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ACTO HOMENAJE A LOS JÓVENES ESTUDIANTES
INNOVADORES DE UTU |
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Celebrada el 9 de julio de 2008 |
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VERSIÓN PRIMARIA (AÚN NO APROBADA) |
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Departamento de Taquígrafos |
SEÑOR PRESIDENTE (
Vamos a dar
inicio a este acto de homenaje a los jóvenes estudiantes innovadores de
(Es la hora 16:02)
_____En realidad, para el Parlamento de Montevideo, para
También queremos
saludar, naturalmente, a los docentes de UTU que hoy nos acompañan; al profesor
y amigo Wilson Netto, Director de
Brevemente,
queremos señalar algunos elementos que nos parecen importantes. En primer
lugar, que este país debe ser el país de las ideas, el país de la creatividad,
el país de la iniciativa, el país de los emprendedores, porque si en algo
podemos destacarnos es por nuestra capacidad de generar ideas, motores que nos
muevan; motores que nos hagan ver que el horizonte en realidad está cada vez
más cerca y que cuando llegamos hay otro nuevo horizonte para alcanzar. Y en
ese desafío la juventud tiene un rol absolutamente imprescindible, un papel que
no lo puede jugar nadie más. El lugar no se pide, sino que se gana; y el lugar
se gana con convicción, se
gana con inteligencia, se gana con imaginación, se gana sabiendo que este país
no es el país del “es lo que hay, valor”, sino el país del “hay que crear
valor”. Están los jóvenes de este país, estamos nosotros ‑los no tan
jóvenes‑ y están los más viejos, y todos estamos llamados a crear valor,
a desafiarnos espiritualmente y a demostrar que este pequeño país es un gran
país en el concierto de la naciones del mundo. Este es el país que va a poder
hacer el mundial en el año 2030 junto con Argentina; este es el país en el que
va a haber lugar para la investigación científica, para la generación de
conocimientos que permitan mejorar las condiciones de vida, no sólo de los
uruguayos y las uruguayas ‑muy importante‑, sino del mundo; este es
el país de la apertura, no el de los miedos y la xenofobia, no el que pone
barreras y cárceles o el que le tiene miedo a los inmigrantes: este es un país
abierto en un continente que debe ser abierto.
Nuestro principal
desafío es que este mundo, en el que estamos de paso, al que le debemos más que
lo que él nos debe, y con el que tenemos más obligaciones que derechos ‑porque
debemos entregarlo a los que vienen después en mejores condiciones‑,
precisa de este colectivo, de estos hombres y de estas mujeres que viven aquí,
que no van a hacer mucho más que otros pero tampoco mucho menos que otros. Por
lo tanto, francamente, es una alegría tenerlos aquí con nosotros, y no
solamente vamos a brindarles nuestro afecto ‑que es importante-, sino que
también vamos a ver lo que ustedes nos van a mostrar. Y además ‑no se van
a salvar‑ van a hablar, porque este es un Parlamento, y en un Parlamento
nadie se va sin hablar.
Pasamos a ver una
presentación en PowerPoint.
Muchas gracias.
(Aplausos)
(Se exhibe presentación multimedia)
(Aplausos)
______Ahora vamos a ver una segunda
presentación en PowerPoint.
(Se exhibe presentación multimedia)
(Aplausos)
______Tiene la palabra el señor Edil Dari Mendiondo.
SEÑOR MENDIONDO.- Señor Presidente; estimados colegas; Directores
de UTU ‑Wilson Netto, Fernando Tomeo y Juan de los Santos‑;
arquitecto Giorgio Gaviraghi ‑arquitecto italiano que ha puesto todas sus
iniciativas, su experiencia y su técnica al servicio de los conocimientos de
nuestra juventud, de nuestros institutos de enseñanza politécnica, la
antiguamente llamada Escuela Industrial del Uruguay, hoy Universidad del
Trabajo del Uruguay‑; estudiantes aquí presentes; familiares;
funcionarios de
El Uruguay tiene una gran historia de lucha por el
laicismo. José Pedro Varela fundó la escuela pública. Pero eso no fue todo. A
principios de siglo, particularmente en el año 1903, una personalidad llamada
don Pedro Figari propuso la creación de una Escuela de Bellas Artes, y desarrolló
además una teoría. Se conoce a Pedro Figari como pintor, y fue uno de los más
grandes ‑si no, pregúntenle al Edil Marcelo Carrasco‑, pero fue
mucho más que pintor: fue un gran abogado penalista, un defensor de causas
perdidas pero con razón; fue un político, fue Diputado y fue Director de
Figari, en 1903, hace un proyecto en el que fundamenta por qué es necesaria la enseñanza politécnica, variada, y muestra que era necesario que Uruguay trascendiera la época mirando hacia el nuevo mundo que nacía, que era el mundo de la industria, como ahora es el mundo de la revolución técnico‑científica.
Nos enorgullece
que estos jóvenes estudiantes, imbuidos de espíritu creador, puedan hacernos
soñar con proyectos que trascendieron al Uruguay, que compitieron en el mundo y
que triunfaron: un primer premio para una base lunar; un segundo premio para un
espacio satelital, y un tercer premio para ese maravilloso avión que crearon
estas mentes. Este ha sido un aporte extraordinario, producto de esas
características que tiene el Uruguay, que no sólo es grande en el fútbol, sino
que también lo es en otras áreas. Onetti fue un grande; Florencio Sánchez fue
un grande; Vaz Ferreira fue un grande de la filosofía. Y fue un grande José
Luis Massera, que generó unas creaciones que son parte de las altas matemáticas
del mundo de los pensadores de hoy. Y lo son el ex Rector de
Por lo tanto, ustedes son la continuidad de un proceso de acumulación de conocimientos, de una enseñanza, de una educación popular que fundó José Pedro Varela, de la cual hemos sido abanderados, que hemos defendido y que tratamos de proteger, hoy más que nunca, para que no mueran las escuelas industriales y la enseñanza politécnica, y para que el pensamiento de Pedro Figari se concrete, avance y sea parte del tesoro nacional.
Respecto a
Figari, “en 1900 presentó, en
“En 1909 dejó la
presidencia del Ateneo, que asumió entonces Álvaro Guillot Muñoz, y pasó a
formar parte del Consejo del Patronato de
“Entre agosto de
1915 y abril de 1917, Figari ejerció, por resolución del Poder Ejecutivo del 13
de julio del año nombrado en primer término,
No me quiero
extender. Tengo una cita a las cinco de la tarde. El 9 de julio de 1973, con el
pueblo en la calle, en huelga general, los trabajadores convocaron a defender
la democracia, las leyes y
Quiero terminar, señor Presidente, citando nuevamente al doctor Figari, a quien leí y sobre quien pedí para hacer una intervención en esta Junta Departamental, por sus valores. “…es oportuno agregar un nuevo centro de instrucción a los ya existentes, encargado de propagar la enseñanza artística, y muy especialmente cuando se dedique a difundir sus formas de aplicación a la industria. Este complemento a la obra de la instrucción pública, refluirá en bien de las clases menesterosas, abriéndoles campo para desarrollar su acción en la multiplicidad infinita de las manifestaciones de esta rama de conocimientos, y preparará a la vez el medio para el cultivo del arte superior. A medida que se eduque el sentimiento público por la divulgación de las nociones estéticas, se acentuará el desarrollo industrial y el espíritu de sociabilidad, ampliando los factores intelectuales y los temas de estudio tranquilo, instructivo y ameno.” Esto es parte del trabajo del señor Anastasía, de Kalemberg, citado por el doctor Julio María Sanguinetti en el libro “Pedro Figari”.
Estimados amigos,
estudiantes queridos: en el siglo XVI, en Italia, un hombre creyó que con un
vidrio de aumento podía determinar dónde se ubicaban las estrellas, los
pequeños soles, en el espacio cósmico. Luego inventó algo que posteriormente se
transformó en lo que se llama telescopio. Empezó a investigar el cielo y sacó
una conclusión. En aquel momento, las teorías astronómicas indicaban que
Pero ese hombre
fue enjuiciado en una tribuna como esta; sentando en el banquillo de los
acusados, fue acusado de hereje, porque rompía las reglas del pensamiento
común, mecánico, de aquel entonces, con una idea nueva, revolucionaria: el
mundo giraba,
¡Salud, adelante y felicitaciones!
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.
SEÑORA RONDÁN.- Muchísimas gracias.
Este es mi
segundo período como Edila y, sin lugar a dudas y con la mano acá, en el
corazón, les digo que es el día de mayor emoción y de mayor importancia para mí
en esta Junta Departamental, más allá de haber votado Presupuestos, de haber
nombrado ciudadanos ilustres, de haber cambiado de Presidentes y de haber hecho
muchas cosas. Treinta años de mi vida se desarrollaron dentro de lo que primero
fue
De llamarnos
Universidad del Trabajo pasamos a denominarnos UTU. Éramos la cenicienta. Pero
no vayan a creer, muchachos ‑si usted me permite, señor Presidente,
quiero tomarme hoy esta licencia de dirigirme en algún momento a los alumnos‑,
que la cenicienta, los cenicientos eran
solamente ustedes; lo éramos también nosotros, los profesores: se pensaba que
los peores íbamos a parar a
Nuestro primer
origen fue ‑como muy bien dijo el Edil Mendiondo‑, gracias al genio
de Pedro Figari,
¿Cómo hablar de
este cambio vertiginoso que el Consejo Técnico Profesional,
Después, con el tiempo, llegaron los bachilleratos
tecnológicos. Yo ya no estaba en
Hoy mi nieto de 17 años, Matías, va a
¡Es tanto lo que el Consejo Técnico Profesional es capaz de darle a la sociedad y que la mayoría de esta desconoce!
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Antes de terminar, quiero contarles una historia.
Ustedes son muy jóvenes, pero para todos los que vivimos la dictadura, esa fue una época muy dura, sin importar el partido político al que perteneciéramos. Estábamos los bien nacidos ‑en contra de la dictadura‑ y los que no. Y punto. Ese es mi concepto, el de Glenda Rondán.
En ese entonces
se nos ocurrió hacer algo que nos sacara de esa situación inhóspita para los
docentes y para los estudiantes. Y en la queridísima Escuela del Cerro ‑y
miro a mi amiga la señora Edila
Con todos los
controles requeridos, que no dejaban que dos chicos se pudieran besar, tal como
figuraba en la obra de Laferrere “Las de Barranco”, porque era como una especie
de pecado, salimos adelante. Y con el advenimiento de la democracia seguimos
adelante, porque vino un Consejo que, entre otros, estuvo integrado por un
compañero ya fallecido a quien llamábamos Álvaro “
Y ya que me
distraje un poco con esto, hay algunas personas del Consejo Técnico Profesional
a las que quiero recordar. Por ejemplo, quiero recordar al ingeniero Balparda
Blengio, de la vieja época, que fue un hombre espectacular en el Consejo. Y
también quiero recordar a dos mujeres. Una de ellas es Fany Arón, de la época
de la reforma de Rama ‑para algunos puede ser mala palabra, pero creo que
nadie es perfecto y que toda la gente tiene luces y sombras‑, cuando se implementaron
los bachilleratos tecnológicos, los que para mí son una de las grandes luces de
esa reforma que se concretaron después de Rama. Y la otra mujer que quiero
citar es Anita Barone, compañera de
Vuelvo a la historia.
Con ese grupo de teatro, que después creció porque las otras escuelas quisieron que entrara gente, armamos el Grupo de Teatro del Consejo Técnico Profesional. Aquí, si hay un viejo docente ‑no un docente viejo; siempre nos tenemos que llamar “viejos docentes”, porque así, con el hipérbaton, no decimos que somos viejos‑, lo recordará.
Fue así que se
formó el grupo de toda
Esta historia
pretende decir, simplemente, que en
Y ahora, señor Presidente, para terminar, me voy a dirigir exclusivamente a ellos.
Para mí ustedes no son, como jóvenes, lo que la gente cree que son. Porque después de estar tantos años en contacto con adolescentes y jóvenes, he llegado a mis propias conclusiones; también he criado a tres hijos ‑hoy la más chica tiene 25 años‑ y he aprendido algunas cosas, porque el IPA ‑nuestro Presidente, que les quiero contar es un excelente profesor de Literatura, va a estar de acuerdo‑ sólo nos da las tapas del libro: como nos decían nuestros docentes, “las hojas, muchachos, las ponen ustedes”. Cuando uno va a dar clase por primera vez, se para enfrente, los ve a todos ustedes y le parece que todos ustedes tienen cola y cuernos; nos da un poquito de miedo cuando recién empezamos. Después es al revés. A veces, a algunos profesores ustedes los ven con cola y cuernos. Y les quiero decir una cosa: hay algunos que los tienen.
(Hilaridad)
______Por suerte, mis alumnos me dieron un nombre que hasta hoy mantengo, y que mis compañeros de política también lo usan, y es “la bruja”. ¿Saben por qué? Porque cada vez que iba a pasar algo yo me daba cuenta y les decía: “Chiquilines: cuidado, va a pasar esto”, y pasaba. No era porque fuera bruja, sino porque era mayor que ellos y sabía que iba a pasar. Yo siempre fui “la bruja”. Guardo un dibujo hermosísimo que me regalaron mis alumnos, precisamente del grupo de Placeres, de Carpintería, de una bruja moderna que, en lugar de una escoba, iba en una aspiradora. Esa era yo.
Ustedes,
muchachos, para mí no representan la pasta base, no representan la marihuana,
aunque algún porrito se puedan haber fumado. Espero que se hayan salvado todos
de la paste base, porque eso, muchachos, les destruye no sólo el cerebro: les
destruye el alma. Y eso es lo peor que nosotros podemos perder de ustedes, a quienes
les hemos dejado un país no del todo bueno, quizás inseguro, pero lleno de
desafíos. Ustedes son para mí una maravillosa generación, pero no vayan a creer
que es diferente a la de nosotros, a la mía. Yo soy una mujer que siempre dice
la edad, porque a esta altura, con un nieto de 17 años, se deben de imaginar
que una nenita no soy. Tengo 62 años. Les quiero contar que no son tan
diferentes a nosotros, aunque les parezca mentira. No conocíamos la droga, por
lo menos los que éramos de clase media, como yo; los de otras clases, no sé.
Para mí, en mi liceo Rodó, los pecados eran comprarle los cigarrillos de a uno
al frankfurtero de la puerta y después, con mucha satisfacción, fumármelos en
el baño, que saben que no se llamaba baño sino “sala de niñas”. Ríanse si
tienen ganas, porque yo no hago discursos para que todo el mundo esté serio.
Esto tampoco es un discurso; para mí es sentir como que estoy otra vez en el
aula, donde fui tan feliz. Ustedes son, a diferencia de otras generaciones,
mucho más auténticos, mucho más libres, mucho más independientes, no menos
rebeldes ‑porque en el ’58 yo ocupé mi liceo Rodó por
Ustedes no son eso para mí; son auténticos, son
libres. Para mí, son Los Buitres; son el Cuarteto de Nos. Son la música
tropical, quizá. Miguel Cufos, antes de Karibe con K y antes de Los Gaby’s, a
pesar de la dictadura ganó un concurso de canto en
Ustedes son el fútbol, pero el fútbol sin violencia. Son los sábados a la noche, con algunas “chechas” en la previa ‑pocas, por favor; pocas‑, yendo a bailar sin violencia. Ustedes son los enamorados. No hay amor más bello, más profundo ni más emocionante que el de un adolescente. Contaré una breve anécdota, señor Presidente; a lo mejor a los Ediles los estoy aburriendo; a ustedes, me imagino que no. Eran las ocho de la mañana de un día de lluvia en la escuela del Cerro y un alumno tenía una sonrisa de oreja a oreja. Le dije: “Pero ¿de qué te reís?”. ¿Saben qué me contestó? “Estoy enamorado, profe”. Y es verdad. Cuando uno se enamora, aunque el día sea gris hay sol. Ustedes tienen que enamorarse, no sólo de un chico, de una chica o de lo que ustedes quieran; tienen que enamorarse de lo que están haciendo. Ya se ve que lo están; están enamorados de su profesión. Cuando salgan, van a ser profesionales. Ustedes les llevan una ventaja enorme a sus compañeros de Secundaria que, cuando terminan el bachillerato, si no van a ser universitarios no saben qué hacer con sus vidas. Ustedes, cuando terminan su bachillerato tecnológico, son semiprofesionales.
Hay muchos docentes que no puedo nombrar porque me voy
a olvidar de alguien. Nombré a mis amigas del alma, como Alicia y Mónica, como
Susana Diënech, que hoy es
Ustedes son todo eso para mí. Perdónenme el atrevimiento, pero es como si en esos premios hubiera un pedacito de cada uno de nosotros, que un día por diversas razones tomamos otros caminos.
No hay cosa que me guste menos que reconocer que estoy
jubilada. Prefiero jubilada y no pasiva, porque en otras cosas no soy pasiva;
entonces, como no soy pasiva en otras cosas, prefiero que me digan jubilada. El
Presidente se ríe, como mis compañeros Ediles, que a veces disfrutan aquí de
las cosas que yo digo. Les cuento que aquí no siempre somos circunspectos y
serios; aquí pasamos muy bien, porque hemos traspasado, en la mayoría de las
ocasiones ‑no en todas‑ las barreras de que uno es socialista, el
otro es MPP, el otro es Asamblea Uruguay, el otro es batllista y los otros son
del Partido Nacional. Acá tratamos de hacer ‑como en
En esos premios, como he dicho, hay un pedacito de cada uno de nosotros, y aunque a muchos les parezca mentira también hay un pedacito de Rama, ex Presidente del CODICEN; aunque sea hay un pedacito. Puede para mí haber más, pero esta no es una reunión de carácter político; para mí esta es una sesión dedicada enteramente, absolutamente a ustedes.
Yo no puedo
terminar sin decirles que el día que fui electa Diputada fue un día muy feliz
para mí. Era como cumplir el sueño de
Yo nunca doy consejos. Ni siquiera a mis alumnos se los daba; simplemente conversábamos, elegíamos juntos el programa, veíamos qué les gustaba, qué no… Imagínense ustedes lo que era para mí dar Literatura a quienes estudiaban para ayudantes de arquitectos o de ingenieros. ¡Ese sí que era desafío! Y sin embargo, marchábamos.
Les voy a hacer,
sí, un pedido. Amen a
Sean libres. No se aten a nada. Sean absolutamente rebeldes. No digan a todo que sí, si no están de acuerdo. El profesor que en el aula quiere que ustedes piensen lo que él piensa es un mal docente. Lo primero que el docente debe hacer es enseñarles a pensar y a ser libres, a creer en lo que ustedes quieran. Y debe respaldarlos en sus acciones; simplemente tiene que decirles: “muchachos: la pasta base los mata y el alcohol también”, pero nada más. Ustedes son los dueños de su destino; nunca se separen de esa idea. Son dueños de su destino, y según cómo lo encaren será el futuro de ustedes, y el día de mañana no tendrán vergüenza cuando un hijo venga a preguntarles por un deber y no le sepan contestar.
Les contaba que
Y créanme: aunque
a ustedes les haya parecido que no, a esta señora mayor ‑que cuando era
una joven docente y daba clases en el patio o en
Y ustedes,
chiquilinas, en una institución que fue tan masculina, defiendan
Yo les auguro más éxitos todavía.
Me gustaría estar ahí otra vez, pero yo ya tomé una decisión, y no crean que desde estos lugares no se trabaja por ustedes; también se trabaja por ustedes.
Quiero que sepan que lo que más aprendí como docente no me lo dio el IPA: me lo dieron estudiantes como ustedes, que me enseñaron que no podía ser tan soberbia, que no sabía todo, que sabía muy poco.
Quiero terminar con una frase de un profesor de Literatura que yo tuve en el IPA; mi compañero Presidente no tuvo esa suerte por ser mucho más joven que yo. Es una frase que he dicho muchas veces en esta Junta porque creo que encierra muchas cosas. Ustedes están en la edad del amor ‑no crean que nosotros no; los viejos también nos enamoramos o podemos estar enamorados: yo estoy muy enamorada de mi marido‑, y hay muchas formas de amar: está el amor de pareja, el amor que les tienen a sus padres, a sus amigos, etcétera. Este profesor dijo una vez en clase: “Cuando uno ama no lo hace para aventurarse en el porvenir, sino para recoger todos los amores que se han perdido en el pasado”.
Sé y espero que ustedes no hayan perdido muchos amores todavía, porque son muy jóvenes, pero a los que hemos perdido muchos amores, esa frase nos sirve mucho.
¡Adelante,
muchachos! ¡Arriba
Muchas gracias, señor Presidente.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señora Edila.
Tiene la palabra el señor Edil Fernando Ripoll.
SEÑOR RIPOLL.- Muchas gracias, Presidente.
En primer lugar, quiero saludar a las autoridades presentes, a los profesores, padres y alumnos que hoy nos acompañan.
En verdad
reconforta ver cuántos jóvenes se han acercado hoy a esta Sala. Nosotros
tenemos sesión los jueves a las cuatro de la tarde, y créannos que no siempre
están las barras así. Es bueno que conozcan la representación que existe en
esta Junta Departamental de nuestro querido Partido Nacional, del Partido
Colorado y del Frente Amplio; sepan que la ciudadanía nos votó y también que
las puertas de
Para aquellos que hemos estado vinculados a la
juventud durante varios años, yo aporté mi granito de arena, desde el año ’91
hasta el 2002, sacando gratuitamente la “Guía del Estudiante”, llevándola a
cada una de las UTU de este país, a cada uno de los liceos de este país,
recorriendo todo el Interior y Montevideo y reuniéndome con las autoridades,
para que los gurises, después de que estudiaban en la escuela y el liceo,
vieran qué querían ser y qué querían estudiar. Me acuerdo de esas charlas en
las que todo el mundo preguntaba, porque siempre estaba eso de la decisión de
para dónde voy ‑acá en Uruguay siempre estuvo aquello de “M’hijo el
dotor”‑, de si estudio en
¡Bienvenidos todos los estudiantes de UTU! Sepan que
en esta Casa, en este Parlamento de Montevideo ‑como le gusta decir al
profesor Weiss‑, hay muchos funcionarios que son egresados de UTU, que
ingresaron, por concurso, porque en los antecedentes decía “egresado de UTU” y
eso fue muy importante en los méritos para ingresar en esta Junta Departamental,
como lo es también para muchas dependencias del Estado. Ahora hay pasantes; los
actuales pasantes que tenemos en
Yo quiero decir ‑y con esto quiero comprometer a
todos mis compañeros‑ que ustedes saben que acá, a través de
Simplemente mi reconocimiento a todos los estudiantes que han trabajado tan duro, y quiero decirles que el conocimiento ‑créannos a los que ya tenemos algunos años más‑ y el estudio son las únicas cosas que dan la libertad y la independencia para cualquier ser humano.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
(Aplausos)
______Tiene la palabra
SEÑORA AGUIAR.- Gracias a todos.
Buenas tardes, en primer lugar, a los alumnos, a los papás de los alumnos, a los profesores que hoy nos acompañan, a los amigos y familiares.
Hoy es un día, como bien decían los compañeros que me precedieron, de mucha alegría para esta Casa, para este Parlamento de los montevideanos. Pocas veces como hoy se ve aquí a tanta gente joven, y nosotros ‑que ya no tenemos tan poquitos años‑ nos sentimos rejuvenecidas. Así que damos la bienvenida a todas y a todos los jóvenes que han aportado tanto a nuestra enseñanza media y superior.
Cuando hace un tiempo estudiaba tenía un profesor ‑tan viejo como yo ahora, o quizá más‑ que siempre nos decía: “Cuando encuentren una flecha, siempre piensen que detrás de ella está el hombre; cuando encuentren un trozo de cerámica, un pedazo de telar, un objeto de cestería, siempre piensen que detrás de él hay un hombre o una mujer”. ¿Qué era lo que nos quería trasmitir ese docente? Que detrás de un logro, como el que estos muchachos hicieron posible, hay una familia y una institución; que las cosas se obtienen gracias al trabajo en conjunto; que todo es una construcción; que si bien son dos o tres o diez los que resultan premiados, es la institución la que ha podido lograr eso.
La vieja Escuela de Artes y Oficios, a la que hizo mención el compañero Dari Mendiondo, pensada para menores que vivían en la calle, fue fundada en la década de 1830. Allí se dictaban cursos de herrería, carpintería y talabartería. Ya en 1890 se había trasladado al entonces Ministerio de Instrucción Pública, y en 1916 pasó a denominarse Consejo Superior de Enseñanza Industrial. Fue la misma a la que en 1910 el doctor Pedro Figari le imprimió un sello conceptual de unidad fundamental: la unidad entre arte y trabajo. Creo, al igual que muchos, que Figari fue muy incomprendido por sus contemporáneos. Con él comienzan a dictarse cursos para las mujeres y se suprime el sistema de internados. Luego se abren cursos nocturnos para obreros y aprendices, sin descuidar jamás la enseñanza de las artes.
Se abren escuelas industriales en muchos barrios de Montevideo ‑en el Cerro, donde yo vivo, también; fue un logro de la entonces Comisión de Fomento y Edilicia de Obras del Cerro‑ y también en los pueblos del Interior; precisamente, algunas de estas últimas serán escuelas agroindustriales.
También se adquieren terrenos y campos, y se hace realidad la extensión escolar, concretándose así un sueño largamente acariciado por el doctor Arias: la fundación de una Universidad del Trabajo.
Es con el general Alfredo Baldomir que se crea
En 1960, bajo la dirección del ingeniero Balparda
Blengio ‑como bien lo dijo la compañera‑, se impulsó fuertemente la
enseñanza agroindustrial, cosa que a mí, en lo personal, me interesa porque
integro
Hoy en día, luego de tanta lucha y frente a estos emprendedores, la siempre igual y siempre distinta, la siempre proyectada mirando el mañana, esta Universidad del Trabajo ‑como nos gusta decirle‑ está desafiando el futuro, porque se hacen realidad los logros de aquellos que soñaron un día, de aquellos que tuvieron un sueño, de aquellos que tuvieron una utopía. “Tiene” ‑por favor, entre comillas‑ “hoy como cometido ofrecer una educación científico‑técnico‑tecnológica profesional pertinente, de calidad, en concordancia con los lineamientos estratégicos nacionales en lo social y en lo productivo. Una Institución de Educación Técnica, Tecnológica y Profesional con: propuestas educativas de nivel medio y terciario pertinentes y de calidad, en sus distintas modalidades y orientaciones, proyectadas mediante un trabajo planificado, de carácter proactivo, estratégico y flexible, a partir de los más amplios espacios de diálogo con la sociedad y los actores del mundo del trabajo.
“Una institución en la que el trabajo es concebido como una figura generadora de valores sociales, que tanto necesitamos, como generador de prosperidad, pero también generador de confianza, seguridad, solidaridad; y como uno de los principales ámbitos de la creatividad humana.”
Para terminar quiero hacer mía una frase de Sergio Bagú que dice que los pueblos saben lo que quieren y que nunca se quedan a la vera del camino. Entonces, parafraseando a Sergio Bagú, digo que esta Universidad no se ha quedado a la vera del camino a esperar que pase el tiempo, sino que ha sacado fuerzas de su propio devenir para transitar un camino que le es propio y cuya huella, que están construyendo hoy estos emprendedores, estamos homenajeando en este Parlamento de Montevideo. En el año 2007 fue una base lunar; en el 2008, proyecto Ecópolis; mañana será siempre una maravilla, porque siempre está el imaginativo que tiene el hombre cuando es joven y lucha por no quedarse a la vera del camino.
¡Gracias, muchachos, y adelante!
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señora Edila.
Tiene la palabra el señor Edil Marcelo Carrasco.
SEÑOR CARRASCO.- Muchas gracias, señor Presidente.
A mí de estudiante me aburrían las exposiciones extensas; por las dudas, por si hay algún estudiante que piense como yo, les prometo que voy a ser breve.
(Interrupción de
______A veces los políticos no podemos dejar de lado nuestro protagonismo, pero tenemos que aprender de ustedes, y mucho, en cuanto a que el protagonista principal es el proyecto, y esencialmente el equipo.
Primero los quiero saludar a ustedes, a los estudiantes, a las autoridades, y saludar la iniciativa de estos jóvenes, que serán los referentes del mañana.
Yo no tengo conocimiento de que en este recinto se haya homenajeado a estudiantes, a jóvenes; los homenajeados son siempre gente de avanzada edad, obviamente, por su trayectoria, y en esta Junta, ¡sí que se han hecho homenajes! Se ha homenajeado a personas de la cultura, de la música, del deporte, y voy a nombrar solamente a algunos conocidos: Sabina, Serrat, Aute, Jaime Ross, Viglietti, Benavides…
(Interrupción de
______Laura Canoura, sí, entre muchos otros. Hoy les toca a ustedes ser los protagonistas y son en quienes confiamos. Como decía el señor Presidente: sean los actores principales del Uruguay de hoy y, más que nada, en el mundial del 2030; esperemos ser la sede del mundial del 2030. Es fundamental contar con este tipo de iniciativas, y estos equipos de trabajo son imprescindibles para el desarrollo de la ciudad y del país.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
(Aplausos)
______Tiene la palabra el Edil Jesús Viera.
SEÑOR VIERA (Jesús).- Gracias, señor Presidente.
Voy a tratar también de ser breve.
Primero, quisiera
felicitar a las autoridades de
Creo que los alumnos son los grandes protagonistas de todo este logro. Para mí es el comienzo de una etapa de progreso, porque los jóvenes están teniendo más espacio en algunos ámbitos. Cabe aclarar que a veces cuando uno empieza a desarrollar una actividad, o participa en algunos ámbitos en los que predominan los adultos, es un poco difícil conquistar espacios.
En lo personal, fui electo Edil de esta Junta Departamental a los 21 años, pero sé que es difícil que los adultos reconozcan lo capaces que somos los jóvenes y todo lo que podemos lograr.
Cuando uno es
adolescente, es joven, está en una etapa en la que tenemos esa rebeldía
natural, como decía
Voy a contar una
anécdota. Soy oriundo del departamento de Rivera. Cuando terminé
Muchas veces escuchamos decir: “Ustedes, muchachos, serán el futuro de este país”. Disculpen: nosotros somos el presente.
(Aplausos)
______Y eso lo demuestran estos jóvenes, que hoy, a través de
También cabe
recalcar que
El estudiante que
haga un curso en
Estoy seguro de que este país siempre dio oportunidades a los jóvenes, pero, a veces, nos trancan.
Para mí hay que ser perseverante. Si uno lo es, y si uno está convencido de lo que quiere, va a lograrlo. En cuanto a estos jóvenes que lograron este reconocimiento internacional, estoy seguro de que tenían un gran entusiasmo y que estaban convencidos de lo que querían; así fue que lo lograron.
Quiero decirles a todos los jóvenes que hoy están aquí que si quieren participar en esas actividades, lo que tienen que hacer es proponérselo, armar equipos y trabajar; así estoy seguro de que van a tener su espacio. Todo cuesta, pero van a tener su espacio.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias, a usted.
SEÑOR RIPOLL.- Pido la palabra para una cuestión de orden
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Ripoll.
SEÑOR RIPOLL.- Quiero pedir a los jóvenes, a los alumnos que están aquí, que ocupen las bancas de los Ediles que no están presentes, para que también se sientan compenetrados y protagonistas, aunque no hablen todos.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Las bancas son de ustedes, muchachos.
Tiene la palabra Gianina Pereira.
SEÑORA PEREIRA.- Buenas tardes.
Yo soy parte de
los infógrafos de
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra Juan Amorín.
SEÑOR AMORÍN.- Soy Juan Amorín y represento a los compañeros del
Liceo N° 18, quienes fuimos invitados a participar en este proyecto, en
Maldonado, y del que no sabíamos nada. Fue todo nuevo para nosotros; no
sabíamos qué íbamos a hacer, pero gracias a los compañeros de
Muchas gracias a
todos los alumnos de
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra Maximiliano Jardino.
SEÑOR JARDINO.- Buenas tardes para todos.
Se agradece mucho este homenaje.
Yo soy de
Fue una muy buena experiencia, no sólo por los conocimientos adquiridos, sino también por lo que fue el manejo de la palabra en público y por las nuevas formas de trabajo, las que permitían que cada persona diera su idea y ninguna fuera tomada como incorrecta, aunque después veíamos cuál era la más viable, pero ello no quería decir que las otras fueran incorrectas.
En realidad, tengo mucho más para decir, pero no da el tiempo ni alcanzan las palabras para expresar todo.
Muchas gracias por este reconocimiento y por haber tenido la oportunidad de llevar a cabo este proyecto.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra Fiorella Guedes.
SEÑORA GUEDES.- Buenas tardes a todos; agradezco el homenaje del día de hoy.
En primer lugar, quiero aclarar que no somos niños genios ni nada por el estilo, como todo el mundo dice. Créanme que somos alumnos normales, que tenemos materias bajas y damos exámenes. Creo que este logro se obtuvo por el trabajo en equipo y por los tutores y profesores que nos guiaron todo el tiempo. Fue importante la integración que logramos, ya que pertenecíamos a diferentes institutos de UTU, a diferentes áreas. Trabajamos con el área de la construcción, con la parte de informática y también con los compañeros del liceo. Cada uno tenía su visión del proyecto y entre todos fuimos acoplándolas y llegamos a una idea más general; de esa forma lo llevamos a cabo.
La integración con los tutores también fue muy importante. Trabajamos de igual a igual y no se tomaba en cuenta que ellos eran universitarios, que tenían otro nivel, una carrera hecha. Se logró un diálogo muy fluido.
Principalmente,
quiero agradecer el apoyo de
En lo personal, quiero agradecer a Adela y a Ghio,
quienes fueron los tutores responsables y trabajaron muchísimo en todo esto; a
pesar de que tienen otros trabajos, además de
Gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el profesor Ghio.
SEÑOR GHIO.- Quiero agradecer al Presidente por este homenaje.
El resultado que obtuvimos se debió al trabajo, como dicen los chicos.
Siempre hemos manejado la idea de generar espacios para los jóvenes, a efectos de desarrollar sus capacidades y aplicar sus conocimientos, lo cual les da una formación más sólida, no sólo en la parte tecnológica, sino también en la humana. Creo que ellos han tenido la oportunidad de vivir una experiencia de trabajo en equipo, de valorar sus conocimientos, de aprender a trabajar de otra manera, lo cual les ha cambiado su forma de ver el futuro, su forma de encarar la vida. Han descubierto capacidades que no sabían que tenían. Pensamos que este tipo de proyectos les da una mayor autoestima a estos alumnos y les permite enfrentar la vida de otra manera.
Quisiera que Fiorella nos relatara cómo ella vivió la invitación al proyecto, qué pensó cuando se lo dijimos.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra Fiorella Guedes.
SEÑORA GUEDES.- Cuando a mediados del año pasado, Ghio, que en ese
momento era mi profesor de Electrónica, me lo comentó, sinceramente me negué,
porque cuando a uno le hablan de
La verdad es que quedé muy conforme con lo que logramos. Incluso yo no creía que era capaz de hacer lo que logré. Cuando viajamos a Maldonado, trabajábamos en grupos de 20 personas y había una especie de líder, una project manager. Me nombraron como líder y, al principio, sentí miedo, pensé en toda la responsabilidad que tenía y en que no iba a poder o no iba a ser demasiado buena. Bueno, creo que dentro de todo estuvo bien.
Esto me ayudó a tener más confianza en mí misma. Ahora sé de lo que soy capaz y de que mis límites no son los que yo creía.
(Aplausos)
SEÑOR GHIO.- Ahora estamos abocados a la tarea de crear la base
lunar a tamaño real y nuestra esperanza es que el Día del Patrimonio los
uruguayos puedan caminar por ella. Y vamos a ir incorporando la tecnología que
los chicos vayan desarrollando de aquí a diciembre de 2009, para ponerla en
práctica y a prueba en un clima extremo como es el de
En diciembre de 2009 vamos a entregar la base al Instituto Antártico, para que la trasladen y para que los compatriotas que estén allí tengan verduras frescas y una vida un poco mejor.
En este proceso
con
Se trata de un proyecto muy grande y muy fuerte para nosotros. Esperamos que todo funcione bien. Tenemos que crear tecnología para solucionar nuestros problemas. Y ya a algunas personas del agro les han interesado los duomos como nueva forma de cultivo. Se empiezan a generar ideas, y el objetivo de todo este proyecto es generar un espacio joven con todo lo necesario para que ellos puedan crear y poner a prueba sus ideas.
Muchas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para ir cerrando esta actividad, vamos a hacer una entrega de diplomas. Vamos a entregar el paquete de diplomas de cada institución a un par de estudiantes porque de otra forma estaríamos hasta las tres de la mañana entregando diplomas.
En primer lugar,
vamos a llamar a alguien de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______Invitamos a alguien del Liceo Nº 18...
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______Invitamos a alguien del ITS...
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______a alguien de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______...de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______...de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______...invitamos a alguien del ITI...
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______...del IEC...
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______Invitamos a acercarse a representantes de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______...y a quienes vienen de Canelones, de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______A continuación le damos la palabra al Director profesor Wilson Netto.
(Dialogados)
SEÑOR NETTO.- Señor Presidente ‑estimado amigo‑,
señores Ediles Departamentales, estudiantes, profesores: sin lugar a dudas es
un gran honor para la institución ‑a la que representamos todos los que
pertenecemos a ella, cada uno desde su lugar‑ que estemos hoy presentes
en un acto de reconocimiento de este tipo y en este lugar. Una de las grandes
obligaciones que tenemos todos los adultos, no solamente los docentes ni
quienes transitoriamente administramos la educación pública en el Uruguay, es
formar ciudadanos, y estos son ámbitos de ciudadanía, ámbitos de libertad,
ámbitos de respeto. El gran eje y la gran fortaleza que nuestra sociedad tiene
es cuidarlos y cultivarlos. En realidad, la felicitación para los muchachos y
los docentes que han estado trabajando en esto está descontada y se ha
manifestado en múltiples ocasiones. En este momento muchos jóvenes de
En segundo lugar, está el conocimiento, esa creación humana que nos desborda; tenemos que encontrar estrategias para pasar de la información al tan preciado y necesario conocimiento. Y ahí es donde el sistema educativo se juega el partido de Primera: cuáles serán las estrategias que buscará para que nuestros jóvenes y los no tan jóvenes ‑también nosotros, los adultos‑ demos el paso para que la extensa información que el hombre ha acumulado, con los medios para almacenarla y procesarla de que dispone hoy, se convierta realmente en conocimiento. El desafío ‑dado en un marco que aparecía en una de las diapositivas que presentaban nuestros estudiantes‑ era poner en acción distintos perfiles, distintas personas, distintas formaciones, con el objetivo de resolver un problema. Pero no solamente con el objetivo de resolver un problema, sino de resolver de la mejor manera un problema con los elementos de que disponemos. Cómo podemos esperar madurez de nuestros jóvenes cuando muchas veces nosotros mismos, los adultos, nos vemos embretados en resolver problemas porque tal vez queremos adjudicarles variables en su resolución que no están a nuestro alcance, que no están en nuestras manos.
En definitiva, el acto de crecimiento de intentar resolver un problema con los elementos de que uno dispone ‑no con los que desearía tener‑, sin perder la demanda de lo que debería tener, es de una profunda riqueza y es la madurez de nuestros jóvenes.
Podría continuar, estimado Presidente, porque sin duda nos llena de orgullo y sin duda es profundo el honor que sentimos por estar hoy presentes aquí, en este lugar que está ocupado por ustedes, por los estudiantes y por los docentes. A quienes dirigimos no nos compete más que reconocer ese trabajo silencioso. Esta institución es profundamente rica, pero también a veces es excesivamente silenciosa. En definitiva, mostrar lo que han llevado adelante nuestros jóvenes ‑que, insisto, son estos jóvenes que hoy encontramos aquí y miles de jóvenes que están generando actividades de este tipo en este país‑ nos llena de orgullo, nos llena de alegría y también, sin lugar a dudas, nos propone diversos desafíos y la necesidad de reforzar nuestras responsabilidades y nuestros compromisos.
Por tanto, señor Presidente, y para no extender más esta reunión ‑ya veo que muchos de los chiquilines también están cansados‑ quisiera agradecerles la convocatoria, el homenaje, y agradecer el reconocimiento. Acá se habló de muchas cosas, pero se habló de algo que para mí como docente y como responsable de esta institución es fundamental: acá se habló de pedagogía. Tal vez este país esté en el momento adecuado con un Plan Ceibal que nos está diciendo que cada uno de nuestros niños y, por lo tanto, cada una de nuestras familias, en el año próximo va a tener un computador y va a disponer de él no solamente para un uso educativo, sino para un uso productivo, un uso de comunicación, un uso también de recreación. Con estrategias que se están dando en conjunto desde distintos ángulos para generar eso que muchos de los señores Ediles han manifestado: que la educación tiene que ser un espacio generador de libertad, de creación. Acá nuestros jóvenes mostraron la creación a través de algo que formalmente puede expresarse, que es el diseño. De alguna manera debemos agregar, para fortalecer a nuestra institución creadora, esa pata del diseño, que le da el plus y le da esa riqueza que nuestro querido Figari nos planteaba.
Por tanto, quería agradecer la convocatoria, felicitar a los muchachos y felicitarnos a nosotros los adultos, porque también los muchachos son resultado de nuestras actitudes y nuestras conductas. Y no ponerse límites los jóvenes, pero tampoco ponernos límites los adultos.
Muchas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a todos.
SEÑORA RONDÁN.- Pido la palabra para una cuestión de orden.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra
(Dialogados)
SEÑORA RONDÁN.- A mí gustaría que la versión taquigráfica de estas palabras se enviara al Consejo Técnico Profesional, como también que el Consejo ‑me estoy pasando de la raya‑ la pasara a las escuelas. Lo que aquí dijeron todos y todas me parece muy importante que también llegue a las escuelas ‑muy importante‑, si usted lo permite y el señor Presidente del Consejo entiende que el Consejo así lo puede hacer, ya que es para él más sencillo que para nosotros.
Gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Por supuesto que así se hará, señora Edila.
SEÑOR GHIO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el profesor Renzo Ghio.
SEÑOR GHIO.- Si le parece bien, Presidente, antes de levantar la sesión se podría preguntar a los chicos si quieren agregar algo más.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Cómo no! Me parece muy bien.
¿Alguien tiene deseos de expresar alguna cuestión en relación a todo lo que estuvimos viendo? No se achiquen.
SEÑORA ALMEIDA.- ¿Me permite, señor Presidente?
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra Carla Almeida.
SEÑORA ALMEIDA.- Soy estudiante del Liceo Nº 18, y quería contar un poco la experiencia que tuvimos cuando fuimos a Maldonado.
Tres días antes del viaje nos avisaron, y nosotros no
sabíamos ni para qué íbamos. Cuando llegamos éramos totalmente peces fuera del
agua. No sabíamos ni lo que íbamos a hacer, y nos imaginábamos ‑cuando
nos contaron un poco‑ que los chicos de
Les queremos
agradecer a ellos; al profesor Ghio; a la otra profesora ‑cuyo nombre no
recuerdo‑ que no está presente; a la profesora Irene Pons, que nos
acompañó y nos cuidó mucho allá; a Nelly,
Gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Si ningún otro estudiante quiere hacer uso de la palabra, les agradecemos a todos su presencia.
Levantamos la sesión.
(Es la hora 17:46)