ACTO DE HOMENAJE A LAS DAMAS ROSADAS

Celebrado el 6 de octubre de 2008

Área Legislativa - Departamento de Taquígrafos

 

 

MAESTRO DE CEREMONIA (Carlos Pecoy).- Buenas días a todos y a todas.

            Damos inicio a este acto de homenaje a la labor honoraria de las Damas Rosadas.

 

(Es la hora 11:26)

 

______Saludamos la presencia del Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, el señor Edil Gastón Silva.

 

(Aplausos)

 

______Saludamos al señor Secretario General de la Intendencia Municipal de Montevideo, señor Alejandro Zavala.

 

 (Aplausos)

 

______También saludamos a la señora Directora del Hospital de Clínicas, la doctora Graciela Ubach.

 

(Aplausos)

 

______Queremos saludar la presencia del ex Director del Hospital de Clínicas, el doctor Hugo Villar.

 

(Aplausos)

 

______También saludamos a una dama colaboradora del Hospital de Clínicas y de las Damas Rosadas, la señora Cristina Morán.

 

(Aplausos)

 

______Por supuesto que queremos saludar a las distintas señoras integrantes de las Damas Rosadas de otros hospitales, que también están acá en este acto de homenaje a todas ustedes.

 

(Aplausos)

 

______Y queremos saludar a los señores Ediles representantes de cada una de las bancadas de la Junta Departamental de Montevideo que se han hecho presentes.

 

(Aplausos)

 

______Para iniciar este acto de homenaje le vamos a dar la palabra al señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Edil Gastón Silva.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gastón Silva).- Es para todas y todos nosotros una manifestación singular que la Junta Departamental de Montevideo, el Parlamento de la Ciudad, esté presente hoy acá. Nos parece que hace a esas diferencias necesarias entre aquellos que gobernamos y aquellos que ven en nosotros a sus representantes. Nos parece necesario que un Parlamento no solamente legisle, o establezca decretos o resoluciones, o tome decisiones o medidas políticas, sino que además esté en contacto directo en el lugar con la gente, con su gente, que es la que cada cinco años elige a sus representantes. Nos parece diferente que la Junta Departamental pueda estar fuera de su ámbito natural, y nos parece de singular importancia que la Junta Departamental de Montevideo tenga hoy la oportunidad de homenajear el trabajo silencioso, voluntario, digno y solidario de ustedes.

            No me voy a referir solamente a las autoridades y ex autoridades, como la Directora, el doctor Hugo Villar, la señora Cristina Morán; me voy a dirigir también a aquellas personas que están acá, a este mar rosado de túnicas, por las necesidades que tiene cualquier institución de colaborar, de tener colaboradores que puedan ayudar en múltiples cuestiones ‑más aún tratándose de un hospital como el Clínicas‑, y también por la necesidad que ustedes tienen de dar.

            Decía Erich Fromm que la persona que más tiene no es la que más tiene en el sentido material, sino la que más da. Ustedes son de las personas que más dan, sin importar la condición de lo que tienen. En estos tiempos en que la solidaridad, la responsabilidad, el pensar en el otro, el dedicar tiempo al prójimo son casi una moneda extraña, nos parece absolutamente rescatable la tarea que todas ustedes llevan adelante, y es una de esas señas de identidad que nos siguen distinguiendo, no solamente a nivel nacional o regional, sino a nivel mundial.

            Entonces, en nombre de la Junta Departamental de Montevideo, en nombre del Parlamento de la Ciudad, deseo simplemente agradecerles infinitamente lo que vienen haciendo desde que se constituyeron; agradecerles los minutos, las horas, los meses, los años que han puesto en la tarea; agradecerles en nombre de aquellos a quienes ustedes socorren de muchas maneras para que su vida, su estadía, su perspectiva, sean mejores; agradecerles el esfuerzo humano y sobrehumano para que todos seamos un poco mejores.

            En nombre de la Junta Departamental de Montevideo, muchísimas gracias por estar acá.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIA (Pecoy).- Olvidé mencionar en los saludos iniciales a una persona muy importante; me refiero, justamente, a la Presidenta de las Damas Rosadas, la señora Milka Ferreiro.

 

(Aplausos)

 

______A continuación, daremos lectura a algunas cartas que hemos recibido.

            “Montevideo, 6 de octubre de 2008.

            “Sr. Presidente de la Junta Departamental de Montevideo.

            “Agradezco la invitación, y con sumo placer adhiero al merecido y justo reconocimiento que brinda la Junta Departamental de Montevideo al Servicio Voluntario Damas Rosadas del Hospital de Clínicas ‘Dr. Manuel Quintela’.

            “En el año 1970, siendo Director del Hospital de Clínicas, un grupo de mujeres judías y de la B’nai B’rith de Uruguay, junto a esposas de figuras relevantes de la medicina nacional como los Profesores Jorge Dighiero, Jorge Bermúdez y Muñoz Monteavaro, nos plantearon la posibilidad de realizar tareas voluntarias en el Hospital de Clínicas.

            “El tema no era sencillo, porque había en el país una mala experiencia sobre el tema en los hospitales de salud pública. El trabajo voluntario consistía en los años anteriores en trabajar gratuitamente durante un tiempo, con la expectativa de acumular ‘méritos’ para ocupar luego, mediante influencias diversas, cargos presupuestados, sin pasar por el procedimiento de llamado a concurso.

            “Decidimos entonces organizarlo como un Servicio más, sobre la base de algunos principios fundamentales:

            “a) trabajarían en forma voluntaria personas que no aspiraban a cargos presupuestados, y

            “b) en caso de hacerlo, las tareas voluntarias que hubieran cumplido no generarían mérito alguno. Asimismo,

            “c) no cumplirían ninguna de las tareas que corresponden a los trabajadores del Hospital.

            “Así nació el Primer Servicio Voluntario del país, organizado a nivel de hospitales.

            “Con los primeros grupos, seleccionados por las propias Damas Rosadas del Servicio Voluntario, realizamos semanalmente durante varios meses cursos de orientación sobre el concepto de hospital, la historia del Hospital de Clínicas, sus fines, funciones y organización, y luego, sobre el marco conceptual del trabajo del Servicio Voluntario, el significado de su rol para el Hospital y la sociedad, la organización del Servicio y las actividades a desarrollar.

            “El trabajo se fue enriqueciendo con nuevas iniciativas de las Voluntarias, organizadas con su propia Comisión Directiva, seleccionada anualmente por las propias integrantes del Servicio.

            “Durante estos 38 años las Damas Rosadas han cumplido un papel sumamente importante en la orientación de personas que consultan en el Hospital, con enfermos internados, sus familiares, y además una colaboración muy valiosa para los Servicios donde han trabajado, y para el Hospital de Clínicas en su conjunto.

“Por todo ello merecen nuestro más profundo reconocimiento, el del Hospital, el de la población en su conjunto, así como acertadamente lo hace la Junta Departamental en el día de hoy.

“A todas las Damas Rosadas, un afectuoso saludo, junto a mis cálidas felicitaciones. Dr. Hugo Villar”.

 

(Aplausos)

 

______ Vamos a convocar al señor Edil Profesor Gabriel Weiss para hacer uso de la palabra.

 

SEÑOR WEISS.- No vamos a repetir los saludos que ya se han hecho y muy bien, pero sí queremos compartir algunas reflexiones, más bien conceptuales, porque todos los que estamos acá conocemos cuáles son las distintas tareas que se realizan. En primer lugar, me decía ahora una integrante de las Damas Rosadas que hay aquí dos señoras que vienen persistiendo desde hace 38 años, lo cual no es poca cosa, y para ellas solicito un aplauso.

 

(Aplausos)

 

______En realidad, en estos tiempos que corren, en los que se matrizó aquella frase de “hacé la tuya”, ésta es la mejor demostración de que la forma de construir una sociedad integrada, una sociedad que dé oportunidades a todos los hombres y a todas las mujeres, una sociedad que piense realmente en construir futuro, pasa ineludiblemente por promover todas las formas de participación. A veces, quienes tenemos cargos de representación, quienes estamos en forma puntual ocupando algún lugar en el Estado, tendemos a pensar que las formas de participación más legítimas o mejores son las vinculadas exclusivamente a lo estatal. Pero hay que reconocer que existen diversas formas de participación que se dan en la sociedad, de acuerdo con distintas necesidades y distintos fundamentos, y que todas son legítimas, y que muchas de esas formas de participación parten de un espíritu solidario, de un espíritu generoso, de un espíritu que pone el acento en dar la mano a quien más lo necesita, sin que esto signifique ninguna cuestión ulterior.

Pero, además, quiero señalar una cuestión que estuve leyendo: que las Damas Rosadas son apolíticas. No, son apartidarias, porque esto es política; política, de acuerdo con el criterio de Aristóteles, es justamente los colectivos humanos preocupados por los temas de la sociedad, por los que afectan al conjunto de la polis. Y si algo tiene que ver con todas y todos nosotros  indudablemente es el tema de la salud y, por lo tanto, esta es una institución profundamente política, hablando de la dignificación de la política, que es lo que nos vincula, lo que nos relaciona y lo que nos pone en perspectiva colectiva, en perspectiva comunitaria.

            Un segundo elemento que me parece importante señalar es la presencia muy clara de la mujer en este tipo de tareas, la mujer que obviamente ha pugnado durante mucho tiempo por lograr que sus derechos pesen en la sociedad, partiendo de la conquista del voto. Increíblemente, si uno piensa lo que significó desde la perspectiva histórica que votara el hombre y no la mujer, ya partimos de una concepción que evidentemente debe ser desterrada. Se debe trabajar continuamente para equiparar los derechos del hombre y la mujer. Y estas mujeres, con esta actividad, demuestran clara y contundentemente el papel imprescindible, el papel fundamental de la mujer en la construcción del colectivo y de lo simbólico, porque esto que ustedes hacen todos los días tiene que ver con lo simbólico, con la construcción de una sociedad plural, una sociedad solidaria, una sociedad que no se fija solamente en lo material.

            Por lo tanto, cuando conocimos esta experiencia a través de un compañero que nos acompaña todos los días, que fue trabajador de este Hospital de Clínicas e integrante de su sindicato ‑me refiero a Fernando Naya‑, nos interesamos y tuvimos la posibilidad de venir a conversar aquí con las Damas Rosadas. También tuvimos la posibilidad de conversar con la doctora Graciela Ubach, y entendimos que era un grupo, un colectivo humano, al que había que reconocer, porque el hecho de reconocer significa señalar que hay hombres, mujeres o instituciones que se convierten en referentes, y para construir sociedad el tema de las referencias es muy importante. Siempre que se habla de las referencias parece que las negativas son las que tienden a promoverse más ‑uno nunca sabe muy bien por qué, pero seguramente porque venden, porque son noticia‑, pero hay que levantar las referencias positivas, las referencias de construcción. Las Damas Rosadas, sin lugar a dudas, están en la primera línea en cuanto a construir referencias positivas en el sentido solidario, de construcción.

            Finalmente, también entendimos que era bueno proponer a la Intendencia Municipal la posibilidad de distinguirlas con la Medalla al Mérito de la Ciudad de Montevideo, que hasta ahora la había recibido solamente el velero Capitán Miranda. Ustedes van a ser las segundas en recibirla, y bien merecida que la tienen. Así que es un placer para nosotros estar acá.

Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIA (Pecoy).- Vamos a dar lectura a otras cartas recibidas.

            “Señora Presidenta de las Damas Rosadas.

“Sra. Milka Ferreiro

“De mi mayor consideración:

            “He recibido con agrado la invitación a participar en el Acto de Homenaje a las Damas Rosadas a realizarse el lunes 6 de octubre de 2008.

            “Lamentablemente, por integrar simultáneamente con el acto un tribunal de concursos, no podré asistir al evento.

            “Deseándoles el mayor de los éxitos en este homenaje, les saluda muy atentamente.

“Prof. Dra. Graciela Sabini”

 

(Aplausos)

 

            “Montevideo, 6 de octubre de 2008.

“Damas Rosadas

“Hospital de Clínicas

“Sra. Milka Ferreiro.

            “En nombre de todo el personal de la Cátedra y Dpto. de Medicina Transfusional, adherimos con beneplácito al Homenaje de la Junta Departamental de Montevideo al grupo de maravillosas mujeres que acompañan día a día el acontecer de nuestro Hospital.

            “Muy atentamente,

“Prof. Dr. Jorge Decaro”

 

(Aplausos)

 

______Solicitamos la presencia del señor Edil Carlos Tutzó, para que también haga uso de la palabra.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR TUTZÓ.- Muy brevemente, porque vamos a coincidir totalmente con lo que dijeron los Ediles que hablaron antes que nosotros.

Les decimos que estamos muy orgullosos de estar acá, entre otras cosas porque fuimos usuarios del Clínicas, y nuestra madre, de muy avanzada edad, sigue atendiéndose aquí.

Como Presidente de la Comisión de Derechos Humanos, acompañamos inmediatamente la propuesta del Edil Weiss en referencia a este homenaje. Queremos remarcar que tanto la Comisión de Derechos Humanos como la Junta Departamental de Montevideo lo votaron por unanimidad. Ustedes saben que la política es difícil, que muchas veces se quiere marcar un matiz. Sin embargo, en este caso, tanto la Comisión de Derechos Humanos como la Junta votaron por unanimidad la realización de este homenaje.

Nosotros nos vamos a sumar a lo que dijeron los compañeros; no vamos a saludar a las autoridades porque ya lo han hecho los compañeros por nosotros y no queremos alargar este acto. Vamos a repetir sí que en una sociedad en la que la tendencia es a la fragmentación, a la pérdida de los valores que hemos recibido en nuestra crianza y en la de muchos de nosotros, rescatar valores es una de las cosas que la Junta tiene como uno de sus fundamentos; los valores que hacen a nuestra nacionalidad, pero que hacen fundamentalmente a nosotros como seres humanos que viven en sociedad. En ese sentido, lo decían los Ediles antes, el valor de la solidaridad, el de hacer un sacrificio por los demás sin pedir nada es un valor universal más allá de la ideología que cada uno tenga, de la definición política o de lo que sea; es un valor esencial para construir los valores en los que se va a fundamentar la sociedad que queremos. Nosotros queremos construir una sociedad mejor y, por lo tanto, este homenaje a las Damas Rosadas también es un homenaje a esos valores que ellas encarnan.

            Por último, quería decirles que los Ediles, que también somos solidarios políticamente ‑porque todos saben que somos honorarios‑, de alguna manera intentamos aportar nuestro granito de arena en otro plano, que no es el de la salud, aunque quizá podría hablarse de salud política del país o de nuestro Montevideo, y por eso nos sentimos muy identificados con ustedes.

            Muchas gracias a todos.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIA (Pecoy).- El Presidente de la Junta Departamental de Montevideo hará entrega de una bandeja en reconocimiento a la labor de las Damas Rosadas, que recibirá su Presidenta, la señora Milka Ferreiro.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______A continuación, hará uso de la palabra el Secretario General de la Intendencia Municipal de Montevideo, señor Alejandro Zavala, quien también hará entrega de la Medalla al Mérito de la Ciudad de Montevideo a las Damas Rosadas.

 

SEÑOR SECRETARIO GENERAL DE LA INTENDENCIA MUNICIPAL DE MONTEVIDEO (Alejandro Zavala).- Buenos días básicamente a todas, aunque hay algunos todos por ahí...

 

(Hilaridad)

 

______En principio no pensaba hacer uso de la palabra, pero como estoy representando al Intendente corresponde que diga algunas cosas.

            Primero que nada, quería referirme al sentimiento que sé que seguramente compartiría el señor Intendente por estar en esta casa, en el Hospital de Clínicas, que para nosotros, los que hemos tenido algunos años de vida universitaria, tiene un significado muy particular, un hospital por el que se ha peleado mucho, muy defendido, muy dignificado por las autoridades universitarias, como el Intendente, que lo fue durante bastante tiempo, y que para todos los que hemos participado en esa vida, que es una vida a veces muy interna, pero muy rica, ha significado un bastión, un espacio que había sido construido en épocas especiales del país, cuando miraba con grandeza su futuro, con optimismo, pero que, lamentablemente, producto de los años, de las crisis y de las políticas que fueron destinando menores recursos a la Universidad pública de este país, fue quedando un poco de lado, en malas condiciones. Por suerte, nos consta el esfuerzo que tanto funcionarios como docentes y estudiantes del Hospital, conjuntamente con la organización civil, en este caso, con ustedes, las Damas Rosadas, han hecho durante todo este tiempo para mantenerlo en alto, para mantener las condiciones de vida y las condiciones de asistencia de aquellos que se atienden aquí.

            Hoy estamos en otra época en la que el viento sopla un poquito mejor, en la que el Hospital está mejorando sus condiciones de infraestructura, en la que hay proyectos de trabajo que permiten pensar que se van a consolidar algunas cosas que a veces parecían inimaginables, y me parece que también eso es parte del optimismo que reina en el país y que seguramente ustedes también comparten y ven día a día en la tarea que desarrollan. Esto es lo que en líneas generales quería decir con respecto al Hospital.

            Yendo a lo particular, digo que comparto las palabras de los Ediles. Yo creo que nada más importante que un emprendimiento colectivo y el reconocimiento que vamos a hacer a personas que hoy están, que mañana quizá no estén, pero sabemos que habrá otras. Lo que reconocemos es la institución, el esfuerzo colectivo de aquellas personas que estuvieron, de las que están y de las que seguramente vendrán más adelante con ese compromiso, como marcaban los compañeros, que trasciende el interés personal. Yo creo que quizás eso sea lo fundamental, lo que está en el fondo, lo que el doctor Villar marcaba en su carta. Más allá de la gratificación personal de hacer una tarea, de sentirse útil, de sentir que uno transforma la sociedad desde su lugar, está ese vínculo que no implica ningún provecho propio, ningún reconocimiento individual, ni en el corto, ni en el mediano ni en el largo plazo. Quiero destacar que esto, seguramente, es lo más importante.

Finalmente, resta agradecerles por la tarea que brindan a todos.

            Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIA (Pecoy).- Vamos a convocar nuevamente a la Presidenta de las Damas Rosadas, Milka Ferreiro, a quien el señor Secretario General de la Intendencia, Alejandro Zavala, entregará la Medalla al Mérito de la Ciudad de Montevideo.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

SEÑORA FERREIRO.- Muy buenos días para todos.

            Si bien no voy a volver a agradecer a quienes están presentes, sí hay un corazoncito muy grande para el doctor Villar, quien fuera el propulsor de nuestro grupo voluntario y nos diera instrucciones para seguir como voluntarias y estar hoy desde hace 38 años. No voy a repetir la historia, porque cada uno de nosotros, quienes pertenecen a la Junta y, en definitiva, todos los que están presentes, la conocen.

 Simplemente les digo que el corazón lo tenemos con el Hospital de Clínicas. Quiero hacer saber a todos que ese sentimiento es muy grande, y que cada una de nosotras, que todos los días cumplimos una tarea con una gran responsabilidad, la realiza con todo el corazón. No siempre estamos dispuestas físicamente, pero igual estamos.

Hace 38 años se produjo un encuentro muy significativo; la Dirección de este querido hospital reconoce quiénes somos, lo que podemos dar y enciende nuestro potencial más elevado en beneficio del paciente y de su familia. Tenemos 22 servicios, somos 20 Damas Rosadas y nos sentimos muy orgullosas de pertenecer a este hospital.

            Recibimos capacitación permanente, y el equipo en sí mismo nos brinda un enriquecimiento continuo. Fuimos las primeras en integrar el equipo de Cuidados Paliativos en el año 1998. Con una propuesta de adiestramiento y supervisión, ingresamos a hogares de enfermos terminales, ya que lo importante no es dar mucho sino dar tiempo, que es lo que les falta a muchas familias.

            Desde cada servicio acompañamos, informamos y sabemos escuchar con mucho amor y gran responsabilidad.

Las Damas Rosadas trabajamos sin esperar reconocimiento, y con mucho respeto y aprecio agradecemos profundamente esta manifestación.

Tenemos el placer de anunciar que vamos a realizar un Encuentro Nacional de Voluntarias a partir del cual queremos formar una red de voluntariado para poder estar mejor informadas y asistir mejor a quienes lo necesiten. Creemos que en este momento de la humanidad por el que estamos pasando tenemos que potenciar al ser humano, porque es lo que nos queda, y vamos a segur siendo esas grandes personas desde el área de la afectividad, pero también con un pensamiento, como decía Vaz Ferreira, que hoy día está en pleno auge: tenemos que ser hombres pensantes para poder seguir andando y haciendo este servicio voluntario.

Quiero mencionar algo que decía el doctor Favaloro: “Nuestra libertad individual lleva un compromiso social para construir una humanidad solidaria”. Eso es lo que queda.

Nuevamente, quiero transmitir el agradecimiento de todo el grupo voluntario; aquí no hay personas, es un grupo y eso es lo que vale. Una persona sola no puede hacer cosas, es el grupo el que hace todo lo que llevamos adelante.  

También agradezco a la Comisión Directiva del Hospital, a Graciela Ubach, a Cristina Morán. Y quiero señalar que está presente la hija de Dorita Prouski, que fue una voluntaria que hizo muchísimo por el voluntariado. Ella creó muchos servicios; uno de ellos es el de recreación, que es la parte lúdica del Hospital. Nosotras creemos que no solamente tenemos que trabajar con la enfermedad sino que debemos hacerlo también desde otras áreas; a veces esa parte lúdica la dejamos de lado y nos ponemos muy serios, y no puede ser. En el Piso 13 hay un sector en el que se recrean el alma, las manos y el pensamiento. Allí, en vez de pensar en la enfermedad, pensamos en cosas diferentes, gracias a Dorita...

 

(Aplausos)

 

______También tenemos servicios externos; uno de ellos es en el Hospital de Maldonado; las Damas Rosadas también trabajan allí. Tenemos otro servicio externo que desarrolló una compañera: es un lugar para la mujer que funciona en el Centro Recreativo de Carrasco. Allí se lleva a cabo una instancia de mujeres de mediana edad con el objetivo de darles herramientas para que luego puedan insertarse en la sociedad.

            Muchísimas gracias a todos, muchísimas gracias por este reconocimiento que realmente nos enorgullece. No me quedan más palabras.

Muchas gracias a todos.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIA (Pecoy).- Damos por finalizado el acto de homenaje a ustedes, Damas Rosadas.

 

(Aplausos)

(Es la hora 11:58)