Acta Nº 1242

Sesión extraordinaria celebrada el 08 de marzo de 2006

Departamento de Taquígrafos - Departamento de Trámite Legislativo

 

En Montevideo, a los ocho días del mes de marzo de dos mil seis, siendo la hora trece, celebró, en el Cabildo de Montevideo,  SESIÓN EXTRAORDINARIA la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, bajo la Presidencia de:

 

DON JORGE MERONI, Presidente y

DOÑA TERESITA AYESTARÁN, 1ª. Vicepresidenta.

 

Secretaría de los señores: Jorge Simón, Secretario General y José María Bidegain, Secretario General Adjunto.

 

Con la asistencia de los señores Ediles:

 

TITULARES

 

GARÍN, GRACIELA                                   AGUIAR, SILVIA

PEREYRA, SUSANA                                  MENDIONDO, DARI

LUJÁN, LUIS                                               WEISS, GABRIEL

PLACERES, DANIEL                                 PEREYRA, EDUARDO

VILLAMARÍN, FABIAN                           TUTZÓ, CARLOS

CURUTCHET, OSCAR                              RONDÁN, GLENDA

VILLAR, GRACIELA                                 FACELLO, GUILLERMO

CARRASCO, MARCELO                          FERRO, CRISTINA

SILVA, GASTÓN                                        GRAFIGNA, DANIEL

MARTÍNEZ, LUIS                                      VIVIANO, ÁLVARO

 

SUPLENTES

 

PRIETO, LAURA                                        MACHADO, EDGARDO

COITINHO, HUGO                                     CASTRO, MARÍA

DÍAZ, HEBER                                             DE ESTEBAN, LILIÁN

ESCOBAR, CRISTINA                              BONINO, MARÍA

RODRÍGUEZ, SUSANA                             DECIS, MARÍA

 

En uso de licencia, los señores Ediles: Pablo Ferrer y Julio Maglione.

 

Faltan con aviso, los señores Ediles: Mario Calandra, Julio Schiavone, Ruben Prieto, Jar Sánchez, Ángel Facchinetti, Fitzgeral Cantero, Aníbal Gloodtdofsky y Fernando Ripoll.

 

SEÑOR PRESIDENTE (Jorge Meroni).- Habiendo número en Sala, damos comienzo a la sesión extraordinaria en conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

 

(Es la hora 13:36)

 

CONMEMORACIÓN DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.

(EXP. 2006-0185).

 

_____Como Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, quiero saludar a todas las mujeres presentes en su día.

 

La idea que teníamos era saludar y que luego pasara a presidir la sesión la señora Edila Teresita Ayestarán, quien iba a hacer uso de la palabra en representación de la Junta Departamental, pero todavía no ha llegado. Por lo tanto, comenzamos la sesión sin la señora Edila Ayestarán, quien dirá sus palabras al final de la misma.

 

            Le damos la palabra a la Presidenta de la Comisión de Equidad y Género de la Junta Departamental de Montevideo, Edila Glenda Rondán.

 

(Aplausos)

 

SEÑORA RONDÁN.- Muchas gracias.

 

            A pedido especial de mi amigo Luján, voy a ser lo más breve posible. Esa ha sido su solicitud, que supongo será para todas nosotras, mujeres; de nosotras depende ser sumisas o no.

 

(Hilaridad)

 

______Quizás hoy deberíamos hablar de esta “manito”…

 

(Exhibe afiche cuya leyenda dice: “Voto a favor de la salud reproductiva”)

 

______Creo que no es ni el ámbito ni el lugar.

 

            Yo siempre digo que en este día a veces existe una confusión. Nosotros no festejamos absolutamente nada. Hoy recordamos a mujeres que dieron su vida en la lucha por sus derechos; y en cada lugar del Uruguay, en cada lugar del mundo, las mujeres nos juntamos para reivindicar nuestros derechos, entre ellos, el derecho a la equidad, palabra que a veces no se entiende muy bien.

 

Equidad no es igualdad; equidad es igualdad en las diferencias. Porque el género no se puede construir de a uno; el género es una construcción social que se edifica entre la mujer y el varón. No hay construcción posible si no hay dos, quizá porque eso es lo que ha determinado la naturaleza. Lo que nosotros reclamamos es la equidad en las diferencias. ¿Cuáles son las diferencias? Muchas de ellas saltan a la vista. Por ejemplo, las mujeres ganan menos que los hombres ante la misma tarea, y lo acaba de decir el Instituto de Estadística, no las “fundamentalistas”, como a veces nos llaman. O sea que a igual tarea diferente salario.

 

            En las grandes empresas es muy difícil encontrar a mujeres gerentes o directoras. Hoy hablaba con un periodista y le pedí que me dijera qué mujer era directora de un diario. No estoy hablando de una revista o de un semanario, estoy hablando de un diario, que es muy importante porque contiene la información que llega a toda la sociedad. Hay periodistas mujeres, por supuesto, pero todos sabemos que quien define en un diario es el secretario de redacción, es el jefe de página, que siempre son hombres.

 

            Y ahora vamos a lo nuestro, al sistema político: yo no quiero dejar pasar el día de hoy sin hacerle un homenaje a la futura Presidenta de Chile, Michelle Bachelet…

 

(Aplausos)

 

______...quien es una mujer que a pesar de haber sufrido todas las cosas que sufrió, tuvo la entereza de seguir trabajando y luchando para llegar, seguramente, adonde ella quería llegar.

 

            Pero, ¿qué nos pasa a nosotras? ¿Nosotras podemos llegar realmente a lo que queremos? No; no podemos. Y no podemos por diversas razones. Yo, en lo que me es personal ‑aunque uno no debe hablar de su peripecia personal‑, no me puedo quejar de mi Partido: mi Partido ha sido muy considerado conmigo. Yo he pertenecido a una bancada integrada por 14 preciosos hombres, y nunca tuve ningún problema con ellos. Pero yo era la única, y en el Comité Ejecutivo Departamental de mi Partido también lo soy. En el Directorio del Partido Nacional, no hay ninguna mujer. No sé qué ocurre en la Mesa Política del Frente Amplio, pero cuando miro la televisión veo que hay unas cuantas mujeres. Hemos ganado en el Ejecutivo, pero hemos perdido en el Legislativo, porque somos menos Edilas. Es cierto que las Edilas que no están hoy ocupan cargos de relevancia en el Gobierno y en el Ejecutivo Departamental. Hemos perdido legisladoras en número; y no me estoy refiriendo solamente a que el Partido Colorado no tiene ni una sola legisladora mujer; ¡ni una sola! Yo me siento representada por el resto de las mujeres que están allí en los temas que tienen que ver con el género, porque formé parte de esa formidable bancada femenina, que hizo todo lo que hizo en la gestión anterior y que va a seguir haciendo cosas.

 

            No me voy a extender.

 

            Yo creo que nosotras debemos reescribir la historia del Uruguay, que no está hecha sólo por nuestros grandes próceres; la historia del Uruguay, desde la primera revolución, desde el ’11, está hecha por hombres y mujeres. Lo que pasa es que la historia las borró. O acaso, ¿quién era la “Guayreña”?: una de las compañeras de Rivera en Durazno. ¿Quién era Bernardina?: su legítima esposa, su ministra de relaciones exteriores, su chasque, la mujer que lo sostenía. ¿Quién era Manuelita Oribe? Y este es un caso que debería resaltarse siempre: era la hermana de Manuel Oribe, casada con Felipe Contucci. Como su marido era imperialista, o sea, de la Corona española, lo abandona ‑¡miren en qué año!‑ en 1800 y pico, y se va con la revolución. Y si seguimos para adelante tendríamos que hablar de Elsa Fernández de Vidal, de la doctora Demicheli, de Julia Arévalo y de otras mujeres que no aparecen en ningún lado: las mujeres anónimas, las mujeres que luchan desde la casa y desde el trabajo para mantener un hogar, para educar a sus hijos con el poco salario que tienen, y para tratar de que sus hijos sean cada día mejores. Por eso yo nunca abdico de mi condición de madre; esa es mi primera condición. Yo soy mujer política, tampoco abdico de esa posición, pero mi condición de madre es la primera, y en esa condición es en la que se forja toda esa fuerza que nosotras tenemos,porque aun en medio del dolor somos capaces de seguir trabajando, de seguir haciendo cosas, porque sabemos que lo que hacemos no es para nosotras; es, como dice Marcela Serrano, para las otras.

 

            Para terminar, señor Presidente, es importante que el poder político, que las cúpulas políticas ‑que las hay en todos los partidos; nadie me diga que no, porque muestras sobran‑ sepan que a las mujeres no se las aplasta como cucarachas, porque no somos cucarachas. Nosotras somos mujeres bien formadas, y vamos a defender nuestro derecho a participar y también nuestro derecho a decidir sobre nosotras mismas, más allá de nuestros partidos políticos. Nuestra condición de mujer hace que nos sintamos hermanas, todas: las blancas, las coloradas, las frenteamplistas y las del Partido Independiente, porque hemos tenido la inteligencia de acordar en lo que no se puede acordar y de ni siquiera discutir cuando sabemos que no podemos llegar a un acuerdo.

 

            Quiero agradecer especialmente al Edil Weiss por haber traído a ese magnífico grupo de danza  Ballet de Cámara de Montevideo que actuó para nosotros, y también a Hebe Rosa. Y quisiera agradecer a algunas personas que nos acompañan hoy: a Felipe Michelini, que nunca dejó de acompañar a todas las mujeres en tanto ocupó una banca como Diputado ‑espero que desde el Ministerio siga haciendo lo mismo‑;…

 

(Aplausos)

 

_____...al Diputado García Pintos…

 

(Aplausos)

 

_____...que pareciera querer dar la imagen de perro bulldog, pero nada que ver: es un padre amoroso de una hija mujer a la que adora, y aquí está acompañándonos. Y no tiene nada de machista; él se manda la parte a veces, pero, realmente, fue el Diputado que repitió 40 veces cuando sabíamos que perdíamos la elección: “A la ‘Bruja’ hay que subirla al camión, porque la ‘Bruja’ nos hace falta”.

 

            El mes de marzo es el mes de la mujer montevideana, pero el año entero y los que vendrán tendremos que dedicarlos a que el 8 de marzo no exista más, porque entonces no habrá más discriminación. Es importante que nos juntemos para eso.

 

            Y para todas ustedes, las que ayer tuvieron cargo y hoy no lo tienen ‑no importa de qué partido sean‑, las que nunca tuvieron cargo porque no las dejaron acceder a ellos, y también las mujeres de los Centros Comunales, las mujeres de los Concejos Vecinales, esas mujeres que trabajan por la gente; para todas ellas es mi aplauso y mi homenaje de hoy.

 

            Muchísimas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Antes de seguir, queremos agradecer la presencia de Ediles y Edilas de diferentes departamentos de nuestro país.

 

            Tiene la palabra la señora Edila Susana Rodríguez.

 

SEÑORA S. RODRIGUEZ.- Compañeros y compañeras Ediles, autoridades municipales y nacionales: antes que nada, deseo agradecer a mis compañeros y compañeras de bancada del Frente Amplio de la Comisión de Equidad y Género el haberme otorgado la responsabilidad de hablar en su nombre. Esto habla de un Frente Amplio generoso, que a quienes hace poco tiempo nos integramos a esta fuerza política nos consideran desde el vamos como iguales.

 

            Los 8 de marzo son generalmente días para la evaluación y la promesa. Las evaluaciones son unánimemente positivas. Hoy podemos decir que vivimos en un mundo más equitativo que el de décadas atrás. Hoy la situación de las mujeres es mucho mejor. Pensemos que en un par de días más la socialista Michelle Bachelet estará asumiendo la Presidencia de Chile.  Sin embargo, en este mismo mundo los hombres siguen ganando más que las mujeres por los mismos trabajos, y las mujeres siguen subrepresentadas en los espacios de decisión. Es un mundo en el que continúan muriendo miles de mujeres a causa de la violencia doméstica; es un mundo en el que abunda la pobreza con cara de mujer; es un mundo en el que aún existe el tráfico de personas, en su mayoría mujeres; es un mundo en el que se extiende como una plaga el turismo sexual.

 

Nuestro Uruguay no escapa a esta realidad; según datos del Instituto Nacional de Estadística, divulgados en “Uruguay: indicadores de género 2001-2004”, en todas las actividades las mujeres son peor remuneradas que los hombres, y a las mujeres las golpea más fuerte la desocupación, el subempleo y el trabajo precario. Asimismo, todos y todas sabemos que la subrepresentación de las mujeres en espacios de decisión es alarmante. Y lamentablemente, día tras día, nos encontramos con casos de mujeres víctimas de violencia doméstica.

 

            El cambio político en Uruguay ha significado una profundización de las políticas de equidad a partir de la experiencia de la Comisión de la Mujer durante los quince años de gestión progresista en la Intendencia de Montevideo y de su Plan de Igualdad del año 2002. Consolidar el cambio político a nivel nacional en este sentido y profundizar lo realizado en Montevideo es, sin duda, un compromiso central de los hombres y las mujeres que integramos el Frente Amplio. Como progresistas tenemos muy claro que una sociedad más equitativa y avanzada se construye a partir de hacer a mujeres y a varones sujetos de los mismos derechos. Como dice la Declaración de Beijing: “La potenciación del papel de la mujer y la plena participación de la mujer en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad, incluidos la participación en los procesos de adopción de decisiones y el acceso al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad, el desarrollo y la paz”.

 

            El progreso de la equidad de género no es producto de la evolución natural de las sociedades, sino que depende del desarrollo de acciones concretas en pos de la igualdad. La disminución de los casos de violencia doméstica, la generación de relaciones familiares más equitativas y el aumento del número de mujeres en los puestos de decisión, entre otros, no se dan por casualidad: están asociados a iniciativas institucionales, a políticas concretas, al compromiso de los partidos políticos y los gobiernos, y a la movilización constante de hombres y mujeres a favor de esta causa. Este es un hecho que debemos incorporar.

 

            Ahora bien, tenemos que entender también que el desarrollo de estas políticas que apunten a la equidad de género implica necesariamente asumir el conflicto que supone una transferencia de poder, a nivel público y privado, de hombres a mujeres. Pensar en políticas agradables para unos y otras es pensar en medidas que nada van a cambiar. En consecuencia, debemos asumir este conflicto y luchar con tenacidad para convencer a unos y a otras de que una relación de poder más equitativa entre géneros nos hará mejores como individuos y como sociedad. Trabajar para que las mujeres tengan mejores condiciones de vida, para que se le garanticen derechos que parecen sólo privilegios de los varones, para que no sufran situaciones de violencia doméstica, para que no sufran discriminaciones en función de su sexo y para que puedan decidir sobre su cuerpo, no sólo representa trabajar en beneficio de las mujeres sino que es, sin lugar a dudas, trabajar en beneficio de todos y todas.

 

            Pero más allá de las evaluaciones, más allá de las promesas, en definitiva, más allá de los discursos que van a abundar hoy, creo sinceramente que la mejor forma de conmemorar este 8 de marzo es detenernos unos minutos a reflexionar sobre cómo cada uno y cada una de nosotros reproducimos, muchas veces de manera inconsciente, la discriminación en nuestras relaciones de trabajo, en nuestra actividad profesional, en nuestras parejas, con nuestros hijos y nuestras hijas. Tal vez esos pocos minutos nos ayuden a entender lo profundo de la discriminación de género, y con suerte nos hagan, en el futuro, un poquito mejores.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Le damos la palabra a la señora Edila María Decia.

 

SEÑORA DECIA.- En este día, todas las mujeres de todos los continentes, a menudo separados por fronteras nacionales, diferencias étnicas, culturales, económicas y políticas, nos unimos para celebrar nuestro día después de no menos de 90 años de lucha en pro de la igualdad, de la justicia, de la paz y del desarrollo.

 

            Quiero rendir homenaje a todas las mujeres, y quiero recalcar que todos los días es nuestro día. Digo esto porque día a día no paramos de luchar por nuestras metas, por nuestra dignidad y la de todos; por una mejor calidad de vida, por la familia ‑de la que muchas veces somos el soporte‑, por la no violencia.

 

            Asimismo, debemos fomentar la educación, el respeto, la dignidad de la mujer para que no sea maltratada. Debemos así darnos una oportunidad para ser actores de la realidad social, económica y política de un país. Hay que decir “basta” y armarnos de fuerza para hacernos respetar como seres humanos. El costo es muy alto, pero bien vale la pena cuando vemos los logros alcanzados a lo largo de la historia. Me refiero al derecho al voto, al derecho al trabajo, al derecho a la formación profesional.

 

El acceso a la cultura nos ha permitido obtener armas que, a su vez, nos permitieron acceder a puestos de decisión. Hoy esto lo vemos en nuestro país con mujeres a cargo de Ministerios, e incluso tenemos una mujer Intendenta.

 

Debemos luchar por el derecho a la no discriminación laboral. A  lo largo de los años la mujer ha ido actuando a través de la educación, perfilando una nueva política. Esto también se debe a que la gente está cansada de los discursos tradicionales; la gente busca soluciones, respuestas a la problemática social existente. Es así como, a través de la unificación de nuestros esfuerzos para constituir elementos de acción y presión sin desplazar a nadie,  logramos alcanzar puestos de decisión. El ejemplo más claro y más cercano es el de Chile, que ha elegido a una mujer para gobernar el país.

 

Para que una sociedad sea más democrática y para que se respeten los derechos humanos, lo importante es crear un nivel de conciencia suficiente acerca del papel de la mujer como protagonista. Esto nos muestra y demuestra que ya hemos alcanzado un gran desafío, y es un logro decir que si la mujer es capaz ‑y es muy capaz‑ de realizaciones como las de muchos hombres, el hombre y la mujer, juntos, pueden sacar adelante una sociedad más justa. Pero el de la política no es el único ámbito que la mujer puede alcanzar; no nos debemos olvidar de la familia, porque nuestro rol fundamental es el de ser madres.

 

            Nos hemos reinsertado en el campo laboral a la par del hombre. En nuestro país las mujeres han participado desde temprano en el mercado económico uruguayo. Sus tasas de participación están entre las más altas de América Latina pero, sin embargo, siguen obteniendo menores salarios y orientándose hacia profesiones tradicionalmente femeninas.

 

            Las mujeres, en nuestro afán de superarnos, tanto ayer como hoy hemos intentado desde nuestro ámbito una inserción en áreas vinculadas a lo social, lo cultural y lo político. Otras mujeres, en cambio, no tienen más remedio, como consecuencia de esta sociedad más globalizada, que salir a trabajar a la calle para sacar adelante, a la par del hombre, su hogar.

 

            No se puede negar que la mujer ha conquistado con heroísmo, coraje y tensión posiciones cada vez más destacadas en la sociedad, poniendo al servicio de la comunidad su capacidad y su responsabilidad sin descuidar el rol de madre, de ama de casa.

 

            No debemos bajar los brazos; debemos seguir luchando por nuestros derechos, por nuestra dignidad, por el respeto mutuo entre hombres y mujeres y, por sobre todas las cosas, por nuestros hijos, las mujeres y hombres del futuro. Son nuestro reflejo, y depende de nosotras hacerlos personas dignas. Reforcemos los valores para mejorar la calidad de vida y conmemoremos la reivindicación de nuestros legítimos derechos.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Queremos agradecer la presencia de la señora Elena Ponte, Directora de la Secretaría de la Mujer de la Intendencia Municipal de Montevideo, y de la Diputada Beatriz Argimón.

           

(Aplausos)

 

_______Tiene la palabra la señora Edila Ferro.

 

(Aplausos)

 

SEÑORA FERRO.- Buenas tardes.

 

            Gracias a todos por acercarse hasta acá hoy para acompañar esta sesión extraordinaria de la Junta Departamental de Montevideo, en ocasión de conmemorar una vez más el Día Internacional de la Mujer.

 

            Este día de conmemoración, por su propia calidad, concentra una especie de racconto de todas aquellas cuestiones que tienen que ver con las comisiones de mujeres, las cuestiones llamadas “de género”.

 

            Hace unos instantes la Presidenta de la Comisión de Equidad y Género, la compañera Edila Glenda Rondán, decía que en este tema las mujeres hemos atravesado los lineamientos políticos y la tarea partidaria para reunirnos en un espacio de interés común y solidarizarnos detrás de la búsqueda de soluciones que nos son comunes, no solamente a nosotras, las mujeres políticas, sino a las mujeres de la sociedad en su conjunto.

 

            Yo diría que la cuestión de la mujer presenta otra característica muy interesante, y es que además de atravesar ‑en nuestro caso concreto‑ las barreras partidarias, también, en la sociedad, ha atravesado barreras sociales. A tal punto ha atravesado esas barreras, que si historiamos un poco encontraremos que muchas veces quienes inician la lucha por la conquista de los derechos de las mujeres más desposeídas son aquellas que tal vez tienen una mejor condición social, económica y educativa; ellas pueden pelear por esos derechos con más fuerza y con más potencial en la sociedad.

 

            Al mismo tiempo, se da la contracara de ese fenómeno: en la búsqueda por participar en la sociedad y en las cuestiones que tienen que ver con la vida diaria de todos ‑especialmente políticas y de gobierno‑, las mujeres de los estratos más humildes son las que llevan la delantera.

 

            Es por demás interesante la manera en que participan las mujeres en las cuestiones de género y de la sociedad, más allá de su condición social, política y económica.

 

            Damos la bienvenida a la señora Edila Ayestarán, que llegó tarde. Solicito un aplauso para ella.

 

(Aplausos)

 

SEÑOR PRESIDENTE (Meroni).- Convoco a la señora Edila Teresita Ayestarán a ocupar la Presidencia.

 

(Ocupa la Presidencia la señora Edila Teresita Ayestarán)

 

(Aplausos)

 

SEÑORA FERRO.- Hace unos instantes decía que es muy interesante ver de qué manera participan las mujeres en la búsqueda de la mejora de sus condiciones y de las condiciones sociales para todos.

 

            Hay una cuestión que creo vale la pena destacar, y tiene que ver con las reivindicaciones de género. Me parece que hoy, más que nunca, tenemos que acompasar las reivindicaciones de género con las situaciones sociopolíticas y económicas por las que atravesamos, de manera tal que, además de la búsqueda de nuestra equidad, esas reivindicaciones signifiquen también la búsqueda definitiva de la equidad social.

 

            Me parece que las mujeres estamos más que capacitadas para hacer eso, desde nuestra condición de mujer y desde los espacios que generamos con fuerza y con tesón para participar en las cuestiones de gobierno. A veces, desde los lugares más pequeños y más distantes, logramos esa inclusión de la mujer en aquello que unos años atrás parecía imposible.

 

            Por cierto que envío un saludo a las mujeres del Interior que nos acompañan hoy; algunas, como bien decía Glenda, con cargo; otras sin cargo; mujeres que están acá acompañándonos a efectos de potenciar ‑hacia fuera, no hacia adentro‑ lo que hoy se celebra en esta sesión de la Junta Departamental. Saludo el tesón de aquellas esforzadas madres, maestras, profesionales, que hoy cumplen un día más de tareas; que no vinieron porque estaban en las paradas de los ómnibus llevando a los niños con sus túnicas a la escuela, o recibiéndolos. Las veía y pensaba que tal vez no todas ellas tendrían la ocasión de detenerse un minuto en sus tareas para pensar en la conmemoración de este Día Internacional de la Mujer. A todas ellas, que sienten que este es su día, más allá de que sean saludadas o no, más allá de que alguien las recuerde o no, desde aquí un saludo fraterno.

 

            Para terminar, quiero recordar a todas aquellas mujeres de nuestro país que fueron pioneras en la búsqueda y obtención de nuestros derechos. Yo no voy a nombrar a ninguna porque sería absolutamente injusto. Yo creo que nuestra ciudad de Montevideo, a través de su nomenclátor, le ha hecho un merecido homenaje a muchas de esas mujeres. Tal vez podamos hacer lo necesario para que alguna más también llegue a ocupar un sitial de privilegio; es posible. Pero vale la pena reconocer que hay que hacer el esfuerzo para que esos nombres no sean meras esquinas en la ciudad, sino que tengan detrás de sí el reconocimiento ciudadano de lo que ha sido el esfuerzo por ser y permanecer en la memoria colectiva. A todas ellas, gracias; y a todas ustedes, gracias por el redoblado esfuerzo de todos los días.

 

(Aplausos)

 

SEÑORA PRESIDENTA (Teresita Ayestarán).- Antes de darle la palabra a la señora Edila Glenda Rondán, quiero agradecerles, hoy más que nunca, el inmerecido aplauso con que me recibieron; pienso que más que con un aplauso, me deberían haber recibido con un tirón de orejas. Tuve un pequeño problema familiar que me impidió estar en hora hoy en esta sesión extraordinaria de la Junta.

 

Para nosotras es muy importante celebrar este Día Internacional de la Mujer. Es, sin lugar a dudas, un día de fiesta y de reivindicaciones. Las mujeres festejamos este día con mucha alegría y poniendo sobre la mesa todas las reivindicaciones que día a día tenemos en cuenta y por las que día a día trabajamos en nuestro quehacer cotidiano, como mujeres políticas, y también como madres, como amas de casa, como vecinas, en todos los roles que la vida nos ha hecho jugar. Por eso digo que es un día de reivindicaciones, que hay que festejar de manera especial, porque es por eso por lo que las mujeres estamos luchando todos los días.

 

Sin lugar a dudas, hemos tenido avances; aunque lentos y pocos, avances al fin. Esperemos que esas reivindicaciones, hoy más que nunca ‑con una gran esperanza lo decimos‑ sean escuchadas, y que las mujeres tengamos en el futuro nada más ni nada menos que el lugar que merecemos por nuestros propios méritos.

 

            También quiero resaltar y agradecer la presencia de las compañeras Delia Rodríguez y María Sara Ribero, de la Senadora Margarita Percovich, y también ‑y muy especialmente‑ del Diputado Uberfil Hernández, que hoy nos está acompañando en esta sesión extraordinaria.

           

(Aplausos)

 

_____Le doy la palabra a la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Me excuso, en primera instancia, porque, como ustedes verán, soy miope; hay gente que vi antes y por eso la nombré. Me excuso muy especialmente por no haber nombrado a Margarita, que es un poco la madre de cuestiones que tienen que ver con mucho de lo que hemos ido logrando. Antes de darle la palabra a la Edila Cristina Escobar, quiero hacer dos menciones.

 

            En primer lugar, deseo destacar la labor de la señora Olga Fabbri, Secretaria de nuestra Comisión, que siempre está más allá de las obligaciones que su cargo le exige. Es una mujer que colabora con todo, que hace de maestra de ceremonias o cualquier otra actividad que le pidamos. Pido para Olga un aplauso, porque se lo merece.

 

(Aplausos)

 

______Y quiero recordar, aunque sea brevemente, que hoy es el cumpleaños de Juana de Ibarbourou, que no es cualquier persona, sino Juana de América. Si nosotros leemos a fondo “Raíz Salvaje”, vemos que ahí hay un feminismo profundo, una lucha por su propia libertad ‑la intelectual y la de su cuerpo‑, que realmente causa admiración para la época en que le tocó vivir.

 

            Ahora, con mucho gusto, le cedo la palabra a la Edila Cristina Escobar.

 

(Aplausos)

 

SEÑORA ESCOBAR.- Gracias, señora Presidenta de la Comisión de Equidad y Genero; gracias, señora Presidenta de la Junta Departamental.

 

            Buenas tardes a todos los vecinos y vecinas con diferentes responsabilidades de gobierno, y muchísimas gracias por acompañarnos.

 

            Hoy tenemos el orgullo de presentarles, como Junta Departamental de Montevideo, el lanzamiento del concurso fotográfico “Mujeres x Mujeres”.  Se trata de un concurso para amateurs, cuyas bases se encuentran a la entrada de esta sala a efectos de que puedan ser retiradas por todos ustedes. De todas nosotras y de todos nosotros depende la difusión que esto tendrá, para que las mujeres montevideanas se enteren de este concurso que organizan la Junta Departamental de Montevideo y la Comisión de Equidad y Género.

 

Queremos agradecer a la señora Olga Fabbri, al Edil Gabriel Weiss, a todos los funcionarios y funcionarias de la Junta, que en este breve período nos han dado un apoyo muy importante, y a nuestros compañeros Ediles y Edilas. A todos ellos, muchísimas gracias.

 

También quiero destacar el apoyo que nos brindó Ana Laura Saravia, quien realizó el  diseño del afiche.

 

Por último, voy a hacer una breve mención. El 8 de marzo, como bien decía la Presidenta, es un día de lucha, de reflexión, en el que asumimos esa responsabilidad. Pero no está marcado sólo como un día de reflexión, ni fue votado porque sí; fue por la muerte y el asesinato de mujeres trabajadoras…

 

(Aplausos)

 

______Pido disculpas por la digresión, señora Presidenta, pero me parecía importante resaltarlo.

 

En 1910, en una Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, la ciudadana del mundo Clara Zetkin solicita que el 8 de marzo sea declarado Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras. Como se decía anteriormente, todas sabemos qué es ser trabajadoras, en la jornada remunerada y en la no remunerada, porque tenemos diferentes roles y debemos repartirnos entre ellos.

 

Me solicitaron que no fuera muy extensa. En honor a eso, y teniendo en cuenta que hace calor y que muchos de nosotros aún estamos en ayunas porque es un día complicado, sólo me resta agradecerles muchísimo su presencia y su compañía. Participen en este concurso que va a ser ‑y eso depende de todos nosotros‑ excelente.

 

Muchísimas gracias.

 

(Aplausos)

 

SEÑORA PRESIDENTA (Ayestarán).- Tiene la palabra la señora Edila Glenda Rondán.

 

SEÑORA RONDÁN.- Antes de terminar, deseo agradecer especialmente a nuestra compañera Gladys Santoro por haber trabajado horas y horas en la confección de estos sombreritos que hoy lucimos en nuestras solapas.

 

            Muchas gracias, Gladys.

 

(Aplausos)

           

_____Como decía un hombre colorado ‑cuyo nombre no voy a dar para no aludirlo‑: ¡la lucha recién empieza!

 

(Aplausos)

 

______¡Por nosotras; por todas nosotras!

 

(Aplausos)

 

SEÑORA PRESIDENTA (Ayestarán).- Se levanta la sesión.

 

(Es la hora 14:15)