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ACTO DE HOMENAJE A JAIME ROOS CON MOTIVO DE
SER DECLARADO CIUDADANO ILUSTRE DE MONTEVIDEO |
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Celebrado en el Teatro Solís el 14 de junio de 2007 |
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Departamento de Taquígrafos |
MAESTRO DE CEREMONIA (Juan Maldonado).- Buenos días a todas y a todos.
(Es la hora 11:28)
______Bienvenidos al Teatro Solís, a esta ceremonia llevada
adelante por
Queremos saludar
la presencia del señor Ministro Interino de Vivienda, Ordenamiento Territorial
y Medio Ambiente, Gral. (R) Arq. Jaime Igorra; de
(Aplausos)
______...del Presidente de
También va el saludo para el equipo de dirección del Teatro Solís, al señor Gerardo Grieco y a la licenciada Daniela Bouret, y a los demás funcionarios y funcionarias que han puesto en condiciones todo esto para llevar a cabo la ceremonia.
También les damos la bienvenida a los representantes de los medios de comunicación presentes, que afortunadamente van a dar difusión a esta feliz noticia o declaración.
Ahora daremos
comienzo a la parte oratoria y en primera instancia vamos a invitar a hacer uso
de la palabra al señor Presidente de
SEÑOR WEISS.- Señor Intendente Municipal de Montevideo Dr. Ricardo
Ehrlich; señor Presidente de
Creemos firmemente que esta decisión fue justa y además necesaria. Las sociedades deben poder reconocer el esfuerzo, los aportes, la significación de aquellos y aquellas que entre sus pares se han destacado por distintos motivos y han contribuido a que nuestra ciudad, nuestro departamento, nuestro país se hagan visibles, eleven la calidad de sus propuestas, y tengan destaque en el concierto universal. Asimismo, que nuestros jóvenes tengan referentes que los impulsen a proyectarse hacia el futuro, a creer que el trabajo sostenido, la formación, el rigor, la creatividad son valores imprescindibles y generadores, vuelvo a repetir, de futuro.
En este caso,
además, estamos realizando un homenaje en el Teatro Solís, teatro emblemático
no sólo para Montevideo, sino para el país y la región. Por eso queremos
agradecer a Gerardo Grieco, al equipo de dirección del teatro y a sus funcionarios,
por habernos proporcionado este escenario. Es un honor para el Parlamento de
Estamos homenajeando hoy a una de las voces más importantes de la canción uruguaya y ciudadana. Me atrevo a decir que ha logrado incorporar algunas de sus canciones al grupo de las mejores del cancionero uruguayo.
Queremos recordar que nació en el Barrio Sur, el 12 de noviembre de 1953, y allí transcurrió su infancia y adolescencia. Su padre era francés ‑René Roos‑ y su madre uruguaya ‑Lucía Alejandro‑. Desde los cuatro años salía con la murga de niños y las batucadas de su calle. Su tío, el músico George Roos, lo introdujo en la música de los Beatles y el jazz, y su madre a la música popular uruguaya y latinoamericana.
Realizó estudios de guitarra clásica a partir de los trece años y hasta la edad de quince. En 1969 inició su actividad como músico profesional, actuando en obras de teatro y grupos de rock y música popular. Hasta 1972 Roos había tocado como músico instrumentista el bajo en algunas bandas como “Epílogo de Sueños” con Jorge Galemire, Eduardo Rivero, Gastón Contenti, etcétera, con los que llegó a grabar. Había tocado también en los espectáculos de Club de Teatro para niños, con Horacio Buscaglia y Nancy Guguich. De allí deviene su amistad con Jorge Denevi que llegó a dirigir, años más tarde, algunos espectáculos cuando Jaime ya era el artista que hoy todos conocemos.
En 1974 se relaciona con “Patria Libre”, integrada por Lazaroff, Bonaldi, Raúl Castro, con quienes llegó a grabar en Montevideo como bajista. Allí se sella la fuerte amistad y relación creativa como músico-letrista con “Tinta Brava”, Raúl Castro.
En 1975 viajó a Europa y se radicó en París, donde
trabajó regularmente como músico, en sesiones de grabación, conciertos, pubs, etcétera. Allí grabó sus primeros
cuatro temas que luego fueron incluidos en su primer disco de larga duración
“Candombe del
Contribuyó pues a que la murga, el candombe, la música y los ritmos montevideanos adquirieran, desde nuestro humilde punto de vista, dimensión universal. Se inscribe pues en esa corriente de creadores ‑entre los que se cuentan los antes mencionados‑ que proyectaron a Montevideo, pues nos atrevemos a decir que quien canta sobre su aldea canta sobre el mundo.
También queremos destacar aquí al letrista, y no nos vamos a referir a los temas que son considerados éxitos, “hits”, a los que la gente canta en los asados o en las rondas de festejos, sino que vamos a hacerle un guiño amoroso a temas como “Piropo” que mi amigo Macunaíma define como una bella y perversa milonga, o a la primera canción que escuché de Jaime, que hasta el día de hoy me emociona, “Carta a Poste Restante”, que para mí se ubican, sin dudas, en la lista integrada por las canciones imprescindibles del cancionero uruguayo.
Me voy a referir a otro aporte de Jaime para desterrar la falsa bohemia, la improvisación, y en este plano también es un maestro del cual hay mucho que aprender. En este aspecto quiero citar a Alfredo Zitarrosa recordando los siguientes versos: “…canto del pueblo que ama, también canta por dinero como un obrero”.
Así pues, su trayectoria nos ilumina en aspectos relacionados al rigor con el que hay que trabajar en un estudio de grabación, cuidar todos y cada uno de los detalles de las presentaciones escénicas, el arte de las cubiertas de los discos, los afiches, la frecuencia de las presentaciones, la creación de música publicitaria en la que se reflejan los sentimientos de la gente y la identidad nacional. En este aspecto recordemos que su canción “El grito del canilla”, utilizada para la publicidad del diario “El País”, fue elegida en el año 1996 como la mejor pieza publicitaria de esa década. Este rigor es esencial para darle sustentabilidad a un proceso creativo.
¿Qué más podemos decir de Jaime? Bueno, por ejemplo
que fue declarado Visitante Ilustre de
Para finalizar ‑aunque naturalmente sin abarcar todo lo que significa Jaime Roos‑, quiero decir que en las galerías, en los caminos, en las autopistas y carreteras de mi corazón flamean los pañuelos de seda, banderines de las carreteras de Franca y no cesa de escaparse hacia la eternidad esa mañana donde se han suspendido las líneas de Jaime que esperan, aún siguen esperando en Poste Restante….
Gracias.
(Aplausos)
SEÑOR MAESTRO DE CEREMONIAS.- Antes de continuar con la parte oratoria, voy a dar lectura a un saludo que dice lo siguiente: “Junta Departamental de Montevideo, señor Pablo Ferrer. De mi mayor consideración. Acuso recibo de vuestra atenta invitación al acto homenaje de declaración de Ciudadano Ilustre de la ciudad de Montevideo al cantautor Jaime Roos, a realizarse el jueves 14 de junio. Si bien no podré estar presente por motivos de agenda legislativa, hago propicia la oportunidad para saludarlo. Atentamente, Senador Jorge Larrañaga”.
Continuando con la parte oratoria, invitamos a hacer uso de la palabra, en representación del Partido Nacional, al Edil Fernando Ripoll.
(Aplausos)
SEÑOR RIPOLL.- Muy buenos días a todos.
En primer lugar,
quiero saludar la presencia del señor Intendente Municipal, don Ricardo
Ehrlich; del Presidente de
Para mí es una oportunidad especial referirme a una figura que, como muchos de mi generación, he estado siguiendo a lo largo de años. Y lo hemos estado siguiendo por una sencilla razón: nos encanta su música, nos gusta, como uruguayos. De ahí que queríamos hacer una breve reseña.
Recién veíamos en ese video cómo en este mismo teatro, hace muchos años, cantaban esa canción que se inmortalizara ‑creo yo‑ en todo el mundo: “Durazno y Convención”. Jaime Roos desde niño vivió en un apartamento sobre la calle Convención, a escasos metros de Durazno; evidentemente, fue por eso que le dedicó ese tema, que recorriera el mundo. Muchas veces la gente que viene del exterior espera ver algo especial en Durazno y Convención, pero se encuentra con que es una esquina más de Montevideo; sólo pueden encontrar allí el espíritu de esa gran canción.
Los que saben de música dicen que ha logrado fusionar perfectamente el rock con el candombe, la milonga y la murga, interpretando fielmente el sonido de su Montevideo natal.
Futbolero de ley, es un reconocido hincha de Defensor Sporting, al que en su primer campeonato le dedicó uno de sus temas más conocidos: “Cometa de la farola”.
Ya por fines de los ‘60 inició su actividad como músico profesional, actuando en obras de teatro y en grupos de rock.
A mediados del ’74 integró el grupo “Patria Libre”, junto con Raúl Castro, Jorge Bonaldi y Jorge Lazaroff; él tocaba el bajo y se dedicaba, fundamentalmente, a los arreglos de los temas.
En el ’75 forma parte por un breve tiempo del grupo “Canciones para no dormir la siesta”, y luego viaja a Francia, donde se radica en la ciudad de París. Allí trabaja como músico en teatros, bares, sesiones de grabación, etcétera. También fue allí donde grabó sus primeros cuatro temas, luego incluidos en el LD “Candombe del ‘31”, su primer disco, de 1977, que luego terminara de grabar para el sello independiente Ayuí.
Es decir que estamos conmemorando los 30 años de actividad ininterrumpida de un cantante que, sinceramente, nos ha llenado de orgullo a todos.
Después de presentar su primer disco en abril del ’77
en
Creemos que las lonjas que recorren el Barrio Sur, todo lo que transmite la radio, la música de los tablados, del Carnaval, más los Beatles y el rock, han sido algunas de las influencias que él ha sabido asimilar para luego plasmar en una música de innegable personalidad y sello propio, que le ha hecho obtener el gran éxito con que cuenta en nuestro país, el cual sin duda se ha ido extendiendo por toda América Latina y por toda Europa.
Creo que ha sido uno de los mejores embajadores de nuestro país. Los embajadores, además de hacer la carrera de Relaciones Internacionales, tendrían que hacer dos carreras más: la de comercio exterior, para vender nuestros productos, y otra que trate sobre la parte cultural, que es muy importante porque identifica a nuestro pueblo. Jaime Roos ha sabido, durante décadas de viajes por el exterior, alegrar el corazón de muchas colonias de uruguayos que están en el exterior y que añoran el país. Eso es importante.
De su discografía queremos destacar el profundo
realismo que caracteriza a este artista. Cuando sacó el tema “La hermana de
Quiero pedir acá un fuerte aplauso para los músicos que están allí, que constituyen un equipo que ha tenido en Jaime Roos un gran motivador de grupos, y en la persona de Hugo Fattoruso quiero saludar a todos sus músicos que vinieron a saludarlo hoy.
(Aplausos)
______Desde el año ’77, en que comienza su carrera, hasta el ’87,
hizo un disco por año. En el ’89 comenzó con el tema “Esta noche”; después, en
el año ’91, sacó el disco “Estamos rodeados”. Luego vino “Cuando juega
Uruguay”, en el ’92; el álbum “
Quizás el hecho de que el señor Intendente lo declare ciudadano ilustre y nosotros le rindamos este homenaje no sea mucha cosa para un hombre que, como este músico, ha llegado al corazón del pueblo uruguayo. Yo creo, sinceramente, que es uno de los mejores músicos uruguayos de todos los tiempos. Por eso quisimos hacerle este reconocimiento en vida al artista, porque es lo más importante que tenemos, y no hacerlo después, como nos ha pasado en otros casos.
Muchísimas gracias a todos.
(Aplausos)
MAESTRO DE CEREMONIA.- Después de las palabras del Edil Fernando Ripoll, vamos a invitar a hacer uso de la palabra, en representación de la bancada del Partido Colorado, al Edil Gustavo Osta.
(Aplausos)
SEÑOR OSTA.- Señor Intendente, señor Presidente de
Y también es importante el lugar. El Teatro Solís es
uno de los mejores lugares que tiene la ciudad de Montevideo. La verdad es que
cuando uno entra y se para aquí, lo siente de esa manera. Si tomáramos una foto
de la composición del público, veríamos algo increíble; créanme que hay de
todo. Pocas personas logran un consenso tan importante. Políticos,
intelectuales, hombres de la música ‑colegas del señor Jaime Roos‑,
periodistas, gente común y silvestre, ciudadanos de a pie, que hoy sintieron la
necesidad de venir, que dijeron: “Yo quiero estar en el momento en que la
ciudad de Montevideo y
Jaime Roos habla en su música de cosas que a los uruguayos nos llegan, nos pegan y con las que nos sentimos identificados: el candombe, la murga, la batucada. En ese video vemos el fútbol, vemos a Gardel... Cuando aparece con el “Negro Jefe”, la gente aplaude... Todos sentimos que, de alguna manera, a lo largo de su trayectoria Jaime Roos ha logrado consensuar, a través de su música, valores y cosas que son nuestras.
Ha logrado una síntesis de diferentes estilos. Es, si se quiere, la síntesis de toda la música popular uruguaya de la segunda mitad del siglo XX. Redefinió y modernizó la música popular uruguaya con un estilo muy propio. Todos sabemos que cuando escuchamos a Jaime Roos, escuchamos al Uruguay; sentimos que es algo nuestro. Creo que en estas cosas no hay que andar con chiquitas. Jaime Roos es un grande, y así hay que decirlo. A veces tenemos miedo de que nos digan: “Bueno, ¿pero no estás cayendo en un elogio excesivo?”. Y la respuesta es no, porque una persona que logra el éxito no solamente desde el punto de vista musical, sino también desde el punto de vista del afecto de la gente, es un grande, es un ejemplo para el Uruguay. Todos creemos que este es un país de oportunidades, y cuando las cosas se hacen bien, se logran. Todos queremos tener una posibilidad, y si el país le dio la posibilidad de que eso fuera así, mejor todavía.
De manera que estamos contentos por este merecido homenaje; Montevideo y los montevideanos lo agradecen.
Muchas gracias.
(Aplausos)
MAESTRO DE CEREMONIA.- Invitamos a hacer uso de la palabra al
Director General del Departamento de Cultura de
(Aplausos)
SEÑOR ROSENCOF.- Esto de tener que hablar sobre Jaime, o con Jaime, desde un púlpito está fuera de circuito. Más bien nos haría falta, por ese síndrome codal que tenemos,...
(Hilaridad)
______...conversar en un mostrador.
Nos conocimos allá por el ’85 u ‘86, cuando yo recién había salido y él había llegado. Escribíamos una nota en la revista “Jaque”, y cada tanto se formaban unas largas colas para poder cobrar... Ahí iniciamos una amistad. Se demoraba tanto el pago ‑debía de ser por el cambio chico‑...
(Hilaridad)
______Y después hicimos lo que estamos recordando en este momento: nos fuimos al Outes y al Mincho, y de ahí salieron algunas cosas.
Me parece formidable ‑como decían desde este mismo micrófono‑ hacer este tipo de homenajes en vida. Tanto es así que yo le recomendaba a Ricardo que cuando le hiciera entrega de los pergaminos ‑como a la vieja usanza, cuando existían las cartas manuscritas‑, le dijera: “Espero que al recibo de la presente te encuentres bien de salud”.
(Hilaridad)
Yo me voy a referir a otros aspectos de Jaime.
Jaime es una actividad, una institución. No hay uruguayo ‑de los 400.000 que andan por todas partes del mundo‑ que no tenga el mate, yerba y un disco de Jaime. Él como ser humano, su música, sus letras, sus textos, son la afirmación de la identidad nacional allí donde esté. Es decir, a la hora de citar varias cosas relacionadas con este formidable artista uruguayo, yo creo que lo más destacable es su aporte a la identidad nacional y a la condición humana.
Simplemente quiero mencionar dos o tres anécdotas, porque si no, esto quedaría muy intemporal. Fíjense qué curioso: con las cámaras de TV Ciudad está Amaral García. Y eso tiene para Jaime y para mí un significado y un sentimiento muy intensos. El primer trabajo que pudimos hacer juntos fue “El regreso del Gran Tuleque”, en la sala del Stella. Ahí él musicaliza los textos, y la canción final es aquella que dice: “Por los chiquitos que faltan, por los chiquitos que vienen, uruguayos nunca más”. Pero en esos mismos días Uruguay recupera el primer niño desaparecido: Amaral García.
(Aplausos)
______Y, lo que son las cosas: Amaral se integra a la murga que dirigía Julio Julián. La murga salía a la calle y ahí se cortaba el tránsito.
Es decir, una de las cosas que facilitó la recuperación de Amaral proviene de una canción.
Después hicimos
otros trabajos juntos. Es decir, mi relación con Jaime está llena de flashes. Para mí fue inolvidable cuando
hicimos una obra de teatro con murga en el Teatro de los Parques, en Suecia. Él
estaba en una piecita de hotel y me dice: “Mirá, escribí una cosa y quiero que
la escuches”. Creo que era la primera vez que
Había pensado
cerrar mi intervención con una guiñada que tú hacés en
Muchas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR MAESTRO DE CEREMONIAS.- A continuación hará uso de la
palabra el señor Presidente de
SEÑOR PRESIDENTE DE
Muchas gracias por acompañarnos en esta jornada.
Muchas gracias,
Jaime, por permitirle a
Muchas gracias,
señor Intendente, por haber recibido de buen grado la iniciativa de
Es difícil hablar después de que varios reseñaron ya lo que es la vida de Jaime. Y es mucho más difícil aún hablar después de Mauricio, en cualquier instancia; jugar atrás de Mauricio, en cualquier cancha, no es fácil.
Nosotros vamos a ser muy breves.
Cuando un Edil de
Quizás entonces sea poco lo que se aporta desde el acto concreto en sí, que no es más que ese reconocimiento. Pero, sin duda, para lo que son nuestras costumbres, es muy importante que tengamos la valentía de reconocer a quienes, entre nosotros, claramente se han destacado por sus virtudes. Creo que el acto que estamos llevando a cabo consiste en eso.
Ante la pregunta de por qué esto y cuál es el motivo, creo que cada montevideano tendrá su propia explicación. Yo quiero dar la mía.
Se suele decir que la música es un lenguaje universal; creo que es un lugar común, pero también creo que es una verdad absoluta. Lo que la música trasmite es un valor universal. Más allá de eso, hay quienes a través de ese lenguaje universal tienen la capacidad de trasmitir valores, pautas, costumbres y cultura nacional.
En el caso de la música de Jaime, creo que uno siempre vibra en forma especial con sus canciones. Las canciones de Jaime tienen una vibración especial. ¿Cuál es esa vibración especial en su música y sus letras? Creo que en las canciones de Jaime hay una vibración montevideana; creo que, en realidad, es la síntesis de lo montevideano. En las letras ‑en las propias y en las prestadas, de magníficos autores‑, y en particular en la música, yo creo que no hay síntesis mejor lograda de lo que es una vibración montevideana, con su componente de candombe, de murga, de tango, de milonga, de rock and roll y de todo lo que son nuestras más firmes expresiones musicales. Lo que nos genera a todos la música y el arte de Jaime es esa vibración montevideana y el llevar al lenguaje universal lo más propio, lo nuestro. Creo que ello más que amerita el reconocimiento a Jaime.
Así que gracias, Jaime, por esa vibración.
(Aplausos)
SEÑOR MAESTRO DE CEREMONIAS.- Queremos agradecer la resolución
votada por
(…)
Seguidamente, como testimonio de este acto de homenaje
el Presidente de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
MAESTRO DE CEREMONIA.- A continuación hará uso de la palabra el señor Intendente Municipal de Montevideo, Dr. Ricardo Ehrlich.
SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DE MONTEVIDEO (Dr. Ricardo Ehrlich).- Buenos días a todas y todos los presentes: autoridades, estimado Jaime Roos, amigas, amigos y familiares de Jaime, amigas y amigos todos.
Me toca a mí cerrar formalmente este homenaje, y quisiera agregar algunas reflexiones a las palabras que acabamos de escuchar sobre Jaime.
En primer lugar,
quiero decir que me parece formidable ‑debo reconocerlo‑ esta
iniciativa de
Reconocer a una persona, a una personalidad en una sociedad es algo muy importante, porque es un acto de justicia. Hacer un reconocimiento, reconocer a alguien tiene particular significación, porque posee un valor simbólico destacado para una sociedad. Pero hay algo más en el reconocimiento, ya que no sólo implica reconocer a una persona: la sociedad se reconoce en una persona, y eso tiene aun muchísimo más valor. Me parece que así lo sentíamos claramente ‑no sé si ustedes comparten esto‑ cuando se terminaba el video que vimos al principio, cuando la sala, el Solís lleno de nosotros, se veía reflejado en ese Solís que aplaudía a Jaime y a su banda en el escenario. Nos estábamos reconociendo a nosotros mismos, nos reconocíamos como sociedad. Y este homenaje que consiste en distinguir a uno de nosotros, implica que nos reconocemos en él. Y yo creo que eso tiene una fuerza muy particular.
En segundo lugar,
quiero señalar otra cosa que me parece importante en la distinción de hoy. Vivimos
un momento muy particular en el país, en
En todo ese proceso es importante ir construyendo y reconstruyendo referentes en la sociedad; tenemos que mirarnos de manera distinta y mirar de manera distinta la sociedad y la ciudad, para reconocernos en ella. Yo diría que tenemos que descubrir, reaprender a querer la sociedad, a querer la ciudad y, sobre todo, a sentirnos queridos por el entorno y por los referentes que tenemos. Yo creo que es ahí, entonces, donde el aporte de Jaime ha sido central.
No voy a extenderme demasiado, pero lo que siento como una fuerza enorme es que la voz de Jaime, su música, sus palabras, nos han ido ayudando a reconocernos, a encontrarnos y a descubrir el amor por las cosas que tenemos ‑en el estado en que estén‑, que son nuestros referentes, y también a sentirnos queridos en la sociedad, en la ciudad en que vivimos. Es eso lo que queremos agradecer profundamente a Jaime Roos.
Me toca el gran
honor, a partir de esta iniciativa de
Muchas gracias.
(Aplausos)
MAESTRO DE CEREMONIAS.- Seguidamente, el señor Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, hará entrega de la medalla y el diploma correspondientes a esta declaración.
El diploma dice: “Montevideo, junio 2007. Voz, música, letra y memoria de los barrios montevideanos que hoy andan por todo el mundo”.
El Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, declara Ciudadano Ilustre de la ciudad de Montevideo al señor Jaime Roos.
(Aplausos)
______Para finalizar esta ceremonia, invitamos a hacer uso de la palabra al señor Jaime Roos.
SEÑOR ROOS.- Confieso que me siento un poco aturdido, gratamente,
por las palabras antedichas. Agradezco profundamente al señor Intendente,
Ricardo Ehrlich, al querido Mauricio ‑hoy en día Director de Cultura de
Hace treinta años
que Montevideo es mi musa principal. En algún momento me pregunté por qué
cantar a esta ciudad; por qué contar historias que, aunque no se refirieran
directamente a ella, la tenían como escenografía; por qué cultivar el lenguaje
callejero de esta ciudad. Durante mucho tiempo no me lo supe responder, puesto
que la respuesta era demasiado sencilla: un día me di cuenta de que la causa
era que yo tuve una infancia plagada de momentos de felicidad en mi barrio, en
mi ciudad. Esos momentos que siempre tengo en mi memoria están indisolublemente
unidos a la ciudad, a Montevideo, al barrio. Un niño cuando juega es feliz, y
yo jugué en dos ámbitos: en el campito, donde se jugaba a la pelota, y en la
vereda, donde se jugaba a todo lo demás. A veces llovía y nos metíamos para
adentro de las casas y jugábamos a otro tipo de cosas; pero en general lo
hacíamos en esos dos grandes ámbitos: en la vereda y en el campito. Los amigos
eran los mismos compañeros de la escuela que está a un par de cuadas de acá,
No quiero ponerme nostálgico, y no lo voy a hacer.
Esta ciudad es mi hogar ‑y vuelvo al comienzo de mis palabras‑, por lo que este honor que se me concede es muy significativo para mí. Uno a veces ve que los actores, los deportistas, o quien fuere, cuando reciben un galardón recuerdan a su familia. En esos momentos a uno le recorre un sentimiento de sensiblería que, si se pasa de la raya, hasta se convierte en ridiculez; pero doy fe de que, ante una situación así, inevitablemente uno piensa en su familia: yo pienso en mi papá y en mi mamá, que ya no están en el mundo visible pero que viven dentro de mí, y sé que si estuvieran vivos este diploma sería encuadrado y pasaría a ocupar un lugar destacado en alguna de las paredes de su casa.
Sólo me resta agradecer profundamente no sólo a ustedes, señores, por este honor, sino a todos los aquí presentes. Confieso que no sabía que iban a venir mis amigos del alma, estos músicos a quienes tanto admiro ‑que andan por allá‑, con quienes cocinamos la mayoría de estas canciones, con los que nos ganamos la vida moviendo el aire -de eso se trata hacer música- y emocionándonos junto al público, en un mismo grito.
Sobre la identidad cultural y sobre la música de Montevideo se ha hablado mucho aquí. Como charlatán apasionado me gustaría hacer algún comentario, pero creo que ya está todo dicho.
Gracias a mi familia, a mis amigos, a la gente que no conozco, ya que su presencia me da cariño, me da fuerza, y gracias a todos. Eso: ¡gracias!
(Se aplaude de pie)
MAESTRO DE CEREMONIAS.- Damos por finalizada la ceremonia agradeciéndoles la presencia e invitándolos a compartir un brindis.
(Es la hora 12:21)