Municipal de Montevideo y también del Intendente Ricardo Ehrlich. ¿Y saben por qué? ¿Saben por qué habría sido bueno que estuviera acá opinando sobre este tema, que es muy delicado? A mí me habría gustado que él estuviera ‑y le pido al compañero Jorge Rodríguez que se lo trasmita‑ porque una de las primeras veces en que él nos acompañó acá, cuando se le señaló que eran muchos años de gobierno, que no se hiciera cargo, él dijo: “Es mi fuerza política, yo me hago cargo de todo el pasado y del futuro”. Entonces, como Edila de la minoría, ahora yo le reclamo que se haga cargo de lo de antes y de lo de ahora, y que cuide lo que tiene que cuidar: a los funcionarios, pero también a los vecinos de Montevideo. Porque a él no lo sentó ahí ADEOM: a él lo sentó ahí ‑creo que alguien ayer lo dijo‑ el 62% de los vecinos de Montevideo. Es a ellos a los que puede dejar sin luz, llenos de basura y no sé sin cuántas cosas más.

 

            Acá se hicieron algunas valoraciones. Seguramente va a haber elecciones porque estamos en un país democrático y la gente va a laudar. ¿Quieren que les diga una cosa? Yo creo que hoy ‑y no lo digo por las encuestas, porque si no me van a decir: “Total…, tu partido tiene el 8%”‑ no estoy aquí para pensar en la valoración que va a hacer la ciudadanía en el 2009; yo estoy acá para saber cuáles son los planes de contingencia que tiene la Intendencia de Montevideo para salir de este conflicto. Hay dos cosas. Primero, salir del conflicto: cómo, cuánto tiempo se va a esperar, qué piensan. Además, por si hay huelga, si yo fuera Gobierno ‑que no lo soy‑ ya tendría determinado qué voy a hacer. Porque no me digan ustedes, señora y señores Directores, que no conocen a un gremio como ADEOM. Entonces, ustedes tienen la obligación de prever cómo cubren los servicios si hacen huelga.

 

            Me pide una interrupción el señor Edil Gustavo Osta, y se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir el señor Edil Gustavo Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Presidente: quiero ir incorporando alguna información objetiva ‑no ya de opinión, sino objetiva‑ que sostiene el hecho de que se ha caminado a tientas en este tema, y de las idas y venidas en la negociación.

 

Hoy el señor Director Anzalone y el señor Prosecretario decían que estaría abierta una instancia de diálogo. Yo quiero recordar la opinión del señor Intendente que hace unos días fue expresada en Comisión. Justamente en ese momento se dio una señal de no dialogar. El señor Director recordará, señor Presidente, que el jueves 22 de mayo el doctor Ehrlich dijo que se cerraba una etapa, una mesa de diálogo. Esto tampoco ayudó en esa línea que hoy se reivindica, en esa línea de seguir dialogando. Por eso es que justamente yo hacía una extensión de la pregunta respecto a si efectivamente hay un cambio de rumbo, si se vuelve al diálogo, y si en esa etapa de diálogo y negociación es posible mejorar o modificar esta última propuesta que hasta ahora se ha planteado como definitiva e inmodificable. En caso de que no sea así, ¿cuál es el objetivo del diálogo y de la negociación?

 

            Además, aclaro que algunos de los aspectos a que hacía referencia el señor Prosecretario corresponden a lecturas que yo hice del señor Platero. Quien de alguna manera ponía hincapié en que se está convocando a frenteamplistas a asistir a esa asamblea a votar a favor del Gobierno es Platero.

 

(Timbre indicador del tiempo)

 

______Lo que yo hacía ahí es una referencia, a los efectos de objetivizar el planteamiento que estaba haciendo.

 

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Gracias, señor Presidente.

 

            En primer lugar, me veo obligado a plantear nuevamente la importancia, la significación que tiene para esta Junta como institución el hecho de que el Intendente nos dé la espalda una vez más. Evidentemente, en la agenda del señor Intendente de Montevideo nunca está concurrir a la Junta Departamental cuando se lo convoca. Siempre, siempre tiene alguna actividad que, a su juicio, debe ser más importante. Tal vez no sea importante ‑y demuestra que no lo es por la vía de los hechos‑ para el señor Intendente Ehrlich responder a este Parlamento de la Ciudad, donde estamos representados todos los montevideanos de todos los partidos políticos, los que piensan igual que él y los que pensamos distinto. A mi juicio, esta es la calidad de democracia que pretende: una democracia renga. Fácil es ir a los lugares adonde sabe que tiene gente que lo va a aplaudir; debería tener la responsabilidad necesaria para concurrir aquí, donde además de hacer críticas casi siempre hacemos propuestas; aunque, lamentablemente, la mayoría de ellas no cristalizan.

 

            El Intendente Ehrlich fue electo por un caudal muy importante de votos; esa es una realidad. La ciudadanía lo eligió a él, no eligió a los señores Directores; a los Directores los eligió el señor Intendente. Por consiguiente, a mi juicio quien tendría que dar la cara siempre es él, porque es el responsable político de la situación en la cual se encuentra la Intendencia de Montevideo.

 

            En materia de recursos humanos, el señor Director pintó en su intervención poco menos que una panacea: no hay problemas. No digo que no se hayan hecho cosas ni pongo en tela de juicio las opiniones vertidas por el señor Director Anzalone, pero si uno se sitúa en este momento tan particular del relacionamiento entre la Intendencia de Montevideo y ADEOM da la sensación de que las cosas no están bien. Fíjese usted, señor Presidente, que, por ejemplo, cuando la Intendencia tuvo la oportunidad de cubrir un llamado para inspectores de tránsito, la División Recursos Humanos demoró dos años en cristalizarlo. Lamentablemente, al llamado interno no se presentó nadie; las razones no las sé. Se pedía que fueran funcionarios con menos de 30 años de edad y 6º año de liceo aprobado. El señor Director, que hacía hincapié en la formación que se ha dado a los funcionarios ‑cosa que me parece estupenda‑, sabrá por qué no se logró reunir gente que cumpliera condiciones tan sencillas como tener 6º año de liceo aprobado y menos de 30 años de edad.

 

            Hace pocos días estuvimos reunidos con el señor Intendente y con el señor Director de Recursos Humanos. Concurrí acompañado por el Diputado Pablo Iturralde, preocupado fundamentalmente por los funcionarios que van a ingresar a la Intendencia de Montevideo. La propuesta que hicimos fue que se recurriera al Servicio Civil para no seguir engrosando las filas de funcionarios estatales. Sin duda encontrarán ahí un potencial muy interesante de funcionarios capacitados que, por otra parte, ya son funcionarios del Estado. La Intendencia, como todos sabemos, tiene aproximadamente 8.300 funcionarios y paga además 4.000 sueldos a través de servicios tercerizados a ONG. Quiere decir que los montevideanos pagamos aproximadamente 12.300 sueldos por mes para cubrir las necesidades de la Intendencia. Nosotros creemos que es un número más que importante.

 

            Se ha demostrado también que hay problemas entre las Divisiones, porque cuando planteamos al señor Director de Tránsito por qué no se cubría el llamado para que ingresaran nuevos inspectores, nos dijo que la responsabilidad era de la Dirección de Recursos Humanos. El tiempo pasó; las necesidades seguían insatisfechas. Tenemos 117 inspectores; el propio Director decía que el ideal serían 300; ahora se van a tomar 50 más.

 

            También es cierto que a esta Junta Departamental concurren con asiduidad funcionarios de la Intendencia de Montevideo a presentar quejas porque no se les respeta la carrera funcional. Asimismo, se ha denunciado en algunas circunstancias la cantidad excesiva de cargos de confianza que tiene la Intendencia de Montevideo. Es realmente altísima la cantidad de cargos de confianza repartidos por estricta cuotificación política. Esa es una crítica que se le hizo siempre a los partidos Colorados y Nacional ‑no digo tradicionales porque el Frente Amplio también es un partido tradicional‑; si eso estaba mal antes ‑y yo creo que sí‑, también está mal hoy, cuando lo hace la izquierda.

 

            A nuestro juicio ‑y esto lo dije en algún momento‑, da la sensación de que la Intendencia se convierte en una agencia de empleo. ¿Por qué digo esto? Fíjese usted, Presidente, que cuando se saca del cargo al Director de Tránsito de la Intendencia capitalina se le busca un empleo y se lo nombra Gerente de División. Las razones de esto nunca fueron explicadas. Si no reunía las condiciones, si había atrasos en el Plan de Movilidad Urbana, si había quejas, si había presiones de las altas esferas del Estado, si había disconformidad, lo lógico habría sido que se lo retirara del cargo. Pero esto ya había pasado en una ocasión anterior, en la cual se había retirado del cargo a un Director y buscado la forma de mantenerlo ahí, de seguir pagándole el sueldo.

 

            También es cierto que los examinadores, señor Presidente ‑y permítame dirigirme al Director‑, se quejaron aquí porque no se respetaba el Digesto Municipal. El Director de Toro pretendió hacerlo, pero ellos ahora sentían que tenían un derecho adquirido y que si se rotaba al personal de examinadores ‑son los que toman el examen de conducir‑ iban a perder aproximadamente $ 3.000 de salario, porque ese era el incentivo que tenían. ¿Estaba bien la decisión que quería tomar el Director de Tránsito? Puede ser. Lo cierto es que este Gobierno administra los destinos de Montevideo desde hace 18 años; no es culpa de los trabajadores que no se tomen las decisiones correctas y no se cumpla con lo que establece el Digesto Municipal.

 

            El señor Director ha pintado un relacionamiento ejemplar entre la Intendencia y sus trabajadores. Esa es la versión oficial. Los inspectores nos han dicho otra cosa. Nos dijeron que no los capacitaron; que se generó una nueva ley de tránsito a nivel del Parlamento Nacional; que ellos tuvieron que buscarla, munirse de ella para informarse. Además, dijeron que tienen problemas de otra índole. El señor Director decía que se les exige. Indudablemente, se paga un buen salario a los funcionarios de la Intendencia de Montevideo; ganan muy bien, esto no lo puede negar nadie. Nosotros entendemos que si bien se paga, hay que retribuirle a la sociedad y, por lo tanto, hay que exigirles más. Y si la Intendencia los evalúa, bueno, tal vez la evaluación que les hace sea corta, no sea suficiente, porque los vecinos montevideanos se quejan en forma sistemática de lo mal que se los atiende en la Intendencia de Montevideo. Y no me refiero únicamente al Palacio Municipal; también estoy hablando de los tan mentados Centros Comunales, que no resuelven absolutamente nada.

 

            La relación es ejemplar, señor Presidente, señor Director. Sin embargo, recuerdo que ADEOM llegó a patear la puerta del despacho del señor Intendente. Eso ‑además de ser una falta de respeto hacia quien conduce los destinos de Montevideo y debemos respetar todos: quienes lo votaron y también quienes no lo votaron‑ demuestra a todas luces que la relación no es buena.

 

            Me alegra que el señor Director diga que se hacen cambios, que se trata de dar oportunidades, de respetar la carrera.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el Edil Graffigna.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 20 en 21.

 

            Puede continuar en el uso de la palabra el señor Edil Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Me alegro, reitero, de que se respete la carrera funcional, de que se trate de que el funcionario municipal esté cada vez más y mejor capacitado. Pero, evidentemente, lo que está demostrando el Director por la vía de los hechos es que antes se había hecho muy poco o no se había hecho nada. Y la Administración es la misma; es la misma que arranca en 1990 con el doctor Tabaré Vázquez. Evidentemente, no se pone al más o mejor preparado en el cargo que sea, y voy a dar un ejemplo. Cuando la Directora Ostria abandona la Dirección de Desarrollo Ambiental se busca a otra persona que también pertenezca a Asamblea Uruguay. No voy a discutir eso técnicamente; en su momento lo hice porque se trataba de un funcionario que venía sumariado de la Facultad de Agronomía; tenía dos sumarios importantes. La Dirección de Recursos Humanos no tuvo en cuenta eso y me parece que fue un error garrafal.

 

            Voy a entrar ahora al tema del juicio y de la situación conflictiva que vive la Intendencia con el sindicato.

 

            Tomando como punto de inflexión lo que sucedió con el ex Edil y actual Director Eduardo Pereyra ‑con quien tengo una excelente relación y a quien respeto muchísimo como persona y por el trabajo que realiza‑, debo decir que creo que ahí la Intendencia cometió un error garrafal: intentó endosarle la agresión, la rapiña que sufrió este ciudadano, a la derecha, a ADEOM y al que se le pasara por el camino. El Ministerio que conduce la señora Daisy Tourné terminó diciendo que fue una simple rapiña. Si por cada ciudadano de Montevideo que sufre una rapiña hay que hacer una conferencia de prensa con el Intendente, los asesores, los Ediles, el Vicepresidente de la República, los Diputados, los Senadores, etcétera, me parece que es un despropósito. Pero, además, fue una acusación infundada, ya que no había pruebas. No puedo creer que porque un Director ‑en este caso una persona muy respetable‑ sufra una agresión se monte tremendo espectáculo, se haga una conferencia de prensa a la que se invitó a todos los medios y que fue de difusión masiva.

 

            A mi juicio, la Administración también comete un grave error cuando tratando de negociar con los funcionarios va para atrás y para adelante. El Intendente Ehrlich incurre en el mismo error que incurrió el arquitecto Arana: firma, promete algo y luego se desdice o no lo cumple. Los resultados están a la vista. En el caso del ex Intendente Arana, el incumplimiento terminó con una demanda multimillonaria, que pagamos todos los montevideanos.

 

Aquí tengo, señor Presidente, los documentos enviados al Consejo Directivo de ADEOM el 30 de noviembre de 2007, en los que se dice: “En relación con el planteamiento sobre diferencias generadas desde el 1º de julio de 2005 hasta el 1º de octubre de 2008 se propone pagar en función de dos alternativas:” ‑le narran al sindicato cómo proponen pagárselo‑ “a) 2 partidas correspondientes a la totalidad de la diferencia al amparo del art. 158 de la ley 16.713 (...) b) Una partida única (...)”. Si quiere, señor Presidente, puedo ofrecer la fotocopia de este documento, en el que se reconoce implícitamente que había una deuda con el sindicato por concepto de retroactividad impaga. Pero el 14 de diciembre del mismo año las autoridades municipales reiteran un ofrecimiento al sindicato, en términos similares o parecidos, en el que plantean también una fórmula de pago en relación a lo que el sindicato denomina retroactividad. Estos dos documentos a los que hacía mención están firmados por el señor Intendente, Ricardo Ehrlich.

 

            Pero el 14 de abril del año en curso hay otro documento enviado por el Ejecutivo Departamental al Consejo Directivo de ADEOM en el que se cambia la versión. Allí se le dice a ADEOM: “(...) En relación con la retroactividad solicitada debe señalarse que la sentencia judicial vinculada con el convenio salarial ya fue pagada en su totalidad, incluso a los funcionarios que habían perdido su reclamación (...)”. Ahora dicen que fue pagada; cuatro meses antes ofrecían pagarla. Entonces, yo no entiendo qué iban a pagar: ¿algo que no tenían que pagar? ¿Iban a dar a los trabajadores dinero que no les correspondía, dinero que, por otra parte, es de todos los montevideanos y no propiedad del Ejecutivo Departamental? Evidentemente, esto habla de improvisación. En este caso, el documento está firmado por el señor Pablo Anzalone ‑aquí presente‑, por el Director Enrique Cabrera, por la Directora Miriam Rodríguez y por el Prosecretario Jorge Rodríguez, que hasta hace un ratito estaba con nosotros.

 

            En el día de hoy vimos publicado en los diarios de circulación nacional un mensaje a la población, también del señor Intendente, en el que se dice que la retroactividad también ha sido pagada. O sea que en un momento ofrecen pagarla y dicen cómo la pueden pagar, pero después manifiestan: “No, muchachos, ya se la pagamos; no les vamos a pagar nada”. Esto, en el mejor de los escenarios, y sin faltarle el respeto a nadie, me parece que se puede tildar de irresponsabilidad, de falta de respeto, de improvisación, de negligencia, de errores y omisiones que, en definitiva, terminan en demandas que afectan las arcas municipales.

 

            Esto que voy a decir nos cabe a todos, y no es la primera vez que lo digo: el día que los funcionarios públicos respondan con su propio patrimonio, se van a terminar este tipo de actitudes. Se firman documentos y que sea lo que Dios quiera; total, si nos meten un juicio, paga Juan Pueblo. Esa es la realidad, señor Presidente.

 

            Llevamos seis años de conflicto, de un conflicto que hoy está radicalizado y no sé en qué va a terminar, porque no puedo hacer futurología. El Intendente ahora dice: “hasta aquí llegué”, pero el sindicato quiere más. La pregunta que me hago es: ¿y los contribuyentes? A mí, honestamente, los únicos que me importan en esta situación son los contribuyentes. Los otros días conversaba con el Director Pereyra y le decía que me preocupaba un sector de la Intendencia al que es muy fácil dejar mal parado, ya que si éste no funciona se perjudica directamente a la población: me refiero al sector Limpieza. Cuando se paraliza Limpieza, Montevideo se llena de mugre, y eso lo vemos todos. Entonces, pregunto: si se agrava el conflicto, ¿la Intendencia está preparada? Justamente, el señor Director me decía que Recolección de Residuos no aguanta más de 24 horas con su servicio paralizado, y a eso hay que sumarle que tienen problemas y que arriesgan a los trabajadores, ya que camiones del Municipio han sido multados por circular sin luz ‑eso lo reconoció el propio Director de Tránsito‑. Entonces, al señor Director de Recursos Humanos le podemos pedir que tenga en cuenta esto, porque los trabajadores no tienen obligación de salir si los camiones están mal de frenos o no tienen luces.

 

            Se agrava el conflicto. La Intendencia, ¿está preparada? No, no está preparada. Por lo menos la División Limpieza no está preparada. De ahí que en las recorridas que hacemos nosotros por Montevideo ‑y que hacen todos los Ediles‑ la gente nos diga, por ejemplo, cuando vamos a los asentamientos: “Señor Edil: por favor, estamos viviendo entre la mugre y las ratas”. Es crudo, pero es así. Y permítame, Presidente, recordarle al señor Director Anzalone, que estuvo en la División Salud, que hubo casos de niños mordidos por ratas, y que está la leptospirosis de por medio. La Intendencia está haciendo una campaña importante para tratar de controlar el dengue ‑que está bien‑ y está mancomunando esfuerzos con el Ministerio de Salud Pública. Ahora, si nosotros dejamos que esto se llene de mugre y de ratas, y no preparamos un protocolo de respuesta rápida, de respuesta inmediata ‑que fue lo que propuse‑, para que en casos de desborde la Intendencia, de alguna manera, logre controlar la situación…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Ya termino, señor Presidente.

 

            Redondeo diciendo que el Intendente tiene sus razones, pero nos dijo que “no” al protocolo, y estamos dispuestos a colaborar, a oficiar de nexo si hay que darle una mano para tratar de zanjar esta situación. Lo último que digo es que quien generó el conflicto, no cumplió, y tiene capacidad de ejecución es el señor Intendente.

 

            Nada más.

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra la señora Edila Cristina Ferro.

 

SEÑORA FERRO.- Gracias, Presidente.

 

            En España dicen que el Rey reina pero no gobierna. En Montevideo está pasando algo similar, Presidente. Tenemos un Intendente que...

 

(Murmullos)

 

______...ocupa su lugar en la Intendencia como tal, como jefe máximo del Gobierno de Montevideo, pero que, en los hechos, no ejerce efectivamente el Gobierno. Esta es la visión que tenemos, y no es porque no se haya hecho presente aquí hoy; lo decimos porque tenemos la convicción de que no se presenta a los llamados a Sala porque, francamente, el señor Intendente no sabría qué contestar. No sabría qué contestar porque no conoce lo que es el ejercicio político de darse los tiempos necesarios para saber que, además de la foto, del casco, del paseo, de la salida, debe tener un contacto político, administrativo y ejecutivo con el grupo de gente, de asesores y de Directores que efectivamente sepan aislar los puntos neurálgicos en cada caso. De esa forma podrán informarlo, asesorarlo y, por tanto, munirlo de aquellos elementos que le permitan decir algo más que aquello de que estamos muy preocupados por el asunto y estudiando las salidas necesarias para hacer lo mejor, lo que convenga más a los intereses de Montevideo. Ese es, más o menos, el discurso que hace el señor Intendente cada vez que le preguntan por algo.

 

            El señor Intendente piensa que a la Junta Departamental le va a seguir afectando su ausencia, pero nosotros le vamos a decir al señor Intendente y a la fuerza política que lo sustenta en el Gobierno que vamos a seguir haciendo llamados a Sala, porque, en definitiva, son mucho más fáciles de hacer que una Comisión General, porque se necesitan menos votos; con once lo arreglamos. De esa forma tendremos a los Directores de la Intendencia aquí, para conversar, para intercambiar información, en el caso de que no venga el señor Intendente. Es tan sencillo como eso. Ante la ausencia del poder, los espacios vacíos se ocupan; es así, señor Presidente. Es como los goles: no se merecen, se hacen. Y en este caso no hay que dejar espacios vacíos, porque, si no, viene otro y los ocupa. Acá, señor Presidente, está pasando algo de eso.

 

            El señor Intendente vino cuando discutimos la descentralización porque le parecía muy importante. Recuerdo que vino con un trabajo preparado; o sea que no le importaba cuáles eran las preguntas, ya que venía con las respuestas, porque ese era un tema for export, que permitía vender hacia afuera una tarea municipal novedosa, participativa, en la que la gente intervenía. Pero en lo que fallan tremendamente este Gobierno, esta Intendencia y este Intendente es, señor Presidente, en el buen ejercicio del Gobierno en lo que es la administración del Municipio, en la parte esencialmente ejecutiva, que, en definitiva, es lo que favorece a la descentralización. La actividad de Gobierno, la actividad administrativa que significa el manejo de los recursos humanos, los recursos económicos, los recursos administrativos necesarios para funcionar como empresa, como Intendencia, se ha politizado de tal manera que se ha llegado a la paralización de esas actividades. Se ha logrado establecer, por todos esos concursos, por todas esas movilizaciones y por todos esos cambios a que aludía con alguna precisión el señor Director Anzalone, un área de jerarquías intermedias que, casualmente, casi todas, o en su inmensa mayoría, están integradas por participantes activos de la fuerza política que gobierna. ¿Qué sucede? Que los trabajadores que están a cargo de esas jefaturas reciben un ordenamiento en su tarea, en su labor específica, que pasa por el saber de qué sector sos, a quién pertenecés; es decir, si sos del mío, tenés tarea importante y podés trabajar; si no sos del mío, no podés avanzar y lograr los beneficios que otros en tu lugar van a tener. Esa es la visión que nadie ha podido desmentir.

 

            Coincido con lo que se ha señalado acá: la Intendencia está desarticulada, no tiene rumbo, porque, reitero, el orden político partidario ha sustituido el orden jurídico y la Intendencia se ha transformado en un terrible caos, señor Presidente; además, por asuntos que nos llegan a esta Junta Departamental, estamos en condiciones de afirmar que en muchos aspectos se está negando, diría que a ojos vistas, el estado de derecho. Eso es grave, y los documentos que llegan a esta Junta así lo demuestran; tenemos infinidad de ellos para tratar en Comisión, para tratar en el Plenario, a través de los que se sabe y se puede llegar a saber que esa sustitución del “yo hago lo que quiero” por el “yo hago lo que debo”, o al revés, señor Presidente, es lo que está sucediendo en la Intendencia de Montevideo. No están el señor Intendente ‑lo digo una vez más‑ ni sus jerarquías, ni sus Directores para hacer las cosas lindas y buenas que les apetezca, sino que están para hacer aquellas cosas lindas, buenas y necesarias que estén de acuerdo con los lineamientos políticos de su partido ‑que es el que ha ganado las elecciones‑; pero por supuesto que sean legítimas, legales y permitidas por las normas vigentes que estructuran un marco al cual deben ajustarse o atenerse los gobernantes en este departamento de Montevideo.

 

Pero yendo al centro del tema de hoy, que es el conflicto con ADEOM, señor Presidente, yo he escuchado por aquí al doctor Jorge Rodríguez decir que jamás esta Intendencia, esta Administración o este Gobierno de esta fuerza política cometería acciones tendientes a quebrar un sindicato. Eso se dijo y entiendo, por la propia dinámica de los hechos que se han gestado en estos años de conflicto, que eso no es correcto, no es válido, no es cierto, y está comprobado ¿Por qué? Porque se ha tendido a quebrar al sindicato desde el inicio de este conflicto.

 

El doctor Jorge Rodríguez decía por ahí, en algún medio en que pude escucharlo, que en la Intendencia estarían por batir el récord Guiness. Yo creo que trataba de incentivar a la población un poquito en contra del gremio cuando decía: “Ni un solo día hemos dejado de estar en conflicto”. Es un poco exagerado. “Ni un solo día en seis años hemos dejado de estar en conflicto. No hemos tenido un solo día de paz”. Pero creo que, en definitiva, lo cierto es que hace muchos años que se arrastra ese conflicto, y desde que se inició, el 27 de diciembre de 2001, al momento de firmarse el convenio, yo lo llamé, e insisto en llamarlo: “la derrota programada”. Ese convenio se firmó para no cumplirse. Se sabía que no se podía pagar, no sólo por las condiciones económicas o socioeconómicas que estaba atravesando el país, que todo el Frente Amplio…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la señora Edila Ferro.

 

            Los  Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 21 en 22.

 

Puede continuar en el uso de la palabra la señora Edila Ferro.

 

SEÑORA FERRO.- Gracias, señor Presidente; gracias, señores Ediles.

 

            No era que no podía pagar por las condiciones socioeconómicas que el Frente Amplio, como fuerza política, denunciaba a diario, para provocar en la población ese sentimiento de caos, sino porque, además, señor Presidente, la Intendencia tenía una deuda fenomenal que ya superaba en ese momento los U$S 70:000.000. Eso también fue dicho por algunos integrantes del Gabinete que fueron desoídos en ese momento. Y en eso yo reivindico al doctor de los Campos, quien lo dijo en ese momento y lo reiteró meses después, públicamente, con un valor realmente encomiable. En el mes de marzo de 2002 dijo: “No se espere que esto se desarrolle, se continúe, porque no se va a poder pagar”.

 

Entonces, señor Presidente, cuando se firmó ya se sabía que no se podía pagar, y se empezaron a buscar los caminos para llegar al quiebre de esa huelga, de ese sindicato, de ese conflicto que estaba sólido, señor Presidente, porque estaba programado por un gremio entonces fuerte, y porque ese gremio estaba sustentado por un sector que era clave en ese momento, que era el sector Limpieza, que fue al primero que se destruyó. Se destruyó y se quebró, señor Presidente, con un convenio que se hizo con la Intendencia de Canelones para llevar hasta ahí la basura y evitar que los trabajadores pudieran cerrar el vertedero, como lo habían hecho en otras ocasiones. Se firmó un convenio, señor Presidente, con el que se continúa hasta el día de hoy, de manera que si en este momento la huelga se endurece se va a poder hacer lo mismo que se hizo en el gobierno de Arana, es decir, contratar y pagar millonadas a los privados para que lleven la basura a Canelones y así quebrar la huelga. Fue una manera de quebrar la huelga, porque todos sabíamos muy bien que el gran tema era que la ciudad estaba llena, tapada de basura a un mes y medio de huelga. Eso lo vimos, lo vivimos, lo compartimos; fue así.

 

            En esa intervención el señor Jorge Rodríguez también decía algo que me llamó poderosamente la atención y que creo que vale la pena destacar hoy, porque puede pasar si no se arregla el conflicto. Cuando el periodista le consulta qué pasaba con los días que no se trabajaron, qué pasaba con los jornales no trabajados, el doctor Jorge Rodríguez le contesta que no hay antecedentes de que se hayan pagado; que cuando se va a un conflicto y hay una huelga los días que no se trabajaron no se pagan. Mala memoria o mala información tiene el doctor Rodríguez. Yo le voy a hacer conocer al doctor Rodríguez y a este Cuerpo que el primero en tomar la decisión de pagar los días no trabajados fue el hoy Presidente de la República, el doctor Tabaré Vázquez. Más o menos a los 500 días ‑si mal no recuerdo‑ de ser Intendente, cuando se le complicó un conflicto que tenía con el gremio, pagó los días no trabajados durante el conflicto ‑un conflicto duro, grave, extenso‑ que el gremio había tenido con la Administración anterior, con la Administración colorada. Lo cierto es que el Intendente, a los 500 días de asumir, para salir de una encrucijada planteada con el gremio ‑con Platero al frente‑ pagó esos días que no habían trabajado durante una Administración anterior. Fíjese qué cosa, señor Presidente: estamos hablando de días no trabajados en una Administración anterior.

 

Por otra parte, este Intendente también pagó otras cosas: les pagó a funcionarios que no habían hecho juicio contra la Intendencia y les pagó a funcionarios que habían perdido juicios contra la Intendencia. El planteo que yo quiero hacer a quienes hoy nos visitan en nombre del Intendente es que 4.200 funcionarios ganaron el juicio contra la Intendencia en razón del no cumplimiento del convenio al que hacíamos referencia hace un momento. Esos 4.200 funcionarios tenían derecho a cobrar; el resto no tenía el derecho de la sentencia a favor, pero el Intendente dictó una resolución planteando su voluntad de pagarles en razón de aquel convenio, que reconoció que era válido y que había que cumplir. La duda que me queda es de qué forma se habilitó el pago a los 500 funcionarios que perdieron el juicio, que tenían una sentencia judicial en contra. Esta situación es diferente porque hay una sentencia judicial en contra. Entonces, ¿cómo el Intendente va contra esa sentencia y les paga a esos funcionarios? Como no encontré ninguna resolución que me ilustrara en este sentido, mi pregunta es cómo el Intendente manejó esta situación, qué resolución es la que habilita este pago y cómo el Intendente justificó el desconocimiento de una sentencia judicial.

 

Señor Presidente: nosotros decíamos que se había firmado este convenio en el año 2001, y recuerdo algo muy curioso que quiero traer a consideración o a conocimiento del Cuerpo, porque es bien interesante.

 

El artículo 6º del convenio que se firmó en el año 2001 decía: “La entrada en vigencia del presente convenio está sujeta a la aprobación que haga del mismo el gremio de municipales por el procedimiento que oportunamente establezca ADEOM, y a la aprobación de la Junta Departamental de las medidas instrumentadas por la IMM para darle cumplimiento que requieran de sanción legislativa, estando comprendido este convenio en lo previsto por el artículo 125 del Decreto Nº 25.761 de fecha 14 de mayo de 2001”. Para que ustedes comprendan la importancia, la seriedad, el destino, el fin de este convenio que se estaba firmando en ese momento, ese artículo 125 del Decreto 25.761 del 14 de mayo de 2001pertenecía a un decreto del año 1992 que autorizaba por ocho años una cancha de pádel al club La Estacada. Si este convenio no se hizo para no pagarles nunca a los municipales, que venga alguien aquí hoy y lo diga, porque realmente no confiamos en ese momento, ni confiamos ahora, en las buenas intenciones que haya tenido el Gobierno de esta fuerza política ‑ya no esta Administración actual‑ en el momento de firmarlo.

 

            Luego, señor Presidente, cuando se continúa esta estrategia tendiente no solamente al no pago sino al aumento del conflicto, derivamos en esta Administración de hoy, en la que el Intendente recibe esto que nosotros llamamos ‑y que es‑ una verdadera herencia maldita: no sólo el tema Casinos, que ha golpeado tan duramente a la Administración Municipal, sino también el conflicto con ADEOM. Pero no hemos podido advertir ni una sola señal, ni una sola instancia ‑y creo que ha tenido muchas oportunidades el Intendente‑ en la que se asumieran esas responsabilidades, se asumiera que este conflicto no se genera porque haya un gremio díscolo al que han enfrentado con la población, al que han demonizado; no se genera porque son todos malos los funcionarios municipales y hacen mal las cosas ‑esa es la idea que se quiere trasladar a la opinión pública‑, sino que se genera porque aquí hubo gobernantes ‑en este caso concreto, el Intendente Arana‑ que firmaron un convenio que no se podía pagar. Además, en ese momento los trabajadores acudieron a consultar al Presidente del Frente Amplio, al doctor Tabaré Vázquez ‑como ya se dijo aquí‑, y el doctor Tabaré Vázquez afirmó que los convenios se firmaban para cumplirse y que las palabras había que cumplirlas. Y no sólo eso, señor Presidente. Yo recuerdo muy bien que en los días siguientes se reunió la Mesa política del Frente, y el Presidente del Frente Amplio no se hizo presente a los efectos de no participar en la decisión, por lo cual en ese momento no se respaldó al Intendente Arana.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Redondeo.

 

            Sí se trajo el conflicto a la Junta Departamental para obtener el respaldo de los Ediles, pero no se comprometió la figura del Presidente del Frente Amplio, que era el posible candidato a la Presidencia de la República.

 

            Por estas cosas, señor Presidente, por todos estos datos obtenidos de la realidad y comprobables, es que entendemos que esta ha sido efectivamente la derrota programada, y que esto no tiene salida porque no hay interés en que la tenga, porque lo que se busca es justificar una pésima Administración y una pésima gestión por culpa de los malos trabajadores municipales que le quitan recursos a la Intendencia de Montevideo.

 

            Gracias, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señora Edila.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Daniel Placeres.

 

SEÑOR PLACERES.- Gracias, señor Presidente.

 

            Voy a tratar de ubicarme en el tema del llamado.

 

            Primero, entiendo que los debates acá se tendrían que dar con aportes a la discusión; no sólo estudiando medios de prensa, sino análisis que existen y que la Administración ha otorgado en la medida en que se le ha pedido a través de las Comisiones de trabajo que así lo han solicitado.

 

            En cuanto al llamado, dice: “Fracaso de la política de recursos humanos (...)”. Como hemos visto tanto a través de la exposición del señor Director Anzalone como del Prosecretario Rodríguez, la política de recursos humanos se ha seguido llevando adelante según el programa de gobierno, manteniendo un relacionamiento de trabajo permanente ‑como fue esbozado aquí‑ en temas generales en comisiones bipartitas, y en los aspectos que hacen al tema del conflicto, en forma tripartita.

 

            En particular sobre el conflicto, ya se ha mencionado la visión de esta Administración, que yo comparto: está basado en un eje netamente salarial. Ahí está uno de los grandes problemas, más allá de todos los puntos que se quieran plantear. El tema es netamente salarial: a partir de ahí se destranca o no el problema.

 

            Esto hace pensar en que existe la visión de que la figura del Intendente es la figura del patrón, cosa equivocada, a mi humilde entender. La figura del Intendente es de administrador, es el que administra los fondos públicos de todos los montevideanos y las montevideanas. En caso de vincularlo a la figura de un patrón, todos nosotros, y todos los montevideanos y montevideanas, seríamos quienes tendríamos que estar discutiendo y analizando el tema, como generadores de los aportes a la Intendencia, en algún lugar; no sé si los vecinos discutirán en los barrios o en el Estadio Centenario, en una o varias asambleas, si se le da para adelante o no; o quizás haya que hacer un plebiscito si esto se tranca a partir de la asamblea de los trabajadores municipales del día jueves.

 

            Sobre la incapacidad de la Administración, señor Presidente, creo que esta Administración no sólo ha demostrado su capacidad después de tanto tiempo de gobierno, sino que ha visto aumentado el apoyo de la población en el acto electoral, en el momento de ir a las urnas, en el momento en el cual los montevideanos y las montevideanas cuestionan o no las acciones de los gobiernos que han votado para llevar adelante una administración. Ha sido capaz porque ha logrado un escenario que ha sido abierto. Porque ha abierto puertas para todos lados, en este caso para el PIT‑CNT a fin de poder conformar una negociación tripartita.

 

En lo personal, yo diría que quizá faltó el Ministerio de Trabajo; esto, repito, es una opinión muy personal. Creo que si se está buscando conformar un convenio, la figura del Ministerio de Trabajo es interesante.

 

            Y con relación a lo que se había mencionado sobre las cláusulas de paz ‑que existen desde hace tiempo‑, quiero decir que hace mucho que tengo una actividad sindical, y desde aquella época en todos los convenios que se hacían ‑y hay que tener en cuenta que no había Consejos de Salarios‑ siempre estaba la cláusula de paz. Es necesario que haya cláusulas de paz para mantener el espíritu con el cual se llega a firmar un acuerdo entre las partes que están confrontadas y tienen una visión diferente.

 

(Ocupa la Presidencia la señora Edila Graciela Garín)

 

______Sobre la politización del conflicto, creo que realmente, señor Presidente, la vida de todos los seres humanos está sembrada de aspectos políticos: al nacer, al irnos, al enamorarnos, al formar una familia, todo tiene aspectos políticos. Cuando uno analiza la política lo hace desde todo punto de vista, no sólo hay que mirar los aspectos netamente económicos de la situación. Las fuerzas políticas están sembradas, realmente, de política, y no nos olvidemos de que es una fuerza política con un programa político la que administra este Gobierno Departamental Ahí está también el cogollo de la situación. ¿Cómo no va a estar politizado el tema? Sindicalmente, siempre se politiza. La vida sindical también se basa en política y está rodeada de política. ¿O nacemos en un mundo diferente al que estamos acostumbrados a vivir? ¿O nacemos dentro de una burbuja? No. El entorno nuestro contiene, y de él aflora, vida política, y uno mama de eso.

 

Yo estoy acá como Edil Departamental de todos los montevideanos, no sólo del 62%, sino de todos. Yo soy Edil del 62% y del resto; soy de todos, porque mi visión política es ganarme la cabeza del 30 y pico que me falta. Ese es mi fin político.

 

Entonces, yo estoy en un todo de acuerdo con lo dicho por el Director Anzalone y por el Prosecretario General Rodríguez.

 

            Le agradezco por permitirme la palabra, señora Presidenta.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Gracias a usted, señor Edil.

 

Tiene la palabra el señor Edil Raúl González.

 

SEÑOR GONZÁLEZ (Raúl).- Muchas gracias, señor Presidente.

 

            Antes de entrar en el conflicto de ADEOM, quisiera hablar del contexto general. Tal vez allí se marque una diferencia con lo que acaba de plantear mi querido compañero Daniel Placeres en cuanto a que este es un conflicto netamente salarial. Yo voy a intentar demostrar que no es así.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Gabriel Weiss)

 

______La agudización del conflicto desarrollado por ADEOM coincide en esta coyuntura con una dura ofensiva de la derecha ‑me dijeron que no hablara de partidos tradicionales‑ contra el gobierno frenteamplista de la Intendencia Municipal de Montevideo. Las impugnacione judiciales y los constantes ataques mediáticos contra la aplicación de criterios de justicia tributaria en lo que tiene que ver con la Contribución Inmobiliaria forman parte de una campaña en la que se suman medios de comunicación, Ediles, Diputados y dirigentes de los partidos tradicionales. Atacar al Frente Amplio en Montevideo es una estrategia destinada a la confrontación electoral del 2009, momento en el cual la oposición pretende retomar las riendas del gobierno y arrasar con los avances del gobierno progresista; eso es obvio.

 

En este contexto general se instala el conflicto.

 

            Se muestra así la oposición explícita, descarnada a toda redistribución de la riqueza, aunque ésta se apoye en una actualización de los valores catastrales y supere inequidades anteriores. Pretenden ocultar que la Contribución bajó para más del 60% de los propietarios y aumentó significativamente para menos de un 4%.

 

Los cuestionamientos a la descentralización y al Presupuesto Participativo apuntan a hacer abortar la renovación y profundización de este proceso que se está llevando adelante en Montevideo. Salen a enfrentar hechos removedores, como las experiencias de participación directa de los vecinos en la elaboración y la votación de propuestas para mejorar la calidad de vida en sus barrios. El apoyo y la dinámica generados en torno al Presupuesto Participativo revelan el potencial existente para continuar innovando en dicho proceso. Estos ataques procuran desprestigiar y minimizar una instancia fundamental como la Comuna en Debate, en la que se definirán los rumbos de la descentralización, aportando de esta forma a la discusión sobre la transformación democrática del Estado a nivel nacional. La oposición quiere estigmatizar todo proceso de democratización de la gestión pública para impedir que se avance a nivel nacional en este plano, y el conflicto de ADEOM viene como anillo al dedo.

 

            Pero es bueno que demos por lo menos algunos antecedentes. A lo largo de los gobiernos frenteamplistas la situación de los funcionarios municipales fue sustantivamente mejorada en materia de remuneraciones, beneficios, condiciones de trabajo y carrera funcional. El conflicto del año 2002, sin embargo, dejó heridas importantes. Superarlas ha sido un propósito político y una preocupación permanente del Gobierno Departamental. En tal sentido, desde el año 2005 la Administración promovió una recuperación salarial de los municipales que llegaría en el correr del período a un 16,5% por encima del IPC. Más adelante, en el marco de una negociación que, como todas las anteriores, no culminó en ningún acuerdo, la Intendencia definió unilateralmente acelerar esa recuperación y adelantar su culminación para año 2008. Una sentencia judicial ‑otras sentencias judiciales y del Tribunal de lo Contencioso Administrativo fueron de signo contrario‑ estableció el pago de una indemnización a 4.000 funcionarios. Dicha indemnización se correspondió al período 2002‑2005, plazo de vigencia del convenio salarial denunciado. En esa circunstancia el Intendente definió ampliar dicha indemnización a todos los funcionarios y, luego de procurar infructuosamente un acuerdo con ADEOM, llevó adelante el pago íntegro con la firma conforme de cada trabajador. A pesar del rechazo de la mayoría sindical, la casi totalidad de los funcionarios aceptó la liquidación y cronograma de pagos y desistió del reclamo; sólo 200 personas prosiguieron las actuaciones judiciales y cobraron posteriormente.

 

            En el año 2007 la Intendencia propuso alcanzar un acuerdo salarial hasta el fin del período y desarrolló una larga negociación, y en diciembre llegó a una propuesta final con importantes mejoras para los funcionarios municipales. En la propuesta incluyó cláusulas de relacionamiento entre la Administración y el sindicato, y cláusulas de paz referidas a todos los temas incluidos en el acuerdo. Se tomaron como referencia las cláusulas que existen en más de 180 de los 220 convenios laborales firmados por el PIT‑CNT. Además, sobre estos puntos la Intendencia se manifestó abierta a considerar cualquier otra redacción, pero no fue realizada ninguna contrapropuesta. Por el contrario, la propuesta fue rechazada terminantemente por ADEOM, lo cual frustró la posibilidad de terminar con un conflicto que lleva seis años ininterrumpidos, y significó el retiro de la propuesta.

 

            Cabe destacar el gran esfuerzo económico que hizo en esta negociación el Gobierno Departamental para alcanzar la paz en el plano salarial y ahorrar a los vecinos de Montevideo las consecuencia de un conflicto eterno. Eso no fue entendido por la mayoría de ADEOM, que desestimó esa oportunidad y hoy pretende extraer conclusiones que no son correctas.

 

            La costosa campaña publicitaria pagada por ADEOM introduce confusiones en dos aspectos: la Administración habría reconocido la existencia de una deuda con  retroactividad del 2005 al 2008, y se habría comprometido y luego no cumple.

 

            Es importante aclarar que en ningún caso hubo tal reconocimiento, sino negociación sobre reclamos sindicales. No hubo acuerdo ni compromiso, sino propuestas para una negociación, que fueron rechazadas y por lo tanto salieron de la consideración. Existe una táctica con varios antecedentes, que supone que una propuesta presentada con el mejor ánimo de acuerdo en el marco de una negociación y que es rechazada por la conducción sindical mayoritaria, debe igualmente efectivizarse. Pero ello no es así en ninguna negociación laboral. En ese marco, la conducción mayoritaria de ADEOM ha rechazado siempre todas las propuestas de la Administración; aleja los acuerdos cada vez que estos se acercan y pretende obtener igualmente los beneficios planteados.

 

            En diciembre de 2007, el Gobierno Departamental fue muy claro: el rechazo del conjunto de la propuesta significa su retiro de la mesa de negociaciones, y ha sido así. El reclamo del cobro retroactivo desde el año 2005 hasta el 2008 no tiene precedentes en el país. No existe deuda, porque en ese periodo no existía convenio salarial, ni tampoco hay ninguna sentencia judicial al respecto. En todos los sectores laborales las recuperaciones salariales han sido siempre hacia adelante y no en forma retroactiva. Todos los trabajadores que perdieron parte de su salario durante la crisis del 2002 han ido recuperándolo en estos años, siempre hacia el futuro, nunca hacia atrás. Lo mismo sucedió con todas las recuperaciones salariales a lo largo de la historia.

 

            Durante los primeros meses del 2008, el relacionamiento entre la Administración y el sindicato....

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Raúl González.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 18 en 19.

 

            Puede continuar el señor Edil Raúl González.

 

 SEÑOR GONZÁLEZ (Raúl).- Gracias, señor Presidente; gracias, señores Ediles.

 

Decía que durante los primeros meses del 2008 el relacionamiento entre la Administración y el sindicato se desarrolló en múltiples reuniones bipartitas, en las que se procesaron un conjunto de temas que van desde la ampliación del seguro de salud, los planes de seguridad ocupacional hasta temas escalafonarios en diversos sectores. Se firmaron acuerdos referidos a los sectores de Tránsito y Guardavidas, que recogen reivindicaciones largamente reclamadas por el sindicato. En los temas de salud y seguridad ocupacional se ha podido trabajar en buen clima y avanzar en políticas acordadas por las Comisiones Bipartitas respectivas. Paralelamente, se llevó adelante la Comuna Puesta a Punto, que es una línea de trabajo prioritaria para el Gobierno Departamental que apunta a generar mecanismos de participación e involucramiento de los trabajadores en la gestión. En el último año se realizaron más de 50 talleres en 33 servicios municipales con participación masiva de funcionarios y con un objetivo concreto: elaborar planes de trabajo para el 2008 que recojan el saber y la experiencia de los trabajadores, y constituyan compromisos colectivos.

 

            Ahora me voy a referir a la situación actual. Negociaciones de abril. Con fecha 27 de marzo ADEOM presenta tres plataformas reinvidicativas que incluyen 45 puntos. Aquí se agregan a las anteriores una cantidad de reivindicaciones desmedidas con relación a las posibilidades de la Comuna. Acceder a ellas significaría exigir mayores esfuerzos a los montevideanos, postergar obras y servicios, paralizar a la Intendencia. El costo de dichos reclamos supera los U$S 58:000.000. En cambio, la Intendencia propuso llegar a un 16,5% de recuperación salarial en el año 2008, e incluso a niveles de incremento algo mayores para los próximos dos años. Lamentablemente, eso tampoco fue aceptado por ADEOM.

 

            Los salarios municipales son remuneraciones dignas. El promedio de salario nominal está en $ 28.000, y si se agregan el aguinaldo y el salario vacacional, dicho promedio llega a $ 30.000. Más del 92% de los funcionarios perciben remuneraciones nominales mayores a $ 15.000. Sólo los obreros y los administrativos recién ingresados perciben remuneraciones nominales por debajo de esa cifra.

 

Hoy acá se hablaba de que no se trabajaba a gusto en la Intendencia Municipal de Montevideo. Yo voy a dar la escala salarial. En el rango que llega hasta los $ 10.000, hay 42 funcionarios; de $ 10.001 a $ 15.000, 629; de $ 15.001 a $ 20.000, 605; de $ 20.001 a $ 30.000, 3.281; de $ 30.001 a $ 40.000, 1.831; de $ 40.001 a $ 50.000, 971; de $ 50.001 a $ 60.000, 316; más de $ 60.000, 286.

 

(Interrupciones)

 

______Hasta ahí van 7.961 funcionarios.

 

            Cabe destacar que los funcionarios municipales, además del salario base, cobran partidas, compensaciones y beneficios que incrementan sus remuneraciones. De los 670 funcionarios con menos de $ 15.000 de remuneración nominal, 550 son obreros y administrativos recién ingresados, que todavía no perciben las demás compensaciones.

 

            ¡Si esto es un conflicto salarial!

 

            Se procuró enlazar las medidas de lucha definidas por ADEOM con los paros en la Usina de Disposición Final de Residuos y en el sistema de recolección, así como con uno del PIT CNT, para agravar deliberadamente la situación de limpieza en la ciudad. Cabe destacar el riesgo para la salud pública que estas medidas generan. La Intendencia alertó a la población ante este hecho y solicitó su colaboración para evitar consecuencias más graves. Además, se llevó a cabo un plan de emergencia ‑hoy se preguntó por el plan de contingencia‑ ante la situación crítica planteada. En tal sentido, se reforzó la dotación de contenedores, se dispuso la colocación de volquetas en determinadas zonas, se buscaron otros sitios de disposición final y se mantuvo un relevamiento permanente de la situación.

 

            Dicen que nosotros adjetivamos o catalogamos a la prensa… Vamos a ver cómo se explica esto. En esos mismos días en que se estaba efectuando ese plan de contingencia, desde órganos de prensa se informó sobre un correo electrónico que convocaba a tirar la basura en la explanada municipal como un ataque directo al Intendente. Esto lo publicaron medios de prensa y todos lo saben.

 

            La respuesta de la población fue excelente y el Intendente expresó públicamente su agradecimiento por el apoyo brindado. A raíz de esa colaboración y de las medidas instrumentadas la situación se mantuvo controlada y luego se fue normalizando. Nadie acató la irresponsable convocatoria de la prensa de derecha. La bancada de Diputados de Montevideo del Frente Amplio se reunió con el Intendente para expresarle su completo apoyo frente a esta situación. El Intendente dejó claro públicamente que la salud de la población es un derecho esencial que está por encima de toda consideración.

 

            Negociaciones de mayo. En esta situación ADEOM solicita la participación del PIT‑CNT en las instancias de negociación, lo cual es inmediatamente aceptado por la Intendencia. En el momento en que están discutiendo las bases de dicha negociación, ADEOM resuelve boicotear el Presupuesto Participativo que ingresaba en el período clave de la presentación de las propuestas por parte de los vecinos de todos los barrios de Montevideo. Para la Intendencia esa decisión reviste suma gravedad, ya que pretende impedir el ejercicio de un derecho de los ciudadanos de Montevideo de elaborar, plantear y someter a votación propuestas para mejorar la calidad de vida de sus barrios. Ante el cuestionamiento de la Intendencia, ADEOM accede a postergar la aplicación de dicho boicot, aunque no lo deja de lado, sino que suspende transitoriamente las paralizaciones. Se crean así las condiciones de una nueva negociación en las que la Intendencia establece como bases encarar la recuperación salarial hacia delante, desistir de la reclamación sobre retroactividad e incluir necesariamente cláusulas de paz en un acuerdo hasta el final del período. Es así que se instala un grupo de trabajo con participación de delegados del PIT‑CNT que desarrolla una dinámica de reuniones diarias durante casi una semana. ADEOM insiste en reclamar un 5% semestral y acumulativo de incremento de salario real durante 2009 y 2010 sumado al 16,5% en el 2008, es decir, más de un 40% de incremento real en el período.

 

No se llega a acuerdos en estas instancias, y ADEOM retoma los paros de 24 horas por sector además de gastar más de U$S 100.000 en propaganda televisiva, radial, en diarios y semanarios.

 

Así se llega a la propuesta conjunta de la Intendencia y el PIT‑CNT. En estas circunstancias, y con aval de la Mesa Representativa, el PIT‑CNT promueve una negociación directa con la Intendencia. Con fecha 23 de mayo se llega a un acuerdo sobre una propuesta de salida al conflicto que la central sindical hace llegar a ADEOM. La propuesta acordada por la Intendencia y el PIT‑CNT incluye la recuperación salarial del 16,5% en julio para la gran mayoría de los trabajadores, dos puntos de incremento en el 2009 y uno en el 2010. Además se establecen partidas fijas por única vez para los años 2008, 2009 y 2010, que van desde $ 3.000 para los grados salariales menores, pasando por $ 2.000 para los intermedios, hasta $ 500 para los salarios más altos. También se agrega media partida por presentismo para el año 2009 para todos los trabajadores.

 

Para el Gobierno Municipal este constituye un último esfuerzo para alcanzar una solución al conflicto que se prolonga desde el 2002. La aceptación de esta propuesta implica la firma de un acuerdo, el levantamiento explícito del conflicto y una cláusula de paz sobre los temas acordados hasta el año 2010.

 

La propuesta conjunta de la Intendencia y el PIT‑CNT constituye una última oportunidad que se considerará en la próxima asamblea de ADEOM. Esta es la única propuesta oficial que debe llegar al sindicato de parte de la Intendencia Municipal de Montevideo. Deberían tenerlo claro los trabajadores y no confundirse con eso.

 

En conclusión...

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Se me terminó el tiempo.

 

SEÑORA FERRO.- Señor Presidente: ¿no podría dar la conclusión el señor Edil Raúl González?

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Estamos magnánimos hoy.

 

            Le pedimos al señor Edil Raúl González que redondee su intervención.

 

SEÑOR GONZÁLEZ (Raúl).- Muchas gracias; muy amables.

 

            Decía que, en conclusión, el conflicto con ADEOM va más allá de un relacionamiento y de una negociación sindical para poner encima de la mesa estrategias de algunos sectores que expresan claramente un ataque político contra el Gobierno Departamental y también contra el Gobierno Nacional, estrategias que apuntan también a la división de la central sindical.

 

            La agudización de las medidas de lucha afecta a la población de Montevideo y alcanza a servicios importantes, lo que genera una gran disconformidad.

 

            Esta situación se suma a la campaña de ataques desde la derecha, que procura dar una batalla en Montevideo contra el Frente Amplio cuando alcanza los 20 años de su gobierno en el departamento, y vamos rumbo a los 25.

 

            El cumplimiento del programa de gobierno avanza en Montevideo y ello se expresa en la descentralización, en la justicia tributaria, en cambios estructurales como el Plan de Movilidad o en el Plan de Ordenamiento Territorial, en contextos de mayores inversiones y en políticas sociales integradoras y participativas. La articulación de esfuerzos con el Gobierno Nacional es un camino imprescindible de avance para enfrentar las duras consecuencias en materia productiva, social, cultural y de calidad de vida en sociedad que provienen de los Gobiernos Nacionales de los partidos tradicionales.

 

            El compromiso del gobierno frenteamplista con los montevideanos, el desarrollo del proyecto de ciudad aprobado por la población, exige continuar y ampliar el trabajo en alumbrado, en el transporte, en las calles, en saneamiento. Requiere profundizar en la descentralización, haciendo del Presupuesto Participativo un derecho de los montevideanos y de las montevideanas…

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Redondee, Edil.

 

SEÑOR GONZÁLEZ (Raúl).- ...‑termino, gracias‑ generando más ámbitos de participación ciudadana en las decisiones que hacen a su calidad de vida, democratizando la cultura en las Esquinas de cada barrio y en el Solís.

 

Hay que poner el énfasis en los hombres, mujeres y niños que tienen necesidades más acuciantes, para impedir que se consolide la fractura social, para construir una sociedad integrada y justa. Hay que ejecutar acciones como regularizar asentamientos donde aún viven más de 100.000 personas; llevar a cabo políticas sociales, hacer policlínicas, guarderías o centros de empleo.

 

Continuar y profundizar la puesta en práctica de estas líneas programáticas es una batalla política de grandes dimensiones. Para ello es imprescindible la unidad y la movilización de nuestro Montevideo.

 

Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias, señor Edil.

 

            La señora Edila Glenda Rondán pide la palabra por una alusión. Tiene la palabra.

 

SEÑORA RONDÁN.- La verdad es que no voy a poder pedir una aclaración; ya la pediré en forma personal.

 

            Yo ya había dicho que no creo ni en izquierdas ni en derechas; creo en progresistas y en conservadores. Me parece de pequeñez ‑y no digo pequeñez humana‑ entender que el conflicto, que todo el mundo reconoce que es multicausal, sea un conflicto causado por no sé qué derecha ‑no sé a cuál se refiere‑ y por los partidos tradicionales. Me parece que no tiene nada que ver. Pero no hay mayor muestra de que alguien es conservador cuando sólo ve en una dirección ‑como el caballo del panadero, que, como tiene anteojeras, va siempre en una sola dirección‑, y no es capaz de abrirse para poder ver más, a efectos de poder llegar a soluciones que pueden venir de muchos lados, no solamente del lado en que uno está.

 

Aquí se habla de partidos tradicionales. Yo lo que quiero es deslindar cualquier responsabilidad a mi partido en cuanto a que haya tenido que ver, en que haya incitado o cualquier otra cosa que se le dé la gana decir a alguien, con respecto al conflicto de ADEOM. Creo que mis palabras de hoy no pudieron ser más claras en ese sentido.

 

            Muchas gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias, señora Edila.

 

Tiene la palabra el señor Edil Fachinetti.

 

SEÑOR FACHINETTI.- Muchas gracias, Presidente.

 

            Voy a ser breve. Sólo haré una serie de puntualizaciones.

 

            En primer término, como lo vengo haciendo, lamento la no presencia del señor Intendente Municipal de Montevideo en este recinto. Voy a decir lo mismo: lo que se dijo en nuestra bancada respecto a estrechar vínculos entre el Ejecutivo y el Legislativo Departamental fueron palabras que sonaron muy bien, pero lo que se escribió con la mano, se borró con el codo.

 

            En cuanto al tema que tratamos hoy, el que en forma pausada y muy correcta trajo a Sala nuestro coordinador, Edil Osta, quisiera expresar que coincido con el Edil preopinante respecto a que este no es un conflicto netamente salarial; el aspecto salarial es uno de los puntos. Este conflicto comienza cuando a los trabajadores municipales se les hace un ofrecimiento en el año 2002, en virtud de tratar de lograr una paz sindical, con vistas a las elecciones del 2004.  

 

            Cuando fue planteado este tema, nuestro Partido Colorado, como sabía que las reivindicaciones de los trabajadores y la propuesta del Ejecutivo del arquitecto Mariano Arana eran imposibles de llevar a cabo y que iban a terminar como terminaron ‑han transcurrido seis años y aún no encontramos la solución‑, no estaba de acuerdo en esos planteamientos de acondicionamiento de los sueldos a los municipales. Pero no fuimos nosotros quienes acordamos con ellos y les brindamos esa oportunidad.

 

            Nuestro candidato a Intendente, Pedro Bordaberry, decía en la campaña electoral municipal que cuando uno se sienta a una mesa a negociar, se sienta a negociar con todo, trata de realizar el mayor esfuerzo. Pero cuando se firma un convenio hay que cumplirlo. Toda esa fuerza que se puso para tratar de negociar de la mejor manera tiene que coincidir con el esfuerzo que se pone en el cumplimiento de los convenios. Y en este caso no fue así.

 

            Coincido con el Edil, lo reitero, en que no fue un conflicto netamente salarial, en virtud de que juegan otros elementos, porque acá hay un elemento interno. Yo no voy a leer toda la prensa, coincido con el Edil Placeres, aunque el Edil que le siguió en el uso de la palabra leyó toda la prensa desde que empezó su exposición hasta que la terminó. Creo que hay que estudiar un poquito, como decía el Edil Placeres, y tratar no sólo de leer la prensa. Pero yo voy a hacer referencia a la prensa sólo en el sentido de que acá vemos que no es netamente un conflicto salarial, por cuanto un partido político incita a sus seguidores, a sus votantes, a que traten de no llegar a la posición que tiene la mayoría del gremio. Es decir, se les invita a concurrir a la asamblea para tratar de lograr una posición distinta a la que las autoridades gremiales están estableciendo. Eso es una injerencia. Y a mí no me gustan las injerencias, ni en los gremios, ni en la Junta Departamental, ni en la Administración Municipal, ni en ningún lado.

 

            Por otra parte, vemos que este conflicto ha llegado a niveles que nunca hemos visto. Por un lado, se trata de atribuir otras intenciones a la rapiña ‑como lo marcó la Policía‑ de la cual fue víctima nuestro querido compañero el ex Edil Pereyra, quien cuenta con todo nuestro afecto y nuestro reconocimiento por el trabajo que intenta realizar en su División Limpieza, por más que no ha contado con los recursos necesarios para desarrollarla.

 

Por otro lado, también notamos que existe un comando contra ADEOM, que realiza una amenaza de bomba al lugar donde trabaja la Secretaria General del gremio de ADEOM. ¡Un comando contra ADEOM! Es la primera vez que escucho esto.

 

            Por otro lado, otros integrantes del gremio de ADEOM denuncian que se les intervinieron sus líneas telefónicas y que sufrieron amenazas. Asimismo, como lo marcaba muy bien el Edil Raúl González, también salieron en la prensa tratando de incentivar a tirar bolsas de basura en la Explanada Municipal, lo que me parece incorrecto. No me parece correcto que se haga eso ni en la Explanada Municipal, ni en la puerta del Intendente Municipal, ni en la puerta de ADEOM, ni en la puerta de ningún vecino.

 

Pero lo que a mí me preocupa, y lo decía el Edil Graffigna, es que acá no sólo están ADEOM y la Administración Municipal, sino que acá también están los vecinos de Montevideo, que ven resentidos sus servicios en virtud de un conflicto laboral que tiene seis años y al que no le podemos encontrar la solución. Es un conflicto en el que, por un lado, se reconoce que se debe y, por otro, no se reconoce. No es una defensa de ADEOM; este Edil no está defendiendo a ADEOM ni lo va a hacer.

 

            Coincidimos en parte con lo que expresa la Administración Municipal. Ahora, quienes llevaron a esta situación actual no fueron los vecinos de Montevideo; quienes llevaron a esta situación actual no fueron los Ediles de la Junta Departamental de Montevideo. Esto arranca, vuelvo a decir, cuando se trató de lograr una paz electoral que no sólo no se obtuvo, sino que ahora ocasionó que los vecinos de Montevideo padezcan este conflicto y sean los principales castigados. Desde aquí, desde mi banca, trato de que la Administración Municipal no se ponga en una posición intransigente, y lo mismo intento para el lado de ADEOM, con el fin de solucionar este tema. Pero la base está en el arranque. Esto arrancó mal y, por ahora, está terminando mal.

 

            Nada más. Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias, señor Edil.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Jorge Meroni.

 

SEÑOR MERONI.- Gracias, señor Presidente.

 

            Anoche decíamos que el Intendente estaba presente. Por supuesto que no es lo mismo el Intendente que los Directores ‑tanto el que estuvo anoche como el que está hoy‑, pero lo cierto es que representan la palabra del Intendente. Es decir que lo que ha dicho y lo que va a decir el Director Pablo Anzalone es lo que piensa el Intendente. Y volvemos a reiterar lo de anoche: el artículo 285 así lo habilita.

 

            Se decía que el Intendente Municipal de Montevideo tiene mucho de ciencia y poco de Intendente. Y sí, tal vez sí; quizás el Intendente Municipal de Montevideo está aprendiendo a ser el conductor de la Intendencia Municipal de Montevideo, tal como muchos de nosotros estamos aprendiendo ‑porque es el primer período que estamos acá‑  a ser Ediles Departamentales. Pero ese hombre de ciencia fue votado por el 62% de los montevideanos, y tiene la responsabilidad de gobernar para el 100%.

 

            Se dice que nuestra fuerza política no se preocupa por los trabajadores, o que ahora que somos gobierno no nos preocupamos por los trabajadores. Debemos decir que desde que nuestra fuerza política es gobierno, el salario de los trabajadores municipales ha aumentado en forma muy importante. La cifra ha aumentado mucho. Antes de que nuestra fuerza política asumiera el gobierno ‑por eso muchas veces no coincidimos con muchos dirigentes gremiales‑ los salarios municipales realmente no eran dignos. Justamente, el lunes pasado tuvimos la oportunidad de participar en una actividad de nuestra fuerza política en la ciudad de Canelones, y el Intendente Marcos Carámbula decía que el salario de los trabajadores municipales de Canelones rondaba los $ 3.000 cuando él asumió; hoy ronda los $ 6.000 más los beneficios. Creemos que realmente es una política que se preocupa por los trabajadores. En el 2002 los trabajadores municipales de Canelones ‑capaz que también sucedía en muchos departamentos, pero el ejemplo que tenemos es el de Canelones‑ no terminaban de cobrar sus salarios; concretamente, cobraban cuotas semanales de $ 200 ó $ 300. Luego de la crisis de 2002 los trabajadores municipales de Montevideo nunca dejaron de percibir el 100% de su salario. Nunca.

 

            Se preguntaba en qué se equivocó la izquierda. Quizás en el aprendizaje de gobierno nos equivocamos porque realmente no supimos trasladar a los trabajadores municipales la vocación de servicio que deben tener hacia quienes son sus patrones: los montevideanos. Pero en eso estamos trabajando.

 

            Ahora yo me pregunto: ¿en qué se equivocó la derecha? ‑porque yo sí creo en la izquierda y en la derecha‑; quizás fue en decir que nunca perdió un conflicto, o en mantener salarios realmente indecorosos. Se dice que, según las encuestas, la gestión municipal es mala. Hoy hemos bajado en las encuestas. ¡Por supuesto! A dos años y medio de gobierno siempre se baja en las encuestas. Pero aun con esa baja en las encuestas mantendríamos el Gobierno Municipal; por lo tanto, no me preocupo. Además, sé ‑estoy convencido‑ que al final del período de Gobierno del compañero Ehrlich vamos a volver a ganar por el mismo margen.

 

            El promedio de los salarios de los trabajadores municipales de Montevideo es de $ 28.000. Pensamos que es, realmente, un salario digno.

 

            Se dijo que el compañero ex Intendente Mariano Arana firmó un convenio que sabía no se iba a poder cumplir. Habría que acordarse de lo que decían dirigentes como el ex Vicepresidente de la República, Luis Hierro López, sobre la estabilidad del país en ese momento y que la gente invirtiera en dólares. Capaz que entonces el Intendente Arana y nuestra fuerza política realmente pecaron de ingenuos; creyeron en lo que se estaba diciendo desde el Gobierno Nacional.

 

            Nosotros respaldamos totalmente la propuesta del Intendente desde esta bancada oficialista y desde los organismos políticos ‑que realmente son quienes rigen lo que nosotros hacemos como seres políticos‑, la Mesa Política Nacional del Frente Amplio y la Mesa Departamental del Frente Amplio.

 

            Se dijo que el Intendente quiere quebrar al gremio. Si el Intendente hubiera querido quebrar al gremio no habría pagado a los 8.300 trabajadores y habría dejado que el resto que no había iniciado juicio lo iniciara y cobrara después de que terminara el período de Gobierno. Creemos que el Intendente demostró su voluntad de diálogo, de entender a los trabajadores, y les pagó a los 8.300 funcionarios; sólo 200 no aceptaron y terminaron cobrando después.

 

            En la vida todo es política; estoy totalmente de acuerdo en eso con mi compañero el señor Edil Daniel Placeres. Todo es política; todo se rige por la política.

 

            No compartimos algunas expresiones vertidas en los medios de prensa por algunos dirigentes de ADEOM ‑reitero: algunos dirigentes de ADEOM‑ en cuanto a que el enemigo es el Frente Amplio y, especialmente, nuestro sector, el sector del Intendente. Un medio de prensa ha señalado que los trabajadores municipales tienen en sus arcas casi U$S 1:000.000 de la plata que han acumulado del juicio; iban a comprar un complejo vacacional para todos los trabajadores municipales, pero algunos dirigentes ‑de los que son mayoría hoy en el gremio‑ dijeron que no, que preferían utilizar ese dinero en una campaña política en contra del Frente Amplio y del Espacio 609, del Movimiento de Participación Popular. Se ve que esos dirigentes ingresaron a la Intendencia Municipal de Montevideo después del año 1990, cuando ya los salarios empezaron a ser dignos, porque si hubieran ingresado antes no podrían opinar eso.

 

            Sería bueno que la población de Montevideo supiera que los funcionarios municipales ‑acá tengo la revista “Plaza Rural”‑ tienen campos, tienen ganado, tienen cabañas en complejos termales; seguramente pudieron adquirir todo esto cuando empezaron a adquirir salarios dignos, después del año ’90. Acá dice que sacaron a remate 205 cabezas de ganado raza Hereford.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Meroni.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 26.

 

            Puede continuar el señor Edil Jorge Meroni.

 

SEÑOR MERONI.- Reiteramos que compartimos lo que expresaba el Edil Daniel Placeres casi al final de su intervención. Quizá luego de la asamblea de trabajadores municipales del día de mañana este conflicto llegue de una vez por todas a su fin. Confiamos, sí, en que sea así, porque hemos pedido a los trabajadores municipales ‑a todos‑ que participen, para que el conflicto llegue a su fin. Y si no llega a su fin, de pronto habrá que consultar a quienes son los verdaderos patrones de los trabajadores municipales, que es la población, el millón y medio de montevideanos. Pero también habrá, quizá, que decirles que mientras hay ciudadanos que todavía ganan salarios que realmente no alcanzan y deben hacer maravillas ‑aunque por suerte esto se viene mejorando‑, los trabajadores municipales ganan un promedio de $ 28.000 y ‑aparte de tener ganado y campos‑ quieren ganar más. Entonces, capaz que hay que hacer eso, sí, llamar a consulta a la ciudadanía.

 

            Los trabajadores municipales frenteamplistas, a quienes se nos decía estamos llamando a participar en la asamblea, son trabajadores y tienen el legítimo derecho de participar en la asamblea. Pero no estamos llamando sólo a los frenteamplistas: estamos llamando a los ocho mil y pico de trabajadores para que participen en esa asamblea, porque ese es un derecho que tienen todos los trabajadores municipales. Nosotros decimos que deben participar todos los trabajadores municipales, porque este es un problema que afecta a todos y no queremos que vuelva a pasar lo que ha pasado muchas veces ‑nosotros fuimos dirigentes sindicales y lo hemos visto‑: como la gente no participa en las asambleas cuando se tienen que definir cosas, terminan definiendo unos pocos. En este caso, en un gremio de ocho mil trabajadores terminan definiendo quinientos. Nosotros creemos y confiamos en que la asamblea de los trabajadores municipales va a tener realmente la participación que debe tener para, de una vez por todas, no dejar como rehén a la población de Montevideo.

 

            Gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra la señora Edila Cecilia Cairo.

 

SEÑORA CAIRO.- Acá se dijeron muchas cosas y debo decir que muchas de ellas surgen de los medios de comunicación. Tomamos una parte de lo declarado en la prensa por parte del Ejecutivo Comunal y nos olvidamos de la parte en que los dirigentes de ADEOM hicieron declaraciones, que eran casi de guerra. Podemos tomar las dos. ¿Qué concluimos? Que hay un conflicto, sí, hay un conflicto que tiene seis años.

 

Evaluemos la situación. En el 2002 íbamos a firmar un convenio; es cierto. Pero ¿alguien esperaba la crisis? No nos avisaron, o por lo menos ninguno llamó al Intendente Arana para decirle: “¡No firmes ese convenio! ¡Mirá que se pudre todo!”  En realidad ya había conflictos en la Argentina y nos decían: “Acá no llega; acá no viene”. Y vino. ¿Alguien es culpable? No sé. Alguna vez yo dije que eso había que discutirlo.

 

Lo que sí sé es que eso no nos permitió, como fuerza política ‑y eso lo definimos todos juntos‑ hacer honor al convenio firmado. Y como no pudimos hacer honor al convenio firmado, esa herencia, esa deuda ‑que dejaron compañeros nuestros y cuya responsabilidad asumimos todos‑ la pagó el otro compañero que subió como Intendente; pagó y honró la deuda, cosa que Arana no pudo hacer.

 

Todos los frenteamplistas en el Gobierno tuvimos que asumir esa obligación y lo hicimos. Y no sólo le pagamos la deuda a los cuatro mil que ganaron el juicio, sino a todos los demás, porque creíamos que era un convenio que no pudimos cumplir por otras razones. Obviamente, no había una cláusula gatillo. Ahora aprendimos; quizá la próxima vez la pongamos, y lo hagamos en todos los convenios que firme este Gobierno.

 

Hemos aprendido varias cosas, entre ellas, algo en lo que hago acuerdo con Osta: a veces no se trata sólo de aumentar los salarios: también se trata de ver qué hay a cambio de ese aumento y ese salario. Por eso estamos en el tema de la reforma del Estado. ¡Si habremos aprendido en estos 15 años de Gobierno! La reforma del Estado habla también de la inamovilidad de los funcionarios públicos, de cuáles son los méritos que se tienen que tomar en cuenta para el aumento de salario. No sé si hoy miraron la prensa ‑sé que el Edil Osta sí, porque la mira siempre‑, pero les comento que en un diario salió una encuesta que decía que Naciones Unidas piensa que los peores funcionarios públicos de Latinoamérica son los uruguayos, por la ineficiencia. Y, ojo, no nos hacemos cargo de eso, eso es así desde hace mucho tiempo…

 

(Interrupciones - Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden! No interrumpan.

 

            En esta Junta existe la costumbre de levantar la apuesta, y después no se quiere escuchar lo que dicen los demás. El Presidente ampara en el uso de la palabra a todos los Ediles, no importa el partido, y los escucha con total paciencia y tolerancia, como debe ser. Lo que les pido a los señores Ediles es que escuchen lo que los otros tienen que decir, y que aguanten, porque de eso se trata, señores Ediles. No se puede levantar el volumen y la intensidad y después no soportar lo que se contesta; eso no es lógico. Se han dicho cosas fuertes de todos lados, y está bien, porque este es un Parlamento, pero cuando un señor Edil contesta y utiliza alguna expresión que molesta, hay que aceptarla.

 

(Dialogados)

 

______Pero lo que sucede, señores Ediles, es que se habla cuando otro Edil está haciendo uso de la palabra, como ha pasado en otros casos, y no siempre se trata de un Edil del Partido Nacional o del Partido Colorado; a veces también lo hacen Ediles del Frente. Eso interrumpe el discurso del Edil que está en uso de la palabra. Ahora, cuando el Edil termina de hablar, si hay una alusión o necesitan hacer una aclaración, pueden pedir la palabra, y la Mesa, cuando corresponda, les va a otorgar la palabra. De la otra manera se corta al Edil que está hablando.

 

            Continúa en el uso de la palabra la señora Edila Cecilia Cairo.

 

SEÑORA CAIRO.- Este conflicto tiene muchas variantes, en eso hago acuerdo con el Edil Fachinetti; y una de ellas es que tenemos que escucharnos. Creo que ese convenio que no pudimos cumplir no permitió que nos escucháramos durante largo tiempo. Que hay heridas a sanar, por supuesto que sí, pero eso cuesta, y nos llevará un tiempo lograrlo.

 

Yo no sé si habrá conflicto o no después de la asamblea; los trabajadores tienen derecho a definir lo que ellos crean necesario. Ahora, el Ejecutivo también tiene derecho a definir hasta qué punto puede ir, cuánto puede pagar y cuánto no puede pagar, porque ellos administran lo que los montevideanos pagan; no son patrones: administran y gestionan las arcas según lo que se percibe por la Contribución y la Patente que todos pagamos. Pero hay un límite, llega un momento en que no hay más plata. El sindicato está en todo su derecho de definir qué hace con eso y si quiere ir a un conflicto.

 

            Por otro lado, dicen que copamos el sindicato. ¡Por favor, compañeros Ediles! Ustedes saben que en el Ejecutivo del sindicato hay 15 personas: ocho son de una parte de la mayoría, que también tiene su representación, y siete son de otra parte de la mayoría, en la que nosotros también tenemos representación. Nosotros siempre tuvimos representantes en los sindicatos: en todos los sindicatos hay frenteamplistas, pero también están los colorados y los blancos, y está bien que así sea.

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑORA CAIRO.- Entonces, si tenemos un proyecto político, tenemos derecho a llevarlo a cabo en todos los ámbitos, y eso no quiere decir nada. Son dirigentes sindicales. ¿Quiénes los eligieron? Los funcionarios. Si son frenteamplistas o no, no tiene que ver con nosotros; son los funcionarios los que eligen a quienes votan, no nosotros. ¿O ustedes creen que nosotros mandamos un nombre y a partir de ahí ya es dirigente de ADEOM y forma parte del Ejecutivo? ¡Por favor! Son los propios funcionarios los que lo definen. Nosotros lo que sí pedimos son asambleas representativas, que vayan todos, que no definan los siete del Frente Amplio, que definan todos los funcionarios municipales, que son 8.000. Si esos 8.000 funcionarios votan al Frente Amplio, bien, y si votan otra cosa, también; lo que pedimos es que se involucren todos, porque hoy el conflicto representa un problema para los montevideanos, y nosotros estamos en una disyuntiva: o hacemos obras y cumplimos con el millón y medio de montevideanos, o no las hacemos y pagamos a 8.400 funcionarios; es así de simple. Bueno, lo definiremos; nosotros creemos que tenemos que pensar en el millón y medio de personas y que en algún momento tenemos que decir basta. Esa es una definición política y estamos en nuestro derecho.

 

Hicimos todos los esfuerzos, pero no se llegó a un acuerdo. Nos habría encantado no tener este conflicto para no estar complicados con esto en las próximas elecciones nacionales. Hicimos todo lo que pudimos para parar este conflicto, pero magos, no somos, como no lo fue nadie. Y las encuestas dicen muchas cosas: dicen que el Intendente bajó en popularidad, pero también dicen que el Partido Colorado tiene un 8% a nivel nacional. ¿Es culpa nuestra? No, y supongo que estarán trabajando para que eso cambie. Nosotros también estamos trabajando para que las obras se hagan y para que el Intendente pueda cumplir con los montevideanos. En el 2010 hablaremos de quiénes son las elecciones, si nuestras o de otro partido. Si nos equivocamos, los únicos que definen son los montevideanos.

 

            Gracias, señor Presidente.

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

            Tiene la palabra el señor Edil Mario Calandra.

 

SEÑOR CALANDRA.- Gracias, señor Presidente.

 

            Tres temitas.

 

            Recordando las palabras que dijo el Edil Meroni con respecto a la representación de los Directores, afirmo que los Directores que están acá, así como el que estuvo ayer, y todos los que estuvieron representando al Intendente, tienen ese cargo porque el Intendente, en uso de sus facultades, los eligió y les dio su confianza para estar ahí como asesores,  por eso son la voz cantante. Por supuesto que después le informarán de su actuación. No es una cuestión metafísica que estén ahí, sino que realmente ahí está la voz cantante de este Gobierno Municipal; los Directores vendrían a ser como los Ministros de este Gobierno.

 

            Haciendo un poco de reflexión sobre lo que fue la historia de los funcionarios municipales, analizando 20 ó 30 años hacia atrás, ser funcionario municipal no era nada seductor; hasta con el clientelismo que existía y la manito que daban, incluso Ediles de la época, para ingresar a la Intendencia. Como le pasó al Intendente Carámbula...

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles!

 

SEÑOR CALANDRA.- Se lo voy a aclarar...

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- En todo caso, me lo aclara a mí, señor Edil Calandra, no hay ningún problema.

 

            Además, está en uso de la palabra, y cuando termine su intervención, si algún Edil entiende que hay alusión o desea hacer una aclaración, pedirá la palabra y la Mesa determinará.

 

            Sigue en uso de la palabra el señor Edil Mario Calandra.

 

SEÑOR CALANDRA.- En esa época no era tan seductor, como le pasó al actual Intendente de Canelones, que consideró que para ganar $ 3.000 era mejor hacer otro tipo de tarea.

 

            Resulta que, posteriormente, en el año ’90 ‑con el crecimiento‑, ser funcionario de la Intendencia era un privilegio, y ahora es más privilegio aún. Tan es así que ustedes recuerdan que para el concurso de la Intendencia se anotaron decenas de miles de jóvenes y de personas para no sé cuántos pequeños cargos...

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR CALANDRA.- Hubo concurso y el sorteo fue avalado por la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas, como está sucediendo en todos los organismos del Estado, incluso éste. No tengo prejuicios contra los que de alguna manera antes tuvieron que recurrir a pedir; no es ningún prejuicio, para nada. No había más remedio porque no había concursos; tan es así que todavía algunos llegan a los despachos a ver si consiguen un carguito, y hay que explicarles que estamos en otro Gobierno.

 

Quiero aclarar ‑por un comentario de un Edil‑ que de estas cuatro Intendencias que vienen creciendo ‑y se nota acá en la representación de la Junta‑, este Edil votó a dos Intendentes del Frente Amplio. También voté a Lucio Cáceres y a Mario Carminatti, del Partido Colorado.

 

Como batllista, y viendo la evolución por dentro del batllismo, para mí el de hoy es un Gobierno batllista, tanto en lo nacional como en lo departamental. Con mucho respeto hacia los señores Ediles del Partido Colorado, les tengo que decir que hice la reflexión y entendí que como batllista tenía que votar fuera del Partido Colorado.

 

Fui primer candidato a Edil en el año ’94 en la lista de Carminatti; con mucho respeto, con el gran respeto que le tenía al señor Mario Carminatti, uno de los grandes Intendentes que tuvo el Interior de este país.

 

(Murmullos)