ACTO DE HOMENAJE A LUIS EDUARDO AUTE (DESIGNACIÓN COMO VISITANTE ILUSTRE POR LA IMM)

Realizado el 20 de junio de 2007, en la JDM

VERSIÓN TAQUIGRÁFICA DE GRABACIÓN

Departamento de Taquígrafos

 

 

SEÑOR PRESIDENTE (Pablo Ferrer).- Damos comienzo a este acto de homenaje y de declaración de Visitante Ilustre de la Ciudad de Montevideo al cantautor español Luis Eduardo Aute.

            En primer lugar, presentamos las excusas del señor Intendente Municipal, que no nos ha podido acompañar. En su representación se encuentra con nosotros el Director del Departamento de Cultura, don Mauricio Rosencof.

            Deseamos saludar a Luis Eduardo Aute y agradecerle que esté hoy aquí, acompañándonos, para hacer posible este acto.

Saludamos, también, la presencia de don Washington Benavides, que nos acompaña en la Sala.

Antes de entrar formalmente al acto, vamos solicitar a todos los presentes que nos acompañen en la realización de un minuto de silencio en memoria del cantautor uruguayo Pablo Estramín, recientemente fallecido.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______Iniciando este acto de homenaje, vamos a disfrutar de la presentación en PowerPoint que los amigos de la Casa han elaborado para esta ocasión.

            Adelante.

 

(Se exhibe presentación en PowerPoint)

(Aplausos)

 

______Agradecemos la presencia de Hortensia Campanella, quien concurre en representación del Centro Cultural de España, y del Consejero de la Embajada del Reino de España, señor Carlos Domínguez.

            Dando inicio a la parte oratoria, tiene la palabra el señor Edil Gabriel Weiss.

 

SEÑOR WEISS.- Señor Presidente: en el día de hoy la Junta Departamental de Montevideo, el Parlamento de la ciudad, está recibiendo al artista español, al artista plástico, al músico, al cineasta Luis Eduardo Aute.

            En primer lugar, queremos dar la bienvenida a Eduardo y a todos los músicos y técnicos que lo acompañan en Montevideo, ciudad de músicos, de poetas, de artistas, ciudad abierta al mar y al mundo; ciudad que este año se ha visto conmovida por la partida de dos artistas entrañables como Eduardo Darnauchans y Pablo Estramín, dos artistas que tienen que ver con la identidad de Montevideo, con su música y con el vigor creador de las últimas décadas.

            Esta ciudad quiere hacerle llegar un cálido abrazo a Aute, a su capacidad creativa, a su compromiso con el mundo en el que le ha tocado vivir, a su espíritu solidario, que lo pone del lado ‑de acuerdo con la genial definición de Federico García Lorca‑ de los que no tienen nada y aún la tranquilidad de la nada se les niega.

            Un breve repaso de su biografía nos dice que un 13 de setiembre de 1943 nacía Aute en Filipinas, más precisamente en Manila. Es hijo de padre catalán y madre filipina. En 1954 viaja con su familia a España; primero vive en Barcelona y luego en Madrid. Luis Eduardo estudia en el Colegio Nuestra Señora de las Maravillas; basta decir que a los 14 años toma la decisión de no volver jamás a misa. A los 15 años comienza sus primeros pasos serios dentro del mundo de la pintura y de la música. En 1960 realiza su primera exposición individual en la galería Halcón de Madrid. En tal sentido, es bueno destacar que algunas de sus pinturas han sido seleccionadas para ferias internacionales, como la Bienal de San Pablo, la Bienal de París, etcétera.

            En ese mismo año, comienza a tocar la guitarra con “Los Tigres” y “Los Sonors” como divertimento y, según pudimos leer, como método seguro para “ligar”. Quiero decirle a Luis Eduardo Aute que esta definición nos recuerda un  poema de nuestro poeta Elder Silva llamado “Encuesta. Mayo de 1990”. Allí el poeta nos recuerda que uno escribe con el único objetivo de seducir. Y lo hace de buena fe, para que de una vez por todas la poesía se ponga del lado utilitario de las cosas.

            En 1965 comienza el servicio militar en Tremp. El capitán de la compañía era joven y dibujaba; esto le permitió a Luis Eduardo disfrutar del suficiente tiempo libre para preparar una exposición que debía realizar en California. En mayo de 1966 acaba con la “mili”; vuelve a Madrid y descubre que Maciel, una amiga de su compañera ‑Maritchu‑ ya es cantante y ha triunfado en el Festival de Mallorca.

            Aute prosigue con su carrera de pintor y es seleccionado, como decíamos anteriormente, para participar de la Bienal de San Pablo. A su regreso a España compondría sus primeras canciones bajo el influjo del recién descubierto Bob Dylan y la presión amistosa de Maciel, que también se las pide para sus discos. Nacen, entonces, “Don Ramón”, “Made in Spain”, “Rojo sobre Negro”, “Aleluya  1” y “Rosas en el mar”. Pero quien graba por primera vez estos temas es Manolo Escobar, antiguo componente de “Los Sonors”, que registra un disco bajo el nombre Manuel; Aute lo acompaña en guitarra.

            En 1967 las canciones de Aute son un éxito, tanto en España como fuera de fronteras, por ejemplo en Italia, Japón o Brasil. Ese mismo año conoce a Joan Manuel Serrat en el programa de radio de Salvador Escamilla. El 21 de marzo de 1968 se casa con su actual compañera, Maritchu. Ese mismo año graba un disco denominado “Diálogos de Rodrigo y Ximena”. En mayo decide abandonar la canción, aunque seis meses más tarde graba el que iba a ser su testamento musical, un álbum titulado “24 canciones breves”. Por suerte para todos, este no fue, como es obvio, su último disco. Así que esta resurrección la agradecemos todos quienes hemos disfrutado y disfrutamos de su música.

            Ha compuesto música para películas y para series de televisión. Es importante destacar que, como aficionado al cine, se acerca al mundo del corto y mediometraje como realizador, y algunas de sus películas son seleccionadas para festivales de cine experimental.

            En 1978 decide cantar en público después de doce años de desarrollar simultáneamente su actividad como pintor, autor e intérprete de sus discos.

            En 1983, por el álbum “Entre amigos” le conceden el Premio Nacional del Disco en España.

            Poeta, ha publicado tres libros de poemas: “La matemática del espejo”, “La liturgia del desorden” y “Animal”.

            En el año 2006 saca un nuevo libro‑disco titulado “Días de amores”. Este libro recoge las letras de unas 70 canciones de su repertorio que tienen como tema principal el amor. El disco que lo acompaña incluye doce canciones; entre ellas “A día de hoy”, compuesta expresamente para la ocasión.

            Este artista nos recuerda a los artistas renacentistas, porque en él las artes dialogan fluidamente ‑y de ese fecundo diálogo, como no podía ser de otra manera, nace la belleza‑, pero también por la universalidad de su concepción, por hacer del hombre el centro de su cosmovisión y por su espíritu libre.

            También consideramos que Aute es un trovador, pero no en el sentido medieval del término, ya que “trovar” significaba encontrar o hallar. En este caso ‑que se nos perdone la licencia interpretativa‑ afirmamos que en nuestro mundo “trovar” es buscar, y la estética de Aute es una  búsqueda rigurosa, que se mantiene siempre fiel a la calidad y a la belleza, sin las cuales el trayecto creativo sería vacío y yermo.

            Por último, queremos traer a Sala un guiño que tiene ya 35 años. En esa época todos los discos tenían en su tapa una leyenda que rezaba: “Disco es cultura”. En 1972, cuando aparece el disco “Canción de Muchacho”, de nuestro mayor trovador, Eduardo Darnauchans, alguien modificó la tapa de ese disco y desde ella se nos anunciaba: “Este disco es cultura”. Esto es lo que nos pasa cuando abordamos el arte de Aute, cuando escuchamos su música y sus discos. Esa leyenda que viene de 35 años atrás retorna, queda flotando en el aire y nos dice: cada uno de sus discos es cultura de esta ciudad al sur, donde la voz de Aute se confunde con el viento, para recordarnos siempre que vale la pena vivir la vida en clave de creación artística y de solidaridad.

            Muchas gracias, señor Presidente.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- A continuación, en nombre de la Junta Departamental de Montevideo, haremos entrega de un obsequio a Luis Eduardo Aute.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

_____El obsequio es una cuerda de tambores y una mama vieja que le hace compañía. Es un producto de artesanas uruguayas y creemos que está, a partir de este momento, en las mejores manos.

            A continuación, damos inicio a la ceremonia de entrega de medalla y diploma que representan el reconocimiento de Visitante Ilustre que la Intendencia Municipal de Montevideo confiere en este acto a Luis Eduardo Aute.

            Damos la palabra a Mauricio Rosencof, Director del Departamento de Cultura, en representación del Intendente Ricardo Ehrlich.

 

SEÑOR ROSENCOF.-  A mí me cuesta un poco considerarte visitante. Ilustre sí, pero visitante no, porque tenemos un cordón umbilical entre la resistencia española y la resistencia uruguaya del que vos formás parte; al punto de que cuando me encontré con Selva, al entrar acá, lo primero que me dijo fue: “Tuvo en su casa a uruguayos y argentinos durante las dictaduras en el Río de la Plata”. Es decir, sos de la casa.

 

(Aplausos)

 

_____Yo quería hacer referencia justamente a ese aspecto, porque acá hay una continuidad. Me refiero a los cantos de España: tu canto, los cantos de todos aquellos que llenan nuestro dial y los cantos que acunaron mi infancia. Mi madre me llevaba al Comité de Apoyo a la República Española y tejía calcetines para las Brigadas Internacionales, por lo que yo me acuné con “El ejército del Ebro”. Entonces, de allí hacia acá hay toda una continuidad; la continuidad de esos cuarenta uruguayos que fueron a combatir por la República, aunque algunos quedaron allá. De alguna manera sentimos que tu presencia aquí por esta distinción que te corresponde, las voces, tu poesía y esa canción emblemática, de la que quiero mencionar solamente un par de versos, ‑no temas: no la voy a cantar‑ nos toca muy profundamente. Esa canción está emparentada con otra canción o con otro poema, y dice: “Si te dijera amor mío / que temo a la madrugada; / no sé qué estrellas son esas / que hieren como amenazas / ni sé que sangra la luna / al filo de su guadaña / Presiento que tras la noche / vendrá la noche más larga / quiero que no me abandones / amor mío al alba / al alba, al alba / al alba / al alba… /”. Esto me lleva, indefectiblemente, a Antonio Machado, cuando le hace su impresionante poema a Federico García, que titula, en su primera parte: “El crimen”, y que dice en un fragmento: “Se le vio, caminando entre fusiles, / por una calle larga, / salir al campo frío, / aún con estrellas de la madrugada. / Mataron a Federico / cuando la luz asomaba. / ”.

            Entonces, hacerte entrega de este reconocimiento es también reconocer la continuidad de este Federico cuyos huesos todavía se están rastreando; todavía no los tenemos, como no tenemos los huesos que aquí también seguimos rastreando. Esto, lo único que me afirma es que estamos en un mismo camino de igualdad, de identidad, para que el canto sea de todos y para todos.

            Me compete el honor de hacerte entrega, en nombre de la Intendencia Municipal, de este presente que es la Puerta de la Ciudadela, y que viene de los tiempos en que llegaron los españoles.

            Muchas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR MAESTRO DE CEREMONIA.- Para concluir el acto de homenaje y entrega del reconocimiento al visitante ilustre, tiene la palabra el estimado señor Aute.

 

SEÑOR AUTE.- Desde la emoción y la conmoción por este acto y este recibimiento que me han hecho, sólo puedo decir que guardaré estos momentos a lo largo de toda mi vida, y será una memoria imborrable.

            Haré todo lo posible por parecerme a la sombra de este personaje que aquí se homenajea. Tengo que aprender a parecerme a ese personaje que se supone  ha merecido este premio. Haré todo lo posible por merecerlo, porque creo que no lo merezco en este momento, pero prometo que pueden contar conmigo para lo que pueda serles útil en esta nueva andadura de la izquierda en Uruguay, felizmente. Considérenme como su hermano, como su familia, para todo lo que pueda disponer, para todo lo que pueda ofrecer.

            Mauricio: estoy totalmente de acuerdo con lo que has dicho en cuanto a que estamos en el mismo lado, en el mismo frente, y que hay que recuperar la memoria, pues así seremos libres. Estamos ahí, también, por una causa común, ustedes y nosotros; pero con esfuerzo, con constancia y con fe esa andadura debe llegar a buen término. Ese buen término es que los pueblos vivan con libertad, con justicia y con memoria. La memoria no debe dejarse de lado, porque no hay horizonte posible sin que tengamos en cuenta toda la historia anterior, sobre todo la que se pretende olvidar.

            Espero estar a la altura de las circunstancias; haré todo lo posible para merecer esta distinción. Considero a Uruguay mi país ‑no sé si el segundo, o casi el primero‑, porque me siento muy vinculado a muchos amigos que están aquí, compañeros de la canción, y a otros que no tienen relación con el mundo del arte, pero que son amigos que hice cuando estuvieron exiliados en España y tuvieron, en mi casa, su casa.

            Quiero agradecer a la Junta Departamental de Montevideo, y a Gabriel, por esas bellísimas palabras. Haré todo lo posible para parecerme a ese personaje; ya no puedo remediar parecerme a él, porque es como si fuera otro... El paso del tiempo realmente crea unas distancias inverosímiles, y eso es irrecuperable, pero, bueno, así es la vida.

            De verdad, muchísimas gracias. Considérenme parte de su familia. Aquí estoy para que me manden, y lo haré con todo el gusto del mundo.

            Muchísimas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Quiero disculparme ante el señor Ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, arquitecto Mariano Arana, por haber omitido hacer mención de su presencia.

            Muchas gracias a todos por estar aquí.

            Damos por finalizado el acto.