ACTO DE HOMENAJE A

SOCORRITO VILLEGAS

Celebrado por la JDM  el 22 de mayo de 2008

 

 

(Se inicia el registro de la versión taquigráfica)

(Es la hora 14:12)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Gabriel Weiss).- Buenas tardes.

            Vamos a dar inicio a este acto de homenaje a la cantante lírica Socorrito Villegas.

            En primer lugar, queremos decir que nosotros hace muchos años que hemos desarrollado la práctica de realizar los homenajes en vida. Este concepto lo introdujo en este Parlamento de Montevideo la recordada Nelly Goitiño, que fue Presidenta de la Comisión de Cultura y de esta Junta Departamental, de este Parlamento de Montevideo, quien trabajó para convencernos de que era bueno poder decirles en vida a los ciudadanos y las ciudadanas que por diversos méritos en el ámbito de la cultura, de la academia, de la ciencia o del deporte, o simplemente por lo que significaba su aporte a la sociedad en los distintos rubros, merecían ser homenajeados. Este era un país que no tenía la costumbre de homenajear en vida. Recuerden que Zum Felde, en el entierro de Herrera y Reissig, dijo: ¡Qué país mezquino aquel que solamente se acuerda de sus hombres y de sus mujeres cuando están muertos!

Por lo tanto, reivindicamos esta práctica, que creemos es saludable y que debería extenderse a lo largo y a lo ancho del Uruguay, porque es buena cosa poder mirar a los ojos de las personas homenajeadas para expresarles la gratitud, en este caso de este Parlamento, que  representa a los montevideanos y las montevideanas.

Entonces, este es un momento de celebración, de honra y de reconocimiento, ya que es buena cosa para el Parlamento de Montevideo y para los montevideanos y las montevideanas tener entre nosotros a una destacada cantante lírica. Nosotros queremos que las puertas de este Parlamento se abran a los poetas, a los artistas plásticos, a los músicos, a los cantantes, a aquellos que construyen cotidianamente el arte, que es una carrera de postas que viene desde el pasado muy remoto,  que nos vincula con él y también tiende puentes hacia el futuro.

            Ahora queremos agradecer al Embajador de Japón, quien nos honra con su presencia; también vamos a agradecer a la representante de la Embajada de Paraguay, que también nos acompaña en el día de hoy, y vamos a leer algunas adhesiones que nos han llegado.

            “Señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, profesor Gabriel Weiss.

            “Lamento no poder participar de este merecidísimo homenaje a una de nuestras insignes mujeres de la cultura uruguaya. Su aporte a la experiencia artística musical signó en gran parte la calidad del Uruguay en esa área en el siglo XX.

            “Con el más cálido afecto, salude a Socorrito Villegas de mi parte.

“Senadora Margarita Percovich.”

             Nos llega una nota de la Embajada de Panamá, que dice: “Señor Gabriel Weiss, Presidente de la Junta Departamental de Montevideo.

            “Estimado Señor Weiss:

            “He recibido la atenta invitación que me hiciera llegar para participar del acto homenaje que se estará realizando en el día de hoy en esa institución, a la distinguida cantante lírica Socorrito Villegas a quien admiro profundamente.

            “Deseo felicitarlo por esta encomiable labor de reconocimiento hacia quienes forman parte de la vasta cultura uruguaya y mucho le agradeceré tenga usted a bien transmitir a la Señora Villegas mis felicitaciones e informarle que hubiera sido ciertamente mi deseo acompañarla pero motivos de agenda me lo impiden en esta oportunidad.

            “Hago propicia la ocasión para saludar a usted con mi más distinguida consideración.

            “Elvira Elena Barrios Icaza, Embajadora.”

             Hay otra nota que dice: “Señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Gabriel Weiss.

            “Nuevamente hago llegar mis felicitaciones al Parlamento de Montevideo, a la casa de los montevideanos y las montevideanas, por este más que justo homenaje a la cantante lírica Socorrito Villegas, y en ella a todos los hombres y mujeres que trabajan, se esfuerzan, en esta disciplina tan importante. Problemas de agenda me impiden estar con ustedes, pero con mi corazón los estoy acompañando.

            “Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich”.

            Le damos la palabra al señor Edil Dari Mendiondo.

 

SEÑOR MENDIONDO.- Buenas tardes, señor Presidente.

            Bienvenidas Socorrito Villegas e hijas. También les doy la bienvenida al señor Embajador de Japón, a la representante de la Embajada de Paraguay, y a la ex Edila y hoy Diputada Beatriz Argimón, quien también nos acompaña en la tarde de hoy.

            Colegas, señoras Edilas, señores Ediles: como bien dijera el Presidente, Gabriel Weiss, en este Parlamento de la Ciudad de Montevideo, en esta Junta Departamental, y por iniciativa de Nelly Goitiño, se empezaron a hacer homenajes en vida a personalidades de la cultura, de la política, de la ciencia, del arte nacional e internacional, del deporte, del teatro, del cine, para poder guardar la imagen y la palabra de quienes en el diario vivir siguen luchando para que su arte y sus conocimientos sean patrimonio no de sí mismos, sino patrimonio cultural del país y de la humanidad.

            Hoy recibimos a una señora, a una cantante lírica de una larguísima trayectoria nacional. Mi amigo Federico García Vigil me dijo: “Hay nuevas generaciones, ¡pero qué buenas, qué buenas eran las viejas generaciones”, y lo digo con mucho respeto. La señora Villegas lleva 60 años en las tablas, 60 años en el micrófono, seis décadas tratando de transmitir su arte y su voz al público; esta es una proeza histórica. Y lo ha hecho en un país como el nuestro que, afortunadamente, ha celebrado los 150 años del Teatro Solís, que fue una expresión de la visión de cultura de los hombres de aquellos tiempos, cuando este  pequeño país, y otros de América, estaban buscando el camino de afirmación como naciones. Es así que de la Casa de Comedias salió el Teatro Solís como expresión de un pueblo que quería manifestarse ante el mundo a través de sus ideas, a través de sus hombres públicos, pero, en particular, a través del arte y, en aquel entonces, de la música; de la música surgida en las ágoras griegas, con sus dramas y sus tragedias. Y en el Renacimiento italiano surge la ópera, con el pianoforte, que generó un aporte extraordinario al desarrollo de la música y   tiene en el Teatro Scala de Milán su expresión superior, magnífica, así como el teatro tiene su expresión superior en la Comedia Francesa.

            Quienes estuvimos en el Bolshoi de Moscú también supimos apreciar el arte coreográfico, el ballet, así como a los tenores, a las sopranos, y esa música tan bella que saben interpretar aquellos que tienen el ángel de saber comunicarse con su garganta, con su imaginación y con su memoria, como lo tiene usted, señora Villegas.

            Hoy, en la Sala Zitarrosa, se le realizará un gran homenaje con artistas, con gente de nuestro pueblo, pero nosotros, con nuestra modestia, en esta tarde de un otoño brillante, maravilloso y soleado, queríamos sumarnos como Junta Departamental.

            Muchas felicitaciones, una larga vida para usted, señora Villegas, y felicidad para su familia.

            Gracias.

 

(Aplausos)

 

_____Vamos a ver ahora un trabajo en PowerPoint que se ha preparado para este homenaje.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

_____Vamos a hacer entrega de un humilde presente a la señora Socorrito Villegas, como forma de testimoniarle el afecto de este Parlamento de Montevideo en este acto que, como los que hacemos aquí, son humildes pero llenos de calor humano y de sentido, sin los fastos y oropeles que podrán tener otros ámbitos, pero con mucho cariño y con el corazón en la mano.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______Como esto es un parlamento aquí se parlamenta, así que la señora Socorrito Villegas, que se defendió muy bien como cantante lírica, ahora nos va a tener que demostrar que también puede parlamentar muy bien.

 

(Hilaridad)

 

SEÑORA VILLEGAS.- Voy a hacer todo lo posible por mostrar mi método de respiración diafragmal voluntaria.

 

(Hilaridad)

 

______Agradezco con gran emoción esta demostración de mi gente, de mi país. Agradezco con alegría, porque siempre hay que estar alegre y de buen humor; eso ayuda muchísimo en el trabajo.

Agradezco al señor Presidente de la Junta Departamental, así como a las señoras y señores Ediles, esta emocionante demostración que me han hecho. Agradezco al promotor de este acto, que está acá, el amigo Esteban Tettamanti.

Agradezco a mis queridos amigos, a mis parientes, que tengo aquí presentes, y a mis queridos discípulos, también presentes; todos ellos me han ayudado a cumplir con mis obligaciones.

Agradezco a mi madre, que fue mi maestra, la única maestra de canto recibida en el Uruguay con diploma del método de Mathilde Marchesi, un método italiano –el italiano es el idioma del canto‑ muy importante.

Agradezco a mi padre, que me brindó toda su enseñanza, su ejemplo, su compañía, en los numerosos viajes artísticos que realicé. Mi padre, Joaquín Villegas Suárez, era bisnieto de nuestro prócer Joaquín Suárez; no tenemos que olvidar que fue él quien en 1841 fundó la Enseñanza Secundaria, y en 1849 la Universidad. Eso no lo tenemos que olvidar. Los niños tienen que saberlo, tienen que tener todo esto presente.

            Agradezco a mis compatriotas. Esta es una patria ejemplar. Es un país de una gran cultura, una cultura como no la hay en otros países. Es tal la cultura que en el papel moneda hay artistas. ¿Dónde se ha visto eso? Es rarísimo. Está Zorrilla, de las letras; está Fabini, de la música; está Figari, el pintor, y está Juana de Ibarbourou, mi madrina, una mujer inolvidable. Yo estuve presente cuando la nombraron Juana de América; tenía seis años. Traje las fotos, así que quizá salgan en la pantalla. Juana siempre estaba al lado mío. Hizo una poesía preciosa cuando yo canté Juana de Arco en la Hoguera. Ella iba muy poco al teatro; sin embargo, esa vez fue. Se hizo con escena, con la Orquesta Sinfónica del SODRE... Fue una cosa sensacional, y quedó tan emocionada que escribió una poesía.

            Todo esto quiere decir que uno ha cumplido con sus obligaciones. Si uno tiene aptitudes para algo artístico, hay que desarrollarlas. Mi madre dio muchos conciertos. Cantó, por ejemplo, con Damiani. Además era compositora; escribió muchas obras con letras de poetas nacionales. Cantó muchísimo, siempre música de cámara. Y vio que yo, de chica, tenía aptitudes. Recuerdo que siendo chiquita canté con ella a dúo en el homenaje que se tributó a Juana de Ibarbourou, a Alfonsina Storni y a Gabriela Mistral. Hago así y las veo a las tres. ¡Lástima que no tengamos fotos!

Mamá siempre me impulsó a que hiciera técnica, a que hiciera deporte, porque el canto es un deporte. Tenemos determinados músculos que son los músculos del cantante. Con mis discípulos todos los días hacemos cinco minutos de gimnasia con los músculos que usamos los cantantes, que se tensan. Es un deporte. Además tenemos el trabajo de vocalizar todos los días, siempre con determinada técnica y con determinada respiración.

¡Yo agradezco tanto a todos este homenaje! Agradezco que se hayan acordado de mí.

Y Nelly Goitiño era gran amiga. Justamente, había hablado con ella por teléfono diez días antes de que muriera. Éramos muy amigas; yo la quería mucho, la admiraba mucho. Recuerdo que me dijo que no se sentía nada bien. ¡Qué cosa!, ¿no? Parece mentira...

Y la vinculación con el SODRE es de toda la vida. Yo empecé mis conciertos en el año ‘43, y en este momento tengo 85 años. O sea que hay que moverse...

 

(Aplausos)

 

______La actividad es fundamental, porque una trabaja, hace técnica, cocina, lava platos, limpia la casa y encima, después, da conciertos. Hay que moverse, ¿no?

            Dentro del mundo, de los once países que visité ‑ya perdí la cuenta de los conciertos que di‑, agradezco al maestro Villa-Lobos ‑el gran maestro brasilero‑, que asistió a mi concierto en el Teatro Municipal de Río de Janeiro en el año ’44. Cuando me vio entrar en escena ‑estaba yo sola con el pianista‑ dijo: “¡Ay, pobrecita!”. Pero más adelante se animó, porque vio que yo le metía para adelante. Después me invitó a almorzar con la señora y con papá. Papá me acompañaba siempre a todos lados. Entonces me acompañó, y me robaba las papas fritas...

 

(Hilaridad)

 

______Villa‑Lobos... Pois é... Eu falo português também.

            En Argentina agradezco a Ginastera, genial; en Chile, a Domingo Santa Cruz, también genial; en México, a Carlos Chávez; en Estados Unidos, a Aaron Copland.

Tengo tres hijos en España, que están actuando mucho, siempre como músicos, músicos en serio, y no es que los otros no lo sean; hacen música de cámara, y además se dedican a toda la parte del sonido. “Romancho” es integrante de una empresa internacional.

            También agradezco a los que me promovieron en mis comienzos: a Francisco Curt Lange, Director del Instituto Interamericano de Musicología; a Copland, que en Estados Unidos me invitó y canté con la Sinfónica de Boston bajo la dirección de Eleazar de Carvalho.

            A lo mejor los estoy aburriendo...,

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- ¡No, no!

 

SEÑORA VILLEGAS.- ...pero siempre es interesante tener la oportunidad de agradecerle al pueblo que tanto me aplaudió. Estoy tan agradecida a mi pueblo, a mi Uruguay... Es emocionante.

            También agradezco a Tomás Marco, que me invitó a grabar 24 obras ‑allí se vio la foto‑ de autores iberoamericanos. Yo hice mucha música iberoamericana, porque uno tiene que ser americanista. Tomás Marco fue Director de  la Radio Televisión Española.

También agradezco al doctor Muñoz Sotés, que fue Director del Centro Médico de Ciencias del Lenguaje de Madrid, donde yo fui profesora mucho tiempo. ¡Hay tantas personas a las que quiero y tantas personas a las que les estoy agradecida, a las que siempre tengo tan presentes!...

            Les agradezco muy especialmente a mis cuatro hijos. A las 8:00 de la mañana tenían que ir al colegio, por lo que a las 7:00 ya los estaba levantando; los acomodaba y los mandaba al colegio. Después volvían y yo cocinaba; cociné toda la vida y nunca sufrieron del estómago.

 

(Hilaridad)

 

______Almorzábamos, arreglábamos las cosas y todo eso, y luego yo estudiaba. Cuando eran chiquitos jugaban bajo el piano calladitos para que yo pudiera trabajar, para que pudiera hacer mis escalas y toda la técnica de canto que hay que practicar. Se fueron criando en ese ambiente y después fueron al conservatorio. Virginia hizo ocho años de ballet con Maxim Koch, y los otros fueron al conservatorio y estudiaron guitarra con Oscar Cáceres. Estudiaron en lugares muy elegidos, muy especiales. Evidentemente, todos ellos me han seguido. 

Ayer me llamaron para decirme que estaban conmigo, lo que me emocionó mucho. Me gustaría poder estar todos juntos, pero a veces no se puede por las circunstancias. Del mismo modo les agradezco a mis siete nietos y a mis cuatro bisnietos por estar siempre alrededor mío, por llamarme siempre.

            A Dios le sigo agradeciendo la vida. Y en este momento también les agradezco a quienes con tanta generosidad me han atendido, me han homenajeado y me han acompañado.

            Muchísimas gracias.

 

(Aplausos de pie)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Efectivamente a los artistas se los aplaude de pie.

            Saludamos a la Diputada Beatriz Argimón, a quien no habíamos visto; y a todos los vecinos y las vecinas que nos acompañan porque, en definitiva, todos somos eso: vecinas y vecinos de Montevideo. También agradezco a la gente del canto lírico, a la gente de la música que está aquí acompañándonos, a los amigos y a los familiares de la señora Socorrito Villegas, y  a don Esteban Tettamanti, que fue el autor de esta iniciativa que tomó la Comisión de Cultura.

            Y sepa que, en realidad, los agradecidos somos nosotros.

            Damos por finalizado el acto de homenaje.

 

(Es la hora 14:43)