|
Versión
taquigráfica |
|
Sesión
extraordinaria celebrada el 26 de febrero de 2008 |
|
Departamento de Taquígrafos - Departamento de Trámite Legislativo |
SEÑOR PRESIDENTE (
(Es la hora 14:01)
______Vamos a hacer dos puntualizaciones.
Por Resolución de
Mesa hemos tomado nota de que el Edil Graffigna ha solicitado licencia por el
día de hoy. Naturalmente,
En segundo lugar, vamos a considerar el único aspecto sobre el que podemos tomar resolución en el día de hoy, de acuerdo con el artículo 29 de nuestro Reglamento, que es la forma de funcionamiento.
Le vamos a proponer al Cuerpo que en primer término
hablen los Ediles convocantes ‑o sea, el Edil Fitzgerald Cantero y el
Edil Iafigliola‑ por el término de 45 minutos más 15 ‑ellos se
dividirán ese tiempo en función de como hayan previsto los planteos que van a
desarrollar ante
Si están de acuerdo, los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA: 25 en 27.
Por lo tanto, le solicitamos al señor Director Fernando González que ingrese a Sala.
(Ingresa a Sala el señor Director Fernando González)
______También tenemos una nota del señor Polakof por la que se hace representar por el señor Director Fernando González.
Tiene la palabra el señor Edil Fitzgerald Cantero.
SEÑOR CANTERO.- Gracias, señor Presidente.
Creo haber entendido que hay una nota del señor Polakof.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Exacto.
SEÑOR CANTERO.- ¿Le puede dar lectura, por favor?
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- El señor Secretario General le va a dar lectura.
SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Alejandro Sánchez).- “De mi mayor
consideración: Habiendo recibido en el día de hoy la convocatoria de
SEÑOR PRESIDENTE.- Puede continuar en el uso de la palabra el señor Edil Fitzgerald Cantero.
SEÑOR CANTERO.- Tengo una duda, señor Presidente, de tipo reglamentario, y es en qué se basa el señor Director para hacerse representar.
Entiendo que el único jerarca que puede hacerse representar es el señor Intendente y no un Director de Departamento, y no lo digo por el señor Director de Turismo, que también estaba convocado, sino por la ausencia del Director del Departamento de Desarrollo Económico.
Si me puede evacuar esa duda, iniciaríamos la exposición.
SEÑOR RISSOTTO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Rissotto.
SEÑOR RISSOTTO.- Solicito un cuarto intermedio de 15 minutos.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A consideración.
Si no hay observaciones, se va a votar.
Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 30 votos.
Pasamos a cuarto intermedio por 15 minutos.
(Es la hora 14:05)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Habiendo número en Sala, se levanta el cuarto intermedio.
(Es la hora 14:25)
SEÑOR RISSOTTO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Rissotto.
SEÑOR RISSOTTO.- Vamos a solicitar un cuarto intermedio de 30 minutos.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A consideración.
Si no hay observaciones, se va a votar.
Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA: 17 en 18.
Se pasa a cuarto intermedio por 30 minutos.
(Es la hora 14:26)
SEÑOR PRESIDENTE (
(Es la hora 14:58)
______Le damos la bienvenida al Director Polakof.
Tiene la palabra el señor Edil Fitzgerald Cantero.
SEÑOR CANTERO.- Muchas gracias, Presidente.
Buenas tardes. Tenemos casi una hora de retraso con respecto a la hora que habíamos previsto.
Yo voy a iniciar
diciendo que arrancamos bien este año, señor Presidente, porque los Directores
vienen rápidamente; se los citó el jueves pasado, y hoy martes ya están acá. El
señor Director del Departamento llegó atrasado en el horario, pero es buena
cosa que cuando
Como siempre
decimos, estas son sesiones de trabajo. Tal como lo establece la convocatoria,
queremos conocer determinadas actuaciones de
El partido que gobierna Montevideo desde hace 18 años ha tenido el tiempo suficiente para corregir y evitar una serie de cuestiones, y por eso no se nos convence cuando desde el Ejecutivo se dice: “Vamos a hacer tal cosa, vamos a hacer tal otra”, y al mismo tiempo se siguen haciendo las cosas mal.
Un tema que nos
preocupa ‑y la preocupación es compartida‑ es la reventa de
entradas. Estamos de acuerdo con quienes señalan que hay que aplicar todo el
rigor de la ley, porque se generan hechos como el narrado en el diario “El
Observador” del 14 de febrero de este año, cuyo título es “’Tengo agotadas’, un
grito que no pasa de moda”. El periodista Álvaro Carballo realiza una crónica,
que en una parte dice: “Al mismo tiempo, una chica rubia acompañada de su padre
y su novio se arrimaban a todas las personas que iban llegando y les ofrecían
unos tiques rojos. Muy bien vestida, casi con aspecto de reina del Carnaval,
por fin sonrió tras conversar con un muchacho de remera amarilla y mangas
blancas. Chica, chico, padre y novio entraron juntos por la puerta por donde
pasan los invitados. Caminaron unos pasos y el chico le pagó al padre de
Queremos saber cómo ocurre esto, señor Presidente. Estamos de acuerdo con defender al “amante del Carnaval” ‑como ha declarado el Edil Morandeira‑, ese que apenas tiene para pagarse la entrada común, no la elevada al 300 ó 500%.
Parece que la
venta anticipada de entradas para
He ahí, Presidente, un ejemplo de lo que decimos. Por lo tanto, queremos que se explique por qué se toman o se avalan decisiones a contrapelo de lo que debe ser. Tampoco nos agrada tomar conocimiento de que esta Intendencia censura a quienes se manifiestan en contra de sus intereses, y es nuestra obligación denunciarlo.
Nos sorprendió
leer en el sitio de Internet de CX36 la entrevista que se les realizó a dos de
las muchachas que participaron en el concurso de Reina del Carnaval y que
manifestaron ‑guste o no, se esté de acuerdo o en desacuerdo, pero con
todo derecho‑ su disconformidad con el resultado. Allí se puede observar
qué cosas sucedieron luego de finalizado el desfile de Carnaval. El periodista
le pregunta a dos de las concursantes: “Cuando terminó el Desfile, ¿qué pasó?”
Y una de ellas respondió: “Llegamos a
Sostiene otra de las concursantes: “El segundo día de los ensayos ya nos estaban diciendo que teníamos la cobertura de Casa de Galicia por un año; nos hicieron firmar si hacíamos o no el taller de tres días con Rosario Viñoly, para llamar a Rosario y arreglar el horario. El lunes empezaba el taller a las tres; a mí me llamaron a la una para que no fuera, porque me lo habían sacado”.
Creo, señor
Presidente, que las acusaciones son graves. Hay en ellas la presunción de la
violación de un derecho constitucionalmente consagrado, que es el de la
comunicación del pensamiento. Quiero saber qué medidas adoptó
Otro de los temas
que nos generan dudas es la concesión y administración de los escenarios
populares. En agosto del 2006 decretamos la norma que se identifica con el
Nº 31.777, que en su artículo 3° establece: “El balance deberá contar con
la aprobación de
El señor Director
de
En lo que a mí
respecta, sostuve que
Lo que no nos agrada es que no se haya hecho, y es el
tercer Carnaval del Director de Turismo y el segundo de Director del
Departamento, y en cada Carnaval los balances de los escenarios populares son
tierra de nadie. Lo que repite el Presidente de
Queremos saber si
Respecto a los
escenarios comerciales, queremos saber si se cumplió con todos los requisitos
establecidos en el artículo 8º del Reglamento General del Carnaval de este año,
y que los Directores suministren copia de dichas actuaciones. El artículo 13
del mencionado Reglamento establece que los espectáculos en los escenarios sólo
podrán realizarse hasta la hora 1:30 los días hábiles y hasta las 3:00 horas
los sábados, domingos y vísperas de feriados. Fíjese qué curioso, Presidente:
este Reglamento, firmado por el señor Director del Departamento de Desarrollo
Económico, desconoce y contradice
Se ha dicho por parte de
Como muestra de la poca importancia que da
“-El local cuenta con dos extintores a polvo ABC de
“-En el caso de ser necesaria una evacuación de las personas allí existentes, se cuenta con tres salidas a la calle en forma directa.
“-Por las características del local, carga de fuego existente y tipo de espectáculos que se realiza, no se considera necesario la presencia de personal de Bomberos”.
Los vecinos, no contentos y no tranquilos con esto,
fueron a
“2) Humo: El humo producido es muy denso y negruzco, algunos químicos utilizados para inhibir su inflamabilidad pueden contribuir al aumento de humo producido”. Están hablando de un polipropileno que posee baja densidad, que se usaba como una especie de cielorraso para aislar el ruido.
“3) Gases tóxicos: Su incendio genera productos mortales tales como el monóxido de carbono (CO2)” ‑igual que pasó en Cromañon, en Argentina‑ “derivados de la combustión, también puede producir gases altamente tóxicos como el cloruro de hidrógeno y fosgeno, dependiendo de las condiciones especiales en la que se produzca el incendio.
“4) Gotas llameantes: Los termoplásticos tienden a fundirse y fluir cuando se calienta. En caso de incendio el material puede fundirse impidiendo que continúe la combustión o producir gotas llameantes difíciles de distinguir y que pueden desencadenar incendios secundarios.
“Con respecto a estas características cabe señalar que dicho cielorraso se encuentra junto a la instalación eléctrica del Club, si bien la misma en su mayoría está protegida por conductos metálicos, parte la instalación eléctrica (artefactos de iluminación) tuvo que incorporarse de forma precaria, para la iluminación del escenario, siendo su instalación precaria.
“Por lo expuesto, y tomando en cuenta el volumen de público que puede albergar dicho escenario de carnaval a lo que se le incorpora una carga de fuego significativa en función del cielorraso establecido, el cual no fue contemplado en el Asesoramiento Primario de fecha 08/09/2005” ‑o sea que esto no fue contemplado desde el año 2005 hasta la fecha‑ “se establece que se deberá retirar el mismo, sustituyéndose por un material que pueda cumplir con los requerimientos de aislación acústica, pero sin adicionar una carga de fuego significativa.
“Por otro lado se deberán adecuar las vías de
evacuación, estableciéndose dos salidas alternativas adicionales a la
principal” ‑es decir que no habían tres, como se decía el 1º de febrero‑
“ambas con señalización que especifique su condición; dicha señalización deberá
cumplir los requerimientos de
“Por último, se adjunta a la presente Oficio dirigido
a
Obsérvese que este segundo informe se realiza a pedido
de
Se habló en un momento de que
Se ha dicho por allí que estas denuncias por ruidos
molestos responden a intereses políticos. Nosotros el año pasado traíamos a
Sala una carta del ingeniero Battistoni al Secretario General de
“Debo decir que hace 30 años que vivo en la misma casa
en
“Yo hice las siguientes denuncias al teléfono 901 00
“13.02.08- … dictamen de los inspectores: ‘efectuada la medición en Carlos Vaz Ferreira … se registraron 57 (a) db con picos de 59 db (a)’.
“15.02.08- … dictamen de los inspectores: ‘efectuada la medición … se obtuvo el siguiente registro: 58 db con picos de 61 db, medición llevada a cabo desde la cocina y comedor diario.
“Pero entre la primera y segunda denuncia sucedió algo insólito. El 10.02.08 hice una segunda denuncia … con el siguiente dictamen de los inspectores: ‘constituidos hora 00.50 había finalizado la actuación, siendo la hora 01.05 se procede a realizar medición (había llegado otro conjunto). Se constatan valores de 49 db con picos de 56 db’ (oh casualidad, justo el límite).
“Como yo había estado junto al funcionario que tenía el sonómetro, le indiqué un pico de 68 y me explicó, y realmente puede haber sido así, que fueron ladridos de perros de la casa de mi vecino, que el aparato es muy sensible y que no le hablara estando al lado de él porque alteraba los valores. Pensé que era lógico y allí me quede sin hablar, hasta que el sonómetro sin ladridos de perros ni nada que se le parezca, alcanzo 70. Al ver ese pico se lo hice notar y me contestó que fue porque yo había hablado. Lo que el Sr. inspector parece no haber tenido en cuenta fue que yo hablé después que marcó 70 db, a menos que el sonómetro también tenga futurómetro.
“En esas condiciones, me negué rotundamente a firmar el acta, por lo que se fueron, lógicamente.
“Los acompañe hasta la puerta y mientras ellos se dirigían por Vaz Ferreira hacia F. Escardo, vinieron desde L.A. Herrera el empresario dueño de la concesión para explotar el carnaval en el Albatros y el animador del mismo, un conocido periodista deportivo (…) acompañados por 7 u 8 muchachos jóvenes.
“Los dos primeros mencionados ‑el empresario y el periodista deportivo‑ me increparon duramente aunque justo es decirlo sin insultos pero reitero, en forma muy dura, el que yo ejerciera mis derechos de denunciar al club por ruidos molestos.
“Mientras esto sucedía, uno de los muchachos que los acompañaba, en un estado de visible exasperación, comenzó a amenazarme cada vez más fuertemente, hasta decirme que me iba a matar en un mes o dos, y que del mes de julio no pasaba, etc, etc. Otro de ellos me amenazó con hacerme la vida imposible, sentándose en la vereda de mi casa todos los días durante todo el día. En fin, una situación nada agradable como podrán imaginar, ya que yo estoy ejerciendo un derecho.
“A tal punto llegó la cosa, que los propios increpantes tuvieron que contener al muchacho pelirrojo de unos 30 años que me amenazaba de muerte puesto que ya se había desmandado totalmente y un vecino estaba conmigo atinó a cerrar la reja para impedir su ingreso a mi propiedad.
“En el ínterin, una vecina llamó a la secc. 12 y pocos
segundos después de que se habían ido los increpantes y los 7 u 8 muchachones,
aparecieron 2 móviles de
“Allí fui al día siguiente, 11/02/08. Por supuesto, en esa denuncia no coloqué ningún nombre por temor a represalias.
“En la última denuncia que hice, el 16/02/08 … los decibeles de la medición fue de 53/54 db, lo cual estaba correcto de acuerdo a las normas vigentes, ya que el Club Albatros o el empresario, a los efectos no importa, tiene desde hace varios días al menos dos personas con sonómetro y walkie-talkie recorriendo la calle.
“Uno de ellos sentado en el murito de mi casa y otro enfrente. Yo mismo le oí decir por el radio a uno de ellos ‘ Hugo, me copias, baja los parlantes que vienen los inspectores’. Lógicamente, después que los inspectores se van, suben nuevamente los parlantes a niveles que no deben de bajar de 70 db (a esta altura como podrán imaginar puedo escuchar los parlantes y apostar que no le erro por más de 3 db). (…)
“Pero eso sí, quiero decir: Que esto conste en
Continúa el vecino diciendo: “Que a pesar de las anomalías constatadas en 3 inspecciones, nada ha pasado. El Albatros sigue tan campante (con sus informantes, es claro).
Que no quiero destruir el Club Albatros. Jugaba allí cuando yo tenía 12 años (tengo 60). Lo que quiero es que si hacen carnaval, que lo hagan pero que aíslen la parte acústica y no a 56, que es muy alto a pesar de que está en la norma.
“Los vecinos no podemos hacer más nada. Y ahora con el ‘patoteo’ del que fui objeto, tampoco queremos. Tenemos mi-e-do”.
“Gracias por la atención que puedan prestar a esta ‘novela’ kafkiana”.
Usted, señor Presidente, puede dar fe de lo que acabo de leer, pues ha sido uno de los destinatarios de este correo electrónico.
Resulta insólito e increíble este relato, pero pasa en este Carnaval montevideano.
A veces nosotros
comparamos esto con las ferias, señor Presidente; quien habla, usted, los
señores Directores han puesto como ejemplo que todos vamos a la feria, pero que
nadie quiere tenerla en la puerta de su casa. Pero fíjese usted que el artículo
54 de
Ha pasado mucho tiempo, estos problemas que venimos comentando no son nuevos y no sólo se repiten, sino que se incrementan y se agravan. Estamos ante una Administración que equivoca los procedimientos, que censura, no respeta los reglamentos que ella misma crea y no evita el enfrentamiento entre diversos intereses. A veces, señor Presidente, da la sensación de que toma partido por alguno de ellos.
Por ahora es todo.
Gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil Iafigliola.
SEÑOR IAFIGLIOLA.- Gracias, señor Presidente.
Les damos la
bienvenida a los Directores de
Para facilitarles la tarea a los Directores y para que me puedan atender mejor, les hice una copia de todas las preguntas que voy a formular; se la entrego.
SEÑOR GONZÁLEZ (Fernando).- Muchas gracias.
SEÑOR IAFIGLIOLA.- Señor Presidente: el motivo de esta convocatoria era hablar sobre aspectos del Carnaval y plantear la preocupación que tenemos acerca de su funcionamiento.
El Partido
Nacional ha acompañado este llamado a Sala y ha sido coconvocante porque
entiende que es bueno, sobre todo en mitad de su realización, que podamos
intercambiar opiniones acerca del funcionamiento del Carnaval, en este caso con
los Directores de
En primer lugar,
señor Presidente, estábamos ante un evento al aire libre para el que,
evidentemente, hay que tener en cuenta el clima. La primera pregunta es si
También queremos saber, señor Presidente, si en caso de que lloviera antes del inicio del desfile estaba establecido hasta qué hora se podía esperar para tomar la decisión de suspenderlo. Usted sabe bien, señor Presidente, que las comparsas no citan una hora antes del desfile; la mayoría de ellas suele encontrarse a partir del mediodía, incluso algunas antes, porque empiezan todos los preparativos, como pintarse y demás. Quisiera saber si tenían un plan B y si en este se especificaba hasta qué hora se esperaba, porque vimos que hasta último momento hubo lluvia y que muchos de los que tenían que desfilar estuvieron con la duda hasta el final. También queremos saber si entre esos planes alternativos estaba prevista la posibilidad de suspender el desfile una vez comenzado, en caso de que hubiera mal tiempo. Era importante saber esto porque si hubiera existido un plan B, escrito y conocido por todos ‑sobre todo por quienes iban a ser parte de esa fiesta‑, hubiera habido menos ruido al terminar y todos hubiéramos sabido cómo seguía esto en caso de que se suspendiera por mal tiempo.
Por lo que hemos visto, parecería que los planes alternativos no existían, pero los Directores, presentes hoy en Sala, nos sacarán esta duda.
Estábamos, señor
Presidente, ante una difícil decisión. Nosotros no escapamos a que era una
difícil decisión la que había que tomar esa noche, casi madrugada, con respecto
a qué se hacía. Evidentemente, la decisión de suspender por la lluvia fue
acertada. Pero qué se hacía era una difícil decisión y el Partido Nacional la
valora como tal. Ya que tenemos en cuenta que se trataba de una difícil
decisión, nos preguntamos por qué se tomó en caliente, con la sangre caliente,
en la misma madrugada, la decisión de suspender las Llamadas definitivamente.
Queremos saber cuál era el apuro, los detalles de la reunión en la que se tomó
esa decisión, quiénes estuvieron en ella. Se dice que se hicieron consultas a
las comparsas que no pudieron desfilar. Incluso algún medio llegó a decir que
hubo una reunión con nueve comparsas; después los hechos demostraron que no fue
así, pero sería bueno que el Director González lo explicara. Asimismo, queremos
saber cómo se hizo el contacto con las comparsas. ¿Fue telefónico? ¿En qué
términos? ¿Qué se les dijo a los directores de las comparsas? ¿Se les dieron
opciones, alternativas? ¿O simplemente se los llamó para comunicarles que había
una decisión tomada ‑la que terminó tomando
Para nosotros, señor Presidente, señores Directores, era, sin dudas, una decisión difícil. Por eso nos preguntamos si no hubiera sido más acertado haber descansado, unas horas al menos ‑incluso consultar con la almohada qué hacer‑, reunirse al otro día, temprano, en la mañana del mismo sábado, para tomar esa decisión. Nos preguntamos si no hubiera sido mejor llamar a todos los que tenían que ver con esta decisión, con esta fiesta popular, para que se hicieran presentes en la mañana del sábado, y entre todos buscar la mejor de las soluciones para un tema que, repetimos, era complicado.
A nosotros, señor
Presidente, señores Directores, también nos interesa saber ‑como
integrantes de esta corporación, de esta Junta Departamental, y en nuestro caso
como uno de los dos representantes del Partido Nacional en
Unos días antes, señor Presidente, el 2 de enero del 2008, el doctor Ehrlich había nombrado a esta Comisión Honoraria ‑cuyo nombre es ahora mucho más largo: de Calendarios y Eventos de Montevideo‑ que evidentemente involucra al Carnaval y todo lo que tiene que ver con él.
La resolución del
Intendente dice así: “Crear
Y en el punto 2 dice: “La referida Comisión quedará
integrada de la siguiente forma”. ¡Qué curioso y qué importante todos los que
integran esa Comisión! Quizás sea mucha gente; sí, pero era una decisión
importante, y hubiera sido bueno que se tuviera en cuenta a toda esta gente.
Dice que la integran
Hablando de lo puramente institucional: se crea con el fin de asesorar, de acompañar, de tirar ideas. ¿No debería haber sido esta Comisión naturalmente parte ‑no exclusivamente‑ de esa decisión que se tomó, a nuestro juicio apresuradamente, en la madrugada del día 9?
Señor Presidente: además, queremos saber en el día de hoy si se tuvo en cuenta, a la hora de decidir esta suspensión definitiva de las Llamadas, qué pasaba con todas aquellas personas que habían pagado sus sillas, el lugar desde donde ver este espectacular desfile de Llamadas. ¿Se tuvieron en cuenta los derechos que adquirieron esas personas cuando pagaron una silla?, porque de un plumazo se les quitó ese derecho de poder ver desfilar a 13 comparsas. ¿Se pensó en ellos? ¿En algún momento se pensó qué dirían, qué pensarían esos hinchas del Carnaval que pagaron por estar ahí ese día?
Señor Presidente:
también queremos saber si a la hora de tomar la decisión se pensó en algún
momento en los sponsors, en los
anunciantes ‑pequeños, medianos, grandes, según la comparsa y cómo se
haya movido en el año‑ que estaban apuntalando ese desfile. Todos sabemos
las dificultades que tienen las comparsas para salir a la calle y la
importancia que tienen esos sponsors para
poder vestirse, comprar la lonja o lo que tenga que ver con ese desfile. ¿Se
pensó en esos sponsors? ¿Se pensó en
lo que podía pasar si alguno de ellos ‑no sabemos si no ha pasado‑
planteara alguna demanda a la comparsa, primero, y seguramente a
Señor Director: usted debe saber muy bien ‑y también lo saben el Presidente del Jurado de las Llamadas y los demás integrantes del mismo‑ el esfuerzo que lleva poner una comparsa en la calle, aunque sea para un desfile. Nosotros, señor Presidente, también conocemos ese esfuerzo. Desde siempre, desde niños, hemos sido pasionales con el Carnaval. Nuestra familia es parte de este Carnaval desde hace años. Mis hijas participaron en el Carnaval de las Promesas; incluso una de ellas desfiló en más de una oportunidad en las Llamadas. En nuestro caso personal trabajamos desde hace mucho tiempo, porque desde niños sentimos el tema del candombe. Hemos trabajado y ayudado a amigos para poder sacar alguna comparsa a la calle; e incluso alguna vez, señor Presidente, nos hemos colgado un piano y desfilado en las Llamadas que tanto queremos. Por lo tanto, algo conocemos del tema.
Usted tendrá que darnos la razón respecto a que el esfuerzo que hacen las comparsas para estar en la calle es muy grande. ¿Se tuvo en cuenta ese esfuerzo? Hablo del de todas, del de las grandes ‑porque había una de las llamadas grandes; aunque no me gusta hablar de grandes y de chicas‑ pero, sobre todo, del esfuerzo de las que salen de los barrios, de las que se preparan para ese día. ¿Se tuvo en cuenta todo ese esfuerzo humano y económico a la hora de tomar esta decisión?
¿Se tuvieron en cuenta, señor Presidente y señores Directores, todos los barrios que estaban enganchados con cada una de esas comparsas que no pudieron salir, y que vieron frustrada también la posibilidad de ver a sus amigos, a sus hijos, e hinchar por ellos y esperar, como todos, ese tan anhelado desfile? ¿Se pensó en algún momento en lo que cada uno de los integrantes de las comparsas podía llegar a sentir ante esta decisión tan dura?
Señor Presidente: en estos días recogimos algunos impactos de lo que fue esta decisión, así como algunas cosas que pensamos los que estamos en el tema, y que también piensa la gente que mira, que es espectadora e hincha del Carnaval uruguayo y, en este caso, del candombe uruguayo.
Quiero empezar hablando de lo que el mismo Director de Turismo decía en dos artículos publicados en “Caras y Caretas”. El 15 de febrero el propio Director González se refería al tema del Carnaval diciendo: “...son el impacto social y económico objetivos de la fiesta”. También decía: “Nos tienen realmente muy interesados el impacto económico y también el social, tanto por la cantidad de espectadores como por la cantidad de trabajo directo e indirecto que genera, además de lo que se recauda por turismo”. El 22 de febrero, en la misma revista, decía el propio Director González: “El Carnaval está a punto de caramelo para poder venderlo en el exterior, por eso debemos cuidarlo más que nunca”. Yo creo en estas palabras del Director Fernando González. Creo que es honesto intelectualmente al decirlas. La pregunta es, entonces, si se tuvo en cuenta todo esto a la hora de tomar esta decisión.
Recogimos un montón de testimonios ‑porque a pesar de que ya han pasado 17 ó 18 días, el tema sigue en la vuelta‑, como el del diario “El País” del día 13, en el que una persona llamada Valeria manda una carta que dice: “Me parece bastante lamentable lo que se resolvió en las Llamadas. Quizás es parte del reglamento, pero entonces el reglamento está mal. No puedo creer que se pueda dar un resultado ganador cuando faltaron desfilar 12 ó 13 comparsas. (…)
“Amo el carnaval y las llamadas, y la verdad no me quiero imaginar lo que debe pasar por el corazón de quienes están preparando esto desde hace 5, 6, 7 meses haciendo un esfuerzo que sólo ellos saben para esa noche tan especial. Menos me puedo imaginar qué se les pasó por la cabeza a quienes decidieron que no podían participar, sin darles siquiera la oportunidad de desfilar... más allá del dinero, por el simple hecho del valor que tiene el desfile para ellos y lo que las llamadas representan para toda la gente que desfila por la calle de Isla de Flores esa noche.”
Otra carta. En este caso, Claudia, en el diario “El Observador”, dice: “Si hay algo que realmente me causó dolor y me pareció una injusticia enorme es que porque comenzara a llover en el segundo desfile de las Llamadas, el Jurado tomara la decisión de suspender el espectáculo. Pero más aún, que no se les diera la oportunidad a las 13 comparsas que quedaron sin desfilar de participar otro día.
“Todo el esfuerzo que implica el prepararse para tan esperado desfile anual, tanto a nivel de ensayo, como de vestuarios, maquillajes, lo que supone además gastos importantes, quedó trunco y simplemente estas comparsas recibieron menciones.
“Para mí, esto significó una total falta de respeto que deploro”.
Y termino, señor Presidente, con lo que dijo brevemente uno de los tantos referentes que tiene el candombe uruguayo, una de las que se quedó sin desfilar, “Lola” Acosta, de Serenata Africana, que dice: “No paro de llorar desde el viernes. Tengo mucha tristeza y este dolor no me lo saca nadie”.
Señor Presidente, señor Director: el tema central para nosotros es la decisión tomada.
Mucho se ha hablado en estos días de que se actuó
amparados en los artículos 16 y 17 del Reglamento del Desfile de Llamadas. Los
podemos leer. Dice el artículo 16: “Dado que los espectáculos programados
(Admisión y Concurso) se realizan al aire libre,
Señor Presidente:
nos imaginamos que a la hora de tomar la decisión, los responsables del área,
el responsable del Jurado de las Llamadas, tuvieron en cuenta esto. Está bien que
lo hayan tenido en cuenta y está bien que en estos días se hayan referido a
este Reglamento que los ampara. Pero esta decisión, señor Presidente, para
nosotros ‑y nos gustaría saber qué piensa
Señor Presidente: quizás ahora que somos parte de esta
Comisión Honoraria de Carnaval ‑digo este nombre para simplificarlo‑
propongamos alguna modificación del Reglamento; pero el Reglamento que había
era éste y se actuó de acuerdo con el Reglamento. Pero ¿puede la letra fría de
este Reglamento amparar el esfuerzo frustrado de miles y miles de personas que
se quedaron sin desfilar, o sin ver a su hijo, a su nieto, a un vecino del
barrio? ¿Puede este Reglamento amparar toda la frustración que existió en todos
los que tenemos y tienen que ver con esta tan importante fiesta popular? El
sentido común, señor Presidente ‑sé que también lo tiene la gente de
¿Que era una decisión difícil? Nosotros no decimos lo contrario. Siempre hemos sostenido que era una decisión difícil. ¿Que quizás hubiera sido interesante que participaran más personas en esa decisión para darle otro marco institucional a lo que se resolviera? También lo hemos dicho. Pero el sentido común nos dice ‑y lo reafirmamos hoy, pasados 16 días, y aunque para algunos este tema se pueda haber enfriado‑ que se debió haber resuelto continuar las Llamadas otro día. Ya había antecedentes, señor Presidente y señor Director, por lo que perfectamente se podría haber tomado esa decisión, que podría pasar, quizá, por encima del Reglamento.
En ningún
momento, ni siquiera las veces que tuvimos oportunidad de salir a expresarnos públicamente en estos días, ni en nuestra
participación en
Las interrogantes, señor Presidente y señor Director, están encima de la mesa.
Queremos hacer una reflexión final para lo que es nuestra primera presentación.
Con el señor Edil
Viviano nos hemos incorporado a esta Comisión Honoraria hace poco menos de dos
meses, y lo hicimos con la idea de sumar, de aportar. El Partido Nacional
siempre ha estado en esa línea, siempre ha estado ocupando cualquier lugar,
este y otros dentro de
Esta tónica del
espíritu positivo que vemos en el Departamento, en
Con ese mismo
espíritu es que nosotros hoy queremos dar un paso más, señor Presidente,
señores Directores. No nos queremos quedar únicamente en la crítica, ni en las
preguntas, sino que queremos hacer una propuesta, una propuesta que sea considerada por
(Timbre indicador de tiempo)
______Redondeando, queremos proponer, señor Presidente, señores
Directores ‑y nos ofrecemos desde esta Junta Departamental y a través de
Gracias, señor Presidente; gracias, señores Directores.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra
SEÑOR POLAKOF.- Buenas tardes a todas y a todos.
Es un placer compartir este momento con ustedes y, además, escuchar sus planteos, que consideramos muy valiosos y que, evidentemente, tienen que ser insumo para que cada vez hagamos de este Carnaval de Montevideo un carnaval más exitoso y en el cual se cumplan todos los objetivos que tenemos.
Le voy a ceder la
palabra al Director de
SEÑOR GONZÁLEZ (Fernando).- Buenas tardes, señoras Edilas y señores Ediles.
Señor Presidente:
el Director Polakof me ha pedido que responda algunas preguntas. Antes quisiera
manejar un concepto que ya he manejado en este Cuerpo en otras oportunidades y
que voy a mencionar más de una vez a lo largo de mi alocución, alocución que
espero no sea demasiado larga, aunque pido a las Edilas y Ediles tengan
comprensión y entiendan que debemos enmarcar las respuestas que demos en lo que
es la concepción que tiene
El concepto que quiero manejar es el siguiente, señor Presidente. Un amigo escritor, con esas metáforas que a veces los escritores ‑buenos‑ logran hacer y que marcan toda una verdad, dice, hablando justamente de la verdad, que ésta es como una estrella ‑algunos conocen la metáfora porque ya la he citado‑: la verdad está en el centro de la estrella e irradia rayos que son certezas. Las distintas certezas parten de la verdad, pero a veces sucede que certezas que parten de una misma verdad tienen sentidos completamente opuestos, como los rayos que parten de una estrella.
Lo primero que quiero decir, señor Presidente, es que quien habla, no sólo porque le gusta el Carnaval, sino porque es su obligación como Director de Turismo ‑encargado de gestionar esta fiesta, entre otras‑, debe seguir los hechos y los eventos de Carnaval desde la proximidad más grande que se pueda tener. De verdad, señor Presidente, yo prefiero no guiarme por lo que sale en los medios, por los foros de Internet, o por las páginas web; prefiero vivirlo en el lugar. A partir de ahí es que quiero desarrollar esta concepción en cuyo marco nosotros estamos intentado trabajar desde hace tres carnavales.
Lo primero que
quiero decir es que para nosotros es un placer y una alegría venir a
Es esto, entonces, un balance anticipado de la temporada, balance que, obviamente, estará incompleto porque la temporada no ha terminado, pero balance al fin, que nos evitará, seguramente, cuando termine la temporada, insistir sobre algunos temas en la medida en que los Ediles y Edilas entiendan que este asunto ha sido por lo menos allanado, lo cual no quiere decir que nos pongamos de acuerdo. Afortunadamente, estamos en un ámbito parlamentario, en un organismo que es, sin duda, junto con otros Parlamentos, la esencia misma de la democracia, la representación más cabal de la democracia; por lo tanto, seguramente no nos pondremos de acuerdo en todo ‑bien por eso, suerte que las cosas suceden así‑, pero quizá las señoras y los señores Ediles entiendan que nosotros dimos respuesta, aunque no se tenga la misma convicción, a todos los temas.
Voy a hacer algunas consideraciones generales sobre esto que es, sin duda, la fiesta más importante que tiene el país.
Yo siempre hablo de productos culturales; el Edil Morandeira me ha corregido más de una vez, y ahora estoy empezando a hablar de componentes integrantes de lo que es la galaxia del carnaval, por decirlo de alguna manera. Hay nueve grandes componentes que integran el carnaval; los voy a nombrar por orden de aparición: el Carnaval de las Promesas ‑o sea, el carnaval de los niños‑; la elección de las Reinas del Carnaval, que tiene su epicentro en la elección central que se realiza en el Teatro de Verano, pero cuya parte más rica, desde mi humilde punto de vista, son las elecciones descentralizadas en cada uno de los barrios; el Desfile Inaugural de Carnaval; el Desfile de Llamadas; los escenarios populares; los corsos barriales; los escenarios móviles; el Desfile de Escolas do Samba de Montevideo, que tiene su segunda edición como desfile oficial; y el Concurso Oficial de Agrupaciones, que se realiza, como todos saben, en el Teatro de Verano.
Usted perdonará,
señor Presidente, que no me refiera en profundidad a los nueve componentes. Así
lo han hecho los señores Ediles que me antecedieron: ellos se refirieron sólo a
una parte, a una pequeña parte, desde mi punto de vista ‑ni más ni menos
importante, pero una parte‑, de lo que es esta constelación de
componentes que forman el carnaval montevideano. Justamente, el nuestro es un
carnaval único porque tiene todos esos componentes. Es un carnaval que reúne
elementos de desfile, elementos callejeros, elementos de escenario; es el único
carnaval en América Latina que conserva aún el carnaval de escenario, pero
además conjuga actividad comercial privada y actividad militante desde el punto
de vista cultural, es decir, gente que desinteresadamente hace un esfuerzo
importantísimo para sacar un conjunto, o para tener un escenario popular, o
para gestionar un corso. Todo esto conforma esta fiesta que es, sin duda, la
más importante del país y que, además, empieza a tener, y fuertemente,
trascendencia internacional. Ya tenía trascendencia regional desde hace unos
años, pero ahora hemos logrado ‑y cuando digo “hemos” no me refiero a
Las formas de consumir cultura han cambiado. Por un lado tenemos estos nueve componentes que conforman el Carnaval, y por otro tenemos el hecho de que han cambiado las formas de consumir cultura. Algunos viejos carnavaleros se han quejado reiteradamente de que no tienen aquellos 200 ó 300 tablados en Montevideo. Yo estoy convencido de que más allá de lo folclórico, de lo entrañable, de esa porción de genes gallegos que muchos tenemos y que nos tiñen de morrinha, los carnavales de antes no eran mejores ni peores que los de ahora; en todo caso, eran diferentes. ¿Por qué? Porque, como decía, señor Presidente, han cambiado las formas de consumir cultura. Nuestra sociedad está totalmente fragmentada ‑y no estoy haciendo proselitismo para una visión política o económica del país; digo algo que es un hecho totalmente constatado por todos‑ y eso hace que quienes pueden consumir cultura en determinadas condiciones lo hacen y exigen escenarios con mejor sonido, con iluminación, con plazas de comida, con seguridad, con comodidad, mientras que otra porción del pueblo montevideano no puede acceder a esos escenarios y necesita de una cooperación. Aquí quiero ser muy claro: no necesita limosna, necesita cooperación de parte de su gobierno para poder acceder a esta expresión de cultura.
También lo he
dicho en alguna oportunidad, pero quiero repetirlo: cuando el actual Presidente
de
Cambiaron,
entonces, las formas de consumir cultura; esto es algo que debemos tener en
cuenta. Hoy por hoy el Carnaval es un fenómeno económico importantísimo. De ahí
que nosotros hemos anunciado públicamente ‑y hoy queremos dejarlo
asentado en actas acá, en
El tercer
elemento que queremos resaltar en estas consideraciones generales sobre el
Carnaval son los avances en el tema de la televisación. Si bien este tema no se
tocó aquí, permítame que lo introduzca, señor Presidente. El año pasado, por
primera vez en esta gestión y por primera vez desde que
Yo hablaba de los
nueve componentes del Carnaval. Hasta el año pasado generaban imagen ‑o
sea, se televisaban‑ cuatro de esos componentes:
Esto, obviamente, lo detallaremos en su momento. Si
los Ediles y Edilas quieren lo podemos acercar antes, pero pensábamos traer
como parte del balance lo que han sido todos los convenios, los contratos
firmados por el tema derechos de imagen. Alguna de estas cosas ya la hemos informado
a
Insisto: el objetivo que se perseguía era la búsqueda de la democratización, la universalización de los beneficios que se generaban en torno a los derechos de imagen y, de hecho, nosotros pensamos que se ha avanzado sustancialmente, que la realidad ha cambiado como de la noche al día.
Escenarios populares. En mi intervención tenía previsto hablar de este tema, pero me va a perdonar, señor Presidente, pues lo voy a sacar de esta parte de la intervención para no hacerla muy pesada y lo voy a considerar en el momento en que ingrese a dar respuesta a los planteos realizados, en este caso por el señor Edil Fitzgerald Cantero.
Balance parcial sobre algunos de los componentes. Insistía hoy en que el balance iba a ser parcial, pero queremos entrar en algunos de esos componentes.
Tampoco voy a hablar del tema Llamadas en esta parte, sino que le voy a contestar al Edil Iafigliola.
(Dialogados)
______Discúlpeme, señor Presidente, por haber hecho mención al Edil.
Creo que este momento exige un balance parcial. Yo le diría, señor Presidente ‑ahora entraremos en detalles‑, que estamos teniendo una muy buena temporada en lo que tiene que ver con los escenarios populares; diría que en lo que va de mi gestión este Carnaval es el que me tiene personalmente más conforme en esa área, y después diremos por qué, para no insistir en ese tema.
Paso a referirme al Desfile Inaugural. Quiero salvar la posición del Edil Morandeira ‑que ahora no está presente‑, quien fue Presidente del jurado de Carnaval e hizo un gran esfuerzo por trabajar en la mejora del desfile. Pero hay situaciones que hacen a lo que son nuestras concepciones respecto a lo que debe ser el desfile inaugural y a lo que es la concepción de los propios conjuntos, por un lado, y por otro la de la gente que sigue yendo, que sigue siendo fiel al desfile inaugural, cuando estoy convencido de que es el peor producto cultural que tiene este Carnaval, al que además no hemos logrado darle la vuelta.
Me hacían llegar por ahí una propuesta, que quiero reconocer aquí, del periodista Fernando Tetes y del señor Tabaré Cardozo, arreglador y director de Carnaval, aparte de ser uno de los principales cantautores de la nueva generación de nuestra ciudad. Dicha propuesta tiende a reconocer que la mayoría de los conjuntos ‑excepto las comparsas, que tienen un doble rol: de desfile y escenario‑ se preparan entre cinco y seis meses para mostrar un espectáculo sobre las tablas y no para hacer un desfile. Sin embargo, después nosotros venimos y les exigimos que hagan el desfile. Entonces, la propuesta tiende a buscar una fórmula diferente de desfile, una estructura diferente de desfile. La idea es, por un lado, devolver algo a la gente que sigue siendo fiel y que sale a la calle a ver el desfile por decenas de miles ‑también a quienes lo ven por televisión, que tienen derecho a quedarse en su casa y a mirarlo de esa forma‑ y, por otro, que los propios componentes de los conjuntos sientan que están haciendo algo, devolviendo algo en el desfile, y no simplemente recorriendo una 18 de Julio que puede ser más o menos dura según las condiciones climáticas, según el clima humano que haya y según las ganas que tenga uno de hacerlo, de andar con todo ese traje sin ningún sentido más que caminar.
Estamos tirando algunas líneas. Seguramente, en
Con respecto al Desfile de Escolas de Samba, existe un elemento cultural a tener en cuenta. Recuerdo que fue muy discutido si hacer o no hacer un desfile oficial de escolas de samba. Hemos dicho esto y hemos defendido la posición de hacerlo. Alguna gente me ha dicho que el Carnaval de Montevideo no es el Carnaval de la frontera, que el Carnaval de la frontera tiene influencias de Brasil, cosas que son todas ciertas. Yo respondo brevemente, señor Presidente, con dos o tres conceptos. Esta ciudad es lo que es, tiene la riqueza cultural, tiene la riqueza humana que tiene porque es un puerto en el que la inmigración fue un elemento, un vector fundamental desde su creación y hasta muy entrado el siglo pasado. Esta ciudad surge de los intercambios, de los choques culturales. Por eso, desde mi punto de vista sería un error tremendo desconocer que las influencias culturales no nos empobrecen sino que nos enriquecen. Quisiera hacer mención aquí ‑me va a permitir esta licencia nuevamente, señor Presidente‑ a aquella canción que canta Ana Belén: “Contamíname”. Contamíname en el sentido positivo de la expresión, contamíname con otra cultura, con otra raza. En el mismo sentido, nosotros decimos: “Bueno, hay en todo el cinturón, sobre todo en el de Montevideo, un montón de montevideanos que sienten que las escolas de samba los reflejan, los representan”. No les pido que entren a ninguna página web, sino que recorran Montevideo: van a ver que efectivamente trabajan durante todo el año para mostrar algo.
(Ocupa
______Nos venían reclamando sistemáticamente que les diéramos un
espacio oficial para poder mostrar lo que hacían. Acá, señor Presidente, de
alguna manera voy adelantando algo del espíritu con el que responderemos al
Edil Iafigliola: tanto nos preocupa lo que siente la gente, su trabajo, lo que
ella pone para poder mostrar su arte, su creación, su creatividad, que
generamos un espacio oficial. El primer año fue muy pobre; fue un espacio
mínimo en
Además, señor Presidente, hay otro elemento que nos lleva a mantener el desfile de escolas de samba. Montevideo es la capital del país, reúne prácticamente a la mitad de los pobladores de nuestro país. Montevideo es la puerta de entrada de la gran mayoría del turismo que entra en nuestra ciudad; los visitantes de alguna u otra manera pasan por esta ciudad. Por lo tanto, también desde el punto de vista turístico necesitamos que Montevideo sea una vidriera de todo lo que pasa en el país.
Si fuéramos a la cuestión más blanco y negro de que
las escolas de samba reflejan a un
Carnaval que sucede al norte del Río Negro hacia afuera o en la frontera seca
con Brasil, si fuéramos a esa interpretación estricta, seguramente deberíamos
decir: “Que no se haga
Sigamos con los componentes. En cuanto a la elección de reinas, nosotros hacemos un balance positivo en algunos aspectos, y en otros, no. Hay cosas para mejorar de la fiesta, hay opiniones diferentes. Pero me queda una tranquilidad, señor Presidente, y es que nosotros vinimos a esta Junta Departamental a decir algo y lo cumplimos. Dijimos que esta responsabilidad nos fue adjudicada por el señor Intendente, que íbamos a licitar la organización de la elección central de la fiesta de reinas y efectivamente hemos cumplido con eso: se hace por licitación pública y se adjudica de acuerdo con los parámetros definidos en el TOCAF y en lo que son las normas vigentes. Uno podrá opinar sobre si está mejor o peor, sobre esto o aquello, pero desde el punto de vista de los procedimientos institucionales nos queda la tranquilidad de que no hay observación posible.
No voy a entrar
en otros temas que se han tocado con respecto al tema reinas, a menos que las
señoras y los señores Ediles lo quieran. Para nosotros ha sido una elección
transparente que podrá conformar o no a la gente, pero ha sido transparente y,
sobre todo, una elección que sigue manteniendo lo mejor de las tradiciones
montevideanas en cuanto a vincular
Hablamos de las reinas, de los escenarios populares ‑que vamos a detallar un poco más‑, hablamos del desfile de escolas de samba, hablamos del desfile inaugural del Carnaval, y dijimos que vamos a contestar el tema Llamadas cuando pasemos a responder las preguntas de los Ediles. Nos está quedando el Carnaval de las Promesas.
Entendemos que fue un año interesante en el Carnaval
de las Promesas, sobre todo por esto de que ahora tenemos los derechos de
imagen del Carnaval. Esto nos va a permitir por primera vez, señoras y señores
Ediles, señor Presidente, tener una injerencia mayor en el Carnaval de las
Promesas, y en acuerdo con
Creo que aquí hay un balance ‑insisto en que es parcial‑ sobre lo que es este Carnaval. Obviamente no voy a entrar en el tema del Concurso Oficial de Agrupaciones porque estamos en la mitad del concurso, o un poco más; simplemente hemos hecho el pasaje a la liguilla. Me tomo dos minutos para decirles que hay dos o tres aspectos ‑ya lo he dicho públicamente y se lo he hecho saber a DAECPU, porque ustedes saben que somos socios, coorganizadores del concurso oficial‑ que me preocupan particularmente, y uno es la forma en que este año se definieron las programaciones. No estoy de acuerdo en cómo se hizo y se lo hice saber a la gente de DAECPU en buenos términos. Esto surge de una negociación en la que uno cede en algunas cosas y logra otras. En realidad no hicimos hincapié en esto, porque también hay mucho ensayo y error; queríamos ver cómo iba a funcionar este sistema. Lo mismo con respecto a tener una liguilla con tantos conjuntos.
Les voy a poner
un ejemplo de por qué yo no me guío por la prensa. Hoy hay un artículo en el
diario “El País” en el que se dice que yo quiero acortar los días de Carnaval.
Yo no entiendo cómo el periodista al que yo le dije ‑y está
entrecomillado‑ que a mí me interesaba una liguilla con menos conjuntos,
puede considerar que eso es sinónimo de que quiero acortar los días de
Carnaval. La verdad es que no sé qué fue lo que pasó por la cabeza del
periodista; quizás él entienda que una cosa va de la mano de la otra, pero yo
creo que no es así. El año pasado tuvimos una liguilla con 24 conjuntos y no
con 32, y sin embargo el Carnaval duró la misma cantidad de días. Mi cuestión
iba más que nada ligada a un elemento conceptual, que tiene que ver con mejorar
la calidad de los espectáculos, con ser más exigentes, con ser más exigentes en
la programación; para mí tiene que haber una reducción del número de conjuntos
entre la primera y la segunda rueda para que se vaya exigiendo cada vez más a
los conjuntos, y una liguilla más corta. Pero, bueno, al igual que en el tema
de cómo se armaron las etapas, creo que esto es opinable, y lo discutiremos
tanto en
Ahora sí, si me permite, señora Presidenta, voy a empezar a contestar ‑y espero no olvidarme de ninguna‑ las distintas preguntas que los señores Ediles han hecho. Primero voy a contestar las del Edil Fitzgerald Cantero, porque habló primero; espero seguir el orden que él planteó. Le pido que después me haga saber si algo quedó sin contestar.
Sobre el tema de
la reventa de entradas, quiero hacer una aclaración, porque a veces se dicen
algunas cosas correctas pero, si no se especifica a qué se refieren, éstas
pueden dar lugar a malentendidos. No hay palco de Directores ‑no digo que
alguien lo dijera‑; no hay palco de Directores en el Teatro de Verano.
Cuando se dice que se venden las entradas del palco de Directores, éstas son
entradas de DAECPU para sus Directores. Si alguien revendió estas entradas,
tendremos que hablar con DAECPU, porque el palco de Directores lo maneja
DAECPU. Es cierto que hay una parte que se le pasa a
Como tenemos la preocupación ‑la teníamos antes y la seguiremos teniendo‑ es que coordinamos con el Ministerio del Interior para que se tomen medidas específicas en lo que a nosotros compete, que es la reventa de entradas en el Teatro de Verano. Efectivamente, se han seguido procedimientos por parte del Ministerio del Interior y, hasta donde tengo conocimiento, fueron encarceladas cinco personas que en distintos días fueron encontradas in fraganti revendiendo entradas. Fueron pasadas al Juez y finalmente el Poder Judicial las liberó, cosa que ya escapa a nuestras posibilidades.
Entonces, nos
tiene preocupados el tema de la reventa de entradas ‑¡cómo no!‑,
pero queremos hacer algunas aclaraciones: todo el Carnaval se vende por
anticipado, no sólo la liguilla. Los abonos se venden meses antes de que
empiece el Carnaval y las entradas también se venden en forma anticipada. No sé
si este es un buen sistema, pero usted, señora Presidenta, tiene que saber
también que la venta de entradas para el Teatro de Verano no es responsabilidad
de
Esta preocupación la hemos manifestado en algún
ámbito, como en
Abro un paréntesis, señora Presidenta, para aclarar
que estamos en muy buenos términos con DAECPU. Este año, incluso, en esta
cesión acordamos por primera vez en más de 30 años que parte de la publicidad
del Teatro de Verano fuera de resorte de
Con este mismo espíritu estamos pensando en hablar con DAECPU para, dentro del convenio, establecer algunas limitantes a la forma en que se ponen a la venta las etapas y demás. O las pondremos en el convenio, o las acordaremos de otra forma, pues, insisto, tenemos muy buena relación, y seguramente lo concretaremos.
Año a año tratamos de ir perfeccionando, ajustando y mejorando algunos mecanismos. Este año hay Directiva nueva en DAECPU y han cambiado algunas cosas en cuanto a los procedimientos, lo que es natural porque las instituciones quedan, los hombres pasan. Nos estamos conociendo con esta nueva Directiva ‑ha sido un aprendizaje mutuo‑, pero este Carnaval tuvo algunas dificultades en lo que refiere a los tiempos, por ejemplo, que también fueron fruto de las dificultades o de las complejidades que tuvo la negociación de los derechos de imagen.
Esto, señora
Presidenta, es lo que tengo para decir con respecto al tema de la reventa de
entradas: no es un resorte de
Por otro lado, se hablaba de las sanciones a las reinas. A este respecto, en lo que tiene que ver con la elección de la reina, desmiento absolutamente que haya habido sanciones por la libertad de expresión o por el intento de coartar la libertad de expresión de algún o alguna montevideana.
Usted me conoce bien, señora Presidenta, al igual que el señor Presidente de este Cuerpo, y sabe que por mi condición de creador, y no por la de Director, que es eventual, soy un defensor irrestricto de la libertad de expresión. Yo soy un simple Director de División, pero el señor Intendente Ehrlich también es un defensor irrestricto de la libertad de expresión. Por esa misma razón, desmiento absolutamente que se haya sancionado a las chicas que se expresaron en el propio desfile inaugural en contra de la decisión del jurado que eligió a las reinas, y voy a aclarar las decisiones que se tomaron. Antes quiero decir que jamás hubo una denuncia contra algún funcionario municipal; por lo tanto, no puedo abrir ninguna investigación administrativa. Me estoy enterando aquí de que hay denuncias, de que se insultó a las chicas que habían manifestado. Difícilmente pueda hacer una elaboración mental tipo médium o ser adivino e iniciar una investigación administrativa cuando jamás me llegó una denuncia; además, si me llega una denuncia, que sea por escrito. En todo caso, intentaré averiguar qué sucedió, pero no como si fuera a hacer una investigación administrativa, salvo que haya una denuncia.
(Ocupa
______Lo que sí quiero aclarar, señor Presidente, es una decisión tomada con respecto a estas dos chicas que manifestaron su posición. Debo decir también que hubo otra situación más compleja. El mismo día del desfile se dio un cruce de insultos, una situación muy compleja previa a la salida y un llamado a no desfilar por parte de estas dos chicas. Creo que cualquiera se puede expresar, pero la gravedad de esto, desde mi punto de vista, es que estamos hablando de dos chicas de 21 años y de una niña ‑la reina‑ de 15 años. Aclaro lo de la edad por la diferencia y porque las dos chicas involucradas de 21 años no se podían volver a presentar, ya que esa es la edad límite; era el último año que podían presentarse. Nadie les coartó la posibilidad de presentarse. Las dos tenían 21 años; quizás ahora alguna tenga uno más. Primera aclaración.
Segunda
aclaración: había dos premios, particularmente, que eran colectivos; se daban
en el mismo ámbito y necesitaban de una interacción natural y normal entre todo
el grupo.
Esos premios eran: un taller colectivo de maquillaje de la señora Vignoli y un
viaje a Colonia otorgado como parte de un premio por una agencia de viajes,
que, obviamente, también era colectivo.
Yo permito que se me acuse de haber tomado la decisión de no mantener en el grupo a estas dos chicas, porque me parecía que luego del cruce de insultos, de lo que habían manifestado, de la situación en que estaban, era absolutamente contraproducente ponerlas a todas juntas en un ómnibus durante todo un día rumbo a Colonia. Intentando salvaguardar la situación de unas y otras es que tomamos la decisión de que no tuvieran los dos espacios colectivos de interacción. No se les sacó ningún otro premio. La decisión fue específica en estos dos ámbitos, y no por coartar la libertad de expresión sino por salvaguardar, incluso, la integridad física de unas y de otras.
Sobre las reinas, es lo que tenía para decir, señor Presidente.
Voy a referirme a los balances de los escenarios populares y a su periplo. Este ha sido el segundo año de aplicación del decreto, pero es el primer año en el que los balances debían llegar.
Tenemos una realidad, señor Presidente ‑y luego
voy a hablar un poco más sobre el decreto que rige los escenarios populares‑:
ha habido desconocimiento en cuanto a la reglamentación del decreto o a su
implementación por parte de la descentralización ‑los Gobiernos Locales‑
y de las propias comisiones que tienen que ver con los escenarios. En
Abro un paréntesis ‑que
no va a ser corto, señor Presidente‑ con respecto al decreto en
sí. Lo he dicho en alguna otra comisión y en
Pero voy más allá, señor Presidente. El decreto maneja esta condición necesaria y no suficiente, pero muy
férrea, y yo planteo, por lo menos, analizarla. Porque nosotros, en el caso de
los escenarios privados, de ninguna manera exigimos el aval de
Sin embargo, en lo que tiene que ver con los
escenarios populares nosotros planteamos que es condición necesaria. Entramos
en un tema de discusión ‑que me interesa se discuta en algún momento y en
algún ámbito, pero eso será parte de lo que
Con respecto a los balances, llegaron a las Juntas Locales en tiempo y forma. No llegaron adonde debían llegar y de ahí la decisión que tomamos, que no voy a repetir. Voy a hacer solamente un comentario, y créame, señor Presidente ‑y espero que el señor Edil lo entienda así‑ que no es un comentario ofensivo. Me parecen bárbaras las metáforas, porque como escritor que soy vivo de las metáforas, pero soy muy malo jugando al fútbol. Yo no la levanto y cabeceo porque ni siquiera puedo levantarla; es terrible. Hablo de la pelota de fútbol. De verdad, señor Presidente, prefiero otro tipo de metáforas. Pero créame que no intenté definir algo siendo Edil para no cumplirlo estando en el Ejecutivo. Por el contrario, respeto muchísimo a este Cuerpo y a las normas que de él emanan.
También hemos trabajado para dar apoyatura técnica a quienes conforman los balances en los escenarios populares, pero no nos hemos quedado ahí. De hecho, hay un elemento ordenador, un instructivo que establece cómo deben presentarse los balances. El mismo está elaborado por contadores municipales, y ya desde el año pasado los tienen en su poder los responsables de las Comisiones que tienen que ver con el tema. De verdad, creo que es muy fuerte ‑permítaseme‑ que se diga que los balances son tierra de nadie; verdaderamente creo que es una adjetivación muy, pero muy fuerte.
Decía que no nos hemos quedado solamente en esa apoyatura. A través del Museo del Carnaval también hemos colaborado con la recuperación para los escenarios populares de hoy de algunos valores que antiguamente tenían los escenarios. Me refiero a vestir los escenarios y a trabajar con los vecinos. Quien los recorra podrá ver ‑en los que se trabajó, que no fueron todos por un tema de recursos‑ que ha habido un esfuerzo conjunto de los vecinos de las Comisiones y de las autoridades municipales que ha redundado en un mejor posicionamiento de los escenarios desde el punto de vista de la limpieza, la higiene, la presentación al público y demás. Podrán ser humildes pero son dignos, porque la dignidad se la da la propia gente que, con esfuerzo, trabaja durante meses para tener ese Carnaval.
Paso ahora, señor Presidente, a los escenarios comerciales.
¿Qué decir de
esto? Hay un estricto mecanismo para la aprobación de los escenarios comerciales,
y vamos a hacer llegar a
También quiero
decir que el segundo informe ‑como bien decía el Edil Cantero‑ lo
solicita la propia Junta Local. O sea que en realidad no se puede decir que
Con respecto al malestar entre los vecinos de uno y otro lado, particularmente en el tema Albatros, no quiero ‑y acá sí utilizo una metáfora futbolera, prueba de que uno está lleno de contradicciones‑ tirarla al óbol. Por lo tanto, entremos en el tema Albatros, pero hagámoslo desde el siguiente precedente.
Este año esta Intendencia, con el compromiso público
del señor Intendente, se ha ocupado particularmente del tema ruidos molestos y
contaminación acústica en general, y en particular en lo que tiene que ver con
el Carnaval. En ese sentido, a las pruebas me remito: un escenario con la
historia del Jardín de
De verdad, yo podría contestar que no me hago cargo ‑como no me hago cargo del informe de Bomberos‑ de las dificultades que tienen los vecinos, pero no es así, señor Presidente, porque parte de la labor del Ejecutivo Departamental es conciliar las diferencias entre los vecinos, buscar el acercamiento de las partes, buscar que efectivamente no haya problemas; aunque eso a veces no se logra ‑porque contentar a todo el mundo es muy difícil‑, también es parte de nuestra tarea. Hemos intentado hacerlo, pero de lo que no me hago cargo, obviamente, es de los escraches, las situaciones de tensión y demás, que ha habido en la zona. Créame, señor Presidente, que se ha intentado acercar las partes, buscar soluciones, calmar los ánimos; hemos respondido mucho más de lo que lo hacemos en otras situaciones a convocatoria de vecinos y demás. Claro que cuando se tiene un problema lo que se hace nunca es suficiente, pero bueno, lo hemos hecho y hay prueba de ello.
Quiero decir
también, señor Presidente, que voy a hacer público algo que también le fue
comunicado al Prosecretario General de
El señor Fernando Rodríguez, Defensor del Vecino, me
comunicó hace algo así como diez días que tiene en cuenta que siguen los
problemas con los vecinos en el Albatros, y que él ha hecho su propio sondeo
entre los que siguen en actitud de estar “parados en las cuchillas” ‑con
justa razón o no, y permítanme los señores Ediles del Partido Nacional: estar
parado en las cuchillas no es malo en sí mismo‑, los que tienen una
posición más beligerante, pero también entre los otros, los que hicieron
denuncias, las firmaron y hoy le han trasmitido al Defensor del Vecino que han
notado un avance en la preocupación de
Por último, con
respecto al tema de los ruidos molestos, voy a hacer dos cosas. Primero le voy
a entregar un material para que, si así lo entiende, les dé una copia a las
señoras y a los señores Ediles. Se trata de una nota firmada por el Subjefe del
Servicio de Inspección General en la que se da cuenta de las actuaciones que ha
tenido este Servicio con respecto a los escenarios de Carnaval. Segundo, quiero
aclarar que, como usted sabe, señor Presidente, como División Turismo no
tenemos carácter inspectivo, no tenemos posibilidad de tenerlo. Este tema nos
preocupa y es por eso que hice todas las aclaraciones y que dije todo lo que
dije. Pero también tengo que llegar a esta conclusión, porque tengo que
aclararlo. Obviamente, el tema no está en nuestra División. Nosotros lo
seguimos de cerca prácticamente varias veces al día con el Prosecretario
General de
Después, se han
hecho una serie de denuncias contra los inspectores y contra el empresario.
Eso, en todo caso, tendrán que hacerlo quienes tienen los elementos. Hasta
ahora nosotros no tenemos ningún elemento que denuncie a un inspector de
Espectáculos Públicos por este tema en particular. Sí tenemos en
Creo que por acá he contestado las preguntas del señor Edil Cantero. A continuación, paso a referirme a la propuesta, al planteo, a las preguntas que nos hacía en su intervención el señor Edil Iafigliola.
El Edil hizo un serie de consideraciones sobe el tema Llamadas. Sobre este tema, lo primero que quiero hacer, señor Presidente, es dar cuenta de lo que fue el proceso por el cual nosotros tomamos la determinación que tomamos. Después responderé y haré consideraciones sobre las preguntas específicas y sobre la propuesta final que hizo el señor Edil.
Primero, quiero señalar que tengo un pequeño matiz. En realidad, sí hay antecedentes de cortes de Desfiles de Carnaval y de que conjuntos queden por fuera del concurso. También hay antecedentes de retomar el desfile días después. Es decir, en el menú teníamos todas las opciones. Hemos cortado desfiles inaugurales y han quedado entre siete y diez conjuntos sin desfilar, por la lluvia. Esto pasó un año en el que el desfile se había corrido porque se suspendió el día que estaba pactado por problemas de tiempo. Se pasó para otro día, pero no había margen para pasarlo para otro día porque empezaba el Concurso Oficial. El Desfile Inaugural tenía que hacerse y, de hecho, algunos conjuntos quedaron sin calificación debido a la lluvia. O sea que teníamos ‑insisto‑ las dos opciones en el menú.
Nosotros tomamos la determinación de suspender el desfile, y créanme, señor Presidente, señoras Edilas y señores Ediles, que nunca es fácil; no es una decisión sencilla. No lo fue en el año 2006, cuando, a raíz de los sucesos que conspiraron contra la seguridad física de las personas que estaban como público y desfilando, tuvimos que tomar la decisión de suspenderlo, y a los siete días se pudo rehacer el desfile. No fue fácil en ese momento, reitero, ni tampoco ahora, y menos, créanme, cuando el desfile ‑y ahora sí voy a dar parte de lo que es para nosotros el balance de Llamadas‑ ocasionó esta situación enojosa, compleja, triste para todos y también para quien habla, porque quien habla no habría querido jamás estar en la situación de cortar el desfile de esta manera, y mucho menos estar en la situación en que hoy estamos, en la que hay un grupo de gente ‑que será mucha o poca, no importa‑, un grupo de montevideanos que entiende que no han sido respetados sus derechos.
Para nosotros fue muy difícil, como decía, y habría sido mucho más sencillo, quizá ‑pero esto uno lo dice con el diario del lunes‑, tomar otra decisión. En aquel momento primero suspendimos, y ahí ya surgieron las primeras dudas, porque inmediatamente después de que habíamos suspendido paró de llover y yo pensé para mis adentros: “¡qué tontería cometí; ahora no llueve más, me van a linchar!” De hecho la gente quería desfile de cualquier manera. Por suerte o por desgracia no me lincharon, y además la lluvia comenzó de nuevo y continuó hasta las cinco y media o más del día sábado, con lo cual el desfile era claro que no habría podido seguir esa noche.
Tomamos en
consideración muchas cosas. No habríamos tenido a más de cien funcionarios
municipales parados en el piso 1 y ½ de
Acá hago mención
a lo que dije al principio, a esto de que la verdad a veces genera certezas
dispares e, incluso, opuestas. En realidad, yo estoy convencido de que lo que
sucedió fue de esta manera, pero admito que haya alguien que pueda decir que
esto no sucedió así. Para mí la cronología de los hechos fue la siguiente, y
los seguimos por teléfono con el Director General, porque incluso él me pidió
que lo llamara después de que se conociera el resultado ‑yo le dije: “qué
te voy a despertar cuando esté el resultado”‑, cosa que hice cerca de las
cinco y pico de la mañana. Nosotros nos reunimos en
Si el desfile se
cortaba, ante la negativa respecto a extras por presentismo, maquillaje,
etcétera, la directiva de AUDECA nos planteó que no continuase el desfile pero con algunas condiciones para quienes
quedasen fuera del mismo: que se les pagase igual el presentismo ‑a lo
cual accedimos inmediatamente‑ y que se plantease la clasificación
automática de las comparsas que no habían desfilado. Básicamente, en esos términos
nos manejamos. Ante este planteo de
Con respecto a lo
que pregunta el Edil sobre qué preguntaron, qué plantearon, les puedo decir que
permanentemente estuvo presente
¿Qué pasó entre los directores y los componentes de las comparsas? No lo sé ni me compete saberlo; lo que sí me compete saber es lo que sucedió después. Nosotros tomamos una determinación basada en esta información, y de esa determinación nos hacemos únicos responsables; quiero ser específico en eso, lo he dicho en toda la prensa: me hago absolutamente cargo de esta decisión. Insisto, señor Presidente, y le contesto al señor Edil: fue muy duro tomar esta decisión, y fue muy duro aguantar después, no es una situación fácil. Para nosotros habría sido mucho más sencillo que no hubiera llovido, así no habría existido el tema de la suspensión.
El señor Edil
Iafigliola pregunta si no había plan B, plan C; yo creo que, efectivamente, el
plan B, entre otras cosas, son esos dos artículos del Reglamento, cuya
aceptación firma cada director de comparsa cuando se anota, que prevén que en
determinadas condiciones se puede llegar a suspender el desfile. Yo tengo
claro, señor Edil, y comparto con usted ‑perdón, señor Presidente, por
haberme dirigido al señor Edil‑ que no hay Reglamento que en su letra
fría ampare el sentir de esta gente; estoy absolutamente convencido. Por eso
mismo, señor Edil, adelanto algo que iba a decir al final: en cuanto a su
propuesta de buscar un ámbito para llegar a una solución ‑lo hemos
consultado con el señor Director General‑, ha sido tomada por estos
Directores y estamos dispuestos a eso. Nos parece que
Aunque digo esto, también quiero decir que no nos apartamos un ápice del reglamento, porque el reglamento preveía esta situación. Pero, ¡ojo!, el reglamento se hace con negro sobre blanco y, obviamente, cuando no suceden las cosas, uno dice: “Está bien, el reglamento prevé”. Si no hay que aplicarlo todo es más sencillo, pero cuando se aplica uno se da cuenta de que puede ser ley pero a veces no necesariamente justo; así que también estamos dispuestos a rever el reglamento en lo que compete a esto.
De hecho, en el día de ayer el señor Intendente ‑y
creo que no estoy cometiendo ninguna infidencia diciéndolo‑ nos hizo un
planteo al respecto. Señaló que en caso de una situación similar a la ocurrida,
días para los que se prevé lluvia ‑el día sábado llovió torrencialmente
hasta las 7 y algo, pero estaba previsto que seguiría lloviendo en la
madrugada; el día domingo hubo algunos chubascos que incluso hicieron peligrar
la etapa del Teatro de Verano, y el día lunes de hecho se suspendió esa etapa‑
habría que prever la posibilidad de que el desfile suspendido por esas
condiciones y con un pronóstico de tiempo nada favorable se pudiera realizar,
ya no en
Repito: aceptamos la propuesta del señor Edil. No
También, señor Presidente, quiero señalar algo, y no
porque lo haya dicho el señor Edil ni ninguno de los integrantes de
De verdad, esto no ha dejado conformes a ninguno de los actores, entre los que nos contamos. Quizá la propuesta del señor Edil no solucione, porque el tiempo no se puede echar a atrás y el pasado no se puede resolver con acciones del futuro, pero por lo menos se puede intentar corregir parcialmente, y es lo que haremos.
Por aquí me quedo, señor Presidente, en lo que tiene que ver con las respuestas. Esto ha llevado más de lo que pensaba, pero me parece que merecía la pena hablar.
Tenemos algún elemento más que hace a la consideración general del Carnaval, a los conceptos que nos animan para seguir trabajando en esta fiesta, pero, en todo caso, surgirán después de las intervenciones de los señores Ediles; si no es así, intentaremos hacerlo surgir.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias, señor Director.
Tiene la palabra el señor Edil Fernando Benzano.
SEÑOR BENZANO.- Gracias, Presidente.
En realidad, tengo variados temas para presentar después de la larga exposición del Director.
Antes que nada, quiero señalar el respeto que tengo por este Cuerpo y hacer algún tipo de aclaración, ya que me parece pertinente hacerlo antes de empezar a hablar del tema Carnaval.
Quiero hacer referencia a una carta que he publicado en “Caras y Caretas”. Quiero aclarar en el seno de esta Junta que no ha existido en mi intención ni conciencia la voluntad de injuriar la rectitud de hombres y mujeres de bien que integraron el jurado del concurso de elecciones de reina del Carnaval y Llamadas. Tan siquiera menoscabar mínimamente el honor, la rectitud y el decoro, ni poner en tela de juicio la consideración que todos los integrantes del jurado disfrutan en la sociedad. Y menos en especial a los compañeros Ediles de esta Junta Departamental, como la profesora Glenda Rondán, el Edil González y mi compañero de bancada, Álvaro Viviano, por los que siento el mayor de los respetos y admiración; ni tampoco a la familia de la reina ni a la propia joven, quien contara con los méritos más que suficientes para ganar el certamen. Quería aclarar en el ámbito de esta Junta nuestro ánimo en este sentido porque creo que esto tuvo mucho vuelo.
Nosotros escuchamos y tenemos una posición formada previamente. Queremos dejar bien claro que nuestras palabras son acordes al respeto que debemos tener...
(Interrupciones ‑ Dialogados)
______Me solicita una interrupción el señor Edil Rissotto.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Puede interrumpir el Edil Rissotto.
SEÑOR RISSOTTO.- Es para solicitar un cuarto intermedio de cinco minutos.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A consideración la moción del señor Edil Rissotto.
Si no hay observaciones, se va a votar.
Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 26 votos.
Se pasa a cuarto intermedio por cinco minutos.
(Es la hora 17:18)
SEÑOR PRESIDENTE (
(Es la hora 17:25)
______Le agradecemos al señor Edil Benzano la interrupción concedida.
Puede continuar en el uso de la palabra.
SEÑOR BENZANO.- Nosotros decíamos que hemos sido sumamente
críticos con este Carnaval, con lo que va de este Carnaval. Pero queremos dar
nuestra visión porque entendemos que la crítica que venimos sosteniendo surge
del análisis que hace
En esa línea es que el Partido Nacional ha traído el
tema de las Llamadas, al que nos vamos a referir exclusivamente. Entendemos las
Llamadas como un valor cultural, como una fiesta popular por excelencia, que
tiene un valor turístico para Montevideo ‑bien lo planteaba el Director‑,
pero también para el Uruguay entero. Hoy compartimos las Llamadas de Montevideo
con Llamadas de todo el Uruguay, algunas de ellas con un excelente nivel de
organización, por lo que creo que Montevideo también debe mostrarlas. No sólo
debe mostrar lo que pasa en la calle Isla de Flores; debe mostrar también el
entorno, debe mostrar la capacidad que tenemos nosotros de promocionar lo que
se le da al turista. Con ese ánimo hemos hecho algunas propuestas. Creemos que
este valor lo debemos respetar. Por eso hacemos hincapié en la definición que
dio el Presidente de
Además, en las palabras del Director tampoco entendemos ‑creo que no ha sido muy específico‑ cuánto ha valorado que la gente haya llegado ese viernes a las Llamadas, haya pagado su silla y apenas haya visto el 40% ó el 50% del desfile. Creo que ese es uno de los temas importantes a tener en cuenta. Pero no sólo eso: también quisiera saber si se tuvo en cuenta que hoy las vendemos por Internet.
Con respecto a lo que nosotros hemos expresado de las comparsas, debo ser coherente con lo que he dicho. Yo planteé que ha sido una censura a las comparsas. Creo que ha sido una censura a esa expresión popular, cultural, y no se le permitió expresarse.
Aún no entiendo por qué se tomó esa decisión; en otro escenario capaz que no se hubiese tomado. Yo me pregunto: ¿Porque eran las últimas comparsas y entonces había que liquidar el tema? ¿Porque eran las más nuevas? ¿Porque eran las que no clasificaron? ¿Por qué no valoramos a todas las comparsas por igual?
Ahora tengo un juicio distinto. Aceptar la propuesta del Partido Nacional y del compañero Iafigliola para nosotros es aceptar que hubo un error en la decisión y en lo que nosotros entendíamos en ese momento cuando fuertemente el Director decía: “Yo me hago responsable”, en una actitud principista de valorar el cargo que ocupa. Pero ¿también teníamos que entender que el Director se haría cargo de resarcir económicamente a aquellos que pagaron sus sillas? ¿Se haría cargo de resarcir a aquellos que pagaron su abono en el exterior por Internet? ¿El Director se haría cargo de resarcir lo que perdieron los conjuntos de los que ya hemos hablado? ¿O de resarcirles a los más de mil integrantes los gastos personales, como decía Iafigliola: el tambor, la vestimenta, el calzado? Todos se preparan para eso. ¿El Director se haría cargo de las lesiones legítimas en las aspiraciones de los ciudadanos que querían competir, y de que se afectó, en definitiva, la cultura general? ¿El Director se haría cargo de que se burló a mucha gente humilde que hizo un gran esfuerzo para cumplir con las más ricas tradiciones del candombe?
Esas eran las preguntas que tenía, Director. Pero hoy me siento mucho más complacido ‑eso también quiero decirlo‑, porque creía que el lío seguía instalado por más que le hubieran puesto la tapa. También quiero decir claramente que creo que desde esta Junta se abrió una solución a toda esa gente que estaba frustrada por no poder expresarse. Por eso, bienvenida la propuesta del Partido Nacional, como otras propuestas que ya hemos hecho y que también queremos valorar.
Bienvenida
Gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.
SEÑORA RONDÁN.- Muchas gracias, señor Presidente.
Voy a tratar de dividir mi tiempo en dos aspectos: en el de las Reinas, porque estoy directamente involucrada y, si me da el tiempo, señor Presidente ‑porque con el tema de las Reinas tengo bastantes cosas para decir‑, en una segunda instancia voy a hacer alguna referencia al Carnaval en su conjunto.
Yo debería empezar mis palabras agradeciéndole al Edil Benzano, pero el tema está en lo siguiente: yo reconozco que el Edil ha tenido una actitud de coraje y de caballerosidad aquí, pero yo le voy a decir que a mí con eso no me alcanza, que me disculpe, pero no me alcanza.
Hay un artículo que dice: “Los fantasmas bochornosos del año pasado en la elección de dos reinas siguen dando vuelta en este carnaval; ahora, casualmente y sin que nadie lo supiera, le dan el reinado a la hija del empresario que tiene en exclusividad la televisación de todo el Carnaval. Caramba, ¡qué casualidad!.. ¿o causalidad?
“Este mal manejo de las distintas situaciones, con
ocultamiento y protecciones, hace que algunos de los que dirigen el Carnaval…”
Eso ya viene para
Acá hay algunas cosas que quiero aclarar. Acá no hubo ‑por lo menos de todos los que integrábamos el jurado; porque no éramos el Edil González y yo solamente, había otra gente‑ ninguna causalidad ni casualidad. Y yo voy a relatar los hechos ‑creo que soy muy buena narradora‑ que, como siempre, van a ser concretos y van a distender un poco esto que no está para nada tensionado.
Cuando hicimos la primera ronda de preguntas
culturales y terminamos pregunté: “¿A quién votaron?” Me respondieron: “La del
La otra cosa que
yo quiero aclarar es que no se demoró en dar el resultado por el jurado, se
demoró porque había que hacer un trabajo de computación muy estricto y muy
delicado. Nosotros no teníamos nada que discutir, si nosotros lo que hicimos
fue una planilla. Y acá está el Edil Viviano que también fue jurado en
En cuanto a los
insultos, hay una cosa que quiero aclarar, porque a lo mejor no quedó bien
claro lo que dijo el Director, a quien no quiero enmendarle
Entonces, creo
que lo de las Reinas, desde mi posición, queda bien clarito. Ahora, si el
compañero Benzano se quiere disculpar ‑lo lamento, señor Presidente, pero
no tengo más remedio que nombrarlo‑, pues que escriba una carta que diga
lo que dijo acá y la envíe al mismo medio, porque no sirve decirlo sólo acá;
hay que decirlo donde se dijo. Yo también tengo una familia, señor Presidente,
y lo único que tengo para ofrecerles a mis hijos y a mis nietos es mi honor, y
con mi honor más vale que no se meta nadie. Acá queda como que a uno le dieron
algo, señor Presidente, y eso es muy delicado. ¡Acá nadie le dio nada a nadie!
Yo hace años que soy jurado; siendo Diputada he sido jurado, porque no es un
rol que me den mi bancada ni
Me quiero
referir, además, a otra cosa. Quiero ser honesta: yo no soy subjetiva. Con
respecto a las Reinas he sido absolutamente objetiva, pero antes de que alguien
me lo diga, debo reconocer que quizá con el Director Fernando González yo no
sea todo lo objetiva que debo, porque es como si mi hijo Hugo estuviera sentado
ahí. Pero quiero decir alguna cosita. Tratemos de ver en la vida el medio vaso
vacío y el medio vaso lleno, las dos cosas. Yo estoy de acuerdo con el Edil que
dijo que el desfile fue espantoso; también lo dijo el propio Director. Fue
malo, porque hubo unos espacios muy grandes, y acá ninguno es bobo: todos los
que fuimos lo sabemos. Pero hay algunas cosas que nadie mencionó, por ejemplo,
las reformas que se hicieron en el Teatro de Verano. Ni el propio Director las
citó, y yo quiero referirme a ellas, porque cuando en esta Sala tengo que
criticar, critico duro, pero cuando tengo que mencionar alguna cosa que está
bien, también la menciono, porque sería indigno de mi parte no hacerlo. No se
mencionó eso, como tampoco se mencionó las primeras Llamadas. Las primeras
Llamadas fueron un lujo; nunca las vi tan perfectas: no hubo espacios, no hubo
nada mal. Es cierto: yo me fui antes del final. Por supuesto, señor Presidente,
me quedé a ver a
Hubo negociaciones, hay gente que hoy no está contenta.
Bien, pero
volviendo al tema de las Reinas, porque me quedó algo en el tintero, quiero
decir que el primer día que fueron al taller de Rosario Vignoli, mi compañera
de toda la vida en
(Timbre indicador de tiempo
VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo
de que dispone
Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA: 26 en 27.
Puede continuar
SEÑORA RONDÁN.-
Decía que nadie les hablaba a las Reinas del Carnaval.La Reina y la que le
sigue en la categoría tienen 15 años, y no les hablaban, no les dirigían la
palabra; hubo amenazas de golpearlas ‑estas cosas también hay que
decirlas; si decimos una parte, vamos a decir la otra‑; reitero: hubo
amenazas de golpear a las chiquilinas. Fue todo muy desagradable. Y yo le reproché
al señor Director –después entendí sus razones‑ que las hubiera dejado
salir con esa camiseta, porque yo me sentí involucrada, me sentí agredida, me
sentí mal. Allí
Le reclamé lo de
las camisetas al señor Director y él me dijo: “Yo no puedo prohibir la libertad
de expresión de
Quiero hacer una
breve referencia al desfile de 18 de Julio. Aquí quiero darle un palo a
Inspección General. Pido perdón porque la gente de ese Departamento no está,
pero quiero decirlo: esto es responsabilidad de Inspección General. Por lo
tanto, quiero saber dónde estaban los inspectores, porque las personas se
metieron a caminar por 18 de Julio como si fueran comparsas. A
Ahora voy a hacer referencia al Club Albatros, pero quiero decir que tampoco lo haré con total objetividad. Es el cuadro del barrio en el que yo me crié, donde jugaron al básquetbol mis primos hermanos ‑que hoy son aún más veteranos que yo‑, mi hijo mayor y ahora mi nieto. Yo sé que la gente que vive en el entorno tiene que sufrir las molestias. Ahora, el que vive allí sabe que está al lado del Albatros. Nadie es estúpido: quien va a comprar una propiedad en la zona de Atahualpa ‑puedo decir esto con tanta libertad porque yo alquilo una casa, no la compré; ahora, lamentablemente, me mude más hacia el Prado‑, sabe lo que vale; así que el que la compra pegadito al Albatros sabe que ahí está el club. Y no es sólo el Carnaval; también están los partidos de básquetbol. Hay que saber que el Albatros hace una obra social en el barrio. Los chicos del barrio que van al Albatros a practicar diversas disciplinas no tienen por qué ser socios del club; van gratis. Van los chicos de Aires Puros y hasta los del Cerrito. Cuando mi hijo era chico y empezó a jugar al básquetbol en el Albatros, vivíamos en el Cerrito, a pocas cuadras de la casa del Director Fernando González.
Yo entiendo a los
vecinos: el barullo debe ser imponente. Quienes vivimos alrededor del Albatros
sabemos lo que supone vivir allí. No digo que dicho club no tenga que cumplir
las normas. Acá se nos entregó una nota que dice que fue sancionado cinco
veces. Está bien que lo sancionen cada vez que no cumple las normas; me parece
perfecto. Ahora, cuando cumple con las normas tiene todos los derechos, como
Malvín, Sporting, en fin, cualquier otro club deportivo; quizá Defensor
Sporting, por ejemplo, tenga otras ventajas debido a la zona en que está
ubicado, que es menos poblada. Pero Atahualpa es una zona muy poblada y por
personas mayores en su mayoría, porque todo el mundo va heredando las casas que
le han dejado sus bisabuelos. Ustedes recordarán lo que yo decía cuando
hablábamos de
Entonces, yo no digo que los vecinos que se quejan no tengan razón, porque yo siempre veo el medio vaso vacío y el medio vaso lleno. Debe ser muy difícil estar ahí al lado con el ruido de las murgas. Pero creo que acá también se perjudica a los lubolos, porque son los que levantan los decibeles por un ratito; los tambores son sólo por un ratito. Los parodistas y las murgas tienen quizás un sonido más parejo, pero que dura mucho más que el de los tambores de los lubolos. Y como a mí lo que más me gusta del Carnaval es eso, yo también lo quiero defender.
Con esto no quiero atacar, de ninguna manera, a mi compañero. Por suerte somos un partido en el que no todo el mundo opina igual, y tenemos la total libertad de opinar como queremos acá adentro. Pero sí quiero decir que me gustaría conservar a mi Albatros. Que hay una gran cantidad de vecinos desconformes es absolutamente cierto, tal como lo dijo el Edil Fitzgerald Cantero; pero que hay una cantidad de vecinos que lo vamos a defender con uñas y dientes, también es cierto. Yo no lo he hecho porque considero que en mi condición de Edila no puedo firmar una cosa a favor del Albatros. Siento que no debo; me muero de ganas, pero no debo y no lo hago. Pero un grupo de viejos vecinos ‑algunos incluso en una muy buena posición económica; lamentablemente, no es mi caso‑ estamos dispuestos a ayudar al Albatros a ponerse en las mejores condiciones posibles para tener el año que viene menos problemas.
Ahora bien: sepan, señor Presidente y señor Director, que los que viven en la manzana van a seguir escuchando la música de las murgas, de los parodistas, de los lubolos y de las revistas. Porque el que vive en la manzana del Albatros sabe que así es desde tiempo inmemorial; el Albatros es un club que tiene muchos años y mucha tradición en el barrio.
Por último ‑porque me debe quedar muy poco tiempo‑, espero leer en “Caras y Caretas” una carta de mi querido compañero Benzano. También quiero dejar claro que lo que yo he dicho no es en referencia al Partido Nacional. Jamás esta Edila ha salido a hablar en un medio del Partido Nacional. Nunca jamás. No lo hizo como Diputada tampoco. Cuando yo salgo a hablar, lo hago porque tengo pruebas; lo hice siendo Diputada y también ahora, como Edila. Pero, reitero: lo hago cuando tengo pruebas; cuando no las tengo, no; ese es mi estilo.
Señor Presidente: creo que el Carnaval es una fiesta popular que debemos tratar de preservar.
Quiero felicitar al Edil Iafigliola ‑me costó, pero aprendí a decir su apellido‑ por su propuesta.
Yo me siento
satisfecha por integrar
(Timbre indicador de tiempo)
______Quiero decir algo más y ya termino, señor Presidente.
Yo pedí a la persona encargada de ese Carnaval que cambiara de lugar, porque no llegaba bien a Villa Española, en donde está el asentamiento 25 de Agosto, y no tuvo ningún problema en llevarlo dos veces allí. Por lo tanto, esa gente del 25 de Agosto, que no tiene para el ómnibus ‑allí viven unas cuantas familias‑, pudo disfrutar del Carnaval. También debo decir que yo he acordado hacer cosas allí con el Director Pereyra, de Limpieza, porque acá las cosas de a uno no se hacen.
Yo lo he logrado, así que con esto me considero satisfecha.
Agradezco mucho la paciencia que han tenido los señores Ediles.
Muchas gracias, señor Presidente; muchas gracias, señor Director.
SEÑOR RISSOTTO.- Pido la palabra para una cuestión de orden.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para una cuestión de orden, tiene la palabra el señor Edil Pedro Rissotto.
SEÑOR RISSOTTO.- Voy a solicitar un cuarto intermedio de cinco minutos.
(Dialogados)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- A consideración.
Si no hay observaciones, se va a votar.
Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA: 26 en 27.
(Dialogados)
______Se va a votar nuevamente, porque me dicen que en realidad se habían solicitado diez minutos de cuarto intermedio.
A consideración.
Si no hay observaciones, se va a votar.
Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA: 25 en 26.
Se pasa a cuarto intermedio.
(Es la hora 17:56)
SEÑOR PRESIDENTE (
(Es la hora 18.09)
______Me ha pedido la palabra el señor Director Polakof.
SEÑOR POLAKOF.- Buenas tardes.
Les pido
disculpas por haber estado un poco ausente en parte de la reunión, en la medida
en que, deseo informarles ‑ahora estoy yendo a una reunión al respecto‑,
por primera vez Montevideo va a participar en el Salón Inmobiliario de Madrid
junto a las empresas de
Simplemente estoy yendo a una reunión para ir ultimando detalles con referencia a este asunto, así que les pido disculpas. Quedamos a las órdenes, y estamos seguros de que vamos a llegar a un acuerdo que contemple las aspiraciones de todos.
Solicito autorización para retirarme.
SEÑOR OSTA.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Gustavo Osta.
SEÑOR OSTA.- Gracias, señor Presidente.
Ya hace varias
horas que el Plenario de
La sesión comenzó
tarde en función o como consecuencia de que el señor Director Polakof envió una
carta diciendo que no podía asistir y que se hacía representar por el señor
Director de
Ese, señor
Presidente, fue un primer gran error que demuestra un desconocimiento de la
normativa que rige el funcionamiento institucional de
Entonces, señor Presidente, a mí me parece, a nosotros nos parece, al Partido Colorado le parece que cuando se ocupa una posición de tanta importancia desde el punto de vista político en el gabinete del señor Intendente Municipal de Montevideo, primero se debe tener conocimiento de la normativa que rige la actividad. En este caso, al principio, no se tenía conocimiento, pero luego sí. Entonces, en el momento en que se tiene conocimiento, señor Presidente ‑y este es un segundo aspecto‑ no se puede desatender esto por cuestiones de agenda menores, porque acá lo que se está haciendo es responder ante una instancia política que para el Partido Colorado es importante, y por eso contó con los votos de toda nuestra bancada.
Yo entiendo que
puede haber otros aspectos de la gestión, como la participación en una feria ‑calculo
que será mañana o pasado, para tener que salir tan apurado a tratar de
intervenir‑, pero lo más importante desde el punto de vista político es
la comparecencia en Sala cuando así se requiere por las mayorías que
Señor Presidente: además le quiero indicar que no me causa ninguna gracia el tema. Quizás al señor Director le causa algún tipo de gracia, porque se está riendo desde hace rato…
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Le pido al señor Edil que por favor se dirija al Presidente.
SEÑOR OSTA.- Yo le pido al Director que se maneje con el respeto que este Edil y esta Sala requieren.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Señor Edil: usted debe dirigirse al señor Presidente. Le pido que mantengamos los términos que corresponden al desarrollo de la sesión. Usted debe referirse, le reitero, al señor Presidente.
SEÑOR OSTA.- Entonces, señor Presidente, le pido a usted ‑porque desde allí arriba no puede ver la situación‑ que le solicite al señor Director de Departamento que cuando un integrante de este Cuerpo esté haciendo uso de la palabra mantenga la compostura que corresponde a la instancia en la que estamos participando.
Volviendo al
tema, señor Presidente, no nos parece apropiado que en la mitad de la sesión se
retire, cuando todavía quedan muchos Ediles por hacer uso de la palabra, por
intervenir y por hacer preguntas, no solamente al señor Fernando González ‑quien
respetuosamente se ha manejado como corresponde durante toda la sesión, y eso
también lo queremos destacar‑, sino también al señor Director de Departamento.
Entonces, no nos parece apropiado que se esté proponiendo este tipo de
situación, en el sentido de que se va a abandonar
Por lo expuesto, señor Presidente, nosotros solicitamos que el señor Director del Departamento permanezca en Sala escuchando las preguntas ‑por ejemplo, las que le va a realizar el señor Edil Baltasar Brum‑, a los efectos de que nos permita, a través de su profundo conocimiento de la situación que estamos tratando, dilucidar todas las dudas que tenemos los integrantes de esta bancada o, mejor dicho, los integrantes de todo el Cuerpo.
Era eso, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
SEÑOR RISSOTTO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Rissotto.
SEÑOR RISSOTTO.- Presidente: minutos antes de comenzar con esta sesión tuvimos una conversación con el señor Luis Polakof y los señores Ediles de la oposición en la cual acordamos claramente que, luego de escuchar las intervenciones iniciales, el señor Luis Polakof se podía retirar.
Visto lo avanzado de la sesión, las horas que llevamos sesionando, las preguntas realizadas y las respuestas dadas, me parece que, moralmente, no podemos dejar de cumplir con la palabra empeñada.
Gracias, Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Pongo a consideración del Cuerpo la realización de un cuarto intermedio de cinco minutos.
Si no hay observaciones, se va a votar.
Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 26 votos.
Pasamos a cuarto intermedio por cinco minutos.
(Es la hora 18:17)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Habiendo número en Sala, vamos a reanudar esta sesión en régimen de Comisión General.
(Es la hora 18:30)
______Aclaremos: esto es una sesión en Comisión General, y reglamentariamente eso la hace diferente a cualquier otra sesión que tenga el Cuerpo.
SEÑOR OSTA.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Osta.
SEÑOR OSTA.- Presidente: vamos a subrayar dos aspectos.
El primero es que, desde luego, como ha sido tradicional en toda mi vida política, cuando asumo compromisos los cumplo. Cuando yo empeño mi palabra ‑como generalmente se dice‑ luego respondo por esa posición. En este caso, señor Presidente, luego de haber conversado en corrillo con el señor coordinador de la bancada del Frente Amplio, lo que ha habido, aparentemente, es un malentendido. El señor Edil Rissotto sostiene que él entendió que todos estábamos de acuerdo en cuanto a que el señor Director de Departamento no estuviera presente, lo cual no es así. No es así porque el coordinador del Partido Colorado soy yo, el Edil Gustavo Osta, hasta este momento, y yo no sugerí ningún acuerdo en ese sentido. Quizás el diálogo con algún otro Edil haya inducido a error al señor Edil Rissotto. Digo esto para aclarar el primer aspecto.
El segundo aspecto es que, según me dice el Director del Departamento, señor Polakof, él no se estaba riendo de mí. Yo le agradezco la aclaración, pero también me parece que no es la mejor de las posturas para una sesión en Comisión General, porque no vincula a un Edil sino a todos. Pero todos somos humanos y todos tenemos errores.
Por lo tanto nosotros, señor Presidente, reafirmamos nuestra posición de que entendemos que es importante que el señor Director de Departamento continúe en la sesión en régimen de Comisión General por la importancia de la temática que estamos tratando. En ese sentido, celebramos que el señor Director de Departamento permanezca, tal como lo está haciendo.
Gracias, Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted.
SEÑOR RIPOLL.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Ripoll.
SEÑOR RIPOLL.- Gracias, señor Presidente.
Como coordinador del Partido Nacional quiero decir que cuando el señor coordinador del Frente Amplio nos hizo esa consulta diez minutos antes de la sesión, yo le dije que iba a consultarlo en bancada con los compañeros que están trabajando en el tema. Nos reunimos, y nos pareció que los argumentos esgrimidos por el señor coordinador de bancada del Frente Amplio estaban bien en cuanto a que el señor Director se pudiera retirar por los compromisos que tenía. Nosotros hicimos acuerdo, pura y exclusivamente por el Partido Nacional, en que se podía retirar después de escuchar las exposiciones iniciales.
Era cuanto tenía que decir sobre este episodio.
Gracias.
SEÑOR RISSOTTO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Rissotto.
SEÑOR RISSOTTO.- Presidente: a lo mejor uno carece de experiencia en estas lides porque hace poco que está en esto.
Soy plenamente consciente de que en el momento en que yo hablé con el señor Edil Osta estaba a mi lado el señor Director, y me quedé con la impresión de que teníamos un acuerdo. También estoy seguro de que esa es la impresión que se llevó el señor Director. Si me quedé con esa impresión y es mi error, lo asumo, y si no ha sido un error en algún momento volveremos a discutir sobre el tema porque, realmente, a las palabras se las lleva el viento. En el futuro, cuando hable de acuerdos, trataré de poner más atención.
Le pido disculpas al Cuerpo por el mal momento que le hice pasar.
Para ser leal, si estoy dudando de la palabra de un señor Edil infundadamente, le pido disculpas, pero realmente me quedé con la impresión de que teníamos un acuerdo, y no fui el único.
Gracias, Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- La última aclaración de
Ya no voy a seguir abundando en el tema, pero me parecía importante hacer la aclaración. Porque si en otra oportunidad el Cuerpo entiende que un Director se equivoca o comete un error y se lo señala ‑y está dentro de las reglas de juego‑, también me parece importante señalar que en este caso se indujo al señor Director a hacer un planteo como el que hizo, convencido de que había una realidad que después no era tal, de acuerdo con lo que aquí hemos escuchado.
Ahora tiene el uso de la palabra el señor Edil Baltasar Brum.
SEÑOR BRUM.- Señor Presidente: voy a perder medio segundo en esto.
Yo quiero saber con qué lealtad republicana, si el Director no está presente, nosotros podemos seguir cuestionando y ahondando en esta sesión en Comisión General. Es por eso que la mayoría de mis compañeros del Partido Colorado tenemos la posición de que el Director se mantenga en Sala, lo cual no significa que si el Director se tiene que ir, nosotros, por ejemplo, no podamos hacer un cuarto intermedio hasta las 8 de la noche y seguir después de esa hora. No hay en esto una intencionalidad de retener al Director, pero la lealtad republicana también implica que sepa estrictamente qué es lo que le preguntamos y qué es lo que se contesta para que después quede todo claro.
Con respecto a estas intermitentes apariciones y a lo que se ha desarrollado sobre este tema, yo querría decir que a mí, puntualmente, me preocupan dos o tres temas. El tema más importante es si usted, señor Director ‑porque es una pregunta al Director y me tengo que dirigir a él; discúlpeme, señor Presidente‑, está de acuerdo con la aprobación. Se dijo aquí que en toda la organización no comercial no se habían hecho llegar los balances, y queremos saber si el Director está de acuerdo con que se aprueben y auspicien carnavales si no se conoce el balance anterior. Para nosotros es un problema importante, porque nos da la impresión de que es un elemento de presión fuerte para que las cosas se hagan bien.
Yo creo que en el Uruguay, y sobre todo en
Con respecto a
ese manejo que se hace por parte del Director en cuanto al ingreso o no a los
ómnibus, realmente me parece que son temas en los que
Concuerdo en que
Con respecto a los ruidos...
(Murmullos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles!
SEÑOR BRUM.- Con respecto a los ruidos, creo que a nivel de
Se habló también de lo que los Ediles tenemos que
hacer o no ‑esto va dirigido directamente al Director de Turismo‑,
de la participación o no en las Comisiones, participación que él sugiere. Yo he
leído
Con respecto a lo que ha sido en general la gestión del Carnaval, yo creo que tiene luces y sombras...
(Murmullos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Un segundo, señor Edil.
Voy a pedir a los Ediles que hagan silencio y que escuchemos al Edil Brum.
Puede continuar en el uso de la palabra.
SEÑOR BRUM.- Con respecto a cómo ha sido la gestión en general, yo
siento que ha tenido luces y sombras. Y creo que no pasa sólo por la
responsabilidad que pueda tener
Recién ahora me desayuno de que el Defensor del Vecino tiene una especie de sondeo de opinión que determina si las cosas vienen bien o mal. Creo que ni siquiera es su función. En todo caso está cumpliendo mal su función, y lo traeremos para preguntarle al respecto. Lo que tiene que hacer si hay una queja es procesarla en las Direcciones correspondientes ‑que sí tienen cuerpos inspectivos‑ para que resuelvan el tema. Pero no hacer un sondeo de opinión para ver qué está pasando, salvo que le quiera hacer competencia a González; pero eso ya es problema de él.
Creo que de
alguna manera aquí se está dificultando mucho el proceso de generar el propio
Carnaval, porque es un evento muy complejo y no existen mecanismos suficientes
y necesarios dentro de
Nada más, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Ángel Fachinetti.
SEÑOR FACHINETTI.- Gracias, señor Presidente.
Hoy concurrimos a Sala y notamos que otra vez el Edil Fitzgerald Cantero trae un tema al Cuerpo ‑esta vez en Comisión General‑ estudiado y trabajado, como nos tiene acostumbrados.
Como le había
dicho anteriormente
Nosotros
conocemos el Albatros y sabemos que no es un escenario comercial común. No es
el escenario comercial ‑sin herir a nadie‑ de Tres Cruces, que se
monta para estos dos meses de Carnaval y que le genera al empresario cierto
beneficio. Estamos hablando de un club, como bien decía
Respetamos a los
vecinos que no están de acuerdo. Nosotros estamos en la posición que llevó a
que más de 1.100 vecinos de la zona dieran su firma para defender al Albatros.
En esa posición es en la que estamos. También queríamos leer algo que salió en
“
Lo decía
Nosotros queremos, a través de los medios técnicos, darles las soluciones a esos vecinos que hoy están distantes y enfrentados al Albatros y no pasarnos de los decibeles. Pero bien lo decía el Presidente del Albatros: generalmente, se pasan los decibeles cuando se trata de revistas o de lubolos. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Discriminamos? ¿El Club Albatros no contrata ni revistas ni lubolos para no pasarse de decibeles? No, creo que hay que buscar soluciones por otro lado; en eso tenemos que estar todos: buscando soluciones al tema.
Lo mío era muy breve y justamente se refería al tema del Albatros, que no es sólo un escenario comercial, sino que en él hay 200 niños que hacen deporte, cosa que es muy importante. Vemos que cada vez más la gente tiende a que los niños se vinculen con el deporte, porque cuando están en el deporte no están en otras cosas.
Como bien se hizo, el Carnaval se declaró de interés nacional como la fiesta popular que es, la que acompañamos y apoyamos. En ese sentido, le pedimos al señor Director que se aúnen esfuerzos para lograr que esos vecinos no sean castigados con ruidos molestos, pero no olvidemos que el Club Albatros no sólo representa un escenario comercial.
Muchas gracias, Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil Raúl González.
SEÑOR GONZÁLEZ (Raúl).- Muchas gracias, señor Presidente.
Antes que nada queremos saludar la propuesta que hace el Edil Iafigliola; la vemos con muy buenos ojos. Bienvenida porque, en realidad, desde que comenzaron inconvenientes de algún tipo con este tema nos hemos abocado a buscar una salida con los actores implicados, la cual más o menos podía venir por ese lado. Reitero que la vemos con muy buenos ojos; comprometemos nuestro esfuerzo y la pasión que siempre les hemos puesto a estos temas para trabajar juntos.
Ahora, debemos tener algo claro: la pasión no puede estar por encima de los reglamentos. Yo ahí no estoy de acuerdo, señor Presidente, con lo que planteaba en su intervención el Edil convocante. El Reglamento es claro y específico desde su artículo 16 al 18, y los reglamentos se hacen para ser cumplidos. El Reglamento ampara la decisión que se tomó. En lo personal respaldamos la decisión tomada por el señor Director de Turismo; la hemos defendido públicamente y vamos a seguir defendiéndola en las instancias y en los lugares en que sea necesario. Por supuesto que lo que nos lleva a buscar salidas es justamente el tema de la pasión. Ahí nos vamos a encontrar y ahí vamos a trabajar juntos, sin duda, como lo hemos venido haciendo desde hace tres años. Este trabajo para el desfile de Llamadas viene desde abril del 2006. Hemos trabajado con todos los actores involucrados: con el público en general, con el público que asiste a las Llamadas; con la prensa especializada en Carnaval; con los Ediles de esta Junta Departamental; con Ediles Locales de los barrios Sur y Palermo; con todas las comparsas y con todos los directores de comparsa. Hemos estrechado vínculos fuertes y fraternos por el bien del candombe y del desfile de Llamadas con AUDECA y con DAECPU.
Realmente queda demostrado una vez más que el tema de
la cultura sobrepasa todos los intereses políticos y partidarios que cada uno
de nosotros puede llegar a tener en esto. Prueba de eso es la bienvenida a la
propuesta y el compromiso de trabajar juntos el tema, desde
Queremos reiterar una vez más el total apoyo a la decisión tomada el día viernes 8 en el desfile de Llamadas. Fue una decisión responsable haber cortado ese desfile por más que el público dijera que quería más, que quería más fiesta. Quienes de alguna manera tienen responsabilidades de gobierno, con los pies en la tierra decidieron que no podían seguir adelante con un espectáculo que no iba a brindar ni las seguridades ni las garantías necesarias para el público y los actores en general. Acá no hubo ningún tipo de censura, ni ningún arrebato de pasión ‑para seguir con el mismo término‑, no se intentó cortarle a nadie la posibilidad de concursar.
Queríamos hacer esta intervención para dejar en claro esta situación y para reiterar que desde hace un tiempo venimos trabajando esta propuesta con algunos compañeros.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil Jorge Morandeira.
SEÑOR MORANDEIRA.- Al Carnaval lo que es del Carnaval, repetimos hace muchos años. Por eso hemos aplaudido los aires de juventud y de frescura que han llegado a todas las categorías, y justo es reconocer que ello es fruto del esfuerzo de largos años y del apoyo a talleres a lo largo y ancho de la ciudad de parte del Gobierno Municipal y de organizaciones sociales, de organizaciones no gubernamentales y de otras de carácter privado.
Hemos apoyado a los pioneros, a los medios de prensa radiales, y a la creciente cobertura de los medios escritos, a los cuales se sumó la televisión y a los que actualmente se agregan ‑como se ha dicho en Sala‑ los foros y los debates por Internet o a través de los SMS, lo que habla del crecimiento que ha tenido esta expresión cultural. En ese sentido, agradezco que el señor Director los haya mencionado como componentes.
Creemos que esta preocupación ha estado siempre en los Ediles del Frente Amplio, en los Ediles del Partido Nacional y en los Ediles del Partido Colorado, y suponemos que estaría en los Ediles de otros partidos si tuvieran representación en esta Junta, porque creemos justamente que el Carnaval es patrimonio cultural de las uruguayas, de los uruguayos, de las montevideanas, de los montevideanos y no de nuestros partidos ni de nuestros sectores.
Por lo tanto, ya que algunos lo reclamaban y este es un ámbito legislativo, trabajemos este tema ‑aunque no hoy, por lo extenso de la sesión‑, porque muchas veces la realidad supera la teoría. Por ejemplo, esos 56 decibeles que se miden en la casa del denunciante en cada uno de los espectáculos, ¿con qué criterio fueron establecidos? Vayamos al decreto. ¿Se llevó allí una cuerda de tambores para medir a cuánto se llegaba? Estamos para defender ‑como bien dice el Defensor del Vecino‑ y defendemos el sano descanso de todas las montevideanas y montevideanos, pero así como se hablaba de cambiar reglamentos, quizá también se pueda cambiar ese decreto ‑aquí estoy introduciendo una propuesta‑ para que hasta determinada hora los decibeles puedan ser algunos más. Así estaríamos acotando el problema que tenemos con las multas, que se vuelve un problema de censura frente a algunas categorías que no pueden expresarse de la forma en que tendrían que hacerlo.
Esto en cuanto a los escenarios de tipo comercial, que como es obvio son los que lamentablemente no contratan a esta categoría. También es justo decir en este Pleno que los equipos y las potencias que tienen los escenarios populares no llegan a esos niveles y que, por lo tanto, no existen las sanciones que se reclaman.
Creo que todos
hemos recorrido los escenarios. Muchas veces se habla de lo que se recauda o
cómo se recauda en los escenarios, y si son populares o no. Fíjense que el otro
día nos decían en varios de los escenarios que con $ 30 que se cobran ‑¡vaya
si serán populares!‑, entra un mayor a veces hasta con ocho menores. Esto
nos lo decían tanto en Punta de Rieles, como Manga y Monte de
Quería señalar
esto en el Pleno ‑y que quedara constancia de ello en las actas‑,
porque además sé que son temas sentidos tanto para el Director del Departamento
como para el Director de
En cuanto a los otros temas, los demás Ediles ya han abundado. No quiero hablar del Club Albatros; ya que se habló de vecinos, quiero decir que a mí también me llegaron muchos papeles. No quiero hablar del desfile inaugural, porque es según desde donde uno lo mire. Acá tengo “El Observador” que dice: “Un desfile inaugural con la fuerza de antaño”. No importa si yo lo vi desde el palco o si lo vi en 18 de Julio y Andes, desde donde es otro desfile...
Creo que el viejo
cacique Juan Ángel Silva ni siquiera hubiera soñado con ver a su hijo plasmado
en lo que ya es la historia de su comparsa, en esa película. En eso tenemos
mucho que ver todos los que hemos puesto lo mejor; y en este caso rubrico lo
que decía el Edil preopinante en cuanto al trabajo del señor Director, de toda
su Secretaría, y de toda
Además, quebraría una lanza por la gente de Inspección General, por la de Tránsito, por la de Limpieza y también por la del Ministerio del Interior, porque para todo el transcurso del Carnaval la premisa fue tener el mejor relacionamiento y no reprimir; tal vez por eso se dieron los problemas que algún señor Edil o señora Edila comentaron.
Creo que esta ha sido una buena sesión, en la que se han aportado datos y se han hecho propuestas muy interesantes, por lo que también era de orden decirlo.
Muchas gracias, Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil Álvaro Viviano.
SEÑOR VIVIANO.- Gracias, Presidente.
En primer lugar,
quiero resaltar las sanas preocupaciones que tienen los Ediles convocantes,
tanto el Edil Fitzgerald Cantero como nuestro compañero Carlos Iafigliola, que
no sólo son parte del trabajo que
A ello se agrega lo que para nosotros es muy
relevante, me refiero a esa suerte de salida, a esa suerte de solución, que
está en ciernes, que está para trabajar, pero sobre cuya concreción ha habido
un compromiso importante de
Creo yo que, conjuntamente con el debate que se ha generado, lo que hoy nos podemos llevar como insumo de trabajo es este gesto que aquí se ha generado para tratar de solucionar un problema que, vuelvo a repetir, causaba cierto malestar a mucha gente.
El compañero
Iafigliola hizo mucho hincapié no en la suspensión por lluvia ese día, sino en
el cierre definitivo del desfile de Llamadas, y hablaba del Reglamento. No le
cabe duda a nadie de que
Para cerrar ‑porque
como dije, quiero ser muy pero muy breve‑: yo le tengo muchísimo respeto
y cariño a
Lo que no creo es que sea conveniente seguir avanzando en el tema; lo que no creo es que sea conveniente que se insista en este Cuerpo con ventilar criterios de un jurado, porque eso a nosotros no nos corresponde. No creo que sea conveniente volver a meterle la daga a una familia ‑que estará mirando el informe a través de la cámara que estaba ahí arriba‑, que obviamente se ha sentido molesta por todo lo que ha pasado, y es injusto. Y me imagino que hasta fue injusto el proceso previo que tuvo que vivir desde la nominación hasta el final. Pero esto le pasaría a una familia que tuviera una relación con Tenfield, con Multimedio Plural o con “El País”.
Creo que lo rescatable es que acá, con mucha altura, con mucho esfuerzo, todos hemos depuesto posiciones un tanto radicales que en algún momento tuvimos a todo nivel. A mi juicio, ese es el verdadero valor que ha tenido la discusión en el día de hoy en esta Junta Departamental.
Muchas gracias, Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil Eduardo González.
SEÑOR GONZÁLEZ (Eduardo).- Gracias, señor Presidente.
Voy a ser muy breve. No quiero ser redundante porque creo que el señor Director ha sido muy explícito y contundente al aclarar las dudas y cuestionamientos que se presentaron. Además, pienso que en el cierre él va a terminar de aclarar todos los puntos que puedan haber quedado por el camino.
Quiero referirme sí al concurso de Reina del Carnaval para tratar de aclarar algún concepto, e incluyo la nota escrita en “Caras y Caretas”.
Creo que se debe padecer de algún oscurantismo mental para proscribir jóvenes por el apellido o parentesco. Voy a abrir aquí un paréntesis para aclarar que Tenfield, la empresa que compró los derechos de transmisión, no auspicia, ni patrocina el concurso. Prosiguiendo con esta línea de razonamiento, creo que tendríamos que pedir el árbol genealógico de todas las chicas y prohibir, por ejemplo, la participación de todas las hijas de los conductores, guardas y limpiadores de Cutcsa, de los enfermeros y doctores de la 1727 y de Casa de Galicia, porque ellos sí patrocinan el evento. Tampoco podrían participar las hijas de ningún empleado municipal.
Adhiero a lo que
decía
En principio, reconozco las disculpas presentadas por el Edil Benzano personalmente y también en esta Sala; pero las voy a terminar de aceptar cuando sean publicadas y presentadas en el mismo medio que generó la ofensa. Porque la noticia sale en la tapa de la revista y el desmentido en un lugar oscuro, en el medio...
(Interrupción del señor Edil Viviano ‑ Respuesta del orador)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- No dialoguen, por favor.
Está en uso de la palabra el señor Edil Eduardo González. Esta ha sido una larga sesión; vamos a escucharlo para que pueda finalizar su intervención.
SEÑOR GONZÁLEZ (Eduardo).- Es cuanto quería decir al respecto, señor Presidente.
Tendría mucho para decir pero se estiraría mucho la sesión y pienso que el señor Director va a poder explicar y ampliar con mayores fundamentos lo que yo podría señalar en esta Sala.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- No habiendo más Ediles anotados...
SEÑOR CANTERO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Fitzgerald Cantero.
SEÑOR CANTERO.- Gracias, Presidente.
Noté que el señor Director cuando hizo su exposición estaba muy astronómico: mencionó la constelación, la galaxia y la metáfora de la estrellas. En realidad, yo esperaba que se aclararan algunas de las cosas que habíamos expuesto al inicio. No ha sido así y hemos visto ‑y lo mencionó en algún momento‑ que cayó en algunas contradicciones y en algunas superposiciones. Para seguir con la metáfora astronómica, podemos decir que su participación fue un eclipse.
El señor Director habló de algunas cosas a nivel general, a las cuales no nos vamos a referir; solamente nos vamos a circunscribir a los temas que conversamos al inicio, tanto a los expuestos por nosotros como a los que señaló el señor Edil Iafigliola.
Ya que el señor
Director dijo que hoy
Con respecto a la
venta de entradas, señor Presidente, el señor Director dijo que eso es algo que
no depende de
Con respecto a la
referencia que hicimos nosotros del diario “El Observador”, del 14 de febrero,
sobre el tema de un asiento de director, que no sabíamos lo que era y por eso
preguntábamos, el señor Director dijo que pertenecían a DAECPU, que
Creo que el señor Director se extralimita al decir o a instar a los Ediles a hacer o no hacer algo. Considero que los Ediles somos responsables y hacemos o no hacemos lo que queremos, y somos responsable por ello.
En el punto de las chicas que denuncian estas cosas, también vemos una contradicción. El señor Director arranca sobre el tema diciendo que desconoce y desmiente estas afirmaciones, pero después, para sorpresa nuestra, para noticia nuestra, dice que él tomó la determinación de bajarlas de un ómnibus que iba a Colonia, que era parte del premio que se les daba. Entonces, ¿conoce, o no conoce?
Estoy de acuerdo
con el Edil preopinante. Yo estoy en contra de que se prohíban las cosas. No se
puede prohibir absolutamente nada. Nosotros no ingresamos en el tema de la
elección de
También preguntamos ‑y no se dijo aquí‑ qué participación ha tenido en todo esto la productora El Abrazo. Eso es algo que el señor Director no contestó.
También nos
enteramos en la tarde de hoy de que hubo amenazas de golpes entre las chicas.
Nos interesa saber qué pasó. Si
Con respecto a los escenarios populares, el Director dijo que se hace cargo de estos escenarios que han funcionado este año, a pesar de que se esté violando el Decreto Nº 31.777, que no es un reglamento: es un decreto que tiene fuerza de ley en el departamento. Queremos saber de qué manera se hace cargo y de qué forma se expresa esa responsabilidad del Director.
Luego el Director
dice que ese decreto establece que es necesario pero que no es suficiente
contar con el aval de los órganos locales. Sin embargo, el artículo 1º dice:
“Podrán acogerse a los beneficios que otorga
Otra
contradicción que vemos es la siguiente. El señor Director dice que los
balances no llegaron a
Dice el señor
Director de Turismo que no es esa Dirección la que tiene que enviarlos a
Es más: el artículo 5º de este decreto dice: “En
cualquier momento
Luego nos llama
la atención que el señor Director nos diga que después nos va a mandar
información sobre los escenarios comerciales, cuando en realidad el señor
Director sabía que íbamos a hablar de todos estos temas y él mismo envió una
nota a
Otra de las cosas que nos llaman la atención, no digo que sea una contradicción…
(Timbre indicador de tiempo)
VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Fitzgerald Cantero.
Los Ediles y Edilas que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA: 23 en 24.
Puede continuar el señor Edil Fitzgerald Cantero.
SEÑOR CANTERO.- Gracias, Presidente; gracias, señores Ediles.
Algo que no
decimos que sea otra contradicción, pero es indudablemente un error es que el
señor Director habla del tema de los informes de Bomberos y dice que ambos
fueron firmados por la misma persona, lo cual no es así ‑y los tengo aquí
a disposición de todo el Pleno si
Con respecto a
los escenarios comerciales, yo sé, soy consciente de que el señor Director no
es el que tiene que aplicar la normativa de ruidos molestos, sino que es otra
repartición municipal; pero convengamos, señor Presidente, en que el señor
Director es la cara visible del Carnaval en el departamento y es el mismo
Director de
También, a modo
de cuestión interna, celebro que en nuestra bancada tengamos visiones
distintas; en el cuarto intermedio hablábamos de que hasta tenemos un dejo de
anarquismo lo cual, en lo personal, me agrada. Más allá de las diferencias,
coincido totalmente con el Edil Fachinetti en que lo que tenemos que exigir ‑y
es lo que venimos haciendo y reclamando‑ es que
Sobre el tema de
los decibeles, un Edil mencionaba en qué se amparaba la normativa para
establecer los 56 decibeles. Creo que es bien claro por qué se toman las
cifras, no es un tema caprichoso; miremos qué pasa en el mundo, y pensemos en
Quiero preguntarle una última cosa al señor Director con respecto a lo que fue la suspensión del desfile de Llamadas porque quiero saber lo que él dice, capaz que se lo atribuye a los periodistas, como ya lo ha hecho. Yo leí, y me sorprendió mucho, que el señor Director decía que de las 13 comparsas que quedaron sin desfilar solamente tres podían estar en condiciones de obtener premios. Realmente, me sorprendió, me pregunté cómo sabía el señor Director cuáles podían estar en condiciones de recibir premios y cuáles no. Esta aclaración también me parece pertinente, señor Presidente.
Muchas gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Director Fernando González.
SEÑOR GONZÁLEZ (Fernando).- Muchas gracias, señor Presidente.
Intentaré ser breve a cuenta de que podamos, en otro momento, seguir conversando estos temas.
En primer lugar, seguramente no he sido suficientemente claro, señor Presidente, en algunas cosas, por eso voy a reiterar el tema. Los escenarios populares presentaron balances en las Junta Locales, que son las que tienen que aprobar los balances. En algunos casos los balances fueron aprobados por las Juntas, y en otros no. En algunos casos aprobaron los escenarios las mismas Juntas y en otros no. De hecho, este año arrancaron varias Comisiones nuevas porque se dejó sin escenario popular a algunas zonas debido a que, efectivamente, los balances no cerraban bien. En realidad, yo creo que esa parte está cumplida.
Con respecto a
que yo me tenía que haber asesorado en cuanto a que
Si hay algunas
dudas sobre lo que se invierte en Carnaval y demás, más allá de lo que vengo
reiterando en varias ocasiones, está
Con respecto al
tema de
Con respecto al tema
de si Turismo debe tener o no la gestión de Carnaval, me parece que esta
discusión no debo darla yo; sólo voy a decir dos cosas. Ante el mismo planteo
del mismo señor Edil en
Con respecto a alguna evaluación que se hizo sobre la temporada de turismo ‑me gustaría venir a tratar ese tema; de hecho, voy a pedir para venir a hacer el balance correspondiente‑, digo que estamos pasando la mejor temporada, en el país y en Montevideo, en años. No sé de otros datos que se manejan; nosotros manejamos los datos oficiales; pero, además, basta con recorrer Montevideo para comprobarlo, así que me ahorro comentarios.
Con respecto al tema de la reventa de entradas, me mantengo en lo que dije. También dije ‑por si alguien no escuchó‑ que nosotros estamos planteando ponerle condiciones a DAECPU en lo que respecta a la venta anticipada y otros aspectos. Lo dijimos hace un rato; lo que pasa es que la sesión se ha hecho muy larga y tal vez no se captó, o quizá no fuimos suficientemente claros.
Con respecto a planteos sobre investigaciones administrativas y demás, espero las denuncias escritas. Si hay denuncias escritas de alguien investigaremos; si no hay, no sé. Y yo me hago cargo de lo que digo, no más, no de lo que dicen otros; no me corresponde.
Lo que dije que desconocía no es la situación de haber retirado a dos chicas de los premios colectivos, ¡por favor! Yo digo que soy un ser contradictorio, como todos los seres humanos; no creo en seres humanos blanco y negro de una sola pieza; eso me suena a otro tipo de filosofía que yo no comparto. Lo que dije desconocer son los supuestos insultos y amenazas por parte de funcionarios municipales a las dos chicas que tomaron esta medida. Yo eso lo desconozco, y en ese momento dije que si hay una denuncia escrita, abriré una investigación administrativa.
Con relación a El Abrazo Producciones, lo único que tengo para decir es que por dos años consecutivos ha ganado la licitación de las Reinas. Su participación en este tema después de la elección desconozco cuál es; no tiene ninguna. Después de hacer la fiesta de la elección lo que hace es cobrar, nada más.
Insisto en el idioma español: lo que dice el decreto es que es condición necesaria, pero no suficiente. Si me permiten leer el texto, lo voy a hacer.
El artículo 1°
dice: “Podrán acogerse a los beneficios que otorga
SEÑOR CANTERO.- ¿Me permite para una aclaración?
SEÑOR GONZÁLEZ (Fernando).- No sé si corresponde, señor Presidente...
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- El Reglamento plantea claramente que no
se pueden hacer interrupciones mientras esté interviniendo
SEÑOR OSTA.- Pido la palabra por una cuestión de orden.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Por una cuestión de orden, tiene la palabra el señor Edil Osta.
SEÑOR OSTA.- Gracias, Presidente.
Lo que está solicitando el Edil Cantero no es una interrupción, sino una aclaración, y las aclaraciones están indicadas para cuando no está claro el sentido de las palabras expresadas. En este caso, aparentemente, no está muy claro el sentido de las palabras expresadas por el Edil Cantero; de ahí que él desea aclarar. Me parece que es en ese sentido que el Edil Cantero está pidiendo la palabra.
Gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tenemos una diferencia de
interpretación reglamentaria. En realidad, simplemente
SEÑORA RONDÁN.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra la señora Edila Rondán.
SEÑORA RONDÁN.- Le voy a hacer una pregunta a usted. Si el señor Director le quiere dar la aclaración al señor Cantero, ¿qué es lo que pasa? ¿También está inhibido de hacerlo?
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Se supone que el reglamento de funcionamiento ampara a todos, incluido...
SEÑORA RONDÁN.- Yo lo planteaba porque conozco al Director y sé que no está cerrado a dar la posibilidad de aclarar a nadie.
Gracias, Presidente.
(Murmullos - Dialogados)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Orden, señores Ediles.
Obviamente, hay una diferencia de interpretación reglamentaria.
SEÑOR OSTA.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tiene la palabra el señor Edil Osta.
SEÑOR OSTA.- Estamos en el punto 5 del régimen de funcionamiento que nos dimos.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Exacto.
SEÑOR OSTA.- Dice: “Finalmente, el Presidente concederá la palabra
a los representantes de
SEÑOR MERONI.- Pido la palabra para una aclaración.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Para una aclaración, tiene la palabra el señor Edil Meroni.
SEÑOR MERONI.- El artículo 29 de nuestro Reglamento dice que esta
sesión se da su forma de funcionamiento.
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Quiero hacer una aclaración. En
oportunidad de la primera intervención de
Tiene la palabra el señor Edil Fachinetti.
SEÑOR FACHINETTI.- Gracias, Presidente.
Si tanto
(Murmullos)
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- ¡Orden, señores Ediles!
SEÑOR FACHINETTI.- Es clarísimo. Si quieren darle otra interpretación...
SEÑOR PRESIDENTE (Weiss).- Tenemos una moción sobre la mesa.
(Interrupciones - Dialogados)
______¡Orden!
(Dialogados)
______¡Orden!
(Dialogados)
______Se levanta la sesión.
(Es la hora 19:42)