Acta Nº 1171
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Sesión ordinaria celebrada el 3 de febrero 2005
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Departamento de Taquígrafos - Departamento
de Trámite Legislativo |
ACTO PREVIO, sin quórum de la Sesión Ordinaria de la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, correspondiente al día tres de febrero de dos mil cinco, bajo la Presidencia de:
DON MARIO CAYOTA, Presidente.
Secretaría de los señores: José María Bidegain, Secretario General Adjunto y Hugo Ubilla, Secretario.
Con la asistencia de los señores Ediles:
ABI SAAB, OSVALDO FERNÁNDEZ, MARTÍN
SEÑOR PRESIDENTE (Mario
Cayota).- Ha sido solicitada la hora por el señor Edil Osvaldo Abi Saab. De
acuerdo con el artículo 35 del Reglamento, pasados cinco minutos de la hora
reglamentaria del comienzo de la Media Hora Previa y no habiendo número en
Sala, no se puede realizar la misma.
(Es
la hora 18:02)
ACTA Nº 1.171
En Montevideo, a los tres días del mes de febrero del año dos mil cinco, siendo la hora dieciocho y treinta y cinco minutos, celebró SESIÓN ORDINARIA, la JUNTA DEPARTAMENTAL DE MONTEVIDEO, bajo la Presidencia de:
DON MARIO CAYOTA,
Presidente.
Secretaría de los señores: Gustavo Fernández Di Maggio, Secretario General; Josè María Bidegain, Secretario General Adjunto y Hugo Ubilla, Secretario.
Con la asistencia de los señores Ediles:
GONZÁLEZ, FERNANDO PEREYRA,
SUSANA
MAZZAROVICH, JORGE FACIO, LUIS
RODRÍGUEZ, DELIA LINZO, MARIO
UNANIAN,
RAFFI SÀNCHEZ, JAR
AYESTARÁN, TERESITA ZUPPARDI, DUILIO
BRUSCO, RAÚL ROJO, GUSTAVO
BRENTA, EDUARDO ALBERTONI, DUILIO
VARELA, CARLOS PIOVESAN, WASHINGTON
RIBERO, MARÍA SARA GARCÍA,
CÉSAR
SANSEVERINO, BERTHA ABI
SAAB, OSVALDO
CARRASCO, JOSÉ MAUTE, MARCELO
GARÍN, GRACIELA FERNÁNDEZ, MARTÍN
ABELLA, JORGE COITINHO,
HUGO
CORREA, MILKA LUJÁN,
LUIS
SILVA, ANA VIZINTÍN,
ÁLVARO
VALLS, RUBEN
Faltan con aviso los siguientes señores Ediles: Alma
Mallo, Cristina Ferro, Gabriel Weiss y Gastón Silva.
SUMARIO DE ASUNTOS
CONSIDERADOS
1 - Aprobación de las Actas Nros. 1.167, 1.169 y 1.170
de 2, 14 y 16 de diciembre de 2004, Sesiones Ordina-
ria, Extraordinaria y Ordinaria, respectivamente. Pág. 1
2 - Relación de Asuntos Entrados “ 1
3 - 1º - Acéptase, a partir del 14 de febrero de 2005, la-
renuncia al cargo de Edil Departamental, presenta-
da por el señor Uberfil Hernández.
Exp. 2005-0063 Resolución 8.898 “ 2
4 - 2º - Acéptase, a partir del 14 de febrero de 2005, la-
renuncia al cargo de Edil Departamental, presenta-
da por el señor Carlos Varela Nestier.
Exp. 2005-0077 Resolución 8.899 “ 14
5 - 3º - Auspiciar la realización de una experiencia pi-
loto de intercambio entre las Instituciones Taller –
Uruguayo de Música Popular y Organización Mun-
do Afro con la Federación de Centros Musicales-
Rurales de Francia, entre los días 15 y 23 de febre-
ro de 2005.
Exp. 2004-2014 Resolución 8.900 “ 40
6 - 4º - Suspender la Sesión Ordinaria de la Corpora-
ción, correspondiente al día jueves 10 de febrero-
de 2005.
Exp. 2005-0078 Resolución 8.901 “ 42
7 - Grave y Urgente. Establecer el horario de las 15.30-
(quince y treinta) horas, para la iniciación de las Se-
siones Ordinarias del Cuerpo, que se celebren des-
de el día 17 de los corrientes hasta la finalización –
de la presente legislatura.
Exp. 2005-0080 Resolución 8.902 “ 42
8 - Grave y Urgente. Acéptase la renuncia presentada
por el señor Intendente Municipal de Montevideo, -
Arq. Mariano Arana, a partir del 14 de febrero de –
2005.
Exp. 2005-0079 Resolución 8.903 Pág. 44
Se comunican todos los puntos en el día “ 47
SEÑOR PRESIDENTE (Mario Cayota).- Habiendo número en Sala, se
da comienzo a la sesión ordinaria correspondiente al día 3 de febrero del año
2005.
(Es la hora 18:32)
- 1 -
APROBACIÓN DE LAS ACTAS NROS. 1.167, 1.169 Y 1.170 DE 2, 14 Y 16 DE DICIEMBRE DE 2004, SESIONES ORDINARIA, EXTRAORDINARIA Y ORDINARIA, RESPECTIVAMENTE.
_____A
consideración la aprobación de las Actas números 1.167, 1.169 y 1.170, de los
días 2, 14 y 16 de diciembre del año 2004, correspondientes a sesión ordinaria,
extraordinaria y ordinaria, respectivamente.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 23 votos.
- 2 -
- RELACIÓN DE ASUNTOS ENTRADOS.
A
consideración la Relación de Asuntos Entrados.
Tiene
la palabra el señor Secretario General para hacer dos correcciones.
SEÑOR SECRETARIO GENERAL (G. Fernández).- El
punto número 3 figura sin destino. El mismo es a la Comisión de Legislación y
Apelaciones.
Y el punto número 19, en lugar
de ir a la Comisión de Hacienda y Cuentas, debe ir a la Comisión de
Presupuesto.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Con las
correcciones señaladas por el señor Secretario General, si no hay más
observaciones se va a votar la Relación de Asuntos Entrados.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 25 votos.
-
3
–
1º - ACÉPTASE
A PARTIR DEL 14 DE FEBRERO DE 2005, LA RENUNCIA AL CARGO DE EDIL DEPARTAMENTAL
PRESENTADA POR EL SEÑOR UBERFIL HERNÁNDEZ.
(EXP.
2005-0063) (REP. 13.359)
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- A consideración.
Si
no hay observaciones, se va a votar en general.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A
consideración el artículo 1º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A
consideración el artículo 2º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A
consideración el artículo 3º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A consideración el artículo 4º.
Si no hay observaciones, se va a
votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº
8.898 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.
SEÑOR MORODO.- Pido la palabra para
fundamentar el voto.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Para fundamentar
el voto, tiene la palabra el señor Edil Morodo.
SEÑOR MORODO.- Señor Presidente: conocimos al
compañero Uberfil Hernández durante el período anterior de esta Junta
Departamental; recuerdo como si fuera hoy que vino encabezando una delegación
de ADEOM cuando recién había sido electo
Presidente. Nosotros en ese momento estábamos coordinando la bancada. Fue
entonces que tuvimos oportunidad de conocerlo personalmente, más allá de que
luego, cuando se integró como Edil a esta Junta Departamental, lo conocimos más
en profundidad.
Se trata de un compañero al que
las circunstancias de la vida lo llevaron –como se dice vulgarmente‑ a estar de los dos lados
del mostrador: en calidad de dirigente gremial y en calidad de Edil de la Junta
Departamental de Montevideo. Y quiero resaltar la condición no desdeñable de
saber diferenciar bien esos ámbitos y, por sobre todas las cosas, de saber
guardar en cada uno de ellos la independencia necesaria: independencia como
dirigente sindical, e independencia como Edil departamental en un momento
particularmente muy difícil, que lo puso a prueba ‑como a muchos‑, pero del cual salió airoso, lo que
no es poca cosa.
Quiero resaltar también su
honestidad y su sinceridad, que hacen que hoy esta Junta toda y, en particular,
la bancada del Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría ,digan que
pierden a un compañero valioso, pero que esa capacidad, esa contracción al
trabajo, esa responsabilidad…
(Timbre indicador de tiempo)
_____...las va a ganar otro ámbito de la vida
nacional, en un momento muy particular de la vida del país.
Por esa razón, quiero dejar
sentado mi reconocimiento, así como desearle la mejor de las suertes y decirle
que cuenta con todo nuestro apoyo.
Gracias.
SEÑOR MAUTE SARAVIA.- Pido la palabra para
fundamentar el voto.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Para fundamentar
el voto, tiene la palabra el señor Edil Maute Saravia.
SEÑOR MAUTE SARAVIA.- Señor Presidente: a
título personal, quisiera referirme al compañero Uberfil Hernández en virtud de
que en el día de hoy estamos considerando su natural renuncia a este órgano
deliberativo municipal para asumir la responsabilidad política que su Partido,
su sector y la ciudadanía de Montevideo le han encomendado: la de ser
integrante del deliberativo nacional, del Parlamento de la República, de la
Cámara de Representantes.
Como soy bastante parcial y
subjetivo en mis opiniones, voy a hablar de mi experiencia personal.
Conocí a Uberfil Hernández como
Edil departamental, si bien sabía de su anterior actividad dentro del sindicato
de ADEOM. Pero también conocí a
ese ser humano, de quien me interesaron y me llamaron la atención algunos
aspectos de su vida. Al comienzo de nuestra gestión como Ediles tuve la
posibilidad de conversarlos con él, y
fui entablando una relación con una persona –lo he dicho en más de una
oportunidad y no lo digo hoy cuando el compañero Uberfil Hernández presenta la
renuncia‑ cuyo recuerdo de mi pasaje por la Junta Departamental de Montevideo voy
a llevar con cariño.
Como
Presidente de este órgano ha buscado la conciliación, ha buscado coordinar y
articular a las bancadas que representamos a diferentes intereses y a
diferentes segmentos de la población. Es el único integrante de la mayoría de
la Junta Departamental que
contó con mi voto como candidato para la Presidencia de la de este organismo ‑también
lo he hecho saber y lo he manifestado en diferentes instancias‑, no
porque los otros Presidentes no hayan merecido mi acompañamiento, sino por
razones políticas. Pero vale la pena destacar que he encontrado a un ser humano
íntegro en su pensamiento, en su forma de actuar y de pensar, a pesar de que no
hayamos coincidido en muchas oportunidades, en la gran mayoría de las
oportunidades, y a pesar de que representa a un sector político bastante lejano
a lo que puede ser mi pensamiento político, el de mi Partido o el que yo he
concebido durante algún tiempo. Por eso me alegro de que su sector político lo
haya distinguido con una ubicación que lo enaltece y que hoy lo hace estar
dando un paso hacia adelante, a pesar de que las ubicaciones políticas no
siempre tienen para todo el mundo la misma escalera. Puede haber quienes
entiendan que diferentes lugares o ciertas posiciones pueden llegar a ser más
exitosos que otros, e incluso quienes desde fuera de la vida política, o mejor
dicho desde fuera de la vida activamente participativa ocupando cargos en esos
lugares, pueden también ser exitosos -y
basta recordar ciertos nombres de la política uruguaya que no han ocupado
cargos y que sin embargo son referentes de todos los partidos políticos‑,
pero en este caso vale la pena destacar –al igual que lo haremos luego con el
compañero Varela‑ que ir al órgano parlamentario nacional es un éxito, es
un logro y es un destaque de parte de su sector político, de su Partido y del
electorado que lo ha acompañado.
Para finalizar, quiero decir que todos los compañeros Ediles nos dieron la posibilidad de hacer una aclaración hace algún tiempo, cuando tuvimos una situación particular con un columnista del diario “Últimas Noticias” que nos había interpretado mal en alguna votación del Presupuesto de esta Junta Departamental de Montevideo. Aquel periodista o columnista -bastante trasnochado en sus ideas‑ recordaba alguna opinión de Wilson Ferreira –obviamente, líder y referente de mi Partido‑ en relación a los tupamaros, y quizás hacía el símil en la relación que, en mi caso, había tenido con la bancada o con una sub bancada del Frente Amplio, que es la del MPP. Y en particular hice referencia al compañero Uberfil Hernández, y le contestaba a aquel periodista, como gente joven que siente que tenemos más mañana que ayer, que lo pasado en nuestro país no puede quedar en el olvido; tenemos que recordarlo, pero debemos tener la grandeza de reconocer a aquellos seres humanos que están dispuestos a conciliar, a tender la mano y a mirar mucho más en el futuro que en el pasado. En mi caso, que estoy empezando -a pesar de que con 30 años ya he transitado bastante camino‑, me parece que es bueno destacar la figura de un ser humano que –como decíamos al comienzo‑ puede estar bien distante desde el punto de vista político o de las ideas del Partido que represento o de algunas ideas que yo siento que represento. Es el mejor ejemplo en la vida democrática que estemos despidiendo hoy, que estemos saludando y que le estemos dedicando estos minutos y estas palabras ‑que esperemos no sean vacías y no sean reiteradas o llenas de lugares comunes‑ a ese compañero de la Junta Departamental y a ese amigo que a partir del 15 de febrero ‑y luego de julio, cuando nosotros dejemos la Junta Departamental de Montevideo‑ podremos tener como referente nada más ni nada menos que en un órgano tan importante como es el Parlamento.
Por eso, en algún momento estaremos pidiéndole
una entrevista para conversar en su despacho.
Le deseamos que tenga una buena gestión,
y que sean cinco años productivos, tanto para usted como parlamentario, como
para nuestro país…
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Se ha excedido en
el uso de la palabra, aunque con razón.
SEÑOR MAUTE SARAVIA.- Señor Presidente:
disculpe, no sentí la campana.
Finalizo diciendo que deseo una
exitosa gestión tanto para él como parlamentario, como para todos nosotros como
integrantes de nuestra patria.
Muchas gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene
la palabra el señor Edil Mario Linzo.
SEÑOR LINZO.- Gracias, señor Presidente.
A
Uberfil lo conocí en su militancia como dirigente de ADEOM. Además, el
“Tambero” Zabalza me contó unas
anécdotas de él ocurridas en Minas…
(Hilaridad)
_____Pero de esto no voy a hablar, porque se
trata de una historia trágica de hace muchos años; no voy a abrir la boca. Más
tarde, en privado se las puedo contar.
Tanto de dirigente sindical como de
edil tuvo un perfil bajo. Es un muchacho que habla poco y no se enoja nunca;
realmente, siempre ha sido un placer compartir momentos con él. Recordarán que,
en su momento, fue elegido Presidente de la Junta Departamental por unanimidad.
Siempre ha tenido una excelente relación con todo el mundo, no sólo conmigo.
Hoy
nos alegramos muchísimo tanto por él como por Carlitos Varela, otro de los
Ediles renunciantes, a quien conocimos en el primer mandato del Intendente
Arana. Siempre digo que a Carlitos lo he querido hasta como a un hermano. Él
también ha presidido la Junta en más de una oportunidad. De él podemos destacar
su bonhomía y su buen trato con todo el mundo. Podremos estar en posiciones
discrepantes, propias de seres racionales y políticos, pero siempre conservamos
la amistad.
A algunos ex compañeros de esta Junta
Departamental les ha ido muy bien; recuerdo el caso de Rafael Michelini, hoy
Senador, y de Gustavo Penadés, hoy Senador electo. Me imagino que es más fácil convivir en un Cuerpo pequeño que en
la Cámara de Diputados, la que cuenta con 99 integrantes, por lo que la
relación puede dejar de ser tan personal, salvo que se comparta el trabajo en
alguna Comisión en especial.
Legisladores del Frente Amplio, del Partido
Nacional y del Partido Colorado siempre van a ser electos, unas veces más, otras menos; entonces, por
lo menos, que salga la gente buena que uno ha conocido acá, en la Junta
Departamental, y con la cual tantos momentos gratos uno ha vivido, y no
solamente en la Junta, sino también en congresos y en otro tipo de actividades.
Por eso, nos alegramos mucho por los dos.
Dentro de pocos días a la opinión pública le
voy a decir: “Los conocí cuando eran pobres,…
(Hilaridad)
_____...hoy
que están bien, me jacto de ser su amigo”.
Les deseamos una feliz gestión en la Cámara de
Representantes.
Gracias.
SEÑOR
PRESIDENTE (Cayota).- Gracias, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil César
García Acosta.
SEÑOR
GARCÍA ACOSTA.- Gracias, señor Presidente.
Un poeta español decía que entre la
razón y el corazón hay una distancia enorme. En el transcurso de la vida, uno aprende
a conocer a las personas, y es en ese contexto en el que uno experimenta las
cosas más importantes, desde las frustraciones más fuertes, hasta las alegrías
más grandes.
Ha habido momentos de tensión en lo personal
por el trabajo que uno tiene que llevar adelante en un ámbito como éste, que es
un ámbito por excelencia parlamentario, en el que uno representa a las personas
que lo votaron y lo pusieron en una banca. Muchas veces lo que piensa el grupo,
lo que piensa el sector que representa, nos impone marcar una presencia más o
menos predominante en algunos de los temas. Recuerdo que al principio de esta
gestión las palabras de Uberfil siempre fueron atinadas, serenas, hasta para
alguien como yo, que en algunos momentos, por temperamento, excede los límites
que uno debe tener en la vida, sobre todo cuando defiende las posiciones en las
que cree. Es mucho más lo que hablamos en los pasillos de la Junta
Departamental que lo que hablamos en el Pleno; muchas veces, lo más importante
es lo que se habla, se discute, se negocia y se pacta en los pasillos de la
Junta Departamental. Y
allí es donde uno conoce a la gente y lo verdaderamente importante de ella: su
ser interior. Quizá la experiencia más grande con Uberfil en lo estrictamente
personal la viví cuando siendo él Presidente de la Junta Departamental, tuve el
honor y la suerte de ser por un tiempo 2º Vicepresidente; el 1er.
Vicepresidente era el Edil Facio. Fuimos a distintos barrios de Montevideo
junto con el Secretario General. En esas ocasiones uno tenía oportunidad de
conversar sobre cosas trascendentes, tan trascendentes como las que integran la
vida cotidiana y nos son comunes a todos, ésas que, creyendo que tienen poco
que ver con un recinto como éste, son la sustancia de por qué estamos acá.
Conocí
a una persona muy humana, que valía la pena conocer, con quien si bien no pude,
por el tiempo, las circunstancias, los estereotipos y los momentos estrechar
mayores vínculos, cuando nos dábamos un saludo de fin de año los dos
percibíamos que había un sentimiento profundo, de amistad, que no se habrá
cultivado demasiado, pero que está presente hoy y que va a seguir estando
siempre, más allá del lugar que le toque ocupar a cada uno.
Saludamos
particularmente a Uberfil, a título personal y en nombre del Foro Batllista.
(Timbre indicador de tiempo)
_____Esperamos de él a un legislador que
busque consensos y amalgamar las diferentes opiniones que, por suerte, van a
estar presentes en esta sociedad uruguaya por años y años.
Gracias,
señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted,
señor Edil.
Tiene
la palabra el señor Edil Eduardo Brenta.
SEÑOR BRENTA.- Gracias, señor Presidente.
Agradezco
a los Ediles Martín Fernández y Teresita Ayestarán que me hayan cedido sus
lugares para poder intervenir ahora. Me tengo que retirar por cuestiones
personales y no quería dejar de despedir a los dos compañeros que se van hoy de
la Junta Departamental.
No
soy muy amigo de las despedidas -creo que nadie lo es‑, pero me parece
que es bueno reconocer el trabajo de los compañeros en estos años: en el caso
de Carlos, durante dos períodos, y en el caso de Uberfil, durante un período.
Es bueno saber que, en realidad -estoy convencido de que es así‑, lo que
cambia es el lugar de lucha, nada más que eso: en este período, a los
compañeros les tocó desempeñar su trabajo en este órgano, y para el próximo
período, la gente, la ciudadanía, los electores, resolvieron que lo desempeñen
en una trinchera diferente: en el Parlamento. Sin duda, ello va a exigir un
esfuerzo en la medida en que es un ámbito diferente, de otro alcance. Estoy
convencido de que la gente eligió bien, y que cualquiera de estos dos
compañeros que están hoy con nosotros, como el resto de aquellos a los que les
toca acceder a un cargo parlamentario, tienen las condiciones suficientes y han
recibido el respaldo necesario. En el ámbito del Legislativo Nacional, ellos
van a aportar la experiencia ganada durante estos años en la Junta
Departamental, un ámbito que a nuestra fuerza política le es sumamente
necesario, porque aquí ganaron experiencia desde el Gobierno, nada más ni nada
menos. Por primera vez accedemos al Gobierno Nacional y, por tanto, la
experiencia de quienes hemos ejercido un cargo legislativo en un ámbito donde
éramos Gobierno Departamental…
(Timbre indicador de tiempo)
_____...me parece que amerita la posibilidad
de crear una bancada parlamentaria municipal, así como las mujeres han creado
una bancada femenina; es una propuesta.
Más allá de estas, que son
consideraciones generales, quiero decir que los compañeros se lo merecen, sin
duda que tienen las condiciones, sin duda que han trabajado duro, pero, en el fondo, lo que hacen es cambiar de
trinchera y que, en realidad, van a pelear en otro lado por las mismas ideas
que hemos defendido siempre.
Gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted,
señor Edil.
Tiene
la palabra el señor Edil Martín Fernández.
SEÑOR M. FERNÁNDEZ.- Gracias, señor
Presidente. Seré breve.
Por
supuesto que el amigo Uberfil Hernández ya sabe el concepto que tenemos de él,
pero no está de más que conste en la versión taquigráfica y que los demás
compañeros puedan percibirlo.
Uberfil
ha sido un muy buen compañero en la Junta Departamental. Hemos tenido la
posibilidad de dialogar con él muchísimas veces, no sólo sobre temas
municipales, de la Administración Comunal, sino también sobre otras cosas que
han pasado durante estos casi cinco años en los que fuimos compañeros. Hoy nos
encontramos en una reunión realizada en el Palacio Legislativo y le decía: “Viste,
Uberfil, ahora se está hablando de acuerdos programáticos, y nosotros hace casi
cuatro años dimos el puntapié inicial.” Esto sucedió cuando él era coordinador
de la bancada del Encuentro Progresista‑Frente Amplio. En esa época
nosotros, desde la oposición, en el Partido Nacional, intentamos buscar una
forma de relacionamiento distinta con el Ejecutivo a través del coordinador de
la bancada mencionada.
Le
deseo al compañero Uberfil Hernández la mayor de las suertes y el mayor éxito.
En la gran mayoría de la gente hay depositada una esperanza muy grande en
cuanto a que el país pueda salir adelante y en que se pueda dar un cambio. Soy
consciente de que Uberfil Hernández peleará desde el Parlamento todos los días
por mejorar la calidad de vida de los uruguayos, tal como lo hizo desde esta
Junta, compartiendo o no nuestros criterios.
Uberfil
fue electo por el sector mayoritario del Encuentro Progresista‑Frente
Amplio. A partir del próximo martes 15 de febrero pasa a ser Representante
Nacional y, por tanto, de todos nosotros. En consecuencia, nosotros también
estamos esperando mucho de él y confiamos en que las esperanzas están bien
depositadas.
Gracias,
señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted,
señor Edil.
Tiene
la palabra la señora Edila Susana Pereyra.
SEÑORA S. PEREYRA.- Gracias, señor
Presidente.
Debo
decir que tengo sentimientos encontrados. Uno tiene que ver con el hecho de lo
que se siente al saber que Uberfil ya no va a estar en nuestra bancada. Es y ha
sido, tal como dijeron aquí, un compañero muy cálido, contenedor y protector en
el buen sentido de la palabra; para mí fue el comandante. Siento una gran
emoción por el hecho de que él vaya a ocupar un lugar en el Parlamento nacional
para el cual fue elegido por todos los uruguayos. Se merece ocupar ese lugar
que nuestra fuerza política le encomendó, reafirmado por la ciudadanía. Tal
como decían Martín Fernández y el compañero Brenta, defendió nuestros ideales,
principios y esperanzas por un mundo y un Uruguay mejor. Estamos seguros de que
este es el momento de poner encima de la mesa el trabajo de muchos años de
Uberfil, que comenzó mucho antes de ser dirigente de ADEOM, desde joven; fue un
compañero, un luchador que también tuvo un pasaje por lo que ha sido la dictadura
de cana y de momentos jodidos. Hoy, nuestra fuerza política, …
(Timbre indicador de tiempo)
_____...el Encuentro Progresista‑Frente
Amplio, ha recibido la confianza de toda la ciudadanía y está a un paso de
asumir el Gobierno Nacional. Como nos sentimos parte de todo ese trabajo que
van a hacer estos dignos representantes, desde la Junta Departamental
realizaremos nuestros aportes a ese Gobierno.
En este momento me quiero
referir a Uberfil; después haremos la fundamentación de voto cuando se trate la
renuncia de Carlos. Reitero que sentimos tristeza porque no lo vamos a tener
cerca, y alegría porque va a estar en otro frente de lucha, representando a
nuestra fuerza política, a todos los uruguayos y a todos los frenteamplistas.
Estamos seguros de que todo su esfuerzo se va a ver coronado con el logro de
esos cambios por los que tanto luchamos.
Gracias, y suerte, comandante.
SEÑOR
HERNÁNDEZ.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra el señor Edil Uberfil
Hernández.
SEÑOR HERNÁNDEZ.- Voy a ser muy breve.
Para mí, todo esto es muy fuerte. La experiencia que he vivido en
esta Junta ha sido muy enriquecedora; he aprendido mucho de los compañeros. No
quiero hacer diferencias a nivel afectivo, pero, al menos, las voy a hacer a
nivel partidario, sobre todo con respecto a los integrantes de la bancada del
Encuentro Progresista-Frente Amplio, que han sabido ponerme en el camino, en
los cauces, para que mis potencialidades pudieran desarrollarse y así brindar
mi aporte. Hubiera sido imposible realizar una buena gestión sin el aporte de
los compañeros, sin la lucha de ideas, algo que es fermental en la vida, aunque
hubo grandes coincidencias. Pero esos matices que siempre tiene la vida nos
obligan a tener en cuenta la opinión de los compañeros y tolerar algunas cosas
que pasan. Nuestro objetivo es siempre superior a algunas cosas menores que
puedan suceder, y eso es lo que a todos nos enaltece.
Siento que todos los grupos
políticos que han integrado nuestra bancada me han aportado algo, aunque todos
veníamos de distintas actividades sociales, con prejuicios respecto a nuestra
formación. Sin embargo, encontramos un medio que nos permitió, como dije,
desarrollar nuestros aportes.
Lo que me llevo es el afecto que
siento por todos; en cada una de las expresiones, en la forma de analizar y de
conciliar, como decía algún compañero Edil, van a estar todos ustedes,
También tuvimos la suerte de
conocer a excelentes personas, la mayoría hombres, aunque también hubo mujeres,
como Cristina Ferro, Alma Mallo, quienes no se encuentran en este momento. Me
parece que eso hay que rescatarlo.
En
el plano de las ideas hemos tenido diferencias, muchas veces atrapados por
nuestro propio discurso; a mí me ha pasado, porque -como yo digo- algo hay que
llevar a la asamblea. He recogido grandes aportes de la oposición; aportes que
voy a llevar conmigo y que se van a manifestar en lo que señalaba el Edil
García Acosta, o sea, en ese espíritu que permita atar y hacer la red para
conciliar los distintos aspectos sin traicionar las ideas. Porque la vida dice
que es posible avanzar hasta ahí, y después, como yo decía en el sindicato,
“matémonos dentro de un año, pero ahora salgamos de acá más o menos en
condiciones de poder vivi”; es decir que la empresa siga trabajando y que los
trabajadores logren sus reivindicaciones.
He recibido mucho afecto y algún palo también, pero, como decía, algo
hay que llevar a la asamblea.
Como
puse en la carta, yo voy a cumplir una nueva función, pero, al final, los
viejos vivimos de estímulos morales;
eso es lo que nos da la fuerza para seguir. Es aquello de que alguien les diga
a nuestros hijos: “Yo conocí a tu padre”. Puede parecer que no es nada, pero en
realidad es mucho. En ese sentido, tal vez los años –tengo 66- nos encuentren en
un estilo de filosofía que a uno le hubiera gustado conocer de joven, aunque
sea a través de alguna conversación. Yo voy a desempeñar una nueva función,
pero Uberfil no es nadie si no fuera por la organización; o sea, la
organización fue la que consideró que yo tenía que estar ahí, por lo que me
debo a ella y a su objetivo que, en definitiva, es el de todos; me refiero a
que esta sociedad se desarrolle y se empiece a trabajar por la igualdad. Voy a
ser Diputado, pero si la organización hubiera considerado que debía cumplir
otra función, lo hubiera hecho.
Yo
nunca olvidaré cuando fui votado por unanimidad, porque también fue un gesto de
los integrantes del Partido Colorado no entrar a Sala para no votar en contra.
Uno tiene memoria y reconoce las cosas; son actitudes políticas que para mí son
importantes. Otra cosa importante fueron las negociaciones programáticas que
tuvimos con el Partido Nacional, que no las tuvimos, de casualidad, con el
Partido Colorado, porque todos queríamos que las cosas se resolvieran. Recuerdo
que los integrantes del Partido Nacional decían que no era un asunto por
cargos, y era cierto; era algo a nivel programático. Y, como dijo el Edil
Martín Fernández, eso fue un avance de lo que vendrá. Hubo un montón de cosas
más, pero es imposible recordarlas todas.
Yo
me siento muy bien. Ahora, desde el punto de vista formal, tengo que presentar
la renuncia en el día de hoy, porque no hay otra sesión antes del 14. De todas
formas, nos vamos a quedar hasta esa fecha, por eso creo que nos vamos a dar
otro abrazo.
Sinceramente,
quiero agradecer las expresiones vertidas en Sala, porque las considero muy
fuertes y me hacen sentir muy bien.
Voy
a decir algo que ustedes saben que es así. Nosotros vamos a luchar por nuestras
ideas, pero no queremos las cosas torcidas, sino tratar de que las ideas sean
compartidas por otros. Por supuesto que, agotadas las instancias de discusión,
los temas se resolverán como siempre se han resuelto en democracia, pero creo
que el camino es lograr los máximos consensos.
Muchas
gracias a todos.
- 4 -
2º - ACEPTASE A PARTIR DEL 14 DE FEBRERO
DE 2005, LA RENUNCIA AL CARGO DEL EDIL DEPARTAMENTAL PRESENTADA POR EL SEÑOR
CARLOS VARELA NESTIER.
(EXP. 2005-0077) (REP. 13.360)
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- A consideración.
SEÑOR MAZZAROVICH.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
el señor Edil Mazzarovich.
SEÑOR MAZZAROVICH.- Señor Presidente: pensaba hablar brevemente sobre estos dos
primeros puntos que tenemos en el Orden del Día. Con esto no quiero decir que
sean “puntos” los dos compañeros que hoy presentan su renuncia para hacerse
cargo de otra tarea y responsabilidad, en este caso, la de Diputados. Y, para
que no se agranden mucho, es conveniente decir que así como creo que no son
“puntos”, también creo que no son “banca”. “Despacito por las piedras, porque
en la cancha se ven los pingos”, como decía en mi pueblo, allá en La Paz, un paisano que dos por tres se entreveraba
en el alambrado cuando iba para la chacra porque había tomado unas copas de
más.
Después
del 31 de octubre del año pasado, aquí mismo, en este Pleno de la Junta
Departamental de Montevideo, se vertieron varias opiniones que recuerdo muy
bien y que agradecimos en su momento. Y las agradecimos porque a quienes
integramos el Encuentro Progresista-Frente Amplio nos correspondió la victoria.
Como dije, luego del 31 de octubre escuchamos en esta misma Sala las opiniones
de los compañeros Ediles de los Partidos Colorado y Nacional expresando sus
deseos de que el Gobierno que se iba a instalar el 1º de marzo, como resultado
de la elección, hiciera las cosas bien. Los señores Ediles nos desearon éxito.
Creo que el cambio que se
produce tiene una enorme trascendencia y genera, sin lugar a dudas, una enorme
expectativa, entre otras cosas por la sencilla razón de que es la primera vez
que el Encuentro Progresista-Frente Amplio accede al Gobierno del país. Y por
la situación del país –no estoy haciendo referencia a ningún partido político-
también hay una notoria expresión de esperanza que, al final de cuentas, es un
sentimiento profundamente humano. Nadie quiere –y no importa el partido al que
se pertenezca- vivir peor de lo que se está viviendo. Y no me refiero a este
caso concreto, sino a cualquier situación. En el correr de estos días he
escuchado a algún compañero del Encuentro Progresista-Frente Amplio referirse a
los desafíos que nos esperan. Quiero decir que, en lo personal, no me gusta esa
palabra, y aclaro que no critico a quien la utiliza, porque tiene todo el
derecho del mundo a hacerlo. Yo creo que lo que nosotros tenemos por delante es
una enorme responsabilidad que, para mí, es una cosa distinta. Los desafíos se
ganan o se pierden, y las responsabilidades se cumplen o no se cumplen. En ese
marco, de cumplir o no con las responsabilidades que la elección le ha dado al
Encuentro Progresista-Frente Amplio, me parece que los cambios de mayor
trascendencia que debemos intentar, en base al programa con el que fuimos a la
elección y nos comprometimos frente a la ciudadanía, deben darse a nivel
parlamentario. Yo no creo que con las mismas características de trabajo que
tiene el Parlamento actual se puedan procesar los cambios que el Encuentro
Progresista puso en su programa; no lo creo. No estoy criticando a los
parlamentarios actuales; por lo tanto, tampoco a las mayorías actuales del
Parlamento. Sí creo que esa mayoría -en ambas Cámaras- que la ciudadanía le
otorgó al Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría lo debe tener ya
planteado. ¿Tendrá esa mayoría la capacidad de encontrar los caminos para,
junto a Legisladores del Partido Nacional y del Partido Colorado, hacer más
amplios los acuerdos y, por lo tanto, más sólidas las soluciones? Eso yo no lo
veo como un desafío sino como una tremenda interrogante. Y cuando miro con
preocupación y esperanza cierta a la futura bancada del Encuentro
Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría en el Parlamento, le doy aun mayor
importancia a la presencia de compañeros que han hecho una experiencia de
carácter legislativo bastante similar en algunos aspectos, y me refiero a la
situación de los compañeros Ediles Carlos Varela y Uberfil Hernández. ¿Podrán
ellos ayudar? Yo creo que sí. Hemos conversado con algunos compañeros ‑el
señor Edil Linzo me mira; se debe de acordar también‑ de que en la última
sesión del período ´90‑´95 felicitamos a Ediles que pasaban a ser
Diputados, varios compañeros de todos los Partidos. No sé si ellos lo habrán
logrado. No soy juez; opino como ciudadano. Como Edil tengo que remitirme a lo
que vivo aquí, pero como ciudadano quiero decir que no sé si lograron
trasmitir, cada uno desde su respectiva bancada, que hay otra forma de hacer
política, es decir, cada uno con sus ideas y poniendo arriba de la mesa los
problemas de la gente para ver cómo se resuelven. No sé si lo lograron.
Reitero: tengo claro que no soy juez de nada ni me siento juez de nadie, pero
capaz que releo lo que dijimos en aquel fin del período legislativo ´90‑´95
y veo.
Lo
otro, señor Presidente, es algo que, por mi forma de ver las cosas, rechazo. Me
refiero a las carreras políticas. Yo no creo en las carreras políticas; creo sí
que en las responsabilidades que da una elección hay, naturalmente, cargos de
más importancia que otros.
Quiero decir con la más absoluta
claridad que me causa una inmensa alegría despedir hoy de la labor en la Junta
Departamental a Carlos Varela y a Uberfil Hernández al asumir otra
responsabilidad, por cierto mayor. Pero reitero: en las carreras políticas yo
no creo. Planteadas así, como un objetivo en la vida de una mujer o de un
hombre en el Uruguay, son como una pompa de jabón. Si significa ir asumiendo
responsabilidades mayores porque la ciudadanía se las confía y las cumplen
mejor, magnífico; podrán ser Senadores o Presidentes de la República; nos
alegraremos inmensamente y trabajaremos para ellos si fuera necesario.
Señor
Presidente: hoy, al aceptar las renuncias que presentan estos dos Ediles para
hacerse cargo de sus bancas de Diputados, despedimos a dos compañeros
entrañables de la bancada del Encuentro Progresista-Frente Amplio, y está claro
que de toda la Junta Departamental. Me alegro enormemente. Ambos, con distintas
características, ocuparon el cargo de Presidente de la Junta Departamental, y
también nos referimos a ellos en el momento en que dejaron ese cargo para que
otros lo ocuparan.
Yo
tengo unos años menos que Uberfil –es bueno aclararlo para las actas, porque si
no después hay que presentar partida de nacimiento‑, pero también tengo
que decir con franqueza que tengo algunos más que Carlos Varela; sin embargo,
ninguna de estas pequeñas diferencias de edad me han impedido tener un
relacionamiento muy bueno.
Al
principio Uberfil Hernández era de hablar muy poco, y yo no sé si soy de hablar
mucho o no, pero miro más de costado a los que al principio hablan poco. Es
así, es algo humano, no es un problema de sectores políticos.
(Timbre indicador de tiempo)
VARIOS
SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue la hora.
SEÑOR
PRESIDENTE (Cayota).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el
señor Edil Mazzarovich.
Los señores Ediles que estén por la
afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA,
UNANIMIDAD: 26 votos.
Puede continuar el señor Edil
Mazzarovich.
SEÑOR MAZZAROVICH.- Gracias, señor
Presidente.
Que
quede claro que no los miro de costado para sobrarlos ni por aquello de que
todo se mueve, sino para ver por dónde viene la cosa.
Creo
que cada vez que tuvimos que analizar juntos algún tema lo hicimos con mucha
sinceridad, y eso me alegra enormemente. Si no es así no se puede, no vale.
Sería como realizar cualquier acuerdo agarrado con alfileres; es casi
imposible. Eso pasaría tanto en la bancada a que pertenecemos, en el mismo
sector político, como también en las demás.
Por
cierto, yo conocía la trayectoria sindical de Uberfil Hernández, y a uno eso,
de entrada, ya le cae muy bien. Al final de cuentas del mismo lugar venimos,
sindicato más, sindicato menos. Creo que él puede hacer un aporte muy
importante a la vida de la bancada parlamentaria del Encuentro Progresista-Frente
Amplio-Nueva Mayoría que se va a instalar ahora, el 15 de febrero.
Me
siento muy feliz; quiero saludar a Uberfil y a su familia. A veces la familia
queda un poco de costado, pero no porque nos olvidemos de ella. Cualquiera de
nosotros sabe que si no nos bancaran lo que nos bancan, si no nos ayudaran lo
que nos ayudan, si no tiraran para adelante cuando a veces volvemos sin ganas
de hablar siquiera, no podríamos; al otro día no nos daría la fuerza para
arrancar como lo ha hecho Uberfil a lo largo de todo este tiempo, con
persistencia, con tenacidad, con puntualidad, con iniciativa, con criterio.
Por otro lado, le deseo la mejor
de las suertes y le doy el recibimiento más fraterno y caluroso al compañero
Luis Luján, que a partir de esta noche pasará a ser Edil titular. Probablemente
él ha cumplido su función mejor que yo o que algún otro compañero titular para
que la labor de la Junta fuera buena.
Con
respecto a Carlos Varela -no necesito volver a aclarar que tiene algunos años
menos que yo, porque ya lo he hecho-, creo que tenemos un grado de confianza
personal muy grande; tenemos cariños nobles y sueños viejos. Los sueños, en
general, no se gastan. Algunos dicen que se terminan cuando uno se despierta;
el problema es que se puede soñar despierto cuando uno lucha por mundos
mejores. Entonces los sueños no se terminan. Esos sueños hermanan, dan
confianza y permiten, a veces, mirarse serios, pero sabiendo que cuando se
plantea algo no es para ver cómo uno va a jorobar al otro, sino cómo uno va a
ayudar al otro.
Creo
que Carlos tiene extraordinarias posibilidades de desarrollar su acción en
política y en cualquier otro ámbito de la vida en que lo desee. Vuelvo a hablar
de su acción política y no de su carrera política.
También creo -en los dos casos- que nuestra bancada, más allá del valor de los compañeros que se incorporen, va a sufrir estas dos salidas y otras que puedan producirse. Por lo tanto, vamos a pedirles a las bancadas del Partido Colorado y del Partido Nacional que nos den cierto juego, que nos den un poquito de aire; no quiero decir que nos perdonen la vida, sino que cuando nos vean con dificultades no se olviden de que también ellos acaban de decir que se pierden dos Ediles de importancia para la labor de la Junta Departamental.
Nosotros vamos a sentir las dos ausencias. En esta responsabilidad tan grande que va a enfrentar ahora el Encuentro Progresista-Frente Amplio –al que en algunos casos pertenecemos desde la fundación misma–, vamos a necesitar de todos los compañeros y compañeras, vamos a necesitar de todos los criterios, especialmente de los de aquellos y aquellas que piensen que lo primero no es lo propio, sino que lo primero es esa rara cuestión de conservar, en medio de luchas difíciles y de ideas que no siempre son coincidentes, la unidad que nos permita ser útiles para el programa de cambios por el cual hemos luchado y al cual hace poquitos meses la ciudadanía ha dado su respaldo mayoritario. Y es también en ese sentido que yo creo que el aporte que tanto Carlos como Uberfil puedan dar allá en la bancada de Diputados será de una gran importancia. Yo no creo que hoy nuestros compañeros Diputados de Montevideo –estoy hablando de todos los sectores del Frente Amplio– tengan la más mínima idea de cómo funcionamos como bancada en la Junta Departamental, con todos los errores que tenemos aquí, que los conocen nuestros compañeros Ediles de otros partidos y que los conocemos bien nosotros; no creo que los conozcan, y tampoco creo que los menosprecien; no es ese el problema. Pero la vida política está tan compartimentada –en algunos casos por las carreras políticas– que al final, en más de una oportunidad, se vuelve una cosa estanca en la que el intercambio natural de experiencias, de ver las cuestiones concretas, se transforma en burocráticos pedidos de entrevistas mal concretadas y peor realizadas. Y estoy hablando de nosotros, no de otros sectores políticos.
Yo creo que el aporte que pueden hacer los compañeros Uberfil Hernández y Carlos Varela para que los Diputados de Montevideo dejen de ser pichones de Senadores y pasen a ser Diputados de Montevideo va a ser muy grande, si así lo consideran. No soy yo quien les va a decir lo que tienen que hacer; simplemente es una opinión. Por eso, señor Presidente ‑antes de terminar–, siento que con todos los defectos que podamos tener y tenemos, de cualquier manera, una vez más a lo largo de su ya muy rica historia –esta no es la primera vez‑, la Junta Departamental de Montevideo –y no me estoy refiriendo sólo al período del ’90 hacia adelante sino a toda su historia, que es mucho más que eso– ha generado, ha formado el conocimiento de mujeres y hombres de todos los partidos de manera que, al dejar de ser Ediles, pueden cumplir funciones públicas de enorme trascendencia como las que van a asumir Uberfil y Carlos, hombres que cuentan con solvencia, con experiencia acumulada en el conocimiento de problemas que tienen que ver directamente con lo que los uruguayos –que no están pidiendo el oro y el moro– plantean claramente una y otra vez, es decir, lo que refiere a las necesidades básicas. Ojalá que los Diputados de Montevideo tengan un oído más fino para los problemas concretos de su departamento, sin dejar de ser –como lo dice la Constitución de la República– Representantes nacionales.
Señor Presidente: esperamos que Uberfil pueda continuar su labor intensa en la Cámara de Diputados, en el marco de una bancada grande y con muchos compañeros nuevos, lo que está muy bien. No tengo la más mínima duda de que podremos compartir un montón de cosas más en la tarea común en bien de Montevideo. Y ojalá que Carlos Varela asuma las responsabilidades que le encomiende su sector, la Cámara de Representantes, todo el conjunto del Frente Amplio…
(Timbre indicador de tiempo)
_____...con la misma solvencia, con la misma
serenidad y con el mismo carácter solidario y fraterno con que ha encarado, a
lo largo de muchos años, su labor política.
Les deseo la mejor suerte a los
dos, y les hago llegar un abrazo muy grande a Luis Luján y a Julio Schiavone,
quienes a partir del 14 integrarán esta Junta como titulares.
Muchas
gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Muchas gracias a
usted, señor Edil.
Tiene
la palabra la señora Edila Ayestarán.
SEÑORA AYESTARÁN.- Gracias, señor Presidente
Nosotros
también queríamos decir algunas palabras.
Aunque parezca paradójico,
aceptar la renuncia de estos dos compañeros es para nosotros motivo de una
enorme alegría debido a la razón por la cual ellos la están presentando.
Yo pedí la palabra ahora para
referirme a los dos compañeros: a Uberfil y a Carlos. Dos compañeros que, sin
ningún lugar a dudas, fueron distinguidos por su fuerza política al ser
candidateados a la Cámara de Representantes, y luego por la ciudadanía, que los
votó para que ocuparan esa banca, para que asumieran esa responsabilidad.
Yo no quiero repetir lo que ya
han dicho los compañeros respecto a las cualidades de Carlos y de Uberfil; no
quiero ser reiterativa. Pero sí deseo hacerles saber el cariño que tengo por
cada uno de ellos, y qué fue lo que me dieron, lo que me dejaron. Sepan,
compañeros, que a lo largo de todos estos años cada uno de ustedes ‑cada
uno con su personalidad, con su estilo, con su manera de trasmitir‑ me ha
dejado mucho.
Con Carlos compartimos diez años
en esta Junta Departamental. Fue un compañero que siempre irradió y trasmitió
una gran calma, una gran tranquilidad, porque toda su personalidad es de una
gran solvencia. Si bien muchas veces lo vemos callado, tranquilo, en los
momentos difíciles su figura se agranda y nos da a todos los demás esa
tranquilidad, ese respaldo, ese apoyo que necesitamos y que tenemos que darnos
los unos a los otros.
Con
Uberfil compartimos cinco años. En Comisiones trabajamos juntos durante poco
tiempo. Cuando asumió la Presidencia de la Junta Departamental lo hizo
representándonos realmente a todos ‑a nuestra bancada ni que hablar, al
igual que Carlos‑ e intentando
compartir esa Presidencia con los demás compañeros. Recuerdo que una vez me
llamó a su despacho porque la Facultad de Arquitectura estaba organizando un
congreso muy importante, conjuntamente con el Ministerio de Vivienda y la
Intendencia Municipal, e invitaba a la Junta a participar en dicha
organización. Y me dijo: “Quiero que tú me representes como Presidenta de la
Comisión de Obras. Te doy todas las potestades para decidir y para resolver”.
Eso fue, realmente, un gesto muy hermoso, que yo siempre agradecí. El haber
participado en la organización de ese congreso representando a la Junta fue una
muy linda experiencia que quiero agradecerle en este momento, porque creo que
nunca lo hice personalmente.
Creo que los compañeros van con
un bagaje que no todos tienen. Quizás haya diputados mucho más experientes que
ellos en el sentido de que hace tiempo que están en la Cámara de
Representantes, pero ellos llevan la experiencia de esta Junta y la experiencia
de haber sido gobierno. Quizás ustedes sean pilar para muchos otros compañeros
que, teniendo más experiencia en el Parlamento, no tienen lo que sí tienen
ustedes, que es la experiencia de gobierno.
Les
deseo el mayor de los éxitos. Sé que nos vamos a seguir viendo, sin ningún
lugar a dudas; sé que los temas de Montevideo siempre van a estar presentes
para ustedes. No quiero agregar nada más, sino decirles gracias por haberlos
conocido, gracias por todo lo que me dieron. Les deseo el mayor de los éxitos a
los dos.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
el señor Edil Luis Facio.
SEÑOR FACIO.- Muchas gracias, señor
Presidente.
Quiero
saludar a los dos compañeros y felicitarlos por la hermosa tarea que les
encomendó la ciudadanía: la de ir al rescate de la patria artiguista,
profundizando la democracia. El artículo 1º de la Constitución artiguista dice:
“El único objeto del Gobierno es
procurar la felicidad, prosperidad y seguridad de los ciudadanos”. La
experiencia que han adquirido acá y que han dejado para el Cuerpo también les
va a permitir, con su sensibilidad y experiencia, hacer un aporte en este
sentido.
Cuando
tuve la posibilidad de compartir la Presidencia ‑como vicepresidente‑
con Uberfil, trabajamos en forma coordinada, y él me dio la oportunidad de
dirigir varias veces al Cuerpo. Yo nunca había pensado pasar por este Cuerpo, y
dirigirlo es una experiencia linda; ver actuar al Cuerpo y ver cómo reflexiona
es lindo. Además, Uberfil me permitió representar al Cuerpo fuera de este
local. Es decir que el compañero apoyaba y hacía progresar a los compañeros que
estaban a su alrededor.
Y
con Carlitos también estuvimos juntos diez años; con él tuve un permanente
intercambio de ideas en los pasillos, más allá de los lugares formales en los
que nos encontrábamos. Siempre una consulta, una visita recíproca para ver de
qué forma se podían plantear mejor las cosas.
Con su experiencia y
sensibilidad estos compañeros van a poder realizar esa hermosa tarea, por lo
cual los felicito. Esperamos mucho de ustedes.
Me solicita una interrupción la
señora Edila Sara Ribero, y se la concedo.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Puede interrumpir
la señora Edila Sara Ribero.
SEÑORA RIBERO.- Gracias, señor Facio.
Le
pedí la interrupción ya que me debería haber ido hace un ratito, porque tengo
un compromiso, pero no quería retirarme de Sala sin referirme a lo que se
estaba tratando en este momento.
Es
una tarde de alegrías y tristezas. De verdad siento las dos cosas, y va a ser
un mes de alegrías y tristezas, porque vamos a estar despidiendo a otros
compañeros. Pero también vamos a estar dándoles la bienvenida a los otros que
se integran.
Mi conocimiento acerca de
Uberfil era mucho menor. La verdad es que las palabras de todos quienes se
expresaron, y de todos los Ediles que no son del Encuentro Progresista, que se
refirieron a él tan conceptuosamente, sin duda lo deben llenar de orgullo y de
alegría bien merecidos. De Uberfil alguien decía que habla poco; yo digo que
habla poco pero dice mucho. Y como nos ha enseñado que todo se mueve, él se
mueve hacia el Palacio Legislativo. En el caso de Uberfil le damos la
bienvenida a Luis Luján, al “Pollo”, que asume la titularidad, aunque su
trabajo en esta Junta durante estos años ha sido permanente. Esa es la
diferencia: ahora asume como titular.
¿Qué
decir de nuestro compañero Varela? Varios de ustedes conocen su actuación como
Presidente durante dos períodos. Es una persona que tiene fuertemente
aprehendidas varias de las enseñanzas que durante toda su vida nos dejara el
general Líber Seregni. Esto de pensar en el día después, esto de tender siempre
puentes, esto –como siempre nos dice Danilo- de tratar de descubrir cuál es la
verdad del otro, qué es lo que hay de verdad en el otro, escuchar al otro, son
capacidades muy importantes que él ha desarrollado durante estos años. Sin
duda, su pasaje por la Junta deja enseñanzas y caminos abiertos para muchos.
Los vamos a extrañar a los dos. El Parlamento es una tarea
distinta. Pasar de un ámbito integrado por treinta miembros a otro integrado
por noventa hace que el relacionamiento sea diferente. Esperamos que puedan
trasladar al Palacio Legislativo parte de las vivencias y la forma de
relacionamiento de nuestra bancada. Nosotros siempre destacamos que, pese a las
dificultades –no habría vida sin dificultades- estamos orgullosos de su forma
de trabajo. Cada lugar es diferente, y en cada lugar nos enfrentamos a
diferentes responsabilidades, pero las ideas, las preocupaciones, las utopías y
nuestros anhelos seguirán siendo los mismos aunque trabajemos en un ámbito y en
una posición diferentes. Alguien ya lo dijo, pero me parece importante
destacarlo: es diferente ser la bancada de Gobierno que la bancada de la oposición.
Creo que lo que aprendieron aquí, en esta Junta Departamental, sin duda, será
un apoyo importante para una bancada grande, que por primera vez asume la
responsabilidad de ser Gobierno Nacional.
Les deseamos mucha suerte, la
que desde luego tendrá que ver con la suerte del país. Alguien mencionaba que
la gente tiene mucha esperanza por que las cosas cambien; hay un gran
compromiso de parte de nuestra fuerza política de hacer las cosas bien y de
efectivamente cumplir con las esperanzas de la gente. Sin duda, estos dos
compañeros desde un lugar diferente estarán cultivando y sembrando todo el
programa que le propusimos a la ciudadanía, por el que nos dieron su amplio
respaldo. Este mes es un mes de cambios y de nuevas responsabilidades, por lo
que estamos despidiendo a algunos y dando la bienvenida a otros. En el caso de
nuestra bancada, el compañero que asume como Edil titular es el compañero Julio
Schiavone –que ya fue titular-, quien también ha estado trabajando en las
Comisiones.
Les deseamos la mejor de las
suertes porque, en definitiva, será la mejor de las suertes para los uruguayos
y para el país, que estoy segura que es a lo que todos apostamos, aunque quizá
desde diferentes ópticas.
Muchas gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Puede continuar en
el uso de la palabra el señor Edil Facio.
SEÑOR FACIO.- Señor Presidente: he terminado.
Muchas gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
la señora Edila Sanseverino.
SEÑORA SANSEVERINO.- Muchas gracias, señor
Presidente.
Como
todos, también deseo hacer un alto y una reflexión sobre tantos años de trabajo
en los que hemos avanzado y ganado espacios siempre con la gente.
Este
es un momento muy particular; estamos despidiendo a dos compañeros que llegan
al Parlamento en un momento extraordinariamente valioso para el Uruguay. Van a
ser parlamentarios de una fuerza que ganó mayoritariamente, que va a tener
responsabilidades muy claras para hacer posibles los cambios. Su actuación
exitosa en ese Parlamento tendrá mucha relación con que podamos llevar adelante
el Plan de Emergencia Social y todas las grandes políticas sobre las que ya se
han fijado pautas para un Uruguay innovador, democrático, productivo, social.
El Parlamento va a tener un lugar clave en la resolución de temas, en la elaboración
de proyectos, en su discusión, en la aprobación de leyes. Evidentemente, ese
ritmo requerirá de una bancada que se conozca y se consolide para poder actuar
con la rapidez que la situación política está exigiendo.
Me
gustó mucho lo que dijo Teresita Ayestarán con respecto a Uberfil: siempre le
reconocí esa calidez y ese respeto por el trabajo de los otros compañeros. Por
mi experiencia puedo decir que, cuando se presentaba algún problema de derechos
humanos o de políticas sociales, Uberfil me golpeaba la puerta y me decía:
“Mirá, Bertha, quiero trasladarte esta inquietud. Estas familias necesitarían
una ayuda. Quisiera que te encargaras, que lo vieras en la Comisión”. Ese
reconocimiento por el trabajo de los demás es una de las características que más
me ha gustado de él y quería decírselo públicamente.
En
cuanto a Carlos, él ha sido un referente de primer nivel para nosotros cuando
comenzamos esta tarea en la Junta Departamental. Lo ha sido para todo el
colectivo, pero particularmente para Asamblea Uruguay y para mí, que iniciamos
nuestro trabajo en el período que comenzó en el ’95; en ese momento Carlos fue
designado Presidente. Eso fue muy importante para ir sondeando y avanzando en
la tarea de gobernar Montevideo. Además de Presidente de la Junta, ha sido
prácticamente el coordinador de Asamblea; lo hemos estado acompañando en estos
dos períodos y ha sido un referente muy importante. Reconozco en él esa rapidez
que es tan necesaria en política, que yo no tengo en mi manera de trabajar. Él
se ubica rápidamente ante las situaciones políticas que se presentan,
situaciones difíciles que exigen llamar a la bancada y resolver un tema, en las
que se puede generar una crisis o pueden precipitarse resoluciones indeseables.
Carlos se ubica políticamente ante esos hechos, cosa fundamental, sobre todo
para un Gobierno que va a tener que actuar y resolver expectativas que han
venido siendo trabajadas desde nuestro programa pero que además va a tener que
atender la demanda popular, esa gran esperanza de ese 27 y ese 31 de octubre.
Es todo un desafío –uso la palabra desafío porque para mí dice mucho‑ y
tenemos que ver cómo nos ubicamos. Me parece fundamental tener Diputados que
puedan ser referentes, que formen las nuevas generaciones de políticos que han
de acompañar a Ministros que hoy son un poco, a su vez, los referentes de las
listas del Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría.
Además,
particularmente por Rosana y por los mellizos, tengo con Carlos una relación de
amistad profunda. Le deseo el mayor de los éxitos; sé que va a trabajar muy
bien. Al igual que Uberfil, es una persona de una gran transparencia, cosa que
a nosotros, los frenteamplistas, nos dice mucho. Son de las grandes
credenciales que tiene la izquierda. Son referentes de una transparencia y de
una ética que nos enorgullecen. Que haya compañeros que vayan soldando esos
principios tiene, para mí, para mi fuerza política y para todos los uruguayos,
un valor infinito.
Les
deseo a los dos el mayor de los éxitos. Cuando haya reuniones de bancada y
reuniones referentes a cómo mejorar Montevideo, allí nos encontraremos.
Gracias,
señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted,
señora Edila.
Tiene
la palabra el señor Edil Morodo.
SEÑOR MORODO.- Muchas gracias, Presidente.
Algunos
de los que me conocen más profundamente a través de estos años ‑otros no
me conocen tanto- seguramente se han dado cuenta de que soy poco demostrativo y
a veces no exteriorizo lo que siento. Pero bueno, a esta altura de la vida es
difícil que uno cambie.
La
sesión de hoy trata sobre “adioses y bienvenidas”; y lo digo entre comillas, ya
que los adioses son relativos. En esta etapa histórica nos toca, a algunos
desde este lugar y a otros desde el nuevo lugar que ocuparán, enfrentar
desafíos y sacrificios que convergen en un mismo fin; a compañeros
encuentristas, frenteamplistas, Ediles, les toca ocupar otros lugares de lucha;
de eso se trata.
Coincido con alguna intervención
–y esto es muy personal, muy subjetivo‑ en la que se mencionó no estar de
acuerdo con el término “carrera política.” Honestamente, es un término que no
me gusta; prefiero sustituirlo por alguno más genuino, más sincero ‑y
disculpen Presidente y señores Ediles de los partidos Nacional y Colorado‑,
por un término más frenteamplista y más de izquierda como militancia, lucha,
que es a lo que estamos acostumbrados, sobre todo los que provenimos de una
generación, la de Carlos, que es la mía; tal vez con la de Uberfil haya algunos
años de diferencia. Nosotros fuimos formados bajo disciplina ‑en el buen
sentido de la palabra- considerando, antes que nada, la militancia y la entrega
a las causas por las que venimos luchando prácticamente desde nuestra niñez y
adolescencia.
Con
Carlos hemos convivido durante diez años y hemos aprendido muchísimo; todos
aprendemos de todos. Recordamos que en su debut en esta Junta le tocó no digo
bailar con la más fea pero sí con la más difícil: la Presidencia. Quien ha
ocupado ese cargo, señor Presidente, se da cuenta de que no es nada fácil. A
los que nos ha tocado presidir teniendo experiencia nos ha sido menos difícil,
pero a quien viene de afuera no le es fácil. Sin embargo, Carlos ha sabido
sortear esa instancia con mucha capacidad, dedicación y trabajo. Y digo
esto por lo siguiente. Nuestro entrañable compañero Juan José Crottogini –a
quien siempre cito‑ decía que para lograr las cosas se necesita un 90% de
transpiración y un 10% de inspiración. Y en Carlos y en Uberfil esto tiene una
correcta y directa aplicación. Quienes hemos integrado esta bancada los hemos
acompañado y nos hemos complementado. Hemos logrado algo ‑tal vez no todo
lo que aspirábamos‑ en
base al sacrificio y también a la capacidad pero, sobre todas las cosas, en
base al sacrificio. Por eso estamos tristes. Pero, al mismo tiempo, nos
reconforta saber que estos dos valiosos compañeros van a reforzar –como lo dije
antes cuando me referí a Uberfil- una bancada especial en un momento especial
del Uruguay. Su capacidad y su entrega al trabajo garantizan muchas cosas.
Todos lucharemos para que, en
definitiva, el éxito de esta Administración que se inicia sea el éxito de todos
los uruguayos. Miles y miles de uruguayos tienen cifradas sus esperanzas en ese
éxito; seguramente se logrará con el aporte de estos compañeros, con su entrega
y, por sobre todas las cosas, con su capacidad, pero también con su trayectoria
militante –política en un caso, y política y sindical en otro-, que creo que
ayuda, porque como se ha dicho también en la tarde de hoy a veces es necesario
usarla para aceitar determinados engranajes internos y externos también, lo que
siempre es bueno. Las unanimidades no son buenas, salvo en casos excepcionales,
pero que se llegue a acuerdos en cuestiones comunes que van más allá de lo que
son las estructuras partidarias del espectro político que tiene el Uruguay es
bueno, porque lo es para el país. Por eso contarán con nuestro apoyo desde aquí
hasta cuando estemos y desde donde estemos después; seguramente nosotros, desde
donde estemos, tendremos el de ellos.
Antes
hablé de “adioses y bienvenidas”, entre comillas: la bienvenida es para los
compañeros que entran. Obviamente, tanto Luis Luján como Julio Schiavone tienen
experiencia, lo que va redundar en beneficio de la Junta; Julio ha tenido en el
período anterior una actuación relevante en los ámbitos de esta Junta en los
que le ha tocado actuar, y seguramente la va a revalidar. Por eso hablo de
alegría. Pero también está el dejo amargo de perder a dos valiosos compañeros,
aunque los van a ganar otros compañeros, en un ámbito tanto o más importante
que este, dado el momento histórico que vivimos.
Me
pide una interrupción el señor Edil Linzo, y se la concedo.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Puede interrumpir
el señor Edil Linzo.
SEÑOR LINZO.- Me había olvidado de dar la
bienvenida a Julio Schiavone –quien ya estuvo en esta Junta Departamental, en
el período anterior en carácter de titular y en este período como suplente- y a
Luis “el Pollo” Luján, una gran persona a quien también hemos tenido aquí y que
ahora lo vamos a tener como titular.
Luján me contaba la fuerza que
hacía para que Uberfil en su momento fuera Diputado; ahora se le dio. Me alegro
por él, porque es muy buena persona, además de un gran compañero de tareas.
Walter Morodo hablaba de los
lugares de lucha, como dice la izquierda. En general, creo que los que hacemos
política preferimos un lugar de lucha en el Senado en vez de uno en la Junta
Departamental de Montevideo, pero así son las cosas.
En resumen: bienvenidos, Luján y
Schiavone. Sabemos que van a seguir trabajando con la misma entereza y
dedicación con que lo han hecho hasta ahora y seguramente más.
Gracias,
señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Puede continuar
el Edil Morodo.
SEÑOR MORODO.- Me pide una interrupción el
señor Edil Duilio Albertoni, y se la concedo con mucho gusto.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Puede interrumpir
el señor Edil Albertoni.
SEÑOR ALBERTONI.- Gracias, señor Edil;
gracias, señor Presidente.
Quería referirme al tema que
estamos tratando. No quería hacerlo
mediante una interrupción –la cual agradezco-, pero por razones laborales
carnavaleras me tengo que retirar, y no quería dejar de expresar lo que siento
en este momento.
Pensando
en estos dos compañeros, uno reflexiona que las actas de la Junta Departamental
si bien traslucen parte de nuestro trabajo, no traslucen todo. Qué importante
sería tener actas de todo lo que hablamos fuera de este recinto. Tal vez es
mucho más de lo que hablamos aquí, y no tan encorsetado. Personalmente
considero ‑y creo que mis compañeros del Foro también- que en esas actas
imaginarias podríamos valorar actitudes que van mucho más allá de la palabra
que se refleja en Sala. Creo que en ese mundo de pasillos, en ese mundo de contacto permanente en la Junta Departamental,
me unen muchísimas cosas con el Edil Carlos Varela…
(Timbre indicador de tiempo)
VARIOS SEÑORES EDILES.- Que se le prorrogue
la hora.
SEÑOR
PRESIDENTE (Cayota).- Se va a votar si se prorroga el tiempo de que dispone el
señor Edil Morodo.
Los señores Ediles que estén por la
afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA:
25 en 26.
Puede continuar el señor Edil Morodo
y, en uso de una interrupción, el señor Edil Albertoni.
SEÑOR
ALBERTONI.- Creo que en estos años todos los que estamos aquí hemos sido parte
de la vida personal del Edil Carlos Varela, con alegrías y sinsabores. Yo
rescato las alegrías para él y para su familia; las mismas alegrías que a nivel
personal y familiar sentimos todos con el crecimiento de su familia.
También rescato las jornadas de
trabajo durante la noche en el Teatro de Verano; rescato las charlas
interminables en las que dejábamos de lado las banderas políticas para hablar
de los problemas de los montevideanos y del país, de los sueños que cada uno de
nosotros albergaba.
Yo no sé si estoy convencido de la
carrera política -hoy lo escuchaba al Edil Mazzarovich referirse al tema-, pero
sí estoy convencido de que los hombres de bien, los hombres de buena voluntad,
tienen que ocupar espacios relevantes para ir de a poquito transformando la
realidad que todos deseamos transformar más allá de las banderas. Yo no tengo
dudas de que en ese espíritu tanto Carlos como Uberfil van a ser de gran apoyo, más allá de las
discrepancias políticas, ideológicas y hasta filosóficas que nos separan.
Es por estos motivos que hoy me
quería referir a este tema.
Con los Ediles Luján y Schiavone ya hemos
trabajado en Comisión; o sea que no vienen, ya están.
A Carlos y a Uberfil la bancada del
Foro Batllista les desea lo mejor en el entendido de que en su trabajo, en su
conducta y en sus atribuciones personales va a estar lo mejor para los
montevideanos. Creo que con eso se cumpliría lo mucho o poco que aprendemos en
estos pasillos.
Muchas gracias.
SEÑOR
PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted, señor Edil.
Tiene la palabra el señor Edil
Carrasco.
SEÑOR
CARRASCO.- Me solicita una interrupción el señor Edil Martín Fernández, y con
mucho gusto se la concedo.
SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir el señor
Edil Martín Fernández.
SEÑOR
M. FERNÁNDEZ.- Gracias, señor Presidente y gracias señor Edil Carrasco.
Voy a ser breve.
Esta
vez quiero referirme al Edil Carlos Varela no sólo en mi nombre si no también
en el de mis compañeros de la bancada del Partido Nacional, ya que se tuvieron
que retirar debido a compromisos partidarios; nosotros nos reuniremos con ellos
en breves minutos.
Quería hacer referencia a lo que
nosotros entendemos es un acto de estricta justicia. Creo que Carlos Varela,
sin lugar a dudas, va a poder brindar en el Parlamento el conocimiento que
tiene y esa excelente forma de relacionarse con los demás, la que nos ha
permitido -en más de una ocasión- dialogar en forma exhaustiva sobre algunos
temas de Montevideo. Además, porque uno ve en Carlos –también en Uberfil- esa
voluntad de sentirse, más allá del ámbito en el que esté, un integrante de esta
Junta Departamental; seguramente lo será, más allá del ámbito en el que le
toque desarrollar su labor. Si de algo estoy convencido es de que él
reivindicará en más de una oportunidad el trabajo que se realiza en esta Junta
Departamental, de que tendremos en Carlos Varela un excelente embajador en el
Parlamento.
Quiero
referirme, además, a uno de esos adversarios políticos de los que uno siempre
se tiene que cuidar. Cuando recién asumimos aquí, uno de los discursos que nos
golpeaba a veces ‑aunque siempre con un respeto muy grande- era el de
Carlos Varela. Yo lo medía y lo medía y me preguntaba cómo hacía para ser tan
punzante. Después me di cuenta de una cosa: Carlos Varela casi siempre se anota
al final de la discusión, por lo que va escuchando a los demás, va elaborando,
y después saca el sable. Además, como es uno de los últimos en hablar, te deja
con la palabra en la garganta, porque ya no hay posibilidad de hacer uso de la
misma. Seguramente, va a tratar de llevar ese estilo de ganar “de atropellada”,
como dicen los burreros, de ganar sobre el disco.
De todas maneras, en cualquiera de las formas
en las cuales tenga que relacionarse con los demás en el Parlamento,
seguramente va a ser un excelente representante nacional. Queremos
transmitirle a Carlos lo mismo que le
deseamos a Uberfil. Creo que todos
tenemos cifradas esperanzas en este nuevo Parlamento y en estos próximos cinco
años. Como decía el señor Edil Mazzarovich, nadie quiere vivir peor y todos
queremos, de una u otra manera, tratar de contribuir para que en este Uruguay
tan castigado en los últimos tiempos se puedan ver más sonrisas que llantos
cuando transitamos por las calles de Montevideo y de cualquier rincón del país.
Es por eso que queremos desearle éxitos a Carlos.
No
habíamos mencionado hoy la bienvenida al “Pollo” Luján y a Julio Schiavone, que
seguramente se van a estar incorporando, porque ya son parte de este ámbito de
la Junta Departamental. Es por eso que no le vamos a dar ningún tipo de changüí
a la bancada del Encuentro Progresista-Frente Amplio, como pedía el señor Edil
Mazzarovich. Pero quiero decirle a aquellos que tienen que desarrollar la tarea
en otros ámbitos que van a contar con nosotros en lo que sea.
Muchas
gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted, señor Edil.
Puede
continuar en el uso de la palabra el señor Edil Carrasco.
SEÑOR CARRASCO.- Gracias, señor Presidente.
Se
me ocurre comenzar mi intervención felicitando a Uberfil Hernández y a Carlitos
Varela por asumir las próximas responsabilidades el 15 de febrero en el
Parlamento nacional. Aceptamos hoy sus renuncias para que el próximo 15 de
febrero estén asumiendo como representantes en el Parlamento.
Por
una de esas raras coincidencias, Uberfil Hernández y Carlitos Varela han
ocupado la Presidencia de esta Junta Departamental de Montevideo. Ambos lo
hicieron con una enorme dosis de responsabilidad y de calidad personal. Yo creo
que la ciudadanía, que siempre es inteligente en sus decisiones, también ha
decidido bien y los ha premiado para que el próximo 15 de febrero puedan
asumir, no digo una responsabilidad mayor que la desempeñan actualmente, sino
de similares características. Tendrán que estar pensando como Ediles
montevideanos en lo que será la suerte de todos los ciudadanos vecinos de
Montevideo, a los que nosotros, como Ediles departamentales, también hemos dado
todas las horas del trabajo desarrollado en esta Junta, conjuntamente con
ellos.
Se
llevan de este órgano algo en lo que ellos también han contribuido, y es una
impronta especial de trabajo. Decía que hemos dedicado todo nuestro esfuerzo y
todo nuestro tiempo a trabajar en pos de los ciudadanos, de mejorar su calidad
de vida. Pero, por sobre todas las cosas, serán portadores y voceros del
especial y muy buen relacionamiento que existe en este órgano, en esta
Corporación. Estoy seguro de que sabrán abonar y cultivar eso en ese órgano en
el que también van a incursionar por primera vez, y de que no perderán de vista
que también desde allí necesitaremos todos los Ediles actuales y los que
vendrán el aporte para un trabajo conjunto y de mejor calidad al servicio de
todos los ciudadanos de Montevideo.
Sabemos
que con la ida de Carlitos Varela perdemos a un gran parlamentario. Recuerdo
que el 15 de febrero de 1995 nos entregó por primera vez las medallas de
Ediles. Desde ese momento fue un referente y un apoyo permanente. Fue un hombre
que supo ganarse la amistad de sus compañeros, no sólo la amistad política sino
la amistad personal, la cual ha sabido cultivar. También ha significado un
especial refuerzo cuando muchas veces, como primerizos, nos ha sacado de los
pelos de situaciones bastante especiales.
Tanto
a Uberfil Hernández como a Carlos Varela personalmente les deseo muy buena
salud, a los efectos de que se puedan desempeñar con éxito en esa nueva
responsabilidad, para que todos los montevideanos puedan tenerlos en su
plenitud a fin de lograr lo que todos venimos anhelando: poder brindar nuestro
esfuerzo para que nuestra ciudadanía sea cada vez mejor. Esos son mis sinceros
deseos para Uberfil y para Carlitos Varela.
Y a aquellos compañeros valiosos
que los van a suplir, tanto Luis “Pollo” Luján, que es experto en tránsito, a
quien recibiremos afectuosamente como a. un gran amigo, un amigo personal desde
hace muchísimos años con quien supimos ingresar a esta Junta Departamental en
1995, como el Edil Julio Schiavone, les damos una enorme bienvenida, un gran
abrazo, y suerte para todos. Ese es mi sincero deseo y estoy segurísimo de que
es el deseo de la unanimidad de los Ediles de esta Corporación.
Gracias,
Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted,
señor Edil.
SEÑORA GARÍN.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
la señora Edila Garín.
SEÑORA GARÍN.- Gracias, señor Presidente.
Es
con alegría que votamos hoy la renuncia de los compañeros, pero con tristeza
por el vacío que ellos dejan en este ámbito. En estos cinco años hemos
aprendido de Carlitos que ya lleva diez años acá, y de Uberfil ni qué hablar,
con su experiencia sindical, con su experiencia de vida que nos ha transmitido;
todos nos seguimos formando junto a ellos.
Ellos
tienen por delante un gran desafío. Y, aunque a Mazzarovich no le guste, es un
desafío que tienen que asumir allí, y lo van a hacer muy bien con la confianza
que depositó en ellos el pueblo que los votó; son miles de uruguayos los que
quieren un cambio y apostaron a estos compañeros. Aquí, cuando llegamos, no
sabíamos casi nada de cómo funcionaba la Junta Departamental, y fue Carlitos,
que ya estaba en la Junta, quien nos orientó, con su parte humana, sobre todo
lo que desconocíamos, sobre el funcionamiento de las Comisiones, de las
sesiones; siempre tuvimos en él al compañero que nos orientaba y nos decía cómo
seguir. Sé que los dos tienen pasta para desempeñarse en la nueva tarea, en el
nuevo puesto de lucha, y ellos van a llevar la experiencia de haber sido
gobierno porque el primer lugar del país donde el Frente Amplio fue gobierno
fue aquí, en Montevideo; eso les va a dar confianza y van a poder asesorar
-aunque va a ser diferente porque se trata del Gobierno de todo el país- a
todos los compañeros que van a integrar esa gran bancada del Frente Amplio y,
por qué no, a los de otros sectores.
Desde
esta bancada les deseamos la mayor de las suertes, y sabemos que no nos van a
fallar; tenemos confianza en su experiencia, en su formación, en quiénes son.
Reitero la tristeza que nos dejan, pero la alegría es mayor.
Nada
más.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Gracias a usted,
señora Edila.
SEÑOR BRUSCO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
el señor Edil Brusco.
SEÑOR BRUSCO.- Señor Presidente, ya se ha
dicho casi todo en esta sesión, y esto que estoy diciendo en el punto 2 se podría
haber dicho exactamente igual en el punto 1. O sea que los conceptos que voy a
verter en esta Sala son tanto para Uberfil Hernández como para Carlos Varela.
Naturalmente, nos une un lazo de amistad conformado en esta Junta Departamental
de Montevideo durante muchos años; en un caso, diez años, y en el otro, cinco.
Realmente,
hemos aprendido mucho de ellos; ojalá pudiéramos tener parte de la capacidad
que ellos tienen. Quizá, lo que nos iguala sea el trabajo que todos hemos hecho
y estamos haciendo, y la honestidad con que lo realizamos.
Acá
se ha dicho que se mezclan dos sentimientos, y es así: un sentimiento de
tristeza porque no los vamos a tener día a día junto a nosotros, pero también
es un sentimiento de alegría al aceptar estas renuncias por saber que van a
ocupar puestos de grandes responsabilidades para el bien del país.
Ante
todo, quiero decir que aquí faltan algunos Ediles. No soy representante de
nadie, pero ante la ausencia de la Edila Cristina Ferro, se me ocurre que ella
se adheriría -como lo hemos hecho todos hasta el momento, por lo menos- al
homenaje que estamos haciendo con motivo de las renuncias. Creo que la afección
que tiene su compañero Carlos Rodríguez Batlle le impide estar hoy aquí; desde
ya envío mis deseos de mejoría de su salud.
De Uberfil Hernández quiero decir que, realmente, ha sido un placer
conocerlo. Le transmito, además de un gran abrazo, un saludo para su familia y
en especial para su madre.
Con
respecto a Carlitos, creo que a todos nos caben las generales de la ley, pero
él se ha distinguido por algo: junto a Rosana ha dado un producto made in Junta Departamental de
Montevideo, que se llaman Florencia y Santiago, que realmente son una maravilla
y nos enorgullecen a todos, por encima de esa paternidad y maternidad que todos
hemos sentido como propia.
Yo
expresaba que se había dicho casi todo aquí, pero existe una condición como
característica que adorna a ambos, y es esa sana picardía que tienen los dos.
Es difícil hablar con Uberfil, sea el tema de la importancia que sea, sin que
él tenga una salida y después venga con un retruécano y se ría a carcajadas de
lo que él mismo planteó, como dando por sentado que el otro lo iba a
interpretar. Y Carlitos Varela nos tiene acostumbrados permanentemente a sus
chanzas, a su buen humor, a su carácter. Realmente, nosotros les deseamos lo
mejor en su nueva responsabilidad nacional, y esperamos que recuerden los
momentos que han tenido aquí, en la Junta Departamental de Montevideo. Por tanto,
les damos un abrazo enorme, y nos ponemos a disposición para lo que ellos crean
que deben mandar.
Ahora,
para no ser menos -a pesar de que mi amigo Hugo Coitinho me lo pueda
reprochar-, por las dudas, voy a pedir la prórroga de la hora para poder seguir
escuchando todo esto que es tan grato para los oídos de todos los Ediles.
Gracias,
señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Muchas gracias a
usted, señor Edil.
Se va a votar si se prorroga la hora de
término de la sesión.
Los señores Ediles que estén por la
afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA,
UNANIMIDAD: 24 votos.
Tiene la palabra el señor Edil
Fernando González.
SEÑOR
F. GONZÁLEZ.- Muchas gracias, señor Presidente.
Primero, pido disculpas al resto de
las compañeras y compañeros Ediles por haber llegado a esta hora y ya estar
hablando.
En particular -se lo decíamos a los
dos compañeros fuera de micrófono-, a pesar de que teníamos otras
responsabilidades queríamos estar; nos parecía que no podíamos faltar a esta sesión.
Como llegamos tarde vamos a decir muy poca cosa. Seguramente, cuando leamos las
actas de la sesión de hoy vamos a coincidir con todo lo expuesto por los
compañeros que ya han hablado, así que vamos a ahorrar a sus oídos seguir
abundando sobre las virtudes de los dos compañeros. Solamente queríamos dejar asentado en actas el
gran aprecio que hemos desarrollado en forma diferente. Digo esto porque, como
son personas diferentes, hemos desarrollado una relación diferente con los dos.
En el caso de Uberfil, nos conocemos recién a partir de este período
legislativo. Hemos aprendido de un compañero que tiene una larga experiencia
militante. Y hemos aprendido desde las
coincidencias pero, sobre todo, desde las diferencias; ámbito o espacio que me
parece interesante para aprender. Y como decía un compañero, por esa vasta
experiencia que Uberfil posee, tiene mucho para enseñar al resto del Cuerpo, en
particular a quien habla. Y en el caso de Carlos, ya nos conocemos desde hace
más tiempo, desde que quien habla era suplente y Carlos ya ocupaba una banca
como titular en esta Junta Departamental. Incluso a veces recordamos en broma
la primera Presidencia de Carlos Varela, cuando recién llegado a la Junta
Departamental tuvo que hacerse cargo de esa responsabilidad, que usted sabe,
señor Presidente, tiene sus bemoles. Con Carlos hemos aprendido mucho y hemos
desarrollado una amistad importante. Quiero decir, para que también quede
asentado en actas, algo que también le decía por lo bajo a Carlos: Carlos es un
compañero que ha demostrado –y eso hemos intentado aprenderlo– una altura,
sobre todo para expresar sus pensamientos cuando está más enojado. No es fácil
hablar con altura y respetar a los demás cuando uno está enojado. Y Carlos,
dentro y fuera de este ámbito, ha sido respetuoso, ha tenido altura y capacidad
política para poder expresar las discrepancias con total respeto por los demás,
por las otras posiciones.
Y quiero cerrar –para cumplir con lo
que dije en cuanto a que iba a ser breve– diciendo que con Carlos esta bancada
pierde a un compañero clave. Yo siempre decía que otros compañeros podían jugar
muy bien el papel de dar la discusión con la oposición, de ser frontales;
Carlos lo es. Pero Carlos tiene una virtud, la cual utilizó muchas veces, y es que él sintetizaba, al final
de una larga discusión, los argumentos de esta bancada y los ponía claramente
encima de la mesa. Yo creo que entre todos vamos a cubrir esa ausencia, pero
realmente la vamos a notar.
Muchas gracias, señor Presidente.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Muchas gracias, señor Edil.
El
señor Edil César García me hizo recordar en su intervención lo que decía una
célebre frase, conocida por todos, del filósofo francés Pascal, referida a que
el corazón tiene razones que la inteligencia y el pensamiento no conocen. Y
parafraseando a Pascal, yo diría que el reglamento a veces no tiene las
consideraciones que en realidad tiene el corazón. Y por eso pedí en la
coordinación que hoy, haciendo una excepción –si así cabe hablar–, yo también
pudiera, desde la Presidencia, hacer mención a estos dos compañeros que hoy
dejan la Corporación.
¿Qué puedo agregar a todo lo que ya
se ha dicho? Yo creo que lo único que con mucha humildad puedo hacer es
subrayar la emoción que todos sentimos ante esta ausencia, ante esta despedida.
Y me parece que no es un hecho menor –porque la vida política es lucha, es
batalla, donde muchas veces se da una dinámica difícil, de enfrentamiento– que
los integrantes de un Cuerpo se emocionen y realmente hablen con el corazón; es
también un logro muy importante. Es un logro, sin duda, de la Corporación toda, pero, fundamentalmente,
de aquellos compañeros que hoy se van. Recuperar el corazón es un logro que se
suma a todos los otros que durante estos años han alcanzado estos compañeros.
Yo, en función de esta licencia
que se me ha concedido, quiero señalar que voy a acompañarlos con emoción en
esta nueva gestión que están iniciando. Aquí se ha hablado de ese entretejido
de sentimientos encontrados, en el que se mezclan la alegría por las
responsabilidades que estos dos compañeros van a asumir y la tristeza por la
ausencia que esas nuevas responsabilidades significarán para la Junta
Departamental. Si bien el afecto por Carlos y el afecto por Uberfil son
distintos, ambos son igualmente profundos. Por lo tanto, queremos decirles
-porque a eso nos llevan con su ejemplo‑ que estaremos junto a ellos en
esta nueva etapa.
Reitero mi agradecimiento al
Cuerpo, que me ha permitido ‑no contrariando el Reglamento, pero sí
asumiendo una situación no prevista en él‑ expresar estas palabras desde
la Presidencia.
SEÑOR VARELA.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
el señor Edil Carlos Varela.
SEÑOR VARELA.- Señor Presidente: hoy pensaba
que cuando realmente se haga efectiva
la renuncia que estamos presentando, se estarán cumpliendo diez años de
mi ingreso a esta Junta Departamental. Es increíble los ciclos que la vida va
cumpliendo y, cuando uno lo mira en perspectiva, la fragilidad de los tiempos,
que a veces parecen muy largos cuando se está en el extremo del inicio y no en
el extremo del final.
Fueron diez años de aprendizaje
político y, fundamentalmente, humano; diez años de ganancias y de pérdidas en
lo personal y también en lo político; diez años de triunfos y de derrotas, como
es la vida misma. Pero, sobre todo, fueron diez años de ganancias en mi
formación como ser humano. Yo me siento hoy, señor Presidente ‑y creo que
me sentiré así por el resto de mi vida‑, producto de esta Junta
Departamental. Desde muy joven estoy en política. Eso ha significado pasar por
cosas buenas, pero también por cosas muy malas. Realmente, creo que en estos
diez años se resume tanta experiencia acumulada. A lo largo de todo este tiempo aprendí los alcances y las
limitaciones que tiene la gestión de un departamento o de un Estado en el
ejercicio responsable de un gobierno. Hoy tengo que reconocer muchas cosas. Si
algo soy, se lo debo a mis compañeros y compañeras. En primer lugar, a las
compañeras que desde mi Secretaría me apoyaron, me bancaron todo y me ayudaron
a desarrollar mi tarea. En segundo término, no puedo dejar de reconocer
públicamente a mis hermanos y hermanas del Frente Amplio y de Asamblea Uruguay,
que fueron quienes realmente produjeron a este ser humano que hoy existe como actor
político, y a los Ediles de todos los Partidos, porque, más allá de las
discrepancias, siempre recogí de ellos el respeto y el afecto, que en cualquier
función humana ‑y más aún en la política‑ es fundamental. Pero
también debo un reconocimiento a los funcionarios de la Junta
Departamental; lo he dicho cuantas
veces he podido. Siempre he creído en el papel del funcionario público, y más
en órganos de estas características, donde quienes ejercemos en determinado
momento determinadas funciones, somos seres que, simplemente, pasamos por los
organismos. Ellos son el ancla, son quienes aseguran la continuidad; son ellos
quienes nos dan el sostén y el sustento para que podamos desarrollar nuestra
tarea. Durante estos diez años, permanentemente he recogido el afecto y el
reconocimiento de los funcionarios. Esto es muy importante, señor Presidente,
porque sé que la mayoría de ellos no comulga con mis ideas políticas. Para mí
eso nunca fue importante; nunca le pregunté a nadie a quién votaba ni le pedí
el carné de afiliación a ningún sector para darle mi afecto y mi
reconocimiento. Les agradezco especialmente a los funcionarios de la Junta por
la forma como fui tratado; reconozco que incidieron en mi formación. Cuando
hablo de funcionarios de la Junta, no hablo sólo de quienes revisten en este
organismo, sino de todos los que trabajan aquí, porque también he señalado
permanentemente que forman parte de este hábitat, y nos permiten vivir en él,
las funcionarias y funcionarios de la cooperativa de limpieza, quienes trabajan
en la cantina, y los funcionarios policiales que hacen el servicio 222: todos forman parte de esta
familia que es la Junta Departamental. Estemos donde estemos, éste será siempre
nuestro punto de referencia, porque estos diez años han sido absolutamente
inolvidables desde todo punto de vista. Incluso estando en la Junta
Departamental he formado una nueva familia, por eso ha sido la gran responsable
de que eso que no estaba en mis planes, en el ’95, finalmente ocurriera.
Se hablaba de los compañeros que
nos van a relevar: del “Pollo” Luján, señor Presidente, que es un amigazo, así
lo siento, y es con quien muchísimas veces he conversado de mil cosas en los
corredores, como señalaba Duilio Albertoni, que es el ámbito habitual de
conversación en un espacio político; y de Julio Schiavone, que es un
compañerazo a quien uno quiere, admira y sabe que va a respaldar el trabajo de
esta bancada con toda su capacidad y su inteligencia.
Estoy en un período, como nos
pasa a muchos, de mucha expectativa, pero también de muchísima nostalgia por lo
que uno va dejando atrás. Pero, sobre todo, expectativas por las esperanzas que
todos tenemos en lo que pueda ocurrir, y por las responsabilidades que estamos
asumiendo.
Para ir terminando, quiero
decirle, señor Presidente, que a lo largo de esta vida uno va empezándose a
acompañar de fantasmas, pero fantasmas amigables, fantasmas muy queridos. Son
aquellos compañeros, aquellos hermanos, aquellas camaradas, que hoy no pueden
estar con nosotros, pero que yo siento que ocupo el lugar de ellos esté donde
esté. Trataré de hacer la tarea lo
mejor posible por ellos, que son quienes realmente nos trajeron adonde hoy
estamos.
Ojalá, señor Presidente, no se
recuerde mi paso por la Junta como Edil o como
político, sino simplemente como lo que quiero ser: una buena persona. Si
logré eso, habré logrado la tarea.
Muchas gracias.
Me solicita una interrupción el señor Edil Mario Linzo, y con gusto se
la concedo antes de terminar.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Puede interrumpir
el señor Edil Linzo.
SEÑOR LINZO.- Lo vamos a recordar como una
muy buena persona. Pero me había olvidado de señalar una cosa: la generosidad
del Departamento de Montevideo. Fíjese que el Edil Uberfil Hernández, minuano,
es sustituido por otro minuano. Y preparémonos para el homenaje de Gustavo
Fernández, dentro de poco, que por ahora va a ser el número tres en jerarquía
en el Ministerio de Transporte y Obras Públicas; por ahora, porque creo que va
a llegar más arriba.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Muchas gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- A consideración.
Si
no hay observaciones, se va a votar en general.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 25 votos.
A consideración el artículo 1º.
Si no hay observaciones, se va a
votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 25 votos.
A consideración el artículo 2º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 25 votos.
A consideración el artículo 3º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 25 votos.
A consideración el artículo 4º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 25 votos.
Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº
8.899 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.
SEÑOR UNANIAM.- Pido la palabra para
fundamentar el voto.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Para fundamentar
el voto, tiene la palabra el señor Edil Raffi Unanian.
SEÑOR UNANIAN.- Gracias, señor Presidente.
Quisimos
expresar unas palabras como fundamento de voto para no extendernos demasiado.
Quien
habla también desea saludar a Carlos y a Uberfil, a quienes conocimos recién en
esta Legislatura. A lo largo de estos cinco años hemos estado trabajando juntos
en la bancada y en la Corporación. Con ambos compañeros de ruta tanto hemos
tenido acuerdos como discrepancias, pero siempre ha sido con la lealtad que
debe existir entre los frenteamplistas, hecho que es digno de resaltar. Esto
parece una despedida, es como si a los compañeros no los fuéramos a ver nunca
más, y sin embargo, vamos a estar a 15 minutos de distancia con el 169. Ojalá
que en otro momento nos volvamos a ver para poder seguir hablando.
Personalmente,
ingresé a esta Junta con 30 años, y en alguna oportunidad la palabra de la
experiencia es un buen consejo, y así ha sido siempre valorada la actuación de
estos dos compañeros que hoy nos dejan. Se van para cumplir con responsabilidades
distintas y mayores, ya que de sus actos no sólo va a depender la mejor calidad
de vida de los montevideanos, sino de todos los uruguayos. Creemos que van a
estar a la altura de las circunstancias. El país precisa pisadas diferentes y
-es lo que humildemente creo- grandes acuerdos, que no significan unanimidades,
para empezar a trabajar. Creo que son hombres constructores y articuladores de
consensos y de disensos, en el buen
sentido.
Les
deseo buena suerte y buena gestión, lo que va a redundar en beneficio de todos
los uruguayos.
Gracias,
señor Presidente.
-
5
-
3º - AUSPICIAR
LA REALIZACIÓN DE UNA EXPERIENCIA PILOTO DE INTERCAMBIO ENTRE LAS INSTITUCIONES
TALLER URUGUAYO DE MÚSICA POPULAR Y ORGANIZACIÓN MUNDO AFRO CON LA FEDERACIÓN
DE CENTROS MUSICALES RURALES DE FRANCIA, ENTRE LOS DÍAS 15 Y 23 DE FEBRERO DE
2005.
(EXP.
2004-2014) (REP. 13.361).
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- A consideración.
Si
no hay observaciones, se va a votar en general.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A consideración el artículo 1º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A consideración el artículo 2º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A consideración el artículo 3º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº
8.900 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.
- 6 -
4º - SUSPENDER LA SESIÓN ORDINARIA DE LA
CORPORACIÓN, CORRESPONDIENTE AL DÍA JUEVES DE 10 DE FEBRERO DE 2005.
(EXP. 2005-0078) (REP. 13.362).
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- A consideración.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº
8.901 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.
Para
referirse a los asuntos llegados a la Mesa con carácter de grave y urgente,
tiene la palabra el señor Secretario General.
- 7 -
GRAVE Y URGENTE. ESTABLECER EL HORARIO DE 15 Y 30 HORAS PARA LA INICIACIÓN DE LAS SESIONES ORDINARIAS DEL CUERPO, DESDE EL 17 DE FEBRERO HASTA LA FINALIZACIÓN DE LA PRESENTE LEGISLATURA.
(EXP. 2005-0080) (REP. 13.364)
SEÑOR SECRETARIO GENERAL (G. Fernández).-
Repartido Nº 13.364. Se trata de un proyecto de resolución por el que se
resuelve establecer el horario de las 15:30 horas para la iniciación de las
sesiones ordinarias del Cuerpo, desde el 17 del corriente hasta la finalización
de la presente Legislatura. Consta de dos artículos.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Se va a votar si
el tema se considera grave y urgente.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A
consideración el proyecto.
Si
no hay observaciones, se va a votar en general.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A
consideración el artículo 1º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A
consideración el artículo 2º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº
8.902 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.
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GRAVE Y URGENTE. ACEPTASE LA RENUNCIA PRESENTADA POR EL SEÑOR INTENDENTE MUNICIPAL DE MONTEVIDEO, ARQ. MARIANO ARANA, A PARTIR DEL 14 DE FEBRERO DE 2005.
(EXP. 2005-0079) (REP. 13.363)
SEÑOR SECRETARIO GENERAL (G. Fernández).- El
segundo asunto solicitado como grave y urgente corresponde al Repartido
Nº 13.363. Es un proyecto de resolución por el que se acepta la renuncia
presentada por el señor Intendente Municipal de Montevideo, arquitecto Mariano
Arana, a partir del 14 de febrero de 2005.
De
acuerdo con lo establecido en los artículos 268 de la Constitución de la
República y 32 de la Ley Orgánica Municipal, se convoca a su suplente, doctor
Adolfo Pérez Piera.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Se va a votar si
el tema se considera grave y urgente.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
______AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 24 votos.
A
consideración.
SEÑOR VARELA.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
el señor Edil Carlos Varela.
SEÑOR VARELA.- Señor Presidente: en nombre de
la bancada del Encuentro Progresista‑Frente Amplio queríamos decir
algunas palabras con relación a este acontecimiento que, lejos de ser menor, es
muy importante. Se trata de la renuncia de quien durante diez años fue
Intendente Municipal de Montevideo, desde mi punto de vista, un humanista, un
profesional universitario, un arquitecto con una altísima sensibilidad social,
pero, fundamentalmente, humana, que lo llevó a identificarse en forma tan
especial con su ciudad y su departamento. Aquella consigna del año 2000,
“Montevideo es Arana, Arana es Montevideo”, resumía mucho más que un
acontecimiento electoral político: establecía, en una consigna supuestamente
electoral, un sentimiento que creo era compartido no sólo por aquellos que nos
adheríamos a su proyecto político, sino por muchísimos más; trascendía a todos
los que terminaron identificando al señor Intendente de Montevideo, Mariano
Arana, como simplemente Mariano. Y eso no es fácil; no es fácil trascender el
cargo, trascender la responsabilidad, trascender la distancia que a veces hay
entre gobernantes y gobernados para ser uno más, pero uno más que se distingue
entre los vecinos de Montevideo como la síntesis de lo que sentíamos y
queríamos para nuestra ciudad y nuestro departamento. Mariano logró ese
objetivo; lo logró con trabajo, con mucha inteligencia, con una dedicación a la
tarea por momentos casi sobrehumana. Realmente, uno no podía entender cómo ese
físico pequeño podía soportar esa carga horaria increíble, desde las primeras
horas de la mañana a veces hasta la madrugada, recorriendo absolutamente todo
el departamento, todos los estratos sociales y todas las instancias culturales,
sociales y políticas, y en todas sentirse cómodo y actuar con naturalidad. Unos
pocos privilegiados logran esa consustanciación con su ambiente, con su ciudad,
con su departamento y con sus conciudadanos. Él lo logró.
Un
hombre abierto, democráticamente abierto a la percepción de todas las ideas,
dispuesto a compartir su gestión y su Administración con quienes pensaran en
forma diferente, un hombre con una relación humana fluida con todo su entorno,
un hombre respetuoso de este Cuerpo. Insisto: desde nuestro de punto de vista,
un gobernante ejemplar. Esto se resume en que culmina diez años de gestión
municipal –gestión que tuvo momentos difíciles, muy complejos‑ con un
altísimo respaldo de la opinión pública, lo cual no es un hecho menor. Es una
gestión que compartimos, que sentimos nuestra: no es la gestión del Intendente,
es la gestión del Encuentro Progresista-Frente Amplio, y por ello nos sentimos
corresponsables de todos sus logros y también de sus posibles fracasos, porque
no hay gestión perfecta. Como en toda acción humana, ha habido claros y
oscuros, y los asumimos a todos como parte de la responsabilidad de gobierno de
una fuerza política.
Hoy
estamos despidiendo al compañero Intendente, pero como en la vida hay adioses y
bienvenidas, también damos la bienvenida a un Ministro, a un hombre que va a
asumir una responsabilidad en una cartera que conoce profundamente, que es
fundamental para el proyecto productivo y social que tiene previsto esta fuerza
que hoy accede al Gobierno. Y estamos seguros de que desarrollará su tarea a
satisfacción de todos los uruguayos, con inteligencia, dedicación, conocimiento
profundo y, fundamentalmente, sensibilidad.
Resumiendo
lo que hoy decíamos sobre la situación peculiar que se ha dado hoy en esta
Junta Departamental, queremos expresar no sé si la tristeza, pero sí el vacío
que queda al irse un compañero con tantas cualidades y tanta preparación para
desarrollar la tarea que le tocará llevar adelante. A la vez sentimos alegría
por la responsabilidad que Mariano tendrá en el Gobierno Nacional en una
Cartera tan especial; tenemos expectativas y esperanzas en tal sentido.
No
queríamos dejar pasar este momento sin decir estas palabras y expresarle al
compañero nuestra solidaridad, nuestro cariño y nuestra complacencia por la
responsabilidad que le tocó llevar adelante en estos diez años. Tenemos la
seguridad de que el compañero que asumirá en su lugar, el doctor Pérez Piera,
continuará desarrollando la tarea ya iniciada. Cuenta con la capacidad, las
condiciones y la sensibilidad para seguir el camino que Mariano ha trazado. Por
el bien de los montevideanos, que así sea.
Muchas
gracias.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Muchas gracias a
usted, señor Edil.
Si
no hay más consideraciones, se va a votar en general.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 22 votos.
A
consideración el artículo 1º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 22 votos.
A
consideración el artículo 2º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 22 votos.
A
consideración el artículo 3º.
Si
no hay observaciones, se va a votar.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 22 votos.
Por unanimidad, se dictó la Resolución Nº
8.903 , uno de cuyos tres originales se agrega a la presente.
SEÑOR
BRUSCO.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
el señor Edil Brusco.
SEÑOR BRUSCO.- Solicito la comunicación en el día de todos los puntos aprobados.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Se va a votar la
comunicación en el día de todos los puntos aprobados en el día de hoy.
Los
señores Ediles que estén por la afirmativa, sírvanse indicarlo.
(Se vota)
_____AFIRMATIVA, UNANIMIDAD: 22 votos.
SEÑOR MAZZAROVICH.- Pido la palabra.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tiene la palabra
el señor Edil Mazzarovich.
SEÑOR MAZZAROVICH.- Señor Presidente: en los
últimos días, trabajando en la Comisión Permanente durante el receso, nos
enteramos en forma bastante casual de que el esposo de la Edila Cristina Ferro
está pasando, por razones de salud, por un momento muy difícil. Queríamos que
todos tomaran conocimiento de esto, y
solicitar a la Junta o a usted, señor Presidente –si lo considera pertinente,
más allá de nosotros hagamos por nuestra cuenta‑, que se comunique con la
Edila Ferro para ponerse a su disposición. Y, por supuesto, le deseamos una
pronta recuperación.
SEÑOR PRESIDENTE (Cayota).- Tomo conocimiento
en este momento de la difícil situación por la que está atravesando la señora
Edila; lo haré con mucho gusto.
No
habiendo más asuntos que tratar, se levanta la sesión.
(Es la hora 20:49)