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Acto de Homenaje |
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Celebrada el 18 de abril de 2007 |
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VERSIÓN PRIMARIA |
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Departamento de Taquígrafos |
(Se inicia el registro de la versión taquigráfica)
(Es la hora 16:10)
SEÑOR PRESIDENTE (Pablo Ferrer).- Buenas tardes.
Bienvenidos señor
Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich, y señor Embajador
de
Bienvenidos también señor Diputado Nacional de
Igualmente,
tenemos el gusto de dar la bienvenida a la familia de Gerardo Matos Rodríguez:
a la sobrina nieta, Rosario Infantozzi, y a
Y muy particularmente queremos saludar a Juan Carlos Copes, el milonguero argentino a quien tendremos el gusto de que aquí, en nuestra Casa, a iniciativa de esta Junta Departamental, el señor Intendente Municipal de Montevideo lo distinga en la tarde de hoy declarándolo Visitante Ilustre de la ciudad de Montevideo.
Saludamos también a quienes nos visitan y engalanan hoy con su presencia esta Casa: la cantante María José Mentana, público en general y amigos de la prensa.
En lo que hace a esta Junta Departamental, la tarde de
hoy corona en cierta forma tres actividades que llevamos a cabo en forma
consecutiva. En primer lugar tendremos, como dijimos recién, la distinción al
señor Juan Carlos Copes con la declaración de Visitante Ilustre de la ciudad.
Posteriormente se llevará a cabo el acto de homenaje que realizaremos por parte
de
Para nosotros esta ha sido una semana de realizaciones y de celebración. La verdad es que estamos muy contentos de contar con la presencia de todos ustedes.
Sin más, damos la palabra al señor Intendente Municipal de Montevideo.
SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DE MONTEVIDEO (Dr. Ricardo Ehrlich).- Gracias, señor Presidente.
Querido
Presidente, estimados Ediles y Edilas de
En primer lugar,
para nosotros esta resolución, este gesto, esta iniciativa de
Creo que esta semana, en estos días
tan particulares en que conmemoramos los 90 años de “
Estamos en un período ‑que compartimos con la
sociedad argentina‑ en el cual nos hemos abocado a entretejer nuevamente
el entramado social, a reconstruir sociedad, y eso lleva mucho tiempo. Somos
sociedades que han perdido generaciones enteras, que han tenido sangrías en
períodos distintos por situaciones muy diversas y vientos difíciles que han
soplado en ambos lados del Río de
Hablamos de pérdida de generaciones, y tenemos que llenar esos vacíos. Llenar esos vacíos es muy complicado. No se trata de esperar el relevo –que los de menos años vengan a llenar el agujero de los que perdimos‑, porque cuando se pierden generaciones se pierden sectores de la comunidad; en realidad, lo que estamos perdiendo es esa continuidad, ese enlace, ese entramado entre generaciones, entre sectores sociales que asegura la vida de una sociedad, que le da fuerza, que va abriendo las puertas unos de otros, los que ya están y los que van llegando. Y cuando se pierde ese entretejido, ese entramado, volver a construirlo es muy difícil. Hay que construirlo desde muchos espacios, pero hay algunos que tienen un valor muy singular. Y clarísimamente desde la cultura existe una capacidad singular de tejer y entretejer Dentro de la cultura hay algunas expresiones, algunas manifestaciones que constituyen referentes para todos, referentes que compartimos no sólo –diría yo‑ en forma transectorial dentro de la sociedad, sino también transgeneracional. Y esos referentes son una gran herramienta para reconstruir, para volver a entretejer esos lazos de la sociedad.
Creo que el tema
de hoy, las conmemoraciones a las que nos estamos sumando de alguna manera
representan esencialmente eso, y por eso les asignamos tanto valor. Cuando el
otro día en
Creo que lo que esta Junta ha decidido para el día de hoy, esta distinción a Juan Carlos Copes, no sólo honra esa trayectoria que trasciende fronteras y que es patrimonio de las dos orillas, sino que tiene también algo de singular, que es el hecho de reconocer a un hombre de la danza; eso es muy particular. Nos damos cuenta, entonces, de la fuerza, el alcance que pueden tener gestos, movimientos que llegan a trasmitir emociones, sensaciones, sentimientos, belleza. Es a través de esos gestos que nos vamos sintiendo identificados y tenemos elementos en común. Finalmente, nos sentimos identificados en un gesto, en un paso de danza; eso es tremendamente fuerte y creo que tiene una gran significación.
Entonces, por un
lado, felicito a
Por otra parte, señalo que tener entre nosotros a Juan Carlos Copes y ser quien habla el Intendente que le entregará, en nombre de las montevideanas y los montevideanos, la distinción de Visitante Ilustre es un real honor.
Muchas gracias, señor Presidente. Vamos a entregarle ahora la medalla al señor Juan Carlos Copes.
(Así se efectúa)
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- En nombre de
(Así se efectúa)
(Aplausos)
______Antes de dar la palabra al maestro Juan Carlos Copes, deseo salvar dos omisiones: hacer llegar nuestro saludo y nuestra bienvenida al cantante Francisco Falco, que nos acompañará más adelante y, en particular, a Johana Copes, hija de Juan Carlos, y a su pareja de baile, quienes en el día de ayer, en el Salón de los Pasos Perdidos, nos deleitaron gratamente.
(Aplausos)
______Le damos la palabra al maestro Juan Carlos Copes.
SEÑOR COPES.- ¡No es fácil! No es fácil una situación como la
presente. Todo lo que dijo el Intendente, lo que está diciendo
Tengo que decir que, gracias a Dios, en mis 60 años de
tango, este es el halago mayor o el premio mayor que he recibido; más
importante aun que el Oscar a la mejor coreografía por la película “Tango”. Más
importante que todo eso es esto: un pueblo que está reconociendo el trabajo ‑a
veces bueno, a veces regular y a veces malo‑ de un perseverante. Se
suponía que yo sería ingeniero electrónico. Me recibí de electrotécnico y, en
determinado momento, en
(Aplausos)
______Y una prueba más para que no me sienta arrepentido: yo creo
que no habría conocido el mundo si no hubiera sido por el tango y,
especialmente, por “
(Aplausos)
______Ese enfrentamiento de guapos, antiguo pero ya ejecutado, no
se tendría que haber ejecutado sin haber hablado antes. Ojalá que termine no en
un duelo de cuchillos, sino todo lo contrario; ojalá que estos 90 años y esta
distinción que ustedes me entregan a mí sean difundidos por la prensa. La
prensa tiene que hacer difusión de estas cosas, porque me están reconociendo a
mí, así como Buenos Aires reconoció a Julio Sosa, a Francisco Canaro… Tenemos
héroes uruguayos que han hecho al tango famoso en el mundo entero, no solamente
con lo de Matos Rodríguez, con “
Entonces, todo nos une, hasta la forma de hablar, y hasta la forma de tratarnos hombre‑mujer y mujer‑hombre intelectual, física, biológica y mentalmente. Lo único que no hacemos es llevar el termo constantemente debajo del brazo; no nos acostumbramos a eso ‑no sé por qué‑, pero habría sido una posibilidad.
Ojalá que esto sea nada más ni nada menos que la piedra lanzada con vehemencia, con ganas y atinadamente para solucionar esos problemas que se tienen que resolver en un país que al veces decimos la madre patria y a veces decimos otra cosa; ojalá que pronto se solucione esto y que sirva como una pequeña piedrita en el mar para solucionarlo.
Muchas gracias a todos.
(Se aplaude de pie)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Como los amigos Diputados de
SEÑOR GODOY.- En nombre del Presidente de
(Así se efectúa)
SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DE MONTEVIDEO (Dr. Ricardo Ehrlich).- Muchísimas gracias.
(Aplausos)
(El señor Intendente Municipal de Montevideo, doctor Ricardo Ehrlich, entrega un presente al Diputado señor Marcelo Godoy)
SEÑOR GODOY.- Muchas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Excusamos al señor Intendente.
(Se retira de Sala el señor Intendente Municipal Dr. Ehrlich)
______Continuamos con el acto de homenaje a los 90 años de “
En primer lugar,
queremos excusar al Presidente de
En segundo lugar,
queremos decir en forma muy breve ‑como lo dijéramos en la tarde de ayer
en el Salón de los Pasos Perdidos‑ que la conmemoración de estos 90 años
de “
También queremos
decir que esta celebración que conmemora los 90 años de “
Quiero resaltar y reconocer el trabajo del compañero
Edil Marcelo Carrasco ‑quien, como dijéramos ayer, hace más de un año que
viene soñando con esta propuesta y susurrándonosla al oído‑, y también de
los compañeros Ediles Fernando Ripoll y Gustavo Osta, quienes junto a Marcelo
Carrasco nos han representado en
Dicho esto, no me queda más que dar la palabra a los señores Ediles, comenzando con el señor Edil Marcelo Carrasco.
SEÑOR CARRASCO.- Muchas gracias, señor Presidente.
La verdad es que para mí es un honor. Como decía usted, esto es parte del objetivo cumplido; no es todo el objetivo, porque el mismo era implementar el producto tango a los efectos de que se acreciente en Montevideo, y para eso tenemos que trabajar todo este año y más.
Quiero agradecer
la presencia de la delegación argentina: le agradezco su presencia al Diputado
Nacional Luis Galvalisi, que fue el impulsor de que el Gobierno Nacional
Argentino declarara de interés nacional en
También deseo agradecer a la familia de Matos Rodríguez, que me dejó entrar a la misma, y a Rosario, con quien venimos trabajando desde hace cerca de un año con los materiales de la exposición. La familia va a obsequiar a los montevideanos todo ese fantástico material que hoy presentamos con una gran expectativa por lo que va a ser la gran muestra itinerante, que no solamente van a tener los uruguayos o los montevideanos, sino que va a estar en Argentina y va a recorrer el mundo.
Asimismo deseo
agradecer ‑porque siempre me olvido de ellos‑ a algunos actores
fundamentales: me refiero a
El festejo de estos 90 años nació gracias a la coordinación. Nosotros decimos que hay tres palabras mágicas, que son: planificación, coordinación y ejecución; son palabras extremadamente sencillas pero tan difíciles de implementar, que cuando podemos lograr su implementación para nosotros es muy grato y muy emocionante.
Antes de comenzar
también quiero destacar la importante ayuda de mis compañeros. La idea surgió
de todos, porque esto surgió en Valparaíso. Estábamos con el Edil Ripoll cuando
se lo comentamos al Edil Osta, y ningún integrante de ningún partido dudó en
darle para adelante a la cultura y a recuperar esa identidad de “
Esperamos que el
tiempo nos acompañe y que podamos seguir con este notable festejo de los 90
años de “
¿De qué estamos
hablando cuando hablamos de “
““
Algunos entienden
que también existen en ese universo musical otros tangos que pueden estar al
mismo nivel que “La Cumparsita”. Pero ninguno de estos tuvo tantas grabaciones
ni tanta difusión como este “himno de los tangos”, que fuera compuesto por un
estudiante de arquitectura: Gerardo Matos Rodríguez. Se convirtió en tango
cuando la orquesta del músico argentino Roberto Firpo la estrenó en abril de
1917 en el desaparecido café
“
“
Aquí comienza la
historia del éxito mayúsculo de “
Se cumplen 90 años de su creación y Montevideo, junto con todo el país, está organizando una serie de espectáculos y actividades culturales para rendir honores a su creador.
“
Poco más podemos
decir, porque nuestra capacidad de asombro se inclina ante el talento de su
autor, que logró plasmar una de las melodías inmortales que pertenecen al
patrimonio cultural del Uruguay. Comentaron una vez que “
Sintetizando, “
Muchas gracias, señor Presidente.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Fernando Ripoll.
SEÑOR RIPOLL.- Muchas gracias, señor Presidente.
Deseo agradecer a todos los que nos acompañan hoy, aunque no quiero ser reiterativo, pero me parece que es importante hacerlo. En primer lugar, quiero agradecer al talentoso Juan Carlos Copes. Es un honor y un orgullo para todos los montevideanos que nos venga a deleitar con su danza, con su baile.
En segundo lugar, quiero agradecer la presencia del
Embajador de
También agradezco
la presencia del Diputado de
Quiero agradecer la
presencia del doctor Rubinstein, Presidente de
Nos toca hablar
de “
Mañana vamos a conmemorar los 90 años de ese magnífico
espectáculo con
Quiero agradecer
al amigo argentino Diego Rivarolla, quien se encuentra entre nosotros, que
trabaja muchísimo por el tango y es uno de los coordinadores de
En Buenos Aires
la tocó por primera vez Firpo, en el Café Iglesias, sin la autorización de
Matos Rodríguez, quien había vendido la partitura por unos pocos pesos a
Aquí comienza la
historia del éxito de “
Tal vez de allí
su misticismo, que tiene el sello de un grupo de jóvenes que se reunieron sin
saberse forjadores de una forma de expresión que luego, con el tiempo, se
transformaría en el alma de nuestros pueblos hermanos ‑estoy hablando de
Para los
virtuosos como el maestro Francisco Canaro, parafraseando su libro “Mis Bodas
de Oro con el Tango”, todo le viene bien a “
Finalmente, esta obra tan especial por su espectacular difusión, incomparable en número con el resto de los tangos, es en apariencia sencilla y contiene una melodía atrapante y bella, que posee la peculiar condición de recrearse permanentemente en una suerte de simbiosis con la personalidad musical de su eventual intérprete.
Nada hacía
suponer en esos años que lo que iba a ser una festiva marcha carnavalera se
convertiría, con el paso de los años, en una marcha de la identidad nacional a
nivel mundial; un espejo sonoro de la cultura del Río de
Y tan seductora como los acordes del bandoneón es la expresión de esa música, que habla no sólo a través de voces prodigiosas, sino también de los pies alados de quienes lo bailan. Pies alados que, según se dice, recuerdan a los de Fred Astaire y Gene Kelly, dos reyes de la comedia musical, quienes, según leí, para Juan Carlos Copes fueron sus paradigmas, sus maestros, sus modelos a seguir.
Grandes
espectáculos como: “Copes Tango Show”, “New Face
Estudiando su trayectoria pude ver la evolución fantástica y digna de admiración que tuvo desde sus inicios en los bailes del club de fútbol Atlanta, pasando por los concursos de danza en el estadio Luna Park, sus viajes por América, sus encuentros con los maestros Piazzolla, Troilo o Pugliese y con celebridades internacionales de la talla de Liza Minelli o Gene Kelly, quien mereció una evocación en boca del propio Copes: “Era mi ídolo, fue quien me dio la clave de lo que debía hacer, el que más me llegó con su danza”.
Pese a todo, se desprende de él una actitud permanente de humildad. Lo corroboramos hablando con él en Valparaíso y ayer, aquí, en Montevideo. Hay algo que me conmueve de él y es que en una entrevista que leí acerca de su vida de bailarín dice: “Es muy antiguo y conservador decir que soy ‘el bailarín del tango’. Para bailarlo se necesitan dos personas y mucha pasión. Lo demás es técnica y viene sola. Muchos creen que lo más importante son las piernas, los pies. No me parece. A mi criterio, lo esencial empieza arriba, en la cabeza y luego pasa por el corazón. Los pies son la consecuencia”. Es la definición que brinda este porteño de setenta y algo de años a la hora de explicar cómo se hace para bailar bien el tango. Y así debe ser, porque las piernas y los pies de Copes tienen un lenguaje exclusivo, capaz de garabatear silenciosas figuras que expresan lo que las propias palabras no podrían pronunciar.
Coherente en toda su carrera, dueño de una mente abierta y criteriosa, afirma que nunca cambiaría su manera de sentir el tango. No es de los que traicionan su esencia ni de los que admiten su existencia de otra forma que no sea ver y sentir el tango. Pero a pesar de ser un defensor de lo de “antes”, es un porteño de los que creen que los tangueros no deben vivir con el funyi puesto y el pañuelo anudado al cuello para refrendar su condición de malevo.
Más allá de ser una figura emblemática del baile del tango en Argentina, corporiza ese sentimiento de esquina de barrio cosmopolita que no desentona ni allí ni en Nueva York.
Copes es, también, el eslabón del último proceso irreversible de universalización del tango.
El tango siempre tuvo una visión social, política y económica aplicable a cada momento histórico. Los jóvenes de hoy son los encargados de marcar el camino para lo que vendrá en el tango.
La evocación de
aquel concurso que consagró a Copes y a María Nieves hace 50 años activa la
imaginación y los sueños. Aprovechar ese ejemplo y el de muchos otros ‑más
anónimos, tal vez, pero talentosos‑ es nuestra obligación para inculcar
en nuestros niños el amor por el tango, simiente de futuras generaciones, como
lo vimos en
Los extranjeros que vienen a nuestros países vibran con los acordes del tango y desean tener la oportunidad de bailarlo, de ver a los bailarines entregando ese sentir que sólo nuestro tango puede trasmitir.
Por eso hoy nos acompañan políticos de ambas orillas del Plata; nos acompañan artistas argentinos. Hoy tenemos acá a nuestros hermanos argentinos.
Este homenaje se
enmarca en los festejos de
Estos lazos tan fuertes tejidos desde siempre por dos pueblos hermanos conforman puentes culturales que no pueden ni podrán ser jamás piquetados.
Señor Embajador: en Juan Carlos Copes nosotros homenajeamos no sólo al artista, sino al pueblo argentino.
Muchas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Gustavo Osta.
SEÑOR OSTA.- Gracias, señor Presidente; señor Embajador de
Montevideo y
Uruguay muestran con orgullo y con cariño la gran divulgación que ha tenido a
nivel nacional e internacional durante todos estos años la obra de un uruguayo,
la obra de Gerardo Matos Rodríguez: “
Hace unos años,
bajo
Es importante ver cómo se conjugan esfuerzos, cómo logramos tener hoy aquí a representantes de Argentina como el señor Copes; cómo ha logrado esta Comisión que ha liderado el Edil Carrasco, un contacto permanente con quienes sienten el tango y lo conocen más que nosotros.
Confieso que, aunque quisiera, no podría bailar tango. No voy a hacer el esfuerzo que van a hacer mis amigos, por la salud de quien tenga que enseñármelo y de quien tenga que bailar conmigo, porque no creo que yo logre en algún momento ‑sinceramente, uno tiene que ser consciente de sus limitaciones‑ hacer ni por cerca lo que vimos ayer del maestro Copes, a quien, por lo que he leído, no le gusta que le digan maestro. Pero para nosotros, por lo que hemos visto y por las referencias que hemos tenido de algunas personas que conocen su trayectoria, que la han seguido y la valoran, que ayer estaban presentes y que hoy están acá, nos alcanza para decir: ¡chapeau para el señor Copes!
El tango es el
reflejo del sentimiento popular. El tango refleja y reflejó, en determinados
momentos, el sentir social. ¡Y vaya si es cierta la apelación que se hacía hoy
de que cuando uno ve a jóvenes ‑como vimos ayer a los de
celebren, y para eso está bien que los países reconozcan, y para eso está bien que se mire con orgullo a un uruguayo que logró hacer este milagro que hoy recorre el mundo. Porque cuando uno ve el origen de la composición y el resultado que ha tenido, cuando uno lee que esta obra se ha interpretado hasta en películas del más alto nivel internacional, comprende que es un milagro que hoy tiene el mundo. Cuando uno ve todo eso siente que es importante el reconocimiento al pasado, a lo que éste significa en el presente, y que es importante homenajear a quienes con éxito han logrado brillar y alcanzar el reconocimiento de todo un país y del mundo en estas artes, como el señor Copes, quien ayer nos decía que es un milonguero de los de antes.
Señor Presidente:
para finalizar, es un orgullo para quienes estamos acá recibir a quienes hoy
nos visitan. De más está decir que esto es el comienzo de una serie de
actividades que en esta semana se van a seguir desarrollando y que, en
definitiva, lo que están haciendo es dejar estampado un acto de justicia y de
cariño a través del reconocimiento de lo que ha sido, lo que es y lo que será
el tango y “
Muchísimas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Tiene la palabra el señor Edil Dari Mendiondo.
SEÑOR MENDIONDO.- Muchas gracias, señor Presidente.
Realmente, esta
es una ocasión memorable: la celebración de los 90 años de “
En esas
discusiones de boliche, en esas conversaciones con gente que sabe mucho de
tango, que ha leído a Jorge Luis Borges y a otros autores que muchas veces han
ilustrado a las poblaciones de Argentina y de Uruguay sobre el tema, alguien
dijo: “El tango ‘
No quiero extenderme.
Muchas gracias; estoy muy complacido.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Gracias, señor Edil, especialmente por
la brevedad; conociéndolo, ese ya es un homenaje a “
Tiene la palabra la señora Edila Rosana Paredes.
SEÑORA PAREDES.- A todos los que nos acompañan, bienvenidos. Y este saludo lo expresamos especialmente en la persona de Juan Carlos Copes, que deleitó a los montevideanos con su talento, de quien hoy también, en esta casa de los montevideanos y cara a cara, apreciamos otra condición muy importante: su don de buena gente.
En estos días,
Nos permitimos repasar otras apreciaciones sobre ella, como la del investigador Juan Carlos Legido en su libro “La orilla oriental del tango”, donde dice que se trata de “…un verdadero fenómeno, que acaso no se necesitan muchas palabras para explicarlo porque emana del corazón de las multitudes que se sintieron tocadas por la sencilla y prístina textura de su melodía”.
Y el maestro
Francisco Canaro destaca: “Cada director de orquesta típica tiene su propio
arreglo, su versión personal del celebrado tango. Y, orgullosamente, está
persuadido de que su autorizada interpretación de ‘
Así también
Horacio Ferrer, en su obra “El Libro del Tango”, afirma: “‘
Canaro comenta que al tiempo que él ejecutaba
La periodista
argentina Karina Micheletto, en “Página
“
Hoy, a los 90
años de su primera ejecución, a esta casa de los montevideanos cruzando
A nosotros, en
particular, que estos festejos nos conminaron a estudiar sobre el célebre
tango, también nos deleitó descubrir la sensible y exquisita pluma de Rosario
Infantozzi Durán. Esa sensibilidad que hace decir a Matos que “la plata de ‘
El bohemio Becho nos obliga a seguir ofreciéndosela al mundo, nos convoca a hacer resonar sus acordes con orgullo montevideano y nacional.
Para los
visitantes, para todo el mundo, tenemos un saludo que nos distingue:
bienvenidos a la tierra de Matos, autor de “
Gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Para finalizar la parte oratoria,
tiene la palabra
SEÑORA RONDÁN.- Muchas gracias, señor Presidente.
En la vida, además de declararme mujer, con todo lo que eso significa más allá del aspecto exterior, con la carga que eso tiene, me he definido batllista, de Nacional y tanguera. Quizá tenga un poco que ver con la generación a la que pertenezco.
Mucho se habla de los tangos en general ‑ya se habló y yo no voy a abundar en esas cosas‑, y mucho se dice que los tangos son machistas.
Anoche estuve en un espectáculo maravilloso de una muy joven cantante y de una cantante espectacular que está aquí presente‑, para quien yo pido un aplauso…
(Aplausos)
______Le pido que se ponga de pie, y a la jovencita, si está por acá, también le quiero pedir que se ponga de pie.
(Aplausos)
______Ellas nos deleitaron ayer en el homenaje a Olga Delgrossi; realmente fue para nosotros y para ellos una emoción muy grande, muy grande.
El tango forma
parte intrínseca de la historia del Río de
Decía que se dice que los tangos son machistas; según como se mire, porque, en general, las musas somos nosotras. Podremos ser musas perversas, podremos ser musas engañadoras, podremos ser musas que abandonan, podremos ser musas madres y, a veces, hijas, pero siempre somos musas. De última, las mujeres, de alguna manera, siempre somos musas, no importa que seamos mujeres políticas ‑y algunas con un perfil medio fuerte‑, siempre somos musas; y aunque a veces no tengamos la suerte de inspirar a poetas, sí inspiramos a esposos, hijos, padres, hermanos, abuelos y, a veces, compañeros, aunque no nos escriban poemas.
Y especialmente para hoy, por deformación profesional ‑para
los que no me conocen, soy profesora de literatura‑, tomé dos letras de “
Pero antes de eso, que va a ser muy breve, señor Presidente, yo quiero decirle a mi queridísimo compañero ‑queridísimo, además, porque de acuerdo con la edad tengo el orgullo de decir que puedo ser su mamá‑ que cuando uno se enamora, el tango lo baila solo. Si la mujer que tiene al lado le inspira lo que le tiene que inspirar…
(Aplausos)
______¡Eso lo baila solo! Yo tuve la suerte de aprender a bailar el tango primero con mi papá, como aprendí a bailar el vals. Como se estilaba en mi época, las niñas hasta los 15 no podíamos bailar; entonces yo aprendí a bailar el vals y el tango con mi papá. Y he disfrutado del tango especialmente con mi esposo y con un compañero que lamento que no esté presente aquí: el queridísimo “Pocho” González, un hombre que baila el tango que es una cosa impresionante. Pero una a él no se le pega; una baila discretamente. Cuando mi amigo se enamore en serio nadie le va a tener que enseñar a bailar el tango, porque el tango es la unión profunda de dos seres que a través de una música se entrelazan y no quieren que ese tango se termine. También el baile, cualquiera sea, es una forma de amar y de amarse.
Pero, ¿cuáles son las letras que a mí más me impactaron? La más conocida. ¿Y saben por qué? Porque la más conocida se puede pensar. Cuando se dice: “Si supieras / que aún dentro de mi alma / conservo aquel cariño / que tuve para ti”, no hay por qué pensar que sólo se ama a una pareja. El amor, el amor con letras mayúsculas, no es solamente el amor de pareja: es el amor de amigo, es el amor de hermano, es el amor de hijo, es el amor de madre.
Y en una época en que nuestra tierra ha vivido tantos abandonos, y a veces no voluntarios, en este “si supieras / que aún dentro de mi alma / conservo aquel cariño / que tuve para ti”, ese “tuve”, como profesora de literatura y por lo que dice después, les digo que quiere decir “¡tengo! para ti”, “¡tengo!”, porque ese amor no se terminó. Y se puede estar hablando de una mujer que se fue, de un hombre que se fue, de alguien que se fue a otro país, o de alguien que se nos fue, porque la ladrona de la vida nos lo robó y se lo llevó la muerte.
Y porque, además, este himno, como mucho de ustedes dijeran, habla del alma. Y el alma es exclusivo patrimonio de los seres humanos, de los hombres y de las mujeres; por lo menos nosotros creemos que somos los únicos de la especie que tenemos alma. Y por eso habla del alma, porque el tango es alma, porque en cada tango hay una expresión del alma. Me podrá gustar la letra del tango, me podrá gustar o no el intérprete, pero siempre está el alma. Y, en general, también en el tango ‑y no digo que no en otras manifestaciones musicales‑ está el alma del que canta entregándose por entero a través de esa letra. Habla de cariño santo. Dice: “…yo siempre te recuerdo / con el cariño santo que tuve para ti / y estás en todas partes, pedazo de mi vida…”. Hay muchos pedazos de la vida. Pero para las mujeres hay un pedazo fundamental de la vida, que son los hijos. Ellos están para siempre, aunque estén en Estados Unidos, en España o en donde sea, porque son un pedazo de nuestra vida. Por eso este himno es tan importante para el ser humano, cosa que a veces se nos escapa en el disfrute de la letra, de la música, del baile.
Pero hay otra letra, la de Augusto Mario Delfino, que no tiene nada que ver con esta, y por eso mismo, por ser tan diferente, la quise traer. Voy a leer solamente una estrofa: “Cumparsita / emoción de la infancia / cuando / los días eran lindos / siempre / aunque estuviera gris / el cielo. Cumparsita, alumbrada / de gritos y cantos / formada por muchachos / que hoy casi viejos son”. Y yo diría: por aquellos que hoy viejos son. “Estremecías la calle / con tu paso candombero / poniendo en tu visión / honda y cordial / algo de duelo. / Era el tiempo que se iba / lo que nadie atajará / el minuto fugaz la triste sensación / de lo que nunca volverá”.
Mirando a mi amigo y colega
Para terminar, les diré que estuve investigando, y
resulta que los viejos discos de “
Yo quiero rendir hoy homenaje no sólo al creador de “
También quiero homenajear humildemente a los tres
compañeros que trabajaron en esto, porque lo hicieron con mucho amor, con mucho
cariño, y a todos mis compañeros de
Y deseo homenajear, por supuesto, a todos los cantantes de mi patria y de la patria de enfrente, cruzando el charco, porque uno a veces no sabe si está escuchando a un cantante de tango argentino o uruguayo. En especial quiero homenajear a alguien que casi ya no canta, no por viejo sino por otras cosas: a Daniel Cortés, cuyo apellido es Cufós y fue alumno mío del Cerro ‑solicito que se le envíe la versión taquigráfica de mis palabras‑, quien cantó con Marianito Mores y lo hizo como los dioses.
Señor Presidente: si usted me permite, quiero rendirle mi homenaje al señor Embajador argentino por estar aquí, entre nosotros, entre los uruguayos, sabiendo que para nosotros es una persona que merece el mayor de los respetos. Permítame el atrevimiento, excelentísimo Embajador, de romper el protocolo y decirle que usted tiene cara no sólo de tanguero, sino también de bailar bien el tango.
Muchísimas gracias a todos.
(Aplausos)
______¡Que viva la unidad de los pueblos argentino y uruguayo, más allá de las circunstancias! ¡Que en cada uno de nosotros brille una “Cumparsita”, que nos hace uno solo!
Muchísimas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Gracias a usted, señora Edila.
Lamento tener que excusar al señor Embajador, porque se tiene que retirar. Así que no va a tener la posibilidad de demostrar sus habilidades, por lo menos en la jornada de hoy; quedará para otra oportunidad.
Agradecemos mucho su presencia, señor Embajador.
(Aplausos)
(Se retira de Sala el Embajador argentino, señor Hernán Patiño Mayer)
______Continuamos con el acto de homenaje.
Invitamos al cantante Francisco Falco a deleitarnos con una interpretación.
SEÑOR FALCO.- Señores Ediles de
Pido un aplauso para el maestro Juan Carlos Copes.
(Aplausos)
(Interpretación del señor Francisco Falco)
SEÑOR FALCO.- Muchas gracias.
(Aplausos)
______Quiero dedicar esto a todas las mujeres de este organismo deliberativo, y especialmente a la profesora Glenda Rondán, quien defiende la causa de las mujeres como la tendría que defender el mejor de los caballeros. Como es una dama, vaya para ella también este homenaje.
Quiero cumplir
una función que pedí especialmente, porque soy un gran admirador de ella;
quiero presentar a una mujer que canta espectacularmente bien el tango. Surgió
en 1970 en “Grandes valores del tango”. Fue llamada “niña prodigio”, y yo digo
que hoy es una mujer prodigio, que demuestra la belleza de la mujer argentina.
Ha viajado por Oriente, ha tenido giras maravillosas, ha cantado con
Hoy es un honor personal y un honor general que María José Mentana, esta señora del tango argentina, venga aquí y nos cante en esta unión de uruguayos y argentinos que suman y hacen rioplatenses.
Con ustedes, María José Mentana.
(Aplausos)
SEÑORA MENTANA.- Muchas gracias.
En primer lugar, quiero decir que me siento muy honrada por estar aquí en este recinto.
Empecé mi carrera de niña, cuando realmente tenía poco conocimiento de la vida ‑era muy chiquita, tendría 6 ó 7 años‑, y jamás pensé que el tango se iba a enraizar de esta forma en mi corazón y en mi alma. Una de las primeras personas que conocí dentro de este mundo del tango fue precisamente a quien estamos homenajeando hoy. Para mí es el maestro, para mí es una gran parte de esa historia, porque 60 años no son pocos. Me parece que son algo más, porque creo que naciste con el tango. Y me atrevo a tratarlo de vos, porque para mí es Juan, el maestro Juan Carlos Copes, a quien quiero y admiro. Para mí es un placer haber compartido con él todos esos años cuando estuvo en ese programa de televisión haciendo todas las coreografías. Y fue muy lindo ver crecer a su hija, con quien hoy comparte el escenario.
Como argentina, como tanguera ‑aunque no suene tan fino este término‑, porque me siento una mujer de tango, doy gracias a Dios por haber elegido esta música que, según Enrique Santos Discépolo, es un sentimiento que se baila, se canta y se toca.
Gracias a todos
los que hicieron posible rendir homenaje a este tango que recorre el mundo día
a día. Les aseguro que “
Anoche homenajeé a parte de las mujeres que tienen que ver con esta historia del tango; hoy voy a hacer lo mismo. Tenía previsto cantar un tango que para mí es una bandera: “El Choclo”, el cual también cruzó el charco, pero voy a cantar un tango que quiero particularmente mucho y que pertenece a Eladia Blázquez; es de la nueva camada. Lo voy a cantar sin acompañamiento. Es para todos ustedes y, en especial, para el maestro Copes.
(Interpretación de la señora María José Mentana)
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Muchísimas gracias, María José Mentana, por compartir este tema y sus reflexiones con todos nosotros.
Antes de culminar el acto, vamos a dar la palabra a la señora Rosario Infantozzi, sobrina nieta de Gerardo Matos Rodríguez.
SEÑORA INFANTOZZI.- Buenas tardes.
Esto está fuera de todo protocolo, porque no estaba previsto que yo hablara.
Simplemente quiero decirles que yo soy solamente la
cara visible de una familia enorme ‑hay una pequeña delegación sentada
acá arriba‑; somos muchos los de “
Quiero dejarles una reflexión que a mí me inspira mucho.
Esta música, que recorre el mundo, que es el himno de los tangos, que todo el mundo siente, que es una maravilla, fue compuesta por un adolescente que no sabía música y que no se podía levantar al piano porque estaba enfermo en una cama. Yo siempre digo: si no hubiera sido por mi abuela ‑la hermana‑, que sabía música y que tuvo la generosidad de escribírsela, y si no hubiera sido por ese coraje –el coraje de, a pesar de no saber música y estar en la cama, fabricarse un teclado de cartón y tocar en él, silbando‑, hoy no tendríamos homenaje.
A mí eso me sirve de símbolo; realmente, me inspira mucho lo que es la hermandad de verdad. Yo no habría podido hacer una película si mis hermanos no me hubieran ayudado; no habría podido escribir estos dos libros que escribí si no hubiese tenido una familia que me contaba la historia o que me daba la valija. Así que ahora yo les paso a ustedes este símbolo que a mí me ha ayudado bastante a andar este camino.
Y les agradezco de verdad, porque el mío fue un camino
bastante solitario durante muchos años, tratando de que se reconociera al
hombre detrás de esta música. “
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Muchas gracias, Rosario
Simplemente para culminar, un recuerdo y casi una audacia.
En la última
visita que hicimos con Marcelo Carrasco a Buenos Aires ‑hace un mes,
aproximadamente, en ocasión del homenaje a Zitarrosa‑ vimos que en una
plaza frente al Obelisco ‑ni más ni menos‑ hay un espacio público
denominado “
SEÑOR GODOY.- Lo vamos a hacer, señor Presidente. Para su próxima visita va a estar completa la referencia.
SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Muchas gracias, Diputado Marcelo Godoy.
(Aplausos)
______A continuación, los invitamos a pasar a la inauguración de la exposición en la hemeroteca.
Muchas gracias.
Queda levantada la sesión.
(Es la hora 17:43)