ACTA N° 1.381

 

En Montevideo a los siete días del mes de abril de dos mil ocho, siendo las diecisiete horas y cincuenta y nueve minutos, celebró SESIÓN EXTRAORDINARIA la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, bajo la Presidencia de:

 

DON GABRIEL WEISS, Presidente.

 

Secretaría de los señores: Alejandro Sánchez, Secretario General y José María Bidegain, Secretario General Adjunto.

 

Con la asistencia de los señores Ediles:

 

TITULARES

 

 

 

MERONI, JORGE                                      AGUIAR, SILVIA

GARÍN, GRACIELA                                   AYESTARÁN, TERESITA

CAIRO, CECILIA                                       MENDIONDO, DARI

LUJÁN, LUIS                                               RONDAN, GLENDA

PLACERES, DANIEL                                SÁNCHEZ, JAR

VILLAMARIN, FABIAN                           FACCHINETTI, ANGEL

CALANDRA, MARIO                                OSTA, GUSTAVO

CURUTCHET, OSCAR                              FERRO, CRISTINA

SCHIAVONE, JULIO                                 FACELLO, GUILLERMO

CARRASCO, MARCELO                          CANTERO, FITZGERALD

SILVA, GASTÓN                                        GLOODTDOFSKY, ANIBAL

MARTÍNEZ, LUIS                                      RIPOLL, FERNANDO

GRAFFIGNA, DANIEL                              VIVIANO, ALVARO

                                  

 

SUPLENTES

 

                                              

CORREA, ADRIANA                                 MORANDEIRA, JORGE

LUCAS, EDUARDO                                    NIEVES, DANTE

GONZALEZ, MIGUEL                               HAGOPIAN, HAGOP

MACHADO, EDGARDO                           BRUM, BALTASAR          

ABELLA, VENANCIO                                PAOLILLO, MIGUEL

RISSOTTO, PEDRO                                   COLLAZO, ALEJANDRO

                                  

 

                                                                      

En uso de licencia los señores Ediles: Susana Pereyra,  Ruben Prieto,

Con aviso: Carlos Tutzó, Pablo Ferrer.-

Sin aviso: Edmundo Estavillo

 

 

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gabriel Weiss).- Habiendo número en Sala, retomamos la sesión.

 

(Es la hora 17:59)

 

LLAMAR A SALA AL SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DR. RICARDO EHRLICH, A LOS EFECTOS DE QUE INFORME SOBRE:

A)             ANTECEDENTES, PRESENTE Y FUTURO DEL PROCESO DE DESCENTRALIZACIÓN EN EL DEPARTAMENTO DE MONTEVIDEO.

B)             ACTUACIÓN DE LOS DELEGADOS PARTIDARIOS DEL PARTIDO NACIONAL EN JUNTAS LOCALES.

(EXP. 2007-1858).

 

 

______Señores Ediles y señoras Edilas: si la memoria no me falla ‑y por eso accedimos a la versión taquigráfica‑, cuando aconteció el corte de energía eléctrica en la sesión del 13 de diciembre el Edil Álvaro Viviano era quien estaba haciendo uso de la palabra; era el Edil convocante. Por lo tanto, creo que lo que corresponde es que el Edil Álvaro Viviano pueda seguir haciendo uso de la palabra.

 

Habiendo luz y energía eléctrica de sobra, tiene la palabra el señor Edil Álvaro Viviano.

 

(Hilaridad)

 

SEÑOR VIVIANO.- Gracias, Presidente.

           

Esperamos que haya tomado las precauciones necesarias, que el grupo electrógeno esté en condiciones y que la salud de todos los señores Ediles esté bien en el día de hoy, porque no fue sólo durante el llamado a Sala por el tema descentralización que tuvimos que interrumpir una intervención.

 

(Hilaridad)

 

______En primer lugar, vuelvo a agradecer al equipo municipal su presencia, particularmente al señor Intendente, en tanto ya había manifestado en la comparecencia anterior que es un tema que, sin lugar a dudas, cobra vital relevancia no sólo para los partidos políticos y para la Administración ‑que así lo ha planteado en su momento‑, sino para todos aquellos que de alguna manera u otra estuvimos comprometidos desde el inicio de este proceso ‑allá por el año ’93‑, momento en el que depositamos muchas esperanzas en la medida en que considerábamos ‑como consideramos y consideraremos‑ que la descentralización es un sistema de gestión que indudablemente fortalece las acciones de gobierno, que promueve en un sentido democrático la participación ciudadana en las decisiones que le atañen a la gente, pero que va complementado con toda una suerte de aditamentos que indudablemente hoy nos llevan a pensar que estamos ante una encrucijada difícil, clave. Por lo tanto, nuestra intención es, paralelamente con las instancias que se están formando, impulsar un fuerte debate sobre este tema que, vuelvo a repetir, para nosotros es trascendental, importante, y creo que también lo es para la Administración.

           

Para ser gráficos, debo decir que ayer vislumbraba qué tipo de planteo podía hacer en el día de hoy: si avanzaba sobre lo ya expresado en Sala, si me refería a los nuevos elementos que se han ido dando al cabo de estos días ‑del 13 de diciembre en adelante‑, o a los fenómenos que están arriba de la mesa para discutir y los distintos pasos que se están generando.

 

Una gran amiga que no tengo por qué dejar de nombrar, la Inspectora General de Educación Secundaria, la señora Surraco ‑que no es de mi partido‑ me dijo: “En estos casos hay que se breve y conciso, y si querés ejemplificar el tema de la descentralización, y a partir de ello tomar contacto directo con el núcleo duro del tema, del problema, invitá al señor Intendente Municipal tres día ‑un lunes, un martes y un miércoles‑ a la misma hora a cada uno de los Centros Comunales a plantear el mismo tema. Seguramente, de las tres visitas obtendrán distintas posibilidades para la gestión del mismo. Seguramente te remitirán a distintas oficinas de la Administración Municipal, y muchas de ellas no podrán evacuarte la consulta integralmente, te mandarán a otra en la que tendrás que hacer una cola y, después de mes y medio o dos de correr con el mismo trámite, vas a estar en el mismo lugar”.

           

Quizás el ejemplo sea un poco extremo, pero uno desde este lugar, los ciudadanos desde el lugar en el que están, la gente común, la gente que requiere los servicios municipales, los que requieren los servicios de los Centros Comunales, de la descentralización y de los distintos órganos que forman parte de él, creo que tienen la misma sensación de desánimo y de frustración en cuanto no logran resolver sus problemas con prontitud, con rapidez y con la celeridad que las circunstancias requieren, por cuanto son ciudadanos que pagan sus tributos. Eso exige que la Administración los contemple, que estén atendidos de la manera en que verdaderamente hay que atenderlos, ya que si requieren un servicio municipal, por ley la Administración tiene la obligación de prestarles ese servicio.

           

Creo, además, que hoy no es necesario ser muy extenso. Simplemente vamos a resumir algunas cosas, repasar otras que ya se dijeron, y formular a la Administración algunas preguntas relativas al proceso de descentralización. Sí vamos a explayarnos un poco más en un tema que para nosotros ha sido y es muy caro, que lleva por lo menos un par de años de discusión y no se ha solucionado, como es el de los delegados partidarios. Ese tema, que fuera acordado con el Intendente Municipal y su equipo, a pesar de la buena voluntad que todos hemos puesto para resolverlo y del tiempo que nos hemos tomado, aún hoy está a foja cero.

           

Creo que es bueno, además, tomar este tema en profundidad hoy, en tiempos en los que hay un proyecto de ley que el Parlamento se aviene a discutir, que incluye reformas y descentralización a nivel nacional y que toma, quizá, muchos de los conceptos que han dado base o sustento a la descentralización montevideana. En lo previo, todos teníamos la pretensión y pensábamos que en dicho proyecto de ley iba a haber una consideración profunda y, además, un aprovechamiento de esa instancia para eventualmente tratar algunas modificaciones o profundizaciones al proceso de descentralización montevideana. Por lo menos en ese borrador que remitiera el Poder Ejecutivo al  Parlamento, vimos que  lamentablemente son pocas, por no decir casi nulas, las consideraciones que hay a la descentralización en el departamento de Montevideo.

           

Es bueno que la Junta Departamental impulse estos debates. Quizá podamos aprovechar esta instancia de mejor manera, como fue en algún momento. Yo creo que los diagnósticos de los últimos tiempos no son buenos, y no terminamos de salir de los diagnósticos; ahora cambiamos el sentido del análisis o, por lo menos, el arranque. Se ha venido dando desde la Junta Departamental y a través de los impulsos de los Ediles que forman parte de la Comisión de Descentralización y de la Comisión Mixta, una orientación de mayor claridad en la discusión, y creo yo que todos tenemos una sensación de mayor honestidad, en tanto aquí empezamos a advertir por parte del propio oficialismo que la situación es seria, compleja, alarmante, y requiere una vuelta de timón urgente.

           

Nos animamos a decir que es un proceso que está estancado ‑y eso todos los dicen, es el común denominador‑, que está detenido, que está lejos de los objetivos iniciales que se trazaron desde el ‘90 y el ‘93 en adelante, y los que se pudieron ir generando a partir de la creación de algunos institutos particulares, como por ejemplo el Presupuesto Participativo, sobre el cual pretendemos hablar al menos brevemente. Es un proceso que hoy presenta severos problemas en los actores locales, sobre los que genera una apatía severa que, creo yo, perjudica incluso cualquier posibilidad de encarar en profundidad y con tranquilidad el proceso de rediscusión de la descentralización montevideana.

           

Pero seguramente no estemos diciendo nada nuevo ahora. Esto que estoy planteando, esto que estoy mencionando, ha estado durante mucho tiempo ‑creo yo que desde que se inició esta gestión‑ en los titulares de los diarios, en las valoraciones en las Comisiones de la Junta y en las reflexiones del propio Intendente. Si mal no recuerdo, en su campaña electoral hizo fuerte hincapié en el proceso de descentralización. Si mal no recuerdo, en el informe a dos años de gestión, aquí, en este mismo ámbito, el señor Intendente Municipal se refería a la situación de la descentralización como uno de los debe de la Administración, y que no podía escapar cualquier intento de reflotarla a una nueva discusión en profundidad de muchos de sus lineamientos.

           

Nosotros también hemos hablado con el señor Intendente. Recordará que en el año 2005, en el mismo momento en que se planteó lo de los delegados partidarios, se manifestó la necesidad de hablar y discutir este proceso. Todas las debilidades del sistema están hoy prácticamente expuestas en las evaluaciones que se han hecho con los Concejos Vecinales ‑aquí hay algunos compañeros que han tenido una participación muy activa en ellas‑; en las conversaciones con los distintos actores en ese intercambio de ida y vuelta que se ha ido gestando desde aquí mismo. Sin lugar a dudas, la impresión de los actores, de la sociedad civil, de la gente, de lo que es la descentralización y su proceso indudablemente es muy crítica y muy dolorosa ‑diría yo‑ para los que creemos en este sistema por encima de todo.

 

Hemos tenido conocimiento de dos documentos en los que en forma no muy simpática, pero firme, se le ha requerido al señor Intendente Municipal un cambio de rumbo rápido; algunos de los que hemos podido ver referían a las consecuencias de este fenómeno en los aspectos electorales, pero también es cierto que ha habido y hay ‑por qué no decirlo‑ una preocupación muy seria de parte de los propios Ediles del oficialismo sobre este tema. Últimamente se siguen sumando algunos más. Recientemente, el Defensor del Vecino se refirió al tema; después quiero leer algunas líneas escritas por él. También algunos Concejos Vecinales que han venido a responder un cuestionario que les hiciera la Comisión de Descentralización hablan y definen esta situación con meridiana claridad; diría yo que resumen perfectamente lo que cada uno de nosotros piensa y dice cuando analiza este punto.

           

Por ejemplo, el 12 de marzo de 2008, representantes del Concejo Vecinal del Zonal 4 y del Zonal 8 decían en la Comisión de Descentralización: “Con respecto a los logros del proceso de descentralización, pensamos que este proceso se está parcializando. Los objetivos no se cumplieron totalmente, en especial lo que respecta a la redistribución del poder y la profundización de la democracia, logros que iban a convertir a los contribuyentes en ciudadanos activos. En este momento, en la zona se ve más la desconcentración que la descentralización. Por lo tanto, vemos como un logro la instalación del CCZ Nº 4; fue muy importante y positivo en lo que respecta a acercar el Estado a lo local”. Pero planteaba y profundizaba las dificultades que advertía en el sistema de descentralización. “Con respecto a la segunda pregunta ‑dificultades y errores‑, pensamos que el proceso está estancado, que necesita retroalimentarse, como se dijo en un primer momento, en el libro “Diez años de descentralización”; tendríamos que volver a leerlo, porque hoy estamos diciendo exactamente lo mismo.”

           

¡Vaya si la señora que dijo esta frase tiene razón! Es decir, diagnósticos ‑por lo menos, de lo que nosotros sabemos‑ se vienen dando muchos y en forma reiterada. Lo que no advertimos es un rumbo definido, por dónde van a pasar las nuevas ideas y los cambios que se proponen. Incluso hoy pretendemos ‑y está en alguna de las preguntas que vamos a efectuar al final‑ que se nos especifique por parte de la Administración cuáles son esos cambios de rumbo que expresó el señor Intendente Municipal, al dar cuenta de los cambios en su gabinete en marzo de 2007, que entrañaban redefiniciones en varias áreas e, indudablemente, en la de descentralización.

           

A nosotros nos hubiera gustado mucho que inmediatamente de que se dieron esos cambios el señor Intendente hubiese venido a esta Junta a dar cuenta de ellos. Nos consta su buena voluntad; planteamos un llamado a Comisión General, que no contó con los votos suficientes.

           

Siguiendo con la lectura, esta señora planteaba: “En especial ‑esto lo vamos a recalcar‑, la falta de jerarquización de los Concejos Vecinales está provocando su vaciamiento. En nuestro caso éramos 40, con suplentes, y en este momento bajamos a un quórum de 12, de los cuales asisten 6 ó 7 con mucha fuerza de voluntad. La mayoría de las renuncias presentadas por parte de los Concejales ‑en presencia del propio Intendente‑ se han debido a que no se toma en cuenta lo asesorado por los Concejos. Es así que vamos al Concejo como si hiciéramos el ejercicio de ir a tomar algo y hacer crochet atrás de la ventana. Hay un descreimiento total debido a la inoperancia, que hace que los vecinos no participen. Hay falta de coordinación de los tres órdenes, pero en especial de la Junta Local. Es decir, sabemos que es difícil que un área social, como lo es el Concejo Vecinal, pueda coordinar con la parte política, pero hay que buscar el engranaje necesario para que se pueda lograr coordinar, sobre todo, con la Junta Local”.

           

Indudablemente esta señora está planteando todo lo que nosotros advertimos y vemos, y coincide in totum con los relevamientos que se han hecho por parte de la Comisión de Descentralización durante este tiempo.

           

Sigo leyendo: “Con respecto a la tercera pregunta, que es Presupuesto Participativo Zonal, tenemos para decir que en el 2006, de las tres propuestas, se cumplieron solamente dos, y que en el 2007 no se realizó ninguno de los dos proyectos. Como Concejales preguntamos qué respuesta damos a los vecinos. En nuestra zona llegó un momento en que no sabíamos qué decir, porque no se realizó ninguno y la culpa no la tienen los vecinos. Con respecto a uno de esos proyectos, el del Parque Batlle, dijimos que era de carácter departamental; y el otro, que creo que fue el más votado en todo Montevideo, el del SODRE, terminó en que la Intendencia perdió un predio precioso por mala gestión. Habría sido un nuevo pulmón para la ciudad, porque era un área verde para un espacio comunitario, y se perdió por una mala gestión, por un mal asesoramiento”.

           

Reiteramos una vez más que en este caso la señora está apuntando a una de las debilidades del Presupuesto Participativo, que nosotros consideramos una muy buena herramienta, pero que, indudablemente, por su forma de gestionarse, por su forma de concebirse y por las perspectivas que le vemos, está comprometida su próxima evolución.

           

Muy brevemente ‑porque seguramente algún otro compañero hará referencia a esto‑, quiero decir que no puede ser desestimada ni mucho menos la vocación puesta por lo menos en este tema, porque así lo hemos visto en este último tiempo, por el Defensor del Vecino, asistiendo en forma permanente a reuniones en los Concejos Vecinales, en las Juntas Locales y con los actores locales recabando información, que le han dado un basamento importante para efectuar algunas consideraciones que ha hecho a esta Junta Departamental en su informe anual. Creo que son un insumo importante para trabajar. En algunos pasajes de su informe mencionaba: “…el CCZ es considerado como un centro de referencia para obtener información y coordinaciones sobre otras actividades a nivel barrial, local y vecinal, de otros organismos y servicios del Estado, como ámbito de articulación de redes locales, temáticas, etc.

 

“Esto contrasta nítidamente con la capacidad efectiva de resolución de muchos de los temas planteados, para los cuales se requiere la intervención de distintos servicios municipales, que generalmente se ubican en otros departamentos y en la estructura central de la IMM”, esto coincide mucho con las recomendaciones de mi amiga, referidas cuando empezamos con la exposición.

 

“Puede observarse (…) una especie de frustración en los ámbitos locales por no poder incidir más en las decisiones de la zona y a la vez una actitud bastante pasiva en cuanto a la apropiación del territorio en términos de profundizar en el diagnóstico, en la construcción de propuestas, en la argumentación y defensa de las mismas.

 

“Surgen (…) problemas de relacionamiento entre los vecinos, las organizaciones sociales y los órganos del sistema descentralizado, que dificultan la resolución de los problemas. En algunos casos se producen interferencias político-partidarias que dificultan el diálogo.” Este aspecto no es menor ‑lamentablemente, yo no pude participar de la sesión con el Defensor del Vecino‑; supongo que no estará hablando de los partidos tradicionales. Nosotros hemos sido muy respetuosos de esa organización local, de sus actores y de sus roles, tanto en lo político como en lo social. Debo suponer que acá refiere a una concepción de base en algunos referentes políticos que forman parte de dichos eventos, que no participan precisamente en nuestro partido. Creo que aquí hay gente que equivocó el verdadero sentido de la descentralización, y durante muchísimo tiempo hizo uso de la misma y de sus órganos como una suerte de abroquelamiento y también como una suerte de instrumento para el ejercicio político‑partidario, equivocando de raíz la verdadera naturaleza del sistema que, indudablemente, persigue otros objetivos.

 

Otro tema que para mí es muy importante, sobre el cual ya hemos hablado en su momento, es el de las autonomías. Yo creo que es uno de los elementos de los que hoy se carece, sobre el cual se debería avanzar en profundidad, lo cual perjudica mucho la gestión en lo local y las definiciones de las situaciones propias en cada lugar. El Defensor del Vecino en su informe dice: “Se plantean a menudo problemas de relacionamiento entre el organismo ‘social’ Concejo Vecinal y el más político‑partidario Junta Local. Además frecuentemente se argumenta por la no disposición de mayor autonomía presupuestal de parte de los CCZ y órganos locales, sin contar las dificultades de relacionamiento y de fluida comunicación con los ámbitos y autoridades centrales”.

 

Más adelante ‑subrayé especialmente algunas notas porque creo que son muy acertadas, muy meditadas y verdaderamente son un aporte de mucha significación‑, en cuanto a Presupuesto Participativo, el señor Defensor dice: “…evitar ciertos niveles de frustración en los vecinos y organizaciones por las pocas propuestas aprobadas en relación al universo total de las propuestas, además de los tiempos de ejecución de las propuestas seleccionadas en las dos modalidades, entre otros aspectos, que intentamos recoger en las propuestas.

 

“Por ejemplo esto es claro en las dos fuentes de presupuesto, si analizamos la realidad de los últimos años. Por ejemplo las obras priorizadas por los Concejos Vecinales de la Fuente 2 a comienzos del 2006, y ratificadas por resolución del Sr. Intendente (…), donde las obras propuestas se asumen como compromisos de gestión a ser ejecutadas en 2006, se terminaron de ejecutar en lo fundamental en el 2007 (a noviembre de 2007 se había ejecutado el 90% de las mismas). Algo similar ocurrió con la Fuente 1”, o sea Presupuesto Participativo‑ “donde las propuestas votadas por los vecinos en elección directa en el 2006, se ejecutaron sólo parcialmente en el 2007 (llegando al 51% de obras terminadas, en obra o comenzando su ejecución en noviembre de 2007).” Yo creo que esto no es menor; es muy relevante, muy importante lo que está planteando acá el Defensor del Vecino, y creo que habla de uno de los verdaderos problemas serios que tienen estos dos institutos importantes de la descentralización: no sólo los Concejos Vecinales, sino también el Presupuesto Participativo.

           

Por supuesto que nosotros no intentamos aquí aportar ninguna visión apocalíptica ni mucho menos. Simplemente estamos recogiendo elementos que vemos cotidianamente en lo que es propio de nuestra actividad; pretendemos que sea un insumo para la reflexión.

           

No es menor lo que está pasando. Creemos sinceramente que la descentralización falla en su espíritu central, que es la transferencia de potestades a la sociedad civil, la transferencia de recursos, la transferencia de mecanismos: sacar del centro a la periferia, hacia órganos de menor rango, para que estos intervengan en las decisiones y puedan incidir verdaderamente. Digo que eso no está pasando; sigue operando una fuerte centralización y, poco a poco, los distintos actores se están desmotivando, van teniendo muchas menos ganas de trabajar en este proceso.

           

Quisiera hacer alguna consideración más. Repito: aquí lo que a mí me interesa, básicamente, es conocer la respuesta de la Administración a dos o tres interrogantes que luego vamos a formular. Quiero conocer la opinión de la Administración, cuáles son sus pensamientos al día de hoy y qué medidas pretende tomar.

           

Repasando lo dicho en la sesión del día 13 de diciembre, creo que claramente hablamos de los antecedentes en el Uruguay y en Montevideo de la descentralización, lo que ella implica, los problemas de la descentralización montevideana. Hablamos de las dificultades de entrelazamiento de sus tres ejes: la Junta Local, el Centro Comunal ‑como eje administrativo‑ y los Concejos Vecinales.

Referimos también las voces y sus expresiones con respecto al análisis de la descentralización. Me interesaron algunos análisis a los que aludí anteriormente, efectuados por los señores Ediles del oficialismo, y los traje para repetirlos hoy acá como insumo de trabajo: “Estamos hablando de un proceso fatigado y que no puede superar el estancamiento”; “La inercia ha sustituido a la creatividad”; “Reclaman acciones políticas”; “Preocupa descenso de votantes”. Esto está dicho en la prensa y en uno de esos documentos que, como dije al comienzo, habíamos conocido y se le habían remitido al Intendente Municipal. Además se suma la falta de información, la falta de facultades de los órganos locales y la ausencia de cercanía con la gente para percibir sus necesidades.

 

Algunos conceptos que también manejamos en la anterior oportunidad se encontraban, por ejemplo, en un editorial de “La Juventud” que decía: “La descentralización, que tanto esfuerzo le requiere al Gobierno, no es más que un nuevo esfuerzo político de recrear una nueva estructura política que legitime el continuismo”. Si esto fuera así a partir de hoy ‑por lo menos desde el enfoque que hay desde lo municipal‑, creo que sería gravísimo, porque verdaderamente estaríamos confirmando que estamos hablando de un proyecto de poder, que estamos hablando de un proyecto al servicio de un partido político y no de un instrumento de gestión pública ni de un instrumento de creación de ciudadanía.

 

La crítica de los órganos locales, de la cual hemos hablado recientemente ‑es uno de los temas que se repiten‑ implica: la paralización del proceso de expansión, la dependencia presupuestal, Concejos Vecinales municipalizados y encerrados en sí mismos, y el Presupuesto Participativo. Aquí me quiero detener muy brevemente, señor Presidente. Insistimos en que esta es, a nuestro juicio, una buena herramienta y que es, al menos, un principio de vincular a la sociedad y a los interesados en la toma de decisión. Pero con la misma energía con que lo planteábamos en aquella oportunidad volvemos a hacerlo hoy: por la forma de instrumentación y por las características de la misma, es enorme el riesgo de que la herramienta verdaderamente se frustre. Primero, porque creo que hay una presentación muy confusa y muy compleja para la gente, mezclando cosas que no son lo mismo, como la Fuente 1, la Fuente 2, los compromisos de gestión y el Presupuesto Participativo; después, con el tiempo, quizás uno va tratando de advertir cuáles son las señales más finas; yo creo que en algún momento se presentaron así hasta ex profeso de alguna manera, porque vinculando a los dos en la promoción del Presupuesto Participativo estábamos mostrando la definición o la ejecución de más cosas en el volumen ‑menos en sustancia‑ e, indudablemente, mezclando cosas que nada tienen que ver. Pero, lamentablemente ‑y esto fue dicho por varios técnicos vinculados al área; acá también se dijo‑, llegamos a la presentación de la segunda instancia con menos del 50% de las ejecuciones reales de los proyectos presentados.

 

Aquí se recogen muchas de las cuestiones planteadas por los vecinos con respecto a eso, y que se están dando sin un debido conocimiento y tratamiento: la repetición de los proyectos año tras año, la sustitución de unos por otros alterando incluso la voluntad ciudadana y corriendo riesgos que no es necesario correr, que indudablemente afectan a la ciudadanía y al interés general. El ejemplo que nosotros planteamos es el del proyecto en el SODRE, en el Zonal Nº 4. Verdaderamente, es una tomadura de pelo, o la gente siente que se le tomó el pelo: se le aprobó técnicamente una propuesta que tiene determinado resguardo, que pasó una determinada requisitoria, se puso a votar, ganó con luces, y la misma no se puede ejecutar. Esas son las distintas señales que se van recogiendo y que, sin lugar a dudas, afectan y mucho.

           

Otra observación que hemos recogido también en lo que respecta al Presupuesto Participativo y que no sé si la Administración ha captado adecuadamente es la siguiente. No se trata de algo menor; influye en el funcionamiento del mismo y yo creo que debe recogerse en las pautas futuras. Hoy, quiérase o no, pesa mucho más aquel que tiene capacidad de organización, de gestión, y está fuertemente urbanizado, que el que de repente tiene una necesidad social concreta, por ejemplo. Es indudable que cualquier proyecto del Parque Posadas va a contar con muchísima más ventaja que el núcleo de vecinos del Barrio 23 de Diciembre del Zonal Nº 10, que plantea la concreción de la calle porque los chiquilines no pueden salir en el invierno para ir a la escuela. Entonces, ahí hay una suerte de descompensación en las pautas de definiciones del proyecto que, indudablemente, crea injusticia. Estas son algunas de las situaciones que se deberá visualizar.

 

También advertimos algunas cuestiones que no son menores y que no se han manejado en este último tiempo en forma cristalina, clara. Nos referimos a  esa suerte de entrelazamiento entre distintas cosas, como los proyectos quinquenales, el compromiso de gestión, el Presupuesto Participativo y los PLAEDEZ. Hoy nos preguntamos qué ha sido de los viejos y queridos PLAEDEZ; la gente depositó mucha esperanza en un trabajo de recolección de información, de esfuerzo y demás; hoy creo que ese sustrato no se está valorando como corresponde. Y yo creo que es un aspecto negativo en esta circunstancia, en la que hay creaciones de cargos específicos. Yo miraba algunas resoluciones que tenemos por acá. Se creó una oficina de Planificación Estratégica ‑o algo así‑ con una fuerte dotación de funcionarios, mayoritariamente técnicos ‑si no me equivoco, el ex Secretario General Ichusti está en esa área‑, tratando de impulsar ese vínculo con la gente, tratando de impulsar la definición de propuestas y de orientaciones futuras en materia de planificación. Tengo la impresión de que tampoco este es un elemento que se esté valorando adecuadamente y que, además, estamos desaprovechando el esfuerzo de la sociedad civil por darse su propia organización, por darse sus propias reglas y definir sus propias prioridades.

 

(Ocupa la Presidencia la señora Edila Graciela Garín)

 

_____Me queda en duda hasta cuándo la Administración Municipal puede seguir absorbiendo competencias de otras dependencias públicas. Yo creo que está bien que, de alguna manera, la votación refleje las necesidades de la gente. Si bien muchos de nosotros compartimos la integración a nivel local del esfuerzo público y del estatal en función de un objetivo común, hoy no están dados los sistemas y no están dadas las reglas para que ello ocurra con efectividad y para que a cabalidad el Estado integralmente participe en la solución de los problemas de la gente. Por eso me pregunto hasta cuándo puede lo municipal seguir absorbiendo competencias de otros organismos públicos.

           

También nos habría gustado tener algún análisis más profundo con respecto a la baja de la cantidad de propuestas. En el 2006 fueron 2.200; 900 fueron técnicamente avaladas. En el 2007 hubo 1.600 propuestas ‑es decir, 600 menos‑, de las cuales 800 pasaron el control técnico. Se trata de una interesante constatación; tal vez los funcionarios de Descentralización me pueden explicar qué fue lo que ocurrió, porque no guarda relación la cantidad de propuestas año a año con las verdaderamente aceptadas. Quizá se hayan flexibilizado los criterios, quizá fueron más pulidas las propuestas que se presentaron y aumentaron las que técnicamente fueron aceptadas. Lo cierto es que ahí hay un defasaje que hasta ahora no entendemos a qué se debe. 

           

Con respecto a la estructura de costos, obviamente todos queremos que sea mayor el volumen de dinero que se asigne a este mecanismo. Desde los anuncios del proyecto todos teníamos la aspiración de que fuera un poco más de lo que fue; no obstante, no deja de ser un esfuerzo importante el de la Administración. Pero lo que nos llama la atención es el defasaje que hay entre lo que verdaderamente se invierte y el costo de instrumentación, que a nuestro juicio es excesivo. En el 2006 teníamos $ 45:000.000 para ejecutar, para distribuir entre los distintos zonales. Prácticamente una cuarta o una tercera parte de ese dinero hubo que destinarla a gastos de instrumentación, a publicidad, a un montón de costos laterales que, a mi juicio, son excesivos, o al menos pueden ser vistos de esa forma. O es mucho lo que se gasta en instrumentación, publicidad y demás, o quizá sea bajo el rubro asignado a inversiones en esa etapa.

           

Ocurrió un hecho interesante en estos últimos tiempos; accedimos a un dato que nosotros no habíamos tenido, que es la apertura de la votación del 2006. Yo sé que la Administración tiene un cierto optimismo por la última votación del Presupuesto Participativo. Yo, verdaderamente, no me llamaría a euforia, porque, viendo lo que potencialmente podría desarrollar el mecanismo, siendo un instrumento ‑como se ha dicho muchas veces‑ para reflotar el proceso de descentralización, más que detener la baja en los índices de votación nosotros creíamos que con él íbamos a tener un impulso mayor, una votación más agresiva y una participación más importante de la ciudadanía. No fue así. Tuvimos una apertura de esa votación que verdaderamente nos ha llamado la atención. De los 75.000 que votaron en la última elección, en la que simultáneamente se elegían Presupuesto Participativo y Concejos Vecinales, se nos dijo que 50.000 votaron por Presupuesto Participativo y 25.000 para elegir integrantes de Concejos Vecinales; al menos esos fueron los números que se dieron al momento de mostrar un incremento de los niveles de votación. No tenemos elementos de comparación recientes, pero me quiero detener en los 25.000 votantes de Concejos Vecinales, si es que esa cifra sirve como parámetro para analizar esto. Si el incentivo para la votación es el Presupuesto Participativo y estos números reflejan fehacientemente la opción del ciudadano, creo que revelan que los Concejos Vecinales están en jaque, que definitivamente tienen un grave problema de supervivencia.

           

Con respecto a los Concejos Vecinales, han sido comunes en estos tiempos los problemas que plantean los propios actores con las definiciones de las competencias, con las deserciones, con el ámbito de acción, con las potestades, con los reglamentos de los propios Concejos, con las responsabilidades, con la vigencia de los compromisos de gestión y hasta con la propia concepción de cómo se realizan las elecciones, que creo que es un tema en el que podemos seguir avanzando y discutir en otro momento. En ese sentido, deberíamos hacer un esfuerzo desde la Comisión para contar con una elección que le brinde mayores garantías a la ciudadanía en un marco de mejor organización.

 

Hay algunas opiniones que en estos últimos tiempos se han percibido y recogido sobre los Concejos Vecinales que hablan quizá de una excesiva ideologización del sistema, lo que tiene un efecto negativo sobre la identidad, sobre la productividad y hasta sobre la participación de la gente en estos sistemas. No hay un denominador común que atraiga a la gente a participar. Hay aquí concepciones; de acuerdo con ellas, participo o no. ¿Dónde está el error? Indudablemente, el error está en quien administra el sistema, que debe generar reglas de juego comunes para todos los ciudadanos, porque son todos iguales. Paralelamente, y en este repaso, señor Presidente, quería plantear otra de las inquietudes que tenemos, que es el rol de las regionales.

 

Verdaderamente, hoy tenemos la impresión de que es una forma interesante de organizar el territorio y la gestión, pero que no es más que un eslabón burocrático y no un verdadero articulador como creemos que debería ser. Quizá se puedan ir manejando propuestas en las instancias que hay de aquí en más. De repente nos animamos a explorar alguna en el día de hoy, como la de promover en este sistema regiones bajo otra naturaleza, con otros mecanismos, con otras potestades, con otros servicios, con otras posibilidades, pero también rodeadas desde el punto de vista institucional con otro tipo de valores a la hora de la selección y elección de gente; por ejemplo, división del territorio con autoridades electivas en cada una de esas regiones. Es un tema que lo tiramos al pasar, pero no para que hablemos hoy, sino para que de una vez por todas entremos a tirar cosas concretas arriba de la mesa, que creo que es lo que necesitamos. 

           

Repito ‑lo decía la señora del Zonal 4‑, si hoy leyéramos el libro “Diez años de descentralización” estaríamos leyendo exactamente lo mismo, porque no hemos avanzado y seguimos haciendo diagnósticos. Por lo tanto, creo que debemos atrevernos a tirar propuestas arriba de la mesa ‑a riesgo de que algunas de ellas no caigan simpáticas‑ para generar el debate. 

           

Simplemente, y en forma resumida, quería dejar mi preocupación por el componente presupuestal de descentralización, que deja visualizar algunas problemáticas que creo yo son de larga data pero que no sé si confirman la concepción que tenemos la Administración y nosotros sobre la descentralización.

 

En una asignación presupuestal de un 7% prácticamente para el departamento, de un total de $ 7:000.000 en el año 2006 ‑es lo que tenemos adelante para analizar‑, buena parte se la lleva salarios  ‑400:000.000 de los 510:000.000‑, 67:000.000, gastos de funcionamiento y 40:000.000, inversiones. Si agregamos Fuente 1 y Fuente 2 llegamos, quizás, a un 10% del presupuesto total de la Administración en el área de descentralización. Pero ¿es realmente indicativo ello de que se esté impulsando la mayor cantidad de obras y la absorción de mayores niveles de servicios para ejecutar en lo local o para que se autodeterminen los zonales con mayor éxito? Seguramente no. Si algo que cobra fuerza ‑creo yo‑ en la actividad descentralizada es la ejecución en lo local de las necesidades de la gente, creo que este porcentaje está revelando lo contrario.

           

Con respecto a la participación ‑no hemos tratado de analizar qué es lo que pasa, sino que hemos tratado de intercambiar opiniones con la gente‑, uno con mucho dolor tiene que decir que se repiten los mismos elementos: los vecinos sienten que se les miente; que los que participan son los mismos; que no tiene sentido ir, gastar tiempo y tratar de incidir, porque la incidencia es mínima; que todo tiene un viso de excesivamente ideologizado, que las cosas no están claras y que no hay un ambiente realmente de preocupación por lo local. Hay algo en el sistema que ha ido deteriorando esa relación de la comunidad entre sí y que además la Administración ha permitido.

 

El proceso descentralizado, más allá de los aportes que pueda hacer en gestión y servicio, cumple desde el punto de vista político una gran función: la de ser de alguna manera el paragolpe de la crítica, la de ser de alguna manera la primera cara visible que se presenta ante la demanda de los ciudadanos, sin posibilidad de resolver mucha cosa. Por lo menos esa crítica, ese planteo y esa exigencia de la necesidad no llega desde el punto de vista político a donde tiene que llegar, al despacho del señor Intendente, sino que se detiene por allá; después veremos de qué manera generamos algunos mecanismos para atender y revertir lo que está pasando.

 

Yo creo que lo que le ha pasado al señor Intendente en estas últimas visitas por los distintos Zonales habla con claridad de que no es una sensación térmica lo de las deficiencias y las debilidades del proceso de descentralización, sino que verdaderamente es un problema serio e instalado.

 

            Para ir terminando esta primera parte, vuelvo a expresar algunas preocupaciones de fondo y a tirar, a manera de idea, alguna iniciativa como para ir estudiando. Por ejemplo, recién mencionaba la de dividir el territorio de manera política para jerarquizar ámbitos intermedios de gestión con un perfil mucho más profundo desde el punto de vista organizacional, con garantías y con responsabilidades profundas que incluso emanen de la propia decisión de la gente en la elección de esos administradores.

 

            En algún momento también hemos planteado concebir de manera distinta el Montevideo rural, que es, creo yo, uno de los eternos postergados de la Administración Municipal. Quiérase o no, queda demasiado absorbido en el andamiaje municipal por las necesidades de lo urbano, por la problemática de lo urbano. Se termina no llegando como se tiene que llegar a las necesidades de la zona rural, cosa que por otra parte no se entiende, porque no hay un criterio de administración específico y adaptado a la realidad. No es lo mismo un camino o una calle muy iluminada en una zona de Montevideo que así lo necesite que una calle o un camino muy iluminado en la zona rural, porque no responden a las mismas necesidades. Seguramente ahí estemos afectando factores de producción y demás con algunas patologías en las verduras y las frutas por exceso de bichos en la noche; este es uno de los fenómenos que se ha advertido recientemente, por ejemplo en Camino Melilla.

 

            Quizá podríamos advertir y empezar a analizar si no es adecuado que parte de lo recaudado quede efectivamente en las zonas, de que los Presupuestos Municipales se ordenen de determinada manera, por niveles de necesidades, por niveles de pobreza, creando algunos indicadores como para que lo que se recaude quede en las mismas zonas y sea administrado desde lo local, con un reforzamiento de las estructurales locales.            

            Vuelvo a insistir en que tenemos un problema severo, que se puede resolver con un esfuerzo comprometido de parte de los administradores y también de todos los actores políticos. Para eso se requiere salir de la abstracción, hablar en un lenguaje claro, ser práctico y superar la etapa del diagnóstico permanente. También  debemos explicitar la voluntad política de avanzar en el proceso, exhibir capacidad de superar la circunstancia adversa, ‑que es lo que no notamos en esta Administración‑, reconocer la dificultad, poner el problema encima de la mesa y ser audaces; hay que probar con audacia para avanzar y responder a las demandas de la ciudadanía. Hay que apuntar a lo que nosotros creemos es clave: que los niveles de servicios que emergen de la estructura descentralizada sean más y mejores y que estén a la altura de las circunstancias, cosa que hoy no advertimos. Otro aspecto que creemos importante es que los procesos de participación estén verdaderamente fortalecidos por garantías, de tal modo que el que sea llamado o convocado sienta que es parte de la toma de decisión y de la discusión de los distintos temas. Me parece que, desde el punto de vista ideológico, desde el punto de vista administrativo y desde el punto de vista práctico, tenemos que darles transparencia en forma paulatina a todos los procesos.

 

            Consideramos que, en términos políticos, hoy no estamos siendo verdaderamente honestos y no estamos ejecutando lo que implica el concepto de descentralización como tal. Creemos que, ante todo, es una herramienta de un  proyecto político. Y acá no le hablo a la Intendencia de Montevideo; lo que quiero es hablarle al Frente Amplio, y también a los administradores, para que definan de una vez por todas qué pretenden, por dónde pasan los cambios y entiendan conceptualmente lo que implica descentralizar. Que no se encierren en un proceso chico y de poca monta, porque así lo único que hacen es fortalecer una estructura política en detrimento de una Administración que le debe otro tipo de respuestas a la gente.

 

            En este sentido, me gustaría saber cuáles fueron las motivaciones de los cambios del 2007 que introdujo el señor Intendente y cuáles son los rumbos. También quiero saber cuál es el valor de las oficinas de coordinación estratégica. Me gustaría considerar la vigencia o no de los PLAEDEZ y su impacto al día de hoy. A su vez, quisiera saber qué entiende la Administración por proceso integral de  descentralización, cuál es su visión actual sobre los Concejos Vecinales y sobre el Presupuesto Participativo.

 

            En cuanto al segundo punto de la convocatoria, hay muchas cosas que se pueden decir, sobre las que se puede opinar y que pueden contrastar con la primera parte referida a la descentralización. Luego de que se manifieste la Administración y dé sus opiniones, me gustaría opinar nuevamente sobre el punto.

 

            Uno de los motivos de la convocatoria es el de los delegados partidarios. Tal vez haya que hacer una larga historia sobre ellos, porque no todos conocen los antecedentes en torno a este tema. ¿Por qué el Partido Nacional incorpora como un punto a discutir en un llamado a Sala al Intendente el de los delegados partidarios si esos delegados no tienen un encuadre institucional? Lo pusimos porque los delegados partidarios son un aporte que pretendimos hacer en este mismo proceso de participación, de compromiso y de ensanchamiento de la base de discusión de la descentralización.

 

            La figura del delegado partidario fue una iniciativa, una idea que se le planteó al Intendente Municipal al inicio de la gestión a los efectos de colaborar y de generar una nueva voz, una nueva mirada en el proceso de descentralización, como un mecanismo de participación, ya que el Partido Nacional ‑por la votación de las últimas elecciones municipales‑ no tuvo cupos en las Juntas Locales. Vuelvo a repetir que se trató de una iniciativa desinteresada. Se trata de un aporte en estos tiempos en los que en forma reiterada se dice que no hay ideas ni gestos; bueno, se trató de un gesto. Es decir, poner gente que, más allá de no ocupar desde el punto de vista  institucional un lugar en la estructura formal, pueda participar y ayudar desde lo lateral.

 

            Decíamos que le planteamos la idea al señor Intendente Municipal en setiembre u octubre de 2005. En diciembre de 2005, cuando la Intendencia Municipal convoca a los distintos partidos políticos a conformar las Juntas Locales, pusimos de manifiesto que en el mes de mayo de 2006 ‑luego se postergó hasta el 3 de setiembre‑ nosotros íbamos a tener la instancia de elección, por lo tanto, no poníamos obstáculo a que estas Juntas Locales fueran llenadas por gente del partido de gobierno y del Partido Colorado. Hacia marzo del 2006 se comienza a plantear al señor Intendente, al señor Prosecretario Rodríguez ‑hoy en Sala‑ y al Director de Descentralización de la época, el señor Cortazzo, la iniciativa de que en aquellas Juntas donde nuestro partido no obtuviera miembros plenos se pudieran elegir estos delegados partidarios. Como ya dijimos, lo planteamos con la intención de ampliar la base de participación. En principio nosotros pensamos que quizá era una propuesta demasiado innovadora, pero nos topamos ‑por decirlo de alguna manera‑ con una Administración receptiva, que tomó la idea, prometió analizarla, y ahí está.

 

            Prácticamente desde abril hasta agosto del 2006 se sucedieron varias reuniones sobre este punto, porque, obviamente, ante el advenimiento de la elección interna del Partido Nacional para elegir a los Ediles Locales ‑ahí sí nos correspondía‑, y si esta iniciativa era contemplada por la Administración Municipal, era bueno aprovechar esa oportunidad para realizar en forma paralela la elección de los delegados partidarios. Y llegamos a agosto del 2006. A nosotros nos urgía una definición, y ante el advenimiento, vuelvo a repetir, de esa elección en el mes de setiembre, se hizo una reunión de la Departamental Nacionalista; en esa reunión, además de los señores Ediles, participaron el señor Zavala, que está aquí, el señor Cortazzo y el señor Intendente Municipal. En ese momento requerimos una definición del punto, porque para nosotros era central: en unos pocos días teníamos la elección de los Ediles y, eventualmente, de los delegados partidarios, y ello implicaba resolver algunas cuestiones de procedimiento en los reglamentos que iban a regir esa elección. Y yo recuerdo textualmente una frase del señor Intendente que nos dio tranquilidad a todos y que, de alguna manera, disparó el proceso: “Los delegados partidarios electos por el Partido Nacional serán delegados ante mí y ante las Juntas Locales”.

 

            Me lo explica después, señor Intendente. Esta es mi versión. Yo estaba presente en esa reunión; también estaban el señor Secretario Zavala, el señor Cortazzo y muchos representantes del Partido Nacional. Si no hubiera sido esa la definición, nosotros de ninguna manera nos hubiéramos incorporado a un proceso de esa naturaleza porque, obviamente, estábamos convocando a la ciudadanía y a la voluntad popular a elegir cosas que no tendrían un soporte mínimo desde el punto de vista político. Además, ante un requerimiento de la Presidenta de la Departamental de que esto sería enviado por escrito, los Ediles que estamos presentes y que habíamos participado en todo el proceso previo dijimos que eso no era necesario ante tamaña expresión del señor Intendente.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Weiss)

 

______El 3 de setiembre participaron, efectivamente, 17.500 personas que eligieron a once Ediles locales en las Zonas  1, 5, 7, 8, 9, 12, 14, 15, 16, 17 y 18; y a siete delegados partidarios en las Zonas  2, 3, 4, 6, 10, 11 y 13. Después hubo algunos acontecimientos y algunos eventos que confirman, de alguna manera, que lo que allí se acordó, se acordó, y que la puesta en práctica de esto no era algo caprichoso. Cuando el Intendente Municipal pide la venia para designar a los Ediles en las Juntas Locales, en las propias resoluciones está recogida la mención específica de los delegados partidarios. Es más, en un acto realizado en el Salón Azul ‑en el que participaron las autoridades del Partido Nacional y las autoridades municipales‑ fueron impuestos en sus cargos los Ediles y reconocidos los delegados partidarios como lo que eran y son: ciudadanos que emergieron de una elección abierta, convocados para ejercer determinada función que fue acordada con el Intendente Municipal.

 

            Hasta hoy, luego de incansables planteos verbales, luego de innumerables excusas ‑por decirlo de alguna manera‑ para dar efectivo cumplimiento a lo acordado ‑entre ellas: que no se ha definido la Departamental del Frente, que Jurídica no se ha terminado de expresar, que hay que manejarlo con cuidado porque es un tema que puede afectar al Partido Colorado como oposición al sistema‑, lo cierto y trascendente para nosotros es que lo que se acordó, en función de esa expresión que recojo textualmente, hoy no se cumplió. Los delegados partidarios, que nada más pretendían cumplir con una función de colaboración, de tener una voz en las Juntas Locales, hoy no están reconocidos políticamente, mucho menos reglamentariamente, a pesar de haberle suministrado a la Administración un pequeño articulito que perfectamente se podía incorporar en el Reglamento de funcionamiento de la Junta para solucionar el tema. Porque las Juntas no son autónomas, son de designación del Intendente. Estas Juntas son de las del tipo común, y perfectamente admiten este tipo de solución. No hay impedimento legal, porque si no, el artículo 16 del Reglamento tampoco podría establecer que el relacionamiento de las Juntas Locales con los vecinos de la zona se efectuará a través de los Concejos Vecinales y que los integrantes de estos últimos podrán participar de las sesiones con voz y sin voto cuando fuera convocado. Con ese mismo espíritu se había presentado un proyecto de reglamentación para solucionar este vacío a fin de darle rápida solución a lo que se había acordado; lamentablemente, no fue así.

 

Yo, con todo dolor, con mucha molestia pero también con mucho respeto, debo decir ‑mal que me pese‑ que el Intendente Municipal faltó a su palabra; el Intendente Municipal ‑y vuelvo a repetir que lo digo con todo respeto‑ no cumplió con el compromiso político que hizo con el Partido Nacional, compromiso que se ha intentado desvanecer y desjerarquizar de todas las maneras habidas y por haber. Pero a mí me queda la tranquilidad de espíritu ‑y creo que también a mis compañeros que están aquí‑ de haber participado en una instancia de mucho valor, en la que se echó a andar el proceso en función de las palabras que acabo de expresar. Desde ese momento en adelante se abrió para nosotros un cambio de sentido en nuestra actitud para con la Administración. Por todos los medios habidos y por haber habíamos hecho el esfuerzo para encontrar equilibrios, acuerdos y poner nuestro hombro; pero se nos defraudó, y no a estos Ediles ni a una colectividad política, sino a gente que creyó que podía desarrollar una actividad y creyó que, desde su pequeñito lugar de batalla, podía dar sus aportes a los montevideanos. A ellos le quedará la duda ‑porque a las palabras se las lleva el viento y lo que no está escrito no perdura como un hecho real y concreto‑ en cuanto a si los que fallamos fuimos nosotros, que entendimos mal, o fue la Administración.

 

            Espero que entiendan que lo que nosotros pretendíamos y de alguna manera empujamos, tenía un sustento válido. Espero que entiendan que, de la misma manera que hemos empeñado nuestra palabra durante mucho tiempo para con ellos y la hemos respetado, hoy verdaderamente ha sido así, y que si este mecanismo no está en funcionamiento no ha sido porque los Ediles del Partido Nacional, la Departamental o sus legisladores, hayan entendido mal o hayan negociado una cosa que no tenía sustento o fundamento, sino porque el Intendente Municipal no cumplió con la palabra.

 

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra el señor Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich.

 

SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DE MONTEVIDEO (Ricardo Ehrlich).- Señor Presidente, señores Ediles y señoras Edilas de este Cuerpo: para la Administración, para el Intendente y su equipo, la sesión de hoy tiene una particular relevancia, porque está centrada en un tema que entendemos de una gran importancia, que es central de la política municipal y del proyecto de gestión, del programa que llevamos adelante. Además, tiene una gran importancia para el futuro del departamento. En ese sentido, con el equipo que me acompaña nos congratulamos de compartir una sesión como la de hoy.

 

            La segunda parte de la intervención del señor Edil Viviano, que refiere a la designación de delegados a las Juntas Locales y los representantes partidarios, que ha merecido el comentario que acaban de escuchar, que ha sido muy serio y que asumimos con responsabilidad y, precisamente, con la seriedad que corresponde de que el Intendente faltó a su palabra, lo voy a dejar para la segunda parte de mi intervención, aunque estoy tentado de invertir el orden de la presentación. Reitero que hablaremos de eso en la segunda parte de la intervención.

 

            Me voy a referir al avance, al estado actual del proceso de descentralización y de participación ciudadana.

 

            En las palabras que escuchamos podemos distinguir distintos componentes. Hay algunos aspectos o preocupaciones instrumentales que son interesantes y que hay que analizar. Hay algunas proyecciones de tipo político en las que también es interesante profundizar y debatir. Ambos aspectos cobran relevancia a la luz de estas instancias que vamos a compartir y que hemos denominado La Comuna en Debate, coordinada por la Comisión Mixta.

 

            También hemos escuchado descripciones y comentarios sobre el estado actual de la descentralización, y distintos testimonios y descripciones de algunos hechos que han merecido un número importante de adjetivos. Y todo esto termina con un adjetivo muy fuerte, porque se dice que en términos políticos no estamos siendo verdaderamente honestos.

 

            Se hace una referencia a algunas cifras, y creo que la respuesta va a merecer distintos tipos de consideraciones.

 

            Hemos escuchado también que se hizo referencia al compromiso que asumió el Intendente, a las definiciones que puso arriba de la mesa, diría que antes de asumir su cargo de Intendente. Por lo tanto, voy a alterar un poco el orden de mi intervención y me voy a referir en primera instancia a los compromisos políticos y de gestión que hemos asumido, para luego entrar en alguna serie de descripciones generales, dando cifras e intentando compartir con este Cuerpo una visión de conjunto sobre cómo vemos la descentralización en cada rincón del departamento, viéndolo a vuelo de pájaro con los elementos que permiten caracterizar el estado de avance, los problemas que se pueden encontrar con esa visión de conjunto.

 

            Muchos de los números que hemos escuchado van a merecer algunas precisiones, que se presente la información adecuada con respecto a la cantidad de votantes en las últimas dos instancias que ha tenido Montevideo: las elecciones de los Concejos Vecinales junto a la del presupuesto participativo de 2006, y la elección de proyectos en 2007. Hay también algunas preguntas que tienen que ver con el presupuesto del Departamento y si eso refleja la importancia que tiene la descentralización para nuestra Administración.

 

            Luego de mi intervención voy a ceder la palabra a la señora Directora de Departamento para algunos aspectos puntuales, en particular para lo que tiene que ver con la disminución de proyectos presentados de 2.000 a 1.600 en las dos últimas ediciones, los aspectos que tienen que ver con el número de votantes, y también en lo que refiere al presupuesto del Departamento.

 

La descentralización no es, no debe ser un Departamento municipal, y menos este que se ha despojado de una serie de tareas de gestión territorial. Le voy a pedir a la Directora que nos dé alguna información sobre algunos proyectos del Presupuesto Participativo ‑si es que tenemos tiempo para profundizar en algunos aspectos‑ que han presentado problemas, como el caso que mencionó el señor Edil, pero creo que eso refiere a complejidades particulares.

 

            Hay otros aspectos que tienen que ver con la propia mecánica del Presupuesto Participativo que creo interesante discutir; puede ser en este ámbito o puede ser en las futuras jornadas que nos esperan de lo que llamamos La Comuna en Debate.

 

            Como les decía, voy a comenzar la presentación recordando algunos aspectos de nuestro programa de gobierno, que es el programa que fue elegido por los ciudadanos y ciudadanas de Montevideo, que era y sigue siendo nuestro principal compromiso.

 

Sin lugar a dudas, la vida, la cultura democrática en nuestro país nos exigen escuchar las voces de toda la ciudadanía, prestar atención a las distintas opciones que se expresan en el seno de nuestra sociedad y contemplar sus inquietudes, sus preocupaciones, pero teniendo siempre presente que la ciudadanía nos impuso la responsabilidad de llevar adelante el programa de gobierno que habíamos propuesto; ese es y será nuestro principal compromiso.

 

            Durante la campaña electoral de 2005 ‑permítanme recordar lo que mencioné en ese momento‑ reiteramos en más de una ocasión la importancia que le iba a dar este Gobierno al proceso de descentralización iniciado por el doctor Tabaré Vázquez en 1990 y continuado por Mariano Arana en sus dos períodos de Gobierno. Entendíamos que la descentralización era una herramienta mayor de construcción de ciudadanías, de mayor integración y solidaridad en nuestro departamento. Así lo indicaba nuestro programa de gobierno, que dice: “La descentralización como la participación de los vecinos en el accionar del Gobierno Departamental seguirá siendo el eje fundamental de la próxima Administración. En este compromiso continuaremos con el proceso de transformaciones democráticas donde los vecinos son protagonistas en la construcción y el gobierno del departamento”.

 

Desde la proclamación de nuestra candidatura por parte del Frente Amplio explicitamos la perspectiva desde la cual concebíamos la herramienta descentralización. Decíamos: “Descentralizar no es un tema burocrático, administrativo, y mucho menos un tema electoral; es una forma de concebir la ciudadanía, su compromiso y su participación, define la sociedad que queremos construir. Descentralizar es descentralizar poder. No habrá ciudad en proceso de cambio sin la participación y el compromiso de su gente. No sólo somos contribuyentes, no sólo pagamos nuestros impuestos y usufructuamos nuestros recursos y servicios; somos, antes que nada, ciudadanos, y de ellos depende el alma de una ciudad”.

 

Poco después, en un encuentro que realizáramos el 11 de abril, cuando detallábamos nuestra propuesta de descentralización y participación ciudadana, afirmábamos que al instalarse el Gobierno de Montevideo en el año 1990 se dio el puntapié inicial a un proceso que marcó fuertemente una nueva forma de gobernar, una nueva forma de relacionamiento del Estado con la sociedad civil. La descentralización fue concebida como una herramienta de gobierno con el objetivo de motivar la participación activa de la ciudadanía en la toma de decisiones que hacen a su forma de vida comunitaria, familiar y personal. Este proceso, que ha estado jalonado en instancias que han señalado avances sustantivos, como han sido la instalación de los Gobiernos locales, con sus Juntas Locales y Concejos Vecinales, institucionalizando todo el trabajo de elaboración y participación, ha involucrado a distintas organizaciones sociales también. Se debe señalar la instalación de los Centros Comunales Zonales, Servicio municipal enclavado en medio de nuestros barrios con sus funcionarios, con sus técnicos y administrativos, con su cuadrilla de obreros, que deben ser parte plena del proceso participativo.

 

Proponíamos, entonces, dentro de las líneas de trabajo, que la planificación de la ciudad desde cada zona, pero con una mirada amplia, debe ser el resultado del trabajo conjunto de las estructuras descentralizadas y desconcentradas ‑los actuales Concejos Vecinales, Juntas Locales y Centros Comunales Zonales‑ con los vecinos y sus distintas organizaciones.

 

Decíamos que la tarea del vecino no se agota en la demanda ni en la planificación; más allá de los necesarios controles, es sustancial entonces su participación en la programación de las inversiones, en la planificación del gasto, en la definición de prioridades resultantes de la conjunción de necesidades y posibilidades presupuestales. Decíamos que debíamos desarrollar algunas experiencias piloto que nos permitieran ir descubriendo los caminos para ir integrando a nuestros vecinos en la toma de decisiones y en el manejo de los fondos públicos municipales, apostando a resolver en forma colectiva y local decisiones y ejecución de gastos e inversiones. Una experiencia piloto fue el Presupuesto Participativo en lo que denominamos Fuente 1.

 

Queríamos rescatar la riqueza de poder contar con los planes zonales alimentados con las distintas propuestas de nuestros barrios montevideanos, planes regionales que sintetizaran de manera integral esas propuestas, y el Plan Montevideo, que nos permitiera tener la visión global de todo el territorio. Era necesario dotar a los órganos locales de los recursos humanos en calidad y cantidad necesaria, al mismo tiempo que debíamos optimizar su desempeño conformando equipos regionales que permitieran atender con mayor efectividad la demanda cotidiana del vecino. Iniciativas enfáticas de apoyo a la formación y a la mejora de la gestión debían ser implementadas para asegurar su alta eficiencia.

Debíamos desarrollar nuestra creatividad para lograr en las distintas zonas de nuestro Montevideo la integración de vecinos y actores políticos y sociales, además de funcionarios  municipales planificando y ejecutando acciones de gobierno en su territorio, elaborando políticas locales, controlando en forma permanente la gestión local.

 

Decíamos también que el Centro Comunal Zonal no es un Servicio más: es el ámbito que vincula en primera instancia al vecino y al Gobierno Departamental. La gestión local es compleja, rica y dinámica. Queríamos potenciar todas esas condiciones pensando en ese servicio municipal complejo y dinámico con los recursos humanos y materiales adecuados: personal administrativo altamente capacitado; técnicos de destaque y cuadrillas de operarios; equipo y maquinaria acordes con las tareas zonales para sustentar esa dinámica de funcionamiento.

 

A partir del proceso de mejora de gestión que ya había sido iniciado, sobre cuya marcha y desarrollo nosotros haríamos un punto central de nuestra gestión, debíamos crear un Servicio municipal modelo que fuera orgullo del vecino. Valoramos la descentralización como una herramienta principal en el proceso de profundización democrática. Debíamos trabajar intensamente en su equilibrada articulación con el conjunto de la estructura municipal y sus funcionarios. Debíamos apoyar la construcción de la ciudadanía participativa desde la Intendencia aportando metodologías, herramientas y formación.

 

Considerábamos que era mucha la experiencia acumulada e invitábamos a los vecinos y a las vecinas a trabajar juntos, construyendo desde lo que ya se había avanzado con una fuerte voluntad y disposición a innovar y a abrir bien amplios los brazos a todos los ciudadanos. Proponíamos entonces la realización de un foro ciudadano a partir de la asunción del nuevo Gobierno para comenzar a trazar juntos las nuevas sendas que nos permitieran avanzar en la descentralización y en la construcción de una ciudadanía participativa.

 

Les quiero recordar algunos compromisos que asumimos o explicitamos en el momento de tratar el proyecto de Presupuesto Quinquenal. En efecto, desde el comienzo de la gestión hemos iniciado un plan de acción destinado al fortalecimiento de la estructura descentralizada, que contempla aspectos de infraestructura, incorporación y formación de trabajadores e involucramiento de los mismos en los planes de trabajo. Este plan de acción se fundamenta en las líneas estratégicas establecidas, dispuestas ante este Cuerpo entonces en ocasión de la presentación del proyecto de Presupuesto Quinquenal, cuando expresábamos que se profundizaría el trabajo a través de políticas y programas de gestión descentralizada, procurando estrechar el vínculo de la Intendencia con los ciudadanos y optimizando el efecto sinérgico de la desconcentración de servicios y la participación ciudadana, y que en un proceso gradual se incorporarían recursos materiales y humanos a los Centros Comunales y a las Regiones, otorgando así mayor capacidad a la gestión descentralizada, culminando al finalizar el quinquenio con la reestructura física y operativa de los 18 Centros Comunales y las Regiones.

 

Hemos recorrido 33 meses de gestión en la Intendencia de Montevideo; 33 meses en los que nuestro país ha vivido importantes transformaciones. Quiero mencionar que en las palabras que escuchamos del Edil Viviano, en algún momento, en algún pasaje, yo creo que describió, con unas pinceladas muy breves, una sociedad en mutación, una sociedad que está cambiando. A lo largo de estos 33 meses, desde la primera vez que yo me presenté en esta Junta hasta hoy, lo que hemos visto ha sido una sociedad que ha cobrado un dinamismo nuevo, con un gran optimismo, y que está procesando una gran cantidad de iniciativas. La sociedad ha cobrado una gran velocidad, y eso ha generado una serie de situaciones nuevas, un nuevo contexto que debemos considerar cuando analizamos el tema de la descentralización y la participación ciudadana. Creo que esos son hechos de gran significación que hemos compartido a lo largo de este período de gestión, desde que lo iniciáramos juntos.

           

Al mismo tiempo, yo debo destacar que el Gobierno Nacional ha comenzado a recorrer caminos de reformas estructurales profundas, y hoy se propone iniciar el camino de la descentralización y la reforma del Estado, ampliando así las posibilidades para que uruguayos y uruguayas, desde todos los rincones del país, puedan participar en la construcción de su futuro. Pero Montevideo, capital del país, con su fuerte vocación democratizadora y una experiencia de 18 años en la propuesta de descentralización y participación, sin duda tiene un papel fundamental apoyando este proceso, sumándose con energía a la propuesta nacional, compartiendo esta riquísima experiencia que hemos estado llevando adelante entre todos los montevideanos. Pero, al mismo tiempo, eso nos exige acelerar el ritmo, avanzar con paso firme y decidido, mirando el camino recorrido, observando sus luces y sus sombras. Acelerar el ritmo ‑y las Edilas y los Ediles lo saben muy bien‑ ha sido una de las preocupaciones mayores; distintos cambios que hemos introducido en el equipo municipal en distintos momentos han tenido estrictamente esa motivación y todo lo que refiere a los compromisos de gestión que acabo de resumir.

 

            Fíjense que hace unos meses decíamos que el país se propone encarar una profunda transformación del Estado, y la Intendencia de Montevideo quiere participar activamente en esta transformación y asumir plenamente el desafío de transformar la relación entre Estado y ciudadanía. Queremos acortar las distancias que separan a los ciudadanos de sus instituciones, abriendo caminos para la construcción de un Estado al servicio de la gente, un Estado que garantice igualdad de derechos y oportunidades para todos los ciudadanos y ciudadanas, y para ello entendíamos que era necesario preparar nuestra institución, la Intendencia Municipal de Montevideo, para una nueva etapa. Aquí tenemos una de las respuestas que solicitaba el señor Edil. Entendíamos que era necesario comenzar a transitar caminos de cambios culturales e institucionales que nos permitieran transformarla en una institución amiga, humana, solidaria. Afirmábamos, entonces, que necesitábamos una institución que amparase a los ciudadanos, una institución que los recibiera con los brazos abiertos, una institución en la que los montevideanos se sintieran en su casa, una institución al servicio de la gente, una institución dinámica que pudiera responder con agilidad las inquietudes y preocupaciones de los ciudadanos.

 

Esto, entonces, en cuanto a lo programático; esto, entonces, en cuanto al plan de gobierno; esto, entonces, en cuanto a los compromisos del Intendente.

 

Vamos a ver ahora el camino recorrido; quiero compartir esa visión de conjunto con ustedes, que es lo que nos va a permitir realmente evaluar. Las críticas, por supuesto, son bienvenidas; el Intendente y su equipo deben escucharlas y analizarlas con atención. Pero también es muy importante reconocer el camino recorrido; ver las sombras pero también las luces. El Edil Viviano refirió aportes y críticas que han hecho miembros de la bancada del Frente Amplio, de este Cuerpo. Yo pienso que ellos harán sus aportes directamente; en su momento, los aportes que hicieron fueron de valor para el Ejecutivo Municipal.

 

Revisemos, entonces, los compromisos asumidos, los objetivos trazados. Voy a resumirles las principales líneas de trabajo, acciones y logros desarrollados en el actual período.

 

A partir de las propuestas que resumí hemos desarrollado nuestro trabajo a lo largo de estos 33 meses con el objetivo de fortalecer y profundizar los dos grandes ejes de la descentralización: la desconcentración de servicios y la participación ciudadana.

 

Voy a referirme a tres aspectos.

 

En primer lugar, a las acciones destinadas a la transformación de la institución municipal. Esto comprende aspectos vinculados al fortalecimiento de la estructura descentralizada en el área de recursos humanos, incorporación de nuevos funcionarios, planes de formación, involucramiento de los trabajadores en el diseño y planificación del trabajo.

 

En segundo término, me voy a referir a las acciones destinadas a mejoras en infraestructura, modernización y mejora de la gestión municipal.

 

Para finalizar, voy a dedicar mi atención a los aspectos vinculados específicamente a la participación ciudadana.

 

En lo que tiene que ver con el primer aspecto, es decir, con el fortalecimiento de la descentralización ‑yo mencionaba los ingresos y la capacitación permanente de los funcionarios‑, entendemos que una verdadera propuesta de descentralización debe necesariamente involucrar fuertemente a los trabajadores municipales. Por sus funciones, por su permanencia en la institución más allá de los períodos de gobierno, ellos son quienes mejor conocen la institución y quienes más cerca están de las preocupaciones e intereses de la ciudadanía. Jerarquizar el papel de los funcionarios municipales, revalorizando su rol como servidores públicos y el compromiso asumido con la población, son algunos aspectos de particular significación para la profundización del proceso de descentralización y participación ciudadana. Esto supone recorrer profundos cambios culturales e institucionales. Abordar este aspecto nos lleva a recorrer caminos con horizontes de largo plazo. Para ello debemos actuar con firmeza y convicción pero, al mismo tiempo, con paciencia, dedicación y una gran capacidad de escuchar que nos permitan descubrir las capacidades, los conocimientos, las vocaciones que conviven dentro de la institución y que constituyen su principal patrimonio. Podemos hacer grandes inversiones en infraestructura edilicia, en maquinaria, en renovación tecnológica, pero no vamos a poder responder a las necesidades de la población si no logramos un firme compromiso de los trabajadores municipales, si no logramos que ellos vuelquen sus capacidades al servicio de la gente. A partir de estas convicciones estamos transitando ese camino de batallas culturales y cambios institucionales que definíamos como de largo plazo. Si bien hay metas cercanas, precisas, concretas, en una sociedad que ha sufrido crisis muy fuertes, que ha ido perdiendo valores y referencias, recuperarlos, redescubrirlos es una tarea de largo aliento que debemos estar dispuestos a realizar, aunque a veces los logros puedan parecer escasos, aunque tal vez en el corto plazo no se vean como las grandes obras. Ese es el camino que estamos recorriendo y cuyos pasos principales pasaré a detallar.

           

Como resultado de una política de renovación de la plantilla de funcionarios, se produjeron 831 retiros en 2006 y 665 en 2007, que se suman a los retiros regulares del año 2005. Luego de un proceso de selección que brindó las más amplias garantías para que todos los ciudadanos y ciudadanas pudieran acceder a la función pública, y de un proceso de capacitación y evaluación del desempeño, se incorporaron 690 nuevos funcionarios a los cuadros municipales en el año 2007, 43 en lo que va de 2008.

 

En el período que va de julio de 2005 a marzo de 2008, 336 trabajadores fueron destinados al fortalecimiento de cuadros funcionales de Descentralización. De los funcionarios que ingresaron al Área de Descentralización en este período, 265 pertenecen al escalafón Obrero, 42 al escalafón Administrativo, y los restantes a los escalafones Especialista Profesional y Profesional.

           

Con relación a los concursos y a la carrera funcional, se discutió, se analizó y se revisó en un ámbito bipartito el nuevo Reglamento de Concursos, que entró en vigencia en octubre de 2006, y durante este período se realizaron concursos para ocupar 132 cargos en Descentralización, entre ellos, puestos para Directores de Centros Comunales Zonales, 24 puestos para Coordinadores de Centros Comunales Zonales, 60 cargos de ingreso a la carrera para analistas administrativos, 15 puestos de Jefatura de Obras, Barrido y Áreas Verdes.

            Por otra parte, en este período se puso un especial énfasis en el desarrollo de los funcionarios y la profesionalización municipal. Se desarrolló un plan de trabajo orientado a potenciar las líneas de capacitación, formación y desarrollo permanente de los funcionarios municipales. Se crearon cursos de Introducción a la Actividad Municipal con particular acento en el papel de un servidor público. En estos cursos participan todos los trabajadores que ingresan a la institución. Y se incorporó de manera suplementaria un módulo sobre descentralización en todos los programas educativos.

 

Como resultado de un enfoque orientado al ciudadano, con metodologías participativas apoyadas por un equipo docente, profesional y comprometido, se desarrollan actividades de capacitación y formación municipal a las que asisten anualmente alrededor de 3.000 participantes. En el período 2005‑2007, del total de participantes, 1.511 fueron funcionarios de la descentralización.

 

En el marco del llamado Proyecto de Gestión de Recursos Humanos del Programa de Modernización de la Gestión Municipal se desarrollan diversos programas especiales. En convenio con la ANEP se inició en el 2007 el programa para la culminación de estudios de Secundaria, en el que participaron 82 funcionarios de Descentralización, mientras que 12 funcionarios recibieron cursos y aprobaron una acreditación equivalente a la culminación de 6º año de estudios primarios. En 2008 ya comenzaron los cursos, para los que están inscritos 250 funcionarios. 50 funcionarios de Descentralización completaron desde el mes de noviembre de 2007 un Programa de Actualización de Competencias dirigido a los funcionarios de no conducción de Descentralización y Limpieza. Este curso, que está a cargo de docentes de la Universidad de la República, tiene entre sus principales módulos: “Las transformaciones en la sociedad actual”, “La descentralización”, “El trabajo en equipo” y “El nuevo Modelo de Atención al Ciudadano”. En este mes, 40 nuevos funcionarios de Descentralización comenzaron este plan. Mientras tanto, 50 capataces, coordinadores y Directores de CCZ participaron entre 2005 y 2006 en el Plan de Formación y Desarrollo Gerencial dirigido al personal de conducción.

           

En el marco del programa “Comuna puesta a punto” ‑programa al que apostamos de manera particular, que ustedes conocen y comenzó a desarrollarse en 2007‑, se realizaron 23 talleres en el Área de Descentralización. En dichos talleres, todos los funcionarios del área descentralizada y de los diferentes Servicios discutieron y analizaron junto con sus Directores los planes de trabajo, realizando propuestas y aportes para un mejor desempeño del Servicio.

           

Creo que este es el estado de avance de un aspecto de los elementos que mencionábamos en el programa y en el plan de trabajo.

           

El segundo aspecto refiere a las mejoras de infraestructura y renovación tecnológica para la modernización y mejora de los servicios y trámites descentralizados. Luego les daré datos, números de trámites realizados y del avance de algunas gestiones. No voy a tener tiempo de hacer un informe exhaustivo, pero creo que ustedes, que siguen regularmente el trabajo a través de la presencia de los señores Directores, manejan esta información.

           

Con el objetivo de fortalecer las capacidades de la Intendencia Municipal de Montevideo para la atención descentralizada, acortando las distancias entre las capacidades de la institución y las necesidades de la gente, estrechando el vínculo entre la Intendencia y el ciudadano, venimos desarrollando distintas acciones orientadas a la mejora de la infraestructura, a la renovación tecnológica, a la modernización y mejora de la gestión.

 

            Nos proponemos con énfasis, con convicción y con compromiso que el Centro Comunal Zonal sea visualizado como el Gobierno cerca del ciudadano; esto se construye, es un camino. Esperamos hacer aportes para llevar esta tarea lo más lejos posible.

 

            Nos proponemos, entonces, que estos Centros Comunales Zonales sean espacios de referencia y formación en todos los asuntos municipales; además, que sean un espacio de orientación sobre temáticas vinculadas a otros organismos e instituciones del Estado.

 

En ese sentido, ya se ha definido un modelo de atención a la ciudadanía y se han definido los modelos organizativos de los Centros Comunales Zonales. Para ello se trabajó a través de una metodología participativa que involucró a los trabajadores de los Centros Comunales, quienes aportaron su conocimiento, su experiencia para el diseño y prueba de nuevos procesos que permitan una mejor atención a los ciudadanos y a las ciudadanas en los diferentes trámites y servicios. Recibieron, además, capacitación en los nuevos procesos y formación para el apoyo a otros funcionarios.

            Se encuentra en proceso la adaptación de la infraestructura física de los Centros Comunales Zonales para la creación de las oficinas de atención al ciudadano, y se ha completado el equipamiento informático de las mismas. Para darles un ejemplo: se han incorporado 136 computadoras y un número importante de impresoras láser. Ya se finalizaron las obras para los nuevos locales de atención en los Centros Comunales ‑ustedes lo saben‑ 1, 3, 4, 6, 7, 8, 9, 14, 15, 16, 17 y 18. Al finalizar mayo estará completada la obra del Comunal 12; mientras tanto, están en obra los Centros Comunales 10 y 11, y se están elaborando los proyectos para la adecuación de los Comunales 2, 5 y 13.   

 

            Quería darles algunos datos de trámites que se realizan en los Centros Comunales. No quiero aburrirlos con esto; los datos están a su disposición.

 

            Hemos hecho un relevamiento de la actividad de los Centros Comunales a través de los distintos trámites; es cierto que en los últimos años se han agregado nuevas tareas. El número de trámites de gestiones que se hicieron en el 2007 es de 99.000. Con relación al 2005, esto representa un aumento de alrededor del 20%. Los datos más antiguos que tengo refieren al 2003; con relación a ese año el aumento es de casi un 50%. Esto demuestra la cantidad de trámites. Es un dato que tiene que ser analizado en profundidad, en detalle, pero muestra el trabajo que se está realizando.

 

            Hay otros elementos que tienen que ver con la infraestructura y con aspectos materiales que hacen a la descentralización. En el actual período se inauguró una nueva policlínica, y se realizaron refacciones y ampliaciones en ocho de las policlínicas ya existentes. Se inauguró un nuevo Centro Infantil en el Centro Comunal Nº 8. Se inauguraron Centros de Desarrollo Económico Local en Casavalle y Carrasco Norte. Se inauguró un nuevo local de Comuna Mujer en el Zonal Nº 18, y recientemente se inauguró un nuevo local que se creó por una opción del Presupuesto Participativo en el Comunal Nº 6. Estos se incorporan a las ocho Comunas Mujer, ámbitos participativos de particular significación que ya existen en Montevideo.

 

            Mientras tanto, se encuentra en proceso la racionalización e informatización de los procesos, la campaña de comunicación a los ciudadanos y el seguimiento de la implantación del modelo de Atención al Ciudadano en los Centros Comunales, así como en las áreas centrales de la Intendencia. A partir de la concreción de este proceso ustedes verán que se multiplicarán las actividades que los ciudadanos pueden realizar en los distintos Centros Comunales.

 

            Hay otros elementos que creo pueden ser referentes interesantes. En el marco de estas acciones, nueve Centros Comunales han incorporado a sus funciones la expedición de partidas de nacimiento y de certificados de Registro Civil; al final de este año el servicio estará disponible en todos los Centros Comunales Zonales. Próximamente también se podrán realizar solicitudes de habilitación e inspección técnica de locales de uso no residencial en aquellos Centros Comunales cuyos equipos de Dirección estén habilitados para intervenir en estos procesos.

 

            Se adquirieron tres minibuses y se están realizando compras de equipamiento para incrementar la capacidad operativa de cada una de las tres Regiones, lo cual incluye: equipamiento pesado, palas mecánicas, equipamiento para tareas de barrido y mantenimiento de áreas verdes. Ustedes recordarán que en la Modificación Presupuestal que este Cuerpo votara oportunamente y que está vigente para este año tenemos la instalación de las tres Regiones en el territorio.

 

            En lo relativo al barrido y al mantenimiento de áreas verdes, se ha incorporado y capacitado personal. Además, se están desarrollando coordinaciones con la División Limpieza para potenciar los recursos humanos y materiales del Departamento de Descentralización y de la División Limpieza para un Montevideo más limpio. Ustedes saben que sobre este tema ‑tema que preocupa a la Junta, porque se ha invitado a la Administración a presentar un informe al respecto‑ estamos utilizando la expresión de que estamos dando la batalla por la limpieza. No me voy a extender sobre este punto, porque va a ser objeto de un tratamiento específico en esta Sala, espero que próximamente. Por otra parte, se ha capacitado a los funcionarios de los Centros Comunales en el sistema de reclamos de limpieza y bacheo; sobre este punto seguramente también volveremos a hablar próximamente.

 

            Asimismo, se está desarrollando un plan piloto en tres Centros Comunales, en los que se ha capacitado al personal para la atención de reclamos de saneamiento y para la realización de solicitudes de acceso al fondo rotatorio de conexión al saneamiento, herramienta de particular relevancia y que seguramente tendrá un impacto importante en numerosos barrios de Montevideo. Podemos decir ‑y lo decimos con mucha alegría‑ que este servicio, que se ha implantado solamente hace pocos días ‑creo que hace siete días‑, ya está recibiendo las primeras solicitudes en forma numerosa.

 

            En el Centro Comunal Nº 6 se implantó en forma piloto una experiencia por la cual se realiza de manera descentralizada la atención y el contralor de las ferias alimentarias y periódicas. Este sistema será implementado por lo menos en cuatro Comunales más.

 

A partir de este año, los ciudadanos serán informados en cualquier punto de la Intendencia, Centros Comunales y servicios descentralizados, sobre servicios, puntos de atención y requisitos, estado de sus trámites, normativas, etcétera. Al mismo tiempo, un control de gestión integral permitirá asegurar tiempos de respuesta, estándares de calidad y satisfacción, ajustando la atención a los requerimientos de los ciudadanos. Esto está en marcha.

 

Los Centros Comunales Zonales tendrán a su cargo el mantenimiento territorial, ambiental y de circulación, el impacto local; estarán coordinados con las áreas centrales a través de sistemas informáticos. De esta manera, se podrá responder rápidamente las solicitudes de los ciudadanos. Otro de los cambios que hicimos recientemente refiere, justamente, a la Dirección de este Servicio de Informática. Desde ahora y en forma progresiva los ciudadanos podrán realizar consultas, trámites, pagos y transacciones con la Intendencia a través de Internet y también desde puestos de autogestión ubicados en las redes de pagos. Complementariamente, se trabaja en el diseño y desarrollo de un sistema de atención telefónica a través del cual la ciudadanía podrá realizar consultas y trámites.

 

Teniendo en cuenta el singular papel que ha adquirido la comunicación en el mundo actual y, en particular, su vinculación con la creación de ciudadanías, nuestro equipo de Gobierno ha puesto especial énfasis en mejorar la comunicación entre la Intendencia y los ciudadanos. Este es un tema importante y complejo. También se ha puesto énfasis en la comunicación entre los ciudadanos entre sí. Este es uno de los pilares, uno de los elementos importantes si queremos avanzar en materia de descentralización y de participación ciudadana. Una buena comunicación entre la Intendencia y la ciudadanía seguramente permitirá abrir nuevos caminos a la participación y a la identificación de la ciudadanía con su departamento. Esto redundará en un mayor compromiso de todos, tanto con el cuidado y mantenimiento de la ciudad, como con las condiciones en que se desarrolla la vida de los ciudadanos.

 

En ese sentido, el nuevo programa visual de identidad institucional constituye una valiosa herramienta que nos permitirá avanzar progresivamente en la gestión, de manera racional y ordenada, en lo que refiere a la comunicación de los ciudadanos. Así se alcanzará una mayor eficiencia, tanto en la comunicación como en la inversión que se realiza en ella. Al mismo tiempo, este programa de identidad visual nos permitirá contribuir en forma concreta a disminuir lo que podríamos llamar la polución visual que afecta a nuestra ciudad. Ya se ha terminado de instalar la nueva cartelería particular que identifica los Centros Comunales. Se está planificando la difusión de los nuevos servicios de atención.

 

Estas son algunas pinceladas de los cambios que hacen a la mejora de la gestión y a la mejora de la atención.

 

El tercer punto al que me quiero referir es el de la participación ciudadana, en cuyo marco hablaremos del Presupuesto Participativo.

 

Este es, sin duda, el punto central de la propuesta de descentralización que viene desarrollando Montevideo desde hace 18 años. Los caminos de cambios institucionales, las batallas culturales en el seno de la institución ‑también en la sociedad toda‑, las reformas en la atención y gestión que mencionáramos, las mejoras en la infraestructura, los planes de trabajo que involucran a los trabajadores y al Gobierno Municipal, el fortalecimiento de los lazos y la conjunción de esfuerzos con diversos actores estatales, son parte del mismo objetivo: democratizar la sociedad y el Estado, abrir caminos para que los montevideanos y las montevideanas puedan participar cada día más activamente en la definición e implementación de las políticas que definen su realidad, su presente y su futuro.

           

Yo creo que no es necesario hacer aquí un repaso de nuestra historia reciente, del camino que recorrió nuestra sociedad en las últimas décadas. No voy a detenerme hoy a analizar los profundos cambios que han sufrido todas las sociedades con el avance de la mundialización y la globalización, la intensidad y velocidad con que se han producido esos cambios y sus consecuencias en nuestras sociedades. Pero estos son elementos centrales, y en la intervención del Edil Viviano aparecía con fuerza esa mutación, esos cambios que estamos viviendo como sociedad y que no podemos dejar de lado a la hora de evaluar las luces y las sombras en el camino de la descentralización y de la participación ciudadana, en el camino de construcción y profundización de estos objetivos.

 

            Voy a referirme en ese contexto sólo a algunas de las acciones, a algunos de los principales aspectos que se han venido desarrollando en Montevideo con el objetivo de ampliar y profundizar la participación de la ciudadanía en la construcción del Montevideo humano, integrado, solidario, en la construcción del Montevideo de todos.

 

            Voy a dejar de lado una serie de aspectos que también hacen a la descentralización y contienen un componente significativo de participación. No voy a detallar lo que tiene que ver con la acción desarrollada en el área de las políticas sociales. Ustedes recordarán que cuando asumimos las políticas sociales estaban dentro del propio departamento de Descentralización; hoy hemos creado un Departamento de Desarrollo Social que supervisa, dirige y ejecuta estas políticas.

 

En las políticas sociales la estructura descentralizada ha jugado un rol especial, un rol esencial. Ello ha hecho posible que los ciudadanos y ciudadanas de Montevideo participaran activamente como protagonistas en la construcción de alternativas, en la construcción de respuestas ante la violenta crisis que sufrió nuestro país en los últimos años. El papel que han jugado los Gobiernos locales, los Centros Comunales, las guarderías, las policlínicas, los centros juveniles, los bancos de materiales, constituyendo redes solidarias y brindando herramientas para que fueran los propios ciudadanos los que descubrieran y abrieran nuevos caminos que les permitieran transitar con dignidad momentos extremadamente difíciles ‑y que tuvieron consecuencias muy distintas en los diferentes sectores de la sociedad‑ ha sido muy importante y aún marca con mucha fuerza la perspectiva desde la cual miramos el futuro.

 

Yo diría que, más allá de lo que son los tres pilares de la propuesta de descentralización y los espacios de descentralización, que dependen directamente de la problemática municipal, corresponde a la Intendencia la construcción de un entramado sobre el cual se construyan otras propuestas y otras iniciativas participativas, que pueden coincidir totalmente con temáticas municipales, solaparse parcialmente, relacionarse con distintos aspectos de la vida de los habitantes o, tal vez, no tener que ver con responsabilidades estrictamente municipales.

 

En ese sentido, podemos decir que los caminos de la participación, de la profundización democrática, son caminos anchos, que deben comprender a todas y a todos sin exclusiones, reconociendo la diversidad de identidades, deseos, voluntades, vocaciones y capacidades. Recorrer el camino de la participación ciudadana implica abrir un gran diálogo en el seno de nuestra sociedad a partir del cual conocernos y reconocernos, definir objetivos comunes, dibujar horizontes compartidos. Supone también confrontar ideas, intereses diversos y muchas veces contrapuestos. Supone escuchar todas las voces y tener las reglas de juego bien claras a la hora de tomar las decisiones. Recorrer el camino de la participación ciudadana implica asegurar igualdad de oportunidades frente a la vida; implica inclusión y cohesión social; implica desarrollo de capacidades. Ese es el camino que comenzamos a transitar en Montevideo hace ya 18 años y que hoy, a partir del respaldo de la ciudadanía, estamos profundizando.

 

Como hemos afirmado en varias oportunidades, abrir caminos a la participación, acercar el Estado a la ciudadanía, implica desbordar los asuntos estrictamente comunales. Supone abrir y descubrir a la participación nuevos espacios, nuevos territorios; supone también fortalecer y estrechar vínculos con otras instituciones, con los diversos organismos del Estado, porque los problemas y preocupaciones de la gente son problemas integrales, que no admiten instituciones orgullosas, encerradas en sí mismas, ni compartimentos estancos.

           

Voy a resumir algunos de los pasos que hemos dado en esa dirección. Uno de ellos consiste en la articulación entre la Intendencia de Montevideo, el Gobierno Nacional y la ciudadanía en el nuevo Sistema Integrado de Salud, no sólo para establecer en la red de policlínicas municipales el primer nivel de atención, sino también a través del apoyo y promoción del movimiento de usuarios de salud, y a través de una experiencia interesantísima que desarrollamos con mucho entusiasmo, como es la formación de los agentes comunitarios y los promotores juveniles de salud.

            La descentralización también ha sido una herramienta para la integración a través del trabajo, desde una perspectiva del desarrollo productivo, con fuerte énfasis en lo que llamamos desarrollo local. Cuatro centros públicos de empleo, cuatro CEPES, se han creado como resultado del esfuerzo coordinado del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, los Centros Comunales y la Intendencia. Estos espacios tienen particular significación para la orientación y capacitación, tanto de jóvenes que se encaminan hacia su primera experiencia laboral, como de adultos que han quedado marginados del sistema productivo. En otra ocasión espero que los integrantes de este Cuerpo puedan escuchar los resultados, las cifras del trabajo que se está realizando.   

           

También apostando a la articulación y a la colaboración interinstitucional fuimos creando fuertes, fluidos y fecundos lazos con numerosas instituciones con el objetivo de brindar respuestas integrales a problemáticas que se iban planteando por la voz de los propios vecinos. En ese sentido, quiero destacar especialmente los avances hechos con el Ministerio del Interior en la constitución de las Mesas Locales de Convivencia y Seguridad, desde las que, con la participación de los propios vecinos y vecinas de la zona, vamos construyendo juntos ‑respetando roles y complementando esfuerzos‑ caminos que nos permitan recuperar los espacios públicos, como espacios de integración y convivencia, combinando medidas para la mejor prestación de los servicios policiales, la atención de situaciones de vulnerabilidad y  el abordaje integral de las causas de la violencia. Ya están instaladas y operativas las Mesas de Convivencia en los Comunales 1, 2, 3, 6 y 17. Se está preparando la instalación en los Comunales 12, 5 y 13, y se han realizado los primeros encuentros informativos con ese fin en los Comunales  14, 15, 10, 11 y 9.

           

En otras oportunidades utilicé en este ámbito la expresión “centro cívico”. Hablaba de esa vocación de centro cívico que despierta en los Centros Comunales. Es esta una expresión que he recogido de la voz de los propios vecinos. Distintas experiencias se están realizando en ese sentido. Creo que ustedes han conocido la instalación de las oficinas de información sobre Reforma Tributaria, y también el rol que han jugado estos espacios en las distintas instancias del debate educativo, así como en el procesamiento de otras iniciativas de carácter nacional.

 

            Es imposible hablar de descentralización y participación ciudadana y no destacar las Esquinas de la Cultura, que las Edilas y los Ediles conocen muy bien. Recordarán que hace pocos meses ‑concretamente, el 30 de noviembre‑ hubo una verdadera fiesta popular en la Explanada Municipal, donde miles de ciudadanos y ciudadanas, vecinas y vecinos de todos los rincones de Montevideo, presentaron sus trabajos, sus propuestas culturales, compartiendo núcleos, propuestas de distintos barrios, de distintas generaciones, descubriendo, enseñando, diciendo, aprendiendo y construyendo sueños y proyectos. Hoy las 50 Esquinas de la Cultura se han convertido en una importante herramienta de integración e inclusión social; una poderosa herramienta de construcción de ciudadanía. A partir de las identidades de los distintos barrios se comienzan a abrir espacios en los que la gente ‑mujeres, hombres y niños‑ van descubriendo sus propias capacidades, van encontrando valores y referencias.

 

            Los invito a visitar las distintas propuestas que se realizan en los diferentes barrios de Montevideo. Seguramente se van a sorprender, no sólo por lo que es la creatividad, sino por los altos niveles de participación e integración ‑integración trasgeneracional que se produce a ese nivel‑ y los niveles de calidad que están alcanzando.

 

            Hace pocas semanas ‑permítanme un pequeño paréntesis‑ me tocó ir a visitar una de estas esquinas que mostraba su trabajo. Se trataba de la Esquina de Cultura en Bella Italia, que está asociada al viejo mercadito Bella Italia, recuperado como centro cultural a través de una obra del Presupuesto Participativo en una zona con vocación de superarse, con vocación de superar muchos problemas. Catorce adolescentes de Bella Italia que hicieron una murga fueron invitados por una organización alemana a presentar su espectáculo en Alemania. De un lugar en el que había poca cosa y muchos problemas, han salido catorce adolescentes a mostrar lo que se hace en uno de los barrios de Montevideo. Es un solo ejemplo; podría dar más. Esto también es participación ciudadana. Sin duda, son innumerables las posibilidades que se abren en esta dirección.

 

Voy a destinar la última parte de mi intervención a algunos aspectos vinculados a la participación de la ciudadanía en el Gobierno de la ciudad, en el desarrollo de los Gobiernos Locales y en las nuevas formas de participación en los asuntos municipales, temas todos estos que seguramente estén en el corazón del debate de esa instancia, de esa Comuna en Debate, cuya organización estamos compartiendo.

           

A poco de asumir nuestro cargo en 2005 iniciamos un debate ciudadano sobre el proceso de descentralización en Montevideo con miras a su profundización. Se invitó a actores sociales, gremiales, instituciones de Montevideo, autoridades nacionales y del Área Metropolitana a participar en la elaboración de una Agenda Montevideo seleccionando temas clave cuyo abordaje concertado hiciera posible avanzar en la inclusión social, en el desarrollo de Montevideo y de la región en los próximos años.

 

            Se destacó también el desafío de renovar el Presupuesto Participativo, de manera que se pudiera desarrollar toda la potencialidad de esta formidable herramienta que se había implementado ya tempranamente.

 

            Este debate se desarrolló en dos escalas: una zonal y otra central. En las 18 zonas de Montevideo se realizaron 28 foros preparatorios con la participación de más de 2.000 personas. El 22 de octubre de 2005 se realizó el Foro Ciudadano 2005, en el que participaron activamente 700 personas: un 32% eran Concejales Vecinales, el 68% ciudadanas y ciudadanos sin responsabilidades específicas en los Gobiernos Locales. Los aportes de los participantes dieron origen a una publicación de 50.000 ejemplares que se distribuyó en todo el departamento. Complementariamente, a lo largo del actual período se desarrolló una propuesta educativa dirigida a Secretarios de Juntas, a Ediles Locales, a Concejales Vecinales y a actores vinculados al proceso de descentralización municipal. En ese marco, durante los años 2006 y 2007 se realizaron talleres que contaron con 1276 y 837 participantes, respectivamente.

 

En este proceso de capacitación orientado a la sociedad civil y también de construcción de ciudadanía se trabajó, además, en coordinación con las respectivas Secretarías, en temas vinculados a género, adulto mayor, discapacidad, entre otros.

           

Voy a referirme ahora en particular al tema del presupuesto participativo.

           

La discusión sobre el presupuesto participativo y su continuidad recibió tratamiento destacado entre los participantes de este foro ciudadano del 2005, y se establecieron un conjunto de condiciones para asegurar su continuidad. Ellas fueron: la voluntad política expresada por el Gobierno para avanzar y mejorar; la voluntad de la sociedad civil de participar; reglas de juego nuevas y claras construidas junto a la población, con recursos precisos y transparentes sobre los cuales decidir mecanismos que aseguren la posibilidad de participación universal de ciudadanos y ciudadanas, de organizaciones e instituciones, formas de decisión directa y de control social, y evaluación de la gestión; capacitación para la participación y la información, comunicación permanente con la población; definición de nuevas etapas y un calendario del ciclo con un fuerte involucramiento en la animación, organización y promoción a nivel territorial por parte de los órganos del sistema descentralizado municipal.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Dari Mendiondo)

 

______Inmediatamente se formó una comisión del Presupuesto Participativo, integrada por 36 representantes de la sociedad civil y dos representantes del Intendente Municipal, con la misión de elaborar una propuesta de nuevas reglas para el Presupuesto Participativo. La propuesta elaborada fue sometida a consulta y aprobación de los Concejos Vecinales de las 18 zonas, así como del Ejecutivo Municipal, abriendo el camino para ingresar en un ciclo de Presupuesto Participativo renovado y heredero de las mejores prácticas desarrolladas hasta el 2005.

           

En el año 2006 se habilitó la creación de dos fondos de recursos para alimentar el Presupuesto Participativo, que se ajustarían año a año. Ahí aparecen las denominaciones de Fuente 1 y Fuente 2; los recursos de la Fuente 1, de libre disponibilidad, y los de Fuente 2, dirigidos a realizar obras sectoriales y específicas. Se lanzaron entonces dos procesos simultáneos. Uno de ellos fue un ciclo de presupuesto participativo especial, de transición, como ustedes recordarán, en el que las decisiones de las obras a realizar con estos dos fondos las adoptaron directamente los Concejos Vecinales. Se dispuso para ello de $ 2:400.000 por zona del presupuesto de gastos del año para la Fuente 1. Y se asignaron recursos, además, para realizar obras de alumbrado y vialidad dentro de la Fuente 2, con un costo total de $ 100:000.000. El período de toma de decisiones por parte de los Concejos Vecinales abarcó desde marzo a agosto del 2006. Se priorizaron 96 obras para ser financiadas con los recursos de la Fuente 1, y más de 300 obras para la Fuente 2. En el segundo semestre de 2006 comenzó así la ejecución de más de 400 obras decididas por los Concejos Vecinales. Al finalizar el 2007, el 95% de estas obras han sido ejecutadas. Estos números son verificables; se puede chequear obra por obra.

 

            También se lanzó el ciclo 2006 del Presupuesto Participativo con todas sus innovaciones. Las reglas, elaboradas entonces junto a representantes sociales, se evalúan y modifican, si es necesario, al finalizar cada ciclo. Cada año se anuncia el monto preciso de los recursos del presupuesto municipal que se destina a la decisión social vinculante por los mecanismos del Presupuesto Participativo. Y este monto, propuesto por el Intendente, es aprobado con ese destino por la Junta Departamental.

 

            Se asegura el derecho de participación universal de ciudadanos, de ciudadanas y de organizaciones, y en el momento de decidir sobre las obras a realizar se introduce el mecanismo de participación directa, mediante elección con voto secreto y universal de las acciones que se realizarán.

 

            Se definen nuevas etapas y contenido de las mismas, a la vez que se acentúa el rol que corresponde como animadores del proceso a los órganos del sistema descentralizado participativo: Juntas Locales, Concejos Vecinales, Centros Comunales Zonales.

 

            Se prevén también los mecanismos de capacitación, seguimiento y control social.

 

            En el año 2006 se presentaron 2.198 propuestas y se pusieron a votación las 888 que superaron los estudios técnicos de viabilidad. En la elección del 2006 se eligieron 47 obras que se ejecutaron con los fondos dispuestos en ese momento para Fuente 1: $ 2:640.000 por zona.

 

El 22 de octubre del 2006, junto a la elección de los Concejos Vecinales, se realizó la primera elección abierta de proyectos del Presupuesto Participativo. En aquella instancia participaron 74.363 personas mayores de 18 años, de las cuales 57.897 votaron solamente por el Presupuesto Participativo. El número de votos recibido por las propuestas de Presupuesto Participativo era, sin duda, una señal que podíamos calificar de auspiciosa, una carta de confianza que se abría a la nueva herramienta. Al día de hoy un 80% de las obras de ese momento están en obra o completadas, o con licitaciones adjudicadas para su inmediata ejecución; el restante 20% está culminando los procesos de licitación u organización de convenios para su ejecución. Prevemos que en el correr del actual semestre la totalidad de las obras estará finalizada. Estamos hablando de las obras que fueron votadas en octubre del 2006.

 

Paso al ciclo 2007 del Presupuesto Participativo. Estas obras deben ejecutarse en 2008. Se incrementó el monto, que pasó a ser de $ 3:000.000 por cada zona. En relación a la propuesta anterior, se introdujeron algunas modificaciones. Ustedes recordarán que se amplió la participación a todos los ciudadanos mayores de 16 años y se habilitó la posibilidad de que cada ciudadano votara hasta tres propuestas por zona. Como mencionaba el señor Edil, se presentaron 1.602 propuestas, de las cuales el 47% surgieron de colectivos sociales ‑casi la mitad respondía a colectivos sociales‑, y fueron puestas a votación 876. Recordarán que previo a la elección, que se realizó el 28 de octubre pasado, el equipo municipal participó en un ciclo de 18 asambleas zonales que llamamos “Montevideo rinde cuentas”, en las que se explicó el estado de avance de las obras elegidas en el 2006 y se respondieron todas las consultas de los vecinos en relación al funcionamiento municipal, a las tareas comprometidas. El pasado 28 de octubre, en la primera elección en la que se votaba solamente Presupuesto Participativo, votaron 74.363 personas, lo cual representa un incremento de un 30% en lo que tiene que ver con el Presupuesto Participativo exclusivamente.

 

Permítanme hacer algunos comentarios y algunas valoraciones sobre este tema. Esta herramienta en particular nos ha demostrado que los montevideanos quieren y pueden participar en la construcción del futuro de Montevideo; nos ha demostrado también que la participación activa de la gente es la mayor fuerza dinamizadora de la propia institución municipal. Como dijéramos a los propios vecinos en ocasión de las asambleas, la herramienta Presupuesto Participativo también es una herramienta de transformación de la propia institución. Los ciudadanos proponen y deciden, pero también exigen y controlan el cumplimiento de sus decisiones, y esto ha significado una verdadera sacudida para la institución, sacudida que exige acelerar los tiempos y aumentar velocidades, y también exige brindar mayor información sobre los recursos, sobre los procedimientos. En esto coincidimos con muchos de los comentarios que hacía el Edil Viviano. Seguramente, la velocidad de ejecución de las obras del Presupuesto Participativo no ha estado todavía a la altura de las expectativas de los vecinos y las vecinas de Montevideo. Sin embargo, entendemos ‑ustedes lo pueden ver a partir de lo que mencioné en la primera parte de mi intervención‑ que la institución está viviendo un período de importantes aprendizajes y cambios en ese sentido que han marcado que estas velocidades fueran aumentando progresivamente, lo cual nos permite acercarnos cada vez más a la meta de asegurar la ejecución de las obras en los plazos comprometidos. El Presupuesto Participativo, en sus distintas modalidades, es sin duda un proceso de aprendizaje.

           

No quiero finalizar mi exposición sin mencionar un aspecto que es de particular importancia para la descentralización, para la participación ciudadana, que ha cumplido un rol esencial que hoy debemos analizar para ver su proyección de futuro; me refiero a los Concejos Vecinales.

           

El proceso de descentralización y participación y su revitalización se tiene que apoyar centralmente en la representación social. Mencionar a los Concejos Vecinales es una reafirmación y renovación decidida del compromiso de este Gobierno Municipal con la participación social. Yo les diría que no deben tener la menor duda de que los compromisos de gestión, las prioridades y definiciones que adoptan los vecinos y vecinas de Montevideo a través de sus representantes en los Concejos Vecinales son y seguirán siendo un compromiso mayor de este Gobierno Municipal.

 

            Ya hemos escuchado preocupaciones, hemos escuchado distintas observaciones puntuales a las cuales podemos referirnos, pero estas son las convicciones y este es el compromiso de este Gobierno.

 

            Los cambios que estamos viviendo como sociedad, los avances en el proceso de descentralización y las propias exigencias de la gente marcan un nuevo tiempo y requieren volver a evaluar roles y funciones, considerar modificaciones y ajustes probables de normativa. Este Cuerpo y el Ejecutivo Comunal seguramente tengamos que trabajar intensamente juntos luego de que el proceso de La Comuna en Debate llegue a sus conclusiones. Creemos que es necesario discutir nuevamente estos aspectos, ahora con el impulso que está dando el Gobierno Nacional al proceso de descentralización. Confiamos en que desde el Ejecutivo Comunal y desde la Junta Departamental nuestro Gobierno Departamental en conjunto sea capaz de interpretar este movimiento, estas señales de la propia sociedad; que seamos capaces de nutrirnos de ello y podamos responder entonces a las iniciativas y señales que la sociedad nos está enviando con mucha fuerza.

 

            Desde este Cuerpo, desde la Junta Departamental, el pasado 7 de marzo la Comisión de Descentralización y la Comisión Mixta realizaron el lanzamiento de La Comuna en Debate. En los próximos meses será un espacio en el que los distintos actores sociales podrán intervenir, dar opiniones, discutir y proponer iniciativas para renovar y profundizar los caminos de descentralización y participación. El Ejecutivo Comunal asume con gran firmeza el compromiso de poner toda su estructura al servicio de este debate.

 

Tengo la plena y firme convicción de que el proceso de participación ciudadana es irreversible; podremos encontrar nuevas formas, descubrir nuevos caminos, pero la gente se ha ido apropiando de estas herramientas, y creo, felizmente, que no nos dejarán dar un paso atrás.

 

Señor Presidente: luego de estas consideraciones y antes de entrar en el segundo tema podría referirme a algunos aspectos puntuales, que tienen que ver también con algunos de los elementos mencionados que hacen al trabajo de la descentralización, al trabajo al lado de la gente.

 

El Edil Viviano mencionaba el tema de Montevideo rural, y yo espero que ese tema esté en el corazón de La Comuna en Debate. Ustedes conocen el trabajo que estamos realizando en ese sentido, por eso es necesaria ‑si le interesa especialmente a este Cuerpo la actualización‑ la presencia de los compañeros del equipo que son responsables de esta tarea. Tengo acá algunos datos, pero les voy a dar uno solamente: entre 2002 y 2004 se realizaron 68 kilómetros de pavimento económico en caminería rural por año; eran tiempos difíciles. Durante 2005, 2006 y 2007 se realizaron 289 kilómetros de caminería rural por año. Aquí hubo un aporte, un apoyo del Ministerio de Transporte y Obras Públicas de relevancia; yo creo que estos números son de relevancia.

 

Otro de los temas mayores que preocupan a los vecinos es el de la poda, y ustedes saben que en el primer esfuerzo masivo que se realizó en el 2006 se llegaron a podar casi 20.000 árboles, lo que constituía un récord municipal. El año pasado se llegó a unos 17.000; este año la poda empieza temprano ‑ojalá en la tercera semana de mayo‑ y esperamos que termine tarde, allá por noviembre, por lo cual este esfuerzo se multiplica. Los Centros Comunales Zonales tendrán a disposición, si es que no han llegado ya, los planes detallados de poda 2008, 2009 y 2010, para que puedan hacer las previsiones que correspondan. Estas son algunas de las informaciones que quería compartir con ustedes.

           

Desánimo y frustración fueron dos palabras que he escuchado, y son dos palabras muy fuertes. A veces encuentro vecinos con preocupación, con rebeldía, que cuestionan, que exigen; a veces encuentro desánimo y frustración, pero créanme que no es lo que el Intendente observa frecuentemente en la calle. Lo que encuentra a veces, cuando no cumplimos, es exigencia, rebeldía, voluntad de construir y de pedir a la Administración Municipal  que vaya más lejos. Por eso les decía que entiendo que la participación ciudadana es un camino irreversible.

 

            No voy a referirme a otros elementos si después, señor Presidente, a lo largo del debate, va a haber oportunidad; hay una serie de temas puntuales y le solicitaría a la Directora del Departamento de Descentralización que se refiriera a ellos.

 

            Voy a entrar, entonces, brevemente, en el otro punto, el segundo punto de esta convocatoria, que hace a la representación de delegados del Partido Nacional en las Juntas Locales no electivas del departamento de Montevideo, y que mereciera un comentario, una expresión que es muy dura de escuchar: se mencionó que el Intendente no cumplió con su palabra. No voy a entrar a calificar esta expresión, pero la considero extremadamente dura.

 

Permítanme hacer un poquito de historia acerca de este punto, sobre el que he conversado con los integrantes de las tres bancadas en su oportunidad. La creación de las Juntas Locales, su integración y su funcionamiento fueron el resultado de un debate en este Cuerpo y de un acuerdo entre las distintas fuerzas políticas que integraban la Junta Departamental de Montevideo. Dado el marco constitucional vigente, se siguió el criterio de designar a los cinco miembros de las Juntas Locales respetando, en lo posible, la proporcionalidad en la Junta Departamental en la representación de los diversos partidos.

           

Siguiendo este criterio, y dada la actual proporción de los distintos partidos en este Cuerpo y la voluntad de que se contemplara estrictamente esa proporción, en ese momento debieron de haberse designado, de un total de 90 Ediles Locales, 58 para el Frente Amplio, 23 para el Partido Colorado y 9 para el Partido Nacional. Esto habría llevado a que en más de una Junta Local el partido de Gobierno tuviera 4 integrantes, dejando a los dos partidos de la minoría con un solo miembro. Pero no fue el criterio que seguimos, y creo que esa es una señal muy fuerte del Intendente. Por eso me duele el calificativo que escuché.

           

Estamos profundamente convencidos, como lo dije la primera vez que vine a este Cuerpo, cuando asumí ‑y esto no es retórica‑, del rol de las minorías en el necesario contralor del ejercicio del Gobierno. Reitero: estoy profundamente convencido. Ello nos llevó a definir la integración de las Juntas Locales con sólo tres miembros del Frente Amplio ‑es decir, un total de 54 Ediles frenteamplistas‑ y a proponer al Partido Colorado y al Partido Nacional los otros cuatro lugares. De esa manera quedaban integradas las Juntas Locales con tres representantes vinculados a la mayoría y dos a la minoría. Nuestra interpretación es que esa opción respetaba lo que dice la Constitución, respetaba en lo posible la proporcionalidad que se daba en la Junta Departamental en la representación de los distintos partidos, fortalecía el rol de las minorías y apostaba a aumentar la capacidad de decisión y de control a ese nivel. Mucho nos alegramos cuando una delegación del Partido Nacional nos visitó anunciando que iban a hacer elecciones a nivel local para elegir a sus representantes. En esa ocasión hablamos de que algunos iban a ser Ediles Locales porque les correspondía, y también se dijo lo que iba a pasar con los otros representantes que en las distintas zonas se eligieran. Asumimos el compromiso ‑esa es la expresión que utilicé‑ de que esos candidatos electos por el Partido Nacional en las distintas zonas de Montevideo iban a ser referentes locales para el Intendente. Con relación a la participación en las Juntas Locales con voz y sin voto, entendíamos que, de acuerdo con las normas vigentes, ese día cada Junta Local podía invitar al referente partidario. Hubo distintos planteos ante esa decisión del Intendente, sobre todo porque algunas Juntas Locales habían decidido ‑amparándose en el marco que regula su funcionamiento‑ que no correspondía la presencia de estos delegados partidarios. Nosotros consideramos lo que les voy a reiterar en el día de hoy: el Intendente puede tomar de manera independiente esta decisión; en eso estamos de acuerdo. Pero el Intendente no quiso tomar y no quiere tomar una decisión sobre este tema, que es muy importante para la descentralización y que implica una modificación de las reglas actuales, sin contar con el respaldo de este Cuerpo. Lo mismo que señalé en esa y en otras ocasiones lo reitero ahora. Una minuta de aspiración de este Cuerpo sería el paso para que el Intendente siguiera adelante en este tema. El camino que compartimos está hecho de aciertos, de errores, de luces y de sombras, pero yo creo que la palabra de una persona es elemento central, sobre todo si se trata de quien asume la responsabilidad de representar a las ciudadanas y a los ciudadanos de su departamento.

 

Entendí que esta convocatoria era de gran significación, y lo reitero. Espero que lo que hemos escuchado de parte del Edil Viviano y el aporte que acabo de hacer puedan ser insumo para la discusión en ocasión de esta Comuna en Debate.

 

Me congratulo de esta invitación.

 

Yo actué como acabo de mencionar frente a ustedes en torno a este segundo tema, por eso considero que las palabras que escuché son profundamente preocupantes.

           

Señor Presidente: hasta aquí, entonces, mi intervención. Si corresponde, volveré a hacer uso de la palabra para contestar preguntas o para referirme a temas que puedan surgir a lo largo del debate.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Mendiondo).- Señor Intendente: muchas gracias.

 

            Señores Ediles: hemos escuchado al señor Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich.

 

            Tiene la palabra el Edil del Partido Nacional Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Gracias, señor Presidente.

 

            En primer lugar, me voy a referir solamente al primer punto el Orden del Día, pero quiero que conste en actas que coincido plenamente con las palabras vertidas por el señor Edil Álvaro Viviano acerca de lo que, a nuestro juicio ‑más allá de las explicaciones que dio el señor Intendente‑, fueron los incumplimientos referidos a la actuación de los delegados partidarios.

            En cuanto a lo que significa la descentralización para Montevideo, el viernes, señor Presidente, señor Intendente, compareció ante la Junta Departamental el Defensor del Vecino, y cuando hablaba acerca de la descentralización decía, por ejemplo, que las quejas por la mala atención, tanto a nivel telefónico como en los propios locales de los Centros Comunales, suponían, entre otras cosas, no brindar información contenida en los expedientes y no acceder a consultas con los profesionales que trabajan en los Centros Comunales debido, fundamentalmente, a que el horario de atención al público que tienen es muy reducido. También se nos decía que no se recepcionan algunos de los reclamos que van a hacer los vecinos, con el agravante de que en algunos Centros Comunales sí se reciben ‑se ponían como ejemplo las denuncias por filtración de aguas servidas‑, lo que habla de una dualidad de criterios por parte de las jerarquías que allí están. 

 

            Se hacía también hincapié en la lentitud en el procesamiento de los trámites. Muchas veces se trata de problemas puntuales que es necesario que la Intendencia trabaje con celeridad, más concretamente; que la descentralización actúe con celeridad y prontitud.

 

            Cuando el expediente se transfiere a las jerarquías centrales, al edificio sede de la Administración, existen dificultades de seguimiento de los trámites, que en muchas ocasiones ‑según decía el Defensor del Vecino‑, se pierden. Esto, evidentemente, dificulta, entorpece y frustra el relacionamiento que hay entre los vecinos y las autoridades de los Centros Comunales y de la Intendencia en general.

 

            Hay dificultades, también, referidas a una baja supervisión de los trabajos que se realizan en algunos Centros Comunales, que lleva a que en algunas circunstancias trabajos que se anuncian como terminados estén mal terminados o ‑más grave‑ nunca se hicieron, lo que es fácilmente comprobable. En la parte de Áreas Verdes, cuando por ejemplo se limpia un predio determinado, en algunos casos se da el trabajo por finalizado, pero resulta que en algunos casos ni siquiera se ha llevado adelante.

 

            Los problemas de comunicación que hay con el vecino para trasmitirle información sobre los servicios municipales, sobre las gestiones o sobre los reclamos que allí se realizan, son una parte bien complicada. ¿Y a qué se debe esto? A que usted, señor Intendente, y su equipo de gobierno, su partido, han promocionado desde siempre a los Centros Comunales como lugares donde los vecinos pueden obtener información y donde se pueden coordinar tareas que tienen vinculación directa con las que se realizan en el barrio, a nivel local, a nivel vecinal. Esto para nosotros es grave, porque cuando el vecino va al Centro Comunal encuentra que las coordinaciones que podría realizar y los expedientes que podría comenzar a hacer transitar, no es posible tramitarlos. En definitiva, la resolución efectiva de muchos de los problemas planteados, para los cuales en algunas circunstancias se requiere la intervención de los distintos servicios municipales que generalmente se ubican en la oficina central, se pierde. De esta manera, cuando hablamos de descentralización, a la luz de los hechos y analizando este informe que hizo el Defensor del Vecino, vemos que en vez de descentralizar, centralizamos en la sede de la Intendencia.

 

            En varias oportunidades nosotros hemos radicado denuncias en los Centros Comunales ‑por ejemplo, puedo citar una finca ruinosa que se encuentra muy cerca‑ y las respuestas han sido nulas, pero no sólo para un Edil Departamental, porque para los vecinos el trato es igual.

 

            Todo esto lleva a la frustración que todos sabemos tienen quienes integran los Concejos Vecinales o las Juntas Locales. Los problemas de relacionamiento que hay entre el órgano social, que es el Concejo Vecinal, y las Juntas Locales, son públicos y notorios. Frecuentemente, en muchas circunstancias, desde los Concejos Vecinales o desde las Juntas Locales se manifiesta la necesidad disponer de mayor autonomía presupuestal.

 

            Las dificultades, la falta de relacionamiento fluido, la falta de comunicación entre los distintos ámbitos y con las autoridades municipales lleva a que cada vez se presenten o se postulen menos ciudadanos para integrar los Concejos Vecinales. Las cifras lo demuestran y son más que elocuentes. En la última elección que se hizo para componer los Concejos Vecinales se presentó un 40% menos de candidatos que en el año 2004. El ex Director de Descentralización decía, puntualmente, que los Concejos Vecinales habían sido absorbidos por la estructura central.  

 

            Señor Presidente: permítame dirigirme al señor Intendente, quien conjuntamente con su equipo de gobierno promocionó el Presupuesto Participativo como otra herramienta de la descentralización.

            Nosotros creemos que es bueno, pero fíjese que en el año 2006 se había ejecutado sólo la mitad de las propuestas que resultaron ganadoras. El vecino tiene que realizar un trabajo profundo en el barrio para que los conciudadanos lo acompañen con el voto.

 

Aquí aprovecho para hacer un pedido puntual: me dejó muy preocupado el dinero que se invirtió en publicidad para el último Presupuesto Participativo.

           

Sabe usted, señor Intendente, que nosotros, ejerciendo la función de contralor, podemos hacer pedidos de informes, y los hicimos. Queríamos saber cómo pauta la Intendencia de Montevideo, por qué razones elige a determinados medios en desmedro de otros; por ejemplo, se ha dado el caso de que se eligió los de menor tiraje. Lamentablemente, el pedido de informes se ha hecho pero nunca llegó a nuestras manos; tiene un año de existencia.

 

Todo esto que he estado narrando lleva a la frustración de los vecinos. Creo que hay responsabilidades directas de la Administración desde el punto de vista político, porque en el camino debemos pensar que hay negligencia y burocracia de parte de los Directores que están implicados o tienen incumbencia en la materia. Hay muchas dificultades para hacer los llamados a licitación. También tengo la percepción de que hay falta de compromiso.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Mendiondo).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Graffigna.

           

Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 19 en 20.

           

Puede continuar, señor Edil.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Pero fíjese, señor Presidente, en las conclusiones a las que arriba el Defensor del Vecino, y hago hincapié en esto porque evidentemente es una visión o una versión que viene de fuera del ámbito político. Temo que muchas veces nosotros, los políticos, los que estamos imbuidos de una gran dosis de política partidaria, podemos perder las referencias, pero en este caso las opiniones son coincidentes con las que podemos tener desde la oposición, con las que puede tener usted, las que ha hecho públicas, respecto a que hay que mejorar la descentralización. En alguna circunstancia los Ediles oficialistas lo han visitado y han trabajado sobre el tema.

           

Como posibles alternativas, se decía que había que “dotar de mayores recursos humanos, materiales y económicos a los CCZ, así como a las propias regiones, de tal manera de resolver” ‑y pido que usted y quienes están en estos momentos en la Junta pongan atención a las palabras que usaba el Defensor del Vecino‑ de forma más eficiente y adecuada las demandas que le llegan de la ciudadanía”, evitando depender de la centralización administrativa y la burocracia que impera en el Palacio Municipal.        También habla de fortalecer las Juntas Locales y los Concejos Vecinales en un verdadero ejercicio del gobierno descentralizado con participación ciudadana.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Gabriel Weiss)

 

______Asimismo, en ese documento se hacía mención a la carencia de recursos técnicos en los equipos sociales. Y usted, señor Intendente, decía que el Ejecutivo Departamental había hecho hincapié en las políticas sociales, pero paradojalmente, la forma de llevar adelante políticas sociales es con expertos en la materia: asistentes sociales, psicólogos, etcétera; ahí es donde el Defensor del Vecino ve la debilidad de los Centros Comunales en material social.

 

            Se habla de que hay que garantizar la autonomía institucional, profesional y técnica de los Centros Comunales, de las Juntas Locales, de los Concejos Vecinales. Claro, la concepción que se le dio en su momento fue otra: por parte del gobierno frenteamplista se pensó en los Centros Comunales como centros de poder; a mi juicio ‑y con mucho respeto‑, ahí radica el error principal.

            También es preocupante lo que se decía acerca de las denuncias que se hacen sobre fincas que están afectadas en su habitabilidad, sobre los usos de los suelos, sobre las dificultades que tienen los Centros Comunales para coordinar sus tareas con distintas dependencias municipales. Sería efectivo fortalecer todo lo que tiene que ver con la parte inspectiva que también deben realizar los Centros Comunales. Hay falta de los instrumentos necesarios: ante la denuncia de un vecino se llega a destiempo, no se llega en el momento en que se produce el hecho sino cuando el Centro Comunal dispone de elementos tales como locomoción. Entonces, cuando la Intendencia llega ‑porque tiene que defender al vecino que está siendo agredido, por ejemplo, de ruidos molestos‑, llega tarde.

 

            El Defensor del Vecino dice: “Los conflictos que se generan con los vecinos damnificados por esta inacción se prolongan por años sin que la Intendencia pueda aportar soluciones.” En reiteradas ocasiones, nosotros hemos dicho que en algunas circunstancias da la sensación de que la Intendencia ha entrado en estado de inacción, fundamentalmente respecto a las denuncias que se radican acerca de las fincas ruinosas.

 

            Otro de los problemas es que no se cuenta con los instrumentos técnicos necesarios. En última instancia, el que termina siendo vulnerado en sus derechos es el vecino, que está en un estado de indefensión importante. También está el tema de la salud individual de cada uno de ellos, que se ve afectada en algunas circunstancias como, por ejemplo, con la polución sonora. No cuentan con un amparo o con una protección efectiva de la Intendencia de Montevideo, porque las respuestas demoran, no llegan en tiempo y en forma.

 

            En cuanto a la tributación, muchas veces la gente recurre al Centro Comunal porque es el primer referente que tiene en el barrio para aclarar alguna duda que tenga. En este momento, como usted sabrá, señor Intendente, hay una enorme cantidad de vecinos que se acercan a los Centros Comunales asombrados por los costos o por los aumentos que ha tenido la Contribución Inmobiliaria, pero el Centro Comunal no puede evacuar esas dudas, porque no tiene los medios necesarios y suficientes para hacerlo. El vecino se va otra vez frustrado. Tiene limitaciones para acceder a los estados de cuenta; cuando accede a ellos, ve que son poco claros, poco precisos, y se retira con una frustración muy importante.

 

 La insatisfacción que hay es muy importante. Las respuestas son tardías; la indefensión, como decía, es notoria. Las críticas a los Centros Comunales, señor Presidente, señor Intendente, no solamente provienen de la oposición. El 8 de mayo del 2007 el Intendente reunió en el Salón Rojo ‑como recordará‑ a su equipo de gobierno, a Directores de División, a Directores Generales, a Secretarios de Juntas Locales. Ahí le planteaban que tenían dificultades porque no tenían recursos, porque se habían centralizado áreas clave. Muchas veces la centralidad desconoce los reclamos que se hacen desde los Centros Comunales, los desprecia o no los atiende.

 

            También debo decir ‑y esto lo pude comprobar en los Zonales 9 y 11‑ que cuando un vecino va a hacer una denuncia, el que lo atiende anota en el primer papel que tiene a mano, o anota en un cuaderno. No se le da al vecino el documento que sí se le debería entregar para que pueda hacer el seguimiento del trámite. Le pido por favor que trate este tema, que lo converse con las autoridades. No sé si en otros Centros Comunales pasa lo mismo.

 

            Usted habló de mejorar la situación en reiteradas ocasiones ‑8 de mayo del 2007‑, pero lamentablemente la situación aún permanece incambiada.

 

            La oposición, la gente, los Directores, los Ediles del oficialismo, el Defensor del Vecino le han pedido cambios en la gestión de la descentralización. Hay problemas que no se le solucionan a la gente. Y me preocupa la gente de los barrios periféricos fundamentalmente, porque es la que tendría que estar más amparada por la Intendencia y, lamentablemente, es a la inversa. Veo a la periferia desatendida, con  problemas muy importantes.

 

            A usted, señor Intendente, cuando recorría Montevideo y visitaba los Centros Comunales los vecinos no le pedían que actuara sobre grandes proyectos de infraestructura, no le pedían que los Centros Comunales resolvieran grandes proyectos; le decían que tenían dificultades para que le cortaran una rama o la raíz de un árbol; pedían que se resolviera el tema de los gusanos o de las ratas. Y a modo de ejemplo, voy a nombrar al edificio que tenía la Intendencia de Montevideo en Gonzalo Ramírez y Cuareim, donde se guardaban los camiones de recolección de residuos. Todo eso se tiró abajo. Usted sabrá, señor Intendente ‑lo habrá visto en la prensa‑, que al igual que lo ocurrido con los depósitos que tenía la Intendencia en la calle Víctor Haedo, en el barrio Tres Cruces, los vecinos tuvieron que recurrir a la prensa para que se actuara sobre el tema. Los Centros Comunales Nos 1 y 2 no lo hicieron, como sí lo deberían haber hecho. Los vecinos también piden que les saquen el basural que tienen en la esquina; que les solucionen los problemas de ruidos molestos; que les tapen los pozos que tienen las calles; que les cambien las bombitas que se queman. Son problemas sencillos, señor Presidente, señor Intendente, que los Centros Comunales deberían solucionar y no lo hacen.

 

            Por otra parte, me sorprendo cuando vemos en la última Rendición de Cuentas que el costo que tienen los Centros Comunales para los montevideanos, para el contribuyente, es de U$S 25:000.000 por año. Si con ese dinero no se solucionan estas cosas tan sencillas, el problema es que hay una mala gestión.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Un minuto más, señor Presidente.

 

            Para terminar, me voy a referir al proyecto Comuna en Debate. La Directora Rodríguez destacaba el 15 de marzo del año en curso en el diario “El País”: “El proyecto pretende mejorar la comunicación entre el Gobierno Municipal, la Junta Departamental y los vecinos”.

 

            Yo digo que mejorar el relacionamiento pasa, en el caso de la Junta Departamental,  por responderles los informes a los Ediles, para que puedan cumplir con su función; en el caso de los vecinos, por ejecutar las obras, por ejemplo, que ganan en el Presupuesto Participativo, y en el caso de los órganos más representativos de la descentralización ‑me refiero a los Concejos Vecinales y las Juntas Locales‑, por respetarlos cristalizando las obras y no haciendo que se sientan frustrados.

 

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gabriel Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Gustavo Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Gracias, Presidente.

 

            Para comenzar vamos a hacer referencia al primero de los puntos para los cuales fue citado el señor Intendente, “Antecedentes, presente y futuro del Proceso de Descentralización en el Departamento de Montevideo”; el segundo punto forma parte de una conversación privada del señor Intendente con los Ediles del Partido Nacional, con la cual el Partido Colorado nada tiene que ver, no ha participado. Desde luego el Partido Colorado sí tiene posición sobre este tema, pero no vamos a abundar ahora en este punto.

 

            Sí nos vamos a referir, desde luego, al proceso de descentralización, no sin antes saludar la presencia del Intendente. De la misma manera que pusimos de manifiesto nuestra queja en oportunidades en que esta Junta ha tratado temas mediante el recurso de llamado a Sala y no ha contado con la presencia del Intendente en ese momento, lo cortés no quita lo valiente y, por lo tanto, también nos parece importante destacar que el señor Intendente permanezca en Sala mientras este Cuerpo discute este tema que es de trascendente importancia política, porque así ha sido fijado desde el comienzo de la gestión del Frente Amplio en Montevideo, y más aún hoy por muchas de las razones que exponía el señor Intendente, en tanto también aparentemente es modelo, es paradigma para la aplicación de un futuro proceso de descentralización en todo el país.

 

            Señor Intendente: este es un ámbito político y nosotros queremos aprovechar esta oportunidad, su presencia y que efectivamente la Junta esté funcionando hoy para tratar este tema, a fin de manifestar nuestra disconformidad con la forma en que este proceso se ha desarrollado.

 

            Nosotros escuchábamos atentamente las palabras del señor Intendente, que hacía gala de una serie de objetivos planteados desde el inicio de su gestión y desde el momento mismo en que se gestó este proceso.

 

Sinceramente, señor Intendente, señor Presidente, señores Ediles, nunca antes habíamos visto una distancia tan importante entre lo programático y la realidad. Cuando leamos las actas vamos a ver, desde luego, una serie de objetivos compartibles. Pero cuando ese tipo de objetivos planteados se cruzan con la realidad, vemos que la distancia es muy importante. Entonces, señor Intendente, yo no sé si es usted o si son sus asesores, pero yo creo que le están cantando errado. Yo sí creo que usted está convencido de que esto funciona bien, pero seguramente quienes tienen la responsabilidad de llevar adelante el Departamento y están todos los días en la gestión, no pueden estar sosteniendo en esta Sala que el proceso de descentralización está cumpliendo las metas y los objetivos planteados. A nuestro entender, señor Presidente, ha sido un fracaso. Lo dijimos en el momento en el que se discutió la Rendición de Cuentas, en el momento en que se discutió la Modificación Presupuestal, y lo decimos también hoy en su presencia. Pensamos, señor Intendente, que el proceso de descentralización en Montevideo ha sido un fracaso. ¿Por qué? Ha sido un fracaso, primero que nada, porque no ha habido descentralización, y tampoco ha habido participación. Porque cuando se dice que estamos igual que hace diez años, es porque estamos retrocediendo; porque de nada que esté igual que hace diez años se puede decir que esté en las mismas condiciones, sino que está mucho peor.

 

Y no sólo somos nosotros desde la oposición los que marcamos este tema, que desde el comienzo mismo del proceso contó con votos de esta bancada para habilitar un proceso que en aquel momento aparecía como auspicioso. No solamente es la oposición la que hoy hace este análisis negativo del proceso; como bien se ha dicho, han sido los propios Ediles representantes del partido de gobierno, han sido integrantes del propio gabinete y, lo que más nos interesa, han sido los vecinos que, con su apatía, muestran día a día que el proceso no camina.

 

Entonces, ¿qué se hace ante esta situación? Recordemos, además, que ya no hay más excusas, señor Intendente. El país hoy está gobernado por el Frente Amplio. Ya no hay más excusas de discriminación, que desde luego nosotros nunca compartimos, pero que fueron el caballito de batalla, la gran excusa, fundamentalmente de los gobiernos del arquitecto Arana. Hoy ya no existe esa excusa; al revés, a nuestro entender hay un apoyo económico importante desde el Gobierno Nacional.

 

Tampoco le podemos echar la culpa a la situación económica. Estamos en la mejor situación económica desde hace años; desde luego que a nuestro entender no por las políticas del Gobierno, con las cuales tenemos discrepancias; pero sin duda ‑y esto creo que es unánime‑ el contexto internacional ha ayudado a que el país hoy esté en una situación económica importante. Por lo tanto, acá no hay crisis tampoco para echarle la culpa.

 

Tampoco hay una morosidad importante, porque los vecinos van y pagan. Pero van, pagan y ¿qué ven? Ven que no hay servicios, pero también ven que el costo de este proceso, al tipo de cambio de hoy, está cercano a los U$S 30:000.000. Señor Presidente: no se puede sostener una situación en la que estamos cobrándole más impuestos a la gente ‑porque esta nueva Contribución Inmobiliaria, a nuestro entender, sí va a tener mayor recaudación para el Municipio‑ y, a su vez, gastando ese dinero en estas cosas. Creemos que se está malgastando el dinero que a la gente le cuesta tanto ganar.

 

Entonces, ¿qué se dice ante esta situación? Se sostienen de manera muy firme las convicciones pero, a nuestro entender, se está entrando en un exceso de confianza. Ante la situación, por ejemplo, se dice que el tema es irreversible. ¿Por qué? Porque sí, porque hay allí un compromiso político inicial fuerte, asumido hace tiempo, y no se tiene la actitud crítica que se debe tener ante esta situación.

 

¿Qué se hace? Se hace publicidad. Y se cree que se va a aumentar la participación de la gente mostrando spots. Con esto no quiero ser fuerte, señor Intendente, pero no se puede hacer una campaña como la que se está haciendo ahora, a los efectos de decir que comunicando mejor la ciudadanía va a levantar el porcentaje que tenemos en las encuestas. A nuestro entender, señor Intendente, es un error; pero, se hace publicidad y se dice que gran parte de las obras del Presupuesto Participativo se hacen con el dinero de la gente. Se visitan los barrios, y de esa manera se intenta promover y decir que hay  más nivel de participación. Surgieron críticas, desde luego, de sectores de su propio partido sosteniendo que el estilo del señor Intendente Vázquez era mucho mejor porque tenía un contacto directo con la ciudadanía; dicen que los Ediles prefieren al Intendente Arana, y se cree también que por ese procedimiento de andar por los barrios con el gabinete a cuestas se va a aumentar el nivel de participación, que vimos que no se aumentó. Se decía hace mucho tiempo, vinculado a las giras que hacía el doctor Vázquez: “Sólo sirven para rescatar la imagen del Intendente”. Miren lo que decía esta persona ‑después voy a decir quién es‑ hablando de las salidas del Intendente, que a usted le han propuesto que emulara: “Y cuando no se sabe qué decir, cuando el vecino reclama y nadie de los Directores sabe lo que pasa, cuando se ve que tiene razón, porque reclama algo que debe dársele, Vázquez ya tiene preparado un discurso: ‘¿Usted tuvo antes oportunidad de decir estas cosas?’”. Se prestigiaba a la herramienta, ¿no es verdad? Esto no lo decía la oposición, sino el señor Carlos Coitinho, a quien ayer vimos en la televisión hablando en el Plenario del Frente Amplio.

 

O sea que, señor Presidente, tampoco parece ser la mejor herramienta para cambiar los niveles de participación y de popularidad de la descentralización el salir por los barrios. Pero..., está bien.

 

¿Qué se hace? Se cambia a los responsables. Entonces, en un momento también había que cambiar a los responsables porque la crisis, la estructura,… ¿no es verdad? Eso es muy común. Dicen que cuando alguien llega a un cargo tiene tres cartas. Ante el primer problema sale la primera carta, que dice: “Echale la culpa al que estuvo antes”. Eso ya pasó; lo vimos en varios casos. Ante el segundo problema, la segunda cartita, que dice: “Reestructura”.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Gustavo Osta.

           

Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 23 en 24.

           

Puede continuar el señor Edil Gustavo Osta.

 

SEÑOR OSTA.- La segunda carta dice: “Reestructura”, y ya vimos que la ha puesto en funcionamiento en más de una oportunidad. Y la tercera carta es hacer tres cartas más.

            Señor Presidente: aparentemente, tampoco los cambios que se han hecho en estructuras han resultado en beneficio de un mejor funcionamiento de la descentralización y de la participación de los vecinos.

 

            Vinculado al Presupuesto Participativo se dice, por ejemplo, que aumentó el número de votantes. Ahí hay un dato que lo vamos a manejar simplemente desde la perspectiva de los Ediles de la Junta Departamental, a quienes se les suministra información desde el Municipio. En el 2006, nosotros preguntamos cuánta gente había participado, y nos contestaron 74.369. Al otro año ya se discriminó el número, y se dijo que votaron 74.727 ‑creo que esa es la suma‑, pero que votaron más de los que habían votado el Presupuesto Participativo. O sea, la información sobre el nivel de votación que hubo en el Presupuesto Participativo 2006 no se nos dio. Lo que vemos acá es que fue la misma cantidad de gente: en el 2006, 74.369, y en el 2007, 74.727, o sea, 300 más. La información se manejó de una manera no transparente.

 

            Por lo tanto, se entra en un procedimiento en el que yo podría tener muchos puntos en común, pero, también, muchas críticas. Voy a tratar de resumirlo en lo que nos decía uno de los delegados del Concejo Vecinal Nº 8, que es arquitecto. Decía: “Muy bien la participación, muy bien la retórica, muy bien el discurso, muy bien el Presupuesto Participativo. Ahora, si tenemos que hacer un plebiscito para poner un semáforo...”. El individuo decía: “Yo soy arquitecto, y la verdad es que me parece un exceso que estemos haciendo este tipo de cosas para poner un semáforo cuando hay lugares en que está cantado que va un semáforo”. Señor Intendente: en Bulevar España y Obligado se ha chocado por años, y resulta que se puso un semáforo luego de que los vecinos lo votaron. Nos parece que la herramienta se está utilizando mal.

 

Vemos también que hay, desde luego, una visión política de la situación y que no es escondida por los agente políticos, tanto de la Junta como del Gobierno. Y a cada instante que se puede se remarca que este tipo de proceso va a fortalecer cada vez más el proyecto de país que tiene el Frente. Entonces, vamos a deslindar las cosas. No es que acá estemos únicamente visualizando un nuevo modelo de sociedad para que los ciudadanos sean más felices a través de la participación y demás; no, estamos fortaleciendo un proyecto político. Así ha sido dicho, por ejemplo, por la señora Directora en este número de “Brecha”, donde, además, se quejan porque aparentemente el proyecto de descentralización, de reforma del Estado, del que tanto habla el Gobierno, no estaría teniendo en cuenta a Montevideo. Por lo menos eso es lo que dice acá.

 

            Nosotros pensamos que este tipo de situaciones no deben permitir que se diluyan las responsabilidades, lo que sí pasa muchas veces con estas cosas.

 

            Desde algunos sectores hemos escuchado ‑y no nos parece mal‑ una posición de autocrítica. Pero parece, entonces, que todo lo anterior es costo hundido. ¿Y quién asume esa responsabilidad? Ha habido un proceso importante; son muchos años; es mucho el dinero que se ha gastado en esto. Yo no tengo la cifra; me gustaría pedírsela al señor Intendente y a la señora Directora que la envíen para saber cuánto se ha invertido en el proceso y cuáles han sido los resultados. Pero desde el momento en que se diluye la acción del Gobierno también se diluye la responsabilidad, y es una arista que nosotros queremos remarcar. Está bien la participación de quienes pueden hacerlo en algunos aspectos de la vida social; otros votan a los gobernantes, y usted, señor Intendente, ha tenido un fuerte respaldo de la ciudadanía y, por lo tanto, a nuestro entender, las responsabilidades no se diluyen en los vecinos; a nuestro entender, las responsabilidades se centran en quien contó con el mayor nivel de aprobación popular en la zona; y ese es usted.

 

            Creemos que la descentralización es importante, y ha habido varios ejemplos en el país, y seguramente mis compañeros con más tiempo van a profundizar en ellos.

 

            Nosotros pensamos que un buen modelo de descentralización ha sido el que hemos aplicado cuando pudimos, desde el Gobierno Nacional, acercar al Interior, a la gente, aquellos servicios que muchas veces les eran esquivos por estar lejanos. Tenemos una lista importante de servicios y de cosas que llegaron a través de la acción de muchos años de un gobierno. Por ejemplo, en materia educativa ‑y ya que usted habló de este tema a nivel nacional‑, para nosotros fue un avance el tema de los CERP. Sin embargo, eso hoy se desconoce. Y eso sí fue descentralizar, porque se acercó la formación docente al Interior de la República.

 

            Para nosotros también es un retroceso en la descentralización ‑y lo hemos dicho acá‑ el proyecto de reforma de salud que centraliza. Y abordamos estos temas porque el señor Intendente también incurrió en temas de nivel nacional.

            En definitiva, muchas acciones que antes eran de monopolio de la capital fueron al Interior.

 

            Siempre nos pareció que la descentralización puede ser vista como un programa de vasto alcance. Ahora, si el ejemplo que se nos pone es la Intendencia Municipal de Montevideo, tenemos reparos, justamente, por lo que hemos dicho. Es más: cuando el señor Presidente envió a nuestro Comité Ejecutivo Nacional el proyecto de reforma del Estado, de descentralización, le respondimos. En un párrafo dijimos: “Una verdadera descentralización política debe abordar, a criterio del Partido Colorado, la transferencia real y efectiva de los servicio públicos prestados a nivel local, así como sus recursos, para que sea la sociedad quien administre sus necesidades y las debidas respuestas que debe dar el Estado”. (…)

            “…el punto de mira debe ubicarse en el bienestar general con todo lo que eso implica. Para eso más que reformas jurídico‑políticas necesitaríamos de la voluntad política de conjugar esfuerzos y habilitar transferencias de poderes hasta ahora impensadas para la cultura general del país, pero que deben ser el norte de una verdadera política de Estado en esta materia. En este espíritu reiteramos nuestra voluntad de diálogo y colaboración. La descentralización, además, no se agota en lo público sino que debe implicar la actividad económica, como lo ha demostrado, por ejemplo, el turismo, la forestación o la lechería”.

 

            Esta, señor Presidente, es la visión que tenemos sobre la descentralización desde el Partido Colorado, este es el camino que a nuestro entender debe recorrer el país todo, desde luego que sus Intendencias y la de Montevideo también; pero en un proceso de descentralización real en el que el objetivo esté, más que nada, en el bienestar de la gente y no en esta ilusión óptica en la cual hemos transitado durante estos años.

 

            Es cuanto tenía para decir.

 

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Gracias, señor Presidente.

 

            Muchas gracias, señor Intendente, por su presencia; también quiero agradecer a la señora Miriam Rodríguez, al equipo y a los dos Secretarios.

 

            Pienso que este es un momento especialísimo; es un momento para que todos y todas recojamos opiniones de otros, sin desechar ninguna, para después pasarlas por el tamiz y cada uno quedarse con aquello que entiende que es valioso.

 

Yo soy de las personas que no creen que todo esté bien ni que todo esté mal, rechazo esa posición de plano, capaz que es porque fuimos gobierno durante tantos años, y yo sentía que no todo estaba mal, que había algunas cosas que estaban bien. Entonces, yo hago un gran esfuerzo por mantener ese criterio, pero también acuerdo con el Edil Osta en que este es un ámbito absolutamente político y nuestras manifestaciones son de carácter político; las mías no pueden ser de carácter técnico porque no tengo la idoneidad para hablar con carácter técnico en este tema; podría tenerla en lo que es mi profesión, pero no es precisamente esta.

 

            Yo soy descentralizadora por naturaleza, yo creo en la descentralización como creyó el Partido Colorado cuando votó la descentralización. Y quiero hacer una brevísima aclaración: el Intendente Lanza, que tuvo un desgraciado  tan corto pasaje por la Intendencia, intentó comenzar con la descentralización; era su proyecto, era el proyecto del Partido Colorado, pero después el tema quedó ahí.

 

Quiero dejar constancia en actas de que yo soy descentralizadora, pero también quiero aclarar que yo hoy no me siento hacedora de las políticas municipales porque constituyo la minoría; y quiero romper un mito que usted tiene, señor Intendente, porque cuando usted habla yo le creo, pero usted no crea que acá las minorías tenemos muchas posibilidades. No digo más nada porque estaría fuera de tema, el señor Presidente me lo haría saber y yo me tendría que callar la boca; pero quería dejar constancia de que no tenemos muchas posibilidades. Podemos tener esfuerzos aislados como tengo yo, que por mi forma de trabajar ‑no tiene por qué ser igual a la de los demás‑ cuando tengo un proyecto lo llevo, peleo y voy para adelante con él. Nosotros no tenemos en Montevideo una descentralización. Se podrá tender a la descentralización, pero lo que tenemos es nada más que desconcentración. Creo que en eso todos estamos de acuerdo; estoy hablando desde el punto de vista  de lo que se entiende jurídicamente por descentralización y desconcentración.

 

            Antes de hacer las preguntas quiero decir algunas cosas.

 

            Entiendo que hay cosas que no andan bien en la descentralización ‑y no voy a incurrir en repetir cosas que dijo el Edil Osta ni cosas que dijo el Edil Graffigna‑, porque sería absurdo pensar que en una sociedad como la uruguaya, que es tan crítica, estén todos de acuerdo. Cuando uno va a un Centro Comunal va a encontrar gente que está de acuerdo y gente que está en contra, porque es un organismo político. Entonces, obviamente, la mayoría de los Ediles del Frente Amplio ‑no digo todos‑ están de acuerdo, mientras que algunos de la oposición a veces están de acuerdo y a veces no. Esto no lo podemos dejar escapar: las Juntas Locales son organismos políticos; los Concejos Vecinales, que no deberían serlo, casi se han transformado en organismos políticos también; no hay que tener miedo de decirlo. Eso es algo que yo vi mientras integré la Comisión de Descentralización; lo vi claramente cuando el Concejal era frenteamplista, cuando era blanco y cuando era colorado; de eso no se escapa nadie. Entonces, estamos hablando de órganos políticos, a los que evidentemente mueven intereses políticos.

 

            Me encantaría que estuviera presente ahora un Edil que en este momento no se encuentra en Sala. Si a mí me movieran intereses políticos, yo le leería entero el informe del Defensor del Vecino, porque creo que yo, que soy oposición y quiero ganar de nuevo, no lo criticaría tanto como lo hizo el Defensor del Vecino. Pero no lo voy a hacer; no voy a utilizar eso porque no me interesa.

 

            Lo que quiero hacer primero es decir las cosas que están bien.

 

            Señor Intendente: le dedicó poco tiempo a las cosas que están bien; poco tiempo le dedicó a lo que tiene que ver con las Comunas Mujer. Eso está bien, funciona bien, y yo sé que al final del período, si no tenemos 18, tendremos 16. Eso funciona bien. Cabría que el Legislativo y el Ejecutivo, todos y todas, nos preguntáramos: ¿por qué será que eso funciona bien? Dejo esto a criterio de cada uno; que cada cual piense lo que le parezca.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden! No se interrumpan y diríjanse al señor Presidente, por favor.

 

SEÑORA RONDÁN.- Disculpe, Presidente. Creo que es bueno que nos distendamos un poco, pero yo estoy muy ordenadita, así que no se preocupe.

 

            Ahora voy a lo que yo veo que está mal; lo que yo veo mal quizás el Intendente no lo vea mal, así como todo su equipo. Algunos compañeros de la mayoría pueden verlo mal y otros no.

 

            Por ejemplo, a los Centros Comunales Zonales ‑nosotros tenemos contacto permanente con los Ediles Zonales‑ no les llega toda la información; cuando les llega, les llega para votar, y eso produce una molestia, porque la gente siente que por el hecho de ser minoría su participación no es real. Eso sucede en muchos Centros Comunales ‑no digo que en todos‑ y es una cosa que hay que corregir.

 

            El Intendente hablaba de un cambio de mentalidad; yo hablaría de un cambio integral. Para llegar a lo que todos tenemos que desear, a la total participación de los ciudadanos y las ciudadanas, tiene que haber un cambio de mentalidad. Realmente, yo al cambio de mentalidad no lo veo ni en los ciudadanos ni en las ciudadanas, y menos aún en los funcionarios municipales. Digo esto porque nos están recomendando que no saquemos la basura creo que hasta el jueves. Esto quiere decir ‑con relación a ese cambio de mentalidad‑ que al Frente Amplio no le alcanzaron 18 años para cambiar la mentalidad de la gente. Quiere decir, entonces, que no debería ser sólo un problema del Partido Colorado cuando fue gobierno, o del Partido Nacional cuando fue gobierno: es un problema de los uruguayos y las uruguayas, y punto. Quizás en la Intendencia sea más sencillo comprenderlo, pero en el Gobierno Nacional, como es la primera vez, les cuesta: los uruguayos nos quejamos de todo, protestamos por todo y hacemos huelga por todo. Yo también había creído que en este Gobierno iba a haber menos, pero me equivoqué; evidentemente, los uruguayos, más allá de nuestra condición política, somos como somos, y no tenemos como primer interés el interés del país; hay por delante otros intereses.

Lo último que le voy a decir, Intendente, porque después le voy a hacer las preguntas ‑ya que lo tengo acá, me aprovecho‑, es que yo creo que la Intendencia Municipal ‑y aclaro que esta es una posición personal; no quiero comprometer a mi partido, porque yo a veces digo cosas que los demás no comparten‑ debería cumplir exactamente con lo que la Constitución le pide. No estoy diciendo que no cumpla, sino que cumple más o menos, porque los recursos que tiene…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la Edila Glenda Rondán.

 

            Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 24 en 25.

 

            Puede continuar en el uso de la palabra la Edila Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Gracias, señores Ediles.

 

¡Cómo me hubiera gustado que el Edil Gastón Silva hubiera levantado la manito!, pero ni me miró ni levantó la manito; se ve que quiere que me calle rápido. Yo voy a usar mi tiempo.

 

(Dialogados)

 

______El Intendente trata de cumplir con lo que la Constitución le manda, pero a veces no puede. Por ejemplo, ahora no va a poder recolectar la basura. Pero, ¿es culpa del Intendente? ¿Es culpa de mi amigo Pereyra? Ah, no sé; tendría que hablar con los funcionarios de ADEOM, porque no lo sé. Pero cuando uno quiere abarcar más de lo que puede, puede fallar en las cosas que realmente tiene que cumplir.

 

Y ahora voy derecho a las preguntas.

 

¿Cómo podemos solucionar ‑entre todos y todas‑ la falta de información que tienen los Ediles que no son del Frente Amplio? Para hablar en una terminología no muy ortodoxa, a las Juntas Locales llegan las cosas cocinadas, para que la demás gente levante la mano.

 

¿Cómo podemos hacer nosotros para aumentar el Presupuesto para Descentralización? Los problemas de los Presupuestos, nacionales y departamentales, son endémicos. No vamos a decir que es solamente el Presupuesto de la Intendencia de Montevideo; desde mi punto de vista, no sería justo. Son todos los Presupuestos.

 

¿Cómo podemos mejorar el relacionamiento entre los vecinos y las autoridades? Porque se trata de hacerlo ‑yo no digo que no se trate‑, pero llevan 18 años tratando de mejorar el relacionamiento, y la Comisión de Descentralización ‑en la que tuve la suerte de participar por un año‑ siempre estaba apagando incendios, con la buena voluntad de todos los partidos que la integraban.

 

El Director Cortazzo habló mucho, allá por el 2006, de refuerzos de personal para los Centros Comunales Zonales. Yo quiero saber si hubo refuerzos de personal y con qué perfil, porque desde mi modesto leal saber y entender, a los Centros Comunales Zonales no puede ir cualquiera; no hablo en desmedro de nadie; simplemente me refiero al perfil de la persona.

 

            Otra pregunta. También se habló ‑lo hizo el Director Cortazzo en el 2006‑ de reforzar la institucionalidad de los Centros Comunales Zonales. Yo, sinceramente, esto no lo entendí y no lo entiendo, porque si se trata de algo que fue aprobado en esta Junta Departamental debe tener institucionalidad. Qué quiso decir el Director Cortazzo con eso, yo no lo sé. Capaz que usted tampoco lo sabe, pero si lo sabe, me lo dice. Si es como dijo el Director Cortazzo ‑figura en un reportaje que se le hizo‑, yo tengo que entender que el Director está creyendo que a los Centros Comunales Zonales les falta institucionalidad, y a mí me interesa saber en qué falta institucionalidad.

 

El Intendente habló largamente de la Comuna en Debate. A mí no me parece mal debatir con todo el mundo, debatir con los vecinos. Ahora, yo creo que el Gobierno Municipal tiene dos patitas: el Ejecutivo y toditos nosotros; a veces nosotros no tenemos mucho peso, pero acá estamos. Entonces, creo que el primer debate que hay que dar es entre el Ejecutivo y el Legislativo; un debate como el de hoy, ese es el primer debate. Me parece que para ir a debatir con los ciudadanos primero nos tenemos que poner de acuerdo entre nosotros. A lo mejor con esfuerzo y cediendo de un lado y de otro ‑porque para algo el ser humano tiene la capacidad del diálogo‑ podemos llegar a acuerdos antes de ir a ese debate en el que va a estar todo el mundo. Creo que el debate se debió dar primero acá. Quizá se dio cuando yo no era Edila; si es así, no tengo problema en retractarme de mis palabras. Pero siendo yo Edila, un debate con el Ejecutivo sobre la descentralización no hubo nunca.

 

Usted también dijo, Intendente, que los cambios en el gabinete correspondían... Yo no recuerdo textualmente qué palabra utilizó, así que corríjame tranquilo; no sé si dijo “garantizar” o qué. Lo cierto es que habló de la gestión; dijo que usted, al cambiar el gabinete, quería ‑o, por lo menos, eso fue lo que yo interpreté‑ mejorar la gestión. Y yo le pregunto por qué. ¿Fue porque los Directores funcionaban mal? Eso es lo que me interesa saber.

           

Voy a dejar para lo último la pregunta más fea.

           

Quisiera tener ‑no se lo pido hoy a nadie‑ los números sobre esos centros de trabajo: cuánta gente se ha acercado, a cuánta gente se le ha podido solucionar su problema y cómo se hace la divulgación de esos centros. Yo tengo claro, al igual que el Edil Osta y creo que el Edil Graffigna, que se gasta mucho en publicidad. Pero esto no se ha publicitado, y creo que es importante hacerlo.

 

En cuanto a los centros cívicos, voy a decir lo siguiente. Yo soy batllista. Para mí, los centros cívicos son los clubes seccionales, los comités de base para el Frente y los clubes para los blancos. Esos son para mí ‑y de acuerdo con el pensamiento de Batlle y Ordóñez‑ los centros cívicos. Son partidarios, porque yo no voy a formar como forma el Frente Amplio; ni siquiera voy a formar como forma el Partido Nacional. También los centros educativos son centros cívicos; deben ser centros cívicos. A mí me preocupa eso de los centros cívicos. ¿En qué sentido son centros cívicos? Porque eso está involucrando un cometido específico de la educación: formar en ciudadanía. No digo que los demás no puedan formar. Se forma desde el hogar; todos estamos todos los días formando en ciudadanía. Pero tiene que haber una sistematización cuando se está hablando de un Centro Comunal adonde va gente de todas las edades, de todos los estratos políticos, sociales y religiosos. Con eso hay que tener mucho cuidado.

           

Y voy a la fea, a la última pregunta. Yo entiendo que no hay un buen relacionamiento entre, digamos, la mayor cantidad de vecinos y la Intendencia, y yo quiero saber cuáles son las políticas... Quizá mis compañeros de la Comisión de Descentralización digan: “¡Pero, caramba! Esta mujer hace un año que está ahí, ¿y no sabe cuáles son las políticas?”. Sí, yo sé cuáles son las políticas que tratamos de implementar desde la Comisión de Descentralización, pero yo quiero saber qué políticas específicas ha tratado de implementar la Intendencia para involucrar más a los vecinos, porque, desde mi óptica ‑la mía‑, los vecinos cada día quieren involucrarse menos. Yo hablo de apatía; hay una apatía en los vecinos. Miren: en el Comunal 1 renunció más de la mitad del Concejo. ¿Saben cuántos quedan? Seis. Bueno, ahí algún problema hay. A lo mejor la Comisión de Descentralización ya se ocupó ‑yo no la integro más‑, pero, por si usted no lo sabe, en el Concejo Vecinal 1 quedan seis personas. ¿Y sabe qué, señor Intendente? De las personas que quedan, una es colorada, y no quiere abandonar la tarea para la que ella fue elegida; porque ella no fue como colorada, fue como vecina. Y esa deserción se da permanentemente en todos, o en casi todos, los Concejos Vecinales. Entonces, hay una falla y debe encontrarse; tenemos la obligación todos de encontrarla. Porque que yo esté de este lado no quiere decir que yo quiera que a usted le vaya mal, porque si a usted, que lo votó la mayoría de la población, le va mal, le va mal a Montevideo; le va mal a todos los montevideanos que lo votaron a usted y me va mal a mí, que no lo voté.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Termino, señor Presidente.

           

Yo no quiero que a usted, señor Intendente, le vaya mal, pero siempre ‑siempre‑ le voy a señalar aquello con lo que no esté de acuerdo, porque creo que no hacerlo sería una deslealtad hacia usted, que fue elegido por la mayoría, y por eso yo lo tengo que respetar. Y sé que usted ‑usted, Intendente; usted, doctor Ricardo Ehrlich‑ respeta las minorías; usted, y lo quiero dejar bien claro en las actas: usted.

 

            Gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señora Edila.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Gastón Silva.

 

SEÑOR SILVA (Gastón).- Señor Presidente, señor Intendente Municipal de Montevideo: voy a comenzar leyendo algunas palabras que se dijeron el 1º de julio del ’93, en momentos en que en esta Junta Departamental se estaba aprobando la descentralización para el departamento.

 

            “¿Qué significa para nosotros buscar la participación? (...)

           

“Para nosotros significa cumplir con un viejo concepto batllista de no sólo permitir que el individuo como tal pueda manifestarse, opinar, acceder y trabajar en las cuestiones que tienen que ver con su vida cotidiana, sino que además significa fortalecer y facilitar esa participación. (...)

           

“Además de acercar el gobierno a la gente, significa acercar la gente a las estructuras de gobierno, con toda la connotación que eso tiene, señor Presidente”. Todo esto lo dijo la Edila Cristina Ferro en aquella oportunidad.

           

“Desde nuestro punto de vista, señor Presidente, la democracia no es algo estático, sino que se profundiza y se fortalece en la medida en que la relación entre los gobernados y los gobernantes sea mucho más estrecha que ahora, que no sólo se le consulte a la gente cada cinco años, sino que tenga una actitud permanente de fiscalización de quienes son sus representantes”. Esto lo dijo el Edil José Tognola también en esa oportunidad.

 

La “(...) descentralización profundiza (...) la democracia en cuanto incrementa el poder de decisión de la ciudadanía, cualquiera sea su ubicación en el territorio. También contribuye a una mayor equidad social, ya que tiende a distribuir de una manera más justa los recursos y las oportunidades de acceso a los bienes públicos, y reafirma la libertad de los ciudadanos en cuanto potencia la capacidad de resolver los asuntos que les atañen directamente”. Esto lo dijo el Edil Viviano en diciembre del año pasado.

 

(Interrupción de la Edila Glenda Rondán - Respuesta del orador)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Orden.

 

SEÑOR SILVA (Gastón).- ¿Qué quiere decir esto? Estas palabras, que dijeron importantes representantes de las tres fuerzas políticas en aquella oportunidad y en esta, nos parece que mantienen su vigencia en lo que tiene que ver con la importancia que los tres partidos políticos le han dado y le dan al proyecto de descentralización. Primera constatación hasta el momento. La descentralización como proyecto político no está en cuestión. Esa es la primera constatación política. No he sentido a nadie hasta el momento que dijese que hay que desmontar la descentralización, o que hay que ir a formas anteriores de gobierno, o que hay que gestionar de una manera diferente la propuesta que tiene y que aplica Montevideo. Primera constatación política que nos parece de una singular impronta en una discusión política.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Orden.

 

SEÑOR SILVA (Gastón).- No me voy a detener en los posibles errores en los que se ha incurrido en algunas intervenciones con respecto a cifras, o a datos, o a cuestiones que tienen que ver con la instrumentación del sistema en el departamento; no me voy a detener en adjetivos aquí volcados y de cuya importancia o gravedad se hará cargo quien los expresa y contestará quien los recibió; no me voy a detener en la visión apocalíptica del está todo mal, del nada camina, del nada funciona, del todo se tranca, del no ha pasado nada. No me voy a detener en eso, porque en sustancia me parece que esos son los accesorios, o los llamados de atención, o las circunstancias que hacen a lo sustancial de lo que estamos discutiendo. Quiero ir al contenido, no a la cáscara; no quiero ir ni me quiero detener en la anécdota, en lo que pasó en tal Comunal, o en tal Concejo Vecinal, o en tal Junta Local. Quiero ver si puedo hacer una síntesis de la situación en términos políticos para llegar a una conclusión...

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Pido que no interrumpan al señor Edil.

 

SEÑOR SILVA (Gastón).- ...que sea positiva para todos nosotros, que sea positiva para la Junta Departamental y, por ende, que sea positiva para los vecinos del departamento.

 

Creo que estamos discutiendo respecto al hecho político y cultural más importante de la última década. Eso está fuera de discusión; acá se puede discutir si los servicios de limpieza, o iluminación, o vialidad, o saneamiento, o el tránsito y el transporte se podrían hacer de esta o de otra forma, mejor, más rápidos y más baratos, pero están limitados por el hecho de ser servicios. Acá estamos discutiendo otra cosa: estamos discutiendo un proceso vivo que involucra al Gobierno y a los gobernados; que involucra a los habitantes del departamento en la toma de decisiones y que involucra al Gobierno en la responsabilidad de transferir poder y decisión a estos mismos vecinos.

 

            No voy a desconocer, por las situaciones del presente, lo que se ha hecho, ni voy a barrer debajo de la alfombra, porque sería muy necio y muy ciego desconocer que hace más de una década ‑cuando se comenzó a aplicar este proyecto en el departamento de Montevideo‑ acá se han hecho y han pasado muchas cosas. Eso no lo desconoce nadie, ni el Frente Amplio, ni el Partido Colorado, ni el Partido Nacional ni el Nuevo Espacio.

 

Acá hay una acumulación social, una práctica diferente que ha ido en determinado sentido, que ha involucrado a miles de vecinos y vecinas, que ha conseguido realizaciones, que ha mejorado la calidad del conocimiento de los ciudadanos del departamento en buena medida, que ha hablado de dedicación, de esfuerzo, de solidaridad, de horas ganadas y de horas perdidas, como dijimos cuando la Comuna en Debate; es verdad, no todas las horas son productivas, no todas las horas son ganadas, ni todos los resultados alcanzan siempre el éxito.

 

Quien entienda que la descentralización es la suma de dos más dos, por lo cual tiene que dar cuatro, no ha entendido que la descentralización es un proceso de larga data que tiene un presente, como ha tenido una historia, y que va a tener un futuro, del cual no sólo somos responsables los frenteamplistas: somos responsables ‑con compromiso y con honestidad‑ todos los actores políticos de este proceso en Montevideo, que nadie ha negado y que todos pretendemos que sea mejor de lo que es.

           

Algún Edil dijo alguna vez que la descentralización había sido o es un fracaso. Medir la descentralización en los términos de fracaso o éxito, de acierto o error, sería decir que hemos que hemos llegado al límite de lo posible. Y como nosotros pensamos que esto es como el hecho de la vida, una continuidad en el tiempo de una serie de acciones, hoy no podemos decir que ha sido un fracaso o un éxito. Ha sido un éxito imponer la idea en el departamento y trabajar todos los días para que sea mejor. Ahora, tirar por la borda el proyecto estratégico de una forma de gobernar con participación ciudadana por hechos circunstanciales o coyunturales nos parecería un grave error político.

 

            Acá estamos asumiendo una responsabilidad de gobierno, que es mantener la idea de la descentralización, oír, evaluar y decidir. Por supuesto que no estamos conformes en cantidades ni en calidades. ¿Quién podría decir hoy ‑ni lo dijo el Intendente ni nadie lo podría decir‑ que estamos en la cresta de la ola? ¿Quién podría decir que es un maravilloso proceso, que es un magnífico proyecto cuyo cenit hemos alcanzado? No es así; no es así.

 

            ¿Qué es el Presupuesto Participativo? Una introducción en la mejora del proceso de descentralización. ¿Qué quiere decir eso? Es el reconocimiento de la necesidad de crear herramientas, de buscar procedimientos que lo hagan más perfecto o que lo acerquen a la perfección, como es la idea. Lo que acá hay es un compromiso de gobierno, una voluntad política de procesar cambios, de leer la realidad y modificarla; eso es el hecho de gobernar. ¿Qué estamos haciendo nosotros acá cuando discutimos la descentralización y cuando ponemos a consideración de la opinión pública La Comuna en Debate?

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Gastón Silva.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 27.

 

            Puede continuar el Edil Gastón Silva.

 

SEÑOR SILVA (Gastón).- ¿Qué estamos haciendo con este debate, con La Comuna en Debate que viene, con los diagnósticos, con los seminarios, con las reuniones, con las recorridas, con las escuchas y con los recibimientos hasta el momento? Estamos haciendo eso: estamos gobernando a partir de un proyecto llevado adelante en el departamento de Montevideo; todos tenemos obligación de saber respecto a su marcha y respecto a qué cuestiones hay que introducir para mejorarlo. No es tan complicado, no es tan apocalíptico. Ahora, todo lo vinculado a los servicios, las demoras, las quejas, las deserciones, la cantidad de votantes, la asignación presupuestal, los recursos que se dan, la autonomía, está en la cabeza de todos.

 

            Entonces, ¿cuál es la discusión hoy? ¿Es la forma, o es el contenido? ¿Es la forma del sistema, o es su contenido? Yo he escuchado cuestiones que tienen que ver con la forma, que en algún caso puede hacer al contenido, por supuesto; pero en cuanto al contenido en sí, a la forma de gobernar o a la forma de dirigirse hacia la ciudadanía… Yo no he escuchado voz contraria respecto a aquello hacia lo que efectivamente Aquiles Lanza en su oportunidad empezó a dar pasos y que después el Frente Amplio, por intermedio del doctor Tabaré Vázquez, pudo concretar con el apoyo de los tres partidos políticos de esta Junta Departamental; no solamente con el apoyo formal de levantar la mano, sino con el compromiso político de llevarlo adelante y de no despegarse de las circunstancias sino vivir, sufrir y alegrarse con las circunstancias. Hablando de las circunstancias, Tognola también decía: “Por lo tanto, creo que es absolutamente incorrecto desde el punto de vista conceptual el hecho de vincular lo que cada uno de nosotros piensa con respecto a la gestión, con lo que se piensa con relación a este proyecto”. Es eso. Discutamos la gestión; discutamos el funcionamiento; discutamos las formas que tiene el sistema establecido; discutamos los tiempos, las asignaciones presupuestales. Ahora, lo que para nosotros está fuera de discusión es el proyecto de descentralización. Discutamos las formas, aportemos ideas, como dijo el  Edil Viviano al principio, pero para nosotros, como fuerza política, el proyecto de descentralización está fuera de discusión. Y está tan fuera de discusión que a nivel del Gobierno Nacional se piensa implementar, no el proyecto de descentralización de Montevideo, sino un proyecto de reforma del Estado que en algunas partes tiene que ver con la descentralización.

 

            ¿Acaso alguien puede decir que hoy, año 2008, se puede hacer política desde lo central, con aquellos Estados grandes, pesadísimos? Los países del mundo ‑no solamente se da en Montevideo, aunque la experiencia de esta ciudad es singular y diferente‑, ya sean capitalistas, socialistas o comunistas, tienen formas de descentralización, porque se ha entendido que una buena forma de gestionar el Gobierno es a través de este mecanismo.

 

            Volviendo al tema de si la descentralización es un éxito o un fracaso, hay que decir que es un éxito, que está instalada, que está en marcha, y lo más importante: que no está congelada, que no está muerta, que es capaz de cambiar, de modificarse, de renovarse, de reposicionarse. Esta es una fortaleza singular de la descentralización.

 

            Un apéndice con respecto al documento de los Ediles oficialistas: a ninguno nos duelen prendas, más allá de la filtración no querida por nadie en la prensa. En cuanto a la descentralización, debo decir que nuestros valores, nuestros juicios, nuestros aportes y nuestras críticas no son secreto de Estado; no son coto de caza de nadie; no es terreno privado de nadie. No lo ha sido, no lo es ni lo será. Es la demostración también del Legislativo Comunal de la permanente búsqueda de mejorar lo que tenemos.

 

            Creo que hay que transformar la queja que no construye, la crítica sin propuesta, la observación individual, estéril, en una construcción colectiva para beneficio de los vecinos y vecinas de Montevideo; en este caso, más allá de los intereses personales o partidarios. Porque el éxito de la descentralización no es el éxito del Frente Amplio, aunque éste lo pueda capitalizar; así lo ha manifestado la ciudadanía cada cinco años. Posiblemente la descentralización tenga que ver con ese 37% o con el 62%. Sin embargo, nos parece bueno tener la generosidad política de entender que hay procesos que trascienden las fronteras de un partido, y que el éxito de la descentralización no es el éxito del Frente Amplio, sino que es el éxito de los vecinos de Montevideo. La mala marcha, el fracaso de la descentralización es una situación que tiene que ver con los vecinos de Montevideo, y no solamente con el Frente Amplio.

 

(Interrupciones ‑ Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden! No dialoguen.

 

SEÑOR SILVA (Gastón).- Yo saludo la intervención de Viviano, aunque no comparta la forma en que la cerró; me refiero a la apreciación personal que hizo sobre el Intendente Municipal de Montevideo. Pero comparto que es en estas instancias que se dan en la Junta en las que uno puede discutir por lo alto algunas cuestiones que tienen que ver con nuestras vidas, porque salimos de esa rutina a veces perversa de los raspones y de los encontronazos partidarios cuando tratamos de ganarnos unos a otros en la consideración pública, que no sé muy bien cuál es.

 

El debate que se inicia en el departamento de Montevideo terminará acá. El proceso de La Comuna en Debate va a culminar en la Junta Departamental, con o sin acuerdo, con o sin mayorías, con el consenso o no de los partidos políticos, para ver qué modificaciones le hacemos al proceso. No lo vamos a comenzar nosotros, lo vamos a finalizar, porque lo que queremos tener acá cuando debatamos es lo que opina la gente que vive todos los días este proceso en el departamento, para saber qué decisiones vamos a tomar en consecuencia.

 

            Entonces, saludo el debate, saludo la oportunidad, saludo la perspectiva que tenemos, saludo que estemos hablando de un proceso que está caminando, que está vivo, aunque no está exento de dificultades. Porque no hay nada que esté exento de dificultades, ni en la vida ni en el hecho de gobernar, y menos cuando están en juego personas, sensibilidades, ambiciones, individualidades. Saludo la posibilidad que nos estamos dando de escuchar y de escucharnos. Y saludo, fundamentalmente, que el proyecto de descentralización pueda ser modificado en alguna de sus formas, en su gestión o en el funcionamiento, pero no en su esencia política, que es la necesidad del Gobierno de estar cerca de los gobernados y la necesidad de los gobernados de estar cerca del Gobierno.

 

            Gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

           

SEÑOR OSTA.- Pido la palabra para contestar una alusión.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para contestar una alusión política, tiene la palabra el señor Edil Gustavo Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Se nos están atribuyendo conceptos y posiciones políticas que no tenemos.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Es la Mesa y el Presidente los que deciden dar la palabra para contestar una alusión.

 

            Ha habido alguna referencia al Partido Colorado, y puede sentirse aludido; por lo tanto, reitero que el Edil Osta tiene la palabra.

 

SEÑOR OSTA.- Presidente: cuando se dice que están fuera de discusión algunas cosas y que hay unanimidades en este recinto, yo quiero aclarar que no es así.

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR OSTA.- Quizás exista una confusión. Entonces, para dejar las cosas bien claras, señor Presidente, voy a decir que nosotros no es que estemos en contra de la descentralización como concepto, sí estamos en contra de este proyecto que se instaló en Montevideo y que para nosotros es un fracaso. ¿Cuesta tanto entenderlo?

 

            Es muy simple la fundamentación.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

            El Presidente y la Mesa son los que interpretan si se trata de una alusión.

 

            Yo interpreto que es una alusión y, por lo tanto, puede hacer uso de la palabra el Edil Osta.

 

Les pido a los Ediles que están haciendo comentarios que hagan silencio, porque quien dirige esta sesión es el Presidente.

           

Puede continuar el señor Edil Gustavo Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Gracias, Presidente.

           

Yo les pido a los señores Ediles del Frente Amplio que respeten al Presidente.

 

(Hilaridad)

 

______Digo, señor Presidente, que no es un tema de cáscaras ni de contenidos. Para nosotros no es cáscara que la ciudadanía esté pensando que el proceso no camina. Para nosotros no es cáscara ir a los Centros Comunales Zonales, señor Presidente, y ver a los propios actores hablar y decir lo que se dice. Esta es la diferencia, por eso no estamos de acuerdo con este proyecto de descentralización, pero sí pensamos que la descentralización es buena, porque para nosotros no es cáscara. No hemos entrado a dar detalles, señor Presidente, pero le podemos acercar las actas al señor Intendente. No hay Centro Comunal en esta ciudad donde se estén diciendo los conceptos positivos que se están vertiendo en Sala.

            La situación y nuestra posición política son clarísimas. Acá no es que haya temas fuera de discusión. Sí, claro que están en discusión. ¿Cómo que están fuera de discusión? Está en discusión la forma en que se ha implementado. Y creemos, señor Presidente, haber sido lo suficientemente explícitos y claros al fundamentar nuestra posición de que, en definitiva, han fracasado los elementos objetivos. No vamos a entrar en elementos teóricos o posturas académicas, que son propias del pensamiento universitario. Tampoco aceptamos el pensamiento único que se nos intenta imponer diciendo que acá no hay discusión.

 

            Nada más.

 

            Gracias, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán para una aclaración.

 

SEÑORA RONDÁN.- Es muy breve, señor Presidente.

 

            Me siento muy incómoda, Presidente, tremendamente incómoda, y como me siento incómoda, le quiero decir a usted la razón por la cual me siento así.

 

            Yo siempre que vengo a esta Junta vengo a construir; siempre, en todas las Comisiones que integro, construyo. Y a veces, señor Presidente, fuera de acá construyo cuando me reúno con gente como Elena Ponte, Rosencof, Butazzoni, es decir, con gente que tiene que ver con lo que es mi perfil.

 

            No quiero generar otra alusión, pero quiero decir que me molestaron las palabras del Edil Gastón Silva ‑no quiero decir que me lastimaron, porque a esta altura de mi vida es medio difícil lastimarme políticamente, después de todo lo que me ha tocado vivir‑, porque, la verdad, sentí que me estaban dando clase. Sin duda, una persona que tiene dos períodos acá dentro me puede dar clase; no me ofende; pero yo no vine a escuchar una clase magistral de un Edil del cual aprendí en la Comisión de Descentralización ‑sí, no me importa decirlo‑, sino que vine a escuchar al Intendente. No vine a escuchar y a que me dieran una clase sobre descentralización.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑORA RONDÁN.- Yo me siento mal y lo manifiesto.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A ver, señora Edila: usted pidió la palabra para hacer una aclaración. Una aclaración es cuando la persona que habló interpreta incorrectamente alguna cuestión que usted expresó.

 

SEÑORA RONDÁN.- ¿Y qué le parece lo que estoy diciendo?

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Usted está diciendo que se siente herida. Usted puede sentirse herida por la intervención de cualquier Edil sin que eso implique que haya nada en absoluto para aclarar.

 

SEÑORA RONDÁN.- Sí que hay para aclarar. Lo aclaré al principio.

 

            Le acabo de decir que yo soy una persona que vengo a construir, y acá se dice, aparentemente...

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A ver, señora Edila: usted habla, otra persona interviene y deforma el concepto que usted quiere plantear; entonces, usted quiere aclarar porque entiende...

 

SEÑORA RONDÁN.- Porque yo he venido acá a construir. He venido siempre a construir. Puedo construir en la discrepancia; eso sí; pero no vengo a no construir; no. Y yo creo que si hay una cosa que sé hacer es decodificar los mensajes, porque estudié para eso.

 

Entonces, a veces también depende de quién vengan las cosas para que a uno le lleguen de una manera o de otra.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias, señora Edila.

           

Tiene la palabra la señora Edila Cristina Ferro.

 

SEÑORA FERRO.- Gracias, Presidente.

           

También yo, como muchos de mis compañeros, saludo la presencia del señor Intendente. Y me voy a permitir decirle, además, que me pareció encantador que viniera acompañado por sus asesores porque, por cierto, no hizo más que marcar su nivel de estatus haciéndose acompañar por su equipo y librándonos de esa presión odiosa que tuvimos que sufrir en estos días pasados cuando el Defensor del Vecino irrumpió en esta Sala acompañado de funcionarios asesores, etcétera.  Le agradezco, Intendente, que nos haya retribuido un poco de bienestar republicano.

           

Además, debo decirle, señor Intendente, que el tema en cuestión, que el tema que se está tratando en la noche de hoy nos motiva particularmente, porque ha sido éste un proceso extenso que hemos podido vivir muy de cerca por la vinculación con la tarea municipal, y también por la vinculación con el proyecto de descentralización desde sus comienzos.

 

            También me alegro mucho de poder hablar después del Edil Silva. Generalmente, la costumbre en esta Junta es que el Edil Silva sea uno de los últimos en hablar en todas las sesiones. Días pasados, también, en esa funesta sesión en la que el Defensor del Vecino nos dio un informe, el Edil Silva fue uno de los últimos en hablar. Lo cierto es que cuando habló Silva todos dijimos: “Se termina la sesión”; y se terminó, Intendente, porque no nos dejaron hablar más. Por suerte, hoy no sucedió lo mismo y estoy hablando después que el Edil Silva; así que es un progreso que vamos anotando.

           

(Hilaridad)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑORA FERRO.- El Edil Silva comenzó su intervención leyendo algunas de las palabras que yo dije en ocasión de que se votara aquí el proyecto de descentralización en sus comienzos, o sea, la instalación de las Zonas, luego las Juntas Locales y después los Concejos Vecinales. El otro día, cuando no nos dejaron hablar, me habría gustado opinar sobre lo que decía el Edil Silva porque estaba en la misma sintonía, tenía necesidad de hablar y se refería a determinados aspectos del tema. Y hoy también ‑¡qué casualidad!‑ traje algo para leer, para decirle al Edil Silva ‑y por supuesto que quería comentárselo al Intendente, que hoy nos visita, y a mis compañeros de la Junta Departamental‑ las razones por las cuales este proceso comenzó con nuestra participación como partido político, porque eso importa y mucho.

 

            Voy a leer el Programa de Principios del Partido Colorado, Capítulo I. Dice: “Participación: el Signo del Nuevo Tiempo. Corresponde una vez más a nuestra colectividad política la responsabilidad de proponer a la sociedad una ampliación de su sistema de valores y un perfeccionamiento de su singular estilo de convivencia. El próximo ciclo político del país, que se inicia en las postrimerías de este siglo” ‑estamos hablando del año ’84, salida de la dictadura‑ “y se continúa en el siguiente, debe estar signado por una creciente y diversificada participación de los ciudadanos en todos los aspectos de la vida social. Ya esbozada en los valores existentes y aceptados por nuestra sociedad, la participación activa y consciente, sin intermediarios, debe transformarse efectivamente en el puente entre el origen del poder, que es el pueblo, y el ejercicio del poder.

 

            “Fortalecer la participación significa entre otras cosas encontrar y perfeccionar mecanismos e instituciones que garanticen la intervención amplia y permanente de los ciudadanos en la propuesta y la discusión de los objetivos nacionales. Significa también un aumento en la cuota de responsabilidad de los ciudadanos y las comunidades en la administración de las instituciones y los servicios de los cuales son usuarios directos. Significa admitir que una parte mayor del ejercicio de las responsabilidades de gobierno a nivel de los municipios, localidades y comunidades debe transferirse a quienes allí viven. E implica, consecuentemente, que el Estado central no debe actuar como una gigantesca bomba de succión de competencias y atribuciones; la planificación indicativa ‑que consideramos instrumento indispensable para el desarrollo‑ debe acompañarse con la progresiva descentralización del poder, en el marco de una sociedad también progresivamente participativa”.

 

            Continúa, señor Presidente, señor Intendente, con otra serie de conceptos que, por cierto, hoy no tengo el tiempo necesario para dar lectura.

 

Pero lo que quiero significar con esto es que cuando trabajamos y resolvimos, en el marco de lo que fue la Comisión Mixta de Descentralización en esta Junta, lo hicimos con ese criterio batllista al que aludía haciendo uso de la palabra aquel 1º de julio, convencida de que esta era una herramienta formidable para cumplir con los cometidos no sólo político‑ideológicos, sino de mejoramiento de una gestión municipal que se avizoraba cada vez más compleja, no sólo por la complejidad de nuestra Intendencia, de nuestro territorio, sino también por lo que el Intendente nombró en su intervención como un tiempo social mucho más dinámico, diferente, cambiante.

 

            Por eso es que esta convocatoria de hoy tiene el sentido, sí, de un examen, de un análisis no sólo de lo ocurrido en el marco de ese proyecto, sino del proyecto en sí mismo.

 

            Cuando hablamos de descentralización y de que para nosotros la descentralización no es una mera desconcentración administrativa sino un efectivo traspaso de poder hacia la gente, importa mucho saber que no estamos igualmente afines en el concepto de descentralizar el poder, sino que nos importa qué hacemos con ese poder, a quién se lo damos, adónde lo volcamos. ¿Lo utilizamos como una herramienta para conseguir adeptos, para mejorar nuestra imagen política ante la ciudadanía, o lo utilizamos efectivamente como un instrumento, una herramienta para que la gente pueda ejercer su responsabilidad sin que eso implique que la responsabilidad de gobierno se pueda diluir en esa transferencia? Creo que es efectivamente ahí donde tenemos la principal divergencia. Nosotros hablamos de transmitir poder hacia la gente para que pueda sentir que es capaz de opinar y resolver por sí misma, pero lo primero que tuvimos cuando vinimos acá antes de integrarse esa Comisión de Descentralización mixta fue una propuesta del entonces Intendente, hoy Presidente Tabaré Vázquez, instalando los 18 Coordinadores Zonales, asunto que no prosperó porque, francamente, era inconstitucional: el Intendente no podía delegar poder en esas personas, la única delegación de poder a la que estaba habilitado era la que establecía la Constitución, la de delegar en las Comisiones Especiales que aquella prevé a tales efectos. Fue así que el Intendente tuvo que retirar esa resolución, dejarla sin efecto, y comenzó la discusión en la Comisión Mixta. El primer sentido que se le dio a esa transferencia de poder no es otro que el que efectivamente siguió manejándose después. ¿Quién tiene hoy el poder en este Proyecto de Descentralización? ¿Lo tiene la gente? No, no lo tiene la gente. ¿Lo tiene la Junta Local? ¿Lo tiene el Concejo Vecinal? No. El poder de manejar el Gobierno desde lo local lo tiene el que sigue cumpliendo la misma cosa que pretendía cumplir el Coordinador Zonal, o sea, el Secretario de la Junta Local.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la señora Edila Ferro.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 21 en 22.

 

            Puede continuar en el uso de la palabra la señora Edila Cristina Ferro.

 

SEÑORA FERRO.- Gracias.

 

            Es una trampa diría que compleja en la que ha caído el esquema, el proyecto, cuando los vecinos que intentan representarse tanto en las Juntas Locales como en los Concejos Vecinales se dan cuenta de que lo que resuelven es, en definitiva, aquello que vino resuelto desde lo central, y que pasa por el tamiz de una Junta Local que está manejada absolutamente por un Presidente y por un Secretario que no funcionan como binomio, sino digitada por una Secretaría que tiene una designación y un contenido políticos.

 

            Estas cosas, señor Presidente, son las que nos llevan a pensar que tenemos que hacer una revisión muy profunda, apuntando a un aspecto que pedimos, que solicitamos tantas y tantas veces trabajando en la Comisión de Descentralización y en Plenarios de esta Junta en los que se han tocado estos temas. ¿Por qué no resolvemos de una buena vez cuál es el esquema de dependencia dentro del marco de la tarea de cada Centro Comunal Zonal, de cada Gobierno Local? ¿Quién depende de quién? ¿Cómo se maneja la Junta Local en su relación con el Concejo Vecinal, el Concejo Vecinal en su relación con el Centro Comunal y el Centro Comunal con ambos? ¿Quién manda? ¿Quién obedece? ¿Quién resuelve? ¿Quién asesora? ¿Quién decide? ¿Quién es aquel que dice: “Yo puedo más porque fui votado y ustedes fueron puestos a dedo”, como se dice muchas veces? ¿Quiénes son los que efectivamente reciben el mayor peso de la responsabilidad dentro del esquema de Gobierno Local? Porque ¿hay o no Gobierno Local? Yo creo que esas son las grandes cosas que tenemos que discutir llevando adelante este proceso de descentralización; grandes cosas que pasan también por reclamarle al Partido de Gobierno que, así como nos tuvo discutiendo dos años ‑o intercambiando, por no decir discutiendo‑ antes de resolver la propuesta del ’93, jamás nos consultó cuando llevó adelante la regionalización que se introdujo posteriormente. Jamás se consultó a los partidos políticos y tampoco se consultó a la gente, a los vecinos que estaban directamente implicados en las labores de descentralización.

 

            Este proceso ha pasado por muchas etapas, pero cualquiera de los vecinos que están involucrados, que lo estuvieron en las distintas etapas anteriores o que lo están actualmente, podrían reconocerse dentro de lo que han sido algunas intervenciones, especialmente, señor Intendente ‑con todo respeto‑, en su intervención o en la intervención del Edil Silva, porque han conformado un marco teórico, un marco de propuesta que se continúa en propuesta y se continúa en exposición de escritorio, porque está absolutamente divorciada de la realidad. A esos vecinos y vecinas que han venido a esta Junta, que han declarado en la Comisión de Descentralización y que han planteado cosas terribles, como por ejemplo que la descentralización está herida de muerte, que no está funcionando, que está detenida, a esos vecinos es a los que aludían el Edil Viviano y mi compañero Osta cuando decían “fracaso”, y a los que aludía el Edil Viviano cuando decía que no hay estímulo, que la gente se siente desestimulada porque nos vienen a ver y nos dicen que no van más al Concejo Vecinal ni a la Junta Local, que no les interesa.

 

Coincido con la Edila Rondán en que el Concejo Vecinal es el polo social, pero que está integrado ‑lo hemos hablado muchas veces‑ por ciudadanos de carne y hueso, ciudadanos que son blancos, frenteamplistas, colorados, nuevoespacistas; no son seres apolíticos, y van a defender su ideología dentro del Concejo Vecinal. Es así: no van a trabajar solamente como buenos vecinos, van como lo que son, ciudadanos que, sin duda, cuando se interesan por estas cosas es cuando más tienen un corazoncito político que los anima. Sin embargo, es como que ha habido una búsqueda permanente de estigmatizar a aquellos que se comunicaban con nosotros, Ediles, cuando en los principios, en los albores de la descentralización integraban los Concejos Vecinales. Pero después nos enteramos, por algunas reuniones que se hicieron acá, que los Concejales pertenecientes al Frente Amplio ‑me interesa destacar esto ante usted, Intendente‑ tenían reuniones de bancada antes de ir a las reuniones de los Concejos. Pero entonces, ¿a qué estamos jugando? Digamos las cosas como son, y eso pasa por sincerar el proceso de descentralización, por llamar a las cosas por su nombre y por decir que sí, que ese proyecto tal cual estaba pensado y tal cual fue votado, fracasó; hay que reacondicionarlo, hay que rearmarlo, hay que reestructurarlo para que pueda seguir funcionando.

           

Con respecto a las obras hechas a través de los Concejos Vecinales, los vecinos han tenido participación en las tomas de decisiones que derivaron, por cierto y redundantemente, del Presupuesto Participativo. ¿Y sabe qué, señor Intendente? Yo creo que el Presupuesto Participativo es una magnífica herramienta, pero para este Gobierno se ha transformado en una excusa formidable para no hacer, porque si hay que hacer tres obras en un Centro Comunal se le pide a la gente que priorice una. ¿Por qué, si hay que hacer las tres? Esa es responsabilidad del Gobierno, y estoy hablando de semáforos, de cuestiones que muchas veces son tan menores que parece increíble que la gente tenga que votar para que esas cosas se realicen, y muchas veces no se realizan ni las que la gente votó. Eso, señor Intendente, es precisamente lo que entendemos que no debe hacerse: transferir el poder a la gente y a la vez transferirle la responsabilidad de dejar sin hacer determinadas obras, y así, cuando ven que no se hacen, no se puedan quejar porque fueron ellos los que resolvieron que esas eran las que no se hacían. Entonces, en estas minuciosidades, en estas pequeñas cosas en las que el proceso ha desembocado llevado de la mano del interés político, es en las que nosotros como Ediles, como políticos y, además, como integrantes del Partido Colorado no queremos ingresar.

           

Acá somos para nosotros mismos, para quienes nos han votado y para nuestro partido los garantes del proceso; especialmente aquellos que, más que otros, tuvimos la responsabilidad de resolver en determinado momento. Y como garantes de ese proceso somos quienes debemos dar cuenta a la interna de nuestros partidos; debemos dar cuenta de lo que hicimos y de lo que no hicimos. Y en este caso mucho más: debemos llevar al seno de esa discusión la posibilidad o no de mejorar el camino y de modificar la conducta, tanto del Gobierno de Montevideo como de nuestra colectividad política en el marco de ese proyecto a que aludimos.

 

            Así como el Gobierno se da sus tiempos para examinar, para proponer, para modificar y para continuar, los partidos también se los dan y el nuestro también se los da, señor Intendente.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Hoy, en el marco de un congreso ideológico que tenemos por delante en este año, y en el marco de una propuesta de gobierno que debemos hacer a la ciudadanía para el próximo período, nosotros debemos examinar, resolver, modificar y proponer. Por eso es nuestra obligación decir hoy cuál es nuestra posición respecto a este proceso que cuestionamos profundamente.

 

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted.

 

SEÑOR RISSOTTO.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Pedro Rissotto.

 

SEÑOR RISSOTTO.- Vamos a solicitar, Presidente, un cuarto intermedio de 15 minutos.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A consideración.

 

            Si no hay observaciones, se va a votar.

 

            Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 27 votos.

 

            Pasamos a cuarto intermedio por el término de 15 minutos.

 

(Es la hora 22:27)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gabriel Weiss).- Se reanuda la sesión.

 

(Es la hora 22:44)

 

______Tiene la palabra el señor Edil Fernando Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Gracias, señor Presidente.

 

            En primer lugar, queremos saludar la presencia del señor Intendente Municipal y de su equipo de directores y asesores que nos acompañan en la noche de hoy. También queremos agradecerle al Intendente que se quede hasta el final de la sesión, como otras veces no ha pasado porque no ha podido venir.

 

Nos parece muy bueno discutir y elevar la mira en este debate, que creo importante para todos los montevideanos.

           

Este proyecto, que divide a Montevideo geográficamente, fue votado por todas las fuerzas políticas de este recinto. Evidentemente, el voto de los Ediles de ese entonces del Partido Nacional también estuvo. El partido dio un voto de confianza a ese proceso que se iniciaba en aquel momento.

 

            El primer punto a analizar es pasado, presente y futuro del proceso de descentralización. Yo quiero empezar por el pasado. Cuando asume el doctor Vázquez, Montevideo tenía un proyecto que había sido impulsado por el doctor Aquiles Lanza, del cual yo formé parte porque estaba en la UAPE, Unidad Asesora de Proyectos Especiales, trabajando como promotor de acción social con 1.200 Comisiones Vecinales. Éramos una especie de gestores de las Comisiones Vecinales ante los Departamentos de la Intendencia...

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles!

 

SEÑOR RIPOLL.- El actual Presidente de la República y ex Intendente decidió que Montevideo debía cambiar esa óptica, ese trabajo directo con las Comisiones Vecinales y, de alguna manera, sustituirlo por un trabajo con los Concejos Vecinales y las Juntas Locales. Eso pasó a partir del año ’93. Evidentemente, en los primeros años este proceso fue muy importante para los montevideanos.

 

Asimismo, participé en los años ’97 y ’98 como Concejal Vecinal del CCZ Nº 7. Después de estar durante casi dos años dos o tres horas todas las semanas en un Concejo Vecinal, uno va aprendiendo las pequeñas cosas de la descentralización, va conociendo los proyectos, los sueños de los vecinos, que son trasmitidos al Concejo Vecinal. Uno participa en los debates con todos los compañeros del Concejo Vecinal, y se va enriqueciendo con propuestas, pero también se va llevando algunas frustraciones para su casa. Pero, evidentemente, eso es parte del pasado.

 

            Ahora, como Edil Departamental ‑no integro la Comisión de Descentralización, pero por lo menos tengo un largo período transcurrido de 20 años vinculado a la materia municipal‑, quisiera que este sistema de descentralización funcionara de forma diferente, mucho más expeditiva; quisiera que la Administración pudiera dar mayor respuesta a la gente. Creo que el centro del debate de hoy es la gestión de los Centros Comunales. Ellos son el corazón de la descentralización de los montevideanos. Es a lo que todos hemos apostado. Nosotros también dimos nuestra discusión interna dentro del partido sobre si apostar o no a los Concejales Vecinales. Concejales Vecinales que son apolíticos, pero que todo el mundo sabe dentro del Concejo a qué partido pertenecen; esa es una realidad. Nosotros decidimos apostar y que toda la gente participara. Y llegamos al proceso ‑que también es importante‑ de elegir a nuestros Ediles Locales. Todo este tiempo nosotros lo hemos dedicado a este trabajo porque estamos convencidos de que la descentralización es una herramienta muy buena; estamos de acuerdo con eso. Ahora, cómo instrumentar la descentralización, creo que es el centro del debate de hoy. ¿Qué estará pasando que durante el año anterior y lo que va de este la cantidad de renuncias de Concejales Vecinales superó a la de todos los demás períodos? ¿Por qué será? Será porque los Concejales Vecinales también entran a debatir en sus Concejos, luego elevan propuestas a la Junta Local y ésta les contesta que no hay dinero para ejecutar esas obras que los vecinos están reclamando. Yo comparto esa visión del Edil Gastón Silva, y comparto, también, que el Presupuesto Participativo es una gran herramienta para los montevideanos. Lo digo sinceramente, y siempre lo he defendido desde que nosotros, la bancada del Partido Nacional, lo votamos en el Presupuesto del 2006. Lamentablemente, tiene problemas de ejecución, que también tenemos que verlos, porque hay que cumplir etapas con el tema de los llamados a licitación. Hay muchas obras del 2006 que no están ejecutadas y ya empezamos a anunciar a la población las obras del 2008. Si seguimos con esta lentitud, vamos a empezar a anunciar las obras del 2009 sin haber terminado las del 2006.

 

            Es cierto que es una herramienta en cuya instrumentación hemos participado; hemos participado con el señor Intendente en algunos lugares del CCZ Nº 7, de Malvín, y hemos visto con qué cariño la gente ha abrazado el Presupuesto Participativo y ha puesto su voto de confianza para que se hiciera alguna obra, y cómo desde todos los partidos políticos, sin importar las divisas partidarias, la gente entendió que tenía que participar. Y lo veo muy bien. Ahora, el aparato burocrático de la Intendencia no puede menoscabar esta herramienta. Con el Presupuesto Participativo nos está pasando lo mismo que con el proceso de descentralización.

 

            Cuando veíamos los diagnósticos del Defensor del Vecino, veíamos las reclamaciones, que son varias y muchas veces vinculadas a cosas simples, como podas, recolección de residuos, transporte, iluminación, ruidos molestos. Estos son los temas que a la gente le importa que la Intendencia le resuelva; se lo digo porque todos lo sabemos. Estos son los temas centrales ‑pequeños, pero centrales‑ para la población. Y, lamentablemente, sin quererlo, estamos frente a una sustitución del rol de los Concejos Vecinales por el rol del Defensor del Vecino. “No tengo respuesta a mis pedidos. Entonces, como se creó esta figura del Defensor del Vecino, voy a llamar para ver si él me da alguna respuesta”. Ese es un cambio de roles sobre el que nosotros debemos alertar. No puede ser que la gente, que entendió cuál era el rol del Defensor del Vecino, esté llamando mayoritariamente por podas, porque el Centro Comunal no las hace, y entonces le reclaman a alguien que pueda salir en su defensa para poder resolver el problema concreto. 

 

            Muchas veces yo tengo una mirada crítica del proceso de descentralización. En el día de hoy hicimos un pequeño relevamiento. Preguntamos a cada uno de los Centros Comunales Zonales si tiene cuadrilla de poda, si tiene cuadrilla de alumbrado, si tiene cuadrilla de bacheo, si tiene barométrica, es decir, todas cosas vinculadas a pedidos importantísimos que hacen los vecinos. Tengo el detalle Centro Comunal por Centro Comunal, y puedo alcanzárselo a quien quiera. Estas cuadrillas están en algunos pocos Centros Comunales, o están concentradas en la Región en lugar de estar en el Centro Comunal Zonal, que es donde, a mi modesto entender, deberían resolverse las urgencias de los vecinos. Antes teníamos estas cuadrillas en casi todos los Centros Comunales; ahora, no. Las hemos centralizado con la idea de que Áreas Verdes, desde la Intendencia, va a resolver el tema de la poda de Ameghino 2490, cosa que es mucho más fácil de resolver desde el Centro Comunal si tiene la cuadrilla apropiada para ello.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el Edil Ripoll.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 24 en 25.

 

            Puede continuar el señor Edil Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Gracias, señor Presidente.

            Lamentablemente, tengo que hacer en 20 minutos una exposición que da para media hora.

Creo que hay que volver a estas cuadrillas. Una de las preguntas que quiero que la Administración me responda es por qué en vez de seguir descentralizando, centralizamos este trabajo.

           

En el presupuesto de la Intendencia Municipal de Montevideo el 52% corresponde a Retribuciones Personales, el 27% va para Gastos de Funcionamiento, el 3% es para nuestra Junta Departamental, el 6% corresponde a amortizaciones de pago de saneamiento y sólo el 12% es destinado a inversión con dinero propio. Evidentemente, quedan afuera todas las obras que se hacen por saneamiento y todas las que se hacen por préstamos del BID.

 

            Nosotros planteamos esa ecuación al señor Intendente Municipal de Montevideo en el 2005, ni bien iniciamos este período legislativo. Nos contestó que para hacer esos cambios estructurales se necesitaba mucho más tiempo y que no estaban las condiciones dadas para hacer cambios estructurales.

 

            Hoy quiero advertir que tenemos una de las Intendencias con peor ecuación económica para inversión en gastos de obras. Esa es la Intendencia Municipal de Montevideo hoy. A partir de esa realidad, es muy difícil tener dinero que ingrese mayoritariamente por Contribución, Patente y Tasa de Saneamiento para hacer obras. Cada $ 100 que nosotros recaudamos, sólo $ 12 se destinan directamente a las obras.

 

            Como decía, vamos a concentrarnos en la gestión. Creo que se han hecho esfuerzos para mejorar la gestión desde el presupuesto. Hemos discutido acá con la señora Directora de Descentralización, a quien dijimos: “Lo segundo que quería preguntarle es si a través de esa reglamentación y de esa lista de funcionarios usted entendió que el Servicio mejoró sustancialmente, porque el objetivo primario era dotar de ese 15% para que de alguna forma se fuera mejorando el servicio de atención de la gente en los CCZ”. La respuesta de la Directora Rodríguez fue: “Yo tengo una opinión muy personal, que es que la plata no genera una mejor atención ni un mejor servicio. Creo que fue un reconocimiento a una tarea diferente que hacen los funcionarios de los Centros Comunales (...) Creo que el cambio en la concepción del servidor público y el cambio en la concepción de que la prioridad es el vecino tiene que ver siempre con lo otro que estábamos hablando, es decir, con la formación y la capacitación para mejorar la gestión”.

 

Esta incorporación se hizo a partir del 15 de enero de 2007. Con esta situación, creo que no mejoramos mucho el trabajo ni el funcionamiento de los CCZ.

 

Hablando del Programa de Mejora de Gestión dice la Directora Rodriguéz: “...se desarrolla en varios Departamentos; en el Departamento de Descentralización es el Programa de Mejora de Gestión de Atención al Ciudadano. En el convenio que se hace con el BID se establece el mejoramiento de la oficina de atención al ciudadano, que es la oficina de atención al público en cada uno de los servicios Centros Comunales”.

 

Recogiendo el guante de lo que decía el Edil Gastón Silva, quiero señalar que nosotros hemos hecho varias propuestas, las que luego voy a detallar. Ninguna ‑quiero dejarlo bien claro‑ fue recogida por el Frente Amplio. ¿Por qué?

 

Acá no estamos los buenos contra los malos; acá no están los que saben todo contra los burros. Creo que nosotros podemos tener la capacidad para plantear propuestas serias. Y si acá se habla de un proyecto de descentralización ‑el que debemos sacar adelante todos‑, me parece que la participación nuestra debería tener otro reconocimiento; lo digo muy humildemente.

 

Una de las propuestas que hicimos en el período pasado tiene que ver con un tema que es muy sensible, el de la Contribución Inmobiliaria. Planteamos un período ventana para que la gente pudiera ir a reclamar al Centro Comunal y, si estaba mal hecho el aforo, pudiera contar con los técnicos de la Intendencia y de la Dirección Nacional de Catastro. La propuesta está durmiendo en la Comisión de Hacienda; quiero decirlo claramente. Cuando la planteamos, fue recogida con muy buenos comentarios por todo el mundo, también por el Frente Amplio; pero el tema es concretar.

           

Con respecto a la respuesta rápida nosotros decíamos que: “Los vecinos necesitan que los funcionarios de los C.C.Z. puedan dar respuestas con mayor prontitud a las múltiples solicitudes de los vecinos de todos los barrios”.

            “Dotar a cada uno de los 18 C.C.Z. de una computadora que contenga un software de última generación conectado en red con un Equipo Informático ubicado en la Sede Central a fin de contar con una base de datos” única. También proponíamos que hubiese tres o cinco funcionarios que pudieran llamar por teléfono a la gente a los 15 días para decirle ‑por la tarjetita amarilla que les dieron y que tiene un número de trámite‑ que el tema está en tal lado. Quizá podríamos provocar hasta algunos infartos de las personas, de los vecinos que van a reclamar al Comunal, o que van a buscar al técnico y nunca lo encuentran; me pasó a mí antes de ser Edil.

 

            Me parecería bueno que tuvieran en cuenta esas propuestas.

 

            Sé que está a estudio la propuesta que hiciera con los Ediles Viviano y Graffigna  respecto a las agencias locales de desarrollo, lo que va a dar un sustento técnico importante a todas las propuestas de los vecinos organizados en cada uno de los CCZ; pero no se ha concretado.

 

            El señor Intendente dice que quiere lograr un funcionamiento óptimo para que sea un orgullo para los vecinos. Hay veces que es mucho más simple; lo digo con todo respeto: muchas veces es mucho más simple. El señor Intendente dice que los CCZ son dinámicos y complejos. Pero pedir que corten la rama de un árbol, que tapen un pozo o que se ponga una lámpara es decirle al vecino: “Su tema se soluciona en una semana, en diez días”, y cumplir. Para eso necesitamos el soporte de gente, la herramienta para poder hacerlo en cada uno de los Centros Comunales.

 

            Respecto a la situación de los delegados partidarios que planteó mi compañero, el Edil Viviano, yo no puedo creer que los acuerdos del señor Intendente sean públicos. Yo he ido a algún acuerdo y también han ido algunos de nuestros delegados partidarios. Pueden estar con el señor Intendente y con todo su equipo escuchando lo que dicen. Entonces, no puedo entender cómo en una Junta Local se les coarta la posibilidad hasta de estar sentados, porque se les prohibió la entrada a la sesión de la Junta Local; ni siquiera pueden estar sentados en la Junta Local, ya no digo opinar, porque todos sabíamos que no iban a votar. Son las cosas que pasan.

            Yo reafirmo lo dicho por el Edil Viviano. Sinceramente, fue lo que sentimos en ese momento; sentimos que había un compromiso. Y lo que dijo el Edil Viviano respecto a lo que usted opinó en ese momento fue así; sentimos que había un compromiso. Ahora, dos años después, recibir la sugerencia de que la Junta Departamental resuelva el tema… Me parece que usted, señor Intendente ‑y lo digo con mucho respeto, porque creo que debo decirlo‑ podría enviar a esta Junta Departamental para su debate una resolución en la que establezca que los delegados partidarios pueden participar. Es lo que le pedimos después de dos años. Porque a nosotros esto también nos costó muchísimo, señor Presidente; tiene que entenderlo. A nosotros nos llamó el Directorio del Partido Nacional porque supuestamente habíamos hecho un acuerdo y habíamos incumplido con la gente. Habíamos defraudado a la gente; le habíamos dicho que iban a ser delegados partidarios ‑no Ediles Locales, porque nosotros no dijimos eso; nosotros no le mentimos a la gente‑ y que, por lo menos, iban a poder participar en las reuniones. Después nos encontramos con que en varios de esos Centros Zonales comunales no pudieron participar en la Junta Local.

 

            Para finalizar quiero plantear la posibilidad de que los Secretarios de las Juntas Locales puedan ser electos por la gente. Creo que esta propuesta sería transformadora, dinamizadora de los Centros Comunales. De alguna manera la gente entendería que está eligiendo un referente; puede ser un comerciante, un trabajador, un obrero, un peón o lo que sea, pero puede ser el referente de la gente y salir desde la base.

 

            Me parece que esa propuesta cambiaría un poco la realidad que tenemos hoy. De alguna manera, ese sí sería un referente. Tal vez se podría elegir con los Concejales Vecinales, o se podría hacer una elección independiente.

 

            Me gustaría conocer su opinión respecto a este tema.

 

            Muchas gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Baltasar Brum.

 

SEÑOR BRUM.- Señor Intendente, asesores, Secretario General: agradezco el tono de la discusión. Encuentro que usted es un Intendente serio; por lo tanto, es bien interesante debatir con usted,  en la concordancia o en la discrepancia.

 

            En la novela de Marguerite Yourcenar, Adriano decía cosas fantásticas. Algo que a mí me llegó muy profundamente ‑hablaba mucho de la actividad política‑ fue que los políticos, decía –él hablaba de los emperadores, pero nos estaba hablando directamente a nosotros‑, normalmente se reiteran en sus problemas; sólo algunos pocos logran separarse de esos problemas. Y esos pocos son los que trascienden, el resto no.

 

            Creo que en este tipo de debates a veces ingresamos, sí, en las menudencias; pero muchas veces entramos en lo profundo de las cosas.

 

            Entiendo la situación de la Administración, en el sentido de que es muy difícil, es complicado dar vuelta una situación que durante tanto tiempo se peleó. Si hay algo que yo tengo claro es que los Intendentes anteriores venían con una gran fuerza de convicción, de internalización de que esto era parte sustantiva de su forma de Gobierno.

 

            Cuando la Edila Ferro hablaba del programa de Gobierno del Partido Colorado, de la salida de la dictadura, también hacía referencia al tema de la participación, porque era algo en lo que creíamos firmemente en ese momento. Era como una necesidad social; todos los que estuvimos rodeando ese proceso sentíamos que era un elemento sustantivo. Había una actitud social muy profunda, de entereza, bien marcada en el tema de la participación. De repente algunos partidos empezaron a fallar y aquellas convocatorias multitudinarias que hacíamos nosotros empezaron a ser cada vez menos. Entonces, pensamos que era un problema de nuestro partido. Luego vimos que a los de al lado les pasaba lo mismo, que esa participación mermaba. Después vemos que a casi todos les pasa lo mismo. El increíble empuje que se tenía en la sociedad uruguaya fue mermando. Este podría ser un defecto de la sociedad uruguaya; pero también hay que tener en cuenta que no todo el mundo tiene talento para hacer esto que se llama política; yo no lo tengo. La mayoría de la gente tiene otros intereses; lleva su vida sobre la base de lo que son los intereses particulares y los talentos particulares ‑ello hace a la riqueza de la sociedad‑, y deja esta porción de la vida social a un núcleo ‑a veces selecto, a veces no‑ de individuos que somos los que llevamos adelante la actividad política. Cuando se tiene talento, las cosas salen bien; si no, tenemos los errores humanos que nos caracterizan.

 

            La realidad es esta: estamos debatiendo una forma de Gobierno.

 

            Yo he dicho varias veces ‑y la gente de aquí ya sabe lo que pienso‑ que hoy ‑siglo XXI‑ me cuesta mucho concordar con esta forma de gobierno. Y eso no niega que durante la vida uno vaya cambiando. Pero esa es mi propia realidad; ¿por qué voy a mentir? La realidad es que hoy me cuesta mucho concordar con esta forma de gobierno. Me cuesta mucho porque tengo una visión republicana de la vida y creo que el mecanismo republicano protege esa otra esencia, la esencia de la gente que no quiere hacer política, la gente que se hace representar, la gente que de alguna manera estructura el país bajo la representación democrática. Y eso tiene salvaguardas espectaculares; para bien o para mal, pero tiene salvaguardas espectaculares.

 

            El Presupuesto Participativo puede ser un elemento interesante; yo no tengo problema en decirlo, pero no nos hemos puesto nunca a pensar qué pasaría si mañana sale votada una propuesta totalmente contraproducente para la ciudad de Montevideo. Imaginen una propuesta totalmente contraproducente para Montevideo. ¿Quién veta eso? Nosotros, los Ediles, y seguramente el Intendente. Depende del propio proceso; es el propio proceso lo que está mal.

 

(Ocupa la Presidencia la señora Edila Graciela Garín)

 

______Cuando hay responsabilidades políticas y cuando se elige a un Intendente, se elige un proceso de liderazgo ‑y también una forma de gobierno‑, y es a ese líder al que vamos a estar cuestionando o apoyando dentro de cinco años. Y es él el responsable de lo que sucede en la ciudad de Montevideo; y es él quien va a rendir cuentas. En estas cosas en que uno diluye la situación, a veces entra en esas contradicciones.

 

Y yo no voy a insolentarme con ningún apodo tonto para esta Administración ni para los Ediles oficialistas porque en otros lugares esto no haya funcionado o haya avasallado libertades. Yo no estoy entrando en eso; estoy diciendo: señores, hay una estructura republicana. ¿Por qué no se instauró antes? Se habla de formas de gobierno. Esta situación ya estaba inventada. Es particular ‑y está bien que así lo sea, porque en Uruguay las cosas las hacemos de forma particular‑, pero no es una forma nueva. Ha habido Gobiernos anteriores que estuvieron mucho tiempo en el poder y analizaron esas propuestas. Hubo gente muy innovadora; tan innovadora que era capaz de inventar un nuevo país. Pero ¿por qué no ingresó en este tipo de formas de gobierno? Porque atentaba contra esto que estoy diciendo: la modalidad republicana genera controles estupendos. Y genera controles de una profundidad tal que una abogadita de Rocha es capaz de hacer vibrar a un Gobierno. Y eso está bien. Lo digo con el mayor respeto y, sobre todo, con orgullo de ser uruguayo en esa situación. Para bien o para mal, le pasó a un Gobierno ahora, le pasó a un Gobierno anterior. Y esa es una forma republicana, porque hay controles estructurados y así son.

 

Y cuando se empieza a hablar de que tenemos negociaciones, de que hay que poner delegados partidarios, de que llevamos la lucha partidaria hasta el Centro Comunal equis, allá, perdido en el Rincón de la Bolsa… Yo no estoy de acuerdo con eso. Hay una lucha partidaria. Y esa es la formalidad que yo personalmente quiero discutir.

 

Yo creo, señor Intendente, que usted está en el cargo más importante para los uruguayos luego del de Presidente de la República. Porque usted está en la ciudad más importante, pero además porque tiene una fuerza de convicción personal formidable, sobre todo para imponer y de llevar adelante ideas. Yo lo siento así. Yo siento que el señor Intendente tiene esa posibilidad. Tiene esa gran posibilidad de hacer que Montevideo sea, efectivamente, la ciudad de liderazgo de la zona; que la ciudad de Montevideo sea la primera ciudad en la zona. Pero si seguimos discutiendo y si llevamos adelante primariamente la formalidad de cómo se va a gobernar, difícilmente podamos gobernar, porque yo creo que hay mucha cosa para hacer. Y yo preferiría estar discutiendo no sólo sobre la formalidad de gobierno, sino sobre los hechos de gobierno. O sea, me gustaría discutir sobre cómo terminamos el Teatro Solís. Y tomo un ejemplo interesante sobre algo que casi todos los partidos hemos apoyado.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Garín).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Baltasar Brum.

           

Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 27.

           

Puede continuar el señor Edil Baltasar Brum.

 

SEÑOR BRUM.- Le agradezco al Cuerpo.

           

Voy a ser breve, dada la hora.

           

Yo creo que allí está parte del proceso. Yo, por lo menos, tengo una utopía posible sobre Montevideo en el futuro. Yo veo que Montevideo  es efectivamente el centro regional. Primero porque logramos tener una equidistancia con respecto a las otras ciudades, pero también por su propia gente. Nosotros tenemos el elemento sustantivo que creo hace a las grandes cosas, y es la propia gente. Y se nota en los foros internacionales, por ejemplo, la actitud de los uruguayos frente a circunstancias críticas complejas: siempre desarrollamos un buen papel. Y usted ha tenido un muy buen papel en muchas de esas cosas: siempre  ayudando; siempre tirando aceite sobre la problemática; siempre intentando desarrollar cosas importantes. Pero yo creo que hay un Montevideo posible hacia el futuro, y ese Montevideo tiene que ver con mejoramiento de obras, con mejoramiento de infraestructura, pero también con procesos de liderazgos. Creo que eso es lo que más tenemos que discutir, o sea, cuál es ese proceso de liderazgo.

 

Nada más. Muchas gracias.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Gracias a usted, señor Edil.

           

Tiene la palabra el señor Edil Luis Luján.

 

SEÑOR LUJÁN.- Presidenta: en el debate que lleva varias horas he tratado de entender o de comprender los argumentos por los cuales se califica este proceso político. Entonces, me he hecho un esquema pensando que este proceso político no puede ser calificado o descalificado por si tengo o no una cuadrilla en un Centro Comunal, o por si tengo rapidez o no en un servicio en el cual está comprometida gran parte de la atención al vecino. Me parece que el debate viene por otro lado. Después podemos discutir la gestión cuando discutamos el Presupuesto, o cuando discutamos las medidas o los planes de emergencia, etcétera. Alguien que no voy a nombrar pero que sí voy a reivindicar dijo que estamos discutiendo un proceso y un proyecto político. Punto.

           

(Dialogados)

 

______Señora Presidenta, ¡por favor!

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Por favor, respeten al señor Edil que está en el uso de la palabra.

 

SEÑOR LUJÁN.- Por lo tanto, este proceso y este proyecto político tienen determinadas características ‑como todo proceso y proyecto político‑ dentro de una sociedad que estaba estructurada, desde hace muchísimos gobiernos, sobre una determinada concepción de cómo desarrollar el proceso cultural de relacionamiento entre el Estado y, en este caso, los vecinos de la ciudad de Montevideo.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Gabriel Weiss)

 

______Y así fue el proceso cultural uruguayo y el proceso histórico. Está bien que fuerzas políticas desarrollen y defiendan el proceso político y cultural que los llevó a permanecer tantos años en el gobierno. Pero los tiempos cambian, las sociedades avanzan, los procesos se transforman. Y lo que logró esta fuerza política fue conformar un nuevo proyecto que desarrolló instrumentos. Para nosotros esto es un instrumento político llamado descentralización. Por lo tanto, este proceso no es sólo si tengo o no una cuadrilla; es un proceso de estructuración de la relación vecino-Estado. Y esta relación nosotros también la medimos en forma diferente a como lo hacen las demás fuerzas políticas: la medimos cada cinco años, en el proceso de aceptación de esta idea en una sociedad en la que, por suerte, dirimimos las diferencias votando. Simple.

 

Nosotros vemos muy bien los calificativos de algunos partidos políticos que nos dicen que algunos servicios andan mal, no todos, y que otros andan muy bien. Bueno, mejoremos el instrumento, mejoremos esos servicios. Para eso están los técnicos, que van a mejorar el diseño de ese sistema que va a permitir la eficiencia y la eficacia, dos términos viejos pero en los que hemos trabajado mucho durante este proceso de mejora de gestión. Pero nosotros valoramos el otro proceso y estamos discutiendo el otro proyecto, que es político y cultural; es cultural también porque forma parte de cómo se relacionan las personas con el poder, que es de lo que estamos hablando. Porque quién no sabe que dentro de una institución tan grande, tan compleja como la Intendencia Municipal, con una autoridad que emana de la Constitución de la República, el voto popular y todo lo demás, se establecen relaciones de poder, unos que mandan, supuestamente, y un pueblo, que nosotros hemos querido que tuviera más potestades para que también se pueda gobernar a sí mismo, a la sociedad y a la ciudad. Por eso decimos que este proceso no se puede medir en eficiencias, en si corto 40 ramas de un árbol, en si hago cinco cuadras o un bacheo. Ese es el debate que nos sirve a nosotros como fuerza política...

 

(Interrupciones ‑ Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Orden, por favor, señores Ediles.

 

SEÑOR LUJÁN.- Es el mínimo debate posible.

 

Lo que nosotros estamos proponiendo es que discutamos el proyecto todo, y estamos dispuestos a discutirlo. Es por eso que ahora pusimos la Comuna en Debate, para discutir esto, qué es lo que queremos reformular. Como dijo el Edil Silva, queremos capitalizar cuatro gobiernos y 18 años para seguir mejorándolo y proyectándolo hacia el futuro.

           

Por lo tanto, no nos digan que nosotros no nos revisamos y no hemos tenido un proceso autocrítico de profunda revisión, como lo hemos tenido cada vez que ha habido una Comuna en Debate, como en este proceso, porque queremos perfeccionar esta herramienta que nos ha dicho y nos dice la población cada cinco años que es aceptable. Porque eso es lo que yo mido. Podré medir alguna encuesta relativa a si levanto bien la basura o si soy capaz de cambiar la lamparita en tiempo y forma; pero la sociedad me dice que la forma de capitalizar esta nueva cultura es parte de esta nueva era de la izquierda en el gobierno, que es mucho mejor como proyecto de gobierno de la ciudad de Montevideo que el que había antes. Esto lo dicen las elecciones sucesivas, en las cuales crecemos en aceptación popular. Por eso digo: ¿cómo medimos nosotros si es un fracaso o un éxito? Yo lo mido cada cinco años, sin duda; después miraré las encuestas relativas a si levanto un poquito mejor la basura acá, a si tapo un poquito más lento los pozos allá. Ahora, vengo del 32% y estoy en el 60% después de cuatro gobiernos.

 

Por consiguiente, decimos que este proceso, que adoptó la ciudadanía de Montevideo y que otros departamentos ahora están viendo que tiene sus beneficios como forma de gobernar, es un proceso que no sólo tiene futuro, sino que es la nueva forma de relacionar el Estado con una sociedad que pretende participar en aquello que le ha prometido una fuerza que está gobernando. Entonces, discutamos esto que le hemos planteado a la ciudad como debate, esto que ha instalado el Intendente Municipal y las Comisiones en la Junta Departamental que es la Comuna en Debate; discutamos el proyecto político, y vuelvo a resaltarlo, cultural. Porque no es sólo un proyecto político, es cultural también...

 

(Interrupción de la señora Edila Glenda Rondán)

 

______Y sociológico. Muy bien, señora Edila. En el perfeccionamiento de las relaciones de poder entre vecinos, ciudad y gobierno es donde nosotros estamos edificando una nueva forma de gobierno y de reforma del Estado. Es lo que estamos reivindicando desde hace mucho tiempo en esta Junta Departamental, y creo que es el proceso de base que tenemos que defender. Lo demás lo discutiremos con el señor Intendente y los Directores, y a lo mejor nos llevamos algún tirón de orejas porque, en vez de tapar un poquito más los pozos en un lado, pasamos el dinero para que se pode mejor en otra zona, etcétera. Pero son otras discusiones, y las damos en otro lugar. Hoy, el proceso de debate es otro, por eso algunos calificativos que hemos escuchado no nos cierran en cuanto a cómo evaluamos ese proceso. ¿Fracaso? Yo mido el éxito con otros parámetros y con otras apoyaturas. El éxito y el fracaso están medidos electoralmente, porque en definitiva se acepta o no esta forma de gobierno que hemos implantado en Montevideo. ¿Nos castigará la población porque no levantamos la basura o no hacemos las veredas? Lo hará cuando le pidamos el voto para que ratifique esta forma de gobernar. Lo otro lo discutimos acá.

           

Como verán, ya he terminado. No he querido extenderme….

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles!

           

El señor Edil no ha terminado su intervención. Cuando termine de hablar, los señores Ediles y las señoras Edilas que consideren que han sido aludidos levantan la mano y piden la palabra. Hemos dado muestras en esta sesión y en otras que cuando algún señor Edil o alguna señora Edila se siente aludido o quiere hacer uso de la palabra para una aclaración, ha podido hacerlo. Por lo tanto, les pido que dejen terminar de hablar al señor Edil Luján.

 

(Interrupción de la señora Edila Glenda Rondán)

 

______¡Orden, señora Edila!

           

Puede continuar el Edil Luján.

 

SEÑOR LUJÁN.- Lo que nosotros queremos es invitar a todos los señores Ediles de la oposición a involucrarse en el debate…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Luján.

           

Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 27 en 29.

 

Puede continuar en el uso de la palabra el señor Edil Luján.

 

SEÑOR LUJÁN.- Decía que quisiera invitar a las bancadas de los partidos Nacional y Colorado a involucrarse, a que hagan todos estos aportes en ese maravilloso proceso de discusión y de revisión de este proyecto político. Creemos que acá han aportado muchísimo y, sin duda, lo vamos a estudiar detalladamente en los próximos días a lo efectos de trasladarlo a ese proceso en el que todos estamos involucrados.

           

Hoy hemos aprendido mucho. Los Ediles de la oposición han resumido un montón de reclamos que ya hemos escuchado en los barrios a los que vamos. Ellos lo han sintetizado porque, obviamente, se han centrado en hacer un decálogo de críticas, y está bien. Como estamos en el tema del Presupuesto y tenemos el defecto de ponerle números a todo, les digo que pasaremos a discutirlo junto con el Presupuesto y  nos abocaremos a mejorar la parte de gestión de los servicios.

           

Para esta bancada, sin duda, lo importante es la otra discusión, lo que dije primero: la consolidación y el desarrollo de este proceso político, de este proyecto en el que hemos puesto demasiado esfuerzo, aunque sabemos claramente que se va a  transformar de forma permanente.

           

Me solicita una interrupción el señor Edil Silva, que le concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir el señor Edil Silva.

 

SEÑOR SILVA. (Gastón).- Avanzando en alguna cuestión que tal vez tenga que ver con lo puntual o con lo particular, que es una parte de toda esta discusión, quiero decir que hoy, por ejemplo, se nombró el tema de los Secretarios de las Juntas. El señor Edil Ripoll propuso una forma diferente que está contemplada en la ley de reforma del Estado, la ley de descentralización, y es que cuando se vote al Intendente y a los Ediles Departamentales se va a votar por circunscripción electoral o Junta Local a un vecino o a una vecina. De esa manera, quien tenga más votos va a ser el alcalde de esa localidad. Por lo tanto, se va a eliminar la figura de Secretario o Secretaria de Junta Local, que cumplió un papel en este proceso que nos ocupa. Es decir que eso está contemplado.

 

Lo de la relación de dependencia a la que aludió la Edila Ferro, me parece bien; posiblemente haya que estudiar no las competencias que están establecidas en el decreto, sino las relaciones de dependencia, y que quede como una especie de protocolo de relaciones de dependencia.

 

Con respecto al sistema, hoy el Edil Osta decía que reafirman la descentralización, pero que no están de acuerdo con este proyecto o simplemente piensan que este proyecto ha fracasado. Perfecto: estamos de acuerdo con la descentralización; entonces, la forma ‑una oficina, vecinos, partidos políticos, una zona‑ es lo que está en discusión. Deberíamos entrar a discutir la forma, el sistema que se ha dado el proyecto, lo que a ustedes les parece bien o les parece mal.

 

También se habló del tema del divorcio con la realidad, y alguien dijo que esto podía ser una manera de amortiguar el impacto directo sobre el Intendente, los Departamentos o sobre la centralidad del Gobierno, porque pone como un campo de batalla por delante y ahí la gente se entretiene haciendo trámites, reclamando, quejándose, y la aleja de quienes tienen efectivamente la responsabilidad de gobernar; es decir, la amortiguación de la circunstancia social. Nosotros decimos que es lo contrario: que el Gobierno, de esta manera, con este diseño que tiene establecido para el departamento, se expone más, muchísimo más; no solamente se expone por lo que sale desde lo central, por las apariciones en los medios, sino que se expone porque está en contacto todos los días con los vecinos del departamento de Montevideo. Y no está en contacto el Intendente, sino que lo están el Secretario, la Junta Local, el Concejo Vecinal y el Centro Comunal Zonal. El hecho de llevarse el gabinete a cuestas no me parece una cosa menor. No me parece menor que cualquier autoridad, de cualquier país, de cualquier Gobierno, de cualquier signo político, tenga la posibilidad y la voluntad de acercarse a aquellos que le dieron o no el voto, que le dieron o no su confianza. Eso me parece muy importante. No es cargar con un gabinete y pasearlo por el departamento de Montevideo; es estar presente ahí. Que esto en su oportunidad le haya dado resultados o réditos al doctor Tabaré Vázquez, a Mariano Arana, o le pueda dar réditos a Ricardo Ehrlich, es otra cosa; desprendámonos de las figuras y quedémonos con la acción.

 

El Edil Luján hablaba de qué discutir y del contenido, de la sustancia, de la descentralización en sí, y el Edil Brum no lo puso en cuestión, porque tiene otra visión sobre la forma de llevar adelante el tema Gobierno‑gobernados, forma que, por supuesto, es absolutamente legítima, porque también la izquierda tiene ‑y lo ha demostrado‑ un sentimiento republicano importante. Pero hay cosas que tenemos que discutir, como el tema de la gestión y la participación, porque ¿qué es la descentralización? Es hacer las cosas bien, rápido, de forma sencilla, con la gente participando; se terminó, no hay más verso, eso es la descentralización. Pero si hay una buena gestión y no hay participación ciudadana, es como la mitad del Gobierno; y si hay participación ciudadana, si llenamos Montevideo de asambleas y la gente manifiesta por las calles, pero no hay buena gestión, no sirve para nada. Entonces, la ecuación dialéctica de cómo se resuelve el tema es que haya una buena gestión con gente participando, y  gente participando para que haya una buena gestión. En esa ecuación que nosotros tenemos planteada en este momento, y la tenemos planteada desde hace 18 años a la fecha, tenemos que resolver cosas, tenemos que mejorar cosas, tenemos que profundizar; por supuesto que sí. Ahora, tampoco digamos que el hecho de la no participación o de la baja participación obedece o es el reflejo de cómo se lleva adelante la descentralización del departamento de Montevideo. Miremos el país, miremos las organizaciones sociales, políticas y partidarias del país, miremos a Brasil, miremos a Argentina, miremos a Chile y vamos a ver que hay un fenómeno de participación que no es nacional: es regional y  mundial. No vamos a entrar en esa discusión acá porque, además, me van a decir que estoy dando clases y no me gusta.

 

Me parece que vamos llegando al punto de tomar las cosas que son importantes. Entonces, con la colaboración y la buena voluntad que todos han demostrado ‑más allá de algunas intervenciones de corte apocalíptico‑ recojamos, si somos inteligentes, lo que puede ayudarnos y mejoremos este proceso que se llama descentralización.

 

Nada más.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede continuar el Edil Luján.

 

(Dialogados)

 

_____Aclaro que se pide la palabra para contestar a alusiones o para hacer aclaraciones cuando el señor Edil finaliza  su intervención.

 

(Interrupción de la señora Edila Rondán)

 

SEÑOR LUJÁN.- Voy a seguir hablando.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Parece mentira, pero voy a aclarar esto: en realidad, la interrupción es concedida por el Edil que está en uso de la palabra, no por el Presidente. El Edil Luján pide para seguir en  uso de la palabra.

 

(Interrupción de la señora Edila Rondán)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señora Edila!

           

Sigue en uso de la palabra el señor Edil Luján.

 

SEÑOR LUJÁN.- También ha estado muy presente acá en este debate un tema muy importante. Cuando el Edil Silva habla del acercamiento de la población organizada a los organismos de poder y de territorializar los ámbitos de gobierno, teóricamente, en términos políticos, eso puede terminar en una gran exposición pública y política. Si la cosa estuviera tan mal como dicen que está, tendría una fragilidad muy grande como proyecto.

           

Nosotros nos hemos dado cuenta de que es todo lo contrario. Lo que hace frágil a  un proyecto político es la centralización, como ocurría antes de estos cuatro gobiernos. Acuérdense de las grandes colas en los atrios; ir a pagar a la Intendencia Municipal era toda una locura.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR LUJÁN.- También tuvimos que participar en el diseño de una nueva forma de relacionamiento. En definitiva, lo que pasa es que la población mira, evalúa, analiza la historia.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Creo que, en realidad, con este debate y con la profundización de este proyecto, lo que estamos haciendo es proyectar a Montevideo hacia un Montevideo mucho más moderno, participativo y solidario. Por lo tanto, auguro mucho más de un 60% en la próxima votación.

           

Gracias, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

SEÑOR OSTA.- Pido la palabra para contestar a una alusión.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Osta.

 

SEÑOR OSTA.- Yo siempre destaco la forma descarnada y real que se utiliza a veces para plantear los temas. Entonces, celebro que Luján admita que estamos en un debate de naturaleza política.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

           

Está en uso de la palabra el Edil Osta. No interrumpan, por favor.

 

SEÑOR OSTA.- Se han expuesto y despejado aquí intenciones más o menos consensuadas en cuanto a objetivos que nadie podría desconocer de bienestar para la ciudadanía, y se está diciendo acá que se está en la construcción de una herramienta política que ha tenido frutos electorales. Punto; esa es la realidad y así ha sido expuesta.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

            No dialoguen.

 

SEÑOR OSTA.- Cuando nosotros discutíamos aquí sobre la Rendición de Cuentas, señor Presidente, decíamos que no solamente en la descentralización, sino que en varios aspectos de la Intendencia, desde nuestro punto de vista,  había una situación de mala gestión y que, a nuestro entender, esto era un fracaso, creo que un Edil socialista se reía, nos decía que estábamos alejados de la realidad y que las encuestas mostraban tal cosa.

 

Por lo tanto, también quiero adherirme a la posición del señor Intendente, que le está prestando un poquito más de atención a la opinión pública hoy, que no actúa con la soberbia de decir: “Tuve algunos votos antes...” A nosotros nos pasó.

 

Cuando empiezo a escuchar que no atienden las encuestas, pienso que yo ya vi eso.

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

           

Está en uso de la palabra el Edil Osta, les pido por favor que lo escuchen.

 

SEÑOR OSTA.- Hoy el señor Intendente dice: “Las encuestas señalan...” Lo vivimos en carne propia, porque hay que tener autocrítica. Cuando uno a veces se aleja de determinadas situaciones dice las cosas que estoy escuchando hoy; el señor Intendente ha optado por tomar otro camino y dice: “Las encuestas son señales que deben ser escuchadas”.

           

Y yo no sé si en los barrios están discutiendo todo ese tipo de disquisiciones teóricas de herramientas de poder para perpetuarse en el gobierno y construir la nueva sociedad del siglo XXV. Lo que sí me queda claro, señor Intendente, es que cuando acá vino el Defensor del Vecino y presentó los problemas de la gente dijo que eran los siguientes: ruidos molestos, alumbrado, vialidad, limpieza, estacionamiento, seguridad, tránsito y transporte, ferias, todas cosas muchísimo más mundanas, de todos los días, de esas que a la gente le preocupan en lo más estricto de su privacidad y que no siempre se entienden. Entonces, señor Presidente, ahí hay una diferencia, claro que sí. Acá no se trata de los buenos y los malos; de los que pensamos que hay que conservar el poder y no dárselo a nadie más, y los buenos que quieren compartir el poder y, por lo tanto, son más buenos. Eso es una expresión de tipo novelesca, de tipo Blancanieves, y eso no es así, la sociedad no es así. Nosotros pensamos que la responsabilidad de la gestión del gobierno ‑creo que es lo que no entendía hoy Silva‑ se diluye en este tipo de actitudes. Que lo fortalece desde el punto de vista político‑partidario, fantástico. Está bien, me parece bien que lo digan.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Pero lo que está claramente definido aquí es que, en contraposición a esa posición netamente político-electoral, está esta, más mundana, más de todos los días, que ve que la gente no soporta más los malos servicios municipales.

           

Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

           

Tiene la palabra para contestar a una alusión el Edil Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Gracias, señor Presidente.

           

Yo lamento la intervención del Edil Luján, porque nosotros hicimos una intervención en un tono constructivo. Hablamos de esas pequeñas cosas; no sé, capaz que por mi pasado en los Concejos Vecinales, donde veía que la gente iba a pedir esas pequeñas cosas que nombraba el Edil Osta. Creo que la respuesta a esas pequeñas cosas hace al centro del debate de la descentralización.

 

            Yo no sabía, señor Intendente ‑y lo tengo que nombrar‑, que usted comparte la visión de que la descentralización es un proyecto político de todo el Frente Amplio. Si es así y usted avala eso, yo no estoy dispuesto a aportar más ideas, porque entonces estoy aportando ideas hacia un proyecto político a un partido, no hacia una herramienta de construcción de ciudadanía como me lo había vendido hace muchos años el Frente Amplio. La verdad es que ese es un cambio de visión que a mí me gustaría que se aclarara, es decir, si esa visión del Edil Luján es compartida por usted. Yo, sinceramente, se lo pido, porque realmente me parece que ahí sí tendríamos que hablar con nuestros Ediles Locales, con nuestros Concejales Vecinales, y decirles: “Muchachos, no participen más en este sistema, que es la herramienta del proyecto político del Frente Amplio para sustentarse en el poder”. Si es el reconocimiento a eso, yo lo lamento. La soberbia es uno de los pecados más graves del hombre. Yo lamento que no le interesen esos problemas pequeños de la gente. Yo creo, señor Presidente, que veníamos muy bien, pero justo se plantea este tema que introduce un elemento político, no nuevo pero sustancial en lo que tiene que ver con los partidos. Porque si es así hay que callarse la boca, no hay que decirlo; porque si públicamente se hace un reconocimiento de toda una fuerza política acerca de la descentralización, que es la madre, el caballo de batalla de todas las reformas de esta Administración desde que empezó el doctor Tabaré Vázquez hace 18 años, estamos denunciando que es el instrumento político del Frente Amplio. Yo lamento que sea eso.

 

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

SEÑOR LUJÁN.- Pido la palabra para contestar a una alusión.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- En realidad, no hay alusión de alusión; ese es el problema que tenemos. No existe, no está contemplado en el Reglamento la alusión de alusión. Por lo tanto, señor Edil…

 

(Interrupciones - Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

            Tenemos una Mesa y un Presidente que interpreta el Reglamento: no hay alusión de alusión.

 

            Por una alusión, tiene la palabra el Edil Baltasar Brum.

 

SEÑOR BRUM.- Gracias, señor Presidente.

 

            Primero, quiero decirle que esta intervención no es para entrar en debate ni nada por el estilo, es solamente para aclarar el punto. Es para decirle que yo jamás cometería el atrevimiento de decirle a esta izquierda que no es republicana; no lo dije ni lo haría. Hace 20 años lo discutíamos en la FEUU, y en esta misma situación. Yo creo que en esta forma de gobierno hay situaciones y resabios filosóficos anteriores; honestamente, es lo que siento. Pero esta izquierda que está gobernando es republicana. ¡Bienvenida!

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para una aclaración, tiene la palabra el Edil Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Gracias, Presidente.

 

            Uno a veces tiene la percepción de que ha entrado en un diálogo de sordos. Por lo menos de nuestra parte, acá nadie discutió ni puso en tela de juicio la descentralización. Ahora, sí decimos que no estamos de acuerdo con la descentralización que ha llevado adelante hasta este momento el Frente Amplio. Acá lo que sí hay ‑es lo que aseveramos nosotros‑ es un problema de gestión; a nuestro juicio, un profundo problema de gestión. Nadie va a negar los problemas que tienen los Concejos Vecinales y las Juntas Locales, la frustración que tienen sus integrantes. ¿Por qué abandonan sus cargos? ¿Por qué no se cristalizan o no se ejecutan las propuestas que ganaron en el Presupuesto Participativo? Es sobre eso que hay que discutir.

 

Para finalizar, señor Presidente, quiero decir que con asombro escuché que este no era el ámbito para hablar de estos temas. El ámbito adecuado es la Junta Departamental, es el Plenario. Después lo derivaremos a las Comisiones o adonde sea, pero no vamos a salir al boliche a hablar de los problemas de gestión que a nuestro juicio ‑capaz que estamos equivocados‑ tiene la Intendencia. Como lo dije en mi intervención, esa no es sólo la opinión del Partido Nacional o de la oposición, es también la del Defensor del Vecino. Además, por algo el señor Intendente reunió en reiteradas ocasiones al gabinete, y por algo Ediles oficialistas han hecho críticas. El problema es la gestión. La descentralización está bien; ésta, para nosotros, no lo está.

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

            Tiene la palabra el señor Edil Fitzgerald Cantero.

 

SEÑOR CANTERO.- Le voy a conceder una interrupción de un segundo a la Edila Glenda Rondán.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir la Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Muchas gracias.

 

            Yo, simplemente, quiero felicitar al Edil Luján por su absoluta y descarnada sinceridad; él dijo la verdad. Lo único que yo quiero decir es que eso, por lo menos a mí, no me lleva a asombro. No cuestiono el procedimiento; cada partido electoralmente se maneja como quiere, como puede o como le parece mejor. Lo que sí quiero aclarar es que muchos de nosotros hace rato que lo sabemos. Lo que pasa es que, a pesar de eso ‑ahora hablo por mí‑, siento que tengo que seguir colaborando, porque después de mayo yo, si bien respondo a la interna de un partido, sigo siendo Edila por Montevideo y ustedes el Gobierno. Entonces, tengo que ser minoría constructiva y ayudar a construir. Pero no soy boba: que este es un proyecto político para juntar votos lo tengo claro, y los felicito...

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑORA RONDÁN.- Nosotros fuimos unos bobos y no lo hicimos. Más claro que eso, nada.

 

            Gracias, Edil Fitzgerald Cantero.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Sigue en uso de la palabra el Edil Fitzgerald Cantero.

 

(Interrupciones)

 

______El tema es así: la señora Edila, al estar en uso de una interrupción, puede hablar hasta cinco minutos, no un segundo. Durante ese tiempo puede opinar ‑siempre dentro del tema‑ sobre lo que se le ocurra; después otros se anotarán y opinarán otra cosa. Lo que tienen que entender todos los Ediles es que cuando les gusta “trancar” fuerte a todos, pasan las cosas que pasan. Y está bien, es parte del debate...

 

(Dialogados)

 

______Lo que pasa es que los Ediles interrumpen porque todos hablan.

 

            Tiene la palabra el Edil Fitzgerald Cantero.

 

SEÑOR CANTERO.- Gracias, Presidente.

 

            Primero quiero dar las buenas noches al señor Intendente y al equipo municipal que lo acompaña.

 

            Evidentemente, uno se prepara para una instancia de estas características, y después ciertas intervenciones trastocan todo; entonces, lo que uno iba a decir ya no tiene tanto andamiento como antes. De todas formas, trataremos de decir algunas cosas que uno ve y, sobre todo, uno va palpando a través del trabajo de la Comisión de Descentralización de la Junta.

Yo creo que hay una gran confusión. Eso se ve tanto en las Juntas Locales como en los Concejos Vecinales, que me parece son el núcleo de la descentralización junto con lo que debe ser ese aparato administrativo esparcido por el departamento.

 

Hay algunas cosas que coliden con la propuesta política del Frente Amplio. Se fortalece o se quiere fortalecer la descentralización y el trabajo o el rol de los órganos locales, pero por otro lado vemos críticas sobre, por ejemplo, cosas tan simples como las actas de las sesiones de las Juntas Locales. Algunos hemos tenido acceso a algunas de ellas y vemos las carencias que tienen, o las dificultades que tienen los Ediles para acceder a lo que trataron una semana antes. Nosotros hemos escuchado comentarios de Ediles del Partido Colorado que dicen que en algunas zonas tienen problemas para acceder a las actas de las propias sesiones de las Juntas Locales. Entonces, ¿de qué proceso de descentralización estamos hablando si sus órganos locales no tienen, siquiera, las herramientas que deberían tener? Entendemos que si tanto les interesa y quieren a esta descentralización, deberían tener un cuerpo de taquígrafos para que las actas de las Juntas Locales cuenten con las garantías necesarias. Sabemos que hay funcionarios municipales que levantan actas, pero no lo hacen cuando están de paro, lo que lleva a que el proceso no funcione.

           

Se les paga buenos sueldos, por ejemplo, a los Secretarios de las Juntas Locales. Ese dinero nosotros creemos que puede ser utilizado en esto, si tanto les interesa la descentralización, o en obras ‑cosa que sería más de nuestro gusto‑, que entendemos que es lo mejor que se puede hacer por los vecinos de Montevideo. La ausencia de obras en los barrios puede ser anecdótica para alguien, pero para nosotros es fundamental porque es lo que los vecinos perciben como inacción de la Intendencia.

 

(Murmullos)

 

______Con respecto a lo que decía el Edil Ripoll sobre los Secretarios de las Juntas Locales ‑que ganan muy bien‑, cuando hace tres años ‑en julio de 2005‑ nos reuníamos con el señor Intendente nos decía que él prefería un sistema de elección directa de los Secretarios de Juntas Locales.

 

(Murmullos)

 

______Pero en ese sentido nada ha pasado en este lapso, pues siguen siendo designados de la misma manera.

 

También se nos decía que iban a ser elegidos según criterios técnicos, no políticos, cosa que tampoco sucedió porque, evidentemente, todos responden a diversos sectores del Frente Amplio.

 

(Murmullos)

 

SEÑOR OSTA.- Señor Presidente: por favor, ampare al orador en el uso de la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles!

 

SEÑOR CANTERO.- Yo quiero traer un tema que tiene que ver con la academia y que espero sea considerado como tal. Es una opinión de Alicia Veneziano, conocida por muchos, y creo yo que no es votante del Partido Colorado. Ella decía que el Secretario de la Junta Local “se ha transformado en la persona visualizada por la sociedad local y articuladora, de hecho, de los polos social y político de los CCZ. Creemos que la centralidad de esta figura se explica por la necesidad de continuidad de la gestión a nivel local, de coordinación con la IMM, y de articulación entre las instancias de representación político-partidaria y participación social. En definitiva, cumple las funciones que, en el sistema diseñado, debería haber cumplido el ‘polo institucional’ que, en el sistema implementado, aparece totalmente diluido ya que está desprovisto de todo peso decisorio en manos del Director y los funcionarios del CCZ. El Secretario de la Junta Local constituye, en los hechos, un centro de responsabilidad gubernativa e imputabilidad ante los distintos actores implicados en el sistema y ante la ciudadanía local. Ciudadanía que, por su parte, necesita tener ante sí una ‘cara visible’ en una cultura política donde el peso de los líderes (o caudillos) sigue siendo central”. Esto lo decía, repito, Alicia Veneziano en el Nº 2 de la revista “Política y Gestión” de la Universidad de San Martín, Buenos Aires.

Comparto la posición de una politóloga que, repito, no nos vota a nosotros, y queda clara la vinculación política de los Secretarios de las Juntas Locales y la extensión de lo que son esos cargos políticos, 18 cargos políticos más que tenemos en el departamento.

           

Los propios Concejos Vecinales se han politizado. Realmente, tengo un gran asombro desde hace unos días, señor Presidente, y me parece que esta es la instancia para compartirlo. Leo la última publicación de “Periscopio”, que es una publicación de la zona este del departamento. Dice: “14, 15 y 16 de agosto.

           

“Preparación zonal para el Congreso del Pueblo.

           

“El miércoles 12 de marzo se realizó, en el salón comunal de la cooperativa de viviendas Covitrivi, una reunión zonal preparatoria del Congreso del Pueblo (CP), que está fijado para los días 14, 15 y 16 de agosto en lugar a determinar.

           

“En la reunión del 12 participaron concejales locales” ‑vecinales‑ “vecinos en general y dirigentes del PIT‑CNT. Allí se decidió enfocar la discusión sobre tres ejes: País productivo, País democrático y País social. El Concejo de Vecinos” ‑Vecinal‑ “será el encargado de llevar la discusión a las cuatro sub-zonas en que está dividido el zonal 11. Por ahora las reuniones son en el INJU (18 de Julio 1873) los martes, a las 17:30 horas.

           

“Los postulados.

           

“‘No pago la deuda externa’, ‘Derogar las AFAP’ y ‘Anular la ley de impunidad’ son los principales postulados de este Congreso del Pueblo, que fue inaugurado el 14 de setiembre del año pasado en el teatro El Galpón. Ese día se constituyó la Comisión Nacional Preparatoria del Segundo Congreso del Pueblo bajo la consigna ‘Un pueblo. Un congreso...Toda la esperanza’.

           

“De acuerdo a uno de los documentos emanados de la instancia de setiembre, ‘La puesta en marcha del proceso de movilización y debates que significa un Segundo Congreso del Pueblo es un camino para superar los bajos niveles de militancia actuales y un paso fundamental para hacer crecer al bloque de los cambios en tamaño, movilización, organización, definiciones programáticas y capacidad política’.

           

“También se plantea dar la discusión para crear un ente testigo de la industria de la carne que esté diferenciado del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y la defensa de las empresas públicas. Además, crear un ente que sea banco de inversión, la creación de un Instituto Nacional de Derechos Humanos, nacionalizar la minería, impulsar una justicia tributaria más equitativa que la actual, crear una asamblea constituyente, ejercer el control aduanero, control estatal del agua, la tierra, la semilla y la producción y derogar las AFAP.

           

“Mayo de 1965 en la historia.

           

“Esta segunda edición del Congreso del Pueblo reivindica la importancia que tuvo el realizado en 1965, que logró reunir a un espectro muy amplio de sectores populares para discutir la crisis del país y definir un programa alternativo. La iniciativa de realizar aquel Congreso había surgido en setiembre de 1964 desde el movimiento sindical, cuando se constituyó en el Platense Patín Club la Convención Nacional de Trabajadores. El grado de participación y la profundidad del programa elaborado, sentaron las bases para lo que fue, en 1971, la conformación del Frente Amplio.” 

 

O sea, hay un Concejo Vecinal que está trabajando por esta propuesta, lo que hace tres o cuatro días ‑repito- me asombró. Pero ahora, ante las expresiones del Edil Luján, queda bien claro cuál es el camino y cómo se utiliza esta herramienta.

           

Los Concejos, además, caen en algunos errores. Se consideran que están por encima de las Juntas Locales, de los Ediles. Hemos tenido un montón de problemas de interpretación de reglamentos y de decretos. Ediles locales del propio Frente Amplio no conocen las normas. El año pasado ‑usted, señor Intendente, está en conocimiento de esto, porque aceptó la renuncia‑ un Edil local del oficialismo administraba fondos municipales. Además, era un individuo que hacía dos períodos era Edil local y diez años que administraba esos fondos. O sea que no era un desconocido; no era un persona que recién se incorporara a eso.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el Edil Fitzgerald Cantero.

 

Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 24 en 25.

           

Puede continuar en uso de la palabra el señor Edil Fitzgerald Cantero.

 

SEÑOR CANTERO.- Muchas gracias, compañeros.

           

Otra cosa: falta un reglamento único de funcionamiento para los Concejos Vecinales. Además, por un lado se exhorta a la gente a que participe; se hacen grandes campañas y se gasta mucho dinero para eso. Si alguien participa, si se candidatea y logra entrar en el Concejo Vecinal pero luego actúa distinto a lo que piensa la mayoría, lo expresa o hace declaraciones a la prensa, puede ser expulsado o sancionado. Incluso, se lo sanciona en época de elecciones para que no pueda candidatearse nuevamente. También tenemos ejemplos de eso y todos los compañeros los conocen.

           

En la Comisión de Descentralización hemos recibido ‑se ha dicho en el día de hoy‑ a los Concejos Vecinales, que han venido a opinar sobre el proceso de descentralización. Hay Concejales que nosotros no sabemos a quién votan ‑tampoco nos importa‑, pero las cosas que dicen son bien claras. Entonces, si lo dice un Concejal que capaz que es del oficialismo, tiene más fuerza que si lo dice un Edil de la oposición.

 

El 27 de febrero de 2008 la señora Alicia Fernández, del Zonal 15, dice: “Hay cuatro o cinco Concejales que ‑como vulgarmente se dice‑ le hacen los mandados a los sectores políticos (...) Por pensar diferente no somos menos que nadie; eso es el abecé (...). Pero hay cuatro o cinco Concejales que manejan las informaciones”.

 

El señor Almada, del mismo Concejo, dice: “...se nos ha ocultado información, fundamentalmente, y eso ha llevado al descreimiento de los vecinos que se han juntado para elaborar esas propuestas en torno a qué papel juega el Gobierno Departamental y, principalmente, qué papel juegan los vecinos en el proceso de la descentralización.”

            “(...) la compañera Miriam Rodríguez” ‑le dice compañera a la señora Directora, o sea que imagino que no es de mi partido‑ “no entendemos por qué ni siquiera llamó para al menos poner una excusa ante los vecinos y ante los Concejales que estaban allí presentes” ‑la esperaban en una reunión‑ “para expresar los motivos de no participar. Sí sabemos cuáles son los motivos de fondo: las grandes decisiones de la zona se toman en otro ámbito, no en el Concejo Vecinal.

           

“El Concejo Vecinal no se reúne desde diciembre (...) Los errores cometidos hasta la fecha están teñidos de vicios partidarios...”, dice este Concejal.

           

Alicia Fernández nuevamente dice: “Concretamente, lo que me inquieta es la poca participación. Fíjense que, de 49 que nos presentamos, a veces logramos llegar a ser 17, que es el mínimo requerido para funcionar. Esto es el declive, y eso a mí me preocupa, porque si hablamos de participación tenemos que generarla, y es lo que no se hace. ¿Por qué digo esto que puede sonar grueso? Porque queremos estar en la misa y en la procesión, y a veces no se puede; por lo tanto, hay que delegar. Considero que nos enriquecemos más cuando hay muchas cabezas que pensamos distinto. También está el tema del respeto por pensar distinto, que me parece que es el quid del asunto, el problema grueso que tiene este Concejo”.

           

El Concejal Héctor Rodríguez, del Zonal Nº 2, dice: “El proceso, como está planteado de acuerdo con el decreto, hizo techo; no va a crecer más de lo que está. Este no es problema de la gente; no se trata de que los Concejales no trabajen, no se trata de que la propuesta sea mala. El problema es que materialmente, producto de los temores que tenemos ‑y vamos a hablar a calzón quitado, porque acá somos todos mayores‑, a la hora en que se hizo este decreto se tuvo miedo de poner comisiones vecinales porque se pensaba que el Frente Amplio iba a cambiar los nombres de los comités de base e iba a poner  las comisiones. Por tanto, hoy esto está amputado.

            “Además de hacer techo, como somos bastante críticos y duros con todas las cosas que hacemos, a la hora de analizar el proceso de descentralización pretendemos hacerlo como si tuviéramos una total inserción en la sociedad. Es como si la Intendencia tuviera metidos sus dedos en toda la sociedad, en cada uno de los rincones, en cada una de las agrupaciones.

           

“Yo vivo en Palermo. El Zonal correspondiente no es igual al 15, que fue el que hace un momento estuvo acá. En Palermo la gente me dice que no va a caminar 20 cuadras de noche, con lo peligrosa que está la calle, para llegar al Comunal a participar en una Comisión temática que es cerrada. Entonces, la gente no se entusiasma; esta es la realidad. Reitero que este proceso hizo techo”.

           

El Concejal Enriquez del Zonal Nº 3 dice: “El Programa de Mejora de Gestión crea problemas en el gerenciamiento. Nosotros decíamos que cuando se reformaban los Centros Comunales y se gastaba dinero en ello se lo hacía en aras de un proceso de mejora de gestión, pero lo cierto es que a los vecinos que estamos en ese lugar tan particular que nos designa la descentralización, en la parte del tejido social más llano, esa mejora de gestión no nos llegaba por ningún lado. O sea, esa mejora de gestión no la teníamos, no la veíamos, no la sentíamos en la prosecución del trámite que iniciaba el vecino. Porque cuando el vecino iba, el problema seguía siendo exactamente el mismo; o sea, se planteaba el problema, se iniciaba el trámite y éste empezaba a derivar.

 

“Entonces, la información no llega, no es buena y es despareja.

“La descentralización está estancada. No hay voluntad política para hacerla funcionar bien.

           

“Hay tres preguntas que se podría hacer sobre la descentralización. ¿No se quiere profundizar la descentralización? ¿No se sabe cómo profundizarla? ¿O no se puede hacerlo?

 

“Hay cosas que son obvias. Si uno analiza un foro de hace cinco, seis o diez años, se encuentra con que lo que va a tratarse en este foro de abril ya se estaba planteando en aquel momento. Entonces, me parece que es necesario que en el foro haya varios otorrinos y también varios neurólogos ‑no alcanza sólo con oír-, para que el cerebro funcione y estén esas propuestas. Digo esto para que no ocurran estas cosas”.

           

Señor Presidente: capaz que para algunos esto suena a cáscara o a mera anécdota. Yo creo que la cáscara también hay que verla, porque cuando doña María va a la feria mira la cáscara para saber si la fruta está podrida.

           

Tenemos que ver de qué toma de decisiones estamos hablando. Que los vecinos toman decisiones...; acá son sus compañeros Concejales los que lo dicen. ¿De qué transformación del poder se habla? Que ha sido un fracaso creo que está más que demostrado.

 

Sin duda, señor Presidente, yo quiero saber si el señor Intendente tiene real conocimiento de esto. Escuché decir algunas cosas como, por ejemplo, que ahora no hay colas y que eso se debe a la descentralización. Será a la descentralización de Abitab y Redpagos, porque en un Centro Comunal  no se puede pagar ninguna una factura.

 

Cuando uno escucha que esto es un proyecto político ‑creo que no es ningún secreto entre nosotros, pero ahora se lo manifiesta públicamente, tajantemente y con una sinceridad que realmente reconozco‑, creo que también hay que decir que se ha usado a la gente desde el año ’93 hasta acá; se la ha usado. Se han usado las instituciones para un proyecto político. Los individuos, señor Presidente, son el Estado. Decir que la discusión sobre la descentralización no tiene que ver con las soluciones para los vecinos, con el alumbrado, la poda, y todo esto de lo que venimos hablando, es situar la discusión por fuera de lo tangible y ponerla en un nivel de abstracción bastante elevado, al que si quieren podemos entrar, pero me parece que lo deberíamos hacer después de hablar de estos temas.

 

Creo que la intervención del Edil Luján me exime de mayores argumentos acerca de cómo utilizan la descentralización, esos U$S 26:000.000 que se van de los bolsillos de los montevideanos para las necesidades funcionales del Frente Amplio. A confesión de parte, relevo de pruebas, Presidente.

           

Lo único que quisiera saber es si el señor Intendente coincide con esto.

           

Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

           

Tiene la palabra la señora Edila Graciela Garín.

 

SEÑORA GARÍN.- Gracias, Presidente.

           

Yo quiero decir que tengo confianza en el proyecto, proyecto cuya fortaleza es la participación. Ha pasado por varias evaluaciones; se ha reconocido que había cosas que no estaban bien. Se ha modificado el decreto en varias oportunidades.

 

Tengo confianza y también soy garante de este proceso. Si me retrotraigo al comienzo, debo decir que he participado desde el principio en las instancias que acá se mencionaron, en el primer foro. Participé en la elaboración del primer Plan Quinquenal. Rescato el aprendizaje que hemos llevado adelante todas y todos: los vecinos, los integrantes de los diferentes gabinetes y Direcciones de las distintas etapas del Gobierno. Ese primer Plan Quinquenal en el que participamos era una sumatoria de necesidades, de carencias. Rescato el avance que en su elaboración ha tenido la ciudadanía de todos los sectores, como en los PLAEDEZ.

 

En esa primera instancia fue muy difícil para quienes integraban las Direcciones y Divisiones de la Intendencia tener que juntarse con los vecinos para elaborar en conjunto. Era difícil para un técnico, para un profesional, tener que aceptar esa sabiduría que tiene el vecino sin haber pasado por la Universidad y sin tener otros estudios. Fueron etapas fermentales. Veo que hoy, que estamos proponiendo la Comuna en Debate, es bienvenido todo esto. Ya hay varios Concejos Vecinales que se están movilizando para rescatar a quienes integramos el primer Concejo Vecinal, a quienes integran hoy ‑sean pocos o muchos‑ este Concejo y a los futuros Concejales, con el fin de trabajar, de aportar y discutir en profundidad cómo vamos a seguir.

           

¡Claro que es un proyecto político de quien está gobernando! Es lógico que así sea. Pero a ese proyecto político se han integrado muchísimos vecinos que no son del Frente Amplio, y han hecho aportes valiosísimos.

            Según lo que expresaron los compañeros Ediles aquí presentes, de todos los sectores ‑que no siempre han participado en instancias de elecciones de Concejos Vecinales‑, van a participar, se van a integrar a esa Comuna en Debate; van a intercambiar ideas. Verán que los vecinos que plantean la poda, o lo que sea, también tienen otra visión de cómo es esta forma diferente de gobernar.

           

Quería rescatar esto. No voy a profundizar más. Reitero que los quiero a todos discutiendo con todos, porque no sirve que no participemos y después queramos…

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, por favor!

 

SEÑORA GARÍN.- …opinar sin saber la realidad.

           

Me solicita una interrupción el Edil Lucas y con gusto se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir el señor Edil Eduardo Lucas.

 

SEÑOR LUCAS.- Gracias, Presidente.

           

Queremos remarcar que este proyecto de descentralización empezó a funcionar mucho antes de que estuvieran las normas presentes. El Intendente de la época, el doctor Tabaré Vázquez, empezó a trabajar con los vecinos antes de que estuvieran todos los decretos y puso a funcionar el proyecto de descentralización. En todo este largo proceso de descentralización se fueron haciendo modificaciones, y todas han apuntado a una mayor participación.

 

Voy a tomar como ejemplo el tema del Presupuesto Participativo. Creo que la propuesta en este último período de gobierno fue altamente generadora de participación. Si miramos la última votación, debemos rescatar un elemento nuevo: la participación de organizaciones sociales en la elaboración de proyectos y en el trabajo de esos proyectos.          A mí me parece que estamos ante un notorio avance en el proceso de descentralización, en este proceso que se generó en los años ’90, cuando se estaba desestructurando todo el aparato productivo y de trabajo. Creo que generar la participación en ese momento tan difícil para la sociedad uruguaya, y en particular para Montevideo, no ha sido un hecho menor.

           

En segundo lugar, hemos tenido varias instancias para analizar este proyecto, para debatir sobre los avances y los retrocesos. Esa discusión ha sido abierta y se ha puesto a consideración de todo el mundo en el Seminario “10 años de Descentralización”, en el último foro que se hizo en el 2005, y ahora en “La Comuna en Debate”.

 

Podemos decir con absoluta convicción y claridad que muchos partidos políticos en Uruguay han planteado en sus programas de gobierno que van a descentralizar, pero después lo han guardado en un escritorio. El Frente Amplio dijo que iba a descentralizar, lo ha puesto a consideración, ha hecho avances y ha discutido permanentemente con la sociedad sobre esos avances.

 

Hay otro punto que quiero remarcar. La Constitución de la República es muy precisa en cuanto al número de integrantes de las Juntas Locales ‑cinco integrantes‑ y, además, con respecto a su composición. Las Juntas Locales están integradas por los partidos que tienen representación en la Junta Departamental. Eso es lo que debemos cumplir. Si la ciudadanía nos ha dado la representación necesaria para que podamos ocupar las Juntas Locales, no queramos poner por medio de la liga lo que no logramos en la cancha.

 

Yo creo que tenemos que participar activamente y cumplir con lo que marca la ley, porque estoy aburrido de escuchar acá que se retacea información y demás; es una protesta sistemática, pero tampoco se acercan a los lugares de participación. Estamos aburridos de críticas. La sociedad uruguaya necesita cambios profundos, una metodología y una forma de relacionarse diferente.

 

Creo que esta discusión fue positiva y, por lo tanto, la aplaudimos.

 

Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Sigue en el uso de la palabra la Edila Graciela Garín.

 

SEÑORA GARÍN.- Me solicita una interrupción la Edila Cecilia Cairo, y se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Habla por la vía de la interrupción la Edila Cecilia Cairo.

 

SEÑORA CAIRO.- Voy a ser muy breve, porque creo que ya estamos al final del debate y estamos un poco cansados.

           

Me extraña sobremanera que nos planteemos y cuestionemos que la descentralización sea un proyecto político. ¿Nunca leyeron nuestro programa de gobierno? ¿Que hay matices en la descentralización? Sí, los hay: nosotros tenemos una forma de ver la descentralización, el Partido Nacional tiene la suya y el Partido Colorado tendrá la suya. Pero todos tenemos un proyecto de descentralización. ¿Acaso eso es un pecado? Le propusimos un proyecto a la ciudadanía, y la ciudadanía votó. Y es ese proyecto el que estamos llevando adelante.

           

Hay varias cosas que me parece importante apuntalar. Capaz que como uno estuvo en el Concejo, como bien dijo el Edil Ripoll, algunas cosas le quedan bastante más claras. Está bueno participar de un Plenario de Concejo, les aseguro. No todos son frenteamplistas, y trabajamos muy bien con los Concejales de los partidos tradicionales. Y ser un militante social no significa no tener filiación política.

 

Muchas veces los Concejales nos equivocamos, y tenemos un período de adaptación para saber que no somos Concejales de nuestro pequeño lugar, sino de todo el barrio. También el poder tiene un proceso de adaptación. El poder decidir, asesorar una Junta Local y saber qué es prioritario o no ‑aunque no toque en mi barrio y le toque al barrio de al lado‑ es un proceso; eso también genera ciudadanía. Creo que la discusión es que eso genera ciudadanía; y la ciudadanía complica. Y ponerse rebelde y decirle a la Administración: “En esto no estoy de acuerdo”, también complica; no se crean que es fácil.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la señora Edila Graciela Garín.

           

Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 28 en 29.

           

Puede continuar en el uso de una interrupción la señora Edila Cecilia Cairo.

 

SEÑORA CAIRO.- En realidad, yo diría que a veces es muy complicado. Muchas veces he salido yo diría que bastante “caliente” ‑por decir la palabra justa‑ con algunos cuestionamientos que se hacen y que uno relativiza porque está acostumbrado a su clima y a su lugar. Es un poco como estamos nosotros acá: a veces creemos que el mundo pasa por acá, y no nos damos cuenta de que afuera pasan otras cosas. Entonces, es muy complicado recibir las críticas de los vecinos, pero nos hace bien, y nosotros estamos dispuestos a recibirlas. Ustedes no saben la cantidad de proyectos que presenta la Intendencia y que después la Junta no lleva adelante y se paran. Así que fíjense que esos vecinos manejan un grado de poder.

           

Sobre que hay mucha gente que salió como ser político de ahí, claro que sí. Todos los que estamos acá, por lo menos, en algún momento nos interesamos por algo, y luego de ese algo terminamos siendo seres políticos. Pero no nacimos así. No hay una elite de seres políticos, sino que hay gente que se preocupa por otros y eso condiciona su sentir de la vida.

           

Entonces, bienvenidas las críticas que le hacen a la descentralización los vecinos; bienvenidas las demandas de los vecinos. El problema es cómo las canalizamos, cómo ayudamos al vecino a responder lo más pronto posible. Ese es nuestro trabajo. Y el proyecto de descentralización es nuestro, va a seguir siéndolo, y queremos profundizarlo.

 

El Presupuesto Participativo hoy es mucho más colectivo. Por eso la pregunta de por qué en el período anterior había más proyectos que en este. Porque empezamos a enseñar a la gente, y los vecinos empezaron a entender, que el problema no era el árbol de su casa, sino que capaz que era la calle de un colectivo. Y cuando los proyectos son colectivos, permitimos que algunas cosas que no sirven para el barrio sí sirvan para el conjunto.

 

Muchas gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señora Edila.

           

Sigue en el uso de la palabra la señora Edila Graciela Garín.

 

SEÑORA GARÍN.- Me solicita una interrupción el señor Edil Morandeira.

 

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir el señor Edil Jorge Morandeira.

 

SEÑOR MORANDEIRA.- A esta altura deberíamos decir a todas y a todos: sobrevivientes, señor Presidente.

           

Uno se siente tentado a hablar, y agradezco sobre todo a las señoras y señores Ediles de la Comisión de Descentralización.

 

Ahora bien, como se decía aquí, cuando nos acercamos al tema de la descentralización ‑esto va a alegrar a quienes hicieron la convocatoria y a los Ediles preopinantes, sobre todo a quienes pertenecen a la oposición‑ nos encontramos con lo que ellos dijeron y diez veces más. Porque cuando se transfiere poder efectivamente, cuando se hace lo que se ha hecho, se generan conflictos, se generan ansiedades. Supongo que el Edil Ripoll debe de haber experimentado esas ansiedades cuando se discutía el Parque Baroffio en el Comunal Nº 7, o cuando se discutía la primera Llamada. Supongo que el señor Valdez, Edil Local, también tendrá sus problemas, sobre los que también hablaba la señora Edila preopinante, y creo que es lo que habrá pasado; porque siempre vamos a tener cincuenta vecinos que quieren que una calle tenga la mano hacia el Sur, y otros cincuenta que la quieren hacia el Norte. De ahí ha salido la riqueza, del ensayo y el error de todos estos años.

           

Últimamente hemos entrado en algo que es mucho más fácil, como recurrir a la televisión, a los diarios y a la radio antes que al Concejo o a la Junta porque, claro, eso es mucho más tedioso. Como decía el Edil preopinante, hay que tener una constancia mayor. Pero no es problema del Frente, del Partido Colorado, del Partido Nacional, de la Unión Cívica ni del partido ultravioleta que tengamos una población muy envejecida, que es lo que también nos genera un problema en cuanto a la concurrencia al Concejo. Porque cuando se habla de los Concejos, rápidamente nos quejamos del número de votantes y de la ejecución de las propuestas del Presupuesto Participativo; y puedo anotarme entre los más críticos, porque nada mejor que alejarnos de triunfalismos o de los pensamientos únicos. Se están ejecutando, no con la rapidez que quisiéramos. Y suerte que el Edil Ripoll lo reconoció; o sea que también hay conflictos y discrepancias dentro del Partido Nacional ‑y esto lo van a tomar como una alusión‑, descentralizador del Interior profundo. No sé cuántos Presupuestos Participativos ha habido en los departamentos gobernados por los descentralizadores del Interior profundo.

           

Se dijo: serio, complejo, alarmante, estancado, detenido. ¿Qué Montevideo recorren las señoras y los señores Ediles que dijeron eso? No es el Montevideo que recorro yo o el que recorremos al menos unos cuantos señores y señoras Ediles.

 

Esperaba argumentos más fuertes que los del informe de un año del mediático Defensor del Vecino. Parece que ahora voy a llamar a Bello de “La Margarita” para que le preste el traje de Superman, porque creo que ahora Fernando Rodríguez, Defensor del Vecino, se ha convertido en Superman, o en el Edil 21, ya que también dijeron que era el Edil 21. Bienvenidos esos Ediles con el argumento que tenemos ahí.

 

Si no fuera autocrítico, el Gobierno no habría escrito documentos como el que también fue citado por el Edil preopinante.

           

Simplemente, señor Presidente, señor Intendente, se habló de República. Digamos que se descentralizó con la universalización del acceso a la educación pública, a Secundaria, con la universalización del riel ‑eso sí que fue descentralización‑ y de la Universidad de la República.

 

Esperemos que todos juntos estemos trabajando. Y termino, señor Presidente, diciendo que esta voluntad se trasmita a los dirigentes mayores, ya que hace años que luchamos por la electividad de las Juntas Locales, y se vote de una vez por todas en el Parlamento.

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

           

Puede continuar en el uso de la palabra la señora Edila Graciela Garín.

 

SEÑORA GARÍN.- Me solicita una interrupción la señora Edila Cristina Ferro, y se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir la señora Edila Cristina Ferro.

 

SEÑORA FERRO.- Gracias, Presidente.

           

Comenzando por las palabras del Edil Morandeira, en el año ’93 acá votamos la solicitud de electividad de las Juntas Locales. El partido del señor Edil Morandeira ‑y del señor Presidente también‑ está en el Gobierno y tiene mayorías que ningún otro partido ha tenido para poder llevar adelante este tipo de proyectos. De manera, señor Presidente, que corresponde que el señor Edil Morandeira se lo pida a su partido para que éste nos convoque a votar, y si no lo vota, que lo saque directamente. Creo que alcanza con los votos del Frente Amplio para lograr esa electividad. Si no cumplen ellos con lo que prometieron, que no nos metan a nosotros en un lío que no es nuestro, que bastante tenemos.

           

Por otra parte, hemos asistido una vez más a un intento de alguien que parece especializarse dentro de esta Junta ‑y lo digo con franca simpatía‑ en sacar las castañas del fuego cuando hay otro que las pone a tostar. En este caso, la Edila Cairo nuevamente ha tenido el mismo intento en relación a las palabras del Edil Luján. Y, señor Presidente, yo quiero que quede expresa constancia en actas de que nosotros escuchamos lo que se dijo y no vamos a permitir que se desvíe eso hacia la consideración de un proyecto político en una propuesta de gobierno. Lo que se expresó aquí por parte del Edil Luján fue otra cosa muy diferente: fue marcar con mucha certeza y precisión que este proyecto de descentralización política es un proyecto político de su partido para ejercer el gobierno, de manera tal de poder utilizar la herramienta de la descentralización en provecho no del gobierno, sino del partido. Y modificó la relación gente‑gobierno, para trasmitirla y transformarla en relación votante‑partido, y esa es la realidad. Eso es lo que nosotros no sólo no aceptamos y rechazamos, sino que, señor Presidente, nos llevará a considerar hasta dónde estamos dispuestos a seguir embarcados en la participación de un proceso de esa índole. Porque la Edila Garín con mucha fuerza decía: “Los quiero a todos”. ¿En qué? ¡Cuántas veces hemos estado! ¿Qué hemos cambiado con nuestra participación? Absolutamente nada. Este sigue siendo el proyecto del Frente Amplio para lograr perpetuarse en el poder como Frente Amplio. De manera, señor Presidente, que participar de “La Comuna en Debate” ‑que por lo que tengo visto no ha tenido demasiado éxito hasta el momento; espero que lo pueda tener, por el bien de quienes quieran participar‑ nos arrastraría solamente a enfatizar una línea errónea en la consideración de la ciudadanía de Montevideo.

 

Muchas gracias, Presidente.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Ha finalizado el tiempo de la señora Edila Garín.

           

Tiene la palabra el señor Edil Jakimczuk.

 

SEÑOR JAKIMCZUK.- Gracias, señor Presidente.

           

Me solicita una interrupción el señor Edil Luján, que le concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir el señor Edil Luján.

 

SEÑOR LUJÁN.- Gracias.

           

Es increíble cómo a uno le hacen decir cosas que estoy seguro no dije.

 

(Dialogados)

 

______Mañana leeremos las actas.

            Acá se dijeron cosas que no salieron de mi boca; pero las voy a aclarar de todas formas.

           

Cuando una fuerza política establece un plan y un programa de gobierno, también establece una forma de difusión de ideas que va mucho más allá de un proceso partidario. Es la forma en que concibe la relación poder-ciudadanía e instituciones públicas. Es un proyecto político, no partidario solamente desde la perpetuación ‑cosa que yo no señalé‑ de una fuerza en el gobierno. Pero desde lo político el Frente Amplio, el Encuentro Progresista, siempre ha tenido una forma diferente de relación poder‑instituciones. Ha sido siempre así desde sus inicios, hace 37 años. Entonces, reivindico esa forma de proyecto político que en lo instrumental tiene que ver con esto que llamamos descentralización. Ese es un proyecto político de una fuerza política que establece su relación de poder de forma diferente a la forma centralizada de los partidos tradicionales.

           

Hecha esta aclaración, espero que no tergiversen más mis palabras.

           

Le agradezco la interrupción al señor Edil Jakimczuk.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede continuar en el uso de la palabra, el señor Edil Jakimczuk.

 

SEÑOR JAKIMCZUK.- Gracias, señor Presidente.

           

La intervención del Edil Luján me exime de hacer aclaraciones que él ya ha hecho. Justamente, antes de ingresar en el tema en cuestión quiero hacer una aclaración.

           

Acá se manejaron intervenciones de los Concejos Vecinales en la Junta reclamando la toma de decisiones. Quiero aclarar que el Concejo Vecinal no toma decisiones; lo que hace son propuestas y, obviamente, asesora.

           

Hecha la aclaración, me voy a centrar en mi intervención.

           

Primero que nada quiero aclarar que soy una persona absolutamente simple y trato de ser práctico. Dentro de mi simpleza  a veces puedo parecer ingenuo; pero, como todos ustedes saben, simplicidad no es sinónimo de ingenuidad.

            Me congratulo de haber levantado la mano para votar el llamado a Sala al señor Intendente porque ello me permitió participar en un debate muy rico, con expresiones de mucho tipo, algunas de las cuales comparto y otras, no. Pero lo más importante es que dentro de mi simpleza es la primera vez que escucho en esta Sala ‑y asumo lo que estoy diciendo‑ propuestas relativas a la descentralización, centradas exclusivamente en la descentralización.

           

También me congratulo de que se haya manejado que en las respuestas de las Juntas Locales y los Concejos Vecinales se citara por allí la palabra “fracaso”. Sinceramente, yo no recuerdo que se haya manejado esa palabra. Sí recuerdo que se manejaron expresiones duras por parte de las Juntas Locales. Pero me alegra que de la sistematización que hicimos de todas esas respuestas encontramos muchas más propuestas que demandas, lo cual implica todo un pensamiento.

           

Creo que esta descentralización no es la propuesta original de descentralización del Frente Amplio. Esta propuesta que se está llevando adelante surge del acuerdo con los partidos políticos, acuerdo en el que se establecieron aportes que derivaron en modificaciones y generaron este proceso. Y, dentro de mi simpleza, creo que la lógica indica que todos los partidos deberían, como coautores y copartícipes de este proyecto, defenderlo, apoyarlo y fomentarlo. Tanto en esta Sala como en la Comisión de Descentralización ‑como la gran mayoría sabe, tengo un trabajo particular que me inhibe de participar en todo lo que quisiera; me limito a participar en la Comisión de Descentralización y, cuando puedo, en las sesiones de la Junta‑ he escuchado prácticamente a todos decir que apoyan a la descentralización. Lo que yo digo, dentro de mi simpleza, es que muchas veces la retórica no se compadece con los hechos, porque he visto a la oposición ‑por lo menos a la gran mayoría; hay honrosas excepciones‑ deambulando entre la pasividad ‑acá se habló de apagar incendios y cuando yo hablo de pasividad me refiero a que no se es proactivo‑ y la indiferencia.

           

Dentro de mi simpleza, yo creo que el rol de la oposición se basa en tres pilares, tres patas: el ejercicio del control, la crítica y la propuesta. Y dentro de mi simplicidad he visto a la oposición rengueando porque le faltaba una pata. Vi a la oposición ejercer el control cada vez que ha podido, lo cual es bueno y es sano; la escuché criticar, duramente muchas veces, lo cual también es bueno y sano. Pero hasta el día de hoy no había escuchado ni un solo proyecto, ni una sola propuesta, ni una sola idea, en aras de mejorar el sistema de descentralización.

           

También dentro de mi simpleza creo que la descentralización tiene solamente tres opciones posibles. La primera es dejarla de lado, volver atrás y centralizar nuevamente; no he escuchado ninguna intervención de ese tipo. La segunda es presentar un proyecto alternativo; yo no conozco ninguno. La tercera es profundizar, mejorar y tratar de ayudar a esta descentralización que tenemos. En este sentido, dentro de mi simpleza, me comprometo en esta Sala a que cualquier proyecto que llegue a la Comisión de Descentralización para tratar de mejorar el sistema va a ser estudiado en profundidad, va a ser analizado y yo le voy a dar toda la importancia que se merece.

           

Le concedo una interrupción a la señora Edila Rondán.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Yo conozco la humildad del Edil Jakimczuk y, realmente, sé que está hablando así porque así lo siente. Pero con el mayor de los respetos voy a plantear solamente una pequeña discrepancia que tengo con él, también dentro de mi simpleza.        En la Comisión de Descentralización, en la cual tuvimos la suerte de ser compañeros, yo vi a la oposición ‑no me gusta llamarla oposición, pero ustedes la llaman así; yo no me siento así‑ recorrer los Centros Comunales Zonales, los Concejos Vecinales junto a ustedes, y yo diría que en las reuniones a las que fuimos no hubo distinciones partidarias; es más, el señor Edil tomaba notas y después nos las pasaba a todos nosotros. Por lo tanto, yo creo que no hubo pasividad de parte nuestra.

           

Lamento que el Edil no haya estado en Sala cuando yo decía que lo que muchas veces en la Comisión de Descentralización nosotros y nuestra Presidenta ‑porque yo estuve en el período de la Presidencia de la Edila Graciela Garín; muy poco tiempo en la del Edil Gastón Silva‑ nos pasamos haciendo fue apagar incendios. Y los incendios no los apagó sola la mayoría: los apagamos entre todos. Es importante destacar esto.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Jakimczuk.

           

Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 25 en 26.

 

Puede continuar la Edila Rondán por la vía de la interrupción.

 

SEÑORA RONDÁN.- Ya termino.

           

Es importantísimo destacar eso, porque quienes en aquel momento integrábamos la Comisión de Descentralización, bien o mal, con errores o aciertos, entre todos llevamos adelante muchas cosas: elecciones de los Concejos Vecinales, nos fuimos a presentar a los Concejos y a las Juntas, y “juntos” ‑entre comillas‑ enfrentamos las demandas de los vecinos. Lo hicimos juntos, sí, sin discrepancias delante de los vecinos; nunca hubo una discusión entre nosotros; por lo menos quien habla jamás la protagonizó.

 

Agradezco muchísimo la interrupción que me concedió mi querido compañero Jakimczuk.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede continuar el Edil Jakimczuk.

 

SEÑOR JAKIMCZUK.- No tiene por qué agradecerme, señora Edila Rondán.

           

Quizás el énfasis que yo puse en las palabras no fue suficiente para que se escuchara bien lo que dije. Le pido por favor que después revea usted las actas, porque cuando hablé de pasividad entendida como no ser proactivo dije que había honrosas excepciones, y no tengo ningún empacho en reconocer que usted es una de ellas.

           

Me pide una interrupción el Edil Osta, que con gusto le concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el Edil Osta por la vía de la interrupción.

 

SEÑOR OSTA.- Gracias, Presidente.

           

Lamento interferir en este clima tan romántico que veníamos teniendo; lo digo con todo respeto.

 

(Dialogados)

(Hilaridad)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles!

           

Señores Ediles: son la una menos 20; venimos bien. Está hablando el Edil Osta por la vía de la interrupción; vamos a escucharlo, por favor.

 

SEÑOR OSTA.- Un viejo legislador colorado decía cada tanto, cuando veía algunas situaciones en Sala en que había concordancias extrañas: “Aquí está operando la trifásica”.

 

(Hilaridad)

 

______Yo no formo parte entonces...

 

(Hilaridad)

 

______Voy a hacer algunos comentarios para finalizar, aclarando algunos conceptos que si bien creo que ya han quedado suficientemente establecidos, es bueno aclararlos una vez más, ante la aparente duda que todavía persiste.

           

El amor es a dos voluntades, y aunque nos quieran en esos debates inconmensurablemente largos, señor Presidente, nosotros queremos la Comuna en obras y no en debate.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR OSTA.- Respetamos los procedimientos de trabajo que se diseñen por parte del oficialismo, que pretende debatir, debatir y debatir. Es una posición. Nosotros, señor Presidente, señor Intendente, pensamos que más que en el debate hay que poner el énfasis en la acción, cosa que no ha pasado.

           

Señor Presidente: no hemos actuado en esta Junta, ni en la Comisión, ni en este ámbito sino haciendo nuestro trabajo, que, como partido de oposición, es el de controlar. La oposición no tiene un sentido negativo en la institucionalidad democrática; es justamente el lugar que nos toca y en el que nos pone el pueblo, la minoría, para controlar.

 

En ese sentido, tampoco tenemos tres patas; tenemos dos. ¿Qué hacemos? Es verdad: controlamos y a veces criticamos. Es nuestra tarea y le hace bien a la mayoría que así sea, porque sería una cosa bastante aburrida el ejercicio democrático si todos estuviéramos diciendo lo mismo.

 

Nos quedamos con algo importante hoy, y no es tergiversar opiniones. Ha quedado claramente expresada, señor Presidente, la intencionalidad político‑electoral que tiene este proceso, al cual se le han asociado ‑y esto no lo hemos dicho nosotros‑, incluso, alusiones en estados de opinión medidos mediante encuestas, resultados electorales; en fin, se ha asociado un proceso a un resultado electoral y se ha puesto énfasis en que, en definitiva, se busca ese objetivo.

Entonces, lo que nosotros sí creemos es que hay un exceso de confianza, señor Presidente, que a veces se traduce en tres ilusiones, y yo voy a destacar una, que es la ilusión del optimismo, la de creer que uno anda mejor que lo que la información demuestra. Yo creo que este es un caso más que significativo de esa situación. Podríamos hablar de la ilusión del control, o de la ilusión de la superioridad, que es peor: es creer que se es mucho más inteligente y hasta más honesto que los demás.

 

Nuestra opinión, señor Presidente, va a ser en ese camino, en el de demostrar que este proceso ha fracasado; no es sólo nuestra opinión, sino también la de actores principalísimos de este proceso que defiende el oficialismo, que básicamente son los actores que se desenvuelven en la descentralización. No son actores del mundo político, sino fundamentalmente los vecinos, que son los que expresan su opinión, opinión que levantan las encuestas de opinión, encuestas que hoy citan al Gobierno Departamental de Montevideo, por primera vez en quince años, por debajo de la votación que obtuvo el doctor Vázquez en el año ’89. Esa es la verdad, quieran admitirla o no. Por lo menos me quedo con la actitud mucho más humilde del señor Intendente, que las toma en consideración.

           

Muchísimas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

           

Sigue en el uso de la palabra el Edil Jakimczuk.

 

SEÑOR JAKIMCZUK.- Hay un viejo dicho que dice: “Palos y piedras podrán matarme; no palabras”. Bueno, los votos podrán matarme, no las encuestas.

           

Me solicita una interrupción el Edil Meroni, y se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Por la vía de interrupción, tiene la palabra el Edil Meroni.

 

SEÑOR MERONI.- Gracias, Edil Jakimczuk; gracias, señor Presidente.

           

Voy a hacer dos o tres puntualizaciones.

            Nosotros no tenemos exceso de confianza; generamos las cosas para que la ciudadanía cada cinco años nos vuelva a ratificar su confianza. El Edil preopinante decía que no quiere ver la Comuna en debate sino la Comuna en obras; desde hace 18 años venimos debatiendo y venimos haciendo obras, y el respaldo, vuelvo a decirlo, lo están dando los montevideanos y las montevideanas a la hora de poner su voto en la urna.

 

No comparto con el Edil Osta eso de que ellos tienen dos patas; creo que tienen tres, porque la proposición también está. Hay Edilas, como la Edila Rondán, que han hecho proposiciones; la Comuna Mujer es una de las proposiciones que ha hecho la Edila Rondán. Que algunos tengan dos patas… Pero no todos: algunos tienen tres.

 

Gracias, Edil Jakimczuk; gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Sigue en el uso de la palabra el Edil Jakimczuk.

           

Me solicita una interrupción el Edil Brum, y se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Por la vía de interrupción, tiene la palabra el Edil Brum.

 

SEÑOR BRUM.- No voy a contar las patas. Patas tienen los animales; la gente tiene piernas y cabeza, y vamos a intentar centrar el debate en esto.

           

Se manifestó acá como una verdad que todos asumimos que la participación ciudadana genera ciudadanos; yo, por lo menos, no concuerdo con eso. Por lo tanto, discúlpenme, he intentado romper la unanimidad. Además, parecería ser que estoy empezando a atraer cada vez más personas a la visión que yo tengo: que esto realmente es una acción de gobierno, un mecanismo de gobierno, y que no se generan ciudadanos. Los ciudadanos, desde Varela, según mi punto de vista, se generan en la escuela, que es laica; lo que se genera en la participación ciudadana son militantes.

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Orden.

 

SEÑOR BRUM.- Y en esa participación que ustedes están generando están generando militantes, porque están llevando el debate político. Esto tiene una razón de ser. Creo que están llevando el debate político‑partidario a esos lugares. Yo creo en la intervención del Estado; yo no pienso que el Estado tiene que quedarse en un escritorio sentado; yo siento que el Estado tiene que actuar en la sociedad, y coincido en que mi partido lo ha hecho durante años. Pero, por ejemplo, la intervención más directa que han tenido el Gobierno y el Estado, desde que se fundó la nueva versión moderna ‑digamos‑ de la República Oriental del Uruguay ‑y además es la estructura más importante que tiene el Estado‑, es la escuela. La escuela llega a cada uno de los rincones del país. Cuando uno recorre el país se da cuenta de que es así. 

 

Con ese tipo de intervenciones de servicios yo estoy de acuerdo...

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Con lo que no estoy de acuerdo es con que a través de la participación ciudadana y del debate estemos generando ciudadanía. Estamos generando militantes.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Silencio!

 

Ha terminado su tiempo, Edil Jakimczuk.

           

Tiene la palabra el señor Edil Curutchet.

 

SEÑOR CURUTCHET.- Gracias, Presidente.

           

Primero que nada quiero expresar mis saludos al Intendente, quien hoy visita este recinto que representa todas las distintas visiones de la ciudadanía de Montevideo y que integra la participación democrática a través de los partidos políticos.

           

A esta altura creo que estamos ante un proceso dialéctico en la búsqueda de la verdad. El problema es que la verdad tiene distintas caras, según cómo se mire. Para algunos, como dijo hoy el Edil Graffigna, este es un diálogo de sordos. Y creo que sí, que siempre es un diálogo de sordos cuando tenemos distintas visiones de lo que es este proyecto de descentralización ‑hoy transformado en proceso‑, que tiene distintas virtudes y distintos errores. Me animo a hacer, sobre la base de este proceso dialéctico, un silogismo para ver cuál es la verdad. Premisa mayor: mayor participación ciudadana. Premisa verdadera. Premisa menor: transferencia de poderes. Conclusión: descentralización política. Ese ha sido el objetivo del Frente Amplio desde que arribó al Gobierno de Montevideo: transferir poderes a la ciudadanía montevideana, efectivizar la participación de la ciudadanía mediante la incidencia en la toma de decisiones. Ese es el proyecto político que nos identifica y que queremos que la ciudadanía lleve adelante. Sin duda alguna que el proceso tiene, como decíamos al comienzo, sus dificultades, sus errores, algunas connotaciones favorables y otras no tanto. Pero es evidente que ha tratado de mejorar la gestión del Gobierno Municipal, tomando como premisa la participación ciudadana y como conclusión la descentralización política. Esto es, efectivamente, una transferencia de poderes a los ciudadanos de Montevideo.

 

 Cuando participé ‑como también lo hizo el Edil Fernando Ripoll‑,  allá por los años 2001 y 2002, en el Concejo Vecinal del Zonal 18, me encontré con algo que mencionaba la Edila Cecilia Cairo: aprendimos que no debíamos mirar el árbol, que no debíamos mirar el barrio; que había una zona que también tenía sus dificultades, que tenía sus falencias, que había otros vecinos que integraban ese barrio y esa zona, y que había otras obras que tal vez eran más importantes que la que nosotros considerábamos importante. Eso se debió a que la Intendencia Municipal de Montevideo optó por una asistencia social, por una formación de los ciudadanos que integraban los Concejos Vecinales. Esas discusiones que teníamos los Concejales Vecinales ‑y que hoy se siguen dando‑ a veces terminaban en frustración, llevaban al ciudadano a frustrarse. ¿Por qué? Porque es real lo que dice el Edil Ripoll: el Presupuesto Quinquenal, el Presupuesto Departamental, está acotado. Está acotado porque existen tres rubros diferentes: Retribuciones Personales, Inversiones y Gastos de Funcionamiento. Apuntamos a que  Inversiones y Gastos de Funcionamiento ‑que también tiene que ver con la gestión de servicios‑ tengan en el futuro los rubros que la ciudadanía de Montevideo requiere para mejorar efectivamente los servicios que nuestra ciudad precisa. Ese es el quid de la cuestión. Si no hay Presupuesto, los compromisos de gestión a veces quedan frustrados, y quienes integran los Concejos Vecinales y las Juntas Locales sienten que sus proyectos, sus ideas y sus discusiones son en vano.

           

De todas formas, este proceso también tiene sus elementos favorables. ¿Por qué? Porque en la periferia son los ciudadanos de Montevideo los que efectivamente dicen: “Quiero que este año se bituminice esta calle”, “Quiero que se poden los árboles” o “Quiero que se ponga más alumbrado”, y eso es lo que la Comuna lleva adelante, porque es lo que proyectan en el Presupuesto Quinquenal a través de las distintas herramientas que han elaborado esta Intendencia Municipal de Montevideo y este Gobierno a lo largo de 18 años. Esto es así en tanto y cuanto los vecinos hoy forman parte de la discusión e inciden en la decisión de la formulación del Presupuesto Quinquenal y establecen prioridades en el plan de desarrollo local, el PLAEDEZ, que considero que debería ser una herramienta a seguir revitalizando y fortaleciendo, pues nos da una visión a diez años de lo que debería ser la zona. Hoy tenemos el Presupuesto Participativo, a través del que efectivamente se destinan recursos para que una o varias obras, que son de fundamental importancia para los ciudadanos, se puedan realizar. En todo caso, que esas obras no se concreten se debe realmente a una falta de rubros, a una falta de recursos. Ese es tal vez el elemento que lleva a que exista una frustración, pero si bien la frustración existe, sobre eso estamos trabajando.

 

(Ocupa la Presidencia la señora Edila Garín)

 

______A través de la Comuna en Debate y del proceso de discusión que existe en todos los Concejos Vecinales y en las Juntas Locales ‑por qué no‑ se evidencia la preocupación de esta fuerza política por que el proceso de descentralización siga hacia adelante. ¿Con qué único objetivo? Con el de dar mayor participación ciudadana, con el de alcanzar mayor descentralización de poderes, y con el de lograr la mayor incidencia del ciudadano en la toma de decisiones finales sobre lo que quiere que se haga en su zona, sobre las obras que desea que efectivamente se ejecuten en su zona.

           

La descentralización administrativa a través de los distintos Centros Comunales Zonales creo que también es un proceso. A través de la formación de los distintos funcionarios municipales que integran los distintos Centros Comunales, y a través de la informatización de los Centros Comunales se va a ir dando una mejor y mayor respuesta a los ciudadanos de Montevideo desde el punto de vista del tiempo.

           

El proyecto de descentralización no es la panacea; sin duda alguna que no. Pero esto, insistimos, es un proceso, que concluye en ese silogismo que mencionábamos, que se resume en el objetivo político de descentralizar el poder.

           

La integración de la Junta Local la establece la Constitución de la República, que es clara, que es contundente. Mal haríamos si desde una fuerza política pretendemos modificar esa integración, porque estaríamos nada más ni nada menos que violando la Constitución, o porque le estaríamos quitando al ciudadano lo que decidió en las urnas. Pretendo entender que eso no es coartar en ningún momento el derecho de ningún partido político a integrar una Junta Local ni a ejercer el control que se realiza a través de la Junta Local.

           

Tenemos diferencias ‑eso es cierto‑ con el Partido Nacional y con el Partido Colorado. Somos partidos políticos diferentes, y por eso mismo es que tenemos proyectos diferentes. Nosotros hemos construido un proyecto de descentralización que antes no existía; antes no existía un proyecto que transfiriera poderes a los ciudadanos. Ese proyecto sigue su curso, y hoy va a ser un proyecto nacional con la formulación de las Alcaldías, como decía el Edil Silva. Creemos que, con la elección del Alcalde se le va a dar una impronta completamente diferente a la participación real y a la definición de los ciudadanos en cuanto a quién debe definir o llevar adelante la gestión de los servicios. 

           

Para nosotros la descentralización política es un proyecto nacional. Creemos que cuando hay más participación ciudadana, hay mayor democracia, y cuando hay mayor democracia, hay mayor transparencia.

           

Nuestro compromiso ‑y con esto no intento denostar a ningún partido político‑ no es con un debate ni con un proceso dialéctico en la búsqueda de la verdad en esta Junta Departamental de Montevideo para decidir si tiene razón el Partido Colorado, el Partido Nacional o el Frente. Nuestro compromiso es con la gente, con los ciudadanos de Montevideo; hacia ellos nos debemos y por ellos creamos este proyecto de descentralización.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el Edil Oscar Curutchet.

           

Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 26 en 27.

           

Puede continuar el señor Edil Curutchet.

 

SEÑOR CURUTCHET.- Gracias, señores Ediles; gracias, señora Presidenta.

           

He concluido.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Tiene la palabra para una aclaración el señor Edil Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Traslado una pregunta al señor Intendente, porque de la exposición que hizo el Edil que me antecedió en el uso de la palabra se desprende ‑o él lo dijo; después lo veremos en la versión taquigráfica‑ que las obras del Presupuesto Participativo no se cristalizaron, no se ejecutaron por falta de rubros, cosa que sería grave.   

           

Señor Intendente: le pido, por favor, que aclare esto.

           

Muchas gracias.

 

SEÑORA CAIRO.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Tiene la palabra la señora Edil Cecilia Cairo para una aclaración.

 

SEÑORA CAIRO.- Les voy a hacer la aclaración al Edil Graffigna, que fue quien la pidió, y al Edil Curutchet.

           

No es así. Todos sabemos que el rubro que tiene que ver con el Presupuesto Participativo está bien determinado, está en determinado lugar y no se toca.     

           

¿Cuál es el problema que tenemos en algunas ejecuciones de obras? Es simplemente que el TOCAF nos obliga a pasar por las licitaciones, y todos sabemos ‑no es de este Gobierno; desgraciadamente es el peso del Estado y la burocracia‑ que demoran entre seis y nueve meses. Por eso nos planteamos que el Presupuesto Participativo fuera en dos años, justamente, para poder cumplir con las obras. Entonces, se multiplica por dos para poder cumplir con los vecinos. Pero, en realidad, lo que nos dificulta las cosas son los plazos de las licitaciones, y no que no haya rubros. El rubro está destinado a eso, y ahí se queda.

           

Gracias, Presidenta.

 

SEÑOR CURUTCHET.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Tiene la palabra para una aclaración el señor Edil Oscar Curutchet.

 

SEÑOR CURUTCHET.- Le agradezco a la Edila Cairo su exposición tan ilustrativa, que compartimos. Le aclaro al señor Edil Graffigna que nosotros sabemos eso.

           

Cuando insistíamos en el motivo de las frustraciones de los vecinos que integran los Concejos Vecinales nos referíamos a que los compromisos de gestión no se realizan en el tiempo o de la forma que los vecinos precisan. No nos referíamos al Presupuesto Participativo y, por supuesto, cabe la aclaración que realiza la Edila Cecilia Cairo.

 

SEÑOR RIPOLL.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Tiene la palabra para una aclaración el Edil Fernando Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Lo que voy a decir es muy corto, pero sí habla del trabajo de los señoras y señores Ediles de todo el país.

           

Cuando estudié el proyecto de descentralización del Gobierno noté una rara simbiosis en muchos de los temas planteados con el proyecto que presentáramos en el Congreso Nacional de Ediles, cosa que nos alegra. Si bien no estaba refrendado por todas las fuerzas políticas, sí partió ‑por ejemplo‑ de tres Ediles de esta Junta Departamental: del Edil Curutchet, de la Edila Cristina Ferro y de quien les habla, que fue miembro informante en la Comisión Especial de Gobiernos Departamentales del Parlamento. Creo que allí se tomaron y se recogieron ideas como, por ejemplo, el tema de las Alcaldías.

           

Simplemente era para hacer esa aclaración que me parece importante, ya que muchas veces hemos hablado de que los Ediles no hacen propuestas; en esa oportunidad estuvimos trabajando un año entero a raíz de este proyecto, viajando por todo el Interior.

 

Gracias.

 

SEÑOR BRUM.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Para una aclaración, tiene la palabra el señor Edil Brum.

           

SEÑOR BRUM.- Solamente una precisión, y me parece bien que el Intendente conteste al respecto. Está claro que el rubro está, lo que hay que ver es si está el dinero. Uno proyecta a un año la recaudación, y a veces la consigue, o no. A mí me gustaría saber si el dinero efectivamente está, sobre todo teniendo en cuenta que hay déficit.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Gracias a usted, señor Edil.

            Tiene la palabra el Edil Álvaro Viviano.

 

SEÑOR VIVIANO.- Gracias, Presidenta.

           

En primer lugar, nos alegramos profundamente de que la Junta Departamental se haya incorporado a este debate. Más allá de las diferencias, más allá de los puntos de vista, más allá de las posiciones que tengamos cada uno de los Ediles de los distintos partidos, creo que, como muy bien recién me decía un Edil, hay muchísimas notas para sacar, muchos elementos para valorar. Muchas cuestiones que se expresaron durante el transcurso del debate, sin lugar a dudas, coinciden con el objetivo inicial, que era poner en el centro de la discusión política el tema de la descentralización.

           

Antes de eso quiero efectuar algún comentario sobre lo expuesto por los Ediles que hicieron uso de la palabra en esta última parte del debate; con sinceridad, a algunos no los entendí. Conociendo a algunos Ediles quisiera decir que a veces la humildad mal entendida está muy cerca de la soberbia. Creo que todos los Ediles, mal o bien, con más o menos tiempo, hemos empleado parte de nuestro tiempo para tratar de aportar, para tratar de discutir y para tratar de sacar elementos positivos en la discusión. Pero no estamos muy lejos, aparentemente, hoy no estamos muy lejos; salvo por los que creen que el concepto de descentralización es un concepto revolucionario, innovador y propio de estas últimas décadas, verdaderamente no estamos tan lejos. Ese concepto implica desconocer la propia raíz de nuestra nacionalidad, implica desconocer los principios del pensamiento artiguista, e incluso implica desconocer a muchos pensadores de nuestra tierra, quienes dieron hasta su vida por estos valores y por estos conceptos.

           

A tal punto no estamos lejos que hasta hemos coincidido en muchos de los argumentos expuestos. Poniendo distancia de algunos comentarios folclóricos, creo que los calificativos y adjetivos a los que se refería el señor Intendente no son tan desproporcionados. Creo que hablan de un problema instalado en la gestión; hablan de una dificultad y de una patología del proceso de descentralización que hoy está impuesto en Montevideo, sobre el cual tenemos diferentes visiones. Tenemos diferentes visiones con el oficialismo, con el Intendente y también con el Partido Colorado. Indudablemente, hoy aquí en la Junta se fue prácticamente hasta la raíz ontológica de cada uno de los términos: descentralización, autonomía, participación. Y esto es muy valioso, porque enriquece notoriamente los niveles de esta discusión. También tenemos matices.

           

Nosotros, como Partido Nacional, hoy estamos en la Comuna en Debate. No compartimos el proceso como está, no compartimos la gestión de Gobierno en materia de descentralización, no compartimos cómo se conceptualiza la herramienta, pero estamos ahí; nos martillaremos los dedos una y otra vez.

 

Tenemos nuestra propia concepción wilsonista. Si por algo trascendió este señor desde la salida de la dictadura hasta hoy fue por la defensa de dos valores capitales para nuestro país: la gobernabilidad y la descentralización. Nuestra propia historia nos obliga a dar profundos debates y profundas luchas para mejorar conceptos de esta naturaleza.

 

Asociando algunas de las expresiones aquí manifestadas y otras que hemos ido recogiendo, creo que en la base de la concepción de lo que es la descentralización como tal hay diferencias profundas y notorias que no se van a terminar de dilucidar en el día de hoy. Hay algunos que entendemos esto como una herramienta de gestión, de gobierno, como un mecanismo institucional al servicio de la gente, como un proceso de democratización, de libertad y de servicio. Por lo que aquí se ha dicho, hay gente que tiene un concepto de la descentralización diferente del que nosotros tenemos.

 

Puedo asegurar que con muchos de los Ediles del oficialismo ‑no con todos‑ podemos llegar a trabar acuerdos sobre la verdadera matriz y raíz de lo que para nosotros implica la descentralización.

 

Refresco conceptos como los vertidos en ese documento que, como bien decía Silva, lamentablemente trascendió en la prensa. Se dice que concretar las modificaciones en la agenda implica cambios sustanciales para Montevideo y una acumulación política fundamental para consolidar el proyecto político, nacional y departamental. Si a esto le agregamos algunos conceptos vertidos por el Secretario General de la época, el arquitecto Ichusti, en cuanto a que la descentralización en sí misma no significaba nada si no estaba atada a un proyecto relativo a una cuestión de poder; si le agregamos lo que recién decía la Edila Cairo, y que también expresaba el Edil Luján, respecto a que la descentralización es un proyecto político, un instrumento político, es notorio que en el fondo tenemos una diferencia sustancial en la concepción de este fenómeno que es la descentralización. Quizá sea bueno rescatar si refrenda o no ese concepto el propio Intendente Municipal; fue una de las cuestiones planteadas inicialmente.

 

Nosotros no planteamos visiones apocalípticas. Sí hacemos críticas, cuestionamientos; también repetimos ‑por qué no‑ conceptos que la misma gente vierte y sobre los cuales los mismos actores, los mismos institutos de la descentralización y sus ejes debaten internamente en forma permanente, de lo cual hemos sido parte más de una vez. Pero en ningún momento hemos aportado -creo yo‑ visiones apocalípticas sobre el proceso; tampoco hemos puesto en cuestión la capacidad y la adhesión al sistema de los partidos políticos. Estas cuestiones deberían quedar claras.

           

Ahora, yo creo que legítimamente tenemos el derecho de expresar nuestras desavenencias. La discusión natural se da en el hecho de que todo esto que está pasando de alguna manera sucede porque los sistemas no son perfectos, pero algo está generando este debate prácticamente unánime. Sin lugar a dudas, hay responsabilidades y responsabilidades. No nos pueden imponer a nosotros la obligación de ir a la raíz de este fenómeno y que tengamos que proponer proyectos alternativos que modifiquen la matriz de lo que hoy está implementado. Hay responsabilidades de gobierno, y hoy la responsabilidad de gobierno en la Intendencia Municipal de Montevideo la tiene el Frente Amplio.

 

Los felicito por el éxito que han tenido en estos últimos años...

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑORA PRESIDENTA (Garín).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el Edil Viviano.

           

Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 24 en 26.

           

Puede continuar el señor Edil Álvaro Viviano.

 

SEÑOR VIVIANO.- Pero alguien tiene que ejercer las responsabilidades de gobierno, y esas responsabilidades no son nuestras.

 

Yo verdaderamente felicito a aquellos que han hecho gala y exaltado un éxito electoral durante mucho tiempo, que no es infinito, que no es permanente, que se plebiscita cada cinco años; eso depende de las actitudes, de la capacidad y de la resiliencia que se tenga para superar los hechos adversos.

           

Yo usé en algún momento el término “frustración”, no sólo porque lo haya recogido del documento del Defensor del Vecino ‑vuelvo a insistir en que es un documento interesante‑, sino también de las sensaciones que se recogen sobre este mismo punto en la calle y en lo cotidiano. No creo tampoco que sea exagerado ni que tenga la patente de autoría de este término.

           

Por nuestra parte, nuestro partido va a seguir en el debate. Vamos a insistir y a participar en las instancias que sean necesarias. Trataremos de exhibir las alternativas y las opiniones que nosotros tenemos, si así se nos exige, en los ámbitos que puedan darse. Hoy ha habido un avance significativo. Seguramente no renunciaremos a ningún ámbito de discusión. Obviamente trataremos, como se debe, de que nuestros aportes vayan hacia el mejoramiento de una actitud de gobierno ‑de la cual somos parte como integrantes de este Cuerpo‑, y no, como se ha dicho, de cooperar con un distintivo de un proyecto político de un partido político. En ese debate vamos a estar.

 

Wilson Ferreira decía que si tan lindo es ganar, por las circunstancias que sean, seguramente mejor, en términos electorales, va a ser ganarle a alguien que hace las cosas bien. Si podemos ayudar a que el Gobierno del Frente Amplio mejore, y que de nuestros aportes dependa algo de eso, ahí vamos a estar.

            Con respecto al segundo tema de la convocatoria, con mucho dolor, con mucha lástima, con un profundo sentimiento que no sabría cómo explicar al señor Intendente y a este Cuerpo, de bronca, rabia o impotencia, de decepción, les digo que yo hoy tenía casi la convicción de que el señor Intendente Municipal, advertido de la convocatoria, nos traía para poner arriba de la mesa una eventual solución a este tema que, indudablemente, nos tiene en los dos extremos, pero no fue así. Yo me reafirmo en cada uno de los conceptos vertidos. Agradezco a los queridos compañeros que han apoyado la opinión y la información que hemos dado en Sala, porque ellos saben perfectamente lo que pasamos; saben perfectamente lo que implica; saben perfectamente hasta los costos políticos que hemos tenido que asumir como consecuencia de este tema. Bien entendido o mal entendido, haya sido lo que haya sido, para nosotros también se trata de un tema muy espinoso y complicado que, lamentablemente, no llegó a una feliz solución.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Weiss)

 

______Sí debo reiterar que, en lo personal, este tema ha sido central. Para mí, que en mi actitud política he tratado permanentemente de tender puentes entre la Administración, la oposición, la Junta y el Ejecutivo para acercar, en definitiva, soluciones a la gente o para promover algún tipo de inquietud para mejorar las actitudes del Ejecutivo, esto ha sido determinante. De alguna manera también ha sido central a la hora, no de perder la confianza en el Ejecutivo o de perder la confianza en el Intendente, pero sí de marcar, en lo personal, un punto de inflexión en la relación política y personal con el señor Intendente Municipal.

           

Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

SEÑORA CAIRO.- Pido la palabra por una alusión.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Por una alusión, tiene la palabra la señora Edila Cecilia Cairo.

 

SEÑORA CAIRO.- Quiero aclarar un par de puntos al Edil Viviano.

            Creo que él no me entendió. Yo dije que nosotros teníamos un programa. Espero que en el próximo programa de gobierno del Partido Nacional esté el de él y podamos discutir juntos cuál es la mejor descentralización bajo mi visión y mi punto de vista, porque yo tengo la mía y estoy en mi derecho.

           

Con respecto a de dónde se pudieron sacar las cosas que no están funcionando, debemos reconocer que es de los 17 años de descentralización de la Intendencia frenteamplista. Porque ¿quién descentralizó? ¿Nosotros, o hubo Intendencias del Interior que lo hicieron? Entonces, lo bueno y lo malo genera un aprendizaje que nos permite a todos buscar cuáles son las cosas en las que fallamos y cuáles son las soluciones.

           

Hemos hablado muchas veces sobre descentralización con el Edil Viviano; es más, hemos discutido ideológicamente sobre el tema, y creo que le quedó claro que yo tengo mi posición.

           

Gracias, Presidente.

 

(Dialogados)

 

SEÑOR RIPOLL.- Pido la palabra para hacer una aclaración.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Por una aclaración, tiene la palabra el señor Edil Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Señor Presidente: me extrañaban las cosas que escuchaba de los actores a nivel nacional, porque a partir de que el Frente Amplio fue Gobierno comenzamos a vivir un montón de cosas que nunca habían pasado acá en 170 años de historia que tiene mi partido y, evidentemente, también del Partido Colorado, porque hemos sido los forjadores de esta patria.

           

En el tema de la descentralización, ¿qué es la creación de los 18 Centros Comunales Zonales sino la emulación de las Juntas Locales en todo el Interior del país, que hace cien años que están creadas? ¿De qué estamos hablando? Parece que hubiéramos descubierto la pólvora. No, señor; los blancos hemos hecho de este concepto de descentralización una forma de vida. Entonces, que ahora se quieran apropiar de otra herramienta que tenemos...

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR RIPOLL.- Está bien que la hayan copiado, la hayan emulado, y que lo hayan hecho bien o no es lo que está en discusión. Ahora, de que lo hemos hecho nosotros hay ejemplos de sobra, como todas las obras que han hecho las Intendencias del Interior durante casi cien años, señor Presidente.

           

Yo no podía dejar pasar esta alusión política hacia mi partido.

 

SEÑOR MERONI.- Pido la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Jorge Meroni.

 

SEÑOR MERONI.- Gracias, Presidente.

           

Simplemente voy a decir una cosa. Me alegra que el Frente Amplio haya copiado todo lo que aportaron otros partidos en cuanto a la descentralización. Por suerte, al Frente Amplio la ciudadanía lo viene entendiendo desde hace veinte años; a otros no los entendió.

           

Gracias.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra para una aclaración el señor Edil Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Presidente: ocurre que si alguna persona vinculada a algún departamento del Interior lee las actas se va a horrorizar. Voy a poner tres ejemplos, solamente, de tres Intendencias. En muchas hace varios años que gobierna el Partido Nacional. En una de ellas, desde que se recuperó la democracia hasta la fecha el gobierno, felizmente, es blanco ‑por algo será‑, y se ha llevado adelante un proceso descentralizador. Me refiero a Tacuarembó. En Colonia, también. Además, hay una Intendencia que no pertenece a mi partido pero que conozco de cerca cómo funciona, es la de Rivera, donde también hay presupuesto participativo y descentralización. Quiere decir que esto es algo generalizado, con matices, con diferencias, pero no es propio de Montevideo.

 

SEÑOR OSTA.- Pido la palabra para una aclaración.

 

(Murmullos - Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles, por favor!

           

Tiene la palabra el señor Edil Gustavo Osta para una aclaración.

 

SEÑOR OSTA.- En la última etapa del debate pensábamos que estábamos llegando a una situación en la que habían quedado claramente establecidas algunas posiciones sobre este tema.

           

Nosotros, desde luego, seguimos sosteniendo que no hay descentralización ni participación, y el Gobierno entenderá importante destacar que sí existe descentralización y participación. El tema va derivando a los orígenes de todo esto. Tampoco es nuestra voluntad entrar en un análisis histórico, que lo único que haría es dilatar una sesión que yo creo que ya ha contado con el tiempo suficiente como para que todos tengamos en claro cuáles son las posiciones, los cuestionamientos y demás.

 

Ahora, sinceramente, señor Presidente, nos da un poco de pudor que se quiera introducir temas electorales. Tenemos algún año de gobierno arriba. Lo digo con sinceridad y respeto: no nos parece que a esta altura del debate tengamos que terminar diciendo que se obtuvo el gobierno por primera vez en la historia. Me parece bien. Nosotros, desde nuestra perspectiva y con la humildad que nos dio el hecho de contar con el apoyo popular por muchos años y darnos cuenta de que esas cosas también se pierden, cuando vemos que el proceso va hacia ese lado nos sentimos tentados a empujar por la bajada, pero vemos que va solo, señor Presidente.

            Nada más. Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.

 

(Dialogados)

 

______Hizo uso de la palabra el señor Edil Meroni. Los Ediles que se anotaron para hablar querían hacer una aclaración o responder a una alusión del Edil Meroni. El propio Edil Meroni está pidiendo la palabra. Si fuera otro Edil no habría problema, pero usted mismo no puede aclarar sobre lo que ha hablado. La aclaración o la alusión se remiten al Edil que opinó en uso de la palabra, que en este caso, reitero, fue el señor Edil Meroni. Las dos intervenciones fueron para aclarar o para referirse a alusiones contenidas en el discurso.

 

(Dialogados)

 

______Tiene la palabra el señor Intendente Municipal de Montevideo.

 

SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL.- Gracias, señor Presidente.

           

Yo voy a hacer una muy corta intervención para contestar algunos de los temas centrales que se han mencionado. Pero antes quisiera que se le concediera el uso de la palabra, por un lado, al Secretario General y al Prosecretario para que realicen una breve intervención con respecto al segundo punto de la convocatoria, y por otro lado a la señora Directora del Departamento de Descentralización para que se refiera a la temática discutida e ilumine algunos aspectos que hacen al debate.

           

Posteriormente haré mi intervención.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el Secretario General, Alejandro Zavala.

 

SEÑOR ZAVALA.- Gracias, señor Presidente.

            Usted sabe, señor Presidente, porque me conoce desde hace muchos años, que en la política yo le doy un valor bastante importante a la ética y a la palabra. Nací en cuna frenteamplista, pero tengo una larga tradición familiar batllista y republicana, que reivindico.

           

Creo que la política es una cosa hermosa que pueden hacer los hombres y las mujeres, y que el comportamiento de los individuos cuando hacen política debe ser un ejemplo para construir una sociedad diferente.

           

Aquí se ha puesto en juego el valor de la palabra del Intendente, que además de ser mi jefe es el Intendente de los montevideanos. Y como además se ha hecho mención a que yo estaba en esa reunión en la que supuestamente el Intendente faltó a su palabra, quisiera hacer algunas precisiones. Este país ha sabido reivindicar mucho la palabra, y se han batido hombres. Baltasar Brum murió defendiendo la República y su palabra; y para nombrar a algunos de otras colectividades, cito a Basilio Muñoz, que armó una revolución en el mismo momento, también por la República y por la palabra. En esa revolución también estaba “Paco” Espínola .

           

A pesar de que tengo mucho sueño a esta altura de la noche, consideré que irme a dormir dejando la sombra de la duda de que aquí hubo una falta a la palabra en la política ‑por lo menos como yo la pienso‑ me parece al menos irresponsable.

           

Yo estuve en esa reunión. Es verdad que fue un gesto muy interesante de parte del Partido Nacional y también de la Administración involucrarnos mutuamente en la elección de los representantes, de los Ediles locales del Partido Nacional y de aquellos delegados partidarios en el caso de aquellas zonas donde no había cupo en la Junta Local, producto de la correlación de fuerzas de la elección departamental.

           

No menos cierto que eso es que el señor Intendente Municipal se comprometió a una cosa: a sugerir a las Juntas Locales que permitieran el ingreso, el acceso de los delegados partidarios, y a que esos delegados partidarios del Partido Nacional iban a ser referentes partidarios del Partido Nacional en la zona. Y eso fue lo que hicimos. El Intendente jamás se comprometió a imponer a las Juntas Locales que tuvieran que aceptar a los delegados partidarios del Partido Nacional. Eso habría tenido muy poco de republicano.

            Si esta Junta Departamental entiende que hay que modificar el reglamento y que es necesario imponer a las Juntas Locales, o, mejor dicho, a la Junta Local ‑porque creo que ya es una sola la que se resiste‑, que reciba al delegado partidario del Partido Nacional, por supuesto que el Ejecutivo Municipal va a cumplir con ese mandato, pero a nosotros y al Intendente nos pareció que, en este contexto, era un exceso de autoridad de parte del Intendente.

           

Muchas gracias.

 

SEÑOR VIVIANO.- Pido la palabra por una alusión.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para contestar una alusión tiene la palabra el señor Edil Viviano.

 

SEÑOR VIVIANO.- La verdad es que yo puedo tolerar, señor Presidente, que con voz verdaderamente dolida, quebrada por momentos, el señor Intendente discrepe con lo que yo formulé en su momento y reiteré luego, porque lo considero un hombre entero, íntegro y con mucha sensibilidad; indudablemente, no debe ser fácil para un administrador recibir palabras de esta naturaleza. Ahora, yo no le puedo permitir al señor Secretario General que me trate de irresponsable; tan es así que hasta hoy estoy asumiendo los costos políticos de la propia expresión. Así que llamaría al señor Secretario General, en honor a la palabra, en honor a la altura necesaria de un Secretario General, a que regule su forma de expresarse en este ámbito, ante la Junta Departamental y ante los propios Ediles. Su palabra y su opinión política catalogando de irresponsable la actitud de este Edil, creo que no se ajustan a la circunstancia. Es más, creo que usted mismo está variando la línea argumental del señor Intendente. Si nosotros hubiéramos tenido esa decisión hace dos años nos habríamos ahorrado un montón de conflictos; si en ese momento hubiéramos tenido una firme decisión de volcar la discusión a la Junta Departamental lo habríamos hecho, no habríamos tenido ningún tipo de inconveniente, y hay algunos integrantes y ex integrantes del gabinete municipal, Directores municipales y personas que ocupan cargos de responsabilidad, que saben que es así.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede continuar en el uso de la palabra el señor Secretario General, Alejandro Zavala.

 

SEÑOR ZAVALA.- Seguramente sea por la hora, pero le pediría al Edil Viviano que mañana revise las actas; me referí a que yo sería irresponsable si no aclarara lo que sucedió en la reunión y si no dijera cuál es mi opinión. En ningún momento me referí al Edil Viviano como irresponsable, y está la versión taquigráfica para aclararlo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Prosecretario General, doctor Jorge Rodríguez.

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- Buenas noches a las señoras Edilas y a los señores Ediles.

           

Antes de hablar sobre el punto 2 no puedo dejar de manifestar que me pareció realmente interesante escuchar planteos de Ediles de las tres bancadas sobre el punto 1; al menos para mí fueron dignos de ser escuchados y de profundizar en ellos.

           

Con respecto al punto 2, me parece que ha sido muy oportuna la intervención del Secretario General de la Intendencia, quien estuvo presente en esa reunión, aclarando exactamente lo que allí sucedió. Yo no participé en esa reunión, pero sí participé en seis, ocho o diez reuniones con Ediles del Partido Nacional, con la Departamental del Partido Nacional y con integrantes del Directorio del Partido Nacional por estos temas, y quiero ratificar absolutamente todo lo que acá se ha dicho. Capaz que es un problema de temperamento personal, pero yo no me iría con la conciencia tranquila si no dijera en esta Sala, y para quien algún día quiera leer la versión taquigráfica de esta sesión, que rechazo profundamente el agravio que realizó el Edil Viviano al señor Intendente Municipal de Montevideo al decir que el Intendente no cumple con su palabra. ¡Este Intendente cumple con su palabra! A nosotros nos resulta inaceptable que se diga que el señor Intendente no cumple con su palabra. Podemos admitir, como dijo el señor Edil Ripoll, que haya habido una sensación diferente respecto al resultado de una reunión. ¡Cuántas veces hemos ido a reuniones de las que todos salimos con sensaciones diferentes con respecto a lo que fue la conclusión de la reunión! Eso lo podemos entender perfectamente. Lo que no nos resulta admisible es que se venga a la Junta Departamental de Montevideo... ¡A mí me gustaría ver actas de años atrás de la Junta Departamental de Montevideo para ver si algún Edil trató de mentiroso a un señor Intendente en Sala!

 

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- Eso es algo que lamento profundamente, porque el señor Edil Viviano siempre ‑como él mismo lo ha dicho‑ ha tenido una actitud constructiva en este período de gobierno. Por eso me parece que cometió un error al haber hecho en forma tan clara y contundente una afirmación de esa naturaleza. Además, a un Intendente que consideramos que ha sido...

           

El señor Edil Viviano se retira de Sala; yo lo escuché, a mí me gustaría que me hubiera escuchado.

           

(Interrupción del señor Edil Graffigna)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Cuando termine de hacer uso de la palabra el señor Prosecretario le voy a dar la palabra al señor Edil Graffigna para que haga su planteo.

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- Quiero decir también que nosotros nos sentimos absolutamente orgullosos de pertenecer a una fuerza política que ha sido absolutamente coherente entre su discurso y su acción política. Los ocho Intendentes frenteamplistas integraron las Juntas Locales en su primer año de gobierno, y nos gustaría que quienes han peleado con tanta fuerza en esta misma Sala por la representación plural de todos los partidos en todas las Juntas la pelearan en toda la República Oriental del Uruguay. En eso estaríamos absolutamente juntos porque todos sabemos que, lamentablemente, hay un número muy importante de Intendencias que todavía no han integrado esas Juntas Locales.

           

Además, me resulta un agravio injusto hacia un Intendente que propició y ayudó a que la fuerza política de gobierno renunciara a cuatro Ediles Locales para que hubiera una mayor representación de los partidos de oposición; que aceptó la sugerencia del Partido Nacional de correr la fecha y esperar para llenar los cargos a la fecha que el Partido Nacional solicitó. Así dio la importancia que nosotros mismos le dábamos a la elección del Partido Nacional. Estamos hablando del mismo Intendente que recibió más de una vez a la Departamental presidida por la señora Diputada Etcheverry, con la cual tuvimos la mejor relación y tuvimos el mejor diálogo en este tema. El mismo Intendente que en la resolución en que designa a los Ediles del Partido Nacional deja expresa constancia en un Considerando de que en esa misma elección se eligieron delegados partidarios. Es el mismo Intendente que dijo una y otra vez que cada uno de esos delegados partidarios era referente del Partido Nacional ante el Intendente, y así lo ha cumplido. Es el mismo Intendente que en el día de hoy viene a esta Sala y dice que si es necesario institucionalizar esta figura para dar mayores garantías de pluralidad a todos, si esta Junta eleva una minuta de comunicación está dispuesto a reglamentar y llevar adelante esto en todas las Juntas Locales de Montevideo.

           

Señores Ediles: lamento si he sido un poco vehemente de más; pido disculpas si lo he sido, pero es mi forma de expresarme cuando siento, como en este caso, que se hizo un agravio absolutamente injusto. Yo de verdad no recuerdo que en una sesión de la Junta se haya dicho que un señor Intendente faltó a su palabra; yo lamento profundamente que se haya dicho eso. Lamento profundamente la derivación que ha tenido este punto.

           

El señor Secretario General recién dio una explicación que comparto absolutamente: la imposición a las Juntas Locales de que aceptaran al delegado partidario habría sido absolutamente contradictoria con el espíritu descentralizador que están impulsando este Gobierno y este Intendente. El Intendente hizo todo lo que podía, todo lo que políticamente estaba a su alcance para llevar adelante esto y colaborar con el Partido Nacional en un proyecto común que nosotros valoramos como muy importante: las elecciones internas que llevó adelante ese partido.

 

Entonces, de vuelta, pido disculpas a los señores Ediles por la vehemencia o por alguna cosa de más que pude haber dicho. Y quiero decir al señor Edil Viviano que de verdad lamento profundamente que haya dicho una frase que para algunos de nosotros puede transformarse en un agravio al señor Intendente.

           

Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para una cuestión reglamentaria, tiene la palabra el señor Edil Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Señor Presidente: se puede discernir, se puede disentir, se puede discutir, ¡y vaya si quien habla ha tenido enfrentamientos con la Administración!, pero siempre con mucho respeto.

 

Entonces, pedí la palabra para una cuestión reglamentaria porque entiendo que usted, señor Presidente, está obligado a mantener el orden, y el señor Prosecretario levantó la voz en reiteradas ocasiones, y eso no lo podemos aceptar. Usted, señor Presidente, cuando hay Ediles que levantan la voz los llama al orden; hasta ha llegado a levantar la sesión. Creo que usted incumplió el Reglamento; debería haber actuado en tiempo y forma, y no lo hizo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- La Mesa va a hacer una aclaración.

           

Solamente levantamos la sesión cuando un Edil que no tiene el uso de la palabra grita por sobre la palabra del Edil que está hablando. Cuando un Edil levanta la voz ‑obviamente, si no agravia ni insulta‑, como este es un ambiente en el que muchas veces las discusiones pueden tener voltaje, no levantamos la sesión ni la suspendemos. Hay Ediles que se caracterizan por elevar el tono de voz abundantemente; y salvo que realmente estén interrumpiendo con sus gritos al orador que tiene la palabra legítimamente, nosotros no lo hemos señalado en ninguna ocasión. Lo quiero aclarar porque, naturalmente, a veces los decibeles en Sala de Sesiones se levantan. Yo lo quiero aclarar porque así es como se procedió. Solamente hemos señalado cuando alguien levanta la voz e interrumpe o acalla a quien tiene legítimamente la palabra; pero en este caso la palabra la tenía el Prosecretario de la Intendencia.

 

SEÑORA RONDÁN.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para una aclaración, tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Me parece, señor Presidente, que mi aclaración va en lo que tiene que ver con lo que es cada uno. Yo creo que se podrá discrepar o no con las palabras del señor Zavala, pero tuvieron el respeto debido para el Cuerpo. Cada uno de los que estamos acá, por separado, representa 37.000 votos. El Edil Viviano representa 37.000 votos. Yo esto lo voy a decir con respeto: al señor Secretario General lo eligió en libertad el señor Intendente, por lo cual debe tener respeto por cualquier Edil de cualquier partido, porque se puede discrepar con respeto. Y usted le levantó la voz a un Edil ‑que es lo mismo que se la levante al Cuerpo‑ que tiene 37.000 votos en su espalda aunque forme parte de la minoría. Entonces, por eso yo estoy asombrada, porque nunca lo vi en esa actitud, nunca.

 

Pero, al mismo tiempo, quiero felicitar al señor Zavala porque dentro de su juventud y, si me permite, su poca experiencia en este ámbito ‑yo no puedo ni discrepar ni asentir porque estoy fuera de esa discusión‑ usted mantuvo el tono que debe tener un miembro del Ejecutivo, porque acá el que tiene los votos es ese señor que está sentado ahí, es el señor Intendente, a quien jamás vi levantar la voz a nadie. Entonces, lo que no me gusta que me hagan a mí, no me gusta que se lo hagan a ningún compañero de esta Junta.

           

Gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted.

 

SEÑOR RIPOLL.- Pido la palabra por una alusión.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el Edil Ripoll para contestar una alusión.

 

SEÑOR RIPOLL.- La verdad es que yo, señor Presidente, en mis nueve años de presencia en debates parlamentarios nunca vi que alguna de las autoridades invitadas o citadas... Y mire que yo soy de comerme este tipo de amansadoras; me quedaba paradito en los hemiciclos escuchando y tratando de aprender de varios parlamentarios. Y siempre vi cómo los parlamentarios que citaban a las autoridades recriminaban muchas cosas.

 

Pero vamos a dar la justa medida al término del Edil Viviano. Puede ser una casualidad, podemos equivocarnos, pero para nosotros el Intendente en ese momento faltó a la palabra porque entendimos que nos dijo una cosa que después no cumplió. No es más que eso. No tratamos de mentiroso al señor Intendente, como usted sí nos trató a nosotros...

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden! ¡Orden, por favor!

 

SEÑOR RIPOLL.- Nosotros somos incapaces de faltarle el respeto...

 

(Interrupciones)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

Está en el uso de la palabra el Edil Ripoll para contestar una alusión política. Les pido que por favor lo escuchen en silencio.

 

Continúe, señor Edil Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Nosotros hemos escuchado a esa fuerza política ‑vamos a ser sinceros, porque parece que acá nadie ha dicho nada durante toda su vida‑ decir cada cosas entre nosotros... ¡Por favor! La contestación no puede ser más grande que la intervención del Edil Viviano. Me parece que fue desmedida, que fue fuera de lugar; lo digo sinceramente. Yo no estoy para echar leña al fuego. Todos pensaban que yo iba a prender fuego la Sala haciendo una alusión política, pero lo que quiero es no quebrar la relación entre el Gobierno Municipal y el Partido Nacional. Lo debo hacer como coordinador de mi partido político. Me parece que el señor Prosecretario ‑lo digo sinceramente‑ tuvo una actitud fuera de lugar con el Edil Viviano. Yo no elegiría ese camino para responder en el seno de una Junta Departamental; se lo digo sinceramente, y con esto no quiero ingresar en un debate ni que se haga alusión tras alusión porque se quebraría la relación entre nuestro partido y el Frente Amplio, que poco importará porque somos apenas tres Ediles, pero tenemos muchas cosas para aportar a la hora de construir ciudadanía en Montevideo; créanmelo. Entonces, yo llamo a la reflexión de todo el Cuerpo por este tema.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Era cuanto quería decir, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para una cuestión de orden, tiene la palabra el señor Edil Pedro Rissotto.

 

SEÑOR RISSOTTO.- Presidente: son de recibo las palabras del Edil Ripoll, pero claramente...

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Discúlpeme, señor Edil, yo pensé que era para una cuestión de orden. Hay Ediles anotados. Si usted quiere plantear una moción, naturalmente le permito hacer uso de la palabra porque se tiene que votar. De lo contrario, hay una lista de oradores.

 

SEÑOR RISSOTTO.- Vamos a pedir un cuarto intermedio de 15 minutos.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A consideración.

           

Si no hay observaciones, se va a votar.

           

Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 29 en 30.

           

La Junta pasa a cuarto intermedio por el término de 15 minutos.

 

(Es la hora 1:48)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gabriel Weiss).- Habiendo número en Sala, se reanuda la sesión.

 

(Es la hora 2:02)

 

______Pedimos a los Ediles que vayan ocupando sus bancas.

           

Tiene la palabra el señor Prosecretario General.

 

SEÑOR RODRÍGUEZ (Jorge).- Señor Presidente: le agradezco que me permita hablar otra vez.

           

Quiero decirle a la señora Edila Glenda Rondán que tiene razón; yo he tomado toda mi vida la política como algo absolutamente pasional, y a veces, cuando hay cosas que me enojan, se me nota esa pasión política.

           

Yo hoy me enojé; la verdad es que me enojé y por eso me expresé así. Si la señora Edila considera que al haber elevado la voz le falté el respeto al Cuerpo, le pido disculpas al conjunto del Cuerpo ‑no sólo a los Ediles del Partido Nacional, sino al conjunto del Cuerpo‑, pues no era mi intención hacer eso.

           

Lo que dije lo siento; estoy convencido de lo que dije, pero quizá lo dije en forma demasiado pasional.

           

Por lo tanto, si ofendí al Cuerpo, pido disculpas.

 

SEÑORA FERRO.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Por una aclaración, tiene la palabra la señora Edila Cristina Ferro.

 

SEÑORA FERRO.- Señor Presidente: no está en mi ánimo intervenir en lo que nosotros entendemos es un asunto privado entre el señor Intendente y el Partido Nacional. Por supuesto que tampoco está en mi ánimo defender al señor Edil Viviano, quien es muy capaz de defenderse por sí mismo; no es esa mi intención. Mi intención es, señor Presidente, aclarar lo que yo entiendo que se debe aclarar, que es que en esta Sala hay ‑en este momento no están todos, pero supuestamente deberían estar aquí‑ 20 Ediles del Frente Amplio. El señor Intendente ha fijado su posición en relación a este asunto del punto dos. El señor Intendente dio la palabra al Secretario General y al Prosecretario a efectos de que opinaran sobre este punto dos. El señor Intendente es muy capaz de fijar él solo su posición; no creo que tenga interés en ninguna de las defensas que han hecho los dos Secretarios, porque estimo que ellas han sido inconvenientes, innecesarias y excesivas.

           

Los señores Secretarios no pueden hablar en esta Sala en el mismo tono con que hablaría un señor Edil, porque su función es otra. Si esto fuera un Juzgado, esas intervenciones serían absolutamente inválidas, porque al señor Intendente lo estarían defendiendo funcionarios asalariados que dependen de su pluma para continuar en el cargo. Por consiguiente, es algo que no corresponde, señor Presidente.

           

Aquí estamos en un ámbito político y plural, en el que el señor Intendente tiene otras voces políticas que son las que seguramente lo defenderían muy bien, aunque no creo que él necesite de la defensa de nadie para fijar su posición; honestamente, no lo creo. De modo que ese exceso en la intervención de los dos Secretarios no es de recibo; no es conveniente, señor Presidente. Era lo que yo quería decir.

 

Es más, entiendo que si usted hubiera sido el primero en detenerlos, habría hecho un gran aporte a lo que es el estilo que debe mantener esta Junta Departamental.

           

Gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señora Edila.

           

Por una aclaración, tiene la palabra el señor Edil Rissotto.

 

SEÑOR RISSOTTO.- Gracias, Presidente.

           

En primer lugar, tenemos que corregir un error: el señor Prosecretario está en la línea del señor Intendente, y cuando el señor Intendente le da la palabra, habla el Intendente.

 

(Interrupción del Edil Graffigna)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Orden.

           

Señores Ediles: está en el uso de la palabra el Edil Rissotto; está haciendo una interpretación que puede ser compartida o no.

           

Puede continuar, señor Edil Pedro Rissotto.

 

SEÑOR RISSOTTO.- Por algo la señora Miriam Rodríguez, el señor Alejandro Zavala y el señor Jorge Rodríguez están aquí acompañando al Intendente; lo pueden representar en cualquier momento que el Intendente crea conveniente.

           

Pero, más allá de eso, acá hay un tema subyacente que yo, como Edil de la mayoría, no quiero dejar pasar; fue justamente lo que llamó a vehemencia al señor Prosecretario. No debe quedar ninguna duda de que en esta Sala se usó la palabra “miente”; “El Intendente miente”, se dijo.

           

Ustedes saben ‑sobre todo los Ediles Ripoll y Osta, coordinadores de ambos partidos‑ que yo permanentemente trato de zurcir para que la relación entre los tres partidos representados acá no vaya a la debacle. Por lo tanto, es con mesura que voy a pedir que si en realidad al decir “miente” se quiso decir otra cosa, se lo aclare y se corrija, por el bien del relacionamiento de los partidos políticos, por el bien del relacionamiento entre nosotros, los Ediles, y sobre todo por la reputación del Intendente, porque nosotros sabemos que no miente.

           

Se decía por ahí que cada uno de ustedes ‑porque yo, como soy suplente, debo tener varios miles menos‑ tiene 37.000 votos en la espalda; el señor Intendente tiene el 60% de los votos de la población de Montevideo. ¡Vaya si eso es aval!

 

(Timbre indicador del tiempo)

 

______Entonces, ya que ha sido un término lo que nos ha llevado a este punto, me gustaría que fuéramos honestos y corrigiéramos lo que hay que corregir.

            Por último, quiero decir que no acepto del señor Prosecretario disculpa alguna, porque la vehemencia es parte de la vida política. Bienvenidos sean los tipos vehementes que defienden las causas como se deben defender.

           

Gracias, señor Presidente.

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden!

 

SEÑOR VIVIANO.- Pido la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Álvaro Viviano.

 

SEÑOR VIVIANO.- Señor Presidente: yo debo admitir al Cuerpo, seguramente, que utilicé expresiones duras; algunas las recuerdo, otras, no. Y quizás ‑reitero: quizás‑ admita que hubo expresiones fuera de lugar; lo haré definitivamente una vez leídas las actas. Si hubo expresiones fuera de lugar, me retractaré.

           

Pero pongamos las cosas en sus justos términos. Entiéndase: esta es una discusión política. Seguramente, si ustedes entienden que hubo frases de esa naturaleza, algunos pueden llegar a pensar que el Intendente no las merece; están en su pleno derecho. Otros también pueden pensar que las mismas no coinciden con el estilo del Edil Viviano; también pueden llegar a tener razón. Pero entiendan también la pasión, entiendan también el dolor y la situación angustiosa que nos tocó vivir a muchos de nosotros por estos temas; si se pusieran un minuto en nuestro lugar, quizá podrían llegar a entender, o al menos a tener una leve noción de lo que eso importa.

           

Creo que las palabras del señor Prosecretario fueron un poco fuertes, exorbitantes, e incluso ‑como se dijo en algún momento de la discusión involucrando otro tema‑ estuvieron fuera de lugar. Yo no creo tampoco ser merecedor de estar incorporado a esta suerte de famosa lista negra de Ediles soeces e irrespetuosos, porque no es así.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______En estos ámbitos yo he escuchado miles de expresiones acerca de que los hombres políticos se hacen cargo. Si quieren revisar actas del pasado, las revisamos; pero de blanco chorro para abajo, más de una vez escuchamos de nosotros muchísimas cosas.

           

Yo lamento el episodio; si me tengo que retractar lo haré, una vez medido y aquilatado el verdadero valor de mis palabras. Al único o a los únicos que yo les atribuyo el derecho de decir lo que sienten, lo que piensan y lo que quieran es al señor Intendente Municipal y a los señores Ediles. No estoy dispuesto a tolerar ningún tipo de juicio de valor ni de exaltación como la que mostró en Sala el señor Prosecretario.

           

Nada más.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Bien.

           

Tiene la palabra el señor Secretario General.

 

SEÑOR ZAVALA.- Señor Presidente: quiero hacer una aclaración.

           

No pensaba hacer uso de la palabra en toda la sesión. Yo le solicité al Intendente que me permitiera hacer uso de la palabra porque el Edil Viviano me nombró diciendo que yo estaba presente en la reunión. Fue por eso que me vi en la obligación de aclarar lo que había presenciado, de decir cuál era mi opinión. No me siento uno más del Cuerpo; sé ubicarme en mi lugar y pretendo hacerlo.

 

Por esa razón intervine. Quería aclarar esto a todos los Ediles.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra la señora Directora Miriam Rodríguez.

 

SEÑORA RODRÍGUEZ (Miriam).- Buenas noches; buenas madrugadas a todos y a todas.

           

A esta altura de la noche es bravo tomar algunos temas que ustedes plantearon y que tienen que ver con la gestión.

 

Creo que esto siempre aporta, partiendo de la base de que a nosotros nos aportaron mucho estas reuniones que ustedes hicieron con las 18 Juntas Locales.

 

Algunos de ustedes planteaban que se percibe que hay un fracaso; otros pueden haber planteado que hay un estancamiento. Todos sabemos que las percepciones son subjetivas. Tenemos que partir de bases objetivas para poder transformar, para poder mejorar o para poder aportar a este proceso factible que es el de la descentralización. Pero dentro de esas percepciones o impresiones de las recorridas a las 18 Juntas Locales también están los aciertos planteados por los Ediles Locales. Y entre los aciertos se plantean cosas como las siguientes: reafirmar la confianza y el compromiso con el proceso; ha sido un elemento democratizador de participación y transferencia de poder; tenemos más ventanillas y más posibilidades de atención; permite un mayor contacto con la Intendencia e identificar áreas desatendidas; es una escuela de participación; permite compartir vivencias más allá de banderas políticas; con los PLAEDEZ se aprendió a organizar, a planificar, a trabajar en equipo y a conocer las zonas. Estos son algunos de los aciertos que plantean los Ediles Locales de todos los partidos con respecto al proceso de la descentralización. También plantean propuestas. Y creo, con la responsabilidad que me toca de formar parte de la gestión, que tenemos que dar respuestas a esas propuestas que plantean los Ediles Locales en este informe que ustedes nos aportaron. Partimos de la base de la necesidad de dar respuestas a esas propuestas. Lo que sí tenemos claro es que desde el año ’90 hasta la fecha el centro de la gestión es el vecino, tanto en la estructura desconcentrada como descentralizada; tanto en la política como en la del Servicio, como es el Centro Comunal Zonal. Y como tenemos esa responsabilidad de la gestión, hemos atendido temas que están planteados dentro de los aportes que los propios Ediles Locales plantean. Esto también se planteó cuando presentamos el Ajuste Presupuestal; me refiero a la instalación de las Regiones, que sí creemos que va a dar la posibilidad de tener una respuesta ejecutiva y operativa para muchas de las demandas que hoy plantean los vecinos en los diferentes Centros Comunales.

           

La instalación de las Regiones Este y Oeste en el segundo semestre del 2008 nos va a dar la posibilidad de atender muchos de los planteos que ustedes hicieron hoy aquí, que tienen que ver con la urgencia, con la emergencia o con la necesidad inmediata de solucionar un problema a los vecinos y no depender de una planificación centralizada. Creemos que esa tiene que ser la apuesta en la gestión de la descentralización. O sea, a través de la instalación de las Regiones ‑con maquinarias y una operativa que hagan posible que no se transforme en un lugar más por donde pase el expediente, sino donde seamos capaces de potenciar los recursos humanos y materiales de los seis Comunales de esa Región‑ poder dar respuesta al vecino de Montevideo en el menor tiempo y con la mayor eficiencia.

           

Todos acordaron acá que el Presupuesto Participativo es una herramienta; ha sido una herramienta que ‑como muchas veces ha planteado el señor Intendente‑ ha movilizado a toda la estructura central de la Intendencia de Montevideo y a la estructura burocrática, porque el Estado tiene una burocracia instalada; el tema es que la burocracia se tiene que poner al servicio de los vecinos y funcionar al ritmo que los vecinos exigen que lo haga. Creo que el Presupuesto Participativo ha generado eso: poner una institución al servicio de la gente, al servicio de las propuestas que la gente plantea y al servicio de las propuestas que los vecinos y vecinas de Montevideo han votado.

 

Hemos tenido problemas, sí, porque tenemos un TOCAF que nos marca la forma de hacer las compras, que limita en tiempo y en maneras el accionar. Todos sabemos ‑porque posiblemente ustedes acá tengan muchos más años de experiencia que yo‑ que eso nos limita; el TOCAF hace que en algo que tiene que tener una ejecución anual, posiblemente cuando estemos llegando al final de una licitación pública se esté cumpliendo el año de lo que la gente votó en octubre del año anterior. Esa es una realidad que tenemos que proponernos modificar si queremos una burocracia al servicio de la gente, porque si no es imposible gobernar con la participación de la gente.

 

Nosotros nos estamos planteando en este momento el fortalecimiento de la Fuente 2 ‑en la que están dos Departamentos que son de gestión cien por ciento municipal, como Desarrollo Ambiental y Acondicionamiento Urbano‑, apostando a que los vecinos de los 18 Concejos Vecinales asesoren a las Juntas Locales en temas como Plan de Poda 2008‑2009‑2010, programas de erradicación de basurales, mantenimiento y recuperación de espacios públicos y ejecución de vialidad, tanto en bacheo como en reparación o ejecución de nuevas calles.

Creemos que la horizontalidad de la descentralización no pasa sólo por que tengamos voluntad de hacer, sino por que creemos que el Departamento de Descentralización tiene que ser un articulador con aquellos otros Departamentos que tienen la responsabilidad de la gestión. Tenemos que poder articular y generar programas comunes de ejecución local, que es lo que hace el impacto a nivel territorial.

 

Este proceso es perfectible, y creo que ustedes, desde la Comisión de Descentralización convocándonos a la Comisión Mixta, han generado una herramienta, que es la Comuna en Debate. Esta herramienta nos va a dar la posibilidad de que todos y todas, los partidos políticos ‑Partido Nacional, Partido Colorado, Frente Amplio, Partido Independiente‑ y los vecinos independientes tengan la posibilidad de aportar todo aquello que se considere en esa Comuna en Debate, tanto sobre la gestión como sobre la estructura descentralizada. Es decir, un ámbito en el que aportar ideas que surjan desde los diferentes lugares, ideas para perfeccionar este proyecto. Este proyecto nunca va a ser perfecto, siempre va a ser perfectible en la medida en que convoquemos a los vecinos de Montevideo a seguir discutiendo y debatiendo sobre el proyecto de la descentralización.

 

En el Foro Ciudadano se van a volcar todas las opiniones, la de todos los partidos y las de todos los vecinos y vecinas. Se trata de un foro ciudadano que va a recibir todas las propuestas que surjan de la Comuna en Debate. Pero va a haber diferentes niveles de responsabilidad. Nosotros tenemos que tomar todo aquello que los vecinos planteen que aporte a la mejora de la gestión y dar respuestas. Hay que generar cambios, y en muchos cambios quizás ustedes también nos tengan que acompañar desde este Legislativo. Va a haber otras propuestas que tienen que ver con la forma que hoy tiene la descentralización ‑aquella que se acordó en el año ’93‑, y capaz que ustedes también van a tener que generar sus discusiones y sus debates para poder llegar a acuerdos y dar respuesta a esas propuestas que los vecinos planteen.

 

La Comuna en obra es la Comuna en debate. O sea, no existe comunidad que esté apostando a la participación ciudadana, que esté apostando al desarrollo del proyecto político... Porque una cosa es un proyecto político y otra cosa es un proyecto partidario. El proyecto de la participación ciudadana es un proyecto político cuya forma no es nueva, porque desde Artigas hasta acá ‑le doy la razón al Edil que planteó que es desde Artigas hasta acá‑ se ha planteado la forma de que la gente participe, de que la gente forme parte de un proceso. Entonces, creo que cuando hablamos de la Comuna en Debate hablamos de eso, del desarrollo, de apostar al desarrollo del proyecto político de la descentralización, que va más allá de la bandera de un partido o de la bandera de quien esté en el gobierno, porque lo que hoy todos tenemos que asumir es que esta forma de participación ciudadana ‑que es perfectible‑ ya pasó a ser parte de la gente. Ya la gente se apoderó de esta forma de participación, y no importa quién esté mañana, pasado o traspasado en el gobierno, porque la gente va a seguir apostando a esta forma de participación ciudadana y a este involucramiento en la gestión del Estado a través de su Presupuesto, a través de sus Comuna Mujer, a través de las diferentes instancias en las que se participa.

 

Hay voluntad de profundizar el proceso; se quiere profundizar y se tiene la voluntad de profundizar el proceso desde la gestión, que es la responsabilidad que nos toca a nosotros. También tiene que haber voluntad desde el ámbito político, que es el Legislativo, para profundizar ese proceso a partir de lo que los vecinos y las vecinas de Montevideo aporten a esta Comuna en Debate.

 

A mí me enriqueció mucho poder escuchar a todos y a todas. Espero que todos formen parte de esta etapa de la Comuna en Debate, porque precisamos del aporte de todos los partidos y de todos los vecinos de Montevideo. Creo que la gente necesita que estén todos presentes en esta instancia que se va a llevar adelante desde ahora hasta el mes de junio desde los diferentes lugares, desde los Concejos, desde las Juntas Locales, pero también desde este Legislativo Comunal o Parlamento de Montevideo.

 

Yo quedo a la orden para trabajar con ustedes y para volcarles la información que necesiten, pero creo que la hora ya amerita dar la palabra al señor Intendente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Intendente Ricardo Ehrlich.

 

SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL.- Gracias, señor Presidente.

           

Voy a ser muy breve.

            Primero quiero felicitar la iniciativa de la convocatoria centrada en lo que son los antecedentes, en lo que es el estado actual y las proyecciones de la descentralización. Realmente considero que, más allá de la vehemencia que a veces acompaña la expresión y la fundamentación de ideas, ha sido para mí una muy rica sesión.

           

He escuchado muy atentamente las opiniones de todos los Ediles, y ahora, para cerrar, quería no sólo reconocer el gran interés que ha tenido esta sesión, sino también agregar algunos comentarios muy breves.

           

Tengo algunas informaciones, algunas respuestas a preguntas puntuales; cuando levantemos la sesión se la daré personalmente a algunos Ediles. Me refiero a algunos números. Creo que el momento ya no está para números y me parece que hay que cerrar la sesión, que se ha prolongado.

           

Esto ha sido realmente muy interesante. Yo entiendo que la descentralización y la participación ciudadana nos interpela a todos, aunque seguramente de manera distinta. Interpela a la Administración, interpela al Intendente, que tiene la responsabilidad de llevar adelante esta propuesta, pero interpela de manera distinta y con mucha intensidad a todos los sectores políticos. Con un enfoque u otro hay que mirar a largo plazo el país, los territorios, la sociedad. Y, más allá de las responsabilidades en los plazos acotados, de la vehemencia de los debates y de la confrontación de ideas, creo que en este momento todos los sectores tenemos la obligación de mirar a largo plazo y revisar nuestro bagaje, nuestra experiencia, porque es un momento de cambios que nos atraviesa absolutamente a todos los actores políticos.

           

Hoy les decía que entiendo que estamos en un momento de profundos cambios y trasformaciones en la sociedad. Estos cambios se deben a múltiples factores. El crecimiento económico es, sin duda, un elemento importante. También creo que los años de historia que vamos compartiendo con dolores, alegrías, y el aprendizaje que estamos realizando como sociedad, con los aportes y las experiencias de unos y de otros, están cristalizando en un proceso que está haciendo cambiar a la propia sociedad. Los actores sociales están cobrando un dinamismo que no tenían. Esto no es producto de las instituciones: es la propia sociedad la que va empezando a tejer nuevas estructuras, a dar vida a espacios asociativos que habían desaparecido, y eso crea un contexto diferente. Es en ese contexto cambiante ‑y cambiante a gran velocidad‑ que tenemos que ubicar el desafío que discutimos en la noche de hoy.

           

Yo veo esta etapa como de transición, en un proceso que se va acelerar y que es muy fermental. Por lo tanto, todos los actores a nivel municipal, el Legislativo, el Ejecutivo, los actores involucrados en la política municipal, tenemos que mirar a largo plazo y definir las acciones concretas tratando de imaginar los caminos por los que vamos a transcurrir. Eso nos exige ‑y particularmente en ámbitos como estos‑  compartir propuestas, confrontar ideas, pero también crear grandes carriles por los cuales sea posible transitar.

           

Las experiencias de descentralización y de participación ciudadana tienen muchos siglos. Hay Estados que se han creado a partir de fuertes estructuras locales. Nosotros venimos de una experiencia diferente, a pesar de la fuerte vocación descentralizadora y de los grandes alegatos y batallas que se han dado a lo largo de nuestra historia. Estamos en un momento de particular riqueza en el que, sin duda, se van a confrontar propuestas distintas como las que hemos escuchado en la noche de hoy.

           

Nosotros en este período tenemos la obligación de cumplir con un programa que ustedes conocen. Ese programa se ha explicitado, las distintas herramientas están fundamentadas y ustedes conocen el plan de trabajo.

 

No es posible separar descentralización y participación ciudadana de lo que es la gestión municipal, los servicios, las obras; pero sobre esos temas hablaremos en otra oportunidad. Este es el momento en el que podemos dar un gran impulso para fortalecer la estructura descentralizada, el proyecto de descentralización, en el departamento de Montevideo. También podemos crear cauces para que la sociedad encuentre los lugares ‑no necesariamente dentro de la vida municipal, o en forma exclusiva dentro de la vida municipal‑ en los que asumir compromisos en forma personal o colectiva y a distintos niveles, ya sean sociales, políticos, comunales. Esa es la manera de ir consolidando, entretejiendo esta sociedad.

           

Ustedes saben que yo repito mucho lo de la sociedad fracturada, fragmentada. Estamos en un proceso de recomposición, un proceso que tiene una enorme riqueza y una enorme complejidad. Creo que es un privilegio ser actor en un período de este tipo, pero, también, una gran responsabilidad.

 

Reitero que entiendo que es claramente un período de transición en el que estamos llamados a asumir a fondo nuestras responsabilidades. Es, además, un período en el que la institución municipal construye y debe asegurar los valores y las normas de convivencia que permitan mantener la estructura social. Es un proceso casi espontáneo de creación de lazos en la sociedad para darle cohesión, y desde el espacio municipal tenemos que reforzar ese proceso. Es un momento en el que hay que proyectar la sociedad hacia adelante. Entonces, ahí tenemos que imaginar, debatir, abrir bien grandes las orejas, porque es un momento de construcción. En ese contexto es que valoramos tremendamente la propuesta de esta Comuna en Debate, y lo que esperamos es que se pueda profundizar en muchos de los temas que acá se plantearon. Seguramente lleguen planteos de las distintas zonas y de los distintos barrios de Montevideo, con matices muy diversos, que van a aterrizar en el seno de este Cuerpo para que les dé forma.

           

Descentralizar implica transferir poder, transferir recursos, asignar recursos. Descentralizar quiere decir transferir capacidad de decisión, e implica también asegurar la información, el acceso a ella. Muchos Ediles señalaron este punto. Y descentralizar implica, también, trabajar para capacitar, para poder ejercer ese poder descentralizado.

           

Considero que estamos en un momento en el que tenemos la obligación de procesar saltos importantes en la dinámica que Montevideo ha iniciado ya desde hace un buen tiempo.

           

Seguramente este Cuerpo tenga varias ocasiones, en lo que nos resta del período, para poder evaluar la marcha de este proceso.

           

Quisiera terminar señalando que serán importantes y valiosas las instancias de aporte y de debate que se van a dar en esta convocatoria por parte de todas las bancadas.

           

Estimados señores Ediles, estimadas señoras Edilas y estimado señor Presidente: yo les agradezco que me hayan permitido compartir esta sesión, y espero que podamos seguir trabajando juntos sobre los temas planteados esta noche.

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- No habiendo más temas para tratar, damos por levantada la sesión.

 

(Es la hora 02:37)