Acta 1330

Sesión Extraordinaria celebrada el 20 de junio de 2007

Departamento de Taquígrafos - Departamento de Trámite Legislativo

 

En Montevideo, a los veinte días del mes de junio de dos mil siete,  celebró SESIÓN EXTRAORDINARIA de la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, siendo la hora diecisiete, bajo la Presidencia de:

 

DON PABLO FERRER, Presidente.

 

Secretaría de los señores: Jorge Simón, Secretario General y José María Bidegain, Secretario General Adjunto.

 

Con la asistencia de los señores Ediles:

 

 

TITULARES

 

 

JORGE MERONI                                       SILVIA AGUILAR

GRACIELA GARIN                                    RUBEN PRIETO

CECILIA CAIRO                                        DARI MENDIONDO

LUIS LUJAN                                    GABRIEL WEISS

FABIAN VILLAMARIN                            TERESITA AYESTARAN

MARIO CALANDRA                                 EDMUNDO ESTAVILLO

EDUARDO GONZALEZ                            GLENDA RONDAN

JULIO SCHIAVONE                                  ALBERTO JAR SANCHEZ

MARCELO CARRASCO                           ANGEL FACCHINETTI

GASTON SILVA                                         GUSTAVO OSTA

LUIS MARTINEZ                                       DANTE NIEVES

FITZGERALD CANTERO             ANIBAL GLOODTDOFSKY

FERNANDO RIPOLL                                DANIEL GRAFFIGNA

ALVARO VIVIANO

 

 

 

SUPLENTES

 

 

 

MARIA FRANCO                                       JORGE MORANDEIRA   

ADRIANA CORREA                                  GERARDO NUÑEZ

EDUARDO LUZARDO                              MARIA DEL C. CASTRO

CARLOS RODRIGUEZ                             CONSUELO PEREZ

RAUL GONZALEZ                                     HAGOP HAGOPIAN

MIGUEL PAOLILLO                                             LILIAN DE ESTEBAN

VERONICA BATALLA                                          JAVIER SIMONETTI

EDGARDO MACHADO                                        RUBEN MENESES

VENANCIO ABELLA                                            EDUARDO JAIME

 

SEÑOR PRESIDENTE (Pablo Ferrer).- Habiendo número en Sala, damos inicio a la sesión extraordinaria del día de la fecha.

 

(Es la hora 17:06)

 

1º - LLAMAR A SALA AL SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DR. RICARDO EHRLICH, A LOS EFECTOS DE QUE INFORME RESPECTO A:

I) SITUACIÓN ACTUAL DE LAS USINAS 5, 6 , 7 Y 8 (FOSAS A Y B):

a)      DISPOSICIÓN FINAL DE RESIDUOS.

b)      ANÁLISIS DE LA PROBLEMÁTICA EN GENERAL.

II) EVALUACIÓN DE LA PROPUESTA REALIZADA POR LA DIRECCIÓN DE DESARROLLO AMBIENTAL Y LA DIVISIÓN LIMPIEZA DE LA COMUNA CAPITALINA, EL DÍA 8 DE MAYO DEL AÑO EN CURSO, AL COMPARECER AMBAS DIRECCIONES ANTE LA COMISIÓN DE HIGIENE Y MEDIO AMBIENTE DE LA JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, EXPLICITANDO EL PROYECTO DEL EJECUTIVO COMUNAL PARA PRIVATIZAR LA DISPOSICIÓN FINAL DE LOS RESIDUOS DE LA CIUDAD DE MONTEVIDEO.

(EXP. 2007-0886)

 

______Como único punto del Orden del Día de esta sesión está el llamado a Sala al señor Intendente Municipal, doctor Ricardo Ehrlich, a los efectos de que informe respecto a:

 

            I) Situación actual de las usinas 5, 6, 7 y 8 (fosas A y B):

 

            “a) Disposición final de residuos.

“b) Análisis de la problemática en general.

 

            “II) Evaluación de la propuesta realizada por la Dirección de Desarrollo Ambiental y la División Limpieza de la Comuna Capitalina, el día 8 de mayo del año en curso, al comparecer ambas direcciones ante la Comisión de Higiene y Medio Ambiente de la Junta Departamental de Montevideo, explicitando el proyecto del Ejecutivo Comunal para privatizar la disposición final de los residuos de la ciudad de Montevideo”.

 

            Al inicio de la sesión, vamos a solicitar al señor Secretario General que dé lectura a la nota que nos hizo llegar el señor Intendente Municipal.

 

SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Simón).- Gracias, señor Presidente.

 

            “Comunico a Ud. que en relación al Llamado a Sala que por Resolución Nº 9.815, de fecha 15 de junio del corriente año, se me convoca para informar sobre temas relativos a disposición final de residuos, designo para representarme a tales efectos al Sr. Director General (I) del Departamento de Desarrollo Ambiental, Arq. Américo Rocco y al Sr. Director de la División Limpieza, don Eduardo Pereyra, de acuerdo a lo dispuesto en el Artículo 285, Inciso 2º de la Constitución de la República.”

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Damos la bienvenida al señor Director General interino del Departamento de Desarrollo Ambiental, Américo Rocco; al señor Director de la División Limpieza, Eduardo Pereyra, y a los asesores que los acompañan, ingenieros Garino y Piña.

 

            A continuación daremos curso a los asuntos relativos a la integración del Cuerpo. Para ello le damos la palabra al señor Secretario General.

 

- 2 -

 

INTEGRACIÓN DEL CUERPO. SOLICITUD DE LICENCIA DE LA SEÑORA EDILA CRISTINA FERRO EL DÍA 20 DE JUNIO DE 2007. SE CONVOCA AL SEÑOR DANTE NIEVES.

(EXP. 2007-0974)

 

SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Simón).- Gracias, señor Presidente.

 

            La señora Edila Cristina Ferro solicita se le conceda licencia por motivos particulares  el día 20 de junio de 2007.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Si no hay observaciones, se va a votar.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 26 votos.

 

Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº 9848 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.

 

SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Simón).- Se convoca al señor suplente de Edil Dante Nieves.

 

- 3 -

 

INTEGRACIÓN DEL CUERPO. SOLICITUD DE LICENCIA DEL SEÑOR EDIL GUILLERMO FACELLO, LOS DÍAS 20 Y 21 DE JUNIO DE 2007. SE CONVOCA AL SEÑOR CÉSAR GARCÍA ACOSTA.

(EXP. 2007-0971).

 

            El señor Edil Guillermo Facello solicita se le conceda licencia por razones particulares los días 20 y 21 de junio de 2007.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Si no hay observaciones, se va a votar.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 26 votos.

 

Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº 9849 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.

 

SEÑOR SECRETARIO GENERAL (Simón).- Se convoca al suplente de Edil señor César García.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- No habiendo más asuntos relativos a la integración del Cuerpo, de acuerdo con lo que marca el Reglamento damos la palabra al miembro convocante, señor Edil Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Gracias, señor Presidente.

            En primer lugar, quiero decir que el llamado a Sala era para que concurriera, justamente, el Intendente de Montevideo, el doctor Ricardo Ehrlich, y vemos que no lo ha hecho.

 

A nuestro juicio, la disposición final de residuos es un tema muy importante para la ciudad de Montevideo, por dos razones. En primer lugar, porque es un tema acuciante ‑desarrollaremos después la situación en la cual se encuentra el Servicio y la forma en que se presta‑, y en segundo lugar porque las dos Directoras que tenían incumbencia en el tema, y que habían concurrido a la Comisión de Higiene y Medio Ambiente de la Junta Departamental a explicar las razones por las cuales la Intendencia Municipal de Montevideo decidió privatizar el servicio, días después fueron desplazadas de los cargos por el Intendente capitalino. ¿Cuál es la situación actual, señor Presidente? A nuestro juicio, es muy crítica, y no es a través de los medios que nos debemos comunicar con el Intendente. Para eso es, señor Presidente, que traigo a colación las palabras del Intendente Ehrlich cuando estuvo en esta Junta Departamental ‑también convocado a Sala‑ y decía textualmente que venía “a reiterar, a reafirmar su profundo compromiso de trabajo conjunto entre el Legislativo y el Ejecutivo Comunal en toda circunstancia, en particular en circunstancias como ésta, en la que en forma conjunta debemos asumir nuestras responsabilidades frente a la ciudadanía”. Evidentemente, el Intendente tendrá alguna cosa más importante que hacer, y en esta oportunidad le ha vuelto a dar la espalda a la Junta Departamental de Montevideo, el órgano de contralor por excelencia, en el que están representados todos los montevideanos, todos.

 

Hecha esta aclaración, señor Presidente, quiero saludar la presencia de los Directores y asesores presentes: el señor Rocco, en nombre de la Dirección de Desarrollo Ambiental, y el señor Pereyra, Director de Limpieza, así como a sus asesores.

Empecemos a hablar de la situación actual del cuidado de las aguas superficiales. Evidentemente, todos los efluentes líquidos provenientes de las Usinas 6, 7 y 8 deberían ser vertidos a la red de saneamiento cumpliendo con los parámetros de calidad de agua que se establece en el Decreto del Poder Ejecutivo N° 253/79 y sus modificaciones. Estos líquidos deberían ser bombeados, mediante su correspondiente línea de impulsión, al sistema de saneamiento. En caso de fallas en la planta de bombeo, deberían ser trasladados en camión barométrico a una planta de vertido. Para evitar la contaminación de los cursos de agua en las superficies se debería minimizar la concurrencia de aguas provenientes de las lluvias hacia otro lugar, donde ocurren los lixiviados. Lamentablemente, ahora, en este momento, la Intendencia de Montevideo está haciendo todo lo contrario a lo que dije que debería hacer.

 

El ingeniero Garino, del Departamento de Desarrollo Ambiental ‑aquí presente‑, cuando estuvo en la Comisión ‑hace muy pocos días, precisamente el 8 de mayo del año en curso‑ decía ‑esto es textual‑: “Ahí se puede ver la Cañada de las Canteras, que atraviesa la zona marcada con el número 5. O sea que es una cañada afluente del arroyo Carrasco. Camino Cepeda ‑que quizás está marcado en el mapa‑ es una divisoria de cuenca; está prácticamente en la zona de puntos altos. La Usina 8” ‑aclaraba‑ “pertenece a la cuenca de otra cañada del arroyo Carrasco ‑la cañada Juan Díaz‑, que cruza Colastiné. Colastiné es el camino que llega a Felipe Cardoso que está más hacia el noreste, y cruza justo por donde está nuestro terreno. O sea que esas son las dos cañadas que hoy en día reciben lixiviados de los rellenos sanitarios”.

 

A nuestro juicio ‑y sabemos que los expertos en la materia coinciden con nosotros‑, esto es una falta muy grave.

 

En el artículo 45 del pliego de licitación, que habla de las faltas y penalizaciones, verá usted, señor Presidente, que la Intendencia considera faltas no realizar el mantenimiento y conservación de las instalaciones y equipo de acuerdo con lo requerido, y no realizar la higiene de las instalaciones y equipo, también de acuerdo con lo requerido. Yo invito a que cualquier montevideano concurra a la Usina 8 ‑que es la que está operativa‑ para ver el estado en que la Intendencia tiene estas instalaciones.

 

Agrega después lo que podría ser una falta grave en que incurriera quien gane la licitación. Hace notar que no compactar los residuos, cumplido el plazo máximo especificado y siempre que el incumplimiento supere el 10% del ingreso diario de residuos, se considera una falta muy grave. No cumplir con el tapado diario exigido y realizar el vertido de lixiviados al colector sin haber cumplido con los parámetros de la legislación, se consideran también faltas muy graves.

 

            Entonces me pregunto: ¿y ahora qué? Porque ahora la Intendencia, como les decía anteriormente, vierte los lixiviados en forma directa a zonas no autorizadas, por ejemplo. Todos los días vemos camiones barométricos ‑algunos pertenecientes a empresas privadas y otros pertenecientes a la División Saneamiento de la Intendencia‑ descargando todo lo absorben de las bocas de tormenta directamente en las cañadas a las que hacía mención anteriormente. Entonces, señor Presidente, la Intendencia estaría incumpliendo en forma reiterada, cometiendo faltas graves y muy graves, según lo que reza el pliego de la licitación.

 

            Con respecto a la cobertura que se le debería dar a estas canteras para evitar, por ejemplo, el tema acuciante de los vectores, entendemos que al término de cada jornada de labor se debería proceder a efectuar la cobertura sobre todo de los residuos depositados en cada celda, incluyendo los taludes, con una capa arcillosa de un espesor de 20 centímetros. Esta cobertura diaria tendría el propósito de impedir el ingreso de agua de lluvia y la consiguiente generación de líquido lixiviado.

 

            Habría que tratar de evitar la emanación de olores para controlar la proliferación de aves, vectores, insectos, roedores, y crear un ambiente apropiado. Ahora no hay cobertura, señor Presidente; hace un año y medio que las Usinas 6 y 7 no están operativas, están cerradas, pero ‑insólitamente‑ la basura aún permanece expuesta.

 

            Analizada la situación actual y la forma como es manejada por la Intendencia de Montevideo, es interesante destacar las preguntas que han realizado algunas de las personas que intentan licitar. A modo de ejemplo, podemos decir que una persona preguntó a la Intendencia si disponía de las características físico-químicas del percolado actual y si se le podía suministrar una copia, y la respuesta fue que no tiene información. Otra de las preguntas elocuentes es si la Intendencia disponía de estudios de percusión en la Zona 2 y si se podía acceder a los mismos, y la respuesta volvió a ser negativa: no existen cateos de percusión. Otra consulta también ilustrativa es la que un posible licitante hace a la Intendencia en cuanto a que sería muy importante disponer de un relevamiento planialtimétrico actualizado del relleno sanitario y detalle de la infraestructura ya realizada, áreas disponibles para las nuevas instalaciones, de existir restricciones de la Intendencia Municipal de Montevideo. Los mismos deberían especificar áreas disponibles para los módulos nuevos y la futura planta de tratamiento de efluentes. Pide que se incluya relevamiento planialtimétrico, saber la dirección de los drenajes naturales de los canales y de las obras existentes. Se pide a la Intendencia que suministre esa información, y la respuesta vuelve a ser negativa. Señor Presidente: no se dispone de información, y estamos hablando de cosas bastante obvias, como no poder disponer de un plano sobre la infraestructura que se ha realizado o de las áreas disponibles para los nuevos módulos.

 

Tampoco hay información sobre los estudios hidráulicos, hidrogeológicos de los sitios, incluyendo las cotas de inundación, perfil litológico, zonas de préstamo cercanas, potenciales de acuíferos. Son preguntas obvias que se le hicieron a la Intendencia y que lamentablemente no pudo responder. Esto habla de la situación con la que se ha manejado hasta el momento la Intendencia capitalina.

 

            Luego le dicen que sería conveniente contar con el informe referente a la conformación actual de los módulos A y B de la Usina 8, así como de la distribución horaria del ingreso de los residuos, para el dimensionado de los equipos. Fíjese la respuesta que da la Intendencia: con respecto a la conformación del relleno sanitario no hay información disponible. Preguntan también en este caso por algo bastante elemental y la información no se posee.

 

            Sobre las Usinas 6 y 7, que son las que no están operativas, consultan si hay algún estudio topográfico, y la respuesta es que no se dispone de planta topográfica.

 

            Son preguntas obvias, señor Presidente.

 

            Todo esto nos va a ayudar a comprender, a mi juicio, la irresponsabilidad con que se ha manejado la disposición final de residuos, la precariedad con que se trabajó y con que se trabaja aún hoy.

 

También es una demostración de lo mal que se trabaja en materia de disposición final de residuos el Capítulo IV de la licitación, cuando se refiere a la remediación de las Usinas 6 y 7. El artículo 1º, señor Presidente, habla de la conformación del perfil del relleno. Dice que se remediará el perfil de relleno sanitario, acondicionando la actual topografía hacia una nueva, que permita la correcta evacuación de las aguas superficiales. Deberá realizarse una remediación de las pendientes, corrección de taludes y realizar un correcto sistema de escurrimiento de pluviales. Se deberá justificar mediante los cálculos apropiados la estabilidad del relleno y de los taludes con la solución propuesta teniendo en cuenta la generación de gas y lixiviados. Acá surge un dato que es muy importante: se habla de la inestabilidad de los terrenos. Tanto la Usina 6 como la 7 tienen una gran cantidad de gas y de lixiviados que generan justamente la inestabilidad de los terrenos. Las pendientes, como pudimos ver, están muy mal hechas, los taludes también, y faltan los canales para que escurran los pluviales.

 

Hablando de la cobertura, que decíamos antes que es tan importante, y referida también a las Usinas 6 y 7, la licitación dice que se deberá realizar una cobertura de material arcilloso, de baja permeabilidad, para evitar el escape de gases al exterior. Quiero aclarar ‑después lo analizaré más en profundidad‑ que estos gases que escapan hoy en día son los que provocan el famoso efecto invernadero y el problema de la capa de ozono. Se dice, además, que el suelo utilizado para la construcción de estas capas será adecuadamente distribuido, compactado y perfilado, y que luego se colocará una capa de 20 centímetros de suelo fértil, sembrando una capa vegetal. La superficie resultante deberá ser uniforme.

 

            Esto sería lo ideal, pero ¿qué ocurre hoy? La cobertura es inexistente. Ustedes pueden apreciar que tanto la Usina 6 como la 7 están como peladas; deberían tener la cobertura de pasto que no tienen. Y más grave aún es que a un año y medio de estar cerradas ‑si ustedes van lo podrán ver‑ los residuos todavía permanecen expuestos.

 

            Con respecto a la caminería existente dentro de las usinas, solicitan que se construya la necesaria y restaurar la existente para generar las condiciones adecuadas para una correcta circulación, mientras se realizan las obras de cierre.

 

            Con respecto a los drenajes, también dicen que se deberán determinar las cuencas locales de aguas pluviales de manera de realizar un correcto sistema de drenajes; que se construirá un sistema de captación de lixiviados; y que los lixiviados captados se transportarán por barométrica, bombeo o conducciones por gravedad a la planta de tratamiento. Entonces, volvemos a lo que decía anteriormente, ahora o hasta el momento, ¿qué pasó? No hay cobertura. La caminería ‑cualquiera puede comprobarlo‑ es muy mala. Nos decía un ingeniero que trabaja en la Usina de Felipe Cardoso que cuando vienen camiones con escombro lo utilizan para hacer los caminos, porque si no corren el riesgo de que en días de lluvia los camiones terminen empantanados.

 

            Los drenajes ‑como hemos podido ver‑ en la actualidad son inadecuados o inexistentes. Pero a modo de ilustración voy a ofrecer las palabras de la ingeniera Alejandra Bentancur, quien también concurrió a la Comisión de Higiene y Medio Ambiente de esta Junta Departamental el 13 de junio de 2006, y es una opinión más, señor Presidente, que pinta la realidad en la cual se encuentran las usinas de disposición final de residuos.

 

            La ingeniera decía: “El relleno a cielo abierto, tal como está ahora, despide olor. Por más que se haga el tapado adecuado, los gases siguen yendo a la atmósfera y generan olor; siempre que nos acercamos al relleno sentimos olor a putrefacción”.

 

            “En la clausura tenemos un impacto visual positivo, porque ese relleno va a estar remediado”. Pero luego agrega un dato importante, y habla del riesgo. Entonces, explica que si se clausuran las Usinas 6 y 7  “va a aumentar la seguridad laboral, que es otro impacto altamente positivo. Ahora se corre el riesgo de que haya explosiones o incendios”. Esa es una opinión calificada: es una ingeniera, por consiguiente, es una persona que entiende del tema.

 

            Hablemos de la parquización, señor Presidente, que es otro tema importante que hace a la recuperación del terreno. Debería realizarse la implantación de un manto vegetal permanente. ¿Por qué? A los efectos de minimizar la erosión hídrica y de lograr un correcto acabado del relleno. Conjuntamente con el cierre perimetral, que hoy es inexistente, debería realizarse la implantación de una cortina vegetal que impida la circulación de vientos y contribuya a la estética del lugar. Yo me pregunto: ¿cómo se pueden tener las Usinas 6 y 7 abiertas, contaminando el aire a través de los vectores, a través de las cañadas que cruzan por la zona, contaminando el arroyo Carrasco, el Río de la Plata y la playa Carrasco?

 

            El Capítulo V del pliego, señor Presidente, también esclarece o reconoce los niveles de contaminación que hay en la actualidad. En el artículo 1º, al hablar de la situación actual, se dice concretamente que los rellenos 6 y 7, en los cuales no se depositan residuos desde enero de 2006, no poseen sistema inferior de drenaje de lixiviados, ni membrana inferior ‑quiere decir que la tierra está absorbiendo todos los líquidos que genera la basura‑; los líquidos se escurren por una serie de canales vertiendo directamente a la cañada de las Canteras. Este es otro aporte, otro reconocimiento que en este caso hace la propia Intendencia Municipal en forma institucional.

 

            Aclaremos que la Usina 6‑7 tiene alrededor de 6:000.000 de toneladas métricas de residuos sólidos en un área aproximada de 30 hectáreas. Esta usina fue construida mediante una excavación de cuatro metros de profundidad bajo el nivel existente, y no cuenta con recubrimiento inferior o sistema de colección de lixiviados. El recubrimiento final de la Usina 6‑7 en realidad consiste en una combinación de residuos y suelo para nivelar el área; la planta alta de la Usina 6‑7 no tiene cobertura intermedia; tiene ‑como decía‑ residuos expuestos.

 

            Dijimos que hace un año y medio que está cerrada. Entonces, quiero decir a las autoridades de la Intendencia, a los Directores que están en el tema, que es hora de terminar con la contaminación que han provocado a la zona en la cual tiene influencia la Usina 6‑7. Creo que hay que tomar esta decisión de una vez y para siempre.

 

            En el pliego de licitación también se habla de las obras a realizar y son datos que provienen siempre del Ejecutivo Comunal, pero a través de Directores, a través de ingenieros, a través de la Intendencia como institución. Fíjese que en este caso, cuando se habla de lo que se debería hacer con la Usina 6‑7, entienden que para remediarla habría que hacer la canalización, la captura y la salida de lixiviados hacia una planta de tratamiento, los líquidos que se generan en la Usina 6‑7 deberían ser colectados, deberían ser tratados. Todos los efluentes líquidos provenientes de las actividades de este emprendimiento, excluidos los pluviales, deberían ser vertidos a la red de saneamiento mediante bombeo, cumpliendo con los parámetros de calidad de agua que la normativa indica para el vertido a colector. Las aguas servidas generadas por las instalaciones en todo el emprendimiento deberán ser vertidas al sistema de saneamiento utilizando el mismo sistema de bombeo del efluente de la planta de tratamiento de lixiviados.

 

            No me quedan claras las razones por las cuales se depredó el medio ambiente. Lo que están pidiendo ahora es lo correcto; lástima que hasta el momento no se haya hecho. Por supuesto que de esto estuvieron informados los Intendentes; toda esta depredación del ambiente contó con la anuencia de los Intendentes de Montevideo.

 

            Es ilustrativo, señor Presidente, recurrir a la opinión de un experto, el ingeniero Garino. Él explicaba en la Comisión de Medio Ambiente qué eran los lixiviados; decía que en el proceso de descomposición de la basura se generan líquidos, que son los lixiviados, que también se generan gases, y que hay que hacer una gestión adecuada de esos dos efluentes. Para eso hay que instalar todo un sistema de drenaje para los efluentes líquidos, los lixiviados, y hay que tratarlos. Para que se hagan una idea, vamos a decir algo que es muy ilustrativo: el lixiviado es un líquido similar a los efluentes domésticos de agua negra, nada más que cinco o seis veces más cargado en su concentración. Entonces, hay que tratarlos antes de verterlos al lugar disponible para la disposición de los líquidos. Lamentablemente, reitero, hoy se vierten directamente a los arroyos y a las cañadas que pasan por la zona, luego van dirigidos al arroyo Carrasco y en última instancia al Río de la Plata. Si ustedes observan una toma aérea del Río de la Plata, verán que a la salida del arroyo Carrasco el agua es sensiblemente más oscura, es negra; eso es por la gran contaminación que se le ha provocado.

 

            Hablando de estos líquidos altamente contaminantes, los lixiviados, hay una pregunta que hace un posible licitante a la Intendencia. El señor le pregunta concretamente cuál es la cantidad en metros cúbicos del percolado actual y cuál es el destino final de este líquido. La respuesta de la Intendencia de Montevideo es que no existen mediciones de los lixiviados; su destino es vertido a los cursos de agua. Lo que puedo rescatar de acá es que lo reconocen, pero el grado de contaminación que se provoca es alarmante. Puedo entender que hay hasta cierta impunidad en el manejo que se ha hecho del medio ambiente, por lo menos en esa zona, que hoy es el tema en discusión.

 

            El Laboratorio de Calidad Ambiental, que depende, justamente, del Departamento de Desarrollo Ambiental, en parte del análisis que ha hecho del tema, dice: “Para el arroyo Carrasco se observa una estacionalidad invierno-verano pronunciada, estando la calidad del agua afectada no solamente por los aportes (saneamiento, residuos sólidos); esto conlleva a que en el arroyo la presencia de nutrientes de materia orgánica provoque un deterioro notorio en la calidad del agua. Durante el período estival los valores de OD, DBO y coliformes fecales en las estaciones ubicadas en Gral. French y sobre Av. Italia, en general, no cumplen con la legislación vigente”. Habría que preguntarse por qué no cumplen y quiénes son los responsables.

 

            Es así, señor Presidente, que luego el mismo Laboratorio de Calidad Ambiental de la Intendencia habla acerca de la situación actual en la cual se encuentran las cañadas de la zona, y refiere a que: “Por su parte, las cañadas Chacarita y Canteras presentan valores de DBO, amonio y coliformes fecales superiores al estándar clase 3”, y para explicar las razones, dice: “debido a los distintos aportes de residuos sólidos, efluentes y lixiviados que ambas reciben en el trayecto”. Agrega: “Se han registrado ocasionalmente valores muy superiores a los permitidos. Las aguas en algunos casos llegan a ser tóxicas”. Esto no es una opinión mía ni un invento: es información de la propia Intendencia de Montevideo y de sus servicios técnicos.

            Luego, el mismo Laboratorio presenta un cuadro que se refiere, por ejemplo, a la cuenca del arroyo Carrasco y del curso, en primer lugar, de la cañada Chacarita ‑que es la cañada que atraviesa las usinas‑, y como problemas identifica los residuos sólidos, los efluentes domésticos y los efluentes industriales. En la misma cuenca del arroyo Carrasco, pero en el curso de la otra cañada, que se llama cañada de las Canteras, el Laboratorio de Calidad Ambiental identifica como problemas los residuos sólidos y los lixiviados vertidos por la Intendencia.

 

Se hizo también ‑y sirve para ilustrar esta problemática, señor Presidente‑ un estudio de prefactibilidad por parte de la empresa SCS Ingenieros, que refería al tema de la recuperación de biogás. Fue hecho en junio de 2005, y con referencia a la Usina 6‑7 explicaba: “La altura del tirante de dichos módulos es de 32 metros, y dadas las pendientes generadas, el escurrimiento de las precipitaciones es conducido a través de las cunetas. Las infiltraciones generan niveles altos de lixiviados”. Claro, en estas canteras, al no tener la cobertura necesaria, el agua se infiltra. Después agregaba: “Aquellos lixiviados que emigran al exterior ingresan al sistema de cunetas para diluirse luego en la cañada limítrofe situada al pie del camino perimetral. Aguas abajo y a unos 700 metros está bombeada al sistema de alcantarillado de la ciudad”. O sea que ahí también empieza a sufrir el saneamiento, ya que recibe líquidos lixiviados que no tienen el correcto tratamiento que debería dárseles y no se les da, provocando un daño importante.

 

Entonces, es otra opinión coincidente que narra la mala gestión que se ha realizado en materia de disposición final de residuos, opinión que se suma a la de los ingenieros, funcionarios de la Intendencia, que visitaron las Comisiones en esta Junta Departamental. Asimismo, la Intendencia también lo reconoce en el pliego de la licitación cuando habla de las posibilidades o formas de remediar esta situación.

 

No se sabe la cantidad de lixiviados que tienen dentro los rellenos; no hay estudios topográficos de la zona; no hay estudios hidráulicos; no se sabe la composición del relleno; no hay detalles de la infraestructura. La consultora que también trabajó en la zona ha dado su opinión coincidente con las anteriores; también el Laboratorio de Calidad Ambiental ha demostrado con datos irrefutables la contaminación provocada. Todos coinciden o hablan del mal manejo de la usina, de la contaminación, del daño provocado al medio ambiente, del vertido directo de lixiviados y de la contaminación importante que se genera, lo que después vamos a analizar a través de los vectores.

 

            El tema de los gases que genera la basura es un tema aparte, y seguramente preocupa a todos. En el Capítulo VI del pliego, cuando se habla del sistema de captura de biogás, sistema de captación y tratamiento de los gases, dice: “Los gases que se generen en los rellenos (Usinas Nº 6, 7 y 8) deberán ser captados mediante cañerías.

 

“Deberán contemplar la combustión de los gases captados mediante quemadores apropiados y proponer la alternativa de generación de energía eléctrica.

 

“De tal manera que la IMM se encuentre en condiciones de que se acrediten los certificados de Reducción de las Emisiones dentro del mecanismo de desarrollo limpio”.

 

Siempre me gusta recurrir a las opiniones de los expertos en el tema, de la gente que conoce profundamente por experiencia y por preparación, y tanto el pasaje de las dos ex Directoras como el de los ingenieros por la Comisión de Medio Ambiente y Salud fue más que ilustrativo. Cuando hablaron, justamente, del tema de captar los líquidos o esos gases, decían: “Los gases, más allá del tema del mecanismo de desarrollo limpio” ‑después veremos lo que es‑ “o de efluentes, hay que captarlos, porque no captar los líquidos o gases del relleno puede llevar a que se vuelvan inestables estructuralmente”. Es lo que decía antes, y esta opinión calificada es del ingeniero Garino. Entonces, además del riesgo que provocan los gases por el efecto invernadero que producen, existe un riesgo estructural al no captarlos; el terreno se vuelve irremediablemente inestable.

 

            Vamos a entrar, señor Presidente, en el tema del control de los vectores; luego veremos que en la actualidad permanece fuera de control. Lo que está bien es lo que expresa el pliego de la licitación, lo que se va a pedir al futuro contratista ‑lo tendría que hacer la Intendencia, pero… en fin‑; y dice así: “Será responsabilidad del contratista eliminar y evitar la presencia de aves en el relleno, para lo cual tomará las medidas operativas adecuadas para desestimular su presencia y ahuyentar las remanentes. El contratista tendrá a su cargo el control de roedores. El licitante deberá especificar en su oferta el programa de control, incluyendo el detalle de los productos a utilizar, los lugares y la frecuencia con que se ejecutará dicha tarea. El contratista deberá evitar la proliferación de insectos vectores dentro del predio. Para tal fin, efectuará periódicas desinfecciones. El licitante deberá especificar en su oferta los productos y equipos a utilizar y la frecuencia con que se ejecutará dicha tarea. El contratista presentará al contratante los certificados de desinfección y desratización otorgados por la empresa que ejecute esas tareas”. Esto es correcto. Quisiera ver, señor Presidente, cuál es el control de roedores que se hace en la actualidad, cuál es el programa de control, incluido el detalle de los productos que se utilizan, y qué se hace para evitar la proliferación de insectos. Asimismo, quisiera ver los certificados de desinfección. Evidentemente, no existen, porque esas tareas no se realizan en la actualidad.

 

Con respecto al control de olores, dice que se deberá realizar permanentemente un estricto control del nivel de olores que se produzcan por las operaciones del relleno sanitario. La Dirección del contrato llevará a cabo la supervisión in situ de los trabajos que se efectúen.

 

En materia de control de ruidos, ¿qué es lo que se debería hacer? Se debería realizar permanentemente un control del nivel de ruidos producidos por las operaciones; no se deberían percibir ruidos molestos en el entorno de las instalaciones.

 

            En cuanto al material particulado, se solicita al contratista que controle su dispersión por acción del viento, tanto dentro como fuera del predio.

 

¿Qué ocurre hoy, señor Presidente? ¿Cómo se maneja la Intendencia en este momento? Fíjese usted que hoy el olor es insoportable. Hemos leído las opiniones de ingenieros funcionarios de la Intendencia, y todos coinciden en que el olor es insoportable. No lo digo yo; lo puede comprobar cualquiera. El ruido, el que sea necesario. Y en cuanto al material particulado o polvo que vuela en la zona… bueno, esto depende del viento; si hay mucho viento y usted concurre, podrá comprobar que sale tapado de polvo. No existen controles. Son problemas existentes y de muy fácil comprobación.

 

Además, está el papel que juega el vector aves; digo esto porque a tres kilómetros de las usinas está el Aeropuerto Internacional de Carrasco. Un candidato a licitar que se fija en este tema pregunta a la Intendencia si existen conflictos con el Aeropuerto Internacional de Carrasco, y la Intendencia le responde que se han recibido algunas notas de la Dirección Nacional de Infraestructura Aeronáutica en las que se plantea la inquietud por la presencia de aves en el entorno. Asimismo, en un pasaje de su intervención, la ex Directora Alejandra Ostria hace mención a la significación que tiene la cantidad de gaviotas que hay en la zona. Ella decía, cuando mostraban la presencia del vector: “Esta es nuestra situación de operación. Habrán observado la importante presencia de aves. Ustedes saben que la gestión de los residuos en el relleno debe tener un manejo del control de vectores ‑entre ellos, ratas, aves‑ y olores, y nuestra realidad indica que, dada nuestra imposibilidad ‑muchas veces‑ de cobertura diaria, el control de los vectores esté un poco fuera de control. Aparte, por la ubicación del relleno, sirve de alimentación a las gaviotas, que tienen su área de reproducción en la Isla de las Gaviotas. Siempre decimos (...) que las estamos engordando.”

 

Luego, el mismo día ‑el 8 de mayo‑, la Directora Ostria, con referencia al problema de tener el Aeropuerto cerca y el vector gaviota descontrolado, dijo que “la ubicación actual de la disposición final en Felipe Cardoso ‑donde recibimos el 84% de los residuos generados en toda el Área Metropolitana‑ no es la más adecuada, dado que genera riesgos para el tránsito aéreo: estamos sólo a tres kilómetros del Aeropuerto de Carrasco”. Y agregaba un comentario elocuente: “Ustedes habrán escuchado ayer” -se refería al 7 de mayo‑ “en el informativo un accidente ocurrido a un avión de PLUNA, por suerte no en el Aeropuerto de Carrasco sino en Río. Habrán visto lo que puede causar un ave en una turbina de avión. Por suerte, hasta ahora no hemos tenido una desgracia de ese tipo, pero no estamos libres de esto porque estamos muy cerca ‑me refiero al vector gaviota‑ del Aeropuerto de Carrasco...”.

 

Yo me pregunto, señor Presidente, qué se espera para tomar una decisión. ¿Se espera que ocurra un accidente? Hay que tener en cuenta que los aviones, cuando van buscando pista, cuando están bajando, son mucho más vulnerables porque vuelan muy bajo, prácticamente rasante, y disminuyen la velocidad.

 

Señor Presidente: yo, en este momento, deslindo la responsabilidad que me pudiera caber como Edil Departamental en algún momento si ocurriera un accidente.

 

Con respecto a los residuos industriales y a los de obras civiles, las Directoras explicaban la problemática generada hasta el momento y expresaban: “...no existe en Uruguay una infraestructura adecuada para el manejo de los residuos industriales peligrosos”. Después, agregaban: “Esto perjudica el desarrollo industrial, ya que lo que mencionaba anteriormente funciona como una barrera para la colocación de productos (...) Los residuos de obras civiles” ‑también pueden ser los escombros‑ “presentan grandes deficiencias ‑por lo que les decía antes‑, ya que hay una falta de responsabilidad tanto del transportista como del generador, y de un control efectivo sobre la gestión de estos residuos, lo que ha dado lugar a la proliferación de vertidos incontrolados e indiscriminados en lugares próximos a asentamientos irregulares con fácil acceso para vehículos, y en márgenes de carreteras, caminos y ‑lo más importante para nosotros‑ cursos de agua”.

 

            Quien les habla, en la Comisión de Medio Ambiente le hizo una pregunta a la Directora Ostria acerca de un depósito de residuos en el que se tira escombro, basura, cualquier cosa, y que insólitamente está ubicado frente al predio que es de propiedad de la Intendencia, en la calle Felipe Cardoso. Quien va de sur a norte por Felipe Cardoso ve que a mano derecha están las Usinas 5, 6, 7 y 8 para la disposición de residuos, y a mano izquierda está la otra usina, la clandestina, en la que se tira cualquier cosa. La Directora me respondió con una fuerte dosis de honestidad. Me dijo: “En cuanto al tema del relleno frente al sitio de disposición final, por supuesto que lo vemos y que sabemos que no debe ser así. También hay otros rellenos en otras partes de Montevideo producto de la actividad indiscriminada de algunos transportistas de residuos que no vuelcan donde deben”.

 

Luego habló del proyecto volquetas ‑no sé en qué habrá quedado‑, que según ella iba a empezar a solucionar parte de este problema, y de crear un cuerpo inspectivo para sancionar a las personas que incumplan con esto. Ya que no se hizo, nosotros entendemos que hay que hacerlo, que no hay que seguir esperando más. Hay varios sitios, como dicen los Directores, de disposición final de residuos de Montevideo, en los que se tira cualquier cosa: residuos de obras civiles, industriales, sólidos, lo que venga.

 

Usted sabe, señor Presidente, que Montevideo tiene un Plan Director de Residuos Sólidos. El préstamo del BID para el financiamiento se firmó en el año 1996; estaba dentro del Plan de Saneamiento III. Ahí se llevó adelante el estudio del Plan Director de Residuos Sólidos para Montevideo y el Área Metropolitana. Los ingenieros que estuvieron presentes en las Comisiones representando a la Intendencia de Montevideo decían que el Plan Director de Residuos Sólidos, que había culminado en el año 2005 ‑luego de problemáticas que no viene al caso mencionar‑, había abarcado todo tipo de residuos, como los que quizá surgieron de la categorización que había realizado la Directora Ostria en su presentación. Hablábamos de residuos sólidos urbanos, residuos sólidos industriales, residuos sólidos hospitalarios, residuos sólidos de obras civiles y residuos sólidos especiales.

 

            La consultora que trabajó en el tema era una firma alemana, la consultora Fichtner. Lo importante es lo que surgió del trabajo que llevó a cabo esa consultora. El primer resultado que surgió cuando se empezó el estudio fue que claramente había una alta informalidad en todas las áreas de residuos sólidos, mirándolo tanto por categoría de residuos como en lo que hace a su gestión. Es decir que no sólo estamos acostumbrados a la informalidad en la parte de recolectores informales ‑eso lo podemos ver a diario en Montevideo‑, sino que la informalidad es generalizada. Eso traía como consecuencia que hubiera una disposición final de residuos informal. Evidentemente, lo que se puede apreciar hoy en Montevideo es que se tira basura en cualquier lado, de todo tipo, y no pasa absolutamente nada.

 

            Ahora, señor Presidente, voy a entrar en el tema del reciclaje que se hace en las usinas de disposición final de residuos. A mi juicio, es un tema muy importante. Se han hecho cosas, pero también debo decir que en el lugar de los hechos pude comprobar que la cooperativa que trabaja o que recicla de los desechos lo que puede, trabaja en condiciones paupérrimas, porque trabaja a la intemperie, porque los residuos se tiran en el piso, porque no hay una cinta transportadora. Lo aceptable sería que el proceso se llevara a cabo en un lugar cerrado, con una línea mecanizada de selección manual, y en condiciones higiénicas y ambientales adecuadas. Creo que se debería volcar en una plataforma de descarga y que, previo a pasar por una tolva, ingresara a la cinta de clasificación.

 

            En algunos lugares se ha dicho que la gente que ingresa a clasificar residuos no es responsabilidad de la Intendencia. Antes lo hacían directamente del volcado de los camiones; ahora tienen un terreno aparte. Yo estoy convencido de que es un problema social. He podido comprobar que Intendencias con un presupuesto muchísimo más reducido que el de Montevideo también hacen una inversión social que, de repente, no les correspondería. Me refiero a Intendencias del Interior, que tienen un presupuesto hasta diez veces menor que el de Montevideo y que, sin embargo, colaboran con el vecino y manejan de otra forma el tema de los recicladores que ingresan a los terrenos de disposición final de residuos.

 

            Como aporte, señor Presidente, digo que se deberían mejorar los vestuarios y los servicios higiénicos ‑tanto los masculinos como los femeninos‑; se debería mejorar el salón comedor que tienen estos muchachos que integran esta cooperativa; se debería mejorar el área para el almacenamiento de los productos que logran reciclar; se debería construir una oficina ‑no sale mucho‑ para atender a los usuarios. Me parece que un tema importante ‑y que no cuesta nada‑ es darles ropa, porque me gustaría que vieran las condiciones en que trabajan. A mi juicio, la Intendencia, como institución, no puede permitir que estén sucediendo estas cosas en un terreno que es de su propiedad. Más allá de que tal vez desde el punto de vista jurídico no le corresponda, creo que en estos casos ‑y sé que muchos de los compañeros de los tres partidos que tienen representación en esta Junta Departamental van a coincidir conmigo‑ la Intendencia debe colaborar, ponerse al frente y dar una mano a esta gente.

 

            Otro tema es la situación de la maquinaria que tienen los trabajadores municipales para moverse dentro de las usinas. Por ejemplo, pude ver que hay una compactadora, que es una máquina que puede costar hasta U$S 400.000, que hace seis meses que está fuera de servicio porque no consiguen un repuesto. La ex Directora Ostria decía textualmente en la Comisión de Higiene y Medio Ambiente: “Nuestra maquinaria, que también debo decir es de bastante precariedad…” Luego, agregaba: “…Actualmente estamos trabajando con contratos de arrendamiento de obra debido a la situación que tenemos con nuestros propios equipos.” Los contratos de obra, tan fustigados en algún momento, es a lo que hoy recurre la Intendencia. También pudimos apreciar que el costo que se paga por hora por esta máquina es altísimo.

            La única información la pude conseguir el 29 de marzo, yendo al lugar de los hechos. Allí tenían activas dos topadoras y una privada. Pero fíjense lo que solicita la Intendencia a quien gane la licitación para desarrollar la misma función: martillo hidráulico; trituradora de escombros; dos topadoras, potencia 300 caballos de fuerza; una pala cargadora sobre oruga o neumático; una retroexcavadora; seis camiones volcadores, 7 m3; un camión regador; equipo generador de 150 watts; desmalezadora; equipo de fumigación; trituradora de cubierta; rodillo compactador autopropulsado; motoniveladora, mínimo 100 caballos de fuerza; vehículo liviano, utilitario, pick up, 4 x 4, doble cabina, cantidad: dos.

 

            Eso pega de frente contra la maquinaria que tienen hoy en día, que en la mayoría de los casos es vieja, es mínima, y en otros casos está fuera de funcionamiento desde hace seis meses, como dije recién.

 

            También me preocupa cuál es el plan de contingencia que tiene la Intendencia de Montevideo para operar dentro del predio de disposición final de residuos. Por ejemplo, en el caso de que un camión descargue allí material peligroso y no lo denuncie previamente al Laboratorio de Desarrollo Ambiental, ¿cuál es el plan de contingencia que prevea posibles interrupciones en la operación por cualquier circunstancia, no sólo por las gremiales? Me gustaría saber cuál es el plan de contingencia actual por el que se pueda proteger planificadamente al personal afectado a la planta, a las instalaciones y a los equipos, en caso de explosiones, de derrames de lixiviados, en caso de un posible desmoronamiento de los taludes, al ser terrenos inestables, como hemos demostrado. ¿Cuál es el plan de contingencia, ante accidentes ocupacionales, para funcionarios municipales y también para los recicladores que trabajan dentro del predio municipal? ¿Se capacita al personal para este tipo de situaciones? No, señor Presidente. ¿Cuáles son los equipos de acción inmediata para responder ante posibles contingencias, esto es: incendios, explosiones, contención de derrames? ¿Hay analizadores portátiles en Felipe Cardoso? No, no existen; no hay. ¿Cuál es el plan de contingencia ante los problemas causados al medio ambiente? Quisiera saber qué ocurriría si hubiera un gran escape de lixiviados en la temporada estival, que directamente vaya a las cañadas, al arroyo Carrasco, al Río de la Plata y a toda la franja costera. ¿Cuáles son los procedimientos actuales y qué medidas a adoptarse incluyen para reducir estos posibles daños? ¿Qué organización y coordinación de acciones hay? ¿Quién tomará las decisiones en caso de incendios, de explosiones, de desmoronamientos? ¿Cuál es el actual plan de contingencia sobre la infraestructura? ¿Sabe cuál es el plan de contingencia en la actualidad, señor Presidente?: ¡Sálvese quien pueda y que sea lo que Dios quiera!

 

            Si uno ingresa a la página de la Intendencia de Montevideo, en la parte que tiene que ver con el Departamento de Desarrollo Ambiental puede leer un texto que dice lo siguiente: “La ciudad y su ambiente. La Montevideo de hoy es el resultado de un proceso de cambios. A partir de 1990 el cuadro de fuerte deterioro urbano comenzó a revertirse fruto de una serie de factores diversos. ‘La asunción de un gobierno municipal con una orientación nueva, experiencia inédita en el país, despertó en la población amplias expectativas. El Municipio de Montevideo, por primera vez en más de treinta años, comenzó a jugar un papel activo en el proceso de constitución de la ciudad, ejercido tanto por medio de la actuación directa como por el papel normativo y regulador de la autoridad municipal y también por un nuevo protagonismo en el campo de la concentración de intereses diversos ocasionalmente contradictorios en lo público y en lo privado’”. Luego, referido a la creación en febrero de 1995 del Departamento de Desarrollo Ambiental, con claras competencias sobre el área, habla de medidas constantes en la gestión de limpieza, control de ruidos, control de efluentes industriales, etcétera, que apuntan a la conservación del ambiente. La Intendencia, evidentemente, ni siquiera llegó ‑y se demuestra hoy en las usinas de Felipe Cardoso‑ a controlar los efluentes que ella misma genera, efluentes que, como hemos dicho, libera directamente a las cañadas y a los arroyos de la zona. Por consiguiente, a mi juicio, el Departamento de Desarrollo Ambiental no está cumpliendo con los fines que llevaron a su creación, y, sin duda, señor Presidente, la Intendencia debería predicar con el ejemplo. ¿Con qué autoridad moral podemos nosotros, luego, exigir a terceros que cumplan y que no contaminen el medio ambiente si la Intendencia misma no lo está haciendo?

 

            Está claro, señor Presidente; las pruebas son irrefutables, son incontrastables: las Usinas 6, 7 y 8 contaminan, sin duda. Contaminan las cañadas, los arroyos y los ríos que están en la zona; contaminan el aire, al liberar gases que producen efecto invernadero; contaminan a través del olor, del viento; contaminan, también, a través de vectores; y toda esa contaminación viola artículos, decretos y leyes. Por ejemplo, el artículo 3º, que habla de los objetivos básicos de la política ambiental del Departamento, en el punto 3 dice: “La prohibición y/o corrección de actividades deteriorantes o susceptibles de deteriorar el ambiente.” Este, sin duda, es el objetivo básico de la política ambiental del Departamento. El punto 4 dice que otro objetivo es: “El control, reducción y/o eliminación de factores, procesos, actividades que ocasionen o puedan ocasionar perjuicios al ambiente, a la vida del hombre o de los demás seres vivos y otros componentes del ambiente”. Yo me pregunto si no es deteriorante para el medio ambiente esta forma de trabajo y de operar que tienen las Usinas 6, 7 y 8. La contaminación es gráfica. Entonces, se están contraviniendo claramente los puntos 3 y 4 del artículo 3º. Me pregunto si la disposición final hecha de esta manera no es un proceso o una actividad que ocasiona perjuicio al ambiente, a la vida de los hombres y de los seres vivos. Evidentemente sí, no hay duda, señor Presidente. Creo que hay que apostar a la generación de un modelo de desarrollo sustentable.

 

            Nos hablaba la ex Directora Ostria sobre las dificultades para exportar por no tener, justamente, la forma de demostrar adónde van los residuos industriales; vendría a ser algo similar a la posibilidad de generar una trazabilidad, como se hace con el ganado, pero a nivel de los residuos industriales. Fíjense si será cierto lo que han afirmado los Directores, los ingenieros y quien les habla ‑que simplemente me he remitido a leer y a visitar la zona en cuestión‑, que un posible licitante preguntó a la Intendencia Municipal de Montevideo si se está tramitando alguna acción contra ella por contaminación de aguas subterráneas o del propio suelo debajo del relleno, y agregó que, de ser así, puede entender que la Intendencia será la única responsable por esas acciones. La Intendencia le respondió que hasta la fecha no tiene conocimiento de acciones legales contra sí, pero hay que aclarar que el terreno es propiedad de la Intendencia; entonces, es difícil que la demanden. Agrega la Intendencia que por este motivo el pasivo ambiental se reconoce y se determinará, y que será responsable de las acciones realizadas por sí misma. Entonces, se asume que hay un pasivo ambiental; se asume, una vez más, que se ha contaminado.

 

            La pregunta que yo me hago es quién va a correr con los gastos en caso de que en algún momento exista una demanda. ¿Será otra vez el contribuyente montevideano, que termina pagando por errores cometidos por una mala gestión, en este caso, en materia de desarrollo ambiental a cargo de este Departamento?

 

Este Departamento, como decíamos, se creó hace doce años y, según la Intendencia, constituye una clara señal política de sus prioridades. Su tarea consistía en la gestión ambiental de Montevideo, comprendiendo el suelo, los recursos hídricos y la atmósfera. Yo quiero reafirmar que en este caso la cuestión ambiental no es prioritaria para este Departamento, a pesar de que a ella debe su creación. Contaminan por todos lados los recursos hídricos que tendrían que defender; contaminan el suelo que tendrían que defender, y contaminan la atmósfera que tendrían que defender. No se respeta lo que votó esta Junta Departamental. Los objetivos de la política ambiental para nuestro departamento, así como sus principios, fueron votados por la Junta el 30 de julio de 1992, más precisamente en el Decreto Nº 25.657, que luego fue reglamentado por la Resolución Nº 13.240, en el año 1993.

 

            El artículo 1º del Decreto dice: “El presente decreto establece los principios básicos de la política ambiental del departamento de Montevideo, sus mecanismos de formulación y aplicación, así como los principales instrumentos de gestión para la defensa, conservación y mejoramiento del ambiente con la finalidad de mejorar la calidad de vida de la población”

 

El artículo 2º dice: “(Principios). Los principios que regirán la política ambiental departamental serán los siguientes:

 

“El ambiente, los recursos naturales y culturales del departamento, constituyen parte esencial del patrimonio de éste y cumplen una función social, por lo que es de interés departamental su defensa, conservación y  mejoramiento.

 

“Las exigencias y necesidades del desarrollo económico‑social serán compatibilizadas con la de la política ambiental”.

 

Quiere decir que no se respeta lo que votó esta Junta; por el contrario, se viola en forma clara y sistemática. No se respeta tampoco la Constitución de la República, porque la Ley Nº 17.283, en su Capítulo I, Disposiciones Introductorias, dice: “Artículo 1º (Declaración).- Declárese de interés general, de conformidad con lo establecido en el artículo 47 de la Constitución de la República: a) La protección del ambiente, de la calidad del aire, del agua, del suelo y del paisaje. b) La conservación de la diversidad biológica y de la configuración y estructura. c) La reducción y el adecuado manejo de las sustancias tóxicas o peligrosas y de los desechos cualquiera sea su tipo. d) La prevención, eliminación, mitigación y la compensación de los impactos ambientales negativos. f) La formulación, instrumentación y aplicación de la política nacional ambiental y de desarrollo sostenible. A los efectos de la presente ley se entiende por desarrollo sostenible aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades”.

 

Dicha Ley habla de los derechos de los habitantes. Dice: “Los habitantes de la República tienen el derecho a ser protegidos en el goce de un ambiente sano y equilibrado”. Yo le pediría la opinión a los vecinos que viven cerca de las Usinas 6, 7 y 8 en cuanto a si se sienten protegidos por la Intendencia y amparados por la Constitución de la República.

 

            En el artículo 3º la misma Ley agrega: “(Deber de las personas).- Las personas físicas y  jurídicas, públicas” ‑y acá le cabe responsabilidad a la Intendencia‑ “y privadas tienen el deber de abstenerse de cualquier acto que cause depredación, destrucción o contaminación graves del Medio Ambiente.” En realidad, hoy la Intendencia a través de la disposición final de residuos está causando depredación, destrucción y contaminación grave al medio ambiente. Entonces, hemos visto que se violan los propios objetivos de creación del Departamento de Desarrollo Ambiental; se violan los decretos que en su momento emanaron de esta Junta, y también se viola la Constitución de la República.

 

            El día 5 de junio del año 2006 se logró un acuerdo sobre la disposición final de residuos, justamente el Día Mundial del Medio Ambiente, ¡vaya paradoja! El Presidente de la República, el doctor Tabaré Vázquez, anunciaba que, en el marco de las negociaciones que desde hace tiempo realizaban las Carteras de Industria y de Vivienda, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, y los Municipios de Canelones y Montevideo, se había alcanzado un acuerdo sobre la disposición final de residuos, cuya localización sería en Cañada Grande. Lo primero que queremos decir con respecto a este tema es que, lamentablemente, eso está muy lejano en el tiempo; sería una medida acertada, pero vamos caminando con pasos demasiado lentos.

 

El doctor Tabaré Vázquez, Presidente de la República, recordaba que al medio ambiente “el Uruguay lo ha cuidado exhaustivamente. Por algo tenemos la grifa ‘Uruguay país natural’”, y afirmaba que: “Todos hemos puesto lo mejor de nosotros para preservar este medio ambiente y este compromiso que adquirimos de mantenerlo y si es posible mejorarlo”. En el caso de Montevideo y en materia de disposición final de residuos, evidente y lamentablemente la Intendencia no ha hecho nada por colaborar con esta grifa de “Uruguay país natural”.

 

En esa misma reunión estaba presente el señor Intendente de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich, quien firmaba también este acuerdo. Él afirmaba lo siguiente: “Para nosotros es una gran satisfacción haber llegado a este acuerdo que tiene que ver con lo que es la disposición final de residuos, y es uno de los temas de gran relevancia, de gran impacto en la temática ambiental”. Yo coincido con el señor Intendente: es de gran relevancia e impacto en la temática ambiental, lo que lamento es que en el momento en que se va a tratar en esta Junta Departamental él no esté presente; me llama poderosamente la atención.

 

Explicó luego el Intendente que los problemas de disposición final acompañan el desarrollo de la sociedad, “por lo que pensar hoy en el desafío del Uruguay productivo nos tiene que hacer asumir plenamente el impacto ambiental que tiene esa propuesta, preparándonos para ese desafío”. Agregaba el Intendente que “… tenemos que asumir plenamente la problemática de la disposición final de residuos, tanto los domiciliarios como los industriales, con sus distintas variedades”. Agregaba que “… debemos cerrar las celdas de rellenos sanitarios en condiciones”. Fíjense lo que dice el Intendente Municipal de Montevideo: se refiere a las celdas que están en las Usinas 6, 7 y 8. “Debemos cerrar las celdas de relleno sanitario en condiciones totalmente compatibles con el medio ambiente, tratando los residuos de manera adecuada, para no contaminar los efluentes y finalmente aprovechando lo que puede ser la producción de biogás de los residuos”. Agrega: “Esperamos que Felipe Cardoso pueda mostrar rápidamente a lo que podemos llegar; luego, en Cañada Grande, de alguna manera mostrar a la ciudadanía que estamos asumiendo respuesta en forma responsable y a la que esperamos se sume con entusiasmo la adhesión ciudadana”.

 

            Yo lamento decir ‑es algo que pueden saber los que están en el tema‑ que en el caso de Cañada Grande la gente no quiere saber absolutamente nada, y esto es responsabilidad, entre otras Intendencias, también de la de Montevideo. ¿Por qué? Porque si se fijan cómo se ha tratado la disposición final de residuos, ¿quién va a querer que le pongan un basurero al lado, por más que le digan que se van a adoptar las medidas pertinentes y del caso?

            En esa misma reunión, el doctor Tabaré Vázquez recordaba sus momentos al frente de la Intendencia Municipal de Montevideo. Concretamente, recordaba cuando era Intendente y señalaba: “Sobre estos aspectos, y ya para terminar, quiero de alguna forma marcar la importancia que tiene esta acción que van a llevar en conjunto los gobiernos departamentales de Montevideo y Canelones, y el Gobierno Nacional”.

 

            Con respecto a los residuos domiciliarios, agregaba el doctor Vázquez: “Cuando llegamos a la Intendencia de Montevideo en el año 1990, recuerdo que uno de los dramas era la disposición final de residuos”. El Presidente agregaba luego: “Han pasado 15, 16 años de este tema, de este tema que estoy mencionando, y ustedes comprenderán entonces cuál debe de ser la situación en este momento crítica para este tema”. Yo coincido con el Presidente de la República; nosotros compartimos su opinión: la situación en materia de disposición final de residuos es crítica.

 

            Acá, señor Presidente, quiero abrir un paréntesis y hacer un reconocimiento a la ex Directora, a la maestra Alejandra Ostria; a la ex Directora de Limpieza, la profesora Diana Pérez, y a los ingenieros que estuvieron presentes en la Comisión de Higiene y Medio Ambiente el día 8 de mayo del año 2007. Cuando intervine en la Comisión dije a los representantes en ese momento de la Intendencia que entendía que hasta ese día la gestión era mala, y que era un momento crítico. La Directora Ostria me respondió textualmente: “La gestión ha sido mala. Sí, la gestión ha sido mala”. Y después agregaba: “Montevideo tiene la responsabilidad, por ser la capital, por tener la mayor cantidad de población concentrada y porque es la ciudad que tiene un Plan Director financiado por todos nosotros mediante endeudamiento externo, que forma parte del subproyecto B de Saneamiento III”, y debe mejorar. Me parece que hacer este tipo de reconocimiento es justo, más allá de que hoy no esté en el cargo que ocupaba en ese momento.

 

            La ex Directora Diana Pérez señalaba, con respecto al tema de la situación en que se encuentra la disposición final de residuos, que “los departamentos iban a tener que hacer ingentes esfuerzos para optimizar los recursos estatales y no darnos el lujo, en este caso puntual, de tener ‑como tenemos hoy‑ 19 basureros”.  “…estamos muy lejos de ser un relleno sanitario; un relleno sanitario como lo mostramos al final en las fotos…”. Habían venido munidos de un PowerPoint muy interesante, un trabajo muy bueno que por sobre todas las cosas demostraba las diferencias sustanciales que hay entre un relleno sanitario bien logrado y lo que tiene la Intendencia de Montevideo. Pero la misma Directora decía después: “Cuando uno se acostumbra a ver las lomas empieza a diferenciar entre un parque natural y un relleno sanitario; para aquel que no conoce el tema, simplemente son lomas verdes”. Quiere decir que uno puede ver un relleno sanitario bien logrado y un parque natural y no darse cuenta, o no encontrar diferencias.

 

            Luego hablaba sobre las plantas de tratamiento y la captación de gases, “…lo que nos parece que es absolutamente fundamental”. Reconozco también en la ex Directora Diana Pérez haber hecho esta crítica hacia la gestión que ha desarrollado hasta el momento la Intendencia de Montevideo. Y los ingenieros, funcionarios de la Intendencia, presentes también en ese momento, decían, en la misma Comisión, que a través de esta privatización que piensan llevar adelante se buscaba un cambio radical en la operación del relleno y usar las mejores tecnologías disponibles de hoy en día. “Esa es la idea. Hablamos de que hay que impermeabilizar el conjunto, tapar e impedir esas emisiones descontroladas de fluidos hacia fuera del relleno. Esa propia operativa es la que llevará a la disminución de la influencia de los vectores…” en la basura expuesta.

            Señor Presidente: quiero expresar que espero que el reconocimiento que hicieron estas dos ex Directoras por la muy mala gestión que llevó a cabo hasta el momento la Intendencia de Montevideo en materia  de disposición final de residuos no haya sido el detonante para que días después el Intendente las echara, las destituyera a las dos del cargo que ocupaban.

 

            Quiero hacer una propuesta para tratar de revertir la posición que ha adoptado la Intendencia de Montevideo, la cual pretende privatizar el servicio. El argumento privatizador utilizado hasta el momento es que no hay dinero. Nosotros decimos ‑y eso lo saben todos los Ediles‑ que la recaudación de la Intendencia en el año anterior fue sensiblemente superior a lo que esperaba; o sea que la recaudación es muy buena. El Intendente dijo en su momento que las obras que iba a hacer en Montevideo las iba a llevar a cabo a través de préstamos internacionales. Es así que se ha votado, hace muy poco tiempo, un préstamo para la fase IV del Saneamiento por U$S 220:000.000. En breve entrará el préstamo para la reformulación del transporte, lo que se ha llamado el Plan de Movilidad Urbana, que son U$S 120:000.000 más. Nosotros entendemos que la construcción de la nueva planta para la disposición final de residuos se puede hacer a través de estas dos formas.

 

            Una planta de última generación, según lo que nos han expresado nuestros técnicos, no podría exceder los U$S 11:000.000. Nosotros creemos ‑como dije‑ que se puede hacer a través de recursos propios o a través de un préstamo. Proponemos que continúe operando en el mediano y corto plazo en la planta que está ubicada en Felipe Cardoso, remediando, sin duda, la Usinas 6-7 y preparando las fosas C y D, porque Montevideo tiene lugar para disponer de sus residuos por muy poco tiempo más si no se hacen estas fosas en la Usina 8. Entendemos que hay que comprar la maquinaria suficiente y necesaria, y fundamentalmente prestar atención al tema de las compactadoras. Creemos que hay que construir una planta para la disposición final de los residuos de las obras civiles y así evitar la proliferación indiscriminada de escombros.

 

Creemos que hay que mejorar la planta de reciclaje que se encuentra dentro del predio de las usinas de la Intendencia, fundamentalmente por lo que decía: porque es un problema social y porque la Intendencia, como institución, no puede permitir que se recicle material en esas condiciones.

 

Creemos que hay que construir una planta de tratamiento de los lixiviados para evitar, justamente, los vertimientos, que en la actualidad se hacen en forma descontrolada.

 

Creemos que hay que apostar a un programa de divulgación y educación en materia ambiental referido, en este caso, a la disposición final de residuos. Se podría hacer a través de visitas guiadas para el público en general; se podría llevar escuelas y también dar participación a los vecinos de la zona.

 

Entendemos que se debe construir la planta de captura del gas que genera la basura, y en esto entiendo que se deben mancomunar esfuerzos con UTE, con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, con ANCAP y con el Ministerio de Industria y Energía, porque son los que están directamente vinculados al tema. Estoy convencido de que hay que apostar a energías renovables, al cambio de matriz energética; por otra parte, es lo que ha pedido el Poder Ejecutivo, el Presidente de la República. Basta con ver el costo que tiene el petróleo y, en el caso de las centrales que generan energía eléctrica y que funcionan con fueloil, el costo que le generan a UTE, y a través de UTE al Estado, y a través del Estado a todos nosotros. Tengamos en cuenta que el proyecto de captura de biogás cuenta con la aprobación, con el respaldo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático; que esa Convención se ratifica a través de la Ley Nº 16.517 de nuestro Parlamento Nacional, y que esto es amparado, legitimado luego por la Ley Nº 17.279, que aprueba el Protocolo de Kyoto. En el año ‘92 se crea ‑como dijimos anteriormente‑ el Departamento de Desarrollo Ambiental en la Intendencia de Montevideo; luego se firma la carta intención con el Banco Mundial para reducir estos gases que generan el efecto invernadero, y el 5 de diciembre de 2006 se firma el compromiso para la compra de un millón de certificados a un precio de € 7,5. Entonces, fíjense que si hoy estuviera construida la planta de quema del gas que genera la basura, en el año 2007 la Intendencia estaría cobrando, a través de los créditos de carbono habilitados por el Protocolo de Kyoto ‑si hubiera cumplido en tiempo y forma‑, € 1:770.065. Por otro lado, si se cumple este acuerdo que se firmó contribuimos y fomentamos la utilización de las energías renovables. Sería interesante ir a los números y a los estudios realizados. Quemados esos gases, que generan créditos de carbono, se hace rentable la puesta en marcha de la planta. En cuanto a la generación de energía eléctrica a través del gas, de la basura, según los estudios hechos en su momento la generación de energía eléctrica a través de la quema de los gases que genera la basura estaba en la frontera de la rentabilidad, pero en ese momento la tonelada equivalente de metano quemado se había cotizado entre U$S 3 y U$S 4, y en la actualidad se paga € 7,5: el doble. ¿Cuánto pagaría UTE hoy ‑por ejemplo‑ por kilovatio hora que ingresara a la red? Mucho más de lo que dijo que pagaría en su momento cuando se hizo el estudio. Entonces, ahora la generación de energía eléctrica a través de la basura también es rentable; además, entiendo que se debe sopesar la protección al medio ambiente.

 

Hay un dato muy interesante, muy ilustrativo, que se brindó a la Comisión de Medio Ambiente y Salud el 13 de junio del año 2006. Allí se decía que se estiman en 1:400.000 las toneladas equivalentes de carbono que se podrían generar. “El Banco” ‑por el Banco Mundial‑ “está manejando fondos europeos de compra de crédito de carbono de varios países de Europa, y en este momento la oferta de ellos es de € 6 la tonelada, que se multiplicaría por 1:000.000. Las 400.000 restantes quedarían libres para que la Intendencia las pudiera vender de alguna otra forma o, eventualmente, ampliar el contrato con el propio Banco en su momento”.

 

Agregaba este experto: “Para que tengan una idea del monto total, estamos hablando de 6 por 1:400.000” ‑que es la cantidad equivalente de carbono que se podría generar‑, “o sea que el monto de lo que potencialmente podría obtenerse hoy por la venta de los créditos sería de € 8:000.000 y pico (...)”. Eso consta en la versión taquigráfica; lo dijo el ingeniero Garino. Y después agregaba: “(...) de los cuales el Banco adelantaría € 1:300.000 y algo ‑sería alrededor de U$S 1:500.000‑ para pagar las obras o parte de las obras que son necesarias para poder captar el metano y, por lo menos, quemarlo”. Lamentablemente, todos estos proyectos han quedado en la nebulosa, no se han cristalizado a pesar de los anuncios reiterados.

 

Por ejemplo, tengo aquí las noticias del día emitidas por el Servicio de Prensa, Comunicación y Relaciones Públicas de la Intendencia de Montevideo, que anunciaban el proyecto de captura del biogás en varios diarios del momento y de la época. Lamentablemente, nos quedamos con los anuncios; como dije, no se cristalizaron.

 

Con respecto al pliego de la licitación, señor Presidente, quiero hacer algunos agregados. Debo decir que discrepo, por ejemplo, con el pago que se va a efectuar al contratista. El mismo pliego dice que el contratista recibirá como única retribución el pago del precio por tonelada de los residuos sólidos urbanos ingresados a la planta, multiplicado por la cantidad de toneladas ingresadas en cada mes a la Usina N° 8 durante la vigencia del contrato. Ese es un primer pago.

 

Segundo: “El pago del precio por tonelada de gas metano quemado en la operación de la planta de captación de biogás de las Usinas 6, 7 y 8, denominado PM, multiplicado por la cantidad de toneladas quemadas en cada mes durante la vigencia del contrato.

 

Además, tercer pago: “El pago de precio adicional por generación de energía eléctrica, denominado DPM, multiplicado por la cantidad de toneladas de metano quemadas mensualmente en la planta correspondiente durante la vigencia del contrato”.

 

Teniendo en cuenta los cálculos que han hecho las propias autoridades municipales, decimos que en el primer punto podría estar cobrando € 8:000.000 por gas metano quemado. La UTE pagaría por la generación de energía eléctrica un aditivo más. Más dinero que entra a una empresa privada.

 

En tercer lugar, lo que va a tener que pagar la Intendencia mes a mes por tonelada ingresada es un negocio redondo para la empresa privada que gane. No nos convence.

 

La cláusula de garantía por entrega del bien en caso de incumplimiento tampoco nos convence.

 

No nos gusta que se deje ‑y no porque no tengamos confianza en él, porque ni siquiera lo conocemos‑ en manos de un solo funcionario ‑que va a ser el Director del contrato‑ el contralor sobre esta empresa. Además, ese funcionario va a estar todos los días conviviendo con los dueños de la empresa, con los gerentes de la empresa; no nos parece que eso sea lo adecuado.

 

A nuestro juicio, otro punto muy débil es el control sobre la calibración, sobre la balanza, que queda en manos de la empresa. Recuerden que la Intendencia va a pagar por tonelada ingresada. Todos los camiones que ingresan diariamente a la usina pasan por esa balanza; la calibración de la misma la hace la empresa privada, y cada seis meses puede hacerla la Intendencia. Lo que me pregunto es qué puede pasar en ese ínterin. No digo que la empresa tenga la balanza arreglada, pero puede haber un desperfecto, la empresa no darse cuenta de eso y se le cobra de más al Municipio capitalino. En este caso, hablando de controles ‑que muchas veces no se efectúan o son defectuosos‑, pensemos en lo que se pagó de más a la empresa Sabid por el mantenimiento de máquinas que no existían. Entonces, creo que hay que aprender de los errores, tener en cuenta eso; tener en cuenta que el dinero que va a pagar el Municipio depende de la cantidad de toneladas de basura ingresada, del gas metano quemado. El monto se lo hará llegar la empresa privada a la Intendencia, la que deberá aceptar lo que diga el concesionario a través de las planillas que remita. Reitero ‑y ténganlo en cuenta‑ el ejemplo de Sabid: cobró por el mantenimiento de algo que no existía.

 

El criterio de selección en la primera etapa, a nuestro juicio, no está claro; las técnicas jurídicas y administrativas y de solvencia financiera que exigirá la Intendencia no nos quedan claras, y nos da la sensación, señor Presidente ‑y esto lo digo sin adjudicar intencionalidades a nadie‑, de que la licitación se comienza a sesgar al solicitar “antecedente de la empresa como condición fundamental, el listado en carpeta y montos de contratos relativos a residuos sólidos y captura y combustión de biogás realizado en los últimos 20 años, lapso del servicio y montos del contrato”. ¿Por qué digo esto? Por supuesto que hay que solicitar antecedentes; estamos de acuerdo, nos parece correcto. Lo que nos parece, desde nuestra humilde opinión, es que una empresa puede tener 20 años de servicio y haber incumplido notoriamente, haber prestado mal ese servicio, etcétera, y por otro lado puede haber una empresa con 8, 10 ó 15 años de trabajo, de experiencia en la materia, y haber cumplido siempre. Entonces, nos parece que el tema de los años de experiencia habría que reverlo.

 

En materia de residuos sólidos urbanos ‑residuos sólidos civiles, industriales, hospitalarios‑, lo que se precisa, señor Presidente, es una empresa que cumpla las normas de protección ambiental, los decretos que emanaron y puedan emanar en el futuro de esta Junta, y con las leyes, con la Constitución de la República. Eso, a mi juicio, es lo importante: cumplir, como no lo hizo la Intendencia hasta el momento.

 

Pero además entiendo que, coincidentemente, la licitación se acota a empresas establecidas ‑según lo que se puede ver en la propuesta‑, con técnicas metodológicas similares a empresas de la región.

 

            Para ir finalizando, señor Presidente, entiendo que la Intendencia debe cumplir con los objetivos del Departamento de Desarrollo Ambiental a rajatabla, sin concesiones, de forma tal de tener luego autoridad moral para exigir a terceros ‑que hoy, como hemos visto, están incumpliendo‑ que también cumplan.

 

            Queremos dejar planteada una pregunta, señor Presidente, que se transforma en una gran interrogante para quien les habla. Quisiera saber las razones por las cuales la Intendencia de Montevideo, ante una mala gestión ‑como ha quedado claramente explicitado a lo largo de esta intervención‑, ante una muy mala gestión ‑una más en la Intendencia Municipal‑ reconocida por todos, se planteó como alternativa la privatización del servicio. ¿Por qué, señor Presidente, señores Directores, señores asesores y señores Ediles, dar de ganar cifras siderales a una empresa extranjera, si ese dinero podría quedar ‑en caso de que el servicio lo continuara cumpliendo la Intendencia‑ para todos los montevideanos?

 

            Gracias, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Director del Departamento de Desarrollo Ambiental, arquitecto Américo Rocco.

 

SEÑOR ROCCO.- Buenas tardes.

 

            Hemos escuchado atentamente la exposición del Edil Graffigna. Él ha hecho un extenso diagnóstico de la situación mencionando toda una serie de problemas, que han surgido de los propios análisis que ha hecho este Departamento de Desarrollo Ambiental a través de sus Directores y asesores.

 

El Edil Graffigna repica lo que se informó en su momento, pero lo repica de una manera especial, con algunas inexactitudes en cuanto a la dimensión de algunos problemas. Por sobre todo, este diagnóstico que hace el Edil Graffigna tiene un problema de contexto y de dimensión histórica. Me explico: por un lado, el análisis realizado ha dejado de lado algunos aspectos de la realidad socioeconómica del país y de Montevideo que son esenciales para ver el rumbo de una problemática específica como la ambiental y, particularmente, la de los residuos sólidos. El contexto que se saltea el análisis es el contexto de pobreza y de miseria que se ha generado principalmente en las últimas décadas en este país, como consecuencia de una situación económica que tuvo su punto álgido de crisis en el 2002. Se generaron bolsones de pobreza antes desconocidos, bolsones de miseria antes desconocidos,  hecho que volcó a las márgenes de los cursos de agua de Montevideo a una población que buscó subsistir frente a la brutal crisis que le tocó padecer y que, como forma de subsistencia, generó estrategias de sobrevivencia que entran en colisión muy fuerte con el ambiente. De ahí se derivan una serie de problemas que están vinculados sobre todo con los residuos sólidos, tema que nos ocupa hoy. 

 

            Creo que cuando se menciona la contaminación de los cursos de agua de la zona del relleno de Felipe Cardoso hay algunas imprecisiones de contexto geográfico y algunas en lo que hace al sobredimensionado de algunos problemas frente a otros que tuercen la certeza del diagnóstico. Me refiero a que los residuos sólidos que vuelcan a los cursos de agua ‑particularmente a la cañada La Chacarita y algo a la de las Canteras‑ los clasificadores, que depositan su descarte allí, son mucho más significativos para la calidad del agua que estos restos de lixiviados que de una manera u otra han terminado o terminan en estos cursos de agua.

 

Los informes anuales que se emiten sobre la calidad de las aguas del arroyo Carrasco  muestran que esta no depende para nada de los lixiviados y que sí tiene que ver con los residuos sólidos que vuelcan al curso de agua los pobladores, que se afincaron en esos lugares inapropiados debido a la miseria y a la pobreza generada por una situación económica general del país. Ese es el factor más importante que incide en la calidad de agua del arroyo. Hay otro hecho que incide en la calidad de agua del arroyo ‑y es lo que genera su gran variación estacional‑, que es su propia desembocadura. El arroyo tiene dificultades para desembocar por la conformación de las dunas y eso genera que en temporadas en que no se produce bien la desembocadura del arroyo aumenten los valores de los parámetros.

Pero hay otro elemento muy importante que falta en el diagnóstico realizado, que altera sensiblemente los resultados del diagnóstico: es la dimensión histórica del fenómeno que estamos considerando.

 

En cuanto al tratamiento de los residuos sólidos hay una evolución del arte que se produce en las últimas décadas y que cambia sustancialmente la forma de manejo y la forma de apreciar las consecuencias del manejo de los residuos que hoy consideramos inadecuado y que varias décadas atrás se consideraba perfectamente adecuado. Un ejemplo es la Usina 6‑7. Debo aclararles que esta usina no tiene membrana en el fondo, de ahí que, a pesar de la buena conformación geológica, genere lixiviados que salen del cuenco principal. Esa usina fue habilitada en el año ’89, cuando en las reglas del arte todavía no se había generalizado el uso de la membrana. La primera membrana que se construye en Felipe Cardoso se hace en el 2001, en la Usina Nº 8. Tampoco hay muchas membranas en el resto del país, y no hay ninguna otra en el resto de Montevideo, que durante muchas décadas vio llenar canteras con basura y que hoy está viendo a cada rato ‑cuando nos enfrentamos a algunos problemas relacionados con los asentamientos irregulares, la regularización, etcétera‑ pasivos ambientales que vienen de esa historia, de esa historia en la que el arte en el tratamiento de la disposición final de los residuos sólidos no consideraba lo que hoy se considera como adecuado.

 

(Interrupciones del señor Edil Aníbal Gloodtdofsky)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Perdón, señor Director.

 

            Señores Ediles: les voy a solicitar por favor que guarden silencio y respeten al orador en uso de la palabra.

 

            Adelante, señor Director.

 

SEÑOR ROCCO.- Entonces, no considerar este contexto histórico termina haciendo atribuir a aspectos de la mala gestión de los últimos años problemas que se arrastran desde hace unas cuantas décadas.

 

(Interrupción del señor Edil Graffigna)

 

______A veces es bueno leer atentamente y escuchar los informes, y después razonar con cabeza propia. Que en una reunión, que en un informe se haya dicho: “Reconocemos una mala gestión”, no quiere decir…

 

(Interrupción del señor Edil Graffigna)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- ¡Por favor, señor Edil!

 

SEÑOR ROCCO.- Tiene un significado muy diferente en cuanto a qué importancia tiene la mala o imperfecta gestión de los últimos años en este tema con relación al gran pasivo ambiental que se arrastra desde hace varias décadas y que hoy tenemos que remediar en la Usina 6‑7.

 

            Hay que dimensionar los problemas y verlos en ese desarrollo histórico para comprenderlos bien. Si nosotros nos salteamos la historia y agarramos la realidad más inmediata es seguro que nos vamos a equivocar.

 

            Con relación al Plan Director de Residuos Sólidos de Montevideo y del Área Metropolitana, nosotros queremos aclarar que eso no sólo sigue en pie, sino que esto que estamos planteando hoy es la etapa de transición para llegar a la concreción de ese plan. No se ha olvidado el tema ni nada por el estilo; al contrario, este pliego es la transición para entrar en la etapa siguiente de desarrollo del Plan Director y de la instalación del relleno sanitario en Cañada Grande.

 

            Con respecto a la propuesta que hace el Edil Graffigna, su contenido central no es otra cosa que lo que está establecido en el Plan que hoy nos ocupa. La única diferencia estriba en que él plantea la posibilidad de que la Intendencia, con sus propios recursos, en este momento encare esas inversiones y esa gestión por el lapso de siete años que se plantea en el pliego. La Intendencia ha considerado que los montos a invertir en las obras de infraestructura necesarias exceden las posibilidades de este momento. Los plazos para plegarnos al Plan Director nos están empujando a resolver este problema. Los problemas técnicos que implica el manejo de este nuevo relleno, de acuerdo con la nueva técnica, generan una situación bastante difícil de resolver por la vía de los recursos propios y de los tiempos propios de la Administración para gestionar esa transición en el relleno.

 

            Según los pliegos planteados, la parte de residuos de obras civiles queda a cargo de la Intendencia; también queda cargo de ésta la parte de reciclado.

 

Corresponde hacer algunas aclaraciones respecto a un dato que no es exacto. Por un lado se habla de que va a haber un director de obra, y el Edil Graffigna se pregunta si un solo funcionario va a fiscalizar este contrato. La respuesta por supuesto que es negativa: en ningún caso un solo funcionario es contraparte de ningún contrato de la Intendencia, siempre existe un equipo para controlar cualquier tipo de contrato, y más este, sobre el cual el propio pliego establece que va a haber un lugar específico dentro del relleno donde la contraparte municipal se va a instalar para hacer el control del contrato.

            Voy a hacer una última aclaración: los créditos de carbono no los cobra la empresa, sino la Intendencia. La empresa cotiza en su propuesta cuánto va a cobrar, pero el crédito de carbono, que va a exceder el monto que va a cotizar la empresa, lo va a cobrar la Intendencia.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el Director de la División Limpieza, señor Eduardo Pereyra.

 

SEÑOR PEREYRA.- Quiero de alguna manera contravenir el planteamiento del señor Edil con respecto a que no hubo un abordaje de esta problemática por parte de la Intendencia Municipal de Montevideo.

 

            Más allá de que se pueda compartir o no, en mayo del 2005 la Intendencia Municipal de Montevideo y el Banco Mundial aprobaron el texto del proyecto carta‑intención sobre  posible compra de los certificados de reducción de emisiones en relación al proyecto de recuperación de gas del relleno sanitario de Montevideo. Una parte bien importante del planteo del señor Edil tenía que ver con el tema de la emanación de gases. Hay un proyecto de evaluación del impacto ambiental y de captura de biogás del relleno sanitario de Montevideo que fue informado a la Junta Departamental y a la Comisión de Medio Ambiente. Obviamente que estamos hablando de temas que tienen una profundidad y una importancia estratégica, hasta por los socios con los que estamos relacionándonos a estos efectos, que hacen que las medidas no puedan ser improvisadas. Son medidas analizadas, estudiadas, diagnosticadas, corroboradas, y en función de ello se resuelve.

 

            El informe es de mayo del 2005 y, si no me equivoco, el 7 de julio del mismo año el Intendente Ehrlich firma o corrobora el informe con el Banco Mundial...

 

(Interrupciones)

 

______...el primer acto de Gobierno, en una línea de trabajo. Obviamente que se puede decir que se podía haber ido más rápido; esa es una cuestión de interpretación. Lo cierto es que hay una línea de abordaje de la problemática. El 5 de junio de 2006 ‑el propio Edil lo afirma‑ se firma el acuerdo entre el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, el Ministerio de Industria, Energía y Minería y la Intendencia Municipal de Canelones con relación al tema de Cañada Grande. Hay continuidad de una línea de trabajo y de una forma de abordaje de esta problemática.

 

            En la propia Comisión del día 8 de mayo de este año, las Directoras Alejandra Ostria y Diana Pérez hacen un informe pormenorizado, honesto, franco, de la situación que teníamos y de las propuestas para tratar el tema de la contaminación de las cañadas y sobre cuál era la propuesta para el tema de los lixiviados. Allí se presenta una amplia información a la Junta Departamental ‑en parte tomada por el señor Edil‑, la cual marca también un abordaje franco de una problemática que es del departamento y, por lo tanto, de los ciudadanos y de los Ediles también. Marca un punto de vista en relación a cómo tratar el tema del lixiviado, de los gases, de los vectores, cómo generar ese tránsito necesario hacia Cañada Grande. De alguna forma, este proyecto es un proyecto de tránsito hacia lo que marca el Plan Director y el proyecto de Cañada Grande, con Montevideo, San José y Canelones. También va de la mano de una visión de desarrollo productivo del Uruguay y de una forma de abordaje de estos problemas que, obviamente, mejore el diagnóstico que hoy tenemos y que en algunos aspectos está asumido. A su vez, tiene en cuenta la minimización de los impactos ambientales y todo lo que tiene que ver con mejorar los posibles daños ya ocasionados. Todo esto está planteado en el proyecto que, obviamente, ha estado en discusión en estos días, y en el que se está próximo a la apertura de la licitación.

 

Lo mismo ocurre con lo que se planteaba con relación a la construcción de una planta de tratamiento de los residuos de la construcción, para evitar los problemas generados en los cursos de agua. También está planteado allí la construcción de un espacio digno para los clasificadores, la construcción en condiciones de las fosas C y D y lograr el tratamiento de los gases y de los lixiviados.

 

En general, la mayoría de las inquietudes que han estado planteadas están abordadas en ese proyecto. Yo considero que es muy saludable recibir un conjunto de interrogantes que, obviamente, están canalizadas. La respuesta del Municipio a esos problemas está en ese proyecto de carácter estratégico para el departamento e imprescindible para resolver estos temas.

 

Lo que se planteaba acá sobre el tratamiento de los residuos industriales en Cañada Grande, es obvio que es un tema imprescindible y que va en paralelo.

 

El proyecto tiene previsto, por las dudas, que no estén afectados los puestos de trabajo. Esto también fue informado. También tiene previsto que haya un seguimiento permanente de nuestros técnicos, que el personal que está afectado hoy a las tareas de la conducción de la usina continúe en lo mismo, así como un control diario y permanente.

 

Además está la cuestión de qué hacemos con esos espacios irregulares donde se acumulan desechos; es un tema colateral, pero también está planteado en la intervención del señor Edil. Obviamente, ya está en la Comisión de Medio Ambiente ‑entró el día 24 de mayo‑ el proyecto que tiene que ver con la reglamentación de todo el tema de las volquetas. Además, toda la maquinaria que está disponible allí nos permitiría un trabajo en esas zonas en las que se generaron espacios de acumulación de desechos en forma irregular.

 

            Cuando se plantean inversiones o sociedades del Estado o del Municipio con privados es obvio que todo el mundo tiene derecho a tener dudas. Yo creo que aquí no quedan dudas porque precisamos para mañana esas obras, o sea, son imprescindibles y son condición sine qua non para que el inversor rescate su inversión. O sea, tiene que haber inversión y después un rescate de la misma. Además, si no hay captura del metano, nosotros no cobramos y ellos tampoco cobran. Si no están las obras de las fosas C y D, no se puede seguir. Por tanto, se puede decir que este es, efectivamente, un negocio seguro porque se puede prever. A su vez, para empezar a trabajar hay que incorporar la maquinaria, los plazos dispuestos son muy cortos y nosotros tenemos un corto período para seguir trabajando allí si no existen las obras. Entonces, nos parece que está todo muy enrabado como para que el proyecto pueda tener dificultades.

 

            Yo he estado revisando todos los antecedentes que hay en la División, y es justo decir que, como decía el señor Director Rocco, hay antecedentes de preocupación por estos temas desde mucho antes; hay investigaciones, efectivamente se ha estado diagnosticando esta situación, y por distintas razones ‑fundamentalmente por los volúmenes de la inversión‑ no se ha podido concretar esto; pero la voluntad ha estado, esto se ha estado monitoreando y se puede corroborar efectivamente. Por lo tanto, no es que nunca se hizo nada al respecto.

 

            Se habló del tema de la maquinaria afectada al servicio de disposición final de residuos. Al día de hoy hay un 56% de máquinas operativas, y hay que agregar que en los próximos días quedarán operativas las máquinas 3 y 33, con lo cual el porcentaje de disponibilidad de maquinaria va a subir a un 69%, por lo que vale decir que es uno de los momentos de mejor estado de la maquinaria municipal afectada a la disposición final de residuos.

 

            Nada más. Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Dante Nieves.

 

SEÑOR NIEVES.- Gracias, señor Presidente.     

 

            Con el mismo espíritu constructivo con el que hemos estado trabajando desde hace bastante tiempo ‑por lo pronto estos dos años‑ en la Junta Departamental, y sin querer salirnos de este período de gobierno y referirnos de 2005 hacia el futuro, es que nos planteamos una metodología de trabajo y así lo estamos haciendo con respecto a la Usina Nº 5. Por lo tanto, pido disculpas a los compañeros Ediles y a usted, señor Presidente, por estos segundos que me voy a apartar de mi propuesta inicial, pero no puedo dejar pasar lo que dijo el ingeniero Rocco, porque no podemos dejar suelto lo que dijo con respecto al inicio de operaciones de las plantas, y pudo haber quedado una fecha que estaba muy bien dada, muy fundamentada, pero en esta Sala había dos testigos presenciales de ese hecho: el Edil Gloodtdofsky, quien presidía la Junta Departamental en 1989, y quien habla, que trabajaba en el equipo asesor de la bancada de la Lista 315 en el proyecto de relleno sanitario.

 

            Entonces, para ser bien exacto ‑y no voy a agregar ningún adjetivo a las palabras del señor Rocco‑, en 1989, principios del ‘90, recién el Ejército Nacional estaba terminando de cavar la fosa ‑el proyecto había sido traído de Alemania por Ediles de los tres partidos representados en ese momento en la Junta Departamental‑, y para comenzar la operativa se debía colocar la membrana. A mediados de 1990 se empezó a usar la fosa sin que se hubiera colocado la membrana, y esa es la pura verdad. Eso es lo único que queremos decir con respecto al tema, porque a veces se altera y con una fecha queda el enganche. No: en el tema del relleno sanitario no hay ninguna herencia maldita, que es lo que intentó hacer ver el ingeniero. Hay claroscuros de una gestión de manejo de residuos que lleva 17 años. Y sí, aumentó la pobreza, pero no le achaquemos al aumento de la pobreza en el país el mal manejo de los residuos, porque cuando se programa una acción de carácter eminentemente técnico se trabaja con planes de contingencia y una programación ‑últimamente cerraron el tema de programación de gestión‑ por camino crítico, como lo sabe bien el ingeniero. Hace un ratito me avisaron que hubo otro mal manejo de programación de gestión. Entonces, nos debemos colocar en la posición más desfavorable: aumenta la pobreza, aumenta la marginalidad, aumenta la cantidad de gente que está trabajando con los desechos del resto de los ciudadanos. Pero eso también deberíamos tenerlo previsto, y no tiene absolutamente nada que ver con lo que estamos tratando esta noche.

 

            Nosotros queríamos hablar de cuáles son las propuestas para manejar los residuos urbanos de Montevideo. Por lo tanto, vamos a remitirnos concretamente al informe de la consultora Fichtner ‑que para eso debemos haber gastado en ella‑, sobre el Plan Director de Residuos Sólidos de Montevideo y Área Metropolitana, que nos repartieron a todos y lo trabajamos en la Comisión de Salud y Medio Ambiente. Entonces, vamos a lo que no se hizo, y diga por qué no se hizo.

 

En la introducción del Plan Director se dice: “En base al conjunto de análisis realizados en los Estudios Básicos, el Consultor desarrolló en coordinación con el Comité Asesor del proyecto, los contenidos del Plan Director según las actuales reglas del arte”. O sea, estamos hablando de “las actuales”; no vayamos a lo que ocurría en el ’89. En ese momento no teníamos el Protocolo de Kyoto, no había normas ambientales, tirábamos la basura en cualquier lado y no importaba, porque no existía la conciencia medioambiental que se ha desarrollado hoy en todo el mundo. Quizá ni nuestros padres ni nosotros teníamos tanta conciencia medioambiental, pero nuestros hijos tienen una conciencia al respecto diferente a la nuestra, porque se ha ido evolucionando en ese planteo, y para bien. Quiere decir que el consultor habla de “las actuales reglas del arte”, en el año 2005; o sea que es responsabilidad neta de esta Administración, que es a la que nos estamos refiriendo. “Debemos observar que:” ‑continúa diciendo el consultor‑ “Las medidas recomendadas responden a necesidades urgentes referentes a la salud pública y el medio ambiente.” Esto está escrito con negrita para que resalte. “Dentro de las áreas de Residuos Sólidos Urbanos e Industriales se destacan los siguientes puntos importantes:”. Esto es textual; no queremos agregar nuestro pensamiento sobre el tema, porque además coincidimos plenamente con lo expuesto. “Residuos Sólidos Urbanos: Ninguno de los SDF” ‑o sea, sitios de disposición final‑ “en el AMM” ‑Área Metropolitana‑ “se encuentra en condiciones aceptables desde el punto de vista ambiental, y tienen (en la inmensa mayoría de los casos) una vida útil remanente de las infraestructuras instaladas, no superior a los dos, máximo tres años.” Todo está escrito en negrita para destacarlo. De 2005 a 2007 hay dos años, o sea, uno de los plazos máximos para permitir la disposición de residuos en el Área Metropolitana. Es decir que entre este año y el año que viene, el 2008, estaríamos en la etapa harto crítica.

 

            “La ubicación del actual SDF Felipe Cardoso, que recibe el 84% del total de RSU generados del AMM, es de poca idoneidad por generar riesgos para el tránsito aéreo (…)” ‑es a lo que hacía referencia el Edil convocante, el señor Graffigna, haciéndose eco de lo que manifestó la Directora Ostria en la Comisión‑ “y presentar obstáculos al desarrollo urbanístico de la ciudad. Además, no cumple con las condiciones técnicas y ambientales recomendadas…” Es decir, no cumplía.

 

            “Residuos Sólidos industriales: No existe en el Uruguay una infraestructura adecuada para el manejo de residuos peligrosos de la industria y otras procedencias.” Es un programa en el que no hemos avanzado. Mengano espera por zutano; zutano espera por perengano, y nadie avanza. Se dice que debe venir una reglamentación nacional y, entonces, no avanzamos en la departamental y tenemos estancado el tema de los residuos industriales, requisito indispensable para que puedan colocarse muchas de nuestras mercaderías internacionalmente. No lo estamos diciendo sólo nosotros: en esta misma Sala algunos otros compañeros Ediles que no pertenecen a nuestra bancada se han manifestado sobre la necesidad de un manejo adecuado de los residuos industriales.

 

            Vamos al tema del manejo de los vectores. Esto es algo que dijo la Directora Ostria ‑y no vamos a analizar por qué no está ella exponiendo hoy‑ con la sinceridad con que siempre se dirigió a nosotros; lo azul era azul, lo blanco era blanco, lo negro era negro. Siempre que la llamamos, ella tuvo la valentía de asumir ante la Comisión cómo eran las cosas; y vino unas cuantas veces a las diferentes Comisiones en las que trabajamos. Eso nos permitió pensar cómo construir.

 

Ella  dijo que estaba fuera de control el tema de los vectores, de los olores, de las aves y de los roedores, para ser más claros, de las ratas, que es un problema mundial. El tema de los olores podemos entrar a solucionarlo, y en cuanto a las aves no ha habido mecanismo, y no nos dio respuesta ‑nosotros hemos releído mucho las actas‑ en cuanto a de qué forma se habían implementado.

 

            Vamos al tema de Cañada Grande, porque viene enganchado con esto. La disposición final de residuos del Área Metropolitana en Cañada Grande es un tema en el que hemos trabajado sensiblemente, y es la gran preocupación. Los vecinos de Cañada Grande no están preocupados por si la zona es apta, por si hay un tambo al lado, por si se les va a perjudicar la calidad de la tierra, si se les va a depreciar el valor… Ellos están preocupados por el manejo de los vectores, por qué ocurrirá si los millones de gaviotas que hoy cruzan desde la Isla de Las Gaviotas a Felipe Cardoso entraran a cruzar hacia Empalme Olmos, pasando por encima ‑o quedándose- del 60% de la producción hortifrutícola del país. Eso no lo ha podido responder nadie y es con lo que están enfrentados los ciudadanos vecinos de Empalme Olmos y de la Usina de Cañada Grande. ¿Cómo vamos a manejar esos vectores, si acá dice que están fuera de control y tenemos 17 años de experiencia en el manejo del tema? ¿Vamos a ir a inventarles, a trasladarles un problema que no tienen…

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Dante Nieves.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 24 en 25.

 

Puede continuar el señor Edil Nieves.

 

SEÑOR NIEVES.- Gracias, señores Ediles y señor Presidente.

 

            El manejo de los vectores es clave y está fuera de control en Montevideo. Nos gustaría saber qué mecanismos se están utilizando hoy, cómo se está trabajando, qué equipos o productos se utilizan para combatir los vectores. Esa es una pregunta que hacemos para que nos respondan hoy.

 

            El tema de los lixiviados no sólo es por las Usinas 5 y 6 y por lo ocurrido en el año’ 89 ‑según el Director‑ o en el año ’90 ‑según nosotros‑, aunque no importan los años; el tema es que pudo haber escapado porque oportunamente no se colocó la membrana. La generación de lixiviados de la basura en putrefacción no se produce durante 17 años continuos, las emanaciones de esos líquidos a la napa freática hace rato que se fueron por los cursos de agua, y esas usinas no están en operación. Pero sí están los líquidos de la Usina 8, que es la que está operando ahora, según me desasnó el señor Garino en la Comisión. La Usina 8 pertenece a la cuenca de otra cañada del arroyo Carrasco, la cañada Juan Díaz, que cruza el ex camino Colastiné; Colastiné es el camino que llega a Felipe Cardoso, que está más al noroeste y cruza justo por donde está nuestro terreno. O sea que esas son las dos cañadas que hoy en día reciben lixiviados de los rellenos sanitarios. Esto está en el acta de la Comisión a la que concurrió el Departamento de Desarrollo Ambiental, con participación de las ex Directoras Diana Pérez, Alejandra Ostria y el señor Garino. O sea que el manejo de los lixiviados es actual, con el agravante de que en la orilla de esa usina en la que hoy se está trabajando, en la zona más cercana a las cañadas, están depositándose los residuos hospitalarios. Esto también fue dicho en la misma sesión.

 

            Entonces, los lixiviados hospitalarios van a la Cañada de las Canteras, y ahí sí son riesgosos y no hay políticas de acción para eso. Los invitaría a que leyeran las actas, porque a mí se me va a agotar el tiempo.

 

            Queda el tema de una parte de la usina que hasta hace 60 días estaba sin tapar con la arcilla impermeabilizante que evita la emanación de olores. Creo que en aquel momento no había recursos todavía como para terminar de taparla, y sigue entrando el agua a la capa y sigue produciendo filtraciones con la propia basura.

 

            Otra cosa que nos preocupa es la falta de equipos. Hablaron de que están los equipos rotos, y son equipos de alto costo, pero sabemos que se están haciendo contrataciones de obra para trabajar. ¿Cuánto nos están costando estos equipos? Desde el momento en que se rompió la compactadora y algunos otros equipos mecánicos de trabajo se optó por el mecanismo de contrato de obra. ¿Cuánto se va gastando desde esa fecha hasta hoy? ¿Cuándo se piensan sustituir los equipos por nuevos? Y planteo si no hubiera sido posible hacer un leasing y estar pagando el leasing con lo que se está pagando a un tercero por equipos imprescindibles para la operativa de la usina.

 

            También nos gustaría saber sobre el tema del lavado de los contenedores de la ciudad. De acuerdo con la última visita al lugar en que trabaja la empresa que hace ese trabajo, nos enteramos de que la máquina de lavar está rota desde hace seis meses. Me gustaría saber dónde están lavando los contenedores. Vi a un muchacho muy bien dispuesto con una escoba y una manguerita lavando los contenedores en la planta, porque la máquina de lavado está rota, cosa que habíamos dicho hace meses en la Comisión respectiva.

 

            Otro tema es el costo de la adecuación final de la Usina 8. ¿Cuál es el costo de la membrana? En caso de tener que preparar área para relleno, ¿cuánto cuesta hacerlo? ¿Cómo se piensa hacerlo y bajo qué tipo de contrato?

 

            Los lixiviados aún llegan al arroyo Carrasco y no es por problema ‑probablemente sí‑ de la dirección de las dunas de la salida, pero en el arroyo Carrasco diría que, desde 1989, cuando se pusieron aquellos aireadores ‑que permitían la oxigenación de agua, los que no dieron resultado y que estuvieron marchando cuatro o cinco años más‑, no se hizo absolutamente más nada, salvo una plantación de camalotes que, como técnicamente sabemos, absorben los nitritos y producen una mejora en la calidad del agua, pero sin ser la solución final. En realidad, aumentaron los camalotes, pero la calidad del agua no mejoró y no ha habido ningún trabajo significativo sobre la desembocadura del arroyo Carrasco, ni siquiera la modificación de su barra de salida para permitir la evacuación correcta del agua en forma permanente. Está abandonado hasta el local municipal que está en la desembocadura.

 

            Sobre las cooperativas de recicladores que están trabajando en la usina de Felipe Cardoso ‑aunque el Edil Graffigna ya adelantó las condiciones en las que están trabajando‑, nos gustaría saber cuántas familias están trabajando en esa situación y qué planes de contención social está aplicando la Intendencia, no cuáles quisiera hacer, sino cuáles está efectivamente aplicando la Intendencia Municipal de Montevideo.

 

            Me solicita una interrupción el señor Edil Gloodtdofsky y se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Puede interrumpir el señor Edil Gloodtdofsky.

 

SEÑOR GLOODTDOFSKY.- Gracias, señor Presidente.          

 

            Lamentablemente, por razones laborales no hemos podido estar en Sala y nos perdimos la extensa y, seguramente, muy bien fundada intervención del señor Edil Graffigna.

 

            Lo nuestro, más que una pregunta ‑ya estamos medio curados de espanto con esto de preguntar y escuchar las respuestas‑ es, simplemente, establecer una experiencia hecha en función de todo esto, de modo tal de poder venir a Sala, decirlo y dejarlo dicho. Como lo que sucedió con el Parque Acuático, que nosotros decíamos que había plomo, que había plomo y al final había plomo, pero votamos el pliego. Ahora vamos a repetir la misma táctica ‑perdónesenos la expresión‑.

 

Vamos a decir algo, y es que Montevideo y Canelones han padecido, por años, la contaminación del Arroyo Carrasco y con ello la expropiación ‑si se quiere‑ a la gente del uso y disfrute de lo que se llama Playa Miramar. La Playa Miramar no se puede usar porque está contaminada, porque hay presencia de metales, por todo lo que sabemos desde hace mucho tiempo.

 

            Nuestra preocupación por el proyecto de Cañada Grande es que eso se vuelva a repetir más al este. Así que, acompañados de un baqueano, recorrimos la cuenca del lugar donde se va a instalar y, simplemente a modo de advertencia ‑como aquello del plomo, que no había, pero que había‑, les queremos decir a las autoridades presentes que muy probablemente los estudios se hayan realizado en tiempos de seca ‑lamentablemente, tan corrientes en nuestro clima‑, pero cuando llueve y llueve mucho se genera un sistema de conexión que termina en el Arroyo Pando. Yo, que soy vecino del Arroyo Pando, preocupado por esto recorrí ese sistema y, efectivamente, es así. Entonces, para que conste en actas y para que quien tenga que hacerse cargo de esa responsabilidad la asuma en el futuro, estoy diciendo que el Arroyo Pando será condenado con este proyecto; que el Arroyo Tropa Vieja está siendo condenado con este proyecto; que las playas de El Pinar, Remanso de Neptunia y Neptunia están siendo condenadas.

 

            Solamente eso, Presidente.

 

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Puede continuar en el uso de la palabra el señor Edil Nieves.

 

SEÑOR NIEVES.- Terminé, Presidente.

 

            Muchas gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el ingeniero Piña.

 

SEÑOR PIÑA.- Buenas tardes.

 

            Quiero hacer alguna aclaración sobre tres temas que se tocaron acá. Yo trabajé en el proyecto a través del cual se excavó la fosa de la Usina 6 en el año 1986; trabajé personalmente con el hoy fallecido ingeniero Molfino. Fue un proyecto que se hizo con la Compañía del Gas, con la intención de captar el gas; es un proyecto del año 1986, preveía un gasoducto, etcétera. Conozco el proyecto y no era alemán: era de origen chileno, era una copia de lo que estaba haciendo Chile en aquel momento, y el técnico que vino a través del PNUD fue el ingeniero Francisco Gálvez von Collas, que vino a asesorarnos al respecto. Incluso, viajamos a Chile técnicos de la Compañía del Gas, el ingeniero Molfino y yo para tratar de aplicar esa experiencia en Montevideo.

 

            Con respecto a la membrana, en la Usina Nº 6 específicamente el ingeniero pidió un análisis del suelo. En aquellos años hicimos un cateo con la Facultad de Ingeniería y el coeficiente de permeabilidad dio ‑yo tengo memoria para las cosas lejanas, pero no me acuerdo de lo que hice ayer‑ 1,4 x 10-7 cm/segundo, con lo cual el ingeniero Gálvez descartó el uso de membrana para ese proyecto. Quiero aclararlo porque se citó el tema. Yo le comenté al Director esto, y como se manejó que sí tenía prevista la membrana, aclaro que ese proyecto no la tenía prevista porque en esa época no existía ningún relleno con membrana; estoy criticando el proyecto al revés, pero era esa la situación.

 

            Con respecto al arrendamiento de equipos, desde que yo tengo conocimiento, desde los años ’85 u ’86, en que empecé a trabajar allá, en la usina siempre hubo arrendamiento de equipos; siempre hubo una situación mixta de equipos municipales y otros particulares que cubren los picos y la falta de equipamiento cuando las roturas son grandes.

 

            Les quiero aclarar que las roturas de nuestras máquinas no son de fácil reparación; los repuestos se importan de Europa, demoran mucho, y en muchas oportunidades hemos tenido que recurrir a contratos; en realidad, prácticamente en forma permanente. Por tanto, hoy convivimos con una situación que siempre se dio, que es tener máquinas contratadas junto con las municipales en distintos horarios. O sea que no es una situación nueva sino de más de 20 años, que seguramente venía de antes, porque cuando yo llegué ya había equipos contratados.

            También se habló del tema del lavado; supongo que se referían al lavado de contenedores en la vía pública. En realidad, ese tema no era motivo de esta reunión, pero como yo trabajo también en el área de recolección quiero aclarar que el sistema de izado de recolección por contenedores laterales tiene un camión específicamente de recolección y un camión de lavado. Esos camiones de lavado tuvieron en su momento algunas dificultades vinculadas a daños en el tanque, que obligó a la empresa que vendió los camiones a traer de Italia dos tanques nuevos, a su costo, para restituir algunos que fueron reparados y soldados en más de una oportunidad. Eso, efectivamente, nos ocasionó algunas dificultades en el lavado y retrasos en su frecuencia, que en el proyecto se prevé que sea una vez por semana.

 

            En la actualidad los camiones están todos con el tanque subsanado y están funcionando en forma más o menos periódica, o sea que no hay dificultades en el lavado; se está cumpliendo la frecuencia establecida en el contrato. Eso sí, puede pasar que esa frecuencia no sea suficiente, especialmente en el verano. Somos conscientes de eso porque, a veces, en el verano en una semana los contenedores empiezan a largar olor. Estamos haciendo algunas tareas que ya habrán visto, que pensamos mantener, de lavado manual: va un camión con un muchacho, con balde y cepillo, y lava como si lavara un auto.

 

            Además, otra cosa importante: el sistema de lavado de contenedores se ocupa fundamentalmente del interior y poco del exterior. Eso es porque el residuo está adentro y no afuera, aunque, lamentablemente, por todos los temas que conocemos de clasificadores alrededor de los contenedores, a veces también se ensucian por fuera. Entonces, además del lavado interior que tenemos que hacer una vez por semana, estamos haciendo un lavado adicional manual que en este momento, en pleno invierno, no es demasiado, pero pensamos mantenerlo especialmente para el verano.

            Básicamente, quería aclarar esos tres temas, aunque hay otros que se pueden ir contestando.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el ingeniero Garino.

 

SEÑOR GARINO.- Buenas tardes.

 

            Hubo un comentario con respecto al pago del metano capturado. Lo que establece el pliego es que se debe cotizar ese trabajo, en el cual va a estar incluida la amortización de las inversiones que se deben realizar para lograr capturar el metano, más la operación. No es que nosotros vamos a pagar lo que el Banco Mundial nos pague por los créditos. La estimación que tenemos hecha es que eso va a salir aproximadamente una tercera parte de lo que recaudaríamos con el Banco Mundial a € 7,50.

 

            Incluso, en el propio pliego hay un criterio de comparación de propuestas en el cual intervienen los dos precios; se puede ver en uno de los artículos.

 

Otro tema ‑incluso está dicho expresamente en el pliego‑ es que se va a rechazar directamente toda oferta que pretenda relacionar el cobro de los créditos del carbono con su cotización o financiación, así como también el posible provecho que tenga la generación de energía eléctrica.

 

Otro aspecto que se nombró es el de la balanza. Lo que establece el pliego, en ese mismo artículo que se mencionó, es que el contratista va a tener la obligación de hacer la calibración de la balanza cada seis meses, pero la Intendencia se reserva el derecho de controlarla con la periodicidad que quiera. Lo de los seis meses salió por el criterio que aplica la dependencia de Metrología que controla las balanzas. El criterio que está escrito en el pliego es que la Intendencia podrá controlarla cuando quiera, y que en caso de que se constate que la balanza está midiendo mal los costos van a ser de cargo del contratista; pero la Intendencia puede hacerlo cuando quiera.

 

En otra intervención se mencionó el tema de los residuos hospitalarios. Para que quede claro, en las áreas próximas, en una parte del predio municipal que no está afectado al contrato, actualmente está operando una planta privada de tratamiento de residuos hospitalarios. La Intendencia en su momento llamó a licitación para el arrendamiento de dos terrenos con ese único propósito, es decir, para el tratamiento de residuos hospitalarios. Esa licitación la ganaron dos empresas; una de ellas ya empezó a operar, la otra todavía no, pero está en plazo. La que empezó a operar hace un tratamiento mediante autoclave, o sea que no hay lixiviados generados en esa planta que puedan mezclarse con los de la planta de residuos sólidos urbanos, esto independientemente de los problemas de funcionamiento que se han mencionado.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Fernando Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Muchas gracias, señor Presidente.

 

            En primer lugar, queremos saludar a las autoridades que hoy nos acompañan: al señor Director Rocco, de la División Saneamiento, al señor Director de la División Limpieza, nuestro ex compañero Pereyra, y a los dos señores asesores.

 

            Tengo que lamentar la no comparecencia del señor Intendente Municipal; parece que este tema no le es muy atractivo, por lo que no pudimos contar con su grata presencia en el día de hoy.

            Las Usinas 5, 6, 7 y 8, que son motivo de esta convocatoria, son las áreas de deposición final de residuos que tiene el departamento. Yo voy a dar algunos datos que estuve recabando para saber exactamente de qué estamos hablando y conocer la envergadura y dimensión de este tema, que no es menor, sino muy importante.

 

            En total, ocupan unas 120 hectáreas: 45,6 hectáreas la Usina 8; 29,5 hectáreas las Usinas 6 y 7; 22,07 hectáreas la Usina 5; hay 8,8 hectáreas previstas para un lugar de acopio, y 14,7 hectáreas de terreno para la planta de tratamiento. Es bueno hablar de estas cifras, porque uno ve la magnitud de este fenómeno.

 

No es menor el tema de la multiplicación de los residuos. Hace diez años no tenían el volumen actual; se han multiplicado las toneladas de residuos que se recogen en forma diaria. En el año 2006 el vertimiento promedio fue de 1.682 toneladas diarias de residuos, con un promedio de 435 viajes que llegan a la Usina 5 y ahora son derivados a la Usina 8. Como bien dijeron los compañeros, esta usina, en sus casi 50 hectáreas, tenía previstas cuatro áreas. Se está tirando en las zonas A y B, donde se hicieron esos pozos de cuatro metros. A la fecha, la montaña de residuos llega a los 18 metros de altura. Los mecánicos pudieron arreglar hoy una de las máquinas compactadoras ‑desde febrero estaban paradas las tres‑ y empezó a trabajar; es la única que está en funcionamiento. Es decir que en el día de hoy se comenzó a compactar esa importante montaña de residuos que está en la zona A.

 

Si en las zonas C y D quieren hacerse piletas, cuestan, según tengo entendido, U$S 4:000.000, y tendrían una autonomía de siete años de vertimiento.

El problema que tenemos hoy es que se están saturando las zonas A y B; tenemos hasta fin de año para tirar los residuos, a menos que después se habilite, mediante un movimiento precario de tierra ‑que después tendrá sus consecuencias negativas‑, alguna otra zona del predio; hay algunas hectáreas como para hacerlo.

 

Ahora, yo quiero dar otro dato importante, no menor: nosotros estamos recibiendo desde el año 2002 el vertimiento de toda la Costa de Oro; vienen todos los camiones de la Intendencia Municipal de Canelones a verter allí. Al día de hoy hemos recibido 109.933 toneladas. Si colapsáramos, el Intendente Carámbula tendría que recibir en Canelones la basura montevideana durante tres meses para llegar a esa cifra de más de 100.000 toneladas de vertido de residuos.

 

            Por otro lado, el parque de maquinaria es muy antiguo: tenemos cuatro topadoras funcionando, tres compactadoras ‑una sola en funcionamiento, reitero, a partir de hoy‑, una combinada, una pala, dos motoniveladoras, un cilindro, una retro sobre oruga y tres camiones. Hay un equipo de apoyo de dos generadores para operar de noche, de 20 a 8 horas.

 

            Acá hay otro dato importante que tenemos que valorar, que tiene que ver con la misma inacción de la Dirección de Desarrollo Ambiental ‑lo quiero decir porque lo siento así cada vez que paso por Felipe Cardoso, y me parece importante comentarlo‑: desde el año 2006, tal como estaba previsto, existe el Laboratorio de Higiene Ambiental, ubicado en el Faro de Punta Carretas. Cualquier empresa o cualquier privado puede dirigirse hasta ahí. Se hace una guía similar a la guía de ganado, se dice qué residuos se van a tirar, se va hasta la Usina 5 y ahí se le acepta o no, según lo que contenga el camión, la camioneta, el vehículo, y siempre y cuando esté bien documentado. Eso, en el año 2006, nos dio U$S 500.000 de ganancia. No es un dato menor, sobre todo si tenemos en cuenta que si uno se para ‑como yo lo he hecho algunas veces, y hoy lo hice nuevamente‑ en la cima de la montaña de 33 metros de la Usina 6-7 y mira para los alrededores, ve que todavía tenemos depósitos de residuos clandestinos funcionando en las proximidades. Entonces, mi primera pregunta es qué se está haciendo con respecto a esos depósitos de residuos clandestinos ‑que están, los vi hoy al mediodía‑, que queman basura en las proximidades de allí.

 

            Otra cosa que quiero preguntar es si en las proximidades existen empresas privadas que tienen volquetas en predios municipales, porque también hacen a la cosa con el tema del volcado de los escombros; queremos saber si existen, si hay algún tipo de concesión. Uno va por Felipe Cardoso y desde donde está el muñeco de Peñarol ‑que está en la vuelta y que ya es un clásico‑ hasta otros lugares ve que lamentablemente se tira basura por todos lados. Allí cerca están las viviendas de Mesa 1, y más de una vez la gente de allí se ha quejado, porque los tienen rodeados de todos lados con el tema de la basura. Si no se hace un tratamiento de compactación adecuado y no se le aplica una capa arriba, el tema del olor, del volado del mismo material y del gas metano que de alguna forma se está liberando los está afectando mucho.

 

            Quiero hablar de las personas que están trabajando allí, que son 56. Estas personas se dividen en tres turnos ‑porque la usina no para nunca‑ y trabajan en operación de pista, capatacía, choferes, control de ingreso, balanza, cuadrilla que limpia la zona, vigilancia y lavadero de camiones de día y de noche, y algunas en la administración. Es cierto que algunas de las condiciones en que se encuentran los trabajadores son buenas, porque se les da ropa dos veces al año, hace poco se inauguraron vestuario y lockers, y tienen un secarropa y un lavarropa industrial en la que se lavan las prendas, porque evidentemente terminan con una suciedad importante. Pero les quiero comentar un tema increíble ‑que da como resultado evidentemente una mala gestión‑, que tiene que ver con la Unidad de Mantenimiento de Máquinas Pesadas. En la planilla del día de hoy se encuentran 16 operarios, que trabajan como choferes de máquinas, en herrería y en mecánica. Existe un galpón grande en el que los funcionarios trabajan y comen; hay gabinetes higiénicos y duchas. Las condiciones de trabajo de estos funcionarios son sencillamente deplorables.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer.- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 20 en 21.

 

            Puede continuar el Edil Ripoll.

 

SEÑOR RIPOLL.- Le doy las gracias al Cuerpo.

 

            Las condiciones de trabajo de estos funcionarios son deplorables. Al galpón en el que se trabaja ‑y se come‑ se le voló un pedazo de techo por el temporal del año 2005; no se ha arreglado. El personal se ducha en un piso al que le faltan las baldosas y hay barro; los baños tienen un solo water y cloacas que parecen las de los boliches viejos. El lugar para comer es inexistente, y las condiciones generales son feísimas.

 

            El comité de base de la Usina 5 reclamó a ADEOM; ADEOM hizo una solicitud a Salud Ocupacional de la Intendencia, la que envió el informe a las autoridades. Yo quiero saber si tienen conocimiento de este informe acerca de las condiciones de esta gente de Mantenimiento de Máquinas Pesadas. Lo insólito es que hoy, después de una denuncia de algunos compañeros de allí, nos damos cuenta de que se construyó un galpón ‑está hecho desde febrero; ustedes saben bien a qué me refiero‑ para mecánica ligera, sobre todo, con capacidad para que trabajen allí las tres grandes máquinas a la misma vez, que tiene además una parte para depósito, pero porque le falta una parte para poner la herrería, otra para poner el banco de trabajo de mecánica, y otra de almacenamiento, sobre todo de aceite, los funcionarios se niegan a irse, porque saben que si después les falta un litro de aceite terminan con una denuncia. Entonces, por no construir capaz que 40 metros cuadrados más ‑ya que construyeron 300 metros cuadrados‑ no podemos trasladar a esta gente. Vamos a seguir todo este tiempo con una instalación espectacular, con duchas en condiciones, con baños en condiciones, con vestuarios, pero que no estamos aprovechando. Entonces, ¿quién tiene la culpa de esto? ¿Tenemos la culpa nosotros? ¿Tienen la culpa los funcionarios, quizás? ¿O tiene la culpa el mando, que no ha podido lograr que de alguna forma esta situación se adecue? Porque es imposible. Yo creo que si estas 16 personas pensaran en algo, pensarían en lo que ya tienen hecho. Pero no se trasladan por pequeños problemas que se pueden arreglar con unos pocos miles de dólares. Es de las cosas que uno advierte que evidentemente se podrían hacer de alguna otra forma y no se están haciendo. Yo les voy a decir algo: si esto fuera una empresa privada y va a solicitar la habilitación de la Intendencia Municipal de Montevideo y la habilitación a Bomberos, no le dan nada; y si la ven funcionando en esas condiciones, la cierran. Es lamentable, porque no tienen lo de Bomberos al día ni lo de la electricidad, y están trabajando en esas condiciones. Entonces, la Intendencia ‑que debería dar el ejemplo en el funcionamiento de sus talleres para que, de alguna forma, todos la tomáramos como referencia‑ está en falta. Pero como no tiene quien la controle, lamentablemente pasa esto.

 

            Para finalizar, quería decir que este tema también se está juntando con la privatización del Hotel Casino Carrasco. Sé que son dos temas diferentes; lo tengo bien claro. Ahora, ¿hasta cuándo podemos pensar, cuando no somos capaces de gestionar bien las cosas de la Intendencia, que la última reflexión es “con esto no podemos, vamos a privatizarlo”? ¿Nos tenemos que quedar con eso? ¿O de alguna forma tenemos que terminar de reconocer que es así? Porque yo estoy convencido de que es así.

 

            En consecuencia, no hicimos un sellado ‑bien lo aclaró el ingeniero‑ con membrana porque en la época de la Usina Nº 5 no existía la membrana, pero sí existía la membrana en la época de la Usina 6‑7. Según hoy me informaron, la membrana existía en la época de la Usina 6‑7, y en Europa se está aplicando una membrana que tapa toda la usina. No la pudimos poner. En definitiva, es como tener una garrafa abierta. Porque, ¿qué estamos perdiendo? Estamos perdiendo el gas, y el gas lo estamos perdiendo en detrimento de la naturaleza, lo estamos perdiendo también en detrimento del medio ambiente, y lo estamos perdiendo para utilizarlo. Porque la idea es que después se inyecte por dentro y se saque el gas. Entonces, también se están perdiendo esas posibilidades. El problema real que yo creo se da ‑es lo que dice alguna gente que está allí‑ en las Usinas 5, 6, 7 y 8 ‑que no son más que áreas; usina viene del tiempo anterior, cuando había otro tratamiento‑ es que desde hace siete años no hay una inversión seria en estas usinas: no se compra maquinaria adecuada y no hay una inversión en tecnología adecuada para el tratamiento de los residuos.

            Es cuanto quería expresar, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra la señora Edila Consuelo Pérez.

 

SEÑORA PÉREZ.- Gracias, señor Presidente.

 

            Me solicita una interrupción el Edil Nieves y con gusto se la concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Puede interrumpir el señor Edil Dante Nieves.

 

SEÑOR NIEVES.- Gracias, señora Edila y señor Presidente.

 

            Con respecto a los residuos hospitalarios, quiero releer algo a lo que ya había hecho mención, pero lo quiero reiterar luego de la intervención del señor Garino. “Ahí se puede ver la Cañada de las Canteras, que atraviesa la zona marcada” ‑hacía referencia a una exposición que estábamos viendo en PowerPoint‑ “con el número 5. O sea que es una cañada afluente del arroyo Carrasco. Camino Cepeda ‑que quizás está marcado en el mapa‑ es una divisoria de cuenca; está prácticamente en la zona de puntos altos. La Usina 8 pertenece a la cuenca de otra cañada del arroyo Carrasco ‑la cañada Juan Díaz‑, que cruza Colastiné. Colastiné es el camino que llega a Felipe Cardoso que está más hacia el noreste, y cruza justo por donde está nuestro terreno. O sea que esas son las dos cañadas que hoy en día reciben lixiviado de los rellenos sanitarios”. A continuación, habla la señora Ostria. “Señora Ostria.- En esta parte tenemos los hospitalarios dentro del relleno...”. A esto es a lo que nosotros hacíamos mención.

No quedan en las actas los “no” que hace con la cabeza el Director. Esto es lo que nos dijeron los Directores señor Garino, aquí presente, y señora Ostria, y consta en las actas de la Comisión de Medio Ambiente. O sea que los rellenos hospitalarios estaban en un lugar en donde corrían lixiviados hacia la cañada. Esa, para nosotros, es la verdad.

 

(Interrupciones)

 

______No sé lo que quiso decir, pero acá dice eso. Discúlpeme, señor Presidente. Nosotros no estamos para analizar el espíritu de lo que quiso decir. Couture decía que cuando la letra es clara no es necesario entrar a analizar el espíritu.

 

            Más adelante continúan hablando y dicen: “Con relación a los residuos hospitalarios, los grandes generadores en general son los hospitales públicos y las mutualistas. Cuentan con este servicio privado de recolección que hoy está en manos de dos empresas asociadas: el transporte es de Trenal, y el tratamiento de Aborgama. En Montevideo, a partir de 2006, se encuentra instalada una planta de tratamiento de este tipo dentro del predio de Felipe Cardoso, que utiliza la tecnología del autoclavado, y la otra que se va a instalar ‑que les mencionaba antes, y que tiene tiempo hasta junio para hacerlo‑...” Estamos casi a fines de junio; termina la semana que viene. Quiero saber si ya se instaló la empresa o si caducó el permiso y se llama a una nueva licitación, como dicen más adelante. Y continúa: “No existe un manejo adecuado de los residuos…”. Más adelante reiteran lo de las dos empresas, y esta que debería instalarse, como plazo máximo hasta junio. Entonces, nos gustaría saber qué va a pasar con esta segunda empresa, ya que junio está terminando.

 

            Nada más. Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Puede continuar la señora Edila Consuelo Pérez.

 

SEÑOR PÉREZ.- Terminé, Presidente.

 

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Eduardo Jaime.

 

SEÑOR JAIME.- Gracias, señor Presidente.

 

            En primer lugar, como corresponde, quiero saludar a las autoridades hoy presentes: al señor Director interino y al señor Director de la División Limpieza, ex compañero Edil Eduardo Pereyra ‑como ya se mencionó acá‑, así como a los asesores que hoy lo acompañan.

 

            Sin duda que en la exposición del señor Edil Graffigna se ha marcado una serie de actos, conductas y hechos que es importante analizar acerca de la gestión, o la no gestión, o la mala gestión de la Intendencia Municipal de Montevideo en cuanto a la disposición final de los residuos, el tratamiento de estos, más allá de lo que aparentemente se dijo pero se malinterpretó, o en realidad no era así; es como algo que se dio en la Comisión de Medio Ambiente, cuando a un Director se le hizo saber acerca de una fotos que había en cuanto a un mal manejo por parte de algunos vecinos, ante lo cual nos terminó diciendo: “Fotos son fotos”. Evidentemente que el material gráfico es prueba de hechos, y convenientemente documentado es prueba fiel. También lo son las palabras de los señores Directores que, concurriendo a estas Comisiones y haciendo gala de un gran sentido del honor y de la sinceridad, reconocen a veces cuando las gestiones no se llevan a cabo como lo tenían previsto, o cómo la fuerza política que hoy gobierna Montevideo ‑que con este hace cuatro períodos, hace 17 años que gobierna la ciudad de Montevideo‑ en algunos aspectos no ha podido cumplir con el propio plan de gobierno, con lo que seguramente ellos han tenido y deben tener como meta y objetivo en el tema de la disposición final de los residuos sólidos.

 

            También, señor Presidente, se ha mencionado la no presencia del señor Intendente, y bueno, realmente quiero marcar mi preocupación, un sincero sentimiento de preocupación, ya que si bien él se hace representar ‑así lo dispuso y está en sus competencias; sin duda, está muy bien representado por las personas que hoy nos acompañan‑, creo que, como responsable de esta Intendencia, como la persona que ha sido votada para dirigir los destinos de esta ciudad, de alguna manera tendría que ponerse al hombro estos temas del medio ambiente. Acá me voy a referir a lo que la ex Directora Ostria mencionaba como hilo conductor que la guiaba en el trabajo, es decir, algunos de los programas del Plan de Gobierno de la Intendencia Municipal de Montevideo con respecto al Área Metropolitana e integración. Ella decía: “El objetivo central de las políticas a aplicar en el Área Metropolitana es el de mejorar la calidad de vida de la comunidad afincada en el área, buscando evitar que se siga desarrollando como periferia degradada o apéndice del área urbana de la capital”. Yo no sé; quizá no quiso decir lo que dice ahí, pero seguramente era eso.

 

            Entonces, con respecto a la no presencia del señor Intendente, sinceramente, quiero dejar mi sentimiento de preocupación.

 

            También se manejaron temas muy puntuales y específicos sobre las usinas, y en particular quiero referirme a la calle Felipe Cardoso. Como dijo anteriormente el señor Edil, la preocupación de los vecinos acerca de la situación particular que vive esa calle ha sido manifestada en reiteradas oportunidades. Todos podemos entender que, al estar las usinas de disposición final de los residuos sólidos, sea previsible que cierta parte de la carga de los camiones que van hacia ellas pueda caer a la calle, a la acera, a la vía pública; es indudable. Yo no fui hoy, pero sí ayer; recorrí la calle varias veces, y es enorme la cantidad de basura de todo tipo y color, orgánica e inorgánica, que hay depositada a ambos lados de esa calle, desde su comienzo hasta las usinas propiamente dichas. Quería manifestar mi preocupación por eso, y mi inquietud es saber cuál es el tratamiento especial de limpieza para esa calle porque, como dije anteriormente, es evidente que el flujo de camiones hacia esas usinas hace que potencialmente sea una calle que se degrada con mayor facilidad. Esa es mi preocupación. Reitero la pregunta: ¿qué tipo de servicio de limpieza especial o diferencial tiene? Y si no lo tiene, la inquietud sería que de alguna manera se abordara un servicio de limpieza diferencial, por los motivos anteriormente expuestos.

 

            Otro tema que también me preocupa, señor Presidente, señores Directores, es cómo la población, los hurgadores o los recicladores, han estado trabajando con el tema de las bolsas de color naranja. Lo digo porque sé que, en primera instancia, el sistema de recolección selectiva en los domicilios tiene que partir, justamente, desde ahí, desde la información y la buena voluntad y disposición de los vecinos por clasificar sus residuos domiciliarios. Pero después, la buena disposición tiene que venir de las personas que trabajan con esas bolsas, de manera que no abran ese material, no trabajen con esa basura ‑que supuestamente ha sido clasificada‑ y no formen los basurales que se siguen manteniendo en torno a los contenedores. En alguna visita de la ex Directora Diana Pérez le hacíamos saber acerca de lugares puntuales en los que, después de esa intervención, no sólo no había más basurales sino que no había más contenedores. Vuelvo a citar: en la calle Galvani y Corrales había dos contenedores en cuyo entorno eran habituales los basurales, y después no sólo no hubo más basurales sino que tampoco hubo más contenedores. Seguramente el problema se trasladó a otra zona o a otro lugar, porque el hecho, el problema es sintomático.

 

Entonces, la pregunta puntual es respecto a la evaluación primaria del sistema de clasificación de residuos domiciliarios. Mi opinión particular es que, si bien es un buen sistema, creo que se está fallando en dos aspectos. El primero es la clasificación en la propia vivienda, porque no se hace un uso adecuado de las bolsas naranjas. El segundo tiene que ver con aquellos que están trabajando con los residuos y no los manejan de la manera más conveniente. Entonces, quiero conocer su evaluación y cuáles serían las nuevas pautas para empezar a mejorar este sistema.

 

Otro tema que les quiero plantear, y es de honda preocupación, es el relativo a los bañados de Carrasco. Es un área que debería ser protegida por la importancia que tiene para todos nosotros y para el ecosistema, pero tiene varios problemas. En particular, se trata de los arroyos Chacarita, Toledo y Manga Chico. Yo tenía entendido que en algún momento se pensó en hacer unos piletas de oxidación para que los drenajes naturales de estos arroyos que van hacia el arroyo Carrasco se filtraran en ellas, de manera que los efluentes llevaran a ese arroyo la menor contaminación posible. Una de las preguntas es, entonces, si existen estas piletas de oxidación.

 

La otra pregunta es sobre los vecinos que viven en los alrededores de estos drenajes naturales que mencioné anteriormente ‑el Chacarita, el Toledo y el Manga Chico‑, y la poca o ninguna limpieza en sus cauces, lo que, llevado a mucha o poca cantidad de lluvia...

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Si me disculpa, señor Edil, está fuera de tema. Lo que está preguntando no está dentro del objeto de la convocatoria.

 

SEÑOR JAIME.- Señor Presidente: me estoy refiriendo a...

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Disposición final de residuos. No veo el tema de la convocatoria.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el Edil Eduardo Jaime.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 23 en 27.

 

            Voy a proceder a dar lectura a la convocatoria: “I) Situación actual de las usinas 5, 6, 7 y 8 (fosas A y B): a) Disposición final de residuos. b) Análisis de la problemática en general.

 

            “II) Evaluación de la propuesta realizada por la Dirección de Desarrollo Ambiental y la División Limpieza de la Comuna Capitalina, el día 8 de mayo del año en curso, al comparecer ambas direcciones ante la Comisión de Higiene y Medio Ambiente de la Junta Departamental de Montevideo, explicitando el proyecto del Ejecutivo comunal para privatizar la disposición final de los residuos de la ciudad de Montevideo”.

 

            Cuando el señor Edil que está haciendo uso de la palabra me indique a cuál de los puntos refieren las últimas dos preguntas que está realizando, yo le permitiré continuar.

 

SEÑOR JAIME.- Señor Presidente: Si usted me permite, y ya que ha sido tan amable de leerme la convocatoria, le digo que dentro del análisis de la problemática general, como mencioné anteriormente en esta exposición, la basura que está en estos cauces ‑los acabo de mencionar: los arroyos Chacarita, Manga Chico y Toledo‑ provoca inundaciones. Quisiera preguntar ‑si usted me dejara terminar‑ cuál es la situación actual de estos cursos de agua y su limpieza, y si la División Limpieza tiene prevista algún tipo de actividad para que, a través de la limpieza de estos cursos naturales de agua ‑que son drenajes del arroyo Carrasco y que desembocan en ese arroyo‑, como le decía ‑le vuelvo a repetir, soy nuevamente redundante‑...

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Señor Edil: ¿tiene la convocatoria delante de usted?

 

            Vuelvo a leer, porque pude no haber sido claro: “I) Situación actual de las Usinas 5, 6, 7 y 8 (fosas A y B): a) Disposición final de residuos. b) Análisis de la problemática general”. ¿De qué problemática general? De la situación actual de las Usinas 5, 6, 7 y 8, fosas A y B. La convocatoria no la redacté yo, señores Ediles; si la hubiera redactado yo podrían discutir conmigo.

 

            Tiene la palabra el señor Edil convocante para una aclaración.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- No se ponga nervioso, Presidente. No grite, que acá nadie es sordo.

 

            Cuando se habla de la problemática general incluye también los arroyos y las cañadas que están siendo contaminadas...

 

(Interrupciones)

 

______ Presidente: usted conoce el reglamento; le voy a pedir que me ampare en el uso de la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Señor Edil: concluya; puede continuar.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Continúo, Presidente, con su permiso y su amabilidad.

 

            Cuando se habla de la problemática en general ‑y lo expuse en mi intervención‑ se habla de la contaminación de las cuencas, de las cañadas, del arroyo Carrasco, de la cañada Chacarita, y el Edil está hablando, justamente, de la cañada y del arroyo; está hablando de la problemática que genera la acumulación de residuos cuando bajan hacia el Río de la Plata. Así que, señor Presidente, está dentro del tema como problemática general, sin duda, con certeza. Ahora, si usted quiere sesgar también la intervención de los señores Directores, y usted cree que hay que hablar de lo que a usted le interesa o le importa, ese es otro tema, así que proceda como le dicta su conciencia.

 

            Nada más. Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Mi conciencia me dicta lo que me debe dictar, señor Edil. Yo le voy a pedir que guardemos el respeto debido.

 

(Interrupciones - Dialogados)

 

______Por favor, señores Ediles, les voy a pedir que eviten los dialogados.

 

            Si el Presidente no está confundido, una cosa son los problemas que ocasiona la usina sobre las cuencas ‑lo que está dentro del tema, y usted se refirió a eso‑, y otra totalmente distinta son los problemas que haya en todas las cuencas hidrográficas del departamento en materia de limpieza cuando no están relacionados con la usina. El arroyo Toledo pasa un poquito lejos, y lo mismo el Manga Chico. Entonces, señor Edil, respéteme en la inteligencia, le pido por favor. Y seamos honestos: está fuera de tema, y los señores Directores no tienen por qué referirse a las preguntas formuladas fuera de tema.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Fabián Villamarín.

 

SEÑOR VILLAMARÍN.- Señor Presidente: vamos a pedir un cuarto intermedio de diez minutos.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Está a consideración un cuarto intermedio de diez minutos.

 

            Si no hay observaciones, se va a votar.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 24 en 26.

 

            Pasamos a cuarto intermedio por diez minutos.

 

(Es la hora 20:18)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Pablo Ferrer).- Se levanta el cuarto intermedio.

 

(Es la hora 20:26)

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Para una aclaración, tiene la palabra el señor Edil Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Gracias, señor Presidente.

 

            A veces los cuartos intermedios sirven para aplacar los ánimos, para conversar y también para lograr acuerdos.

 

            Creo que el tema fue superado, pero me gustaría que usted explicara en qué punto del Orden del Día entra la situación que provocó, según el señor Director Rocco, la crisis del 2002 en la disposición final de residuos.

 

            La dejo por acá, pero pido que conste en actas porque algún Edil me preguntó fuera del recinto: “¿Por qué no se lo dijiste?”. Le dije al señor Presidente que a mi juicio el señor Rocco no se estaba refiriendo al tema en cuestión ni a ninguno de los puntos del Orden del Día.

            Nada más, gracias.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Fernando Ripoll)

 

SEÑOR FERRER.- Pido la palabra para una aclaración.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ripoll).- Para una aclaración, tiene la palabra el señor Edil Pablo Ferrer.

 

SEÑOR FERRER.- Lo hago desde abajo porque creo que no corresponde que lo haga desde arriba. Creo que no corresponde que el Presidente en calidad de tal explique por qué no observó u observó determinada situación. En todo caso, el señor Edil tiene el fundamento, si lo entiende necesario, para cuestionar a la Mesa. De todas maneras, voy a decir lo siguiente, porque se lo he dicho a varios que me hicieron la misma pregunta. La intervención del señor Director Américo Rocco respecto del tema de la crisis del 2002 fue a los efectos de señalar que era mucho más preocupante el efecto contaminante sobre las cuencas de los arroyos ‑en particular sobre el arroyo Carrasco‑ de lo que se vertía por parte de quienes realizaban tareas de clasificación, que el vertimiento de los lixiviados, lo cual era una de las preocupaciones que el señor Edil convocante había planteado en Sala, y que este vertimiento de los clasificadores se debía a la magnitud de la crisis del 2002. Por lo tanto, el Presidente, en su momento, actuando en funciones, entendió que definitivamente estaba dentro del tema. La respuesta puede gustar o no gustar, puede compartirse o no compartirse, pero de todas maneras está dentro del tema.

 

            Muchas gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ripoll).- Desde la Presidencia, agradezco y exhorto a los Ediles y a las autoridades municipales a que se remitan a hablar sobre el tema para el que fuimos convocados.

 

            Tiene la palabra el señor Edil Jaime.

 

(Ocupa la Presidencia el señor Edil Pablo Ferrer)

 

SEÑOR JAIME.- Gracias, señor Presidente.

 

            Sinceramente, quisiera aclarar que lejos estaba de mi intención particular, personal, y seguramente de la de los compañeros de mi partido ‑por los que no voy hablar, porque no soy el representante de todos los Ediles que estamos aquí presentes, aunque puedo conocer a los compañeros un poco más, por lo que sé que es así‑, lejos, reitero, de nuestra intención estaba generar un hecho que no sea el más conveniente ni el más adecuado, tratando de convivir bajo las normas democráticas y de condición humana a las que siempre hago referencia, a las normas más adecuadas de convivencia. Así que, si se me permite, dentro del marco del llamado, quisiera aclarar que estaba muy lejos de nuestra intención particular generar este debate. Simplemente precisamos una información acerca de una situación que creíamos y creemos está dentro del tema por el cual fueron convocados los señores Directores.

 

Voy a dejar por acá el tema; la pregunta ya fue formulada. Sí voy a pedir que por parte de los Directores se me responda en forma clara si va a haber o va a existir una respuesta acerca de esta cuestión en particular, sin olvidarse tampoco de los otros aspectos que mencionamos anteriormente.

 

            Hecha esta aclaración acerca de cuál fue el ánimo y la intención, dejando bien claro que esta pregunta fue realizada en el entendido de que formaba parte del llamado, de la convocatoria, tomando en cuenta que el problema de los residuos sólidos domiciliarios afecta a todos los montevideanos, no importa el lugar de residencia que tengan en nuestro departamento, agradecería si se me respondiera; si no, nos vamos a ofrecer para ser el nexo entre los señores Directores y el Ministerio de Vivienda o el Ejército Nacional, que ha estado realizando tareas de limpieza en los cauces de estos arroyos, o simplemente invitaríamos a los señores Directores para ir a conversar con los vecinos de la zona que se ven afectados por los residuos que están en el cauce de este arroyo.

 

Así que, señor Presidente, señores Directores, queda hecha la pregunta y también la propuesta de servir de nexo con las personas y autoridades que actualmente han tenido alguna injerencia en la limpieza de estos cauces, a efectos de que junto con el señor Director podamos concurrir ‑en caso de que él lo disponga y los vecinos así lo precisen; seguramente lo precisan‑ para ver de qué forma se pueden solucionar los temas que nos preocupan.

 

            Muchas gracias, señor Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Pablo Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Fachinetti.

 

SEÑOR FACHINETTI.- Gracias, Presidente.

 

            El cuidado del medio ambiente es uno de los temas más importantes de cualquier Gobierno, tanto nacional como departamental.

            El tratamiento de los residuos implica una compleja red que abarca varios sectores, desde la Administración Municipal, a los ciudadanos, las empresas y los sistemas informales de recolección.

 

            La disposición final de los residuos es uno de los temas de gran relevancia, de profundo impacto en la temática ambiental. Por lo tanto, debemos asumir plenamente la problemática de los mismos, tanto de los domiciliarios como de los industriales. Sobre estos últimos se hace necesaria una política que conlleve un adecuado tratamiento, ya que todos sabemos que hoy los residuos industriales no están adecuadamente planificados, adecuadamente utilizados ni adecuadamente desechados.

 

            Como bien dijo el Edil convocante, el propio Presidente de la República reconoció que en el año 1990, cuando era Intendente, uno de sus mayores dramas fue el tema del agotamiento del depósito de residuos domiciliarios en la usina de Felipe Cardoso. “Ya estaba quedando pequeña” ‑dijo‑ “para el uso de la Intendencia y había una problemática muy seria a solucionar. Han pasado dieciséis años de este tema que estoy mencionando, y ustedes comprenderán entonces cuál debe ser la situación en este momento.” Como bien señaló el Edil convocante, el Presidente de la República dijo que la situación es muy crítica.

 

Sigue el señor Presidente: “En cuanto a los residuos o al impacto de la industria en el medio ambiente, uno está vinculado al volcado de efluentes de las curtiembres sobre la cañada Jesús María y el arroyo Pantanoso, que finalmente implicaba el volcado de efluentes químicos, ácidos y alcalinos, con el impacto negativo que tenía no sólo sobre estas corrientes de agua, sino también sobre el sistema de tratamiento de las aguas servidas, que ameritan una solución más profunda”. La actual disposición final de los residuos en Montevideo básicamente consiste en enterrar la basura en la usina de Felipe Cardoso y Cochabamba, a escasos 5 km. de la Unión, Malvín o Carrasco. Ello despide olores y ocasiona la presencia de ratas.

 

            Otro problema a solucionar son los líquidos lixiviados, producto del escurrido de la basura, altamente contaminantes, que llegan a cañadas y arroyos. Los altos grados de contaminación hacen imposible, en la actualidad, cualquier tipo de vida.

 

Son centenares las toneladas de basura que producimos diariamente en esta ciudad; tenemos la obligación de hacerla productiva. En el mundo, año a año se incrementa la instalación de plantas de biogás y su utilización. El Uruguay, al igual que la región, tiene problemas de abastecimiento de energía, pero desperdiciamos el gas metano que produce la basura. Proponemos producir energía para movilizar parte de la flota de ómnibus que diariamente recorre Montevideo y con ello lograr bajar el precio del boleto.

 

El miércoles 29 de marzo de 2006, en una reunión entre el gabinete del Intendente Ehrlich y vecinos, la ex Directora de Desarrollo Ambiental, Alejandra Ostria, anunció que mientras se espera la instalación de la planta de Cañada Grande se continúan los trabajos de refacción de la Usina 5, de Felipe Cardoso y Cochabamba, donde hay que superar varios problemas en la disposición de residuos. Ostria expresó que la Comuna deberá hacer en la Usina 5 obras de captación, canalización, tratamiento y vertimiento al colector de los líquidos generados por la descomposición de la basura, lo cual amenaza colapsar a la Usina Nº 5. Mediante este plan, que tendrá un costo de U$S 14:000.000, el Municipio espera cerrar las Usinas 6 y 7 y permitir que la 5 pueda resistir durante siete años mientras se construye la planta de Cañada Grande.

Señor Presidente: lo que me interesa saber ‑esta es mi pregunta y voy a explicar por qué la hago‑ es si la Intendencia Municipal de Montevideo tiene algún plan de contingencia para el caso de que el plan de Cañada, es decir, donde se van a verter todos los residuos domiciliarios e industriales, no tuviera éxito. Hago esta consulta en base a que creo que la Asociación Pro Fomento de Empalme Olmos no está muy de acuerdo con esto y puede llegar a tomar medidas. Entre las conclusiones a las que arribó esta Asociación Pro Fomento de Empalme Olmos, que se refiere al lugar donde está el Parque Ambiental Cañada Grande, dice lo siguiente: “La Comisión considera que el proyecto de relleno sanitario llamado ‘Parque Ambiental Cañada Grande’ tal cual está planeado en el proyecto y sobre todo en el sitio para el cual está planteado no es conveniente para la localidad, sus habitantes ni para la Administración Municipal. Además, la inexistencia de un Proyecto Ejecutivo no es excusa como para no considerar el impacto ambiental que producirá. Basamos esta opinión en los siguientes puntos:

 

“Consideramos que el sitio elegido es totalmente inapropiado ya que contradice algunos de los puntos planteados en el proyecto de la consultora:

 

“a) La zona está poblada y no totalmente descampada. La densidad de población está por encima de la media rural departamental.

 

“b) Existen 3 escuelas a menos de 3.000 mts del sitio elegido, comprometiendo su futuro de acuerdo a lo planteado en las restricciones de la misma consultora.

 

“c) El predio no es improductivo, simplemente se dedica a la ganadería extensiva, con una carga actual de 430 cabezas, según se desprende de la última declaración jurada de DICOSE. (…)

“d) La caminería inmediata y cercana al predio se encuentra en estado deplorable, ni pensar en el tránsito diario de multitud de camiones de 20 toneladas como los propuestos en el proyecto.

 

“e) Se producirá una modificación del entorno altamente perjudicial para los habitantes”.

 

Esto es lo que informa la Asociación Pro Fomento de Empalme Olmos.

 

A su vez dice: “La Comisión estima que se ha hecho muy mal manejo de la información. (...)

 

“La información brindada por el Intendente de Montevideo acerca de que la basura vendría procesada, no coincide con la de sus técnicos que dicen que no sería así, a lo sumo vendría compactada.

 

“El Intendente de Montevideo dice que la Usina de Felipe Cardoso sería el espejo, el modelo a seguir.” Cuando hablo del Intendente estoy refiriéndome al Intendente Arana, no a Ehrlich, porque este primer informe es del año 2002. Continúa: “Nosotros creemos que la mencionada usina podría ser cualquier cosa pero menos modelo de gestión o cuidado ambiental, sólo basta ver la cantidad de reclamos que los vecinos han presentado”.

 

            El 20 de setiembre de 2006, la Comisión de Vecinos de Cañada Grande emite un comunicado de prensa. En el mismo, entre sus partes principales, dice: “Resulta irónico y muestra de la falta de información de quienes llevan adelante el proyecto que se utilice como ejemplo la planta de González Catán (Argentina), la cual es constante noticia en la prensa por sus problemas de liberación de toxinas y contaminantes al agua y al aire y que han afectado fehacientemente y con pruebas más que contundentes a cientos de vecinos, además de su mal manejo y descontrol”.

 

            Continúo leyendo: “…la Comisión de Vecinos señala su total oposición al Proyecto de Parque Ambiental Cañada Grande, tal cual está planteado hoy. Nos basamos para tomar esta decisión en la información expresada por los expertos y autoridades (departamentales y nacionales) involucrados en el proyecto, en la opinión de nuestros vecinos (de los cuales somos representantes) y en las recomendaciones de nuestros propios técnicos”.

 

            Leo un artículo de “La República”, de 26 de junio de 2006: “Avanza planta de disposición final de residuos en Empalme Olmos. (…) Los habitantes formularon decenas de preguntas preocupados por las garantías del proceso de construcción. (…) Con una capacidad de depósito de 700.000 toneladas anuales, se espera que la operativa comience a mediados del año 2007.” Estamos a mediados de 2007 y creo que la operativa no ha empezado. “Las autoridades plantearon a los vecinos, la conformación de una comisión de seguimiento del proceso de instalación de dicha planta, con la participación de las comunas, el ministerio y organizaciones sociales del lugar. (...) los habitantes formularon decenas de consultas a los técnicos estatales que coincidían en la preocupación por las garantías que las autoridades darán al funcionamiento de dicha planta, tanto en el cuidado de la salud humana, como en el del medio ambiente. (...) En el caso de la planta de depósito y tratamiento de residuos se ha utilizado una membrana que impediría el filtrado de líquidos a las napas terrestres”.

 

            Esta Comisión Pro Fomento de los vecinos declara que necesita mayor información y que ven muy mal que a cambio de llevar toda la basura a Cañada Grande se les pague con algunos derechos que, creo, tienen ganados en muy buena ley. Es decir que, por lo que plantean los vecinos, se les está dando algunos beneficios a cambio de que nosotros llevemos este vertedero, vertedero que, según ellos, va en contra de su propia salud.

 

            Todo lo que he dicho se basa en la pregunta de si hay un plan de contingencia en caso de que Cañada Grande no se lleve a cabo, y qué vamos a hacer con las Usinas 5, 6, 7 y 8 de Felipe Cardoso en caso de no poder tener esa solución.

 

(Timbre indicador de tiempo)

 

VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el señor Edil Fachinetti.

 

            Los señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.

 

(Se vota)

 

______AFIRMATIVA: 23 en 26.

 

            Puede continuar el señor Edil Fachinetti.

 

SEÑOR FACHINETTI.- Señor Presidente, me pide una interrupción el Edil Dante Nieves, que con gusto le concedo.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Puede interrumpir el señor Edil Dante Nieves.

 

SEÑOR NIEVES.- Gracias, señor Presidente.

 

            Nada más quería agregar a lo mencionado por el Edil Fachinetti que los estudios a los que hacen referencia los vecinos de Cañada Grande y el Grupo Ambientalista de Empalme Olmos fueron realizados por el equipo del ingeniero Praderio, catedrático grado 5 de la Facultad de Ciencias, y por la doctora Ofelia Gutiérrez. En los últimos tiempos han sido ampliamente conocidos por la opinión pública y han realizado todos los trabajos de FONPLATA, de la cuenca de Pando, la cuenca del arroyo Carrasco y el Solís Chico, evaluando todas las dificultades de impacto ambiental.

 

            Nada más, señor Presidente.

 

            Gracias, señor Edil.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Puede continuar el señor Edil Fachinetti.

 

SEÑOR FACHINETTI.- La ex Directora Diana Pérez se refirió al objetivo principal de la iniciativa, diciendo: “La idea primaria es que en el mundo no se pueden seguir enterrando todos los residuos que nosotros generamos. Residuos que, además, no se degradan. Por ejemplo, una botella de refresco que nosotros tomamos en cualquier lugar en forma ingenua si se quiere, demora 400 años en degradarse. Esa situación el planeta no la resiste más”.

 

            Para finalizar me voy a referir a una nota que conseguí en Compromiso Empresarial para el Reciclaje, CEMPRE, que toma el diario “Últimas Noticias” y hace referencia a la privatización. Dice lo siguiente: “La licitación de la gestión global de la disposición final de residuos en la capital planteada por la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) fue cuestionada ayer en la comisión de la Junta Departamental por el Partido Comunista. El martes pasado, la directora de Desarrollo Ambiental, Alejandra Ostria, chocó con la edila María Esther Condines (…), quien resaltó la oposición de su sector al llamado”. Dicha Edila dijo: “¿Por qué no se respeta el programa de los órganos locales de no a la privatización? Porque la tercerización es una privatización. Esto va a tener que ir a los órganos del Frente Amplio, porque no entra dentro del programa”. La ex Directora Ostria le respondió: “Me parece que esta discusión con la compañera no es para darla en la comisión, porque hay ediles de otros partidos”. “La privatización no está dentro del programa”, volvió a decirle la Edila. “No estoy de acuerdo con la privatización’; insistió Condines”.

 

A mí con el tema de la privatización lo que me duele ‑y lo han dicho algunos Ediles‑ es que nosotros no llevamos este emprendimiento como Intendencia Municipal de Montevideo sólo por un tema económico; por un tema económico es que esto sale U$S 14:000.000. Cuando creemos que un proyecto es bueno, nosotros tendríamos que tener los fondos suficientes para llevarlo adelante, como el proyecto que presentó el Edil Villamarín, que apoyamos todos y que también hay que tomarlo en consideración ‑y creo no desviarme mucho del tema‑ sobre el tema de los hurgadores, la basura y el proyecto que presentó en cuanto a cambiar los carros de caballos por esos rodados en los que puedan trabajar. Consideramos que la Intendencia tiene que respaldar los proyectos buenos. Es decir, me parece que, además de buenas ideas, necesitamos contar con los fondos de las empresas privadas a fin de realizar las concesiones. Yo creo que la Intendencia Municipal de Montevideo, en este tema que es fundamental, que el propio Presidente de la República catalogó de grave, debe realizar todos los esfuerzos para llevar adelante estas cuestiones.

 

            Muchas gracias, Presidente.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Director del Departamento, Américo Rocco.

 

SEÑOR ROCCO.- Yo quería contestar algunos de los planteos realizados, y espero que los Directores aquí presentes aclaren algunos otros aspectos.

 

            Con relación al tema de las volquetas que se planteó aquí, para estos días está previsto citar a una reunión para encarar ya la reglamentación del tema. Como ya se informó en otra oportunidad, esta nueva normativa permitirá destrabar algunas situaciones que han complicado e impedido que se pudiera actuar con respecto a algunos pasivos ambientales que tienen que ver con una disposición irregular de residuos sólidos en distintas zonas del departamento.

 

            Con respecto a la bolsa naranja, debo decir que se sigue implementando y, como ya se había indicado en su momento, van surgiendo nuevas posibilidades y nuevas medidas que se van tomando en torno al tema. Lo que se hizo fue largar la propuesta, cosa que ya quedó implantada, y a continuación hay que seguir trabajando en las distintas fases de su aplicación, tanto en lo que tiene que ver con etapas y nuevas posibilidades, como en lo que tiene que ver con la extensión de los sitios de disposición de esos residuos.

 

            Con respecto a la cuestión que se consideró fuera de tema, los bañados de Carrasco, quiero aclarar brevemente algunas cosas. Primero, estamos trabajando con la Intendencia de Canelones en la limpieza y acondicionamiento de las márgenes de los arroyos limítrofes; entre ellos se cuenta el Toledo, que no tiene problemas significativos de basura en su cauce. Esto se está haciendo con recursos propios. Entre los meses de febrero y marzo hicimos una limpieza muy fuerte en el arroyo Chacarita, de donde sacamos varios centenares de camiones de basura.

En lo que tiene que ver con el Plan de Saneamiento IV, se están realizando obras en la cuenca del arroyo Chacarita, que van a implicar algunas medidas con respecto a las bocas de entrada de basura a los colectores y finalmente al arroyo. Asimismo, se está trabajando con la población de las márgenes de dicho arroyo, tratando de evitar el vertimiento de basura al cauce.

 

Con respecto al arroyo Manga, se trabaja normalmente, de acuerdo con lo programado, en el mantenimiento del cauce.

 

En lo que hace a la cuenca del arroyo Carrasco, hay un equipo que está elaborando un proyecto integral que tiene en cuenta aspectos productivos, culturales, ambientales, de hábitat, turísticos, etcétera. Se espera sobre fin de año el producto final de ese equipo de trabajo, que va a ser el plan estratégico para la cuenca y un plan de desarrollo integral. Repito que tiene que ver con todos estos aspectos e incluye, además, el tema ambiental y el tema hidráulico, lo que implica tomar definiciones con respecto al bañado de Carrasco y su régimen de inundabilidad. En esto estamos trabajando con la Intendencia de Canelones, con organizaciones sociales, con Agenda Metropolitana ‑que coordina las tareas‑, con apoyo del PNUD y con la participación de varios Ministerios. Es en el marco de ese proyecto para la cuenca del arroyo Carrasco ‑que comprende todos esos cursos de agua y el bañado‑ que vamos a encarar soluciones de fondo. Por supuesto que el residuo sólido es parte del plan integral que se está trabajando.

 

            Pediría a los ingenieros Garino y Piña que se refirieran a tres temas que fueron planteados. En primer lugar, a los residuos hospitalarios; esto implica la planta instalada y la que está por instalarse. En segundo término, a las medidas que se adoptan en el entorno de Felipe Cardoso, y por último a qué alternativa tenemos si falla Cañada Grande.

Pero antes de terminar quiero hacer una aclaración sobre algo que se ha vuelto a mencionar. El Orden del Día de esta sesión dice: “...explicitando el proyecto del Ejecutivo Comunal para privatizar la disposición final de los residuos...”. En realidad, no es correcto. El pliego que nos ocupa no apunta a la privatización de la disposición final de los residuos, sino que es un contrato a siete años para realizar una serie de obras y proceder al cierre de los rellenos, a partir de lo cual la Intendencia queda en manos de la infraestructura construida y del manejo de las plantas de residuos ubicadas en el predio.

 

            Nada más.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el ingeniero Garino.

 

SEÑOR GARINO.- Primero me voy a referir al tema Plan Director, que se ha mencionado acá.

 

            El Plan Director, como bien se leyó en Sala, llegó a unas conclusiones generales que vale la pena tener presentes. La primera es que se detectó una informalidad muy alta en las distintas áreas que abarca el tema residuos sólidos: residuos sólidos urbanos, residuos industriales, residuos de obras civiles. En todos hay una alta informalidad. No pensemos solamente en la informalidad de los clasificadores que recogen la basura ‑que sólo afectaría a la parte de residuos sólidos urbanos‑, porque también la hay en las otras ramas. Eso hay que tenerlo siempre presente, porque en algunos de esos aspectos es tan grande la informalidad que es imposible pensar que una gestión formal pueda funcionar razonablemente en paralelo con otra que se rige por reglas propias no controlables. Ese es un aspecto particular en lo que hace a residuos sólidos urbanos, que es responsabilidad bien propia y tradicional del Municipio. La presencia muy grande de clasificadores que interfieren con el sistema formal ‑voy a dar una opinión personal‑ es uno de los problemas clave que tenemos que resolver; incluso, no se va resolver por el lado de clasificaciones en origen o recolecciones selectivas. Ese problema es de una importancia mucho mayor a simplemente lograr clasificar residuos; no vamos a arreglar el problema que tenemos de la basura fuera de control pensando simplemente en medidas que tendríamos que aplicar en un sistema formal y que esté funcionando correctamente.

 

            El segundo aspecto que también se leyó en Sala como resultado de los estudios básicos del Plan Director fue la situación de los sitios de disposición final en el Área Metropolitana. Acá se ha mencionado lo que han opinado los representantes del Municipio en distintas Comisiones; incluso, la lectura del propio pliego de este llamado muestra ‑si se quiere‑ cuál es el motivo de tratar de solucionar el tema mediante ese llamado.       

 

            El Plan Director, en cuanto a sitios de disposición final, analizó todas las alternativas posibles; primero, departamentales, después, metropolitanas. El primer camino que se recorrió fue buscar posibles alternativas futuras de disposición final dentro de cada departamento. Allí surgió que en Montevideo había muy pocas posibilidades, salvo seguir en Felipe Cardoso, con una vida, en cierta forma, limitada. Entonces, surgió la conveniencia de buscar un sitio metropolitano y se eligió el de Cañada Grande. Para ello se hizo un estudio ‑que está disponible, porque forma parte del Plan Director‑ y se pusieron condiciones que tenía que cumplir el relleno. Algunas eran condiciones obligadas, que se impusieron; otras eran condiciones de aptitud. Algunas de ellas no podían cumplirse estrictamente sin que se tomaran medidas para corregir los inconvenientes que provocaba esa ubicación.

 

En definitiva, surgió ese sitio de Cañada Grande, al cual se prevé transportar por ferrocarril los residuos de Montevideo, que representarán el 85% del total; se haría una estación de transferencia en las inmediaciones de Instrucciones y la vía, en la que se pasaría de los camiones de recolección al ferrocarril para su traslado a Cañada Grande.

 

            El estudio del proyecto del Plan Director terminó a fines del 2004. La propuesta ya fue presentada y la tenían sobre la mesa las nuevas autoridades municipales que asumieron cuando el cambio de Administración Municipal, y surgió el tema de tener que tomar una decisión con respecto a esa propuesta que había. Hoy en día se sigue trabajando en la propuesta conjuntamente entre Montevideo, Canelones, San José y el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, a través de la DINAMA. El Gobierno Nacional, vía DINAMA y el Ministerio de Vivienda ‑más allá de que éste  tiene jurisdicción en el tema ambiental y, por tanto, es natural su  participación en el proyecto‑ interviene fuertemente por el tema residuos sólidos industriales. La gestión del Ministerio es, reitero, una cuestión de jurisdicción.

 

Hay que dar una disposición final adecuada porque no hay ningún tratamiento ni disposición final en el país, salvo el caso de un par de empresas que han hecho algunos rellenos de seguridad por iniciativa propia y particularmente para sus residuos. O sea que ese es un tema acuciante, como ya se dijo en Sala, pero que no sería de responsabilidad municipal.

 

            La propuesta es hacer una instalación en Cañada Grande. O sea que no es sólo el tema de los RSU, sino también el de los residuos industriales.

 

            El Gobierno Nacional tiene preparada una normativa sobre residuos sólidos industriales, pero existe la dificultad ‑que en su momento vivimos con los residuos hospitalarios‑ de que la normativa tiene que salir en forma paralela o contemporánea a haya una alternativa de tratamiento de disposición final, porque, si no, la norma no se podría cumplir desde el inicio.

 

Ese sistema de tratamiento y disposición final en Cañada Grande para residuos industriales va a demorar su tiempo en concretarse. A pedido de DINAMA, la Intendencia de Montevideo previó la posibilidad de que una parte de los predios de Felipe Cardoso fuera dedicada transitoriamente a una planta similar que gestionaría el Ministerio. Si ustedes leen con cuidado este pliego van a ver que en la delimitación de los predios que ocupa ‑está en los primeros artículos, ahora no me acuerdo de memoria en cuáles‑ van a encontrar una reserva que tiene ese propósito, que serviría mientras no funcionara Cañada Grande para residuos industriales.

 

            Las demoras en concretar Cañada Grande para residuos urbanos llevaron a la Intendencia de Montevideo a una encrucijada; creo que esto también se dijo en Sala. Los módulos A y B de la Usina 8 tienen una vida limitada; ampliarlos exige una inversión grande que necesita un tiempo de operación para amortizarse. Entonces, la opción era un poco de hierro: si uno toma ese camino, tiene que tomarlo por una cantidad de años razonable. Al no disponer de Cañada Grande en el momento oportuno, había que tomar la opción de ampliar Felipe Cardoso, lo que se concretaría vía este llamado.

 

Está previsto un plazo de siete años. Si el proyecto Cañada Grande fallara, Montevideo tendría cierta capacidad para seguir sin necesidad de ampliar C y D, porque A, B, C y D tendrían todavía cierta capacidad más allá de siete años. De lo contrario, habría que buscar ampliaciones ahí, en la misma zona, porque no tenemos otra alternativa, salvo que surgieran tecnologías futuras que permitieran disminuir mucho el volumen de residuos que van al relleno. Esto es con respecto a una pregunta que se planteó en Sala hace un momento.

 

            Acá se mencionó ‑y ya lo dije‑ una serie de cosas acerca de cuál es la situación actual de los rellenos. Justamente, lo que pretende este llamado a licitación es corregir esas situaciones. También se dijo en Sala algo que es cierto, y es que no hay ningún buen ejemplo para poder trasmitir a la gente del entorno, que la ubicación de cualquier relleno en el Uruguay es aceptable, cosa que también pasa con Cañada Grande. Montevideo, que va a ser su proveedor natural más grande de residuos ‑el 85%, como ya dije‑, no tiene hoy en día un relleno que lleve a la gente a pensar que no ocasionaría problemas tener eso al lado. O sea que estimo que la única manera de que haya un relleno metropolitano aceptable para la comunidad va a ser poder tener una buena operación de relleno en Montevideo.

 

            ¿Por qué estamos en esta circunstancia? Creo que no hay que confundir la operación en sí misma con la gestión. Esta última nunca dejará de ser municipal, desde el punto de vista de tomar las decisiones de cómo manejar el tema de los residuos sólidos en general.

 

            En cuanto a la decisión de la contratación, podrá haber opiniones distintas. Yo opino desde el punto de vista técnico: fue una alternativa que se planteó y que las autoridades políticas aceptaron. Lo único que les puedo decir es que hubo dos instancias anteriores de cambio del relleno que se hicieron a nivel municipal y que no dieron el resultado que uno esperaba. Una fue cuando se hizo el convenio con CEAMSE; entre tantos ítems que había, uno establecía dar un apoyo a la mejor gestión de lo que en aquel momento eran las Usinas 6 y 7. CEAMSE prestó ese apoyo, pero no redundó en la mejora que todo el mundo podía esperar. Luego, algo similar sucedió con la construcción de la Usina 8. Cuando se hizo la obra civil, se planteó en la Intendencia la posibilidad de incluir en el contrato la posterior operación, pero se decidió que no, que se siguiera con una gestión municipal.

 

            Este proyecto que se está manejando es muy ambicioso. Como ya se dijo en Sala ‑no vale la pena reiterar los detalles‑, su objetivo es corregir la situación general del relleno que va a seguir operando, y remediar ‑en lo que sea razonable‑ los pasivos de las Usinas 6 y 7. También se quiere cumplir el objetivo de tratar los lixiviados, de tratar el gas y, a su vez, cumplir con el contrato que se hizo con el Banco Mundial, al que, personalmente, lo veo más como una oportunidad y no como un fin en sí mismo. Pienso que ese contrato nos estaría obligando a lograr un objetivo de calidad.

 

            Terminados los siete años de este contrato, todas esas instalaciones pasarán a ser propiedad municipal. El Municipio tendrá que decidir cómo las opera en el futuro. La idea es que la planta de lixiviados de Felipe Cardoso sirva para el tratamiento de los mismos. Más allá de esto, lo que se tiene pensado es que los lixiviados de Cañada Grande se transporten hacia Montevideo para su tratamiento, para luego ser vertidos a la red de saneamiento, que es lo que se piensa hacer según este contrato. Cañada Grande tiene algún curso de agua de muy pequeño caudal, por lo cual podría ser muy sensible ante cualquier disfunción o mal funcionamiento, aunque fuera momentáneo, de una planta de tratamiento de lixiviados. Por esta razón fue que se propuso la solución de traer los lixiviados a Montevideo en un futuro.

 

            En cuanto al proyecto metropolitano, hoy en día se está gestionando un préstamo con el BID para financiar parte de esa propuesta. Las tratativas con el BID han llevado a avances en algunas cosas. De esta forma, el Banco financiaría los proyectos antes de obtener el préstamo definitivo. En este momento hay una línea de crédito llamada Fapep, que es un fondo de preinversión. Se están haciendo todos los trámites y gestiones para lograr ese financiamiento. En esto trabajan en conjunto las Intendencias de Canelones, San José y Montevideo; el Gobierno Nacional lo está haciendo a través del Ministerio y la DINAMA.

 

            Para que quede claro el tema de los residuos hospitalarios, quería decir que, haciendo excavaciones en los terrenos de Felipe Cardoso, han aparecido enterrados rellenos hospitalarios de vieja data ‑por lo menos yo no sé de qué época son‑; eso es cierto.

 

La planta que actualmente está operando usa un proceso de autoclave para inertizar los residuos. La salida de los residuos inertizados se lleva al relleno, porque ya se puede tratar como relleno común. Hoy en día no se está enterrando residuo hospitalario crudo en Felipe Cardoso. Esto lo digo para que quede claro.

 

            Las dos plantas tenían que conseguir autorización de DINAMA. Por esos trámites que escapan a nuestro control, una la consiguió exactamente un año antes que la otra. Actualmente, esa otra está haciendo sus gestiones de instalación. O sea, tenía un plazo de seis meses para tener la planta operando, que es lo que fija el contrato con nosotros. La última aprobación que ha tenido de la Intendencia es el permiso de construcción de la planta; yo no me acuerdo exactamente el día, pero es una fecha de mayo del 2007. La autorización de DINAMA para la instalación de esa segunda planta es de diciembre del 2006; se trata de una planta que va a operar con la tecnología de microondas, no de autoclave.

 

SEÑOR NIEVES.- ¿Puedo pedir que me hagan una aclaración?

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Dante Nieves.

 

SEÑOR NIEVES.- Gracias, señor Presidente.

 

            El ingeniero Garino hacía referencia a la planta de transferencia. ¿Va a estar en Instrucciones y la vía, donde está el Centro de Desarrollo Industrial de la zona norte de Montevideo, a la altura de Camino Colman, un poquito más arriba?

 

SEÑOR GARINO.- Sí; se eligió un terreno que, necesariamente, tenía que estar sobre la vía del ferrocarril. Allí la transferencia se va a hacer de los camiones recolectores a trenes; y hay que tomar la decisión de cómo transportar los residuos en el ferrocarril. Existiría la posibilidad de recurrir a un sistema de fardos, que puede tener la ventaja de no compactar la basura tres veces. Actualmente los camiones de recolección compactan la basura; cuando la basura llega al sitio de disposición final sufre cierta expansión al ser volcada y vuelve a compactarse allí.

 

Si se hace una estación de transferencia, existiría la alternativa de compactarla en contendores grandes, como se hace en otras partes del mundo, porque llevar la basura a granel puede volverse muy antieconómico, dado que ocuparía mucho volumen y tendría poco peso. Entonces tendríamos la compactación en el camión recolector, otra en el sitio de disposición final y una más en la estación de transferencia. Si se compactara usando un sistema de fardos, podría transportarse y depositarse enfardada, con lo que habría sólo dos compactaciones: la del camión de recolección y la del sistema de enfardado. El proceso sería un poco más industrializado.

 

            Esas son alternativas que están sobre la mesa y sobre las que, llegado el momento, habrá que tomar una decisión.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Pido la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE ( Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Daniel Graffigna.

 

SEÑOR GRAFFIGNA.- Simplemente, para cerrar, señor Presidente; en esta ocasión voy a ser breve.

 

No pretendo generar un debate, pero sí quiero dejar constancia de que discrepo con algunas de las aseveraciones de los señores Directores y asesores, por ejemplo, con lo que decía el señor Director Rocco en cuanto a que la crisis del 2002 podría haber generado los problemas de gestión en la disposición final de residuos.

 

            Creo que esa aseveración no resiste el mínimo análisis porque, entre otras cosas ‑y lo estaba hablando, justamente, con el Edil Osta‑, los momentos de crisis hacen que la gente consuma menos, por consiguiente, se generan muchos menos residuos.

 

            También creo que no es correcto que un Director trate de deslindar responsabilidades. En ese caso, me quedo con la conducta de las ex Directoras Ostria y Diana Pérez, quienes reconocieron que la gestión en materia de disposición final de residuos hasta el momento había sido muy  mala.

 

            Coincidimos con el señor Director en que la historia no se debe saltear, pero quiero recordar que el Frente Amplio hace 17 años que está gobernando Montevideo, que está al frente de la capital de la República, y no ha logrado solucionar esta problemática.

 

            Con respecto a los costos o a los créditos que genere el carbono, sí, los cobra la Intendencia por una ventanilla, pero después pasan para otra, los paga y se los lleva la empresa privada.

 

El señor Director Pereyra mencionaba que la Intendencia está trabajando en el tema de la generación de gas a través de la basura; es correcto. Nosotros creemos y coincidimos en que tal vez el problema sea la celeridad con que se hace, que es nula. Parecería que tienen problemas burocráticos muy importantes.

 

            Siempre me remití a las actas, a las versiones taquigráficas de las visitas de los Directores o asesores, así que en ningún momento dije algo que no reflejara en ellas; los desafío a que las revisen ustedes.

 

En cuanto a la maquinaria, yo sé que el Director Pereyra va a revertir esa situación; tengo esa certeza. Pero el Director decía, entre otras cosas, que el parque activo está en este momento en el 50% y que podría llegar a más del 60%. Piense lo que debe de haber sido antes de que usted, Director, ingresara al Servicio.

 

Sigo diciendo que los controles en lo que hace al calibrado de la balanza que va a reflejar el pago que tendrá que hacer la Intendencia en materia de disposición final no pueden quedar en manos de la empresa privada. Es verdad que cada seis meses lo puede hacer la Intendencia y que la puede controlar cuando quiera, pero no se olviden del ejemplo de Sabid: podía controlar cuando quisiera pero se pagó por mantenimiento de máquinas que no existían.

Por otra parte, no se habló nada ‑y me preocupa‑ del plan de contingencia al cual hice mención en reiteradas ocasiones, del contralor de los vectores, del parquizado, del perímetro exterior que no existe. Evidentemente ‑en esto coincidimos todos‑ la Intendencia fracasó hasta el momento, y la alternativa que encontró, sin dudas y con certeza, es la de privatizar el servicio.

 

El señor Director Pereyra decía que esto debe ser abordado por los Ediles y por la ciudadanía en general. Hemos hecho eso, señor Director, y estamos en la misma línea que usted. Lo que sí lamento es que el responsable número uno de la Intendencia de Montevideo no estuviera presente, porque el llamado a Sala estaba dirigido a él. Tal vez el señor Intendente de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich, estaba en otra actividad; seguramente debe estar preparando alguno de sus pomposos viajes para ingresar al Libro Guiness de los Récords y convertirse en el primer Intendente itinerante del departamento de Montevideo.

 

Nada más.

 

Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Director Américo Rocco.

 

SEÑOR ROCCO.- Es para aclarar, una vez más, que lo que dije sobre la crisis del 2002 no fue en el sentido que interpreta el Edil Graffigna, sino en el sentido que interpretó el Edil Pablo Ferrer. Yo admito que pude haber fracasado en el intento de explicar las causas de un fenómeno social; yo sé que a veces es difícil entender y remontarse a sus causas últimas, superando la inmediatez de lo fenoménico para ir a la esencia de las cosas. Lamento no haber sido claro, pero lo que yo quise decir es lo que recogió del tema el Edil Ferrer.

 

SEÑORA AYESTARÁN.- Pido la palabra.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra la señora Edila Teresita Ayestarán.

 

SEÑORA AYESTARÁN.- Gracias, señor Presidente.

 

            Es simplemente para dejar constancia en actas de que en esta sesión ‑desde su comienzo hasta su finalización‑ el quórum fue sostenido por la bancada del Frente Amplio. De otra manera, quienes convocaron al señor Intendente, a los Directores y a sus asesores no habrían podido llevar adelante este llamado a Sala porque en ningún momento llegaron al quórum necesario.

 

            Gracias.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- No habiendo más asuntos para tratar, se levanta la sesión.

 

(Es la hora 21:20)