VERSIÓN TAQUIGRAFICA

ACTO DE HOMENAJE A “JOAQUIN SABINA”

 

SEÑOR PRESIDENTE (Pablo Ferrer).- Buen mediodía a todas y a todos.

 

(Es la hora 12:00)

 

______En nombre de la Junta Departamental de Montevideo, damos la bienvenida a esta, nuestra Casa, a Joaquín Sabina.

            Agradecemos la presencia del señor Intendente Municipal de Montevideo, del señor Director de la División Turismo de la Intendencia y demás autoridades municipales presentes. Asimismo, damos la bienvenida al público en general.

            Este humilde y sencillo acto de homenaje que la Junta Departamental tributa a Joaquín Sabina constará de una parte oratoria, que desarrollará el señor Edil Gabriel Weiss, Presidente de la Comisión de Cultura, luego de la cual la Intendencia Municipal de Montevideo declarará a Joaquín Sabina Visitante Ilustre de la Ciudad de Montevideo.

            Simplemente, con esta breve introducción y con la expresión de la alegría por tener nuevamente entre nosotros a Joaquín, le damos la palabra al Edil Gabriel Weiss.

 

SEÑOR WEISS.- Señor Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich; señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Pablo Ferrer; señoras y señores integrantes del equipo de Gobierno Municipal; Joaquín Sabina; vecinos y vecinas de Montevideo; señoras y señores de la prensa: esta iniciativa surgió hace ya casi un año, en una noche maravillosa de verano, saliendo del Teatro de Verano. Sonaban los redoblantes y sonaban las voces del Carnaval, y con Federico Silva, un fraybentino, nos juntamos en un boliche a tomar una cerveza, y ahí empezamos a conversar y dijimos: “¿Por qué no trabajamos para que Joaquín Sabina, si viene a Montevideo, pueda ser recibido por nuestra Junta Departamental, casa de los montevideanos y de las montevideanas, y pueda ser homenajeado como lo hemos hecho en esta Junta a tantos y tantas hombres y mujeres del arte?

            Quiero agradecer a todos los Ediles que apoyaron absolutamente el trabajo que demandó que esta sesión fuera una realidad. Y ahora, al homenaje.

            Hoy nos congregamos en esta Casa para celebrar un homenaje al cantautor español Joaquín Sabina. Curiosamente, este homenaje convoca al gran Alfredo Zitarrosa, puedo escuchar que comienzan a sonar las guitarras del maestro, y su voz profunda va dejando en nuestros corazones “Guitarra negra”, para que nuestras almas queden como camisas que se sacuden tristes colgadas de un alambre. Lo evocamos porque, entre otras cosas, nos une a los montevideanos y a los uruguayos, y en este caso a Joaquín, el amor por Alfredo, por su arte pleno de dolor y de esperanza; porque aquí en Montevideo, en Madrid, en México o en cualquier otro lugar del mundo, nos ha emocionado la voz del poeta diciendo: “Hoy anduvo la muerte buscando entre mis libros alguna cosa. Hoy por la tarde anduvo, entre papeles, averiguando cómo he sido, cómo ha sido mi vida, cuánto tiempo perdí, cómo escribía cuando había verduleros que venían de las quintas, cuando tenía dos novias,…”. 

            Y si nos hemos emocionado juntos con esta poesía, con esta voz, con esta música, ya tenemos algo en común, algo para compartir, algo para acercarnos, para sentirnos, para saber que tenemos memorias, tenemos amigos, tenemos los trenes, la risa, los bares; tenemos la duda y la fe, sumo y sigo; tenemos el lujo de no tener hambre, lo que nos diferencia y lo que nos iguala. Y tenemos, entonces, hoy también, estos amores compartidos: la poesía, la música, el arte, la capacidad creativa, aquello que genera puentes que están más allá de la política, de la diplomacia, de la economía, de las empresas y del vértigo de nuestras anécdotas cotidianas. Tenemos el arte; el arte que como un espejo nos devuelve el mundo y nos lo otorga con otras luces y con otras sombras; el arte que es conocimiento y es placer; el arte que nos conmueve y nos permite neutralizar, en parte, la estupidez, la violencia, los muros del miedo y la mezquindad; el arte y la creación, que no son cosas de iluminados ni de superhombres. El arte es cuestión de hombres y mujeres de todos los días y de todas las horas.

            Estamos, entonces, homenajeando a un creador que hace mucho que está entre nosotros compartiendo en nuestras casas, en nuestros trabajos, en nuestros momentos de amor y de desolación. Allá por los comienzos de los ‘80, uno de nuestros poetas mayores, Washington Benavides ‑¡cuándo no!­‑, nos presentaba a un tal Sabina, y lo hacía desde su programa radial de CX 30, y allí ya nos venía preparando para abordar la obra de Joaquín, la agudeza de sus letras, de este pájaro urbano y nocturno que va volando entre los dramas y las alegrías cotidianas de los hombres y de las mujeres comunes. Este poeta ‑al menos, yo estoy convencido de que eso es Sabina, un poeta‑, en sus letras, nos otorga la noche y el rostro humano de la misma, con sus dramas, con sus sueños rotos, con sus fracasos, que son capaces de irradiar belleza, de irradiar esperanza.

            Bien, Joaquín, corto y sencillo. Aquí te recibe Montevideo; aquí te reciben sus hombres y sus mujeres, con calidez y con los brazos abiertos, sin el vértigo, tal vez, ni la grandiosidad ni la fastuosidad de otras ciudades, pero con un corazón profundo y que ama.

            Gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Antes de dar la palabra a Joaquín, simplemente queremos hacerle entrega de este presente en nombre de la Junta Departamental de Montevideo.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

SEÑOR SABINA.- Yo me he quedado, literalmente, sin palabras, que es lo que sucede cuando uno está conmovido, emocionado y, también, estupefacto, porque uno siempre piensa que estas cosas le pasan a otro que escribe mejor o que, por lo menos, sabe cantar.

            Empiezo a comprenderlo todo cuando he oído de nuestro amigo que lo decidieron en un boliche con unas cervezas…

 

(Hilaridad)

 

______Así que, como ese ha sido durante muchos años mi hábitat natural, me siento doblemente confortado.

            Creo que esta es una de las ciudades más hospitalarias del mundo, una de las ciudades más dignas de ser paseadas, vividas y sentidas del mundo, y siempre que vengo me quedo con una especie de coitus interruptus pensando que debería quedarme más días.

 

(Hilaridad)

 

______ A ver si lo hago.

            De todos modos ‑como empecé ayer el concierto‑, pues, tengo unas coplas para devolverles a mis amigos uruguayos, tanto que me han enseñado.

            Porque había un viejo cuplé en España que decía: “Al Uruguay, guay, yo no voy, voy, porque temo naufragar”; yo que tengo vocación de náufrago, aquí estoy.

            “Benditos los Benedettis, / Quirogas, Drexler, Onettis, / Vigliettis y Zitarrosas. / Galeanos, Darnos, Leo / Masliah versus Mateo, / lengua de las mariposas. / ¿Celulosas, papeleras? / Prefiero las chacareras, / el candombe, el chamamé. / Rubén Rada, mamacita, / la murga, la milonguita, / que hurga en la planta del pie. / Las macumbas orientales, / la rumba, los carnavales, / que le hablan a usted de vos. / La pócima rioplantese / que, entre Sao Paulo y Ourense, / tacuaremba Jaime Ross. / Urge que se den la mano / el turco, el gallego, el tano, / Fray Bentos, Gualeguaychú. / Entrerrianos, charrúas, / bajo las mismas garúas, / paisanos del coño sur. / Lautréamont keithrichardeando / se cayó montparnaseando / de la copa de un bonsai. / Qué bien rima con deseo / mi prima Montevideo, / me quedo en el Uruguay.”

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS.- Señor Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich; señor Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Pablo Ferrer; Joaquín Sabina; Edilas y Ediles, representantes de la Junta Departamental; integrantes del equipo de Gobierno de la Intendencia Municipal de Montevideo y de otras Intendencias, que ya vemos están participando en este acto; seguidoras, seguidores de la carrera, de la trayectoria de Joaquín Sabina.

Por supuesto, el agradecimiento para los medios de prensa presentes que participan en esta actividad.

            En Montevideo, en el mes de diciembre de 2006, por su voz tanguera ‑más que visitante, es de la casa‑, por su talento y hombría de bien, ilustre, por esto y por su extensa y rica trayectoria, el Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, declara Visitante Ilustre de la Ciudad de Montevideo a Joaquín Sabina.

 

(Aplausos)

 

______El señor Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, hará entrega del diploma y de la medalla correspondientes a esta declaración.

 

(Así se efectúa)

(Aplausos)

 

______Seguidamente, hará uso de la palabra el señor Intendente Municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich.

 

SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL (Ricardo Ehrlich).- Estimadas y estimados presentes, autoridades municipales, público, estimado Joaquín: para mí es este un momento especial.

            Creo que esta distinción, de alguna manera, representa todo el afecto y el cariño que montevideanas y montevideanos tienen por Joaquín Sabina. Esto es lo que hay detrás de este diploma y de esta medalla de Visitante Ilustre.

            A lo que acabamos de oír, a lo que acaba de comunicarnos Joaquín Sabina, quiero agregar sólo un par de comentarios, un par de reflexiones.

            La poesía, la música, la canción, es algo necesario que nos acompaña en la vida, durante la vida. Como decía Gabriel Weiss, el arte, la música, la poesía, nos acercan unos a otros. Y nos acercan a través del tiempo, a través de distancias y también a través de generaciones, lo que a veces es más difícil. Se crean entre nosotros vínculos que van más allá y por encima de todas las diferencias que genera esta enorme diversidad, que también es nuestra riqueza. Es por eso que la poesía, la música, es importante para vivir.

            Joaquín Sabina nos ha dado y nos sigue dando mucho. Su presencia y su obra nos han ido acompañando, han ido acompañando a nuestra gente, a todos nosotros, durante mucho tiempo, y nos siguen acompañando. Nos han acercado unos a otros, identificados a través de un sueño, a través de un dolor, a través de una ilusión, y han ido creando vínculos que generan en una sociedad ese entramado que da calor y fuerza para seguir mirando con optimismo el futuro, más allá de esa vocación de náufrago, como dice Joaquín, que es también una vocación que creo que compartimos los uruguayos: ese querer largarnos a navegar en mar abierto. Para eso hay que compartir esa vocación de náufrago y saber sentir esos dolores, esas incertidumbres y esos pesares, pero también esos optimismos, esa búsqueda de luz, esa búsqueda del calor del otro y de la otra que nos trasmite y nos ha transmitido siempre Joaquín Sabina.

            En tanto Intendente, es un gran honor trasmitir el calor y el cariño de montevideanos y montevideanas a través de este sencillo gesto, sobre todo en esta Casa, que es la que representa a toda nuestra gente.

            Muchas gracias, Joaquín.

 

(Aplausos)

 

MAESTRO DE CEREMONIAS.- Antes de finalizar esta ceremonia, un ciudadano ilustre de la ciudad de Montevideo quiere saludar también a este Visitante Ilustre: el señor Daniel Viglietti.

 

(Aplausos)

 

 

SEÑOR VIGLIETTI.- Joaquín: más que bienvenido siempre a esta tierra, que de a poquito vamos haciendo más nuestra; siempre lo fue, pero nos entendemos.

Quiero contarles a todos que, en su viaje anterior, fui a su concierto, para oírlo pero también con una misión posible que me había encargado ese formidable poeta que es Juan Gelman, amigo nuestro. En aquel momento él me dijo: “Va a estar por ahí Sabina, y sería interesante que le contaras lo que está pasando con la búsqueda de mi nieto”; recordemos que así estaba configurada esa búsqueda en ese momento. Yo fui, pero ustedes saben que no es fácil acceder a los cantantes, sobre todo cuando vienen de afuera; entonces, por las dudas llevé una carta, bien clarita, diciéndole cómo estaba la situación de esa búsqueda en medio de toda la lucha por los derechos humanos, contra la impunidad y todo lo que sabemos; se la hice llegar y entré como espectador. En un momento, Joaquín tuvo la deferencia de dedicarme un tema o mencionarme, y yo me quedé pensando que no era eso lo que pretendía; contento, pero pensando: “¿qué pasa con lo otro?”. Al siguiente tema se produjo una cosa muy linda, propia de un poeta-músico ‑como yo definiría a Joaquín‑, que fue la entrada de un cartero. El uniforme, ¿de dónde era?

 

SEÑOR SABINA.- El uniforme lo usábamos para Jefe de Estación, y de Jefe de Estación lo transformamos en Cartero.

 

SEÑOR VIGLIETTI.- Entonces, el cartero entró y le entregó una carta, y Joaquín, basándose en esa carta, dijo lo que él quería decir. ¿Te acuerdas?

 

SEÑOR SABINA.- Me acuerdo muy bien. Además, después de eso Gelman y yo hemos desarrollado una maravillosa amistad, y estoy muy emocionado de saber ‑supongo que es eso lo que ibas a contar‑, que Macarena estuvo anoche allí.

 

SEÑOR VIGLIETTI.- Exactamente. Anoche Macarena Gelman estaba en el concierto.

            Un abrazo, Joaquín.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Ferrer).- Agradecemos a Daniel Viglietti muy especialmente; agradecemos a Joaquín; agradecemos a todo el público presente. Le deseamos a Joaquín buena culminación de gira y buen regreso a Melancolía  7, que supongo que la encuentra por todos lados y que por aquí la debe de haber encontrado también.

            Muchas gracias.

 

(Queda culminado el acto)

 (Es la hora 12:17)