Acta 1332

Sesión extraordinaria celebrada el 22 de junio de 2007

Departamento de Taquígrafos - Departamento de Trámite Legislativo

 

En Montevideo, a los veintidós días del mes de junio de dos mil siete, siendo la hora diecisiete y treinta y cinco minutos, celebró SESIÓN EXTRAORDINARIA, la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, bajo la Presidencia de:

 

DON PABLO FERRER, Presidente; y,

DON FERNANDO RIPOLL, 2do. Vicepresidente.

 

 

Secretaría de los señores: José María Bidegain, Secretario General Adjunto y Hugo Ubilla, Secretario.

 

Con la asistencia de los señores Ediles:

 

TITULARES

 

MERONI, JORGE                                      ESTAVILLO, EDMUNDO

GARÍN, GRACIELA                                   RONDÁN, GLENDA

FRANCO, FERNANDO                             SÁNCHEZ, JAR

VILLAMARÍN, FABIÁN                           FACHINETTI, ANGEL

CALANDRA, MARIO                                OSTA, GUSTAVO

CAIRO, CECILIA                                       CANTERO, FITZGERALD

SCHIAVONE, JULIO                                 GLOODTDOFSKY, ANÍBAL

AGUIAR, SILVIA                                        GRAFFIGNA, DANIEL

MENDIONDO, DARI                                 VIVIANO, ALVARO

 

SUPLENTES

 

MAIDANA, DARDO                                  ABELLA, VENANCIO

CORREA, ADRIANA                                 BETANCOR, DANIEL

RODRÍGUEZ, CARLOS                            BRUSCO, RAÚL

GONZÁLEZ, RAÚL                         MORANDEIRA, JORGE

LUCAS, EDUARDO                                    RISSOTTO, PEDRO

GONZÁLEZ, MIGUEL                               NIEVES, DANTE

PAOLILLO, MIGUEL                                PÉREZ, CONSUELO

ABELLA, JORGE                                       HAGOPIAN, HAGOP

MACHADO, EDGARDO                           BENZANO, FERNANDO

 

En uso de licencia los señores Ediles: Oscar Curutchet, Cristina Ferro, Daniel Placeres y Marcelo Carrasco.

 

Faltan con aviso los señores Ediles: Gabriel Weiss y Teresita Ayestarán.

 

Faltan sin aviso los señores Ediles: Carlos Tutzó, Luis Luján, Ruben Prieto, Gastón Silva y Luis Martínez.

 

DE ACUERDO CON LA RESOLUCIÓN Nº 9.816 DE 19 DE ABRIL DEL AÑO 2007: 1º - CONVOCAR, EN RÉGIMEN DE COMISIÓN GENERAL  (ART. 29 DEL REGLAMENTO INTERNO), AL DIRECTOR DE TRÁNSITO DE LA INTENDENCIA MUNICIPAL SEÑOR GONZALO DE TORO, A LOS EFECTOS DE RECIBIR INFORMACIÓN RESPECTO A:

A)          INMINENTE REFORMA EN EL SISTEMA DE TRÁNSITO CAPITALINO.

B)          MÚLTIPLES INTERROGANTES QUE PREOCUPAN A INTEGRANTES DEL CUERPO RESPECTO A AUTOPARQUE, CONTRATOS Y GARANTÍAS.

C)          CONTRATACIÓN DE UNA EMPRESA JAPONESA PARA LA REALIZACIÓN DE UNA ENCUESTA DE HOGARES REFERIDA A OPINIONES Y A ASUNTOS RELATIVOS AL TRÁNSITO CAPITALINO.

(EXP. 2007-0885).

 

SEÑOR PRESIDENTE (Pablo Ferrer).- Habiendo número en Sala, damos inicio a la sesión extraordinaria en régimen de Comisión General.

 

            Damos la bienvenida al Director de la División Tránsito, señor Gonzalo de Toro, y a los asesores que lo acompañan, señores Gerardo Urse y Jorge Setelich.

 

            Tiene la palabra la señora Edila convocante, Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- En primer lugar, señor Presidente, yo quisiera agradecer la presencia del Director Gonzalo de Toro y de sus asesores; también quiero agradecer a los Ediles que se encuentran en este momento en Sala, porque es bueno decir que si no hubiera sido por ellos no se habría obtenido el quórum necesario, y las cosas hay que decirlas como son. Así que les agradezco infinitamente el gesto.

 

            En segundo lugar, quiero aclarar ‑esto siempre lo digo en una Comisión General, pero no importa, lo voy a repetir siempre‑ que una Comisión General no es un llamado a Sala; una Comisión General es una reunión entre los Ediles y un Director, cualquiera sea, para trabajar en conjunto, para quitarnos las dudas que tenemos, para preguntar y para exponer una idea, si es que la tenemos, para ver si la Administración entiende que es bueno incorporarla.

 

            Aquí no se ha llamado al Director para interpelarlo en el sentido de lo que significa interpelar a nivel parlamentario, sino en el sentido estricto del idioma español, cuyo significado es preguntar. Es para eso que se lo convocó, y con muchísimo gusto vamos a conversar, espero que todos ‑supongo que no seré la única que tiene dudas‑, con el señor Director y con sus asesores.

 

            La convocatoria es absolutamente clara y no voy a preguntar nada que no esté dentro de sus puntos. Si lo hiciera, el Presidente me llamaría la atención inmediatamente. Pero de antemano voy a decir que no voy a salirme de esos temas y que no voy a conceder interrupciones porque, si no, no me va a dar el tiempo para hacer mis preguntas. Además, no pretendo que estemos horas y horas aquí dentro; creo que lo mejor es trabajar en tanto no baje la curva de atención ‑como decimos los docentes‑ y todos podamos estar atentos.

 

            Me olvidé de un material de prensa al que quería hacer referencia, porque prácticamente desde que se inició esta Administración estamos siendo bombardeados por noticias de prensa que tienen que ver con estos temas de los que nos vamos a ocupar hoy. No voy a salir de Sala para ir a buscar ese material, pero si alguien de mi despacho me escucha, pido que me lo alcance.

 

(Dialogados)

 

______Aquí me lo arrimaron.

 

El primer tema tiene que ver con la reforma del transporte capitalino. Desde el 1º de febrero se habla de construir una terminal en el Buceo. El 19 de setiembre ‑estoy hablando del año 2006‑ se habla de hacer terminales en los shoppings. También se habla de que privados participarán en nuevas terminales ‑aclaro que son nada más que titulares‑, y de que autoridades confirmaron la terminal de ómnibus en Colón. Luego hay una información del 2 de febrero del 2006 referente a que hubo una reducción de paradas. En este caso se refería a la reducción de paradas por la inseguridad, inseguridad que no creo que no siga existiendo; esto será motivo de alguna pregunta. Después, por suerte, los ómnibus volvieron a entrar al barrio Casabó.

 

            Todo esto es con referencia a algunas cosas que aparecieron en la prensa respecto al primer punto de la convocatoria.

 

            Yo dividí el tema en cinco aspectos, pero ustedes no piensen que esto va a ser muy largo, porque yo siempre soy concreta con mis preguntas. A pesar de que no está en Sala el Edil Gastón Silva, él me dice que yo sería mucho más brillante si sintetizara más; y hoy voy a tratar de ser brillante ‑como quiere Gastón‑ y sintetizar.

 

            El plan de racionalización ‑ese plan que tiene que ver con la modificación de todo el transporte capitalino‑ lo dividí en cuatro puntos. Pero, además, hay un punto que creo que está dentro del tema tránsito y que en una oportunidad mencioné al Director. Me interesa preguntarle en qué quedó esa propuesta mía, porque también pudo haber sido considerada incorrecta y haber sido desechada.

 

            Primero voy a leer todos los puntos; luego iré uno por uno. El primer punto es el tema de las terminales, que a mí me preocupa sobremanera. El segundo, el de las nuevas paradas. El tercero, el de las nuevas tecnologías. Y el cuarto, el que refiere a las normas de tránsito y birrodados.

 

            Quiero aclarar que la información que voy a manejar es exclusivamente la que yo tengo. No me voy a basar en las informaciones de prensa, no porque entienda que puedan no ser fidedignas, sino porque prefiero apoyarme en todas las cosas que todos nosotros ‑incluido el señor Director y sus asesores‑ hemos dicho en esta Sala. Es decir que la cosa va a ser bien transparente y clara.

 

            Quisiera hacer una consideración previa sobre algo que me importa desde el punto de vista político, porque nosotros acá somos hombres y mujeres políticas. En ocasión de venir el Director Gonzalo de Toro ‑debería tener la fecha por acá; después la busco y si quieren se la digo, pero no quiero perder más tiempo‑, él dijo en cuanto a la racionalización del transporte: “Con relación al tercer punto ‑racionalización‑ nosotros definíamos ‑y está en el planteo de la Administración e incluso en la campaña de Ehrlich en todo lo que tiene que ver con el Plan de Movilidad Urbana y la transformación del sistema de transporte‑ diferentes etapas”. De ahí es que yo saco algunas de las etapas; por eso pongo “Tecnología”, etcétera. Todo eso tiene que ver con ese día que vino el señor Director.

 

            Y cuando habla de la racionalización, dice: “En cuanto a mejorar las condiciones del usuario, sí, lo que queremos es, justamente, empezar a resolver una serie de ineficiencias y situaciones que se han venido planteando a raíz de determinadas condiciones en las que se viene desarrollando el tema del transporte”.

 

            Yo quería dejar esto bien claro, porque es cierto, además, que uno de los temas manejados, y bien manejados ‑con los cuales, si se llevan adelante, al contrario de oponerme estoy totalmente de acuerdo‑, forma parte de la campaña municipal del Frente Amplio.

 

            Ahora vamos concretamente al tema de las terminales.

 

A mí me quedó para siempre en el tintero una pregunta sobre cuánto había costado el traslado, que seguramente se la deben de haber contestado al Edil Graffigna en un pedido de informes, según lo que escuché por ahí; pero eso lo dejo pasar. A mí nunca me contestó el Director, a pesar de que yo lo llamé por eso. Pero no importa; si se lo contestó a Graffigna, él en algún momento me lo va a contar.

 

En cuanto a las terminales, hay muchas cosas que me importan, cosas que he escuchado y quiero saber, y no hay mejor manera de saber que preguntar al Director; no hay otra.

 

A mí me preocupa el tema de las terminales en varios sentidos. Me preocupan, en primer lugar, por el lugar donde están ubicadas, porque eso tiene que ver con varias cosas; tiene que ver con la movilidad social y con la calidad de vida de los uruguayos. Pongo como ejemplo la Terminal del Cerro, que es un relojito; de lo único que me quejo es de la falta del 126, porque la gente que vive en La Teja sabe que por Martín Berinduague, por Rivera Indarte y por todos esos lugares se han quedado sin transporte, pero supongo que en algún momento lo van a corregir.

 

En fin, decía esto que tiene que ver con la gente y también con la circulación del transporte. Porque si bien es cierto que hemos pasado una crisis ‑y antes de que me lo digan, lo voy a decir yo‑, cada vez crece más el parque automotor, por lo que el tema del tránsito se torna preocupante, aunque los accidentes no van a ser considerados en esta sesión; ya habrá oportunidad de conversar con el Director, incluso en privado, sobre estos temas.

 

Pero hay otro tema, que es el POT. Una terminal no se puede instalar en cualquier lugar. Hay lugares que han quedado reservados debido al trabajo de mucha gente ‑lamento que no se encuentren en Sala las Edilas Teresita Ayestarán y Cristina Ferro, pero está el Edil Dante Nieves, que mucho trabajó en eso‑, o sea que hay zonas “prohibidas” ‑entre comillas‑ para realizar determinada clase de emprendimientos. Ahora, claro, yo entiendo que las cosas deben ser flexibles, y si hay razones que fundamentan que determinada situación no va en contra del medio ambiente ni de la calidad de vida de la gente, está todo bárbaro. Pero a mí me importa saber si las terminales van a estar ubicadas en algún lugar en los que el POT establece que no se puede.

 

Se habla de varias terminales, porque incluso en la prensa se habla del shopping, del Buceo. Por ejemplo, en Portones, desde tiempo inmemorial, hay una especie de terminal, pero desde mi modesto punto de vista no lo es. Allí se aglomera cierta cantidad de ómnibus y la gente tiene cierta comodidad para salir. Eso está bueno, lo reconozco, pero no es una terminal, sino otra cosa; es un lugar donde tienen el final de línea los ómnibus. También se habla de una terminal en Colón, y eso me preocupa, porque por desconocimiento o por lo que fuere, yo no sé dónde va a estar. Y esa terminal es muy importante en lo que tiene que ver con el POT, y no sólo con Colón. Colón no es sólo Colón ‑y esto no es una novedad para nadie‑, sino que es Pueblo Ferrocarril, es Lezica, es Melilla, es incluso la salida para el Área Metropolitana. Entonces, además, me preocupa muchísimo cómo se va a organizar en cuanto a las unidades, porque tanto para esa terminal de Colón como para la terminal que supuestamente habrá en Camino Maldonado y Libia ‑estoy diciendo un nombre al azar, porque no tengo la información‑ la gente habla de ómnibus o trolebuses acoplados, de micros y de ómnibus simples. Y acá me voy a permitir, en primer lugar, preguntar con qué unidades se piensa contar, o si ya se estableció cuáles serían las unidades. También voy a hacer una precisión personal respecto a los ómnibus acoplados; ustedes se preguntarán de dónde saco yo todo esto, y les voy a decir. Yo estoy casada con un hombre que trabajó años en el transporte, y soy hija de un hombre que se jubiló en la Intendencia porque la AMDET desapareció. Digamos, entonces, que el transporte siempre ha sido un tema de conversación. Incluso mi esposo trabajó ‑y no tengo por qué ocultarlo‑ con el ingeniero Schellemberg en la Dirección de Tránsito. Por lo tanto, he pedido ayuda a los que saben más que yo.

 

Entonces, supongamos que la terminal se ubicara en Camino Maldonado y Libia. Si yo pongo ómnibus acoplados, van a pasar cada seis minutos; si pongo ómnibus simples, van a pasar cada tres minutos. En lo que me es personal, si esto es así, prefiero que sea cada tres minutos. Me estoy refiriendo a las horas pico, cuando la gente sale del trabajo, cuando en la mañana se va a trabajar o cuando los chiquilines salen de las escuelas. El ómnibus acoplado no es tan seguro como el ómnibus simple. Cuando había trolebuses acoplados ‑y esto lo saben todos ustedes‑ eran innumerables los accidentes que sufrían los adultos mayores y los niños, porque se mueve donde está la unión, a menos que las unidades modernas no tengan los mismos problemas que tenían nuestros viejos trolebuses. Me gustaría mucho saber eso, porque para mí es realmente importante.

 

            La otra pregunta que quiero hacer es cuántas terminales realmente vamos a tener; si vamos a tener esas que aparecen en los informes de prensa. Porque algunos informes de prensa tampoco salen de la boca del Director. Son informes de prensa, ¿verdad?; el que está declarando no es el Director. Por lo tanto, quiero saber exactamente ‑si es que ya lo tienen claro‑ si hay un plan definido. Y voy a hacer otra pregunta más. Si ya hay un plan definido, si está elaborado, establecido, ¿por qué yo, y creo que la bancada del Partido Colorado ‑no sé la del Partido Nacional‑ no conocemos ese plan? Porque me parece que lo tendríamos que conocer. Quizá no para negarnos, sino para tener la información y para que quienes saben de pronto más que yo de tránsito puedan aportar ideas. Es cierto que nosotros perdimos a Eduardo Pereyra, que sabía mucho, pero lo ganaron ustedes. Bueno, quisiéramos saber por qué nosotros no tenemos conocimiento de esas cosas.

 

            Hay muchos temas neurálgicos en la Intendencia, pero para mí el sistema de transporte es básico, especialmente para las clases más pobres. Porque el que tiene auto se maneja con él, pero ¿saben qué? Muchos de nosotros no venimos en auto, aunque lo tengamos. Recuerdo cuando el Director decía que era mejor andar en bicicleta. En ese momento, yo le pregunté si él también iba a venir en bicicleta, ¿se acuerda? Bueno, andaremos todos en bicicleta,  y cuando llueva, andaremos con paraguas. Lo que quiero decir es que el tema tránsito es algo que sensibiliza, y en varios aspectos, a la gente y a todos los funcionarios del transporte.

 

            Ya pregunté lo de las terminales: cuántas habría, dónde iban a estar, y qué tipo de locomoción se iba a utilizar y a qué horas, o si iba a ser todo parejo. Yo me imagino que no. Yo no le paso la mano a nadie por la espalda para decirle qué divino que es ‑realmente soy como una yuca: soy áspera y pincho‑, pero lo creo muy inteligente al Director y a  sus asesores ‑a quienes no les resto conocimiento del tema, porque de lo contrario no estarían donde están‑, y pienso que en los distintos lugares funcionarán diferentes estilos, por llamarlos de alguna manera.

 

            Quería hacer una referencia más con respecto a la terminal del Cerro. La terminal del Cerro también funciona bien ‑y esa es una posición personal‑ porque siguen circulando el 163 y el 137, cada uno con su destino. Ese es un hecho muy importante. Creo que no hay que trasbordar todo: hay algunas líneas que tienen que seguir yendo a su destino. Esa también es una opinión personal. También debo reconocer que no cortaron el 185, el 306, el 17 y ‑como ya dije‑ mi tan querido 126, que es el ómnibus que tomaba para ir a mi escuela del Cerro cuando salía del otro liceo.

 

            Otra pregunta que tiene que ver también con esto de las terminales y todo eso es qué pasó ‑porque hubo una propuesta‑ con el boleto M1 del Centro, del Obelisco a la Ciudad Vieja. Ese es un tema que a mí me preocupa mucho, y yo realmente no tengo información.

 

            Voy a ser honesta. Cuando vengo en ómnibus me bajo donde termina su recorrido, y después me vengo caminando a la Junta. No utilizo el trasbordo. Tampoco ocasiono ningún gasto, porque uno de los pocos beneficios que tenemos es viajar gratis en ómnibus.

 

            Acá hay un tema de salarios que tiene que ver con el transporte, y ese es el problema más grave. Yo entiendo que el transporte ‑y no estoy refiriéndome a una empresa en particular, sino a todas‑ debe estar al servicio de la población. Por eso, si hay alguna línea que da pérdida, por el motivo que sea, a la gente no se la puede dejar sin transporte: esa línea tiene que seguir funcionando. Pero tenemos que adecuar las cosas para que las empresas no pierdan, pero no por las empresas sino por los funcionarios, para que en las horas en que haya mayor pasaje ellos puedan obtener más horario. Ha habido algunas propuestas, que no sé si se las hicieron al Director, de un quiebre de horario. Ese sería un problema para los funcionarios, y yo lo reconozco, porque si le quiebro el horario a la gente, le complico la vida; se mejoraría quizá la calidad del transporte, pero les complico la vida a los funcionarios si la empresa no los compensa de alguna manera. Porque uno nunca sabe. Si la empresa es inteligente y compensa a los funcionarios, de pronto ellos aceptan.

 

            Ahora voy a pasar al tema de las nuevas paradas. Tengo la documentación.

 

(Dialogados)

 

______Me parece fundamental que cuando uno hable se base en documentos. Hablar por hablar es facilísimo.

 

            Cuando usted vino el 15 de febrero del 2006 habló de los refugios, de las paradas y de todo eso. El señor Edil Ripoll le preguntó sobre las licitaciones, y usted señaló: “La detención de esta licitación es producto del lanzamiento que estamos haciendo del tema tecnológico. La idea es poder introducir en un plazo no muy largo la información directa del transporte capitalino en los refugios peatonales; se trata de habilitar, justamente, una posibilidad que no estaba incluida en la licitación anterior.

 

            “Se apunta a abarcar los 4.500 refugios, pero el ordenamiento nuevo del transporte va a definir el tipo de parada, las características, los lugares, la cantidad, etcétera.

 

            “Respecto al déficit de refugios, digo que es grande, sobre todo en las zonas periféricas”.

 

            Mi pregunta es la siguiente: ¿qué pasó?; ¿se detuvo la licitación?; ¿se licitó? Porque yo tampoco tengo conocimiento de eso. Si se licitó, ¿fue por 4.500 refugios?

 

            Segundo, ¿dónde van a estar ubicados esos 4.500 refugios? Yo no me estoy refiriendo a esta Administración: me estoy refiriendo a Administraciones anteriores. Nosotros vimos con mucho placer los preciosos refugios de Carrasco, mientras que por Centenario y Callao ‑donde yo vivía‑ nos empapábamos, al igual que en muchos lugares. Ni que hablar en donde vive la Edila Graciela Garín, por Santa Catalina...

 

(Interrupción de la señora Edila Garín - Respuesta de la oradora)

 

______Repito: quiero saber la cantidad de refugios y dónde van a estar.

 

            Quiero hacer otra pregunta, si está al alcance de ustedes contestármela y si es que depende del Departamento; yo creo que sí. Se habla de que en esos refugios va a haber información detallada, etcétera. Quiero saber si esto de la información detallada lo hizo el Departamento de Tránsito y Transporte de la Intendencia o si se contrató a una empresa. Yo, si fuera usted, hubiera contratado a una empresa. Yo tendría mis formas de contratar, pero eso lo conversaremos después si usted lo cree conveniente. Además, si es que la hubo, quisiera saber qué empresa fue, y si también se contrató publicidad.

 

            Esas son las preguntas con respecto a las paradas.

 

            En cuanto a las nuevas tecnologías, prácticamente desde que nos sentamos acá nos ha llegado información de la prensa sobre este tema. Esto me preocupa mucho, porque yo viajo en ómnibus ‑como la mayoría de los Ediles que estamos acá, salvo cuando nos vamos‑, y quisiera saber qué pasó con el tema de las nuevas tecnologías.

 

(Dialogados)

 

______Lo primero que voy a citar es del 8 de noviembre de 2006, y voy a usar las palabras del propio Director de cuando se lo llamó ‑no fui yo quien lo hizo‑ por el tema de las tecnologías. El Director dice: “Sí, dijimos octubre,” ‑yo estoy leyendo con la entonación que usted le dio‑ “¡cómo no!; dijimos octubre porque ese fue el norte que nos fijamos. Y gracias a que dijimos octubre llegamos a tener hoy lo que tenemos; si no, no lo tendríamos”. Entonces no teníamos nada todavía, teníamos el proyecto.

 

            Más adelante dice: “La Intendencia de Montevideo dio ayer el primer paso con miras a la incorporación de tecnología en el transporte urbano de pasajeros”. Es decir que, si está fechado el 11, el 10 de febrero dio el primer paso. Esto fue en febrero, y hablo del 2006, por supuesto.

 

            El Director sigue diciendo: “Por eso decimos que hay un proceso que, aproximadamente, llevará dos y tres meses para cumplir con todos estos requerimientos”. Estábamos en noviembre, pero contemos desde enero: febrero, marzo, abril, mayo y junio, le tomo cinco meses, pero tendría que decir ocho.

 

            Sigo leyendo lo que usted dice: “(...) con las homologaciones que hará el LATU desde el punto de vista técnico, con los aspectos prácticos y con los aspectos comerciales que también analizará la Intendencia. A las empresas se les va a exigir que estén ubicadas en Uruguay (...)”, etcétera.

 

            Y más adelante dice usted: “La idea es llegar a octubre, aproximadamente, con los equipos instalados en el sistema de transporte capitalino; y, a partir de ahí, hacer el trabajo operativo, para ponerlo en funcionamiento lo antes posible. Va a llevar un tiempo de acomodo, de ordenamiento y de ajuste, pero la idea es tener ya en los últimos meses de este año” ‑2006‑ “todo el sistema funcionando”. Acá sí le digo: hace ocho meses que usted lo dijo.

 

            Yo comprendo que este es el país de la lentitud: es el país de la lentitud en el Gobierno Nacional de hoy, de ayer, de anteayer y de no sé cuándo, y es el país de la lentitud en los Gobiernos Municipales de hoy, de ayer, de anteayer y de no sé cúando. Eso ‑con todo respeto‑ quizá lo exima a usted de cierta responsabilidad; porque si a usted lo traban en el LATU, lo traban acá y allá, bueno... Pero eso usted me lo dirá. Pero si usted se comprometió a eso con nosotros, queremos saber por qué hay cero tecnología. Si la tranca está en las empresas, lo queremos saber, porque si la tranca está en las empresas, habrá que poner las sanciones que estén establecidas a las empresas por la tranca; si la tranca está en el sistema burocrático del Municipio, ahí usted se va a tener que poner las pilas y arremeter con lo que tenga que arremeter, y si está en algún otro organismo, su fuerza política es Gobierno en todos lados, y entonces tendrá que arremeter contra lo que tenga que arremeter.

 

            Ahora paso a preguntarle si habrá modificaciones. ¿Qué quiero decir? Al hablar de una reforma estructural del transporte, yo quiero ir más allá, quiero ir al fondo: ¿cuáles son esas modificaciones que va a haber en el transporte capitalino en lo que tiene que ver con líneas, con unidades ‑ya le pregunté‑, con horarios? Quiero saber qué es, realmente, esa modificación.

 

            Oiga bien cómo le voy a preguntar esto, porque así no lo embreto: aproximadamente, ¿cuándo piensa usted que esto estaría puesto en marcha? Usé el condicional para no condicionarlo, valga la redundancia; pero usted me entiende bien.

 

            Otra cosa a que yo me quiero referir es a las normas de tránsito. Esta es una pregunta muy simple; no voy a ningún numerito. Simplemente, quiero saber si esta reforma general del tránsito también va a implicar reformas en las normas del tránsito. Y me permito hacer una apreciación personal: creo que tiene que haber reformas en las normas de tránsito. Cuando leí lo que decía usted también leí lo que decía yo y lo que decían otros Ediles. Yo decía que a veces no sólo es imprudente el que conduce: también es imprudente el peatón.

 

            Hoy por hoy tenemos grandes problemas con los carritos. Esto no quiere decir que alguien quiera sacarlos, pero hay que buscarles alguna solución.

 

Tenemos problemas con los birrodados, de todo tipo. El otro día circulaba por la calle Cuareim y una moto venía a contramano, como si estuviera en Salinas. Esas son cosas graves que, además, ocasionan accidentes que pueden derivar en la muerte de algunas personas y la prisión de otras.

 

Concretamente, en cuanto a los birrodados, quiero recordarle algo, señor Director. Cuando yo lo llamé en aquella oportunidad, no todo fue preguntar: yo le hice una propuesta, y quiero saber qué pasó con esa propuesta. Claro, capaz que no servía para nada, pero para mí era importante. En aquella ocasión hablábamos, precisamente, de los birrodados. Yo hice algunas disquisiciones que no voy a leer ahora, y le contaba que en la época de mi padre las bicicletas tenían patente. Fue la primera vez que lo llamé; fue el 8/11/06. Le quería dar la fecha porque así queda claro el momento en que se lo dije. Entonces yo pedía que se establecieran patentes que fueran sin costo para las personas, porque el que anda en bicicleta no es porque sea muy adinerado. No me estoy refiriendo a la gente que sale a pasear en bicicleta por algún barrio pitucón de Montevideo para hacer ejercicio: me refiero a la gente que va en bicicleta a trabajar o a estudiar. Pero hay que pensar en cómo financiarlo. Y bueno, capaz que los inspectores no se enojan mucho si les sacamos un poquitito de las multas para pagarles las patentes a los más desposeídos, que sin duda ganan menos que un inspector. Porque a los inspectores, en general, no se los ve; tienen las motos de la Intendencia, pero creo que cuando se van para sus casas no se van, precisamente, en motos de la Intendencia.

 

            La otra cosa que yo le solicitaba era instrumentar una academia de chóferes para bicicletas y motos también gratuita, porque a mí me parece ‑no estoy hablando de los niños que manejan bicicletas, lo que es un disparate‑ que hay que marcar una edad para que la gente maneje bicicletas. Eso se lo pido hoy: que marquen una edad para que la gente tenga derecho a tener una bicicleta; que el ciclista tenga una patente y tenga, además, un carnecito que lo habilite a conducir. Y también que conozca, a través de esa academia, las normas de transporte, y que esté obligado a utilizar el casco. El casco es caro, y tendría que salir de algún lado de la Intendencia; quizás eso, cuando venga el Presupuesto, se me ocurra a mí o a algún otro.

 

Le quiero adelantar que hay un proyecto del Edil Fitzgerald Cantero mucho más perfeccionado que esta propuesta mía de esa fecha; creo que ya lo presentó. Pero a mí me interesaría saber qué pasó con esa propuesta mía, que de repente quedó en la nada porque se consideraba que no era buena.

 

Ahora voy a Autoparque. Acá tengo todos los contratos de Autoparque, que no voy a leer porque usted los conoce igual que yo. También me voy a basar en cosas dichas aquí, en Sala.

 

La primera pregunta mía sobre Autoparque era qué le estaba debiendo al BPS y a la DGI, y usted me contesta: “(…) no tengo conocimiento de lo de los cuatro años” ‑esto es porque yo le señalo que van cuatro años; la fecha es el 8/11/06‑. “Sé que hubo dificultades con el BPS y la DGI, pero tengo entendido que el tema está solucionado”. También decía que había una Comisión Supervisora y que tenía que haber un informe final. Y usted ahí me dice lo siguiente: “En cuanto a cuándo termina Autoparque su funcionamiento real,” ‑porque es otra pregunta que yo le hago‑ “esperemos que sea a corto plazo;” ‑esto es de fecha 8/11/06‑ “resta que se expida definitivamente la Comisión Supervisora ‑mediante el informe final‑ y la firma del Intendente, para de ese modo poder buscar alternativas ‑incluso ya hay algunas estudiadas, en curso‑, alternativas que tienen que ver con el sistema de estacionamiento tarifado no sólo en Ciudad Vieja y Centro, sino a nivel de todo Montevideo. Se está buscando flexibilizar, abaratar el precio, de manera que sea un sistema de ordenamiento y rotación vehicular mejor, más amigo de la gente y con menos costo”.

 

            Con respecto a lo último que usted dice, estoy totalmente de acuerdo. Pero le quiero agregar algo más con respecto a eso de “más amigo”: no son solamente los de Autoparque los que no son amigos de la gente; a veces también son los inspectores. No son todos los inspectores ni todos los de Autoparque. Pero hay varios, tanto inspectores como gente de Autoparque, que son ‑y voy a utilizar un término medio campero‑ mal enrostrados, y eso no le hace bien a la cara que tiene que dar la Intendencia de Montevideo, que tiene que ser amigable con los ciudadanos.

 

Y yo le reitero: “¿Y las garantías?”; usted me contesta: “Tampoco sé”. Ahora, mi pregunta concreta es: ¿Sabe de las garantías? ¿Qué pasó con los temas BPS y DGI? ¿Qué pasó, reitero, con las garantías? ¿Puso las garantías de nuevo? Yo tengo la información de que no tiene contrato. Por lo tanto, quiero saber exactamente desde cuándo no tiene contrato y desde cuándo no tiene garantías, porque esa es una cosa no grave, gravísima. A mí, con la historia de que el contrato sigue automáticamente... Yo he averiguado con diversos juristas, y para la Administración Pública eso no puede correr, no debe correr; es un riesgo. A mí me da mucho miedo que con Autoparque ‑sé que usted no tiene nada que ver‑ nos pase lo mismo que con Carmitel.

 

Entonces, vamos a curarnos en salud y a resolver las cosas como a la Administración le parezca. Nosotros podremos protestar, decir que sí o que no, pero en definitiva se va a hacer ‑por las mayorías naturales que hay‑ lo que el Ejecutivo entienda.

 

            Y cuando yo pregunto ‑consta en el acta de la Comisión de Presupuesto del 22 de marzo de 2006‑, el contador Cabrera me contesta: “En la actualidad, el contrato se encuentra vencido; esta en situación de prórroga en función de la próxima adjudicación del sistema tarifado. En términos concretos, la empresa continúa prestando el servicio, y en función de eso tiene una serie de ingresos”. De acuerdo con la última reunión, el contador Cabrera me dice que tiene una serie de ingresos. Pero no me dice cuáles son. Y continúa Cabrera: “De acuerdo con la última reunión que tuvimos en la Junta por el tema del cumplimiento del contrato de Autoparque, a partir del 2002 la empresa generó un convenio por las deudas atrasadas” ‑tampoco tuvimos conocimiento del convenio que pedimos por escrito‑ “que se viene cumpliendo periódicamente”. No tenemos la menor idea de qué es lo que está pagando Autoparque. Pero sigo insistiendo en que por más que esté pagando, si ustedes hoy no me dicen “sí tiene contrato y sí tiene garantías”, para mí la situación no cambia porque pague. Y seguía diciendo Cabrera: “Ahora, estamos finalizando un informe que corresponde al vencimiento de pago de Patentes de enero, y estamos procediendo a liquidar la situación del cumplimiento del convenio Autoparque a la fecha enero de 2006”.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

SEÑOR FACELLO.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la Edila Glenda Rondán.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 17 en 18.

 

            Puede continuar la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Presidente: le voy a pedir, por favor, que cuando me falten cinco minutos me avise.

 

Muchísimas gracias.

 

            La Edila Cristina Ferro le pregunta si sigue prestando servicios. Y el señor Cabrera dice que sigue prestando servicios. La Edila Ferro le pregunta: “¿Hasta cuándo se extiende?”. Y él responde: “La prestación de servicios deberá caer en el momento en que se plantee la concreción del nuevo contrato”. Ahí Cabrera nos estaba diciendo que había un nuevo contrato. Después Cabrera responde a otra pregunta más: “El servicio puede seguir prestándose hasta que se otorgue la nueva concesión. Pero también, la Intendencia puede dejarlo sin efecto en cualquier momento”. Y agrega: “…es una situación precaria, no hay una fecha límite”. Y cuando se le pregunta si  está trabajando de hecho; el contador Cabrera contesta: “Sí; es de hecho. Y agrega: “No estamos en una situación precisamente normal”. Después cuando le preguntamos acerca de si se han presentado otras firmas dice: “Se presentaron una serie de firmas para brindar el nuevo servicio y hoy estamos en la etapa de mejoramiento de oferta de la firma que calificó mejor de acuerdo con los análisis técnicos”. No tenemos ni idea de cuál fue la firma que calificó mejor, ni de qué pasó, ni de nada. No voy a seguir insistiendo con otras cosas que también tienen que ver con Autoparque.

 

            Ahora me voy a dedicar al otro tema, que es la contratación de una empresa japonesa para una encuesta de hogares, también según noticias de prensa y alguna cosa que usted dijo acá, en Sala. Yo me preguntó por qué ‑y debo reconocerlo aquí en Sala‑ no le pregunté acerca de la empresa japonesa el día que usted vino. Después, leí lo que usted explicó. Usted dijo que era la firma del compromiso con el Banco Interamericano de Desarrollo; préstamo que yo tuve el gusto de votar, y es bueno que lo diga acá, en Sala. Yo voté esos préstamos, porque entiendo que hay que darle la posibilidad a la Administración para que trabaje y pueda hacer inversiones que sean devueltas a los montevideanos. Usted habla de un préstamo de U$S 900.000; dice que va a marcar varios elementos y habla de la encuesta.

 

Lo primero que a mí me llama la atención es que la empresa sea japonesa. Después me entero que dicha empresa parece que lo hace en forma gratuita; y digo que parece, porque no lo sé, esa es otra de las preguntas. Si lo hace en forma gratuita, quiero saber de qué forma y por qué lo hace en forma gratuita. Porque si yo tengo dinero para pagar, ¿por qué no contrato empresas uruguayas? Esa también es una forma de dar trabajo a los uruguayos; se me ocurre a mí.

 

            Esto de las empresas va a ser corto, porque en estas cosas de los préstamos tengo algunos conocimientos. De pronto, usted tiene que corregirme en mucho de lo que yo le diga; yo tenía unos apuntes, pero realmente ahora no los encuentro. Entonces, me voy a manejar con la memoria, que a veces falla. Y le pido disculpas si en algún caso no le digo lo que es.

Tengo entendido que esa empresa japonesa, a su vez, subcontrató a otra catalana; que la catalana subcontrató a una venezolana, y que la venezolana subcontrató a otra cuyo nombre  ahora no recuerdo, pero lo tenía. Era Tecni algo; Tecnicor o Tecni no sé cuánto. Usted después me va a contestar todo eso. Tengo entendido que de esa subcontratación por lo menos una persona ‑yo no voy a dar el nombre, porque a mí no me gusta dar nombres, aunque lo podría dar porque no es funcionaria de la Intendencia‑ gana por la consultoría U$S 44.000.              Entonces, la empresa japonesa trabaja gratis; está bien, pero quiero saber por qué. Pero no es gratis, porque alguien paga esos U$S 44.000. Me supongo que nosotros con los préstamos del BID, lo cual no me parece mal; tampoco me parece mal si los U$S 44.000 están bien empleados. Quiero saber los resultados; con qué pautas se hicieron esas encuestas de hogares; qué hogares se relevaron y qué tipo de encuesta se practicó, porque hay diversos tipos de encuestas y algunas son engañosas, a veces a propósito, para que den el resultado que yo quiero, y no estoy diciendo que esto sea así en este caso.

 

            ¿Cómo se llegó a esa empresa japonesa? Eso es lo que más me preocupa. Se llegó a la empresa japonesa y se le dio total libertad, porque si es la que contrata a los catalanes, a los venezolanos, y los venezolanos contratan a los uruguayos, hizo lo que quiso, lo cual ‑corre por mi cuenta‑ creo que no está bien, porque me parece que la Intendencia tiene que controlar si la que se va a hacer es una encuesta de hogares para saber cómo tengo que reordenar el transporte, que es lo que se me ocurre que iba a hacer, pero ustedes me lo aclararán.

 

Mis preguntas son por qué la japonesa, por qué contrató y los demás siguieron subcontratando, qué contralor tuvo la Intendencia de eso, de qué le sirvió que fuera gratis. Porque yo dije U$S 44.000 para una persona, pero hay en juego más de U$S 44.000; o sea que a la Intendencia esto le costó. Si salió bien, bien pagado está ‑no es esa la crítica‑, pero la pregunta es por qué hubo tantas subcontrataciones hasta llegar a personas del medio que todos conocemos ‑todos conocemos‑...

 

No, no se asusten ‑me miran con los ojos grandes‑; lo que voy a decir es que todos los conocemos como técnicos. No estoy refiriéndome a otra cosa; cuando tengo que decir algo, saben que lo digo. Todos los conocemos como técnicos. Entonces, ¿por qué no lo hizo directamente la Intendencia? Capaz que le salía menos, porque en todos esos pasamanos... Lo de la empresa japonesa a mí me deja dudas ‑no sé ni quiénes son‑, pero lo único que me falta es que venga algún samurai y ¡fuick! por lo que estoy diciendo, pero realmente me llama poderosísimamente la atención.

 

(Dialogados)

 

______¿Sabe qué, señor Presidente? Soy mujer y, por lo tanto, puedo hablar, puedo mirar a Gonzalo de Toro y puedo escuchar a mi Presidente y a mi queridísimo Secretario. Puedo hacer todas esas cosas a la vez, como puede cualquiera de las mujeres que están acá; la mayoría de ustedes no puede, cosa que a nosotras nos divierte mucho.

 

            No me quiero extender más. Quería hacerle, como siempre, preguntas concretas. Disculpe esta última parte, que no ha sido ordenada, porque el material que tenía preparado se me traspapeló. He hecho las cosas con la mejor de las buenas voluntades, y usted, Director, lo sabe.

 

Quiero también decir que antes de llamarlo a Sala hablé con usted, porque no quiero que eso sea un secreto para nadie. Le avisé que lo iba a llamar a Sala, porque en política el que avisa no es traidor, y yo no tengo nada de traidora. Así que conversé con usted y creo no haberme salido para nada de las preguntas. Le agradezco mucho la paciencia a usted y a mis compañeros, a quienes he tratado de divertir un poco para no hacer esto tan aburrido.

 

            Muchas gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).-  Tiene la palabra el Director de la División Tránsito, señor Gonzalo de Toro.

 

SEÑOR DE TORO.- Primero, buenas tardes a todos.

 

            Segundo, mil disculpas, porque estoy con 39º de fiebre, con muy poca voz y con dolor de garganta. O sea que vamos a tratar de ser lo más concretos posible y voy a pedirles a Gerardo Urse y a Jorge Setelich que me apoyen y me ayuden en algunas cosas.

 

            Quiero entrar en uno de los temas que creo que es medular. A veces me cuesta entender si realmente todos nos referimos a lo mismo cuando hablamos de reforma estructural del transporte.

 

            Permítanme hacer un pequeño comentario previo. Hoy en el mundo y en América Latina especialmente, se ha formado un laboratorio de lo que no hay que hacer en reforma de transporte: es el Transantiago. ¿Por qué? Porque se quiso hacer por decreto algo que es imposible hacer por decreto.

 

            El transporte no molesta mientras está; cuando falta, todo el mundo lo critica. Cuando uno hace una encuesta de cuáles son las prioridades de la gente, el transporte nunca aparece; pero cuando falta sí lo criticamos.

 

            Estoy de acuerdo con que el transporte, el tránsito, el tráfico o como se le quiera llamar, hace a la vida de la gente, y debe estar dedicado al bienestar y a la movilidad de la gente. Aquí nunca discutimos esto; siempre discutimos sobre los plazos, los tiempos, pero no de la reforma estructural. Tampoco nos preguntamos de qué estamos hablando cuando mencionamos la reforma estructural, que creo es el tema a discutir. Lo único que hemos comentado es el tema de los plazos y los cuatro componentes básicos. Siempre dijimos que la reforma del transporte, del tránsito, abarcaba al menos cuatro puntos básicos, que tocaba ahora la señora Edila Rondán. Uno: tecnología; dos: racionalización; tres: qué tipo de flota y qué dimensiones debía tener; cuatro: ordenamiento, una definición que, creo, tiene que ser básica.

 

            Voy a poner otro ejemplo. El Uruguay consume 850, 830 millones de litros de gasoil anuales. El transporte se lleva el 85% de ese gasoil. El transporte colectivo se lleva aproximadamente el 13,5% del gasoil que consume el Uruguay. El transporte de carga consume el 32% de ese gasoil. Los autos consumen alrededor del 22%, 24%; y las camionetas, accesorios y similares, pero de cuatro ruedas, consumen un 5%, 6% más; o sea, casi un 30% del gasoil. Repito: los ómnibus consumen el 13.5% del gasoil; los autos y camionetas casi el 30%. Pero los ómnibus llevan el 70% de los viajes diarios que se realizan en Montevideo y en el Área Metropolitana, y los autos llevan el 17%. ¿Qué implica esto? Cuestiones medioambientales, de contaminación, de ahorro energético, de democracia, de igualdad y de todo lo que se quiera mencionar. Simplemente son datos de la realidad que tenemos que apuntar a transformar.

 

            Cuando hablamos de reforma estructural del transporte, cuando Ehrlich hablaba de esto en la campaña, así como lo viene haciendo desde hace aproximadamente diez años el Frente Amplio, estamos hablando de estas cosas. Cuando se intentó, y se realizó, la racionalización del ingreso de los vehículos a la Ciudad Vieja ‑entraban 4.000 vehículos a la Ciudad Vieja, cifra que se intentó reducir en función de que las calles no aguantaban, de que la contaminación era alta, de que la vibración era alta, de que la ineficiencia era grande‑, se apuntaba a estas cosas. Cuando se habla de la Terminal del Cerro y de su ordenamiento, más allá de las cosas positivas y negativas que, por supuesto, aún tiene esta cuestión, estamos apuntando, justamente, a un ordenamiento y a una racionalización del uso del transporte.

 

Con estos aspectos básicos, vamos a entrar a definir uno a uno los temas.

 

En primer lugar, en cuanto a la tecnología, nosotros dijimos ‑y corregiría un poquito a la Edila, porque la primera vez que vinimos creo que fue en el 2005, y ya hablábamos del tema de la tecnología‑...

 

(Interrupción de la señora Edila Glenda Rondán)

 

______...yo no hago problema por los plazos; hago problema por el contenido y por lo que implica la transformación y la introducción de tecnología en el transporte. Yo creo que eso es lo sustancial.

 

Dijimos octubre, y estábamos convencidos de ello. ¿Nos equivocamos al decir octubre? Sí, señores, nos equivocamos al decir octubre. Pero si no decíamos octubre, hoy todavía seguiríamos discutiendo si tecnología sí o tecnología no. Entonces, asumimos esa responsabilidad. Tan es así que en noviembre de 2006 logramos firmar con los trabajadores, con las empresas y con la Intendencia un acuerdo básico para la introducción de la tecnología. Porque hasta el momento no había acuerdo en el sistema de transporte y en los sectores del transporte para introducir la tecnología. ¿Por qué? Por dos o tres elementos básicos. El primero era el tema de las fuentes laborales. Siempre que se habla de tecnología está el temor de que ésta pueda desplazar trabajo. El segundo elemento que estaba en juego era si guarda sí o guarda no. También se estuvo trabajando y definiendo ese tema. ¿Por qué? Por la misma razón: la fuente de trabajo. El tercer elemento que estaba planteado era que los trabajadores decían que era necesario que toda transformación del sistema de transporte apuntara, al menos, a mantener ‑si no era posible crecer‑ la cantidad de trabajadores dentro del sistema. Llevó mucho tiempo plasmar, concretar, ese acuerdo que, aparentemente, era obvio. Hablamos de noviembre de 2006.

 

            La segunda cosa a la que me quiero referir es que nosotros empezamos a trabajar en el proyecto de tecnología en agosto del 2005. Nos propusimos plantear las condiciones básicas necesarias e ir definiendo qué sistema tecnológico necesitaban Montevideo y el Área Metropolitana para resolver su problema. No queríamos una receta o algo empaquetado que nos viniera del exterior, sino que queríamos un sistema apropiado para la realidad de Montevideo. ¿Por qué? Porque más allá de que nos quejemos de nuestro sistema de transporte, cuando uno sale a ver estas cosas allá afuera se enorgullece de él. En Montevideo hay cinco empresas permisarias del sistema de transporte, que trabajan en forma organizada, con un sistema empresarial aceptable, con un grupo de trabajadores preparados, capacitados, que trabajan en forma ordenada. Hay una regulación por parte de la Intendencia del sistema de transporte; hay determinados parámetros, normativa, legislación, etcétera, que definen este sistema. Cuando uno sale por ahí, a veces, no encuentra ninguna de esas cosas. Encuentra ómnibus circulando de cualquier forma, sin destino, sin recorridos, sin empresas, de manera informal, etcétera.

 

Lo que queríamos, entonces, era un sistema que resolviera la realidad de Montevideo.

 

Para eso nos planteamos un camino, que consistió en definir algunas pautas básicas y conformar un grupo de trabajo entre los técnicos de la Intendencia y los técnicos de las empresas. Ese grupo comenzó a trabajar, sigue haciéndolo actualmente ‑ya vamos para dos años‑, y probablemente va a tener que seguir trabajando, por lo menos un par de años más. ¿Por qué? Porque introducir tecnología en el transporte no es hacer como Mandrake, agarrar una varita mágica y decir: “A partir de hoy sacamos los boletos, ponemos las máquinas, funcionamos con tarjeta y hacemos el sistema de prepago”. Porque hay un software que elaborar, porque hay máquinas que comprar, porque hay que intentar financiar esas máquinas, porque hay que definir cuáles son los sistemas y las especificaciones técnicas que tienen las tarjetas y las máquinas, y porque cuando las pongamos en los ómnibus tienen que funcionar. No le podemos decir a la gente: “Este ómnibus tiene máquina; aquel ómnibus no tiene máquina. Vaya en aquel o vaya en el otro”.

 

Esto implicó un proceso de homologación y de definición de las especificaciones y del software que la Intendencia terminó en agosto del 2006. O sea que la Intendencia venía con algún atraso menor, pero cumplía con los plazos. Empezamos trabajando con 31 empresas internacionales ‑de todos los países‑ y llegamos a homologar a cuatro empresas luego de un proceso bastante largo de pruebas tecnológicas, con el LATU, con la Intendencia, pruebas prácticas en los ómnibus, en las calles, trabajo en conjunto, etcétera. Esto lo terminamos, repito, en agosto del 2006.

 

A partir de esa fecha las empresas tenían que empezar a trabajar con los proveedores homologados para establecer los contratos de compra. En ese ínterin trabajamos en la definición de la introducción de la tecnología para Montevideo y para el Área Metropolitana con el fin de declararla de interés nacional, porque ayudaba a exonerar algunos impuestos que permitían que la introducción de tecnología ‑que es bastante costosa‑ tuviera el menor costo posible para los usuarios. Esa declaración se efectuó entre setiembre y octubre de 2006; capaz que me equivoco en la fecha porque la estoy diciendo de memoria, pero, en definitiva, en ese ínterin se declaró de interés nacional el tema de la tecnología. Mientras tanto las empresas negociaban con los proveedores qué máquinas compraban y en qué condiciones lo hacían.

 

Estaba previsto que este proceso demorara aproximadamente un mes y medio, o dos a más tardar, pero demoró diez. ¿Por qué? Porque es mucha la plata que las empresas tienen que abonar por esto. Además, había empresas con inconvenientes para conseguir créditos y había dificultades para definir una inversión así, porque a las empresas les implicaba tomar una serie de recaudos, ya que si iban a comprar una tecnología de esta naturaleza, querían que fuera la mejor posible y tuviera una cierta durabilidad, aunque todos sabemos que el tema tecnológico avanza demasiado rápido y muchas veces cosas que se utilizan hoy a corto plazo pueden quedar caducas.

 

Eso se hizo, se procesó, y se llegó a definir con cierto atraso ‑si se puede hablar de atraso en estas cosas‑ con respecto al calendario que habíamos fijado. En abril del 2007 todas las empresas tenían firmados los contratos con los proveedores. Ya están corriendo los plazos y ya se están elaborando ‑tanto en Checoslovaquia como en España‑ las máquinas que van a venir para el sistema; ya se licitaron los elementos de seguridad que van a tener estas máquinas para poder funcionar; ya está definida la estructura que van a tener las tarjetas inteligentes con las que va a funcionar el sistema; ya están definidos los tipos de viajes que vamos a tener en el nuevo sistema de transporte. Hace aproximadamente diez días se acaban de concretar los tipos de viajes que vamos a tener para simplificar y para dar una serie de beneficios a los usuarios. Por ejemplo, se definieron dos tipos de boletos muy importantes para los ciudadanos. Un boleto horario de dos horas, que va a tener el valor del boleto Montevideo, o sea, $ 19,50, que es lo que vale hoy. Con este boleto los usuarios podrán subirse y bajarse en cualquier lugar; es decir, intercambiar hasta 16 veces por el mismo precio durante dos horas. Un segundo tipo de boleto que se definió y que se elaboró es el boleto del mismo valor que el común, el de $ 15,50, que es el valor que tiene actualmente. Éste le va a permitir al usuario ‑aparte del boleto común, que lo dejamos de lado, y que también va a tener ese mismo valor‑ subirse en un ómnibus de una empresa, bajarse en cualquier lugar en una dirección hacia afuera, subirse a otro ómnibus de esa misma empresa y llegar a una posible terminal de las que están estructuradas o a una de las terminales definidas como virtuales ‑como a veces les decimos en broma nosotros, porque no existe la estructura física‑, que van a ser: Ciudad Vieja, Cerro, Paso de la Arena, General Flores y Guerra ‑la parte del Hipódromo‑, 8 de Octubre y Belloni, Colón, Portones. Uno va a llegar a todas estas terminales con un boleto de $ 15,50, después de haber hecho dos viajes en la misma empresa durante una hora. Además, va a tener una hora más para hacer un tercer viaje en cualquier empresa. O sea, va a poder realizar tres viajes por $ 15,50, en una dirección hacia afuera, o en otra dirección hacia adentro; eso más el viaje de dos horas con la posibilidad de subir y bajar hasta 16 veces. Decimos hasta 16 veces porque es la capacidad que tiene la tarjeta; va a ser muy difícil hacer 16 viajes en dos horas, pero permite una movilidad muy importante a un precio determinado. Después vamos a contar con el resto de los tipos de viajes ya establecidos: el boleto zonal, que se va a mantener con las mismas características, y todo el resto de los boletos con determinados beneficios.

 

            Esto que aparentemente es sencillo llevó horas de discusión con las empresas, porque ‑hay que decirlo clarito‑ esto es una rebaja sustancial del boleto, que no afecta el precio real, sino la capacidad que tiene el usuario de hacer tres viajes en uno o de hacer equis cantidad de viajes hacia cualquier lugar por estos valores determinados.

 

            Luego se está definiendo ‑y es la otra parte fundamental‑ la parte del cerebro en la Intendencia; pero le paso la posta a Gerardo Urse, porque mi voz ya no me da.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Gerardo Urse.

 

SEÑOR URSE.- Buenas tardes.

 

            Complementando lo que plateaba el Director Gonzalo de Toro, debo decir que se estuvo trabajando en distintas opciones. Nosotros teníamos claro cuál queríamos, pero las empresas y los trabajadores también debían participar de este sistema y nos planteaban algunas alternativas. Estamos hablando de si la Intendencia iba a ser la reguladora y la controladora total del sistema, o iba a ser compartido con una tercera empresa privada que nos brindara la información. Ese modelo con un tercer consorcio, que en algunos lugares de Latinoamérica se forma con empresas de transporte y otras veces con financieras directamente, actúa como coordinador de todo lo que es la recaudación de las empresas. Es decir, serían los cobradores; el dinero ingresaría por ese sistema y después se volcaría a las empresas. Alguna empresa planteó ese tipo de situación desde la propuesta anterior del año 2002 que hizo la Intendencia. Desde un principio, nosotros dijimos que el órgano controlador de la información, es decir, de todos los viajes que se realizan en Montevideo, cómo se hacen y a qué precio, sigue estando dentro de la Intendencia, y se genera un Centro de Cómputos. Para tener una idea del Centro de Cómputos que necesitamos para manejar ese tipo de información es uno paralelo al que actualmente tiene la Intendencia para manejar todo el resto de los tributos, nuestros sueldos y todo lo que maneja hoy la Intendencia. Necesitamos un cerebro paralelo al de la Intendencia, que a su vez debe tener un respaldo paralelo fuera de ella.

 

            El trabajo de software que necesita ese centro de capacitación, de información, de venta de la tarjeta y de respaldo nos llevó un proceso más largo del que esperábamos. Y estamos definiendo recién en estos momentos, una vez definidos los tipos de viajes que tenemos a partir del uso de la tecnología, el software final para ese Centro de Cómputos.

 

Para el mes de diciembre, tenemos estimado empezar a funcionar con la recepción de la información. En esa fecha tendríamos las máquinas en los ómnibus y estaríamos recepcionando toda la información proveniente de las máquinas instaladas en los buses para poder transmitir luego a las empresas cómo se deben repartir todos esos viajes que son compartidos.

 

Quiero aclarar que esto no quiere decir que vamos a manejar directamente el dinero de las empresas. Vamos a manejar la información de cuánto le corresponde a cada una de ellas por cada viaje realizado dentro de Montevideo y, posiblemente, dentro del Área Metropolitana. Estamos trabajando con el Ministerio de Transporte y con la Intendencia de Canelones para que ese Centro de Cómputos sirva a toda el Área Metropolitana. Eso requiere un mayor esfuerzo, la integración de más compañías y de más trabajadores en ese Centro.

 

El segundo paso de ese Centro es poder usar la información en cuanto a horarios, frecuencias y al cumplimiento del servicio de las empresas de transporte. Nos va a llevar alrededor de seis meses más poder estar en condiciones de empezar a hacer el control de todo lo que pasa en Montevideo y en el Área Metropolitana en cuanto al cumplimiento de los servicios y las frecuencias.

 

Hoy tenemos ocho inspectores para poder realizar ese control ‑esto es algo que hemos dicho muchas veces‑, y si uno va a los Comunales comprueba que las quejas más frecuentes son con respecto a la falta de frecuencia, a que tal ómnibus no pasó o lo hizo atrasado o adelantado. Mañana vamos a poder manejar esa información directamente desde la Intendencia, y vamos a poder controlar en el momento todas las denuncias que nos lleguen.

 

No sé si a la señora Edila le queda alguna otra pregunta sobre el tema de la tecnología.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra la señora Edila Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Después de que ustedes terminen, y si el señor Presidente me lo permite, voy a hacer una serie de consideraciones. Pero sigan nomás.

 

            Lo que se ha dicho con respecto a las terminales ha sido demasiado rápido y no lo pude anotar. Pero no importa porque después lo leeré en la versión taquigráfica. Sí me interesa saber dónde va a estar ubicada la de Colón; de pronto se dijo, pero yo no lo escuché.

 

            Gracias.

 

SEÑOR DE TORO.- ¿Me permite, señor Presidente?

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Director de Toro.

 

SEÑOR DE TORO.- Quiero hacer una acotación antes de pasar del tema de la tecnología al de las terminales.

 

Quiero repetir nuevamente que ojalá nos pongamos a discutir ‑como ya se está discutiendo en muchos lugares‑ el proyecto de tecnología de Montevideo y no discutamos los plazos. En muchos lugares donde hemos estado, incluso ahora en congresos en Argentina, en Perú, en Ecuador, en Venezuela y en lugares de Europa, se están preguntando cómo se hizo este proceso en el cual no hubo dificultades de ningún tipo en cuanto a la cristalinidad, a la transparencia, al ordenamiento y a la planificación. Insisto en que no me preocupa no cumplir con los plazos; lo que sí me va a preocupar es si el sistema no funciona. 

 

SEÑORA RONDÁN.- ¿Me permite una interrupción?

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Le solicitaría que no dialoguemos, porque eso dificulta el funcionamiento de la sesión y el registro de la versión taquigráfica.

 

            Puede continuar el Director de Toro.

 

(Interrupción de la señora Edila Glenda Rondán)

 

SEÑOR DE TORO.- Yo entiendo lo que dice la Edila Rondán y creo que esta contestación no es para ella, es en general, porque se ha hablado mucho de los plazos, se sigue hablando de los plazos, pero no hablamos del contenido de la transformación. Nosotros queremos, justamente, hablar del contenido de la transformación, y eso es lo que venimos explicando. El poder sacar los boletos de los ómnibus, el poder mejorar el sistema de trabajo de los trabajadores del transporte, el poder mejorar la gestión de las empresas a través del sistema tecnológico, el poder mejorar la calidad del funcionamiento del sistema para los usuarios y para los ciudadanos de Montevideo, son los elementos esenciales.

 

Este proceso abarca tres o cuatros temas diferentes: el cerebro informático de la Intendencia requiere una inversión muy importante ‑ya estamos hablado de una inversión mayor a U$S 1:500.000‑ para poder controlar todo el funcionamiento del sistema de transporte desde la Intendencia; la inversión de las empresas, que es del orden de los U$S 6:000.000; y todo lo que es el funcionamiento de la tarjeta inteligente, la tarjeta prepago, el GPS, la máquina expendedora y tiqueadora de boletos y el sistema de comercialización de esas tarjetas que es otra parte del sistema a la que no nos referimos; todo esto es el proceso que veníamos enunciando.

 

            Ya dije una vez, y lo voy a repetir, que todo lo que se relaciona con los plazos establecidos lo asumimos plenamente y sin ningún tipo de justificación; asumimos toda la responsabilidad en ese sentido. Estamos convencidos de que el proceso que estamos desarrollando es el correcto.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Urse.

 

SEÑOR URSE.- Respecto a las terminales, voy a contestar en el orden en que se hicieron las preguntas, aunque el tema quede un poco desordenado porque creemos que el último punto es uno de los temas fundamentales que van a terminar de aclarar esto.

 

            Con respecto a la consultoría que está trabajando en Montevideo con la Intendencia, es la consultoría japonesa Tonichi. Las otras preguntas las voy a contestar al final.

 

            La señora Edila preguntó sobre la ubicación en general y planteó que en el POT se había estudiado esto, lo cual es cierto; hay un plan de la OEA, del año ’90, en el que ya se empiezan a plantear terminales de trasbordo y algunas ubicaciones. En el POT, en el año ’96, trabajó un equipo multidisciplinario integrado no sólo por la Facultad de Arquitectura, sino también por la Facultad de Ingeniería, la Intendencia, los Ediles y muchísimos actores más, y se planteó la posibilidad de la reforma del sistema de transporte. Se propuso la creación de un plan especial de movilidad urbana, y esta Administración ha creado la Unidad del Plan de Movilidad, que está funcionando desde octubre. Lo que nos planteamos desde un inicio es estudiar de nuevo todos los puntos en los que se nos sugería anteriormente que estuvieran ubicadas las terminales.

 

            El proyecto lo estamos estudiando conjuntamente con la consultoría. No está definido, hay muchas cosas que no se saben porque no tenemos la ubicación definitiva de todas las terminales. Lo que sí tenemos claro en parte es que algunas de esas terminales que se planteaban en el POT las vamos a utilizar en esos puntos. Ya se hicieron las del Cerro y Paso de la Arena.

 

            En el POT no está definido si la terminal es en Colón o en Sayago; nosotros entendemos que Colón es el mejor punto. El terreno sí lo tenemos definido, y se encuentra en Colman y avenida Garzón. Es un terreno del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, y estamos trabajando conjuntamente con ellos para ver la forma en que nos lo pueden ceder.

 

            El POT nos plantea la posibilidad de hacer una Terminal en 8 de Octubre y Belloni; ustedes aprobaron un anteproyecto en ese punto. En ese caso, específicamente, la consultoría nos plantea algunos problemas desde el punto de vista técnico y otras alternativas que estamos estudiando, debido a que no es lo mismo 8 de Octubre y Belloni hoy que hace diez años, cuando lo planteó el POT, o que hace 17 años, cuando lo planteó la OEA. Hoy estamos estudiando la ubicación de una terminal en el entorno del Hipódromo, que sería fin de dos carriles exclusivos, uno por General Flores y otro por 8 de Octubre.

 

            La Edila no está tan errada en cuanto a que Camino Maldonado necesitaría igual un punto terminal de alguna de las troncales o de alimentadoras. No tenemos la ubicación exacta, pero Camino Maldonado, de Libia para adelante, debe tener un punto terminal.

 

            La otra terminal que tenemos planteada es por la zona del Shopping Portones. También es cierto lo que plantea la Edila: lo que hay hoy no es una terminal de trasbordo, simplemente es un punto final de líneas de ómnibus. Estamos buscando terrenos en la zona para tener una terminal de trasbordo importante; todavía no la hemos definido porque no hemos encontrado el terreno adecuado. Por lo general, en esa zona todos los terrenos son privados y tendríamos que salir a comprar.

 

            La Edila también planteó el tema de la terminal Buceo; es otro de los puntos en que estamos trabajando debido, principalmente, al requerimiento de los vecinos del Comunal  5 con respecto a sacar la Terminal Kibon del lugar en el cual está ubicada hoy. Entendemos, nosotros también, que es un terreno muy caro como para tener una terminal de ómnibus, que perjudica a la zona y a los vecinos. Conjuntamente con el Comunal 5 se han planteado los terrenos que están en frente al Cementerio del Buceo; hay una serie de terrenos en forma alargada, rectangular, que van desde Propios hasta la puerta principal del Cementerio. Estamos estudiándolos para ver si cabe la posibilidad del traslado de la Terminal Kibon hacia ese punto. Sería punto terminal de algunas líneas, pero evidentemente es un punto de transferencia más que terminal de buses.

 

            Desde el punto de vista social y medioambiental, a esta consultoría se le está exigiendo que haga un estudio de impacto ambiental de cada uno de los proyectos. ¿Por qué? ¿Por qué se lo estamos exigiendo a ellos y no lo hacemos nosotros? La consultoría tiene experiencia a nivel de Latinoamérica y a nivel mundial en cuanto a estudios de esta envergadura, mientras que Montevideo no los tiene, los técnicos uruguayos que están en Montevideo no la tienen; digamos que podemos tener la teoría, pero no tenemos la práctica que tienen ellos. Entonces, le estamos pidiendo que en cada una de las modificaciones que nos propongan nos hagan un estudio de impacto ambiental y social del entorno de cada una de las terminales. Nosotros, evidentemente, a través del Plan de Movilidad vamos a trabajar en conjunto con ellos para aprender para otras propuestas de futuro.

 

            Respecto a las unidades, dentro del Plan de Movilidad también estamos realizando un estudio caso a caso, carril por carril, línea por línea, acerca de cuál es la demanda que hoy tienen esas líneas y cuál es la capacidad que hoy tenemos de buses. No es tan correcto lo que planteaba la Edila en cuanto a que si un coche de once metros pasa cada tres minutos, un articulado va a pasar cada seis. En la situación actual es así; pero nosotros estamos proponiendo una racionalización del transporte, y cuando hablamos de racionalización, un ejemplo que hemos planteado infinidad de veces es que 8 de Octubre hoy tiene 14 líneas urbanas; de repente tenemos un coche cada 30 segundos, pero esos coches van vacíos, salvo en la hora pico. Entonces, para que nosotros podamos satisfacer esa demanda con una sola línea, como pretendemos, o con dos o tres líneas y no con 14, necesitamos coches más grandes; necesitamos un carril exclusivo para mejorar la velocidad comercial, para mejorar el traslado de un punto a otro entre dos terminales, de manera que cuando un usuario vaya a su trabajo pueda demorar menos de lo que hoy está demorando. Por eso les digo que es caso a caso.

 

Posiblemente en otros lugares del departamento y del Área Metropolitana necesitemos coches más chicos porque, realmente, la oferta que estamos dando es mayor que la demanda, así que creemos que podemos mejorar, como es nuestra finalidad, la frecuencia que tienen hoy los barrios más pobres de Montevideo, los más alejados. No descubrimos nada si decimos que en el Centro de Montevideo, o en Pocitos, tenemos frecuencias de uno, dos o tres minutos, mientras que en las periferias tenemos coches a 20, 30 y 40 minutos. Entonces, nosotros pretendemos, racionalizando todo lo que viene al Centro de Montevideo, que lo que está de más se pueda trasladar a los barrios, para mejorar la frecuencia en esa periferia de Montevideo que está reclamando tanto el transporte.

 

            Un punto que también estamos estudiando es el del trasbordo. En realidad, no tenemos definido si las terminales van a ser con trasbordo total, o si alguna línea puede seguir, como se plantea. La idea que tenemos es que las terminales de trasbordo deben ser terminales de trasbordo y no como funciona hoy la terminal del Cerro, que funciona así porque tiene varios problemas. Uno es el de la capacidad: la terminal nos quedó chica. Entonces, se recurrió a esa segunda opción, que es la de mantener las líneas y usarla como punto de transferencia. Es una opción que se maneja dentro del estudio; no está definido.

 

            Respecto al M1, lo que nos ha llegado es una propuesta directamente de la empresa CUTCSA, que nos plantea un servicio similar al M1 ‑o sea, rescatar el M1‑, y nosotros lo estamos estudiando. Es cierto que es dentro del marco del Plan de Movilidad; es por eso que no tomamos una resolución: porque creemos que debe ser en el marco de una reestructura general, y si realmente se necesita un servicio de esa envergadura, no tendríamos problemas en plantearlo. Entendemos que las necesidades no están dadas y que dentro del marco general de reestructura no sería bueno hacer ese tipo de modificaciones en estos momentos.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Director de Toro.

 

SEÑOR DE TORO.- Quiero hacer un agregado a estas cosas.

 

            Como ustedes ven, el tema de las terminales ‑dónde se van colocando las terminales de los ómnibus‑ se está transformando en un problema en serio en Montevideo. Les voy a poner tres ejemplos. Uno es el de la de Kibon, que se tiene que ir para otro lado. Probablemente haya que irse de Plaza España, si el proyecto de Reconquista y de la puerta de San Juan se concreta. En Montevideo tenemos terminales de ómnibus que están desperdigadas en diferentes zonas. Por ejemplo, en 18 de Diciembre casi la Rambla los ómnibus están parando en un descampado, en lo que era el viejo Rodelú. Hoy hay un edificio y, por lo tanto, a esos ómnibus hay que sacarlos de ahí.

 

Podemos seguir en este tenor y definir varias situaciones que se están planteando, que hay que resolver. La idea es empezar a analizar este nuevo sistema de transporte que hay que ir elaborando y resolver la situación de las terminales de ómnibus, porque no se ponen en cualquier lugar; estamos totalmente de acuerdo con eso, porque deben tener determinadas condiciones, determinada infraestructura, para que esas terminales no afecten demasiado al ciudadano y a los vecinos de esos lugares. Es una realidad: las terminales necesitan espacio, porque depositan 50, 60, 70 ómnibus, lo que genera problemas. Una terminal de ómnibus ensucia y genera determinados problemas, como de baños; genera problemas de diferentes realidades que todos conocemos. Estamos aprovechando el trabajo de la consultora para ir definiendo todo eso, y una vez que esté definido se revisará, se cuestionará y se le buscará la vuelta hasta llegar a definiciones definitivas que apunten a encontrar una solución a largo plazo.

 

            En cuanto al tema de las paradas ‑supongo que estamos hablando de paradas y refugios‑, existen en Montevideo, aproximadamente, 4.500 paradas, aunque no todas tienen refugios para los ciudadanos. Hace unos años hubo una licitación y se realizó un convenio para el establecimiento de los refugios peatonales. Esta licitación quedó finalizada, y la Intendencia iba a ser un nuevo llamado, que es el que la Edila planteaba en sus preguntas. La cuestión fundamental que estuvo planteada fue si se había detenido el llamado a licitación, y sí, se detuvo. Pero hoy está en marcha; el pliego ya está armado y la idea apunta a tener el máximo posible de refugios instalados por la empresa que gane esta licitación. Asimismo, a través de un convenio con los proveedores anteriores, Heres y El Hornero, se definió que la propiedad de todos los refugios instalados hasta el momento es de la Intendencia Municipal de Montevideo; esto no estaba definido hasta ahora. O sea que todos los refugios que hoy están instalados son propiedad de la Intendencia Municipal de Montevideo. Esto se acaba de definir ahora, hace un par de meses más o menos, porque en la licitación anterior no estaba definido.

 

            La segunda cosa que se define es una extensión del plazo del contrato con Heres y con El Hornero hasta que salga la nueva licitación. El pliego ya está armado y apunta a tener, partiendo de los refugios ya existentes, una cantidad de más de 1.500 refugios, y de ahí una escala hacia arriba hasta completar todo lo que sea posible. Cuantos más refugios liciten las empresas, más puntuación van a tener para la obtención del beneficio de la licitación.

 

            La otra cosa que se estableció es que una cuota de esos refugios va a ser solventada con publicidad. En este momento creo que esa licitación ya salió de Acondicionamiento Urbano y debe de estar pasando a Compras, a los efectos de que se empiece a definir y elaborar. La idea es que con esta prórroga que se les dio a las empresas que hoy están trabajando, y con la definición del tema de la propiedad de los refugios en estos diez, doce o quince meses que pueda demorar la nueva licitación, se avance en todas las necesidades de refugio que hoy están planteadas.

 

En esa nueva licitación que hoy está saliendo está planteado el tema de la información del transporte. ¿Qué pasa hoy? Hay una realidad: el chaperío de todas las paradas que tenemos genera un costo importante. En muchos casos el chaperío está caduco, está viejo, porque los horarios se han ido actualizando, porque algunas líneas han cambiado el recorrido en algunas partes. El ponerse a cambiar en lo inmediato todo ese chaperío implica mucha plata. Entonces, justamente estábamos viendo si transformábamos ese chaperío en algo nuevo, o aprovechábamos esta licitación para encontrar una solución definitiva. Optamos por esta segunda opción. La idea es que todos los nuevos refugios que se instalen o se recambien cuenten ‑y me estoy refiriendo a las aproximadamente 4.500 paradas de transporte colectivo que existen en Montevideo‑ con una panel informativo de horarios, recorridos y líneas, incluyendo mapas de la zona y mapas de los recorridos básicos que están en esa zona. Hoy ya podemos decir que eso está planteado en el pliego, que es una de las condiciones que están planteadas. Ahí también establecimos la posibilidad de incluir a mediano plazo la información en paneles electrónicos, por los menos en un número básico de refugios peatonales, la que será abastecida por el sistema de tecnología en el transporte.

 

            El tema de las paradas y de los refugios fundamentalmente pasa por ahí. La licitación está en curso; va a demorar el tiempo que se estipula. ¿Y dónde van a estar? Van a estar en todo Montevideo. La cantidad de refugios es la máxima posible y vamos a tratar de cubrir, entre la empresa y la Intendencia, las 4.500 paradas que hoy existen. Y la información va a ser dada por la Intendencia a través del control del sistema de frecuencias y recorridos de los ómnibus y otorgada a la empresa que gane esta licitación.

 

            También se mencionó que había algunas diferencias entre los refugios de una zona y otra de Montevideo. En el último año y medio hemos intentado cambiar esto. Empezamos a poner refugios de madera también en las zonas alejadas del Centro de Montevideo; los hemos puesto en Casabó, Borro, Piedras Blancas, y nos están dando mejores resultados, pues duran más que los otros. Se ve que al ser más lindos, de buena calidad y de madera, la gente los cuida más y tienen mayor durabilidad. Por supuesto que esto es relativo, pero las experiencias que hemos visto así lo indican.

 

            Otra cosa que quería decir es que de los más de 80 refugios que se instalaron durante el año 2006, entre nuevos, readecuados y arreglados, el 70% están en las zonas más alejadas del Centro de Montevideo, donde hay más necesidades, porque sencillamente no contaban con ellos, estaban en malas condiciones o no tenían ninguna infraestructura externa que sirviera de amparo. O sea que hemos tratado de cubrir esa necesidad. Ese 70% se instaló en los Regionales 12, 13, 11, 9, 10 y 17.

 

            El otro tema tiene que ver con normas de tránsito. Aquí entraría en el tema central, que tiene que ver con la ley de tránsito.

 

            Dentro del Plan de Movilidad nosotros hemos estado trabajando, aunque muchas veces no se diga, en los temas seguridad en el tránsito, ordenamiento del tránsito, regulación del tránsito; todo forma parte del Plan, pero no se le da la importancia que tiene. Ahí están los semáforos, su sincronización, el ordenamiento de rutas, de recorridos, rutas alternativas para el transporte de carga y para el transporte colectivo. Y si hacemos carriles exclusivos, habrá que generar pares viales para que el tránsito pueda seguir funcionando en forma fluida.

 

Por supuesto decimos que sí, que la Edila tiene razón: hay que trabajar con nuevas normativas en el tránsito, y en esto definimos dos cosas. La primera es hacer el máximo esfuerzo para que nuestro Parlamento termine de aprobar la ley nacional de tránsito, que ya tiene media sanción en Diputados. Ya la consideró la Comisión respectiva del Senado y probablemente sea considerada por el Plenario el 3 de julio para su aprobación. La Comisión del Senado le hizo algunas modificaciones a este proyecto de ley, fundamentalmente tres. Una tiene que ver con la espirometría, con los valores de alcohol en sangre y cómo establecerlos. Diputados había aprobado 0,3 miligramos como valor aceptable de alcohol en sangre; el Senado modifica eso y dice que vamos a trabajar con 0,8, y le da la facultad al Poder Ejecutivo para llegar en un plazo máximo de tres años al 0,3. El otro elemento que también se está tomando en cuenta, y que el Senado está modificando, son los delitos de tránsito. La ley daba la facultad de establecer delitos penales frente a siniestros graves en el tránsito. El Senado entendió que esta parte de la ley tendría que pasar a la Comisión que está estudiando el Código Penal; es decir, analizar el tema de los delitos de tránsito junto con lo que tiene que ver con el Código Penal. El tercer elemento que se modificó es el mencionado en el Decreto 284 de la Rendición de Cuentas, que limitaba la facultad de las Intendencias de retirar documentación. Esto fue derogado, pero se establecen determinadas pautas en cuanto a cómo hacerlo. Ante estas modificaciones, el tema vuelve a la Cámara de Diputados para analizar los cambios hechos por el Senado, y luego se supone que se aprobaría definitivamente.

 

            Esto nos daría un encuadre general de la normativa y las leyes de tránsito que apuntan a resolver el problema fundamental, es decir, en qué marco trabajamos y con qué herramientas básicas. Repito que la ley nos habilita a trabajar en muchas cosas en las que hoy nos es difícil hacerlo. Por ejemplo, habilita a las Intendencias a realizar espirometrías, lo cual no es posible hacer hoy. Actualmente le pagamos al Ministerio del Interior ‑es por un 222‑ por el trabajo que hacemos de espirometrías. Cada vez que salimos a la calle a controlar a los conductores por los grados de alcohol tenemos que pagarle al Ministerio del Interior para poder desarrollar esa tarea. La ley habilita a las Intendencias a hacer esta tarea si se cumple con  una serie de requerimientos, de capacitación, de ordenamiento, etcétera.

 

            También se define y establece claramente un registro único de conductores, de infractores y de infracciones. De esta manera se podrá llegar a decir en un plazo breve que los ciudadanos tenemos una libreta única de conducir y que ésta se expide en las mismas condiciones en Artigas, en Salto, en Rocha, en Colonia o en Maldonado. Hoy esto no existe. La ley también habilita a establecer parámetros igualitarios para todo el territorio nacional de análisis psicotécnicos para los conductores. Esto se refiere a muchos aspectos: al transporte profesional y a los diferentes medios de transporte, ya sea colectivo, de carga, etcétera.

 

Hay una serie de elementos en esta ley que mejoran enormemente la normativa que hoy existe en Montevideo. Y se habilita a las respectivas Intendencias a agregar las normativas necesarias para complementar los aspectos que esta ley no establezca.

 

            Son varios los elementos que tendremos que definir. Hay que actualizar la normativa del transporte colectivo, desde lo más sencillo hasta lo más complejo. No vamos a hablar más de boleto: vamos a hablar de viaje. Tampoco hablaremos más de campanas ‑en algunos casos las seguimos mencionando‑; hablaremos de otro tipo de elemento, etcétera.

 

            Otra cosa que será necesario establecer en las normativas es un escalonamiento en cuanto a las infracciones que se puedan cometer por el no cumplimiento de recorridos, horarios, frecuencias en el transporte. Si bien hoy existen, en muchos casos son antiguas. Habrá que hacer una actualización y definir.

 

También va a haber que actualizar ‑y este es un tema que a veces no gusta mucho, pero nosotros lo decimos abiertamente‑ todo el código de sanciones de infracciones de transporte. Yo repito: las infracciones de tránsito en nuestro país son muy baratas. Si bien no son el único elemento, las infracciones también ayudan, junto con la educación y con la prevención, a evitar accidentes y al cumplimiento de la normativa de tránsito.

 

            Es un tema sobre el que se podría hablar mucho más. Es como abrir dos caminos: primero la ley general, y luego, una vez aprobada, ir definiendo todo lo que es la normativa e ir actualizándola, teniendo en cuenta las diferentes carencias que tenga esta ley en función de todo este proyecto y este ordenamiento.

 

            Otro elemento que creo que es importante ‑aunque a veces no le damos la importancia que tiene‑ tiene que ver con la actualización normativa y todo lo que hay que legislar en torno al transporte de carga. Es un tema que muchas veces olvidamos cuando tratamos la reestructura del transporte, y es básico. El ordenamiento del transporte de carga, la normativa, la legislación, el ingreso de las cargas al interior urbano, es todo un tema que ya estamos intentando empezar a normar. Probablemente a corto plazo llegue alguna propuesta de algún tipo de limitación en cuanto al transporte. Se está trabajando con la Intergremial del Transporte y con diferentes organismos que tienen que ver con el transporte de carga para, justamente, ir avanzando en esto. La idea es avanzar por tipos de carga. Estamos intentando hacerlo por el transporte de madera y el de combustible, y, probablemente continuaremos con algo de lo que es el transporte internacional.

            Seguimos con birrodados y la propuesta de la Edila en torno al tema de las bicicletas, las patentes, la escuela de chóferes para ciclistas, etcétera.

 

En muchos aspectos, hemos ido intentando tomar esa propuesta y otras ‑por suerte hay muchas‑ con respecto al tema de los birrodados. Hemos tratado, con las limitaciones que hoy se tienen en este aspecto, de ir avanzando por lo menos en algunas cosas.

 

            El año pasado ya se empezó a trabajar en este sentido, con una encuesta que salimos a hacer con respecto al uso responsable de las bicicletas y un manual muy chiquito ‑realizado muy austeramente, con los pocos recursos que muchas veces se tienen para este tipo de cosas‑ que plantea algunas cuestiones básicas: la utilización de una luz adelante, de la luz roja atrás, del ojo de gato, la sugerencia del uso del casco, los frenos. Incluso en algunos lugares establecimos tallercitos de bicicletas para ver el tema de cómo están colocados los frenos, las ruedas, etcétera. Se ha trabajado en eso. Hemos participado en algunos eventos con organismos que trabajan en el tema de la bicicleta. También se está intentando trabajar en una propuesta de plan de ciclovías para Montevideo, tratando de integrar la bicicleta a esta transformación del sistema de transporte. Es un hecho: la bicicleta hoy es un medio de transporte más y hay que darle la importancia que tiene.

 

            Con respecto al tema de la patente, sí, es un debe. No es un tema sencillo, no es un tema fácil. No es que lo hayamos olvidado o desechado, ya está ahí. Yo también me acuerdo de cuando las bicicletas tenían patente; no hace tantos años, porque no soy tan viejo. Hoy el tema de la identificación de bicicletas es un tema importante que hay que ver. Se está hablando incluso de hacer una base de datos de bicicletas y carritos, pero es un trabajo que no es de hoy para mañana. Se está pensando, se está tratando de trabajar en eso, pero va a generar dificultades, discusiones, etcétera.

 

            Con respecto a Autoparque, el 15 de junio de 2007 la Intendencia sacó una resolución firmada por el Intendente y por el Secretario General que define la situación de Autoparque. Yo no sé si tienen conocimiento de ella. Tengo el texto en correo electrónico; no tengo el número de la resolución, pero ya fue publicada, e incluso la empresa Autoparque ya fue notificada.

 

            Si quieren puedo leerles lo sustancial de esta resolución, que dice así: “Resultando:   “1°) que la cláusula Cuarta del contrato y el artículo 19º del Pliego de Condiciones Particulares, previeron la posibilidad de prorrogar, por un máximo de cuatro años, el plazo contractual de ocho años previsto por las partes,

 

“2°) que al amparo de dicha disposición, se dictaron las Resoluciones 5.185/03 del 15/XII/03, 5.318/03 del 18/XII/03 y 3.958/04 del 17/VIII/04 por las que se establecieron prórrogas al plazo originario;

 

“3°) que con posterioridad al vencimiento de la última prórroga concedida continúa la ejecución del contrato, diligenciándose mientras tanto la Licitación Pública 216/2005 convocada para el arrendamiento del equipamiento y suministro de los servicios necesarios para la gestión del estacionamiento rotativo en la ciudad de Montevideo;

 

“4°) que dicho procedimiento culminó con la Resolución N° 5.278/06 del 11/XII/06, que rechazó todas las ofertas presentadas, por considerárselas inadmisibles o manifiestamente inconvenientes;

 

“5°) que el plazo máximo de prórroga establecido contractualmente, vencerá el 10/X/07;

 

“Considerando:

 

“1º) que en virtud de lo dispuesto por la Clásula Cuarta del Contrato y el art. 19º del Pliego de Condiciones Particulares, se podría otorgar una última prórroga del plazo de ejecución, hasta el 10/X/07;

 

            “2º) que el Departamento de Acondicionamiento Urbano considera del caso dictar resolución en tal sentido;

 

“El Intendente Municipal de Montevideo Resuelve:

 

            “1º) Otorgar una última prórroga, hasta el 10 de octubre de 2007, del plazo de ejecución del contrato celebrado entre esta Intendencia Municipal de Montevideo y el Consorcio Autoparque el 11 de octubre de 1995, relativo al sistema de estacionamiento tarifado en la Ciudad Vieja y la zona (...)”.

 

            Lo que acá se define es la última prórroga, la definitiva, hasta el 10 de octubre de 2007, en que cesaría la relación entre Autoparque y la Intendencia Municipal de Montevideo.

 

            Con respecto al tema BPS y DGI, yo le voy a decir nuevamente a la Edila que no lo tengo muy claro. Jurídica y Recursos Financieros son los que tratan este tema y tienen que responder por él. Lo que tengo claro es que Autoparque llegó a convenios con el BPS en algunos casos y en otros no, y que con la DGI ocurre algo similar, pero como no conozco en profundidad el tema preferiría dejarlo.

 

            El convenio de deuda de Autoparque es el 2318903 de 4 de agosto de 2004. Es un convenio firmado entre consorcio Autoparque y la Intendencia por reconocimiento de la deuda de cánones y otros, por el período 31/12/2002 a 31/12/2003, por la cantidad de $ 13:533.623. Esto lo discrimina en diferentes formas y establece las condiciones de pago en 35 cuotas. En todo caso, si no tienen conocimiento de esto, lo dejamos para que se reparta; son cuatro o cinco hojas.

 

            Con respecto a la situación actual en cuanto a deuda ‑y acá también señalamos que los datos que manejamos después tienen que ser refrendados por Recursos Financieros, que es el que establece las pautas en este sentido‑, el 10 de junio del año 2007 ‑si no estoy muy equivocado‑ se vence la última cuota del convenio con Autoparque. Ahí hay dos elementos que están en juego ‑y que probablemente terminen en el ámbito jurídico o judicial‑: Autoparque demanda a la Intendencia por algunas cosas incumplidas, y la Intendencia a Autoparque por deudas no pagadas. Esto va a estar en manos de Jurídica y de Recursos Financieros.

 

            Lo que nosotros, como Tránsito y Transporte, tenemos definido es que hasta el 10 de junio ‑fecha de la última cuota‑ la deuda de Autoparque con la Intendencia es del orden de los $ 3:300.000, aproximadamente.

 

(Interrupción de la señora Edila Rondán - Respuesta del orador)

 

______Repito: es el saldo que tiene Tránsito y Transporte y que de acuerdo con el canon pago y las diferencias de los distintos productos de Autoparque se genera; es producto de esto. Esto va a Recursos Financieros para conciliar esa deuda siguiendo el proceso en que se está en este momento; se va a ver cómo conciliar esa deuda y todo el resto de los temas planteados en este sentido.

 

            Esto lo dejo por acá; el tema del BPS, la  DGI, las garantías... No me hago el bobo, pero la respuesta no la tengo yo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Setelich.

 

SEÑOR SETELICH.- Buenas tardes.

 

            Con respecto al tema anterior de los birrodados, en setiembre‑octubre del año pasado realizamos una experiencia con relación al tema de los ciclistas. Tuvimos actividad prácticamente en los 18 Centros Comunales.

 

            En cuanto al tema de las bicicletas y el empadronamiento, los proveedores del mercado calculan que a Montevideo ingresan alrededor de 100.000 bicicletas por año, que es una cifra bastante importante. Nosotros no tenemos la capacidad, desde el punto de vista de la infraestructura, de empadronar esos vehículos. Sí estamos trabajando en eventos como la Semana de la Seguridad Vial. Ahora, en las vacaciones de julio, vamos a tener actividades en los diferentes complejos habitacionales, en el Parque Rodó, etcétera, con relación a la educación de los ciclistas. Pero la realidad es que ‑y esto hay que destacarlo‑ en lo que hace a inspectores de tránsito son 50 funcionarios en el turno matutino y 65 en la tarde, lo cual nos obliga a asignar prioridades, y en este sentido no es fácil atender las demandas de las bicicletas. 

 

            Con relación al tema de los hurgadores, también hemos tenido la experiencia de clases de educación vial para ellos. Se supone que hay unos 10.000 carritos circulando en Montevideo. Un 64% de tracción a sangre, un 24% de bicicleta y un 12% también de tracción a sangre, con personas que movilizan los vehículos. Es un fenómeno bastante particular. Representan un 0,34% de los accidentados. Básicamente, la influencia mayor que tienen en el tránsito son los problemas de circulación que generan y no tanto la parte de seguridad.

 

            En cuanto a las motos, es el fenómeno donde hemos tenido mayor actividad. Nosotros tenemos cuatro prioridades desde el punto de vista de la seguridad vial: la velocidad, el alcohol, el casco y el cinturón. Esto no es porque las hayamos definido nosotros, sino porque a nivel mundial son las cuatro prioridades en las que se trabaja para bajar la cantidad de lesionados y fallecidos en el tránsito. En base a eso, con el tema de las motos hemos tenido una política de control bastante importante.

 

            En este momento, la Intendencia tiene incautadas en sus depósitos, ya sea por falta de identificación de los conductores que no pueden relacionarse con los vehículos por un tema de documentación, o porque no pueden afrontar las deudas que tienen por infracción, etcétera, 2500 motos, de unas 5.000 que habíamos retirado de la vía pública desde el año 2003. Es decir, se viene realizando un control bastante importante.

 

            La escuela de conductores de motos, o algo similar, que es en lo que estamos trabajando, la estamos manejando vinculados con algunas empresas privadas, porque no tenemos los recursos para hacerla. Hemos ensayado algunos patrones en la Semana de la Seguridad Vial, con motos obviamente cedidas por empresas privadas, porque no tenemos esa infraestructura. La idea es, en la medida de lo posible, difundir el tema de la seguridad en las motos, sobre todo en la periferia, que es donde más se da el fenómeno de conductores de motos y ciclomotores sin casco, sin licencia, por menores de edad, etcétera. Ese es básicamente el trabajo que venimos haciendo.

 

SEÑOR URSE.- Con respecto al último tema planteado por la Edila sobre la consultora japonesa, vamos a hacer algunas precisiones.

 

            La consultora japonesa ‑y esto lo decimos bien clarito‑ no está contratada por la Intendencia Municipal de Montevideo. Es por eso que decimos que la IMM tiene cero peso de gasto en esta consultoría.

 

            La Intendencia planteó al BID, a través de un anteproyecto, un préstamo ‑que es el que la Edila dice que votó‑ para una reforma en el sistema de transporte. Nosotros presentamos un proyecto elaborado por técnicos de la Intendencia y el BID lo aprobó, pero sugirió una consultoría extranjera. El BID consigue fondos de una institución japonesa, la cual pone como condición que la consultora tiene que ser japonesa.

 

Nosotros participamos desde un primer momento en este proceso. El BID nos dio participación y nosotros le exigimos nivel técnico ‑por supuesto‑, pero también algunos puntos específicos. Queríamos que tuviera experiencia directamente en Latinoamérica; no en Uruguay, porque no hay ninguna experiencia en cuanto a reforma de transporte, pero reitero que sí a nivel de Latinoamérica. Se presentan tres consultoras japonesas a esa licitación en el BID. Las tres se asocian con consultoras latinoamericanas. La que ganó está asociada a LG Consultores, que es una empresa catalana y la mayoría de sus técnicos son latinoamericanos: venezolanos, colombianos, chilenos, argentinos, uruguayos y brasileros. Esta consultora tiene experiencia a nivel de Latinoamérica en la reforma del Plan de Lima, en la reforma de Panamá; han trabajado en Colombia, en algunas ciudades de Brasil y también en Ecuador.

 

            Hay otra especificación que planteamos en cuanto al control, y es que el coordinador general del trabajo tuviera una experiencia exitosa realizada a nivel de Latinoamérica.

 

Estos datos se los aporto para mostrarles que la Intendencia no sólo está controlando el trabajo sino todo el proceso de selección de esa consultora. Si bien es una consultora japonesa, hay técnicos que son japoneses y técnicos que son latinos, incluso uruguayos.

 

¿Por qué nuestra exigencia de Latinoamérica? Porque entendemos que en Uruguay no hay, técnicamente, ninguna experiencia realizada en ese sentido; en Uruguay no hubo reforma del transporte desde el año ‘60 o antes, y los técnicos de esa época ya no están con nosotros.

 

No hay subcontratos. La Edila puede estar confundida, porque en el tema de las encuestas origen‑destino ‑que es la primera etapa de este proceso‑ les pedimos que se hicieran cargo de una actualización de los datos, cosa que Montevideo no tiene. Hoy tenemos los datos de viajeros de la ciudad de Montevideo y del Área Metropolitana, pero encuestas de origen‑destino no se hacen en Montevideo desde el año ’90: la hizo la OEA; en el año ´96‑´97 se hizo una reconfirmación, pero no tenemos los datos actualizados, y para hacer un trabajo de esta entidad necesitamos datos actuales.

 

Para recopilar esos datos sí se contrataron técnicos uruguayos; concretamente a una empresa uruguaya del mercado, de Montevideo, que está haciendo la encuesta origen‑destino de hogares, y dos o tres encuestas más en puntos específicos de la ciudad de Montevideo en los que hay mucho tránsito, a efectos de medir el nivel de éste en la ciudad de Montevideo y en el Área Metropolitana. Y también están haciendo encuestas sobre el tema de cargas y el tema del traslado.

 

No conocemos esos U$S 44.000 que la Edila plantea que se han gastado en algunos técnicos en la ciudad de Montevideo. La Intendencia ‑vuelvo a decir‑ no ha hecho ningún aporte; el aporte que va a plantear la Intendencia es el costo de sus técnicos. La Unidad del Plan de Movilidad ‑creada en el mes de octubre‑ aporta a través del sueldo de sus técnicos; es decir, eran técnicos de la Intendencia que trabajaban en distintas áreas, que pasaron a integrar el Plan de Movilidad. El costo de esos técnicos va como un aporte de la Intendencia. Se van a desembolsar alrededor de U$S 900.000; el BID se hace cargo del costo de la consultora y la Intendencia aporta un porcentaje, una contrapartida, en técnicos, pero son todos técnicos de la Intendencia que ya trabajaban en la Intendencia. Por el momento, no hemos contratado técnicos; posiblemente, en el desarrollo del estudio sí se precisen.

 

Con respecto a las encuestas, por supuesto que la Intendencia ha trabajado conjuntamente con esa empresa uruguaya y la consultoría. Seríamos los más perjudicados si esas encuestas fueran engañosas. Nosotros desarrollamos el proceso, conjuntamente con estas empresas, con respecto a los datos que necesitábamos.

 

Un aporte más: invitamos e integramos al Ministerio de Transporte y Obras Públicas y a las Intendencias de Canelones y San José a participar en el desarrollo de esas encuestas. Conocemos muy bien qué tipo de preguntas se están haciendo y cuáles son las preguntas que nosotros necesitamos que se hagan para poder llevar adelante el proceso de estudio.

 

Para terminar, los plazos que le hemos adjudicado a esta empresa de consultoría terminan en el mes de diciembre de este año. Es un proceso de nueve meses en el cual estamos trabajando en conjunto. Ellos están instalados en Barcelona, y en Montevideo tienen un equipo trabajando conjuntamente con nosotros, y hay una serie de evaluaciones que estamos haciendo en conjunto.

 

            Se entregó el primer informe, ya a un mes de evaluación, sobre la situación del Área Metropolitana; a través de distintos avances llegamos a diciembre con un proyecto general definido y, a su vez, con el proyecto definitivo ‑pronto para licitación‑ de tres terminales de trasbordo y de dos carriles exclusivos para la ciudad de Montevideo.

 

            No sé si hay más preguntas.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Gracias, señor Presidente.

 

            En primer lugar, quiero expresar una discrepancia con el señor Director en cuanto a que los plazos no importan; a mí sí me importan y le voy a decir por qué.

 

            No voy a entrar en una polémica en cuanto a la cantidad de veces que ha dicho el Director que se iba a poner en práctica el boleto electrónico y posteriormente no se hizo. Justamente, a mi juicio es a partir del boleto electrónico que se va a reducir sensiblemente la cantidad de dinero que circula en las unidades de transporte; por consiguiente, ahí vamos a mejorar en seguridad para los trabajadores del transporte.

 

            En estos días ‑concretamente, ayer‑ todos fuimos testigos de una nota que se hizo a nivel televisivo que demostraba la cantidad de rapiñas que se han cometido en los últimos días, justamente, sobre las unidades de transporte colectivo. Me estoy refiriendo, concretamente, al barrio Marconi. De ahí por qué a mí, por lo menos, me interesan los plazos: entre otras cosas, porque si no se cumplen, seguramente usted, señor Director, no va a estar en la División Tránsito, y si el tiempo sigue, tal vez el Edil Graffigna ya no sea más Edil y no lo pueda ayudar con aportes para resolver esta problemática.

 

            Haciendo esa salvedad que, reitero, a mi juicio es fundamental, quiero hablar de lo que significan las cámaras que se van a instalar en los ómnibus para dotarlos de mayor seguridad. Usted sabrá que en alguna oportunidad ‑ya hace algún tiempo‑ propuse que este sistema de cámaras se instalara a nivel de las unidades que circulan con taxímetro; lamentablemente, no encontré eco de parte del Ejecutivo Comunal, y esa propuesta que hiciera hace algún tiempo quedó sin efecto. Me alegra que ahora la empresa CUTCSA haya decidido instalar este sistema en sus unidades.

 

            Esto también va a dotar de mayor seguridad, en este caso, tanto al guarda y al conductor como a los pasajeros, porque estas cámaras tienen la virtud de captar hasta lo que pasa del lado de afuera del vehículo.

 

            Lo que sí me preocupa, y es una pregunta que le hago tanto al Director como a sus asesores, es qué va a pasar con el resto de las empresas de ómnibus que circulan en Montevideo, porque lo que pudimos ver a nivel de la prensa es que solamente las va a instalar CUTCSA. En lo previo usted, señor Director, nunca nos había hablado de que estas cámaras estuvieran incluidas dentro del plan de reformulación del transporte; lo hace CUTCSA, y es altamente preocupante qué pasará con las otras empresas.

 

            Se tocó también el tema de las bicicletas. Usted lo ha dicho también, señor Director, en reiteradas oportunidades: lamentablemente, en la gran mayoría de los accidentes que se protagonizan en la ciudad de Montevideo tienen una participación importante las bicicletas.

 

            Acá la gente no va a trabajar en bicicleta porque le gusta, ¿verdad? Va por una necesidad económica. ¿Por qué? Porque no puede acceder al boleto. Sabemos que es uno de los más caros de América Latina. Entonces, al no tener el dinero suficiente, al tener un ingreso menguado, recurre a la bicicleta. ¿Cuál es la alternativa? Que la Intendencia genere un boleto diferencial. De ahí la propuesta que también hicimos ‑en ese espíritu constructivo que tenemos aquí en la Junta Departamental‑ del famoso boleto obrero, que lo que pretendía, simplemente, era reducir la cantidad de bicicletas en la calle; un tema que hace a la seguridad del transporte. Lamentablemente, tampoco encontramos el eco suficiente, a pesar de que cuando lo hablamos con el Intendente Ehrlich nos dijo que era una propuesta muy interesante y que en breve se podría poner en funcionamiento; a dos años de su asunción, hasta el momento, lamentablemente, no tenemos noticias al respecto.

 

Dentro de la reformulación del transporte, tendríamos que ver qué se puede hacer con el subsidio al boleto que hacemos todos los montevideanos, que ronda el millón de dólares mensuales. Capaz que estamos subsidiando a gente que no lo necesita en desmedro de otros que sí lo precisan. Tal vez ahí se podría encontrar el dinero suficiente para generar este boleto más barato que nosotros llamamos o identificamos como boleto obrero.

 

Voy a entrar, señor Presidente, al tema de Autoparque. Recién decía el Director que a través de una resolución municipal del señor Intendente y del Secretario General va a continuar en funciones hasta octubre del 2007. Yo creo que este proceso que ha llevado a cabo la Intendencia con Autoparque está siendo poco claro; a mi juicio ha entrado en una nebulosa jurídica importante. Desde el punto de vista funcional me preocupa cómo va a actuar después el sistema tarifado, si se va a llamar a alguna licitación en el futuro, si se va a hacer a través de una cooperativa ‑como lo ha expresado en alguna oportunidad el señor Director‑, y qué va a pasar con las deudas que la empresa mantiene con la Intendencia. Recién decía el Director, señor Presidente, que no conocía en profundidad ese tema, que habría que planteárselo al Director Cabrera. Nosotros, lamentablemente, en alguna oportunidad remitimos algún pedido de informes y no obtuvimos la respuesta en tiempo y forma.

 

Nos preocupa también saber a qué zonas se extenderá el estacionamiento tarifado, visto y considerando que han aparecido varias propuestas ‑siempre a nivel de la prensa‑ de que podría llegar al centro comercial de Colón, 8 de Octubre, Pocitos, barrio Reus, Paso Molino y Punta Carretas, y que se extendería también a otras zonas del Cordón. Me gustaría saber cuál será el costo del estacionamiento. Hoy en día ‑y creo que acá coincidimos todos‑ es muy alto el valor que cobra Autoparque, fundamentalmente en la Ciudad Vieja. Quiero saber si a la hora de tomar una nueva decisión se va a tener en cuenta lo que ha significado el relacionamiento que ha tenido Autoparque con los usuarios. A mi juicio ha sido muy malo, y creo que habría que tener en cuenta esa experiencia. Ha habido ‑y esto lo sabemos todos‑, desgraciadamente, incidentes lamentables. Cuando levantan un vehículo de la vía pública lo llevan a un lugar de depósito, pero resulta que a determinada hora de la noche cierran el local. El dueño del vehículo puede estar en un lugar determinado y no darse cuenta de lo que ha sucedido; cuando sale es tarde, va a la empresa a reclamar por su auto, con la intención de pagar, y se encuentra con que está cerrado y que tiene que esperar hasta el otro día. Me parece que eso tampoco está bien y que en el futuro se debería tener en cuenta.

 

Creo que es importante regularizar la situación contractual que mantiene la Intendencia con esta firma. Estuve, señor Presidente, leyendo prensa del año anterior, y fíjese que en diciembre del 2006 la Comuna había decidido poner en marcha un plan piloto. Decía: “La cooperativa de trabajadores de Autoparque ‑que estará integrada por 60 funcionarios‑ se dedicará al control de los vencimientos de los tickets y de la prohibición de estacionar en doble fila o en ingresos de garajes, entre otras fiscalizaciones”. Esto quedaría a cargo de la cooperativa. “La comercialización de los tickets se hará a través de ‘agentes privados’ y no por máquinas expendedoras como las que utiliza la empresa Autoparque.”

 

Ese mismo año, cuando ya se preveía el fin de la concesión de Autoparque...

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

SEÑOR FACHINETTI.- Que se le prorrogue la hora, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el Edil Daniel Graffigna.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 17 en 19.

 

Puede proseguir señor Edil Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Gracias.

 

            Decía que ese mismo año, cuando ya se preveía el fin de la concesión de Autoparque, el Intendente Ricardo Ehrlich adelantaba “la Intendencia evalúa utilizar kioscos, locales de cobranzas y otros sistemas comerciales para la venta de dichos tickets. ‘El problema es que las máquinas expendedoras son muy caras’ ‑decía el Intendente‑ ‘Estamos buscando la manera de reducir costos para los contribuyentes y los usuarios’...”.

 

            El señor Intendente planteaba tomar esa decisión, que se daba como un hecho consumado hace seis meses. Hoy siguen las mismas máquinas expendedoras funcionando, sigue la misma empresa, y no cristalizó lo de la cooperativa, en cuanto a la cual, además, en algún momento me gustaría saber cuál es la idea concreta. Me parece que Autoparque ‑una empresa que ha incumplido en reiteradas ocasiones‑ no podría estar trabajando, y sí lo está. Más grave es aun cuando me entero ‑de boca del señor Director‑ que la empresa pretende enjuiciar a la Intendencia; es increíble. El Director de Tránsito, el día 8 de noviembre, anunciaba en la Comisión de Tránsito de esta Junta Departamental que esperaba que a corto plazo finalizara el contrato con Autoparque, y decía que restaba que se expidiera definitivamente la Comisión Supervisora y la firma del Intendente a efectos de buscar alternativas para el sistema de estacionamiento tarifado en Montevideo. Creo que a veces se logra colmar la capacidad de asombro. También habría que conversar con los Servicios Jurídicos de la Intendencia. No entiendo por qué no se termina esta concesión. Es una empresa más que le ha ocasionado un daño importante a la ciudad de Montevideo; podríamos sumar, en el corto plazo: Carmitel, Autoparque, Sabid, en fin. Incumplió con el Estado, incumplió con la Intendencia y con el BPS; no supo relacionarse con el usuario y eso generó otros problemas; es caro, pero lamentablemente sigue en funciones.

 

Voy a entrar al último punto del Orden del Día, señor Presidente: me voy a referir a la consultora japonesa que está trabajando en la reformulación del sistema de transporte capitalino, y aquí sí voy a entrar a la reforma estructural, que decía el Director que a veces nosotros perdíamos de vista. En mi caso no es así, pero me importa la reforma, la reestructura y que se cumplan los plazos en tiempo y forma.          

 

            Usted, señor Director, hablaba de las terminales, de las cuatro terminales que se estarían por construir. Ahora parece haber problemas, fundamentalmente de espacio físico en la ciudad de Montevideo para lograr ubicarlas. Hablaba de corredores exclusivos, de corredores que serían selectivos para el transporte colectivo; hablaba de las Avenidas 8 de Octubre, Rivera, Agraciada, General Flores, Avenida Italia, donde precisamente iban a estar esos corredores. También hablaba de troncales; de la interconexión entre Montevideo y el Área Metropolitana; de terminar con la competencia que se genera entre las empresas. En un momento determinado hablaba de que todos los coches que prestan servicio en el sistema de transporte colectivo de Montevideo tuvieran el mismo color. Asimismo hablaba de privilegiar el sistema de transporte colectivo en desmedro del uso de los vehículos; del boleto electrónico; de los circuitos para la carga pesada. Entonces, quiero saber cuál es el lugar que ocupa esta consultora japonesa que va a cobrar U$S 900.000; sabemos que es una donación del gobierno japonés y que es una condición sine qua non para que después se pueda acceder al préstamo de U$S 120:000.000 para movilidad urbana.

 

            El señor asesor Urse, en un momento determinado, y hablando de esta consultora, decía que, además de solicitar los datos socioeconómicos al entrevistado, la encuesta procura determinar los propósitos de los viajes que realizan los individuos relevados; si estos se hacen a sus casas, a los trabajos, a los centros de estudios, a los comercios, hospitales, mutualistas, si es para recreación o para acompañar a otra persona. Decía que se buscará establecer el tiempo que una persona demora en sus traslados y si lo hace a pie, conduciendo un vehículo o como pasajero de un taxi. Posteriormente agregaba que el relevamiento ‑que tiene más de 30 preguntas‑ también procura determinar cuál es el gasto mensual en transporte de los usuarios, así como conocer opiniones sobre el sistema actual y cuáles son los ítems que se consideran prioritarios: precio del boleto, frecuencia, limpieza, horarios, tiempo de espera y servicio nocturno, entre otros.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Fernando Ripoll)

 

______Además, la encuesta solicitará a los pasajeros que califiquen el funcionamiento del sistema de trasbordos e intentará averiguar el grado de satisfacción de los usuarios.

 

            ¿Por qué digo esto? Por lo siguiente. Usted en un momento determinado tenía claro cuál iba a ser la reforma del transporte; se podrá estar de acuerdo o no, pero quiero saber qué puede ocurrir con esas ideas que usted tenía claras si la consultora japonesa, a través de este trabajo y de esta encuesta, les informa que precisamente lo que la gente necesita y quiere no está en consonancia con lo que ustedes pensaban poner en práctica.

 

            ¿Fuimos a esa consultoría porque era condición sine qua non, como dije recién, para que se nos diera el préstamo? ¿Fuimos obligados por esa situación, teniendo en cuenta que capaz no coincide su propuesta con lo que quiere la gente?

 

            Nada más, señor Presidente.

 

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Fernando Ripoll).- Muchas gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Ángel Fachinetti.

 

SEÑOR FACHINETTI.- Muchas gracias, señor Presidente.

 

            Me voy a referir a uno de los puntos de la convocatoria, Autoparque. Al igual que en el tema de los casinos municipales, hemos visto que hoy en la Barra de esta Junta Departamental se hicieron presentes ‑ahora ya no están‑ los funcionarios de la empresa Autoparque, lo que muestra cierta preocupación que tienen por el tema. Estos funcionarios se retiraron ‑yo salí afuera a conversar con ellos‑ cuando escucharon de boca de las autoridades hasta cuándo iba a seguir el contrato ‑las prórrogas de la situación de hecho‑ que tiene la Intendencia con Autoparque. Yo creo que esto que estoy diciendo es importante. Creo que debe haber más información de parte de las autoridades municipales hacia los interesados. Fíjense que ellos no lo sabían, y es lo que vinieron a escuchar; se quedaron hasta que el Director y sus asesores dijeron “octubre de 2007”. Para mí, esto es muy importante.

 

            Lo de Autoparque es una concesión que realizó la Intendencia Municipal de Montevideo que establecía el pago de un canon, que al comienzo se había determinado en U$S 430.000, aunque nunca se pagó esa cifra ni ninguna similar. Entonces, la primera pregunta que le voy a hacer al señor Director es cuánto está pagando de canon la empresa Autoparque.

 

            De esos U$S 430.000 que nos iba a pagar Autoparque por esta concesión, el 90% iba a ir para Cultura y el 10% restante para la educación en el tránsito, cosa que es importantísima. Dentro de toda la reforma que va a existir, me preocupa más poder tener un plan de educación en el tránsito, aunque demore un poquito, que el Director le erre a alguna fecha vinculada a la tecnología en el transporte; viendo que existe de parte de la Administración un plan sobre educación en el tránsito, no me importaría que le erremos a las fechas, como ha pasado.

 

            Otra de las cosas que me parecen importantes, que el Director ha nombrado y en la que coincidimos, es que necesitamos más inspectores municipales. Con 120 ó 140 no alcanza. Crean en la población la falsa idea ‑o capaz que certera‑ de que sólo se ven cuando fiscalizan el pago de Patentes. Anteriormente han venido personas que han dicho que mil funcionarios sería una cantidad adecuada para tener una buena educación vial. Yo no pretendo que lleguemos a mil, pero coincido totalmente con el señor Director en que 120 no alcanza; necesitamos muchos más. Y largo la primera idea: cuando lleguemos a octubre de este año, que es cuando ya no se puede prorrogar más el contrato de Autoparque, si no tomamos a esos funcionarios como una cooperativa para que se siga desarrollando esa tarea, capaz que sería importante tomarlos en consideración para ser inspectores municipales. Es una idea que planteo, porque entre tomar gente que no ha tenido trato con el tránsito y tomar gente que está en esta tarea de fiscalización junto con los funcionarios municipales, me parece que esto último es importante.

 

            Como la empresa Autoparque no nos dio esa solución económica ‑que yo creo que era la finalidad primera que teníamos cuando hicimos la concesión, allá en el año ’95‑, hubo una metamorfosis de los objetivos, y lo que se logró fue corregir el tránsito en algunas zonas, como la Ciudad Vieja y el Centro.

 

            Hay recortes de prensa...

 

(Interrupciones - Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ripoll).- Puede proseguir, señor Edil.

 

            Les recuerdo que son once Ediles los que se necesitan para hacer quórum.

 

SEÑOR FACHINETTI.- Muchas gracias, Presidente.

 

            Como estaba diciendo, hubo una metamorfosis: la empresa Autoparque, que iba a pagar un canon un U$S 430.000, pasó a acondicionar toda la parte del tránsito.

 

            “Búsqueda”, el 3 de agosto del ’95, dijo que la Intendencia Municipal de Montevideo iba a recibir unos U$S 430.000, cuyo 90%  destinaría a tareas de Cultura y el resto a educación vial, tal como ya dijimos.

 

            La República” el 21 de julio del ’93 hablaba de que una empresa podría ofrecer U$S 400.000; evidentemente se trataba de Autoparque.

 

            El diario “El Día” ‑nuestro querido diario “El Día”‑ señalaba el 20 de julio del ’93 que el Director de Tránsito, Pedro Apesteguía, aseguraba que la empresa adjudicataria pagaría un canon de centenares de miles de dólares por la privatización parcial del estacionamiento.

 

            Por su parte, el ex Director de la Intendencia Municipal de Montevideo, hoy Ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, el 13 de agosto del ’95 envió una carta en la que le señalaba al Intendente que era inconveniente adjudicar la concesión a la empresa Autoparque, solicitando rechazar las ofertas recibidas.

 

En otra parte, el hoy Ministro Rossi aseguraba que el aporte económico o la oferta de Autoparque se convirtió en un factor decisivo en la selección de oferentes.

 

            Como ven, nadie hablaba del ordenamiento vehicular como principal objetivo, sino del dinero que le dejaría a la Comuna.

 

            Ahora, no sólo nunca se cumplió con el canon estipulado, sino que, al igual que con la empresa Carmitel, la Administración Municipal anterior se convirtió, mediante modificaciones de contrato ‑todos a favor de la empresa y en contra de los contribuyentes‑, en benefactora de empresas concesionarias fundidas. La Intendencia Municipal de Montevideo renunció al cobro de un 20% de los lugares de estacionamiento de 8.000 lugares establecidos; como base del cálculo del canon, se tomaron 6.500 lugares. El argumento fue que, si bien existen 8.000 lugares reales, hay 6.500 lugares técnicos, ya que Autoparque se comprometió a dejar en cada cuadra unos 5,5 metros libres contra la esquina, pintando el cordón de rojo, para lograr una mayor visibilidad. Por supuesto que esto nunca se cumplió, y los 1.500 lugares de controversia se utilizaron por parte de la concesionaria como estacionamiento tarifado.

 

            Todo esto que estoy diciendo no es de la época del Director actual de Tránsito, de Toro, sino que se refiere a los inicios de Autoparque. Creo que este correlato de hechos nos da la pauta de que, no sólo por parte de los Ediles aquí presentes, sino también por parte de la ciudadanía ‑según encuestas realizadas por Bottinelli y demás‑  como bien decía la Edila Glenda Rondán, la empresa Autoparque,  no sé si por el trato o por otras cosas, no está muy bien mirada.

 

            El canon del contrato nunca existió. Como bien expresó acá en Sala el Edil César García Acosta ‑algunos Ediles presentes estaban en esa oportunidad‑, la empresa Autoparque tenía grandes problemas financieros. A mí lo que me preocupa es que estas concesiones nos iban a dejar todos esos beneficios económicos, y me encuentro con que Carmitel y Autoparque no sólo no nos dejaron los beneficios, no sólo no terminaron con lo que se habían comprometido, sino que además la Intendencia se constituyó en benefactora de estas concesionarias fundidas. Y esto es lo que me preocupa de las concesiones. También me preocupa cuando se habla de licitaciones, de pliegos y de todo lo demás, porque es sobre la base de estos hechos que no estamos de acuerdo con estas licitaciones.

 

Cuando terminó la concesión, el entonces Director de Acondicionamiento Urbano, arquitecto Villarmarzo, expresaba en forma personal su autocrítica al sistema de concesión, y creía que ya se estaría funcionando con un sistema remunicipalizado mediante el arrendamiento de maquinaria en el primer semestre de 2004.

 

El ex Presidente de la Junta Departamental, Eduardo Brenta, señalaba que en octubre de 2003, cuando terminara la concesión, se debería cambiar, y tiraba abajo la argumentación de la prórroga de 120 días por ordenamiento vehicular. Él dijo que mientras duró el paro de los funcionarios municipales, en octubre del año 2002, no se creó un caos porque no se controlara. Es decir que la población tomó conciencia, adquirió una cultura respecto a lo planteado con el estacionamiento tarifado y demás. Nosotros, como casi toda la población, estamos de acuerdo con el estacionamiento tarifado. Tal vez haya algún matiz y discrepemos en el tema del cepo y del guinche, pero el estacionamiento tarifado….

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ripoll).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el orador.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 11 en 13.

 

            Puede continuar, señor Edil.

 

SEÑOR FACHINETTI.- Nosotros hablamos de las prórrogas de los contratos de Autoparque. El Director de Toro no estuvo en el período anterior. El Director de Recursos Financieros, contador Cabrera, era el que venía a la Comisión de Presupuesto y era el portavoz del Departamento en este tema.

 

Me gustaría hacer algunas consideraciones con respecto a este asunto.

 

            Como bien decía, había prórrogas de contrato que llegaban a febrero de 2005, es decir, no pasaban de febrero de 2005. Pero, para mí, la base, la clave de todo esto está en el convenio a que hacía referencia el Director, es decir, el convenio firmado en 2004. Porque, yo pregunto: ¿La empresa Autoparque tiene ingresos por fuera de esta concesión, de esta prórroga o de esta situación de hecho? Acá, en la Junta Departamental, se ha tocado el tema y no hay ningún Edil que haya dicho lo contrario: no tiene otros ingresos. Entonces, lo que se estaba haciendo no era meramente un convenio a 36 meses; lo que se estaba haciendo era una prórroga del contrato por cuatro años. Y esto es lo grave. Porque yo pregunto: Si hubiésemos tenido la licitación, y hubiésemos remunicipalizado o hubiésemos arrendado la maquinaria, y Autoparque no existiera, ¿cómo hacía para pagar el convenio si nosotros no le prorrogábamos el contrato? Se ató de pies y manos a la Intendencia Municipal de Montevideo. Porque, si no, Autoparque no podía pagar el convenio. Y esto es lo más importante de todo.

 

            Otra de las cosas es que se prorrogó el contrato con la empresa Autoparque, y ahora no es Autoparque, porque sólo está Minerco S.A. Por más que se haya dado representación legal, se dio representación legal al consorcio, no se dijo que tuviera la representación legal como una sociedad anónima diferente. Y si fuera una sociedad anónima diferente, yo pregunto cómo se prorrogaron los contratos, porque el contrato madre ‑que hablaba de prórroga‑ era con la empresa Autoparque, no con Minerco S.A.

 

            Para terminar, la otra referencia que quiero hacer es que un mes antes de la última prórroga de agosto de 2004, se le liberó la garantía a Minerco S.A.; es decir, no existen garantías. Entonces, firmamos un convenio posterior, le prorrogamos el contrato y no tenemos las garantías. Se le devolvió la garantía de Royal & Sun Alliance, por la que Autoparque era responsable del fiel cumplimiento de la concesión.

 

Quiero que me contesten esto que estoy diciendo. ¿Cómo hacía la empresa Autoparque para pagar el convenio si nosotros hubiésemos concesionado, hubiésemos remunicipalizado o hubiésemos hecho el arrendamiento de maquinaria? Cómo hacía si no tenía ingresos, si los únicos ingresos provenían de la concesión con la Intendencia Municipal de Montevideo. No tenía otros ingresos; éstos provenían de las fichas de tiques y de las tarjetas. Por lo tanto, este convenio que se firmó no era un mero convenio, era una prórroga del contrato por 36 meses que, a su vez, ataba de pies y manos a esta Administración. Asimismo, la prórroga del contrato ‑como dije anteriormente‑ se basaba en Autoparque S.A. y no en una de las empresas. Si es un consorcio, después no se puede otorgar una prórroga a una sola de las empresas.

 

Estos son detalles para mí muy importantes, sobre los cuales en la próxima reunión vamos a pedir una auditoría externa del Tribunal de Cuentas, no sin antes escuchar al Director o a sus asesores. Me hubiese gustado ‑aunque no tenía obligación de venir‑ que hubiera venido el Director de Recursos Financieros, el contador Cabrera, porque es quien conoce de este tema, que viene de la otra Administración. El señor de Toro no es culpable de todo esto; vuelvo a decir que él agarró el fierro caliente que venía de las Administraciones anteriores.

 

Me hubiera gustado hablar sobre otros temas pero, para mí, lo más importante era el tema de Autoparque, que no tiene garantías, que se prorrogó ahora a una sociedad anónima y no al consorcio. Se firmó un convenio por el que se perdonó, además, una cantidad de cosas. Se firmó ese convenio, que no sólo fue un convenio, reitero, sino que fue una prórroga sistemática del contrato. También me preocupan los funcionarios de Autoparque; estoy de acuerdo con que se remunicipalice y si se hace un arrendamiento de obra.

 

Voy a aportar un dato particular: entre las empresas que participaron en la última licitación para arrendamiento de servicios estaba Autoparque S.A.; sin embargo, la Intendencia Municipal de Montevideo creyó que el canon o el precio que nos cobraba por el arrendamiento de las máquinas del parquímetro ‑que está efectuando en estos momentos‑ era demasiado caro para la Administración Municipal. 

 

            Si se puede, quisiera que se me conteste, sobre todo lo de este tema de Autoparque, que para mí es importantísimo y hace a una empresa concesionaria que ‑al igual que sucedió en el caso de Carmitel S.A.‑ nos había ofrecido U$S 430.000, cifra que en un 90% iba a ir para la cultura y la educación vial ‑que es importantísima‑ y no sólo no cumplió con eso, sino que nos dio una cifra del canon muchísimo menor. La Intendencia Municipal de Montevideo se convirtió en benefactora de concesionarias ‑al igual que sucedió con Carmitel‑ que nos tenían que dar dinero pero que terminaron fundidas.

 

Era lo que tenía para decir, señor Presidente.

 

            Muchas gracias y respeto para los señores representantes.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ripoll).- Gracias a usted, señor Edil.

 

            Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Esta va a ser, por supuesto, mi última intervención.

 

            En una primera instancia quiero decir que no podría hacer un porcentaje exacto de las cosas que han dicho con las que estoy de acuerdo. Como dije en un principio, como yo no tenía el material delante, en lo que tenía que ver con la empresa japonesa “talenteé”. También quiero agradecer que me hayan contestado las preguntas.

 

            Ahora, yo quiero hacer un par de precisiones, porque lo que queda escrito queda escrito. En primer lugar, en la primera parte de su intervención ‑brillante, por cierto‑ el señor Director nos habló de lo que ya nos dijo la otra vez, lo que yo le llamaría la matriz energética. Yo sé que es muy importante, señor Director, pero yo no lo llamé por eso. Yo no lo llamé tampoco para hablar sólo de plazos. Los plazos son relativos, dependen de las prioridades y de las urgencias: las prioridades que establezca una Administración y las urgencias que esa misma Administración entienda que tiene. Yo lo llamé para hablar de los planes, cuestión de la que usted, señor Director, sí habló, al igual que sus asesores. Marqué plazos porque, de acuerdo con mi criterio político, si no se cumple con los planes en determinados plazos ‑yo no digo en un año o en dos‑ el problema es que no se cumple con el programa de gobierno, y yo tengo experiencia en eso.

 

            Como yo formo parte de la cultura de las paredes en que escribían: “Ya”; “ya tal cosa”, “tal cosa ya”, yo creí que ustedes no se habían olvidado de esa cultura, y me parece bárbaro. El ejercicio de gobierno hace que uno se dé cuenta de que todo no puede ser ya, y yo estoy de acuerdo con ustedes, pero créanme que si marqué determinadas fechas, eso era lo que menos me importaba. A mí lo que me importaba era lo que le pregunté y lo que usted, señor Director, me contestó.

 

            Me queda claro, muy claro ‑por los años de ejercicio de gobierno que llevo‑ que cinco años no van a ser suficientes. Me alegra mucho que usted, señor Director, lo diga, porque eso da la pauta de cuán compenetrado está con la tarea de gobierno y cuán sinceras y transparentes son sus expresiones. ¡Por supuesto que cinco años no dan para un monstruo como es la Intendencia y, además, para un problema con patas ‑discúlpenme la expresión‑ como son transporte y tránsito!

 

            Ahora, yo sí digo que hay una responsabilidad. Para mí la responsabilidad no está en los plazos; para mí, señor Presidente, la responsabilidad, en lo que refiere a esta Edila y a la bancada, es que yo no tenía ninguna información, y ahí es que veo una responsabilidad: la de no informarme. Cada vez que llamo a alguien siempre aporto alguna idea, que podrá ser buena, mala o regular; no llamo para efectuar críticas, aunque también las puedo hacer, ya que puedo no estar de acuerdo. Pero para mí la falta está en que no teníamos información; yo no tenía información sobre ninguna de las cosas que pregunté, porque, si no, sería tonto que preguntara. Por ejemplo, con respecto a Autoparque, yo no tenía la menor idea de que el 11/12/06 había habido una licitación en la que se rechazaron todas las ofertas. Tampoco tenía idea de que el 10 de octubre de este año vencería indefectiblemente. Lo que sí me queda por saber ‑y me importa‑ es de qué fecha es esa resolución.

 

Entiendo perfectamente que el Director no me pueda contestar lo de la DGI, lo del BPS y lo de las garantías, porque esto no le compete. Yo simplemente lo señalé porque es algo que a mí, como Edila, nadie me contestó nunca, como tantas otras cosas. Sé que no es responsabilidad del Director, pero también quiero que quede en las actas.

 

Se vence la última cuota de Autoparque. A mí acá me quedó una duda; capaz que entendí mal, lo quiero aclarar. Hablaron de $ 3:000.000. Lo que quiero saber es si eso formaba parte de lo que iban pagando o si todavía deben $ 3:000.000.

 

En segundo lugar, me parece un despropósito que Autoparque demande a la Intendencia Municipal de Montevideo, porque Autoparque no cumplió con la mitad de las cosas que debió cumplir. Yo no voy a hablar acá de negligencia de la Intendencia, ni de esto, ni de lo otro, pero ahora hay que apuntar las baterías, porque, si demanda, el Ejecutivo deberá ser tan firme como para no perder esa demanda, en primer lugar porque Autoparque ‑ya lo dijeron‑ pagó menos de lo que tenía que pagar. Entonces, ¿por qué nos quiere demandar Autoparque a nosotros? Eso tampoco es responsabilidad del Director pero me importa señalarlo, porque en esa ocasión yo ‑con lo que tenga que hacer o con lo que pueda hacer‑ voy a respaldar a la Administración, porque no puede ser demandada por Autoparque. Me parece que, desde el punto de vista jurídico, quien ha cometido tantas irregularidades durante todos estos años no está en condiciones de demandar a nadie.

 

En cuanto a la empresa japonesa, quiero agradecer la información.

 

Quiero hacer una aclaración al asesor. Él manifiesta: “dice que votó”. Yo por las dudas soy muy puntillosa en cuanto a cómo quedan las cosas escritas. No, yo no digo que voté: yo voté. Además, le quiero aclarar que no es el único; he votado todos, porque cuando uno es gobierno no puede borrar con el codo lo que escribe con la mano, hay que ser coherente. Por lo tanto, si yo protestaba cuando no me votaban los préstamos, ahora no voy a hacer lo mismo.

 

Él me dice que es una empresa latinoamericana. Para mí sigue siendo catalana, no me importa quién la integre. Pero no está mal, eso a mí no me interesa; lo que quería es tener la información. ¡Claro! Aparecen tantas cosas ‑incluso aparece en la página de la Intendencia‑, que la catalana, que la venezolana y luego los que contrata… Pero me quedó muy clarito lo de la empresa japonesa.

 

Para mí las exigencias del BID no son una novedad. El BID tiene que dar participación a la Intendencia, lo dicen las normas: no hay un préstamo sin que el destinatario del préstamo tenga participación. Además tiene que haber una contrapartida, por más que sea un préstamo blando. Eso lo tengo muy claro porque he tenido que trabajar en estos temas desde el punto de vista político.

 

Me gustaría saber quién constituye esa coordinadora general. Capaz que el señor asesor lo dijo y a mí no me quedó claro. Sí me quedó claro que quien controla es la Intendencia Municipal de Montevideo; es que sé que no puede ser de otra manera. Lo que pasa es que como tenía desconocimiento de todo lo de la empresa… No puede ser otra que la Intendencia, porque el BID tampoco admite en sus pliegos que el destinatario del préstamo sea el que supervise.

 

            Ya había dicho que para mí lo que se paga por cosas que son para beneficio de la comunidad es inversión, no gasto. Tampoco dije que estas encuestas eran engañosas. Todo el que conoce un poquito de estos temas sabe que puede haber encuestas engañosas, pero no me referí a la Intendencia Municipal de Montevideo; que eso también quede claro. Fue algo dicho en el sentido de que hay que estar encima de las encuestadoras.

 

            Hay una cosa que me llamó muchísimo la atención de lo que dijo el Director, y quiero hacer una apreciación para ver si es correcta. Dijo que hay un laboratorio en Latinoamérica de lo que no hay que hacer en reforma de transporte. Digo yo: anotarán todo lo que no hay que hacer, pero frente a ese no hay que hacer se hará una lista de antónimos, es decir, blanco-negro, lindo-feo, Frente Amplio-Partido Colorado, porque me parece que hacer una lista de todo lo que no hay que hacer y que no me sirve para nada… No le veo la razón.

 

            Yo ya le dije al Director ‑y está en las actas‑ que no es responsable de los plazos. Yo hablé de la burocracia, de las empresas. Mi pregunta es si usted entiende que las empresas fueron adrede responsables de este atraso.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ripoll).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone la señora Edila Rondán.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 16 en 17.

 

Puede continuar la señora Edila Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- ¿Fueron los trabajadores? ¿Fueron las empresas?

 

            El Director dijo que fueron a varios lugares de Latinoamérica. Yo no conozco muchos, conozco algunos. Yo no conozco ninguna ciudad en Latinoamérica que se parezca a Montevideo en el tema del transporte. Tengo noticias de que en Ecuador fueron a una ciudad de Pereira; no sé si es cierto y quiero saberlo, porque es una ciudad que no pude encontrar en el mapa. Quiero saber qué otros lugares además de Lima recorrieron, porque algunos de esos lugares que ustedes nombraron los  conozco y, en mi modesta opinión, el transporte no tiene nada que ver con Montevideo.

 

            Hay una única cosa que me rechinó, y como me rechinó lo quiero decir. Yo no sé si el Director lo dijo porque a lo mejor tiene un estilo parecido al mío. Dijo que iban a seguir trabajando por unos cuantos años, y yo acabo de decir que en eso estoy totalmente de acuerdo. ¿Pero lo de la varita mágica? Yo sé manejar las varitas mágicas porque soy absolutamente bruja, téngalo presente. Pero no soy boba, no creo que se pueda resolver nada con varitas mágicas. Se pasaron cinco años pidiéndome a mí y al resto del Gobierno que resolviéramos con varitas mágicas: ¡cómo no voy a saber que no se puede con varitas mágicas! Supongo que fue para hacer mención a mi condición de bruja, que acepto y me hace usted muy feliz.

 

            Ahora, hablaron de exonerar impuestos con respecto a todo esto. Quiero saber a quién o a quiénes. No me parece mal exonerar impuestos, sino todo lo contrario: exonerar impuestos a veces genera mayor trabajo, mayor libertad para las empresas y, por ende, también va a logar mejores condiciones para los trabajadores, ya sea de CUTCSA, RAINCOOP, COME, y no sé si hay alguna otra más que olvidé. Y también a los trabajadores de Autoparque, porque yo tampoco quiero que la gente de Autoparque quede en la calle, de ninguna manera.

 

            Pensar, como dijo el Director, que en un mes o en un mes y medio se iban a resolver las cosas, no es posible. Yo, en la Administración, no creo en utopías; creo en otro tipo de utopías, en las que tienen que ver con la filosofía, con el pensamiento, con la voluntad de los hombres y las mujeres de ser cada día mejores. Pero en esas otras utopías yo tampoco creo; en eso estamos de acuerdo.

 

            Estoy muy conforme, Director, con lo que usted ha planteado sobre el boleto. Me parece que es mejorar la calidad de vida de los uruguayos, y eso es muy importante. Lo que me gustaría saber es si nosotros seguimos subsidiando, a quiénes subsidiamos y cuánto nos sale el subsidio a los montevideanos.

 

            También me desasnaron en gran forma en el tema de la tecnología, porque a una persona que no sabe de tecnología le cuesta entender este tema. Yo entendí que iba a haber un software que iba a controlar esos viajes que son compartidos entre CUTCSA y RAINCOOP, por ejemplo, y que la que controla esos viajes es la Intendencia, lo cual me parece perfectísimo, me parece correcto; una de sus atribuciones es controlar todo lo que tiene que ver con el transporte. Sé que eso se hace a través del software, pero lo que quiero saber es si lo hace el Departamento de Tránsito y Transporte u otro Departamento, o si han creado una División dentro del Departamento de Tránsito y Transporte. Si es así, quiero saber dónde funciona y si ya lo está haciendo.

 

            En cuanto a las terminales, creo que es un tema sobre el que recién hay que comenzar a hablar. Me gustaría muchísimo volver a reunirme con el Director, sin necesidad de llamarlo a Sala ‑sé que levanto el teléfono y el Director tiene la buena voluntad de atenderme‑ para evitar los problemas de número, de entrar y salir de Sala, porque tengo mucho interés en este tema, pero no para criticar, sino para colaborar. Sobre esto no voy a hacer ninguna apreciación, porque yo puedo pensar alguna cosa y después, ustedes, en el transcurso de este trabajo, la modifican; por lo tanto, no vamos a perder el tiempo en eso.

 

            Yo discrepo con el asesor en que en el Uruguay no hay una consultoría buena para impacto ambiental; sí la hay en el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, y es excelente. Conste que está hablando una mujer que no pertenece al Gobierno. Ni siquiera necesitaban pagar por eso.

 

            Por otra parte, dijeron que iban a reducir las líneas por 8 de Octubre. Me parece bien porque es impresionante la cantidad de líneas que hay ‑causa hasta mareos‑, pero quiero saber con qué frecuencia van a pasar esas líneas y a cuántas líneas las van a reducir, si es que hoy lo saben. No pretendo que me contesten ahora; de ninguna manera.

 

            Lo de las paradas y lo de los refugios me quedó claro, pero si es posible me gustaría conocer los pliegos porque así después uno no tiene que llamar para preguntar sobre una cosa que ya está hecha. Es lógico que les lleve 10, 12, 15 meses. Nadie pretende que las cosas se hagan de hoy para mañana, por lo menos yo no lo pretendo.

 

            Por otro lado, me parece bárbaro que trabajen con nuevas normativas de tránsito. Lamento profundamente las modificaciones que ha hecho el Senado, no estoy de acuerdo con ellas. Sé que acá pesa poco, pero lo quería decir igual.

 

            Para terminar, nosotros también tenemos claras las dificultades que tiene el Director, y es precisamente por eso que pedimos una Comisión General, porque yo aprendí que, por más que nosotros no somos el Ejecutivo, el Teatro Solís salió, no por Glenda Rondán, de ninguna manera, salió porque un grupo de ciudadanos y ciudadanas, además de los integrantes de la Intendencia Municipal de Montevideo, se pusieron el Teatro Solís al hombro. Lo que yo ofrezco, modestamente, es mi poca capacidad en estos temas para colaborar.

 

Entonces, el fundamental motivo del llamado al Director es saber qué está haciendo. Porque si no sé qué está haciendo, criticarlo no puedo, pero colaborar tampoco.

 

            Me parece estupendo que en los refugios haya mapas, porque es desesperante encontrarse en una parada de ómnibus y no saber ni siquiera qué ómnibus pasan.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Ferrer)

 

_____En cuanto a los birrodados, me parece bárbaro que algo de lo que dije haya servido para algo. Si no tiene recursos la Intendencia, ahora tenemos una adecuación presupuestal; si quieren que modifiquemos alguna cosa, acá estamos en condiciones de modificar las cosas que creemos realmente necesarias. Lo que no voy a aceptar es que me digan que no tienen capacidad; eso no lo puedo aceptar. ¿Saben por qué no puedo aceptar el tema del empadronamiento de la bicicleta, etcétera? Porque eso provoca muertes; eso no lo puedo aceptar.

 Entonces, yo voy a reclamar desde aquí en el Presupuesto que se dote al Departamento de Tránsito y Transporte del dinero que necesita. Se sacará de otro lado, pero eso es primordial; no puedo aceptar que me digan que eso no lo pueden hacer. Si no lo pueden hacer, tienen que golpear todas las puertas y conveniar con quien tengan que hacerlo; acá mi mano va a estar levantada cada vez que hagan convenio con una empresa privada, porque eso a mí no me asusta, lo ha hecho mi Gobierno todo el tiempo, y me parece bien.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

______Termino ya; lo último es brevísimo.

 

            El Director se refirió a las modificaciones en las unidades, a todo lo que había que corregir, que todos nosotros sabemos, y dijo: “etcétera, etcétera, etcétera”. Lo que yo espero de todo corazón es que dentro de esos etcéteras desaparezca de las unidades de transporte capitalino la propaganda política. Porque me rechina, me choca, y no me importa que sea la foto de don José Batlle y Ordóñez; allí no puede estar.

 

            Muchísimas gracias, señor Presidente; muchísimas gracias, señor Director.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Para concluir, tiene la palabra el señor Director Gonzalo de Toro.

 

SEÑOR DE TORO.- Vamos a ir aclarando algunas cosas, porque puede ser que yo me haya expresado mal y vamos a corregirlo o, por lo menos, vamos a puntualizarlo.

 

            Yo no dije que la empresa Autoparque estuviera demandando a la Intendencia; vamos a puntualizarlo. Lo que digo es que tiene desde el año 2002 ó 2003 un recurso sobre una deuda. Demanda es otra cosa; vamos a precisarlo. Está planteado el recurso y no está resuelto.

 

            Por más que el Edil Graffigna se mueva en su asiento, yo lo aclaro. Es muy fácil decir: “¡El colmo: Autoparque demanda a la Intendencia!”. No; yo no dije eso. Yo no dije eso y lo quiero precisar claramente.

 

(Interrupciones del Edil Graffigna)

 

­­­­­_____Segunda cosa que también hay que aclarar con respecto a la cuestión de la seguridad y al tema de los precios del boleto. Yo les quiero decir a todos que a veces pecamos un poco de no tener mucha memoria. Cuando esta Administración asumió, el boleto estaba a $ 15; pasaron dos años y el boleto está a $ 15,50. Miremos para atrás en la historia y veamos cómo se dio esto, independientemente de que, quizás, el boleto siga siendo caro.

 

            Hay que precisar también otra cosa. Prácticamente, en estos dos años la venta de boletos ha aumentado enormemente. Logramos romper ‑y hay que repetirlo‑ la curva descendente y de crisis de venta de boletos que existía en nuestro sistema de transporte. En lo que va del año, aproximadamente tenemos 7:300.000 boletos más vendidos que el año pasado en el mismo período de tiempo; casi un 10% de aumento en la venta de boletos en este período. ¿Por qué? Por muchas razones. Aquí nadie pretende decir que gracias a la Intendencia Municipal de Montevideo se están vendiendo más boletos; no. Sería absurdo e irracional plantearse esto. Pero en la venta del boleto hay elementos que son sustanciales. La gente está volviendo en parte al ómnibus porque también tiene más  trabajo, más ingresos, pero también mayores posibilidades de acceder al transporte. Y hoy en Montevideo tenemos ‑y yo no me voy a cansar de reiterarlo en todos los lugares adonde vamos, porque a veces nos olvidamos de estas cosas‑ toda una franja en la que existe un boleto zonal que está a $ 8; cada vez se venden más de esos boletos, y eso también implica una rebaja del boleto. Pero, a su vez, hay que decir que más allá de que hoy existan terminales o no terminales, tenemos, por ejemplo, un lugar como Colón, donde hay una terminal virtual ‑como decimos nosotros en broma‑, porque la gente, al bajarse o no en Colón, tiene acceso a muchos ómnibus a los que antes no tenía y hace más de un viaje por el mismo precio.

 

Entonces, cuando nosotros decimos que el boleto es caro, hay que hacer un poquito de historia en esta cuestión. Y por eso cuando la Edila Rondán me dice que el tema de la matriz energética no es parte de esta convocatoria, yo digo que sí es parte de esta convocatoria, porque la matriz energética y el cambio de la misma es uno de los elementos fundamentales a los que tenemos que apuntar a mediano y largo plazo, porque somos dependientes ciento por ciento del petróleo y porque los gastos de gasoil en la estructura de costos de la paramétrica del boleto hace un tiempo eran del 9% y 10%, y hoy son del 22% al 25%; prácticamente se ha triplicado el peso del gasoil en la estructura del precio del boleto. ¿Por qué? Creo que las razones las conocemos todos: el precio del barril, la estructura volátil de los precios del petróleo, las guerras, etcétera. Estos son elementos que hay que considerar cuando se hacen algunas definiciones en este sentido.

 

            Con relación al subsidio del boleto, efectivamente es de alrededor de U$S 1:000.000 anuales. ¿Y a quién subsidiamos con el boleto? A nuestros jubilados, a nuestros pensionistas, a los estudiantes que hoy tienen boleto gratuito ‑a veces hay que repetirlo‑ y al resto de los estudiantes que tienen boletos con descuentos importantes. ¿Por qué? Por una razón fundamental: seguimos pensando que a determinados sectores sociales hay que darles las facilidades; por ejemplo, a nuestros jóvenes, para que puedan seguir asistiendo a clases, para que puedan seguir estudiando y teniendo posibilidades de desarrollarse en este país. Y, probablemente, con la tecnología, el subsidio que los montevideanos pagamos por el boleto sea menor. En eso la idea es apuntar a dos cosas: primero, a un ahorro, y luego a una reinversión que beneficie al sistema y a los ciudadanos. O sea que este es uno de los elementos centrales que hay que empezar a analizar. ¿Adónde se van a volcar? Vamos a verlo, vamos a estudiarlo, vamos a definirlo y vamos a establecerlo claramente. No hagamos pronósticos sobre algo que todavía no existe; nosotros estamos convencidos de que va a haber una reducción, pero vamos a esperar a que funcione para empezar a establecerlo.

 

            La tercera cosa hoy ya me animo a decirla sin ningún problema, sin ningún tabú: la tecnología en el transporte, señores, es irreversible; es la transformación más importante en el sistema del transporte en los últimos sesenta años. Hoy ya está, y no me importa si es mañana, pasado, dentro de un mes o dentro de cinco.

 

(Interrupción del señor Edil Ripoll - Respuesta del orador)

 

______No me arrepiento de decirlo. ¿Quieren que lo firme? No me arrepiento de decirlo: hoy tenemos la tecnología y es irreversible. Es la transformación más importante que existe en el sistema del transporte, y va más allá de la consultora y del resto de las transformaciones. Poder decir hoy que enterramos el boleto, y poder subirnos al ómnibus y no ver a trabajadores del transporte teniendo que atender ocho planchas y no sé cuántos boletos, eso implica una transformación y una innovación fundamental.

 

(Murmullos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- ¡Por favor, señores Ediles!

 

SEÑOR DE TORO.- La otra cosa que hay que decir es que, desde el punto de vista de la planificación, de gestión de lo que es el sistema, es una transformación fundamental.     

Y sí: el tema de la seguridad en el transporte es un problema, una realidad, algo que existe, pero es algo en lo que se viene trabajando permanentemente, y el sistema tecnológico lo tiene previsto no sólo con las cámaras. Hoy las cámaras probablemente no sean adquiridas solamente por CUTCSA sino también por el resto de las empresas de transporte. El sistema que está preestablecido, pensado desde un principio, ya tiene la posibilidad de asumir distintas variantes en este sentido. Pero el tema de la seguridad va mucho más allá de tener una cámara, un botón de pánico o una lucecita; lo que tenemos que tener es una respuesta frente a una situación determinada. Hace ya un buen tiempo que funciona una Comisión de Seguridad de Transporte tanto en la Jefatura como en el Ministerio del Interior, y vienen trabajando en este sentido.

 

            Uno de los problemas que están planteados es que hay que ir adaptando la capacidad de respuesta frente a los problemas de seguridad ‑que existen y que son reales‑ a la capacidad de respuesta que tienen nuestro Ministerio del Interior, nuestra Policía, nuestro 911. Hoy se está trabajando en esto, pero todavía no estamos en condiciones de dar respuesta inmediata. Entonces, aunque tengamos cámaras y botón de pánico, no solucionamos definitivamente el problema de seguridad. El problema de seguridad en el transporte, el problema de la marginación y el problema de un sector social que ha quedado fuera del ámbito social del país es un problema que no lo vamos a solucionar en muchos años, y tenemos que apuntar a tomar todas las medidas necesarias para resolverlo. No es una cosa de ahora; esto viene desde hace un buen tiempito, ¿verdad?

 

(Interrupciones del señor Edil Graffigna - Respuesta del orador)

 

______La marginación en el Uruguay lleva, por lo menos, más de cien años, y fue producto de una serie de políticas económicas que han llevado a que el país esté en estas condiciones.

 

(Interrupciones de la señora Edila Glenda Rondán - Interrupciones de los señores

 Ediles  Graffigna y Meroni)

(Dialogados)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- ¡Por favor, señores Ediles!

 

SEÑOR DE TORO.- Me retracto, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Quienes han estado interrumpiendo y generando un diálogo con el señor Director son los señores Ediles.

 

(Interrupciones de la señora Edila Rondán - Dialogados)

 

_____Usted no lo habrá hecho, pero hubo otros señores Ediles que sí lo hicieron. Y en la medida que lo interrumpen y procuran generar intervenciones...

 

No hay número en Sala. Se va a proceder a llamar a Sala.

 

(Así se efectúa)

 

______Habiendo número en Sala, continuamos la sesión.

 

            Tiene la palabra el señor Director Gonzalo de Toro.

 

(Interrupciones - Dialogados)

 

______Invitamos a las señoras y señores Ediles a tomar asiento y a guardar silencio respetuoso hacia el orador.

 

(Interrupciones - Dialogados)

 

______Volvió a no haber número en Sala.

 

            Se levanta la sesión.

 

(Es la hora 17:36)