Acta Nº 1246
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Sesión extraordinaria celebrada el 23 de marzo
de 2006
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Departamento de
Taquígrafos - Departamento de Trámite Legislativo
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En Montevideo, a los veintitres días del mes de marzo de dos mil seis, siendo la hora dieciseis y cuarenta minutos, celebró SESIÓN EXTRAORDINARIA la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, bajo la Presidencia de:
DON JORGE MERONI, Presidente.
Secretaría de los señores: Jorge Simón, Secretario General y José María Bidegain, Secretario General Adjunto.
Con la asistencia de
los señores Ediles:
PLACERES,
DANIEL WEISS,
GABRIEL
CALANDRA, MARIO AYESTARÁN, TERESITA
CURUTCHET, OSCAR PEREYRA, EDUARDO
FERRER, PABLO CASTRO, MARÍA
SCHIAVONE, JULIO MAGLIONE, JULIO
CARRASCO, MARCELO FERRO, CRISTINA
SILVA, GASTÓN RIPOLL, FERNANDO
MARTÍNEZ, LUIS GRAFFIGNA, DANIEL
AGUIAR, SILVIA VIVIANO, ÁLVARO
En uso de licencia, el
señor Edil: Àngel Fachinetti.
HOMENAJE AL ARTISTA SEÑOR HORACIO BUSCAGLIA, CON MOTIVO DE SU RECIENTE FALLECIMIENTO.
(EXP. 2006-0130).
SEÑOR PRESIDENTE (Jorge Meroni).- Habiendo número en Sala, damos
comienzo a la sesión extraordinaria en homenaje a Horacio Buscaglia.
(Es la hora 16:36)
______Las palabras sobran; por consiguiente, creemos que los
señores Ediles que van a intervenir van a expresar todo lo que nosotros
pensamos en forma personal de la figura del “Corto” Buscaglia.
Le damos la
palabra al señor Edil Gabriel Weiss.
SEÑOR WEISS.- Señor Presidente: vamos a comenzar dejando una
constancia.
Esta Junta
Departamental, a través de su Comisión de Cultura, ha instaurado ‑podríamos
decir‑ una forma de trabajo en relación a los reconocimientos y a los
homenajes a hombres y mujeres que se mueven en diversos ámbitos de la sociedad,
especialmente los que tienen que ver con la creación artística. Ese sistema de
trabajo nos ha llevado a realizar los homenajes en vida, y eso es lo que hemos
hecho en todas las oportunidades en que lo hemos podido hacer. En el caso que
hoy nos convoca, lamentablemente, no lo pudimos hacer. La vida no nos dio la
posibilidad de desarrollar lo que habría sido, sin ningún tipo de dudas, un
homenaje más que justo a un hombre versátil, polifacético, que se movió por
diversos ámbitos ‑como el periodismo, el teatro, la música‑ dejando
siempre presente un mensaje de alegría, de esperanza, del arte como empresa
colectiva y de reconocimiento de lo que han generado otros, con una profunda
convicción del papel que le tocaba jugar a él y a sus contemporáneos y,
fundamentalmente, una idea de proyección y de futuro que me parece que encierra
la trascendencia de la figura del “Corto” Buscaglia.
También estuvo
vinculado al mundo del Carnaval, a todas las facetas de la creación, no a la
creación desde el punto de vista de la torre de marfil, de la concepción del
Novecientos, de Herrera y Reissig, de que lo pueden cultivar aquellos que
tienen determinada formación, para poder vivirlo y disfrutarlo dentro de una
elite, sino a un arte consustanciado con el pueblo y lo popular.
Su figura ha
echado raíces, y hoy la queremos vincular fuertemente con otra que se ha estado
recordando, con la de Mateo. Tuvimos la oportunidad de participar en el Teatro
Solís en el lanzamiento oficial de la Fundación Mateo. No dudamos en afirmar
que el espíritu del “Corto” Buscaglia sobrevoló todo el tiempo ese hermoso rito
de homenaje y de recuerdo que también tenía en sí mismo la idea de la proyección,
de futuro.
Al evocar la figura del “Corto” Buscaglia debemos hacerlo en un
sentido de futuro, de creación abierta y de perspectiva para los creadores y
músicos uruguayos; un sentido de “es posible pensar en un futuro de la creación
musical y artística uruguaya”. Por eso queremos evocar la figura del “Corto” en
clave de su vida, de su generosidad, de su humor y de esa fuerza que lo
caracterizó y que, de alguna manera, contagió en ese camino no sólo a sus
contemporáneos, sino fundamentalmente a los creadores jóvenes. Por lo tanto,
creemos que esta sesión de la Junta Departamental es más que merecida.
Cuando esta Junta
hizo un homenaje a Musicasión tuvimos a varios músicos maravillosos de esa
generación, y cantamos en Sala algunos de los temas que habían sido de
identidad para una generación de artistas y de uruguayas y de uruguayos.
Desde aquí,
quiero enviar un fuerte abrazo a la familia de Horacio y a sus amigos, así como
a todos los creadores uruguayos. Y para ser fieles al legado de Horacio Buscaglia,
la clave posible es la de seguir haciendo y creyendo en el arte, que es
verdaderamente lo que salva a los hombres y a los pueblos.
Gracias, señor
Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Tiene la palabra el señor Edil Gerardo
Núñez.
SEÑOR NÚÑEZ.- Gracias, señor Presidente.
Antes que nada,
quiero agradecer a mi bancada por darme la oportunidad de rendir este homenaje
al “Corto” Buscaglia en este día tan especial para todos: el de su cumpleaños.
Se nos fue un
hombre, un compañero, un luchador, un artista que supo dar lo mejor de sí en
varios aspectos de su vida. Fue un hombre que estuvo vinculado a la cultura de
nuestro país ‑a la cultura comprometida‑, y a la comunicación
radial y escrita.
Su formación
empezó desde niño; subió por primera vez a un escenario a los siete años con la
Troupe Malvinense. Ya desde sus comienzos ‑en su etapa de juventud‑,
y siendo alumno del Liceo 10 de Malvín, quienes tuvieron la oportunidad de
compartir aquellos años con él dicen que ya era un personaje, que no sólo se lo
conocía por su carisma y sus picardías, sino también por su talentosa capacidad
musical.
Hizo sus primeras
armas artísticas como baterista. Así fue que llegó al teatro. En 1969, el actor
y músico Enrique Almada lo acercó al Club de Teatro, en el que demostró sus
cualidades con el redoblante. Después de 1970, la actuación de Buscaglia en la
música para adultos fue eventual, aunque tuvo incidencia enorme en el campo de
la canción infantil. Cinco años después debutó como actor con “Woyzeck”, junto
a Héctor Manuel Vidal, y un año después compuso para el grupo “Canciones para
no dormir la siesta”.
Buscaglia
prefería que la letra y la música brotaran juntas, producto de un peloteo
personal e intenso con el compositor. Así que muchas de las grandes melodías
que lucieron sus letras fueron concebidas en su presencia, bajo su influencia
directa. No es poca cosa señalar que “Príncipe Azul” es posiblemente la canción
más conocida y querida entre las que hizo Mateo, y que grabó “El Kinto”.
Con Verónica Indart
‑su novia desde 1962‑ formaron un dúo: “Verónica y Horacio”, que
hacía zambas y chacareras modernistas, con textos que trascendían la temática
rural. Verónica era quien cantaba y tocaba la guitarra, mientras que el “Corto”
intervenía recitando textos y cantando un poco.
Fue un trabajador
de la publicidad y de la comunicación; sensible, creativo, capaz de transformar
un par de palabras en verdaderas referencias generacionales. Como dicen muchos,
supo ser referencia de la generación de los ‘60, ‘70, ‘80, ‘90 y hasta de los
jóvenes de hoy.
Una de las cosas que recordamos con muchísimo
afecto fue su trascendental creación, el Profesor Paradójico, la cual fue
utilizada para la campaña de la 1001 en 1989. Sin lugar a dudas, significó una
nueva forma de llegar a la gente, con humor, con franqueza, con verdad. En este
personaje supo plasmar al hombre político, con su gran pasión, el arte, la
cultura, que hizo hablar a miles y a miles, a favor o en contra; era lo que
buscaba: generar la duda, polemizar y dejar un espacio para la reflexión
colectiva e individual.
Una de sus
frases, que por cierto despertaba y despierta inquietudes y reacciones, es: “un
buen creativo publicitario tiene que tener mucho boliche, quilombo y cumpleaños
de 15”, y eso al “Corto” no le faltaba, sabía lo que la gente sentía, pensaba,
soñaba; por eso los aciertos, por eso los logros en todas sus ramas de
destaque, que, por cierto, fueron muchas.
Fue una persona
que, entre tantas otras, supo desde su lugar dar batalla y pelea a la dictadura
fascista instalada en nuestro país. Estuvo preso en el Cilindro Municipal,
luego de la manifestación del 9 de julio de 1973 en la calle 18 de Julio,
solamente por pensar distinto, por ser uruguayo, frenteamplista y comunista.
Desde sus letras también podía manifestar sus ideas, su manera de ver las
cosas, generando rebeldía y conciencia revolucionaria. En una entrevista que le
realizaron al “Corto” le preguntaron cómo funcionaba la censura en esas épocas,
él contesta: “Vos tenías que mandar a la Policía tres copias de todo lo que
ibas a cantar en cada espectáculo. Si tenías tres actuaciones el mismo día,
podía resultar que te prohibieran en un lugar y en otro no, o que una canción
la prohibieran en un espectáculo y en otro no. A las letras que eran mías les
poníamos anónimo porque, si no, las prohibían inmediatamente. Una vez en el
club Colón me senté donde estaba la consola, con un micrófono, y tocaba el
redoblante y hablaba desde ahí abajo, escondido, estaba y no estaba”.
No decimos en
vano que el “Corto” fue un luchador comprometido con la causa de su pueblo, y
no sólo con la de su pueblo, sino también con aquellas cosas inhumanas que
sacudieron y todavía hoy sacuden al mundo, como la guerra desatada por Estados
Unidos contra Irak. Prestemos atención a la manera en que el “Corto” se refería
a esta guerra: “Qué increíble, qué cosa el ser humano, qué burro el ser humano.
Yo realmente estoy muy preocupado con este tema de la guerra, y desde hace ya
varios meses en los lugares que puedo, donde escribo y todo eso, hablo del
tema. Me parece, además, que todas las guerras son horribles, no creo en la
guerra, la única posibilidad que tenemos de avanzar como seres humanos y
socialmente es en la paz. Pero en este caso me parece más horrible todavía
porque sería la constatación para Estados Unidos de su absoluto poder. Yo no
estoy defendiendo a Hussein ni mucho menos, pero es una barbaridad, uno compara
los dos poderíos y es una cosa increíble. Además, Estados Unidos sólo ataca a
esos países, como Afganistán, que lo reventó en cuatro minutos, no mejoró nada,
las mujeres siguen usando el Burca, los señores de la guerra manejando todo y
ellos no encontraron nada de Al Qaeda, ni a Bin Laden”.
En sus últimos
días trabajó como asesor en la Secretaría de Prensa y Difusión de la
Presidencia. También escribía para la “Columna amarilla” del diario “La
República”. Además, estuvo ayudando en las letras a los Diablos Verdes, quienes
también, conjuntamente con la gente del Carnaval, supieron rendirle homenaje
desde los estrados, desde los micrófonos, desde el corazón.
Entre sus últimos
logros artísticos vale la pena resaltar su participación, junto con la Comedia
Nacional, en “Las mil y una noches”, y su versión en El Galpón de “Historia de
cronopios y de famas”.
El homenaje que
tributa este Cuerpo es, fundamentalmente, al hombre sensible, que puso todo su
amor humano en la vida para pelear todos los momentos, para crear para él y
regalar a los demás. Su mayor y mejor arma: el amor a la vida, el jamás
renunciar, con la chispa y la sonrisa como escudo tapando arrojos y timideces.
Nosotros, señor
Presidente, renunciamos a la idea del homenaje al que se fue. Hoy, a los 63
marzos, celebramos la vida del “Corto”, sus abrazos, sonrisas y guiños
cómplices, que vamos a compartir con sus amigos, sus familiares y con él mismo
para todas las paradojas, para todos los hasta siempre.
¡Salud,
compañero! ¡Salud, creador! ¡Salud, maestro!
Señor Presidente,
pido que la versión taquigráfica de mis palabras sean enviadas a los familiares
y amigos del “Corto” Buscaglia.
Nada más.
Gracias.
SEÑOR MORANDEIRA.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Tiene la palabra el señor Edil Jorge
Morandeira.
SEÑOR MORANDEIRA.- Señor Presidente: en primer lugar, quiero
agradecer al Cuerpo, y en particular a la bancada del Frente Amplio, por
brindarme la posibilidad de realizar esta exposición.
De la misma forma
que ya se han expresado los colegas preopinantes, los Ediles de la Alianza
Progresista, cada una de las compañeras y compañeros de la 738, a través de
estas palabras nos unimos a esta celebración de la vida. Permítannos, señor
Presidente, señoras y señores Ediles, autoridades nacionales y departamentales,
familiares, compañeros y amigos de Horacio Buscaglia denominar así la sesión de
esta tarde.
Precisamente como
se ha mencionado, hoy festejamos ‑y repito que es un día de festejo‑
el 63º aniversario del nacimiento de este hombre de corta estatura física pero
de una enorme estatura como actor, director, músico, publicista y militante
político uruguayo. Decimos festejo y podríamos decir triunfo de la vida, pues
la muerte pierde por goleada frente algunas vidas y la del “Corto” Buscaglia es
una de ellas. Si fuéramos al ámbito del Carnaval, en el cual, como ya se
mencionó, impuso su inventiva y su audacia, diríamos que su vida le ganó a la
muerte en todos los rubros.
¡Cuánta vida y
cuánta entrega nos han regalado él y los exponentes más destacados de la
generación de los ’60, algunos de ellos aquí presentes! ¡Cuánta rebeldía y ganas
de cambiar el mundo!
No podría
expresar algunos conceptos tan claramente como lo han hecho quienes
compartieron más de 40 años de la vida de Buscaglia. Quiero citar entre ellos a
Esteban Valenti, quien en la columna de “Bitácora” del 2 de febrero pasado
decía en algunos de sus párrafos: “Un genuino laburante del arte y de la
cultura. Trabajaba duro, no se daba aires, tenía un ingenio a prueba de todo,
incluso de la dictadura. Se quedó aquí y la peleó desde los renglones de sus
canciones que no nos dejaron dormir la siesta de la tiranía, pero sobre todo,
le sacaron el sueño a muchos de sus burros represores”. Y continúa Valenti: “La
peleó desde el teatro, antes, durante y después. Para el ‘Corto’ el teatro era
un refugio, una forma de vida, un diálogo con sus convicciones, con su gente,
con sus causas y con sus enemigos y también con la muerte.
“Fue un
trabajador de la publicidad y la comunicación: culto, sensible y sobre todo
creativo. No pasaba, leía, aprendía y trabajaba duro. Pasó por muchas agencias
y por muchas campañas y seguramente lo recordaremos por esa genial
interpretación del profesor Paradójico que le dio lenguaje, le dio humor y
fuerza creativa a la campaña electoral de la izquierda de 1989. El ‘Corto’ no
actuaba los spot, los vivía, le hablaba
a la cámara como si dialogara con la gente, sacando su fuerza de convicción
desde el fondo de su alma y de sus tripas…”
Señor Presidente:
una vez conocida y hecha pública su enfermedad agradeció a todos y cada uno por
las muestras de solidaridad recibidas. Así lo hicieron sus familiares también,
pero una vez más debo decir que los agradecidos somos nosotros: la comunidad
cultural y política uruguaya. A su compañera Mary, a sus hijos, a su nieto, a
su hermana y compañeros de ruta: ¡muchas gracias! Reciban este agradecimiento
en nombre del propio Horacio Buscaglia.
Al comenzar decía
que ésta era una celebración de la vida, y quiero concluir con palabras que el
propio “Corto” escribiera en la
“Columna amarilla” del diario “La República”, el 31 de diciembre del año
pasado, que él titulaba “Balance” y que para mí es un grito y un compromiso con
la vida.
Dice así: “31 de
diciembre, uno se tienta de hacer un balance. Pero, este año ¿fue bueno o malo?
¿Cómo se mide eso? ¿Por qué brindar a fin de año?
“Yo para empezar
arranco con lo personal, como muchos de ustedes saben este año en lo que a
salud se refiere yo no ligué muy bien. Sin embargo, por esa misma razón, pude
constatar la solidaridad y el cariño que miles y miles de personas me han
brindado y aún siguen brindándome. ¿Entonces, esto de qué lado de la balanza
debe ir? También este año logré un viejo sueño que fue realizar una versión
teatral de ‘historias de Cronopios y de famas’ de Julio Cortázar con muy buenos
resultados, en estos balances de nada vale la falsa modestia. Pero digo yo
¿este tipo de satisfacción, de ‘triunfo’, se cotiza para lo bueno o lo malo del
año? Para mí sí, así que lo pongo.
“Tras cartón hace
muy poco me entero que seré abuelo por segunda vez, ahora por parte de mi hijo
mayor, Martín. Por allí va Mariana, su compañera, llevando en su panza quince
milímetros, ¡sí, 15 milímetros!, de un ser que no sabemos su sexo pero lo vemos
latir buscando la vida.
“Tan sólo quince milímetros de puro sístole y
diástole y la cara de Mariana ya le ha cambiado, es la de alguien que sabe que
hay algo nuevo en este mundo.
“Y está lo colectivo. Primer año con un gobierno de
izquierda. Los cambios de verdad, como los Consejos de Salarios, la Ley de
Fuero Sindical, las 60.000 familias del Plan de Emergencia, el increíble avance
de los derechos humanos.
“Pero más allá de mi cáncer y la solidaridad, de
Chifflet y los sapos crudos, del buen pulso de Tabaré y los temblequeos de los
que ‘no sé lo que quiero pero lo quiero ya’.
“Más allá de los sueños que se empiezan a cumplir y
de los que se ven borrosos. Más allá de todo, yo para despedir el año y brindar
por el que viene, elijo aquellos pequeñísimos quince milímetros de vida.
“Brindaré por
ellos, porque son la más clara razón por la cual el próximo año deberemos
buscar profundizar los cambios logrados y poner en marcha los que no han
empezado.
“Salud, por un
año verdaderamente nuevo.”
“Corto”: ¡En ese
camino de cambio estamos! ¡Seguiremos luchando y soñando para recrear y
redescubrir cada cosa y cada momento, con tu ejemplo de promoción, de aliento
y, sobre todo, de humildad…!
¡Muchas gracias!
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Le damos la palabra al señor Edil José
Urrutia.
SEÑOR URRUTIA.- Muchas gracias, señor Presidente.
La verdad es que
las palabras de los compañeros fueron muy ilustrativas, por lo que mi
intervención consistirá solamente en contar una experiencia personal que tuve
con él.
En la época de la
dictadura íbamos al Millington Drake, y ahí, junto con Pipo Spera y Mateo,
participábamos de aquellas “jornadas de música moderna”, como se las llamaba.
Mucha gente no estaba porque estaba proscripta. Esas jornadas se trasladaron
luego al Stella D’Italia, donde me tocó participar con él y algunos más en
aquellas sesiones donde estaba Gula Matari, un conjunto en que participaron
Mateo y Ruben Rada, y Horacio escribió algunas letras. Después, cuando era
director en el teatro La Candela, también participé con él en algunas
actividades.
Lo conozco como
músico, lo conozco como persona y lo conozco como creativo publicitario; fue
por este tema que tuvimos nuestra última vinculación con él, junto con el
actual Director de Turismo, el compañero Fernando González.
Esta Junta ya le
hizo un homenaje en vida a Horacio Buscaglia. Fue en el año ’99, en los 30 años
de Musicasión. Aquí hay algunos Ediles que estuvieron presentes en aquel
momento; estaba Teresita, creo que Schiavone… En aquel momento el Presidente de
la Comisión de Cultura era Carlitos Varela. Le hicimos un homenaje a él y a otros
más: a Urbano Moraes, a Ruben Rada... Yo traje una foto de aquel homenaje, en
la que aparece una persona que compartió ese momento y que ahora tampoco está.
También tengo la invitación para aquella jornada. Horacio me dijo: “¿Vamos a
poner la canción “Príncipe Azul” atrás? Y podemos poner un casete y yo hago que
hablo con Mateo”. Lo llamó, y le decía: “¿Sabés dónde estamos? Estamos en la
Junta Departamental”. “¿Ah, sí?”, dice Mateo. “Nos están haciendo un homenaje;
están locos, estos tipos. Están todos los Ediles hablando de nosotros, diciendo
que hicimos un montón de cosas importantes… Estos tipos están pirados.” “Sí,
tenés razón”, le dice Mateo. La cuestión es que me siento contento porque pude
participar en ese homenaje.
Agradezco a los
compañeros y a Pablo ‑que tuvo que hacer alguna gestión en la
coordinación‑ la posibilidad de decir unas palabras a un tipo que fue muy
generoso con la vida.
Yo lo recuerdo con su sonrisa, con su Volkswagen
blanco, chiquito; nos metíamos ahí adentro e íbamos por la calle, en algunos
lugares hasta a contramano.
El “Corto” fue un fenómeno. Ojalá nazcan nuevos
“Cortos” en la cultura y sean comprometidos como él.
Gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Tiene la palabra el señor Edil Julio
Maglione.
SEÑOR MAGLIONE.- Muchas gracias, señor Presidente.
Realmente, quería
estar presente en la tarde de hoy porque entiendo que se le rinde homenaje a un
gran ciudadano uruguayo, a un hombre de bien, a un hombre que vivió la vida con
humor y con seriedad.
La biografía de este hombre ya ha sido pintada con
todo cariño y afecto por los distintos compañeros que han hecho uso de la
palabra antes que yo.
Quiero decirles que yo viví en muchos momentos
cerca de él; trabajó con mi hijo mayor tanto en el Uruguay como en Paraguay.
Era un creativo extraordinario, ganador de varias Campanas de Oro; era un
hombre que vivió la vida con alegría, pero que sintió afecto constantemente por
la gente.
Les debo confesar que su famosa “Columna amarilla”
de “La República” me divertía, la buscaba todos los días.
Como lo dije, fue un hombre que siempre vivió con
humor y con seriedad, y en el momento en que vio que terminaba su vida, cuando
se refirió a su nieta, creo que fue uno de los momentos en los que demostró su
talento y su sensibilidad. Por eso entiendo que es uno de esos uruguayos que
marcarán historia en la vida de nuestro país.
Por eso estamos en este momento en que se festeja
su cumpleaños, con emoción pero con felicidad, porque es de esas personas que
van a dejar eternamente una huella positiva en la historia de nuestro país.
Muchas gracias.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Tiene la palabra el señor Edil Álvaro
Viviano.
SEÑOR VIVIANO.- Gracias, señor Presidente.
En nombre de
nuestro Partido, nosotros también nos sumamos a este homenaje, como nos sumamos
a todas aquellas manifestaciones de este Cuerpo que vayan dirigidas a resaltar
y a enaltecer a aquellas personas que han hecho su aporte para nuestra cultura.
Creo que quien
hoy estamos homenajeando así lo ha hecho. Hay rasgos muy distintivos de su
personalidad ¿Quién puede dejar de conocer su creatividad, su lápiz prolijo, su
inventiva, su perspicacia e ingenio?
Nunca dejó de marcar sus discrepancias con el
momento que se estuviera viviendo, pero nunca dejó de ser fiel a sus
convicciones, y creo que hay que resaltar eso en los hombres. Yo lo digo con
propiedad, porque fui uno de los hombres ‑quizás, como muchos‑ que
pueden analizar a Buscaglia del otro lado de la vereda y, de alguna manera,
sufrimos más de una vez su opinión, su reflexión, e incluso hasta ese muy fino
humor que ponía en cada una de sus cosas, como resaltaba el Edil Maglione
recientemente.
Creo que en un sentido muy amplio de la diversidad,
nosotros como hombres tenemos que estar preparados también para aceptar la
llana crítica, esa punzante prosa que lo distinguió en cuanto ámbito de
expresión concretó Buscaglia.
Yo quiero ser muy breve, señor Presidente. Deseo
reafirmar lo que aquí se dijo, rendir un homenaje a su intelectualidad, a su
firmeza de convicciones, y resaltar expresiones que no por repetidas están de
más, en cuanto a que fue un hombre sensible, talentoso y sencillo.
Creo que lo vamos a extrañar; en el acuerdo o en el
disenso con su expresión cultural y artística, todos lo vamos a extrañar.
Vayan nuestros respetos a su familia.
Era todo lo que queríamos decir.
(Aplausos)
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Antes de finalizar el homenaje, la
Mesa quiere agradecer a su familia y a las autoridades nacionales y
departamentales por estar presentes, y propone terminar este homenaje con un
fuerte aplauso para el “Corto”.
SEÑOR WEISS.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Tiene la palabra el señor Edil Weiss.
SEÑOR WEISS.- Deseo que la versión taquigráfica de estas palabras
sea enviada a la Sociedad Uruguaya de Actores, al Taller Uruguayo de Música
Popular, a la Presidencia de la República y a SEPREDI.
SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).-
Así se hará.
Entonces, ahora sí vamos a darle un fuerte aplauso
al “Corto”.
(Aplausos)
______Queda levantada la sesión.
(Es la hora 17:06)